La mujer de sal

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(1)MARÍA ELENAGERTNER. LA MUJER DE SAL. <. ■. :■. •. :•■'.. ZIGZAG.

(2) La. Mujer. de Sal. y.

(3) BIBLIOTECA. DE. NOVELISTAS. V. Editora- Zig-Zag, S. A., 1964. Derechos reservados para todos los países. Inscripción N.° 29.047. Santiago de Chile.. © Empresa. 1967..

(4) MARÍA. ELENA. GERTNER. LA MUJER DE SAL CUARTA EDICIÓN. Z. I. G. -. Z. A. G.

(5) A Teodoro Lowey. amigo. Yenzen,. y maestro.. A Guillermo Burgos con. Ossa,. agradecimiento..

(6) y sus. Arboles. dan frutos. QUE NO MADURAN, Y UNA ESTATUA DE SAL. QUEDÓ. CUAL. MONUMENTO DE UN ALMA DESOBEDIENTE.. Sabiduría, X,. Mujer.— l-A. 7..

(7) 1. "Pasados debería. algo sabia;. ser. sabiduría. con. nocimientos. respecto. todas las. me. conformo. que he. tuvo conciencia. habían. la. pensaba. co. Ama. tiempo. su. —. e. —. .. .. .. dijo. — .. Yo sólo. que he. aquello. manos. Y sin duda lo. .... respirado, lengua, que he. inmediatamente. de que también los dedos y la boca la. engañado.. Justamente.. El emitió quear la to. mis. experiencia personal. —. sabia. era. mis labios y mi. La sabiduría de las. —. mínimo de. un. ignorancia.. conocer. con. entre. menos, poseer cierta. sí misma y. mujeres de. palpado. contenido. en. a. total. su. con. lo. mujer. una. supone que. o, por. Mi abuelita sí que. —. se. de los demás." Así. acerca. lia, comprobando eran. años,. los treinta. .. .. por. viejas. señoras. no se. basaba. murmuró Théo.. —. eso. quiero decir.. .. .. ruido muy peculiar, haciendo chas un ruido que solía sobresaltar al res. un. lengua;. de la gente. —. Es inútil que insista, Amalia. dividuos. como. usted,. como. mi. dijo Hay in amigo el Príncipe, cria —. —. .. para las cuales los sentimientos y el sexo, las percepciones y la inteligencia, son camituras. quebradas,. 11.

(8) que deben. nos. más. lleguen —. a. tras. con voz. ja. destemplada.. oscurecieron durante. se. los gruesos cristales de. Porque si. —. preguntó ella. —. ojos de Théo. segundos. sin que. paralela,. encontrarse.. ¿Por qué?. Los. forma. correr en. unos. lentes.. sus. intentan unir estos dos caminos, la. demás gente advierte una debilidad en ustedes; una debilidad que la irrita y que no perdona; una debili dad que. Sin. —. paz. .. .. .. —. —. —. es. ,. preciso castigar. hay embargo .. .. personas que. .. .. .. personas. que. viven. en. .. Sí. Personas normales. Yo soy normal No. Ni usted ni. nen una. gritó ella, sin enojo. el Príncipe lo son. Quizás. —. naturaleza diferente,. o. las circunstancias los. conformaron así, y..., bueno, más vale verdad, ¿no le parece? Amalia. se. puso. a. tie. encarar. la. dar vueltas por la salita atesta. da de muebles que odiaba. La. —. naturaleza, sí,. claro. es. —. .. .. .. musitó, sintién. empequeñecida, semejante a una mosca. Bebió su coñac y encendió otro cigarrillo con el resto del an terior. Experimentaba una sensación de ahogo, de indefinible temor, de asco; igual que si alguien le hu biese susurrado al oído una grosería cuyo significa Usted do no alcanzaba a comprender íntegramente entiende dijo, bajando la voz y desviando la mira dose. —. .. —. da hacia la copa vacía —. —. ¿Necesita definir. Una bocina resonó. ,. pero yo.. .. .,. yo.. problema? plañideramente,. .. .. su. 12. vinieron. vo-.

(9) desde. ces. lejos,. campanada, la* melodía de. una. twist. La atmósfera. se. un. hinchó de sonidos rebotando. los muebles odiosos, y Théo alargó la mirada más allá de sus lentes, hacia un horizonte distante que sólo él distinguía. contra. —. la. ta. 'Usted. es una. ninfómana. —. explicó. ¿Le. —. .. asus. palabra?. No, no me asusta. Ya la había oído. Desgracia damente no me aclara nada repuso ella, y empezó —. —. reír tontamente.. a. —. Es ridículo. su. empeño. en. subsistir del mismo. modo que el común de los seres humanos aseguró Théo sea Amalia! Si no ¡No infantil, quiere recibir —. —. .. heridas, destruirse. destruir, acepte el punto al que acá el de llegado. Deslinde : aquí la ternura seo. Sostuvo su copa delicadamente, con el índice y el pulgar derechos, y con la mano izquierda apartó y. ha. .. .. .. ,. —. el cofrecito que contenía los cigarrillos, acariciándo lo Usted jamás será sabia al estilo de las abuelas —. .. —. añadió sonriendo—. ¿La he molestado? —. De. guardaba —. ninguna. Es tarde.. —. en. manera.. Miró el. —. reloj. con. tapa de. oro. que. el bolsillo del chaleco.. No sé si. alguna. vez. podré seguir. sus. consejos,. Théo. —. Le telefonearé mañana.. La puerta, del. departamento. cerró.. Después se escuchó el ruido del ascensor, y en seguida los pasos de Théo, perdiéndose en la calle Vaugirard. La noche sobrevenía ahora, allí, entre las paredes hostiles de 13. se.

(10) aquel piso. con. arrimos de caoba. alquilados, frente. muebles. sus. y. dera noche, idéntica. a. las butacas. a. un. a. infladas, la verda. ala ahuecada sobre la. prisa comenzó. tes, echó con. desvestirse. Se lavó los dien. el agua del bidet, metió en la cama,. y. se. mientos mecánicos, con un. a. a correr. crema. ca. /. beza de Amalia. Sin. los. con. se. cubrió la. cara. movi. repitiendo. la voluntad ausente. También,. gesto casi maquinal, cogió la Biblia, abierta. encima de la mesita de. noche,. y. leyó. la. página. acos. tumbrada :. prisa los ánge les a Lot, diciéndole: "Levántate, coge a tu mujer y a las dos hijas que tienes, no sea que perezcan tú y ellas por las iniquidades de la ciudad". Y como se re tardase, cogiéronle de la mano a él y a su mujer y a las dos hijas, pues quería Yavé salvarles, y sacándo En cuanto salió la aurora, dieron. les les. pusieron fuera de la ciudad. Una vez fuera, les dijeron: "Salvaos. No miréis hacia atrás, y no os de tengáis en parte alguna del contorno; huid al monte si no queréis perecer". Amalia cerró el libro y. se. levantó. en. busca de. un. cigarrillo. Luego se dejó caer en una de las butacas, encogiendo las piernas como un niño en el regazo de una mujer obesa, y recitó el resto del capítulo apren dido de memoria: Salía el sol cuando entraba Lot Yavé llover. azufre. y. fuego 14. en. Segor. e. hizo. de Yavé desde el cielo....

(11) Sara, la mujer de Lot, miró hacia atrás y en un. bloque de. se. convirtió. sal.. Amalia observó. pies desnudos, con las uñas sorprendiéndose de que aún fueran sus. pintadas de rosa, pies de carne y hueso. Entonces retomó el hilo de su propia historia: "Junto con el tiempo humano, com puesto de pasado, presente y futuro, Dios le regaló al hombre la posibilidad de olvidar; de abandonar viejas moradas y marchar por rutas desconocidas. Pero yo, igual que Sara, no puedo dejar de mirar ha cia atrás. Soy incapaz de echar llave a las puertas del pasado. Vivo desobedeciendo". Tuvo. giarse. en. quedarse. un. su cama.. yacían. portera. se. resistía. a. apagar la. refu. luz,. a. espaldas, inmóvil, aplastada por recuer un brazo y alzó una de las hojas de papel. no. en. el suelo, junto. ha venido. mejor guardar aunque. Pero. a. de. dos. Estiró que. estremecimiento de frío y corrió. .... es. estos. a. la. cama.. Pensó: "La. limpiar el departamento. Será papeles, trabajar con orden. a. .. innecesario; nadie los verá. nunca.. .,. Ni. siquiera Théo". Allí estaba el. de. polvo. encima. principio de la historia, cubriéndose de la alfombra, al lado de las zapati. llas de levantarse. Y de pronto, hubiese susurrado. como. aquellas palabras. si. una. al oído,. voz. le. mur. muró: —. La estatua de sal.. —. incorporó, recogió Ja:,. dispersas y fue a encender la lámpara que ha sobre el pequeño escritorio adosado a la pared.. carillas bía. Se. 15.

