• No se han encontrado resultados

PROGRAMA No COLOSENSES 1. Capítulo 1:2-14. Usted debe conocer la gracia de Dios para poder experimentar la paz de Dios.

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "PROGRAMA No COLOSENSES 1. Capítulo 1:2-14. Usted debe conocer la gracia de Dios para poder experimentar la paz de Dios."

Copied!
12
0
0

Texto completo

(1)

PROGRAMA No. 0796

COLOSENSES 1

Capítulo 1:2 - 14

Comenzamos hoy nuestro estudio, amigo oyente, en el capítulo 1 de esta epístola del Apóstol San Pablo a los Colosenses y lo haremos considerando nuevamente el versículo 2, ya que no finalizamos el estudio de este versículo en nuestro programa anterior. Nos encontramos en la introducción de la epístola a los Colosenses. Encontramos a Pablo aquí escribiendo esta introducción que podríamos llamar “estereotipada”. Usted la puede encontrar en otras epístolas. Él dirige esta carta a los santos y, como dijimos anteriormente, estos santos son aquellos que han sido separados para Dios. Él no está haciendo ninguna diferencia aquí entre los santos y los fieles, ya que “fieles” quiere decir que ellos son hermanos creyentes. Y hermanos creyentes son lo mismo que fieles hermanos. Ellos están en Cristo. Y ya hemos considerado eso en varias oportunidades anteriores, así es que, lo dejamos de lado por ahora; pero el énfasis aquí se da a la persona de Cristo, y, luego dice: que están en Colosas. O sea, esa es la ubicación y es bueno, es importante que tengamos una dirección aquí en la tierra. Pero, también debemos tener una dirección allá en el cielo, “en Cristo”. Pablo, en su introducción, habla en un estilo muy formal. Dice: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

(2)

que es de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. En realidad, en los mejores manuscritos no aparece esa expresión de y del Señor Jesucristo. Y eso, amigo oyente, es muy importante de notar porque la herejía que Pablo está contraatacando era el gnosticismo, la primera herejía en la Iglesia y estos eran de la rama de los esenios, y ellos relegaban a Dios a un lugar muy apartado del hombre, y uno tenía que pasar a través de emanaciones para poder acercarse a Dios. ¿Ha notado usted, amigo oyente, que todas las religiones paganas, y la mayoría de los cultos o sectas también, tienen cierta clase de “Ábrete Sésamo” antes de que uno pueda llegar a Dios? Pues, bien, Pablo deja bien claro esto aquí que lo que dice es directamente de Dios, nuestro Padre. Y nosotros podemos ir directamente a Él. Ahora, en el versículo 3, de este capítulo 1, dice Pablo:

3

Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo (Col. 1:3)

Nosotros vamos directamente a Dios. Uno no tiene que pasar por ninguna clase de emanación para poder hacerlo. Si usted está en Cristo Jesús, amigo oyente, entonces tiene entrada. Ese es uno de los beneficios de ser justificado por la fe; es este acceso a Dios, es por medio de nuestro Señor Jesucristo. Y eso se nos presenta aquí de una forma muy clara. Y, luego, dice: Siempre orando por vosotros. Ahora, si usted está haciendo una lista de oración del Apóstol Pablo, tiene que anotar a los Colosenses, porque él siempre oraba por ellos. Estaban en su lista de oración. Y ahora, dice en el versículo 4:

4

habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos, (Col. 1:4)

(3)

buenas de esta gente. Y él coloca junto aquí, como usted puede notar, la fe, el amor y la esperanza. Usted puede darse cuenta de esto al leer el versículo 5; note usted lo que dice:

5

a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio, (Col. 1:5)

Y debemos agregar que esto de la palabra verdadera del evangelio se refiere al contenido del evangelio, a las grandes verdades que pertenecen al evangelio de la gracia de Dios.

