Síndrome de Burnout y sus factores de riesgo en el personal operativo del ECU 911 del cantón Ambato, octubre 2015 - marzo 2016

90 

Loading.... (view fulltext now)

Loading....

Loading....

Loading....

Loading....

Texto completo

(1)

UNIVERSIDAD REGIONAL AUTÓNOMA DE LOS ANDES “UNIANDES”

FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS CARRERA DE MEDICINA

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN PREVIA A LA OBTENCIÓN DEL TÍTULO DE MÉDICO CIRUJANO

TEMA:

“SINDROME DE BURNOUT Y SUS FACTORES DE RIESGO EN EL PERSONAL OPERATIVO DEL ECU 911 DEL CANTÓN AMBATO,

OCTUBRE 2015 - MARZO 2016”

AUTOR: MORALES SÁNCHEZ JORGE LUIS

ASESORA: DRA. MAYORGA ALDAZ CRISTINA ELIZABETH

(2)

APROBACIÓN DEL ASESOR DEL TRABAJO DE TITULACIÓN

CERTIFICACIÓN:

Quien suscribe, legalmente CERTIFICA QUE: El presente Trabajo de Titulación realizado por el señor JORGE LUIS MORALES SANCHEZ, estudiante de la Carrera de MEDICINA , Facultad de CIENCIAS MEDICAS, con el tema “SINDROME DE BURNOUT Y SUS FACTORES DE RIESGO EN EL PERSONAL OPERATIVO DEL ECU 911 DEL CANTÓN AMBATO, OCTUBRE 2015 - MARZO 2016”, ha sido prolijamente revisado, y cumple con todos los requisitos establecidos en la normativa pertinente de la Universidad Regional Autónoma de los Andes -UNIANDES-, por lo que apruebo su presentación.

Ambato, Septiembre del 2016

DRA. CRISTINA ELIZABETH MAYORGA ALDAZ

(3)

DECLARACIÓN DE AUTENTICIDAD

Yo, JORGE LUIS MORALES SANCHEZ, estudiante de la Carrera de MEDICINA, Facultad de CIENCIAS MEDICAS, declaro que todos los resultados obtenidos en el presente trabajo de investigación, previo a la obtención del título de MEDICO CIRUJANO, son absolutamente originales, auténticos y personales; a excepción de las citas, por lo que son de mi exclusiva responsabilidad.

Ambato, Septiembre de 2016

JORGE LUIS MORALES SANCHEZ

CI. 1804093498

(4)

DERECHOS DE AUTOR

Yo, JORGE LUIS MORALES SANCHEZ, declaro que conozco y acepto la disposición constante en el literal d) del Art. 85 del Estatuto de la Universidad Regional Autónoma de Los Andes, que en su parte pertinente textualmente dice: El Patrimonio de Ia UNIANDES, está constituido por: La propiedad intelectual sobre las Investigaciones, trabajos científicos o técnicos, proyectos profesionales y consultaría que se realicen en la Universidad o por cuenta de ella.

Ambato, Septiembre de 2016

JORGE LUIS MORALES SANCHEZ

CI. 1804093498

(5)

DEDICATORIA

Este proyecto de investigación la dedico en primer lugar a Dios quien me ha guiado por el buen camino, por darme fuerzas para seguir adelante y no desmayar en los problemas que se presentaban, enseñándome a encararlas adversidades sin perder nunca la dignidad ni desfallecer en el intento.

A mi familia quienes por ellos soy lo que soy.

A mis padres y hermano, Silvia, Jorge y Andrés, por su apoyo incondicional, por sus concejos, por ayudarme con los recursos necesarios para poder ser un buen profesional. Me han dado todo lo que soy como persona, mis valores, mis principios, mi empeño y mi dedicación para conseguir mis objetivos.

Gracias también a mi querida compañera y amiga de mi vida, Lucia, por su amor, paciencia, apoyo y comprensión para poder cumplir mis sueños.

(6)

AGRADECIMIENTO

En primer lugar quiero agradecer a la Universidad UNIANDES por haberme aceptado ser parte de ella y abierto sus puertas para poder estudiar mi carrera, así como también a los diferentes docentes que me bridaron sus conocimientos desinteresadamente para seguir adelante día a día.

Al Hospital “Alfredo Noboa Montenegro” de Guaranda, a todos sus miembros médicos, administrativos y servidores, quienes han sido gestores de mi pasión por la medicina al abrirme las puertas de su institución.

Agradezco también a mis compañeros de clases durante todos los niveles de Universidad ya que gracias al compañerismo, amistad y apoyo moral han aportado en un alto porcentaje a mis ganas de seguir adelante en mi carrera profesional.

(7)

RESUMEN EJECUTIVO

El síndrome de burnout (SB) o síndrome de quemarse por el trabajo (SQT), es una respuesta psicosomática al estrés laboral crónico, cada vez más frecuente en nuestra sociedad. Afecta al bienestar físico y psicológico del trabajador y puede deteriorar la productividad y el clima organizacional de la empresa. Se realizó un estudio observacional analítico transversal y prospectivo, perteneciente a la línea de investigación Salud Pública, Sublínea Salud Mental, con el objetivo de determinar los factores relacionados con la presencia del SB en el personal operativo del ECU 911 del Cantón Ambato durante el período de octubre de 2015 a marzo de 2016. A todos los individuos de la muestra se les aplicó el Test de Maslash Burnout Inventory (MBI) modificado y una encuesta con las variables reconocidas como riesgo de estrés laboral. Se realizó análisis estadístico descriptivo e inferencial de las variables mediante la prueba de chi cuadrado, estableciendo un nivel de confianza de 95% y un valor p<0,05 para rechazar la hipótesis nula de independencia con el SB. La prevalencia del SB en el personal operativo fue de 16,7%, con predominio de la dimensión baja realización personal. Hubo mayor incidencia del SB en el género masculino, en el grupo entre 26 y 35 años de edad, en empleados del área de despacho, en los que tenían que viajar desde otra provincia o cantón para cumplir con su trabajo y en los que tenían dos trabajos. Las variables que demostraron con alta significación estadística estar directamente relacionadas con la presencia del SB, fueron el género masculino y tener dos trabajos. Se propuso un programa de prevención y manejo del estrés laboral y el SB en el ECU911 AMBATO.

(8)

EXECUTIVE SUMMARY

The burnout syndrome (BS) or burning for work syndrome (BFWS), is a psychosomatic response to increasingly chronic job stress frequent in our society. It affects the worker’s physical and psychological welfare and can impair productivity and organizational climate of the company. A cross-sectional and prospective observational study, part of the research Public Health, Subline Mental Health was conducted in order to determine the factors associated with the presence of BS in the operating staff ECU 911 Ambato Canton during the period October 2015 to March 2016. All individuals in the sample were applied the test Maslash Burnout Inventory (MBI) modified and a survey containing variables recognized as risk of occupational stress. Descriptive and inferential statistical analysis of the variables was performed using the chi square test, setting a confidence level of 95% and p value <0.05 to reject the null hypothesis of independence with the BS. BS prevalence in operating personnel was 16.7%, with a predominance of low personal accomplishment dimension. There was a higher incidence of BS in males, in the group between 26 and 35 years of age, in employees of the dispatch area, in those which had to travel from another province or canton to fulfill their work, and those with two jobs. The variables that showed high statistical significance to be directly related to the presence of BS, were the male gender and having two jobs. A program of prevention and management of work stress and the BS in the ECU911 AMBATO was proposed.

