EDUARDO ELGUETA
Entrevista
á
los
profesores
Luis
Advis
y
Ornar Cofre.
EDUARDO
ELGUETA.
Profesor
de
Estado en enseñanza primaria, titulado en la Escuela Normal MaximianoErrázuriz,
de
la
UniversidadCatólica
de
Chile,
en1968.
Profesor
de
Artes
Plásticas
titulado enla
mismaUniversidad
en1974.
Ayudante
de
Pintura
del
Departamento
de
Artes Plásticas
delInstituto
de
Estética
desde
1971hasta
1976.Ayudante
del Departamento de Historia
del
Artedel
Institutode Estética desde 1972
hasta1975.
Desde 1976
sedesempeña
como profesor delInstituto.
Publicaciones: Tres
entrevistas en el capítulo"Experiencias",
de
Aisthesis
N«8;
"Una
his
toria,
una experiencia;la
Alhambra",
enAis
thesis N09;
"Diálogo
sobrela
Estética
enChile",
entrevista, enAisthesis
N' 10.JUAN
OMAR
COFRE
LAGOS.Profesor
de
Castellano,
Profesor
de
Filosofía,
Magister
enFilosofía.
Actual
Profesor
(Auxiliar)
de
Estéticay
Lógica
(cátedras
separadas)
en elDepto.
deFilosofía de la
Universidad Austral
desde
1973.
Trabajos
publicados:"Camus:
una sensibilidad absurda";Dile
mas,Santiago,
1975.
"Relaciones
entre pensa mientoy
lenguaje";
Estudios
Filológicos
N"?II,
Universidad Austral Valdivia
1976.
"Notaspara una
filosofía del
lenguaje"Revista
"Bra-sileirade
Filosofía"(en
prensa)
,Sao
Paulo,
1978.
"El romanticismo metafisico", EstudiosFilológicos,
Ni13,
en prensa,1979.
"Bécquer:
estéticay
metafísica romántica"(libro,
190
págs.)
.Universidad Austral de
Chile,
aparecerá enfebrero
de
1979.
LUIS ADVIS
V.Estudios de Derecho
y
Filosofía
enla
Universidad
de Chile. Dentro de
ella seha desem
peñado comoProfesor
de Estética General.
Publicaciones:
"Aplicación de los Símbolos
Lógicos alAná-Musical",
Revista
MusicalChilena,
1960;
"Implicancias Objetivas y Subjetivas del Con
ceptode
Ritmo",
Revista
Musicval
Chilena,
1965.
"Antecedentes
para elEstudio
de
las
Academias Renacentistas",
Boletín
de la Uni
versidadde
Chile,
1966;
"Aproximaciones
ala
Estética
Medioeval" "Academia"Revista
de
la
Facultad de
BellasArtes,
1975.
Como
compositorha
realizado un vasto trabajo
en el género dramático.Ha
intervenidoen más
de
80
obras parateatro,
cine, televi sión,y
danza. Dentro del
género puroha
com puesto principalmente músicade
cámara.Luis
Advhb
¿Existe en general una
Estética
chilenao,
almenos,
unpensamiento
estético que^sehaya
desarrollado
enChile
hasta
elpunto
de de
jar
'huellas?Para
contestar a esta pregunta tendríaprimeramente que
distinguir
entrela
Estética
considerada como unafilosofía de lo
Bello,
como una ciencia
de lo
Bello,
de
aquellaEs
tética que circunscribe su campo al
de
unateoría
del
Arte,
donde
incluyo
también ala
Literatura.
En
el primersentido,
puedodecir
quela
reflexión estética chilenaha
carecidodel
pensador quelograra
proponery
entregar enforma
concreta unalínea
genérica,
consistente, única
y
personal.En
esteaspecto,
Chi
le
notiene
tradiciónestética;
susdirecciones,
además,
han
estado enmarcadas por aiojuellasque (vienen
del
viejo continentey,
aun eneste
caso,
no se encuentra en nuestro país —me atrevería adecir
que tampoco en toda¡Latinoamérica—,
al estetaque,
partiendode
esasbases,
pudierahaber
elaborado confuerza individual
algunateoría
engjobadoray
profunda sobre el problemade
lo Bello
ode los
conceptos que este valorimplica,
como es el casode la
Expresión.