Hay otra cosa de importancia que debemos notar aquí. Pablo está hablando aquí de las cosas buenas de esta gente, y con razón. Ellos tenían fe hacia Dios, y eso es para el pasado, ya que la fe descansa sobre hechos históricos. Amigo oyente, usted no ha escuchado el evangelio a no ser que haya escuchado algo en qué creer, no algo que hacer. Algo en qué creer. Es lo que Él hizo por usted y por mí hace más de 2000 años. La fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios. No es un salto en la oscuridad. Es algo que descansa sobre hechos históricos, y es creyendo en Dios. Ahora, eso es para el pasado, pero hay amor para el presente. Y, usted puede notar que él habla de eso en la segunda parte del versículo 4 donde dice: Y del amor que tenéis a todos los

santos.

Y amigo oyente, creemos que no tiene ningún sentido hoy el hablar de lo fundamentales que somos, y luego pasar nuestro tiempo crucificando a los demás hermanos, tratando de encontrar faltas en ellos, tratando de llamarles algo menos de lo que usted es. Porque usted es un “santo maravilloso” y ellos simplemente no han podido alcanzar ese nivel tan elevado suyo. Y ellos no se han separado de la misma manera en que usted se ha separado. Amigo oyente, el mundo hoy no está interesado en esa clase de cosas. El mundo quisiera saber si nos amamos los unos a los otros. Y la hipocresía hoy del fundamentalismo es que le gusta derribar a algún hermano y

(4)

muestra muy poco amor en muchos lugares. Hay muchos hombres que están en desacuerdo sobre una cosa u otra. Y no podemos desear que todos ellos sean perfectos de ninguna manera; así es que uno debe soportarles y también, debe orar por ellos.

Cierto hombre se acercó en cierta ocasión a un predicador y comenzó a conversar con él y en el curso de la conversación, comenzó a criticar duramente a uno de los líderes cristianos; y en cierto sentido el predicador tampoco estaba en completo acuerdo con algunas de las cosas que aquel líder hacía. Sin embargo, el Espíritu de Dios, estaba usando aquel líder de una forma muy poderosa. De modo que, el predicador le preguntó a este hombre que estaba criticando, le dijo: “¿Ha orado usted alguna vez por este hombre?” A lo cual él respondió: “Por supuesto que no”. “Bueno, – le dijo el predicador – creo que debería hacerlo, creo que usted debería orar por él, porque Dios lo está usando, el Espíritu de Dios le está usando”. Y, amigo oyente, estos Colosenses tenían algunas cosas buenas, y tenían fe hacia Dios; tenían una fe sólida, eran fundamentalistas y ellos también tenían amor por los hermanos y eso es algo importante. Y eso también es para el presente, como podemos apreciar.

Aquí también encontramos esperanza para el futuro. Pablo puso estas tres gracias juntas: A

causa de la esperanza que os está guardada en los cielos. Me gustaría que usted notara una

cosa. En el capítulo 13 de la Primera Epístola a los Corintios, Pablo presenta estas tres cosas, pero de una forma un poco diferente; dice: Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor,

estos tres. Él coloca la esperanza en el segundo lugar, y el amor en el último lugar. ¿Por qué?

Porque el amor es la única cosa que permanecerá. Es lo único que no es sólo para el presente, sino que durará en la eternidad. Así es que, necesitamos comenzar a exhibir eso aquí en la tierra. ¡Cuán maravilloso es eso, amigo oyente! Ahora, en la primera parte del versículo 5 dice, como acabamos de leer: A causa de la esperanza que os está guardada en los cielos.

