Serie: Investigación
Microcuenca Mollebamba
N° 4
GESTIÓN
y
CONFLICTOS
por el
AGUA
ASOCIADOS
al
CAMBIO CLIMÁTICO
en su
DESENCADENAMIENTO
GESTIÓN y CONFLICTOS
por el
AGUA
ASOCIADOS al
CAMBIO CLIMÁTICO
en su
DESENCADENAMIENTO
Contenido
PRESENTACIÓN 6
INTRODUCCIÓN 7
1. OBJETIVOS DEL ESTUDIO ...8
Objetivo general ...8
Objetivos específicos ...8
Relación con otros estudios temáticos ...8
Marco teórico sintético ...8
2. METODOLOGÍA ...10
3. CARACTERIZACIÓN DE LA MICROCUENCA ...12
3.1. Características sociales y culturales de la población ...12
3.2. Medios de vida de la población ...16
3.3. Uso del agua 18 3.4. Institucionalidad y gestión territorial del agua...20
3.5. Tendencias socio-económicas y políticas sobre el territorio ...30
4. MANIFESTACIONES DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL TERRITORIO ...32
4.1. Tendencias climáticas como observadas por la población (2p) ...32
5. FACTORES Y NIVELES DE VULNERABILIDAD ...34
5.1. Factores de vulnerabilidad (social, cultural y económica) de la población ...34
5.2. Factores de vulnerabilidad ante las amenazas climáticas ...37
6. ESTRATEGIAS DE ADAPTACIÓN AUTÓNOMA DE LA POBLACIÓN ...40
7. CONCLUSIONES Y PROPUESTAS ...42
7.1. Conclusiones 42 7.2. Propuestas para la adaptación ...43
AGRADECIMIENTOS 46
PROGRAMA DE ADAPTACION AL CAMBIO CLIMÁTICO - PACC Perú
¨GESTION Y CONFLICTOS POR EL AGUA, ASOCIADOS AL CAMBIO CLIMATICO EN SU DESENCADENAMIENTO EN LA MICROCUENCA MOLLEBAMBA - APURÍMAC¨.
DOCUMENTO SINTESIS DEL ¨ESTUDIO DE LA GESTIÓN Y LOS CONFLICTOS POR EL AGUA EN LA REGIÓN APURÍMAC Y ANÁLISIS DE LA IMPORTANCIA DE LOS FACTORES ASOCIADOS AL CAMBIO CLIMÁTICO EN SU DESENCADENAMIENTO – CASO DE LA MICROCUENCA MOLLEBAMBA”.
Autores del estudio:
Mourik Bueno de Mesquita, Julio Alegría Galarreta, Liw Canales Sierra, Clemente Ayala Vicente y Donaldo Pinedo
Centro Bartolomé de las Casas - CBC. Elaboración de la síntesis:
Julio Alegría Galarreta
Revisión de la síntesis y corrección: Lenkiza Angulo Villarreal
Maruja Gallardo Meneses Diseño y diagramación: Hugo Poemape Edición general: Alex Mora Aquino Fotografias:
Archivo del Centro Bartolomé de las Casas - CBC.
Archivo del Programa de Adaptación al Cambio Climático - PACC Perú. Impresión:
Quality Print Primera edición: 500 ejemplares Cusco, Mayo de 2012
Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú N° 2012 - 05896 © Todos los derechos reservados
Reproducción autorizada si se cita la fuente. Este libro deberá ser citado de la siguiente manera: Alegría Galarreta J. 2012. ¨Gestion y Conflictos por el Agua, asociados al Cambio Climatico en su desencadenamiento en la microcuenca Mollebamba¨ Serie de Investigación microcuenca Mollebamba - Apurimac Nº 4. Programa de Adaptación al Cambio Climático PACC – Perú.
Introducción
El cambio climático global va a golpear más a las comunidades y familias pobres, así como a los eco-sistemas frágiles, muchas veces de manera irrever-sible. Asimismo, los mayores efectos e impactos lo van a sufrir los países vulnerables. Entre éstos, el Perú es uno de los que muestra las mayores vul-nerabilidades al cambio climático. Por lo tanto, la amenaza global se multiplica en el Perú. Este es el gran reto que el gobierno, legisladores, académicos, empresarios y sociedad civil peruana deben tener muy claro. Esto significa para los peruanos tomar conciencia que estamos contra el tiempo en un es-fuerzo nacional que debe ser la primera prioridad de acción.
Los recursos hídricos son quizá los más impactados por los efectos del cambio climático en el país. No solo en la árida Costa, en la zona andina la afecta-ción no es menos. La agreste topografía, sumada al cambio de uso del suelo, genera alto riesgo de vulnerabilidad frente a desastres, desencadenados por eventos hidro-meteorológicos extremos. Los regímenes de precipitaciones se han alterado y les genera más incertidumbre a comunidades altoandi-nas que dependen de la lluvia para sembrar y poder cosechar.
Pero probablemente para muchas comunidades al-toandinas, incluyendo las comunidades de la zona de estudio, la preocupación sobre la garantía de acceso y uso de sus fuentes de agua que ancestral-mente usan es quizá tanta o mayor que los efectos del cambio climático. Las comunidades locales no perciben que el Estado, a través de las institucio-nes “tutelares”, salvaguarde sus recursos naturales, agua y tierra, ni respete sus “usos y costumbres” en la gestión del agua. Los hechos reportados en este estudio apuntan a considerar que no son sólo percepciones sino hechos fehacientes. Esto no contribuye en nada a la prevención ni resolución de
conflictos por el agua. Muchos investigadores en el país y el extranjero asombrosamente convergen en esto.
No se puede ignorar la inversión pública en la micro-cuenca Mollebamba, en proyectos de riego, de agua poblacional, de manejo de recursos naturales, etc. Sin embargo, ésta no ha cumplido del todo sus ob-jetivos. Muchos proyectos hidráulicos no se diseñan ni se implementan con el criterio de promover la sos-tenibilidad del servicio (riego o agua poblacional), tampoco teniendo en cuenta las formas de gestión propias de la organización de usuarios, ni menos aún auscultando los derechos de acceso y uso de agua existentes en las comunidades “beneficiarias”. Obviar todo esto o parte de estas consideraciones, ha contribuido a generar o agravar los conflictos por el agua.
El cambio climático probablemente va a traer más recursos financieros a la microcuenca. Habrá más canales, más reservorios, más árboles plantados, más cursos dictados. ¿Redundará esto automática-mente en reducir la vulnerabilidad de las comunida-des de la microcuenca frente al cambio climático? Este estudio levanta la voz y dice No. Más de lo mismo no garantiza nada y no será un avance en la adaptación al cambio climático.
Este estudio argumenta y clama que se requiere ya una apuesta y decisión política de los decisores desde el nivel central o nacional para orquestar un conjunto de medidas orientadas a reducir la elevada sensibilidad de las comunidades al cambio climáti-co, y elevar la capacidad de adaptación al cambio climático del sistema social de la microcuenca. La comunidad y la municipalidad son los dos actores claves locales que deben empoderarse en la lucha contra el cambio climático y la pobreza, dos caras de una misma moneda.
Presentación
El Programa de Adaptación al Cambio Climático - PACC , con el objetivo de desarrollar conocimiento sobre las manifestaciones locales y regionales del cambio climático en Cusco y Apurímac y sus impactos en los medios de vida de las poblaciones rurales de estos territorios, para dar soporte técnico-científico al establecimiento de políticas públicas, programas, proyectos y medidas específicas de adaptación, por parte de actores regionales y locales; impulsó un proceso de investigación a dos niveles: regional, con alcance en las dos regiones antes citadas, y local, circunscrito a dos microcuencas, Huacrahuacho en la provincia de Canas-Cusco y Mollebamba en la provincia de Antabamba-Apurímac.
Este documento es el resumen técnico del informe del Estudio de Gestión del agua y conflictos por el agua y la importancia del cambio climático en su desencadenamiento en la microcuenca Mollebamba, elaborado el 2009 por el Centro Bartolomé de las Casas-CBC y forma parte de la serie de publicaciones sobre las investigaciones realizadas en esta microcuenca, ubicada en la jurisdicción del distrito de Juan Espinoza Medrano, en la provincia de Antabamba-Apurímac.
Este estudio constituye una primera aproximación al conocimiento sobre la gestión de los recursos hídricos en la microcuenca Mollebamba, de los conflictos existentes y potenciales por el uso del agua, en su relación con los impactos actuales y futuros que el cambio climático ocasionaría respecto a la oferta y demanda de agua.
El Programa de Adaptación al Cambio Climático a través de esta publicación, pone a disposición de las autoridades, funcionarios y profesionales de las instituciones públicas y privadas, centros de investigación y universidades, los resultados de esta investigación, que pueden ser representativos respecto a la problemática de la gestión y conflic-tos por el agua en relación al cambio climático, en otras provincias de la región Apurímac.
Esta publicación busca compartir el conocimiento desarrollado y coadyuvar a un proceso de adaptación basado en un entendimiento de esta realidad y de sus proyecciones.
