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UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID

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UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID

FACULTAD DE FILOLOGÍA Departamento de Filología Inglesa I

ESTRUCTURA Y FUNCIÓN DEL TEXTO ECONÓMICO:

FUNDAMENTOS DE UNA LÉXICO-GRAMÁTICA DEL DISCURSO ECONÓMICO EN ESPAÑOL Y EN INGLÉS

MEMORIA PRESENTADA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTOR POR

Marciana Loma-Osorio Fontecha

Bajo la dirección de los Doctores:

Ana Pinto Muñoz Valerio Báez San José

Madrid, 2004

ISBN: 84-669-2527-9

(2)

ESTRUCTURA Y FUNCIÓN DEL TEXTO

ECONÓMICO: FUNDAMENTOS DE UNA LÉXICO- GRAMÁTICA DEL DISCURSO ECONÓMICO EN

ESPAÑOL Y EN INGLÉS*

Tesis presentada por la Licenciada Marciana Loma-Osorio Fontecha en la Facultad de Filología (Departamento de Filología Inglesa I) para optar al grado de doctora en Filología Inglesa

Madrid, 22 de junio de 2004

V. B. Directora V.B. Director

Dra. Ana Pinto Muñoz Dr. Valerio Báez San José

* La última etapa de realización de este trabajo ha sido posible gracias a una licencia por estudios para profesores de IES concedida por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid.

(3)

A mi padre, Juan Manasés ( ), A mi madre, Carmen,

A mis hermanos y sobrinas, A Ana Amado Rojas,

por tantas cosas.

(4)

ÍNDICE

0. INTRODUCCIÓN. 10

1. ESTADO DE LA CUESTIÓN. 13 1. 1. LENGUA Y METALENGUA. 14 1. 1. 1. LENGUA Y METALENGUA. SU PROBLEMÁTICA. 14 1. 1. 1. 1. LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN SOBRE LAS METALENGUAS (LSP). 17 1. 1. 1. 1. 1. ENFOQUE LEXICOLÓGICO O TERMINOLÓGICO. 22 1. 1. 1. 1. 2. ANÁLISIS FUNCIONAL DEL DISCURSO. 23 1. 1. 1. 1. 3. LA ESTILÍSTICA FUNCIONAL. 25 1. 1. 1. 1. 4. ESTUDIO DEL LENGUAJE COMERCIAL. 26 1. 1. 1. 1. 5. LA PERSPECTIVA FILOSÓFICA. 27 1. 1. 1. 1. 6. AVANCES EN LA TRADUCCIÓN CIENTÍFICO-TÉCNICA. 28 1. 1. 1. 1. 7. TEORÍA SOBRE LOS SUBLENGUAJES. 29 1. 1. 1. 2. ETAPAS DE LA INVESTIGACIÓN REALIZADA EN EL CAMPO

DEL INGLÉS PARA FINES ESPECÍFICOS (ENGLISH FOR SPECIFIC

PURPOSES). 30

1. 1. 1. 3. CARENCIAS DENTRO DEL CAMPO DEL ESTUDIO DE LAS

LENGUAS PARA FINES ESPECÍFICOS (LSP RESEARCH). 34

1. 2. EL TEXTO. 36

1. 2. 1. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS TEXTOS TÉCNICOS Y TÉCNICO-DIVULGATIVOS. TIPOLOGÍA Y COMPONENTES

ESTILÍSTICOS. 36

1. 2. 1. 1. BASES PARA UN ESTUDIO MÁS PROFUNDO DE LAS LENGUAS PARA FINES ESPECÍFICOS (LSP) BASADAS EN LA LINGÜÍSTICA

DEL TEXTO. 44

1. 2. 1. 2. EL TEXTO TÉCNICO. 45 1. 2. 1. 2. 1. EL LENGUAJE ADMINISTRATIVO EN ESPAÑOL. 48

1. 2. 1. 2. 2. EL TEXTO ECONÓMICO. 48

1. 2. 1. 2. 2. 1. EL TEXTO ECONÓMICO EN INGLÉS. 50 1. 2. 1. 2. 2. 1. 1. EL CORREO ELECTRÓNICO COMERCIAL (BUSINESS E-MAIL). 52 1. 2. 1. 3. EL TEXTO TÉCNICO-DIVULGATIVO EN ESPAÑOL. 54

(5)

1. 3. DICCIONARIOS Y LEXICONES. 56 1. 3. 1. EL DICCIONARIO TÉCNICO FRENTE AL DENOMINADO

DICCIONARIO ACADÉMICO. 57

1. 3. 1. 1. EL TRATAMIENTO DE LOS TÉRMINOS EN EL DENOMINADO

DICCIONARIO ACADÉMICO. 57

1. 3. 1. 2. EL DICCIONARIO TERMINOLÓGICO. 58 1. 3. 1. 2. 1. MACROESTRUCTURA DE UN DICCIONARIO TERMINOLÓGICO.

SU PROBLEMÁTICA. 59

1. 3. 1. 2. 2. MICROESTRUCTURA DE UN DICCIONARIO TERMINOLÓGICO.

SU PROBLEMÁTICA. 61

1. 3. 1. 2. 2. 1. LA DEFINICIÓN. 62 1. 3. 1. 2. 2. 2. LAS INFORMACIONES. 63 1. 3. 1. 2. 2. 3. LA REFERENCIA A RASGOS REALES COMO CARACTERÍSTICA DE

LOS CONTENIDOS DE LAS DEFINICIONES TERMINOLÓGICAS. 65 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. PALABRAS Y TÉRMINOS. 65 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 1. EL SUSTANTIVO EN EL DICCIONARIO TÉCNICO INGLÉS. 65 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. SIGLAS Y ACRÓNIMOS. SU PROBLEMÁTICA. 66 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. 1. TIPOLOGÍA. 66 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. 2. LA DERIVACIÓN DE LAS SIGLAS EN ESPAÑOL. 68 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. 2. 1. DERIVADOS NOMINALES DE SIGLAS. 69 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. 2. 2. LOS DERIVADOS ADJETIVALES DE SIGLAS. 69 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. 2. 3. LOS DERIVADOS ADVERBIALES DE SIGLAS. 69 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. 2. 4. LOS DERIVADOS VERBALES DE SIGLAS. 70 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. 3. LA COMPOSICIÓN POR SIGLAS EN ESPAÑOL. 70 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. 4. LAS SIGLAS EN EL DISCURSO TÉCNICO. 71 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. 5. MOTIVACIÓN Y FORMACIONES A PARTIR DE SIGLAS. 71 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. 5. 1. TIPOS DE MOTIVACIÓN. APLICACIÓN A LA LEXICOLOGÍA. 71 1. 3. 1. 2. 2. 3. 1. 2. 5. 2. ACRÓNIMOS Y MOTIVACIÓN. SU PROBLEMÁTICA. 71 1. 3. 1. 2. 2. 3. 2. SINTAGMAS FIJOS Y SEMIFIJOS. 76 1. 3. 1. 2. 3. EL DICCIONARIO TERMINOLÓGICO BILINGÜE. SU PROBLEMÁTICA. 78 1. 3. 1. 2. 3. 1. INFORMACIÓN GRAMATICAL INCLUÍDA EN CUATRO

DICCIONARIOS TÉCNICOS BILINGÜES. 79

(6)

1. 3. 1. 2. 4. ASPECTOS GRAMATICALES ESENCIALES EN UN

DICCIONARIO TERMINOLÓGICO. 79

1. 4. CONSTITUCIÓN Y PROCEDENCIA DEL VOCABULARIO ECONÓMICO ACTUAL EN ESPAÑOL. ESTADO DE LA CUESTIÓN. 80

1. 4. 1. EXTRANJERISMOS. 81

1. 4. 2. PRÉSTAMOS. 81

1. 4. 3. CALCOS SEMÁNTICOS. 82

1. 4. 4. CREACIÓN NEOLÓGICA.. 82

1. 4. 5. CREACIÓN METAFÓRICA EN INGLÉS Y EN ESPAÑOL. 83

1. 4. 6. TÉRMINOS PROCEDENTES DE LA CREACIÓN A PARTIR DE SIGLAS. 84 2. LÉXICO Y SINTAGMAS FIJOS COMPARADOS DE LAS METALENGUAS ECONÓMICAS ESPAÑOLA E INGLESA. 86