(5)

Y esa esperanza es la bendita esperanza, mirando hacia la venida de Cristo, y nosotros debemos amar Su venida también. Luego dice: De la cual ya habéis oído por la Palabra

verdadera del Evangelio. Ahora, el evangelio es un evangelio sencillo, eso es cierto. Y a usted

se le pide que crea. Se le pide que crea en ciertos hechos. Pero hay muchos hechos que están relacionados con el evangelio. Él tuvo un nacimiento virginal. Realizó milagros. Él es el Dios-Hombre y Él murió sobre la cruz. Fue sepultado. Y resucitó. Él ascendió nuevamente al cielo. Él envió al Espíritu Santo al mundo en el día de Pentecostés para que formara la Iglesia. Y hoy Cristo está sentado a la diestra de Dios. Ahora, esa posición se nos da por el hecho de que nuestra redención ha sido completada, y se nos dice que entremos a ese descanso que Él ofrece a aquellos que vienen a Él. Pero Él tiene un ministerio de intercesión presente por nosotros, y pienso que también otros ministerios. Y luego, Él regresará otra vez. Y todo eso es parte de ese glorioso evangelio, del contenido del evangelio como lo muestra Pablo aquí. Luego, él dice en el versículo 6, en su primera parte:

6

que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, (Col. 1:6)

Esa es una declaración bastante fuerte, como nos podemos dar cuenta. El Dr. Vincent, un gran expositor de la epístola a los Colosenses como de otras también, cree que es una forma retórica de expresar esto. Es una hipérbole. Y queremos ser honestos con usted amigo oyente, y decir que tenemos dificultad en aceptar eso. “¿Quiere usted decir, Pablo, que el evangelio, en esta época en particular, cuando se encontraba en la prisión de Roma, había alcanzado ya a todo el mundo?” Bueno, eso es lo que Pablo dice y pensamos que debemos tomarlo literalmente. Y creemos que Pablo quiere decir lo que dice. Y uno no se da cuenta de lo correcto que es esto hasta cuando puede contemplar en la ciudad de Sardis de Turquía, parte del camino romano que ha sido excavado en esa zona. Ese es el camino por el cual llegó Pablo al país de Galacia en su camino hacia Éfeso. Y allí, por tres años, se predicó el evangelio y la gente que se encontraba allí venía de todas partes del imperio romano. El evangelio había llegado antes que Pablo a

(6)

Roma, ya que él no fue a esa ciudad sino hasta cuando fue tomado prisionero, y el evangelio estaba siendo predicado a través del imperio romano.

La palabra que se utiliza aquí es “cosmos” y quiere simplemente decir “el imperio romano de aquel día”. Quiere decir que el evangelio en ese tiempo había penetrado a los lugares más alejados del imperio romano. Había cruzado hasta la Gran Bretaña y había llegado a otros lugares. Y cada parte del imperio romano había oído el evangelio en esa época en particular. Amigo oyente, esos apóstoles primitivos, antiguos, siempre estaban andando. Y no nos gusta el tratar de criticarlos. Y aquí dice que se predicó a todo el mundo. A todo el mundo romano. Y Pablo agrega: Y lleva fruto. Y donde se predica el evangelio, el evangelio llevará fruto, amigo oyente. Donde se presente la Palabra de Dios, donde se presenta el contenido del evangelio, llevará fruto. Eso es lo que está diciendo. Y tiene razón.

El autor de estos estudios bíblicos, el Dr. J. Vernon McGee decía: “Debo confesar que mi fe era un poco débil con este programa radial. Yo estaba determinado a presentar la Palabra de Dios, pero, hablando honradamente, esperaba fracasar rotundamente. Y, la sorpresa más grande de mi vida, fue que Dios bendijo Su Palabra. ¡Nunca antes me había sorprendido tanto! Pensaba que me dejaría solo. Pero no fue así. Él me dijo que iba a bendecir Su Palabra. Y usted puede contar con ella”. Y el Apóstol Pablo dice aquí en este primer capítulo de la epístola a los Colosenses, versículo 6:

6b

y lleva fruto y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad, (Col. 1:6b)

Nos sorprende mucho el ver la cantidad de cartas que recibimos y gente que nos dice que ha llegado a conocer a Cristo a través de este débil ministerio radial nuestro. Pero, amigo oyente,

(7)