(12) 2. "Hace. he. partido, y todavía estoy allá, aterrándome al último abrazo, sintiendo mi piel como una prolongación de la suya. Hace muchos me ses. muchos meses que. que busco. cidos. en. otros. gestos de hombres descono. remedo de lo que no me resigno a perder; un remedo del amor, de eso que permanece al otro lado de una puerta que no logro clausurar. un. "Nací para hallarlo. caminar,. un. día. Y para ello. aprendí a equilibrarme con di. balbucear. palabras, a ficultad encima del áspero caparazón del mundo. Y tramo a tramo avancé .aguardando el minuto de su ad a. venimiento, con la certeza de que cada paso ximaba a encontrarle.. me. "Rostros, nombres, caricias, fueron sólo las del tros y. apro. antesa. hallazgo. Puedo evocar uno a uno aquellos ros aquellos nombres. El primero fue mi primo. Andrés.. "Recuerdo los días de lluvia esos. papirotes. en un. do los .atardeceres. tarro. en. de. con su. conservas. que los abuelos. sonido hueco,. vacío; se. recuer. marchaban. primo atisbándome en la escalera. "Oscurecía lentamente. Alguien, tal vez una de las. al cine, y. a. mi. 17.

(13) sirvientas,. "niñas de la mano"; ahora. hay. no. que llamaban "niña de la mano". esa. modo; ahora quedan pocas. huerto y. casas con. dores), encendía la estufa a gas. tilar una llama azul semejante. Entonces a. (ya. llaman de otro. se. se. corre. veía ti. presagio;. un. un. mezclaban cierta dulzura y cier ta aspereza que más tarde se harían realidad entre los brazos de Andrés.. presagio. el que. en. "No,. se. he olvidado al mayor de mis. no. primos.. Ten. go viva la sensación. las. do. atrapaban. co. que cubría la. aroma. de. sus. provocada por sus manos cuan mías bajo el mantel de encaje blan del comedor. Percibo aún el. mesa. camisas, del cuello de almidonada ba. tista que debía herirle la. el. de. contacto. sus. el suyo,. contra. en. piel. morena. y. tibia; percibo. ropas toscas al apegar mi cuerpo. el instante de entrar por casuali. dad. (siempre por casualidad) en una habitación en penumbras para recoger las pildoras de la abuelita, el rosario,. el misal que descansaba sobre el mueble-. o. cito chino.. "Y. en. esas. largas tardes,. criadas que Campos, el jardinero. go,. con. eran. (yo. tardes de día domin. seducidas por 2orobabel no lo sabía; no obstante,. tengo la seguridad de que los embarazos del servicio doméstico se producían en esas tardes), las manos y la boca de Andrés. los rincones de la via. e. multiplicaban, asaltándome en casa solitaria, orquestada por llu se. inquietantes ruidos. "Andrés. pánico. y de. me. gula,. atraía, y yo como. me. el niño 18. reconocía llena de. glotón. que,. en. tantas.

(14) fábulas, contempla los escaparates de las confiterías. Me atraían sus ojos renegridos y su acelerada respi ración, junto a mi oreja izquierda, parecida al cos quilleo de un insecto regalón; me atraían el perfume del almidón sos. en. pantalones. la tiesa camisa y el cilicio de sus grue rasmillando mis piernas desnudas.. "Pero yo tenía doce años e ignoraba el sabor, la embriaguez real del sexo. Distinguía la lluvia, que, hasta. hoy,. mi. preludio al deseo sexual; la lluvia componiendo alegros y fugas en las techumbres, es curriéndose por los desagües; y también el silencio, cómplice de las oscurecidas estancias, mis manos ten didas hacia adelante y la confusa revoltura de placer y dolor provocada por el organillo que súbitamente empezaba a resonar en la calle. Distinguía, además, esa. es. habitada soledad que olía irresistiblemente. a. pe. cado.. "¿Y qué musiquillas,. el. pecado? ¿Únicamente sensaciones, fugaces, invierno, estufas, cuar tos sombríos, criadas que en algún lugar sórdido y hediondo (probablemente el W. C. de servicio) se de jaban embarazar por el jardinero? No, el pecado era algo más: temor y alegría; ansias de huir, sin im permeable ni botas de goma, saltando en medio de los charcos del huerto; ansias de comer aquello que los vendedores callejeros ocultaban en un canasto de mimbre tapado con un paño sucio; ansias de can tar con la voz del chiquillo andrajoso que acompa era. caricias. ñaba al ciego de la guitarra; ansias de orinar en las cabezas de los transeúntes, desde la ventana del dor19.

(15) mitorio de mi. amiga. Luz. María,. ansias de mostrar el trasero. trucción de ser. enfrente; crecer. rios, soportando el. Dieciocho;. los albañiles de la. cons. denigrarse hasta no blanca invadida de pul. y adueñarse de todos los miste. terror y. "No mires hacia atrás,. un. la calle. ansias de. más que el perro dé panza. gas; ansias de. la. a. en. la dicha.. repite hoy el ángel. Y Sara porfiada, la desobediente, se niega a avanzar por nuevo. camino.". 20.

(16) 3. —. Tiene. bien?. Amalia. Está ojerosa. ¿No durmió Théo. Entre tanto se daba a ía tarea. mala cara,. —. averiguó. de separar meticulosamente cada fragmento de bolla del guiso de lengua en salsa de nueces,. ¡Qué insoportable. —. lia. —. .. No debió. tió. él,. mine me. pedir. y. principió. sus. fui de. a. molaba. jugar. no. —. reconvino Ama. le gusta.. desveló anoche. se. con una. miga de. —. pan. insis. —. .. Do. nervios, Amalia. ¿Qué hizo después que yo su. departamento? atestaba de gente; la calle el paso de los automóviles.. El restaurante. bajo. se. tre. Escribí.. —. ¿Un poema?. —. No. Una narración.. —. —. si. eso. Evidentemente usted. —. Théo!. es,. ce. ¿Una especie de cuento? ¿Cómo. se. llama?. La Estatua de Sal.. —. —. ■—. —. ¿Me la leerá? Creo que. no.. Amaneció. antipática. ¿Se. Claude, hoy? Quedé de llamarlo —. *. a. va. las cinco.. 21. a. reunir. con.

(17) Théo torció la boca. podía. expresar. en una mueca. indefinible que. incredulidad, repugnancia. o. despre. cio. —. ¿La entusiasma el joven Claude?. Y antes de que Amalia alcanzara. guió—: Sí, nica. preguntó. responder, prosi. a. sin duda hace bien el amor;. —. téc. con una. Desgraciadamente usted no se con forma con eso. Pretende algo más. ¡Pobrecita! La escrutó a través del relampagueo de sus anteojos, y la mueca fue esta vez más exagerada, abiertamente elegante. .... —. .. .. cómica. —. Es cierto. Pretendo. más. algo. —. ella. agachó. la. cabeza y miró fijamente una pequeña mancha de vi no en el mantel : reencontrar el tiempo perdido; —. hacerme la ilusión de que voy rrar los ojos. —. —. desagradable. es. El. sufrimiento. es. llega. a. silencio,. en. Lo. Théo. Uno —. reencontrarlo al. ce. ¿Y lo consigue?. Amalia permaneció cansada. —. a. que usted. es. a. una. sufre,. sonrisa. mi linda.. enfermedad. una. habituarse. El sufrimiento. con. crónica,. ella.. el resultado de la cobardía.... Una. mujer gorda agitó un brazo en el aire y lanzó exclamaciones, mientras se abría paso hacia la mesa que. ocupaba. una. pareja.. Se. oyó. un. estruendo de. pla. tos rotos. —. todo. Soy incapaz de desligarme del pasado, eso gritó Amalia, abrumada por la algazara.. —. 22. es.

(18) No le estoy. pidiendo que formidable pasado, pero El maitre se aproximó: —. .. —. usted. haga.. Conserve. un. —. de Théo me. entre. considera. Uso. —. las suyas, agregó. una. de neurosis.. —. una. ¿Realmente. :. ninfómana?. palabra. una. —. para. designar. Estrechó. .. .. .. ,. su. forma. fuerza los dedos de Ama. con. lia, casi hasta hacerle daño. búsqueda,. esa. que permanentemente la frustra. aquello. su. .. postre el señor y la señora? Café solamente susurró ella, y cogiendo. ¿Desean. —. mano. .. lo. Si usted. pudiera ver claro. Si pudiera ser fiel en pensamiento a aquel o al mito del amor perfecto, y no amor perfecto cayera en la debilidad de exigirles a Paul, a Denis, o al paciente Claude, milagros imposibles, su vida cam biaría. Quizás llegaría a ser una persona respetable. .. —. :. .. .. .. .. ,. ¿No lo soy?. —. respetabilísima. No para ellos; no para el mundo en general. Ya le he dicho "que siempre los otros se sentirán obligados a castigar su flaqueza. —. Para mí. es. Bebieron el café y salieron a enfrentar la luz del sol; agresiva luz de las tres de la tarde. El la sujetó al cruzar la calzada y un automóvil pasó a toda velo. cidad, casi rozándolos. —. —. ¿Ve qué. cosa. tan. fácil de. lograr. es. la muerte?. exclamó Théo. —. —. —. ¿Por qué. me. lo dice. en ese. En el fondo usted sueña No. sea. estúpido.. tono?. con. Nunca he. darme. 23. esa. escapatoria.. pensado. en. suici.

