Evaluación de impacto del programa “Bogotá
Sin Hambre” en la primera infancia
Nicolás Romero López
Mayo de 2013
Resumen
Este documento presenta los resultados de una evaluación de impacto al programa Bogotá Sin Hambre (BSH) durante el periodo comprendido entre 2004 -2011. BSH es una política pública del distrito que busca satisfacer las necesidades calóricas de las personas del SISBEN 1 y 2. Los resultados en la implementación de este programa en la primera infancia (PI)son valorados a partir de las siguientes variables: educación, nutrición, salud y presupuesto. La educación se utilizó como variable de control para constatar la permanencia de la PI en el programa. En cuanto nutrición se evidenciaron avances en los indicadores globales, pero un desarrollo lento en los menores entre la edades de 2 y 5 años para la desnutrición crónica y aguda. En lo relacionado con salud, a pesar del cambio en la metodología de medición, se observó una reducción en los índices de mortalidad en la PI. Finalmente, el aumento progresivo en el presupuesto del programa no evidenció ninguna disminución en las variables de nutrición. En conclusión hay evidencia que muestra un avance positivo en todas las variables lo que demuestra un éxito relativo del programa BSH en la población identificada.
Palabras Claves: Bogotá Sin Hambre (BSH), Primera Infancia(PI), desnutrición crónica, desnutrición aguda, desnutrición global, deserción escolar, infección respiratoria aguda (IRA) y enfermedad diarreica aguda (EDA).
I. Introducción
En este documento se busca dar respuesta a la pregunta ¿es BSH un programa de asistencia alimentaria efectivo en la PI?. Para dar respuesta a este interrogante analizaré el programa entre el 2005 y 2011a partir de las variables de educación, nutrición, salud y presupuesto.
La finalidad de la política BSH es proporcionarles las calorías básicas a los individuos beneficiarios del SISBEN 1 y 2 en la ciudad de Bogotá. Es un programa de asistencia alimentaria creado por el Acuerdo 086 de junio 2003, sin embargo el proceso de reglamentación impidió su funcionamiento de forma inmediata, el mismo solo se pudo implementar hasta julio de 2004.
Pese a que como se mencionó la cobertura del programa BSH es más amplia, mi interés se centra en la PI debido a que la tasa de retorno a las inversiones en capital humano es decreciente con la edad del individuo (Bernal 2012)1, es decir, las inversiones realizadas al capital humano tienen un mayor efecto sobre la vida tanto en duración como en el proceso de aprendizaje.
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Bernal, R., Camacho Adriana (2012). La política de la primera infancia en el contexto de la equidad y movilidad social en Colombia.
II. Antecedentes
La importancia del programa BSH en la PI se pretende verificaren materia educativa, alimentaria, de salud y de presupuesto. Desde la educación se evalúa la deserción escolar como variable de control, en el enfoque alimentario del programa BSH se busca analizar el estado nutricional de los niños en la PI con los índices de desnutrición crónica, aguda y global, en la perspectiva de salud se espera evidenciar la incidencia de las enfermedades relacionadas directamente con una mala alimentación, y por último, en el presupuesto se analiza el crecimiento del mismo para ver su incidencia en las variables de nutrición.
En el ámbito educativo utilizaremos la deserción escolar como variable de control ya que por la falta de una metodología de registro en el programa, ha sido imposible llevar una base de datos de los beneficiarios del mismo. Esto, debido a la forma de la entrega de los alimentos, la cual se realiza como refrigerios en los colegios oficiales y hogares comunitarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
En particular, desde el ámbito alimentario, según los reglamentos del programa, se deben suministrar la proporción de calorías mínimas que un individuo debe consumir en un día. Esta asistencia alimentaria, como se mencionó, se entrega como refrigerios en los restaurantes de los colegios públicos de los grados 0 hasta 5donde se encuentra la población del SISBEN 1 y 2, proporcionando el 30 % de las recomendaciones del valor calórico total2. Además, constituye el 50% de las recomendaciones de porciones para hierro y el 40% de las recomendaciones para calcio3.