(9)

INDICE GENERAL

APROBACIÓN DEL ASESOR DEL TRABAJO DE TITULACIÓN CERTIFICACIÓN

DECLARACIÓN DE AUTENTICIDAD DEDICATORIA

AGRADECIMIENTO RESUMEN EJECUTIVO EXECUTIVE SUMMARY

INTRODUCCIÓN ... 1

1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACION ... 1

2. SITUACION PROBLÉMICA ... 3

3. PROBLEMA CIENTÍFICO ... 7

4. DELIMITACIÓN DEL PROBLEMA ... 7

5. OBJETO DE INVESTIGACIÓN: ... 7

6. CAMPO DE ACCIÓN: ... 7

7. LINEA DE INVESTIGACION: ... 7

8. OBJETIVO GENERAL ... 7

9. OBJETIVOS ESPECÍFICOS: ... 8

10. IDEA A DEFENDER: ... 8

11. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA: ... 8

CAPÍTULO I. MARCO TEÓRICO... 9

Salud mental ... 9

1.1.1. La salud mental como una parte integral de la salud pública ... 9

1.1.2. Salud Mental y Conducta. La conexión entre la mente y el cuerpo: cómo las emociones afectan su salud... 11

1.1.3. Salud mental y derechos humanos ... 12

1.2 El stress ... 16

(10)

1.2.2. Fases del estrés ... 19

1.2.3. El stress laboral ... 20

1.2.4. Tipos de estresores laborales. ... 22

1.3. Síndrome de burnout ... 25

1.3.1. Definición e historia ... 25

1.3.2. Etiología y manifestaciones clínicas ... 26

1.3.4. Diagnóstico ... 30

1.3.5. Prevención y tratamiento ... 31

CAPÍTULO II. MARCO METODOLÓGICO Y PLANTEAMIENTO DE LA PROPUESTA ... 34

2.1. Caracterización del contexto institucional del problema científico identificado .. 34

2.2. Descripción del procedimiento metodológico para el desarrollo de la investigación ... 37

2.3. Propuesta del investigador ... 39

2.3.1. Objetivo de la propuesta ... 39

2.3.2 Beneficiarios de la propuesta ... 39

2.3.3 Desarrollo de la propuesta ... 40

Conclusiones parciales del capítulo ... 40

CAPÍTULO III. EVALUACIÓN DE LOS RESULTADOS ... 41

CONCLUSIONES ... 55

RECOMENDACIONES ... 56 Bibliografía

(11)

1 INTRODUCCIÓN

El estrés laboral o estrés del trabajo es considerado como un fenómeno inherente propio de las sociedades y de las profesiones humanistas, en la mayoría de las situaciones catalogado como un factor positivo por cuanto permite al individuo adaptarse a la presión del entorno y responder de manera eficiente a la sobrecarga laboral, pero existen situaciones en las que las exigencias superan la capacidad del trabajador repercutiendo en saturación física y/o mental del mismo, es aquí donde la cronicidad del estrés afecta de forma negativa en el servidor y se denomina al global de características que lo aquejan Burnout o sensación de estar quemado por el trabajo.

En la actualidad El Síndrome de Burnout representa un eslabón de los empleadores acerca del real interés por las consecuencias de este padecimiento, en el desempeño laboral, ausentismo, patologías psicosomáticas y pesar de los usuarios acerca del trabajo.

Es por ello que el presente trabajo enfoca su esfuerzo en el diagnóstico de la realidad del personal operativo del ECU 911 en el ambiente laboral dando relevancia a su condición humanista y a la necesidad de que patronos y rectores de las entidades gubernamentales tomen en cuenta al personal en primordial atención en pro de brindar atención de calidad y calidez.

1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACION

(12)

2 Freudenberger, un médico psiquiatra que trabajaba como asistente voluntario en la Free Clinic de New York para toxicómanos, describió cómo el personal asistencial se volvía menos sensible, poco comprensivas y hasta agresivas en relación con los pacientes, con un trato distanciado y cínico, con tendencia a culpar al paciente de los propios problemas que padece. Para describir este patrón conductual homogéneo, Freudenberger eligió la palabra Burnout (“estar quemado”, “consumido”, “apagado”) que se utilizaba también para referirse a los efectos del consumo crónico de las sustancias tóxicas de abuso (2). Desde el año 1974, Freudenberger, al igual que otros voluntarios jóvenes e idealistas, observó que al cabo de un periodo más o menos largo, entre uno y tres años, la mayoría sufría una progresiva pérdida de energía, desmotivación, falta de todo interés por el trabajo hasta llegar al agotamiento, junto con varios síntomas de ansiedad y de depresión.

A lo largo de estos años el síndrome de quemarse por el trabajo ha quedado establecido como una respuesta al estrés laboral crónico que ocurre con frecuencia en los profesionales de las organizaciones de servicios (médicos, profesionales de enfermería, maestros, funcionarios de prisiones, policías, trabajadores sociales, etc.) que trabajan en contacto directo con los usuarios de tales organizaciones (pacientes, alumnos, presos, indigentes, etc.).

(13)

3 problema laboral planteado. En este contexto se producen una serie de consecuencias bien conocidas como correlatos cognitivos del estrés crónico, tales como las dificultades para concentrarse o para tomar decisiones.

En 1981, las psicólogas norteamericanas C. Maslach y S. Jackson (7) definieron el Síndrome de Burnout como "un síndrome de cansancio emocional, despersonalización, y una menor realización personal, que se da en aquellos individuos que trabajan en contacto con clientes y usuarios", siendo este el criterio más aceptado a nivel global. Según estas autoras, el síndrome consta básicamente de tres dimensiones que son: el agotamiento emocional, la despersonalización y la baja autoestima profesional. El agotamiento emocional es un cansancio físico y/o psicológico que se manifiesta como la sensación de falta de recursos emocionales, y el sentimiento que embarga al trabajador de que nada puede ofrecer a otras personas a nivel afectivo. La despersonalización es lo que se conoce como actitudes inhumanas, aisladas, negativas, frías, cínicas y duras, que da la persona a los beneficiarios de su propio trabajo. La baja autoestima conocida también como falta de realización personal en el trabajo, sentimiento de inadecuación personal o falta de logros personales, se refiere a la existencia de un sentimiento de ausencia de logros propios de las personas en las labores habituales, se presenta un rechazo de sí mismo.

2. SITUACION PROBLÉMICA

(14)

4 recomienda realizar una buena gestión y una correcta administración de los recursos humanos para conseguir que la inversión en salud sea equilibrada. Esa gestión debe considerar variables como la satisfacción con el salario, las oportunidades para el desarrollo de la carrera profesional y las condiciones de trabajo de los profesionales Además manifiesta haber detectado una amplia variedad de trabajadores en la atención sanitaria, entre los profesionales de riesgo se encuentran trabajadores sociales, médicos generales, enfermeros, especialistas que atienden pacientes con enfermedades crónicas e incurables, los miembros del personal de urgencias además de educadores, cuidadores o personal de atención al cliente en contacto directo o atención mediante llamadas.

En las primeras publicaciones realizadas, referentes a la implicación del burnout en distintos profesionales, tales como (médicos, enfermeras, trabajadores sociales, profesores, policías, etc.,) así como en la divulgación de los medios de comunicación, se destacaba más la importancia de las diferencias individuales, como la personalidad previa (perfeccionismo, idealismo, excesiva implicación en el trabajo), que la influencia de las condiciones objetivas de trabajo.

Con la profundización de su estudio, se determinó que, el síndrome de quemarse por el trabajo aparece como una respuesta al estrés laboral crónico integrado por actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja y hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de encontrarse emocionalmente agotado. Esta respuesta ocurre con frecuencia en los profesionales de la salud y, en general, en profesionales de organizaciones de servicios que trabajan en contacto directo con los usuarios de la organización.

(15)

5 directamente ligadas a sus condiciones de trabajo. De igual manera, las actitudes que desarrollan los profesionales hacia los usuarios de la organización y el servicio que ofrecen están asociados a los riesgos laborales de su entorno laboral, siendo los riesgos laborales de origen psicosocial de especial relevancia en el sector sanitario debido a que los profesionales trabajan en continua interacción con personas.