(19) coches que están a punto -de somníferos que la hacen dormir más de. A menudo. —. atropellada,. hay. lo conveniente. ¿Jamás llave del —. gas?. —. Detuvo. se. le ha. un. taxi y. ¿No viene conmigo.. —. .. .. No. Dedicaré la tarde. al Príncipe.. 24. quedado abierta la ayudó a subir.. la. ? a. escribir. una. larga. carta.

(20) 4. "El. primo. cumplí sul. Andrés salió de mi destino el día. catorce. en un. Su. años,. país vecino. en. padre fue nombrado. y, aunque hacía ya varios. que cón. meses. hallaban lejos, recién aquella tarde, al recibir la tarjeta deseándome felicidades, comprendí que An que. se. drés había brazos. partido.. Entonces supe que. nunca. más. sus. anudarían alrededor de mi cintura, ni me atraparían sus manos y sus labios en secretos juegos se. medio de la. penumbra. "¿Qué experimenté frente a ese descubrimiento? Tal vez un leve dolor; dolor semejante al que sufrimos cuando uno de nuestros huesos que ha permanecido inmovilizado se reintegra a su posición normal; dolor en. de crecimiento; dolor de libertad.. "Recuerdo que descorrí las cortinas de mi dormi torio, y al realizar ese gesto tomé conciencia de mis catorce años, y de un ciclo amplio y desconocido co anillo luminoso abriéndose ante mí. El primo Andrés no regresaría, pero todo estaba por nacer, por mo un. iniciarse. Voces. impelida. por. "Desde. nuevas. una. ese. me. llamaban,. y yo avanzaba. fuerza ineludible.. día. en. adelante, hombres jóvenes y 25.

(21) viejos se volverían percibiría un brillo. la calle para mirarme, y yo lo hondo de sus miradas; un. en en. brillo que años más tarde iba cado preciso.. adquirir. a. signifi. un. "En aquel tiempo tuve la certeza de ser distinta de las demás muchachas. Probablemente todas sen. lejos de ser diferentes éramos nuestra pubertad estallando a través. tíamos lo mismo, y. idénticas,. con. de las facciones toscas, los movimientos atolondrados y. aquellos indefinibles. cencia. No. de los. obstante,. en. estivales,. meses. oscuros. y. sueños de la adoles. las tardes dulces y entre. pegajosas. el encierro de las salas. ajenas ecuaciones de álgebra, o los añe jos fragmentos de historia, mientras las moscas de vientre azul y alas tornasoles se estrellaban ciegas de clase, las. los vidrios de las ventanas y el sol acuchillea ba las techumbres de reluciente zinc, yo intuía que contra. mi futuro. se. apartaría del. manso acaecer. de mis. pañeras, destinadas a edificar sólidos hogares mar respetables familias; intuía que el vello. y. com a. for. suave. y. ensortijado que florecía entre mis muslos, y que mi lengua, las yemas de mis dedos, y la sangre inquieta que. piel,. me. recorría. existían. a. dibujando. la espera de. todas las lecciones real y. definitivo,. hilillos violáceos un. aprendidas. en. llamado; sabía. no. tendrían. porque el auténtico. un. mi que. valor. conocimiento. del camino que desembocaría en mi meta lo obten dría más ailá de los blancos paredones del colegio, en el asalto de la. alegría. "Sucedió durante. y el dolor. un. verano; tenía. 26. dieciséis años..

(22) Nunca supe. su. nombre. Fue únicamente. ronca. voz. enardecida, músculos tensos, y mi deseo de conocer venciendo los más primarios temores. "Pasábamos las vacaciones en una playa aparta y el abuelo realizaba. da,. marino. experimentos. con. miniatura que había construido. en. un. sub. con. sus. propias manos. Yo amaba a mis abuelos más que a mis padres. Los consideraba vitales, reales según mi concepto de la realidad. Mis padres, en cambio, eran fantasmas que ellos.. se. volatilizaban apenas. me. acercaba. "Me acuerdo de mi abuelita, de aspecto pese tes. frágil. a. y,. éste, profundamente terrena; criatura de fuer instintos, de "corazonadas" (así calificaba sus a. premoniciones), que manejaba a los criados en un puño, organizaba casas de socorro, aconsejaba, repar tía limosnas, admiraba a Greta Garbo, y demostraba. olímpico desprecio Siempre he afirmado un. se. llama. llama. que mi abuelita. no. era. mujer culta; sí, en cambio, lo mujer sabia. ¿Y de dónde provenía. una. una. biduría? Quizás de. una. cado unido. a. la necesidad de. del entendimiento. mitades,. mezcla. entre. parroquias, de. y el sermón de las. por. por las abstracciones mentales.. simple. como. una. ver. lo que que. se. esta sa. la vida mundana. sentido del pe dichosa a la gente, un. del bien y el mal. fruta. Además. era. partidos hermosa,. arrogante, coqueta e incorregiblemente vanidosa. So brellevaba las infidelidades de mi abuelo, no por san. tidad, sino por puro desdén a las otras mujeres, a quie nes, indefectiblemente, consideraba feas, ordinarias 27.

(23) y mal vestidas. Asimilaba. a su. familia. a. toda persona. que le. parecía agradable (por este procedimiento acu muló, a lo largo de su vida, una infinidad de sobri y sobrinas del más variado aspecto y. condición) y repudiaba, igual que los antiguos patriarcas, a quien llevara su sangre y, a su juicio, deshonrara el apellido. Para muchos era arbitraria, soberbia y agresiva; pa ra otros era generosa, tierna y valiente; para mí era "la abuelita": alguien que me pertenecía y cuya exis tencia me aportaba seguridad y confianza. "Mi abuelo no estaba loco, aunque la gente del lu nos. gar hacía circular el. de que lo estaba. Sus. ojos pardos y melancólicos, que contemplaban acongoja dos la estupidez y la puerilidad de los hombres, su barbilla noble, sus delicadas manos, que tallaban bar cos. rumor. y extraños. contrario. El. objetos en madera, atestiguaban lo abuelo, envuelto en su macfarlán azul,. poeta, un mago, que a los setenta años todavía hechizaba a muchas mujeres, encantaba a los niños y amedrentaba a los poseedores de almas viejas. era un. a. "Esa noche yo había acompañado a mi abuela y las sirvientas en la novena a la Virgen de Lourdes, y. había escuchado. a. mi abuelo hablándome de las. telaciones; había dejado. lescopio,. la. casa. la mansión de. cons. mostrara, por el te de Tauro y el brillo de Aldebarán; que. me. Virgo alumbrada. por el titilar de la. Spiga. ". Voy. —. beza. —. caminar. signo que, ¡Jesús la niña!. en un ". a. —. dije.. Y ellos movieron la. ca. sin afirmar ni negar, consentía. Ni del diablo 28. se. asusta.. ¿No. ve.

(24) andan ni las ánimas por el camino? chilló la Eudamia, nuestra cocinera, asomándose por el ven no. que. tanuco. —. de. su cuarto.. "No contesté. Las noctilucas brillaban encima del mar. sereno, y. la. recibía la huella de mis pasos. arena. confiados. "De pronto, un trino de luna (sí, fue eso, una es pecie de nota musical emitida por la luz) vibró ha ciendo estremecerse los una. garon y. do; sobre. quietud. cerros.. Las noctilucas. tumbó sobre el. se. espesa. mundo angosto, limitado por. ese. se. apa. mun. un verano. y dieciséis años.. "Oí la. galopar. playa,. una su. su. caballo. en. el extremo opuesto de. y antes de adivinar el color de. de hombre, corrí descalza,. estatura. encuentro.. El acortó las riendas y. se. ojos. o. enajenada,. a. unos. detuvo. Pre. guntó : " —. " —. ¿Qué pueblo. éste?. es. Cobquecura.. "Se desmontó y la " —. ¿Quirihue. " —. " —. ". para. Más al. sur.. ¿Cómo. te. manta negra. qué. lado. cayó. a. sus. pies.. queda?. llamas?. Amalia.. —. "Tendí las los días del dos brazos. manos. buscando. primo Andrés,. me. e. ciegas, igual que en igual que en esos días a. enlazaron.. jóvenes honestas se defienden. defendí. Cuando abrí los ojos, encontré a. "Cuentan que las Yo. no. rae. Aldebarán. fulgurando. en. el cielo." 29.

(25) 5. Amalia,. encima de la tapa del W. C,. sentada. se. pu. las medias y observó a Claude que se anudaba la corbata. Detestaba ese momento en que el hombre so. y la. mujer, después de hacer el cubren. amor. durante dos ho. desnudez y se contemplan bajo la luz cruda de la lámpara de un cuarto de baño. Detesta ras,. ba en. su. le recordaba otros instantes, los que el movimiento de ponerse las medias tenía ese. momento porque. sentido; conducía. un. unos. dar. caminar. a. pasos que avanzaban. esperanzada. manes muertos. junto. llevaban. no. que la miraban desde el. ojos. a. el ritmo de. los suyos, y. día. Ahora todos. un nuevo. que. siguiendo. a. a. aguar. eran. ade. parte alguna, y los. espejo pertenecían. a un. desconocido. —. ¿Qué hora es?. Claude fue en. la. mesa. —. a. -preguntó.. —. buscar. a. al lado de la. Las ocho. —gritó. su. reloj,. que había. quedado. cama.. — .. ¿Te importa. que telefonee. Nathalie? —. Claro que. pintó los labios. Ella terminó de vestirse y se Me siento totalmente vacía ex-. no.. —. —. —. .. 31.

