Aun así, y aunque yo no lo haya hecho nunca, os cuento más o menos como funciona todo esto:

Texto completo

(1)

Esto de los cumpleaños infantiles es más complicado de lo que parece, ya es casi un evento social a gran escala que yo, muchas veces, me planteo ¿hasta cuanto de necesario es tanto exceso para un niño de tan corta edad?

Al principio, cuando van a la guardería pues se arregla con unas galletas, una tarta o poco mas para todos, en caso de que en el centro se acepte porque últimamente, por aquello de la seguridad alimentaria, ya no dejan llevar nada, como mucho se le pone una corona al cumpleañero y se le canta el cumpleaños feliz… sinceramente, os parecerá poco pero creo que para un niño de 1 o 2 años es más que suficiente sentirse el protagonista del día, de verdad, que con llevar la corona les sobra…

El problema es a partir de los 3 años, cuando ya van al “colegio de mayores” y ¡nos adentramos en el fabuloso mundo de los mega cumples! Yo la primera vez que oí sobre este tipo de cumples me quedé asombrada con que se montasen semejantes saraos para niños tan pequeños. Mi hija está en el último curso de educación infantil (5 años) y durante los dos primeros he intentado llevarla lo menos posible a este tipo de cumpleaños, primero porque me parece una barbaridad para niños tan pequeños y segundo porque ahora mismo no me podía permitir organizarle algo similar para su cumpleaños, porque claro, si tu vas luego te toca cumplir a ti también, ¿no? ¿Y si no le haces un cumple igual? ¿Se sentirá inferior? ¿Le harán sentir el resto de niños inferior?

Son problemas a los que, como padres, hemos intentado anteponernos y en cierto modo evitar, pero cuando los peques cada vez son menos peques y ya se enteran de las cosas, toca explicar porqué no vamos a los cumples, o porque a unos si y a otros no, no por nada personal, simplemente para intentar inculcar un mínimo de sentido común.

Aun así, y aunque yo no lo haya hecho nunca, os cuento más o menos como funciona todo esto:

¿Y a quien invito?

Primera duda… ¿invitamos a toda la clase o solo a unos pocos “seleccionados”? Al principio, en el primer curso del niño cuando no conoces a casi nadie pues se suele invitar a toda la clase, por aquello de conocerse, de no discriminar a ninguno, etc… pero claro, invitar a toda la clase puede ser un desembolso considerable dependiendo de donde se celebre.

¿Y si invitamos solo a unos pocos? ¿Los amiguitos que el niño quiera? Vale, no es mala idea, pero ¿cómo entregamos las invitaciones a los niños elegidos sin menospreciar al resto de “no

(2)

| 2 invitados? ¿A escondidas a la hora de recoger a los niños? ¿Por Whatsapp a sus padres? Sea como sea, ellos lo comentarán en el recreo y nuestros hijos sabrán sin son los “elegidos” y un día vendrán a casa y te preguntarán “mama, ¿por qué no he sido invitado al cumple de Pepito?” Y tu como buenamente puedes le explicas porqué toooodos los niños de la clase no pueden ir al cumpleaños de Pepito (aunque en los últimos dos años los hubiese invitado a todos) y entonces tu hijo sufrirá su primera “exclusión social”… suena un poco fuerte, pero en base es así. El o ella lo manejará mejor o peor en función de la autoestima que hayamos ayudado a crecer en ellos.

¿Y dónde lo celebramos?

EN CASA

Es una opción que a primera vista puede parecer cómoda y económica… pero no. Primero los gastos de comprar bocadillos, relleno, bebidas, papas, gusanitos, tarta, chuches… puedes hacerlo todo lo casero que quieras, pero aun así no te va a salir muy barato, sobre todo si

(3)

son muchos niños… luego el trabajo de preparar/cocinar todo y por ultimo conseguir controlar a 25 niños en un espacio tan pequeño y que encima no lleguen a aburrirse, o peor, que el divertimento se haya convertido en saltar en tu sofá o colgarse de las cortinas. Y para rematar, ¡LIMPIAR todo después!

¿Pegas? Yo diría que las tiene todas excepto que nos guste organizar fiestas y disfrutemos con ello.

