Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco
F. H. y Cs. Ss.
Licenciatura en Gestión Ambiental
Tesis
“Actitudes y conductas ambientales de los vecinos del Barrio Stella
Maris respecto a los problemas ambientales”
Costa Playa del 99 – B° Stella Maris Agosto 2007
Tesista: Vittone Mariana Natalia
Solos jamás podemos culminar una tarea. Son muchas las personas con las
que me he ido encontrando, casual o intencionadamente, y con las que
necesariamente estoy en deuda, porque de una forma u otra han contribuido
con su presencia a mi actual “formación” como profesional de la gestión
ambiental.
A mis padres Ana y Jorge que desde el cielo estuvieron a través de mis
pensamientos y mi corazón ayudándome y dándome fuerzas.
A mi marido, amigo y compañero de vida, Rodolfo, que nunca dejo que bajara
los brazos, siempre estuvo ahí para darme una palabra de aliento, un consejo,
un abrazo, un beso.
Ahora, después del esfuerzo, mi profundo agradecimiento a aquellas
personas que han hecho posible este trabajo.
A mi Directora de Tesis, Susana Vidoz por ayudarme a recorrer este
camino, su confianza, sugerencias, ideas y su apoyo humano y docente.
A Mabel Blanco de Kindruk y Jorge Rubilar por su ayuda incondicional en
todo lo que necesite.
Al personal del Laboratorio de Aguas de la Municipalidad de Comodoro
Rivadavia por el trabajo realizado.
Al Sr. Marcelo Costes y al Colegio Biología Marina por facilitarme el
transporte acuático y ayudarme en la toma de muestras.
Al Sr. Ricardo Guerreiro, quien realizó el proyecto de un emisario.
A la Sra. Directora, personal docente y alumnado de la Escuela N° 169.
Al Sr. Presidente de la Unión Vecinal del Barrio Stella Maris, Sr. Reinoso
Nicolás.
A los profesores de la carrera: Borasso Alicia, Navarro Lía, Raimondo Ana
Índice
Agradecimientos
Introducción
1. - Los problemas ambientales Pág. 11 – 13 2. - Problemas ambientales urbanos Pág. 13 – 16 3. - Surgimiento de la conciencia ambiental Pág. 17 – 20 4. - Problemática ambiental y desarrollo
sostenible en Argentina Pág. 20 – 22 5. - La importancia del litoral Pág. 22 – 24
6. – El Objeto de estudio Pág. 24
6.1. – Hipótesis y objetivos Pág. 24
6.2. – Hipótesis Pág. 25
6.3. – Objetivos Pág. 25
Organización del trabajo Pág. 26
Capítulo II - Marco teórico
2.1. - La ciudad: hábitat del desarrollo humano Pág. 28 – 29
2.1.1- Habitabilidad y calidad de vida Pág. 29 – 34
2.2. – La educación ambiental y sus potencialidades
para promover el cambio Pág. 34 – 37
2.3. - La percepción ambiental Pág. 37 – 39
2.4. - La conducta como factor implicado
en el deterioro ecológico Pág. 39 – 41
2.4.1. - Conducta y comportamiento ambiental Pág. 41 – 42
Capítulo III – Comodoro Rivadavia y su contexto
3. – Caracterización geográfica Pág. 46
3.1. – Ubicación geográfica Pág. 47
3.2 - Aspectos Humanos Pág. 48
3.2.1. – Población Pág. 48
3.2.2. – Urbanización Pág. 48
3.2.3. - Economía Local Pág. 48 – 49
3.3. - Aspectos geográficos Pág. 50
3.3.1. – Clima Pág. 50
3.3.2. – Relieve Pág. 50
3.4. – Antecedentes de contaminación marina Pág. 51 -52
3.4.1. - ¿Cómo darle solución a los
problemas de la contaminación marina
originada por efluentes cloacales? Pág. 52 – 54
3.4.2. - Ejemplos en la Provincia de Chubut Pág. 54 – 56
Capítulo IV - Metodología de la Investigación
4. – Metodología Pág. 58
4.1 – Búsqueda de bibliografía e
investigaciones previas Pág. 58
4.2. – Toma de muestras de agua de mar y su análisis Pág. 59 Plano N°1: Puntos 1° muestreo Pág. 60
Plano N°2 Puntos 2° muestreo Pág. 61
4.2.1. - Análisis de muestras en laboratorio Pág. 62 – 65 4.2.2. - Determinación de bacterias del
grupo coliforme de origen fecal Pág. 66
4.2.3. - Determinación de bacterias del
4.3. – Encuestas y entrevistas Pág. 68 – 69
Capítulo V - El Barrio Stella Maris y su situación socio ambiental
5. - El Barrio Stella Maris y su situación socio ambiental Pág. 71
5.1. - Características socio económicas y
demográficas de los habitantes del
Barrio Stella Maris Pág. 71 – 77
5.2. - Un espacio social conflictivo y complejo Pág. 78 – 80 5.3. - Percepciones, actitudes, creencias
y valores hacia la contaminación de
los jóvenes que asisten a la escuela
del Barrio Stella Maris Pág. 81 – 86 5.4. – La Unión vecinal y su rol social Pág. 87 – 88 5.5 - Niveles de contaminación de
la descarga de efluentes cloacales
del emisario Della Mura sobre el mar Pág. 89
5.5.1. - Datos primer muestreo Pág. 89
5.5.2. - Condiciones climáticas - 1° muestrario Pág. 90
Plano N°3: Resultados 1° muestreo
Coliformes totales Pág. 91 Plano N°4: Resultados 1° Muestreo
B. Enterococos Pág. 92
5.5.3. - Datos segundo muestreo Pág. 93
5.5.4. - Condiciones climáticas - 2° muestrario Pág. 94
Plano N°5 – Resultados 2° muestreo Pág. 95
5.6 - ¿Cómo se evita la contaminación
Capítulo VI – Conclusiones
Primera parte: Acerca del Barrio Stella Maris Pág. 99 – 101
Segunda parte: Acerca del Estado y
su rol en el logro de la
sustentabilidad ambiental Pág. 101 – 103
Glosario Pág.105 – 106
Bibliografía consultada Pág. 108 – 112
Anexos
Anexo I – Legislación municipal con
temática medio ambiental Pág. 114 – 117
Legislación provincial con
Temática medio ambiental Pág. 117
Ley N° 1503 – De protección de agua y atmósfera Pág.118 – 121 Código Ecológico Municipal Pág. 122 – 125
Anexo II – Entrevista al presidente de la Unión Vecinal
del Barrio Stella Maris, Sr. Reinoso Nicolás Pág. 126 – 128
Anexo III – Historia de creación de la Unión Vecinal
del Barrio Stella Maris Pág. 129 – 130
Anexo IV – Propuesta de emisario Pág. 131 – 139
Anexo V – Anexo fotográfico Pág. 140 - 143
Índice de imágenes
Imagen N°1: Argentina Pág. 47
Imagen N°2: Provincia de Chubut Pág. 47
Imagen N°3: Plano de la ciudad de Comodoro Rivadavia Pág. 47 Imagen N°4: Costa del Barrio Stella Maris Pág. 65 Imagen N°5: Alumnos Escuela Primaria N° 169 Pág. 85 Imagen N°6: Estado de conservación del emisario marino Pág. 140 Imagen N°7: Emisario marino Dalle Mura Pág. 140 Imagen N°8: Cartel de prevención Pág. 141 Imagen N°9: Grupo de personas utilizando las playas
para deportes Pág. 141
Imagen N°10: Uso de la costa – Individuo buscando mejillones Pág. 142 Imagen N°11: Estado de la costa, presencia de
otros puntos de eliminación de lixiviados Pág. 142 Imagen N°12: Interior Planta de tratamiento primario Pág. 143 Imagen N°13: Interior planta de tratamiento primario,
cámara de depósito Pág. 143
Índice de cuadros
Cuadro N°1: Datos de población Pág. 71
Cuadro N°2: Población según grupo de edades Pág. 72 Cuadro N°3: Nivel de instrucción (mayores de 5 años) Pág. 72 Cuadro N°4: Población mayor a tres años que asiste a
algún establecimiento educativo,
según nivel de instrucción Pág. 73
Cuadro N°5: Mujeres mayores de 14 años según
condición de maternidad Pág. 73
Cuadro N°6: Asociación a Plan de Emergencia
Médica Privada, Obra Social o Mutual Pág. 74
Cuadro N°7: Viviendas con hacinamiento según
cantidad de personas por cuarto Pág. 74
Cuadro N°9: Inodoro con descarga de agua Pág. 76
Cuadro N°10:Servicio Sanitario Pág. 76
Cuadro N°11: Régimen de tenencia Pág. 76
Cuadro N°12: Hogares con Necesidades Básicas Insatisfechas Pág. 77
Índice de gráficos
Gráfico I: Intervención de las gestiones Municipales en el
espacio costero de Comodoro Rivadavia.
