Propuesta de acciones para proyectar la educación ambiental de Naturarte en el Consejo Popular “Abel Santamaría” desde el principio del autodesarrollo comunitario
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(2) 2. “La sociedad es la unidad consumada en sustancia de hombre y naturaleza ―la verdadera resurrección de la naturaleza― el naturalismo del hombre y el humanismo de la naturaleza llevados a su plenitud.” Las ciencias naturales llegarán a incluir a la ciencia del hombre, lo mismo que la ciencia del hombre incluirá a las ciencias naturales: habrá una sola ciencia." Carlos Marx.
(3) 3. Dedicatoria A: La. persona. que. ocupa. el. lugar. más. importante en mi corazón, que día tras día hace posible mi felicidad, la que siempre ayer. un. está. ahí. presente. para hacer de mi y. del. visión de esperanza, mi mamá.. mañana. una.
(4) 4. Agradecimientos A: Miguel, por su comprensión, su apoyo, su cariño, por ser la persona que es, por comprenderme como soy y quererme por eso; por guiarme en el camino de la investigación, y sobre todo, por tener siempre un espacio para mi. Mis abuelos, Rosa, Idalia, Roberto y Vicente, porque muchas veces los abuelos comprenden mejor a los nietos que los padres a los hijos.. Mis amigas, —a las de verdad, Dailanys, María Isabel y Arlietys—, por compartir conmigo tantas cosas bellas, sus esperanzas, sus sueños y por lo más hermoso de todo, lo que nos une, nuestra gran amistad. Mi tutores Gina Castro Acebedo y Miguel Rojas Gómez, por su apoyo y dedicación. Mis profesores, pues si hay algo en la vida que los hombres y mujeres no olvidan es a su maestro, a ese primer mensajero de la vida del mundo. Proyecto Naturarte, por hacer como decía Martí, las cosas pequeñas de la menara más grande. Todos aquellos que me ayudaron, que me dieron fuerzas para salir adelante y que estuvieron siempre aquí cuando los necesité. Y, “nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible”.
(5) 5 Resumen: El trabajo fundamenta la educación ambiental a partir del diseño de una propuesta de acciones para mejorar la interacción del proyecto Naturarte del municipio de Santa Clara con el Grupo de Trabajo Comunitario Integrado del Consejo Popular “Abel Santamaría”. Este se realizó desde la metodología del autodesarrollo comunitario, permitiendo ésta revelar las contradicciones entre Naturarte y el Consejo Popular “Abel Santamaría” en cuanto a la problemática de educación ambiental. Los resultados de la. investigación permitieron desentrañar las insuficiencias. existentes en cuanto a la educación ambiental, con una propuesta de mejoras para una interacción efectiva. que contempla acciones como el fomento de la cultura. medioambiental a través de la participación de la población en las actividades del proyecto, tales como talleres de educación ambiental y desarrollo sostenible, peñas artísticas y literarias con dimensiones ambientalistas. Permitiéndose, a su vez, fomentar la conciencia crítica,. la cooperación, la participación e implicación para un desarrollo. sostenible.. Abstract: The work bases the environmental education starting from the design of a proposal of actions to improve the interaction of the project Naturarte of the municipality of Santa Clara with the Group of Integrated Community Work of the Popular Council "Abel Santamaría". This he/she was carried out from the methodology of the community autodesarrollo, allowing this to reveal the contradictions between Naturarte and the Popular Council "Abel Santamaría" as for the problem of environmental education. The results of the investigation allowed to figure out the existent inadequacies as for the environmental education, with a proposal of improvements for an effective interaction that contemplates actions like the development of the environmental culture through the population's participation in the activities of the project, such as shops of environmental education and sustainable development, artistic and literary rocks with dimensions environmentalists. Being allowed, in turn, to foment the critical conscience, the cooperation, the participation and implication for a sustainable development..
(6) 6. Índice Introducción…………………………………….…..….. …………………………....................7 Capítulo 1. Concepciones teóricas principales relacionadas con la. educación. ambiental, su proyección en la comunidad y la metodología del autodesarrollo comunitario………………………………………..………………………………………….14 1.1 La educación ambiental, sus estrategias y su proyecto en la comunidad…………....14 1.1.1 Desde el enfoque ecologista tradicional hasta el criterio holístico integrador…14 1.1.2 Medio ambiente, desarrollo sostenible y comunidad……………………………..19 1.2 La educación ambiental en Cuba: antecedentes y realidad………………………........29 1.3 El paradigma del autodesarrollo comunitario como fundamento para la propuesta de acciones en la proyección de la educación ambiental de Naturatre en el Consejo Popular “Abel Santamaría”...............................................................................................................36 1.4 Contribución de la. educación ambiental para la intervención sociocultural en el. Consejo Popular “Abel Santamaría”...................................................................................39. Capítulo 2. Fundamentos metodológicos de la propuesta de acciones proyectar la educación ambiental. de Naturarte. para. en el Consejo Popular “Abel. Santamaría”………………………………………………………………………………………45 2.1 Caracterización de las etapas del proceso de intervención del autodesarrollo comunitario.........................................................................................................................45 2.2 Aplicación de la metodología del autodesarrollo comunitario……………....................50 2.2.1 Primera etapa: intercambio inicial con el sujeto necesitado de la acción profesional…………………………………………………………………………………...........50 2.2.2 Segunda etapa: exploración del escenario y formulación del prediagnóstico...53 2.2.3 Tercera etapa: diagnóstico en sí y búsqueda de soluciones……………………60. Conclusiones....................................................................................................................74 Recomendaciones……………………………….…………………………………………......78 Bibliografía……………………………………….…………………………………………........79 Anexos…………………………………………………………................................................85.
(7) 7. INTRODUCCIÓN Desde que surgió la especie humana ésta ha interactuado con el medio natural que le rodeaba, proceso que llega hasta hoy, pues existe una unidad entre el hombre que vive en sociedad y su entorno natural. El hombre mismo, en cuanto a su naturaleza, es un ser bio-psico-social, y está sometido como cualquier otro ser vivo a las leyes naturales, aunque su esencia social le permita diferenciarse cualitativamente del resto de los animales superiores. Mas, la unidad hombre-naturaleza es una constante que ha caracterizado la existencia humana y su desarrollo. Desarrollo que en la interacción con la naturaleza ha tenido diferentes etapas, llegándose a producir una desarmonía producto del mal manejo y deterioro de los recursos de la naturaleza, dando lugar a los problemas ecológico-ambientales. Las relaciones hombre-naturaleza aparecen como independientes unas de otras, constituyen elementos que se relacionan entre sí, configurando una realidad diferente a la simple acumulación de todos ellos. Por lo que, hoy en día se debe hablar de algo más que de los simples problemas ambientales, la sociedad se enfrenta a una auténtica crisis ambiental y la gravedad de la crisis se manifiesta en su carácter global. No hay que limitarse a percibir esta crisis como conflicto en el que determinados planteamientos sobre el mundo y sobre la vida resultan inadecuados. La sociedad debe ser consciente de que en un ambiente de crisis se consideran y se desarrollan soluciones innovadoras, encontrando en la misma una ocasión para reinventar de forma creativa una manera de entender y relacionarse con la naturaleza. Estas soluciones no pueden ser solamente tecnológicas, el desafío ambiental supone un reto a los valores de la sociedad contemporánea, en cuanto a que éstos van más allá de la tecnología y están en la base de las decisiones humanas. En este contexto la educación ambiental tiene un importante papel que jugar a la hora de afrontar este desafío, promoviendo un aprendizaje innovador, caracterizado por la anticipación y la participación que permitan no sólo comprender, sino también implicarse en aquello que debemos entender para el cambio positivo. Desde los años sesenta, cuando se cuestionó el modelo de crecimiento económico establecido y se denunció el impacto que sobre el medio ambiente producía, los diagnósticos realizados sobre la crisis ambiental han sido numerosos. Poco a poco el ser humano empezó a realizar una nueva lectura del medio en el que está inmerso y las implicaciones para su cosmovisión, y una nueva percepción va abriéndose paso. En los.
