EL DINERO: CONCEPTO Y FUNCIONES DEL DINERO. DEMANDA Y OFERTA DE DINERO. FORMACIÓN DEL TIPO DE INTERÉS.

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ECONOMÍA - TEMA 21

EL DINERO: CONCEPTO Y FUNCIONES DEL DINERO. DEMANDA Y OFERTA DE DINERO. FORMACIÓN DEL TIPO DE INTERÉS.

I. EL DINERO: CONCEPTO Y FUNCIONES DEL DINERO.

1.1. LAS FUNCIONES DEL DINERO.

II. DEMANDA DE DINERO.

2.1. LOS MOTIVOS PARA DEMANDAR DINERO.

2.2. FACTORES QUE INFLUYEN EN LA DEMANDA DE DINERO.

2.3. TEORÍA CUANTITATIVA DEL DINERO.

2.3.1. Teoría cuantitativa. La escuela clásica.

2.3.2. Teoría Cuantitativa. La escuela de Cambridge.

2.3.3. La demanda de dinero. La visión keynesiana. La trampa de la liquidez.

III. OFERTA DE DINERO.

3.1. AGREGADOS MONETARIOS.

3.2. EL MULTIPLICADOR MONETARIO.

IV. FORMACIÓN DEL TIPO DE INTERÉS.

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TEMA 21

EL DINERO

El dinero: Concepto y funciones del dinero. Demanda y oferta de dinero. Formación del tipo de interés.

I. EL DINERO: CONCEPTO Y FUNCIONES DEL DINERO.

El dinero sólo nos importa por lo que nos puede proporcionar. Los primeros intercambios, cuando el dinero no existía, se realizaban gracias al trueque. En el mundo actual, con las relaciones tan complejas que existen, el intercambio de un bien por otro sería extremadamente incómodo e inviable.

El trueque sólo se puede realizar cuando coinciden por ambas partes los deseos. Es decir, tú quieres vender lo que yo quiero comprar, y estás además de acuerdo en lo que te doy a cambio. Para facilitar y agilizar los ejes del intercambio, las sociedades han creado el dinero. El dinero garantiza que exista siempre una doble coincidencia de deseos, con lo que facilita el proceso del intercambio y las relaciones económicas.

Su origen y antigüedad son inciertos, pero sí conocemos algunos de los múltiples objetos que a lo largo de la historia se han ido adoptando como tal, entre los que están el café, el tabaco y, por supuesto, los metales preciosos. Los años y los avances científicos nos llevan hasta la actualidad, en que para comprar algo utilizamos monedas, una tarjeta de crédito o un talón. ¿Por qué surge esta necesidad de olvidar la naturaleza de las cosas para darle otro significado? ¿Qué tienen en común el tabaco, el café y las tarjetas de crédito? ¿Son todos ellos ejemplos de dinero?.

Definimos el dinero como el instrumento que nos permite intercambiar los bienes y servicios entre los distintos individuos y países.

¿Qué objetos se consideran dinero? Materialmente, dinero es todo aquello que constituye un medio de pago comúnmente aceptado. Por este motivo, una tarjeta de crédito o un cheque no son dinero, ya que no son admitidos por todo el mundo como medios de pago.

1.1. LAS FUNCIONES DEL DINERO.

El dinero no lo definimos por sí mismo, sino en función de su utilidad. Por este motivo, debemos estudiar en qué consiste cada una de estas funciones:

1. Medio de pago: el dinero es cualquier mercancía que se acepta generalmente a cambio de bienes y servicios. El dinero es un objeto instrumental. Sin dinero sería imprescindible intercambiar bienes y servicios directamente por otros bienes y servicios. Estaríamos de nuevo en el sistema de trueque.

2. Unidad de cuenta: el dinero es una medida comúnmente aceptada y establecida para expresar el precio de las cosas. En algunos casos, el medio de pago y la unidad de cuenta no coinciden.

Dinero es el medio que permite el intercambio indirecto de bienes por dinero y dinero por bienes.

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3. Depósito de valor: el dinero puede conservarse ahora e intercambiarse más tarde por bienes y servicios. Por tanto, al igual que muchos activos financieros el dinero es un depósito de valor, ya que mantiene su valor con el paso del tiempo. Ahora bien, conviene precisar esta idea. En primer lugar, lo que se mantiene constante es el valor nominal, en el caso del dinero su valor facial, y no su capacidad de compra. Esto es así porque la inflación erosiona el poder adquisitivo de cualquier activo sin remuneración. Es decir, un aumento de los precios en un 10 por ciento reduce del mismo modo la capacidad de compra de cien mil euros colocados en una cuenta corriente, guardadas en casa o invertidas en bonos del Estado. Por este motivo, cuando afirmamos que el dinero es un depósito de valor en comparación a otros activos financieros nos estamos refiriendo a que su valor no se altera ante variaciones de los tipos de interés.