Arq. Lenkiza Angulo Villarreal COORDINADORA NACIONAL Programa de Adaptación al Cambio Climático - PACC Perú
flictos y convertirla en positiva a través de un largo proceso de sensibilización y transformación de la conciencia de los actores sociales (Alfaro, 2008).
El manejo y resolución eficaz de los conflictos pasa necesariamente por el fortalecimiento de las capaci-dades locales y comunitarias. Se trata de desarrollar y fortalecer los medios e instancias locales y comu-nitarias de resolución de los conflictos. Esto impli-ca determinar y promover aquellos meimpli-canismos de manejo y resolución de los conflictos, de carácter democrático, comunicativo y participativo, e incluso preventivo (Orellana, 1995)
Gobernabilidad del agua:
Rogers (2002) define la gobernabilidad del agua como “la capacidad de un sistema social para mo-vilizar energías de una manera coherente, para el desarrollo sostenible de los recursos hídricos. El concepto incluye la habilidad para diseñar políticas públicas que sean socialmente aceptadas… y para hacer efectiva su implementación por los diferentes actores y grupos de interés involucrados en el pro-ceso”.
Interculturalidad:
Se toma el concepto desarrollado por PRONA-MACHCS – UNALM (2001). La interculturalidad es el contacto dirigido y consciente por agentes de distintas culturas, quienes buscan horizontalmente acuerdos y prácticas, incorporando selectivamente algunos elementos de cada uno en función de obje-tivos o de tareas comunes, mejorando la eficiencia y equidad de las mismas y propiciando la identifica-ción de los actores con la gestión mancomunada de las microcuencas.
Objetivo general:
El presente estudio tiene como objetivo central es-tudiar y diagnosticar la gestión de los recursos hí-dricos en la microcuenca Mollebamba, ubicada en el distrito de Juan Espinoza Medrano, provincia de Antabamba, región Apurímac, Perú, con el objeto de conocer los conflictos existentes y potenciales por el uso del agua, en su relación con los impactos ac-tuales y futuros que el cambio climático ocasionará respecto a la oferta y demanda de agua.
Objetivos específicos:
•
Diagnosticar la gestión de los recursos hídricosen la microcuenca para explicar y comprender de manera causal y sistémica los conflictos por el agua.
•
Realizar un inventario histórico, sistemático,tipi-ficado y analítico de los conflictos por el uso del agua y los mecanismos empleados en su gestión o resolución en la microcuenca, relacionándolos con los impactos actuales que la variabilidad y el cambio climático tienen sobre el recurso y va-lorando su importancia como factor desencade-nante de los conflictos.
•
Identificar los conflictos potenciales que sepo-drían generar entre actores, usos y territorios, considerando los impactos futuros del cambio climático sobre la relación oferta/demanda de agua en la microcuenca.
•
Formular propuestas para el desarrollo deca-pacidades para la gestión de recursos hídricos y la gestión y resolución de los conflictos por el agua en forma participativa; así como metodo-logías e instrumentos que faciliten dicho proce-so y que puedan formar parte de estrategias y medidas de adaptación articuladas a la gestión integrada.
Este enfoque hace posible una síntesis de los apor-tes de campesinos y de técnicos para llegar a resul-tados óptimos, donde todos se sientan partícipes. Así se logra un reconocimiento de los valores de la cultura del otro, a tal punto que permita explicitar sus propósitos comunes y tomar todas las medidas insti-tucionales necesarias para aprovechar los recursos culturales de unos y de otros para obtener mejores resultados, en función de una mejor gestión de las microcuencas andinas.
Vulnerabilidad frente
a la variabilidad climática
y el cambio climático:
Vulnerabilidad comprende las condiciones determi-nadas por factores o procesos físicos, sociales, eco-nómicos y ambientales, que aumentan la
suscepti-bilidad de una comunidad al impacto de amenazas1.
Esta amenaza en particular es el cambio climático y la variabilidad climática.
De acuerdo al IPCC, la vulnerabilidad de un sistema social al cambio climático es una función positiva de la exposición y la sensibilidad de un determinado sistema frente al cambio climático. Por otro lado, la vulnerabilidad disminuye en función a la capacidad de adaptación de la sociedad a los efectos del cam-bio climático. Si bien la exposición sólo se disminu-ye con medidas de mitigación, la sensibilidad puede ser reducida mediante la adaptación (IPCC, 2008).
Relación con otros
estudios temáticos:
Este estudio se ha desarrollado en forma simultá-nea con otros estudio temáticos, elaborados por otras instituciones en el mismo ámbito, con el ob-jetivo final común de diagnosticas las condiciones de vulnerabilidad del sistema social de la micro-cuenca Mollebamba frente al cambio climático, en la perspectiva de diseñar una estrategia programática para la adaptación al cambio climático. Estos otros estudios son: Oferta de agua del sistema natural, Demanda de agua por los diversos usos, Sistemas productivos y percepción del cambio climático por la población, Caracterización agro-climática.
Marco teórico sintético:
Conflictos por el agua:
Una definición compartida por expertos establece que conflicto es una lucha expresada entre –por lo menos- dos partes interdependientes que perciben metas incompatibles, escasez de recursos e inter-ferencia de la otra parte para la consecución de sus metas u objetivos. En el caso de los recursos hídricos, según Pereyra (2008) “un conflicto por el agua es una situación en la que dos o más personas u organizaciones compiten por el control, acceso, usufructo o posesión de algún o algunos de los de los atributos o cualidades del agua”. Los conflictos por el agua son inherentes a la gestión del recurso hídrico: la gestión del agua es la gestión de los con-flictos por el agua.
Existen tres corrientes de tratamiento de los conflic-tos: i) manejo o gestión, que es solo una neutraliza-ción temporal de los conflictos en base a sistemas de compensación e influencia de terceros; ii) resolu-ción, que ataca e intenta desaparecer las causas y consecuencias de los conflictos; iii) transformación, que intenta reorientar la carga negativa de los
1 Definición dada por la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres – EIRD de la Organización de las Naciones Unidas (www.eird.org); en http://www. eird.org/esp/terminologia-esp.htm
CUADRO N° 1: RESUMEN DEL PROCESO METODOLÓGICO DEL ESTUDIO Trabajo propio del estudio A&C Elaboración del Plan de trabajo Búsqueda y revisión de literatura e infor-mación secundaria Elaboración de ins-trumentos de recojo de información Entrevistas y diálogo con actores comu-nales Observaciones directas en campo Revisión y recojo de información documentaria Entrevistas con actores institucionales Transcripción de entrevistas Búsqueda y revisión de literatura e información secundaria Reuniones de discusión de resultados con el equipo Elaboración de diagramas y flujogramas Incorporación de observaciones y sugerencias al documento final Redacción del documento final Edición y diagramación del documento definitivo
Interrelación con otros estudios temáticos y con PACC Reuniones de inter-cambio con PACC Taller de construc-ción metodológica para la integración de los estudios Reunión informativa a la población y autoridades de la microcuenca
Taller para la línea de base en la microcuenca Talleres zonales en la microcuenca Taller de presentación de hallazgos Taller de integración de estudios Taller de presentación y validación de informe preliminar
Etapa Preparatoria Trabajo de campo
Ordenamiento y análisis de la información
Síntesis y preparación del documento final Período
de tiempo Agosto 2009 Agosto (+ Octubre) Stiembre - Octubre Noviembre - Enero 2010
Se utilizó una metodología participativa, basada en talleres, entrevistas y conversatorios, complementa-da con observación directa in situ, diálogo interdisci-plinario, revisión de estudios previos en la zona y la literatura alusiva. Esta metodología permitió que el estudio pueda recoger las percepciones de la pobla-ción sobre el cambio climático, conocer los conflic-tos según sus protagonistas y conocer el trasfondo detrás, sustentar y/o contrastar los hallazgos con los de otras investigaciones, interactuar e intercambiar con los otros equipos temáticos.
El estudio tuvo cuatro etapas secuenciales: i) pre-paratoria; ii) trabajo de campo; iii) ordenamiento y análisis de la información; iv) síntesis y preparación
del documento final. Estas etapas se realizaron a dos niveles: el trabajo propio del estudio de gestión del agua y conflictos, y la interrelación con otros es-tudios temáticos y con PACC.
En el Cuadro N°1 a continuación se muestra el re-sumen del proceso metodológico del estudio, in-cluyendo las principales actividades realizadas en cada etapa y nivel del estudio.
El estudio tuvo una duración de seis meses. Fue ini-ciado en Agosto de 2009 y concluido finalmente en Enero de 2010. La etapa de campo tuvo una dura-ción total de 3 semanas, en dos momentos; el prime-ro se realizó del 21 de agosto al 04 de setiembre; el segundo momento fue del 12 al 16 de octubre.
2. Metodología
Las actividades de campo se efectuaron por igual en las cinco (05) comunidades campesinas que compo-nen casi la totalidad de la población rural de la mi-crocuenca. Las actividades de campo tuvieron como objeto conocer a fondo los sistemas de gestión local del agua y la intervención de los actores institucio-nales, por ende, la problemática de la gestión y los conflictos por el agua.
