Los mamíferos del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

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el sur, este y oeste, respectivamente. Creado en 1918 (es el segundo más antiguo de España), contaba al principio con solo 2.100 ha. En 1984 fue ampliado hasta sus 15.608 ha actuales incor-porando al cañón de Ordesa, los de Añisclo, Escuaín, cabecera del de Pineta y el Macizo de las Tres Serols. Predominan los sustratos calizos, la precipitación supera los 1.600 mm anuales y la temperatura media es de 4,9º C. El rango altitu-dinal oscila entre 700 m y los 3.355 m del Monte Perdido, segunda altitud máxima de los Pirineos y la máxima europea de los picos calcáreos. Este gradiente altitudinal permite albergar una gran diversidad vegetal, con bosques submediterráne-os, montanos y subalpinos de caducifolios y perennifolios y una gran extensión de pastos supraforestales. La flora vascular comprende unas 1.400 especies con cerca de 50 endemismos pirenaicos. La gestión, compartida anteriormente entre las administraciones central y autonómica, ha pasado en la actualidad a depender de esta última. La protección es integral y solo algunos usos, tales como el ganadero y el turístico, están permitidos.

Durante los años 2001 a 2003 se realizó un estudio para inventariar las especies de mamífe-ros del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. El proyecto fue encargado y financiado por el Organismo Autónomo de Parques Nacionales y tuvo como objetivos, además de la propia catalogación, determinar la distribución y estado de conservación de las especies de mamí-feros y establecer criterios de gestión para las especies de mayor interés. En el proyecto parti-ciparon más de 15 personas pertenecientes a la Universidad del País Vasco (Jose Ramón Aihartza, Inazio Garin), Universidad de Barcelona (Joaquim Gosalbez, Juancho Luque), Ega Consultores en Vida Silvestre (Juan

Introducción

E

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l Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (PNOMP) representa a los eco-sistemas de la alta montaña pirenaica dentro del conjunto de parques nacionales españoles, y como tal alberga una serie de hábitats y bioceno-sis que les son propios. Se encuentra en la cara sur del Pirineo Central, lindando por el norte con Francia y con los valles de Vió, Cinca y Ara por

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Instituto Pirenaico de Ecología, CSIC. Aptdo. 64. E-22700 Jaca (Huesca). España. Ricardo GARCÍAGONZÁLEZ

Los mamíferos del Parque Nacional de

Ordesa y Monte Perdido

Figura 1. Preparación de una trampa de huellas median-te el ahumado de una plancha de acero con hollín de

combustión de acetileno.

Foto:

S.

Couto.

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Herrero) y del Instituto Pirenaico de Ecología (Sergio Couto), coordinados por el autor de este artículo (GARCÍA

-GONZÁLEZ et al., 2003).

También se contó con la inestimable ayuda de las Guarderías del PNOMP y del Go-bierno de Aragón.

Métodos

Debido a las grandes diferencias existentes en la detectabilidad de las especies de mamíferos, se uti-lizaron diversas m e t o d o l o g í a s para su prospec-ción. En con-creto, se em-plearon tram-pas en vivo «tipo Sher-mann» para los microma-míferos terres-tres (insectívo-ros y roedores) y seguimiento de rastros para los acuáticos. Los murciélagos se de-tectaron mediante la exploración de refu-gios, trampeos con redes japonesas y detec-tores de ultrasonidos. Para los mesomamíferos (lago-morfos, carnívoros y artio-dáctilos) se utilizaron la búsque-da de rastros mediante recorridos a pie, fareos nocturnos (a pie y con vehí-culo), trampeos para captura en vivo, trampas para huellas (fig. 1) y encuestas sistematizadas. Se realizó también una esti-mación del tamaño poblacional de las marmotas del parque mediante transectos aleatorios.

Las especies de mamíferos

del PNOMP

Los muestreos realizados han dado como resultado la detección de 42 especies de mamí-feros con presencia segura en el PNOMP (tab. I). Cinco especies pertenecen al orden de insectívoros, nueve son roedores, uno es lagomorfo, 15 murciélagos, nueve carnívo-ros y tres artiodáctilos. Las especies encon-tradas corresponden a una fauna típica de montaña. Las principales novedades se refieren a los murciélagos, entre los cuales se ha detectado una nueva especie que no había sido citada en España hasta ahora. Se

Figura 2. El orejudo alpino (Plecotus macrobullaris) es una nueva especie de murciélago descrita recientemente en Centroeuropa y descubierta por primera vez para España en el presente estudio.