En España, la actual Ley de Prevención de Riesgos Laborales (B.O.E. 10-11-1995), al reconocer la organización y la ordenación del trabajo como condiciones de trabajo susceptibles de producir riesgos laborales, incorpora la necesidad de diagnosticar y prevenir los riesgos psicosociales con el objetivo de erradicarlos y ofrecer entornos laborales más saludables (10).

Dentro de los riesgos laborales de carácter psicosocial, el estrés laboral y el síndrome de quemarse por el trabajo (burnout) ocupan un lugar destacado, pues son una de las principales causas del deterioro de las condiciones de trabajo, y fuente de accidentabilidad y absentismo. Varios estudios realizados en España en personal médico, se concluyó que el 40% de ellos/as presentaron síntomas de Síndrome de Burnout y en el 12%, éste era bien definido (10). Entre los casos con Burnout mostraban más inestabilidad, tensión, hipervigilancia y ansiedad.

En la Comunidad Autónoma del País Vasco, una sentencia reciente del Tribunal Supremo dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia, respalda legalmente la importancia al reconocer el síndrome de quemarse por el trabajo como una dolencia psíquica causante de periodos de incapacidad temporal, y como un accidente laboral. Esta situación no puede pasar inadvertida para los administradores de recursos humanos del sector sanitario ni para los nuevos servicios de prevención creados por la administración sanitaria, que deben conocer el proceso de este fenómeno y las estrategias para la intervención (11,12).

(16)

6 protección de la salud, al igual que recursos a nivel organizacional y personal, que pueden contrarrestar la gran cantidad de estresores en esta profesión, (estar expuesto a agresiones físicas, realizar trabajo rutinario y recibir amenazas e injurias en el desempeño de su labor. Otras investigaciones han encontrado perfiles heterogéneos al comparar diferentes profesiones. En muestras de Estados Unidos y Holanda, los agentes de la ley (policías y guardianes) presentan un perfil se caracteriza por tener altos niveles de despersonalización, baja realización personal y bajo nivel de agotamiento. Burke y Mikkelsen (13,14), confirmaron estos hallazgos, al encontrar que, en una muestra de policías noruegos aquellos que se desempeñan cotidianamente en turnos de trabajo, reportan bajo nivel en la dimensión de realización personal del burnout.

En un estudio realizado en España por Lozano et al. (15), comparando una muestra de 102 efectivos de la Policía Nacional destinados en el País Vasco, con profesionales sanitarios, docentes y población general de la Comunidad Autónoma de Asturias, se encontró diferencias significativas en la dimensión de despersonalización, entre los policías y el resto de profesionales, al obtener los puntajes más altos, seguidos por el grupo de sanitarios; y en la dimensión de realización personal, los policías obtuvieron los puntajes más altos, resaltando dentro de los aspectos positivos de su trabajo, la satisfacción del contacto con la ciudadanía. Estos resultados concuerdan con los hallazgos encontrados por Malach-Pines (16) en policías israelíes.

(17)

7 El personal operativo de ECU-911 en el cantón Ambato, tiene sobre sus hombros la responsabilidad de atender diligente y eficientemente, todas las llamadas de emergencia que se generen como pedidos de ayuda de la ciudadanía ante diversas circunstancias tanto de índole delictivo, como de cualquier tipo de accidentes; contexto laboral que somete a los individuos a una gran presión, por lo que se consideró importante determinar la presencia de burnout en este grupo laboral. 3. PROBLEMA CIENTÍFICO

¿Cuáles son los factores directamente relacionados con padecer el Síndrome de Burnout en el Personal Operativo del ECU 911 del Cantón Ambato?

4. DELIMITACIÓN DEL PROBLEMA

La investigación se llevó a cabo en la central del ECU 911 del Cantón Ambato y abarcó el período de octubre de 2015 a marzo de 2016

5. OBJETO DE INVESTIGACIÓN: Psicoanálisis laboral.

6. CAMPO DE ACCIÓN:

Respuesta a factores estresores del personal operativo del ECU 911 del Cantón Ambato.

7. LINEA DE INVESTIGACION: Salud Pública

Sublínea: Salud Mental.

8. OBJETIVO GENERAL

(18)

8 9. OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

1. Fundamentar teóricamente el concepto, fisiopatología, manifestaciones clínicas, complicaciones, diagnóstico y manejo del Síndrome de Burnout. 2. Caracterizar epidemiológicamente a los individuos de la población estudiada. 3. Diagnosticar la prevalencia de síndrome de burnout en el personal operativo del ECU 911 mediante la aplicación del test psicométrico Maslash Burnout Inventory (MBI).

4. Identificar deficiencias en la prevención y manejo del estrés laboral y el síndrome de burnout en la central del ECU 911 del Cantón Ambato.

10. IDEA A DEFENDER:

La identificación de los factores asociados al Síndrome de Burnout en el personal operativo del ECU 911 del Cantón Ambato permitirá establecer la prevalencia de la patología y sus secuelas en los sujetos de estudio.

11. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA:

(19)

9 CAPÍTULO I. MARCO TEÓRICO

Salud mental

1.1.1. La salud mental como una parte integral de la salud pública

La salud mental se define como “un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”. Abarca una amplia gama de actividades directa o indirectamente relacionadas con el componente de bienestar mental incluido en la definición de salud que da la OMS: “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Está relacionada con la promoción del bienestar, la prevención de trastornos mentales y el tratamiento y rehabilitación de las personas afectadas por dichos trastornos. Según la OPS/OMS es “La condición de la vida humana que resulta de un armónico desarrollo intelectual, emocional y social del individuo y que se caracteriza por una conducta orientada hacia el logro de un bienestar subjetivo y objetivo, personal y colectivo, a través de la realización de sus potencialidades y la contribución a los procesos de cambio del medio” (18).

Por otra parte, la Academia Americana de Psiquiatría nos dice que la salud mental es:

1. Estar bien consigo mismo 2. Estar bien con los demás

3. Afrontar los problemas de la vida diaria

Estar bien consigo mismo, se refiere básicamente a quererse a uno mismo como una base fundamental para querer a los demás. A fomentar una buena autoestima y a disfrutar de las cosas sencillas de la vida cotidiana. El querer a los demás se inicia en la confianza básica en los otros que permite la convivencia humana, en el trabajo solidario y en partir de las necesidades de los demás antes que de las propias. Afrontar los problemas de la vida diaria, sin dejar que se acumulen y que desborde nuestra capacidad de resolverlos.

(20)

10 internas para su pronta recuperación, afronte, resista y salga fortalecido de situaciones cotidianas adversas; alivie sus dolencias y sufrimiento; trabaje en la recuperación de la enfermedad en armonía con el entorno. Si esto ocurre, se diría que los servicios de salud se responsabilizan de la salud integral del ser humano, incluida la salud mental.

La salud mental tiene una importancia fundamental en lo relativo al bienestar personal, las relaciones familiares y el éxito en las contribuciones a la sociedad. Se relaciona con el desarrollo de las sociedades y los países. La mala salud mental y la pobreza interactúan en un ciclo negativo: la mala salud mental supone una traba a la capacidad de aprender y de ocuparse productivamente de la propia economía; por su parte, la pobreza aumenta el riesgo de contraer trastornos mentales y reduce la capacidad de la gente de obtener acceso a los servicios de salud.

El número de personas afectadas, la discapacidad asociada a los trastornos mentales, neurológicos y por abuso de sustancias y el hecho de que haya tratamientos eficaces disponibles destaca la importancia de abordar estos trastornos en la atención primaria. Es una meta de la OMS, velar porque la salud mental se integre en los sistemas de atención de salud de todo el mundo.