(26) clamó, escuchando la zaba. discutir. a. El. colgó. un. whisky. Tengo. minuto de beber y fumar y él irá. despediremos,. Encendieron dos tos, en. con. sus. Puede. —. con. quien —. .. .,. ¿te. un. vasos con. "Ha. creo. nos. Nathalie".. permanecieron quie. y. la. en. sentados. mano,. que a. es. Nathalie? la única. mujer alguna vez.. casarme. ¿La quieres?. —. ¡Por supuesto!. —¿Y. a. mí? ¿A mí. me. quieres?. ¡Amalia, qué pregunta tan ridicula! Sabes quiero. Vengo a verte diariamente, y. —. te. .. —. Olvídalo. Fue. De. golpe. tuvo. con. en. .. pregunta ridicula. conciencia de haber transgredido, una. reglas fundamentales de su rela Claude. ,Las palabras de amor sólo debían. pronunciarse ruido. entre. medio de. ya finalidad. era. ias sábanas,. no. ser. más que. tempestad de sensaciones cu transportarla al pasado. Entonces. tiempo pensadas, comprendidas, y dichas lugar, al aire libre, a la luz del sol. Bésame. —. un. una. deseó vivamente que él volviera a tomarla en zos para escuchar ese murmullo de palabras. —. que. de las. otra vez, una. ción. el. llegado. expresiones aburridas.. casaría, si llego. me. sed horrible.. cigarrillo. Luego. vas a casar con. Sí,. ser.... Pensó:. cigarrillos. respectivos. Claude.. —. una. encontrarse con. a. la salita, mirándose —. comen-. el auricular:. Sírvetelo tú mismo.. —. yá. Nathalie.. con. Convídame. —. de Claude que. voz. suplicó. 32. en. sus. bra. en. otro. cualquier. ..

(27) Claude —. se. aproximó. y la besó. desganado : podríamos. Es tarde. Llámame mañana;. comer. juntos. —No,. no. te vayas. El muchacho hizo. todavía .'. .. .. gesto de. un. disgusto:. Me esperan. Entiende, preciosa. Apenas Claude se marchó, Amalia supo que le imposible detenerse. Necesitaba el sonido de una —. .. que la. sumergiera. hombre que le ese. tiempo.. en. el. creara. Sin. .. tiempo perdido,. un. reflexionar, cogió. abrigo. un. voz. cuerpo de. la ilusión de habitar aún. Los brazos de Théo la. era. en. y salió.. sujetaron al trasponer Ja. puerta principal del edificio: —. ¿A dónde. aire de sonámbula?. va con ese. Por. favor, Théo, déjeme sola. ¿Para qué? ¿Para ir a sentarse en un bar y con el primero que se le acerque, igual que —. .. .. —. tir. par una. ramera?. Es lo que. hago desde hace meses. ¿Y qué ha conseguido? No es que yo tenga juicios en contra de las conquistas callejeras. Al —. —. trario.. .. .. Cuando el. practicarlas. ..... Pero. Príncipe no creo. ¡Théo, se lo ruego! sollozo sin lágrimas. —. -Si. —. se. pone histérica. —. vivía que. en. eso. Amalia. me. pre con. París, solíamos la. ayude.. irrumpió. obligará. a. en. un. abofetearla.. ¿Qué sucedió? ¿Se le escapó el joven Claude y usted aún. no —. había terminado de soñar?. Ni. siquiera había empezado. 33. Mujer.— 2.

(28) droga que rio sea El soltó una risilla aguda. La respiración de Amalia empezó a nor Lléveme a cualquier lado. : otra. ¿No ha probado alguna. —. el sexo? —. —. No.. malizarse. —. —. cogiéndola. Théo la guió, Es. —. droga. una. no. que. firmemente del brazo. sirve. -dijo—.. —. Uno. no. siempre puede controlar las reacciones de la otra per sona. El opio produce ensueños menos díscolos. Por parte, es tan denigrante para los hombres lo que usted hace; aunque ellos no lo sepan.. otra. —. No. creo. que les. preocupados. Están. —. importe. en. nada más que de. Y usted nada más que de. luego verificar. su. caso su. de saberlo.. propio placer.. crearse. ensueños, y. insatisfacción.. Atravesaron el bulevar Saint-Michel y caminaron. lentamente —. No. a. orillas del Sena.. puedo hablar. si voy andando. Change,. se. Théo le alisó el cabello, que bio desteñido. gunta. adquiría. un. color. ru. la luz distante de los faroles.. natural. es. o. está aclarado?. —. pre. y antes de que ella contestara hizo otra pre. —. ¿Con él.... :. Amalia un. bajo. ¿Este pelo. guntó,. masculló. detuvo mientras cruzaban el puente Auafirmando la espalda en la balaustrada.. Amalia, y. —. —. se. llevó. era. verdaderamente feliz? la boca. una mano a. reprimiendo. grito.. desespera que le hable de él pro siguió Théo, implacable ; quizás porque trato de —. Ya sé que la. —. —. situarla. en. la realidad, porque. 34. .. ..

(29) —. Usted. alguien —. de. .. .. .. medida de sanidad.. una. —. Théo torció los. quitó los lentes y los limpió con la punta Si empleara toda esa ener pañuelo blanco se. su. gía. que ha muerto. Es. labios,. habla de él igual que si hablara de. me. —. .. que gasta. insuflarle vida. en. de que él ha. convencerse. a. recuerdo,. un. de existir para. dejado. ted y que está definitivamente enterrado los. tras. de. muros. una. dincito al cual usted limitara. día, si. quiere. .. tiene el. no. .. .. a. ,. con. gratitud. rezar. por. los muertos, alcanzaría. su. un. y la dimensión real de las *" —. Sin. anormal,. y las. en. plantas de. embargo,. jar-. un. acceso, si. menor. por las horas. alma,. us. Chile,. dedicarle algún pensamiento amable. a. evocarle. a. casa. en. como. se. se. en. el. felices,. y,. hace. con. orden, descubriría el valor cosas.. usted ha. asegurado que yo soy jamás conseguiré ese orden, esa armo. que. nía. —. te. Le. Perdón. he. .. .. .. ,. me. aconsejado. ha. interpretado equivocadamen. que ponga límites entre lo racio. nal y lo irracional; también ésa. den, ro:. sistema para. un. le he. lograr aconsejado que. cama a. quen. sus. no. ejemplares. alguna atracción;. sexo. para. Claude, Amalia; dis arrastre. hasta. linda, gócelos de. modo físico, irracionalmente. No los. 35. or. su. de macho que le provo. pero, mi. perversión mental.. forma de. utilice el. conquistas callejeras;. todos los. una. cierta armonía. Más cla. reactivar sentimientos. Goce de. frute de. es. use. para. un. una.

(30) La mirada de ella revoloteó por encima de los to. de la Conserjería,. rreones. rehuyendo. Théo.. a. perversión luchar por sentirme viva murmuró aunque sea durante unos segundos? ¿Es una perversión negarme a admitir que él ya no me quiere, que se encuentra a miles y miles de kiló —. ¿Es. una. —. —. .. de distancia, y que no besa ni su voz la que escucho?. metros. —. Sí. Lo. a. porque. se. porque usted. matizado; miente. es. trata. no. le rodeó los hombros Déme. El sacó. un. con. cigarrillo tabaquera. su. de. boca la que. un. eso. encarar. me. engaño siste. loca, sabe. está. sí misma, y sabe que. que si tuviera el valor de. —. es. que. se. la hará sufrir más la verdad.. —. Théo. el brazo derecho.. pidió. —. Amalia.. y encendió un cigarrillo que colocó entre los labios de ella. Generalmente no fu. maba;. no. consigo,. y. su. obstante acostumbraba llevar un. mechero de. oro.. ¿Le gusta mi encendedor?. —. regaló el Príncipe. A una muchacha, una. indagó—. Me lo su vez, a él se lo había regalado amiga muy querida —. .. ¿Estaba enamorada? ¿Del Príncipe? A lo mejor;. —. cigarrillos. —. un. .. .. poquito.. —¿Y él de ella? —. una. Levemente.. Lo. indispensable. para. mantener. relación interesante.. —. Sin. de por medio Justamente. Algo para satisfacer cierta necesi. —. sexo. dad de ternura y. .. .. .. desahogarse sentimentalmente. 36. Ya.

