• No se han encontrado resultados

LA PESA II Ul UUIKIIII,

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2022

Share "LA PESA II Ul UUIKIIII,"

Copied!
52
0
0

Texto completo

(1)

8 i

i

LA PESA II Ul UUIKIIII,

DRAMA ENDOS ACTOS Y EN VERSO,

DOÑA CATALINA LARRIPA.

MADRID:

ADMINISTRACIÓN LÍRTCO-DRAMÁTICA

,

CALDERÓN DEtA BAKCA,N. •'(.

1866.

-

(2)
(3)

LA PENA DE LOS ENAMORADOS.

(4)

Digitized

by

the InternetArchive

in

2013

http://archive.org/details/lapenadelosenamo2914larr

(5)

LA PISA DI LOS PAWIIAWIS.

DRAMA EN DOS ACTOS YKN VERSO,

ORIGINAL DE

DOÑA CATALINA LARRIPA.

MADRID.

IMPRENTA DE JOSÉ RODRÍGUEZ, CALVARIO, 18.

ItMM».

(6)

PERSONAJES.

ZUDA FADRÍQÜE.

ABOARDIL. RAMIRO.

ALMANZOR. PEDRO.

ABENZAIDE. MOROS

!.°

v2°

AREMBÚ.

Esclavos,soldadosmoros ycristiano.*

Año 1450.— La

accióndel

primer

acto pasa

en

Granada, la del

segundo

en las cercanías de

Antequera.

La propiedad deestaobraperteneceásuautor,quienperseguirá antela leyalquelareimprima ó represente sinsu permiso.

Los Corresponsales y agentes delaAdministración Lírico•drama-' ticasonlosencargados exclusivos delaveuta de ejemplares ydel co- bro de derechos de representación en todaslaspoblacionesdel reino.

Quodahechoeidepósitoqueexigelaley.

(7)

ACTO PRIMERO.

Salón árabe con puerta al foro ylaterales: unaventa- naenel primertérmino deladerecha.

ESCENA PRIMERA.

ALMANZOR solo.

Elsolyacaminapálido tiñendola tierraapenas, con

un

resplandor rojizo quepor

momentos

sealeja.

iráfagaspor elponiente,

como

desatadasebras, yacubrenel sol divino, ya seextienden yacrecientan.

Mucho

Abenzaide se tarda...

el queespera desespera.

Pero

un hombre

seaproxima...

muy

recatado seacerca...

esél:ven! entra, insensato;

y cierraprontoesa puerta.

ESCENA

íí.

ALMANZORyABENZAIDE,quesaleporlapuerta deladerecha.

Alm. Gracias á Aláquehasllegado!

669437

(8)

Abexz. Yatu

mas

fielAbenzaide á tusmandatosaguarda.

Revélametus azares:

soytu siervoyconfidente, tu compañero en desmanes, y nuncatemí al peligro ni

me

horroriza lasangre.

Ayer cumplierondos años enquesalimosdel Farge y llegamos áArchidona para buscar átuspadres.

Nossalió

muy

mal lacuenta...

Alm. Fuédelito imperdonable;

no

me

recuerdeslosmuertos.

Una

cajacondiamantes, esmeraldas ytopacios, oro,perlasycorales,

me

obligaron ápensar enesaacción tan infame.

Lacajaya no exislia;

labusquépor todas partes;

mipadre guardó enloscampos un tesoroinestimable:

Alá sabe dóse esconde!...

Abexz.

Y

losabe vuestramadre.

Por esosmontes huyó

como

loca de remate, y no

hemos

vuelto á saber...

os maldijo... y...

Alm. ¡Abenzaide!

Abexz. Teacompañé convalor hastael horrorosoinstante en quetu noblepersona desnudósu limpio alfanje, y cercenó las cabezas detu

hermano

y detu...

Alm, ¡Calle!

áqué vienenlosrecuerdos...

nolodigas,miserable!

Hartocastigado estoy!

ya por dó quierase

me

abre

(9)

de Aláel rencor formidable!

Ese crecidotesoro debesin dudadehallarse

muy

próximode Archidona.

Allí leguardó mipadre cuandosedijoel cristiano caminabaáapoderarse de Antequera, quesintropa

seencontrabaen aquel trance.

Con

ansiabusquéel tesoro por montes, cerros yvalles;

inútil:no; noha podido mi ambición aunencontrarle.

Abenz. Pasado

mañana

cumple...

Alm.

Año

que muerte

me

trae feroz, violenta...

Abenz. ¡CaíladJ

el porvenirno sesabe, ynoestábienelpen,sar...

Alm. Pero

me

emplazauna madre!

Recuerdo queentresollozos ella

me

dijo: «hijo infame, parricida despiadado!

no puedo, no, perdonarte;

lamaldición delos cielos para siemprete acompañe!

Á

las

manos

de

un

cristiano morirás; tu

mismo

alfanje cortarátuvilcabeza...

essentenciairrevoble!»

Abenz.

No

teinquieteeserecuerdo:

palabras se llevaelaire;

todo enel espaciomuere;

todo enelespacio cabe;

notiene castigoelcrimen, pues todo enel

hombre

esgrande.

No

teasuste esa quimera, esa frenteno se baje, yelcaudillo seconvierta engusano miserable.

Alm. ¡La concienciano

me

deja sosegarunsolointante!

(10)

— 8 —

Perohablemosdeotra cosa.

Abenz. Sí.

Alm. He

mandado

llamarte paraunservicioeslimado, y quieroque

me

acompañes Abenz. Habla!

Alm. Conozcotucelo!...

Abenz. Paramialientosale.

Alm. Aboardil quiéremeyerno, pero suhijaimplacable

me

despreciade continuo, y mipecho en celos arde.

Apenasentrelosmontes oculteel solsusemblante, llegaráZaidalabella áestesitiocon su padre.

Han

visitadolavega

ydeGranadalas calles;

acompañanásusreyes Gómelesy Abencerrajes.

Pronto enestahabitación el majestuoso donaire delaZaidaencantadora llegaráaquíá solazarse, y mil olorosas flores soltarán olor suave, yelcorazón de Almanzor rendido

como

galante, recibirá mil desprecios y aumentará suspesares.

Zaida

ama

ya,lo sospecho;

pues suspiros lanzaalaire:

no son por mí, desgraciado, noson para mí, Abenzaide!

Ya

de crímenes seguido caminopor todas partes, y con sangre de inocentes liño mis blancosropajes.

No

sosiego,nodescanso;

esfuerzaque Zaida

me

ame.,

me

amará,si nola muerte vendráá estesitioáposarse.

(11)

~

9

Abenz. Opino mejorseria ese amorabandonarle, y pensar en lasliouríes

queseencuentran porlasmárgenes

del encantado Genil que porlavegaseesparce!