Adicionalmente se tiene un programa complementario de promoción, protección y promoción a lactancia materna, dividido en 4 objetivos:
1- aumentar la prevalencia materna exclusiva al sexto mes de un 5% (línea base de 39,4 para 2003).
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Objetivos trazados por el programa Bogotá sin hambre desde su comienzo en el ámbito nutricional para la PI sacado Estudio de seguimiento al programa Bogotá sin Hambre.
2- implementar y lograr acreditación de Instituciones amigas de la mujer y de la infancia (IAFI).
3 implementar y acreditar 100 puntos más de la estrategia del instituto de bienestar familiar hogares comunitarios, lograr la sostenibilidad de los puntos ya existentes,
4- Por ultimo acreditar 20 salas amigas de las familias lactantes y la sostenibilidad de las 27 ya existentes4.
Por su parte, para la PI es fundamental tener claro que el estado de salud depende de una alimentación sana y consistente, por tal motivo la implementación del programa BSH pretendía afectar de manera significativa el bienestar de los niños en la PI. En efecto, la baja ingesta de calorías durante la niñez se manifiesta en baja estatura y bajo peso para la edad en el corto plazo y en mayor probabilidad de sufrir enfermedades crónicas durante la edad adulta(Alderman, Berhman y Hoddinott (2004) citado por Bernal ( 2010))5.Para este caso se utilizaran la incidencia en las enfermedades comúnmente conocidas por la deficiencia nutricional que son Enfermedad Diarreica Aguda (EDA) y Infección Respiratoria Aguda (IRA) para los menores de 0 a 5 años. Este criterio nos ayudara a evaluar cómo las dotaciones iniciales de alimentación se están reflejando en otras variables fundamentales de PI para su desarrollo futuro.
Por último, analizaré el presupuesto debido a que la disponibilidad de ingresos para invertir en el programa afecta la capacidad y cantidad de personas que el programa puede atender y de esta manera ser efectivo en la disminución de las variables nutricionales.
III. Revisión de la literatura
Existe una amplia discusión sobre capital humano y sus altas tasas de retorno en la primera infancia. Esto, debido al mayor impacto por duración a lo largo de la vida y a la capacidad
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Ibídem.
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humana de aprender durante los primeros años de vida. Cameron y Heckman (1998)6 reafirman esta idea mostrando que el capital humano acumulado hasta los 14 años es más importante para determinar el desempeño posterior de un individuo que cualquier inversión incluida la educación, capacitación laboral y otros programas de entrenamiento posterior.
Para el caso colombiano se han desarrollado varios estudios que aportan y ayudan a sustentar esta idea. Por ejemplo, una intervención del gobierno en las edades tempranas tiene repercusiones en materia educativa, por cada dólar gastado en los estudio de primaria por el gobierno el sujeto el recibe 0.23 centavos más de ingresos durante toda su vida adulta. En contraste, se demostró que este ingreso va disminuyendo en la medida que la intervención del gobierno se demora en aplicarse en la vida delos sujetos (Bernal, 2012)7.
Similares resultados se presenta la evaluación de los programas del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) de Hogares Comunitarios del Bienestar (HCB) en Bernal at al (2009)8 en el cual una madre comunitaria está a cargo de los niños menores de 6 años en la PI. En esta evaluación se hace un análisis estructural de las viviendas donde están funcionando los HCB lo primero que se demuestra es que existen condiciones sub optimas en infraestructura de estos lugares. Luego en esta evaluación los resultados para la nutrición son los esperados para los niños en el programa, esto indica que pertenecer al programa ha reducido los índices de desnutrición crónica, aguda y global, pero estos no son significativos. Luego se hace el análisis por edades, encontrándose que los resultados no tienen signos esperados en los niños menores de 2 años y mayores de 4 años. El resultado indica que se necesitan hacer mayores esfuerzos en la infraestructura para dar las condiciones óptimas que permitan obtener los resultados esperados.
