EL SECRETO DEL
CONTENTAMIENTO
Introducción:
1. Pablo pasó alrededor de cinco años preso por la causa de Cristo
obteniendo su libertad para unos pocos años después ser
apresado nuevamente y esta vez, tal vez después de varios meses fue condenado a muerte.
2. Hablando de su primer
encarcelamiento de cinco años, Pablo pasó unos tres años preso en Cesárea de Samaria y luego dos Roma.
3. Poco antes de salir de la cárcel Pablo escribió la carta a los Filipenses.
1) Filipenses es una de las cartas más bonitas que se han escrito.
2) Cuando uno la lee sabiendo las circunstancias en que se escribió, esa carta adquiere, por decirlo así, un sabor especial.
4. Casi al final de la carta Pablo incluye unas palabras de gratitud a los
hermanos de Filipos por una ayuda que le habían enviado.
— Leamos esta porción de la carta: Fil 4.10-14.
5. En esta ocasión les pido posar su mirada en el v 11: “No lo
digo porque tenga escasez, pues he
aprendido a contentarme,
cualquiera que sea mi situación”.
6. Todavía, de este v tan interesante, podemos subrayar cuatro palabras que están más o menos a la mitad
del v: “he aprendido a contentarme”. 7. Hay en el v palabras, detalles, que merecen ser pormenorizados. — Al fijarnos en ellos brotarán enseñanzas valiosas para nuestra vida, entre ellas tres que aquí quiero presentar.
La primera enseñanza es que…
I. Aun en situaciones de profunda
escasez, es posible para el cristiano
estar contento.
1. La ayuda de los filipenses a Pablo de que trata el pasaje había
llegado en momentos muy difíciles.
1) Pablo tenía escasez, v 11.
2) Pablo estaba en tribulación, v 14. 2. Pablo no conocía de Roma más que la casa donde estaba preso y el pretorio a donde a veces era llevado. — Es decir, Pablo dependía de los hermanos de allí o de la ayuda de hermanos de otras partes del imperio, para no morirse de hambre.
3. Volviendo a Filipenses 4, al parecer el cuidado de los hermanos de Roma, por pobreza o por lo que fuera, había ido disminuyendo con el paso del tiempo, por eso Pablo reconoce que estaba en tribulación y en escasez cuando llegó la
ayuda que está agradeciendo. 4. Sin duda aquí hay una lección que aprender:
1) Hermanos, difícilmente
en la triste situación de
Pablo en su prisión, sin embargo él estaba contento en sus
circunstancias.
2) A diferencia del preso Pablo, aun cuando nos alcance la pobreza, estamos libres, y podemos movernos para buscar un trabajo, aunque sea humilde y aunque sea para un día,
conseguir un préstamo, vender alguna cosa de valor, acudir a un familiar o amigo, o hermano en busca de ayuda.
— Mi experiencia personal, que debe ser la de muchos, me ha enseñado que aun en épocas de mucha pobreza es
realmente raro que las posibilidades se agoten. — Cuando eso llega a suceder, allí está la ofrenda a nuestra disposición.
3) Entonces aprendamos la lección: Aunen tiempos de extrema
pobreza, es posible para el
cristiano estar contento. Avancemos
II. El contentamiento es algo que se tiene que aprender:
1. Dice Pablo en el v. 11: “He
aprendido a contentarme”.
— Las palabras “he aprendido” muestran que hubo un tiempo en que Pablo no estaba
contento siempre.
primeros tiempos de cristiano. 2. ¿Cómo aprendió Pablo el secreto del contentamiento?
— Aunque la pregunta es compleja, como sea es posible
contestarla al menos en parte. 1) Lo aprendió de Cristo.
— Por revelación o por medios normales Pablo conocía la enseñanza de Jesús sobre la ansiedad. Mt 6.24,35.
2) Lo aprendió de las Escrituras: (1) Aquí estoy suponiendo que Pablo escribió la Carta a los Hebreos.
(2) Allí el citó un pasaje relacionado con el
contentamiento: Heb 13.5, donde cita a Dt 31.6. (3) En su lectura de las Escrituras Pablo se alegró de llegar a
Prov 15.15.
3) Lo aprendió de su propia experiencia:
(1) Noten este pasaje: 2 Co 11.27: (2) Aunque él había padecido hambres muchas veces, había notado que siempre había llegado la ayuda de algún lado, pues el Señor nunca lo dejó en el desamparo. (3) Precisamente lo que había pasado con la llegada de la ayuda de los filipenses era una muestra más del
cumplimiento de la promesa divina.
cuando se tiene una fe inquebrantable, el cristiano está contento en la adversidad pues sabe por la Palabra y por la experiencia que la ayuda llegará a tiempo, cuando el Señor lo decida.