Dejaesasvanas quimeras,

empuña

tufuerte alfanje;

ysal,señor,con el rey contra Málaga, quearde enrebelión horrorosa:

cerrandoesepecho amante!

Alm. Olvidarla, es imposible!

no podrénunca, Abenzaide!

Mipasión raya en locura...

blanco queda susemblante cuandomisojos lamiran:

son perdidos misafanes.

Latributomil obsequios, larindo milhomenajes, y

mas

seaumenta su odio cuandopara mies unángel.

¡Mellamavil,asesino!...

Abenz. Muéstrate para ella el árabe delsolitario desierto.

Soydel castillo el alcaide;

elsologuardián deZaida, elsoloqueentra, quesale duranteelsolnos alumbra.

Cuandoseacabala tarde cierrolaspuertas porfuera, ylaZaidaalretirarse lascierratambiénpor dentro.

Cuando

mas

la nocheavance...

poresapuertasecreta, que no laconoce nadie

mas

quetú yeste vasallo, entramos, ycuandoraye

un

nuevodia, serátuya.

Alm. Ordenaremosellance consigilo y precaución.

Paraestanocheprepárate.

(12)

JO

Abenz. Masgente so acerca, ("Váseporlapuerla derecha.)

Alm. Oh, Zaida!

noquierasqueotro cadáver vaya en pos demiconciencia!

(SaleAbenibúporel foro.)

Abembú. Losesclavos.

Alm. Pronto, pasen.

ESCENA

III.

DICHOSyFADR1QUE, RAMIRO, PEDRO y variosESCLAVOS.

Alm. Cogedguirnaldasdeflores paralahijade Aboardil, quehavisitadoel Genil ylavega y susprimores.

Viene hermosacuallaestrella

quesaludala mañana;

esfrescaflortan lozana que noseencuentra

mas

bella.

Con

gasas y orofulgente la mujermasoriental, ysu cabello luciente madejas son decristal.

ElaguadelDauropura quenuestropalaciobaña dagraciasá la natura de verlaílor de la España.

Lasaromasycorales deesterisueñoalijar, alivian secretosmales delaZaida

Aben

amar.

Esclavos,con vuestrasmanos arrancad de aquesas breñas dejaspeshermosaspeñas paralevantarufanos

un

palacioencantador, dosealvergue nuestro rey Aboardil,y allídé su ley alesclavoyal señor.

(Vásepor el foroseguidode Abenibú.)

(13)

Id

ESCENA

IV.

FADR3QUE,RAMIRO yESCLAVOS.

Fad. Estar siemprecondenado entre mortalesangustias!

Elsello vildel esclavo lollevamivestidura!

Yahe perdido laesperanza;

yahe perdidola fortuna!

Zaida,lamujer

mas

bella!...

Ramiro.

En

qué esepesarsefunda?

Son amores queenel pecho vanpor veredasocultas, vagando sinencontrar larueda que el

hombre

busca?

Dejaosde vanas quimeras:

reprimid lafuertelucha, óembestid

como

el león quelo queagarran sus uñas lodespedazaprimero y despuésse lomanduca.

Fad. Callaynodigassandeces, Ramiro.

Como

son porciones muchas,

hay quedejarlaspasar, pues crecen

como

laespuma.

Fad. Zaida!

Ramiro. Precioso bocado.

Cuandolamalafortuna noshizo allíprisioneros aquesa perversaturba, nos encajó con cadenas enuna

mazmorra

oscura, ysin luz ysincolchón sobrelatierra tan húmeda, pasamosunosseismeses con

muy

buenascalenturas.

PeroZaida, cariñosa, ella

misma

nos anuncia lalibertadconcedida álosesclavos, «sefunda

(14)

miesperanza, íielcautivo, tedijo su voz convulsa, enamarte y que

me

ames, pero tulenguasea muda.

Piensa en Zaida,que teadora, quele

ama

cualninguna:»

eso

me

hasdicho, te dijo aquel ángel de hermosura.

Fad.

Cómo

verla,

cómo

hablarla?

Ramiro.

Una

ocasiónoportuna esfácilseproporcione.

Sí;ponatención y escucha.

Ladices: tequiero,niña, y

muy

poquito debulla.

Vente al

campo

del cristiano...

ordenaremoslafuga...

te acompañoysantaspascuas:

luegolanoche no alumbra...

losgatos sevuelvenpardos...

noesmalalabarabúnda!

Damos

muerte á seismoritos, quepor sunegra fortuna nos atajaránelpaso.

Estasempresas

me

gustan;

y armadosambosádos, por aquestasespesuras, untrote bien picadillo nos conducirásinduda

alpuerto desalvación;

conqueápensar en lafuga.

Fad. Eseintento serávano, quelavigilancia es mucha...

sedicequeálas mazmorras volveremos.

Ramiro. Esonunca!

Primero vengalamuerte.

Por vidadelpreste Judas!

elladeciertotequiere, noserámaladiablura que mañana, cuandoelso!

quelosespaciosalumbra, alumbreaquestecastillo,

(15)

13

seencuentreque faltauna delasmoras

mas

hermosas yqueyano lasaluda.

Pao. Sipor desgracia sorprenden nuestra proyectadafuga, qué seráde lainfeliz:'

Oh!

Ramiro. Nada:ladesmenuzan, yánosotrosdos conella, después de sangrientaJucha!

Fad. Cuando saliódel palacio

me

dijo...Fadrique, busca, y encontrarás, te lojuro, un remedioátus angustias.

Los

muros

aun

mas

espesos noresisten á laspuntas

de

un

arma:

muy

pocoápoco esoquellaman fortuna se halla, mi buen Fadrique, puestequieroconlocura:

yZaidateseguirá

aunque laespere una tumba.

Susmejillas delicadas dulceslágrimaslasurcan, y

un

¡ay! exhalóálosvientos!

Tambiénde laVirgen pura una oración

me

pidió, laque elcristiano acostumbra

árezar cuandolosojos suslumbreras fieloculta.

Sela di, «quesea mifaro, suspuroslabiospronuncian.

Quiero,cristiano, átu Dios, pues son sus doctrinasjustas.»

Deyreyel séquitoavanza y bajan álallanura:

mis ojosyanolaven...

tan solo

un

ecoseescucha que

me

dice: fiel cautivo, á tu bellaZaida busca.

Ramiro. Labuscaremos, señor.

Fad. ¡Dios

me

ha servidode ayuda!

(16)

44

heminadodesdeelbosque hastalapiezaquejunta con aquestahabitación.

Una

enorme piedra, una.. .

(Tocaen lapared dela izquierda.) es laquesolo

me

falta...

estadebeser, no hayduda.

Cuando todosseretiren y sealahora oportuna,

emprendemos

el trabajo para conseguir lafuga.

Ramiro.

Vamos

áhaceruna buena;

pero una buena queluzca:

ahora queálosinfiernos he de hacerlesyo que crujan.