3. CONCLUSIONES. 1174

3.1. CATEGORÍA GRAMATICAL 1174

3.1.1. CATEGORÍA GRAMATICAL (ESPAÑOL). 1175

3.1.1.1. ADJETIVO. 1177

3.1.1.1.1. PREFIJOS Y SUFIJOS. 1178

3.1.1.1.2. EXAMEN DE LAS METÁFORAS CON ADJETIVO. 1179

3.1.1.2. VERBOS Y SINTAGMAS VERBALES. 1179

3.1.1.2.1. PREFIJOS Y SUFIJOS. 1181

3.1.1.2.2. DIÁTESIS. 1182

3.1.1.2.3. EXAMEN DE LAS METÁFORAS CON VERBO. 1186

3.1.1.3. SUSTANTIVO. 1186

3.1.1.3.1. PREFIJOS Y SUFIJOS. 1189

3.1.1.3.2. ANGLICISMOS. 1192

3.1.1.3.3. PRÉSTAMOS LÉXICO-SEMÁNTICOS. 1192

3.1.1.3.4. EXAMEN DE LAS METÁFORAS CON SUSTANTIVO. 1193

3.1.1.4. SINTAGMA NOMINAL. 1193

3.1.1.4.1. CLASIFICACIÓN DE LOS SINTAGMAS NOMINALES. 1196

3.1.1.4.2. EXAMEN DE LAS METÁFORAS CON SINTAGMA NOMINAL. 1201

3.1.1.4.3. SIGLAS. 1202

3.1.1.5. ADVERBIO. 1203

(7)

3.1.1.6. SINTAGMA ADVERBIAL, ADJETIVAL Y PREPOSICIONAL. 1203

3.1.2. CATEGORÍA GRAMATICAL (INGLÉS). 1204

3.1.2.1. ADJETIVO. 1206

3.1.2.1.1. CLASIFICACIÓN DE LOS ADJETIVOS. 1207

3.1.2.1.2. PREFIJOS Y SUFIJOS. 1208

3.1.2.1.3. EXAMEN DE LAS METÁFORAS CON ADJETIVO. 1209

3.1.2.2. VERBOS Y SINTAGMAS VERBALES. 1209

3.1.2.2.1. CLASIFICACIÓN DE LOS VERBOS. 1211

3.1.2.2.2. PREFIJOS Y SUFIJOS. 1212

3.1.2.2.3. DIÁTESIS. 1213

3.1.2.2.4. EXAMEN DE LAS METÁFORAS CON VERBO. 1221

3.1.2.3. SUSTANTIVO. 1221

3.1.2.3.1. CLASIFICACIÓN DE LOS SUSTANTIVOS. 1223

3.1.2.3.2. PREFIJOS Y SUFIJOS. 1226

3.1.2.3.3. EXAMEN DE LAS METÁFORAS CON SUSTANTIVO. 1231

3.1.2.4. SINTAGMA NOMINAL. 1232

3.1.2.4.1.CLASIFICACIÓN DE LOS SINTAGMAS NOMINALES. 1236

3.1.2.4.2. EXAMEN DE LAS METÁFORAS CON SINTAGMA NOMINAL. 1241

3.1.2.4.3. SIGLAS. 1242

3.1.2.5. ADVERBIO. 1243

3.1.2.6. SINTAGMA ADVERBIAL, ADJETIVAL Y PREPOSICIONAL. 1243

3.1.2.6.1. EXAMEN DE LAS METÁFORAS CON SINTAGMA ADVERBIAL, ADJETIVAL O PREPOSICIONAL. 1243

3.2. DEFINICIONES. 1244

3.2.1. ESPAÑOL. 1244

3.2.2. INGLÉS. 1246

3.2.3. AMBOS IDIOMAS. 1248

3.3. EJEMPLOS. 1248

3.3.1. DATOS ESTADÍSTICOS. 1249

3.3.2. DESCRIPCIÓN INICIAL DE LOS RESULTADOS. 1254

3.4. CORRELATO EN INGLÉS. 1255

3.4.1. CAMBIO DE CATEGORÍA GRAMATICAL. DATOS ESTADÍSTICOS. 1255

(8)

3.4.2. DESCRIPCIÓN INICIAL DE LOS RESULTADOS. 1259

3.5. SUBÁMBITOS DE LA ECONOMÍA. 1267

3.5.1.CLASIFICACIÓN DE LOS LEMAS SEGÚN EL NÚMERO DE CASOS DOCUMENTADOS. 1267

3.5.1.1. ESPAÑOL. 1267

3.5.1.2. INGLÉS. 1269

3.5.2. DESCRIPCIÓN INICIAL DE LOS RESULTADOS. 1271

3.5.3. GRÁFICOS DE LOS SUBÁMBITOS DE LA ECONOMÍA DOCUMENTADOS. 1274

4. BIBLIOGRAFÍA. 1276

5. ÍNDICE ANALÍTICO. 1298.

(9)

"Economics is a field of articles rather than one of books. . . " (A. Klamer, D. N. McCloskey, y R. Solow ((1988): p. 7))

(10)

0. INTRODUCCIÓN.

La tesis que hoy presentamos, "Estructura y función del texto económico: fundamentos de una léxico- gramática del discurso económico en español y en inglés ", en sus orígenes, estuvo inscrita dentro del proyecto LINGUA-ECO-JURA-DICT de las Universidades de Münster, Atenas y Carlos III de Madrid y la empresa ICOS Gmbh de Münster, contrato nº 93-09 / 1190 / D-III para la realización de un diccionario informatizado multilingüe de términos jurídicos y económicos en español, inglés, alemán, francés y griego. Nuestra tarea consistió en la aportación del listado de palabras más comunes en español en los textos económicos, su ejemplo correspondiente en nuestro idioma, así como su correlato formal en inglés.

Fue sólo la primera parte de nuestro trabajo, ya que la labor de investigación desarrollada va mucho más allá de la elaboración de un listado de términos económicos en inglés-español (no debemos olvidar que una gran parte de la Lingüística moderna, con representantes tan importantes como Z. S. Harris o M. Gross, se ha convertido en léxico-gramática).

Como el título de la tesis indica, nos propusimos aportar una base rigurosa y los primeros pasos hacia la estructura metalingüística del discurso económico en ambos idiomas en lo que concierne a las clases de palabras (niveles categorial, léxico (lexicología y lexicografía) y, eventualmente, gramatical o auxiliar), construcciones sintáctico-semánticas inferiores al enunciado, esquemas sintáctico-semánticos oracionales a partir de ejemplos, y colocaciones de los distintos lemas en inglés y en español. Esta investigación nos debería conducir a la elaboración de diccionarios no ambiguos para traductores en los que aparezca la definición lexicográfica (terminológica) de cada término, así como su construcción.

Además, facilitará el diseño de métodos de enseñanza de español / inglés para economistas partiendo del corpus extraído.

En el ámbito de las fuentes1, el corpus de textos económicos con los que hemos llevado a cabo nuestra investigación han sido los siguientes:

A) los textos en español2 recogen, fundamentalmente, resúmenes de artículos de contenido económico-

1 Deseo agradecer a Dña. Pilar Vergara González, Responsable del servicio de bases de datos de la Universidad Carlos III de Madrid, su inestimable ayuda y colaboración en la obtención de los textos económicos sobre los que basa esta tesis. Así mismo, manifiesto mi gratitud al Dr. D. Alberto Bustos Plaza por su asesoramiento informático a la hora de utilizar estos recursos, así como por la ayuda prestada en la consecución de material bibliográfico. Igualmente, hago extensivo mi agradecimiento a la Dra. Ana Pinto Muñoz, al Dr. Guillermo Fernández Rodríguez-Escalona, a la Dra. Josefa Gómez de Enterría (profesora de la Universidad de Alcalá de Henares), a Dña. Felicidad Duque Martínez, y a los profesores D. Juan Antonio Devlet Khoury, D. Juan Carlos Tejero Benito y Dña. Isabel Gutiérrez Román por su inestimable colaboración informática y bibliográfica. De manera especial, agradezco al Dr. Báez San José el tiempo y dedicación que me ha prestado a lo largo de estos años.

