UNTVERSIDAD DE ALICANTE FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
MUJER Y FEMII\ISMO EI{ LA I{ARRATIVA DE CARMEN DE BURGOS
("coLoMBII\E")
HELENA ESTABLIER PEREZ
1,997 ffi
HELENA ESTABLIER PÉRf,Z
MUJER Y FEMII\ISMO EN LA NARRATIVA DE
CARMEI\ DE BURGOS
("coLoMBINE")
TESIS DE DOCTORADO PRESENTADA EN EL DEPARTANTENTO DE FTLSLOGÍ¡ EsptñOLA ( FACULTAD DE FILOSOFÍ¡ y IETRAS )
DE LA UNN/ERSIDAD DE ALICANTE BAJO LA DIRECCION DEL DR. D. GT]ILLERNTO CARNERO ARBAT
B5DEL DIRECTOR DE LA TESIS
fufu'€,".úu,1r
INDICE Volumen I
--- 1
1. Entre el espíritu y la materia: La novela del naturalismo español--- 29
2. Hacía una renovación del Género: conciencia nacional e
Indagación formal en la novela noventayochista--- 89
3. La Revolución formal y la novela: El fenómeno del modernismo
en España--- 139
4. La novela erótica de principios de siglo: De Felipe Trigo
a Joaquín Belda o historia de la declinación de un género.--- 192
5. La incursión vanguardista de la novela--- 252
6. Literatura de difusión ideológica: Novela proletaria,
relato revolucionario, narrativa social.--- 319
Ir al tomo II
No resulta en absol-uto desconocido eI vertiginoso retroceso g U € , d e s d e e I c o m i e n z o d e I a c o n t i e n d a c í v i l , a f e c t ó s u s t a n c i a l - mente a 1a situación de 1as mujeres que habfan quedado confina- das, bien por azar, bien por afinidad de pensamiento, en el oscurantismo de ]a España |tnacionaltr i contagiadas éstas además por 1a epidernia ideológica generalizada y por el estado de alerta producido por la situación béIica, encajaron sin apenas resisten- cia Ia desaparición progresiva de todos los avances y prerrogati- vas labrados con no poco esfuerzo por sus predecesoras, Ias hijas de Ia Repúb1ica. Desde todos los ámbitos se difundió conveniente- mente que la inminencia de Ia lucha réquerla más que nunca Ia alianza polftica de los dos sexos; }a pequeña guerra seudodomés- tica entablada entre ambos por obra y gracia de las librepensado- ras del cambio de siglo debÍa por tanto ahora esperar tienpos rne jores en pro de una trgran causarr.
Terminada la contienda, e1 discurso triunfalista y patriote- ro emergente del nuevo gobierno creó una imagen femenina a su nedida y estableció sin ninguna holgura los lfmites entre los
cuales 1a mujer española habÍa de encontrar forzosamente su papel e n l a s o c i e d a d ; s e t r a t a b a , c l a r o , d e l e n s a l z a m i e n t o a l m i b a r a d o
de rrla esposarr y rtla madretr de Ia nueva ESpaña f alangista, papeles que no eran, por cierto, desconocidos para la nujer españoIa, Ya que coincidfan bastante fielmente con los modeLos' decimonónicos cuyas deficiencias ya habfan sido puestas de manifiesto hasta Ia saciedad por muchas de las intelectuales del p r i m e r t e r c i o d e s i 9 1 o .
De una forma o de otra, cumpliendo eI sagrado deber conyugal o dedicándose en cuerpo y alma a la maternidad, las virtudes femeninas por las gue se cortaba el patrón de 1a mujer de Ia posguerra no contemplaban la actividad intelectual ni la afición
l i t e r a r i a ; e s m á s , e l h o r r o r c o n q u e e I s i g l o a n t e r i o r c o n s i d e r a - ba Ia relación de l-a mujer con 1a pluma' -cuyas connotaciones sexuales no escaparon a las sagaces mentes de los estudiosos del xIxz- parece renovarse con creces en esta etapa de ]a historia
' L a dificultad d e l a s m u j e r e s d e l p a s a d o s i g l o p a r a h a c e r s e un lugar en e1 mundo de Ia literaLura ha sido plasrnado insupera- blemente por Virginia trlool-f en su ensayo Las mu jeres y la
l i t e r a t u r a ( B a r c e l o n a , L u m e n , L 9 7 7 ) . R e c o g e a q u f l a e s c r i t o r a tres razones fundamentales por las guer socialmente, se ha dernorado el acceso de Ia rnujer a la literatura: en primer lugar, el temor a una desviación femenina del recto camino de los quehaceres d,omésticos y familiares a efectos de las ansias desmedidas de inmortalidad líteraria; en segundo lugar, üD pretendido respeto a la moral y a Ia decencia, partiendo del cuestionarniento de que Ia respetabilidad y el ejercicio de Ia literatura pudieran alguna vez coexistir en el género femeninoi finalmente, Ia intuición de Ia existencia de una considerable distancia entre los valores fundamentales de ambos sexos y la inquietud generalizada ante una posi-ble subversión de los mismos e n l o s t e x t o s d e l a s m u j e r e s :
" Cuando una mujer se pone a escribir una novela, nota que está deseando constantemente alterat 7os vaTores estabLecidos, convertir en serio 7o que a un hombre le parece insignificante y en trivial lo que para un hombre es important" y, desde Juego, 7a autora será criticada, ya que eI crítico deL sexo opuesto quedará generaTmente intrigado y sorprendido ante ese intento de alterar la vigente escala de vaTores, y en tal intento no verá simplemente 7a existencia de un
punto de vista diferente, sino un punüo de vista débiL, o triviaT, o sentimentaT, debido a gue es d i f e r e n t e a 7 s l J y o " ( o p . c i t . , p . 5 7 ) .
En e1 capÍtuIo rrl,as ingenuas y 1as vencidasrf de la segunda parte de este trabajor S€ hace referencia más extensamente al problema del acceso Ia mujer en el siglo XIX a la educación y a
las repercusiones de este asunto en Ia literatura de su t,iempo.
Se citan y comentan brevemente allf diversos ejenplos de autores españoIes de la pasada centuria que recogen el tema en sus obras convirtiéndolo en una -más o menos velada- denuncia de 1a precaria formación intelectual de Ia mujer de su tiempo: Ga1dós l f r i s t a n a , L a D e s h e r e d a d a , L a F o n t a n a d e O r o ) , V a l e r a ( J u a n i t a I a L a r g a ) , F e r n á n C a b a l l e r o ( L á g r i m a s ) , C l a r f n ( L a R g g e n t a ) r E ¡ n i l i a P a r d o B a z á n ( L a o u i m e r a , e t c . . . ) .
2 Recordemos en este punto que Sandra M. Gilbert y Susan Gubar han planteado esta cuestión para la literatura anglosajona en su trabájo The madwoman in the attic, dedicado a1 estudio de
la red ¡netafórica articulada por diversas escritoras decimonóni- cas como respuesta a 1os estereotipos femeninos difundidos secularmenLe desde los textos emergentes de la sociedad patriar-
de España. Simultáneamente, y como consecuencia de Ia penuria i d e o l ó g i c a d o m i n a n t e t r a s e I f i n d e l a c o n t i e n d a c i v i l , I a efervescencia artístico-Iiteraria que presidfa las tres primeras décadas se habfa apagado casi por completo, transformando nuestro pafs en un absoluto yermo cultural.
No es de extrañar, considerando 1o uno y 10 otro, 9ü€ las mujeres españoIas tardaran tanto en tomar la plurna con alguna finalidad más que e1 puro panfleto deI régimen imperanter Y QU€, cuando por fin 1o hicieran, fuera de forma entrecortada y esporádica o manteniéndose voluntariamente aI margen de 1a Iiteratura oficial. Tampoco resulta extraño, Por consiguiente, que Ia literatura escrita por mujeres anterior a Ia contienda se
c a l .
',Is a pen a metaphorical penis?" es la cuestión que abre 1a reflexión d-e Gilbert y Cunar y que sirve de punto de partida para plantear desde sus primeras páginas la relación tradicionalmente ásurnida entre sexuáIidad. masculina y poder titerario. Asi, Ias autoras recogen de la tradición literaria la idea de creación como rrpaterni-dodtt, como acto masculino -repleto de reminiscencias deÍfiCas- de progenitura textual y, por tanto, de generación de
Ias reglas de intérpretación de1 mundo y también de.posesión de Ia realidad ontológica emergTente de su pIuma. Evidentemente, anuladas sus capacidades creativas, Ia rnujer queda relegada de este proceso generador textual-sexual y reducida automáticamente a o b j e t o d e l m i s m o :
" In patriarchal Western cuTture, therefore, the text's author is a father, a progenitor, a procreator, an aesthetic patriarch whose pen is an instrument of generative power Tike his penis ( ... ) where does such án inplicitly or explicitly patriarchal theory of Titeráture 7éave Titerary women? IÍ the pen is a metaphorical penis, with what organ 9a! temales geneVate texts? (... ) Both the patriarchal etioTogy Lnat defines a solitary Father God as the only creator of a77 things, and the maTe metaphors of Titerary creation that depend upon such an etiologYq have 72ng
tconfused, Titerary women, readets and writers aTike ( . . . ) If male sexuáLity is integraTTy associated_ with the assertive presence of literary power, femaTe sexuaTity is associated with the absence of such
power, w¡tn the idea -expressed by the nineteenth- -century
thinker Otto Weininger- that 'woman has no share in ontoTogicaT reality' . ( - -. ) A furthet inpli- cation of the -paternity/creativity
metaphor is the notion (... ) that tromen exist only to be acted on by men, both as litetary and as sexual objects" (op.
c i t . , Y a I e U n i v e r s i t y P r e s s , L 9 8 4 r P P . 6 - 8 )
mantuviera en los años de la posguerra prácticamente olvidada, apartada y reducida aI espacio de 1o rrlntimott r de 1o rrmenorrr, de l-o rtcotidianotf . . . i aI f in y al cabo, constituÍa también un servicio a la comunidad obviar los ejernplos perniciosos tanto c o n o f u e r a p o s i b l e , y p o c a s d e l a s e s c r i t o r a s , D o 1 o o l v i d e m o s , se ajustaban aI patrón de Ia laboriosa hormiguita doméstica que eI gobierno franquista se esforzaba con ahfnco en difundir'
A f i n a l e s d e l o s s e s e n t a ' l a c r f t i c a c o m i e n z a a m o s t r a r u n cierto interés, arln tibio, hacia las escritoras de antes de la guerra. La republicación de algunas obras de Rosalfa de castro y otras escritoras románticas3 asÍ como algunos estudios aislados sobre éstaso son las muestras más evidentes de que existe en eI contexto español, Y de forma cada vez más creciente, una necesidad de recuperar y de explicar Ia tu¡nultuosa relación de Ia mujer con Ia literatura en el ánbito del diecinueveu.