Primero, busquemosarmas.

Fad. Lassituaciones abundan yhacen

mas

fácillosmedios.

Elrey batiráesaturba quedicense ha sublevado condesenfrenadafuria.

Ya

Málagaalzapendón yel reysus legionesjunta parasalir estanoche ávengar tamaña injuria.

Ramiro. Tambiéndicen que Almanzor quiere por esposa suya áZaida...

Fad. Ella ledesprecia

y

muchas

vecesle injuria.

Asesinóásubuenpadre, y entre mortales angustias su

madre

perdióel sentido;

huyópor esas llanuras;

asilobuscó en losmontes yenellos hallólatumba.

Ramiro.

Y

nocortan su cabeza?

Fad. Elrey leprestasu ayuda,

iefavorece, leampara, ydiceque lecalumnian.

Ramiro. ¡Está bien! si yo lecojo ledejo

como

la luna...

(17)

lo

hechoCliartOS. 'Dosesdavosentran laces.)

Pedro. ¡La oración!

Antesque lleguelabulla deesos hijos del Averno, Fadrique,

como

acostumbras dinos lasalve divina.

La Virgen nosdéfortuna!

Todos. Sí.

Ramiro. Derodillas! Virgen níadre!

(Todos losEsclavosseacercan y searrodillan.) vuestros hijos ossaludan.

Fad. Limpia lasalmasdel pecado impuro, hermosa Madredel Divino verbo;

ruégalepor nosotros>Madre mia!

á tu Hijo, granSeñor deluniverso!

Tú, clara luzdelacreenciasanta;

piedrafundamental del sentimiento;

bálsamoqttenoscura delpecado y nos abre laspuertas de los cielos.

Eresamparofiel de desvalidos;

nuestramadreenel tristecautiverio;

¡florón hermoso quebrillantevive deloscristianosenel santotemplo!

¡Libertadtepedimos, gran Señora!

¡Palabra santaque

nombró

el Eterno!

rompe

nuestras cadenas,Virgenpura, y todoslibresportu

amor

seremos!

Ramiro.

Amen,

quequieredecir, sea. (se levantan.) Sé delatin

como

uncura!

chis, ya vienenlos moritos, tambiénel de caraadusta.

Almanzor...si yotecojo haz delavidarenuncia.

ESCENA

V.

DICHOS,ABOARDIL, ALMANZOR, ABENZAIDE,ABEMBÚySOL DADOS.

Aboard. Esclavos,Zaidalabella viene alcastillo delcielocandida estrella

la

mas

brillo.

(18)

— 46 —

Id: tributadlacanciones;

dadla alegria>

cesenlas aflicciones delalma mia!

(VánselosEsclavos porelfY.rocantando.

Coro. Yaásucastillo vuelvelahurí, la

mas

hermosa de esteconfín.

ESCENA

Ví.

DICHOS menoslosESCLAVOS.

Aboard. Esos rebeldes impíos en asonadasvillanas harán quegentescristianas gobiernenlospueblos mios.

Todoelpoder agareno sucumbirá conpresteza y humillará su cabeza álospies delNazareno.

Alm. Gran señor,el yatagán quecuelga demicintura castigará lalocura vilde loshijos de Cliam.

Lacoronaquetus sienes ostenta, seráquerida deesagenteenvilecida;

me

harédueñode susbienes^

suscabezas apiñadas traguela

mar

en su seno yviertanallíel veneno desus traicionesmenguadas.

Aboard.

Que

Málaga alzapendón contramí!... ferozvenganza he detomarsintardanza castigando sutraición!

Divididoenbandosfieros elreinoque

me

legaron, y todos fielesjuraron

(19)

17

en defensa de surey;

todoshoyconvilencono atentan contramitrono despedazando miley.

De Almuñecar los traidores olvidandomi decoro,

me

robaronel tesoro yeledén demisamores.

Porlatraicióninfameenvilecidos, veréis frustarsevuestrointento vano;

mañana

oscogerán desprevenidos laslegiones mandadaspormi hermano;

sacará de suspechos lamancilla conlapunta temible de sulanza, allíseagostarátan vil semilla matandotaninicuasesperanzas.

Ai.m. Ah,señor, suspendedvuestroquebranto, noosaquejeel pesar: losriossangrientos velocesmarcharán, yconespanto destrozados veránsusmonumentos:

á torrentes su sangre maldecida rieguelasplantas de sufértilvega;

sus ambicionespaguen conlavida;

halleel azarelqueentraicionesjuega!

Á

laciudad rebelde tragueelfuego, lallama abrase sucanallaimpia;

Alá desoiga sufervienteruego ygocemos,señor,en su agonía.

Nada

decompasiónásus dolores;

agóstensesuscamposmaldecidos, yesa

mar

les aumentesushorrores consus roncosy horrísonos bramidos.

Aboard. Bien,Almanzor,bien, eres brioso, buenservidor y singular guerrero;

cuandolaguerra acabe, cariñoso teentregaré lajoya que

mas

quiero.

Zaida, que esmiesperanza, miconsuelo, laluz delalma,deslumbranteybella;

diamante desprendido deesecielo,

que vinoal

mundo

para sermiestrella!

Tuya

será,Almanzor, siahoraseobstina enno admitirtu mano,esperaremos,

2

(20)

18

es tan sencilla y pura; tan divina, queal finsucorazón conquistaremos.

Tú,

como

amantetiernoy obsequioso.

yo,

como

padre que subienansia, verás

como

consigo cariñoso

quereinadetu

harem

sellame

un

dia!

Ai.m. Ah! noloespp.ro, porquehorrorlainspiro:

yalsufrir, granseñor,rudos desdenes, loco deamor por surigor deliro;

ardemisangreen mis hinchadas sienes.

Yo

quesufro el dolorque

me

devora, quesoloparaamarla alientoyvivo, notoque Zaidacon angustiallora, ytemo que ame.

Aboard.

Á

quién?

Ai.m.

Á

algúncautivo!

Ahoard.

Qué

escucho! Vive Alá! tamañaafrenta ni aunen tu labioque resuenequiero!

Has mentido, Almanzor!... y tenen cuenta quetalsospechani á tu

amor

tolero.

Sialgún perro cristiano, Alábendito!...

quita ámimentetan horribleidea!...

Talbaldónno esposible queesté escrito;

en Zaida no caerá

mancha

tanfea!

Otra vezloscautivosencerrados enla

mazmorra

arrastren sus cadenas.

Calma,Almanzor, tus celosdesdichados;

que aparezcan

mañana

enlasalmenas cuandosuluzesparzael nuevodia, lascabezas de todosenclavadas en desagravio delaofensa mia!...

Aui. Tusórdenes seránejecutadas!

Conode esclavos.

Bien se igualacon losángeles tu sonrisaytu candor;

losesclavostebendicen ytedansu corazón.