(31) ve. que el. Príncipe contempla la importancia de lo. sen. timental. Aventuras. callejeras espirituales por. —. amistades Entonces. .. .. .. otro. ¿no ha conocido. ,. totalidad? ¿Como tos, deseos y.. .. .. una. lado y plácidas suspiró Amalia. un. por. —. —. .. nunca. el. amor. su. en. entrega completa de sentimien. ?. Príncipe llegó a la conclu sión de que era imprescindible separar ambas cosas? exclamó Théo Mi pobre Amalia, la experiencia —. ¿Por qué. —. cree. que el. —. .. probablemente más amarga que la su ya; pero él aprendió la lección. Supo que esa entrega, que usted todavía añora, nunca más le estaría permi del. Príncipe. tida; su. es. que debía encontrar. propio orden. tendió las llevaré —. una. propio equilibrio. invitándola dijo Venga. y mantener. manos. fórmula para edificar. su. —. —. .. lugar entretenido ¿Y me contará esa experiencia. —. a un. —. —. ;. Le. la. .... del. Príncipe?. No ahora.. ¿Es algo muy doloroso para él? Ya no. ¿Leyó a Rilke alguna vez, Amalia? ¿Los Cruzaron el Cuadernos de Malte Laurids Brigge? —. —. —. los. Rilke sostenía que puente cogidos de la mano recuerdos deben llegar a transformarse en sangre nuestra... Ese recuerdo está convertido en sangre —. .. del Príncipe, circula por sus venas sin que él lo advier ta, liviano; no le causa dolor.. 37.

(32) 6. "El. fue un. tiempo. siguió. que. a. aquella. noche de. días y meses que año, durante los cuales viví flotando un. tiempo. vago;. losa, suspendida real y otro. en un. espacio límite. verano. completaron en una. entre. un. nebu. mundo. imaginario. El recuerdo de la playa. y del. desconocido apenas si se diferenciaba de tantas imá genes ilusorias que brotaban de mi pensamiento en los primeros años de mi adolescencia, e inútilmente trataba de descubrir en mi cuerpo una huella capaz de. presencia del hombre no había imaginación. Y en las noches, tendir. que la. probarme. sido obra de mi da. en. mi cama,. nuca, con los. los. postigos,. con. ojos. los brazos cruzados detrás de la. muy abiertos. por donde. se. fijos. colaba. en. un. la. ranura. de. hililío de clari. dad, solía aguardar la visita de él, que volvía transfor. inexplicable angustia, en afiebradoras sensa ciones que me obligaban a incorporarme y encender la luz. Entonces comprobaba que todo permanecía in mutable a mi alrededor: las paredes empapeladas de mado. en. blanco y. rosa,. la. mesa. de toilette. con. los frascos de. cristal y los cepillos para el cabello (regalo de mi dre el día en que cumplí diecisiete años). 39. ma.

(33) que debía preparar mi bachillerato, cuando descubrí que no sólo era in. "Se acercaba el. estudiar, sino que. capaz de. dido. once. en. período. en. años de asistencia. fumado de mi mente,. haber apren clases se había es. cuanto creía. igual. a. que si hubiesen. pasado. gigantesca goma de borrar por mi memoria. Le comuniqué este insólito fenómeno a mi abuelita, y ella dijo: ¿Ves que yo tenía razón? Siempre pensé que. una. ". —. era. aberración meterles demasiadas. una. cabeza. a. criaturas. física,. ta. tura a. los niños. Es no. tanta. en. que, al. química, a. tanta. en. la. final, las infelices. recuerden nada de nada. Si. les enseñaran. creer. lógico. cosas. en vez. de. tan. historia y tanta litera. mirar la vida. con. simplicidad. y. la bondad de Dios, el mundo estaría po. blado por hombres y mujeres más sensatos. Pero es mejor que hables con tu abuelito, hijita; él podrá. aconsejarte. "Abrí la puerta de la biblioteca de mi abuelo, y lo encontré sentado ante su escritorio, revisando los pla nos. de. tar.. Llevaba. una. costado,. extraña un. maquinaria. blusón de seda. y sostenía. que acababa de inven. gris, abotonado. a un. compás en una mano. Me sen té frente a él, contemplando las estanterías repletas de libros del más variado contenido, y aquel óleo que representaba a mi bisabuela, en el apogeo de su belle un. vestida de negro, luciendo un gran polisón, "talle de avispa", y el pecho exageradamente pronunciado.. za,. "Después que papeles, exclamé:. mi abuelo terminó de enrollar. 40. sus.

(34) " —. No. podré dar bachillerato.. He olvidado hasta la última línea de lo que me enseñaron en el colegio. "Me observó sonriendo. ". Haz. —. ". El. —. un. esfuerzo por recordar. estómago compuesto de los. de panza, bonete, librillo y cuajo el acento monocorde de una idiota.. ta. sugirió.. —. rumiantes —. cons. mascullé. con. ". ¿Sí? ¿Cuándo aprendiste eso?. —. ". Hace muchos años.. —. ". ¿Y lo que. —. mente. han enseñado. te. después.... es. igual. interesante?. " —. Posiblemente. falto de verdad, ". En. tan. no, pero.. ajeno.. .. .. .. para mí ha sido tan. .. has hecho muy bien en olvidarlo —afirmó mi abuelo. En seguida me recomendó que ti —. ese. caso. mis inservibles textos de estudio al canasto pa. rara. libros que realmente me apasio naran; que por motivo alguno intentara acumular co. pelero. y que. leyera. mediante fechas y en ca silleros, porque la historia y las ciencias, la filosofía o el arte, debían llegar a constituir una unidad, un nocimientos. aprisionándolos. todo vivo y. palpitante;. no. algo. que había. sucedido,. algo que estaba sucediendo en la medida crecía y evolucionaba el hombre. sino. en. que. tarde pasé largas horas en la bi blioteca. Escuchaba a Bach y a Mozart, y leía con avi "A. partir de. esa. dez, mezclando obras, épocas. aprendí. entonces, si bien. es. y autores.. cierto que. me. Y. lo que. desconcer. tó, fue definitivamente inolvidable. "Quizás ese encierro voluntario cambió mi carác41 Mujer.. —. 2-A.

(35) ter, volviéndome. amigas asistían mente. huraña, pues mientras mis. paseos y fiestas. a. ( aún. encaje blanco de primeras conquistas. el vestido de. comentaban me. tanto. un. sus. nítida. evoco. Luz. María.),. amorosas,. mantenía distante y callada. Desdeñaba. los. a. y. yo mu. chachos de mi edad, y si alguno me seguía en la ca lle, levantaba la cabeza y caminaba muy erguida si mulando. ignorarle.. Sin. embargo,. secretamente, espe. raba día y noche que él regresara.. "¿El...? ¿Quién? ¿El desconocido de la playa, del cual no sabía ni siquiera el nombre? ¿Mi primo Andrés, a quien no veía desde hacía cuatro años? Las dos imágenes se trocaban en mis sueños; Andrés aparecía de más edad, más alto y más grueso, y el otro. rejuvenecía hasta. no ser. más que. A menudo los rasgos de ambos. niendo. figura, y tal vez esperaba; alguien a quien. una. que yo. ciendo de. "Pese. primo,. sola. se. adolescente.. confundían compo ése era el hombre me. sentía pertene. antemano. a. que. no. guardaba ningún parecido. creí reconocerle. rio de mi. un. abuelo,. una. y tenía. con. mi. tarde. Salía del dormito. una. expresión preocupada,. ensombreciéndole los ojos muy azules. Se detuvo con mi abuelita en el descansillo de la escalera, y oí que decía : " —. Volveré más tarde, señora. Ahora. niente que lo. gracias, y se apoyó bro; había envejecido bruscamente. —. ¿Por qué. no. conve. dormir.. dejen. "Ella le dio las ". es. vino el doctor Valdés? 42. en. —. mi hom. pregunté..

(36) ". Se halla. —. recién. en. Norteamérica. El. el. ayudante no sé qué. ¡Estoy el apellido! es. .. " —. " —. .. Una neumonía. permitirá. que. se. .. tan nerviosa que. ¿Encontró muy mal. Amalia, acompáñame no. de Valdés;. joven que se fue llama Santiago.. a. a. ,. le entendí. mi abuelito?. edad. rezarle. ocurra. "Nos arrodillamos. su. a. no. .. a. es. Ven,. grave.... Nuestra Señora. Ella. nada terrible. el. pequeño reclinatorio, a los pies de la virgen de madera, y en tanto que las cuentas del rosario corrían entre mis dedos, y mi voz en. Dios te salve María, yo. repetía el. bre llamado. Santiago,. pensaba. en ese. que vendría más tarde. a. hom. visitar. al abuelo. "Vino durante muchas noches. Noches. transitaba saba. en. en. puntillas. por los corredores,. levísimo cuchicheo,. un. se. en se. que. se. conver. traían balones de. dormía poco y se rezaba mucho, y el en fermo respiraba con dificultad emitiendo ahogados. oxígeno,. se. atmósfera que presagiaba muerte, la campanilla de la puerta de yo vivía expectante de calle que anunciaba la llegada de Santiago, anhelan. ronquidos.. Y. en esa. do los momentos to. en. que. permanecería. a su. lado, jun. al lecho del abuelo, sin hablar, en la habitación olía a desinfectante y a varillas de sándalo que. que. humeaban.". 43. -.