(8) 8 informes y manifiestos, a lo largo de estos años, se plantea la necesidad de adoptar medidas educativas para frenar el creciente deterioro del planeta. Lo nuevo que aporta la educación ambiental como concepción, es que además del medio ambiente y el medio educativo, implica a la comunidad como sujeto de transformación. Aunque sus raíces son antiguas, la educación ambiental, como se la entiende hoy en día, es un concepto relativamente nuevo, que data de finales de los años sesenta del pasado siglo, entrando a caracterizar la totalidad de las relaciones hombrenaturaleza para conservar y proteger esta última y el hombre mismo. Estos planteamientos en relación a la educación ambiental alcanzan rápidamente un reconocimiento institucional. Así por ejemplo, en el ámbito internacional, ha sido la Organización de las Naciones Unidas, a través de sus organismos (UNESCO y PNUMA fundamentalmente), la principal impulsora de estudios y programas a este respecto. Sin embargo, no se debe reducir este proceso de desarrollo a su vertiente institucional. Es preciso reconocer el esfuerzo de innumerables entidades, organizaciones de carácter no gubernamental, entre otras, que han contribuido, no solo a la conceptualización de la educación ambiental, sino sobre todo a su puesta en práctica. El gobierno cubano no queda fuera de este esfuerzo por desarrollar la educación ambiental en las diferentes instituciones, organizaciones y territorios, demostrándolo con la firma de convenios y protocolos internacionales que lo compromete para velar por el medio ambiente. Un ejemplo de esto en el país fue el nacimiento del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, (CITMA), con sus dependencias. Además se creó la Estrategia Ambiental Nacional, (EAN), la cual contribuyó a estructurar y proyectar importantes avances de la gestión ambiental nacional y a fortalecer el concepto del desarrollo económico y social sostenible introducido en la Constitución de la República de Cuba. A partir de esta estrategia determinados autores y entidades han realizado investigaciones relacionadas con la educación ambiental desde lo comunitario, como es el caso del Centro de Estudios Comunitarios, (CEC), de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, (UCLV), y de los profesores Gerardo Iglesias y José A. Cebey, miembros de dicho centro, con su artículo “El desarrollo comunitario en la dimensión ambiental” 1. El mismo está encaminado a proponer una metodología de intervención en la comunidad, que permita en primera instancia constatar el estado actual 1. . Cebey Sánchez, José y Gerardo Iglesias. “El Desarrollo Comunitario en la dimensión ambiental”, en http: /www.monografías.com, p. 1..
(9) 9 del medio ambiente y a partir de esta premisa diseñar un conjunto de acciones dirigidas a elevar la conciencia ambiental de los pobladores, desde sus propias potencialidades, tanto materiales como espirituales, basándose para ello en el principio del autodesarrollo comunitario. El presente trabajo está orientado a la educación ambiental desde lo comunitario, como una de las premisas necesarias para garantizar la conservación y el mejoramiento del medio ambiente, donde cada ser humano sea protagonista de sus acciones responsables para con él, desde la interacción social. Se debe tener en cuenta que desde las comunidades se pueden formar nuevos ciudadanos responsables, en cuanto a la capacidad de éstos para comprender los procesos que determinan la realidad social y natural, con la habilidad para intervenir responsablemente, de manera consciente y crítica en esos procesos a favor de una relación armónica sociedad-naturaleza en el marco de un desarrollo sostenible, donde los aspectos de la biodiversidad y la diversidad cultural de las regiones sean la base de la identidad nacional. Lo planteado hasta aquí permite comprender la educación ambiental como un factor propiciador del desarrollo sostenible, la cual deberá concretarse en expresiones múltiples, donde los principios de democracia, valoración activa de la diversidad, descentralización, participación, cooperación y demás formas —en que los individuos y los colectivos se relacionan entre sí, con los otros y con sus ecosistemas—, favorezcan la existencia con calidad de vida en el planeta y en cada lugar concreto de éste, teniendo en cuenta que lo universal-planetario se manifiesta en lo concreto particular de cada nación, sus regiones, provincias y localidades, en su aquí y ahora. De acuerdo a la lógica de lo universal y lo específico, la siguiente investigación se realizará en Naturarte, espacio que radica en el Consejo Popular “Abel Santamaría” del municipio de Santa Clara, un proyecto integrador, donde predominan las dimensiones arte, naturaleza, comunidad y medio ambiente, diseñado sobre bases sostenibles. El mismo contribuye por sus características al cuidado y mejoramiento del medio ambiente, así como a la conservación del patrimonio cultural y natural de la comunidad donde radica. La novedad científica del presente trabajo está dada en el empleo de los referentes de la metodología del autodesarrollo comunitario, a partir de una propuesta de acciones para proyectar la educación ambiental de Naturarte en. el Consejo Popular “Abel. Santamaría” en función de la transformación de su realidad, en pos de la calidad de vida y.
(10) 10 el desarrollo humano, investigación no realizada hasta ahora. La misma se realiza para lograr una mayor interacción entre éstos, desde el desarrollo de la educación ambiental, donde Naturarte se encargará de socializar las experiencias alcanzadas en esta investigación, en cuanto a la protección del medio ambiente. Esta investigación surge a partir de una demanda de Naturarte en relación a la protección del medio ambiente de la localidad. La conservación de éste entra en contradicción con la situación ambiental del Consejo Popular “Abel Santamaría”, debido a diferentes factores, entre los que se encuentran el mal manejo ambiental, la insuficiente conciencia de la población para resolver o minimizar tales problemas, la apatía, la carencia de creatividad en busca de posibles soluciones y la falta de identificación de esta población con las experiencias que Naturarte puede aportar. Por lo dicho anteriormente se plantea el siguiente problema científico: ¿Cómo gestar una propuesta de acciones para proyectar la educación ambiental de Naturarte en el Consejo Popular “Abel Santamaría”?. Objetivo general: Proponer acciones para proyectar la educación ambiental de Naturarte en el Consejo Popular “Abel Santamaría” desde el principio del autodesarrollo comunitario.. Objetivos específicos: Fundamentar los referentes teóricos de la educación ambiental, desde el enfoque tradicional, el holístico integrador y la concepción del autodesarrollo comunitario. Diagnosticar el estado actual de la proyección de la. educación ambiental de. Naturarte en el Consejo Popular “Abel Santamaría” a través de los documentos de la entidad y la observación participante. Diseñar una propuesta de acciones para proyectar la educación ambiental de Naturarte en el Consejo Popular “Abel Santamaría” desde el principio del autodesarrollo comunitario. Interrogantes científicas: ¿Qué fundamentos epistémicos avalan la concepción de la educación ambiental teniendo en cuenta el enfoque tradicional, el holístico integrador y el autodesarrollo comunitario?.
