PRÁCTICAS COMUNICATIVAS EN LA FORMACIÓN POLÍTICA DE JÓVENES EN LA ESCUELA
MIGUEL ANGEL ACOSTA VELANDIA
Tesis para optar al grado de Magister en Comunicación – Educación
UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN
MAESTRÍA EN COMUNICACIÓN-EDUCACIÓN LÍNE DE CULTURA POLÍTICA
PRÁCTICAS COMUNICATIVAS EN LA FORMACIÓN POLÍTICA DE JÓVENES EN LA ESCUELA
MIGUEL ANGEL ACOSTA VELANDIA
Tesis para optar al grado de Magister en Comunicación – Educación
ANA BRIZET RAMÍREZ
Docente Asesora
UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN
MAESTRÍA EN COMUNICACIÓN-EDUCACIÓN LÍNEA DE CULTURA POLÍTICA
NOTA DE ACEPTACIÓN
Directora de tesis
___________________________________________ ANA BRIZET RAMIREZ
___________________________________________ Evaluador 1: Nombre
AGRADECIMIENTOS
Agradezco a los jóvenes estudiantes del Colegio Santa Luisa por su valiosa colaboración y aportes para el desarrollo de la presente investigación.
INDICE
Pág. RESUMEN – ABSTRACT
INTRODUCCIÓN 1
1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA Y OBJETIVOS 4
2. ESTADO DEL ARTE 9
2.1. Juventud y Formación Política. 9
2.2. Formación Política y Tics. 17
3. MARCO CONTEXTUAL 22
4. MARCO TEÓRICO 28
4.1. La escuela como institución de formación política. 28
4.1.1. Dinámicas de reproducción y resistencia. 28
4.1.2. La escuela como espacio deliberativo. 30
4.2. Formación política en jóvenes. 33
4.2.1. Metamorfosis de la formación política. 33
4.2.2. Posibilidades y limitaciones de la formación política. 33
4.2.3. El papel del docente. El discurso pedagógico. 41
4.3. Las prácticas comunicativas en la escuela. 44
4.3.1. Vinculación de las TIC en la escuela. Del acceso a la
5. MARCO METODOLÓGICO 50
5.1 Enfoque y método 50
5.1.1. La etnometodología. 53
5.1.2. Investigación-acción. 55
5.2 Técnicas e Instrumentos de Recolección de Información 58
5.3 Criterios de sistematización y análisis de datos 62
6. ANALISIS DE RESULTADOS 65
6.1. Entornos virtuales y ambiente escolar. Usos de los repertorios
tecnológicos. 66
6.2. Conexiones. Nuevas prácticas comunicativas para la
formación política juvenil. 74
6.3. Desanclajes: Sedentarismo Pedagógico y nómadas virtuales. 89
7. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 96
8. BIBLIOGRAFÍA 101
ANEXOS
Anexo 1: Matriz para el diseño de instrumentos 106
Anexo 2: Instrumentos 108
Anexo 3: Cuestionario aplicado sobre usos de tecnologías de la información y la comunicación
Anexo 4: Entrevistas semiestructurada realizadas a estudiantes del
Colegio Mayor de San Bartolomé 111
Anexo 5: Transcripción Grupo Focal de Discusión con 7
estudiantes del Colegio Santa Luisa 114
Anexo 6: Entrevista docente Colegio San Bartolomé La Merced 129
Anexo 7: Transcripción entrevista personero 131
Anexo 8: Matriz de Análisis de la información Sección 1 139
RESUMÉN
El presente texto reflexiona sobre la existencia de múltiples elementos que convocan unas formas especiales de formación política en los jóvenes que va desde la formación ciudadana hasta la formación democrática diferenciada en los valores y prácticas que se esperan a partir del diseño curricular y las ambiciones específicas de las políticas públicas de turno. Sin embargo, este escenario es transformado crucialmente por las tecnologías de la información que configuran estructuralmente la escuela, modificando prácticas comunicativas que descentran y democratizan el saber, deliberan sobre el poder y expresan subjetividades políticas singulares y colectivas.
PALABRAS CLAVE: Formación Política, Jóvenes, Escuela, Tecnologías de la Información y la Comunicación, conexión, saber.
ABSTRACT
This text reflects on how there are multiple elements that bring special forms of political youth training ranging from civic education to the democratic formation differentiated values and practices expected from the curriculum and the specific ambitions of the public policy shift. However, this scenario is crucially transformed by information technologies that make up the school structurally modifying communication practices to decentralize and democratize knowledge, debate about power and expressing singular and collective political subjectivities.
“No hay que reducir la comunicación a los medios ni la educación a la escuela”
1 | P á g i n a INTRODUCCIÓN
La presencia de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de nuestra sociedad hace inevitable su uso en entornos educativos y por tanto, exige una profunda reflexión en busca de su adaptación a la actividad educativa cotidiana. La introducción de los nuevos repertorios tecnológicos como proyecto de innovación en un centro educativo conlleva modificaciones en las diferentes estructuras, en la organización de los medios, en la formación del profesorado, en su colaboración en proyectos comunes, etc. Estos cambios suponen una clara intervención en los postulados tradicionales tanto teóricos cómo prácticos, transformando las realidades de la formación política posible y posibilitada en la escuela.
Por lo tanto esta investigación no sólo comprende una reflexión pedagógica sino la intención de transformación social partiendo de la convicción que la producción de conocimiento frente a las dinámicas de resistencia y acción en el escenario escolar favorecerá la construcción de sujetos políticos que participen en la consolidación de una sociedad equitativa y justa consciente de las realidades de su contexto.
2 | P á g i n a
En este sentido el objetivo general de la investigación es analizar las prácticas comunicativas que impulsadas por la pedagogía Ignaciana y la vinculación de tecnologías de la información, dinamizan la formación política de jóvenes de Media Vocacional en los Colegios Jesuitas de Bogotá.
De esta manera aparecen tres aspectos o categorías fundamentales: la escuela como institución de formación política, la formación política juvenil y las prácticas comunicativas escolares, las cuales son requeridas para la consolidación teórica del proyecto en la medida que su interrelación fundamentada en el espacio educativo bogotano permiten destacar los actuales procesos y determinismos frente a la formación política juvenil la cual puede ser favorecida o no en el uso de tecnologías de la información, capaz de resistir o reproducir el sistema cultural hegemónico y de potenciar o no la transformación del discurso pedagógico.
Los recursos teóricos para alcanzar tal fin provienen especialmente de” la teoría de la resistencia” de Giroux, de los planteamientos de la pedagogía crítica de Freire, de los estudios sobre nuevas estructuras comunicativas en el campo educativo que señala Jesús Martín Barbero y sus implicaciones en la construcción de una ciudadanía mediatizada como lo demuestra Rocío Rueda. Todos ellos relacionados con frecuencia entre sí y con otros autores que permitan develar la situación de la escuela frente al problema de investigación.
3 | P á g i n a
nacido de un interés liberador, o como llama Habermars, emancipatorio, busca potenciar un ejercicio transformador de la realidad social partiendo de las posibilidades que son intrínsecas a una formación política coherente con los nuevos panoramas que se presentan a nivel comunicativo. El enfoque es cualitativo y las técnicas que se usaron son la entrevista semiestructurada, el grupo focal de discusión y la observación sistemática.
