Tema 5
ACTUACIÓN PATOLOGÍAS RESPIRATORIAS
PATOLOGÍAS RESPIRATORIAS.
En definitiva se considera una enfermedad o
trastorno respiratorio
cualquier condición o
afección que afecta al
sistema respiratorio.
PATOLOGÍAS RESPIRATORIAS.
Algunos de los síntomas de las enfermedades respiratorias
son la tos, los silbidos o dolores en el pecho, entre muchos
otros
PATOLOGÍAS RESPIRATORIAS.
Algunos factores de riesgo son:
•El humo del tabaco
•Baja resistencia del sistema inmunológico
•Exposición a agentes irritantes en el lugar de trabajo
•Reflujo gástrico
•Virus
•Fumar cigarrillos
•Contaminación del aire, polvo y gases tóxicos
PATOLOGÍAS RESPIRATORIAS.
•Reflujo gástrico
PATOLOGÍAS RESPIRATORIAS.
Algunos síntomas son:
•Silbidos y presión en el pecho
•Flemas
•Fatiga y dificultad para respirar
•Estornudos
•Picor de nariz
PATOLOGÍAS RESPIRATORIAS.
Vamos a ver 2 debido que son las que un mayor número de personas padecen.
•ASMA
•EPOC
PATOLOGÍAS RESPIRATORIAS.
ASMA.
•El asma es una de las principales enfermedades no transmisibles (ENT), que afecta a niños y adultos.
•La inflamación y el estrechamiento de las vías respiratorias finas en los pulmones causan los síntomas del asma, que pueden presentarse en forma de tos, sibilancias, disnea y opresión torácica.
•Se estima que, en 2019, el asma afectó a 262 millones de personas y causó 461 000 muertes.
•La mayor parte de las muertes relacionadas con el asma se producen en países de ingreso bajo y mediano-bajo, en los que la falta de diagnóstico y tratamiento suponen un problema.
ASMA.
El asma (o asma bronquial) es una enfermedad pulmonar
producida por la inflamación y estrechamiento de la mucosa
de los bronquios, impidiendo la salida correcta del aire de
los pulmones.
ASMA.
ASMA.
El asma es una enfermedad crónica que afecta a niños y adultos. Las vías que conducen el aire a los pulmones se estrechan debido a la inflamación y la
compresión de los músculos que rodean las vías respiratorias finas.
Ello causa los síntomas del asma: tos, sibilancias, disnea y opresión torácica.
Estos síntomas son intermitentes, y suelen agravarse durante la noche o al hacer ejercicio.
Otros factores desencadenantes frecuentes son: las infecciones víricas (resfriados), el polvo, el humo, los gases, los cambios meteorológicos, los pólenes de
gramíneas y árboles, el pelaje y las plumas de animales, los jabones fuertes y los perfumes.