(11) 11 ¿Cuál es el estado actual de la proyección de la educación ambiental de Naturarte en el Consejo Popular “Abel Santamaría”? ¿Cómo propiciar una propuesta de acciones para proyectar la educación ambiental de Naturarte en el Consejo Popular “Abel Santamaría”?. Metodología: La metodología utilizada corresponde a la concepción del autodesarrollo comunitario, ya que brinda las herramientas teóricas-metodológicas fundamentales en correspondencia con la educación ambiental, objeto de esta investigación, referida a la interacción del trabajo comunitario de Naturarte con el Consejo Popular “Abel Santamaría”. Aquí se asume un enfoque cualitativo, por el predominio de la fundamentación teórica. y lógica.. Se. utiliza. la. investigación. explicativa,. porque. fundamenta. heurísticamente los conceptos de la educación ambiental desde lo comunitario. Asimismo desde ésta la fase interventiva, ya que se diseña una propuesta de acciones a partir de la aplicación de las etapas de la metodología del autodesarrollo comunitario para la solución de los problemas existentes. Siguiendo esta metodología se utilizan los métodos del nivel teórico, tales como el método histórico-lógico, inductivo-deductivo y analítico-sintético, pues estos nos permiten profundizar en las regularidades y cualidades esenciales de la realidad existente. El método histórico-lógico permite profundizar el estudio de la educación ambiental y su desarrollo, sus secuencias y etapas, así como la existencia de elementos que permitan determinar el tipo de actitudes presentes. en Naturarte y el Consejo. Popular “Abel Santamaría”, así como sus vínculos. También se revela en la lógica de la evaluación de los términos usados y el arribo a conclusiones. El método inductivo-deductivo facilitó la integración dialéctica de los componentes investigativos dentro del proceso científico. Los elementos particulares investigados sobre las actitudes que generan problemas al medio ambiente se toman como referencia a través de la inducción analítica para arribar a generalidades. Mientras el camino deductivo permitió, desde las inferencias lógicas, la determinación de los elementos esenciales del análisis componentes de la educación ambiental.. demostrativo y coherente, como los.
(12) 12 El método analítico-sintético permitió el análisis de las partes del objeto de investigación, la descripción y evaluación de la problemática. En tanto la síntesis sirvió para arribar a las imbricaciones e interacción de nexos de Naturarte y el Consejo Popular “Abel Santamaría” como un todo orgánico y concreto. Además de los métodos teóricos en esta investigación están presentes los métodos del nivel empírico, pues éstos posibilitaron el conocimiento de la realidad inmediata y fáctica, permitiendo verificar y diagnosticar los problemas existentes en la relación Naturarte-Consejo Popular “Abel Santamaría”. Entre éstos: La revisión y análisis de documentos para caracterizar la educación ambiental y el diagnóstico que se tiene de la misma. Igualmente, el análisis para desentrañar cada aspecto específico de la educación ambiental. La observación participante para el diagnóstico de necesidades, identificación de problemas ambientales y evaluar las potencialidades ambientales y socioculturales del proyecto Naturarte, realizado a partir de la propia actividad profesional del investigador en sus encuentros con el grupo y comprobar la tendencia que está operando. Las entrevistas dirigidas al directivo de Naturarte, a sus trabajadores y al Grupo de Trabajo Comunitario Integrado del Consejo Popular “Abel Santamaría”, para diagnosticar el estado actual de las relaciones entre éstos y los principales problemas ambientales que los afectan. La triangulación de métodos y fuentes para cruzar información obtenida a través de los diferentes métodos aplicados, y así determinar regularidades del diagnóstico grupal e institucional. El grupo de reflexión con el cual se trabajó en el transcurso de las dinámicas, en función del diagnóstico, las vías de solución y la elaboración de la propuesta.. En cuanto a técnicas se utilizaron: El completamiento de frases, empleada para conocer la importancia que el grupo le concede a la educación ambiental y cuál es su posición ante ella..
(13) 13 La lluvia de ideas, utilizada para que cada miembro del grupo diera una definición de educación ambiental, compararlas con las que llevó la investigadora y con las demás que se debatieron. Al final se asumió la más completa.. Muestra: Los resultados de los instrumentos aplicados arrojaron la falta de identificación del Consejo Popular “Abel Santamaría” con las experiencias alcanzadas por Naturarte en la educación ambiental, así como la presencia. de determinados problemas ambientales. que afectan a la población de esta localidad. Estos dan la posibilidad de interactuar con los trabajadores de Naturarte y el Grupo de Trabajo Comunitario Integrado del Consejo Popular “Abel Santamaría”. En cuanto a la estructura de la tesis, cuenta con dos capítulos y sus correspondientes epígrafes. El Capítulo 1: Concepciones teóricas principales relacionadas con la educación ambiental, su proyección en la comunidad y la metodología del autodesarrollo comunitario, cuenta con los epígrafes: 1. La educación ambiental, sus estrategias y su proyecto en la comunidad, con dos sub-epígrafes: Desde el enfoque ecologista tradicional hasta el criterio holístico integrador y Medio ambiente, desarrollo sostenible y comunidad. 2 La educación ambiental en Cuba: antecedentes y realidad; 3. El paradigma del autodesarrollo comunitario como fundamento para la propuesta de acciones en la proyección de la educación ambiental de Naturarte en el Consejo Popular “Abel Santamaría”; y 4. Contribución de la educación ambiental para la intervención sociocultural en el Consejo Popular “Abel Santamaría”. El Capítulo 2: Fundamentos metodológicos de la propuesta de acciones para proyectar la educación ambiental de Naturarte en el Consejo Popular “Abel Santamaría”, a su vez está compuesto por: la caracterización de las etapas de la metodología del autodesarrollo comunitario y su aplicación. Asimismo comprende, estructuralmente, conclusiones, recomendaciones y anexos..
(14) 14 CAPÍTULO 1. CONCEPCIONES. TEÓRICAS. PRINCIPALES. RELACIONADAS. CON. LA. EDUCACIÓN AMBIENTAL, SU PROYECCIÓN EN LA COMUNIDAD Y LA METODOLOGÍA DEL AUTODESARROLLO COMUNITARIO 1.1 La educación ambiental, sus estrategias y su proyecto en la comunidad 1.1.1 Desde el enfoque ecologista tradicional hasta el criterio holístico integrador Diversas han sido las concepciones de ambiente que históricamente2 han acompañado los desarrollos tendientes a racionalizar las relaciones entre los seres humanos y el entorno. Esto por supuesto se ha visto reflejado en las diferentes estrategias3 propuestas para la educación ambiental, que van desde. el enfoque. ecologista tradicional hasta el criterio holístico integrador actual. Este examen, sintéticamente, permite destacar que los primeros pronunciamientos relacionados con la necesidad de la educación ambiental4 se dieron a conocer en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, (Estocolmo, del 5 al 16 junio de 1972). Sin embargo, veinte años atrás —1948— ya la UNESCO había realizado estudios sobre el medio ambiente escolar. En la década de los sesentas se hicieron enunciados y declaraciones y se adoptaron resoluciones sobre el medio ambiente, siendo ejemplo de ello las Resoluciones del Consejo Europeo relativas al Aire, (1964), y el Agua, (1968). De igual forma, algunos grupos de maestros y profesores impulsados por la creciente conciencia del deterioro del medio y el carácter conservacionista de la naturaleza, recibieron el respaldo de algunos gobiernos e instituciones que hicieron surgir organismos, entre ellos el Consejo para la Educación Ambiental (Council for Enviromental Education), 1968, en Inglaterra. En 1972 el Consejo Europeo dicta la Resolución sobre el Suelo, en la que se hace referencia explícita de la Educación Ambiental, que estaba ausente en los documentos anteriores.. 2. . Quiroga R. y Hauwermeiren S. “Una propuesta de periodización del desarrollo histórico de la educación ambiental. I Parte”, en Revista Cuba, Medio Ambiente y Desarrollo, 2002, en www.medioambiente.cu. “Una propuesta de periodización del desarrollo histórico de la educación ambiental. II Parte”, en Revista Cuba, Medio Ambiente y Desarrollo, 2003. www.medioambiente.cu. 3 . Cfr. Cruzata Bravo Mario A. “Medio Ambiente”, en www.monografias.com/trabajos33/medio-ambienteeducacion/medio-ambiente-educacion.shtml, pp. 1-5. 4 . Cfr. Novo Villaverde, María. La Educación. La Educación Ambiental en el Marco del Paradigma Ambientalista, UNED-FUEM, Madrid, 1995..