Dios bendice Su Palabra y eso no sólo lo creemos, sino que lo sabemos. Y no estamos dispuestos a discutir, o argumentar sobre esto con ninguna persona. Alguien quizá puede venir y decirnos: “Yo no creo que la Biblia sea la Palabra de Dios”. Y nosotros decimos: “¿No lo cree?” Y nos dicen: “Bueno, ¿no quiere discutir sobre este asunto?” Y vamos a responder que: “No.” Y si nos preguntan: “¿Por qué?”, vamos a decir: “Porque sabemos que es la Palabra de Dios. No lo creemos, sino que lo sabemos”. Ahora, supongamos que alguien se me acerca y me diga: “Bueno, yo quiero discutir con usted en cuanto a si usted ama a su esposa o no la ama. Yo puedo presentarle varios argumentos filosóficos que le demostrarán que usted no ama a su esposa”.

Y, sabe amigo oyente, que esa persona quizá podría argumentar mucho mejor que nosotros y quizá hasta derrotarnos intelectualmente, y, si esa persona hace eso y nos demuestra por medio de la lógica y de toda clase de argumentos que yo no amo a mi esposa, ¿sabe lo que yo diría? Yo diría: “Bueno, yo no sé en cuanto a esos argumentos suyos, pero quiero que sepa una cosa, yo amo a mi señora; yo amo a mi esposa, yo sé eso, estoy convencido de eso. Yo no necesito esos argumentos convincentes, sofisticados, astutos, esotéricos del día de hoy”. Hay algunas cosas que nosotros conocemos hoy, y no deberíamos permitir que aquello que no conocemos perturbe aquello que sí conocemos. Y eso es algo importante de ver de parte nuestra. Por eso es que dice aquí: Y lleva fruto y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis

la gracia de Dios en verdad. Esto es algo maravilloso, ¿no le parece? Ahora, en el versículo 7,

dice el Apóstol Pablo:

7

como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros, (Col. 1:7)

(8)

hombre suena como medicina, pero, así era como se llamaba. Y Pablo dice aquí que él es,

nuestro consiervo amado. ¿Ha notado usted cuán agradablemente Pablo podía hablar acerca de

los otros siervos de Dios? Pablo tenía algo bueno que decir acerca de aquellos que estaban predicando la Palabra de Dios. Pero si él llegaba a encontrar algún bribón, haría lo mismo que el Señor Jesucristo. Él le diría sin reparos lo que él pensaba de ellos.

El Señor Jesucristo, ah, Él tenía tanta misericordia de los pecadores. Por ejemplo, esa mujer que fue tomada en adulterio. Ella debería haber sido apedreada hasta la muerte. Pero podemos notar lo benigno que fue nuestro Señor.

Y luego, tenemos a ese fariseo orgulloso que se presentó ante el Señor Jesucristo, y, luego, intentó cumplimentarlo diciendo: Sabemos que tú eres un maestro venido de Dios. “Y nosotros los fariseos, cuando sabemos algo, bueno, es lo último”. Pero el Señor, que podía ser tan amable y benigno en seguida lo puso en su lugar; y, cuando Él terminó de hablar con este hombre, lo hizo como si este hombre fuera una persona común. Allí estaba Nicodemo, tratando de ser alguien. Y él no era nada en el mundo, sino simplemente un robot religioso, eso es todo, alguien que cumplía con ciertos ritos. Pero el Señor le llevó al lugar donde él tuvo que preguntar: ¿Cómo pueden ser estas cosas? Y luego el Señor Jesucristo le permite ver la cruz. Cuán benigno era Él al tratar con personas como estas. Y, así es Pablo también. Notemos lo que dice ahora en el versículo 8, de este capítulo 1 de su epístola a los Colosenses:

8

quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu. (Col. 1:8)

Usted va a encontrar que no se da mucho énfasis en esta epístola al Espíritu Santo. Lo que él está aclarando a ellos es que ellos no van a ser capaces de mostrar este amor a no ser que lo hagan por medio del Espíritu Santo. Él dice en otra parte: El fruto del Espíritu es amor. Y eso

(9)

es muy importante de notar de nuestra parte. Y aquí Pablo no va a tratar de ese aspecto. Él va a hablar de la persona de Cristo. Y cuando él lo hace, entonces, el Espíritu Santo tomará las cosas de Cristo y nos las mostrará. Eso es lo importante de ver aquí.