Período 1990 – 2005 Pág. 80
Gráfico II: Apreciación de los alumnos del Barrio
respecto a la playa del ´99 Pág. 81
Gráfico III: Playas de la ciudad de Comodoro Rivadavia
que conocen los alumnos de la Escuela N°169 Pág. 82 Gráfico IV: Principales actividades realizadas en la
playa del barrio Pág. 83
Gráfico V: Comprensión de los alumnos respecto
a la contaminación ambiental Pág. 84
Gráfico VI: Propuestas de mejoras Pág. 86
Índice de tablas:
Tabla N°1: Primer muestrario Pág. 89
Tabla N°2: Segundo muestrario Pág. 93
Índice de planos:
Plano N°1: Puntos 1° muestreo Pág. 60
Plano N°2: Puntos 2° muestreo Pág. 61
Plano N°3: Resultados 1° muestreo - Coliformes totales Pág. 91 Plano N°4: 1° Muestreo - Resultados B. Enterococos Pág. 92 Plano N°5: Segundo muestreo – 27/07/07
Introducción
“Reconocer la complejidad, hallar los instrumentos para
describirla y efectuar una relectura dentro de este nuevo contexto
de las relaciones cambiantes del hombre con la naturaleza son los
problemas cruciales de nuestra época.”
Introducción
1.- Los problemas ambientales
El Medio Ambiente es todo aquello que rodea al ser humano: elementos
naturales, tanto físicos como biológicos, elementos artificiales, elementos
sociales y las interacciones de todos estos entre si.
Existe en el mundo una creciente preocupación y necesidad respecto del
cuidado del medio ambiente, medio en el que desarrollamos nuestras
actividades diarias. Dichas actividades deben encuadrarse en un marco de
sustentabilidad respecto de la comunidad, que será receptora de los beneficios
y consecuencias que proporcionen las mismas y que a su vez brindará aquellos
elementos necesarios para que los proyectos sean exitosos. (Piñar Mañas,
2002).
El ser humano, apareció tardíamente en la historia de la Tierra, pero ha
sido capaz de modificar el medio ambiente con sus actividades. Gracias a sus
peculiares capacidades mentales, físicas e intelectuales, lograron escapar a las
constricciones medioambientales que limitaban a otras especies y alterar el
medio ambiente para adaptarlo a sus necesidades.
Aunque las primeras sociedades primitivas sin duda vivieron más o
menos en armonía con el medio ambiente, como los demás animales, su
alejamiento de la vida salvaje junto con la construcción de su civilización o
cultura comenzó en la prehistoria, con la primera revolución agrícola. La
capacidad de controlar y usar el fuego les permitió modificar o eliminar la
vegetación natural, y la domesticación y pastoreo de animales herbívoros llevó
al sobre pastoreo y a la erosión del suelo.
Mientras las poblaciones humanas siguieron siendo pequeñas y su
tecnología modesta, su impacto sobre el medio ambiente fue solamente local.
No obstante, al ir creciendo la población y mejorando y aumentando la
tecnología, aparecieron problemas más significativos y generalizados. El rápido
avance tecnológico producido tras la edad media dio paso a la Revolución
combustibles fósiles, así como la explotación intensiva de los recursos
minerales de la Tierra. Ninguna sociedad podría sobrevivir sin poseer una
economía. (Polanyi, 1989)
Fue con la Revolución Industrial cuando los seres humanos empezaron
realmente a cambiar la faz del planeta, la naturaleza de su atmósfera y la
calidad de su agua. Hoy, la demanda sin precedentes a la que el rápido
crecimiento de la población humana y el desarrollo tecnológico someten al
medio ambiente está produciendo un declive cada vez más acelerado en la
calidad de éste y en su capacidad para sustentar la vida. Los problemas
ambientales no vienen dados objetivamente sino que se construyen
socialmente. El hacinamiento urbano y la expansión demográfica, revelaron sus
primeros síntomas negativos, al aumentar los niveles de contaminación en
zonas específicas de los grandes centros de población importantes. La natural
y rápida dilución de sustancias tóxicas o extrañas en el aire y en los cursos de
agua, empezaron a provocar la pérdida del equilibrio natural que permite la
reposición de hábitats limpios.
A mediados del S. XX algo nuevo apareció en la percepción del mundo,
de los valores de la vida y los presupuestos del desarrollo. Algo que había
quedado oculto, desconocido y subyugado por los regímenes políticos
autoritarios, por el poder de la tecnología y por la pasión del crecimiento,
irrumpe de repente en las conciencias de la gente. Emerge así una conciencia
desalienadora y participativa en búsqueda de nuevos estilos de convivencia y
de desarrollo. Surge una percepción de la destrucción de la naturaleza, de
que algo anda mal en la concepción del progreso, en el dominio de la ciencia
sobre la naturaleza, en las promesas incumplidas del desarrollo. Se va
configurando una conciencia ambiental sobre los límites del crecimiento, se
cuestiona la racionalidad económica dominante, la destrucción de las bases
ecológicas de sustentabilidad del planeta, el círculo perverso de degradación
ambiental y pobreza. Se habla de conciencia ambiental, pero ¿se analiza
cuánta conciencia ambiental tenemos?, nos daremos cuenta que esta es
bastante limitada, no porque a sí lo queramos, sino simplemente por el
mecanismo de la mente humana: si tuviéramos una conciencia real de la actual
situación ambiental no podríamos soportarlo, pues nos causaría una situación
la Tierra, y darnos cuenta que esto nos está llevando a una situación
insostenible.
Todos estos problemas, concebidos como externalidades del sistema
económico porque los produce la economía pero no tiene los conceptos ni los
instrumentos para comprenderlos ni para solucionarlos1, van configurando el campo del ambiente. Éste aparece en formas diversas de contaminación del
aire y de los recursos hídricos y del suelo; la desforestación y pérdida de
biodiversidad; la erosión, desertificación y pérdida de fertilidad de la tierra; del
calentamiento global y el enrarecimiento de la capa estratosférica del ozono; la
degradación de la calidad de vida de la gente.
2. - Problemas ambientales urbanos
Las ciudades se instalan sobre ecosistemas naturales totalmente
modificados, siendo el resultado de los avances tecnológicos que el hombre ha
logrado. En estos ecosistemas la modificación del paisaje es total. La matriz
original es reemplazada por el cemento que cubre el suelo alterando la relación
entre la infiltración y el escurrimiento del agua de lluvia y reduciendo la
circulación de nutrientes; el hábitat natural ha sido reemplazado con
construcciones y la biodiversidad original ha sido reemplazada por una única
especie, el hombre. Este sistema ya no es capaz de producir, para abastecerse
requiere de los sistemas proveedores: naturales y productivos y tampoco es
capaz de digerir los desechos que produce, debe recurrir a otros ambientes
para volcar sus residuos.