Las principales limitaciones metodológicas consis-tieron en las dificultades para la integración y com-plementariedad con los demás estudios temáticos simultáneos; así como por la estrechez del tiempo para el trabajo de campo, dadas las condiciones logísticas y la amplitud del ámbito del estudio. Se subestimó el tiempo real que efectivamente deman-daron las cuatro etapas del estudio.
La microcuenca Mollebamba pertenece hidrológi-camente a la cuenca del Apurímac, en la vertiente del Atlántico. Está ubicada dentro de la provincia de Antabamba, en el extremo sur de la región Apurí-mac; sus límites son casi coincidentes con los del distrito Juan Espinoza Medrano (JEM). En el Cuadro N° 2 se detallan los aspectos importantes de la mi-crocuenca. En la Figura N° 1 se presenta el mapa de ubicación de la microcuenca, consignando infor-mación sobre demarcación territorial, colindancias, comunidades, centros poblados, red hidrológica y red vial.
3.1. Características
sociales y culturales
de la población
Historia:
En 1550 el cronista español Pedro Cieza de León da cuenta de la antigua civilización Wari, que abarcaba los territorios que actualmente ocupan las comuni-dades de Mollebamba. Entre los años 550 y 1,000 de nuestra era, la cultura Wari dejó repentinamen-te de existir; algunos estudiosos sugieren que fue víctima de una larga sequía que duró dos decenios. Las etnias, luego de la caída del imperio Wari, se organizaron en señoríos y confederaciones (Nava-rro, 1993).
Según Ravines (1970), los Wari o Huari introdujeron sustanciales cambios culturales, representando la síntesis de la cultura andina. En la agricultura cons-truyeron andenes, canales de regadío, introdujeron la chaquitaclla y mejoraron el maíz. Su economía se basó en la explotación agrícola y ganadera, espe-cialmente en las provincias de Andahuaylas, Ayma-raes y Antabamba.
Los chancas, probablemente a fines del siglo XIII, en su proceso de expansión sometieron a sus vecinos,
los huancavilcas, continuando con los rukanas, poc-cras, waris, vilcashuaman y finalmente los quechuas. Los chancas dominaron todo el departamento de Apurímac, territorio comprendido entre los ríos Apurí-mac, Pampas, Pachachaca y Chicas (Navarro, 1983) En la época de los incas la integración de esta zona se realizó en forma pacífica. Los aymaras, grupo ét-nico originarios del Titicaca, fueron traídos a la zona debido a su constante rebelión contra el Inca y ocu-paron las zonas pertenecientes a las actuales pro-vincias de Aymaraes y Antabamba (Navarro, 1983; Del Mar, 1979).
Durante la época colonial, específicamente el año de 1680, se dividió el virreinato peruano en diez dis-tritos sub divididos en provincias. Abancay y Cota-bambas fueron comprendidos en el noveno distrito subordinado al Cusco, mientras que Andahuaylas y Aymaraes en el séptimo distrito, subordinados a Huamanga. La población española encontró en la minería un principal motivo y atractivo para asen-tarse en la zona de Antabamba, siendo Trapiche la primera zona minera.
En el período republicano no se tuvo mayores in-cidencias sobre la forma de tenencia de la tierra, ni su explotación, a pesar de ciertos decretos que amparaban al campesino y a las comunidades. Por el contrario, se extienden y cohesionan aún más las haciendas porque el gobierno de entonces tenía representantes en Apurímac. Estos promovieron la migración de un importante número de población hacia las ciudades.
En el año de 1872, por Ley del 20 de agosto, se crea la provincia de Antabamba a iniciativa del diputado del Cusco Hermenegildo Miranda Segovia. Al pro-mulgarse la Ley del 28 de abril de 1873, se crea el departamento de Apurímac.
El distrito se creó por Ley N° 9690 del 12 de diciem-bre de 1942. Su nomdiciem-bre fue en honor al clérigo mes-tizo Juan Espinoza Medrano, “El Lunarejo”, quien
3. Caracterización
de la microcuenca
CUADRO N° 2: DATOS GENERALES DE LA MICROCUENCA MOLLEBAMBA
Ítem Detalle Fuente / Método
Ubicación Política1 Distrito de Juan Espinoza Medrano, Provincia de Antabamba, Región Apurímac. Perú digital Ubicación Geográfica2 Coordenadas geográficas: Latitud : 14° 33’ 00 – 14° 76’ 00 Sur Longitud : 72° 78’ 00 – 73° 05’ 00 Oeste Coordenadas (UTM): Latitud (Y) : 8415149 8415146 Longitud (X) : 739197 710475 Zona: 18 Cuadrícula sobre microcuenca Ubicación Hidrográ-fica2
Vertiente : Atlántico. Cuenca : Pachachaca.
Microcuenca : Mollebamba. Autoridad Nacional del Agua. Comunidades2 Mollebamba, Calcauso, Silco, Vito y Santa Rosa. Talleres comunales Altura2 2950 – 5200 msnm Perú Digital / interpolación
Límites2
Por el Norte : Comunidad Matara, Comunidad Antilla
Por el Sur : La Unión, Cotahuasi (Arequipa), Parinacochas (Ayacucho) Por el Este : Comunidad de Antabamba
Por el Oeste : Comunidad de Caraybamba (Aymaraes) Por el Este : Comunidad de Antabamba
Por el Oeste : Comunidad de Caraybamba (Aymaraes)
Perú digital Delimitación (Partes de la microcuenca) Cuenca baja : 2950 – 3500 msnm Cuenca media : 3500 – 4000 msnm Cuenca alta : 4000 – 5200 msnm SENAMHI por red hidrográfica Área1 698.18 Km2 Fórmula/xtools Perímetro1 155.81 Km. Fórmula/xtools Información de caudales2
Punto UTM : Longitud (X) 721222.13 y Latitud (Y) 8414090.77 Caudal medio multianual : 9,4 m3/s
Caudal mínimo : 2,3 m3/s Caudal máximo : 30,5 m3/s
SENAMHI Precipitación2 Precipitación media de la microcuenca: 850,0 mm SENAMHI Temperatura2 Temperatura media anual de la microcuenca: 6,9°C SENAMHI Recurso suelo1 En la parte alta los suelos son de tipo franco arenoso y en la parte media son de
origen aluvial, coluvial, de textura franco arcillosa a franco arcilloso arenoso. IPRH Población2 Población estimada de la microcuenca: 1975 habitantes.
Familias de la microcuenca: 627 IMA/PREDES
IDH1 0,4814 IPRH
Actividad económica2 Agropecuaria IPRH Luz eléctrica1 57% acceden al servicio de energía eléctrica; el resto hace uso de los
deriva-dos del petróleo. IPRH
Zonas de vida2
Tipo Has. %
Tundra pluvial alpino subtropical 39,859.75 57.22
Páramo pluvial subalpino subtropical 5,141.57 7.38
Páramo muy húmedo subalpino subtropical 7,039.96 10.11
Páramo húmedo subalpino subtropical 5,773.87 8.29
Bosque húmedo montano subtropical 4,258.06 6.11
Bosque húmedo montano bajo subtropical 4,827.66 6.93
Estepa espinosa montano subtropical 1,571.33 2.26
Nivel subtropical 1,104.21 1.59
Bosque espinoso subtropical 88.21 0.13
Total 100
IMA
Principales activida-des productivas2
Agrícola: Principales cultivos bajo riego: en mayor cantidad maíz y en pequeñas cantidades habas, cebada, papa y alfalfa.
Principales cultivos en área de secano: papa nativa y una asociación de mashua, oca y olluco.
Pecuaria: La principal crianza son los vacunos criollos (cerreros) para la producción de carne y leche; ovinos criollos para la producción de carne y lana; alpacas para la producción de fibra y carne; y llamas para la producción de carne y como animales de carga.
Destino de la producción: Agrícola: autoconsumo y trueque.
Pecuaria: venta a compradores foráneos y trueque.
propiedad territorial, lo que implica el acceso iguali-tario a los pastos y al agua a través de expresiones
culturales como el ayni4 y la minka5.
La comunidad campesina es un factor fundamental a tomarse en cuenta en la construcción de la capa-cidad de respuesta de la población microcuenca, en el marco de una futura estrategia para reducción de vulnerabilidad frente al cambio climático.
Entre los años 1920 y 1950, muchas familias de las comunidades tenían acceso limitado a las tierras y al agua para riego, dado que familias poderosas y terratenientes ocupaban o utilizaban primero estos recursos. Desde esos años se inicia la lucha por la tierra; por ejemplo, la comunidad de Silco inicia dos procesos judiciales que duraron hasta los años 70 para recuperar tierras en la zona alta, pero perdie-ron. Recién en 1973, luego de la Reforma Agraria, se les reconoce ese derecho y forman su empresa comunal con 700 alpacas en un área adjudicada de 800 has. Lo resaltante es la lucha de las comuni-dades campesinas por acceder y controlar los tres pisos ecológicos (Warthon, 1992).