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La mayor parte de las especies de mamíferos del PNOMP son de distribución eurosiberiana (topo, lirón gris, topillo rojo, liebre europea y marta) o alpina (topillo nival, marmota –fig. 4- y sarrio). Otras son cosmopolitas (adaptadas a diversos tipos de hábitats) y solo unas pocas son de carácter mediterráneo (gineta y murciélago rabudo). Ello se debe a la situación del parque en la cordillera pirenaica y a sus condiciones ambientales propias de la alta montaña. Debe tenerse en cuenta que el 67% de su superficie se encuentra por encima de los 1.800 m de altitud, es decir, en el piso alpino y subalpino, en donde predominan los pastos supraforestales, las pedri-zas y los roquedos.

Además de estas 42 especies, existen aproxi-madamente otra docena de especies que están presentes en localidades más o menos próximas al PNOMP y que podrían incorporarse a su fauna de mamíferos bajo determinadas circunstancias (tab. II). Una de ellas sería, por ejemplo, si se produjera un cambio importante en las condiciones climá-ticas que permitiera la expansión de ciertas

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trata del orejudo alpino (Plecotus macrobulla-ris), descubierta en las montañas de Centro-Europa en 2001 (GARIN et al., 2003). Es una

especie de alta montaña (en el PNOMP ha sido detectada por encima de 2.390 m de altitud), cuya biología es todavía desconocida (fig. 2). También se ha comprobado la existencia de una colonia de cría del nóctulo gigante (Nyctalus lasiopterus) en el valle de Añisclo (fig. 3). Este último es un murciélago espectacular, cazador de aves al vuelo, cuyas únicas colonias de cría conocidas hasta ahora en la península Ibérica se encontraban en Cádiz y en Sevilla. En cuanto a los carnívoros, se ha confirmado la presencia de la nutria y la gineta, pero se mantienen las dudas sobre la del turón (Mustela putorius). Respecto a

los insectívoros, no se ha podido confirmar la presencia del desmán (Galemys pyrenaicus).

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Musaraña enana (Sorex minutus), musaraña tricolor (Sorex coronatus), musgaño patiblanco (Neomys fodiens), musaraña gris (Crocidura russula), topo europeo (Talpa europaea), ardilla roja (Sciurus vulgaris), marmota alpina (Marmota marmota), topillo rojo (Clethrionomys glareolus), topillo nival (Chionomys nivalis), topillo pirenaico (Microtus gerbei), topillo de campo (Microtus arvalis), ratón de bosque (Apodemus sylvaticus), lirón gris (Glis glis), lirón careto (Eliomys querci-nus) y liebre europea (Lepus europaeus).

QUIRÓPTEROS

Murciélago pequeño de herradura (Rhinolophus hipposideros), murciélago de huerta (Eptesicus serotinus), murciélago bigotudo (Myotis mystacina), murciélago de patagio aserrado (Myotis natte-reri), murciélago ratonero grande (Myotis myotis), murciélago de ribera (Myotis daubentonii), mur-ciélago enano (Pipistrellus pipistrellus), murmur-ciélago de montaña (Hypsugo savii), nóctulo menor (Nyctalus leisleri), nóctulo gigante (Nyctalus lasiopterus), murciélago de bosque (Barbastella bar-bastellus), murciélago orejudo alpino (Plecotus macrobullaris), murciélago orejudo dorado (Plecotus auritus), murciélago orejudo gris (Plecotus austriacus) y murciélago rabudo (Tadarida teniotis).

CARNÍVOROS YARTIODÁCTILOS

Armiño (Mustela erminea), comadreja (Mustela nivalis), marta (Martes martes), garduña (Martes foina), tejón (Meles meles), gineta (Genetta genetta), gato montés (Felis silvestres), nutria (Lutra lutra), zorro rojo (Vulpes vulpes), jabalí (Sus scrofa), corzo (Capreolus capreolus) y sarrio (Rupicapra pyrenaica).

El inventario de mamíferos realizado entre 2001 y 2003 ha dado como resultado la detección de 42 especies de mamíferos con presencia segura en el PNOMP y de 14 más en su periferia.