2 Los textos en español sobre los que trabajamos (10MB) los obtuvimos de la base de datos BARATZ-Información de prensa de Baratz Servicios de Teledocumentación S. A. En ella se recogen resúmenes de artículos de contenido económico-político y sociolaboral publicados en prensa nacional, regional y local de información general y especializada. La cobertura temporal de dichos textos abarca desde 1990 a 1994. Software: BRS/Search. La estructura del registro está dividida en distintos campos: 1) referencia, 2) procedencia (título de la publicación), 3) fecha de publicación, 4) título del artículo, 5) tipo de documento, 6) resumen, 7) descriptores (materias), 8) personajes y

(11)

laboral publicados entre 1990 y 1994 en prensa nacional y autonómica, tanto de información especializada como general, y

B) los textos en inglés3 sobre los que se basó nuestra investigación tienen una cobertura temporal desde 1969 hasta 1995 y son resúmenes (abstracts) en lengua inglesa de publicaciones especializadas de todo el mundo en los ámbitos de la economía, empresa, finanzas y otros temas relacionados con los negocios.

En lo que atañe a las fases del trabajo a la hora de elaborar nuestro lexicón terminológico, principio de nuestro trabajo heurístico lexicográfico y lexicológico en el ámbito de la terminología, podrían desglosarse de la siguiente manera:

En la parte española:

1º) estudio comparado de los siguientes diccionarios:

(1990) Diccionario Empresarial Stanford,

(1993) Diccionario enciclopédico profesional de finanzas y banca, (1997) Diccionario de términos bancarios,

AHIJADO, M. y AGUER, M. (1988), CANO RICO, J. R. (1994),

HERAS, J. (2001),

LACASA NAVARRO, R. y DÍAZ BUSTAMANTE, I. (1986), MUÑIZ CASTRO, E. G. (1990), y

TAMAMES, R. (1992).

2º) evaluación filológica de los textos y, eventualmente, por razones de única compresión posible, corrección ortológica de los mismos, punto de partida de nuestro análisis,

3º) preparación de los diferentes apartados (lema, documentaciones, categoría gramatical, valencia / construcción sintáctica de las unidades que lo exigen, definición del término, ejemplo, correlato inglés, y, finalmente, subcampo de la economía al que pertenece cada lema objeto de análisis,

4º) elaboración de un listado, ordenado alfabéticamente, de todos los términos (exclusivamente de las categorías mayores correspondientes a significados categoriales en el sentido de los modos posibles del

colectividades (como tema), y 9) marco geográfico.

3 Los textos económicos en inglés sobre los que se basó nuestra investigación (10MB) se obtuvieron de las bases de datos:

B1) ABI/INFORM de UMI (University Microfilms International) . Software Proquest. Cobertura temporal desde 1971 hasta 1995. Son resúmenes en lengua inglesa de publicaciones especializadas de todo el mundo en economía, empresa y otros temas relacionados con los negocios.

La estructura del registro está dividida en los siguientes campos: 1) acccesion number, 2) title, 3) author, 4) company name, 5) subjects, 6) geographic places, 7) classification codes, 8) abstract, 9) date, 10) journal (ISSN, vol., publication date, pages), y 11) journal code.

B2) Base de Datos ECONLIT (CD -ROM versión Windows) de Silver Platter. Journal of Economic Literature (American Economic Association). Software: WINSPIRS. Cobertura temporal: desde 1969 hasta 1994.

Actualización trimestral. Es una base de datos sobre economía y finanzas . Recoge referencias de revistas especializadas, working papers, libros, obras colectivas y conferencias sobre Teoría e Historia Económica, Teoría Monetaria, Finanzas y otras áreas adyacentes.

La estructura del registro está dividida en los siguientes campos: 1) title, 2) author affiliation, 3) source (bibliographic citation), 4) reviewed book, 5) Festschrift honoree, 6) post 1990 descriptors, 7) geographic descriptors, 8) abstract, 9) book review, 10) update code, 11) ISSN, 12) author, 13) document type, 14) publication year, 15) descriptors, 16) pre1991 descriptors, 17) named person (s), 18) abstract indicator, 19) references, 20) ISBN, y 21) accesion number.

B3) BUSINESS SOURCE ELITE: cobertura temporal 1984, propietario software: Windows, producción:

Ebsco. Esta base de datos indiza más de 1500 revistas en lenguas inglesa sobre economía, empresa, finanzas, comercio, marketing . . . de las cuales más de 700 incluyen el texto completo, aunque varían en el año de inicio.

La estructura del registro se compone de los siguientes campos: 1) author, 2) subject, 3) abstract (resumen), 4) number of pages, 5) accession number, 6) title, 7) source, 8) volume, 9) illustrations, y 10) ISSN.

(12)

concebir de E. Husserl4propias de toda terminología: nombre, verbo, adjetivo y adverbio, además de los sintagmas fijos correspondientes) no repetidos que aparecen en los textos económicos en español con el fin de extraer los lemas más frecuentes en los textos económicos en nuestro idioma,

5º) relleno de la casilla constituida por cada apartado con su contenido correspondiente, extrayendo la definición lexicográfica5 del término correspondiente de los diccionarios arriba mencionados (haciendo, eventualmente, síntesis o delimitación de definiciones procedentes de varias fuentes bibliográficas). Así mismo, completamos dicha casilla con su correlato en inglés,

6º) búsqueda de ejemplos de cada lema en los textos económicos en español, así como de la definición correspondiente e inserción en su apartado (siempre teniendo en cuenta su significado6, sentido7 y referencia8). Descartamos, o señalamos, en determinados casos, aquellos cuya estructura léxico- sintáctica, semántico-léxica y semántico-oracional no correspondiera con la definición aportada,

7º) asignación de categoría gramatical, eventualmente, clase de sintagma, y valencia, si fuera pertinente, teniendo en cuenta que el contenido categorial no se corresponde necesariamente de una lengua a otra y, finalmente,

8º) indexación de cada lema según el subcampo específico de la economía en el que se inserta.

En lo que atañe a la parte inglesa de nuestro lexicón terminológico, el proceso de elaboración fue el siguiente:

1º) Estudio comparado de los siguientes diccionarios:

(1992) Macmillan Dictionary of Modern Economics, Fourth Edition, (1996) The Oxford English Dictionary on Compact Disc, Second Edition, (1996): Dictionary of International Business Terms, New York, Barron´s.

(1997) Oxford Dictionary of Finance and Banking, (2000) The Encyclopaedia Britannica. Data disc, CAPELA, J. J. y HARTMAN, S. T. (1996),

NEWMAN, P., MILGATE, M. y EATWELL, J. (1992), ROSENBERG, J. M. (1993a) (1993b), y

ROSENBERG, J. M. (1994).

2º) evaluación filológica y corrección ortológica de los textos económicos en inglés (punto de partida de nuestra investigación) procedentes de las bases de datos arriba mencionadas,

3º) preparación de la infraestructura paralela a la del español (lema, documentaciones, categoría gramatical, valencia / construcción sintáctica de las unidades que lo exigen, definición del término,

4 Véase E. Husserl (1948) así como las correcciones de E. Coseriu ( (1984): pp. 18 y ss.), y V. Báez San José ((2002a): § 1. 3. 4. 2. 1. Clases de unidades iniciales).