(15) 15 En el marco del Consejo para la Educación Ambiental Británico se celebran diferentes reuniones previas para la preparación del Año Europeo de la Conservación, (1970). Durante el mismo, en Suecia y en Francia se revisan e incorporan enfoques ecológicos a los programas educativos de las distintas disciplinas enlazadas entre sí y se enfoca el medio ambiente en sus ámbitos físico, social, cultural, político y económico, entre otros. En 1971, antes de la mencionada Conferencia de Estocolmo, la UNESCO emprendió el Programa Hombre y Biosfera, Medio Ambiente (MAB), con el fin de promover los conocimientos científicos y cualificar el personal requerido con vista al manejo de los recursos naturales concebido como un programa interdisciplinario de investigación que atribuye especial importancia al método ecológico en el estudio de las relaciones entre el hombre y el medio. La Conferencia sobre Medio Ambiente Humano fue trascendental ya que en ella se definió la política ambiental con directrices internacionales y se establecieron principios claros al respecto, entre los que se destaca la “Recomendación 96, Principio 19”, donde se subraya: “es indispensable una labor de Educación en cuestiones ambientales, dirigida tanto a las generaciones jóvenes como a los adultos y que preste la debida atención al sector de población menos privilegiado, para ensanchar las bases de una opinión pública bien informada y de una conducta de los individuos, de las empresas y de las colectividades, inspirada en el sentido de su responsabilidad en cuanto a la protección y mejoramiento del medio en toda su dimensión humana”5. Precisamente, en Estocolmo6, 1972, internacionales, especialmente a la UNESCO,. se encomienda a los organismos elaborar un programa educativo. internacional relativo al medio ambiente para todos los niveles de enseñanza y se ponen en marcha proyectos importantes. Pocos después, en el Coloquio Internacional de Aix, de 1974, en. Provence, Francia,. sobre Enseñanza y Medio Ambiente, se desarrollan. cuestiones en relación a elementos naturales enunciados en eventos anteriores. Asimismo, la educación ambiental recibe un nuevo impulso con la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, (PNUMA), instrumento de coordinación entre los organismos nacionales e internacionales que tiene como otra de 5. . Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, (Estocolmo, del 5 al 16 junio de 1972), citada por Mario A. Cruzata Bravo. “Medio Ambiente”, en www.monografias.com/trabajos33/medio-ambiente-educacion/medioambiente-educacion.shtml, p. 2. 6 . Cfr. Declaración de Estocolmo, Estocolmo, Ediciones de la ONU, 1972..
(16) 16 sus tareas la información, la educación y capacitación orientadas con preferencias a personas con responsabilidades en gestiones sobre el medio ambiente. Los vínculos estrechos entre la UNESCO/PNUMA dieron como resultado la creación del Programa Internacional de Educación Ambiental, (PIEA), 1975,. en cuyo seno se. aprueba un primer proyecto trienal con el fin de definir los objetivos de la educación ambiental: investigar e intercambiar información, promover la elaboración y evaluación de materiales, planes de estudio, formar personal y proporcionar asistencia a los Estados miembros. Gran resonancia tuvo el Seminario Internacional de Belgrado, 1975, organizado por el PIEA. En el mismo se adoptan las metas y objetivos, y se empieza a delimitar el ámbito y contenidos de la educación ambiental, contemplados en un documento considerado como la “plataforma de lanzamiento” del Programa Internacional de Educación Ambiental, denominado Carta de Belgrado7, de 1975. La Conferencia de Tbilitsi8, de 1977, fue no menos trascendental, pues en la misma se establecieron las pautas de actuación y prioridades para el futuro de la educación ambiental, es decir, los principios y directrices. La declaración y recomendaciones de la Conferencia se convirtieron en referencia obligada para los interesados por la educación ambiental. Una década después de Tbilitsi9, en el Congreso de Moscú, de 1987, se discutió en torno a los elementos decisivos de la educación ambiental: “información, investigación y experimentación de contenidos y métodos, formación de personal y cooperación regional e internacional, todo ello concebido como un todo y no como acciones aisladas”10. Empiezan a generarse en la educación ambiental conceptos tales como: necesidades, limitaciones, descentralización, equidad, entre otros. En el Congreso se confirmó el concepto de medio ambiente al definirse que “se concibe como un proceso permanente en que los individuos y la colectividad cobran conciencia de su medio y adquieren los conocimientos, los valores, las competencias, la experiencia y la voluntad capaces de hacerlos actuar individual y colectivamente para resolver los problemas. 7. . Cfr. La carta de Belgrado, Ediciones de la UNESCO, París, 1976. . Cfr. UNESCO. La Educación Ambiental: Las Grandes Orientaciones de la Conferencia de Tbilitsi, Colección La Educación en Marcha, París, 1980. 9 . Cfr. UNESCO. Informe Final de la Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental, UNESCO/PNULIA, Tbilitsi, Georgia, 1997. 10 . “Congreso de Moscú, de 1987”, citado por Mario A. Cruzata Bravo. “Medio Ambiente”, ed. cit., p. 3. 8.
(17) 17 actuales y futuros del medio ambiente”11. A partir de aquí se traza el Plan de Actuación Internacional de la Década de 1990, entre ellos el Protocolo de Kyoto12, de 1998. En el período que media entre Tbilisi y Moscú, la educación ambiental se nutre de un importante cuerpo teórico sólido dotado de estrategias rigurosas con carácter institucional, además de desarrollarse no pocos eventos regionales e internacionales en el marco del PIEA, entre los que se destacan, la Reunión Internacional de Expertos de París; en el Consejo de Europa y la Comunidad Económica; en Asia, en Australia, en América del Norte e Iberoamérica.13 En esta última zona, liderados por los gobiernos, instituciones y organizaciones españolas14 y mexicanas15, se suceden reuniones, talleres, seminarios, simposios y otros tipos. de. eventos. internacionales. y. regionales. cuyos. objetivos. se. dirigen. fundamentalmente al perfeccionamiento de las proyecciones del trabajo de la educación ambiental en el orden de los programas, guías metodológicas, planes de evaluación y otras esferas de cooperación en este campo, además de discutir problemas tan candentes como la necesidad de un nuevo orden económico internacional que evite la creciente brecha abierta entre los países desarrollados y subdesarrollados. Argumento puntualizado por Fidel Castro en el Discurso en la Cumbre de Río al subrayar: “Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción [del medio ambiente], hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre”16. 11. . Idem. . Cfr. “Protocolo de Kyoto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático”, (1998), en www. unfccc.int/resource/docs/convkp/kpspan.pdf 13 . Reunión Internacional de Expertos de París; en el Consejo de Europa y la Comunidad Económica; en Asia, en Australia, en América del Norte e Iberoamérica, París, 3 de abril de 1986, en http://unesdoc.unesco.org/images/0006/000685/068519so.pdf 14 . Cfr. Novo Villaverde, María. Bases para una estrategia española de Educación Ambiental, Madrid, Editorial, ICONA, 1993. 15 . Cfr. Ojeda, Olga. La cuestión ambiental y la articulación sociedad-naturaleza, México D. F., El Colegio de México, 1984. 16 . Castro Ruz, Fidel. “Discurso pronunciado en Río de Janeiro en la Conferencia de las naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo”, (12 de junio de 1992), en www.cuba.cu/gobierno/discursos/1992/esp/f120692e.html 12.