Tabla I. Tabla I. Especies de mamíferos presentes en el PNOMP. Nomenclatura según GARCÍA-PEREAy GISBERT(1997).

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Europa, pudiendo alcanzar una envergadu-ra alar próxima a los 50 cm y capaz de

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Abundancia de especies

Hemos intentado responder a la pregunta de si el número de especies encontrado en el PNOMP es alto, bajo o normal. Este número depende, en primera instancia, de la superficie del territorio, sin embargo esta relación obvia-mente no puede ser proporcional. Para establecer las características de esta relación hemos com-parado el número de especies de mamíferos terrestres no-voladores y la superficie de varios territorios del sudeste europeo (fig. 5).

Como se observa en la figura 5 existe una relación significativa entre el número de espe-cies y el logaritmo natural de la superficie de varios territorios para los que se han realizado inventarios de mamíferos. En dicha relación, el punto correspondiente al PNOMP se encuentra muy próximo a la recta de regresión. Podríamos considerar que la diversidad de mamíferos del parque se encuentra dentro del rango normal que correspondería a su superficie. Este hecho es

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cies termófilas, actualmente en la periferia del parque. Tales serían el erizo común, los murcié-lagos grande de herradura y de borde claro, el topillo mediterráneo, el conejo, etcétera. Otra causa (no improbable) sería por humanización del espacio del parque. En este caso, podría pro-ducirse la incorporación de especies muy antro-pófilas, como el ratón doméstico o la rata parda. Ello dependería del tamaño y frecuentación de los núcleos habitados que ya se encuentran, o puedan instalarse, dentro o en los límites del par-que. Algunas especies podrían llegar al parque

en el futuro como causa de su expansión natural, como lo hizo el corzo, y lo mismo podría suce-der con el ciervo. Para otras especies, como el oso, con grandes áreas de campeo, su presencia parece que tendrá que ser ocasional y difícil-mente permanente, dada además la escasa super-ficie forestal del parque.

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Figura 4. La marmota es un roedor de gran tamaño que habita en los pastos alpinos y subalpinos. Vivió en los Pirineos durante la última glaciación y fue introducida en los Pirineos en 1948 a partir de ejemplares de los Alpes.

Erizo europeo (Erinaceus europaeus), murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequi-num), murciélago de borde claro (Pipistrellus kuhlii), rata topera (Arvicola terrestris), topillo medite-rráneo (Microtus duodecimcostatus), topillo agreste (Microtus agrestis), ratón leonado (Apodemus flavicollis), rata parda (Rattus norvegicus), ratón doméstico (Mus domesticus), conejo (Oryctolagus cuniculus), turón (Mustela putorius), oso pardo (Ursus arctos) y ciervo (Cervus elaphus).

Tabla II. Especies presentes en las proximidades del PNOMP.

Foto:

J.

A

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también indicativo de que la prospección reali-zada puede considerarse correcta y proporciona-da a los medios disponibles.

Por lo que se refiere a la biodiversidad de micromamíferos, el PNOMP se ha revelado

como un lugar relativamente pobre y en algún caso (ratón de bosque) sorprendentemente bajo en densidad. En las zonas de pinares supramon-tanos llama la atención la abundancia del topillo rojo que, podría explicar la ausencia del topillo agreste y las bajas densidades del ratón de bos-que. Por lo demás se considera que las poblacio-nes de las especies presentes son las normales. Las musarañas (enana y tricolor) son especies que se han localizado en los hábitats esperados, aunque siempre en densidades bajas. Las gleras son particularmente ricas en densidad y en diver-sidad. Son refugios de fauna muy importantes. No obstante cabe mencionar que las poblaciones son frágiles, por lo que el tránsito excesivo por

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estas zonas puede comportar problemas de con-servación.

La comunidad de quirópteros del parque es diversa y está bien representada atendiendo a las características del entorno, a saber, preponderan-cia de bosques maduros no explotados, elevada extensión de pastos supraforestales y roquedos abundantes. Todo ello conforma un medio con zonas de caza apropiada para las especies fores-tales y de campo abierto, así como abundantes refugios en árboles y fisuras de roca. La preser-vación del medio natural original y baja presión antrópica presentes en el PNOMP, no hacen temer por la conservación de este grupo de mamíferos. Todo ello condiciona una elevada riqueza específica, y la fuerte presencia de espe-cies normalmente escasas, poco frecuentes y/o limitadas a áreas forestales bien conservadas, como es el caso de Barbastella barbastellus, Plecotus auritus o Myotis nattereri.