4. Patrón de pago diferido: si pedimos un préstamo en un banco para comprar un coche, un piso o pagar un ordenador, la deuda adquirida y el compromiso de devolución en el futuro se acuerda en una determinada unidad de cuenta. No pactaremos ese contrato en otra medida, como lingotes de oro o hectáreas de terreno. Por este motivo decimos que el dinero se utiliza como patrón de pago diferido. Un patrón de pago diferido es toda medida acordada que permite que se elaboren contratos de pagos e ingresos futuros.

II. DEMANDA DE DINERO.

En este apartado vamos a estudiar la demanda de dinero. Esto es, analizaremos cuáles son los factores que determinan que los individuos mantengan parte de su riqueza financiera en dinero y no en otra clase de activos como las acciones bursátiles, los bonos o los pagarés de empresa.

2.1. LOS MOTIVOS PARA DEMANDAR DINERO.

Conocemos ya las cuatro funciones del dinero. Pero no debemos confundir las funciones con los motivos para demandar dinero. ¿Cuáles son las razones por las que la gente mantiene una cierta cantidad de su renta en efectivo? ¿Por qué tenemos una cuenta en el banco y deseamos conservar un saldo medio, en vez de emplear ese dinero en otras cosas?.

1. Motivo transacción: la principal razón para tener dinero en nuestro poder es porque nos sirve para hacer intercambios. Es decir, facilita y agiliza cualquier transacción económica.

2. Motivo precaución: es frecuente tener una reserva de dinero como previsión por si ocurren acontecimientos inesperados que impliquen una serie de gastos.

Las funciones del dinero:

• Medio de pago.

• Unidad de cuenta.

• Depósito de valor.

• Patrón de pago diferido.

Existen tres motivos principales para demandar dinero:

• El motivo transacción.

• El motivo precaución.

• El motivo especulación.

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3. Motivo especulación: la última razón para mantener un stock de dinero es para tratar de evitar pérdidas por fluctuaciones en el valor de activos rentables, como puedan ser bonos y acciones, que además de ser activos que prometen rentabilidad son menos líquidos que otras fórmulas de mantener riqueza. Aunque todos tenemos una noción de liquidez, llega el momento de definirla.

¿Qué es la liquidez?.

Los activos son líquidos si pueden venderse rápidamente con un bajo coste, siendo seguro su precio y valor monetario.

Hay que señalar, que de los tres motivos los dos primeros son defendidos por los economistas clásicos, ya que consideraban que el dinero no era más que un mero medio de pago. Por tanto, el dinero se demanda únicamente para utilizarlo en las distintas transacciones sin que tenga ningún valor por sí mismo. El tercer motivo, es introducido por Keynes al considerar al dinero como reserva de valor y, por tanto, como una forma de mantener la riqueza de los distintos agentes económicos. En esta concepción, el dinero sí es demandado por sí mismo y no por ser medio de pago.

2.2. FACTORES QUE INFLUYEN EN LA DEMANDA DE DINERO.

Una vez que conocemos las funciones del dinero y los motivos para tenerlo, vamos a estudiar los factores que influyen en su demanda. La cantidad de dinero que empresas y familias demandan (por los tres motivos que conocemos) depende de tres variables fundamentales:

1. Precios: el valor real del dinero es su capacidad adquisitiva. Cuanto más alto es el nivel de precios, manteniéndose el resto de los factores constantes, menos poder adquisitivo tiene el dinero, y por lo tanto mayor es la cantidad de unidades monetarias que necesitamos para afrontar los gastos corrientes. Lo que a la gente le interesa no es la cantidad de euros o de libras que tiene, sino las cosas que puede comprar con una determinada cantidad de dinero. La cantidad de dinero medida en euros corrientes es lo que denominamos dinero nominal, el que diariamente utilizamos. Sin embargo, si la cantidad de dinero viene expresada en función de los bienes y servicios que se pueden adquirir con él se llama dinero en términos reales o saldos reales.

2. Gasto real: la cantidad de dinero que gasta cada familia (y cada empresa) depende directamente de los ingresos que tiene. Por tanto, el nivel de gasto real será función de la renta. Por otra parte, cuanto mayor es el nivel de gasto real, con todo lo demás constante, la gente prevé demandar más dinero.