3 Recordemos, PoE ejemplo, 9üe en 1974 Ricardo Carballo edita en Cátedra loJ Cantárei gallégos, 9ue, dos años más tarde, Marina ttayorai nu". rffiariJ con En las 9ri11as der
sar y Qü€r en Lg79, Mauro Armiño nOS Ofrece en Akal las Obras c o m p Í e t a s d e l a e s c r i t o r a 9 a 1 1 e g a . - r r , - - - 5 -
-
Tarnbién las obras de Gértrudis Gómez de Avellaneda comienzan a rescatar""
-tot
esa época: Carmen Bravo-Villasante edita en
¡lanual del crilt1ano (Uáaria, Fundación Universitaria Española, f f i á l a n a n c a , E d i c i o n e s A n a y a , L 9 7 O ) .
n Algunos de ell0s son, pgr ej-ernplo, el estudÍo de carmen Bravo-Villasante sobre Certrubis Cénel de Avellaneda: Una vida r o r n á n t i c a . I a A v e l l a n e d a ( B a r c e l o n a , E d h a s a I I ' 9 6 7 ) , Y t a m b i é n e l
ffi (üa-drid' FUE'
L974) ¡ los Estudios rosaEnos de Ricardo carballo (vigo, c a t a i i a , r g z g @ d e K a t h I e e n K u 1 p - H i 1 1 ( B o s t o n ,
f w a y n e , L1ZT¡;'f,@atta a e c a p t r o y R o q a l l a d e C a s t r o rsús sbn¡raé, a@1 (respectivamente Madrid, Gredos, 6 Z A _ V U"aría, FUE, i,g,61; Rosalfá de. Castro de X e s ú s A l o n s o M o n t e r o ( M a ¡ t r i d , , l r l c á r , l g 7 2 l ; n o ; a t t a a e c a s t r
ó¡rá-ritii"ri" áe Claude H. bouffain (Madrid, Editora Nacional,
, d €
C a r I o s c o n z a t @ s t e 1 t ó n , T i p o g r a f f a F . A r m e n g o t , r , e 6 5 ) .
u Hemos de resaltar, en este campo, la labor ininterrumpida de Marfa del Carmen Sinón Palmer desde Ia década de los setenta' años en que Vá-á.ái.a varios artfculos al estudio de la mujer en I a p a s a d "
" . t i t t i á , r r l a mujer en el siglo XIX: notas bibliográfi- c a s - f f , c u a d e r n o s B i b l i o g r á f i c o s , M a d r i d , c s l c ' n e 3 l - ( 1 9 7 4 ) , p p '
t - 4 i - - l - 9 8 i n , Z Z t t g Z S ¡ p p . 1 o S - r S O ; n ! 3 7 ( 1 9 7 8 ) , p p ' L 6 3 ' 2 o 6 i
n e 3 8 ( L 9 7 9 ) ' P P . 1 ' 8 1 ' - 2 L 1 .
A 1o largo notablemente eI l a s r o m á n t i c a s ,
de las dos rlltimas. décadas se ha ampliado interés por las escritoras de1 último siglo";
por su parte, han suscitando niles de páginas'
6 Resaltemos que eI extenso y exhaustivo manual bio- biliográfico de escritoras españo1as del XIX publicado por Marla del Carrnen Simón Palmer en Castalia (L99L) ha venido a llenar uno de los vacfos más notorios de la crftica acerca de Ia literatura española de la pasada centuria. Otros trabajos de la autora en I a m i s m a l Í n e a h a n s i d o : r r E s c r i t o r a s e s p a ñ o l a s d e l s i g l o X I X o eI miedo a Ia marginaciónrr (Anales de Literatura Española de Ia U n i v e r s i d a d d e A l i c a n t e , 2 ( 1 - 9 8 3 ) , p p . 4 7 7 - 4 9 0 ) ¡ r r l , a m u j e r y l a literatura en la España de] siglo XIXtr (Actas de1 VIII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas, II, Madrid, Istmo, l - 9 8 6 , p p . 5 9 L - 5 9 6 ) ; N o t a s p a r a u n a c l a s i f i c a c i ó n t e r n á t i c a d e l a l i t e r a t u r a f e n e n i n a e s p a ñ o l a d e l s i g l o X I X ( V a r i a B i l i o g r á f i c a , Kasel: Reichernberg, L988) t nl.a ocultación de La propia persona- lidad en las escritoras del síglo xlxrr (Actas dgI IX Congreso f n t e r n a c i o n a l d e H i s p a n i s t a s , F r a n k f u r t , V e r v u e r t , L 9 8 9 r p p . 9 L - 99)¡ en microficha con Pura Fernández, Escritoras españolas l-500- -1-l9.-Q-Q., II ( Madrid, B.N.M. & Chadwyck-Healey, l-993).
Tanbién otros crÍticos han centrado su investigación en esta materia. Recordemos, por ejernplo, eI trabajo de Cristina Enrfquez de Salarnanca ttáQuién era Ia escrit,ora de1 siglo XIX?rr (Letras P e n j - n s u l a r e s , 2 ( L 9 8 9 ) , p p . 8 L - l - 0 7 ) .
' R e c o r d e m o s , en este sentido, eI conjunto de estudios sobre las escritoras románticas recogido por Marina Mayoral bajo eI tftulo de Escritoras románticas españo1as (Madrid, I'undación del
Banco Exterior,
R o r n á n t i c a s , ( n n
s i o l - o s X V I I T v X
1 9 9 0 ) , e l E x t r a o r d i n a r i o d e f n s u l a s o b r e L a s 5 L 6 , 3 - 9 8 9 ) , e l l i b r o c o l e c t i v o L a m u j e r e n l o s
I x ( c á d i z , U n i v e r s i d a d , 1 9 9 4 ) y t o s t r a b a j o s d e
S. Kirkpatrick Las románticas. Escritoras y subjetividad en E s p a ñ a , 1 - 8 3 5 - L 8 5 0 ( M a d r i d , C á t e d r a , l - 9 8 9 ) y A n t o l o g f a p o é t i c a d e e s c r i t o r a s d e l s i g l o X I X ( l l a d r i d , C a s t a l i a , L 9 9 2 )De Rosalfa de Castro en particular han visto la luz r e c i e n t e m e n t e s u A n t o l o g l a P o é t i c a ( M a d r i d , A l h a m b r a , L 9 8 5 ) , L a f l o r . A m i m a d r e . C a n t a r e s g a l l e g o s ( M a d r i d , E s p a s a - C a 1 p e , L 9 B 6 ) , o b r a s C o m p l e t a s ( M a d r i d , f u r n e r , 1 9 9 3 , 2 v o l s . ). Destacan tanbién Ios estudios Rosalfa de Castro de M. Mayoral (Madrid, Fund. Juan M a r c h & C á t e d r a , l - 9 8 6 ) ; R o s a l f a d e C a s t r o , e n t r e a p o e s f a e a p o l f t i c a d e C . B a l i ñ a s ( C o r u ñ a , P a t r o n a t o R o s a l f a d e C a s t r o ,
L 9 8 7 ) ¡ R o s a l f a d e C a s t r o e r r F o l l a s N o v a s r r ( V i g o , G a l a x i a , L 9 9 0 ) y R o s a l f a d o C a s t r o n o s e u t e m p o ( Í d e n , L 9 8 7 ) de C. Davíes;
RosalÍa de Castro: documentación biográfica y bibliografÍa c r f t i c a ( L 8 3 7 - L 9 9 0 ) d e A . L ó p e z y A . P o c i ñ a ( C o r u ñ a , F u n d a c i ó n P . B a r r j - e d e l a M a z a , L 9 9 L , 2 v o l s . ) ; R o s a l f a d e C a s t r o a n d t h e Galicie¡r revival de S. Stevens (Londres, Támesis, L987 ); De musa a l i t e r a t a : e l f e m i n i s m o e n I a n a r r a t i v a d e R o s a l f a d e C a s t r o , d e K a t h l e e n N . M a r c h ( S a d a , E d i c i ó s d o c a s t r o , 1 9 9 4 ) ; y 1 a s A c t a s del Congreso Internacional sobre RosalÍa de Castro e o seu tempo
( S a n t i a g o , c o n s e l l o C u l t u r a G a l e g a & U n i v e r s i d a d , 1 - 9 8 6 , 3 v o l s . ) .
y Ia atención crÍtica hacia ellas se ha hecho extensiva también a l a s e s c r i t o r a s f i n i s e c u l a r e s " .