4) Lo aprendió cuando aprendió el poder de la oración.
(1) Noten unas palabras del apóstol un poco más atrás de nuestro
texto: Fil 4.6,7.
(2) El caso de su llegada a Corinto nos muestra su estrategia:
1. Todos sabemos que Pablo, se había propuesto llevar el evangelio a muchas
regiones del mundo, (léase por ejemplo Ro 15.20). 2. Pablo llegó a Corinto con las herramientas de un fabricante de tiendas o carpas. 3. ¿Qué hizo? 1) Montó su taller, si me permiten la palabra. 2) Como era un perfecto
desconocido, no tenía un solo cliente.
3) No les quede la más mínima duda de que la primera cosa que hizo Pablo fue orar a Dios rogándole encontrar el primer necesitado de una tienda.
3. El pasaje leído nos muestra que él y su nuevo colega Aquila pronto estaban ocupados cinco días a la semana.
— Pablo se iba cada sábado a predicar en la
sinagoga.
5) De la llegada de Pablo a Corinto podemos deducir varias cosas acerca del siempre contento Pablo.
(1) Pablo era un hombre trabajador.
— El procedió en la misma forma en
Efeso: Hch 20.33-35. — Por supuesto es claro que dondequiera lo hizo igual. (2) Pablo era un hombre de fe. — El viajó a Corinto, a Efeso y a donde quiera creyendo que Dios lo iba a ayudar con trabajo.
(3) Pablo habría estado de acuerdo con las palabras atribuidas a Dios que no se encuentran en la Biblia: “Ayúdate que yo te
ayudaré”, y con el otro dicho que dice “A Dios rogando y
con el mazo dando”.
4. Así pues, para el tiempo de su aprisionamiento Pablo había
aprendido a estar contento siempre, no importando su situación.
* ¿Estaba libre? Estaba contento. * ¿Estaba preso? Estaba contento.
* ¿Pasaban los años y él no era liberado? Estaba contento.
* ¿Se le terminaban los recursos sin poder salir de su confinamiento en busca de algo? Estaba
contento.
5. Así es que resumiendo lo dicho podemos aprender de Pablo lo siguiente.
— El cristiano puede estar contento
porque sabe que si está en
condición de trabajar, Dios le
bendecirá y si no está en
condición de poder trabajar,
Dios le bendecirá también. Un último punto:
III. La palabra del texto,
“contentarme”, es en sí misma
muy aleccionadora
1. Aunque la idea de la palabra española es la misma que
la de la palabra griega usada por Pablo, la griega tiene más
profundidad.
1) En su Diccionario de Palabras del N T, el erudito Vine explica que es una palabra compuesta de dos:
(1) Auto, que significa uno mismo
(como cuando le aconsejan a uno que no se automedicine, sino que vaya al doctor) y
(2) Arkeo que primariamente significa ser suficiente, poseer
la fuerza suficiente, estar
fuerte, ser suficiente para
estar satisfecho, contento con. 2) Ya en su totalidad, la palabra autoarkés, sigue explicando Vine, como es usada en los papiros, significa ser
autosuficiente adecuado, sin, necesidad de asistencia, por
lo tanto, contento.
— Vine nos remite a nuestro texto de Fil 4.11.
2. Otro libro erudito nos dice que el
griego literalmente expresa ser
“independiente de otros y teniendo
suficiencia en uno mismo”
(Jamieson, Fausset and Brown).
3. Uno puede decir que el
contentamiento es algo interno, está en el corazón y es independiente de las circunstancias externas como bienes o la carencia de ellos. 4. El contexto inmediato nos ayuda mucho: Fil 4.12,13.
— Pablo ha aprendido a vivir en la pobreza y en la abundancia, a comer bien y a no comer. 5. Para ello se requiere una gran fortaleza. Pablo la tiene, no de sí mismo sino que se la da Cristo. — Entonces, el secreto del
contentamiento en cualquier situación consiste en dejar que
Cristo sea el Señor absoluto de
nuestras vidas.
Conclusión:
1. Pablo no sólo nos dice que el aprendió a estar contento en cualquier situación.
2. Un poco más atrás, en el v 9 les dice a los filipenses – y por extensión a nosotros-- que ellos deben aprender lo que han visto en él.
3. De manera que observando la vida del apóstol y recibiendo la enseñanza divina que él recibió, también
nosotros aprenderemos a estar contentos
cualquiera que sea nuestra situación. 4. Gracias por su atención. El Señor les bendiga.
Jorge Rodríguez G.