Siguiendo con el estudio se evalúan las variables de salud donde se observa la IRA, EDA y vacunación, en las cuales se obtienen resultados positivos por una baja en la incidencia en
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Cameron S, Heckman J, (1999). ¨The dynamics of educational attainment for,blacks and whites males¨NBER working Paper 7249, National bureau of economic research, inc.
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Bernal, R., Camacho A, (2012). La política de la primera infancia en el contexto de la equidad y movilidad social en Colombia
8
Bernal R.; Fernández C; Flórez C; Gaviria A; Ocampo p; Samper B; Sánchez F (2009). Evaluación de impacto del programa Hogares Comunitarios de Bienestar del ICFB.
las enfermedades y mayor tasa de vacunación en los niños. Además, se hace un esfuerzo por explicar las variables cognitivas y no cognitivas de los niños beneficiarios con resultados positivos.
Lo anterior nos indica que las variables explicativas en un programa de asistencia nutricional coinciden con las que utilizaré para evaluar en esta oportunidad BSH. No obstante, a la hora de hacer una evaluación de impacto como la propuesta en Colombia las pruebas de nivel cognitivo son recientes y no se tiene ningún tipo de datos comparables para los años que pretendo evaluar, aunque hay esfuerzos en ese sentido con la encuesta longitudinal de los andes sus datos se remontan al 2010, por tal motivo utilizaré la variable de educación en los términos descritos.
Retomando la importancia de la inversión en los primeros años de vida, especialmente durante la PI, me centraré en los niños menores de 5 años que han sido beneficiarios del programa BSH durante los años 2005 a 2011. Es de mi interés poder evaluar el impacto del programa alimentario en la PI por los altos retornos al capital humano y los beneficios que puede ofrecer a un país en vía de desarrollo.
IV. Metodología
En la parte inicial se analizara el estado de la educación a partir de la variable de control con la deserción escolar, la cual me permitirá analizar la permanencia en el programa en la PI. Después, sedará la relevancia a la importancia en la inversión en la PI abordando el estado nutricional y de la salud. Estas variables serán analizadas por grupos de control y tratamiento, donde el grupo de control describirá a los individuos que no están en el programa BSH y los de tratamiento se dividirán en exposición de 2 y 6 años respectivamente. Por último, en la variable de presupuesto describiré su evolución en el tiempo.
Para este rubro utilizaremos la deserción escolar como la variante a medir, esta se evaluara para los niños mayores de 5 años, etapa en la cual se dan el ingreso al colegio. El objetivo para observar la deserción escolar se debe a 2 motivos: primero, la dificultad de mantener un registro de la permanencia de los beneficiarios en el tiempo, porque la focalización de esta ayuda alimentaria se da en los colegios a manera de refrigerios, así que lo que se puede verificares la cantidad de adolescentes que continúan en el programa, y segundo, nos dará un panorama sobre cómo la asistencia alimentaria tiene una importancia en la continuidad de los adolescentes en el colegio, pues solo si permanecen en el colegio son beneficiarios de esta ayuda.
2. Estado nutricional
La variable más importante será el estado nutricional de la PI, esta se evaluará con una comparación por la movilidad en los índices de desnutrición crónica, aguda y global en el periodo comprendido entre 2006 y 2010, separando los índices por localidades y se describirá su estado contra el promedio distrital y nacional. Luego se hará una evaluación en los niños divididos en tres grupos con un parámetro de exposición al programa en desnutrición crónica y aguda: en el primero, se tomarán los índices del año 2005 donde el programa BSH lleva un año de incorporación y se les dará calificación de no expuestos al programa; en el segundo, se pondrán los niños que llevan 2 años expuestos al programa con los índices de 2007, y un tercer grupo de tratamiento, los niños que llevan 6 años expuestos al programa. Estos grupos serán divididos por edades de la siguiente manera: menores de un año, entre 12- 24 meses, entre 24-60 meses y unúltimo grupo para mayores de 5 años.