En cuanto a los mesomamíferos, puede decir-se, que las especies localizadas han sido bastan-te coincidenbastan-tes con las esperadas, si bien cabe destacar la presencia de la gineta, especie abun-dante en toda la Península Ibérica pero escasa en hábitats de alta montaña. Por su carácter termó-filo puede constituir un buen indicador del cam-bio climático en el futuro. Por lo que se refiere al número de especies, puede considerarse muy aceptable para la superficie (especialmente la forestal) y características alpinas del PNOMP. Su diversidad en mesomamíferos es comparable a la de varias provincias españolas.

Distribución de los mamíferos

en el PNOMP

Como puede observarse en la figura 6, los hábitats donde se ha constatado mayor presencia

Figura 6. Distribución de las especies de mamíferos (en %) observadas o capturadas en

el PNOMP por hábitats.

Figura 7. Distribución de las especies de mamíferos (en %) observadas o capturadas en el PNOMP

por pisos altitudinales. Figura 5. Relación entre número de especies de

mamífe-ros terrestres no voladores y superficie en varios espa-cios protegidos montañosos de España, Francia e Italia.

Los cinco últimos puntos corresponden a las provincias de Guipúzcoa, Vizcaya, Álava, Soria y Salamanca.

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del parque, o bien se verán forzados a salir fuera de sus límites para completar sus necesidades de refugio y alimento.

• La mayor parte de la superficie del parque pertenece al piso alpino y subalpino, con amplias extensiones de pastos, gleras y roca desnuda, bajo rigurosas condiciones cli-máticas en invierno propias de la alta montaña. Ello significa que la productividad en general es baja, estacional y breve. Una buena parte de la fauna de mamíferos deben ser especialistas en este tipo de hábitats para sobrevivir en él. Por tanto, su diversidad no podrá ser muy alta, ya que este tipo de especies son escasas.

Biodiversidad de mamíferos

en el PNOMP

Basándonos en las observaciones obtenidas para cada especie y en sus preferencias de hábi-tat, hemos elaborado un área de distribución favorable para cada una de ellas dentro del PNOMP (GARCÍA-GONZÁLEZ et al., 2003).

Superponiendo estas áreas mediante un sistema de información geográfica hemos elaborado el mapa de la figura 8, el cual representa la sectori-zación de la superficie del PNOMP según su riqueza en especies de mamíferos. Como puede observarse, la mayor diversidad de mamíferos se concentra en el fondo de los valles, hasta aproxi-madamente los 1.600 m de altitud, mientras que la zona de pastos supraforestales alberga como máximo la mitad de las especies. Existe, pues, un gradiente de diversidad fuertemente relacio-nado con la altitud. Ello se debe, en gran medi-da, a la temporalidad y dispersión de los recur-sos tróficos en los niveles altitudinales superio-res. Debe tenerse en cuenta que, en un medio de alta montaña como el del PNOMP, una buena parte de la fauna vertebrada se ve obligada a trasladarse a altitudes más bajas durante el invierno como consecuencia de las condiciones climáticas. Esto provoca, en muchos casos, su salida de los límites del parque. Inversamente, especies de mamíferos que se encuentran en los alrededores del parque realizan desplazamientos en primavera y verano hacia los pastos de altura, en el interior del mismo, en busca de recursos tróficos que pueden ser puntualmente abundan-tes en esa época. Así pues, la protección integral de varias especies de vertebrados del PNOMP

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de mamíferos en relación a su superficie son los bosques y los medios antrópicos e hidrófilos. Los pastos supraforestales, y las gleras y roque-dos son hábitats en donde la presencia de espe-cies es menor en relación a su superficie.