(18) 18 Precisamente, en la Cumbre de Río, de 1992, la educación ambiental recibe el reconocimiento y apoyo de más de cien Jefes de Estados y numerosas Organizaciones No Gubernamentales, (ONG), de todo el mundo. Hecho histórico trascendente refrendado en la Declaración de Río a través del Plan de Acción, (Agenda 21), en su capítulo 17 y en el Foro Global, resumido en el Tratado de Educación Ambiental para Sociedades Sustentables y Responsabilidad Global. Por su esencia dinámica y el carácter complejo de su contenido, la educación ambiental requiere de una metodología activa que potencie la interacción sujeto-objeto en doble sentido. En cuanto a éste se especificó la necesidad de “un proceso de aprendizaje permanente, basado en el respeto a todas las formas de vida [...] tal educación [―se subrayó―] afirma valores y acciones que contribuyen a la transformación humana y social y a la preservación ecológica. Ella estimula la formación de sociedades socialmente justas y ecológicamente equilibradas, que conserven entre sí una relación de interdependencia y diversidad”17. Desde Estocolmo „72 hasta Río „92 la educación ambiental, como concepto ha tenido diferentes matices de orden técnico, metodológico y estructural, sin embargo en todo momento se manifiesta la protección del medio ambiente con la participación ciudadana. Y a partir de la Cumbre de Río se incorpora a su esencia lo relativo al desarrollo sostenible y equilibrado. La educación ambiental ha venido experimentando, a partir de entonces,. una. constante ampliación y renovación que incluye lo conceptual, lo metodológico y lo actitudinal, situándose de esa manera en las corrientes más revolucionadoras, y más allá de la educación formal e institucional, sin anular éstas, pues trasciende la escuela para arraigar en la comunidad toda, en el aquí y ahora. En su concepción holística se concibe como una educación para el desarrollo sostenible armónico. Como proceso educativo que es, debe ser planificada e introducirse en su dimensión ambiental en los programas a través de un sistema que abarque todos los niveles curriculares y extracurriculares mediante objetivos, conocimientos, habilidades, actitudes, aptitudes y valores, además de investigaciones, todas consecuentemente. 17. .“Cumbre de Río”, (1992), en http://www.dse.go.cr/es/02ServiciosInfo/Legislacion/PDF/Planificacion/OCIC/CumbredelaTierra.pdf, p. 7.
(19) 19 interconectadas, ya a nivel internacional, nacional o local, cada una con sus especificidades.. 1.1.2 Medio ambiente, desarrollo sostenible y comunidad Por lo antes explicado el concepto de medio ambiente no puede reducirse estrictamente a la conservación de la naturaleza, a la problemática de la contaminación por basuras o a la deforestación. Este concepto es mucho más amplio y más profundo y se deriva de la complejidad de los problemas y potencialidades ambientales y del impacto de los mismos, no solo en los sistemas naturales, sino también en los sistemas sociales. De acuerdo con lo anterior, un concepto mucho más generalizador de ambiente es aquel que caracteriza un sistema dinámico definido por las interacciones físicas, biológicas, sociales y culturales, percibidas o no entre los seres humanos y los demás seres vivientes, así como los elementos del medio en el cual se desenvuelven, bien que estos elementos sean de carácter natural o sean transformados o creados por el hombre. Este implica desde la perspectiva anterior tanto las ciencias físicas y naturales como las ciencias humanas. Esto es lo que enriquece dicha concepción, aunque a la vez la hace compleja. Por lo sustentado no se puede reducir el estudio de lo ambiental a espacios formales o no formales, a la simple actividad sin contexto y sin proceso, pues ello puede conducir a la desinformación, a la atomización y a la ausencia de profundidad en el análisis, el cual debe estar concientizado en los sujetos demandantes. Es aquí donde lo comunitario juega un papel importante, con referencia analítica a conceptos como comunidad18 y autodesarrollo. Entendiéndose. que la comunidad19 es un grupo social que comparte. espacio donde la participación y cooperación de sus miembros posibilitan la elección consciente de proyectos de transformación dirigidos a la solución gradual y progresiva de las contradicciones potenciadoras de su autodesarrollo, y por autodesarrollo comunitario20 conceptualmente se asume como el proceso de gestación de lo comunitario expresado en un crecimiento en salud donde la participación y la cooperación son cada vez más conscientes.. 18. . Cfr. Arias Herrera, Héctor. La comunidad y su estudio, La Habana, Editorial Pueblo y Educación, 1996. . Alonso Freyre, Joaquín, et. al. El Autodesarrollo Comunitario: Crítica a las mediaciones sociales recurrentes para la emancipación humana, Universidad Central de Las Villas, Editorial Feijóo, 2004, p.27-28. 20 . Ob. cit., p.31. 19.
(20) 20 Manejar la problemática ambiental implica formulación de políticas globales y particulares, esfuerzos que incluyen la evolución de la cultura en una dirección de desarrollo sostenible21, con claros referentes en el espacio y en el tiempo, que esté a tono con las necesidades de las personas que comparten en cada espacio. Al atender al carácter sistémico del ambiente, la educación ambiental debe ser considerada como el proceso que le permite al individuo comprender las relaciones de interdependencia con su entorno, a partir del conocimiento reflexivo y crítico de su realidad biofísica, social, política, económica y cultural, para que a partir de la apropiación de la realidad concreta se puedan generar en él y en su comunidad actitudes de valoración y respeto por el ambiente. Estas actitudes deben estar enmarcadas en criterios para el mejoramiento de la calidad de la vida y una concepción de desarrollo sostenible, entendido éste como la relación adecuada entre medio ambiente y desarrollo, que satisfaga las necesidades múltiples de las generaciones presentes, asegurando el bienestar de las generaciones futuras. El cómo se aborda el estudio de la problemática ambiental y el para qué se hace educación ambiental depende de cómo se concibe la relación entre individuo, sociedad y naturaleza y qué tipo de sociedad se quiere fomentar o construir. En este contexto, el problema ambiental se concibe como un problema social que refleja un tipo de organización particular de la sociedad y una relación específica de esta organización con su entorno natural, que siempre tiene un carácter concreto. Por eso, para entender las crisis ambientales que agobian a la humanidad es necesario mirar a la sociedad que las está produciendo y sufriendo. No se toma la crisis ambiental como otro problema más que el desarrollo debe superar, ni como una variable que ha sido omitida en los modelos y los planes. Más bien se asume que hay algo inherente al modelo de desarrollo que sigue el país y las demás naciones del hemisferio que están generando el deterioro de la base natural. Sobre el fundamento de este planteamiento, una perspectiva ambiental permite repensar la sociedad en su conjunto. No se trata simplemente de conservar y proteger la naturaleza para el desarrollo, sino de construir nuevas realidades, nuevos estilos de desarrollo que permitan la manifestación de lo diverso, en lo cultural y en lo natural, y la realización de potencialidades individuales 21. . Martínez Casanova, Manuel. “La mediación cultural del desarrollo sostenible,” en Colectivo de Autores. El desarrollo local comunitario. Desafíos actuales para América Latina, Santa Clara, COSUDE-Editorial Feijóo de la Universidad Central de Las Villas, 2009, pp. 257-282..