De Gertrudis Gómez de Avell-aneda destacan su Poesfa y e s p i s t o l a r i o d e a m o r y d e a m i s t a d ( M a d r i d , C a s t a l i a , L 9 8 9 ) y l o s estudios de E. Vieira-Branco, Gertrudis Gómez de Avellaneda in the context of XIXth. Century Spanish Liryc (Ann Arbor, Michigan U . P . , t 9 9 3 ) ¡ R . M e C a b r e r a y G . Z a l d f v a r ( e d s . ) y H o m e n a j e a G e r t r u d i s G ó m e z d e A v e l l a n e d a ( M i a m i , U n i v e r s a l , L 9 8 L ) . D e M a r f a Josepa Massanés tenemos una reciente AntologÍa Poética en C a s t a l i a ( M a d r i d , L 9 9 I ) .
Carolina Coronado es también otra de las grandes escritoras del XIX rescatadas en Ios tlltimos añosi entre sus republicaciones más recientes destacan 39 poemas y una prosa (Valladolid, Junta E x t r e r n a d u r a , L 9 8 6 ) , P o e s Í a s ( M a d r i d , C a s t a l i a , L 9 9 L ) y O b r a p o é t i c a ( M é r i d a , E d i t o r a R e g i o n a l E x t r e m a d u r a , t 9 9 3 , 2 v o l s . ) Sobre su figura contamos con los trabajos de f. Pérez GonzáLez, C a r o l i n a C o r o n a d o ( B a d a j o z , D i p u t a c i ó n , 1 9 8 6 ) ; A . C a s t i l l o , C a r o l i n a C o r o n a d o d e P e r r y ( M a d r i d , B e r a m a r , 1 9 8 8 ) ; F . M a n s o N n a r i 1 1 o , C a r o l i n a C o r o n a d o : s u o b r a l i t e r a r i a ( B a d a j o z , D i p u t a - c i ó n , L 9 9 2 ) .
" Aunque Emil-ia Pardo Bazán -fallecida en 1-g2I- no puede c o n s i d e r a r s e a b s o l u t a m e n t e i n s c r i t a e n e l X I X , e l l a e s , p o s i b l e - mente por su cercanÍa aI naturalismo, una de Ias escritoras cuya recuperación comenzó más temprana y profusamente. De hecho, antes de Ia década de los ochenta ya se habfa producido una verdadera avalancha de trabajos sobre la obra de Ia escritora gallega: D.
F. Brown : The Catholic Naturalism of Pardo Bazán (Chapel HiII, T h e U n i v e r s i t y o f N o r t h C a r o l i n a P r e s s , L 9 5 7 ) ¡ ú { . P a t t i s o n : E n i l i a P a r d o B a z á n ( N u e v a Y o r k , T w a y n e I L 9 7 L ) ; C . B r a v o - V i l l a s a n - t e : V i d a y o b r a d e E . P a r d o B a z á n ( M a d r i d , E d i t o r i a l M a g i s t e r i o E s p a ñ o 1 , 1 9 7 3 ) ¡ F . J . B a r r o s o : E I n a t u r a l i s r n o e n l a P a r d o B a z á n
( M a d r i d , P l a y o r , L 9 7 3 ) ; g . V a r e l a J á c o m e : E s t r u c t u r a s n o v e l f s t i - c a s d e E m i l i a P a r d o B a z á n ( S a n t i a g o d e C o r n p o s t e l a , I n s t i t u t o r r P . S a r m i e n t o r r , L 9 7 3 ) ¡ T . A . C o o k : E l f e m i n i s m o e n l a n o v e l a d e l a c o n d e s a d e P a r d o B a z á n ( L a C o r u ñ a , D i p u t a c i ó n P r o v i n c i a l , L 9 7 6 ) ¡ R,A. González Torres: Los cuentos de Emilia Pardo Bazán (Boston, F l o r e n t i a P u b l i s h e r s , 1 9 7 7 ) ¡ J . P a r e d e s N ú ñ e z : L o s c u e n t o s d e E . P a r d o B a z á n ( G r a n a d a , U n i v e r s i d a d , 1 9 7 9 ) . P o s t e r i o r m e n t e , I o s estudios sobre Pardo Bazán no han sido menos numerosos; recorde- mos, por ejernplo, los de N. Clemessy: Emilia Pardo Bazán como novelista (de la teorÍa a la práctiea) ( Madrid, Fundación U n i v e r s i t a r i a E s p a ñ o 1 a , L 9 8 L , 2 v o l s ) ; l t . H e m i n g w a y : E m i l i a P a r d o Bazán. The making of a novelist (canbridge, University Fress, 1 9 8 3 ) ; M . L ó p e z - S a n z : N a t u r a l i s m o y e s p i r i t u a l i s m o e n l a n o v e l f s t i c a d e G a l d ó s y P a r d o B a z á n ( M a d r i d , P l i e g o s , 3 - 9 8 5 ) ; l ' 1 . Baquero Goyanes: La novela naturalista española: Emilia Pardo B a z á n ( M u r c i a , U n i v e r s i d a d , L 9 8 6 ) ; l , t . B i e d e r : r r E m i l i a P a r d o B a z á n y las ttliteratastf : las escritoras del siglo XIX y su literaturarl
( A c t a s d e l X C o n g r e s o I n t e r n a c i o n a l d e H i s p a n i s t a s , B a r c e l o n a , L 9 9 2 , p p . 1 2 0 3 - 1 2 3 . 2 )
Por su parte, también Concepción Arenal, con su personali- dad controvertida y su lucha incesante en favor de su sexo, ha
Este incremento del interés por rescatar el primer corpus sólido del acercamiento de la mujer española a la literatura no ha encontrado, sj-n embargo, continuación y desarrollo en las m a n i f e s t a c i o n e s l i t e r a r i a s d e } p r e s e n t e s i 9 1 o . D e h e c h o , atendiendo a las escasas muestras de reflexión crftica gue Ia contribución de la mujer a la literatura deI primer tercio de s i g l o h a g e n e r a d o , n o s e r f a d i f f c i l p e n s a r q u e a q u é I l a h a s i d o ineXistente o, cuando menos, totalmente irrelevante en eI conjunto del quehacer literario de dicho perfodo.
Y, sin embargo, Ia lista de 1as escritoras cuya actividad se desarrolla entre e1 cambio de siglo y el comienzo de Ia guerra civil no es, ni mucho menos, breve. Evidentemente, contamos con no pocas escritoras cuya obra habfa comenzado ya en eI últino tercio del XIX y que se encuentran, por tanto, a caballo entre las dos centuri-as: e1 caso de Emilia Pardo Bazán éS, en este s e n t i d o , p a r a d i g m á t i c o , a s f c o m o e I d e S o f f a C a s a n o v a , q u i e n , pese a haber nacido en L862, concentra su guehacer narrativo en las dos primeras décadas de esta centuria. El grupo de escritoras españolas que inscriben su obra en eI primer tercio de siglo
sido favorecida por este despliegue de atenciones hacia las e s c r i t o r a s d e c í m o n ó n i c a s . Y a e n L 9 7 3 , I a C o n d e s a d e l C a m p o A 1 a n g e publica un estudio bíográfico-documental sobre la aut,ora titulado C o n c e p c i ó n A r e n a l , l - 8 2 0 - 1 8 9 3 ( M a d r i d , R e v i s t a d e O c c i d e n t e ) ; u n año rnás tarde, Mauro Armiño edita La emancipación de Ia rnujer en España (Madrid, Júcar), donde reúne diferentes textos de Ia autora sobre Ia nujer. En 1-984, Manue1 Rodrfguez Carbajo publica
las Cartas inéditas de Concepción Arenal (Coruña, Diputación) ' En 1"993 se publican sus Obras Cornpletas en edición de Carmen Dlaz C a s t a ñ ó n ( M a d r i d , A t l a s ) , P o e s f a , d e j u v e n t u d ( F e r r o l , E s q u f o ) y tanbién La mujer de} porvenir (Ed. Vicente de Santiá9or Madrid, C a s t a l i a ) . E n t 9 9 4 , E l e n a C a t e n a s e o c u p a d e e I l a e n r r C o n c e p c i ó n Arenal, romántica progresistatf, recogido en el anteriorrnente
citado Escritoras románticas españolas de Marina Mayoral. DeI mismo año es La otra mitad del género humano: l-a panorámlca vrsta n o r C o n c e p c i ó n A r e n a l ( l - 8 2 0 - 1 - 8 9 3 ) ( M á l a g a , U n i v e r s i d a d , L 9 9 4 ) de Ms José Lacalzad.a de Mateo.