Las actividades que se realizan en un centro urbano o urbano-industrial y
en sus zonas periféricas, generan distintos tipos de desechos que pueden
convertirse en contaminantes y originar problemas ambientales y por lo tanto
afectar la calidad de vida de sus habitantes.
1
Se pueden mencionar, entre otros:
• Generación de residuos sólidos provenientes de viviendas, comercios,
empresas de servicios, instituciones públicas (salud, educación),
industrias, barrido de calles, etc.
• Emisión gaseosa proveniente de vehículos, incineradores, quema,
industrias, etc.
• Ruidos producidos por vehículos, centros de esparcimiento, industrias, etc.
• Contaminación electromagnética.
• Generación de efluentes líquidos provenientes de viviendas, comercios,
industrias, etc. Y de las precipitaciones.
Las aguas residuales provienen de escorrentía y drenaje de las lluvias
(aguas blancas), de viviendas (aguas negras o urbanas), de las industrias
(aguas industriales) y de la actividad agropecuaria (aguas agrarias).
Los contaminantes que pueden encontrarse en los efluentes líquidos
pueden ser: sólidos totales orgánicos e inorgánicos, disueltos y en suspensión;
microorganismos (benignos o patógenos), etc.
Los efluentes de viviendas pueden contener, entre otros: cadmio, cobre,
plomo (por la corrosión de cañerías); distintos tipos de biocidas (utilizados para
el control de plagas en el hogar, en huertas y jardines) y microorganismos
(derivados de desechos fecales humanos y animales y que pueden ser
patógenos). Los efluentes provenientes de las industrias tendrán distintos
contaminantes de acuerdo a la materia prima utilizada en sus sistemas de
producción.
El agua proveniente de escorrentía presenta un alto grado de turbidez
(medida del enturbamiento del agua) provocado por material en suspensión,
entre ellos microorganismos.
Los efluentes líquidos provenientes de una ciudad, generalmente
terminan, con la carga de contaminantes antes mencionadas, en cursos de
agua (ríos, lagos, lagunas) provocando la contaminación química y biológica de
Por otro lado, el exceso de algunos nutrientes en aguas estancadas o en
movimiento provoca un fenómeno denominado eutroficación. El exceso de
nitrógeno y fósforo (derivados de efluentes urbanos, erosión proveniente de
zonas fertilizadas o quemadas) provocan una explosión de algunas
poblaciones (bacterias verde-azuladas) y reduce otras, simplifica el sistema
disminuyendo la diversidad biótica. El agua de un estanque eutrófico tiene
compuestos pépticos y alcaloides (neurotóxicos) que no son retenidos por
tratamientos convencionales de agua.
Para disminuir la carga contaminante de los efluentes líquidos, previo a
ser volcados en corrientes de agua, deben recibir un tratamiento que al menos
realice los siguientes procesos:
• Pretratamiento para eliminación de material grueso, arenas.
• Depuración física o decantación donde se eliminan los sólidos
sedimentables (en
• suspensión).
• Sedimentación de partículas floculadas. Proceso químico.
• Depuración biológica, eliminación, estabilización o transformación de la materia orgánica.
• Clorinación El agua potable no puede contener los siguientes
elementos porque causan diversos daños a la salud humana (EPA,
2000):
9 Acrilamida: trastornos sanguíneos y del sistema nervioso,
alto riesgo de cáncer.
9 Alaclor: trastornos oculares, hepáticos, renales, alto riesgo de cáncer.
9 Arsénico: provoca lesiones en piel, trastornos circulatorios, alto riesgo de cáncer
9 Benceno: anemia, trombocitopenia, alto riesgo de cáncer.
9 Benzopireno: dificultades para la reproducción, alto riesgo de cáncer.
9 Bifenilos policlorados (PCB): cambios en la piel,
problemas en el sistema nervioso, alto riesgo de cáncer.
9 Clordano: trastornos hepáticos o del sistema nervioso, alto riesgo de cáncer.
9 Derivados del cloro: alto riesgo de cáncer.
9 Dioxinas: dificultades para la reproducción, alto riesgo de cáncer.
9 Plomo: retarda el desarrollo físico y mental de niños, en
adultos provoca trastornos renales e hipertensión
9 Radionucleidos: alto riesgo de cáncer.
9 Tetracloruro de carbono: trastornos hepáticos, alto riesgo de cáncer.
9 Giardia lamblia: trastornos gastrointestinales.
9 Legionella: neumonía.
9 Coliformes totales (incluye coliformes totales y Escherichia coli): por sí mismos, los coliformes, no constituyen una
amenaza para la salud. Su determinación puede indicar la
presencia de otras bacterias nocivas.
9 Virus (entéricos): trastornos gastrointestinales.
9 PCB (Bifenilos policlorados, hidrocarburos aromáticos) Son sustancias utilizadas como refrigerante y aislante en equipos
eléctricos para la distribución de energía, tales como
transformadores y condensadores. Están incluidos en la lista
de las 12 sustancias químicas de mayor toxicidad por las
Naciones Unidas. Son contaminantes orgánicos persistentes
(COP), por su estabilidad química tienden a permanecer en
el ambiente y se acumulan en organismos vivos (Agencia
Córdoba Ambiente, 2002).
Al ser absorbidos por vía respiratoria, dérmica o por ingestión puede
provocar trastornos irritativos, respiratorios, lesiones cutáneas y
3. – Surgimiento de la conciencia ambiental
La conciencia ambiental comenzó a expandirse a escala mundial en los
años setenta con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente Humano, celebrada en Estocolmo en 1972. Los límites del
crecimiento hacen sonar la alarma ecológica que revela los límites físicos del
planeta para proseguir la marcha acumulativa de la contaminación, de la
explotación de los recursos naturales y del crecimiento demográfico. Por
primera vez se advierten las condiciones que impone la segunda ley de la
termodinámica2 al crecimiento económico que se alimenta de la
desorganización de los ecosistemas, la pérdida de productividad de las tierras y
la transformación tecnológica de los recursos, enfrentándose a la ineluctable
degradación antrópica de los procesos productivos. Es esta degradación de la
energía útil lo que se manifiesta en el calentamiento global del planeta, como
efecto de la creciente producción de gases invernadero y la disminución de la
capacidad de absorción de dióxido de carbono debido al avance de la
deforestación (Leff, 1994).
El tema ambiental adquiere carta de ciudadanía en las dos últimas
décadas del siglo recién concluido, cuando gobiernos de distintos países
incluyen en su agenda la preocupación por el creciente deterioro de las
condiciones esenciales de existencia de la especie humana. Se puede destacar
la participación de individuos y organizaciones agrupados en un "movimiento
verde" de carácter contestatario y espontáneo que intentaron comunicar a la
sociedad lo que estaba sucediendo. (http://www.monografias.com)
Recién a partir de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Humano, celebrada en Estocolmo en 1972, el ser humano también pasa a ser
elemento que sufre los eventos de contaminación y catástrofes naturales. El
ser humano se lo reconoce como miembro de un gran sistema denominado
ambiente. A partir de aquí, la temática ambiental comenzó a ocupar un lugar
2
de mayor preponderancia en las agendas políticas de los estados; alrededor de
50 gobiernos de todo el mundo adoptaron instrumentos o constituciones
nacionales que reconocen al medio ambiente como un derecho humano
fundamental.