(21) 21 y colectivas. Dentro de este marco se entiende la educación ambiental 22 como un proyecto de transformación del sistema educativo, del quehacer pedagógico en general, de la construcción del conocimiento y de la formación de individuos y colectivos. Desde esta concepción, la educación ambiental obliga a fortalecer una visión integradora para la comprensión de la problemática ambiental, ya que ésta no es sólo el resultado de la dinámica del sistema natural, sino el resultado de las interacciones entre las dinámicas de los sistemas natural y social. Para educar con respecto a un problema ambiental se requiere del diálogo permanente entre todas las especialidades, todas las perspectivas y todos los puntos de vista de personas y comunidades concretas en su aquí y ahora. Es en este diálogo en el que se dinamizan diversas aproximaciones que llevan a comprender la problemática ambiental como global y sistémica, donde tiene un papel importante lo interdisciplinario. Los problemas del ambiente no se pueden tratar exclusivamente según su dimensión. natural,. físico-química. y. biológica.. Es. indispensable. considerar. simultáneamente su dimensión humana, es decir, tener en cuenta las implicaciones demográficas, psicosociales, técnicas, económicas, sociales, políticas y culturales en general. Esto se puede explicar si se tiene en cuenta que numerosos problemas ambientales están directamente ligados al crecimiento económico, como consecuencia del gran desarrollo industrial de la postguerra: la polución de las aguas (deshechos de las centrales térmicas), del aire (circulación de automóviles) y del suelo (utilización abusiva de abonos y pesticidas). Estos problemas que tuvieron su origen hace algunos años no han sido del todo asimilados por gran parte de la población. La acumulación de sus efectos tiene grandes riesgos, por ejemplo, para la salud de las poblaciones. El ambiente no se puede aprender sino con referencia al desarrollo. Aquí es importante establecer diferencias entre desarrollo y crecimiento. En este sentido Carlos Rafael Rodríguez puntualizó tempranamente las diferencias entre dos conceptos similares, pero diferentes por naturaleza epistémica y social. Al respecto puntualizó: “no todo aumento de la productividad, del consumo, del ingreso y del ahorro nacionales constituyen desarrollo. Algunos economistas norteamericanos han utilizado términos distintos de economic growth (es decir, crecimiento económico) y economic progress (progreso económico) para diferenciar estos procesos, pero no siempre establecen la 22. . Cfr. Novo Villaverde, María. La educación ambiental: bases éticas, conceptuales y metodológicas, Madrid, UNESCO-Universitas, 1998, pp. 10-50..
(22) 22 distinción en el punto necesario. La economía cubana de los primeros años de la República creció, ciertamente, en el sentido que crece un niño teratológico, pero no se desarrolló”23. Añadiendo que “entre los teóricos burgueses del desarrollo económico, ha sido Raúl Prebisch quien ha dejado las cosas en su justo sitio, cuando postula que desarrollarse „no es un mero aumentar de lo que hoy existe. Es un proceso de intensos cambios estructurales…‟ añade que „la industrialización sería la clave para el crecimiento del nivel de vida latinoamericano. La industrialización y la tecnificación de la agricultura‟”24 Años más tarde al volver sobre el tema esclareció que “desarrollar es, en primer término, crecer armónicamente: crecer en una forma que permita el desarrollo autosostenido de la economía”25 y la sociedad. “El desarrollo se concibe como un proceso armónico de crecimiento, crecimiento con desarrollo y, además, crecimiento con desarrollo para el pueblo”26. El concepto de crecimiento se relaciona con lo cuantitativo en la economía, es decir, funciona en una lógica económica de productividad y rentabilidad máxima a corto plazo. Mientras el concepto de desarrollo presupone el crecimiento, pero lo trasciende. Refiere un desarrollo que sea integral en todas las esferas sociales, incluida la cultura. Presupone que sea autosostenible y permita la satisfacción de las necesidades y aspiraciones de la población toda, siempre crecientes, sin discriminación social o de cualquier tipo. En efecto, la disponibilidad de recursos, la organización del espacio, la preservación de la calidad del medio ambiente son aspectos importantes de la problemática ambiental y condicionan el bienestar individual y social. Y entre esas necesidades está lo medio ambiental. Sin el cuidado, protección y fomento del ambiente natural y social no hay desarrollo autosostenible27. En este mismo orden de análisis,. más recientemente, se ha puntualizado por. “desarrollo el incremento sostenido de la producción de bienes y servicios en un territorio determinado, que tiene por efecto un aumento equitativo del bienestar de sus habitantes, en un ambiente de refuerzo de las identidades y cultura, de ampliación de la democracia,. 23. . Rodríguez, Carlos Rafael. “A propósito del empleo en Cuba”, (1955), en Carlos Rafael Rodríguez. Letra con filo, t. 2, La Habana, Editorial Ciencias Sociales, 1983, p. 42. 24 . Idem. 25 . Rodríguez, Carlos Rafael. “Crecimiento y desarrollo”, (1973), en Carlos Rafael Rodríguez. Letra con filo, t. 2, ed. cit., p. 481. 26 . Ob. cit., p. 482. 27 . Cfr. Hall Roce, Orlando. Adecuando la educación ambiental al desarrollo sostenible: documento de trabajo, París, UNESCO, EPD/HQ, 1994..
(23) 23 de respeto a los derechos humanos y de equidad de género. El desarrollo debe ser sostenible, en su triple acepción: preserva el patrimonio cultural (la identidad), el patrimonio natural (el medio ambiente) y se origina en la energía de sus propios habitantes (la producción). El desarrollo sostenible es básicamente endógeno, es decir, se sostiene en las iniciativas, recursos, capacidad emprendedora y de apropiación del progreso técnico de los agentes del propio territorio o comunidad”28. La manera como se interviene en el medio ambiente (como se trabaja en él o se recupera) repercute sobre el nivel de desarrollo; y las políticas ambientales son reveladoras de un tipo de ética social29, encaminada a. lograr el mejor estado de. desarrollo posible. Es importante el sistema de valores sociales, es decir, las prioridades, intereses y satisfacción de necesidades que una colectividad decide para sus miembros y su futuro. El trabajo ambiental se relaciona en forma directa con la construcción de un proyecto de sociedad. En consecuencia su preocupación no es solamente la calidad de vida de las diversas poblaciones, sino la supervivencia de la especie humana sobre la tierra y su desarrollo equilibrado: naturaleza-sociedad. Todo lo anterior ubica el carácter sistémico del ambiente y aclara por qué el estudio del ambiente no es exclusivo de determinada disciplina científica. Este estudio es, sobre todo, un dominio de investigación interdisciplinaria: no hay ninguna ciencia privilegiada para emprenderlo. Por supuesto, existen ciencias a la luz de las cuales se puede aprehender el ambiente, comprenderlo y así convertirlo en lugar permanente de construcción de la acción social perfectible. Por lo que defender, conservar y mejorar el medio ambiente para las generaciones presentes y futuras se ha convertido en objetivo prioritario de toda la humanidad. Ello exige la urgencia de nuevas estrategias empleando todos los medios, recursos, descubrimientos científicos y tecnológicos disponibles, además de trabajar por la formación y desarrollo de la conciencia ciudadana para interpretar, comprender y actuar en el medio en consonancia con la magnitud de los problemas, tarea a cumplir por la educación ambiental. También se puede afirmar que el estudio de la dimensión ambiental es una manera de ver el mundo. Las relaciones que se establecen entre los seres humanos y con el 28. . Alonso Freyre, Joaquín, et. al. Ob. cit., p.101. . Cfr. Boff, Leonardo. Dimensión política y teleológica de la ecología, La Habana, Consejo Económico de Cuba, 1994. Conferencia Internacional: Ética y cultura para el desarrollo, La Habana, Centro Félix Varela, 1998. 29.