Luego de la Reforma Agraria, las comunidades cam-pesinas, a través de sus Asambleas Generales, lo-gran una mejor distribución o acceso a los recursos comunales en base a los principios de equidad,
ser-vicio a la comunidad, democracia e integralidad.6
Respecto a la religión, en la microcuenca se puede observar familias católicas y adventistas. La religión adventista influye en la visión de los pobladores, manifestando un marcado rechazo a las
celebracio-nes establecidas en el calendario festivo de la co-munidad y costumbres ancestrales, como los pagos a la tierra y otros.
Se observa evidencias de debilitamiento de la co-munidad campesina como organización y cultura
nació en la comunidad de Calcauso el 24 de junio de 1629 (PUCP, 2009a). Espinoza Medrano destacó por ser un gran analista literario y adquirió notorie-dad por escribir el primer estudio de crítica literaria en América en 1662.
Se sabe que antes de la Reforma Agraria las orga-nizaciones comunales no tuvieron una importante representación ni poder significativo. Sus autorida-des tradicionales, como los varayocs, constituían el poder en la comunidad pero eran subyugados por los terratenientes, careciendo así de una represen-tación democrática.
Con la ley de Reforma Agraria N° 17716, se extendió y reconoció el derecho a la propiedad de la tierra de la población indígena, que expropió las tierras de los hacendados para convertidas en comunidades campesinas.
Los Comités de Riego se formaron después de la Reforma Agraria, porque los comuneros/usuarios necesitaban ser reconocidos por la autoridad de aguas para gestionar financiamiento con la finalidad de mejorar la infraestructura de riego.
En el período de 1968 a 1980 las comunidades cam-pesinas fortalecen su organización y constituyen la Federación Agraria Revolucionaria de Apurímac (FARA), apoyadas por la movilización social promo-vida por SINAMOS.
Entre 1980 y 1990 la violencia sociopolítica incursio-nó en la zona; a consecuencia de ella la organiza-ción social y política de las comunidades se debilita y la población se desplaza hacia las ciudades de
Abancay, Cusco, Ica y Lima2.
Sistemas Socioculturales:
Las comunidades campesinas de la microcuenca han heredado una formidable cultura y organización. En tiempos prehispánicos la organización
tradicio-nal se basaba en el ayllu3. Después de la Reforma
Agraria de 1969, que se hizo efectiva en el distrito alrededor del año 1974, en la microcuenca se con-solida la organización comunal. Las comunidades tienen como característica el manejo colectivo de la
2 http://antabambatierradetradiciones.blogspot. com/2008_10_28_archive.html
3 Ayllu, sociedad ancestral andina que se basaba en el trabajo colectivo para el bien común, con múltiples costumbres y formas culturales (Urrutia, 1992)
FIGURA N° 1. MAPA DE UBICACIÓN DE LA MICROCUENCA MOLLEBAMBA
4 El Ayni: Es un servicio efectuado a cambio de exac-tamente el mismo servicio en el contexto del trabajo, una ceremonia o incluso la ayuda mutua en la vida co-tidiana. El servicio lo pide quien lo necesita. Se pueden establecer relaciones de ayni con cualquier persona y se puede rechazar la invitación sin mayores conse-cuencias sociales. Todos llevan la cuenta de los ayni que adeudan y pueden pedir su devolución cuando ne-cesiten del servicio. En general, no es bien visto si se devuelve un tipo de servicio diferente al recibido. Un día de arado no es igual a un día de cosecha (CIGA-PUCP, 2008).
5 La Minka: El servicio efectuado no se devuelve en la misma forma como se recibió. A cambio se otorga cier-ta cantidad de bienes especificada tradicionalmente (comida, bebida). Las personas participantes en una minka no necesariamente comparten un vínculo de pa-rentesco subyacente, ni es considerada una obligación ligada al parentesco. Por esta razón, el que requiere una minka tiene que encontrar una persona dispuesta y solicitársela formalmente (CIGA-PUCP, 2008).
6 El principio de integralidad hace referencia a que en los andes, el agua, la tierra y los cerros, son conside-rados como divinidades (Apu) y fuentes de vida; es parte de un todo (naturaleza), donde seres humanos, suelo, agua, plantas y animales interactúan y son in-terdependientes para hacer posible la continuidad de la vida (Valderrama et al., 1988).
ancestral, debido al modo de su relacionamiento con los actores institucionales, por la influencia de acto-res y factoacto-res exógenos y por la incidencia de con-flictos socio-ambientales que surgen y aumentan. Este proceso debe estudiarse más por que puede repercutir y afectar las condiciones del manejo de sus recursos naturales.
3.2. Medios de vida
de la población
Sistemas productivos:
El sistema productivo agrícola, pecuario y de trans-formación primaria tiene ciertas diferencias al inte-rior de la microcuenca. Es así que las comunidades de Calcauso, Silco y Mollebamba se dedican princi-palmente a la producción agropecuaria, la comuni-dad de Vito a la agricultura y la comunicomuni-dad de Santa Rosa a la actividad pecuaria.
Las familias de dichas comunidades manejan un te-rritorio geográfico de montaña y han logrado adap-tarse desde tiempos ancestrales en base a una ges-tión colectiva de sus recursos, agua, suelo y pastos naturales.
Un sistema de montaña andino presenta variados climas o microclimas, biodiversidad, lugares de difí-cil acceso, tendencias a posibles desastres, disponi-bilidad de agua, formas de vida colectivas basadas en tradiciones culturales y con buen conocimiento de su localidad. Estas características presentes en la microcuenca Mollebamba están graficadas en la Figura N° 2.
En las zonas baja, media y alta, la planificación de los sistemas productivos (pasturas naturales, bofe-dales y cultivos bajo riego y en secano) se da en el ámbito familiar y comunal. Respecto al uso de tie-rras, las familias tienen terrenos asignados en cali-dad de posesión por la comunicali-dad y con acceso a
los tres pisos ecológicos. Desde luego que las fa-milias más numerosas tienen mayor oportunidad de usufructuar en los tres pisos ecológicos.
El principal cultivo bajo riego es el maíz, y en pe-queñas cantidades habas, cebada, papa, hortalizas y alfalfa. El riego a través de andenes y terrazas, se realiza tanto en la parte baja de las comunidades de Calcauso, Mollebamba y Silco, como en la parte media y baja de la comunidad de Vito.
Gracias a los microclimas que presenta la zona baja, ubicada entre 2,950 a 3,500 msnm, después de finalizada la época de heladas (junio y julio) se puede adelantar la siembra de los cultivos bajo rie-go (setiembre – octubre) y su respectiva cosecha (abril, mayo y parte de junio). La producción agríco-la está destinada al autoconsumo y al intercambio (trueque).
En la zona media (3,500 a 4,000 msnm) predomina el cultivo de papa nativa en secano a través del
sis-tema de laymes7. Cada comunidad maneja
aproxi-madamente de 15 a 20 laymes ubicados en diferen-tes lugares. Por otro lado, las familias siembran en sus parcelas productos como papalisa, oca, olluco, mashua y forrajes. Esta zona también cuenta con bofedales, manantes y quebradas, las que facilitan el desarrollo de la ganadería vacuna criolla y ovina, sobre todo en las comunidades de Calcauso, Molle-bamba y Silco. Finalmente, la producción agrícola de esta zona se destina para el autoconsumo y la producción pecuaria se deriva a la venta, al inter-cambio (trueque) y también al autoconsumo.
La zona alta (4,000 a 5,200 msnm) se caracteriza por su relieve variado: entre áreas planas, ondula-das y escarpaondula-das; predominan pastos naturales de gramíneas y bofedales. En esta zona las familias de las comunidades de Silco y Vito, mediante empre-sas comunales, se dedican a la actividad pecuaria extensiva de camélidos sudamericanos (llamas y al-pacas) y ovinos. La producción pecuaria se destina a la venta y al intercambio (trueque).
La comunidad de Santa Rosa es la única que se encuentra exclusivamente en la zona alta (y sur) de la microcuenca. El tipo de asentamiento es disper-so, a lo largo del río principal Yanahuaracco, sobre los 4,200 msnm. Las familias se dedican a la acti-vidad pecuaria: llamas (razas ccaras y chaku), al-pacas (huacaya y suri), ovinos (criollos) y en menor cantidad vacunos. Algunas familias participan de los laymes en la zona media y otras tienen terrenos de
cultivo en la “comunidad madre”8 de Calcauso. En
esta zona obtienen carne, chalona, charqui, cueros, sogas, fibra y lana, productos que son destinados a la venta o trueque (por productos agrícolas) en co-munidades de microcuencas vecinas.
7 Layme es una modalidad ancestral de cultivo que dis-minuye riesgos en la producción de papa y de otros productos. La técnica consiste en dejar el cultivo al cuidado del camayo y al año siguiente se cultiva en los lugares continuos (CIGA-PUCP, 2008).