5 Cuando las definiciones lexicográficas no han coincidido hemos emprendido un trabajo de interpretación que atañe a las definiciones en sí y a los ámbitos de su aplicabilidad.

6 T. Lewandowski ((2000): p. 313) ofrece la siguiente definición: “El significado de una palabra, frase, texto es lo que se expone y se dice, lo que se convierte en lenguaje en el proceso de comunicación. El significado no es sólo el concepto central de la semántica, sino también de la lingüística, ya que funciona como componente constitutivo del lenguaje y éste sólo tiene sentido en tanto referido al significado. El significado está estrechamente ligado al supuesto del signo lingüístico. No hay signo sin significado; sólo éste justifica, junto a la imagen acústica, la unidad de la lengua.”

7 Op. cit., p. 312, alude a sentido en contraste con significado: “En Frege (1892), el objeto denominado (el referente) es el significado del signo, el sentido del signo es la forma del gegebenseins. (...) El nexo regular entre el signo, su sentido y su significado es tal que al signo corresponde un determinado sentido y a éste a su vez un significado determinado, mientras que a un significado (un objeto) no le corresponde un solo signo. No se trata del sentido de una frase; también para ello es preciso buscar un significado. El valor de la verdad de una frase es su significado.”

8 Op. cit., p. 290, define referencia como “Remisión a una realidad, un mundo percibido o imaginado / supuesto (Wunderlich), a un modelo de la realidad; relación entre elementos lingüísticos y el designatum, (...) La relación entre palabras y cosas es una relación de referencia; las palabras se refieren / se relacionan con las cosas existentes (Lyons).”

(13)

ejemplo, correlato inglés, y, finalmente, subcampo de la economía al que pertenece cada lema objeto de análisis) para su posterior cumplimentación en inglés,

4º) elaboración de un listado, ordenado alfabéticamente, de todos los términos (categorías mayores9: nombre, verbo, adjetivo y adverbio, incluyendo los sintagmas fijos correspondientes) no repetidos que aparecen en los textos económicos en inglés con el fin de extraer los lemas más frecuentes en los textos económicos en este idioma, partiendo siempre del correlato inglés de cada lema recogido en la parte española10,

5º) asignación a cada entrada de su correspondiente definición lexicográfica11 obtenida y, posteriormente elaborada, a partir de los diccionarios mencionados en el punto 1º,

6º) indexación de cada lema según su realización sistémica y textual respecto a los apartados concernientes a su categoría gramatical, valencia, si fuera pertinente, y ejemplo correspondiente extraído de los textos en inglés,

7º) correlato español para cada entrada, y, finalmente,

8º) indexación de cada lema según el subcampo específico de la economía en el que se inserta.

Así pues, nuestro lexicón quedaría estructurado de la siguiente manera: a) español (lema, documentaciones, categoría gramatical, valencia / construcción sintáctica de las unidades que lo exigen, definición lexicográfica del término, ejemplo, correlato inglés, y subámbito específico de la economía al que pertenece) y b) inglés (lema, documentaciones, categoría gramatical, valencia / construcción sintáctica de las unidades que lo exigen, definición lexicográfica del término, ejemplo, correlato español, y subcampo específico de la economía al que pertenece).

El lexicón terminológico que presentamos, a diferencia de los que se han estudiado comparativamente a lo largo de esta investigación, aporta en el ámbito de cada metalengua a los ya mencionados las documentaciones, la construcción sintáctica de las unidades que lo exigen, el ejemplo de cada lema, delimitando, hasta donde nos ha sido posible, el campo / subcampo terminológico específico de la economía al que pertenece cada término analizado12.

Como conclusión13 diremos que los objetivos que se pretenden conseguir con esta investigación sobre la estructura y función del texto económico en inglés y en español son los que a continuación se enumeran:

1º) establecer la lista de los términos más frecuentes en español económico, así como su correlato en inglés14,

2º) analizar la estructura del texto económico en ambos idiomas (palabras, grupos de palabras, esquema oracional e intervención) resaltando sus similitudes y diferencias,

3º) determinar qué subcampo específico de la economía aparece más frecuentemente representado en

9 Véase nota 4.

10 Dada la preponderancia de la terminología inglesa sobre la española en el ámbito de la economía, hemos decidido seguir el camino inverso y comenzar nuestras investigaciones tomando el español como punto de partida.

11 Véanse notas 5, 6, 7, y 8.

12 En la mayor parte de los términos analizados, no puede decirse esto de The Oxford English Dictionary on Compact Disc, Second Edition (1996), de The Encyclopaedia Britannica. Data disc. (2000) y tampoco de los diccionarios / enciclopedias no estrictamente terminológicos del español que hemos consultado.

13 Como corresponde a toda planificación de un diccionario, eventualmente un lexicón metalingüístico, dentro del denominado plan teórico del mismo, hemos hecho referencia a las fuentes de la obra, a la finalidad del diccionario, al público al que se dirige, al criterio seguido para recopilar los lemas recogidos, y, finalmente al hardware y software utilizado en la elaboración de este lexicón económico bilingüe español-inglés. En lo que atañe a la planificación práctica del mismo, se ha detallado la extensión del diccionario, el tiempo dedicado a su redacción y, en última instancia, se ha informado sobre el equipo lexicográfico que ha llevado a cabo este trabajo.

14 Si para A. Juilland y E. Chang-Rodríguez (1964) el manejo de 5000 palabras en español abarcaría la comprensión del 90% de los textos en este idioma, recoger los 2000 (exactamente, 2129) términos más frecuentes en una metalengua como el lenguaje económico es considerado por los directores de este trabajo suficiente para la comprensión de cualquier texto de estas características.

(14)

este tipo de textos (microeconomía, macroeconomía, banca etc.),

4º) establecer la frecuencia absoluta y relativa con la que aparecen determinados términos (incluidos organizaciones y nombres propios) para determinar su predominio en cada nivel, y, finalmente,

5º) analizar la estructura de los enunciados e intervenciones de los diversos textos seleccionados.

1. ESTADO DE LA CUESTIÓN.

1.1. LENGUA Y METALENGUA.

1. 1. 1. LENGUA Y METALENGUA. SU PROBLEMÁTICA.

Las funciones del lenguaje o, lo que es igual, los fines que asignamos a los enunciados al producirlos, son uno de los puntos fundamentales de la Escuela de Praga15 . El número de funciones reconocidas ha variado según las distintas teorías lingüísticas.

Karl Bühler (1918) clasifica las funciones del hablar de la siguiente manera atendiendo a la pregunta:

¿para qué sirve el hablar?: a) función expresiva: en la que el hablante manifiesta su estado psíquico, no aporta información sino que expresa sus sentimientos respecto a lo que dice y / o a quien se lo dice, b) función apelativa: actúa sobre el oyente para dirigir su atención o atraerla sobre el hablante. Se utiliza el lenguaje como medio para incitar al receptor a un comportamiento determinado, y c) función representativa: permite al hablar transmitir contenidos de conciencia lingüísticos y / o metalingüísticos.

Estas tres funciones coexisten siempre en el lenguaje hablado ya que el lenguaje escrito es siempre una degradación del primero. Las funciones expresiva y apelativa son, hasta cierto punto, comunes al ser humano y a los animales, sin embargo, la función representativa es específicamente humana (si va, obviamente, más allá de la expresión de las necesidades primarias). Podría plantearse que las funciones expresiva y apelativa son comunes con los animales superiores ya que éstos también son capaces de llamar la atención y de expresar sentimientos. Habida cuenta de lo que I. Fonagy (1963 / 1971) ha probado, los gestos fonéticos expresivos de la raza humana exceden en miles a los cientos que poseen los

15 J. Dubois ((1983): p. 297) señala: "El número de funciones reconocidas ha variado según las teorías lingüísticas. De común acuerdo, se reconoce la función referencial, o cognitiva o denotativa, como la más importante. De este modo, se considera como fin del lenguaje el permitir a los hombres comunicar informaciones. La existencia de esta función es lo que permite describir el lenguaje según el esquema de la teoría de la comunicación. Algunas corrientes, a las que se tiende a reducir el funcionalismo, consideran que la función cognoscitiva es la central y la única digna de interés y que las restantes son secundarias. Se añaden a la función referencial la función imperativa o conminativa (el lenguaje se utiliza como medio para empujar al prójimo a un comportamiento determinado), y la función expresiva (el locutor tiende a no aportar informaciones, sino a expresar sentimientos). Jakobson, R. describe las funciones del lenguaje en relación con los elementos necesarios para toda comunicación lingüística: existencia de un emisor (destinador), de un receptor (destinatario), de un contexto al que remite el mensaje, de un código y de un contacto (canal físico y conexión psicológica entre el receptor y el emisor, que permiten establecer y mantener la comunicación). Por la función referencial el mensaje se centra sobre el contexto, por la función emotiva sobre el locutor, por la función conativa sobre el destinatario, mediante la función fática sobre el contacto, mediante la función metalingüística sobre el código, mediante la función poética sobre el mensaje como tal.