DeI mismo modo, Id obra y Ia figura de Rosario de Acuña han cornenzado a salir a la J-uz recientemente gracias a Ia labor de M ¡ . c . S i m ó n P a l r n e r : R i e n z i e l - T r i b u n o . E l p a d r e J u a n ( M a d r i d , C a s t a l i a , L 9 8 9 ) y t r R o s a r i o d e A c u ñ a ( L 8 5 L - L 9 2 3 ) " e n ( V . V . A . A . : S p a n i s h V { o n e n W r i t e r s , W e s t p o r t , G r e e n w o o d P r e s s , L 9 9 3 , PP. 1- f f ) ; t a m b i é n S . S u á r e z S o I f s : t t U n a obra de teatro o l v i d a d a : R i e n z i e l t r i b u n o d e R o s a r i o d e A c u ñ a r r ( l ' l a g i s t e r , J - , L 9 8 3 , P P . 2 O 3 - 2 L O ) .
c o m p r e n d e a s Í a l a s Q U € , p e s e a s e r h i j a s d e l s i g l o a n t e r i o r , desarrol.Ian 1a práctica totalidad de su actividad literaria en eI presente, y también a 1as que comienzan su andadura antes de
la guerra pero la consolidan después deI perfdo bélico: Margarita Nelken y su hermana carmen Eva (LIagda Donato), catalina Albert i paradÍs (Victor Catalá)., Concha Espina, Blanca de los Rfos, M a r f a L e j á r r a g a , P i l a r M i l 1 á n A s t r a y , F e d e r i c a M o n t s e n y , M a r Í a Teresa Léon, y también otros nombres menos conocidos como el de Matilde Ras, Teresa Claramunt, Marfa de Echarri, Concepción G i m e n o d e F l a q u e r , S a r a I n s r l a , M a r f a P i l a r C o n t r e r a s , e t c " ' " '
Claro está que Carmen de Burgos debe ser tarnbién incluida en este grupo. De hecho, aunque como muchas de las anteriormente citadas habfa nacido rozando eI últino tercio del siglo XIXI., SuS obras más ternpranas datan ya de los primeros años de Ia presente centuria"; su extensa producción literaria" se ins-
n En su fntroducción a 1a recopilación Novelas breves de e s c r i t o r a s e s p a ñ o l a s l - 9 0 0 - l - 9 3 6 , A . E . B o r d o n a d a s e ñ a l a e I
o que rodea la literatura escrita por mujeres en este
-perÍodo
y recbge una lista bastante extensa de esóritoras prácticarnentd ignoradas hasta el momento- También ofrece una selección de 1á bibliograffa existente -bastante escasa, como ya señalábamos anteriormente- acerca de Ia obra de
I a s e s c r i t o r a i m á s r e l e v a n t e s ( M a d r i d , C a s t a l i a , L 9 8 9 , P P ' 7 - 5 9 ) 10 E. Starcevic (Carmen de Burgos defensora de Ia mujer, AlmerÍa, Editorial Cajal, tg76) ' P. Castañeda (Carmen de Burgos
f r C o l o m b í n e n , Madrid, iloras y HORAS, !gg4), A . M a r t f n e z M a r Í n f "l" efnreria de Carmen de Aurgos Seguf (Colombine).tt, A1merÍa, ieparata del Bo1etÍn del lnstituto de Estudios Almerienses de Ia n x l e l e n t Í s i r n a D i p u t a c i ó n P r o v i n c i a l , 1 - 9 8 1 - ) y C . N r l ñ e z ( f r l n t r o - ducciónrt a ttl,a ffor de la playart y otras novelas coltes, edición,
j-ntroducción nez Reyr. Madrid, Castalia'
B i b l i o t e c a d e L s c r i t o r a s , 1 - 9 8 9 r P P . g - 7 5 ) c o i n c i d e n e n l a f e c h a Aáf 10 de Diciembre de 1-867 pala eI nacimiento de Carmen de Burgos. Alguna confusión rodea a esta cuestiónr-ya gue parece que colónbine'- posiblemente debido a la diferencia de edad que la separaba de RLnón Gómez de Ia Serna aI que estuvo unida sentimen- tal¡nente- se quitó años de encirna en más de una ocasión, coqueterfa que -na
provocado un tanto de desconcierto entre 1os e s t u d i o s o s . A ; f , C r - a n j e l s e ñ a l a L 8 7 g y C e j a d o r t 8 7 6 - ( F i s t o r i ? d e Ia lengua y Ia literaiura castellana, Tomo XI, Madrid, Revista
ffibliotecas y Museos, L919, PP. 290-4)
" Los primeros libros de los que queda constancia pertene- cen aún a su
"t.p. almeriense, antás Aé ta marcha a Ia capital:
los Ensayos Liteiarios se publican en 1-9OO én Almerla y las Notas Aet atma se publican en 1901- ya en Madrid'
cribe precisamente entre l-9OO y 1932, año en que Ia escritora fallece súbitarnente de una afección pul-monar.
Tanbién en 1a misma lfnea que Ios casos anteriores, rara vez se ofrece a nuestros ojos eI nombre de Ia escritora almeriense en las historias y manuales de literatura que tratan de recoger
12 Aungue Carmen de Burgos se concentró casi exclusivamente en Ia producción de novelas de diferente extensión y cuentos, probó fortuna también a veces esporádicamente- con otros g é n e r o s t a l e s c o m o 1 a p o e s f a ( N o t a s d e l a l n a ) , e l t e a t r o ( T e a t r o irrepresentable), el diálogo (La voz de los muertos) y eI ensayo -manuales de educación femenina (Moderno tratado de labores, ,Lgg.
a r t e s d e l a m u j e r ,
, áouiere usted ser
b e l l a y t e n e r s a l u d ? r . . . ) o s o c i a l ( ) , tratados gastronómicos (éOuiere usted comer bien?, La cocina m o d e r n a r . . . ) , l i b r o s d e v i a j e s ( C a r t a s s i n d e s t i n a t a r i o , P e r e q r i n a c i o n e s , M i s v i a j e s p o r E u r o p a . . . ), reflexiones s o b r e distintos aspectos socj.ales o legales (La protección y Ia higiene d e l o s n i ñ o s , E l d i v o r c i o e n E s p a ñ a , L a m u j e r e n E s p a ñ a , M i s i ó n s o c i a l d e I a r n u j e r , . . . . ) , b i o g r a f f a s y o b r a s d e c r f t i c a l i t e r a r i a ( G i a c o m o L e o p a r d i . S u v i d a y s u s o b r a s , F f g a r o( R e v e l a c i o n e s . E I I a d e s c u b i e r t a . E p i s t o l a r i o i n é d i t o , L d Emperatriz Eugenia, Gloriosa vida y desdichada muerte de Don R a f a e l d e R i e g o , . . . ) , r e c o p i l a c i o n e s d e e n t r e v i s t a s ( C o n f i d e n - c i a s d e a r t i s t a s ) , p r ó l o g o s ( a o b r a s d e L a r r a , A g u s t f n d e F i g u e r o a , P e d r o L u i s d e G á 1 v e 2 , . . . ) y t r a d u c c i o n e s n ú l t i p l e s
( B i a c c o , M o e b i u s , N o r d a u , N e r v a l , R e n a n , R u s k i n , T o l s t o i , S a l g a r i , . . . . ) , e t c . . .
Respecto aI recuento totat de las obras de CoTombine, eI número global sobrepasa, con toda probabilidad, Id centena y nedia. l"tarÍa del Carmen Simón recogler €ñ su manual bio-biblio- g r á f i c o E F c r i t o r a s E s p a ñ o l a s d e l s i g l o X I X c e r c a d e c i e n t f t u l o s originales de Ia autora, sin contar los prólogos y traduccj-ones.
Debemos tener en cuenta además que algunas de dichas obras son recopilaciones que recogen en su interior varios cuentos o novelas breves que habría que añadir a la cifra anterior y que existen arin algunas obras más de CoJ,ornbine que no aparecen en Ia
lista de Marla-de1 Carmen Simón tales como La i.ronÍa de la vida, L a s e n s a l a d i t l a s , G u i o n e s d e l d e s t i n o , E l h a s t f o d e l a r n o r , e t c . . .
Ni que decir tiene que otra de 1as grandes facetas de CoTombine fue Ia de periodista. Desde el cambio de siglo venfa ya 1a autora almeriense colaborando esporádicarnente en distintas publicaciones periódicas: La España artfstica, La Educación, Album lbero-Americano, AB1], etc..., aunque habrá de esperar a 1903 para consagrarse en Ia profesión incorporándose como redactora -la primera mujer, Por otra parter gü€ alcanzaba tal puesto en nuestro pafs- aI Diario Üniversal. Después de esta prueba de fuego, Ia colaboración de Carmen de Burgos Con Ia prensa será absolutamente asidua: el Heraldo de Madrid -para el q,r" actria como corresponsal de guerra en eI conflicto marroquf a 1 o l a r g o d e L 9 0 9 - , L a E s f e r a , N u e v o M u n d o , E l L i b e r a l , P o r e s o s m u n d o s , e t c . . .
más o menos sistemáticamente Ia narrativa de1 primer tercio de siglo", No deja de resultar sorprendente que cuando Carmen de Burgos aparece citada como figura relevante de esta época, 1o haga generalmente en virtud de su contribución a la polftica'o o por su inagotable actividad en eI campo deI feminismo, máxime cuando, como sabemos, Id suya fue una vida dedicada hasta eI final a la escritura; cierto es 9u€, como la misma coTombine reconoce prlblicarnente, ld Iiteratura pudo llegar en muchas ocasiones a convertirse en un medio de vidatu, aungue eIlO no debe hacernos olvidar que para eIla escribir fue, sobre todo' una pasión irrefrenable y una vÍa para encauzar su absoluto cornpromi- s o c o n I a v i d a .
LPor eué, entonces, esa indiferencia postuma hacia una
13 posiblemente las referencias más extensas a Ia escritora en los textos de su época sean las de R. Cansinos Assens, quien en La novela de un literato Ia menciona en repetidas ocasiones recogienao ¡goiá;anécdotas de CoTombine y su cÍrculo (op. cit., M a d r i d , A l i a n z a f r e s , 1 9 8 2 - 4 , 3 v o l s ' ) .