En
esteúltimo
aspecto,
ellibro
del
Prof.
Schwartzmann,
Teoría
de la
Expresión,
apartede
sus valoresen el plano
de la
seriedad,
enjundia,
docu
mentacióny
profundidad con quedespliega
los
temas centrales,
significa sólo unainter
sección con
los
terrenos
de
nuestradisciplina,
lo
queimpide
su consideración como una obra queIhaya
logrado
penetrar realy
acabadamente
en el complejo campode la
experiencia estética.
En
el segundosentido,
si se vinculala
reo
la
dilucidación
de
cierta problemáticaimplícita
en el estudiode
las
artes en particular,
es posiblehallar
algunosintentos
que poseeninterés y
respetabilidad.No
es otro el casode
la importante labor
teórica
y
la
no menosimiportante
labor formativa del
Prof.
Kupareo,
fundador,
además,
del único Ins
tituto
de
Estética
que existe enChile;
estedoble
aportedel Prof. Kupareo
ha
provocadoun
desenvolvimiento
dignísimo de la
teoríadel
Arte,
queha
sido expresado a travésde
las
publicaciones periódicasde
la
revistaAisthesis.
Esto
ya permite pensarque
existe el germen necesario para que en elfuturo
puedahablarse
de
una escuela estéticadesa
rrollada por pensadores chilenos.¿Existen,
específicamente,
aportes válidosde
exégetas chilenosen
torno
a unateoría
sobrelas
artes?Debo
distinguir
previamente entrelos
diversos
camposde lo
artístico.Por
unlado,
en
el-campo
de
la
música,
la
¡Revista Musical
Chilena,
que publicadesde hace
varioslus
trosla Universidad
de
Chile,
entregade
vez en cuandointeresantes
estudios sobre análi sisde
obras o sobrehistoria
de la
músicaque,
aveces,
tienen
lunalejana
incidencia
con elementos propiamenteestéticos;
sin embargo,
desgraciadamente,
apartede
algunosin
tentos
impulsados
por elProf.
Becerra,
alos
quefaltó
unfundamento
lógico-filosófico
másprofundo,
en aquellaRevista
no se podría
encontrar algún estudio quehaya
desa
rrollado cabalmente algún pensamientoútil
alo
estético-musical.Otras
publicacioneshan
presentado aveces,
porejemplo,
una visión estéticadel
fenómeno
musical en unaforma
hasta
tal
punto complicada en su exterioridad
wittgensteinianay
en su contenidoin
traducibie,
quehe llegado
a pensar quelas
tantas páginas
hubieran
podido ser utilizadasde
mejor manera.Me
refiero altrabajo
del
Prof.
T.
Lefever,
aparecido enAisthesis
N°8
(pp.
40-127)
.Por
otrolado,
en elterreno
de la
plástica,
pese alas
innumerables
publicaciones quedesde
la década del
veintehan
vistola
luz,
ha
habido
sólo cierta preocupación ya seapor una
línea
críticacircunstancial,
muchas veces malllevada,
obien
por un elemento anecdótico, que nadaha
aportado al campo estético.Ciertos
ensayosdel
¡Prof.
Oyarzún
Peña,
como,
porejemplo,
la hermosa
visiónque entrega
de Leonardo
da
Vinci,
han sig
nificado más que nadapoéticos,
y
en este sentido válidos aportes ala
comprensión —es el caso que elProf.