(24) 24 medio o entorno dependen esencialmente de los modelos de producción y de consumo, así como del estilo de vida de una sociedad para satisfacer las necesidades de la población. Detrás de estos estilos de vida están los sistemas de valores (humanismo, justicia, bienestar, responsabilidad, equidad social, equilibrio, naturaleza-sociedad, entre otros) que son lo que preocupan o deben preocupar a la educación ambiental, si ella es una herramienta en las estrategias para cambiar las relaciones de los individuos y los colectivos con el entorno. En síntesis, la visión sistémica tiene su origen en el carácter global e integral del ambiente, en el que todos los componentes están interconectados, propiciando una dinámica particular que no es factible de analizarse desde una perspectiva lineal, en la que la causa corresponda al efecto. Ninguno de los componentes del sistema actúa aisladamente. Son las interacciones entre sus diversos componentes las que permiten clarificar y comprender el funcionamiento de los sistemas. Para analizar cualquier situación ambiental o cualquier problema es indispensable conocer a fondo cada una de las partes que integran el sistema como un todo orgánico, sus funciones, las relaciones de interdependencia que existen entre ellas y con la totalidad del mismo. Se requiere un enfoque y método holísticos. Una concepción sistémica del ambiente indudablemente revalúa el papel de las ciencias y de los especialistas, haciendo que los saberes que manejan contribuyan eficazmente a la explicación del funcionamiento del ambiente. La concepción sistémica permite entonces conocer el funcionamiento particular de los componentes del sistema y acercarse a la comprensión del funcionamiento global del mismo, a la vez que también lo nacional y lo local. La comprensión de los fenómenos ambientales para la búsqueda de soluciones requiere de la formación de la responsabilidad, tanto individual como colectiva, y buscar un compromiso real del individuo con el manejo de su entorno inmediato, con referentes universales. Lo anterior debe lograrse por medio de acciones que permitan evidenciar las relaciones ser humano-sociedad-naturaleza, como previó Marx al subrayar: “la sociedad es la unidad consumada en sustancia de hombre y naturaleza ―la verdadera resurrección de la naturaleza ―el naturalismo del hombre y el humanismo de la naturaleza llevados a su plenitud.”30 “ Las ciencias naturales llegarán a incluir a la ciencia del hombre, lo mismo. 30. . Marx, Carlos. Manuscritos económicos y filosóficos de 1844, La Habana, Editorial Pueblo y Educación, 1975, p. 109..
(25) 25 que la ciencia del hombre incluirá a las ciencias naturales: habrá una sola ciencia." 31 Anticipación, sin duda, de la visión holística integradora. Estas acciones deben, a su vez, estar orientadas a clarificar críticamente el tipo de sociedad a la cual pertenece el individuo, el papel que tiene en ella y el tipo de relaciones que establece con los demás y con la sociedad misma. Para ubicar los problemas en un contexto natural el individuo debe conocer su espacio, su tiempo y en general su historicidad,. elementos. fundamentales. en. la. comprensión. de. sus. límites. y. potencialidades. Es así como el individuo puede reconocerse y reconocer a los demás, dentro de unos criterios claros de diversidad y comprender la dinámica social y sus elementos de evolución, valorando su cultura y su mundo. Todo lo anterior le permitirá ser consciente de la calidad de su participación en cualquier proceso de gestión32, entendiendo por éste “el desarrollo local social […] de mediación que articula múltiples niveles de poder individual y social. Siendo un proceso de negociación de significados sobre lo que debe ser hecho, por qué y para quién, la gestión no es una función ejercida apenas por un gestor, sino por un colectivo que pueda actuar en mayor o menor grado de simetría-asimetría y delegación, lo que trae una capacidad potencial de intereses entre actores y escalas de poder”33 lo cual a su vez lo conduce a una verdadera formación en la responsabilidad. Es muy significativo que en la ampliación de la concepción de cultura se incluya la gestión. Con razón George Yúdice sostiene que “la noción de cultura como recurso implica su gestión, un enfoque que no era característico ni de la alta cultura ni de la cultura cotidiana”34. Gestión en función del desarrollo que implica la participación responsable de todos los actores de una sociedad, desde el gobierno central hasta el local, y de la sociedad toda hasta el barrio. La cultura entendida como una totalidad del mundo de vida, que incluye también lo natural, permite comprender. ésta. como “pautas de comportamiento, pensamiento y. sensibilidad, adquiridas o influidas por aprendizaje y que son más características de los grupos humanos que de los individuos. La conducta denota acciones, a la par que los pensamientos 31. y. sentimientos. representan. experiencias. interiores. cognitivas. y. . Ob. cit., p. 117. . Cfr. Martínez Casanova, Manuel. “La mediación cultural del desarrollo sostenible,” en Colectivo de Autores. El desarrollo local comunitario. Desafíos actuales para América Latina, ed. cit., p. 264. 33 . Alonso Freyre Joaquín, et. al., ob. cit., p. 118. 34 . Yúdice, George. El recurso de la cultura. Usos de la cultura en la era global, Traducción de Grabiela Ventureira y Desiderio Navarro, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 2006, p. 4. 32.
(26) 26 emocionales. En otras palabras, una cultura es la totalidad del mundo de vida adquirido socialmente, el estilo de vida de un grupo humano particular”35. Totalidad del mundo de vida creadora que se explica mejor, según Marvin Harris, en los sistemas socioculturales, pues “la cultura se refiere al repertorio de pensamientos y acciones que muestran los miembros de los grupos sociales, repertorios transmitidos independientemente de la herencia genética, de una generación a otra… Los repertorios culturales de las sociedades particulares contribuyen a la continuidad de la población y su vida social. De ahí la necesidad de hablar de sistemas socioculturales, que denotan la conjunción de una población, una sociedad y una cultura”36. Teoría que permite examinar la cultura en el orden teórico-general y sus concreciones particulares atendiendo al sistema sociocultural integrado por una sociedad específica con su población, incluido el gobierno local y los recursos culturales enclavados en ella. Todo lo cual permite situarnos en la coordenada Naturarte, Consejo Popular “Abel Santamaría”. La fundamentación holística del término cultura como mundo de vida encierra en las más importantes y aportadoras teorías de la cultura contemporánea lo natural-ambiental. El medio ambiente forma parte de la cultura37 como coherente fundamenta Julian Steward. El creador del concepto ecología cultural subraya que “según la visión holística, todos los aspectos de la cultura son funcionalmente interdependientes. Sin embargo, el grado y tipo de interdependencia no son los mismos con todas las características. […] el concepto de núcleo central —la constelación de características que están más relacionadas con las actividades de subsistencia y las disposiciones económicas—. El núcleo incluye modelos sociales, políticos y religiosos, tal como se determinan empíricamente para estar estrechamente relacionados con estas disposiciones. Otras características pueden tener una gran variabilidad potencial porque no están tan fuertemente ligadas al núcleo. Estas últimas, o características secundarias, son determinadas en gran manera por factores puramente histórico-culturales (por innovaciones al azar o por difusión) y dan la apariencia de distinción exterior a las culturas con núcleos similares. La ecología cultural presta especial atención a aquellas 35. . Harris, Marvin. Culture, Man and Nature. An introduction to General Anthropology, New York, Thomas I. Crowell Co., 1971, p. 136. 36 . Harris, Mervin. “Principios teóricos del materialismo cultural”, en Paul Bohannan y Mark Glazer, (Comp.). Antropología: lecturas, Trad. al español de María Luisa Carrio y Mercedes Valles, Segunda edición, La Habana, Editorial Félix Varela, 2003, pp. 393-394. 37 . Cfr. Harris, Marvin. El desarrollo de la teoría antropológica. Una historia de las teorías de la cultura, Décima edición en castellano, Madrid, Siglo XXI de España Editores, 1993, pp. 525-577..