(21)

19

ESCENA

VI.

DICHOS, ZAIDA, ESCLAVOS y SOLDADO?.

Aboard. Mi Zaida, quiero marchar

al

campo

del enemigo.

en elcastillo tequedas;

esaparteque daalrio te serviráde recreo;

asi loquiereeldestino.

Esosesclavos cristianos enmazmorrasrecogidos quedarán;espero, Zaida, ,quenovuelvanal castillo.

Voy

puesáreunirmisgentes:

áMálaga

me

encamino...

Zaida,tengo sed desangre,.

yconverterla

me

animo:

sangre correrá á torrentes, puedes contarlo de fijo.

Aunque

viejo,luchar quiero contra turbas de enemigos;

lamuerteámíno

me

aterra, anteellano

me

intimido.

ESCENA VIL

DICHOS y ABEMBU,porelforo,

Abembú. Todo sehallapreparado yesperan vuestros guerreros.

Aboard.

Abembú,

prontote sigo.

Zaida. Padre,no temáis;lospueblos sondébiles siles falta lavozde sujuez supremo.

Espantados correrán antetí, puedes creerlo.

Les faltaunreysalvador;

laprotección delos cielos;

hambre

fatal losacosa, azotede malos pueblos;

(22)

20

cualfierasasolan, talan loscamposde nuestroreino.

Un

traidor es quienlos manda.

ytu tesoro enelsuelo enAlmuñecarlanzaron esaturbade soberbios.

Sivencesnoloscastigues, ysumisos desde luego, á tus plantashumillados lágrimas todos vertiendo, teserán fielesvasallos, defensoresverdaderos...

asi lodiceAlá santo que dirigeel universo.

Aboard. Aláteguarde, querida.

Zaida. Vuestros pasos guieel cielo.

Aboard. Buenaentre lasbuenas eres.

Zaida. VosdeGranadaportento.

Aboard. GuandodeMálaga vuelva secumplirán misdeseos;

Almanzorserá tu esposo:

esto ámi hijala ordeno.

Zaida. Padre, tened compasión!

Aboard. Terendirá lostrofeos ganados enbuenaliza.

Recibe de

un

padre tierno losbrazos; tupura frente demibocael santobeso.

Alpunto,seguidmetodos!

(La abraza y váse porel foro seguidode todos me- nos Almanzor,qaesequeda oculto.)

Zaida. Micorazónquedamuerto!

ESCENA VIH.

ZAIDA yALMANZOR, oculto.

Zaida. Vieneel vivir de las flores

en lahermosaprimavera;

sus cálicesmatizados nunca marchitarse piensan.

Vieneel inviernofurioso, y aquellasflorestan frescas

(23)

21

en lanadasepultadas van áocultarsu belleza.

Furioso porlosespacios elsimoules hace guerra, marchitandoy destruyendo aquellasflorestan tiernas.

Llega pueselciego niño, su dardo enmi pechoasesta, yamor asoma en mis labios consonrisas balagüeñas.

Peromipobre esperanza, porel vendabal deshecha, sepierdeporlosespacios alfuror dela tormenta!

Solohay descansoenlamuerte para quienamoressueña!

(Almanzoi sepresenta ante Zaida.)

¡Peroquémiranmisojos!...

el labioádecirnoacierta...

Salid, respetad miclase;

¿quiénoshadado licencia paraqueenesteaposento osdetengáis? ¡salidfuera!

ESCENA IX.

ZAIDAyALMANZOR.

Alm. Erestú lahermosa,

la

mas

bellahurí que ennuestros arenes ocultarsevi.

Terinde

homenage

aqueste coníin.

Despojos de guerra ganados enlid á tus plantas puso

el

moro

gentil llamadovaliente...

suspiroportí.

De hermosas diseño, tu finomatiz

(24)

— 22 —

envidian lasflores del bello jardín.

Tusojos de cielo robaron de aquí (Sellevalamanoal pecho.)

lacalmapreciosa...

¡nopuedovivir!

Zaida;por tus ojos, por mi amorsinfin,

no contus desdenes

me

hagas infeliz!

Zai&a. Valiente guerrero, bizarro adalid, sinpar enlaguerra tellamanaquí!

Raudales de llanto mataron mi abril;

cual hojayaseca quedé sinmatiz.

Hermosas matronas suspiranportí;

son ángeles bellos, teharánsonreír.

Sus rostrosdenácar colorael carmín;

sonfloresque baña

elclaro Genil.

Su pechoes deamores, y sientenallí

amor

delirante quedaeste pais.

Bien puedes amarlas ydéjame ární,

porque tusamores

me

haráninfeliz.

Alm. ¡Oh! rayos del cielo!

bastadesufrir!

quebrotelasangre del

hombre

ruin queel pecho interesa detan bellahurí!

Que

enrojas corrientes,

(25)

9

quetiñanlavid, lasangre deesclavos cual otro Genil, corra porla vega!

venganza!...

Zaida.

Aydemí!

Detente, Almanzor!...

Alm. Lo

manda

el emir!

Zaida, serásmía!

Zaida. Primero morir!

Alm. Malditalaestrella que

me

haceinfeliz!

(Váseprecipitadamente yorelforo,Zaida ciara la puerta.)

ESCENA X.

ZAIDAsola.

Ah! vetepara siempre yno

me

sigas:

dileáese pensamiento queteadula, queZaida, mientrasviva,serno puede del

hombre

quela espanta ylarepugna.

Solo áFadrique adorarámi pecho y de su

amor

aguardolaventura.

Agitación cruelel almaaqueja!

aquien el corazónsiento

me abruma

hondopesar! unavoz

me

dice, ¡huye!

enelsilenciodela nocheoseura!

datusjoyas, diamantes ycorales:

soborna pues lamiserableturba.

Repítelealcristianoquele amas desterrandolas penasqueleabruman;

huye conél, y de Almanzor lesalva enel silencio delanocheoscura.

Sino nos decidimosestanoche

mañana

encuentro lacallada tumba, sepultandoá lapar

inmunda

fosa mi amor, mi alma, yla existencia suya!

Yo

note dije, pordo quiera busca unaocasión felizque sepresente?

Ven

pues, que la ocasiónesoportuna.

(26)

24

Ya mipadre marchócontra rebeldes ypuede ser posiblenuestrafuga;

laocasión se presenta, bienamado, yel

mismo

cielonuestraempresaayuda?

(Sesiente ruido en laizquierda.)

Ah! ruidosiento!... sí!... porestaparíe!

Zaida! Zaida, valor!quéfieralucha!

Mas,quémiro?esapiedragira y cede!

Se aumentandemi pecholas angustias!

(Con energía.)

Quiéneselvil que con audaciatanta ante mis ojosla paredderrumba?

(Cae una piedra enorme de la izque«la y s

Fadrique,)

Fad.