Es necesario realizar un esfuerzo mucho mayor para cambiar las políticas, prácticas y los sistemas de prestación de servicios a fin de garantizar que se asigne a las necesidades y las preocupaciones en materia de salud mental el grado de prioridad necesario para reducir la carga asociada a los trastornos mentales, neurológicos y por abuso de sustancias. No debería haber más excusas para marginar el financiamiento dedicado a la prestación de los servicios de salud mental.

(21)

11 burnout, ansiedad, tensiones, estrés, etc., en línea con el crecimiento personal, con la esperanza de que el personal afectado lo practique primero en su propio beneficio y luego en el de los demás.

1.1.2. Salud Mental y Conducta. La conexión entre la mente y el cuerpo: cómo las emociones afectan su salud

Las personas con buena salud emocional están conscientes de sus pensamientos, sentimientos y comportamientos. Han aprendido maneras saludables para afrontar el estrés y los problemas que hacen parte de una vida normal. Se sienten bien consigo mismas y tienen relaciones sanas. Sin embargo, muchas cosas pueden ocurrir en la vida que pueden perturbar su salud emocional y provocar sentimientos fuertes de tristeza, estrés o ansiedad. Estas situaciones incluyen:

 Perder el trabajo por causa ajena a su desempeño  Tener un hijo que se va o que regresa a la casa  Estar de duelo por la muerte de un ser querido  Divorciarse o casarse

 Sufrir una lesión o una enfermedad  Ser promovido en el trabajo

 Tener problemas de dinero  Mudarse a una casa nueva  Tener un bebé

Los cambios favorables pueden ser tan estresantes como los cambios desfavorables. Está demostrado que el cuerpo responde físicamente a la manera de como se piensa, siente y actúa. Esto con frecuencia se denomina la conexión mente y cuerpo. Cuando un individuo está estresado, ansioso o enojado, su cuerpo trata de decirle que algo no anda bien. Por ejemplo, la presión arterial elevada o una úlcera estomacal podría desarrollarse después de un evento particularmente estresante, tal como la muerte de un ser querido. Los siguientes síntomas pueden ser evidencia de que la salud emocional está desequilibrada:

(22)

12  Dolor en el pecho

 Estreñimiento o diarrea  Resequedad en la boca  Cansancio excesivo

 Malestares y dolores generalizados  Dolores de cabeza

 Presión arterial elevada  Insomnio

 Mareos  Palpitaciones

 Problemas sexuales

 Sensación de "falta de aire"  Tensión en el cuello

 Sudoraciones  Malestar estomacal  Subir o bajar de peso

La mala salud emocional puede debilitar el sistema inmune haciendo que aparezcan resfriados y otras infecciones durante épocas emocionalmente difíciles. Además, cuando un individuo se siente estresado, ansioso o perturbado, puede no cuidar de su salud como debiera. Puede no sentir deseos de hacer ejercicio, comer comidas nutritivas o tomar el medicamento que su médico le receta. Abusar del alcohol, tabaco u otras drogas también puede ser una señal de una salud emocional mala (18).

1.1.3. Salud mental y derechos humanos

La Declaración de Salud Mental de los Derechos Humanos expone los principios que rigen a la Comisión de Ciudadanos por los Derechos Humanos (CCHR) y los estándares por medio de los cuales las violaciones a los derechos humanos por parte de la psiquiatría son incesantemente investigados y expuestos.

Dentro de estos principios se encuentra:

(23)

13  A ninguna persona se le dará tratamiento psiquiátrico o psicológico contra su

voluntad

 A ninguna persona, hombre, mujer o niño se le puede negar su libertad personal por razones relacionadas con una supuesta enfermedad mental, sin un juicio justo por personas que son neutrales en la materia y con representación legal apropiada.

 Ninguna persona será admitida o retenida en una institución, hospital o instalación psiquiátrica debido a sus creencias o prácticas religiosas, políticas o culturales.

 Cualquier paciente tiene:

1. El derecho a ser tratado con dignidad y como ser humano.

2. El derecho de atención en los hospitales sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política, origen social o estatus por derecho de nacimiento o de propiedad.

3. El derecho a recibir un examen clínico y físico completo realizado por el médico de medicina general competente y titulado que la persona elija, para asegurar que la causa de la condición mental de la persona no es debido a alguna enfermedad física, una lesión o un defecto que no se ha detectado ni tratado y el derecho de buscar una segunda opinión médica de su propia elección.

4. El derecho a tener acceso a hospitales con instalaciones completamente equipadas y personal médico adecuadamente cualificado, para que puedan realizarse exámenes clínicos y físicos competentes.

5. El derecho a escoger la clase o tipo de terapia a emplearse, y el derecho a comentar esto con un médico de medicina general, facultativo o ministro de su propia elección.

(24)

14 7. El derecho de aceptar o rechazar el tratamiento, pero en particular, el derecho a rechazar la esterilización, el tratamiento de electrochoque, shock de insulina, lobotomía (o cualquier otra operación cerebral de psicocirugía), terapia de aversión, narco terapia, la terapia de sueño profundo y medicamentos que producen efectos secundarios no deseados.

8. El derecho a presentar denuncias oficiales, sin represalias (castigo), ante una junta independiente, compuesta por personal no-psiquiátrico, abogados y legos en la materia. Las denuncias pueden abarcar cualquier tratamiento de tortura, cruel, inhumano o degradante, o cualquier castigo recibido estando bajo cuidado psiquiátrico.

9. El derecho a tener asesoría privada con un consejero legal y proceder mediante acción legal.

10. El derecho a darse de alta por sí mismo de una instalación psiquiátrica en cualquier momento y a ser dado de alta sin restricción, al no haber cometido delito alguno.

11. El derecho a administrar sus propiedades y asuntos con la asesoría de un consejero legal, de ser necesario, o si un tribunal considera que la persona es incompetente tiene derecho a contar con un albacea asignado por el Estado para administrarlos hasta que se le declare competente. Dicho albacea debe responder ante el pariente más cercano del paciente, o ante su consejero legal o tutor.

12. El derecho a ver o a tener sus registros del hospital y tomar acción legal con respecto a cualquier información falsa contenida en ellos que pueda dañar su reputación.

(25)

15 14. El derecho a presentar demandas contra psiquiatras, sus asociaciones y colegios, contra la institución, o su personal por detención ilegal, informes falsos o tratamiento dañino.

15. El derecho a trabajar o a negarse a trabajar y el derecho a recibir compensación justa de acuerdo a una escala de pago comparable a los salarios sindicales, estatales o nacionales por trabajo similar, por cualquier trabajo realizado mientras estaba hospitalizado.

16. El derecho a educación o entrenamiento para capacitarse mejor para ganarse la vida cuando sea dado de alta y el derecho a escoger el tipo de educación o entrenamiento que es recibido.

17. El derecho a recibir visitas y a un ministro de su propia fe.

18. El derecho de hacer y recibir llamadas telefónicas y el derecho a la intimidad en relación con toda la correspondencia personal que envíe o reciba.

19. El derecho de asociarse libremente, o no hacerlo, con cualquier grupo o persona en una institución, hospital o instalación psiquiátrica.

20. El derecho a un entorno seguro sin tener cerca a personas que fueron llevadas ahí por razones criminales.

21. El derecho a estar con personas de su misma edad.

22. El derecho a vestir su propia ropa, a tener efectos personales y a tener un lugar seguro donde guardarlos.

23. El derecho a ejercicio físico diario al aire libre.

24. El derecho a una dieta y nutrición apropiada y a tres comidas al día.

(26)

16 1.2 El stress

1.2.1. Historia y definiciones

El estrés (del griego stringere, que significa “apretar” a través de su derivado en inglés stress que significa “fatiga de material”) es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. Es el mecanismo general con que el organismo se adapta a todos los cambios, influencias, exigencias y tensiones a que pueda estar expuesto. Se trata, por lo tanto, de un proceso de adecuación de los seres humanos a su entorno, que no tiene por qué ser negativo: la motivación para realizar una tarea irá siempre acompañada de una dosis “positiva” de estrés. Los niveles moderados de ansiedad pueden mejorar su actuación en momentos difíciles (19).