8 “Comunidad madre” es una denominación manejada por las familias campesinas para referirse a la comu-nidad que pertenecieron anteriormente. La comucomu-nidad de Santa Rosa logró su reconocimiento el año 2000, y todavía depende de la comunidad de Calcauso para acceder a los servicios de salud y educación. Así mis-mo, la conexión permanente con esta comunidad le permite proteger sus linderos ante la invasión de ga-nado de las comunidades vecinas.
FIGU RA N ° 2 . R EP RE SE NT AC IÓ N D E L A M IC RO CU EN CA M OLLE BA M BA ( TR AN SV ER SA L)
El mantenimiento de la infraestructura de riego con-siste en la limpieza de canales, bocatomas, reser-vorios y caminos de acceso. Los usuarios asumen estas tareas a través de las faenas comunales pro-gramadas en asamblea general. Las faenas son di-rigidas por el presidente de la comunidad y el presi-dente del comité de riego. Las fechas programadas se deben cumplir porque el reglamento interno con-templa sanciones en caso contrario. En la mayoría de los casos el mantenimiento de la infraestructura de riego se realiza dos veces al año, al inicio de la época de lluvias (agosto a setiembre) y al final (fe-brero a marzo).
Algunas comunidades, como Calcauso y Silco, ne-cesitan agua para riego durante todo el año porque han incrementado sus áreas de cultivo con alfalfa y
cebada11. La mayor demanda de agua provocó que
la Asamblea reconsidere los montos cobrados por el derecho de uso de agua y la revisión de los horarios o turnos de riego. Se está iniciando una tendencia motivada por el interés de incrementar y diversificar la producción pecuaria (vacunos de leche, cuyes). La mayoría de los canales de riego no revestidos sufren pérdidas de agua por filtraciones, sobre todo en los lugares accidentados. También roturas y des-lizamientos en época de lluvias, que colmatan los canales principales y las bocatomas con piedras y arena. Estas dificultadas son superadas por la or-ganización de regantes, quienes, en coordinación con la junta directiva, convocan a faenas comunales de emergencia para limpiar y mantener los sistemas de riego. Asimismo, a raíz de la desaparición de im-portantes manantiales luego del sismo de junio de 2001, las comunidades emprendieron la tarea de recuperar tierras bajo riego a través de trasvases y construcción de reservorios.
Un problema sentido es la construcción deficiente de canales de riego, lo que conlleva a: pérdidas con-siderables de agua, mayor fuerza de trabajo para su mantenimiento y gastos en materiales para mante-ner operativo el sistema. Por ejemplo, esta situación es evidente en el sistema de riego Palca – Qoriray de la comunidad campesina de Vito.
Uso poblacional del agua y gestión:
La oferta y la sostenibilidad de servicios de suminis-tro de agua y saneamiento en la microcuenca Molle-bamba son marcadamente limitadas y deficientes. Esta situación se ha generado, entre otras causas, debido a: i) patrón de asentamiento disperso de un segmento importante de la población rural, que en-carece los costos de implementación de redes pú-blicas de suministro del agua; ii) la diferente percep-ción y prioridad de la educapercep-ción sanitaria y la salud ambiental de parte de la población; iii) el desconoci-miento de los pobladores respecto a su derecho deo reactivas; iv) la tendencia de disminución de los aportes de manantiales o manantes de agua, princi-palmente debido al proceso de cambio climático (en la Comunidad de Santa Rosa); v) el incumplimiento de la municipalidad distrital en sus competencias y funciones en materia de provisión de servicios de agua y saneamiento; vi) la insuficiente disponibili-dad de recursos económicos y técnicos municipales para implementar sistemas, ofrecer opciones tec-nológicas acordes y brindar el debido soporte a los operadores para la sostenibilidad de los servicios. La cobertura de servicios de suministro de agua poblacional en la microcuenca representa el 84%. Este índice está por encima del nivel promedio para la región Apurímac. En efecto, de acuerdo al Censo de Población y Vivienda 2005, reportado por PUCP (2009a), el 65.3% de las viviendas de la región Apu-rímac accedió al agua través de la red pública. El índice de cobertura hallado para la microcuenca incluso supera el valor reportado por dicho estudio de PUCP, según el cual en el año 2005 el 62.4% de la población total del distrito Juan Espinoza
Medra-no se abastecía de agua través de la red pública12.
El servicio de suministro de agua poblacional en el ámbito urbano tiene cobertura total, mientras que la cobertura en el ámbito rural se determina en 78%. Los servicios de suministro de agua rurales están localizados exclusivamente en los centros poblados mayores de las comunidades. Las familias que viven en forma dispersa no tienen ningún servicio de agua y saneamiento. Es importante subrayar la adversa situación del acceso al agua para consumo humano y de la negación del derecho al agua que padece la comunidad campesina de Santa Rosa, con una cobertura nula de servicio de suministro de agua poblacional.
En el caso de la disposición sanitaria de excretas humanas, comúnmente conocida como servicios de saneamiento, hay también notorias diferencias en-tre el ámbito urbano y rural. En el ámbito urbano se cuenta con servicio de desagüe con planta de trata-miento; mientras que la población rural sólo dispone de letrinas sanitarias, del tipo hoyo seco ventilado, y con menores niveles de cobertura que en el ámbito urbano.
No se cuenta con información completa sobre la cobertura de servicios de saneamiento en la micro-cuenca. La cobertura de los servicios es sustancial-mente mayor en la zona urbana de la microcuenca: mientras que la localidad urbana de la microcuen-ca (Mollebamba) cuenta con cobertura parcial de
Producción agropecuaria
9:
El área cultivada del distrito Juan Espinoza Medrano en la campaña agrícola 2008, de acuerdo a la infor-mación oficial, fue en total 805 hectáreas. El cultivo más importante es el maíz, con un total de 363 has (maíz amiláceo, cancha y choclo). El cultivo de papa es el segundo producto más importante. Mollebam-ba supera largamente a las demás comunidades en cuento a área de cultivos instalados. Asimismo, cabe destacar el significativo el incremento del cultivo de la alfalfa (principalmente en la comunidad de Silco), que entre los años 2008 y 2009 pasó de 7 a 13 has. La actividad pecuaria (2007) en las zonas media y baja de la microcuenca está orientada principalmen-te a la crianza del ganado vacuno y ovino (6,050 y 5,500 cabezas respectivamente), mientras que en la zona alta a la crianza de camélidos sudamericanos, con 20,280 cabezas.
3.3. Uso del agua
Uso agrario del agua y gestión:
Las comunidades de Calcauso, Mollebamba, Silco y Vito se abastecen y dependen del agua de las
quebradas (riachuelos) y de los manantes10; estos
presentan por lo general aguas de buena calidad. Aún no hacen uso de las aguas del rio Mollebamba. La comunidad campesina de Santa Rosa no dispo-ne de infraestructura de riego; sus pobladores, de-dicados a la crianza de camélidos sudamericanos, realizan manejo de bofedales.
En las mencionadas comunidades, el riego permite adelantar la siembra de cultivos con largos perio-dos vegetativos, como el maíz. Una vez culminada la época de helada (invierno) se inicia con las siem-bras durante los meses de setiembre a octubre. Las diferentes infraestructuras de riego generalmente están ubicadas en la parte baja para aprovechar el clima y los suelos acondicionados en andenerías y terrazas. Son 34 sistemas de riego identificados, distribuidos en las 4 comunidades. El Cuadro N° 3 muestra los principales sistemas de riego comuna-les. Estos se manejan al interior de cada comunidad, desde los comités de riego y bajo la vigilancia de la asamblea comunal. Muchos canales aun son de tierra, aunque en años recientes, los sistemas más grandes han sido mejorados con bocatomas y cana-les de cemento, tuberías de aducción y reservorios. Los comités de riego de cada comunidad se encar-gan de administrar el uso del agua, y la operación y mantenimiento de la infraestructura de riego, en base a un calendario aprobado por la Asamblea Co-munal. Cada comunidad tiene varios sistemas de rie-go o sectores y cada sector tiene un juez de agua y tomeros de apoyo. Estos puestos se renuevan cada año. El juez de agua se encarga de supervisar las acequias o canales, organizar la distribución y el control del agua y soluciona los conflictos internos. Por otro lado, la organización del comité de riego se complementa con los “cargontes” o “alferados”, quie-nes llevan a cabo la fiesta del agua que inicia con la limpieza de los canales de riego.
9 La información consignada en esta sección procede del Ministerio de Agricultura, Oficina de la Dirección General de Información Agraria Antabamba –DGIA. 10 PUCP (2009b) ha realizado un inventario de manantes,
reportando un total de 140. En la época húmeda sólo se pudieron aforar 128 manantes, con un rendimiento de 71,879 m3/día. En la época seca el aforo de 140 manantes totalizó un volumen diario de 13,669 m3/día.
CUADRO N° 3. PRINCIPALES SISTEMAS DE RIEGO COMUNALES EN LA MICROCUENCA MOLLEBAMBA Comunidad Sistemas manejados
Calcauso Canal Ocrabamba, canal Collpapampa, irrigación Pajccha, canal Trapiche, irrigación Sapsi, irriga-ción Mateo, Panote, Qotani. Vito Atero-Limalima, Palca-Qoriray, Velanta, Yanamocco, Piscocho, nuevo proyecto Ccascañe-Imaya.