Los Estados se han visto cada vez más comprometidos con el tema,
plasmándolo en el ámbito administrativo y legislativo. Ello ha propiciado la
generación de políticas que incorporan lo ambiental a partir de diversas
iniciativas legales, técnicas, institucionales y económicas en una perspectiva
cada vez más integrada. Gran parte de las legislaciones nacionales relativas al
medio ambiente se elaboraron a partir de Estocolmo (Educación en labores
ambientales a jóvenes y adultos. Prestar atención a la población menos
privilegiada, conducta en individuos, empresas y colectividades). De 1971 a
1975, se aprobaron 31 importantes leyes nacionales ambientales en países
pertenecientes a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos
(OCDE).
La más conocida definición de Desarrollo Sostenible es la de la Comisión
Mundial sobre Ambiente y Desarrollo (Comisión Brundtland) que en 1987
definió Desarrollo Sostenible como:
"el desarrollo que asegura las necesidades del presente sin comprometer
la capacidad de las futuras generaciones para enfrentarse a sus propias
necesidades".
En 1987, el concepto apareció en el informe realizado por la ex primera
ministra noruega Gro Harlem Brundtland para la ONU en el cual se decía que
un desarrollo es duradero cuando “responde a las necesidades del presente sin
poner en peligro las capacidades de las generaciones futuras para hacer lo
mismo”. Después de las recientes cumbres de Río de Janeiro sobre Medio
Ambiente y Desarrollo (1992), y de Johannesburgo sobre Desarrollo Sostenible
(2002), entendemos que este debe ser un proceso solidario, ilustrado y
equitativo. Solidario para que permita alcanzar niveles mínimos de desarrollo a
quienes viven por debajo de las necesidades humanas y que exija una
ecológicamente aceptables. Ilustrado, para que sepa sacar el mejor partido
ambiental de la evolución tecnológica y que tenga en cuenta que la evolución
demográfica, debe estar en armonía con el cambiante potencial productivo del
ecosistema. Equitativo, para que garantice a todos la capacidad de acceso a
los recursos naturales restringidos y que asegure a las generaciones futuras la
disponibilidad de los recursos no renovables y la permanencia de las especies
vegetales y animales.
Alcanzar un desarrollo sostenible reclama mayor equidad y justicia, una
visión integrada del desarrollo en contraste con la tradicional sectorización de
las políticas ambientales. El desarrollo sostenible no es un concepto
exclusivamente ambiental, sino que es un triángulo de equilibrios entre lo
ambiental, lo económico y lo social. La erradicación de la pobreza, el cambio de
los modelos de producción y consumo, y la protección y administración de la
base de recursos naturales para el desarrollo económico y social son objetivos
y desafíos del desarrollo sostenible.
El capital social es también articulador del desarrollo sostenible. Puede
decirse que es un nuevo hallazgo de las ciencias del desarrollo, y abarca
cuatro dimensiones: los valores éticos dominantes en una sociedad, su
capacidad de asociatividad, el grado de confianza entre sus miembros, y la
conciencia cívica. El proceso de un desarrollo urbano sostenible tiene que ver
con la creatividad y con el cambio respecto al actual modelo de consumo y
producción.
Las formas sociales predominantes o existentes son el resultado del
proceso político urdido entre los diversos grupos a partir de sus intereses. Las
formas sociales son resultado de la política, consecuentemente tiene también
que ver con la esencia de la política y por lo tanto tiene un importante contenido
político. En cierta manera plantea un reto novedoso a la legitimidad de las
respuestas tradicionales gubernamentales y de la administración local
buscando nuevas capacidades y relaciones institucionales con la ciudadanía,
Así, la Declaración de Johannesburgo sobre Desarrollo Sostenible asume
una responsabilidad colectiva para avanzar y fortalecer los pilares
independientes y mutuamente reforzados del desarrollo sostenible, desarrollo
económico, desarrollo social y protección ambiental a nivel local, nacional,
regional y global.
En la Reunión Cumbre de la Tierra realizada en 1992 (en la cual
participó Argentina como país miembro), los países integrantes se
comprometieron a establecer políticas gubernamentales activas, para invertir el
sentido de esa relación entre economía y ambiente, (Fomento de la educación,
capacitación y conciencia. Desarrollo sustentable. Política ambiental a nivel
mundial), (Educación Ambiental como transformación social. 16 principios de
educación para formar sociedades sustentables y de responsabilidad global).
Teniendo en cuenta ese compromiso, la reforma de la Constitución Nacional
de 1994, donde se incluyó al ambiente sano y equilibrado como un derecho
común, y al desarrollo sustentable como una premisa organizadora del
desarrollo nacional.
4. - Problemática ambiental y desarrollo sostenible en
Argentina
La huella humana sobre el ambiente es cada vez mayor y alcanza la
escala planetaria.
En la dimensión ambiental, el desarrollo sostenible necesita proteger los
recursos naturales requeridos para la producción alimentaria, de combustibles
y energética, sin dejar de expandir la producción para satisfacer a las
poblaciones en aumento.
Aplicar el concepto de sostenibilidad en los problemas ambientales
plantea dudas fundamentales en cuanto al modo concreto de evaluar el
bienestar de la generación presente y de las futuras. Esto se relaciona con que
la elección de una persona está guiada por una gran cantidad de motivos entre
depende de cada cultura, del momento histórico, de las consideraciones
morales, junto con otras, pueden influir en el compromiso de una persona.
(Amartya Sen, 1997). La pregunta es ¿cual es la viabilidad del desarrollo
sostenible? Una respuesta sería brindar a las futuras generaciones
perspectivas de una nueva relación con el medio ambiente.
En este sentido, si tenemos en cuenta como ha evolucionado el problema
ambiental en nuestro país debemos admitir que lo que se ha hecho o dejado de
hacer se opone a todos los criterios de sostenibilidad. El tema ambiental se ha
ido instalando en las agendas nacionales, provinciales y cada vez más en las
municipales. Pero sin duda ello no ha sido sin grandes contradicciones y sin
linealidad.
La reforma constitucional de 1994 ha incorporado algunas cuestiones
relativas al ambiente. Eso es muy importante. Muchas empresas de diversos
sectores productivos desarrollan sus parámetros de calidad y desempeño
ambiental. Quizás el problema sea que esos parámetros ambientales (las ISO,
etc.) son muy discutidos.
La Argentina es un país que basa su desarrollo principalmente en la
explotación de recursos naturales y de ello deriva el peligro de su deterioro. Los
inventarios y cuentas del patrimonio natural permiten en tender desde el punto
de vista económico lo que esta pasando con los recursos naturales.
El discurso de un logro de desarrollo sostenible se ha consolidado como
el objetivo fundamental de la acción ambiental de este siglo y se halla presente
en la actualidad en todos los programas y estudios de protección ambiental. Es
necesario valorar cuantitativamente los recursos, medirlos, saber cuanto vale
poseerlos. Las consideraciones globales sobre el desarrollo sostenible
enunciadas a nivel internacional deben ser contrastadas con la situación
argentina. La Argentina como país exportador de materia prima transfiere
directamente la presión de su modelo económico a los recursos naturales a
través de: deterioro, erosión y desertización de suelos; tala indiscriminada de
utilización de pesticidas y fertilizantes químicos. Todos estos procesos son una
manifestación de las políticas de corto plazo que hipotecan el medio ambiente.
(Durán, 1992)
El desarrollo sostenible pretende crear un modelo económico capaz de
generar riqueza y bienestar al mismo tiempo que promueva la cohesión social e
impida la destrucción de la naturaleza. Por ello pone en entredicho el modelo
de producción y consumo occidental que amenaza el equilibrio del planeta. El
desarrollo sostenible abarca los aspectos económico, social, cultural
(culturalmente estamos acostumbrados a abrir una canilla y que salga agua, a
tocar un botón y que se prenda la luz, a comprar una botella de coca y tirar el
envase. Detrás de todas esas acciones que hacemos para satisfacernos hay
un modelo de consumo y producción que no es ambientalmente sostenible), y
medioambiental. Además se preocupa por los problemas a largo plazo mientras
que el actual modelo de desarrollo fundado en una lógica puramente
económica se centra en el hoy y en el ahora.