' o AsÍ ocurre, Por ejemplo, en eI libro de C. Fagoaga La voz y e I v o t o d e l a s m u j e r e s ( B a r c e l o n a , I c a r i a ' 1 " 9 8 5 , P P . ] . O I - 2 , t O S , l - L 5 - 1 1 - 8 , l - 3 L , | S Z - S ' l - 8 0 , L 8 7 y 1 9 L ) y e n e l d e A . R o d r i g o M a r l a L e j á r r a g a . u n a m u j e r e n l a s o m b r a ( M a d r i d ' V O S A , L 9 9 4 ' P P .
L 2 4 , l - 3 0 , 2 3 2 y 2 4 5 ) .
ls Recordemos las confesiones que hacla a González Fiol en L a E s f e r a e n L 9 2 2 :
n A ni me ha perjudicado la mayor parte de 7a Tabor periodística a que 7a lucba por' 7a vida me obTigó, 7o mismo que 7as obras prácticas par? 7a mujer
que -he
tenido qie componer... Cuando 979ún inbéci7 pretende hacerme de menos, me lTama 7a iTustre autora áe éOuiere usted comer bien? . . .tt ( rrDomadores de1 éxito. Carmen de Burgos CoTombinett, !B-!-üE-983, rln 442, 2 4 / 0 6 / t 9 2 2 , s . P . )
. . . o l a s r e c o g i d a s e n s u t r A u t o b i o g r a f f a t r ( l - 9 0 9 ) :
,, í Libros ! túuchas traducciones, muchos pró7ogos ' muchos arreg7os... muchos... trabajo de hojarasca para ganar eI sustento" ( ttAutobiograf f atr, publicada por lez primera en prometeo en Agosto de L909 y recogida por Ána Martfnez MarÍn en su Introducción a la obra de ó o T o n b i n e M i s m e j o r e s c u e n t o s ( S e v i 1 I a , E d i t o r i a l e s A n d a r u z a s u n i d a s , L 9 8 6 , P P ' 2 3 - 2 7 ; l a c i t a e s d e l a p '
2 6 ) .
escritora que leÍdos de su
16 Es de sobra conocid.a la tremenda difusión que las colecciones de novela corta tuvieron durante el primer tercio de s i g l o . R e c o r d e m o s a l g u n a s p a l a b r a s d e F . C . S a i n z d e R o b l e s s o b r e la labor de los autoies de narrativa breve de esta época, por é1 recogidos ba jo eI apelativo de trPromoción de EJ. Cuento Semanalrr:
n La ,promoción de El Cuento Semanal' consiguió que e7 Lectór españo7 sintiera especia1 diTección por 1a novela cortá que tanto gustó en el sigTo )ffII
( . . . ). Y 7o Togró,- no só7o por 7a eantidad de novelas breves puestaé en eircuTación (nás de cinco mi7), sino, ad.emás, por 7a caTidad admirabTe de un centenar de e77as, suficientes para consolidar, a 7a ,mayor gloria de ¡as Tetras espáño1as, uno de los nás difíci- 1es géneros narrativos. y todo elTo en el tiempo
líni{e cerrado de dieeiocho años: 19o7-J-925n (F'c' sainz de Robles: La promoción de frEl euento semanalrr, M a d r i d , A u s t r a l , L 9 7 5 , P P . 9 6 - 7 ) .
L. Fernández Cifuentes hace hincapié en las grandes tiradas que alcanzó la novela corta durante eI qrirner tercio de siglo i e ñ a 1 a n d o , a m o d o d e e j e m p l o , 9 ü e a p r i n c i q i o s d e s i g l o l o s folletos áe El Cuento SemanáI alcanzaron los cincuenta y sesenta rnil ejernpfaré- áe algunas obras notables. Asf , la novela popular nunca 11égó a sufrir la crisis de Ia narrativa gue siguió ? Ia primera gúerra rnundiali buena prueba de eIIo es que, como señala -fernándeá
Cifuentes, la rrEstaáÍstica de Ia Prensa Periódica en España referida aI prirnero de Febrero de L92Oü registra nada menos que clnco publicaciones periódicas sirnultáneas de novela, dos en-Barcelona y 3 en Madrid (Teorfa y mercado de Ia novela en E s p a ñ a : d e 1 9 8 a I a R e p ú b 1 i c a , M a d r i d , G r e d o s , L 9 8 2 , P P . 8 2 y L 2 7 ' )
Este éxito se hal]a avalado por el hecho de 9üe, conforme desaparecÍan l-as colecciones, otras nuevas venÍan a remplazarlas con ia colaboración de los mismos autoresi este relevo continuó l}evándose a cabo hasta Ia década de los sesenta, años en gue nuevos nombres vinieron a desterrar definitivamente a los de antes de Ia guerra.
Como se deduce de la bibliograffa de Carmen de Burgos recogida aI final- de este trabajo, ld mayor parte de su obra consíste precisamente en cuentos y narraciones breves publicadas en colecciones de novela corta tales como La Novela Semanal, @' Contemporáneos, La Novela de Hoy, EI cuento semanal, La Novela ffiovefa fé¡nenlná, étc... De hecho, éD su estudio sobre Ia novelJ corta en España, Luis Sánchez Granjel afirrna que casi Ia tercera parte de los tftulos aparecidos en las coleccio- nes de novela bréve durante e1 primer tercio de siglo que no son obra de novelistas erót,icos, pertenecen a CoLombine (ttl,a novela c o r t a e n E s p a ñ a ( L 9 0 7 - l - 9 3 6 ) , C u a d e r n o s H i s p a n g a Í r e , r i c a n o s , n e 2 2 3 , ' J u l i o 1 9 6 g , p p . t 4 - 4 g ) . T e n i e n d o e n c u e n t a e I é x i t o e d i t o r i a l d e estas colecci-ones anteriormente reseñado, hemos necesariamente
llegó sin duda a contarse entre Ios tiempo'", güé fue admirada, respetada
autores más y elogiada
por sus contemporáneost'. . .?
Varias y nuy diversas razones deben ser barajadas a l-a hora de tratar de explicar ese casi absoluto mutismo crftico que ha perseguido a Carmen de Burgos hasta la actualidad'
En primer lugar, debemos hacer referencia a un motivo que d e n o m i n a r e m o s , s i c a b e , f t g e n e r a c i o n a l t t o i n c l u s o r r p r o m o c i o n a l r r ' Y es gü€, como bien se ha encargado F.C. Sainz de Robles de señalar, los escritores que conforman la por é1 llamada trpromo- ción de E7 Cuento SemanaTrr -es decir, los que colaboran en Ias numerosas colecciones de narrativa breve existentes en España entre la primera década del XX y el estaltido de la guerra- han sid.o generalmente obviad.os desde eI punto de vista crftico en favor de las grandes corrientes literarias del cambio de siglo - noventayocho, modernismo y de las creaCiones resultantes del espíritu de Ia posguerra. Se ha generado de este modo, en Io que respecta a la narrativa contemporánea, una suerte de parént'esis que ha mantenido en la sombra a muchos autores cuya principal contribución aI mundo Iiterario se habfa realizado precisamente a través de 1as colecciones de novela corta'e. La obra de Carmen de Burgos constituye uno de 1os olvidos rrpromocionalesfr sin duda desde eI punto de vista cuantitativo y, aunque con excepcio- nes, tanbién desde eI cualitativo- más lamentables.
Sin olvidar 1o que la autora almeriense comparte con otros miembros de su generación, debemos sin embargo insistir tanbién en otro tipo de razones menos generales para ese silencio académico que ha perseguido a CoTombjne durante varias décadas.
En primer lugar, poco ha podido favorecer a Ia difusión de
de concluir que Ia obra de coTombine fue profusamente lefda y apreciada por sus contemporáneos.
" Dejando a un lado la evidentfsina discriminación irnpllci- ta en sus palabras aI referirse a las escritoras como un grupo especial, áparte y susceptible de entrar en comparación con sus colegas varónes, ño cabe buda de que Rafael Marquina trata de ser altamente elogibso cuando define a Carmen de Burgos como "7a itiÁár^ en 1; jerarquía entre 7as escritotas españolas" (R'
^ltarquina: ItRetráto del autortt , €D C. de Burgos : Perdónanps n u e J t r a s d e u d a s , L a N o v e 1 a d e H o y , n e 4 8 7 , ! L / O 9 / L 9 3 1 , P P . 3 y 4 ) .