4 | P á g i n a 1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA Y OBJETIVOS
Durante los últimos años, en América Latina se evidencia un cambio en el discurso intelectual acerca de los contextos de nuestras sociedades. Esta mirada tiene en cuenta lo que caracteriza la multiplicidad de posiciones del sujeto, así como la posibilidad de que esa multiplicidad se convierta en el espacio de antagonismo y de tal manera, se politicen todos los aspectos de la vida social. Es decir, la oportunidad de otras formas de acción en las relaciones de poder, no solo en las grandes esferas institucionales sino en la vida cotidiana donde se manifiestan relaciones de dominación y subordinación.
Nos encontramos en una época donde la complejización del mundo exige que el conocimiento, a través de los sujetos, desentrañe y comprenda lo que ha venido y viene sucediendo en el mundo, donde incluso para el caso de la cultura occidental la certidumbre sobre nuestro futuro desaparece y donde los grandes metarelatos modernos parecieran opacarse frente a nuevas dinámicas culturales y políticas enmarcadas en movimientos sociales o culturales, o las trasformaciones de la misma sociedad en sus aspectos micro, reflejadas en el papel que ahora cumple la escuela, y que afecta directamente el proceso de socialización primaria de todos los sujetos e incidiendo en aspectos como la formación política.
5 | P á g i n a
las disposiciones educativas estatales. Al respecto Gómez dice: “En síntesis, gran parte de la educación política en Colombia no solo es ajena a la situación política e histórica del país, sino que reproduce en gran medida las costumbres bizarras consuetudinarias de la clase política dominante” (2005: 158).
No se puede acusar indolentemente un tiempo o un espacio que sea culpable de la situación, los compromisos de la educación son inherentes al discurso del Estado y muchas veces sus principios son definidos en concordancia a las necesidades del mercado que refuerza el conocimiento técnico antes que el análisis político. “Este conocimiento se renueva y acumula como una forma de capital cultural a través de los poderosos intereses económicos y del Estado. Las técnicas de control y las relaciones sociales generadas, se utilizan en general en los centros de trabajo de toda la sociedad, en información y control humanos, en comunicaciones, en la familia y en la cultura”(Apple, 1982: 181). Es precisamente en el entramado cultural donde se debe propender la transformación de las condiciones sociales inequitativas e injustas, aludiendo especialmente a las prácticas comunicativas que se solidifican alrededor de los discursos y “elucidar las estrategias de uso, de legitimación y de construcción de la dominación” (Van Dijk, 1994: 3).
6 | P á g i n a
sedimentación de diferentes prácticas discursivas. Trabajar la textualidad es también, trabajar la analítica propia de la construcción social de nuestra propia identidad profesional. Interpretar los códigos temáticos subyacentes al texto de la escuela e interpretar también nuestra historia en relación con esos códigos” (Bonafé Martínez, 2000: 18)
En consecuencia, este es un proceso de construcción comunitaria en el que se debe resaltar la importancia del bienestar de la mayoría de la población sobrepasando los intereses particulares, lo que significa una mayor apropiación del ejercicio ciudadano, caracterizado por posibilitar la participación y la deliberación política, en vías de promover la justicia social, el desarrollo sostenible y la convivencia; todas estas necesarias para la transformación de las instituciones y del orden social, que procuren el bienestar de las generaciones futuras y nos haga capaces de “vivir entre y con otros, de tal manera que pueda transformarse y transformar el entorno en el que está inmerso” (ACODESI, 2003: 151).
Es así como la formación política recobra gran importancia en la lucha por el fortalecimiento de los individuos como ciudadanos, para establecer relaciones participativas en el escenario y defensa de lo público teniendo en cuenta el pluralismo y las prácticas democráticas, y en contraposición a la conquista del proyecto modernizador y eurocéntrico que impregnó la esfera educativa en el marco del desarrollo capitalista a nivel global.
7 | P á g i n a
reduccionismo al acceso que tienen las poblaciones a los repertorios tecnológicos dejando de lado las oportunidades de cooperación y conexión que surgen de estas novedosas relaciones entre tecnicidad y formación política. En este punto se evidencia la emergencia de ubicar aquellos procesos educativos abiertos a este tipo de estudios como es el caso de los Colegios Jesuitas de Bogotá.
Teniendo en cuenta que el Paradigma Pedagógico Ignaciano es el fundamento epistemológico que conforma el proceso educativo en los Colegios Jesuitas de Colombia cuya base la constituye la educación personalizada y la formación integral, las instituciones se plantean diferentes estrategias para propiciar una educación en el ámbito político pero que direccionan sus esfuerzos a la falaz experiencia democrática de elección del gobierno escolar, o a la asignación académica de cátedras vacías de análisis sobre derechos humanos.
Sin embargo, es pertinente identificar aquellas prácticas y estrategias comunicativas que se apremian en los Colegios Jesuitas de Colombia (ACODESI) y que conllevan a una formación política analítica, crítica y propositiva frente a los fenómenos sociales del país y que se consolida en la participación activa de los y las estudiantes de décimo y undécimo grado a nivel local, regional y nacional.
8 | P á g i n a
problema más general que es ¿Cómo los cambios estructurales de la comunicación escolar originados por la vinculación de las nuevas tecnologías de la información, alteran la formación política en la escuela?, se plantea una pregunta orientadora en coherencia con el escenario a trabajar: ¿Cómo la epistemología de la Pedagogía Ignaciana dinamiza, desde las prácticas comunicativas y las transformaciones tecnológicas, la formación política de los y las jóvenes de Media Vocacional en los Colegios Jesuitas de Bogotá?
Para esto se propuso como objetivo general analizar las prácticas comunicativas que impulsadas por la pedagogía Ignaciana y la vinculación de tecnologías de la información, dinamizan la formación política de jóvenes de Media Vocacional en los Colegios Jesuitas de Bogotá.
Y finalmente para llegar a este se diseñaron los siguientes objetivos específicos:
• Reconocer los usos de los repertorios tecnológicos por parte de los jóvenes estudiantes de los Colegios Jesuitas de Bogotá y los ecosistemas virtuales de sus comunidades.
• Interpretar las prácticas escolares y los espacios de pensamiento social en el marco de la formación política atendiendo a las intencionalidades que direccionan el proceso de educación ciudadana en la red ACODESI.
9 | P á g i n a 2. ESTADO DEL ARTE
En el siguiente apartado se exponen algunos trabajos que se han tomado como referentes para el desarrollo de esta investigación, los cuales tienen relación con la formación política en el escenario escolar y las transformaciones que se evidencian a causa de la mediación de las nuevas tecnologías. Así mismo se presentan algunos textos que son resultado de investigaciones rigurosas, que permiten conectar las categorías centrales del proyecto y evidenciar en esta relación el punto de interés y génesis del presente ejercicio académico.
De esta manera en una primera parte se desarrolla el tema de Juventud y formación política dentro o no del escenario escolar y la segunda parte se refiere a las discusiones que se dan entre formación política y tecnologías de la información y la comunicación.
2.1. Juventud y Formación Política.
10 | P á g i n a
que supone el gobierno escolar como ejercicio práctico frecuente para el aprendizaje de la democracia.
