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UE LA IGLESIA DESANMARTÍNsobreviviera al embal-se de aguas embal-se debe a su ubicación sobre un cerro, al norte del caserío. Es un edificio de pobre mam-postería, con esquinales y vanos de sillería, todo en are-nisca, con cabecera cuadrada –a cuyo costado septentrio-nal se adosa la sacristía– y una nave, con humilde pórtico a mediodía que cobija la puerta de ingreso, quedando igualmente restos del cementerio, contiguo por el norte. Sobre el hastial de poniente tuvo una espadaña, ya de-rrumbada.Las pequeñas dimensiones de esta iglesia traducen la exigua población que siempre debió tener la aldea, y la po-breza de recursos constructivos ponen de manifiesto las débiles economías de sus parroquianos. Por otro lado, esa rusticidad de la fábrica puede conducir a equívocos sobre la valoración del conjunto, aunque en buena medi-da todo es obra de finales del XVIo del XVII. Sólo el ábsi-de –sin incluir aábsi-demás el arco triunfal– pueábsi-de ser
suscep-tible de llevarlo a etapas anteriores, aunque con muchas prevenciones.
Presenta esta capilla mayor planta más o menos cua-drangular, con cubierta a dos aguas y testero plano presi-dido por una tosca saetera, actualmente cegada. Los muros son íntegramente de mampostería, lisos, tan sencillos como podían haber sido los de cualquier casa de la aldea. Estas mismas características se ven en el alero, conservado en ambos lados y formado por cornisa de lajas sostenida por canecillos que son piedras apenas desbastadas pero a las que se les ha dado un perfil achaflanado. En el muro sur se abre un ventanal de cronología posterior, mientras que el norte fue parcialmente desmontado para abrir el acceso a la sacristía.
En el interior esta cabecera se cubre con bóveda de cañón hecha a base de lajas, sin impostas, y en general muestra la misma rusticidad, aunque el mampuesto estuvo revocado y decorado con algunos motivos geométricos,
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113En la comarca de Luna, a unos 55 km al noroeste de la capital leonesa, se encontraba la peque-ña población de Láncara hasta que la construcción de un embalse en el río Luna, en la déca-da de 1950, anegó todo el caserío, con la única excepción de su iglesia, que desde entonces comenzó a sufrir una inexorable ruina que culminará con su total desaparición dentro de no muchos años.
No son muchos los datos que conocemos sobre la historia medieval de este lugar, cuyo origen debió establecerse a partir del momento en que Alfonso III ejerce un control sobre ésta y las demás comarcas de la montaña leonesa, para cuyo dominio se fortificaron entonces los cercanos sitios de Mallo de Luna y sobre todo de Los Barrios de Luna –que tuvo un impor-tante peso histórico durante siglos–, controlando así la salida natural del río hacia las tierras llanas que se abren al sur.
Desde estos momentos de temprana repoblación la comarca pasó a depender del obispa-do de Ovieobispa-do, como figura ya en la confirmación de privilegios y fijación de sus límites por el papa Juan VIII hacia el año 876. Bajo esta jurisdicción eclesiástica estuvo hasta el año 1953, en que pasó a la mitra leonesa.
Nuestra población debió tener estrecha relación con la colegiata de Santa María de Arbas pues es en su colección documental donde se pueden rastrear algunas referencias. Así ocurre con la carta fechada en 1197 por la que Urraca González y su marido venden a Pedro Rodríguez todo lo que tenían en Villanueva de los Puercos, Láncara, Pobladura y Zureda. Poco después, en 1209, es María Martínez y sus hijos quienes venden sus posesiones en varios lugares de Luna, entre ellos Láncara, a Arbas y a su abad don Martín Muñoz y diez años después será Pedro Rodríguez quien done a la misma iglesia colegial una heredad que tenía en esa población.
Iglesia de San Martín
LÁNCARA DE LUNA
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L Á N C A R A D E L U N AAlzado sur Planta
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115Vista general desde el norte
Fachada sur
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L Á N C A R A D E L U N AAlzado este
Sección longitudinal
Sección transversal
una decoración que sin embargo es muy tardía pues se en-cuentra igualmente en la nave. La saetera del testero mues-tra en este lado una forma cuadrangular, con abocinamien-to, aunque seguramente esté transformada.
No son muchos los elementos que permiten catalogar a una obra de estas características dentro del ámbito de lo románico y aquéllos en todo caso pueden ser discutibles. Así, aunque hay iglesias en el alto Esla que se caracterizan por tener este tipo de cabeceras cuadradas, también hay otras en esa misma zona (Carbajal de Rueda, Modino o San Bartolomé de Rueda), en el alto Bernesga –remitimos al artículo dedicado a Arbas del Puerto– o en esta misma comarca de Luna (ermita de la Virgen de Pruneda, en Rabanal de Luna), que incluso se cubren con bóveda de cañón pero que inequívocamente corresponden a momen-tos góticos y además muy avanzados –o incluso más pos-teriores aún–, por mucho que su estructura quiera recordar a algunos modelos románicos, en los que sí es posible que se inspiren. En el caso de Láncara podía ocurrir
perfecta-mente lo mismo, pero si aquí hemos sido más “tolerantes” a la hora de mantener una posible cronología románica ha sido por rasgos como el tamaño del ábside –de mucha menor altura que en los casos citados– o por el alero, cuyos canecillos achaflanados quizá recuerdan más a los que decoran las cornisas de los edificios románicos. Por lo demás tampoco estamos en condiciones de aproximar una cro-nología, aunque la primera idea que surge es que nos halla-mos ante momentos muy avanzados, seguramente ya en pleno siglo XIII.
Texto y fotos: JNG - Planos: JGP
Bibliografía
FERNÁNDEZCONDE, F. J., 1971, p. 379; GARCÍALARRAGUETA, S., 1962,
doc. 10; GARCÍALOBO, V. y GARCÍALOBO, J. M., 1980, docs. 238,
282, 320.
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117Interior, tal como se hallaba en 1997