Un

esclavoqueos

ama

condelirio, y decididoconvalor osbusca!

ESCENA

XI.

ZAIDA y FADRIQCE.

Zaida. Fadrique!

Fad.

Ven

ámisbrazos!

Zaida. Ah!

Fad. Ven,candidagacela!

Zaidabella, hermosahurí de miradas halagüeñas, lagloriade misamores.

Zuda. Repitetus bellasfrases,

porqueentus labiosson bellas, viertan consueloenun alma tuspalabrashalagüeñas ytusamoresdivinos.

Habla, pues,no te detengas:

mucho

teamo,cristiano!

tu religión, que eslacierta, yo la seguirégustosa:

á tuDios

amo

de veras;

todos tusmismosdeseos aquíenmipechoseencierran.

Laoraciónquetú

me

diste,.

todas lasnoches lareza

(27)

Zaida,puesta derodillas pidiendo á tuDiosclemencia?

Fad. Tanto

amor me

tienes, Zaida?

Zaida. Sinvivirno pudiera!

Si! te amo,

como

larosa quecrece lozana yfresca, adoraal tiernocapullo queen su talloserecuesta.

Te amo, sí,

como

el arroyo quesusaguas serpentean, buscando la

mar

su

madre

quele llamaplacentera.

Te

amo como

elruiseñor, que contrinantesendechas acaricia á sus hijuelos

sohreelnidoen quesealbergan!

Te

amo como

elcristiano

ama

ásuDios,queenla tierra diosu sanare bendecida por romperlelas cadenas.

Aquí,fijoenlamemoria,

el afánque

me

atormenta.

Ya me

dicecariñoso, sigue lahermosa bandera de JesúselNazareno,

elpadre delasestrellas, elquepor

amor

al

hombre

entregado fué álabefa, y ciñó supura frente de espinasuna diadema!...

y pendiente deuna cruz en voz dulce ylastimera, perdónalos, padreamado, perdónales suflaqueza, elloslamuerte

me

dan;

yoles daré vidaeterna!

Cristiano,llévame pronto dondesuluzresplandezca, quieroel aguadelbautismo!

.

quetu Diosel miósea, ysiexigiesemi sangre, todaporél lavertiera.

(28)

— 26 —

Lerogaremos, Fadrique, porquenuestro

amor

proteja.

Ay! el

amor

quetetengo esuna brillanteestrella,

cuyaluzpenetra elalma y rayoslucientesdeja.

Fad.

Ámame,

ángelde amor, estrellamia;

flor delcieloenlatierra soberana;

lucerohermoso que mi Diosenvia para consuelo dela raza humana.

Sí! yo tuamor ánuestro Dios pedia, porque esteamorde sugrandezaemana!

pintarlenopodrámi pobrelabio, inmenso! ardiente! sindolor ni agravio!

Zaida.

No

temas que jamástecauseenojos, pueseste pechoconpasión te adora:

miracorrerel llantode misojos, llantocopiosode lapobremora!

Dame

floresy apartalosabrojos dela mujer que tucariño implora:

Zaidate losuplica, hijadeunrey, que abandonapor supatriayley.

Fad. También, Zaida,por lo pierdotodo;

ábraseánuestra fugael ancho mundo;

sigúeme, ángel deamor, y deeste

modo

seacabará nuestrodolor profundo.

Lassierrasnos daránfiel acomodo, no

como

abrigan alreptil inmundo,

como

la madre queásupechotiene el hijoáquien adora y lomantiene.

Noche oscuranoscubre con su manto;

mis brazos tedefienden, date prisa;

acabe para siempretu quebranto;

contemple yo entus labioslasonrisa ysecoquede tucopioso llanto.

¡La estrellasalvadora se divisa!

Zaida,

mañana

cuandorayeel dia, esposos nos verá lapatriamia.

Zaida. La empresaes atrevida,vana, loca;

nuestramentedelira, fiel cristiano...

sipalabrasdeamor dice tuboca, mianhelocelestialno seráen vano;

(29)

27

todalapenaque

me abrume

espoca!

Perocallaelsecreto! ni áun hermano nuestro plan de fugarnosseconfie;

soloshuiremos yque Dios nos guie!

(SaleRamiropor el derribo,observando.)

ESCENA

XII.

DICHOS yRAMIRO.

2aida. Peroqué hablo,desdichada!

y las doblescentinelas que guardantodoel recinto?

no halloningunamanera...

Ramiro. Yoquela hallo,señora, y mis palabras sonciertas.

Zaida. Fadrique, somosperdidos!

Fad. Recobrael valoryalienta!

Ramiro, mi fielsoldado, mi compañeroenlaguerra,

el que nunca enlos peligros

me

abandonó.

Ramiro. Buenofuera.,.

yno os dejaréjamás.

Vos,Zaida, del cielo estrella, confiaden vuestroesclavo;

tomoparte en estaempresa, ysi lamuerterecibo...

no hay

mas

remedio,

me

entierran.

Zaida. Protéjanosla fortuna!

Fad. NuestroDios asiloquiera!

Ramiro. ¡No ha de querer! ¡Pormivida!

tomemos

prontola puerta.

Zaida.

Y

losguardias,infelice?

Ramiro.

Buena

salida estáesa.

Nos encontramosal paso un

hombre

que

duerme

ó vela.

(Sacaun puñal.)

Seleaplica esteinstrumento yqueda

como

unayesca.

delas catorce revueltas,

(30)

— 28 —

yhallaremosotro lonto

muy

puesto de centinela, ledamos unpasaporte parala inorada eterna.

Salimosalcallejón donde empiezala arboleda, y conelpaso

muy

lento

como

el quecamina á tientas, llegamos á lamuralla, y conunaescalapuesta trepamoshastasualtura, bajamoscon ligereza,

tomamos

un trotelargo, cogemosocultasenda, y en dos díasnoshallamos onla ciudad de Antequera.

Fad. Salgamos, hermosaZaida, yeljustoDiosnosproleja.

Zaida GranadaJa bella, jardinoriental,

tuAlambraquerida yano

me

verá.

Ladejosólita perdidalapaz, llorosaslasflores de aquestealijar.

Los limpios arroyos acompañarán

lapobre sultana confiel amistad.

Pedidleá los cielos, oh!pedidleáAlá queprotejaáZaida contratodo mal!

Adiós,misjardines, solitosquedad!

Ramiro. Salgamos, lashoras deprisa sevan.

(Van ámarchar y sedetienenaloír un ruido porla derecha.)

Fad. Silencio! ruidosesiente!

Zaida. Cerradas estánlaspuertas.

(31)

— 29 —

Fadrique, somosperdidos!

Ramiro. Escóndamenosdepriesa.

Nadade miedo,señora!

nuestras armas vayanfuera:

(Sacan lospurhles.)

en casos

como

elpresente hay queapelará lafuerza.