5. - La importancia del litoral
“Conservar, proteger y mantener la calidad del medio ambiente natural y
cultural”, no debe olvidarse que el litoral es, en si mismo, uno de los principales
recursos para el ser humano ya que le provee recursos y lugares para su
asentamiento, alimentación, ocio, recreación, paisaje, entre otros. (Fernández,
2000).
El interés por las costas se remonta por lo menos hasta la Prehistoria y
siempre estuvo relacionado con el acceso a nuevos territorios y recursos
naturales y con el desarrollo de la navegación. Las costas fueron descriptas y
cartografiadas de manera sistemática por muchos pueblos. El conocimiento de
las zonas costeras fue durante mucho tiempo esencial para asegurar el buen
tránsito de las naves y el correcto emplazamiento de puertos, poblados y
costero delimitaba el mundo conocido, es decir, accesible. Las grandes
expediciones de los siglos XV y XVI ampliaron ese mundo mediante un
ambicioso proyecto de expansión territorial y completando el conocimiento de
las costas de la mayor parte del planeta. (Dadón, 2002)
Las costas son la franja de nuestro planeta donde se ponen en contacto la
tierra, la atmósfera y el agua, dulce o salada. Los tres grandes sistemas –tierra,
mar y aire entran en contacto en esta delgada cinta que bordea los continentes
desde las zonas árticas hasta las desérticas, pasando también por las más
lluviosas. Son zonas frágiles donde la dinámica de cada uno de estos tres
grandes sistemas interactúa y ejerce presión y efecto sobre los otros; son la
zona de mezcla o ajuste. Durante algunas horas del día la playa y las rocas de
la orilla del mar se convierten en parte del océano siendo la temperatura y la
desecación menos drásticas; durante el resto del tiempo, al bajar la marea, se
transforman en un medio terrestre con valores extremos de frío o calor,
fluctuaciones de temperatura y humedad e impacto del viento. Los organismos
que las habitan tienen que tolerar condiciones extremas, desde la inundación
hasta la sequía. A mayor distancia de esta franja de transición el cambio es
menos brusco y los ambientes más definidos, tanto hacia la tierra como mar
adentro.
Cuando pensamos en las costas, lo primero que nos viene a la mente es
un día de sol y playa. Pero la costa es mucho más que esto. Se puede
considerar y definir a la costa como el espacio en el que los sistemas terrestres
influyen en los marinos y viceversa. Algunos estudiosos ponen los límites
terrestres hasta donde llega la aspersión salina y los límites marinos donde se
termina la plataforma continental. Sin embargo, las interconexiones físicas y
ecológicas críticas para el mantenimiento de los ecosistemas costeros se
extienden más allá de esos límites. La zona costera puede ser afectada por
actividades humanas que se producen en zonas muy alejadas del litoral como
por ejemplo la contaminación que se genera con la actividad urbana diaria. Por
tanto, para poder conservar y manejar adecuadamente la zona costera, vale la
pena ampliar nuestra visión y concebirla desde el límite litoral hasta la
Es imperativo el uso sustentable de los recursos litorales, ya que es
necesario que las oportunidades de desarrollo que hereden las generaciones
venideras sean iguales o similares a lo que nosotros hemos heredado de
nuestros antecesores. Resulta obligado, siempre que haya oportunidad,
acrecentar el patrimonio natural y cultural para los legítimos dueños del futuro.
Recuperar espacios, recursos y hábitat de interés o importancia, la gran
capacidad de transformar el medio que ha desplegado el ser humano ha tenido
resultados nefastos en las costas. (Barragán Muñoz, 2003)
6. – Objeto de estudio
De acuerdo a lo expuesto anteriormente en el presente capítulo, esta
investigación tiene como principal preocupación el estudio de las conductas
ambientales y percepciones acerca del ambiente en zonas costeras.
Particularmente este estudio versa sobre barrio costero Stella Maris y sus
habitantes, (ciudad de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut),
caracterizado por una alta conflictividad ambiental y social.
6.1. - Hipótesis y objetivos
El comportamiento ambiental es concebido como una forma de motivo
social, que se manifiesta como inclinación a favor o en contra de objetos,
eventos o situaciones que tienen que ver con la integridad del medio ambiente.
De ahí, la importancia de las respuestas actitudinales, la preocupación
ambiental y las emociones por la preservación de la naturaleza. Ambas ofrecen
perspectivas interesantes de intervención en la solución de los problemas del
entorno.
Los motivos ambientales, otra de las disposiciones valorativas se
conceptúan como elecciones y preferencias por objetos, eventos y situaciones
ecológicas, incluyendo las acciones y consecuencias de estas acciones. Estos
individuo, o intrínsecos, si son productos “espontáneos” del propio
comportamiento responsable.
6.2. - Hipótesis
La hipótesis propuesta considera que:
“La percepción que poseen las personas del medio ambiente que los
rodea incide en las actitudes y conductas ambientales y en las posibilidades de
mejora del lugar”
6.3. - Objetivos:
Generales:
• Indagar acerca de la percepción que tienen los habitantes sobre el medio ambienta circundante y la posible incidencia
sobre las condiciones ambientales existentes.
• Indagar acerca de la incidencia potencial de los actores
sociales como factores de transformación.
Específicos:
• Conocer las características socio económicas de los
habitantes del Barrio Stella Maris.
• Obtener información sobre los conocimientos, actitudes,
creencias y valores de los estudiantes de la escuela del Barrio
Stella Maris.
• Determinar el nivel de contaminación de la descarga de
Organización del trabajo
La presente tesis se encuentra organizada de la siguiente manera:
En el primer capítulo, se desarrolla la Introducción del trabajo, la cual
contempla las siguientes líneas temáticas: problemas y conciencia ambiental,
desarrollo sustentable y costa litoral.
En el segundo capítulo, se desarrolla un marco teórico.
En el capítulo tercero, se presentan datos geográficos, climáticos,
demográficos y socioeconómicos de la ciudad de Comodoro Rivadavia y del
Barrio Stella Maris.
En el siguiente capítulo, se explica la metodología utilizada en las distintas
etapas de la investigación realizada.
En el capítulo quinto, se desarrollan los resultados obtenidos en la
investigación (muestras de agua, entrevistas y encuestas)
Finalmente se proponen una serie de conclusiones de carácter específico
acerca de la situación del barrio, y de carácter general acerca de la importancia
Capítulo II
Marco Teórico
“Sólo a partir de Darwin
se ha comprendido que no somos la especie elegida,
sino... una especie única entre otras muchas especies únicas...
Y no deja de ser paradójico que tantos siglos de ciencia nos hayan
llevado a saber, que la Tierra no pertenece al hombre sino que el hombre
pertenece a la Tierra”
2. - Marco Teórico
Debido a la complejidad del objeto de estudio abordado en la presente
tesis, el marco teórico se desarrolla en base a cinco líneas de estudio
reconocibles, a saber: desarrollo urbano en el marco de la sustentabilidad
ambiental, percepción ambiental, educación ambiental, conductas ambientales
y manejo integral costero.
2.1. - La ciudad: hábitat del desarrollo humano
La ciudad se puede pensar como una síntesis de los valores humanos en
donde se hacían compatibles y complementarios la norma y la libertad, la
individualidad y la comunidad, la identidad y la diversidad, es decir donde se
produce una organización destinada fundamentalmente a maximizar la
interacción y la integración social, lo que se podría denominar como la
coexistencia. (Schoonbrodt, 1994).