3. Coste de oportunidad: cuanto mayor es el coste de oportunidad de tener dinero, menor es la cantidad del mismo que se demanda. La mejor alternativa a mantener un stock de dinero es tener un activo financiero que produzca intereses. Puede ser una letra del tesoro, acciones o cualquier otro activo rentable. Si tenemos dinero en lugar de un activo, lo que perdemos es el interés que reporta ese activo. Ese interés perdido es el coste de oportunidad del dinero.

∆ inflación ⇒ ∆ cantidad demandada de dinero en términos nominales

El coste de oportunidad del dinero es el tipo de interés

∆ ingresos ⇒ ∆ cantidad demandada de dinero Liquidez es la facilidad o el grado en que un activo se convierte en dinero a un precio conocido.

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Cuanto más alto es el tipo de interés, mayor es el coste de oportunidad de mantener dinero y, por lo tanto, se demanda una menor cantidad del mismo. Paralelamente aumenta la cantidad mantenida de activos que rinden un interés.

Por tanto, la demanda de dinero en términos nominales (M) depende de los precios (P), del nivel de renta real (Y) y de los tipos de interés (i):

Md = Md (P, Y, i) (1)

M P

d

> 0,

M

Y

d

> 0,

M

i

d

< 0

mientras que la demanda de dinero en términos reales o demanda de saldos reales es igual a:

L M

P

M

P Y i

d d

= =

( , ) (2)

L Y > 0,

L

i < 0

2.3. TEORÍA CUANTITATIVA DEL DINERO.

Para los clásicos la demanda de dinero está ligada a los motivos transacción y precaución. Por esta causa, el determinante básico de la demanda de dinero será el nivel de renta. No se demanda el dinero por sí mismo, sino por lo que vamos a conseguir con él. Hay varias teorías que tratan de explicar en qué consiste la demanda de dinero. La más importante es la teoría cuantitativa. Su formulación, con una serie de variaciones, la elaboran dos escuelas: la escuela clásica y la escuela de Cambridge.

2.3.1. Teoría cuantitativa. La escuela clásica.

Su propuesta fue elaborada por Fisher en 1911. La teoría cuantitativa del dinero explica que un aumento de la cantidad de dinero conduce a un aumento proporcionalmente igual del nivel de precios de la economía. Los economistas clásicos basan su análisis en la ecuación del cambio en la que se afirma que la cantidad de dinero (M) multiplicada por la velocidad de circulación 1 (V) es igual al volumen de transacciones reales (T) que se realizan en la economía multiplicado por sus precios (P).

M * V = P * T (3)

1 El origen y fundamento de la teoría cuantitativa del dinero es el concepto conocido por velocidad de circulación que refleja el número de veces que una moneda se utiliza para comprar bienes y servicios. La velocidad de circulación del dinero (V), será la cantidad media de veces que se emplea una moneda para realizar transacciones con los bienes producidos en una economía.

∆ tipo de interés ⇒ ∇ cantidad demandada de dinero

Razones que determinan la demanda de dinero:

• Precios.

• Gasto real.

• Coste de oportunidad.

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Por tanto, Fisher analizó los determinantes de la velocidad de circulación del dinero desde un punto de vista agregado en el que suponía que ésta era constante y que el volumen de las transacciones estaba relacionado con la renta de forma estable. De este modo, la ecuación (3.3) se convierte en:

M * V = P * Y (4) donde Y es la renta real de la economía. A pesar de que Fisher nunca llego a determinar una función de demanda, en la ecuación (3.4) está implícita una función de demanda de dinero:

M = k Y P (5)

donde k = (1/V), es decir, k es la inversa de la velocidad de circulación del dinero. Como V es constante, al menos a corto plazo, k es una constante lo que implica que la demanda de dinero en términos reales será una proporción estable a corto plazo de la renta real:

M

P = .k Y (6)

Por otro lado, si suponemos que el nivel de renta de la economía está dado, ya que siempre se alcanza el pleno empleo (Yp), podemos definir el nivel de precios como:

M P

Y M P V

p

. λ

=

= (7)

siendo λ una constante. Este resultado implica que la elasticidad precio-cantidad de dinero es igual a uno:

E P

M M P

M

PM = ∂ = M =

∂ λλ

1 (8)

lo que se conoce como teoría cuantitativa del dinero, ya que un aumento porcentual en la cantidad de dinero, ∆M/M, provoca un incremento idéntico en el nivel general de precios, ∆P/P. Es decir, el crecimiento de la cantidad de dinero se traslada íntegramente al nivel de precios. Ello proporciona una explicación únicamente monetaria de la inflación.