Cada función del lenguaje se manifiesta en el discurso mediante rasgos que le son propios, pero se dan también numerosas interferencias en un texto determinado.

T. Lewandowski ((2000): p. 153): “ Funciones del lenguaje. Para Jakobson, las funciones emotiva, connotativa, referencial, metalingüística, fática (que establece contacto) y poética del lenguaje en el acto verbal".

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animales a la hora de expresar sus sentimientos.

J. Mukarovsky (1936) añade una cuarta función del lenguaje, la función poética / estética: aquélla que desempeña una palabra en su contexto, y que, según este autor es propia del lenguaje literario.

Como ya hemos visto, R. Jakobson (Homenaje a R. Jakobson, Mutton) clasifica las funciones del lenguaje atendiendo a los elementos necesarios para toda comunicación lingüística: emisor, receptor, contexto, código y un contacto (canal físico y conexión psicológica entre el emisor y el receptor que permiten mantener la comunicación). Según este autor, las funciones del lenguaje son seis: a) función referencial: en la que el mensaje se centra en el contexto exterior al hablar, b) función emotiva: el mensaje se centra en el emisor, c) función conativa: el mensaje se centra sobre el receptor, d) función fática: el mensaje se centra en el contacto entre emisor y receptor, e) función poética: el mensaje se centra en el mensaje mismo como tal mensaje, y f) función metalingüística: es aquélla en la que el emisor toma el código que utiliza como objeto de su discurso.

En nuestra opinión, R. Jakobson confunde los dos sentidos de función metalingüística: a) su finalidad:

el lenguaje habla sobre el lenguaje pero ¿qué es para R. Jakobson el lenguaje en sí mismo?, y b) el lenguaje habla del mundo como objeto científico: el mundo como es, no como yo lo considero, pero ¿qué es para R. Jakobson el mundo en sí mismo?.

Según J. Dubois, podríamos definir metalengua16 como:

". . . una lengua artificial que sirve para describir una lengua histórica17 1) cuyos términos son los de la lengua objeto de análisis, pero que tienen una sola acepción, y 2) cuyas reglas de sintaxis son también, aunque reducidas, las de la lengua analizada.

La metalengua es, por ejemplo, el lenguaje gramatical, del que se vale el lingüista para describir el funcionamiento de la lengua; (. . . ) Toda lengua tiene sus metalenguas en la medida en que emplea palabras como es decir18, significar, por

16 Por otra parte, T. Lewandowski ((2000): pp. 205-206) opta por los términos "lenguajes especiales" y "lenguajes técnicos"

para referirse a las metalenguas y los define de la siguiente manera:

"Lenguajes especiales. 1. En sentido amplio todas las formas lingüísticas especiales, las variantes lingüísticas específicas de grupo, profesión o técnica, así como las de edad. 2. En sentido estricto, las formas específicas condicionadas por los grupos, de carácter social, p. ej. , el lenguaje del deporte, los diferentes tipos de jerga (de estudiantes, actores, periodistas, médicos, etc.), los lenguajes especiales secretos (argot, germanía, de prostitutas, de homosexuales, etcétera). La especialización lingüística se extiende, sobre todo, al vocabulario.”

Pero, realmente, la definición algo más acorde con nuestra concepción de un metalengua corresponde a lo que este autor denomina "lenguaje técnico".

"Lenguajes técnicos. También: lenguajes profesionales. Lenguajes especializados técnica o profesionalmente, que no se diferencian del lenguaje coloquial / lenguaje estándar, por características gramaticales sintácticas o similares, sino sólo por un vocabulario especial que sirve a las necesidades prácticas, en tanto que con su ayuda se pueden comprender y comunicar realidades, relaciones y procesos dentro de la especialidad o materia correspondiente (pescadores, cazadores, montañeros, impresores, torneros, médicos, etc.).

En el vocabulario de un lenguaje técnico pueden aparecer expresiones no usuales en la lengua estándar, combinaciones nuevas de morfemas de la lengua estándar, expresiones usuales con un significado específico para esa especialidad. Entre el vocabulario general y los vocabularios técnicos existen múltiples relaciones (históricas). Schmidt (1969) divide el vocabulario técnico en 1) términos estandarizados y no estandarizados, 2) semi-términos, 3) términos técnicos propios del argot.”

17 No existen las lenguas naturales, como pretenden N. Chomsky y los generativistas. Todas son artificiales, un invento humano. Lo único natural es la facultad de aprender una lengua. Las lenguas históricas se aprenden por tradición generacional. Las lenguas artificiales / técnicas no son históricas, son inventadas por el hombre y, frente a las lenguas históricas, sólo sufren variaciones cuando los términos de tales lenguas tienen que cambiar para adecuarse a conocimientos más exactos de la realidad. El lenguaje general cambia cuando la comunidad de hablantes acepta x variación, mientras que una metalengua cambia cuando a) una unidad está mal definida y necesita un nombre nuevo, y b) cuando se necesita un nombre para referirse a una realidad nueva.

18 Aquí J. Dubois confunde "es decir" dentro de la función metalingüística del lenguaje ya que esta expresión responde a la función fática de Malinovski, en la que aúna códigos de función apelativa + función representativa. Ejemplo: "una madre, es decir, una tuerca.”

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así decir, querer decir, etcétera.” (J. Dubois ((1983): pp. 422-23))

El discurso económico, en nuestra opinión, debe enmarcarse no dentro de una pretendida función metalingüística del lenguaje, sino en el ámbito de la metalengua de la economía.

El Profesor Báez San José se refiere a la mencionada función en los siguientes términos:

"Se ha dicho que la función metalingüística existe cuando asignamos a las unidades de nuestro hablar un significado diferente al que tienen en la lengua estándar, de manera que el significado de esta unidad corresponda no a cómo lo entiende una determinada comunidad lingüística, sino a cómo lo entiende una determinada comunidad científica o técnica. " (V. Báez San José ((2002b): p. 38 ))

El problema surge cuando se plantea si las metalenguas pertenecen a las lenguas19, porque, si para hablar de la lengua recurro a la lengua, entonces mi discurso sería una mera tautología y entraría, como dice A. López García Molíns, en la paradoja de la frontera20.

El Profesor Báez San José sostiene, igualmente, que la terminología se desenvuelve en el ámbito de la ciencia y que el contenido de un término no depende del conocimiento que se tenga de dicha lengua, sino del conocimiento de ciertos ámbitos de la realidad a los que el científico se refiere, es decir, el conocimiento de un ámbito científico cualquiera no es otra cosa que el conocimiento de una metalengua distinta a la lengua estándar, con unas características diferenciadoras. Contamos, así pues, con dos tipos de significados: a) significado lingüístico: aquél que se define por oposición a otros significados presentes en la mente del hablante y cuyos límites son indeterminados, y b) significado terminológico: aquél que se define entre términos que determinan objetivamente parcelas exactamente delimitables, si el término es tal, en el continuo que es la realidad.