(37) 7. Théo abrió la tapa del. piano, sopló la mancha de. polvo de la punta de sus dedos, acomodó un cojín encima del taburete y principió a tocar de memoria el Carnaval, de Schumann.. A medida que. pulsaba las presionaba los pedales,. teclas arrancando acordes y agitaba el cuerpo en sucesivos vaivenes, y se alteraba. Se decía que. otro. tiempo había estado. rostro. a. pianista profesional; o eso era lo que raban de él quienes recordaban haberlo visto, to. de. en. su. ser. años, encaramado. cuatro. en. las rodillas de. su. pun espe a. los. padre,. musicales. Pero. primeros ejercicios también se comentaba que al día siguiente de ofrecer su primer concierto en público, Théo, que entonces. ejecutando. veintidós años, resolvió abandonar el ingresar a la Facultad de Arquitectura, de. contaba ya. piano. e. donde. sus. se. con. retiró más. tarde, cuando empezaba. a. tra. cálculos de estabilidad y materiales de cons trucción, para matricularse en los cursos de psicolo gía que dictaba un profesor suizo en la Sorbona. Lo. bajar. en. auténtico. negaba. a. los treinta y nueve, Théo se administrar la fortuna de su anciano padre y era. que. hoy,. a. 45.

(38) propiedades de renta de su apasionado del barroco en todas sus. vivía del usufructo de dos. madre. Era. un. metamorfosis,. un. tocaba el Carnaval La. casa. frondoso antes. con. en. al fondo de. alquilaba,. que. cerca. símbolos oníricos, y indiscutible virtuosismo.. entendido. de la Avenida Vietor. un. parque. Hugo, había sido. departamento de la ser mansión adyacente, más. de que él la habitara el. garaje de la adelante transformada en internado; vidumbre y el. un. cerco. de. ro. sales silvestres. el anti. guo. las pa. separaba ahora los jardines, y garaje, convertido en amplio salón, lucía. redes revestidas por. puerta vidriera y ese. un. una. zócalo de. mente, y desde el. follaje. madera,. gran chimenea de y el resto de los. ambiente, el piano,. Théo trajera de la. oscura. una. piedra. En objetos que. paterna, calzaban armónica. casa. segundo piso podía contemplar. el. de los árboles mecidos por el viento.. campanilla del teléfono sonó de pronto, y él continuó ejecutando con más brío el Carnaval. Pensó: La. "Debe de. pañe. a. ser. Cardin. Gabrielle.. .. .. a ver una nueva. Querrá que la acom colección de vestidos;. pienso responder. O el pobre Tino, con alguna de sus tragedias. ¿Y si fuera Amalia?" Levantó las ma nos del teclado y buscó su reloj : "Las seis. No, no es no. .. ella. Se iba. a. momento.... meterá. una. mendable que yo. .. reunir. con. Claude. a. las cinco, y. en. ¡Desdichada Amalia! Cualquier día tontería. torcer. en. serio. Pero. no. .... este co. no es reco. ,. el destino de las personas. Es claro. podría ayudarla. más eficazmente 46. .. .. .. ,. podría.

(39) si.. .. ." Dio. tema. respingo,. un. Chopin,. frotó los dedos. se. e. inició el. suavidad y elegancia. Una hora después, Amalia golpeó en los cristales de la puerta vidriera. con. Detesto aparecer sin anunciarme por teléfono. —. dijo Desgraciadamente estuve llamando durante un largo rato sin que usted atendiera. ¿No oía la cam panilla?. —. —. .. No supuse que fuera usted. Habíamos. —. de reunimos. ber. algo?. las. a. nueve.. Se terminó el. siéntese. ¿Quiere be. Venga,. whisky.. quedado. .. .,. hay. nada más que. coñac y vino blanco.. Vino blanco.. —. tinuaba abierto —. —. —. Ella reparó. Por. :. favor, siga.. .. No. Usted necesita hablar de. te; por. eso. el. en. piano. que. con. .. un. asunto urgen. ha venido.. Solamente necesito saber que lo tengo a mi la do, ¿entiende? No llamé a Claude, y pasé toda la tar —. de escribiendo. De repente. alzó la copa púrpura de cristal tallado, y bebió un sorbo de repente rae —. .. .. —. ,. dio terror.. ¿Lo que escribe. —. yor. exactitud, tal. moria. Creo que —. algo imaginario,. quedaron fijados explicación, Théo.. como. es. la. o.. .. con. en. No se puede de lo que soy. nadie sin conocer el total, ¿no le parece? —. me. .?. la. ma. mi. me. ¿La explicación? ¿De qué? De mí.. —. a. es. La verdad. Los recuerdos contados. —. .. .. .,. De modo que usted. habría ocurrido jamás. 47. se. .. siente. juzgada.. juzgar No. se.

(40) —. adelante, tal. Más. vez.. .. me. .. juzgarán,. y.. .. .. ¿Quién leerá lo que ha escrito?. —. Usted. Quizás también el Príncipe, cuando re grese de su viaje. Eso significa que ha cambiado de idea y que —. —. rae va —. tante. ted.. .. esas. mostrar. a. No.. .. .. .. .. .. Escuche:. a. de las cinco,. eso. que debía telefonear. en. a. en. Claude, pensé. el ins que. us. mejor dicho no pensé, sino que lo vi leyendo páginas que escribía, Théo, y sentí pánico. ¿Tan importante considera mi juicio literario? .,. —. —. El intentó reír. —. .. No le dé más vueltas. muró, sentándose junto. ella. a. en. el sofá. a eso. —. .. mur. —. El final de. historia resultará muy distinto del que usted pre siente. No olvide que usted es la autora y que la rea su. lidad. manejada a su arbitrio. ¿Quiere que ahora esa experiencia del Príncipe que me. puede. le cuente. negué. a. ser. contarle el. otro. Amalia asintió, y él. do hondo,. igual. que. iniciar el recitado de. un. día? se. paseó. por la. sala, respiran aliento para atisbando ha. actor que toma. obra. una. clásica,. cia el parque súbitamente oscuro. Una campana sonó más allá del cerco de rosales.. re. Ante todo conviene que usted sepa que mi ami go fue un niño sumamente precoz, con una sensibili —. dad superior a la común tándose los lentes observó. lestes,. un. puntualizó Théo, y qui Amalia, con sus ojos ce. —. a. poco descentrados. —. .. Le he contado que. fuimos compañeros de colegio, ¿no? Bien, el apodo de Príncipe nació en esos días, y lo adoptaron incluso 48.

(41) captaban en él un natural refina miento, una especial delicadeza presente en cada una de sus actitudes y aquella ilimitada posibilidad de destacarse, de ser continuamente el primero. Por des gracia, tuvo una sola desventaja: la de ser hijo único,. los maestros, que. mimado y rico. —. —. Eso En. manos. desventaja.. sí lo. su caso. El hecho de. era.. no. tener. her. opusieran a sus caprichos, recibir fre elogios, crecer en la mayor holgura y contar. que. cuentes con. no es una. se. la adulación casi servil de los muchachos que iban. su abuela po pasar la's vacaciones en el castillo que seía en el campo, le atrofió ese instinto de lucha del lo hizo des que están dotados los hombres vulgares y. a. arrollarse indefenso frente do exterior,. especie.. a. mun. la par que sin ambiciones de ninguna. Por esto,. des morían. los obstáculos del. a. en un. en. inquietu la guerra logró con. plena adolescencia,. hastío que ni. sus. mover. —. ¿Consiguió. escapar de la. guerra?. —Escapamos juntos... ¿No. se. lo había dicho?. conocían y partimos con mi ma Chantal y de dre y la suya, acompañados de mi tía en una villa en el a. Nuestras familias. mi. se. prima Gabrielle,. Mediodía. París. refugiarnos. respetables kilómetros varias de las propiedades. de. las. co. quedaba. a. de distancia, y pese a que confiscadas durante la Ocu su padre y del mío fueron no los alimentos estaban racionados, a. pación,. y. que. recuerdo que hayan faltado. nunca. el postre. en. señoras tejieran, oyendo midas, ni lana para que las 49.

(42) a. mi tía Chantal que cantaba. antiguas romanzas overnesas. Allí, en ese clima de paz, proseguimos ambos nuestros estudios, guiados por un viejo preceptor y una maestra de piano, mientras la mayoría de nues tros compañeros soportaba el hambre y otros mucha chos. enrolaban. se. en. la Resistencia.. Théo corrió las cortinas, y el parque sombrío se perdió detrás de la felpa roja. Encendió las lámparas y volvió —. llenar la copa de Amalia. Por favor, continúe rogó ella. a. —. Al regresar. —. a. París, el Príncipe. se. encontró. an. mundo hostil; la gente de nuestra generación agresiva, grosera, desconfiada. Los condiscípulos,. te un era. quienes él evocaba con ternura, eran hombres endu recidos; las mujeres eran lo opuesto a la imagen de esa mujer ideal que se le había hecho concebir; fe roces, descaradas, destilando odio e ironía. Y el Prín a. cipe miraba esos rostros prematuramente envejeci dos, marcados por la furia, sin poder ocultar su des concierto. Sucesivamente, las diversas. profesiones. que. lo atraían acababan por parecerle inútiles, y nada constituía un puente eficaz para ubicarlo dentro de colectividad que le provocaba el más violento re chazo. Pensando que la idea o el sentimiento de Dios. esa. podría. convertir. temor y. en. amable. aquello. desprecio, devolviéndole. que le causaba. la confianza. en. el. género humano, trató de interesarse en una religión; sin embargo, no demoró en considerar que esa bús queda era un nuevo escapismo, y concluyó diciéndose que el intento de subsistir amparado por determina50.