La ciudad siempre ha sido el lugar, es decir el espacio físico construido
desde y para la dimensión de lo social, sitio del encuentro y del intercambio
para el desarrollo de las actividades humanas. La ciudad ha permitido el
desarrollo de las capacidades humanas, mediante el acceso directo a la
innovación, el conocimiento y la diversidad y, por tanto a lo diferente.
La ciudad significa densidad, pero ello no cobra sentido pleno si no lo
aparejamos a la idea de proximidad; la ciudad es diversidad pero sólo será
vivible y habitable si las interacciones entre sus elementos implican procesos
de negociación y de consenso, en la ciudad se pone de manifiesto la diferencia
pero ésta sólo será un valor humano cuando lleva a la alteridad
(reconocimiento y aceptación del otro y de la diferencia) (Alguacil, 1997).
El cambio hacia un sistema capitalista global se define a nivel económico
y de la tecnología, y tendrá un impacto espacial en la brecha de las ciudades
globales. El actual modelo de capitalismo posfordista aumenta las
segregación en la ciudad. Al analizar los fenómenos que dan cuenta de una
“globalización cultural”, entiende por esta última a los valores, en lo que se
refiere por ejemplo al medio ambiente, los derechos humanos, las diversidades
étnicas, la calidad de vida. Estas son características que marcan esta época de
cambio social en forma mucho más acentuada que otras épocas en las cuales
las desigualdades sociales eran más acusadas. (Castells, 1997)
Las ciudades y otros ecosistemas han de considerarse en su relación, e
impactos a escala planetaria, para comprobar la sostenibilidad de aspectos
globales, la ciudad ofrece densidad y variedad; una combinación eficaz de
funciones sociales y económicas que ahorra tiempo y energía, las zonas
urbanas constituyen un concepto estadístico. El término ciudad es la palabra
adecuada para referirse a la ecología urbana.
Las ciudades son, en este sentido, el espacio del hábitat social donde se
desarrolla la vida en comunidad, la satisfacción de necesidades, la generación
de recursos, y la cultura, en resumen, donde tiene expresión el desarrollo social
y económico (Castillo. 1977).
2.1.1. - Habitabilidad y calidad de vida
La habitabilidad hace referencia a la calidad de vida y satisfacción de las
necesidades, principal aunque no exclusivamente, las de tipo material que
ofrece el medio urbano. Se habla conjuntamente de la vivienda, los servicios, el
espacio público, el saneamiento, entre otros; elementos que permiten
condiciones apropiadas de existencia, así como el desarrollo de los potenciales
humanos, económicos y productivos de una comunidad. (Levi, 1980).
La evidencia señala la estrecha relación entre crecimiento económico
sostenido y generación de mejores condiciones de vida en las áreas urbanas.
No obstante, esto no significa que las posibilidades de mejor calidad de vida
dependan única y exclusivamente de ritmos altos de crecimiento y de la
mayoría de los casos como una situación estática, en que el patrimonio o las
condiciones materiales individuales y colectivas aseguran una mayor y mejor
satisfacción de necesidades. Sin embargo, la experiencia ha señalado que la
habitabilidad se vincula estrechamente a la forma en que se usan y gestionan
dichos recursos. Más específicamente, políticas e instituciones capacitadas
permiten a muchos países con lentos crecimientos y bajo ingreso per cápita,
beneficiarse de más y mejores servicios urbanos.
Los servicios urbanos se han vuelto uno de los aspectos centrales de la
gestión de las ciudades, toda vez que son determinantes para la eficiencia y la
equidad en contextos de marcada y creciente exclusión social, como son los
que se presentan en un gran número de ciudades de la región.
El funcionamiento de la ciudad está directamente vinculado a la calidad de
los servicios urbanos. La ausencia de estos servicios o su funcionamiento
ineficiente implica un aumento de los costos de producción de las empresas,
con consecuencias directas sobre su capacidad productiva, en particular en un
contexto de creciente globalización y competitividad. Por otra parte, en
términos funcionales, es importante mencionar que cada uno de estos
servicios ya no tiene una sola función: hoy son poli funcionales. Entonces el
agua potable no sirve exclusivamente como elemento líquido para el consumo,
como siempre se la definió, sino que tiene múltiples funciones; el transporte no
sólo sirve para trasladar personas o bienes de un lugar a otro, sino que también
cumple una función de legitimador social. Es muy probable que un alcalde que
no haga obras de transporte no tenga legitimidad, porque las inversiones de
este tipo ponen en marcha procesos de legitimación de la autoridad mucho
más rápidamente que otras.
La calidad de los servicios determina también la calidad de vida de la
ciudad. Los servicios responden a necesidades básicas de la sociedad,
particularmente en aquellas ciudades donde hay pocas o nulas posibilidades de
recurrir a sistemas alternativos, en especial en lo que se refiere a los servicios
en red, como el servicio de agua potable o el de saneamiento, que tienen un
redes son prácticamente insustituibles, mientras que las de la electricidad y el
transporte presentan un grado de sustitución más alto. Sin embargo, a pesar de
las diferencias entre los distintos servicios, no cabe duda de que hay una
relación directa entre la calidad de los servicios y el grado de pobreza y
exclusión.
Es por esta razón que resultan determinantes los mecanismos de gestión
urbana eficiente como complemento de la inversión productiva. Son numerosos
los casos en América Latina. En las ciudades de Córdoba, en Argentina y
Curitiba, en Brasil, entre otras, formas asociativas de gestión han compensado
la falta crónica de recursos, fomentando el acceso de los habitantes a nuevos
medios de creación de capital y desarrollo productivo. (Levi, 1980)
Así, una combinación entre crecimiento económico y políticas públicas
para el mejoramiento de las condiciones de vida da como resultado una mayor
habitabilidad en las ciudades, lo que a su vez genera una mejor dotación de
recursos humanos de base para el desarrollo económico.
La globalización ha impuesto un impacto al medio urbano. Por una parte,
ha significado la transformación de los mercados de trabajo, aumentando para
ciertos sectores los niveles de exclusión productiva y por tanto, su segregación
y vulnerabilidad. A su vez, la globalización permite a las distintas comunidades
organizadas sobre la base del territorio y sus potencialidades, constituirse en
agentes promotores del cambio y la gestión de decisiones que tradicionalmente
eran atribuciones casi exclusivas del sector público.
La pobreza y sobre todo la desigualdad y asimetría en el acceso a los
beneficios del desarrollo en las ciudades, son sin duda el principal obstáculo
para lograr que las ciudades puedan llamarse sostenibles, y constituyen el
desafío más complejo de la gestión del desarrollo humano. La desigualdad se
asocia a la descomposición de la estructura social y su expresión en patologías
sociales diversas, entre las cuales, en los últimos años, la violencia y la
criminalidad adquieren expresiones de magnitud. El mejoramiento y cambio en
por problemas ligados a habitabilidad y calidad de vida, se vinculan, desde el
punto de vista estratégico y de diseño de política pública, con asuntos que van
desde la distribución del ingreso y el empleo, hasta aspectos relacionados con
la falta de acceso a las oportunidades y la toma de decisiones locales.
Pese a la relativa recuperación económica que atraviesa Argentina desde
el 2003, cabe reconocer la persistencia de condiciones estructurales de
deterioro social y que ilustran una mayor vulnerabilidad y empobrecimiento3, dados por ejemplo por una ya ampliamente corroborada segregación socio-
espacial. Las condiciones de pobreza no sólo se refieren a un conjunto no
menor de carencias y déficit materiales; además, incorporan otras carencias en
cuanto a los aspectos sociales y lo que es más importante, los déficit de acceso
al trabajo, salud y educación entre otros; estos últimos en relación con las
formas de organización social mediatizadas por el Estado y la práctica pública
(Kaztman, 2003).