Silco Irrigaciones de: Liriuni, Tintaya, Silcobamba, Yanama, Tontora, Pachachaca, Tacara, Inquilpata. Ca-nales rústicos de Huaychauqala, Chancaruni, Pampasillayoc, Cutuni, Taca y Putucusi. Mollebamba Trasvase Condori, canal Acoycho, Huancane, Champiña, reservorio Allaucaña, sistema Pampaco-cha con canales rústicos de Calla, Kasiasco, Pumacota. Santa Rosa No cuenta con sistemas de riego.
Total Microcuenca 34 sistemas principales
Fuente: Elaboración propia, en base a IPRH-PRONAMACHCS, 2008.
11 Estas especies pueden permanecer durante todo el año y soportar las épocas de friaje o heladas.
servicio de desagüe, 3 de 5 comunidades rurales (60%) cuentan con cobertura parcial de servicios de letrinas, y 2 localidades (40%) no tienen ningún servicio.
Los problemas derivados de la baja cobertura de los servicios de suministro de agua y de saneamiento en la microcuenca, se complican aún más si se toma en cuenta la baja calidad de los servicios y la cali-dad de la gestión del ente operador de los mismos. En el caso de los servicios de suministro de agua poblacional, en general se observa deficiencias en términos de continuidad del servicio y calidad bac-teriológica del agua suministrada, tanto en el ámbito urbano como en el rural.
Las aguas servidas del sistema de desagüe del centro poblado Mollebamba incumplen los límites máximos permisibles (LMP) y, por consiguiente, los estándares de calidad ambiental del agua
(ECA-agua)13; generando la contaminación del cuerpo de
agua receptor, el río Mollebamba. La planta de tra-tamiento de aguas servidas no funciona adecuada-mente. Para el caso de la disposición de excretas (letrinas sanitarias) en el medio rural, se observó el mal funcionamiento (presencia de mal olor) de las letrinas de hoyo seco ventilado y el abandono de muchas otras. Las letrinas de arrastre hidráulico no tienen instalado el pozo séptico para la disposición de las aguas servidas.
Uso minero del agua:
Representado por la “Compañía de Minas Buena-ventura S.A.A”, que desarrolla un proyecto cuprífero de exploración denominado “Trapiche”, en la zona alta de la comunidad de Mollebamba (sector Ccan- ccahuane), ubicada en la cabecera de la (micro) cuenca. La empresa cuenta con un permiso oficial de agua otorgado por el ALA Abancay con fines de estudio. Cabe señalar que éste es el único derecho de agua oficial otorgado por el Estado en el ámbito de la microcuenca. El Volumen de agua otorgado es
6,220 m3/año.
Esta actual demanda se multiplicará si el proyec-to llega a etapa de explotación; lo que significa la
incorporación de la gestión privada del agua en la
microcuenca14. Lo inquietante de esta eventual
de-manda de agua proviene del tipo, envergadura y escenario físico de la potencial explotación minera: Explotación a tajo abierto, en cabecera de cuenca, en zona fisiográficamente accidentada, con precipi-tación media anual que supera 800 mm/año y con una tendencia a incrementar la intensidad de los eventos pluviales (lluvias torrenciales). Por las ca-racterísticas del medio biofísico, la explotación mi-nera en la microcuenca Mollebamba reviste mayor complicación, complejidad y riesgo que en una zona árida y geomorfología más estable.
3.4. Institucionalidad
y gestión territorial
del agua
Marco legal:
Se ha seleccionado las normas vigentes que tienen mayor pertinencia y relación con la gestión del agua, los conflictos por el agua y la gestión ambiental, en un contexto de cambio climático. Antes de pasar a una sumaria descripción y comentario, se presenta una síntesis en el Cuadro N° 4.
Las dos leyes que entroncan la normatividad sobre agua y ambiente son la Ley de Recursos Hídricos y la Ley General del Ambiente. La primera de ellas es-tablece el nuevo ordenamiento legal en materia de agua. Tiene importantes atributos: a) sólidos prin-cipios de gestión y lineamientos de política; b) crea instancias de coordinación y participación, a nivel nacional y de cuencas, que pueden propiciar una gestión articulada y ordenada del agua; c) crea una sola autoridad de agua (ANA) como el ente rector y la máxima autoridad técnico - normativa del Sis-tema; d) provee incentivos para el uso eficiente del agua y medidas para la protección, conservación y preservación del agua y sus fuentes naturales; e) es-tablece instrumentos de planificación de la gestión del agua.
Por otro lado, hay deficiencias, inconsistencias y va-cíos en la Ley que pueden trabar el cumplimiento de los principios de gestión (Alegría, 2009): a) estable-ce desconestable-centrar la ANA, a pesar que el lineamiento de política dispone descentralizar la gestión; b) no contempla instancias para la gestión y resolución de los conflictos por el agua en forma preventiva y participativa, no obstante la alta conflictividad de la gestión del agua en el Perú; c) dispone que el cos-to de operación de la ANA es co-financiado por los usuarios de agua, incurriendo en el riesgo de desfi-nanciar las múltiples y ambiciosas funciones que la ley establece para la autoridad; d) continúa el sesgo sectorial de la autoridad, la figura de “juez y parte”, debilitando su rol como autoridad y restándole visión para la gestión integral del agua, y los aspectos
am-13 Estándares aprobados mediante DS N° 002-2008-MINAM, del 30 de julio de 2010.
14 Como referencia puede mencionarse un proyecto de una envergadura que sería algo similar: el proyecto “Tía María”, en el valle del Tambo - Arequipa, de la empresa Southern, con reservas de 638 MMC de Óxi-dos de Cobre (ley entre 0.304 y 0.434), con inversión de aprox. 938 millones de US Dólares). Tía María tiene un requerimiento de agua de 250 l/s ó 7’884,000 m3/ año , que equivale a 1270 veces la actual demanda de agua de Buenaventura. Fuente: Ing. Pantalión Hua-chani, ALA Tambo.
CUADRO N° 4: PRINCIPALES ELEMENTOS RELEVANTES DEL MARCO LEGAL Denominación Tipo y número promulgaciónFecha de Descripción Ley de Recursos
Hídricos Ley 29338 29 Mar. 2009 Regula el uso y gestión integrada del agua, la actuación del Estado y los particulares en dicha gestión. Ley General
del Ambiente Ley 28611 13 Oct. 2005 Ordena el marco normativo legal para la gestión am-biental en el Perú. Creación del Ministerio
del Ambiente Legislativo 1013Decreto 12 May. 2008
Establece organización, roles y funciones como Auto-ridad Ambiental Nacional y órgano rector del Sistema Nacional de Gestión Ambiental.
Estrategia Nacional
sobre Cambio Climático Decreto Supremo 086-2003-PCM 24 Oct. 2003 Comprende la visión, principios y objetivo general, líneas estratégicas y objetivos y metas. Ley Orgánica de los
Gobiernos Regionales Ley 27867 19 Nov.2002
Establece y norma la estructura, organización, compe-tencias y funciones de los gobiernos regionales, en rela-ción a usos sectoriales del agua y la gestión ambiental. Ley Orgánica de
las Municipalidades Ley 27972 26 May. 2003
Establece roles y funciones del gobierno local en la prestación de los servicios públicos locales y para el desarrollo integral, sostenible y armónico de su ámbito. Ley General de
Servi-cios de Saneamiento Ley 26338 22 Jul. 1994 Establece roles y funciones de municipalidades en la promoción y prestación de servicios de saneamiento. Ley General de
Comu-nidades Campesinas Ley 24656 13 Abr. 1987
Estado reconoce la comunidad campesina como organización autónoma, competente para gestionar sus recursos naturales y establece políticas de apoyo y protección.
Ley General de Minería Decreto Supremo 014-92-EM 04 Jun. 1992 Regula lo relativo a la actividad minera y su forma de ejercerla. Fuente: Elaboración propia.
bientales de la gestión del agua; e) no prevé proce-sos ni instancias que promuevan la participación “de abajo hacia arriba” de los usuarios y actores locales, a pesar que es concordante con varios lineamientos de política; f) no deja claro cómo se integra la ges-tión de riesgos de desastres de origen hídrico con la gestión del agua.
El gran reto es implementar y hacer realidad lo que la ley dispone. Se debe crear e implementar las au-toridades administrativas de agua (AAA) a nivel de cuencas de gestión, transferirle funciones y presu-puesto; falta conformar los consejos de cuenca y organizar procedimientos e instancias para impulsar procesos desde la “periferia”; urge emprender el desarrollo de capacidades y la reingeniería del per-sonal del ANA, hasta el nivel de las Administración Local de Agua (ALA).