Oyarzún
pensaba en una estéticade
índole
comprensiva más que explicativa—de
ciertos aspectosde
lo
artístico,
sin que se encuentre através
de
ellos,
cuantitativamentepocos,
eldesarrollo
siste máticode
unaidea
central.Debo
agregar queLuis
¡Oyarzún
fue
mi profesory
el real aportelo dio
en susclases,
siemprebrillan
tes
y,
aun,
emocionantes.Infortunadamente
sus excesivas ocupaciones oficiales
y
suprema turamuerte,
le impidieron haber
entregado aquella obra que sóloél hubiera
podido escribir,
dada
su calidadde filósofo y
creador,
Es
en elterreno
de
la
reflexiónteórico-literaria
donde
el pensamiento atingenteha
podido mostrar una veta personal e
influ
yente.A
los
análisis sobreliteratura
americana,
que nodejan de
tener
proposiciones estéticasde,
porejemplo,
los
profesoresGoic
o¡Promis,
se suma al aportedel
'Prof.
Mar
tínez
Bonati.
¡Su
libro,
completo en síy
ri quísimo en sussugerencias,
se puede constituir
en unparadigmade lo
queun estudiode
estaíndole
debiera
alcanzar,
cuando se enfoca,
comoél lo
hace,
aquella visiónde la
estructura "fenoménico-estética"de
una obraliteraria.
¿Cómo cree que
debe
ser enfocadala
en señanzade la Estética?
Debo
responder nuevamente con una pre viadistinción.
¡Por
unlado,
si es que se tratade
un curso para estudiantesde Filosofía;
por
otro,
si es que setrata
de
un curso para estudiantesde Arte. En
el primercaso,
la
disciplina
debería desplegarse desde
undo
ble ámbito
analítico: análisisde
textos
clásicos —algunos
Diálogos de
Platón,
la "Poé
tica"
de
Aristóteles,
la "¡Critica del
Juicio"de
Kant,
etc.-r,
y
análisisdel
fenómeno
estéinterrela-ción que se establece entre un sujeto en acti
tud estética
y
un objeto provistode
los
atributos estructurales-expresivos que
lo
dimensionan
como estético.Para
esto,
claroestá,
se necesita que el alumno poseapoten-cialmente, al
menos,
la
capacidad sensiblepara entender el hecho' artístico o estético.
En
el segundocaso,
cuando setrata
de
alumnos
de
Arte,
el contenidode las
materiasestéticas
deibe
tratar
de
obviar el elementoanalítico-textual
y
sólo utilizarlo enlos
casosnecesarios
y fundamentales. El joven
artista,
en
general,
elude una teorización excesivay
busca,
si es que¡busca,
una explicaciónde
suspropias vivencias
frente
al arte.Es
por estoque un análisis psicológico
bien
entendido,
de
las
reccionesdel
receptorfrente
alobjeto,
nunca
dejarán de
contribuir ala
comprensiónde
suquehacer,
así comode
todos modosle
entregarán cierta nomenclatura
y
ciertahe
rramienta
crítica,
lo
quele
permitirán no sólouna visión
de
su propia obra sinotambién
la
posibilidad
de
enjuiciarla
obra ajena.Hay
un tercer enfoque que puede presentarse,
si es que uno se alejade la dicotomía
recién expresada.
Se
puedetambién
concebirun curso
de
Estética
através
del
análisisde
su propia
historia,
lo
queharía
extender susentido
hacia
elde
aínaHistoria de la
(Cul
tura.
La
Estética,
desde
sus orígeneshasta
nuestros
días,
se comprometetotalmente
conlas incidencias infra y
supraestructurales que presentala
evoluciónde
cualquiera sociedad.¡Desde
la
Historia
de
la
Estética
puedenabrirse nuevas
llaves
parala
comprensióndel
hombre y del
mundo.¿Cuál es srw
posición frente
al enfoquedel
fenómeno
estético?En
primerlugar,
cabe (pensar quela his
toria
del
pensamiento estético enseña que enEstética
las
posicionestienen
sólo un valorrelativo.