Precisamente, la cultura democrática en la escuela está en construcción ya que se mueve en ámbitos diversos dependiendo de la construcción y funcionamiento del Gobierno Escolar o el ejercicio de los docentes, es decir, en referencia a la estructura generalmente vertical de la escuela. A propósito de esto el autor explica
Estos procesos de construcción de democracia en la escuela, además, poseen los alcances y las limitaciones determinados por la misma estructura de la institución escolar, es decir, se encuentran circunscritos a la escuela y por tanto se realizan en las proporciones permitidas por ella (Aguilar, 2001).
Así que lo primero que se percibe es una serie de contradicciones entre la expresión “cultura democrática escolar” que defiende la participación y la dinámica propia de la escuela que se comporta de modo autoritario.
11 | P á g i n a
para la formación ciudadana y considerar a las personas como sujetos de derecho.
Asimismo, Castillo (2003) en el texto Democracia y ciudadanía en la escuela Colombiana expone un análisis sobre las relaciones entre la democracia, la escuela y la formación de ciudadanía, donde se destaca que la escuela tiene características que hacen de ella un posible escenario excepcional para la construcción de una cultura democrática. En ella se desarrolla un tiempo-espacio humano individual y colectivo donde se construye una socialización política, en relación a ello se exponen tres tesis sobre las relaciones entre democracia, escuela y socialización política en Colombia: 1. La democracia en la escuela colombiana responde a una gestación de culturas institucionales democráticas, 2. Existen tensiones entre la cultura escolar y la demanda democrática de sus actores; y 3. La democracia en la escuela es un proceso que conlleva el surgimiento del sujeto moderno, su reinvención en términos de identidad y representación.
De esta manera se establecen las relaciones entre ciudadanía, sociedad civil y experiencia escolar, haciendo énfasis en los siguientes temas: el conflicto como elemento democratizador de la escuela, la rutinización - ritualización, la institucionalización y la ciudadanización y concluye que existe una tensión central entre la cultura escolar y la demanda democrática de sus actores que exigen respuestas que desde la pedagogía redefinan su identidad como institución social.
12 | P á g i n a
Antioquia (Medellín, Colombia) y de La Salle (Bogotá, Colombia) acerca de la formación política, ética y ciudadana. Partiendo de la premisa, que desde una visión ideal de la universidad, donde la juventud universitaria posee unos altos niveles de cultura política, se espera de ellos que sean personas críticas, con un alto nivel de participación y una posición atenta a defender, exigir y reivindicar sus derechos y los de toda la sociedad.
En este sentido, la investigación se desarrolla con base en las opiniones y conclusiones generadas a partir de la aplicación de talleres pedagógicos, conversaciones informales, debates, análisis de videos y la escritura de documentos que permitiesen evidenciar los puntos de vista de la muestra tomada como base para el estudio realizado. La muestra son 12 mujeres y 12 hombres estudiantes de las facultades de ciencias de la educación de la Universidad de La Salle y de la Universidad de Antioquia (siendo esta equitativa en participación) que se encuentran cursando últimos semestres de programas de educación con énfasis en humanidades y ciencias sociales. Tras el análisis de la información mediante la técnica de análisis categorial propuesto por Strauss y Corbin, donde se establecen relaciones entre códigos y categorías, y se articulan estas categorías desarrollando la idea principal a través del hilo conductor del contenido, finalidades y limitantes de la reivindicación moral, se evidencian los sentidos de la formación política, ética y ciudadana desde la perspectiva de los estudiantes de ambas universidades.
13 | P á g i n a
reconocimiento de la ley, los procesos de constitución y transformación teniendo en cuenta que estos aspectos, impactan en la dignificación del ciudadano y el reconocimiento dentro de un sistema político. El segundo argumento es la dignificación del ciudadano, los criterios y principios que coadyuvan a la constitución de condiciones de igualdad; y el tercero es un argumento pedagógico que profundiza en los diferentes aspectos en la formación política, ética y ciudadana que mediante la discusión desarrollen un pensamiento crítico y reflexivo permitiendo una mayor participación y construcción ciudadana. Al respecto, los autores explican que
La formación política, ética y ciudadana contribuye a que las y los ciudadanos en interacción configuren formas de cohesión social y solidaridad básica que los lleva a asociarse con los otros ciudadanos no solo por intereses utilitaristas, sino también por aceptación y valoración moral de su diferencia, lo cual resulta un aporte fundamental para generar nuevas formas de aceptación y transformación social de los estereotipos y falsas creencias que se tienen frente a aquellos ciudadanos de la periferia y que por sus condiciones sociales, culturales, cognitivas, ideológicas, de género o identidad sexual, son excluidos o catalogados como sujetos no gratos (Quiroz y Echavarría, 2011).
Por otra parte, los jóvenes de la universidad de Antioquia reconocen la importancia de la democracia aunque la asocian con la corrupción, ven en esta una versión representativa aunque en la práctica una situación pasiva. De este modo ellos reconocen que la participación ciudadana se ve más representada o desarrollada mediante las huelgas, paros y protestas, desconociendo los espacios de deliberación y el debate como mecanismos de participación.
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cómo en una aparente época de ausentismo y poca motivación por lo político se puede problematizar y comprender nuevas formas de expresión de los jóvenes en la esfera pública. Sin embargo se hace necesario comprender como algunos pensadores, como en el caso de Lipovetsky, afirman como la época contemporánea, desde los ochenta, es una época del vacío, caracterizada por el paso de los principios de convicción a los principios de seducción, un paso del anonimato por lo personalizado, de la colectividad comprometida al individualismo hedonista. Es en la anterior interpretación del mundo que el ser joven se circunscribe en el ámbito de la indeseabilidad. En esta misma perspectiva el estudio sobre jóvenes y las afirmaciones que de allí surgen, se muestra al joven como sujeto apático por naturaleza y donde la preocupación por lo público les es completamente indiferente, repeliendo así cualquier actividad política significativa.
Sin embargo la problematización de lo político y lo público en relación a la juventud no se puede seguir limitando a la comprensión desde el ámbito de la indeseabilidad, por el contrario se debe mirar la apatía y el desencanto desde un enfoque distinto que permitan ver nuevos elementos constitutivos en la reconfiguración del espacio público. Como bien menciona el autor “ser joven se constituye hoy en un ámbito de indeseabilidad. Lo anterior coloca la construcción de los proyectos identitarios directamente en el centro del campo político” (González, 2012).
15 | P á g i n a
la subjetividad de los jóvenes en el campo de lo público, a pesar de que estos no se ciñan a la lógica tradicional y más, cuando elementos que antes eran exclusivos del ámbito de lo privado, como la intimidad y el cuerpo, ahora hacen parte de la arquitectura de lo público.
Una conclusión a la que se puede llegar, es que el panorama de re-significaciones discursivas de los jóvenes efectivamente tiene un extrañamiento frente al ámbito de lo instituido que los interpela, pero es aquello que los interpela lo que permite que estos tomen posturas significativas que modelan la sociedad y la cultura y cuya resonancia se da en la esfera pública/política.
Estos argumentos son debatidos en el estudio de Gillman (2010) denominado
Juventud, Democracia y Participación Ciudadana en el Ecuador, que muestra un análisis cualitativo de la perspectiva política de los jóvenes frente a la realidad quebrantada de su entorno inmediato. Busca demostrar que la debilidad de las instituciones estatales, desigualdades, injusticias y exclusiones sociales constantes en una esfera política corrupta genera el accionar de estrategias individuales y colectivas que apuntan a desarrollar una ciudadanía inclusiva, interiorizada, aprendida y activa, capaz de transformar a partir del uso de la democracia.