La respuesta de un organismo a un factor de estrés tales como una condición ambiental o un estímulo, es fisiológica o biológica. El estrés es el modo de un cuerpo de reaccionar a un desafío. De acuerdo con el evento estresante, la manera del cuerpo a responder al estrés es mediante el sistema nervioso simpático de activación que da lugar a la respuesta de lucha o huida. Debido a que el cuerpo no puede mantener este estado durante largos períodos de tiempo, el sistema parasimpático tiene tendencia a hacer regresar al cuerpo a condiciones fisiológicas más normales (homeostasis).

En los humanos, el estrés normalmente describe una condición negativa (distrés) o por el contrario una condición positiva (eustrés), que puede tener un efecto mental, físico e incluso de bienestar o malestar en un ser humano, o incluso en otra especie de animal.

(27)

17 A pesar de que “estrés” es un término ampliamente utilizado, aún no se tiene una idea suficientemente clara y precisa sobre lo que el concepto abarca. Esto lleva a una saturación en el uso del término, pues se utiliza indistintamente en el vocabulario del hombre moderno e incluso se cometen equívocos dentro del mismo ámbito académico. Como resultado, obtenemos un escepticismo por parte de unos y una explicación exagerada y omnipresente por parte de otros.

El término “estrés” había sido planteado ya desde el siglo XVII, cuando se hablaba de un cuadro de “fuerza, presión o tensión” afín a la histeria, a la neurastenia, al desgaste mental y a la tensión en el campo clínico de la psicología (20).

Un hallazgo que avanza en esta línea se da hacia la llegada del siglo XIX, cuando el médico americano George Beard (1839-1883) describe un cuadro frecuente en sus pacientes como resultado de una “sobrecarga” de las demandas propias del nuevo siglo, y lo llama “neurastenia”. Paralelamente, en Inglaterra se diagnosticó una enfermedad similar, descubierta por el escocés George Cheyne (1671-1743), quien la presentaba también como propiciada por la situación social existente en ese momento, pero que, en este caso, se circunscribía sólo a la parte de la población de nivel socioeconómico alto. Beard consideraba una amplia gama de síntomas físicos y mentales tales como una alta ansiedad, fatiga extrema, desesperación, fobias e insomnio; e incluso problemas de atención, migraña, indigestión e impotencia sexual (19).

En Inglaterra la llamada “english malady”, identificada por Cheyne, afectaba principalmente a la élite intelectual de dicha sociedad y se atribuía a un exceso de comodidad y pereza y a una dificultad para afrontar el momento de aflicción que atravesaban como civilización moderna. Beard, por su parte, consideraba que la neurastenia era un desorden propio de la “cultura moderna” motivado por el intenso y agitado ritmo propio de la vida urbana americana, que producía consecuencias negativas a nivel psicológico en las personas como el desgaste y el desequilibrio emocional.

(28)

18 interno”, con ello se populariza lo que se llamará “medicina psicosomática”, término que alude a una relación de la psique con la enfermedad física.

Fue probablemente el neurólogo Walter Cannon, en 1935, el primer investigador moderno que aplicó el concepto de estrés a las personas, interesado principalmente en los efectos que el frío, la pérdida de oxígeno y otros factores ambientales (considerados estresores) producen en el organismo. Cannon partió de la hipótesis de que toda vida humana requiere mantener un equilibrio interior al cual llamaría “homeostasis” y en caso de cambios intensos se da un proceso de reacomodación a través del sistema endocrino y vegetativo. El enfoque de Cannon, además, define el estrés como un conjunto de estímulos del medio ambiente que alteran el funcionamiento del organismo. Al ubicar el estrés fuera de la persona, se hace necesario identificar, definir y entender cuáles son las situaciones estresantes, determinando así cómo y hasta qué punto los procesos fisiológicos afectan al ser humano en diferentes aspectos (19,21).

Hans Selye (1936), es considerado por muchos como el “padre del concepto moderno del estrés”, tomando los avances de Cannon, descubrió que en sus pacientes se presentaban ciertas constantes biológicas independientemente del tipo de enfermedad que sufrieran. A partir de dicha observación fue desarrollando una definición de estrés basada no ya en el estímulo (como la de Cannon), sino en la respuesta que dan las personas durante situaciones estresantes. De acuerdo a Selye, el agente desencadenante del estrés es siempre algún elemento que atenta contra la homeostasis del organismo. El estrés sería la respuesta no específica del organismo ante cualquier situación demandante, ya sea que se trate de un efecto mental o somático (21).

Selye consideraba que esta respuesta de estrés era estereotipada e implicaba una activación del eje hipotálamo-hipofísico-suprarrenal y del sistema nervioso autónomo, Tal proceso recibió el nombre de “Síndrome General de Adaptación” (SGA).

(29)

19 comparativos de respuesta ante situaciones consideradas “universalmente estresantes” se encuentra que no todas las personas se estresan y por el contrario, algunas se fortalecen, lo cual luego dará pie a que la actual psicología positiva proponga el “fortalecimiento del yo” como fundamento terapéutico. También se le critica a Selye el que considere la respuesta como automática y el que afirme que la persona se encuentra bajo estrés sólo cuando se presenta la fase de adaptación general, dejando minimizado el aspecto psicológico.

El psicólogo Seldon Cohen (1997) quien ha realizado durante 25 años investigaciones sobre la relación entre estrés y salud, plantea un modelo que incluye los tres acentos en el desarrollo del concepto de estrés hasta la actualidad:

1. Experiencia de demandas del ambiente, estresores o eventos de vida.

2. Percepción subjetiva de sentirse estresado.

3. Activación de condiciones físicas y fisiológicas.

Finalmente, muchos investigadores consideran que el sistema inmunológico podría ser el principal mediador en la relación “estrés-enfermedad”. En un estudio meta-analítico, Segerstrom y Miller en 2004 reportaron que en los últimos 30 años se han realizado más de 300 estudios sobre estrés y el sistema inmunológico en humanos, y que los resultados han demostrado que los desafíos psicológicos son capaces de modificar muchas características de dicho sistema. Es probable que el estrés psicosocial agote la protección inmune local contra la invasión de virus o colonias de bacterias. (22)

1.2.2. Fases del estrés

El estrés no es algo que aparezca repentinamente, es algo que se va gestando y que se puede explicar muy bien a través de tres fases:

(30)

20 incrementando la frecuencia cardiaca, la tensión arterial, la tensión de los músculos... es una reacción biológica normal que aporta lo necesario para que el organismo se encuentre en óptimas condiciones para ejecutar la respuesta ante la estimulación percibida.

Fase de resistencia: Sigue a la fase de alarma y es en esta fase donde la persona se mantiene, mientras dura la estimulación, en continuo estado de activación y a pesar de que aparecen los primeros síntomas de cansancio el organismo sigue respondiendo bien. Cuando la situación estresante cesa, el organismo vuelve a la normalidad como si nada hubiera ocurrido.

Fase de agotamiento: Sería la última fase y la que más problemas puede ocasionar, pues si la activación, la tensión, los estímulos y demandas estresantes no disminuyen, el nivel de resistencia termina por agotarse, apareciendo de nuevo la alarma y en consecuencia los problemas tanto físicos como psicológicos. "El estrés termina convirtiéndose en peligroso cuando se presenta con mucha frecuencia, se prolonga desmesuradamente en el tiempo o se concentra en un determinado órgano impidiendo tanto la recuperación funcional como psicológica".

1.2.3. El stress laboral

El stress laboral o estrés en el trabajo es un tipo de estrés propio de las sociedades industrializadas, en las que la creciente presión en el entorno laboral puede provocar la saturación física o mental del trabajador, generando diversas consecuencias que no sólo afectan a su salud, sino también a la de su entorno más próximo.