La Ley General del Ambiente fue un paso trascen-dente para ordenar la gestión ambiental en Perú y el rol del Estado. Entre los aspectos relevantes se destaca los siguientes: i) Responsabilidad y lideraz-go de los niveles regional y municipal de lideraz-gobierno en la gestión ambiental; ii) salvaguarda del derecho
consuetudinario de los pueblos indígenas; iii) con-servación de ecosistemas de montaña; iv) Recono-cimiento del derecho humano al agua; v) prioridad a la educación Ambiental; vi) vigilancia y monitoreo ambiental de la ciudadanía; vii) reconoce la impor-tancia de la Gestión y Resolución de Conflictos Am-bientales.
Transcurridos ya 5 años de su dación, el reto sigue siendo la decisión política de impulsar y cumplir la ley, en promover la institucionalización de estas prácticas a nivel descentralizado y en forma parti-cipativa, tanto para la gestión ambiental como para la gestión del agua. Establecer y cumplir políticas sectoriales y normatividad en el nivel sectorial y en los tres niveles de gobierno, que den coherencia al accionar del aparato del Estado con respecto a este fundamental instrumento de gestión, y responder a la amenaza del cambio climático y sus efectos, son grandes desafíos aun flotando. La creación del Mi-nisterio del Ambiente (2008) y la aprobación de la política ambiental nacional (2009) fueron pasos im-portantes. Sin embargo, es un ministerio nuevo, aun en proceso de organización y consolidación, carente de los recursos materiales y humanos suficientes.
Marco institucional:
En el Cuadro N° 5 se muestra los principales actores institucionales, públicos y privados, exógenos y en-dógenos, involucrados en la gestión del agua y del ambiente en la microcuenca Mollebamba, desde el nivel macro (nacional), meso (regional) hasta el nivel micro (local). Yendo de lo general a lo específico, es-tos actores inciden en los aspeces-tos de gestión am-biental, gestión del agua y/o (más específicamente) en la gestión del uso poblacional del agua. Todos éstos tienen relevancia en el marco de una estrate-gia de adaptación al cambio climático.
Encabezando la celda del “nivel macro” se encuen-tran las instituciones estatales que constituyen el ente rector correspondiente. Ellos tienen la gran res-ponsabilidad de emitir las políticas y la normatividad nacional en los asuntos de su competencia. En la misma celda también se ubican los organismos de cooperación técnica internacional, quienes por su cercanía y relación directa con los entes rectores están llamados a desarrollar alianzas con éstos, así
como apoyar esfuerzos de incidencia política de los actores de los niveles micro y meso.
El nivel meso se encuentran las instancias descen-tralizadas o desconcentradas que asumen roles y funciones relacionadas a la gestión ambiental, ges-tión del agua y gesges-tión del uso poblacional del agua. Aquí destaca el Gobierno regional como actor clave. En el caso de la gestión del agua, por tratarse de una ley recién promulgada, aún no se han imple-mentado las entidades correspondientes.
En el nivel micro o local interviene la población y las fuerzas sociales vivas de la microcuenca. Si bien es cierto que aquí concurren diversas instancias sec-toriales, instituciones públicas y organismos no gu-bernamentales, este nivel debe estar liderado por el gobierno local o la municipalidad a través de proce-sos participativos protagonizados por la ciudadanía. Este es el nivel en donde confluyen las estrategias “de arriba hacia abajo” (top-down) con iniciativas “de abajo hacia arriba” (bottom-up).
Cabe subrayar que la municipalidad tiene responsa-bilidades en la gestión ambiental, en la gestión del agua y en la gestión del uso poblacional del agua. Asimismo, la municipalidad es competente y respon-sable del “aterrizaje” y adecuación de las leyes y po-líticas públicas al nivel local, como en la asignación
presupuestal15 y gestión financiera de proyectos de
Por otro lado, las comunidades campesinas son también competentes en los tres tipos de gestión, lo que refleja el rol protagónico al cual están llama-das, especialmente si se toma en cuenta que son el grupo humano mayoritario en la microcuenca y el más vulnerable al cambio climático. Por tal motivo, la participación de las comunidades en las instan-cias de la microcuenca (Comisión Ambiental Local, Redes sociales locales, Presupuesto Participativo) debe ser prioritaria.
Gestión comunal del riego:
Para la gestión y manejo del agua de riego, las co-munidades campesinas se basan en sus normas y reglas consuetudinarias. De origen ancestral, son aceptadas y respetadas por todos los usuarios em-padronados y vigentes al interior de la comunidad. Sin embargo, co-existen dos formas diferentes de gestión, ya que el Comité de Regantes, con una nor-matividad propia que depende de la asamblea ge-neral comunal, se interrelaciona con la normatividad oficial del Estado.
Una encomiable expresión de pluralismo legal es la que se expresa en el documento del reglamento in-terno de los comités de regantes, donde se puede observar cómo la comunidad campesina ha
respe-tado las normas oficiales del reglamento pertinente16
de la anterior Ley de Aguas y lo ha armonizado con los roles y funciones de la normatividad local, en donde es la comunidad la instancia decisoria y se designa al “Unucamayoq” o juez de aguas como la
autoridad in situ. Este es un ejemplo claro donde se
puede ver la fusión entre la normatividad estatal y el derecho consuetudinario desarrollado desde siglos. El concepto de pluralismo legal en la gestión del agua se puede visualizar en la siguiente Figura N° 3, que muestra la organización y el relacionamiento del Comité de Regantes.
CUADRO N° 5. MARCO INSTITUCIONAL
PARA LA ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA MICROCUENCA MOLLEBAMBA
Nivel Gestión ambiental Gestión del agua Gestión del uso poblacional del agua
Macro
Ministerio del Ambiente. Ministerio de Educación (MINEDU).
Organismos de cooperación técnica internacional.
Ministerio de Agricultura – ANA. Ministerio de Educación (MINEDU). Organismos de cooperación técnica internacional.
FONCODES.
Ministerio de V.C. y Saneamiento. Ministerio de Salud (MINSA). Ministerio de Educación (MINEDU). Organismos de cooperación técnica internacional. FONCODES.
Meso
Gobierno Regional – Gerencia RRNN y Medio Ambiente. Comisión Ambiental Regional – CAR. Dirección Regional de Educación. AAA[*] – ALA. Consejo de Cuenca[*] Dirección regional Agraria. Dirección Regional de Educación. Ofic. Zonal FONCODES.
Dirección regional V.C. y Saneamiento.
Dirección Regional de Salud. Dirección Regional de Educación. Ofic. Zonal FONCODES.
Micro Municipalidad. Institución Educativa (MINEDU). Comisión Ambiental Local – CAL [*] Comunidad campesina. ONG. Municipalidad.
Institución educativa (MINEDU). Proyectos de promoción y/o infraestructura. Comunidad campesina. ONG. Comisión de usuarios. Comité de regantes. Municipalidad.
Establecimientos de salud (MINSA). Instituciones educativas (MINEDU). Proyectos de promoción y/o infraestructura.
Comunidad campesina. JASS.
Nota: [*] Previsto en el marco legal, pero aún falta que se constituya. Fuente: Elaboración propia.
15 Según REMURPE (Red de Municipalidades Rurales del Perú), los gobiernos locales han programado para el 2009 una inversión de 680 millones de Soles para
en destinados a mejorar la calidad ambiental y adapta- Fuente: elaboración propia.
Gestión Local del Agua de riego en base a normas consuetudinarias Relacionamiento con el dercho oficial
Comunidad Campesina Asamblea Comunal Junta Directiva Comité de Regantes Empresas Comunales Club de Madres Fiscal Sector de Riego Sector de Riego Juez de Agua
Tomeros, Capataz, Cargonte, Alferados, Cuadrillas Administración Local
del Agua (Abancay)
Junta de Usuarios del Distrito de riego Abancay
Comisión de Regantes de Antabamba
El Comité de regantes bus-ca el reconocimiento oficial de los derechos de agua Requisitos que les solicitan:
•
Pagos por Tarifas de Agua•
Plan de cultivo•
Certificado de Posesión de Tierra•
Padrón de Usuarios•
Acta de elección del Comité de RiegoFIGURA N° 3. ORGANIZACIÓN Y ROLES DE COMITÉS DE REGANTES EN LA MICROCUENCA MOLLEBAMBA
16 Se refiere al “Reglamento de Organización Administra-tiva del Agua - DS 057-2000-AG, del 08 de octubre del año 2000
Derechos de agua:
Tienen derecho de uso de agua comuneros califica-dos y empadronacalifica-dos. Este derecho se renueva me-diante la asistencia a las asambleas, la participación en las faenas comunales de limpieza de los canales y el pago de las multas en caso de inasistencia.
El derecho de uso de agua está ligado a la posesión de las tierras otorgadas por la comunidad mediante asamblea comunal. Las actas respectivas se levan-tan con conocimiento de los jueces de agua y los tomeros.
En caso de que los usuarios incumplan las faenas acordadas en asamblea, no paguen sus multas ni acepten cargos, sus derechos de uso de agua pue-den quedar suspendidos temporalmente, y si reinci-den, el tema se habla en asamblea y pueden perder sus derechos de manera definitiva.
En función al número de miembros, una familia pue-de ocupar y producir hasta en los tres pisos eco-lógicos, lo que origina diferencias productivas y económicas al interior de la comunidad. Una familia numerosa está en condiciones de acceder a más derechos de aguas por el poder que detenta.