1 " F . c . S a i n z d e R o b l e s , o p - c i t - , P P . 9 - 1 1 .
su obra Ia condición genérica de Ia escritora; abrfamos esta introdusción haciendo referencia precisamente a 1a falta de atención unas veces y a la relegación voluntaria otras que han sido experimentadas secularmente, y con muy puntuales excepcio- nes, por las escasas contribuciones de Ia mujer al mundo del arte. No resulta sorprendente 9ü€, por razones sexuales obVias,
coTombine haya sido objeto durante años de esa indiferencia que en ocasiones han experimentado ciertos cfrculos eruditos hacia Ia figura de la escritora o de Ia intelectual, poco habituales ambas en 1a vida artfstica española'".
pero si su condición sexual ha podido constituir obstáculo para Ia difusión posterior de su figura y su obra, su militancia po]Ítica ha sido, con toda seguridad, la más grave rémora que ha perseguido a Carmen de Burgos SeguÍ. De hecho, en 1930 CoTombine s e a f i l i a a I P a r t i d o R e p u b l i c a n o R a d i c a l s o c i a l i s t a p a r a convertirse en miembro activo del mismo'o, distinción que ostenta con satisfacción y responsabilidad hasta el momento de s u m u e r t e , e n l - 9 3 2 . E n . c o n s o n a n c i a c o n s u r n i l i t a n c i a r e p u b l i c a n a , debemos destacar la vena proqresista.que acompaña siempre a Carmen de Burgos y que se va agudizando con los años' Anticle-
r.e Es más que probable además que el constante y enconado cuestionarniento cualitativo bajo eI que por Io general se ampara d i c h a i n d i f e r e n c i a h a c i a l a c i e a c i ó n f e m e n i n a s e e x p l i q u e ' . ? 1 rá"á= parciatmente, atendiendo a Ia existencia de una prevención
instiniiva en las esferas académicas hacia Ia novedad. Poco oportuno resultarfa, en consecuencia, tratar de justificar eI rálegamiento que ha sufrido la obra de carmen de Burgos recu- rrieádo, como tantas veces, a criterios cualitativos, .máxime cuando hablar de rtcalidad literariarr implica necesariamente internarse en el terreno de Io opinable, peiaienaose en cuestio- n e s d i f u s a s , s u b j e t i v a s y d e e s c a s o r i g o r c i e n t Í f i c o .
'o La actividad polftica de Carmen €Sr en Ia década de los treinta, infatigabld, acudiendo a todos Ios acontecimientos ráprrUfiáanos. En eI Congreso celebrado en l-931- en Madrid, Carmen'
="'pr."enta como aetegáda de varios pueblos de Ia provincia;
Oesfues del verano, acúde constantenente a Ia.sede del partido tfrá""i="" feiré, L2) interesada po5 el debate que mantienen Clara Campoamoi y Vi"úotia Kent por e-l asunto del voto femenino;
tanbién en Septienbre del- mismo año Carmen participa en el homenaje de lo3 radicalsociafistas a Nicolás Salmerón celebrado en AlmárÍa, a""a" pionuncia un discurso en honor de su paisa- tto.(p. CasÉañeda: iarmen de Burgos ltColombinett, Madrid, horas y H O R A S , L 9 9 4 ) .
rical to eS por descontado, proponiendo siempre en sus novelas un panteÍsmo alegre y vitalista que choca con Ia piedad oscura y angustiada de Ia lglesia catóIicat antiinstitucional también, luchando por hacer prevalecer aI individuo sin Ia constricción c o n s t a n t e d e l g l e s i a , E s t a d o y s o c i e d a d t p r o l i b e r a l , h a s t a I a médula r €[ Su mo'ra1 personal aI margen de las convenciones y en
su defensa apasionada de} amor libre, del divorcio, de Ia f e l i c i d a d y d e I a r e a l i z a c i ó n p e r s o n a l s i n l l m i t e s " i y f i n a l - mente, también fe¡ninista, convencida de Ia necesidad de la lucha conjunta y siempre con Ia mirada puesta en un porvenir más halagüeño para su sexo.
H a r t o d i f f c i l h u b i e r a s i d o r € D e I p e r l o d o d e 1 a p o s g u e r r a , rehabilitar a alguien gu€, como carmen de Burgos, expiró con el g r i t o d e I t i V i v a l a R e p r l b l i c a ! t t e n l o s l a b i o s , r e n u n c i ó a I D i o s de los demás hombres, puso su vida aI servicio de la libertad y se atrevió además a todo elIo desde su condición femenina'
Esta es posiblemente Ia razón más relevante de que hallemos, aI repasar Ia bibliografÍa sobre Ia autora, un vacfo tan enorme - alrededor de cuarenta años- entre las más tardlas referencias que de ella hacen sus contemporáneos" y las escuetas páginas que
21 Recordemos, en este sentido, algunas palabras de la a u t o r a :
,, Lo inmoraT no existe sino en Jas aTmas corrom- pidas. tlirando de frente a 7a vida, sin hipo_cresía, fro áxiste eL mal ( ... ) . lfuestro único juez debe ser 7a propia conciencia" (trDiálogo entre Ia Autora y su G e n i o F a m i l i a r r r , e n i a v o z d e l o s m u e r t o s , V a l e n c i a , S e r n p e r e , s . a . , p p . g - l z i I a c i t a e s d e l a p ' 1 0 ) '
22 Varios fueron los artÍculos periodfsticos que se Ie dedicaron en su tiempoi algunos de e1los son de carácter personal
(E. GonzáIez FioI: rrDomádores de1 éxito: Carmen de Burgos é á l o n f i n e t r , b - E s f e r a , n n 4 4 2 t 2 4 / O 6 / L 9 2 2 , Y A . C a r b o n e : r r M u j e r e s ' - ; ; i i ; t . " í ' , @ ' ' a o , ñ o L I 7 9 , t L / o 8 / I g 1 " 6 ) ' o t r o . s i n s i s t e n
á"- rü actiriiaaa perioaistica (J. Montero Alonso: trCarmen de eürgo= (Colonbin"¡- fu" Ia autora de la primera encuesta periodfs- tica en torno al divorciorr, Nuevo Mundo, año XXXVIII , 24/lO/1-931-) o literaria (Fortunio: ItTres }ibros interesantestr, Nuevo Mundo, n e 1 _ 4 0 4 , L o / t 2 / t g 2 T t a . G o n z á I e z B f a n c o : t r l , e t r a s e s p a ñ o l a s - C u e n t o s d e b o T o m b i n e t , R e v i s t a C r f t i c A , P , F e b r e r o L 9 0 9 ) , e incluso contamos con várias notas necrológicas dando noticia de su falleciniento (Ánónino: rrl,os partidos Republicanos: En memoria
c o m i e n z a n a d e d i c a r l e l o s e s t u d i o s o s a l l á p o r l o s s e t e n t a . Pocas referencias a Su persona encontramos, no obstante, antes de 198023: 1as brevÍsimas páginas que le dedica Ramón Gómez de la Serna en Automoribundia que arln Io son más si pensamos que l-a de ambos fue una relación de dos décadas2o- y Ia
d e C a r m e n d e B u r g o s f t , E I l . i b e r a l , a ñ o L I V , L 3 / t O / t 9 3 2 : - A n ó n i m o : rrUna escritora ilustre que desaparece: cuando se celebraba una reunión literaria en el CÍrculo Radical Socialistart, He.ra.Ldo., año X L I I , L O / L O / 1 9 3 2 ; A n ó n i m o : r t M u e r t e de una escritora i l u s t r € t t , E L S o 1 , a ñ o X V I I O 9 / L O / L 9 3 2 ) .
. Aunque su contemporáneo -y anigo- Rafael Cansj-nos Assens no recoge sü nombre en 1á clasificación que realiza de los escrito- r e s á e e s t a é p o c a ( L a n u e v a l i t e r a t u r a : L a s , e s c u e l a $ , M a d r i d , P á e z , L 9 2 5 , V o I I I ) , s f h a b l a d e e l l a e n v a r i a s o c a s i o n e s a I o l a r g o d e L a n o v e l a d e u n l i t e r a t o ( o p . c i t . ).
Por su parter €ñ Lg]-g Julio Cejador y Frauca le dedica un breve párrafo en su Historia de Ia Lengua y de la.Literatura castelÍana, errando por cierto en bastantes de sus afirrnaciones como, por ejemplo, Ia de que CoTombine hubiera enviudado a los diecisiete años, gü€ tuviera un carácter ligero y voluble, que se complaciera en 1o noble y 1o bel1o antes que en el naturalismo y, muy especialmente, güe no llevara tesis a sus novelas (op.
c i t . , T o m o X I , M a d r i d , G r e d o s ' 1 9 7 3 , P P . 2 9 O - L , 2 9 3 - 4 ) -
t. Y las que encontramos son, generalmente, poco acertadas.
A s Í o c u r r e , p o r e j e m p l o , c o n 1 a c l a s i f i c a c i ó n q u e r e a l i z a E . d e Nora en La Novela Española Contemporánea (Madrid, Gredos , L958, T. I), incluyendo a Carmen de Burgos en e1 grupo de los rrintelec- t u a l e s r r ( ¡ t ) ; j u n t o a L u i s A r a q u i s t a i n y R a m ó n M a r f a T e n r e i r o , e n t r e o t r o s . . . ( p p . 4 9 - 5 3 ) .
'o Asombra comprobar eI limitado espacio que ocupa Carmen de Burgos, de quien tantas cosas aprendió'y con quien compartj-ó numerosas experiencias personales y literarias, en las memorias de Gómez de Ia Serna. Esto es 1o Qü€, en sumar DOS dice eI escritor de su compañera sentimental de tantos años:
" Por entonces aparece en mi 7o excePcionaT, el amor compatible con eI ser literato, 7a relación con 7a escritora que vive independientemente aunque pobre' garcias a articuTos mal pagados, a un puesto de
maestra y a traducciones: Carmen de Burgos- (. -. ) Hermosa, andaTuza, noble, en 7a plenitud de sus treinta años, quiere luchar como mujer y escritora contra Jos prejuicios y tealizar en las novelas Los
idiTios a Los gue se opone 7a vida- ( - - - )
La escritora que habia pretendido tener un saLón Titerario a su entrada en Madrid, 7o habia Tiquidado y resplandecÍa en una soLedad sin intrigas, sóLo áispuásta a encontrar 7a vena deL telato vibrante, de 7a idiTica superación, todo al cotrer de una pluma que escribía rauda, como pico de tórtola-
tesis de Elisabeth Starcevic, Carmen de Burgos defensora de 1a m u j e r , p u b l i c a d a e n L 9 7 6 p o r I a e d i t o r i a l C a j a l ' u .