2.3.2. Teoría Cuantitativa. La escuela de Cambridge.

Hay que señalar que las conclusiones obtenidas por este enfoque no difieren mucho de las de Fisher.

Ahora bien, el análisis si es muy distinto, ya que el estudio de la demanda de dinero se realiza ahora desde una perspectiva microeconómica. Es decir, se analizan los motivos que inducen a los individuos a solicitar dinero, mientras que Fisher tenía en cuenta las necesidades de una economía en su conjunto.

Por esta razón, el dinero es considerado ahora un flujo, mientras que para Fisher éste era más un stock.

La escuela de Cambridge considera que la principal propiedad del dinero es la de servir como medio de pago. Esta característica es la que induce a los individuos a poseer dinero, motivo por el que las variables fundamentales a la hora de determinar la demanda de saldos reales son la riqueza y el tipo de interés. Ahora bien, a la hora de determinar un modelo concreto consideran que los tipos de interés no

∆P/P = ∆M/M

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son muy influyentes y que existía una relación proporcional entre la riqueza y la renta. Por estos hechos, la función de demanda que propone esta escuela es la siguiente:

M

P k Y

d

= . (9)

La diferencia básica es que en el trabajo de Fisher la demanda de dinero estaba explícita, y por tanto no existía ningún modelo sobre el comportamiento de los individuos frente a la tenencia de saldos reales. Esto era así debido a que el enfoque era macroeconómico y no microeconómico. La principal aportación de la escuela de Cambridge es precisamente el nuevo enfoque microeconómico, utilizado hasta nuestros días, que permite establecer un modelo de comportamiento de los agentes económicos gracias a la especificación explícita de la demanda de dinero.

Ahora, podemos analizar el proceso de ajuste de la economía cuando se altera la cantidad de dinero. Si aumenta la cantidad de dinero existente, los individuos estarán manteniendo más dinero del que realmente desean. Ahora bien, como el dinero se demanda únicamente por su propiedad de medio de cambio los individuos intentarán eliminar el exceso de dinero mediante la compra de bienes y servicios. Sin embargo, al ser la oferta rígida (los clásicos consideraban que la economía siempre estaba en el pleno empleo debido a la flexibilidad de salarios y precios) el equilibrio se restablece al incrementarse los precios en la misma cuantía que el dinero y permanecer los saldos reales constantes.

Gráfico 1 La teoría cuantitativa

P

P0

Y SA

DA0

DA1

P1

Yp

M

P M=

2.3.3. La demanda de dinero. La visión keynesiana. La trampa de la liquidez.

Por último, hay que describir la demanda de dinero según la definió Keynes. La principal diferencia entre este autor y sus predecesores fue que éste admitió en el dinero una función de medio de pago y de reserva de valor. Por esta causa, los individuos tienen tres razones para tener dinero:

• El motivo transacción.

• El motivo precaución.

• El motivo especulación.

Estos motivos han sido explicados anteriormente, lo que nos permite centrarnos en las diferencias esenciales entre el pensamiento keynesiano y el clásico. La principal novedad del análisis es considerar la propiedad del dinero como reserva de valor. Es decir, éste conserva su valor ante

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variaciones de los tipos de interés. Por este hecho, los individuos pueden demandar dinero para mantener su riqueza en un activo líquido y a salvo de las oscilaciones de los tipos de interés. Bajo este enfoque, el dinero es demandado por sí mismo y no sólo por su propiedad como medio de pago. Las principales conclusiones de este análisis son:

• La demanda esta formada por la agregación de las demandas generadas por cada uno de los motivos. Por tanto, será función del nivel de renta y del tipo de interés.

• El ahorro no se canaliza de manera automática hacia la inversión, sino que dependerá de las expectativas que los agentes tienen sobre los tipos de interés. De esta forma, en el mercado monetario se fija el tipo de interés de equilibrio, que mediante la demanda de inversión real va influir en el sector productivo de la economía.

- Se rompe la dicotonomía clásica entre el sector monetario y el sector real.

- El dinero no es neutral y afecta a las variables reales.

• Cuando las expectativas de los agentes sobre los tipos de interés son al alza éstos manifiestan una preferencia absoluta por la liquidez.

La función de demanda de dinero keynesiana es:

L M

P

M

P Y i

d d

= =

( , )

L

Y>0,

L

i <0

donde de forma más explícita:

L = f(Y, i) = kY - hi

donde:

• L = demanda de saldos reales

• k = sensibilidad de la demanda de saldos reales ante variaciones en la renta real

• h = sensibilidad de la demanda de saldos reales ante variaciones en el tipo de interés.