El estrés laboral aparece cuando las exigencias del entorno superan la capacidad del individuo para hacerlas frente o mantenerlas bajo control, y puede manifestarse de diversas formas. Algunos de sus síntomas más frecuentes van desde la irritabilidad a la depresión, y por lo general están acompañados de agotamiento físico y/o mental.

(31)

21 stress laboral sigue las tres mismas fases del stress y la última se caracteriza por un agotamiento de los recursos fisiológicos del trabajador. Es una fase de agotamiento físico y mental, en la que el organismo ya no puede seguir resistiendo las agresiones del entorno y que puede ocasionar consecuencias serias para la salud si se da de modo repetitivo y prolongado. El trabajador rinde por debajo de sus capacidades tanto física como mentalmente y puede volverse fácilmente irritable o perder toda motivación. Además, una exposición excesiva a ésta fase de agotamiento puede terminar por reducir la resistencia natural al estrés del empleado, como ocurre en el Síndrome de Burnout (20).

Los riesgos psicosociales y el estrés laboral se encuentran entre los problemas que más dificultades plantean en el ámbito de la seguridad y la salud en el trabajo. Afectan de manera notable a la salud de las personas, de las organizaciones y de las economías nacionales. Los riesgos psicosociales se derivan de las deficiencias en el diseño, la organización y la gestión del trabajo, así como de un escaso contexto social del trabajo, y pueden producir resultados psicológicos, físicos y sociales negativos, como el estrés laboral, el agotamiento o la depresión. Algunos ejemplos de condiciones de trabajo que entrañan riesgos psicosociales son:

 Cargas de trabajo excesivas

 Exigencias contradictorias y falta de claridad de las funciones del puesto  Falta de participación en la toma de decisiones que afectan al trabajador y

falta de influencia en el modo en que se lleva a cabo el trabajo

 Gestión deficiente de los cambios organizativos, inseguridad en el empleo  Comunicación ineficaz, falta de apoyo por parte de la dirección o los

compañeros

 Acoso psicológico y sexual, violencia ejercida por terceros.

(32)

22 el buen rendimiento y el desarrollo personal, así como el bienestar mental y físico del trabajador.

Los trabajadores sienten estrés cuando las exigencias de su trabajo son mayores que su capacidad para hacerles frente. Además de los problemas de salud mental, los trabajadores sometidos a periodos de estrés prolongados pueden desarrollar problemas graves de salud física, como enfermedades cardiovasculares o problemas musculoesqueléticos. Para la organización, los efectos negativos se traducen en un mal rendimiento global de la empresa, aumento del absentismo, “presentismo” (trabajadores que acuden trabajar cuando están enfermos pero son incapaces de rendir con eficacia) y unos mayores índices de accidentes y lesiones. Las bajas tienden a ser más prolongadas que las derivadas de otras causas, y el estrés relacionado con el trabajo puede contribuir a un aumento de los índices de jubilación anticipada. Los costes que acarrea a las empresas y a la sociedad son cuantiosos.

1.2.4. Tipos de estresores laborales.

Un estresor puede definirse como cualquier suceso, situación, persona u objeto, que se percibe como estímulo o situación que provoca una respuesta de estrés en la persona evaluada. En otras palabras, cualquier evento que cause impacto o impresión en el organismo humano (22).

Dentro de los factores identificados como estresores laborales están:

 Estresores del ambiente físico:

- La iluminación.

- El ruido y vibraciones. - Higiene.

- La temperatura. (Temperaturas extremas) - Toxicidad.

- Condiciones climáticas extremas. - Poca disponibilidad de espacio físico.

(33)

23 - La carga mental de trabajo. Es el grado de movilización de energía y capacidad mental que el profesional pone en juego para desempeñar la tarea.

- El control sobre la tarea. Ocurre cuando no se controla la tarea, es decir, cuando las actividades a realizar no se adecuan a nuestros conocimientos.

- Variedad de las tareas (monótonas y rutinarias).

- Infrautilización de habilidades: las actividades de la tarea están por debajo de la capacidad profesional del trabajador.

- Falta de participación: la empresa restringe o no facilita la iniciativa, la toma de decisiones, la consulta a los trabajadores en temas relativos a su propia tarea como en aspectos de ámbito laboral.

 Estresores de las demandas del trabajo:

- La jornada de trabajo excesiva produce desgaste físico y mental e impide al profesional hacer frente a las situaciones estresantes.

- Sobrecarga de trabajo: el volumen, la magnitud o la complejidad de la tarea.

- Infracarga del trabajo: el volumen del trabajo está muy por debajo del necesario para mantener un mínimo nivel de activación en el trabajador. - Nuevas tecnologías (adaptación a las mismas)

 Estrés de Rol. Es la presión o tensión experimentada por la percepción de un desequilibrio entre las demandas que plantea el desempeño de un rol y la capacidad personal para responder con éxito a esas demandas, cuando las consecuencias de la resolución son percibidas como importantes. Sus tipos son:

(34)

24 - La “Ambigüedad de rol”: Existe una indefinición y/o inconsistencia de normas, objetivos, procedimientos, etc. respecto al rol y al comportamiento de la persona focal.

- La “Sobrecarga de rol”: Se da una insuficiencia de los recursos que se ponen a disposición de la persona focal y que impiden satisfacer las exigencias del rol.

- La “Superespecialización”: Existe una fuerte presión sobre la persona focal para que desempeñe un rol con demandas muy inferiores a las que podría responder como consecuencia de sus capacidades, habilidades, etc..

- La “Incompetencia de rol”: El individuo experimenta una fuerte presión como consecuencia de expectativas y demandas excesivas para sus capacidades actuales.

 Estresores del desarrollo de la carrera:

- Inseguridad en el trabajo: incertidumbre acerca del futuro en el puesto de trabajo, contrataciones temporales, despido…

- Promoción y desarrollo profesional. Si las aspiraciones profesionales no se corresponden con la realidad por falta de valoración de méritos, se puede generar una profunda frustración apareciendo el estrés. La organización dificulta o no ofrece canales claros a las expectativas del trabajador de ascender en la escala jerárquica.

 Las relaciones interpersonales:

- Densidad social en el lugar de trabajo. - Calidad de las relaciones.

- Relación con superiores, compañeros y subordinados.

- Relaciones con público, usuarios y clientes.

 Estresores grupales y organizativos:

(35)

25 - Falta de cohesión del grupo.

- Presión del grupo a la conformidad. - Clima sociogrupal.

- Nivel de conflicto grupal.

 Estresores extraorganizacionales:

- Problemas de equilibrio y compensación. - Estresores intrafamiliares.

- Fuentes extrafamiliares de estrés familiar. - Conflictos familia-trabajo:

· Aspiraciones de carrera.

· Aspectos temporales del trabajo. · Cambios de residencia.

· Familia como apoyo/ familia como conflicto. - El trabajo de la mujer casada.

- Parejas de doble carrera. (Se dedican al trabajo y a la familia)

1.3. Síndrome de burnout 1.3.1. Definición e historia

El síndrome de burnout (del inglés "burn-out": consumirse o agotarse; también llamado simplemente "Burnout " o "síndrome del trabajador quemado") es un tipo de estrés laboral conocido como crónico. Es un trastorno emocional de aparición reciente, que está vinculado con el ámbito laboral, el estrés causado por el trabajo y el estilo de vida del empleado. Este síndrome puede tener consecuencias muy graves, tanto a nivel físico como psicológico (23).

(36)

26 personal, que se da en aquellos individuos que trabajan en contacto con clientes y usuarios"

El síndrome de burnout suele aparecer, en la mayoría de los casos, en las personas que han elegido su oficio de manera vocacional (es muy frecuente en enfermería, medicina y el profesorado) y con menos asiduidad en trabajos que se desempeñan de forma obligatoria. Se caracteriza por un progresivo agotamiento físico y mental, una falta de motivación absoluta por las tareas realizadas, y en especial, por importantes cambios de comportamiento en quienes lo padecen. Éste cambio de actitud, relacionado generalmente con "malos modales" hacia los demás o con un trato desagradable, es una de las características clave para identificar un caso de Burnout.