16 | P á g i n a
determina una serie de conceptos y condiciones ligados al contexto histórico y sociocultural de América Latina ya que por un lado la juventud es uno de los sectores sociales que sufre de forma desproporcionada las exclusiones y desigualdades que caracterizan muchas de las democracia latinoamericanas y, por otro, el nivel de confianza bajo en el sistema político y de compromisos con la democracia.
Tomando 19 grupos focales con diferentes características sociales, culturales y de otra índole, que evidencian la variedad de perspectivas juveniles que se encuentra en el país la autora indagó las concepciones que sobre la palabra “democracia” tienen los jóvenes. Como resultado se obtuvo un cúmulo de definiciones que apuntan a describir valores, que atañen a una noción de colectividad e ideales o cualidades personales o interpersonales, lo cual permitió detectar la irrelevancia dada por los jóvenes a la política como eje articulador de la democracia, y peor aún los grupos de análisis ven la institucionalidad política como un concepto casi contradictorio a la idea de democracia, percibiendo la política como algo, sobre todo, con connotaciones negativas pero que reflejan una intención institucional de limitar la participación:
este “imaginario” de la juventud sobre lo que es la política y la democracia ha sido construido socialmente y reproducido a partir de los discursos, las representaciones, y el flujo constante de información que conduce a la construcción de referentes de pensamientos y actuaciones en la población joven (Gillman, 2010).
17 | P á g i n a
de información manejado por los medios de comunicación que actúan como canales de comunicación entre políticos y la población, e interlocutores del proyecto del gobierno.
2.2. Formación Política y Tics.
Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han construido un nuevo contexto: la sociedad de la información, en la que la escuela sufrirá necesariamente cambios importantes. La integración de estas nuevas tecnologías en la educación será adecuada si se realiza desde una perspectiva pedagógica activa y constructiva según menciona en Suarez y Gargallo (2002) en su estudio denominado La integración de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la escuela. En esa dinámica hay una serie de factores muy importantes para una integración eficaz: el apoyo institucional y el desarrollo de políticas pertinentes, lo que comporta dotación de infraestructuras y formación de los profesores, el apoyo de los equipos directivos de los centros y el desarrollo de modelos de evaluación coherentes.
18 | P á g i n a
implicados, así como las fortalezas y debilidades que se generan al hacer frente a proyectos de innovación educativa cuando dicha innovación está dirigida a favorecer nuevos entornos de enseñanza y aprendizaje mediados por TIC. El primer proyecto se centró en el análisis de esos procesos de innovación y el segundo, en el diseño de situaciones de enseñanza con TIC que impliquen innovación para la escuela.
Las dimensiones de análisis utilizadas se agrupan en el nivel macro- (políticas educativas), meso- (institución) y micro- (profesorado). Se pretendió hacer visibles las relaciones entre los factores personales, profesionales, institucionales y de liderazgo en la generación de condiciones sostenibles para la innovación con TIC en los centros educativos.
Los resultados muestran numerosas evidencias de desarrollo profesional del profesorado y cambios en la cultura institucional mediante el proceso de investigación-acción colaborativa vivido. La continuidad del trabajo en los centros ha sido uno de los elementos que facilitaron esos logros. Sin embargo, las creencias de los profesores acerca de los contenidos y su concepción de la enseñanza se encuentran entre los elementos que frenan los procesos de cambio a que podrían dar lugar las TIC.
19 | P á g i n a
la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD), estudiantes y tutores. A través del trabajo de indagación se revelaron principalmente cuatro formas de reconfiguración de la subjetividad: en torno a las formas de comunicación, en torno al uso de las tecnologías, en torno al aspecto cultural y en relación a la valoración de sí. Se encontró que los sujetos que inician una experiencia de formación virtual afrontan diversos retos como la interacción con los compañeros en las aulas y al uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), lo cual les impulsa a encontrar opciones para afrontar los obstáculos y adaptarse a esta nueva forma de aprendizaje. Desde el mismo momento del ingreso del sujeto al contexto virtual sus formas de interacción y comunicación se transforman, y se crean percepciones y sentires alrededor de ello. Una vez ocurre la adaptación al espacio virtual, las tensiones bajan y se inicia la experimentación de muchas satisfacciones, especialmente alrededor del dominio de las TIC y de la posibilidad de apertura a otras formas de ver el mundo. Esta experiencia adquirida por el sujeto se manifiesta en nuevas formas de vivir la cotidianidad y en el traslado de lo aprendido a sus contextos más cercanos.
20 | P á g i n a
Las características de algunas colectividades que propenden por estas ciberciudadanias son manifiestas en el texto Ciberciudadanías, cultura política y creatividad social (Rueda, Fonseca y Ramírez, 2013), un estudio que se propuso comprender cómo las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), en tanto ciberculturas, son un escenario complejo de interacción entre sujetos y tecnologías, en las cuales se están produciendo nuevas modalidades de constitución de subjetividad que configuran refrescantes formas de cultura política y de educación.
El libro expresa las investigaciones realizadas por distintos académicos a grupos heterogéneos que comparten, además del uso de los Nuevos repertorios Tecnológicos (NRT) como entornos de acción política y reconstrucción de los sentidos de mundo, que son jóvenes quienes los componen y que poseen un carácter emancipatorio ante la cultura política dominante. Como señala Rueda “unos y otros hacen parte del nuevo paisaje social, donde los une un descontento y desagrado con el actual estado de cosas y su deseo de actuar para transformarlas” (2013, p. 11).
21 | P á g i n a
También se destaca la experiencia “Intervenciones urbanas y expresiones juveniles-Mefistófeles: entre la colectividad y la individualidad” de Olaya y Herrera, donde se reflexiona sobre los aspectos que comprometen a los jóvenes en su comprensión como sujetos políticos, en sus prácticas sociales y en torno al lugar que ocupan los repertorios digitales en sus contextos y la forma de comprender e intervenir los aspectos urbanos. Precisamente en los resultados los autores concluyen:
La visión de ciudad, desde la experiencia de Mefistófeles, puede ser entendida más allá de sus configuraciones urbanísticas, para entenderla como un espacio complejo de producción y consumo simbólico, al igual que como evidencia de los procesos de desterritorialización progresiva promovidos por los procesos de globalización; es decir, como un campo de tensiones culturales y simbólicas, un espacio de representación y expresión de los conflictos sociales, culturales y políticos. La ciudad para Mefisto hibrida lo físico y lo virtual mostrando los complejos flujos que se dan entre estos dos planos en las sociedades contemporáneas (Olaya y Herrera citado por Rueda, 2013, p. 222).
22 | P á g i n a 3. MARCO CONTEXTUAL
Desde los inicios de la Compañía de Jesús la educación ha sido uno de los más grandes aportes hechos a la sociedad a través de una extensa red de instituciones de educación básica primaria, media, técnica y profesional. En la actualidad los Jesuitas orientan y dirigen un poco más de 4.000 entidades educativas en 70 países. El éxito de su modelo educativo se basa en la formación integral de las personas que estudian en sus instituciones, es decir, se desea formar personas con altos estándares académicos, con criterio en la toma de decisiones y con una mirada justa a la sociedad.