La trampa de la liquidez se produce cuando los individuos mantienen toda su riqueza financiera en dinero. Este comportamiento se origina cuando los tipos de interés son anormalmente bajos por algún aspecto coyuntural, como en io. Ante esta circunstancia, los agentes económicos reaccionan demandando únicamente dinero, ya que estos bajos tipos corresponden a una evolución excepcional de la economía, motivo por el que sus expectativas recogen un incremento en los tipos de interés en un plazo más o menos cercano. Por esta causa, no invierten en bonos, al estar emitidos al tipo vigente io, debido a que en el futuro los tipos subirán y la nueva deuda será emitida a un tipo de interés mayor,

hecho que se traducirá en una disminución del precio de la deuda emitida al tipo io. Por este motivo, el público prefieren mantener toda su riqueza en dinero, al no verse afectado su valor por las variaciones de los tipos de interés, siendo la demanda totalmente plana al tipo de interés io.

Ello provoca que la política monetaria, como vía para impulsar la renta de un país, sea totalmente ineficaz en algunas ocasiones. Fue identificada por J. M. Keynes en 1936 y se ha comprobado empíricamente en varias situaciones, en concreto, recientemente en el caso de Japón en los años 90 del siglo pasado.

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Gráfico 3.2 La trampa de la liquidez

i

i0

L L=KY0-hi

III. OFERTA DE DINERO.

3.1. AGREGADOS MONETARIOS.

A lo largo de este tema estamos identificando dinero con liquidez. Pero en nuestra vida diaria estamos acostumbrados a hacer transacciones económicas sin utilizar dinero metálico. Pagamos muchas de nuestras compras con tarjetas de crédito, con tarjetas de centros comerciales. Las empresas utilizan habitualmente como medio de pago las letras de cambio o los cheques. ¿Qué medios de pago podemos considerar incluidos en la oferta monetaria? Porque, si el dinero es todo aquello que se acepta generalmente como medio de cambio, depósito de valor y unidad de cuenta, podríamos plantearnos la posibilidad de incluir dentro de la oferta monetaria las fichas de casino o el bono-bus.

Sin embargo, ninguno de estos ejemplos es dinero aunque con ellos realizamos intercambios, porque no cumplen las premisas del dinero: no son medios de pago comúnmente aceptados. Fuera de los recintos determinados donde se utilizan, no tienen validez alguna.

Vamos a ver las distintas agrupaciones oficiales del dinero o agregados monetarios. Un agregado monetario puede definirse como la suma del efectivo en circulación y del saldo vivo de determinados pasivos de las entidades financieras con un alto grado de liquidez. El Eurosistema ha definido tres agregados monetarios: M1, M2 y M3. Todas estas agregaciones son variables stock. Sin embargo tienen importantes efectos en las variables flujo. Veamos sus componentes.

M1 = efectivo en circulación + depósitos a la vista de los residentes en la zona euro

(excluida la Administración Central) en entidades emisoras (10) de la zona del euro.

M2 = M1 + depósitos a plazo de hasta dos años y los depósitos disponibles

con preaviso de hasta tres meses (11)

M3 = M2 + cesiones temporales + las participaciones en fondos

del mercado monetario e instrumentos del mercado monetario (12) y los valores distintos de acciones de hasta dos años.

El Consejo de Gobierno del BCE asigna un papel destacado al dinero a la hora de instrumentar su política, lo que presupone un análisis detenido de los agregados monetarios y de las entidades de contrapartida, debido a la información que contienen sobre la evolución futura de los precios. Esta importancia del dinero se pone de manifiesto mediante el anuncio de un valor de referencia para la tasa de crecimiento

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del agregado monetario M3. Dicho valor se obtiene de manera que sirva y sea compatible con la consecución de la definición de estabilidad de precios formulada por el Consejo de Gobierno, que se basa en supuestos a medio plazo relativos a la tendencia del crecimiento del PIB real y a la tendencia de la velocidad de circulación de M3.

A partir de Mayo de 2003, el BCE ha dejado de anunciar anualmente un valor de referencia para M3, dada la discrepancia registrada entre dicho valor y la evaluación real de M3 en el área euro.

Las desviaciones importantes o prolongadas del crecimiento de M3 del valor de referencia mostrarán, en circunstancias normales, los riesgos para la estabilidad de precios en el medio plazo. Sin embargo, el concepto de valor de referencia no conlleva un compromiso por parte del Consejo de Gobierno de corregir automáticamente las desviaciones del crecimiento de M3 con respecto al valor de referencia. Por tanto, no constituye un valor objetivo para el BCE.