Esta disciplina
requiere siempre unaposición
ecléctica,
ya que undeterminado y
parcial enfoque
deja de lado
importantes
sugerencias,
que una posición aparentementecontraria, podría entregar para
la
clarificación
de
algunadificultad. Desde
ya se puedepensar que
las
direcciones
puramenteobjeti-vistas o
subjetivistas,
realistas ometafísicas,
formales
ode
contenido,
ala larga
no representan
antinomias,
sino que se constituyenen
dos
aspectosde
unúnico
problema:la
experiencia estética
y
la
complejidad queconlleva,
desde
eseámbito,
el conceptode lo
Bello.
En
segundo'lugar,
reconozco que es verdadque ciertas escuelas apuntan mejor que otras
a
la
soluciónde
algunas aporías.Es
verdad,
así,
quela fenomenología
ola
estética psicológica entrega más posibilidades
de
entender
elhecho
estéticoque
aquellas estéticasllamadas
porFechner "desde
arriba",
o quelas divagaciones
románticasy
asociacionistashan
perdido su consistenciafrente
alos
enfoques
del formalismo de
su casi contemporáneo
Henbart.
¡No
ocurre algodistinto
cuando se trata
de la Historia del Arte.
Hay,
portanto,
posiciones que ayudan másque otras. . .
y desde
este puntode
vista puedo
decir
que piensoy desarrollo
unaEstética
que,
junto
con oibsenvarla
esencial relaciónsujeto-objeto,
puedadesplegar
los
elementosteórioos,
aunheterogéneos,
que permitan elacceso a
la
comprensiónde
ese mundo peculiar
constituido porla
vivenciade
lo
artístico.No
es otro el sentidode
mis clases ni otroelsentido
de
unlibro
que próximamente publicaré
a travésde la
Facultad
de
Bellas Ar
tes
de
la
Universidad
de
Chile,
donde
se pretende
abarcar -quizás seajustamente "pre
tensioso"
decirlo— una visión
de lo
expresivoy de la
experiencia estética creativay recep
tiva
através
del
más amplio universo conOMAR COFRE
L.
¿Qué
personas
o corrientesde
pensamiento
han
dejado
marcadahtíella
enla
historia
del
pensamiento
estético chileno?Creo
que en¡Chile
sehan
escrito obrasim
portantes sobre problemas estéticos
y litera
rios especialmente.
ILa
obrade Kupareo
essin
duda
una seriatentativa
de
construir unateoría sistemática
y
coherente sobre elfenó
meno estético.
ILa
Estructura
de
la
Obra
Literaria,
de Félix Martínez
Bonati,
paréce-me
la
pieza más originaly
sólida que seha
escrito en el país en el
terreno
de la
teoríaliteraria.
Hay
varias obras más quedeberían
al menos ser señaladas —Teoría
de
la
Ex
presión
de Félix
Schwartzmann,
algunos penetrantes ensayos
de
Luis
Oyarzún,
etc.,
másno se pueden enumerar en esta oportunidad.
Empero,
creo que en¡ nuestro país noha
surgido una teoría
de la
estéticatan
vigorosa
y
original,
que¡haya
alcanzadoinfluen
cia continental.
¡Esto
no esraro,
desde
luego,
sobre
todo
porqueño
seha
cultivadola
estética
lo
suficientemente comoteoría
pura.Se
ha
escritobastante,
sinembargo,
sobreestética aplicada a
las
artes visualesy
litera
rias.
Desde
estaperspectiva, pienso,
ha influido
notablemente en
los
Departamentos
de
Lite
ratura
de
nuestrasUniversidades,
la
estéticaidealista
originada enB.
¡Croce
y
enVossler
que,
a travésde Amado
y
Dámaso
Alonso,
se cultivó
de
manera sistemática en.España
y,
mástarde,
enÍQhile. Esta
influencia,
venida
desde la
lingüística,
parecehaber
perdido fuerza
enla
actualdécada,
parair de
jando
pasó adiversas
ttnanifestaciónesdel
éstrüctüralismo,
quetambién
ha
sido conocido a través,
de
los
estudiosdel lenguaje
y,
luego,
aplicado alos
estudiosliterarios,
hasta
ahora,
según meparece,
conéxito
relativo.¿Cuál es su
posición
frente
alfenómeno
estético?