Fadrique,ven áeste lado yeljusto Diosnosproteja.

Zaida.

Yo

muero!

Ramiro. Buenalahicimos!

Fad. Huye, Ramiro.

Ramiro.

Que

vengan,

como

no seanlos demonios yo lesdaréesta receta.

(Señalando elpuñal. Seocultan.) Zaida.

Qué

malafortunatiene

quien nacecon malaestrella!

ESCENA

XIII.

ZAIDAsola.

Llorad,misojos,llorad, enamargodesconsuelo!

mi

amor

remontó su vuelo ymurió enlainmensidad!

ESCENA XIV.

ZAIDAy ALMANZORque saleporlapuerta secret

Zaida. Almanzor!

hombre

maldito!

Alm.

Me

esperabas, Zaida mia?

Zaida. Galladvuestra lenguaimpia!

Alm. Mi amor,Zaida,no esdelito.

Es

un

frenesí violento queelcorazón

me

devora;

una hoguera destructora que haemponzoñado

mi

aliento!

Y

no pudiendosufrir por

mas

tiempo tusdesdenes,

(32)

— SO —

dispuestopar

me

tienes á serdichoso óámorir!

Hoy

tupadre

me

haofrecido tumano.

Zaida. Tenazporfía!...

jamás!

Alm. Zaida,serás mía,

porque asilohedecidido...

Tu

padresecambiará cediendo alfinturuego, y mividaeneste fuego ardientesucumbirá.

Portanto,fieramujer, quedespedazas mipecho, estaocasiónaprovecho, puestetengoenmi.poder.

Un

caballoprevenido tengo desinpar bravura:

á llevarte ála espesura delmonteestoy decidido.

Sin

mas

testigoque Alá, allí, miamor insensato has de premiar,ó temato y

muero

átu lado!

Zaida. Ah!...

Alm. Sigúeme, Zaida,yasi

me

evitasviolencia insana!

Zaida. Almanzor! Estasultana noha nacido paratí!

Á

mi padre eres traidor, infame y mal caballero:

morir milveces prefiero á sertu esposa!

Alm. Oh, furor!...

Acabe yael miramiento;

vendrás conmigo!

Zaida. Jamás!...

(SalenRamiroyFadrique, yquedo se acercanáAl- manzor.)

Fad. Infameasesino, atrás!

Ramiro. Alto, moro!

Alm. Alá!

(33)

— u

Fad.

Con

tiento!

(Fadriquesujetaá Almanzor; Ramiroledesarma

)

ESCENA XV.

DICHOS,RAMIRO yFADRIQUE.

Fad. Quita, verás

deque

modo...

(Zaida sujetaáRamiro, que vaádarmuerteá Al- manzor.)

Zaida.

No

corra sangre, cristiano!...

Ramiro.

No

tiene sangre

un

gusano quesearrastrapor el lodoT Zaida. Ramiro,por compasión,

dejadlevivir, loquiero;

aquel que

mancha

su acero notienebuencorazón.

Ramiro. Entonces,fe amarraremos.

(Dasufaja á Fadrique.)

Toma

y apriétalebien laboca...

(Fadrique se quita su faja y con ella lecubrela beca áAlmanzor.Ramiro, en todo este tiempo está conel alfanje amenazandoá Almanzor, que cae al suelo.)

Alm. Ah!

Ramiro. Ahora veremos

quien nuestropaso...

Fad. Deten!

adonde?...

Ramiro. Calla,ysalgamos;

yo voy áver prontamente

sialgúnnuevo inconveniente Paraescapar encontramos.

(Váse porlapuerta secreta.) Alm. Traición!

Fad.

Á

miZaidaamaba!

(Se oye ungrito.) Dentro. ¡Ay!

Zaida. Esde Abenzaide la voz.

(Sale Ramiro cou elalquicel y turbante deAben—

zaida.)

(34)

— 52 —

ESCENA ULTIMA.

DICHOSyRAMIRO.

Ramiro. Señores,está conDios, fuénecesario,estorbaba.

(Ramiroledaelturbante yal quacel de Almanzo Fadrique.)

Ponteestemanto y su gorro, yoesteotro delquemurió:

nadie nos conoce;do; (Lohacen.) ]aVirgennos désocorro.

Salgamosapresurados;

otroesclavo tengoalerta, con caballos enjaezados...

lapuertadel

campo

abierta

Huyamos

ysindemora!

huyamos, nq

me

replique!

(Vánse Fadriquey Zaida, Ramiroseacerca aAl- manzory conmofale dice.)

No

esmal bocadolamora.

Selotragó donFadrique.

(Caeel telón.)

FIN DEL ACTO PRIMERO.

(35)

ACTO SEGUNDO.

Campo

dondeseelevauna áspera montaña: áladere- chaunachoza;ála izquierda unrio. Moro l.°y2.°

estánsentadosa se. Es de noche.

ESCENA PRIMERA.

MOROi

y 2.°

Moro

i.°Yoestoy

como un

aturdido!

bonitafuélaocurrencia...

conquetrepópor elmonte

eldemoniodela vieja?

no tendrá

muy

malas uñas;

elcielonos libre deella.

Parecetoca álasnubes aquesa

encumbrada

peña;

senecesitan dos horas para subir á suscrestas.

Moro

2.°

Fué

cosa de dos minutos, porque

como

unacentella seencaramó en lo

mas

alto hacia laparte derecha.

Moro

J.°

Y

túnopasastesmiedo?

Moro

2.°Sí,

me

temblaronlaspiernas.

Hoy

secumplirán dosaños

(36)

— 54 —

enquepasólaocurrencia.

Era una mujer

muy

alta de coloralgo morena, conun puñal en la

mano

y en la otraunalinterna, y conungritoespantoso

como

rugelatormenta nosdice, venid,amigos, dondeeltesoro se encierra, mipadrele habrá guardado enesaencumbrada peña.

Un

hijovil le diomuerte por recogerunaherencia!

Élmoriráeneste monte cualunaterrible fiera!

quesu

madre

lemaldijo yespreciso quesuceda:

sacóunbote

muy

pequeño ytambién una muñeca, se untó deun agua

muy

verde y se mojólas orejas,

luego debajodelbrazo y tambiénenlacabeza...

yremontandosu vuelo desapareciólavieja.

Moro

i.°Puesseñor,yo tengo

un

susto quesipor acasoviera áesahechicerainfernal

me

moriria,por fuerza!

Porqueesas hechicerías...

Moro

2.°Si deprontoapareciera...

Moro

1.°Quierescallarte,mastuerzo!...

(Con muchomiedo)

Moro

2.°

A

míno

me

importa; venga!

Me

gustanlasaventuras, los misteriosdelas viejas, losespectros, todo aquello que

muy

dolorososea.

(37)

— 00 —

ESCENA

Ií.