En el país mantienen una gran infraestructura para desplegar dicho modelo educativo ya que cuentan con la Universidad Javeriana ampliamente conocida en el país con 18 facultades, más de 40 opciones de carreras en pregrado, más de 70 programas de posgrado y múltiples ofertas para la educación continuada. Mientras que en educación básica y técnica cuentan con una red de 10 Colegios de educación privada asociados en la Asociación de Colegios de la Compañía de Jesús –ACODESI- y con una extensa de red de 86 colegios orientados a población de escasos recursos asociados bajo la organización FE Y ALEGRIA.
23 | P á g i n a
jesuitas (hoy por estos últimos). También se encuentra el Colegio San Bartolomé La Merced que es una institución educativa fundada en 1941, de carácter privado, sin ánimo de lucro, confesional, que busca colaborar en la formación integral del hombre y la mujer nuevos en su doble dimensión: individual y social, en los cuales se promueven fuertemente proyectos de formación política como el Modelo de Naciones Unidas desde el 2009. Y por último está el Colegio Santa Luisa que fue fundado en el año 1968 por el Padre Carlos González S.J. con el propósito de ofrecer a la juventud femenina del sector de Timiza posibilidades de educación para tal fin se negoció el terreno correspondiente a la antigua hacienda San Ignacio de propiedad de la familia López Pumarejo donde actualmente funciona la Institución.
24 | P á g i n a
La Pedagogía Ignaciana es el camino instruido en cada colegio, por el que los maestros acompañan a los alumnos en su crecimiento y desarrollo. Incluye una perspectiva del mundo, de la vida, de Dios y una visión específica de la persona humana ideal que se pretende formar. Es un proceso consciente y dinámico, en el cual cada uno de sus pasos se integra de tal manera que se afectan e interactúan durante todo el proceso, promoviendo así un crecimiento constante en las personas o grupos de personas e instituciones, afectando siempre, de alguna manera, la realidad involucrada.
Para ello pretende la formación integral, o sea, la preparación para la vida y compromiso activo con ella, lo cual implica el conocimiento y afirmación de la realidad del mundo, es decir, formación religiosa y en valores, en diálogo con la ciencia y la cultura, y una formación sociopolítica que sea expresión de una fe que realiza la justicia: “hombres y mujeres de servicio para con particular preocupación por los pobres” (ACODESI, 2003: 17).
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los tres colegios por sus continuas capacitaciones y mayor participación en las actividades curriculares.
Servicio Jesuita a Refugiados: Es un campo de acción de las obras de la Compañía de Jesús fuertemente anclado a los esfuerzos académicos del CINEP (Centro de Investigación y Educación popular) y a los Colegios en donde los jóvenes son convocados para acompañar, servir y defender a las víctimas del desplazamiento forzado y población vulnerable, en la búsqueda del ejercicio pleno de sus derechos y contribuir a la transformación de las dinámicas de la violencia, en procesos orientados hacia la justicia y la construcción del tejido social.
Su método de trabajo se realiza mediante talleres que se dan en cada institución por colaboradores que están en formación ministerial. Estos talleres son periódicos y se dictan a jóvenes de grados Noveno a Once que se inscriben previamente. Luego, los estudiantes asisten a las comunidades con el ánimo de brindar no solamente auxilios económicos sino también formación en reconocimiento, protección y exigencia de la garanta de derechos.
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Líderes Formando Líderes (LIFOLI): Esta experiencia busca contribuir en la formación de hombres y mujeres íntegros, que entiendan e interioricen que sus talentos han de ser puestos al servicio de otros, identificando, desarrollando y promoviendo el liderazgo en los estudiantes de los grados décimo y once, a la luz de la perspectiva ignaciana, ofreciendo los conceptos, principios y herramientas fundamentales sobre liderazgo integral por medio de un proceso intencional y permanente.
Funciona también a manera de talleres pero que en esta ocasión son planeados y desarrollados por los jóvenes que hayan participado en anteriores eventos y que se empiezan a destacar como líderes en sus respectivos Colegios. Un primer momento es participar de los talleres internos para después asistir a eventos donde acuden estudiantes de todo el país.
Este ejercicio de liderazgo se desliga de la formación política tradicional de la escuela ya que al ser ejecutada por los mismos estudiantes se descentra del papel protagónico del docente y favorece la interacción horizontal de los jóvenes participantes.
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también se ha destacado por su compromiso de generar un espacio para el análisis crítico y la generación de conciencia para todos sus participantes.
La participación en este tipo de Modelos tiene como propósito principal la formación de ciudadanos activos y reflexivos conscientes de sus derechos y deberes, que planteen alternativas para la transformación de sus entornos desde una perspectiva global.
Miembros del SJR en El Manzano, Soacha.
28 | P á g i n a 4. MARCO TEÓRICO
Con la intención de ubicar las trasformaciones que se generan en la formación política de jóvenes en la escuela gracias a las nuevas prácticas comunicativas que se vinculan a los repertorios tecnológicos se ha diseñado el siguiente marco teórico donde se presenta en primer lugar, un análisis de la Escuela como aquella institución encargada de emprender todo tipo de esfuerzos para la formación política requerida por la sociedad. Segundo, se revisarán los aspectos más importantes de reflexión sobre la relación entre formación política y juventud; y en tercer lugar, se trabajará acerca de las prácticas comunicativas que se dan en el espacio escolar y cómo estas se ven modificadas por el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
4.1. La escuela como institución de formación política. 4.1.1. Dinámicas de reproducción y resistencia.
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educación no es el principal criterio de estratificación o bien porque, en la medida en que lo es, tiende a reproducir la estratificación existente.
Justamente Parsons (1959) busca responder a las preguntas sobre cómo la escuela favorece la selección de capacidades y compromisos que integran al niño en los roles del mundo adulto y cómo se distribuyen adecuadamente, desde la idea del espacio escolar como un subsistema social (partiendo de la postura de Durkheim que comprende la sociedad como sistema orgánico) responsable de la transmisión de valores sociales: “los valores de la cultura común y las normas que moldean la personalidad necesarias para el desarrollo de los roles sociales como adulto” (Bonal, 1998: 35).
De tal manera que desde esta perspectiva la escuela tiene una función de orden instrumental que busca la cualificación, el desarrollo de habilidades y capacidades personales para la función social en el mundo laboral, y una función expresiva que debe generar la apropiación de valores sociales morales como la responsabilidad y la disciplina que favorece la aceptación e integración al sistema social. En este contexto, la escuela empieza a ser foco de atención e inversión pública debido a que la educación pasa a ser considerada el principal factor de riqueza personal y de los países, lo que conlleva las oportunidades de movilidad social y al desarrollo de las políticas sociales, “Así lo demuestra la expansión de la demanda educativa –y los numerosos conflictos educativos protagonizados por los grupos sociales históricamente marginados del sistema de enseñanza (mujeres, minorías étnicas, etc.)” (Bonal, 1998: 30).
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vía de desarrollo siguen determinados partiendo de estos preceptos que contienen un fuerte argumento: que el crecimiento económico depende de la inversión en el acceso y los modos educativos. Así la idea está fuertemente arraigada en la cultura común y niega elementos subjetivos de resistencia y emancipación que provocan el esfuerzo escolar de los sujetos.