El fenómeno
estéticoy
elfenómeno
artístico no se corresponden plenamente.
Hay
vivencias estéticas que no son necesariamente
vivencias artísticas
y,
sinembargo,
podemoscoincidir en señalar
la belleza de
unfenó
meno
determinado
como el valorfundamen
tal
del fenómeno
estético-artístico.Entonces
podría
decir
que es en elarte, Como
fenóme
no
de la
vivencia —aunque no exclusivamente—,
endonde
reside principalmente el objetosobre
el quedebe
versarla
estética.Claro
que
la
estética,
como otrasdisciplinas
axio-lógicas,
corre el peligrode
girar en círculoscuando se enfrenta con su objeto
de
estudio.
De hecho
la
estéticaha
progresadodesde
suorigen,
pero no enforma
piramidal,
comolas
cienciasnaturales,
porejemplo,
sino poryuxtaposición
de
conocimientos.A la
estéticale
ha
sucedidolo
que ala
filosofía
—y
nopodría ser
de
otra manera comohija de
ellaque es—
:
ha
incrementado
susaber,
perono se
ha
convertido en ciencia—en el sentidomoderno
de la
palabra— como algunos vaticinaron
y
quisieron.Existe
una cantidadim
portante
de
"sistemas"de
estética —sin queexista un marco válido
y
generalde
referencia—
muchas veces apuestos
y
excluyentesunos
de
otros.Y
no es que esté postulandoque no sea valioso cuanto se
ha
hedho
eneste
terreno,
por elcontrario,
quizála
estéticano
debiera
sino perseverar en su sery
continuar
aspirando a un saber cada vez másprofundo
y
nada más.Ni
tampoco creo enuna estética axiomática a
la
manerade
los
sistemas
formales,
pues parecetan
absurdo,
como ya
lo dijo
Aristóteles,
exigir al oradorconclusiones
tajantes
como al geómetra argumentos convincentes.
Al fin y
al cabosi,
como
ha
sidoy
comoes,
nos acerca ala
comprensión
y
ala
elucidacióndel fenómeno
estético,
nohay
razón para pedir más.Claro
que,
obviamente,
esto noha
sucedido ni estásucediendo
de
una maneraque
pudiéramosllamar
conmneente.En
efecto,
pareciera ser quela
estéticadesde
su origentuviera
un sinofatal,
producto de
su propianaturaleza:
suimperfec
ción metodológica.
Falta
sinduda
un criterio
ordenador,
capazde
sistematizar coherentemente
los infinitos
conocimientos quela
estética
ha
logrado
através
de
los
siglos.Geiger
dice
quela
raízde la inseguridad
metodológica
de la
estética está en su puntoconsagradas
deslindan
con criterio si no seguro,
al menosrespetable,
el campode
sushechos
de
estudio.Pero
nadade
esto sucedeen estética. ¿Habrá
dos
estetas que esténplenamente concordes en
los
hechos
estrictosque corresponde estudiar?
Hasta
ahora nohay
claridad al
respecto,
másallá,
claro estáde
los
sistemas particulares.Creo
quela
estéticadebe
volver ¡unay
otra vez sobre estas cuestiones capitales para
encontrar,
porfin,
unfundamento
firme
y
constante que
le
permita sortear sus obstáculos
y
encaminarse porla
segura sendadel
progreso, como
habría
dicho
Kant.
Ahora
bien,
sihe
afirmado quela
estéticadebe
estudiar el
fenómeno
artístico principalmentehabrá
que preguntarse q<uéesla
obrade
arte.La
pregunta por el serdebe
necesariamentepreceder a
todas
las demás
aunque estolleve
a una ontología o a una
metafísica.
En
definitiva,
sila
estética no supera susdificultades
metodológicas por unlado,
y
noprecisa con claridad su objeto
de
estudioy
no se
dedica
ainvestigar
en qué consisteéste,
la
estética segjuirá avanzando alos
tumbos;
nologrará
suindependencia y
su autonomía como ciencia autofundada
y
auto-fundante.