DICHOSy RAMIRO,que sale porladerecha y observasi hay gente.

Moro

1.°Pero hablando de otracosa.

Sediceque variasturbas alzaronbanderaen Málaga, conunainsolenciaabsurda

en defensa de Alboacen.

Es verdad?

Moro

2.°

Mucho

se abulta, Tambiénsedice queel rey7 para vengartal injuria bajará desde Granada consuslegiones,que nublan loscampospor dondepasan.

(Oyese un trueno.)

Oyes?un truenoretumba.

Á

quevemosálavieja?

Moro

1.°

Cómo

álavieja?

Moro

2.° Labruja.

MoroI.

Se aparecióconrelámpagos?

Moro

2.° Es que lagustalabulla.

Moro

1.° (Con susto) Pero quiéndiablo

me

tienta?

Moro

2.° (Riendo.)La viejaserá sin duda.

Moro

1.° Lavieja?...no

me

lanombres!

Moro

2.° Estanochetechamusca,

te llevaporesos cielos cogiditoconlasuñas, tehace contarlasestrellas dosádos y unapor una...

luego tesuelta! quégolpe!

Moro

1 Si

me

lleva átalaltura esfácilno quedeunhueso.

Tengolos pelos de punta.

(Ramiro se acercaá la choza, el Moro 2.°levey secoloca detrásdelMoro1.° temblando.)

Moro

2.°

No

vesuna sombranegra?

(Al verlael Moro 1.°,quiere colocarse detrás del Moro2. ydan unascuantas vueltas queriendo cu- brirseunoconel cuerpodelotio.)

(38)

— 36 —

.Moro!.

Moro

2.°

Moro!.

Moro

2.°

Moro

1.°

Ramiro.

Moro

J.°

Ramiro.

Moro

\.

°

Ramiro.

Moro

2.°

Moro

1/

Ramiro.

Veo... trescien...tas...noventay... una!

Lo que mas...siento es...las armas.

Lo quemas... á mí...

me

apura es volar por... esos... cielos.

Que

viene!...

Nos desmenuza!

Gentese sienteenlachoza,

me

encomiendo á la fortuna.

(ElMoro2. apagaFaluz.) Side estasalgo... con bien, novuelvo ála peña...nunca.

Han

apagadolaluz,

yo he deentrar,pesealdemonio.

Dice que... soy... unbolonio.

Me

echaré bienelcapuz ylaespada enesta mano.

Puesseacerca...

Alá

me

valga!

Alprimero qnenosalga \

lemato cualruin gusano.

(Salen apresurados y seco'ocan en actitud supli- cante.)

Moro

\

Ramiro.

Moro!.

Ramiro.

Moro

\

Ramiro.

Moro

1

Ramiro.

Moro

2.°

Ramiro.

pie.

le..

.dad!

lo...

Doñafantas...ma.

somos gente dela (desusto

me muero

yo!) gentes .. debuenaamistad.

De dónde sois?

De Archidona.

Y

labráisaquestatierra?

Cuando

nos dejalaguerra yel tiempo sucalma abona.

Nos podemosretirar?

Pronto, y porese sendero.

(Les señala porladerecha.)

Soysuamigoverdadero.

Ea, basta ya decharlar.

Huid de aquíconpresteza.

Pero...

No

admito reproche, al quevuelva aquíestanoche

lecostarála cabeza.

(Vánse corriendo. Ramiroda con su e<" da dns

(39)

tresgolpesalMoro1.j

ESCENA

III.

RAMIROsolo.

Todoha quedadotranquilo, solointerrumpeelsilencio de lanocheelruidovago que formaveloz el viento.

Zaidano puedeseguir:

sipudiera en estesuelo encontrarunescondrijo...

(R.ecorre la escena )

Oh! nohalloningunobueno.

Lo mejoresque subieran álaaltura deese cerro...

Pero Zaidaesimposible!

Ya

sus pies finosy tiernos cuatro leguashanandado.

Dela

mañana

el lucero sedivisaenel Oriente!

¡Oh! yaquecercatenemos

elpuerto desalvación, nosquedamossinremedio otravezálamerced de loque ordenen los cielos.

•Qué noche, válgame Dios!

los relámpagos, el trueno, lossoldados quenos siguen, todo nosmarcaya elpaso de ladesgraciafatal.

(Miraálaizquierda.)

Desdeaquídivisoel pueblo de Antequera...sipudiera...

(Queda pen&ativo.) eso serálo

mas

cierto.

(Sellega á laderecha y llama áZaida y Fadrique.) Fadrique, Zaida, pasad,

noteDgan ningúnrecelo.

(40)

- 58 —

ESCENA

IY. i

RAMIRO, ZAIDAyFADRIQUE.

Zaida. ¡Ah!

Ramiro. Zaida,tener!valor!

Zaida. Ramiro, siandar no puedo!

Fad. Diosprotege nuestrafuga.

Zaida.

En

ese Diosconfiemos!

Ramiro,

dame

tumano; (Selada.) Ramiro. Señora, notengáismiedo.

Esta chozaosdará abrigo por unos brevesmomentos.

(SesientaZaida.)

Calentaos,mi buenaZaida, pues yosalgodesde luego parallevarelaviso.

Loscristianoses lo cierto queentusiasmadosvendrán todos para defenderos.

En

Antequerasehallan devalor

muy

buenostercios:

prontolavuelta daré;

enesapeña escondeos, ycuandoaparezca el sol, rey de todoel universo,

me

encontraréen Antequera de suluz álos reflejos.

Estas lágrimas quecorren son lasprimerasquevierto:

un

abrazo, mis amigos!

yun milagro, Dios eterno (^Váse pieci|)itadamente porlaizquierda.)

ESCENA Y.

ZAIDA y FADRIQUE.

Zaida. ¡Qué noche!sinun descanso, acosada por el frió!

Soloencontramosdedia

(41)

— 59 —

enlosmontesfiel abrigo!

Fad. Nuestroscaballosquedaron desmayadosy rendidos, ycual fieras porlomontes ñuscamosseguroasilo.

Zaida. Vamos, Fadrique, yotiemblo!(Se levanta.

El sol extiende sudisco, peroestastupidasnubes nodejansalir su brillo,

queturbias

marchan

lasaguas de aquesepequeñorio!

Peña quetocasalcielo, daámis amores asilo...

protegeála pobre Zaida mientrasque vuelve Ramiro!

Fad. ¿Qué doloresteatormentan?

miZaida, deja el quebranto, deten,bienmió,ese llanto;

¿qué pesareste amedrentan?

¿no

me

amas conpasión?

¿seguir

mi

suerteno quieres?

Sientre todos

me

prefieres,

¿dequénaceesa aflicción?

Si ámilado eresdichosa y de

amarme

nodesistes...

recuerda

me

prometistes elseren brevemi esposa.