4.1.2. La escuela como espacio deliberativo.
En oposición a esta mirada funcionalista del escenario escolar, Hincapié (2011) señala que diferentes aspectos de la educación en las instituciones deben atender la gran relevancia que tiene la aplicación de metodologías y prácticas que desarrollen espacios donde, mediante el análisis crítico y reflexivo de la realidad social y del entorno en el cual se desenvuelven, permitan la construcción de ideas que vayan en línea con el reconocimiento de ser social y la subjetividad que ello implica en donde sea relevante y significativa la especificidad con la que cada colectivo humano construye en su proceso de consolidación y reconocimiento social.
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Esto resulta ser la garantía de que la formación reflexiva en los ámbitos social y político debe encontrarse en las relaciones ejercidas en el espacio escolar por lo que se requiere fomentar un clima deliberativo en pro del desarrollo de habilidades políticas: participación y cooperación. Por lo tanto, Hincapié (2011) sugiere
En relación a las posibilidades de transitar desde “Instituciones Educativas” a “Instituciones de Niños, Niñas y Adolescentes”, -como una nueva forma de concebir la escuela con un nuevo posicionamiento en el contexto social; como escenario con claras convergencias de acciones sinérgicas soportadas en el progresivo proceso de reconocimiento de derechos económicos, sociales y culturales: derecho a la vida, a la salud, a la educación, a la participación y a la felicidad- en la que los niños, niñas y adolescentes son sujetos activos (p. 696).
Por otra parte expone ideas que se fundamentan en una teoría crítica de la educación, soportada en principios epistemológicos, pedagógicos y sociológicos desde los cuales el ser humano es visto como integralidad, el conocimiento tiene un carácter emancipatorio, sin importar la edad en la que sea apropiado o construido, y donde el sentido de la institucionalidad se construye en asocio.
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Además, es importante recalcar “¿cómo podrá la educación ser un estímulo para el pensamiento crítico, en lo que respecta a la creatividad, la curiosidad e incluso las necesidades de los estudiantes?” (Chomsky 2007: 35), teniendo en cuenta que para efectos de la investigación, el pensamiento crítico y la participación por parte de los estudiantes en la construcción de prácticas que contribuyan su interés exploratorio y crítico del papel que juega en la sociedad y en su entorno, principalmente en el de la escuela, incentive curiosidad y proyectos que transformen y construyan, todo ello desde el marco curricular de la institución.
Cómo lo señala Giroux (1996: 157) “la indeterminación, antes que el orden, debe convertirse en el principio rector de una pedagogía en la que se hagan accesibles múltiples opiniones, posibilidades y diferencias como parte de un intento de leer el futuro en forma contingente antes que desde la perspectiva de una narrativa magistral que da por sentado en lugar de cuestionar nociones específicas de trabajo, progreso y acción”, en este sentido se hace necesario una reconceptualización del concepto de política en un contexto de politización propia de la subjetividad y que no se puede seguir reduciendo la noción de política al bagaje tradicional de acciones donde la participación de la ciudadanía y en este caso los jóvenes, se limite a su simple ejercicio electoral.
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como una institución sectorial diseñada para atender la necesidad de la población de una educación que aporte a la formación de un ser humano capaz de desempeñarse en el mundo que lo rodea y del que hace parte; que aporte solidariamente a la sociedad con la vivencia de los valores asumidos como necesarios; que herede los avances de la ciencia y la tecnología; que beba de los depósitos de sentido que la humanidad ha construido para su constitución, preservación y transformación.
4.2. Formación política en jóvenes.
4.2.1. Metamorfosis de la formación política.
Ante la atmósfera escolar concebida previamente, entonces ¿Cómo comprender la formación política en la escuela?, ¿cuáles son los fines de los empeños curriculares por formar jóvenes que asuman una postura política?, ¿son solo intenciones que contribuyan a generar una masa electoral mínimamente capacitada para las prácticas de representatividad democrática orientadas para facilitar la elección de las elites políticas tradicionales?
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el cultivo de espíritus “buenos” capaces de reconocer el principio ordenador de la sociedad, la cual divide en los legisladores encargados de la creación y protección de la ley; en los ciudadanos-guerreros que deben defender los principios y los objetivos de la sociedad; y en los trabajadores que se encargan de los procesos productivos y la satisfacción de las necesidades, evidenciando la ubicación deseable de los individuos en un grupo social y por lo tanto el desarrollo de sus habilidades. “La devoción de la democracia a la educación es un hecho familiar. La explicación superficial de esto es que un gobierno que se apoya en el sufragio universal no puede tener éxito si no están educados los que eligen y obedecen a sus gobernantes” (Dewey, 2004: 81).
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Esta teoría evidentemente responsable de múltiples prácticas escolares para la formación política y ciudadana es criticada por Gillman (2010) ya que el hecho de que los jóvenes vean la institucionalidad política en sentido contrario al concepto de democracia, genera acciones puntuales y efectivas a nivel más local y personal. Las percepciones creadas por la información relacionada con la exclusión y desigualdad social que vive el país entregada por los medios de comunicación, han llevado a los jóvenes a preocuparse más por su realidad inmediata y a transformar sus conflictos diarios, que en el participar en partidos políticos y en instituciones gubernamentales totalmente excluyentes.
Se permite visualizar la importancia que tiene el reconocer las concepciones de los jóvenes, para fortalecer la formación política en ellos, pues del criterio para analizar la información que reciben de su realidad, de los medios de comunicación y de lo que proyectan las instituciones y el sector político inmediato, dependerá la forma en que participen y de cómo ejerzan la democracia.
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Sin embargo Quiroz y Echavarria (2011), no consideran que la democracia sea solo un eje temático obligatorio en la escuela y señalan como existe experiencias juveniles o varios puntos de vista de jóvenes que propenden por la educación escolar fundamentada en la democracia como mecanismo de participación y construcción, política, ética y social pero que difieren en sus puntos de vista desde la concepción de lo público y las mejores formas de participación y construcción, teniendo en cuenta los escenarios donde se construye e involucra a los estudiantes como ciudadanos reflexivos y críticos cohesionados por el bienestar social de su comunidad. Como lo señalan:
Se espera que los jóvenes hallen el sentido de su formación ética, moral y política en el desarrollo de habilidades y estrategias para reconocer los problemas que enfrentan las y los ciudadanos y proponer alternativas de solución; iniciativa en ellas y ellos su capacidad para comprender, interpretar e intervenir pedagógicamente el contexto social, cultural y político en el que están insertos sus ideales de vida buena (Quiroz y Echavarría, 2011).
Así pues, es fundamental la enseñanza de valores democráticos y éticos, mediante la construcción de escenarios de participación y teniendo en cuenta la escuela como un espacio para la democracia y la construcción ciudadana, donde las habilidades y actitudes provocan una ciudadanía incluyente capaz de participar en los procesos de elección pero no solo como única forma de decisión frente a las problemáticas que lo afectan.
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pero también desde el reconocimiento del otro como parte esencial de la comunidad y de la sociedad donde se considera la capacidad de vivir y trabajar en grupo, de compartir vivencias, de impulsar y comprometerse con proyectos colectivos o de intervenir en la resolución de conflictos.