Además, el discurso terminológico es radicalmente distinto del no terminológico ya que el primero se formaliza (o debería formalizarse) lógica y / o matemáticamente y el segundo es prelógico (yo hablo antes de saber razonar lógicamente) y, además, los contenidos de las palabras en las lenguas históricas no son verdades ni mentiras, dado que no se corresponden con objetos de la realidad tal como la realidad es, sino con intuiciones históricas de los individuos y, luego, de los pueblos, sobre lo que son las realidades21. Las palabras no terminológicas no establecen unos límites claramente especificados entre realidades, mientras que las terminologías sí lo hacen o deben hacerlo.

Desde el punto de vista del Prof. Báez San José, es un error hablar de la función metalingüística del lenguaje. Sería más apropiado aludir al hablar metalingüístico, siempre y cuando se acepte la premisa de que en todo hablante el hablar no metalingüístico precede ontogéticamente al metalingüístico (se aprende una ciencia después de saber hablar una lengua histórica determinada). En consecuencia, la función metalingüística no existe porque no podemos hablar del hablar científicamente ni de ningún otro conocimiento científico utilizando esta misma herramienta para hacer dicho análisis:

"Somos hombres antes de ser científicos o técnicos, en el más amplio sentido de ambos términos. De aquí que lo que nos convierte en científicos es que aprendemos una nueva lengua, otro modo de hablar, otro modo de ver el mundo" (V. Báez San

19 R. Kittredge y J. Lehrberger ((1982): p. 1) citan a Z. Harris (1968): “ Harris argues that, although the set of sentences in a sublanguage is a subset of the set of sentences in the whole language, the grammar of the sublanguage is not necessarily included in the grammar of the whole language; rather the two grammars intersect.” Sic.

Por su parte, C. Kennedy y R. Bolitho (1985) defienden que una metalengua utiliza términos de una lengua natural que cambian su significado cuando se insertan en un contexto especializado. Lo mismo ocurre con estructuras gramaticales tomadas de la lengua general pero que adquieren una distribución especial en ESP, por ejemplo: mayor presencia de la voz pasiva o de los sintagmas nominales compuestos y menor de las fórmulas interrogativas. La referencia a la gramática general no es solución para interpretar ESP. Un científico no ve oraciones simples o compuestas en un texto especializado sino qué funciones desempeñan: definiciones, clasificaciones, formulación de hipótesis, expresión de causa-efecto etc.

20 Según A. López García Molíns (1980), si para hablar de lengua utilizo la lengua, entonces no he salido del ámbito de la misma, es decir, para describir el instrumento he utilizado el mismo instrumento, con lo cual mi discurso sería tautológico.

21 Esto correspondería a los pazémata tés psijés de Aristóteles o a las Auffassungen de E. Husserl (1948).

(17)

José ((2002b), p. 38-9))22

1.1.1.1. LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN SOBRE LAS METALENGUAS (Language for Specific Purposes).

Según K. Opitz (1980), el campo de las Lenguas para Fines Específicos es un mundo en continua evolución y expansión. A juicio de este autor, lo que caracteriza un texto técnico es su claridad y precisión23, que va dirigido a un usuario / público elitista24y que utiliza un vocabulario específico. Bien es cierto que, en el plano léxico, los lemas adquieren valor y significado técnico sólo en el contexto en el que se utilizan y según la función que desempeñen25 (un término técnico añade una especificidad a un lema ya existente, en muchos casos, en el lenguaje común). El lenguaje no es especial sino que actúa de una forma especial en las Lenguas para Fines Específicos. Así pues, según K. Opitz, el análisis del discurso basado en aspectos gramaticales y retóricos debería guiar todos los estudios sobre este campo.

Por otro lado, L. Hoffmann (1979) defiende que la investigación sobre las Lenguas para Fines Específicos puede ser abordada desde distintos puntos de vista:

A1) El enfoque terminológico, que muchas veces ha caracterizado las investigaciones de LSP, pertenece al campo de la lexicología26 y la lexicografía27. A juicio de este autor, la iniciativa para estudiar este aspecto de LSP ha partido, en numerosas ocasiones, de los terminólogos científicos, más que de los lingüistas28, debido a la necesidad de aquellos de diseñar un lexicón específico que objetive determinados términos que aludan a realidades concretas de cada metalengua y que sirva para acabar con la subjetividad en el ámbito terminológico de determinadas disciplinas. Estas deficiencias no se manifiestan tan abiertamente en las disciplinas más cercanas a lo cuantitativo real o algebraico, como las matemáticas o la física, pero son evidentes en el campo denominado humanístico, o en espacios reconocidos como intermedios, v.g. en economía. Nosotros creemos que a lo que los científicos aspiran

22 El Dr. Báez San José sostiene que la función fática del lenguaje tampoco existe, que es una combinación de la función conativa y de la representativa. Igual consideración le merece la función poética, ya que sostiene que el lenguaje es una creación social y que lo poético sería una creación individual sobre la otra creación social previa.

Mantiene que existe poesía, no función poética.

Respecto a la función metalingüística, este autor defiende que tampoco se da como tal, sino que lo que existen son metalenguas, que, en su opinión, nada tienen que ver con las lenguas históricas (salvo que comparten los mismos fonemas, algunas palabras, aunque su significado varíe, y algunas, aunque reducidas, estructuras sintácticas).

23 "Claridad y precisión" no son rasgos caracterizadores en sí mismos, porque lo descrito, analizado etc. puede ser muy complejo y tal "claridad" y "precisión" brillarían por su ausencia, especialmente la primera de estas características. El autor debe referirse, a nuestro juicio, a la univocidad de los lemas / términos utilizados en su discurso.

24 Más que elitista, los receptores de un texto técnico son un público especializado.

25 En las metalenguas, hay una relación unívoca entre lema y significado puesto que estamos hablando de terminología, es decir, la relación es necesariamente one to one.

26 T. Lewandowski ((2000): p. 209) defiende que la lexicología es la "doctrina del estudio del vocabulario o del lexicón de una lengua, la descripción de su estructura; la doctrina de la palabra y el vocabulario, del subsistema léxico (abierto) de la lengua, su articulación y su cambio. El objeto principal de la lexicología es la palabra como elemento del vocabulario.”

27 Op. cit., p. 208, define lexicografía en los siguientes términos: "La doctrina de la realización de diccionarios, el trabajo de diccionarios como aplicación de los conocimientos lexicológicos y la satisfacción de las exigencias o necesidades teóricas y prácticas; la representación del vocabulario de una lengua (natural), un dialecto o una especialidad.”

J. Dubois ((1983): p. 397): "Se denomina lexicología al estudio científico del vocabulario. (. . .) La lexicografía (técnica de la confección de los diccionarios) es muy anterior a la lexicología, estudio científico muy reciente".

28 Los lingüistas, o son científicos o no son nada. Un científico no es lingüista ni profesor de idiomas, únicamente precisa términos para referirse a la parcela de realidad que pretende describir. Nosotros pensamos que a quien corresponde describir los lenguajes para fines específicos es a lingüistas y a científicos, de forma conjunta, o bien a lingüistas que, además, sean científicos.

(18)

es a la estandarización de términos y a la creación de bases de datos terminológicos como paso previo al ideal de toda ciencia: la univocidad de sus términos y la unidad metodológica de acceso a la misma.

Pese a la tendencia a favor de la internacionalización o estandarización de la terminología, no se debe identificar ésta con los lenguajes específicos en detrimento de aspectos tan importantes como la sintaxis o la estructura textual, que tan poca atención han recibido, hasta el momento, por parte de los lingüistas y estudiosos de LSP y es que los estudiosos de las metalenguas no acaban de digerir lo que es evidente desde hace por lo menos 100 años: la sintaxis oracional y textual de las metalenguas o es pura formulación lógica / matemática o no es nada.