(27) 27 características con las que el análisis empírico muestra estar más estrechamente relacionado en la utilización del entorno de modo culturalmente”38 Agregando Steward que “el concepto de ecología cultural está menos interesado en el origen y difusión de la tecnología que en el hecho de que puedan usarse de manera diferente y ocasionar diferentes disposiciones sociales en cada entorno. El entorno no es sólo permisivo o prohibitivo con respecto a estas tecnologías, sino que las características locales especiales pueden requerir adaptaciones sociales con. consecuencias. trascendentales”39. Y efectivamente, no hay duda que el entorno social y natural concretosituado se torna prohibitivo o permisivo en cuanto ecología cultural. Por esto la necesidad de resolver las contradicciones, en cualesquiera aquí y ahora, como ocurren. en la. relación Naturarte-Consejo Popular “Abel Santamaría”, para potenciar el desarrollo local e integrador en cuanto sociedad y cultura, requiriéndose de una concepción de la educación ambiental holística. En los enfoques de educación ambiental se destaca que la ética 40 juega un papel primordial en el manejo del ambiente y por ende debe ser pilar fundamental en cualquier proceso de educación ambiental, incidir en la sensibilización y en la concientización de los individuos y de los colectivos para que su comportamiento genere nuevas formas de relación con su ambiente particular y global. Las alternativas de solución a los diversos problemas ambientales. han sido. expuestas en diferentes enfoques como antes subrayó, donde se destaca la vía formal para lo académico, la no formal para la comunidad y la informal para exposiciones, la radio, y otros medios de comunicación como la televisión y la prensa. En la literatura especializada41 se destacan elementos comunes que permiten caracterizar las formas de educación ambiental, tales como:. 38. . Steward, Julian. “El concepto y el método de la ecología cultural”, (1955), en Paul Bohannan y Mark Glazer, (Comp.). Antropología: lecturas, Trad. al español de María Luisa Carrio y Mercedes Valles, Segunda edición, La Habana, Editorial Félix Varela, 2003, p. 339. 39 .Ob. cit., 340. 40 . Quiroga, R. y Hauwermeiren S. “Las relaciones hombre-sociedad-naturaleza: reflexiones desde el punto de vista ético,” en Bioética para la sustentabilidad, La Habana, Ediciones Acuario, 2003, pp. 239-260. 41 . Chavéz, J. “La relación dialéctica entre instrucción, educación y formación”, en La integración de la educación ambiental en los procesos educativos, La Habana CIGEA-UNESCO-ISPETP, 2002. R. García”. “Interdisciplinariedad y sistemas complejos”, en E. Leff, (Coor.). Ciencias sociales y formación ambiental, México D.F., Gedisa, / CIIHUNAM/PNUMA, 2000. D. Luzzy. “La ambientalización de la educación formal. Un diálogo abierto en la complejidad del campo educativo”, en Complejidad ambiental, México D.F., Siglo XXI Editores, 2000. María Novo Villaverde. Educación ambiental, Madrid, Anaya, 1985. E. Tréllez y C. Quiroz. Formación ambiental participativa, CALEIDOS/OEA, 1995. R. Quiroga y S. Hauwermeiren. “El Estado de la educación ambiental en los umbrales del.
(28) 28 Ninguna institución por sí sola puede abordar la totalidad de la problemática ambiental. El trabajo en educación ambiental no corresponde a un solo sector sino que debe hacerse coordinadamente entre los diferentes sectores y miembros de una sociedad y/o comunidad.42 La educación ambiental es necesariamente interdisciplinaria. Como perspectiva para analizar realidades sociales y naturales atraviesa todas las ramas del conocimiento y necesita de la totalidad de las disciplinas para su construcción. La educación ambiental debe ser integral y buscar la confluencia de las diferentes ramas del conocimiento de manera coordinada alrededor de problemas y potencialidades específicos. La educación ambiental debe ser intercultural. Para su desarrollo es fundamental el reconocimiento de la diversidad cultural 43 y el intercambio y el diálogo entre las diferentes culturas. Debe buscar que las distintas culturas puedan tomar lo que les beneficie del contacto con otras en lugar de copiar modelos de manera indiscriminada. La educación ambiental debe propiciar la construcción permanente de una escala de valores que les permita a los individuos y a los colectivos relacionarse de manera adecuada consigo mismos, con los demás seres humanos y con su entorno natural, en el marco del desarrollo sostenible y el mejoramiento de la calidad de vida. Los proyectos educativos en general, y en particular los que tienen que ver con el medio ambiente, deben ser participativos y tener en cuenta las necesidades. siglo XXI: un estudio de caso: República de Cuba,” en III Congreso Iberoamericano de educación ambiental, Caracas, 2000. 42 . Cfr. Castro Acevedo, Georgina. “La mediación ambiental para el desarrollo local comunitario en América Latina”, en Colectivo de Autores. Mediación ambiental para el desarrollo local comunitario. Desafíos actuales para América Latina, Santa Clara, COSUDE-Editorial Feijóo, de la Universidad Central de Las Villas, 2009, p. 332. 43 . “La cultura como recurso, sea para mejorar las condiciones sociales, como sucede en la creación de la tolerancia multicultural y en la participación cívica a través de la ciudadanía cultural y de los derechos culturales por organizaciones similares a la UNESCO, sea para estimular el crecimiento económico mediante proyectos de desarrollo cultural urbano y la concomitante proliferación de museos cuyo fin es el turismo cultural, encarna en el creciente número de concesiones del Guggenheim” 43. Concepción válida también para museos y centros recreativos de diferentes escalas, ya internacional, nacional, provincial o local como el caso de Naturarte. Yúdice, George. El recurso de la cultura. Usos de la cultura en la era global, ed. cit., pp. 12-13..
(29) 29 internas de cada localidad, atendiendo a sus propias dinámicas como motor en la construcción de verdaderos procesos democráticos. La educación ambiental debe tener en cuenta la perspectiva de género 44 y propender por la igualdad y la equidad entre los géneros. Esto significa que en los proyectos ambientales educativos deben participar equitativamente los hombres y las mujeres en lo que se refiere a la planeación, la ejecución, la asignación de recursos, el manejo de la información y la toma de decisiones Los proyectos ambientales deben promover el mejoramiento de la calidad de vida tanto de los hombres como de las mujeres y la revaloración de los roles que ambos juegan en la sociedad. En síntesis, la educación ambiental debe tomarse como una nueva perspectiva que permee el tejido social y lo oriente hacia la construcción de una calidad de vida fundada en los valores democráticos y de justicia social para el desarrollo sostenible.. 1.2 La educación ambiental en Cuba: antecedentes y realidad En el contexto ambiental cubano desde 1959, con el triunfo de la Revolución, la educación ambiental ha estado presente de diferentes formas en el quehacer social del país ,a través de la participación popular, de las organizaciones políticas y de masas y de otras organizaciones no gubernamentales, a partir de este momento comienza el perfeccionamiento y diversificación de la economía sobre una base de equidad, erradicándose la pobreza extrema y sus secuelas en términos de salud y educación para la población. En todos estos años se ha producido un perfeccionamiento de la política educativa y medioambiental nacional, la cual está adecuada a las características socioculturales de la nación y a las necesidades de nuestro desarrollo económico y social45. En cuanto a la significación de la educación el Comandante Fidel Castro Ruz puntualizó en 1982 que “la educación es el arma más poderosa que tiene el hombre para. 44. . Cfr. Rivero Pino, Ramón y Annia Martínez Massip. “El enfoque de género en el desarrollo local comunitario. Sus retos para América Latina”, en Colectivos de Autores. El desarrollo local comunitario. Desafíos actuales para América Latina, ed. cit., pp. 299-319. 45 . Cebey Sánchez, José y Gerardo Iglesias. Ob. cit., p. 6..
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