Aunque al principio las manifestaciones y el malestar sólo se extienden a la vida laboral, finalmente también llegan a alcanzar, en casi todas las situaciones, la vida social y familiar del trabajador afectado. Los síntomas más comunes son depresión y ansiedad, motivos de la gran mayoría de las bajas laborales.

1.3.2. Etiología y manifestaciones clínicas

El estrés laboral y el Síndrome de Burnout, comparten la gran mayoría de sus causas. El principal detonante del síndrome de burnout es el entorno laboral y las condiciones de trabajo. El empleado que está expuesto de manera continua a, entre otros, altos niveles de estrés, carga de trabajo excesiva, poca autonomía, malas relaciones en el trabajo y ausencia de apoyo en su entorno, falta de formación para desempeñar las tareas, etc., puede llegar a padecer un estrés crónico que acabe provocando el burnout. Por ese motivo, el vínculo entre el estrés y el burnout es muy fuerte.

Las causas suelen ser exigencias excesivas que originan tensiones. Sin embargo, existen una serie de factores de riesgo, especialmente cuando se dan por largos periodos de tiempo y de modo continuado:

(37)

27 las sustituciones por bajas temporales pueden elevar los niveles de estrés y, a la larga, propiciar el burnout.

Expectativas interpersonales: Todos los trabajadores tienen unas expectativas respecto a su actividad laboral que muchas veces no se ajustan a la realidad cotidiana y provocan que la adaptación a esa realidad se produzca de forma más lenta. Si esas expectativas son muy altas y no se cumplen, el trabajador puede desarrollar síntomas como ansiedad, apatía o tristeza, entre otros.

Cualidades personales: Aunque no existe un perfil de la persona que puede padecer esta afección, sí existen algunas cualidades y rasgos personales que si los tiene una persona indica que ese trabajador es más propenso a tener el síndrome. Así, las personas conformistas, inseguras y dependientes tienen más posibilidades de sufrir depresión y ansiedad si tienen que enfrentarse a situaciones estresantes.

Puestos relacionados con atención al público, clientes o usuarios: Se da en aquellos puestos de trabajo en los que el empleado se ve sometido a un contacto continuo con clientes o usuarios, y por consiguiente, a un gran número de quejas, reclamaciones o peticiones por parte de los mismos. Esto puede generar grandes niveles de estrés en el trabajador y a la larga puede terminar por afectar a su conducta. En la mayoría de ocasiones, un cliente insatisfecho o descontento con el servicio prestado no suele ser demasiado agradable y esto puede acabar "contagiando" la conducta del trabajador.

Elevado nivel de responsabilidad: Algunos puestos de trabajo exigen un gran nivel de atención y concentración sobre la tarea realizada. El más mínimo error puede tener consecuencias desastrosas. Un ejemplo sería el del personal médico, de cuyas manos muchas veces depende la vida de un paciente. Se trata de profesiones sometidas a altos grados de estrés y por tanto propicias para sufrir el Síndrome de Burnout.

(38)

28 Trabajos muy monótonos: Paradójicamente, los puestos laborales aburridos, repetitivos o carentes de incentivos también pueden ser causa del Síndrome de Burnout. El trabajador no encuentra ninguna motivación en lo que hace y esto le causa frustración y estrés. A nadie le gusta pasar cientos de horas al mes realizando una actividad que no le motiva en absoluto y con la que no se siente cómodo.

Los síntomas del síndrome de burnout son muy similares a los síntomas asociados al estrés laboral de modo general, sin embargo, en el caso del burnout pueden aumentar de intensidad, especialmente en lo relacionado con cambios de comportamiento o de carácter. Las principales manifestaciones clínicas de este síndrome son:

 A nivel emocional:

Cambios en el estado de ánimo: Se trata de uno de los síntomas principales del síndrome de burnout. Es frecuente que el trabajador se encuentre irritable y de mal humor. En muchas ocasiones los buenos modales desaparecen y se generan conflictos innecesarios con clientes y usuarios. La suspicacia o "estar a la defensiva" y el sarcasmo suelen ser habituales. En algunas ocasiones este cambio de actitud se produce en un sentido totalmente diferente, en el que el trabajador simplemente muestra indiferencia hacia los clientes o usuarios, e incluso hacia los compañeros.

Desmotivación: El trabajador pierde toda ilusión por trabajar. Las metas y objetivos dejan paso a la desilusión y al pensamiento de tener que soportar día tras día situaciones estresantes que superan sus capacidades y cada jornada laboral se hace larga e interminable.

(39)

29 y largo plazo un deterioro cognitivo, lo que puede provocar pérdidas de memoria, falta de concentración y mayor dificultad para aprender tareas o habilidades nuevas.

A este nivel también suelen aparecer: sentimiento de agotamiento, fracaso e impotencia, baja autoestima, poca realización personal, estado permanente de nerviosismo, dificultad para concentrarse, comportamientos agresivos, aburrimiento, impaciencia e irritabilidad, comunicación deficiente.

 A nivel psicosomático

Afecciones del sistema locomotor: Es frecuente la aparición de dolores musculares y articulares, que se dan como resultado de la tensión generada por el estrés laboral y que por lo general están provocadas por contracturas musculares.

Otras alteraciones psicosomáticas: como problemas gastrointestinales, cardiovasculares, afecciones de la piel, dolores de cabeza o cefaleas, mareos, alteraciones del apetito sexual y mayor riesgo de obesidad entre otros, dentro de los que se destacan:

- Aumento del riesgo de alcoholismo o consumo de drogas: Se ha demostrado que el estrés laboral aumenta el riesgo de conductas perjudiciales, como el consumo alcohol, tabaco u otras drogas. En aquellos empleados en que el consumo ya estaba presente, la tendencia es a incrementar el consumo.

- Alteraciones del sueño: Al igual que otros tipos de estrés laboral, el "síndrome de burnout", puede producir dificultades a la hora de conciliar el sueño (insomnio), además, es frecuente que la persona tienda a despertarse repentinamente en varias ocasiones a lo largo de la noche, con el trastorno que ello ocasiona a quien lo sufre.

(40)

30 Además, las consecuencias del "Burnout" se extienden más allá del propio empleado y llegan a afectar a su familia, amigos y pareja e incluso pueden ocasionar importantes pérdidas económicas a las empresas.

Según las manifestaciones clínicas, el síndrome de burnout puede clasificarse en dos tipos:

Burnout activo: El empleado mantiene una conducta asertiva. Se relaciona con elementos externos a la profesión.

Burnout pasivo: Suele tener sentimientos de apatía y se relaciona con factores internos psicosociales.

1.3.4. Diagnóstico

Una de las dificultades para el diagnóstico apropiado del síndrome de burnout, es que no existe una definición aceptada universalmente para el mismo, pero la gran mayoría de investigadores coinciden en que se trata de un estado de estrés laboral crónico.

El concepto de burnout implica 3 aspectos fundamentales que son:

1. Agotamiento emocional. Caracterizado por una disminución y pérdida de los recursos emocionales.

2. Despersonalización o deshumanización (o cinismo). Caracterizado por el desarrollo de actitudes negativas, de insensibilidad hacia los receptores del servicio prestado.

3. Baja realización personal. Que consiste en la percepción del trabajo de manera negativa; los afectados se reprochan no haber alcanzado los objetivos propuestos, con vivencias de insuficiencia personal y baja autoestima profesional

El cuadro clínico puede seguir la siguiente secuencia:

(41)

31 • Etapa 2. El individuo realiza un sobre-esfuerzo para adaptarse a las demandas. Pero esto sólo funciona transitoriamente (hasta aquí el cuadro es reversible).