FIGURA 1. THE DEFINITION OF LSP (L. Hoffmann ((1979): p. 13))

LANGUAGE GENERAL

(totality of elements selection (generalization) COMMUNICATION and relations / rules)

innovation

SELECTION

SPECIFIC- INNOVATION PURPOSE (subjects, intentions, conditions)

ATION

Sublanguage Sublanguage Sublanguage Sublanguage Sublanguage

=LSP1 =LSP2 =LSP =LSPN-1 = LSP n

A2) El enfoque estadístico surge a instancias de los centros educativos (Institutos y Universidades) y analiza la frecuencia de determinados elementos así como su fiabilidad. Los resultados se utilizan para la elaboración de thesaurus29 y de bases terminológicas.

Las conclusiones a las que se llegan desde este enfoque estadístico son las siguientes: A2.1) el estudio de LSP es una rama de la Lingüística Aplicada, A2.2) existe una interrelación entre la realidad y el lenguaje utilizado en LSP, A2.3) LSP contribuye a facilitar la comunicación, A2.4) en el ámbito nacional e internacional define una esfera social: por ejemplo, consumidores, productores etc., A2.5) proporciona datos para la enseñanza / aprendizaje de un idioma, A2.6) adapta los avances en otras disciplinas a su propia evolución y descripción, y A2.7) se basa en una jerarquía de niveles: tipología textual y estructura del discurso, estructura y función de frases y sus constituyentes, vocabulario de textos específicos,

29 T. Lewandowski ((2000): p. 353): "Tesaurus. Diccionario ideológico.”

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correlación de categorías gramaticales y formativos30, y, finalmente, encontramos el nivel grafológico (expresión en sistema Braille, taquigrafía etc.).

A3) El enfoque filosófico de los LSP plantea si el lenguaje es un vehículo de comunicación de ideas o su mayor enemigo natural. En opinión de L. Hoffmann, los lenguajes naturales31 son un instrumento transmisor de ciencia y se ajustan a las necesidades tecnológicas del momento. Así mismo, los lenguajes artificiales32 (símbolos, fórmulas etc. ) pertenecen al subsistema LSP.

A4) Desde el punto de vista estilístico, el autor llega a la conclusión de que el objetivo condiciona el estilo33 utilizado. El estilo científico34, por ejemplo, requiere precisión, objetividad y ausencia de emotividad.

Como conclusión, L. Hoffmann define las Lenguas para Fines Específicos en estos términos:

"By LSP we understand a complete set of linguistic phenomena occurring within a definite sphere of communication and limited by specific subjects, intentions, and conditions" (L. Hoffmann ((1979): p. 16))35

Además de los enfoques anteriores, el estudio de LSP, señala ulteriormente el autor reseñado, utiliza distintos métodos: estructurales, para definir las unidades lingüísticas, semánticos36, para la limitación de significados, estadísticos, para recopilar las combinatorias formales más frecuentes, comparativos, para

30 Op. cit., pp. 144-45: "Formativo. 1. Los formativos forman las cadenas terminales de la derivación dentro del componente sintáctico de la gramática transformativa. Por medio de reglas sintagmáticas y de reglas de subcategorización se derivan cadenas abstractas o preterminales. Se obtienen cadenas terminales introduciendo formativos léxicos, los cuales representan conjuntos de rasgos fonológicos y de rasgos semántico-sintácticos (. . .). Se distingue entre formativos léxicos y formativos gramaticales.”

Nosotros añadimos a esta cita la siguiente consideración: Formativo es igual a morfema en sentido distribucionalista del término: mínima unidad significativa.

J. Dubois ((1983): p. 292): "1. En lingüística estructural, se llama formantes de tema verbal a los sufijos que sirven para constituir, junto con los radicales, temas verbales (ej.: -izar en canonizar, -ificar en descalcificar) y formantes de tema nominal a los sufijos que sirven para constituir temas nominales (ej.: -aje en aterrizaje, -ción en terminación.

2. En lingüística clásica, se llaman formantes temáticos los afijos que se añaden al radical y que van seguidos de la desinencia casual o temporal (. . .)

3. En gramática generativa, en la primera etapa de la teoría, se oponen los morfemas- elementos sintácticos constitutivos de las cadenas sintagmáticas terminales (cadenas subyacentes, generadas por la base sintagmática)- a los formantes o formativos- elementos sintácticos constitutivos de las cadenas transformadas terminales (derivadas por la aplicación de las transformaciones a las cadenas subyacentes) y que reciben una interpretación fonética-. Así, en español, la cadena subyacente el padre lee el periódico está constituida por los morfemas:

el + padre + singular + Pres. + leer + el + periódico + singular

mientras que la cadena pasiva derivada está constituida por los formantes o formativos: el + libro + singular + pres. + ser + participio pasado + leer + por + el + padre + Ø. La cadena de formantes está constituida por más elementos que la cadena de los morfemas.”

31 Véase nota 17.

32 Para comunicar realidades objetivas, en sentido estricto, hay que salir del hablar histórico, y, en opinión del Prof. Báez, formalizar lo enunciado lógica y / o matemáticamente.

33 T. Lewandowski ((2000): p. 119: “Estilo. También: estilo lingüístico, estilo de la lengua. La forma de escribir, el tipo de expresión oral y escrita, una variante lingüística distintiva, un subsistema lingüístico con léxico y fraseología peculiares; el conjunto de peculiaridades más o menos llamativas de la expresión lingüística.”

Desde nuestra perspectiva, si por estilo se entiende una determinada estrategia diafásica, también llamada estilos del lenguaje, entonces estamos propiamente fuera de las metalenguas científicas.

34 El estilo científico no existe como tal ya que estilo es aquello que es único e irrepetible, sin embargo, todos los textos de un metalenguaje son básicamente idénticos.

35 En nuestra opinión, el problema, si LSP no es estrictamente una metalengua de una ciencia o una ciencia, es cómo se delimita tal metalengua.

36 El análisis semántico no es posible en una metalengua, donde el significado es terminológico no léxico. El autor debe referirse a terminológicos en vez de a semánticos.

(20)

establecer diferencias entre lenguas y sublenguas37 (LSP), y funcionales, para evaluar la comunicatividad de las expresiones y decidir si son apropiadas en ese contexto o no.

37 En opinión del Dr. Báez San José, las metalenguas no equivalen a las sublenguas.

(21)

FIGURA 2. LSP ANALYSIS. SPECIAL TEXTS (WRITTEN AND SPOKEN) (L. Hoffmann ((1979), p. 15))

SPECIAL TEXTS (WRITTEN AND SPOKEN)

Structural Semantic

Statistical METHODS LSP

Comparative ANALYSIS

Functional

Text (textemes) LEVELS

Sentence (syntagmemes) Word (lexemes / sememes) Form (morphemes)

Letter (graphemes / phonemes) Non-linguistic phenomena

(symbols, figures et al.)

Language teaching / learning

Translating / interpreting

Information processing

Terminology work

Textlinguistics

Printing / shorthand

En otro de sus artículos, L. Hoffmann (1984) delimita las principales líneas de investigación existentes en la descripción y análisis de LSP38: 1) enfoque lexicológico o terminológico (lexical or terminological 38 Ninguno de los caminos o métodos que se mencionan a continuación es excluyente y / o diferenciador frente

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work), 2) análisis funcional del discurso (functional speech analysis), 3) Estilística funcional (functional stylistics), 4) estudio sobre el lenguaje comercial (the study of the language of commerce), 5) la perspectiva filosófica (scientific or philosophical view39), 6) avances en la traducción científico-técnica (the improvement of the scientific / technical translation), y 7) teoría sobre los sublenguajes (the theory of sublanguages).

1. 1. 1. 1. 1. ENFOQUE LEXICOLÓGICO O TERMINOLÓGICO.

Ante la disquisición sobre la existencia o no de los lenguajes40 específicos propiamente dichos caben varias posturas: negar su existencia, afirmarla o admitir que existen, al menos, vocablos especiales no familiares para el hablante común. Así mismo, es innegable que, en los dos últimos siglos, se ha producido una explosión terminológica como consecuencia de los innumerables logros técnicos acaecidos (con las consecuencias lingüísticas que de este fenómeno se derivan). En cualquier caso, es preciso señalar que la terminología surge ante la demanda de los especialistas, en primer lugar, y, en segundo término, de los lingüistas.