Conforme se acerca Ia década de los ochenta, parece despertar en la critica un cierto afán por recuperar la figrura d e C o T o m b i n e . A ú n a s f , l o s a r t f c u l o s p u b l i c a d o s s o b r e e l l a , m á s que centrarse en aspectos puramente literarios, suelen ser excesivamente generales, llevar a cabo una lectura histórica de su figura o dedicarse a completar la invest,igación biográfica comenzada por Starcevic una década antes'". Todos elIos han
Madrid se habia complicado con una maja andaluza, muy mujer y 77ena de grandes ideales't (Automoribundia, B u e n o s A i r e s , S u d a m e r i c a n a , 1 9 4 8 r p p . 2 1 0 - L 1 - ) .
25 Fue éste el primer intento de acercamiento a Ia obra literaria de CoTombine y también eI rlnico estudio biográfico serio con eI que se contaba hasta eI monento. Aun asl, e1 trabajo de Starcevic resulta hoy un tanto limitado ya que su reflexión se apoya rlnicamente en eI análisis de cuatro cuentos (En la sirna, E l a r t í c u l o 4 3 8 , E I a b o g a d o , L o s h u e s o s d e l a b u e l o ) d e l a p r i m e r a época de Carrnen de Burgos. Sus conclusiones acerca de Ia visión que Ia escritora almeriense tiene de Ia rnujer de su tiernpo resultan pues un tanto parciales al carecer del contraste que se obtiene con Ia lectura de sus novelas más tardfas.
" De muy diversa fndole han sido fos trabajos sobre Ia vida de CoTombine y sobre 1a relación de ésta con la historia de su tiempo! los hay que tratan de resaltar la relevancia de Carmen de Burgos ofreciendo una'visión condensada de su vida personal y d e s u a c t i v i d a d p e r i o d l s t i c a y l i t , e r a r i a ; o t r o s p i a c t i c a n I a minuciosa investigación biográfica con eI propósito de enmendar entuertos y vaguedades anteriores; algunos también revelan aspectos curiosos de la vida de Colombjne como su simpatÍa hacia eI pueblo judfo o su vocación viajerai otros insist,en en su defensa de la causa feminista, en su preocupación por diversos a s p e c t o s s o c i a l e s o e n s u n i l i t a n c i a p o l Í t i c a ; 1 o s h a y i n c l u s o que aprovechan Ia extraña relación de Ia autora con Gómez de Ia Serna para dejar clara constancia de que Ia novelista almeriense interesa más a la crftica como posible inspiradora del genio de R a m ó n q u e p o r I a c a l i d a d d e s u s e s c r i t , o s i e t c . . . .
D e s t a c a r e m o s , e n t r e e l l o s , 1 o s s i g u i e n t e s :
R. Lorente: rfCarmen de Burgos CoTombine", Album. Letras- A r t e , n e 6 , 1 9 8 6 , p p . 8 l - - 8 2 .
MartÍnez Marfn, A.i rrl,a Al"merfa de Carmen de Burgos Seguf (Colonbine)'r (Separata del Boletfn del Instituto de Estudios A l m e r i e n s e s , n e I , l - 9 8 1 - r p p . t 5 7 - L 7 5 ) ¡ f r U n a l e c t u r a h i s t ó r i c a d e Carmen de Burgos CoTombinetrr(Andarax. Artes y Letras, AlmerÍa, n e L 7 , 1980 r pp. 5-l-L ) ; rrCarmen de Burgos. Almerf atr (Anel, G r a n a d a , l - 9 8 3 , V o l , I V , p p . I a + z - t + S S ¡ .
A . M i r a s B a l d ó , J . D o m f n g u e z D e l g a d o y M n d e l C . M o r e n o Molón: trCarmen de Burgos. Colombine. Una mu jer fuera de su
sido, Do obstante, superados muy qecientemente por el que constituye, hasta eI mornento, eI estudio biográfico-histórico más documentado de Carmen de Burgos: Carmen de Burgros trColomtlinefr , de Paloma Castañeda".
Pese a este reciente interés por desvelar los entresijos de Ia vida de una luchadora absolutamente extraordinaria para su tiempo, la obra cuantiosa y dispersa de Ia escritora ha seguido, durante años, contituyendo un considerable enigrna. Só1o en los últinos años Carmen de Burgos parece estar siendo descubierta como novelista, a la luz de los trabajos de algunos estudiosos como N. C1émessy, E. Ittartfnez Garrido, M. Ugarte o C. de Urioste'", todos ellos, Do obstante, de corta extensión, obvia-
t i e m p o ' r r €D Axerguia, n e 9 , C ó r d o b a , D i c i e m b r e L 9 8 3 , p p . l - 3 5 - 1 4 0 .
A. Domenech: trCarmen de Burgosrt, €D Gente (Revista Semanal d e D i a r i o L 6 ) , n e ? t S , 3 O / O 5 / L 9 9 3 , p p . 8 3 - 8 6 .
P . C a s t a ñ e d a : t r C a r m e n d e B u r g o s r r ( P o d e r y l i b e r t a d , n o 1 3 , 2 e t r i r n e s t r e l - 9 9 0 r p p . 4 8 - 5 L ) ; r r C a r m e n de Burgos, pionera de una é p o c a t f , ( P a i s a j e s d e s d e e I t r e n , n " t 7 , M a r z o 1 - 9 9 2 r p p . 2 8 - 3 L ) ;
ItCarmen de Burgos y los judfosrr, BA-@., nn 19, verano 3-994r pp.
5 2 - 5 4 ) .
F. Castañeda Muñoz: rrCarmen de Burgos y tlos bien informa- d o s ' ( L a C r ó n i c a , A 1 m e r f a , 1 , o / O 5 / t 9 8 4 , p . 1 0 ) , r r l . a v e r d a d s o b r e el año de nacimiento de Carmen de Burgos. La CoTombinett , (La voz, A l m e r f a , J , O / L 2 / 1 9 8 L , p . 1 0 ) , t ¡ B u r g o s S e g u f , C a r m e n , D o n a c i ó e n R o d a l q u i l a r , n a c i ó e n A l m e r Í a r r ( L a c r ó n i c a , A l m e r f a , 2 0 / O 3 / L 9 9 3 , p . 3 ) .
AgustÍn de Figueroa ¡ trl,a musa L 7 /o 3 / L 9 8 8 , p . 8 4 ) .
Andrés Amorós: rrRecuerdos de C u l t u r a l , 0 6 / 3 , 2 / 1 9 8 0 , p . V I ) .
N . C 1 é r n e s s y : r r U n e p a g e d e 1 ' h i s t o i r e s o c i a l e d e 1 ' E s p a g n e . carmen de Burgos et la polénique sur Ie divorcetr, Annales de la
, n " 3 0 , 1 9 7 8 , p p . L 5 7 - 8 .
c. Bravo-Villasante: rtUna precursora feminista: Carmen de B u r g o s r r , M a d r i d , P u e b l o , T O / L L / L 9 7 9 , p p . L y 2 .
de Ramónrr ( }E.1], madrid, CoTombinett (ABc, Sábado
Burgos. Novela españoIa y 4, Université Paul Valéry,
" o p . c i t .
2 a N. C1émessy: t r C a r m e n d e f e m i n i s m o h a c i a L g z } t t ( Iris, n e M o n t p e l l i e r I I f , L 9 8 3 , p p . 3 9 - 5 3 ) .
E. MartÍnez Garrido: rrEl mito de Ia virgen perseguida en una novela femenina y feministaft, Actas del fX Simposio de 1 a Sociedad Españo1a de Literatura General y Comparada, T. I, Z a y a g o z a , U n i v e r s i d a d , L 9 9 4 , p p . 2 5 3 - 2 6 1 , .
M. Ugarte: trThe generational f a1lacy and spanish tdomen w r i t i n g i n M a d r i d a t t h e t u r n o f t h e c e n t u r y r r , S i g l o X X , L 2 ,
mente limitados al estudio de algunas novelas concretas de la a u t o r a .
La mejor perspectiva global de Ia obra de CoTombine nos Ia ofrece Concha Núñez en su rrlntroduccióntt a La flor de Ia playa v otras novelas cortas de Carmen de Burgos, donde, además de analizar especÍficamente 1as novelas recopiladas en el volumen, l-Ieva a cabo un repaso bastante exhaustivo de la narrativa corta y larga de Ia escritora. Y es que Ia republicación reciente de varias novelas d,e CoTombine ha dado pie tanbién a nuevos enfoques crfticos sobre su quehacer literario. ocho obras han visto la Iuz a 1o largo de Ias dos rllti¡nas décadas con sus correspondientes estudios introductorios: El hombre negro y Villa- I'larfa fueron I a s p r i r n e r a s e n e d i t a r s e e n E m i l i a n o E s c o l a r ( L 9 8 0 ) c o n i n t r o d u c - ción de R. Romái unos años después, Ia Biblioteca de Cultura Andaluza pubtica Mis mejores cuentos, prologada por A. Martfnez M a r Í n i e n l g l g , 1 á t t B i b l i o t e c a d e E s c r i t o r a s r r d e C a s t a l i a s e ocupa de CoJo¡nbine en dos volúmenes: eI anteriormente citado de Concepción Núñez Rey, recopilación de siete novelas cortas de Ia autora, y eI de Ángela Ena Bordonada, Novelas-breves de escrito- ras esnaño1as l-900-l-936, al que también hemos hecho referencia más arriba y que inclüYé, entre las narraciones recogidas, la de Carmen de Burgos trl,os negociantes de la Puerta de1 Solrr. Tanbién en ese mismo año aparece Los anticuarios en Biblioteca Nueva precedido por eI estudio introductorio de J.Ms Marco rrEl n a t u r a l i s m o f e l i z d e C o T o m b i n e t t . F i n a l m e n t e , e n l - 9 9 1 - , 1 á E d i t o r i a l C a j a l d e A 1 m e r Í a p u b l i c a ,
una de 1as rlltimas novelas de a l m e r i e n s e : P u ñ a . d e c l a v e l e s .