3. Estado de la salud
La importancia en la salud se ve reflejada en la incidencia en las enfermedades, por tal motivo se realizará un análisis comparativo en la Infección Respiratoria Aguda (IRA), para esta evaluación utilizaré los 3 grupos de tratamiento como en el estado nutricional, con una variante en el grupo sin exposición al programa pues este se tomará en el 2004. Los grupos de edad tendrán solo 2 divisiones, el primero, menores de 1 año y el segundo para niños
hasta 5 años. En esta variable se utilizará la incidencia en mortalidad por los casos reportados.
4. Inversión social
La forma en que se invierte el dinero de BSH y está repartido en las localidades de Bogotá es importante debido a que los cambios en el presupuesto pueden ayudar a explicar los resultados esperados en el indicador nutricional. Por tal motivo, con el presupuesto de la ciudad primero se colocaran en valores reales de 2006 al deflactarlos con el IPC, después observaré los cambios porcentuales anules de Bogotá comparado con los cambios en los estados nutricionales desde el 2006, si el resultado tiene es un una disminución tendrá signo negativo entre los años habrá una mejora en el indicador de nutrición. Del mismo modo, para todos los años sumado a un cambio positivo en el porcentaje en el dinero invertido podré dar conclusiones para los periodos entre 2006 y 2010.
V. Evaluación del proyecto
1. Estado de la educación
La educación se utilizará como variable de permanencia en el programa, se advierte de nuevo que no existe ningún control sobre la entrada y salida de los beneficiarios en el programa. En tal sentido, la deserción escolar nos indicará si existe alguna relación entre la participación en BSH y el aumento de los parámetros de desnutrición.
En el cuadro 1 podemos ver el movimiento de las tasas de deserción escolar desde 2006 hasta 2010, se observa que para 2006 las 3 localidades con mayor deserción escolar fueron Santa fe, Chapinero y Antonio Nariño con índices de 6.2%, 5.9% y 5.9%, respectivamente, para un promedio local de 3,5 y nacional de 5,8%segun el ministerio de educación. Esto,
indica que hay una diferencia entre 0,1 y 0,4 % para el promedio nacional en el periodo de 2006 y para el periodo de 2010 dos de las localidades persistieron y subieron su índice, estas localidades fueron Santa fe con 8,3 y chapinero con 6,1, acompañadas de los Mártires y Teusaquillo con 6,7 y 7,9 respectivamente. El promedio local aumentó para este periodo pasando de 3,5 a 3,9 y el nacional paso de 5,8 a 4,9 esto muestra un retroceso en los indicadores del distrito comparados con el nacional.
Deserción Escolar Oficial por localidades Cuadro 1
LOCALIDAD 2006 2007 2008 2009 2010
USAQUEN 1,5 1 1,6 3,1 2,8
CHAPINERO 5,9 6,6 2,8 3,3 6,1
SANTA FE 6,2 5,8 6,8 6,5 8,3
SAN CRISTOBAL 4,3 3,8 4,6 5 5,8
USME 3,9 4 3,7 4,3 4,3
TUNJUELITO 3,9 4,3 3,5 4,2 5,4
BOSA 2,7 2,9 3,2 3,6 3,4
KENNEDY 3,5 2,9 3,7 3,8 2,9
FONTIBON 3,4 3,1 4 3,3 3,2
ENGATIVA 3,1 4 4,3 4,1 5,3
SUBA 2,4 2,5 1,8 1,6 1,6
BARRIOS UNIDOS 3,3 3 4,1 3,9 5
TEUSQUILLO 2,4 3,2 0,8 0,6 7,9
LOS MARTIRES 4,7 5 4,6 5 6,7
ANTONIO NARIÑO 5,9 4,1 4,2 5,7 6
PUENTA ARANDA 4,5 5,4 4,3 4,2 4,5
LA CANDELARIAA 3,5 1,7 9,5 8,1 2,2
RAFAEL URIBE 4,4 5,2 4,6 4,3 4,4
CIUDAD BOLIVAR 3,7 4,2 3 3,2 3,5
SUMAPAZ 0,7 1,2 2,3 4,8 2
BOGOTA 3,5 3,6 3,6 3,7 3,9
Secretaria de Salud de Bogotá
Tal como se puede observar, para el mismo período el promedio de deserción en Bogotá aumentó con el tiempo, no de manera proporcional al de la nación, es decir mientras el de la Nación fue de 4.9 el del Distrito es de 3.9, lo cual demuestra que a través del tiempo los jóvenes permanecen en el programa, lo que hace el análisis pertinente para el resto de las variables.