EN UN PARQUE

Primero hay que buscar un parque que esté un poco delimitado para poder controlar mejor a los niños y si cuenta con zona de merenderos mejor. Es una opción muy buena porque no te destrozan la casa y sale más barata que el parque de bolas, pero el curro de comprar y prepararlo todo no te lo quitas, y al final no disfrutas del cumpleaños de tu hijo porque te estás dedicando a organizarlo todo y a atender a niños y padres.

¿Pegas? Pues que solo es factible cuando hace buen tiempo, así que para los nacidos en invierno no les sirve.

(4)

| 4 EN UN PARQUE DE BOLAS

A primera vista es el sitio perfecto, no tienes que hacer nada, te lo organizan todo, te atienden a los niños, les pintan la cara, les

animan la fiesta, les ponen música, y los niños se lo pasan pipa saltando y tirándose por los toboganes para caer en la piscina de bolas.

Para rematar llega el “momento tarta” con la canción “Feliz en tu día” de Miliki puesta en modo bucle, sientan al niño o niña en

un trono y llega el festival de entrega de regalos donde al final el niño ya se agobia de abrirlos y ni mira ya el regalo que está abriendo, el cual “tira” al resto del montón de regalos abiertos… y esto es tanto si se hace en casa como en el parque, solo cambia si hay o no hay trono. Pero ¿realmente esto le aporta algo al niño? Yo creo que realmente lo mejor de su cumpleaños habrá sido divertirse con sus amigos en los toboganes…

(5)

¿Pegas? Pues que es bastante caro y si invitas a toda una clase te puedes dejar fácilmente entre 240-300€ por toda la fiesta (merienda de padres incluida).

Y si, aparte de tooooodo esto, por cortesía, se invita a tomar algo a los padres de los niños para que la espera mientras los peques disfrutan sea más amena, así que ¡otro gasto a añadir al a cuenta!

¿Y los regalos?

Aquí lo normal es que cada niño lleve su regalito, aunque el problema es mas bien de los padres que tenemos que buscar uno decente acorde a un presupuesto, no siempre al familiar, sino quizás al presupuesto habitual del resto de regalos que hagan los demás por aquello de que el regalo de nuestro hijo no sea peor que el del otro amiguito. Como

(6)

| 6 siempre, las comparaciones.

Ahora que son pequeños no valoran todavía por esas cosas, pero llegará el día en que a nuestro hijo puedan etiquetarle como “el niño que hace regalos baratos” o como un caso que escuché una vez de “el niño que siempre regalaba libros” y que por eso habían dejado de invitarle… así que ¡al traste la buena intención de esos padres por fomentar la lectura! Luego también está la opción de poner “x” dinero por niño para hacer un regalo colectivo, lo que no siempre es fácil, sobre todo decidir cuánto poner, a unos siempre les parecerá mucho y a otros poco, o lo que es lo mismo, peleas entre padres porque tu tienes más y yo tengo menos.

Y parece ser que la última moda es poner “x” dinero por niño para dárselo a los padres y que así paguen la fiesta y el regalo del niño. En fin, dinero que va y viene, acabarían antes cada uno pagándose lo suyo y ya está.

Y en resumen, esto se hace así… yo, personalmente, considero que a estas edades tan tempranas, este tipo de cumpleaños son mas para el gozo de los padres que de los niños. Si,

(7)

claro, a nadie le amarga un dulce, pero realmente ¿qué le estamos aportando a nuestro hijo?

¿Consumismo? ¿Derroche? ¿Comparaciones? Sin querer les sumimos en el mundo adulto y sus complicaciones… no queramos hacerles mayores y crueles antes de tiempo, la visión de un niño es mucho más sencilla, de verdad, solo quieren pasarlo bien con sus amigos, da igual como, donde y cuanto… ya se encargará el tiempo y la sociedad de conseguir que eso ya no sea suficiente.

No te pierdas nada!! Suscríbete a la newsletter!! Dirección de correo electrónico:

Suscribirse

Compártelo:

Haz clic para compartir en Twitter (Se abre en una ventana nueva) Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Haz clic para compartir en Google+ (Se abre en una ventana nueva) ¿Te ha gustado el post? ¡Compartelo!

Figure

Actualización...

Related subjects :