En consonancia con la distribución altitudinal de los hábitats, el piso de vegetación con mayor

presencia de mamíferos es el piso montano, con predominio de los bosques caducifolios y de coníferas, y en donde se ha podido constatar la presencia de 39 de las 42 especies. Le sigue en importancia el piso subalpino, entre 1.700 y 2.400 m, en donde predominan los pastos supra-forestales además del pinar de pino negro. Treinta y dos especies han utilizado este piso altitudinal, tres de ellas con carácter ocasional. Aproximadamente la mitad de las especies (23) han sido encontradas en el piso basal (700-900 m) en donde predominan los bosques escle-rófilos y semicaducifolios, así como el matorral de boj y el bosque mixto. Por último, el piso alpino, por encima de los 2.400 m, solo ha sido utilizado por unas pocas especies especializadas en ese tipo de hábitats, o bien por especies

gene-ralistas como el zorro y el jabalí, o por especies de murciélagos que vuelan a gran altura.

En relación con el poblamiento de mamíferos en el PNOMP, dos aspectos merecen la pena ser destacados:

•La superficie forestal del parque es pequeña (3.445 ha). Ello significa que especies de mamí-feros forestales con áreas de campeo relativa-mente grandes (de varios km2), tales como

ungu-lados, carnívoros y ciertos murciélagos, no podrán alcanzar altas densidades en el interior

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Figura 8. Sectorización de la superficie del PNOMP según su riqueza en especies de mamíferos.

En este estudio ha sido descubierta la presencia de una nueva especie de murciélago de alta montaña (Plecotus macrobullaris) para la fauna de Aragón y de España.

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con amplias áreas de campeo debería implicar la ampliación de los límites del parque.

Clasificación de las especies

según su valor ecológico

Considerando diversas variables relacionadas con la conservación, se ha elaborado una clasifi-cación de las especies presentes en el PNOMP, o en sus proximidades. Dichas variables fueron: estatus de conservación en diversos ámbitos geográficos (Directiva de Hábitats, UICN, España, Aragón), amplitud del área distribución (Europa, España), estructura del área de distribución (continua, fragmentada), especificidad en la alta montaña y otras consideraciones (GARCÍA-GONZÁLEZet al.,

2003).

Después de desaparecido el bucardo y sin la presencia del oso, ninguna de las especies de mamíferos ha sido clasificada como de interés prioritario (en peligro de extinción), pero tres de ellas se han considerado de interés muy alto (especies vulnerables que requieren estudios específicos sobre su biología, ecología y demo-grafía). Se trata de tres murciélagos: el orejudo alpino, el nóctulo gigante (ya comentados), y el murciélago de bosque (Barbastella barbastellus). Esta última es una especie de bosques maduros, vulnerable según diversos catálogos y rara en Europa occidental. Sin embargo en el PNOMP es relativamente abundante. Quince especies fueron clasificadas como de alto interés (especies esca-sas o/y vulnerables en el contexto alpino, español o europeo, para las cuales sería conveniente rea-lizar censos totales cada

cinco años y seguimientos anuales sobre las tendencias poblacionales). En este grupo se encontrarían: Musgaño patiblanco, Marmota alpina, Topillo nival, Topillo pirenaico, Armiño, Marta, Gato mon-tés, Nutria, Sarrio, Murciélago grande de herra-dura, Murciélago bigotudo, Murciélago ratonero gran-de, Murciélago de montaña, Nóctulo menor y Murciélago orejudo septen-trional. Las siguientes espe-cies se consideraron de inte-rés medio (especies con

pocos problemas de conservación pero que requieren controles de su dinámica poblacional, seguimientos periódicos o/y evaluación de su impacto sobre otras especies): Musaraña enana, Musaraña tricolor, Topo, Ardilla roja, Topillo rojo, Topillo de los prados, Lirón gris, Lirón care-to, Liebre europea, Comadreja, Tejón, Gineta, Zorro rojo, Jabalí, Murciélago de huerta, Murciélago de Natterer, Murciélago orejudo meridional y Murciélago rabudo. Las especies de interés menor son especies sin problemas espe-ciales de conservación, cuya vigilancia se reali-zaría a partir de controles rutinarios de la

Guardería. En este grupo se encontrarían: Musaraña gris, Ratón de bosque, Garduña, Corzo, Murciélago de ribera y Murciélago común.