¿Considera
Ud.
que exista unadiferencia
radical —ontológicm— entre
lo
artísticoy
lo
real?
Creo
que unode
los
obstáculos que conmayor
fuerza
seha
opuesto ala
configuración
de
una estética comodisciplina
rigurosa,
ha
sidola
naturalezade
la
obrade
arte.¿'Qué es el arte?
Es
la
pregunta quehan
tratado
de
contestartodos
los filósofos
del
arte.No
creoque
yo pueda responder a estacuestión,
pero me parece quedebería hacer
un
intento-.
En
primerlugar
no quiero enesta
respuesta comprometer al arte en general.
¡Me ¡bastaría
con referirme ala
literatura,
que
es,
porlo
demás,
lo
que mejor conozco.Si decimos
que existen objetosinscritos
enelespacio
y
en eltiempo
nos comprometemoscon una ontología realista.
Pareciera
noha
ber
en este caso problemas.Si
afirmamosque existen
objetos
ideales,
ajenos por enteroal
tiempo
y
al espacioy,
portanto,
ala
experiencia,
nos comprometemos con unaon-íología
idealista
y,
tampoco
¡habrá
muchosopositores.
Los
filósofos,
en sumayona,
han
aceptado esta ontología.
¡Prueba
de
ello esque
distinguen
entrejuicios
analíticosy
sintéticos,
entre
cienciaformal y
ciencia empírica.
Pero
esta clasificación parece no resultarútil
cuando se tratade
incorporar
a ellalos
seres
y
los juicios literarios. Porque la litera
tura
crea seresde
ficción,
de
eso quéduda
cabe.
Don
Quijote,
como personaje que esde
una novelabien
conocida,
es unente,
peroes ¿ente real?
o,
¿enteideal? Es de
ficción,
obviamente,
pero serde ficción
no es serente
real, tampoco
enteideal
—como son porejemplo
los
números.Entonces
¿qué clasede
ente es?
O
si se quiere plantearde
otra manera:
los juicios
literarios,
si no versan sobreel mundo
y
tampoco
son meras estructurasformales
¿qué son endefinitiva? Lo
propiode los juicios
empíricos es su verdad ofal
sedad,
si selos
contrasta conla
experiencia.Lo
propiode las
estructurasformales
es suconsistencia o sui
inconsistencia.
Pero
del
lenguaje
literario
no podemosdecir
con propiedad ni que sean verdaderos
(o
falsos)
ni que sean consistentes
(o
inconsistentes)
.Creo
que para resolver esta cuestiónde
bemos
comprometernos con untercer
tipode
entes
y,
porconsiguiente,
con untercer
mundo y
con untercer
tipo
de
lenguaje.
¡En
efecto,
existen seres que mo son nireales ni
ideales,
sinoimaginarios,
ajenospor entero al espacio pero no al
tiempo.
En
esto reside su< singularidad.
No
pueden existir
sino en cuanto concebidos —aunque sepodría
decir lo
mismode
los
seresideales,
pero sin real fundamento— en el espíritu.
No
hay
por quétemer
introducir
untercer
nivel
de
existenciasiéste
nos entregala
clavepara elucidar
la
esenciadel fenómeno lite
rario.
De
este
modo es posible concebir ellen
guaje
literario
comolenguaje
opaco,
en el sentido
preciso que no posee significado o referencia como el
lenguaje
científicoo coloquial.es,
cobra sentido(no significado)
— en virtud
de
su propiaestructura,
en cuantoésta
remite a un mundo
imaginario.
Una
proposiciónformal
resulta consistenteo no según que cumpla o no con
los
requisitos
de
un sistemaformal
del
cualforma
parte.
Un
texto
científico resulta verdadero ofalso
según quela
componenteformal
con-cuerde o no con una componente empírica
determinada,
pero
untexto
literario
—o unaestructura— no es ni verdadera ni
falsa
porque