3.2. EL MULTIPLICADOR MONETARIO.

Los intermediarios financieros son instituciones que hacen el papel de mediación entre los agentes económicos con necesidad de financiación y aquellos otros que tienen capacidad de financiación. Son entidades sumamente reguladas, debido a lo delicado de su actividad. Sus depósitos están asegurados, para que el cliente nunca se encuentre desamparado, y sus préstamos están regulados por la ley.

Debido a que en el próximo tema analizaremos con más detalle los intermediarios financieros, por el momento sólo consideramos que existen los bancos comerciales.

En cualquier economía existen dos formas de crear dinero: la primera, mediante la emisión de billetes por parte del banco central 2; la segunda a través del dinero bancario generado por la intervención de los bancos comerciales. Para comprender este proceso tenemos que definir los siguientes conceptos:

• Base monetaria (B): es el dinero emitido por el banco central, es denominado como dinero de alta potencia o dinero legal. Esta compuesto por:

- Efectivo en manos del público o “dinero legal” (E): billetes y monedas de las familias y empresas.

- Reservas (R): están formadas por el efectivo que mantienen los bancos comerciales en caja y por los depósitos que éstos tienen en el banco central. Del mismo modo, las reservas se pueden dividir en reservas obligatorias (reguladas a través del coeficiente legal de caja, rL) y reservas excedentarias o voluntarias.

B = E + R (13)

Depósitos (D): es el dinero depositado por el público en los bancos comerciales. Es el “dinero bancario”.

Oferta monetaria (M): es el dinero existente en la economía. Está formada por el efectivo en manos del público más los depósitos; que es la situación más habitual.

M = E + D (14) Resulta evidente que la oferta monetaria y la base monetaria no coinciden. La diferencia estará en el dinero bancario. A partir de las expresiones (13) y (14) podemos observar cómo la base monetaria será

2 Esta forma será analizada con detalle en el tema siguiente.

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menor a la oferta monetaria siempre que las reservas de los bancos comerciales sean inferiores a sus depósitos.

En la realidad, los reservas siempre son una parte de los depósitos, motivo por el que la oferta monetaria es mayor que la base. Para analizar este hecho adecuadamente tenemos que utilizar el multiplicador monetario.

En primer lugar, suponemos que los bancos comerciales no mantienen reservas excedentarias y que el público tiene todo su dinero depositado en los bancos. De esta forma, podemos calcular el aumento máximo que generaría un depósito inicial determinado en la oferta monetaria. Para hacerlo nos ayudamos de un instrumento que denominamos el multiplicador monetario simple. La oferta monetaria o cantidad de dinero crece porque lo hacen el efectivo y los depósitos en los bancos.

∆M = ∆E + ∆D

Si denominamos como m al multiplicador monetario simple, la relación de éste con el coeficiente de reservas o coeficiente legal de caja viene dada por la expresión:

Es decir, para calcular en qué medida afectará a la cantidad de dinero de una economía un nuevo depósito, multiplicaremos por m el incremento de los depósitos bancarios. Tendremos entonces la variación en la cantidad de dinero.

Figura 1 La expansión múltiple del dinero bancario

1 0 0 0

1 0 0

9 0 0

9 0

8 1 0

8 1

7 2 9

7 2 ,9

6 5 6 ,1

6 5 ,6

B anc o A B anc o B B anc o C B anc o D B anc o E

Si, por ejemplo, queremos averiguar la expansión máxima provocada por un aumento de los depósitos del banco A de 1.000 euros, con un coeficiente de caja del 10%. Para ello, suponemos que los excedentes son utilizados por los distintos bancos para la concesión de créditos entre sí. De esta forma, el banco A que recibe el depósito inicial de 1.000 euros concede un préstamo al banco B por un importe igual al excedente producido por el aumento en sus depósitos una vez descontadas las reservas obligatorias. Del mismo modo el banco C presta al banco D y así de forma sucesiva. De esta manera,

Base monetariaOferta monetaria

El multiplicador monetario simple es el instrumento capaz de indicarnos cual va a ser el máximo efecto expansivo provocado por cada depósito adicional.

m=1/coeficiente de reservas=1/rL

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el aumento inicial de los depósitos se traduce en incremento de los préstamos entre los distintos bancos del sistema financiero originándose un proceso conocido como expansión múltiple del dinero bancario recogido en la figura 1.

Los depósitos totales que se han generado en este ejemplo simple, serán iguales a 10.000 euros:

∆ ∆ ∆ ∆ ∆ ∆

∆ ∆

∆ ∆ ∆

M D r D r D r D r D

M D r r r r

M r D

r D

M

L L L L

L L L L

L L

= + − + − + − + − +

= + + − + − + − + − +

= − − =

= =

( ) ( ) ( ) ( ) ....