No ha conseguido este reciente interés por }a producción literaria de Colombine mitigar la severidad de la crftica a la
edición de Miguel Naveros, autora con ambientación
: ttCanonicidad y feminismo: 1os textos de R o m a n c e L a n g u a g e s A n n u a l , 5 ( l - 9 9 3 ) ; p p . 5 2 7 -
en 1 a
L 9 9 4 , p p . 2 3 5 - 5 0 . c . d e U r i o s t e Carmen de Burgosrr,
5 3 2 .
Todos elIos se centran en la obra puramente literaria de Carmen de Burgos, aunque generalmente linitándose a las novelas más conocidas de la autora y más representativas de sus simpatfas h a c i a I a c a u s a f e m i n i s t a : L a m a l c a s a d a , E l a r t f c u l o 4 3 8 , L ? Érnp,a r EI hombre negro, El abogado, etc. . .
hora de valorar su contribución a Ia narrativa españoIa; y es gü€r si en 1o que al contenido respecta la unanimidad es absoluta al reconocer la relevancia de 1os temas elegidos por Ia autora para contribuir a la lucha social desde sus novelas, también existe una casi total coincidencia en señalar las torpezas e i m p e r f e c c i o n e s q u e s u e s t i l o p r e s e n t a . A s í , l d l i s t a d e c a r g o s contra el talento narrativo de CoTombjne es larga y sustanciosa y aunque algunas contribuciones a la cuestión se desautorizan por sf mismas'n, cierto es que la mayor parte de elIas dan en eI c I a v o .
AsÍ, por ejernplo, Andrés Amorós señala para sus novelas un estilo envejecido apoyado en Ia omnisciencia, unos personajes maniqueos de escasa complejidad psicológica y un lenguaje excesivamente folletinesco'o. José MarÍa Marco, €D su prólogo a Los antiquarios, critica eI derroche cuantitativo de CoTombine a la hora de escribirr generalmente a costa de la brillantez del r e s u l t a d o f i n a l , y s u a p e g o a l a t r a d i c i ó n l i t e r a r i a , p o c o d a d a a Ia experimentación .formal. Seña1a asimismo tres torpezas fundamentales en eI estilo de Ia escritora, todas ellas derivadas de su vinculación a la literatura decimonónica: el didactismo de
ralz regleneracionista, €1 acercamiento excesivo de sus novelas aI cuadro de costumbres y el tratamiento naturalista del caso p a t o l ó g i c o " .
Por otro lado, Ia explotación reiterada de las técnicas del melodrama en Ias novelas de CoTombine ha sido señalada por Nelly
C 1 é m e s s y y E . M a r t Í n e z G a r r i d o " . E s t a ú l t i n a r € D v i r t u d p r e c i - samente de 1os recursos populares y folletinistas de los que se sirven hasta Ia saciedad, ni-ega a los textos de Ia escritora
' " Asf, por ejemplo, subjetiva y desbordante de prejuicios se halla la valoración realizada por J. Cejador cuando afirma que Carmen de Burgos " escribe con 7a Tigereza y volubiTidad de su carácter y 7a sensibilidad propia de su sexo" ( Historia de la
l e n q u a v I a t i t e r a t u r a c a s t e l l a n a s , o P . c i t . , p . 2 9 o ) .t o A. Amorós, art. cit.
" J . M e . M a r c o , o P . c i t . , P P . 1 3 Y 2 1 .
" ' N . C 1 é m e s s y , a r t . c i t . , p . 5 0 .
E . M a r t i n e z G a r r i d o , a r t . c i t . , p . 2 5 5 .
a l m e r i e n s e e l t f t u l o d e t t f e m i n i s t a s t r p a r a i n c l u i r l o s b a j o I a etiqueta de rrfemeninostr i denuncia tanbién Ia vena moralista de Carmen de Burgos, que convierte sus obras en textos de pedagogfa practica, y sü ya mencionado tradicionalismo formal, caracteriza- do por la existencia de un narrador omnisciente que jamás se aventura en Ia exploración de1 estilo indirecto libre, €f desarrollo de tópicos temáticos comunes, Ia utilización de un estilo altisonante y pomposo y Ia delineación de personajes maniqueost'.
Quizá e1 problema más arduo planteado a la labor crftica por Ia obra de Carmen de Burgos haya sido la dificultad para adscribirla a una escuela o corriente literaria especlfica. De hecho, a 1a hora de describir su producción narrativa o de emparentarla con uno u otro grupo de narradores, sorprende Ia pluralidad de Itetiquetasrr ba jo las que es posible enca jar sinultáneamente Ia obra de la escritora almeriense. La bibliogra- ffa sobre ella existente hasta eL momento vacila tanbién en este asuntot eI máximo punto de acuerdo al que han llegado los estudiosos de su obra parece ser eI reconocimiento casi unánime de su parentesco con eI costumbrismo decimonónico'o, tanto por la sutilfsi¡na capacidad de observación que sus reLatos demuestran como por su adecuación aI afán didáctico, ya presente en Ia clásica novela de costumbres contemporáneas.
Por otra parte, la sensualidad que enana inevitablernente de1 pantelsmo vitalista y redentor presente en sus relatos, hd despistado en ocasiones a algunos estudiosos, gué han llegado a acercar erróneamente a Colombine a Ia práctica de la novel-a erótica. Dejando aparte que ambas comparten eI mismo cauce de publicación, las colecciones de novela breve, y que de algunas escenas -más bien pocas- de los relatos de Carmen de Burgos pueda desprenderse un cierto erotismo, no es posible ignorar que poco
E . M a r t l n e z G a r r i d o , i b Í d e m .
c . B r a v o V i l l a s a n t e , a r t . c i t . , p . l - . J . M e M a r c o , a r t . c i t . , p . l - 8 .
N. C1énessy, ftCarmen de Burgos ¡ novela españoIa y f e m i n i s m o h a c i a L g z l t t , a r t . c i t . n p p . 3 9 - 4 0 .
A. MartÍnez Marfn, rrUna lectura histórica de Carmen de B u r g o s C o T o m b i n e t t , a r t . c i t , . r s . p .
3 4
tiene en común Ia prudencia -ñoñerÍa, a veces- de 1as descripcio- nes de ta escritora almeriense con Ia procacidad de muchas de las novelas deL primer tercio de siglo agrupadas generalmente bajo el epÍgrafe de rrnarrativa eróticarr, como las de Alvaro Retana, J o s é M a r Í a C a r r e t e r o , J o a q u Í n B e 1 d a , e t c . . . " '
La vacilación entre realismo y naturalismo para definir el- procedimiento narrativo de CoTombine es otra de las constantes que preside el acercamiento de Ia crftica a su obra hasta el momento presente. Existe en general una coincidencia casi absoluta en señalar la continuidad en sus relatos de rasgos propios de ambas corrientes literariás'", aunque la prerninencia
3s Nada, €n cualquier caso, gue justifique apreciaciones como Ia siguiente:
" Carmen de Burgog ofrece un Panorama femenino en su noveLa erótica verdaderamente nuevo e inesperado.
Seria la CoLette a 7a españo7a, si es que cabe la comparación entre una españo7a y una francesa, siempre t a n d i f e r e n t e s " ( C . B r a v o - V i l l a s a n t e , a r t . c i t . , p . 2 ) .
Poco afortunada, entre otras cosas, la comparación con una escritora a 1a que Carmen de Burgos detestó tan hondamente.
c o n m á s c l a r i d a d s e r e f i e r e a e l l o J , M e M a r c o e n s u Introducción a Los anticuarios:
" En Colombine, como en otros muchos escritores de 7a época, esüe arrobamiento receToso desemboca en 7a práctica de una Titeratura erótica que sóLo en contadas ocasiones desemboca en un vaho más denso, más sofocante (... ) E77a misma, y aunque fuera sin 77egar a Las osadias de FeTipe Trigo, Joaquín Be7da, Alvaro
Retana, Hoyos y Vinent o José Iúaría Carretero ( ... ) , habia dado a7gún paso en 7a dirección de un erotismo más explicito, relacionado siempre con eI surgir de fuerzas elementales e irresistibles" (art. cit., p.
1 e ) .
'" Una excepción Ia constituyen los estud.ios de J. Cejador y F. C. Sainz de Robles. El primero seña1a explfcitamente al respecto que eI estilo de Carmen de Burgos " es realista, fro
naturalista, ni gusta de hurgar en los estercoTeros, antes c o m p T á c e s e e n 7 o n o b l e y b e 7 7 o " ( o p . c i t . , p . 2 9 t ) i como se hará evidente en el estudio que sigue a esta introducción, Cejador andaba un tanto desencaminado en su valoración de la obra de la escritora almeriense.
Por su parte, Sainz de Robles obvia absolutamente cualquier referencia a la presencia de rasgos naturalistas en la obra de
2 0