La mitigación de estos problemas de la vida urbana no sólo entraña la
modificación de las condiciones del entorno, entendida ésta como una mayor
dotación material, sino además la generación de capacidades individuales y
sociales para poder aprovechar las ventajas de un medio en crecimiento, y
asimismo evitar las desventajas y la severidad de sus adversidades.
Un avance hacia el mejoramiento integral de la habitabilidad nos remite a
temas fundamentales, como son: la accesibilidad a servicios básicos; la
disminución de la violencia y gobernabilidad; la dotación de vivienda; el entorno
urbano y el espacio público seguro y saludable; el suelo y la regulación; la
recuperación de centralidades; la participación y la gestión.
3
La consecución de una ciudad en la que sea básico el eje de la calidad de
vida de sus ciudadanos, demanda un territorio estructurado sobre la
accesibilidad y aprehensión por el individuo. Esta accesibilidad sólo se puede
producir en la unidad mínima de apropiación social y perceptiva: el barrio
necesita disponer de una red estructurada de equipamientos públicos sobre las
que se realicen las actividades sociales (Alguacil, 1997).
No se puede considerar la ciudad como un todo. En ella se pueden
encontrar diferentes usos de espacios. Los ciudadanos perciben los espacios
en función de sus posibilidades de apropiación y accesibilidad.
El barrio es la unidad mínima de apropiación y participación en la ciudad.
Se trata de espacio multidimensional, capaz de soportar y sostener tipologías,
usos y poblaciones diversas, dotado de sociabilidad y asociacionismo. Su
tamaño funcional está limitado por la posibilidad de permitir su apropiación
caminando.
El barrio es el espacio de lo doméstico agrupado en torno a un elemento
simbólico. Es el espacio en que el individuo puede sentirse parte de un
colectivo social, pero necesita contener una mínima variedad.
En el barrio las estructuras son aún poco complejas, su componente
simbólico no tiene que ser necesariamente compartido por todos sus
habitantes, probablemente en muchos casos el barrio sólo sea el espacio más
probable en el que la mayoría de sus habitantes sienten que pertenecen.
(Lefebvre, 1970)
El barrio es el espacio capaz de recoger la suma de grupos, usos y
actividades que logren una diversidad óptima, capaz de ser controlada por los
individuos. Su tamaño debe de ser tal que no impida su comprensión como
objeto, ni impida la participación política de los ciudadanos. (Alguacil, 1997)
El barrio, como la cotidianeidad, es el espacio en el que se manifiestan las
relaciones y acciones sociales que se van modificando según el momento
histórico actual, afectando tanto al ambiente como a las relaciones sociales. La
vida cotidiana representa el mundo subjetivo (experiencia personal del
individuo) así como también el inter subjetivo (experiencia en relación con los
personas una irreflexión sobre la realidad. De esta manera, los hechos
“ordinarios” comienzan a naturalizarse, y se va perdiendo el sentido de
cuestionar o problematizar aquello que nos afecta.
Tradicionalmente, la pobreza urbana se ha manejado en los espacios
informales de la ciudad y su economía. Los pobres no se ajustan al marco
establecido porque éste no les sirve, porque hacerlo les resulta caro, y porque
sus urgencias no les permiten respetar los plazos previstos en los instrumentos
de gestión. Los modelos de planeamiento y gestión territorial y urbana, por su
parte, suponen que es necesario y conveniente incorporar a los pobres a la
ciudad formal, pese a que en la práctica no han sido capaces de influenciar ni
controlar los patrones de asentamiento y vivienda de los pobres urbanos.
(Segovia, 2005)
En la base de la insalubridad residencial que sufren la mayoría de los
pobres urbanos en los asentamientos precarios, está la insuficiencia de
ingresos, que margina a las familias pobres del acceso a niveles adecuados de
servicios de agua segura y saneamiento, ya sea porque no pueden solventar
individualmente los pagos de las tarifas que ellos demandan, o porque las
áreas en que se concentran los pobres no están dotadas de redes para
proveerlos. Esta exclusión se ha visto agudizada por el aumento explosivo por
parte de los sectores acomodados en una región de creciente concentración
del ingreso. (Jordan, 2003)
2.2. – La educación ambiental y sus potencialidades para
promover el cambio
La educación ambiental representa un papel preeminente, ya que el
medio ambiente es un sistema complejo y dinámico de interrelaciones
ecológicas, sociales, económicas y culturales de carácter histórico-social. En el
proceso de modificación y transformación que sufre bajo la acción humana, se
establecen formas de relación con la naturaleza y entre los hombres, se crean
Ya que se trata de una disciplina que puede y debe teorizar y practicarse
sobre el terreno, y quienes la practican deben percibir y relacionar fenómenos y
sucesos directa o indirectamente plasmados en el territorio (Mallart, 1999), el
enfoque de la geografía de la percepción permite reconocer la existencia de
dos tipos de espacio, uno absoluto y otro relativo; el primero objetivo, reflejado
en la cartografía oficial, los datos estadísticos y la escuadra y cartabón; el
segundo subjetivo, que nace de la palabra (la percepción, la opinión, las
preferencias, la valoración, la descripción) y de los hechos (los
desplazamientos y el comportamiento) de los ciudadanos, de quienes viven
diariamente ese mismo espacio, situaciones que pueden ser analizadas a
través de encuestas.
Este ofrece posibilidades de análisis del espacio subjetivo, permite
conocer qué piensan de un lugar sus usuarios. Además, con un enfoque
geográfico analiza el objeto (espacio) que tiene relación con el sujeto (hombre);
así, la percepción del segundo acerca del primero se jerarquiza de acuerdo a
los sectores vividos; por tanto, la riqueza de este enfoque en que el
espacio-objeto, al transformase por el sujeto-hombre, está ligado a lo simbólico, lo
afectivo, lo vivido y lo subjetivo, que se denomina espacio percibido” (Bora,
1994).
La educación ambiental de los sujetos cuyas actividades dejan su
impresión en el medio ambiente, es un proceso de aprendizaje que facilita la
comprensión del mundo que rodea al hombre y que tiene como finalidad lograr
que cada persona se sienta responsable de él. Según el Programa de
Naciones Unidas para el Medio ambiente (PNUMA, 1994), la educación
ambiental requiere de una adecuación a los modernos enfoques educativos,
basados en la participación activa, técnicas interdisciplinarias de solución de
problemas, aprendizaje constructivo mediante experiencias de estudio de
Se asume que la educación ambiental se tiene que formar en función de
la conciencia local y planetaria. Se reconoce la producción social del
conocimiento acumulado y transmitido de generación en generación, lo que
induce a utilizar métodos de aprendizaje basados en la construcción colectiva
del conocimiento, en donde se comparten los problemas ambientales desde su
planteamiento hasta su posible solución ante situaciones que afectan al grupo
o a la comunidad (Bayon, 2002). Para ser eficaz, debe incluirse en la dinámica
del medio natural, social, económico y cultural del desarrollo humano.
Existe también la educación ambiental no formal (de ahí el interés de
aplicación de encuestas en agricultores, pescadores y amas de casa), que
constituye la transmisión (planificada o no) de conocimientos, aptitudes y
valores ambientales, fuera del sistema educativo institucional, que conlleva la
adopción de actitudes positivas hacia el medio natural y social, que se
traduzcan en acciones de cuidado y respeto por la diversidad biológica y
cultural, y que fomenten la solidaridad intra e intergeneracional.