[ ( ) ( ) ( ) ( ) ...].

( )

. . .

1 1 1 1

1 1 1 1 1

1

1 1

1

1

011 000 10 000

2 3 4

2 3 4

Como se puede apreciar, el incremento en la oferta monetaria coincide con la fórmula del denominado multiplicador simple. Sin embargo, este resultado se obtiene en una economía irreal en la que los bancos no mantienen reservas excedentarias y los depositantes no retienen ninguna proporción de efectivo. Dependiendo de diversos factores, que veremos con detenimiento en el próximo tema, los bancos mantienen reservas voluntarias sobre el mínimo exigido por la autoridad monetaria. Y evidentemente, todos nos quedamos con una proporción en efectivo de nuestros ingresos. Vamos a deducir de nuevo el multiplicador teniendo en cuenta estas consideraciones. Su significado y función seguirán siendo los mismos, pero nos habremos aproximado más a la actividad creadora de dinero que se da en la realidad.

Por tanto, el proceso de creación de depósitos bancarios depende del valor de coeficiente de caja. Si Λ

= 0% la creación de depósitos es infinita, si Λ = 100% no se crean depósitos bancarios. No hay multiplicador.

Con este propósito, vamos a definir dos relaciones nuevas. Sabemos ya que el público, cualquier persona, del dinero que tiene conserva una parte en efectivo y otra la ingresa en su banco en forma de depósito. A esta proporción la denominaremos relación efectivo-depósitos (e):

D

e = E (15)

Si queremos despejar en esta relación el efectivo, E, tendremos que multiplicar los depósitos por e:

E = e * D (16)

Sabemos también que los bancos no mantienen en forma de depósitos todo el dinero que reciben, sino que sólo guardan como reservas una pequeña parte, a la que denominaremos relación reservas- depósitos (r).

D

r = R (17)

Sabemos que las reservas que mantienen los bancos vienen marcadas por el coeficiente de reservas, rL, pero pueden ser superiores a este mínimo. Éste es el significado de la relación reservas/depósitos. De igual manera que antes, despejamos aquí las reservas, R:

R = r * D (18)

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Nuestro objetivo es relacionar la base monetaria con la oferta monetaria. Para ello tendremos que dar una serie de pasos a partir de las relaciones obtenidas hasta ahora. En primer lugar, vamos ahora a sustituir las ecuaciones (16) y (18) en nuestra definición de base monetaria, dada en la ecuación (13):

B = E + R B = e * D + r * D Sacamos factor común de D, con lo que tendremos:

B = (e+r) * D (19)

Igualmente vamos a sustituir en la ecuación (14) los valores de E y D:

M = e * D + D Sacando factor común de D, obtenemos la expresión:

M = (e+1) * D (20)

Para relacionar la base monetaria con la oferta monetaria despejamos D en la ecuación (19):

) (e r D B

= + (21)

y llevamos esta ecuación a la expresión (20) obteniendo la oferta monetaria en función de la base monetaria:

M e

e r B

= +

+

1 (22)

en donde, el multiplicador monetario (mm) es la expresión que precede a la base monetaria:

m m e

e r

= +

+ >

1 1 (23)

Estas dos relaciones nos indican cómo a partir del dinero físico existente en una economía, los bancos, por su actividad de préstamos, son capaces de “crear” una cantidad de dinero adicional. Esto es así porqué cuando llevamos nuestro dinero a un banco éste no lo guarda en la caja fuerte esperando a que vayamos a buscarlo, sino que sólo mantiene una parte, las reservas. La otra es empleada en los negocios e inversiones que el banco realiza. En estas operaciones, entre las que se encuentran los préstamos, es en las que se genera el proceso de creación de dinero bancario.

En la figura 2 se introduce un ejemplo del proceso de creación del dinero bancario en la actividad cotidiana de los bancos comerciales. Se observa cómo a partir de unos depósitos de 30.000.000 de euros el banco realiza préstamos por un importe de 31.250.000 de euros quedándose en sus arcas 975.000 euros. De esta forma, el banco ha creado 2.225.000 de euros mediante el proceso de expansión múltiple de los depósitos bancarios.

El sistema bancario “crea” dinero gracias al proceso denominado expansión múltiple de los depósitos bancarios.