(43) dos sistemas, ya fueran filosóficos o políticos, equiva lía a repetir la evasión del tiempo de la guerra. —. ¿Qué hizo entonces?. —. de que. En. estado de zozobra,. aquel. cuanto venía. ría, llegó. en. 1949. a. con. la sensación. desde fuera inevitablemente lo he Roma. A los pocos días. cansó. se. de vagar por los barrios antiguos, y agotado por el ca era el mes de agosto, enfermo de aburrimien lor. .. .,. alojaban. en su. mismo. cogió el Ñapóles? este. fin. —. pareja de holandeses que hotel, decidió irse a Capri. Con a Ñapóles. ¿Usted ha visitado. compañía de. la. to con. tren. Sí. Cuando vine. una. a. Europa. por. primera. vez.. Ha. muchos años.. ce. —. las. ¿Se acuerda de las callejuelas inmundas? ¿De. moscas. gordas,. de las ancianas forradas. trapos. en. negros, de la sangre de San Jenaro? ¿Se acuerda del hedor a excrementos, y de los hombrecillos que ven. de la abundancia y collares de coral? ¿Se acuerda del pesado sol, y de los niños que cantan con den. cuernos. de soprano? ¿Y de las criaturas contrahe chas, y el sudor, y los senos inmensos de las amas de casa? El Príncipe no se embarcó inmediatamente con. voz. aguda. rumbo. a. Capri,. no. podía. hacerlo.. días, deambulando por la. zona. Aguardó días y más próxima al puerto, es. clavo de la curiosidad y del asco. rodilla en el taburete del piano, y. —. resbaló —. a. lo. largo. del teclado. —. murmuró, y vació vino blanco. que aún existe el. .. Théo afirmó. su. trago. un. otra copa. pequeño Café de la 51. índice derecho. Necesito. en. una. —. Vittoria. .. Creo. —. dijo,.

(44) y sostuvo a. los lentes alejándolos de. través de ellos. allí, al. si. mo. callejuela. los. con. otro. párpados entrecerrados,. lado de los cristales,. pendiente. en. ojos, mirando. sus. y el cafetín. se. co. divisaran la. con su. mostrador. escucharan la risa de los parroquia bulliciosos y la música pegajosa de Luna Rossa,. manchado, nos. se. y. repetida una y otra vez por la máquina tragamonedas. Precipitadamente, Théo se colocó los lentes, y con fió con voz apagada: En aquel Café de la Vittoria, el Príncipe cono —. ció. a. ésa persona.. —. ■—. pedir. ¿La persona de quien Sí. Se detuvo. un. refresco,. esa. sonrisa. ba,. en. inglés,. se; que. de. se. nido. tropezó. transformó si. era. que. vacaciones. un. se. la puerta. en. con. la intención de. con una. alguien. sonrisa.. que le pregunta. y lo invitaba. extranjero,. Luego. a sentar. le hablaba de Norteamérica, de San Francisco. California,. meras. y. en. enamoró?. se. era su. lugar de origen, Europa después de. de. en. haber obte. título de bachiller. conversaron. hasta el. en. Artes. Fueron. amanecer,. el. pri. esas. a. cenar,. Príncipe canceló. su. viaje a Capri, y partieron juntos a Florencia. Por fin mi amigo podía conectarse con otro ser humano, es pontáneamente, sin esfuerzo. Así sucedió todo, de un modo simple e ingenuo, semejante a un juego de niños, al margen de los problemas morales, de las du das y de las innumerables reservas con que los adul tos enfrentan al amor. Porque el Príncipe a los vein ticinco años conservaba carga afectiva acumulada. una. candidez. en su. 52. infantil,. y la. largo aislamiento. só-.

(45) lo. esperaba un estímulo para desbordarse. Por otra parte, aquella persona era muy digna de ser amada. Tenía. un. puro de las. enfoque siempre. asombrosa dosis de vitalidad, y. cosas. juventud,. y. y. una. belleza,. y---. —¿Y qué?. —Algo. más: verdadero horror por cuanto. ensombrecer. nazara. su. natural. ame. Podría decir. alegría.. innato que le. impedía ver el lado amargo de la existencia, que le ayudaba a sor tear los conflictos, que le inducía a repeler el más in significante desagrado. Por eso era previsible que, algún día, abandonaría al Príncipe. Esto ocurrió al se. poseía. que. cabo de. un. un. año. egoísmo. en. que fueron felices.. ¿Vivían juntos?. —. —. Desde la noche. en. que volvieron. a. Roma de pa. hacia Florencia. El Príncipe se las arregló para que postergara indefinidamente el regreso a Norteaméri ca, y en Florencia alquilaron un piso. Allí se quedaron so. hasta la Navidad: recorriendo las. galerías. de arte, ad. mirando los atardeceres sobre el Arno, discutiendo de. pintura, descubriendo ocultas tiendas de anticuarios, y bodegas donde beber vino, amándose cada hora, —Théo enmudeció por espacio de cada minuto unos segundos. Ante él parecen surgir las formas de los toneles polvorientos, las hinchadas vasijas, las garrafas de Chianti que cuelgan desde las vigas de un .. cielo. raso. .. .. cubierto de telarañas. Una brusca sensación. de bienestar lo envuelve. —. .. La. crecía por el resto de la gente 53. simpatía del Príncipe —explicó y ya no le —. ,.

(46) era. difícil. del. pueblo. acercarse a esos. simpatía. de. milagro .. era. no. más que. mujeres. embargo, es reflejo de esa especie. un. total,. que vivía. Usted hablaba de entrega Me consta que él. .. cualquier vigilante,. a esas. que lo recibían sonriente. Sin. ta. Amalia.. hombres y. se. límite. imaginable. Y temeroso de perder. fuente de la que. nutrían. se. entregó. más allá de. volvió. absorbente,. se. amor. ese. que. percepciones. sus. era. su. y. la in. teligencia, sus intuiciones y sus sentimientos. ¿Com* prende, Amalia, que hay individuos que aman sin comprometer todas sus funciones psicológicas? Indi viduos que mente.. .. mínimo que tos. se enamoran. ¿Y que hay. .. incapaces del más mínima sensación. pensamiento, de la más. últimos. cansan a. linda..., ¿me criaturas. la. el. con. larga.. objeto .. .,. encuentra razón. como. el. la oficina diaria. a. otros que son. esté relacionada. no. y acuden. Príncipe,. de. su. amor? Es. resultan odiosos. Mi. sostengo que las. si. usted,. como. tienen que. dividir el amor? Eso que llaman entrega total, ustedes. una. causa. con. el. que. desquiciamiento, impulsa a huir y castigar. desprecio repitió ella Y recordó aquella carta en la que es verdad. reprochaba su modo de amar exigente, que no —. A. en. forma de debilidad, de. repulsión, desprecio.. que. es. castigar. con. el. —. Sí,. —. —. .. se. le. daba. tregua ni descanso. —. Si usted. pudiera. amar a. la. manera. de las. mu. a la manera en que prosiguió él jeres normales su abuela posiblemente amó a su abuelo, intensamen te pero sin darse hasta la locura, conservando una zo—. —. ,. 54.

(47) de la voluntad libre, para pensar en los deberes domésticos, en la educación de los hijos y en tantas. na. otras cosas,. hombre. ese. Príncipe hubiese sido. no. un. la habría olvidado. Y si el común y corriente,. tipo. habría librado del sufrimiento. de. —. Théo fue. en. busca. botella y vertió más vino en las copas he dicho que la persona de quien él se enamoró otra. se. Le. —. .. era. egoísta, que no se hallaba preparada para tolerar Pues "bien, él la arrancó de ningún dolor —anotó —. .. su. paz y de. su. natural. la abrumó. alegría,. con. ce. sus. los, la oprimió hasta la asfixia. Era ya el mes de fe brero; habían postergado por tercera vez el viaje a América, y estaban instalados tamento. en. el. aquél. sionarse. daría, cio. .. .. .. e ,. la calle Rivoli. Cuando. —. con. hago. depar. un. memoria de. el presentimiento de que el final. intentó atrapar. su. a. amante a. usando artimañas, enfermo de. ¿Qué clase de No,. no me. sus. un. encontraban. papel,. ni. un. cualquier pre desesperación,. actos. dar detalles de una. dres, halló el departamento vacío. amante no se. tar. no. contribuía. hacía?. cosas. haga. de. mentable. Un día, al regresar de. tía ni. en. no. comprobando que cada uno a precipitar el desenlace. —. París,. puedo reprimir cierto calofrío. Fue tiempo en que el Príncipe comenzó a obse. etapa,. esa. en. período. visita. a. .. .. .. ,. sus. la pa. Las ropas de. los armarios, y. en. rastro. ese. no. nada. Llamó. su. exis. uno. a. los pocos conocidos a quienes frecuentaban, fue al Consulado de Norteamérica, a las estaciones de uno. a. ferrocarril,. a. Or^y;. hizo. averiguaciones 55. acerca. de. una.