A escala nacional, la educación ambiental es un instrumento para
fortalecer la participación ciudadana en la gestión respectiva. Ella incide en que
los ciudadanos/as se asuman como responsables y protagonistas de los
problemas ambientales que les afectan, reconociendo sus derechos y deberes
frente al desarrollo sustentable del país.
La complejidad de las decisiones que se tienen que adoptar, requiere de
ciudadanos abiertos a escuchar, ponderar y fundar sus opciones en materias
ambientales. Se deben desarrollar habilidades de participación, que requieren
procesos educativos; por tanto, la formación es necesaria, es decir, incorporar
un sinnúmero de herramientas y habilidades cognoscitivas y técnicas, así como
La educación ambiental es un instrumento básico, continuo y permanente,
para generar en la población valores, comportamientos y actitudes que tiendan
a un ambiente equilibrado, a la preservación de los recursos naturales, a su
utilización sostenida y a una mejor calidad de vida. La relación entre la
educación y la naturaleza ha cambiado a lo largo de los años. Cuando se
teoriza sobre Educación Ambiental se habla de tres modalidades de
enseñanza: enseñar “sobre, en y para el ambiente”. Esto implica diferentes
marcos conceptuales de como es la enseñanza ambiental. La visita a áreas
naturales es una enseñanza sobre o en el ambiente.
Cuando los objetivos de la actividad de enseñanza considera la
preservación del ambiente, se incluye el “para” (González Urda, 1998). El
desarrollo de una conciencia ambiental local, lograda a través de la educación
de la población permite revertir los procesos degradativos ambientales, crear
un protagonismo de la población en la transformación de su hábitat, generando
un marco adecuado para una mejor calidad de vida, más solidaria y
participativa.
El concepto de calidad de vida tiene un marcado carácter subjetivo que
dificulta su definición. Influyen las condiciones históricas, culturales y
económicas de cada ciudad de acuerdo con la escala subjetiva de valores
fijada por sus propios habitantes. La búsqueda de la calidad de vida es, en
realidad, una búsqueda de la calidad humana, la cual se torna difícil porque no
se tiene en claro cual es la meta perseguida.
2.3. - La percepción ambiental
La actividad industrial es fundamental para el crecimiento y desarrollo de
una sociedad, no obstante su importancia existen grandes problemas
generados por las industrias. Si analizamos los criterios que influyen
económicos, esto ha llevado a un deterioro paulatino del medio ambiente y de
la calidad de vida de la población. (Catoggio, 1993)
Por esto más allá de los factores inherentes a la rentabilidad, deben
tenerse en cuenta para la localización de industrias, nuevos factores que
conlleven al bien común de la población. "No es moralmente lícito autorizar la
radicación de nuevas industrias sin una evaluación previa de su impacto sobre
el medio ambiente, dejando que se internalice los costos del deterioro en la
calidad del entorno y sus consecuencias, no sólo para la salud humana sino
también para la biodiversidad, la preservación de los paisajes, monumentos
naturales e históricos y valores culturales". (Catoggio, 1993)
Por medio de la percepción, los diversos estímulos ambientales con que
se encuentra el individuo en todas partes, se organizan para formar un cuadro
coherente e integrado del mundo. Es así que la forma en que se percibe el
ambiente determina las actitudes y la conducta ambiental.
La percepción ambiental implica el proceso de conocer el medio ambiente
inmediato a través de los sentidos, esto esta relacionado con el conocimiento
ambiental que comprende el almacenamiento, organización y reconstrucción de
imágenes de las características ambientales que no están a la vista en el
momento. Las actitudes con respecto al ambiente son los sentimientos
favorables o desfavorables que las personas tienen hacia las características del
ambiente físico. (Holahan, 1996)
Una de las principales funciones psicológicas de la percepción ambiental
es dirigir y regular las muchas actividades que constituyen la vida diaria del
individuo. La percepción que se tiene del mundo circundante ayuda al individuo
a regular su comunicación e interacción social con otras personas, a identificar
las características importantes del ambiente cotidiano y a disfrutar o no de las
diversas experiencias estéticas. Por otra parte la identificación de las fuentes
de contaminación desde la percepción ambiental, permite interpretar de forma
diferente las complejas relaciones urbanas. (Holahan, 1996)
En la actualidad se ha comprendido que el medio receptor de los
contaminantes, y por ende la misma población que habita el lugar, tiene una
la calidad de vida de los habitantes, y se podría decir, según la magnitud del
efecto de la contaminación, sin distinción económica, social o de profesión. Si
el grado de contaminación es elevado, el efecto se observará no solo en el
área donde se halla ubicada la fuente contaminante, sino también en otras
áreas, más o menos próximas dependiendo de las condiciones del medio y de
la importancia de la industria. Por lo tanto no sólo se produce un perjuicio a
nivel local, sino también a nivel regional y mundial. (Holahan, 1996)
2.4. - La conducta como factor implicado en el deterioro
ecológico
Las causas de los problemas ambientales están enraizadas en
determinados aspectos de la conducta humana como son el crecimiento de la
población, el consumo abusivo y la falta de conservación de los recursos
naturales existentes (Oskamp, 1995).
Se reconoce que “el problema de la población no tiene solución técnica;
requiere un aumento básico de la moralidad” (Hardin, 1968), ya que “ni a través
de la eco tecnología por sí sola ni de los mecanismos de la economía de
mercado por sí mismos, pueden ser resueltos los principales problemas
medioambientales” (Vlek, 2000).
Las ciencias sociales en general y las ciencias del comportamiento en
particular tienen que aportar su grado de análisis y explicación de los
problemas referidos al medio ambiente. A este respecto, la Psicología, bajo un
enfoque orientado al problema, puede clarificar cómo los individuos determinan
las decisiones que afectan al medio ambiente en las organizaciones y cómo
influyen o apoyan las políticas y los movimientos sociales defensores del medio
ambiente (Stern, 2000).
La Psicología Ambiental como “disciplina que estudia las relaciones
recíprocas entre la conducta de las personas y el ambiente socio físico tanto
“área aplicada de la psicología cuyo objetivo es estudiar el comportamiento
humano en el marco de problemas o tópicos ambientales delimitados”
(Corral-Verdugo, 2001). De esta forma, puesto que el medio ambiente constituye un
motivo de preocupación social, esta disciplina se encarga de estudiar las
conductas causantes de su deterioro o conservación dentro del objetivo más
general de comprensión de la función del comportamiento en las relaciones del
ser humano y el medio ambiente (Hernández, 1997)
Las personas están organizadas en sistemas humanos que afectan al
medio ambiente a través de sus actividades, causas humanas inmediatas, que
consiguen modificar los sistemas medioambientales y estos sistemas
medioambientales, medio ambiente global, terminan por afectar a las personas
a través de sucesos tales como catástrofes naturales, calentamiento, sequías,
etc., efectos inmediatos del cambio, que finalmente alteran aquellos aspectos
que las personas valoran y necesitan para su bienestar. La conducta y las
actividades de los seres humanos provocan cambios en los ciclos naturales, en
los ecosistemas y en las relaciones que los seres vivos establecen entre sí. A
su vez, las actividades o causas humanas inmediatas del deterioro del medio
ambiente son el resultado tanto del crecimiento de población, económico y
tecnológico, como del sistema sociopolítico y de los valores, actitudes y
conductas de la población (Stern, 1992).
Las causas y las soluciones de los problemas medioambientales están en
continúo cambio y dependen tanto de los factores psicológicos personales
como de las condiciones externas que operan sobre los individuos y los
sistemas sociales. Las decisiones conductuales de los individuos están
condicionadas por las opciones que imponen las instituciones sociales y las
organizaciones y los cambios en los patrones que configuran estas
instituciones han de ser provocados por cambios en los estilos de vida y por