• Etapa 3. Aparece el síndrome de burnout con los componentes descritos.

• Etapa 4. El individuo deteriorado psicofísicamente se convierte en un peligro más que en una ayuda para los destinatarios de los servicios.

En general, pueden establecerse dos tipos de repercusiones del síndrome de burnout: para el individuo (salud, relaciones interpersonales) y para la institución (insatisfacción laboral, propensión al abandono y el ausentismo, deterioro de la calidad del servicio, genera cierto grado de hostilidad y resentimiento)

La manera de cuantificar y diagnosticar este síndrome; así como sus componentes es a través de un cuestionario creado por Cristina Maslach en 1986 y que se denomina: Maslach burnout inventory (MBI).

Este cuestionario tiene varias versiones aplicables a diferentes poblaciones con diferentes idiomas y ha mostrado confiabilidad y validez. Por estas razones es el que en la actualidad se utiliza con mayor frecuencia para evaluar o medir la intensidad de este síndrome (Ver capítulo II).

1.3.5. Prevención y tratamiento

La clave para un tratamiento eficaz del síndrome de burnout, es detectarlo en sus primeras fases. Las estrategias para su tratamiento van encaminadas a reducir los niveles de estrés, ansiedad y depresión (en los casos en los que hubiere).

Por supuesto, la iniciativa en cuanto a su tratamiento puede provenir tanto del propio trabajador como de la empresa o institución para la que trabaja, por lo que es importante que haya una buena comunicación entre ambas partes y que se establezcan los mecanismos necesarios para detectar este tipo de casos en una etapa temprana, ya sea mediante la realización de cuestionarios o la medición de los niveles de cortisol del empleado.

(42)

32 hecho, está demostrado que éste tipo de prácticas aumentan la actividad de aquellas zonas del cerebro encargadas de las emociones positivas, por lo que su práctica regular hará que el trabajador encare los problemas de un modo mucho más productivo.

En segundo lugar, no se debe olvidar la parte física del problema. El estrés y el burnout tienden a generar tensión muscular en determinadas zonas del cuerpo, como los hombros o el cuello, lo que a medio y largo plazo puede suponer la aparición de contracturas musculares, hernias discales y otro tipo de lesiones, agravando la situación. Por ello es importante realizar determinados estiramientos y ejercicios antiestrés como parte de la rutina diaria (e incluso como parte de la rutina laboral si es posible).

En tercer lugar, la práctica habitual de algún deporte (siempre adaptado a la condición física del trabajador) ha demostrado reducir notablemente los efectos del estrés en el organismo. El deporte mantiene a los individuos activos, mejorando la salud del corazón, los músculos y huesos, además de ayudar a desconectar de problemas mientras se practica.

En cuarto lugar, no se debe olvidar los enormes beneficios que la ayuda de un profesional puede ofrecer. De este modo, la terapia psicológica, ya sea individual o grupal, puede hacer que el trabajador desarrolle mecanismos eficaces para afrontar aquellas situaciones que le producen estrés y ansiedad.

Por último, llevar un estilo de vida saludable, evitando el tabaco y el alcohol o dormir las horas suficientes son sólo algunos de los consejos que pueden ayudar a combatir el estrés y el Síndrome de Burnout.

(43)

33 Además, el trabajador puede adquirir una actitud asertiva, estableciendo una relación comunicacional, sin discutir, ni someterse a la voluntad del resto de compañeros y defendiendo sus convicciones.

Por otro lado, es recomendable que los trabajadores modifiquen las expectativas que tienen en el trabajo. No se trata de que el empleado renuncie a sus ambiciones y aspiraciones. Simplemente debe buscar un punto intermedio que se ajuste más a la realidad y ver la situación como una oportunidad para aprender y crecer en otros ámbitos diferentes a los que se había propuesto inicialmente.

Puntos clave en la prevención:

 Proceso personal de adaptación de expectativas a la realidad cotidiana.  Formación.

 Equilibrio de áreas vitales: familia, amigos, aficiones, descanso, trabajo.  Fomento de buena atmósfera de equipo: espacios, comunes, objetivos

comunes.

 Limitar la agenda laboral.

 Tiempo adecuado para cada paciente.

 Minimizar la burocracia con apoyo de personal auxiliar.  Formación continua dentro de la jornada laboral.

 Coordinación con espacios comunes, objetivos compartidos.  Diálogo efectivo con las autoridades.

Conclusiones parciales del capítulo

(44)

34 CAPÍTULO II. MARCO METODOLÓGICO Y PLANTEAMIENTO DE LA

PROPUESTA

2.1. Caracterización del contexto institucional del problema científico identificado

El Servicio Integrado de Seguridad (SIS) ECU 911, es un servicio de respuesta inmediata e integral a emergencias de cualquier índole. Coordina la atención de los organismos de respuesta, articulados en la institución para casos de accidentes, desastres y emergencias, movilizando los recursos disponibles para brindar atención rápida a la ciudadanía.

El SIS reúne a varias entidades, entre las que se encuentran: Policía Nacional, Fuerzas Armadas, Cuerpo de Bomberos, Comisión Nacional de Tránsito, Ministerio de Salud Pública, Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, Secretaría de Gestión de Riesgos, Cruz Roja Ecuatoriana y otros organismos locales encargados de la atención de emergencias.

El ECU 911, articula sus servicios de video vigilancia, botones de auxilio, alarmas comunitarias, recepción y despachos de atención a emergencias a través de llamadas con la coordinación de instituciones públicas, mediante dependencias o entes a su cargo que dan respuestas a la ciudadanía en situaciones de emergencia. Así se reemplaza a todos los números de emergencia que fragmentaban la atención en distintas instituciones de respuesta, logrando la cooperación articulada para soluciones integrales. La llamada al ECU 911 puede realizarse desde cualquier teléfono fijo o móvil, sin costo alguno, las 24 horas del día, los 365 días del año.

(45)

35 día se encuentra brindando atención a aproximadamente 1’082.861 ciudadanos de las provincias de Cotopaxi, Tungurahua y Pastaza.

El área de recepción de llamadas de emergencia se compone de un contingente humano comprometido con la misión y visión del SIS ECU 911 AMBATO, que de la mano de tecnología de punta y la aplicación de procedimientos adecuados a cada tipo de emergencia, recepta cada llamada realizando una indagación concreta a fin de recabar la información relevante del incidente para que, en menos de dos minutos con treinta segundos, el despachador del organismo de respuesta pueda enviar el recurso más cercano. Esta labor requiere de una gran agilidad mental, sentido común y sobre todo, conlleva una alta responsabilidad.

En el área de video vigilancia se lleva a cabo fundamentalmente el monitoreo, detección, seguimiento e interpretación adecuada de los eventos que son captados a través de los paneos manuales y automáticos que el evaluador realiza en cada cámara asignada, con el fin de enviar la alerta hacia el área de Despacho, ante cualquier incidencia.

En el área de despacho interactúan las instituciones integradas al SIS ECU911 AMBATO en respuesta a las diferentes emergencias receptadas, los despachadores se encargan de verificar y confirmar la información recibida dese el área de Llamadas o Video vigilancia, asignar el recurso más cercano y dar seguimiento al evento hasta su finalización.

El uso de una aplicación de Smartphone, es otra alternativa al momento de reportar una emergencia, lo cual ha constituido un reto para los trabajadores de los Servicios Operativos que presta el SIS ECU911, ya que el dominio de la innovación tecnológica para responder efectivamente innumerables situaciones de emergencia, especialmente de alertantes que tiene algún tipo de discapacidad ya sea física o auditiva se ha convertido en un requisito inidispensable para desempeñarse en como personal operativo.

Misión del Servicio Integrado de Seguridad ECU 911

Figure

Actualización...