Al igual que se hizo con el mapa de biodiver-sidad de mamíferos, las áreas de distribución favorable de cada especie se han superpuesto, pero asignando a cada especie un determinado valor numérico arbitrario, en función de su inte-rés de conservación. Los valores concretos corresponden a una serie potencial (10, 100, 1000, 10000), que suele ser el criterio que se apli-ca, por ejemplo, en las sanciones por vulneración de las leyes sobre especies catalogadas. Superponiendo y sumando los valores de las capas de todas las especies, se han obtenido

nue-N aturaleza A ragonesa , Nº 14 ( enero-junio 2005)

Figura 9. Sectorización de la superficie del PNOMP en función del interés de conservación que posee el conjunto de su fauna de mamíferos.

La mayor presencia de mamíferos se encuentra en los pisos basal y montano, en donde predominan los medios forestales, hidrófilos y antrópicos.

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plazo, así como averiguar la incidencia de los factores ecológicos y fisiológicos sobre su den-sidad. Se ha estimado un censo aproximado de 5.100 marmotas en el parque. Aunque éstas no presentan problemas importantes de conserva-ción, se recomienda el seguimiento de su evolu-ción demográfica, así como el de su posible inci-dencia sobre la vegetación y los huevos de cier-tas especies de aves.

Bibliografía citada en el texto

GARCÍA-GONZÁLEZ, R., AIHARTZA, J. A., GARIN, I., GOITI, U., TRUJILLO, D., ZABALA, J., GOSALBEZ, J., LUQUE, J .J., MONREAL, E., AYMERICH, P., GÖTZENS, G., COUTO, S., HERRERO, J., HERNÁNDEZ, Y. y PRADA, C. 2003. Inventario y criterios de gestión de los

mamífe-ros del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido,

Informe Final. OAPN-CSIC, Huesca, Jaca.

GARCÍA-PEREA, R. y GISBERT, J. 1997. Lista patrón de los mamíferos de la Península Ibérica, Islas Baleares y Canarias. Galemys, 9 (nº especial), pp. 1-37.

GARIN, I., GARCÍA-MUDARRA, J. J., AIHARTZA, J. A., GOITI, U. and JUSTE, J. 2003. Presence of Plecotus

macrobu-llaris (Chiroptera: Vespertilionidae) in the Pyrenees. Acta Chiropterologica, 5, pp. 243-250.

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vos polígonos de diferentes valores, que poste-riormente se han reclasificado en cinco categorí-as, mediante el método de rupturas naturales. El resultado es el mapa de la figura 9, en el que se representan los diferentes sectores clasificados en las cinco categorías de valor ecológico, desde muy alto a muy bajo. Este mapa supone la estra-tificación del PNOMP en función del interés de conservación que posee el conjunto de su fauna de mamíferos. Las zonas con mayor valor, desde este punto de vista, se encuentran también en las zonas bajas, al igual que ocurría con el mapa de diversidad de especies. En esta ocasión las áreas de mayor valor están fuertemente influidas por el valor de las tres especies de alto interés, dos de las cuales son forestales y la otra propia del piso alpino. Cabe resaltar también que el fondo de la parte baja de Añisclo obtiene un valor de grado medio, situándose las de valor alto o muy alto en los laterales del cañón, con excepción de una pequeña franja en el río Vellos, producida proba-blemente por la presencia de la nutria, catalogada como de interés alto. Obviamente los valores asignados a las especies son arbitrarios y podrían considerarse de otra forma. Los dos mapas pre-sentados pueden tener interés en un contexto comparativo con otros grupos, faunísticos o botá-nicos, o bien, desde el punto de vista del uso público, o de la ubicación de infraestructuras, etcétera. Pero, obviamente, los planes de gestión particulares deben realizarse para cada de cie, considerando las áreas de distribución espe-cífica.

Recomendaciones para la gestión

Como parte del estudio, se realizaron reco-mendaciones para la gestión de los mamíferos de carácter general, por grupos faunísticos, y parti-culares para aquellas especies vulnerables o que pueden interferir con las actividades humanas o con otras especies. Se dedicó especial atención a las especies priorizadas en el PRUG del parque (jabalí, sarrio y marmota). Respecto del jabalí, se recomienda la realización de estudios para valo-rar la importancia ecológica y económica de su impacto en pastos y posible depredación sobre topillos y huevos de aves. Se desaconseja reali-zar controles poblacionales en el interior del par-que, pero sí aumentar la presión de caza en la periferia, así como el establecimiento de valla-dos eléctricos en los cultivos de las áreas adya-centes. En relación con el sarrio se aconsejan realizar seguimientos poblacionales a largo

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