Los objetivos del trabajo terminológico son: delimitar el contenido diferencial de las realidades aludidas (significado de los conceptos), describir las características esenciales de éstos últimos, así como sus relaciones, definir un término, y crear / adaptar aquellos que respondan a la necesidad comunicativa de la técnica. Las consecuencias de lo anteriormente expuesto son: la estandarización de los términos, la internacionalización de los conceptos y la creación de bases de datos terminológicos.

L. Hoffmann define término de la siguiente manera:

"The term is generally defined as a lexical unit denominating a special concept, i. e.

the reflection of a class of special objects in the human mind. Its meaning comprises the essential characteristics of this concept and is determined by its place in the conceptual system". (L. Hoffmann ((1984): p. 29))41

Los requisitos que debe reunir todo término son: precisión, especialización, la posibilidad de inserción dentro de un sistema de conceptos (conceptuality), exactitud, monosemia, relación unívoca entre forma y contenido, neutralidad estético-expresiva, sistematicidad (systematy), independencia del contexto y carácter fijo (fixation by definition)42 .

a los demás.

39 Oponer y / o identificar científico / filosófico implica un serio desconocimiento de la teoría de la ciencia.

40 El concepto lenguaje nunca estuvo claro en la lingüística anglosajona por no existir la dicotomía lengua-lenguaje.

41 No existen objetos especiales. Lo especial del término es que éste se refiere a algo objetivo (lo que la realidad es).

Una palabra de la lengua estándar no tiene por qué estar definida objetivamente, un término sí. Ser especial no es un criterio objetivo / científico de clasificación o definición.

T. Lewandowski ((2000): pp. 351-2) define "Término. 1. Palabra técnica, expresión técnica; concepto o expresión compuestas cuyo significado o uso está determinado o definido en forma exacta; expresión especial, delimitada en su especial significado / designación, a ser posible unívoca e interlingual, que aparece siempre en el contexto sistemático de una determinada terminología que asegura su necesaria univocidad (Reformackij, 1967-4). La univocidad del significado del término es independiente del contexto, frente a la palabra (cfr. significado léxico), puede incluso usarse aisladamente. Cuando una palabra se convierte en término especializado y estrecha su significado (anterior) se aleja (en su nuevo significado) de las anteriores relaciones semánticas.”

42 T. Lewandowski ((2000): p. 352) cita a Th. Schipman: "Para Schipman (1972, pp. 104-7), los términos son:

- sólo aplicables por definición; su sistemática (obtenible mediante determinados medios de formación de palabras) se dirige a la sistemática de la especialidad correspondiente; sus contenidos se aproximan al grado más alto de abstracción conceptual, siendo posible un alto grado de coincidencia conceptual;

-sólo derivables de una teoría coherente, y sólo aparecen como elementos de dicha teoría;

-dependientes de la evolución de la correspondiente rama de la ciencia, -dependientes de la constante tendencia a la polisemización;

-a menudo conceptos con sentido operativo solamente (cuyo sentido eidético sólo es determinable en el marco del sistema);

(23)

En opinión de L. Hoffmann, hay dos tipos de términos: simples (que engloban a términos simples, derivados, compuestos y abreviaturas) y complejos (que engloban a sintagmas libres, free phrases, sintagmas semifijos, semi-free combinations, y sintagmas fijos, set expressions)43.

Los términos proceden, diacrónicamente, de la formación de palabras, de la redefinición de palabras del lenguaje común, de préstamos (loan words), de calcos (calques), de metáforas44 (metaphors), de metonimias (metonyms) y de híbridos (normalmente préstamos del latín o del griego combinados con elementos propios de cada lengua).

El autor sostiene, así mismo, que la estructura45 de un término depende de las características del concepto, de sus cualidades (forma, material, posición etc.), de sus relaciones (origen, uso. . .) y de sus funciones (capacidad, aplicación etc. )46.

Los últimos proyectos globales llevados a cabo en el campo de la terminología están subvencionados por organismos nacionales e internacionales y buscan la unificación de las distintas terminologías existentes en un mismo campo. Esta línea de investigación de las Lenguas para Fines Específicos es la más arraigada.

Según los estudios realizados por F. W. Riggs (1989), el organismo que centraliza los trabajos de terminología es el International Organization for Standardization (I. S. O. ), que cuenta con varios Technical Committees (T. C. s) para las distintas áreas. Estos comités técnicos necesitan desarrollar / reunir un vocabulario específico para cada campo técnico, un nomenclator47 o vocabulario técnico

-estilísticamente neutrales, esto es, carecen (en principio) de significado expreso-connotativo.

Entre los términos y el vocabulario de la lengua coloquial se encuentra un terreno intermedio en el que los términos utilizados en la lengua coloquial pierden poco a poco su precisión conceptual-definitoria. Los representantes de la lingüística de orientación lógico-formal señalan constantemente que las dificultades terminológico-conceptuales y las definidoras correspondientes sólo pueden superarse no mediante una mejora de la definición simplemente, sino en relación también con el concepto teórico subyacente; los términos están definidos entonces por su situación dentro del modelo total.”

44 Una clasificación más acertada sería: sintagmas mínimos y sintagmas por combinación, que, a su vez, podrían clasificarse en sintagmas fijos, semifijos y libres.

44 El hablar cotidiano es, ontogenéticamente y filogenéticamente, el primer paso que nos acerca al mundo y, a la vez, nos sirve para acercárselo a los demás. El hablante se apropia ontogénética y filogenéticamente del mundo mediante metáforas (que pueden o no perdurar dependiendo de la aceptación que tengan por parte de los hablantes en momentos dados). Todas las estructuras significativas del hablar estándar son una creación interindividual subjetiva, mientras que las terminologías son interindividuales objetivas.

45 La palabra "estructura" es todavía más ambigua que la de función.

46 En última instancia, los objetos de estudio en las ciencias de la naturaleza se rigen por la relación causa-efecto, los de la cultura por la relación de oposición y contraste y los de las ciencias auxiliares por relaciones de deducción a partir de unidades y / o relaciones axiomáticas.

47 J. Dubois ((1983): p. 446): "Una nomenclatura es un conjunto de nombres que se da de una manera sistemática a los objetos que atañen a una actividad determinada. (. . .) La nomenclatura supone la biunivocidad de la relación significante- significado: un sólo nombre para cada cosa, una sola cosa para cada nombre. Hay que distinguir esta palabra de los conceptos de terminología, léxico, vocabulario".

J. Dubois ((1983): p. 600): "Toda disciplina, y con mayor razón toda ciencia, necesita un conjunto de términos, rigurosamente definidos, con los que designar las nociones que le son útiles: este conjunto de términos constituye su terminología. (. . .) Cada escuela lingüística crea su propia terminología, más o menos completa y específica; no hay ciencia sin terminología.”

T. Lewandowski ((2000): p. 352): "Terminología. 1. El vocabulario técnico, el léxico específico de una ciencia; el conjunto de los términos de una especialidad, que forma un terreno especial en el léxico de una lengua. 2. La ciencia de los términos de una especialidad.”

J. Dubois ((1983): p. 389): "Léxico. 1. Referida a la lexicografía, la palabra léxico puede evocar dos tipos de trabajos:

un libro que comprende la lista de los términos empleados por un autor, por una ciencia o por una técnica, o bien un diccionario bilingüe reducido a la puesta en paralelo de las unidades léxicas de las dos lenguas comparadas. En este sentido, léxico se opone a diccionario.2. Como término lingüístico general, la palabra léxico designa el conjunto de las unidades que forman la lengua de una comunidad, de una actividad humana, de un hablante, etc. En virtud de esto, léxico entra en varios sistemas de oposición según la manera como se enfoque el concepto.

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