Además teniendo en cuenta que la consolidación de planteamientos reflexivos y de propuestas de mejoramiento se puede dar desde la participación colectiva constructiva, con las mismas expresiones de inconformismo como pueden ser las huelgas, manifestaciones y paros, pueden ser también un mecanismo de participación democrática, que permiten generar practicas reales de construcción para el cambio donde se evidencien propuestas e involucren ideales sociales de transformación.
38 | P á g i n a 4.2.2. Posibilidades y limitaciones de la formación política.
La situación social contemporánea regida por ritmos derivados de la fluctuación de los mercados, la transparencia de las fronteras, los avances técnico-científicos (globalización cultural y mundialización de la economía), en fin, las vicisitudes que enmarcan la posmodernidad, plantea cada día nuevas demandas a la escuela exigiéndole que marche a la par con dichos cambios. Pero, la escuela tiene limitaciones: se encuentra habitada por certezas, la organización a su interior favorece relaciones de poder vertical y en su dinámica prevalece más el activismo que el sentido de las acciones; esto sumado al hecho de que el discurso que circula en la escuela, en la mayoría de los casos, da cuenta de saberes y procedimientos universales, con pretensión de generalización, desconociendo la singularidad del contexto en que se desarrolla el acto educativo. A este respecto Ariza (2007) menciona
…, los campos educativos y epistemológicos son además campos políticos y, por tanto, también son susceptibles de ser democratizados. Las relaciones en torno al saber implican relaciones en torno al poder, máxime si se toma en cuenta que estamos insertos en lo que algunos autores han denominado “sociedades de la información y del conocimiento.
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hablan por sí mismas sobre los modos de resolver situaciones, provenientes de la interacción social, a su interior.
Dichas categorías son: valores que fundamentan la convivencia, reconocimiento de las personas como sujetos de derechos, participación en la toma de decisiones, construcción de normas de convivencia, aplicación de la justicia y la transformación de los conflictos, papel del diálogo y de los procesos comunicativos. La aparición de nociones tales como Gobierno Escolar, Manual de Convivencia, Proyecto Educativo Institucional, plasmadas en la Ley 115 o Ley General de Educación, han favorecido algunos procesos participativos y de deliberación en la vida de la escuela, sin embargo, el modo de asumirlos ha sido diverso, ya que en la práctica la implementación puede darse, bien como una acción democrática o como una imposición autoritaria manipulada; de ahí que los autores consideren los procesos de construcción de cultura democrática como "complejos, ambiguos y contradictorios", pues, existen factores que condicionan o determinan sus propios alcances.
Aguilar (2001) advierte que,
Considerar la escuela como un espacio de formación en y para la democracia supone la endogenización de la institución escolar de la cultura democrática, un espacio en el que se hace posible la vivencia de la democracia y por tanto el desarrollo de competencias para asumirla responsablemente en la sociedad, lo cual implica exigir su materialización y ampliación ante la evidencia de vacíos y fracturas de la democracia realmente existente.
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operar en un sistema representativo sin dar pie para la crítica y la proposición que son fundamento de la acción política en cualquier sociedad. De tal manera que se exige que toda la escuela entre en un ambiente que asuma la democracia – participativa- como el pilar de la convivencia escolar.
Estas necesidades son percibidas de manera sugestiva en el ensayo del profesor Igor González de la Universidad de Guadalajara en México, como resultado de un trabajo investigativo sobre la relación entre lo público, lo político y los jóvenes en la ciudad de Jalisco en México (2012). Lo interesante del trabajo es que intenta desde una mirada crítica re significar nuestra comprensión del joven en relación a lo político, dando cuenta, a través del trabajo de grupos focales de discusión, como diferentes jóvenes con su cuerpo o los lenguajes del que hacen uso construyen nuevas esferas de la política, en donde elementos del ámbito de lo privado pasan a la esfera de lo público.
Para el caso, González (2012), hace una invitación a dar cuenta de la construcción de la subjetividad de los jóvenes, en relación al plano de lo público/ político desde una mirada no de la indeseabilidad y la negación de los jóvenes como problema en la construcción de lo político, por el contrario es necesario una mirada más problemática enmarcada en los nuevos escenarios de construcción de la subjetividad, la cultura política y la esfera pública.
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las características de la juventud, sin embargo se propone una mirada diferente de como el joven, su subjetividad y cuerpo se convierten en escenarios de proyectos identitarios del campo político. “En este contexto, frente a la disolución de lo público, pareciera que la tendencia de los Jóvenes y las jóvenes contemporáneos consiste en “estabilizar” la subjetividad a través de un retraimiento a la esfera privada.” (González, 2012: 148)
Aquí se da un giro emergente pero fundamental en el desarrollo de esta propuesta de investigación, y es el rol preponderante de los actores que se desenvuelven en el teatro que es la vida escolar, para construir un proyecto de formación política pertinente a las necesidades y dinámicas de su entorno. La relación docente-estudiante vendría a ser el factor primordial para reconocer la problemática.
4.2.3. El papel del docente. El discurso pedagógico.
Considerar las preocupaciones del profesorado en relación a la cultura, sus prácticas y producciones, no es un tema recurrente para hablar de formación política tal vez porque es frecuente pensar la educación en lo político como un ejercicio donde unos parámetros son impartidos verticalmente y apropiados por jóvenes alumnos que requieren aprender las habilidades democráticas por excelencia como es la elección o porque las discusiones del gremio generalmente se enmarcan en la exigencia de mejores condiciones laborales.
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continua privatización que lo empuja hacia el uso de un lenguaje corporativo que niega las realidades de los sujetos, y existe, al mismo tiempo, el tecnicismo producto de la tradición pedagógica conservadora donde la política, asumida como teoría, está alejada de la cultura lo cual evita asumir posturas críticas sino más bien miradas asistencialistas que su principal interés es el rescate de los excluidos y no la construcción colectiva de una sociedad justa.
Por lo tanto, es necesario vincular la cultura no solo en términos de los contenidos escolares sino comprenderla como el espacio donde la formación política transformadora es posible ya que piensa en su contexto mientras se presenta una lucha frecuente por el poder, la autoridad y las relaciones de dominación. La fórmula sería la pedagogía crítica como el eje articulador entre cultura, política y pedagogía precisamente porque se propone desmitificar las prácticas sociales hegemónicas y proporcionar lo que denomina Max Weber “profecía ejemplar”.
Alrededor de este proceso, Giroux afirma
La pedagogía crítica que se contempla como un conjunto de suposiciones teoréticas y prácticas y como un cuerpo del conocimiento ingenioso, contextual y en marcha, se sitúa en medio de la interacción entre las representaciones simbólicas, la vida cotidiana y las relaciones materiales de poder (2004: 56).
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teoría política para reconocer a los sujetos y las subjetividades partiendo de la deliberación como estrategia para alcanzar consensos referentes a lo público.
Además la pedagogía crítica es un proyecto que favorece la construcción de subjetividades cuando se dirige a los asuntos más urgentes de nuestra época como son la desigualdad social y económica o la injusticia racial y étnica, especialmente porque retoma la naturaleza pública de la educación como forma de política cultural, es decir, la escuela como el escenario donde pedagógicamente se asume el significado de democracia, la memoria popular y la identidad. En últimas es el marco de las resistencias para transformar las inversiones ideológicas en favor de la autocrítica y la aplicación de la crítica social. Como lo menciona Freire
La formación democrática está absolutamente vinculada al desarrollo personal y al compromiso social que apunta Delors. Por lo tanto se refiere a la formación integral o global de la persona que se adquiere a partir de la formación racional y de la formación emocional (1993: 103).