Reglas de operación del sistema:
Hay dos etapas durante el año en cuanto a la distri-bución de agua. La primera es en la época de lluvias, donde los usuarios pueden regar sus cultivos en el momento que les convenga. La segunda es en la época de estiaje, donde los usuarios tienen que res-petar los turnos de riego acordados en asamblea. Los acuerdos para la limpieza y mantenimiento de la infraestructura de riego se toman en asamblea co-munal. Se nombran capataces de las cuadrillas de trabajo para las faenas comunales, se fijan fechas para el inicio de las siembras y se definen las multas o sanciones. Estos acuerdos son normas ejecuta-das por el Comité de Riego.En la distribución del agua participan directamente el juez de aguas y los tomeros, en coordinación con el Comité de Regantes. El comité vigila la distribu-ción del agua y proporciona al juez de agua la rela-ción de usuarios que hicieron efectivo su pago por derecho de uso de agua. Con esta información el juez de aguas procede a distribuir el agua y a orde-nar los turnos por cada sector.
El juez de aguas tiene el encargo de resolver los conflictos internos, como el robo de agua, las des-coordinaciones en la distribución, los malos enten-didos y otros.
Organización:
La comunidad campesina, en asamblea general, nombra a los integrantes del Comité de Regantes y a los jueces de agua, quienes son reconocidos y respetados por los usuarios.
El Comité de Regantes, órgano dependiente de la asamblea general, representa a los usuarios del agua ante las autoridades del Estado y forma par-te de la Junta de Usuarios del distrito de Riego de Abancay - JUDRAB. Las funciones más importantes de los comités de riego son: realizar pagos de tari-fas por uso de agua y trámites de reconocimiento
de uso oficial del agua ante la autoridad hídrica17.
De cara al oficialismo estatal, la Junta Directiva del Comité de Regantes está conformada por un presi-dente, un secretario, un vocal y un fiscal.
Intervención de actores externos:
La relación de los comités de regantes de la mi-crocuenca y la Junta de Usuarios de Abancay, es mínima. La Junta no tiene mayores acciones en la microcuenca, ni en la provincia de Antabamba. Esto “por limitaciones presupuestales, de logística y de recursos humanos”, según el mismo Presidente de la Junta de Usuarios. La Junta de Usuarios no tiene ningún rol en la administración de las aguas de riego de las comunidades de la microcuenca. Es por ello que su objetivo de gestión es sensibilizar a los usua-rios sobre la conservación y preservación del agua. Actualmente los comités de riego pagan sus tarifas de agua a la Junta de Regantes de Abancay sin te-ner licencia de uso de agua por parte de la ALA. Esto constituye una irregularidad administrativa, puesto que no tiene asidero legal.La relación de los comités de regantes con la au-toridad local del agua es todavía mínima. No existe ningún derecho de agua otorgado en el distrito de Juan Espinoza Medrano con fines agrarios ni po-blacionales. Lo que dispone la ALA Abancay es un Padrón de Usuarios agrarios para la provincia de Antabamba, que incluye el distrito de Juan Espino-za Medrano, que data de 1998. Actualmente la ALA tiene la iniciativa para formalizar derechos de uso de agua con fines agrarios.
Según refiere el Ing. Samuel Donayre Moscoso, Jefe de la ALA Abancay, a su representada no lle-gan quejas ni disputas por el agua del distrito Juan Espinoza Medrano. Más bien, llegan con frecuencia los usuarios de la provincia de Abancay, a interponer quejas o litigios, lo cual es una carga de trabajo adi-cional. Cabe señalar que la mayor de casos de
for-malización de derechos de agua está precisamente en la provincia de Abancay, y en donde JUDRAB concentra su acción.
En el año 2009, las comunidades se beneficiaron
con un fondo de emergencia de parte del Estado18.
Por medio de este proyecto están pagando a las organizaciones de usuarios del distrito Juan Espi-noza Medrano (JEM), para que efectúen labores de mantenimiento y reparaciones de infraestructura de riego de las comunidades de Calcauso, Silco, Vito y Mollebamba. La ALA Abancay está a cargo de la su-pervisión. Según el Bach. Duberly Contreras Suárez (ALA), dicho financiamiento no afectará los patrones de uso y costumbres de las organizaciones locales de riego, ya que es solo un “único incentivo”. Si esta disposición o política de Estado se repite, ocasio-naría un “asistencialismo” que atentaría contra la cultura comunal del trabajo colectivo para realizar el mantenimiento de la infraestructura de riego.
El Gobierno Regional de Apurímac es un impor-tante actor exógeno. Tiene una fuerte relación con la municipalidad distrital, pero ésta se reduce a la gestión y otorgamiento de recursos financieros para proyectos de infraestructura. En los últimos años, con el financiamiento de la municipalidad distrital de Juan Espinoza Medrano y el Gobierno Regional de Apurímac, se ha mejorado varias infraestructuras de riego con revestimiento de concreto. Uno de ellos es el proyecto de riego presurizado Ccascañe – Imaya (comunidad de Vito), iniciado en noviembre de 2009
con una inversión de un millón de Soles19.
Gestión del suministro de agua
poblacional y saneamiento:
La carencia de acceso a servicios de agua y sanea-miento y/o las deficiencias en los mismos, conducen a una situación de salud ambiental negativa y crítica para la población urbana y rural. Según un Informe Socio-económico realizado por la PUCP (2008a), en el año 2007 los establecimientos de salud de Molle-bamba reportaron 175 casos de enfermedades dia-rreicas agudas (EDA) en niños, siendo 94% menores de cinco años. Se sabe que hay muchos casos de EDA’s no reportados. Estos episodios de diarreas en niños contribuyen a la desnutrición crónica, la cual llega a 37.2% en el distrito de JEM. No se cuenta con información sobre parasitosis y enfermedades de la piel, que están ligadas al consumo de agua. En ge-neral, puede afirmarse que las deficiencias de salud ambiental agravan la adversa situación endémica de desnutrición infantil, la baja calidad de vida y la pobreza en las comunidades de la microcuenca.
Es importante conocer la calidad de la gestión del ente operador, como expresión de la sostenibilidad de los servicios de agua y saneamiento. Se realizó una evaluación en los cuatro centros poblados que cuentan con servicio de suministro de agua para
consumo humano de la microcuenca. Se encontró que los niveles de gestión de los servicios varían entre regular a deficiente. En 50% de los sistemas de agua poblacional la calidad del servicio es defi-ciente, incluyendo la capital del distrito.
El servicio de agua poblacional en la localidad capi-tal del distrito (urbana) es deficiente, a pesar de la in-gente inversión realizada por la municipalidad para mejorar y ampliar la infraestructura. Este servicio es administrado directamente por la municipalidad distrital. No cuenta con JASS, a diferencia de los otros tres (03) sistemas de agua en las comunidades de Calcauso, Silco y Vito, que sí cuentan con una JASS. La municipalidad no cuenta con una oficina técnica para brindar al asesoramiento, asistencia y capacitación a las JASS, incumpliendo la Ley Gene-ral de Servicios de Saneamiento y su Reglamento. Precisamente uno de los conflictos identificados y analizados es el generado por el deficiente
abaste-cimiento de agua a la población20. La municipalidad
JEM no cumple con las funciones y competencias asignadas por el marco legal en materia de uso po-blacional del agua, a pesar de la primera prioridad que la ley le asigna a este uso.
La Microred de Salud de Mollebamba, dependiente de la Dirección Regional de Salud – Apurímac (MIN-SA), está cumpliendo su rol y funciones en materia de salud ambiental, a pesar de sus limitaciones. Bá-sicamente esto consiste en la vigilancia de la cali-dad del agua de consumo humano, velando por su inocuidad. Se cuenta con un protocolo establecido para monitorear la calidad bacteriológica y físico-química del agua. Asimismo, entre sus actividades promueven la conducta y prácticas saludables a ni-vel de familias, escuela y comunidades.
17 Los Comités de riego de las Comunidades de Calcau-so, Mollebamba, Silco y Vito fueron reconocidos el año 2000 por parte del ATDR y JUDRA. Desde esa fecha pagan sus tarifas, a pesar que no tienen derechos ofi-ciales de agua (licencia ni permiso).
18 D.S. de Urgencia Nº 016-2009, que destina a nivel na-cional un presupuesto de 418 millones de Soles.
19 El modo inadecuado y vertical de intervención de los actores institucionales externos ha provocado el con-flicto entre el municipio distrital Juan Espinoza Medra-no y la comunidad de Vito por dicha obra, analizado en el presente estudio.
20 En el trabajo de campo del estudio se determinó que los dos reservorios del sistema de agua de Mollebam-ba reciben un caudal de 3.3 l/s. Esto representa un volumen diario de 285 m3, que excede en 355% la demanda diaria para uso doméstico de las familias usuarias del pueblo de Mollebamba. Aun así, el abas-tecimiento de agua es solo por horas y hay días ente-ros que no hay agua en absoluto.