Y ahora, estamos entrando en eso, digamos de paso. Ya hemos dejado la introducción y entramos a la oración del Apóstol Pablo. Aquí tenemos una de las oraciones más hermosas de la Escritura. Y creemos que esta es una de las oraciones que toca todos los puntos importantes, y usted podrá notar las cosas por las cuales ora Pablo.

Lo interesante es que hoy encontramos a personas orando por estas cosas; y Pablo deja muy en claro que nosotros ya tenemos esas cosas. El Dr. Ironside comenta sobre ciertas oraciones que dicen lo siguiente: “Te rogamos Padre que perdones nuestros pecados y nos laves en la Sangre de Jesucristo; que nos recibas en Tu reino; danos Tu Espíritu Santo y sálvanos por amor a Cristo, Amén”. ¿Sabía usted amigo oyente, que Dios ya ha contestado cada una de esas peticiones? Dios nos ha perdonado por todas nuestras culpas. Nosotros ya hemos sido limpiados por la sangre de Cristo. Él ya nos ha llevado de este reino de tinieblas al reino del sol de Su amor. Y Él nos ha sellado con el Espíritu Santo. Y, Si cualquiera no tiene al Espíritu de

Cristo, él no le pertenece. – dice la Escritura. Él nos ha salvado eternamente, desde el mismo

momento en que creemos el evangelio. Lo que tendríamos que hacer nosotros es darle las gracias por lo que ha hecho, en lugar de pedirle que lo haga. En lugar de decir: “Te pedimos que hagas eso”, deberíamos decir: “Te damos gracias porque ya has hecho eso”. Escuchemos ahora a la oración de Pablo. Él dice en el versículo 9:

9

Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, (Col. 1:9)

(10)

¡Esto es magnífico! Esto es lo primero. Él oraba para que ellos fuesen llenos del conocimiento, y eso es “epignosis”. Amigo oyente, estas personas eran herejes. Ellos eran los gnósticos. Pretendían tener un conocimiento superior. Y Pablo dice aquí: No cesamos de orar

por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad. “Que tengáis un

súper-conocimiento”. Los gnósticos se jactaban que ellos lo tenían. Y Pablo aquí limita este conocimiento a la voluntad de Dios, y tiene que ser en sabiduría e inteligencia espiritual y conocimiento. Y la palabra sabiduría se presentará como 40 veces en esta carta. Y vamos a destacar esto cuando se presente otra vez. Notemos ahora lo que dice el versículo 10; en su primera parte se menciona otra cosa, leamos:

10a

para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, (Col. 1:10a)

Agradando a Dios y esto quiere decir que nosotros no nos vamos a estar inclinando ante los

hombres, o tratando de complacerlos. Y luego, en la segunda parte del versículo 10, tenemos la tercera cosa:

10b

llevando fruto en toda buena obra, (Col. 1:10b)

Es decir, que el creyente es una rama que lleva fruto. Nosotros debemos producir fruto. Y al final de este mismo versículo 10, leemos:

10c

y creciendo en el conocimiento de Dios; (Col. 1:10c)

El creyente no debe ser una persona estática sino tiene que ser viva y crecer en la Palabra de Dios. Y, cuán importante es esto, amigo oyente. Sigamos adelante. En el versículo 11 tenemos la quinta cosa por la cual ora Pablo. Allí dice:

(11)

11

fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; (Col. 1:11)

Y la fuerza y el poder sólo viene de Dios, y eso es producido por el Espíritu Santo en paciencia y longanimidad y gozo. Fortalecidos con todo poder. – dice. Y notamos que dice también: Para toda paciencia. Y luego dice en ese mismo versículo: y longanimidad. ¡Cuán maravilloso es esto, amigo oyente!