(14)

Figura 2 La creación del dinero bancario

P e p e

3 0 .0 0 0 .0 0 0 FI B A N CO 9 7 5 .0 0 0 F F N u r ia

A r tu r o

C o n c e s io n a r io

C o ns tr u c to r a

E m pr e sa in fo r m á t ic a P id e u n

p r é st a m o d e u n m ill ó n p a ra c o m p ra r u n

D e l m ill ó n , e l c o nc e s i o n a r io u ti liza 8 0 0 .0 0 0 e in g re s a e n e l b a n c o lo s 2 0 0 .0 0 0 r e s ta n te s

2 0 0 .0 0 0

Pi d e u n p ré s ta m o d e 3 0 m i llo n e s p a r a c o m p r a r u n p is o

3 0 .0 0 0. 0 0 0

2 .0 0 0 .0 0 0

L a c o n s tru c to r a g a s ta 2 8 m i llo n e s y l o s d o s r e s ta n t e s lo s d e p o si ta e n e l b a n c o

P id e u n p ré s t a m o d e 2 5 0 . 0 0 0 e u ro s p a r a c o m p r a r u n o r d e n a d o r

2 5 0 .0 0 0

2 5 .0 0 0

D e lo s 2 5 0 .0 0 0 l a e m p r e sa in g r e sa 2 5 .0 0 0 e n e l b a n c o

1 .0 0 0 . 0 0 0

(1 )

( 2 )

(3 ) (4 )

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IV. FORMACIÓN DEL TIPO DE INTERÉS.

Hemos estudiado al comienzo del capítulo que el tipo de interés es el coste de oportunidad del dinero y, por lo tanto, su precio. Las dos proposiciones fundamentales que analizan el concepto de tipo de interés son: la escuela neoclásica y la teoría keynesiana. Se diferencian en dos aspectos fundamentales:

en el concepto y en el proceso de formación del tipo de interés.

La escuela neoclásica explica el tipo de interés como el premio por no gastar todo el dinero disponible.

Para el consumidor, el ahorro (el no gasto) dependerá de forma positiva del tipo de interés. Sin embargo, para el empresario, la inversión aumenta cuando el tipo de interés disminuye.

El punto de equilibrio entre ahorro e inversión determinará el tipo de interés de la economía.

Para la escuela neoclásica, el tipo de interés es la recompensa por no consumir el dinero.

(15)

Gráfico 3. La formación del tipo de interés: teoría neoclásica

i

S = I i*

I = I (i)

S = S (i)

S, I

Sin embargo, la concepción actual del tipo de interés procede de la teoría Keynesiana. Para Keynes el tipo de interés será la recompensa por no atesorar e invertir en activos rentables.

Para analizar el proceso de formación del tipo de interés según la teoría keynesiana, tenemos que tener en cuenta que el mercado de dinero es uno más de los que forman la economía nacional. Al existir un mercado monetario, el tipo de interés será el punto de equilibrio entre oferta y demanda de dinero. Lo que implica la noción de equilibrio en el mercado monetario es que la cantidad de dinero que quieren retener los agentes económicos debe coincidir con el stock de dinero existente en la economía. Ahora bien, hay que precisar que siempre consideraremos la demanda y la oferta de dinero en términos reales, ya que los agentes no tienen ilusión monetaria; es decir, descuentan el efecto producido por variaciones de precios.

La oferta monetaria depende de la base monetaria, determinada por el banco central de cada país, y del multiplicador monetario. En un principio, suponemos que, al menos a corto plazo, es una variable dada o exógena, y tendrá una representación perfectamente vertical.

Oferta monetaria = M/P (24) Para Keynes el tipo de interés es la

recompensa por no atesorar el dinero.

Para la escuela neoclásica, el tipo de interés de equilibrio de una economía vendrá determinado por la intersección entre la función de inversión y la función de ahorro. Es decir, entre la intersección de los deseos de demandantes y oferentes de ahorro, respectivamente.

Según Keynes, el tipo de interés de una economía vendrá determinado por el equilibrio entre oferta y demanda de saldos reales.

(16)

Sin embargo, la demanda de saldos reales depende del nivel de renta y del tipo de interés, como hemos visto anteriormente:

L = f (Y, i) = kY - hi (25) La formación del tipo de interés bajo la óptica keynesiana se recoge en el gráfico 3.4 en el que se representa el equilibrio en el mercado monetario. La demanda de saldos reales depende positivamente de la renta y negativamente del tipo de interés, siendo su representación una curva con pendiente negativa. Por su parte, la oferta monetaria es una variable dada exógena, ya que es controlada por el banco central, motivo por el que se representa mediante una recta vertical:

Gráfico 4. La formación del tipo de interés: teoría keynesiana

L = K Y0-h i i

i0

M /P

L , M /P L = M /P

Figure

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