44 | P á g i n a 4.3. Las prácticas comunicativas en la escuela.
4.3.1. Vinculación de las TIC en la escuela. Del acceso a la diseminación del conocimiento.
En principio el profesor Barbero (2002), demuestra como en el campo de la comunicación-educación se desentrañan tres tipos de cultura: la prefigurativa donde se presenta el rompimiento generacional por parte de los nuevos miembros sociales, la cofigurativa que es aquella determinada por los contemporáneos pero sin crear grandes rupturas con la cultura de sus padres y abuelos, y la postfigurativa en la cual los viejos modelos culturales son imperturbables y se mantienen en el tiempo generación tras generación.
Es así como las deudas de la educación han propiciado una serie de destiempos como consecuencia de las transformaciones intergeneracionales producto de políticas preocupadas por una mayor cobertura en sacrificio de la calidad lo cual perpetua las brechas entre clases y provocan un aumento de la deserción escolar, propagando la idea de la inversión en el acceso a las tecnologías como la fórmula para mejorar la realidad educativa latinoamericana ante el fracaso de las políticas públicas y del modelo neoliberal interesado únicamente en la privatización de las escuelas.
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la tecnología deslocaliza los saberes modificando tanto el estatuto cognitivo como institucional de las condiciones del saber, y conduciendo a un fuerte emborronamiento de las fronteras entre razón e imaginación, saber e información, naturaleza y artificio, arte y ciencia, saber experto y experiencia profana (Barbero, 2002: 2).
Estos elementos generan la desconfianza de la escuela a las nuevas tecnologías a lo que el autor denomina la concepción premoderna de los medios de comunicación.
La materialización del vínculo entre tecnología de la información y la comunicación escolar provoca múltiples preocupaciones para la escuela que generalmente ha tenido el monopolio del conocimiento y le es difícil abandonar el papel ordenador que ha contenido. Por eso es necesario realizar un análisis complejo acerca de las posibilidades que ofrece el acceso a las Tics sin hacerlo desde una perspectiva mesiánica ni satanizadora frente a los principios y fines de la educación.
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cadenas o recorridos en una textualidad abierta, eternamente inacabada y descrita con términos como nexo, nodo, red, trama y trayecto.” (Lawton, 1995: 14).
Segundo, el descentramiento dado que las posibilidades de acceso y uso de la información no está determinado por algún grado de desarrollo cognitivo.
el conjunto de procesos y experiencias…, y que testimonian la expandida circulación por fuera del libro de saberes socialmente valiosos. De ellos hace parte la deslocalización que esos saberes presentan por relación a la escuela (entendiendo por ésta el sistema educativo en su conjunto desde la primaria hasta la universidad) (Barbero, 2002:2)
Son, por lo tanto, “Descentramientos y deslocalizaciones que están produciendo una diseminación del conocimiento, que extiende el emborramiento de las fronteras disciplinarias a aquellas otras fronteras que lo separaban tanto de la información como del saber común.”(Barbero, 2002: 3). Así, la función escolar de propagación del saber, del ser y del orden debe empezar a escuchar otras voces diferentes a las de la lógica de la razón instrumental, es decir las oralidades propias del contexto latinoamericano que son los modos de expresión naturales que emergen de lo popular y de la interacción entre lo rural y lo urbano.
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En este punto juega un papel fundamental la televisión que permite la asistencia del niño y el joven a espacios antes prohibidos, que les permiten interactuar de manera distinta en la sociedad reconfigurando hasta el mismo hogar. Los temas son explícitos en la televisión lo cual finaliza la separación que se da en la educación entre la realidad y el texto, deslocaliza los saberes y modifica las teorías pedagógicas que terminan favoreciendo la intertextualidad donde el elemento central será la imagen como mediadora del pensamiento visual, la representación y la sensibilidad.
Es por ello que se debe atender con mayor atención a las expresiones tanto orales como visuales desde donde la imagen cobra relevancia en la medida que es la experiencia de lo simbólico y por lo tanto de lo comunicable que es lo político por excelencia ya que es origen de los relatos acerca de lo público y orientan, por lo tanto, la opinión pública.
De ahí la antigua y pertinaz desconfianza de la escuela hacia la imagen, hacia su incontrolable polisemia que la convierte en lo contrario del escrito, ese texto controlado desde dentro de la sintaxis y desde fuera por la identificación de la claridad con la univocidad. La escuela buscará sin embargo controlar la imagen, ya sea subordinándola al oficio de la mera ilustración del texto escrito o acompañándola de un letrero que le indique al alumno lo que le dice la imagen. (Barbero, 1997)
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Barbero, 2002: 5). En una sociedad descentrada como la actual -en la que ni el Estado ni la Iglesia, ni los partidos políticos, pueden ya vertebrarla- y estructuralmente mediada por la presencia de un entorno tecnológico productor de un flujo incesante de discursos e imágenes. Lo público se halla cada día más identificado con lo visible, y esto con lo escenificado en los medios.
Estas actuaciones de los grupos de jóvenes estudiantes se pueden considerar acciones de tipo colectivo, que tienen la intención de enunciar problemáticas sociales fuera de la articulación política tradicional (sindicato, partido político, gremio), bajo nuevas formas de intervención individual y colectiva.
La exploración de estos escenarios permitió evidenciar posicionamientos de otros sujetos que participan esporádicamente en el sistema y, a la vez, reconocer formas de acción colectiva en red que introducen nuevas prácticas políticas, otras formas de agregación y asociación, y nuevas expresiones de la emancipación social (Amador, 2011: 143).
Esto debido a la falta de incidencia por parte de las formas tradicionales de participación política, que no satisfacen las necesidades de intervención de los jóvenes en política, pues no evidencian una verdadera transformación de la sociedad, por lo que buscan nuevas formas de participación a partir de los medios y recursos que tienen a su alcance, es allí donde la web 2.0 y las redes sociales abren un nuevo espacio desde donde los jóvenes pueden participar sin necesidad de intervenir en las formas tradicionales de la política. Lo que podemos denominar un ejercicio de cibercultura.
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televisivo donde todo está sucediendo al mismo tiempo generando una mezcolanza que hace más difícil la posibilidad del relato, ante lo cual la escuela no puede atrincherarse ni estigmatizar la tecnología sino interpretarla a la luz de los cambios estructurales en la comunicación escolar que potencia.
50 | P á g i n a 5. MARCO METODOLÓGICO
En este apartado se presenta en la primera parte el enfoque y métodos de investigación seleccionados para el alcance de los objetivos planteados, para de este modo justificar su pertinencia en el desarrollo de este proyecto. Y en la segunda y tercera parte, se presentan las técnicas en instrumentos de recolección y análisis de la información respectivamente.
5.1. Enfoque y método.
Teniendo en cuenta que la investigación planteada se centra en los procesos de formación política y el ejercicio ciudadano en la escuela a partir de las nuevas estructuras comunicativas que supone el acceso y uso de las tecnologías de la información en el escenario escolar, la investigación se apoyará metodológicamente en un enfoque clásico, primordialmente de los denominados enfoques comprensivos, en este caso la investigación-acción y la etnometodología.