(48) infinidad de. iban. trenes que. destino. con. diferentes hote Inútil. Esa mañana había escuchado la risa de. sitios; revisó listas de pasajeros les.. .. distintos. a. .. en. momento estaría una mano. bras de. solo. A. partir —. .. .. .. ,. por el cabello. oro. de. aquel Théo se pasó quebrado. delgadísimo, parecido a he. siempre, las palabras tranquilas.. muy finas que raleaban acentuando. amplia frente.. E. que si. igual. ese. su. ademán tuviese la. virtud de apartar las evocaciones dolorosas, rompió a reír : No sea tonta, Amalia. Esta historia no debe —. al contrario. Hoy, el. deprimirla;. Príncipe. es un. hom. bre que ha conseguido el máximo de paz que se pue de alcanzar en un mundo amenazado por guerras nu cleares y poblado por gente desesperanzada. Ello le. prueba que no es imposible reconquistar el equilibrio. Recogió el bolso de Amalia de encima de la mesa, y se lo dio Empólvese la nariz, retoqúese los labios exclamó; si no nos apuramos no y vamos a comer hallaremos ningún restaurante abierto. —. —. .. —. Théo, quiero. —. No. —. —. hay. Pero.. el resto.. conocer. .. .. más. Ese fue el fin.. .... ¿qué hizo? ¿Cómo sobrevivió? No. que la transformación. haya operado. se. de. un. creo. día para. otro.. tiempo para conversar de eso. Lo ha remos mañana, pasado Ahora tengo hambre, y odio verla -con esa expresión de desamparo. ¿Me presentará al Príncipe, cuando él vuelva a —. Sobra el. .. .. .. —. París? —. Si la ocasión. llega.. .. .,. 56. ¿por. qué. no?.

(49) 8. "El. abuelo. murió al. iniciarse el otoño. Veinticua. horas antes de expirar recibió la extremaunción, y aunque se hallaba en estado de coma, alzó un bra tro. zo. y. agitó. despidiéndose. una mano como. del mundo.. "Mis. padres y mi hermana María Pía habían via jado precipitadamente, en un avión militar, desde la ciudad donde mi padre desempeñaba el cargo de in tendente, los. y. nos. encontrábamos todos arrodillados. pies del lecho. en. a. que el moribundo recibía el úl. timo de los sacramentos para alcanzar la paz de Dios.. Al lado afuera de la puerta, mis tres tías abuelas, que sólo aparecían cuando se celebraba un matrimonio o moría. algún. miembro de la familia, rezaban las. reco. acompañadas de las criadas y de Zorobabel Campos, el jardinero. Las voces de las ancianas producían un ulular que dejaba presentir las frías tinieblas del purgatorio, mientras las criadas y el jardinero llevaban un sostenido trémolo. "Todavía me parece ver la lámpara parpadeando mendaciones del alma,. sobre la mesita de noche del abuelo; escucho el viento que. sopla. tenuemente entre. los árboles del huerto, imi. tando pasos de invisibles visitantes, y 57. a. "Isolda", la.

(50) vieja perdiguera, que se arrastra por el corredor pró ximo, con sus ojillos húmedos, las patas flojas y un lloriqueo casi humano; miro hacia el cielo raso, y des cubro aquella mariposa de alas negras revoloteando por el cuarto, idéntica al mensajero de las tragedias que viene. a. anunciar la muerte. De pronto el abuelo. estremece, entreabre los labios y las. detenidas al borde de. nada,. ce. su. palabras quedan. lengua torpe. pero el brazo descarnado. se. se. y. reseca.. No di. levanta, y aque. apergaminada se mueve dulcemente musi tando una despedida. "Santiago viene a medianoche. A través del este toscopio oye los latidos de ese corazón tenaz que con tinúa palpitando. No hay nada que hacer. Solamente esperar lla. mano. ". —. —. dice.. "Y esperamos: mi hermana María Pía, que tiene recién trece años, acurrucada en el regazo de mi ma. padre intentando leer una novela de Simenon dirigiendo constantes miradas al reloj de pared, que. dre; y. mi. anuncia las horas. con. retraso; la abuelita,. a. quien han. obligado a acostarse, sin conciliar el sueño a de los somníferos; las tías abuelas, ateridas,. pesar mon. guardia ante la imagen de la Virgen; las criadas y el jardinero, bebiendo innumerables tazas de té en la cocina y relatando historias de aparecidos. Todos, tando. todo espera, hasta la perra que se ha echado en un rincón del comedor, y los barquitos del abuelo que permanecen inmóviles ces. siento que. no. a. orillas del estanque. Enton. puedo quedarme allí, 58. entre esa. gente.

(51) y a. esos. la. objetos. que cuentan los minutos para recibir. muerte. No. puedo respirar. de los ademanes y la. voz. en ese. del abuelo. ámbito por don. huyen.. "Abandono la sala y trepo por la escalerilla que da al desván. Y estoy ahí, tendida en un desvencijado de. hierro, alumbrada por un cabo de vela que alguien olvidó, contemplándome en un enorme es pejo veneciano que han colocado encima del sillón de tapiz raído; examinando unos tiradores de bronce, catre. carcomido de manguera, y el lavatorio de porcelana con su jarro para el agua decorado con que un. trozo. rubines que sostienen una guirnalda de rosas. Pasado un rato la puerta se abre y entra Santiago. " —. ¿Qué viene. a. hacer aquí?. —. pregunto.. "Y él contesta: ". La buscaba.. —. ". ¿A. mí?. Te. equivocas.. —. " —. ¡Qué. raro! Nunca le he interesado.. "Esa fue la primera vez que me trató de tú, y ca si de inmediato me encontré en sus brazos. Recuer do la sombra de nuestros cuerpos enlazados encima del camastro de hierro, la sombra proyectada en la las. vigas del techo. Recuerdo aquel cielo de fines de marzo, con su luna naciente y esquiva, re cortado en el cuadrado de la pequeña ventana. "'¿Por qué ha sucedido ahora? ¿Por qué en este. pared. y. lugar?",. en. haberme. preguntado cuando Santiago se peinó y se anudó la corbata mirándose en el espejo. evocando a otros hombres ese Hoy, que repiten gesto frente a otros espejos, conozco la respuesta: porque creo. 59.

(52) éramos. jóvenes,. muerte que. porque. rondaba. Y. preciso escapar de la. era. después. que él. volver. junto al enfermo, permanecí el desván, observando la piel de piernas, palpándome el. rostro y. marchó para hora o más en. se. una. mis brazos y mis. el cuerpo,. experimen. incompleta, desde el instante en que habíamos dejado de formar una misma sombra reflejada en las paredes del cuarto. "La espera concluyó al amanecer, y todos, salvo tando la sensación de hallarme mutilada,. María Pía, que dormitaba tendida. en. la alfombra de la. sala, invadieron el dormitorio. Hundido entre sus sá banas blancas, el abuelo mantenía su aire de altiva indiferencia. Luego, con. un. traje. oscuro. y. ataviaran para asistir ron. que las tías lo vistieron. una vez una a. corbata gris (como si lo. alguna ceremonia), aparecie. los enviados de la empresa funeraria.. "Al día siguiente tuve que confesarme para co mulgar en la misa de funerales. Haberme negado a ello habría sido considerado. un. acto. imperdonable;. el fondo yo sentía el más vivo deseo de arrodi y llarme en las gradas del altar mayor, enceguecida por en. el. fulgor. de las. bujías. y el dorado. crucifijo,. y recibir. la comunión. No obstante, el murmullo de mi voz. dando. cuenta. de mis faltas, la. figura. propia. del. sacer. dote. (agazapado detrás de la división de madera del confesonario) y sus palabras que surgían de la oscu ridad conminándome al arrepentimiento, unidas a cierto olor pegajoso (de sudor y ropa negra), que yo identificaba desde mi infancia me. causaban. repulsión. y 60. como. temor;. "olor. porque,. a. beata",. al estilo.

(53) de Zorobabel a. la. del ma. Campos,. a. a. era. fiel. religión, pero carecía de una conciencia respecto pecado. Lo pecaminoso tomaba sú verdadera for y proporción solamente al acercarme a los confe. sonarios, que, mediante se. los dieciocho años yo. inconsciente asociación,. dependencias del infierno, casuchas cuyos agujeros espiaba el demonio. El. convertían través de. una. en. Dios crecía al margen de las confesiones y del forzado arrepentimiento, al pie de los magníficos al amor a. tares,. en. las. notas. ban alabanzas, en. del. órgano. y los. coros. que canta. los vitrales que daban paso a la luz, las casullas bordadas de oro y plata, en el perfume en. de las flores y de los incensarios, en todo aquel es plendor que me colmaba de emoción hasta el delirio,. permitiéndome. entrever. las puertas de. que los elementos paganos. se. un. mezclaban. paraíso. a un. en. decorado. de catedral bizantina.. "Esa lucha para. vencer. el horror. a. la confesión. fue más dura. aquella mañana en que la sensación del reciente pecado (o de lo que se suponía debía re conocer bajo este nombre) estaba todavía viva, opo niéndose al más. insignificante impulso de arrepenti miento. Sin embargo, un sentido de lealtad a Dios, y principalmente a mi abuelo, logró imponerse, y pude comulgar, al fin, en compañía de mi madre, de María Pía y de las tías^ que. alas. parecían. tres. cuervos. con. las. plegadas. "Terminada la misa, las mujeres. mos a. volver. a. la casa, y los hombres 61. se. nos. dispusi. dirigieron. en.

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