Tuspenasdeja,amor mió;

¿quién á seha de atrever?

Prontoveremosvolver áRamiro;en élconfio.

Zaida. Milesclavos

me

sirvieron;

vida y almayoles di:

misojos entre ellosvieron unajoyaqueperdí, ytras lajoya sefueron.

Yacon ansias

mas

suaves

eldestino

me

aearicia...

la

mar

sostienelasnaves

como

eloro lacodicia,

como

lasplantaslasaves.

Peroyosiemprellorando,

(42)

— 40 —

con mispenascaminando, nososiego,yonovivo;

¿quéeslo que hashecho,cautivo'/...

¡siempre porsuspirando!

Fad.

Yo

tu llantoenjugaré conmi amorfirme, constante- tussuspiroscalmaré

siendotu rendido amante;

tambiéntuesclavo seré.

Manda,ordena,Zaida mia, cuanto quieraslotendrás:

¿quétucorazónansia?

cuanto anheles lograrás paracalmar tu agonía!

Milveces feliz

momento

en queprisionero huí, queenmedio de mitormento Diosunángel

me

dio en

que calmó mi sufrimiento.

No

dejesde la

memoria

el

amor

de misamores, quehenchidoelpecho degloria, sobreunaalfombra deflores

me

cantarásmihistoria bajodoradosdoseles.

Zaida.

Yo

formaré delaureles, de pasionarias y rosas, de azucenas yclaveles lasguirnaldas

mas

hermosas.

(Siguela tempestad.)

¿Pero quéhablo,desdichada, quedichasllegoá soñar?

¡Soyuna mujerculpada!

¿Cómo

áestadesventurada puedes, miFadrique,amar?

Fad. Pierde, miZaida, la color tu rostro, ysebañatu

mano

en sudorfrió:

¿qué visiónteatormenta,vida mia?

todorespiraaquípurocariño.

Zaida.

No

oyes voces quecruzan losespacios ylosecosrespondená sus gritos?

«¿porqué abandonas elhermososuelo

(43)

__

41

queDios creó paravivirtranquilo?

Deja eseamor; paratil padrevive, ynoabandoneslos felices sitios

quetevieronnacer. Zaida querida, noabandones, ingrata, tu castillo;

desprecia yabandonadetupecho

!aimagenilusoria del cautivo:

lapatriayelhonor asi loexigen, y

un

padre cariñoso y dolorido ya en Málaga combateálosrebeldes, dandoásu audacia singularcastigo:

no...no puedevencer; lasjustas causas notriunfaronjamásde losimpíos.

¡Pobrerey! sin su hija, sincorona, subeso santoenel

mayor

olvido, la patriayreligión, ¡palabrasvanas queenla mentede Zaidasehanperdido?»

Fad. ¿Recobratu razón, biendemivida!.

¿Quétemes, dulce amor?Pronto Ramiro á salvarnosvendrá, yo asi loespero.

Piensaqueportu

amor

aliento yvivo.

Zaida.

Temo

latempestad que rugefiera;

escucho de mi padrelossuspiros;

temo sumaldición y suamargura cuandosepahe borlado su cariño;

temo

como

elpastorque suganado por loslobos ferocesveperdido;

temocual cazadorquediestro lanza á lapaloma sucerterotiro, y vequese le pierdoentrela

bruma

y su vuelo remonta áloinfinito!

Oye, Fadrique, escucha; misterioso

me

llama un sercon insondablegrito:

lamaldición delcielo teacompañe, con acentoferoz harepetido.

Bajomispieslatierraseremueve;

ruge indignadoel firmamentomismo;

cubrelanochecon sunegro manto

elescabroso y elevadorisco!

(Un trueno.)

¿Oyescuálrugelaferoz tormenta?

Esperamosen vano!

Que Ramiro

(44)

— 42 —

novolverá paracalmarlaangustia quedestrozamipechodolorido.

Fad. Zaida delcorazón! calmatupena, vequeeldolortrastornatujuicio!

noagravescon tus quejasinfundadas en aquestos

momentos

el conflicto,

sinos siguenlas huestesagarenas burladasquedarán!

Zaida. (Mirandoai cielo.) Atroz delito!

abandonéámi padre desdichado y enesapeña encontraréelcastigo!

Elcielo contramí indignado ruge y sujusticia aumentalospeligros!

(Yaásubirá la peñay se detiene.) Perote amo, Fadrique; estoy dispuesta áarrostrarlosrigores del destino y moriré tranquila siestanoche sobretus brazos conplacer espiro!

Ellosnosbuscancon ferozencono de asesinarnos con afán inicuo, ymi pechopresientequeestanoche debemos sucumbir, Fadrique mió!

Antes quecaigami cabeza herida del yatagán porel cortantefilo,

bajemos deesarocadespefiados, gozosa yo

me

arrojaré contigo!...

Abandoné ámi padre... desdichada!

(Seoyenvoces lejanas.)

Fadrique! eserumor!..- somosperdidos!

el cielo sobremísusañatiende!

losblancosalquiceles yadistingo!

Tigressedientosdela sangre

humana

!

con Almanzorseacercaná estesitio, brillaen sudiestra lacortante espada;

derramarnuestra sangre essudesignio!

Fad. Se acercan! es verdad!... Zaida,ynoestiem- deque salvarnospuedaelbuenRamiro, [po

Amparad

ámiZaida,cielosanto, pormicausa seencuentraentalconflicto.

Salvaála triste quecreyente ahora ha abrazadolade Jesucristo!

subamosáesacumbresolitaria!...

Referencias

Documento similar

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

This section provides guidance with examples on encoding medicinal product packaging information, together with the relationship between Pack Size, Package Item (container)

Package Item (Container) Type : Vial (100000073563) Quantity Operator: equal to (100000000049) Package Item (Container) Quantity : 1 Material : Glass type I (200000003204)

Cedulario se inicia a mediados del siglo XVIL, por sus propias cédulas puede advertirse que no estaba totalmente conquistada la Nueva Gali- cia, ya que a fines del siglo xvn y en

El nuevo Decreto reforzaba el poder militar al asumir el Comandante General del Reino Tserclaes de Tilly todos los poderes –militar, político, económico y gubernativo–; ampliaba

De acuerdo con Harold Bloom en The Anxiety of Influence (1973), el Libro de buen amor reescribe (y modifica) el Pamphihis, pero el Pamphilus era también una reescritura y

Sanz (Universidad Carlos III-IUNE): &#34;El papel de las fuentes de datos en los ranking nacionales de universidades&#34;.. Reuniones científicas 75 Los días 12 y 13 de noviembre

(Banco de España) Mancebo, Pascual (U. de Alicante) Marco, Mariluz (U. de València) Marhuenda, Francisco (U. de Alicante) Marhuenda, Joaquín (U. de Alicante) Marquerie,