Llegamos ahora a las cosas por las cuales él da gracias. Y todas nuestras oraciones deberían estar llenas de acción de gracias. Notemos lo que dice el versículo 12:

12

con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; (Col. 1:12)

Dios, en Su gracia, nos ha dado una herencia con los santos en luz y nosotros deberíamos asirnos de eso, agarrarnos de eso, creer en Dios. La segunda cosa es mencionada en el versículo 13 donde dice:

13

el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, (Col. 1:13)

Nosotros hemos sido librados del reino de Satanás. Estábamos muertos en delitos y pecados; andábamos según el mundo. Y, ahora hemos sido trasladados al reino de Su amado hijo. De paso, digamos que este es el aspecto presente del reino de Dios aquí en la tierra. El único lugar donde podemos tener al reino de Dios es sobre la tierra. Usted no lo puede edificar. La única forma en que se puede tener es abriendo su corazón y recibiendo a Cristo Jesús como su

(12)

Salvador. Y entonces, usted mismo es trasladado a ese reino. Esto es algo maravilloso, debemos afirmar. Y en el versículo 14, se nos dice:

14

en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados (Col. 1:14)

Esto es algo realmente maravilloso; nosotros hemos sido trasladados, y ahora tenemos perdón. Y esto siempre está relacionado como ya lo hemos dicho, con la sangre de Cristo. Dios no perdona el pecado de una forma arbitraria o sentimental. Y, “la redención” aquí, quiere decir que Él ya pagó el precio y nos ha librado de nuestra esclavitud. Tenemos aquí estas 5 cosas maravillosas y aún así hay muchas personas que todavía hoy están orando para obtener estas cosas. Amigo oyente, estas cosas pueden ser suyas, ¿por qué no le da gracias al Señor por ellas? Esa es la debida actitud que tiene que tener el creyente hoy.

En nuestro próximo programa, Dios mediante, vamos a observar la persona de Jesucristo. Usted recuerda que en el Cantar de Los Cantares de Salomón hablamos de eso. Ahora nos vamos a acercar bien para poder ver en realidad la teología de todo esto. Será pues, hasta nuestro próximo programa, amigo oyente, ¡que Dios derrame en usted Sus ricas bendiciones!

Referencias

Documento similar

Pero, al fin y al cabo, lo que debe privar e interesar al sistema, es la protección jurisdiccional contra las ilegalidades de la Administración,221 dentro de las que se contemplan,

a) Ao alumnado que teña superado polo menos 60 créditos do plan de estudos da licenciatura que inclúan materias troncais e obrigatorias do primeiro curso recoñeceráselles o

Imparte docencia en el Grado en Historia del Arte (Universidad de Málaga) en las asignaturas: Poéticas del arte español de los siglos XX y XXI, Picasso y el arte español del

De esta manera, ocupar, resistir y subvertir puede oponerse al afrojuvenicidio, que impregna, sobre todo, los barrios más vulnerables, co-construir afrojuvenicidio, la apuesta

La Federación de Gremios de Editores de España realiza anualmente el informe de Comercio Interior del Libro de las empresas editoriales privadas y agremiadas en España y que en

DECORA SOLO LAS IMÁGENES QUE NECESITES PARA LLEGAR AL NÚMERO CORRESPONDIENTE... CEIP Sansueña/CEIP Juan XXIII Infantil

Las personas solicitantes deberán incluir en la solicitud a un investigador tutor, que deberá formar parte de un grupo de investigación. Se entiende por investigador tutor la

22 Enmarcado el proyecto de investigación de I+D «En clave femenina: música y ceremonial en las urbes andaluzas durante el reinado de Fernando VII (1808-1833)» (Plan Andaluz