2. Estado nutricional
La desnutrición crónica es la primera variable que evaluare. A partir de la información descrita en el cuadro 2, tal como se analiza a continuación, es posible concluir que el porcentaje de niños con baja talla para la edad, es menor en el distrito que a nivel nacional.
Desnutrición crónica menores de 5 años´ Cuadro 2
LOCALIDAD 2006 2007 2008 2009 2010
USAQUEN 16,9 15,6 13,2 13,4 11,5
CHAPINERO 11,3 10,3 12,3 12,4 11,9
SANTA FE 19,1 18,3 17,6 18,7 14,7
SAN CRISTOBAL 19,4 19 16 16,8 15,2
USME 17,9 16,6 15,4 14,7 13,3
TUNJUELITO 12,6 13,7 13,2 12,6 10,6
BOSA 13,9 14,2 12 12,5 11
KENNEDY 10,1 10,6 9,6 9,4 9,1
FONTIBON 10,3 12,6 10,7 10,4 8
ENGATIVA 11,8 10,8 10,8 9,9 8,6
SUBA 13,5 11,8 10,7 10,9 9,8
BARRIOS UNIDOS 13,1 11 10 9,2 9,1
TEUSQUILLO 3,4 2,4 8,4 10 7,9
LOS MARTIRES 16,2 20,2 13,6 12,8 9,4
ANTONIO NARIÑO 13,2 12,5 12,1 12,2 9,4
PUENTA ARANDA 6,4 6,6 9,1 9,2 7,9
LA CANDELARIAA 14,4 13,5 14,4 16,2 11,5
RAFAEL URIBE 12 11,6 11,6 13,3 11,6
CIUDAD BOLIVAR 16,2 14,9 14,4 14,2 13,8
SUMAPAZ 15,3 15,3 15,3 16,4 13,7
BOGOTA 12,8 12,6 12,4 12,4 11
Datos: Secretaria distrital de salud de Bogotá
Como se muestra en el cuadro 2 se han separado los índices por las localidades de Bogotá para cada uno de los años, tomando el 2006 como base para el estudio. Es importante anotar que el promedio de niños con desnutrición crónica en Bogotá es del 12.8%, siendo Santa Fe con 19.4%, San Cristóbal con 19.1%, Usaquén con 16.9% y Usme con 17.9%, las 4 localidades con mayor promedio. Colocando a estas localidades en un rango desde0.9% hasta un 3,4% más que el promedio nacional que, según la Organización Mundial de la
Salud, se situó 16.0% según la Organización Mundial de la Salud9 lo que nos indica que estas localidades en Bogotá están bastante lejos de los promedios nacionales y del propio de la capital.
Como se muestra en el cuadro 2 se han separado las localidades de Bogotá para cada uno de los años tomando el año 2006 como base para el estudio. En Bogotá 12 de las 20 localidades están por debajo del promedio nacional, resaltando que las localidades con mayor desnutrición crónica para este año fueron Santa Fe con 19.4, San Cristóbal con 19.1, Usaquén con 16.9 y Usme con 17.9 como se muestra en el cuadro 1, para un promedio de Bogotá situado en 12,8. Colocando a estas localidades en un rango entre 0.9% hasta un 3,4%, más que el promedio nacional que se situó, según la encuesta nacional de la Salud, en un 16%, lo que nos indica que estas localidades están bastante lejos de los promedios nacionales y del distrital.
Es pertinente destacar que en el período comprendido entre los años 2006 y 2010, lapso en el cual el BSH está en funcionamiento, mientras el promedio de niños con desnutrición crónica a nivel nacional es del 13.2%, el porcentaje en Bogotá D.C. fue de 11%, y disminuyó en 18 de las 20 localidades, aunque en las localidades de Teusaquillo y Puente Aranda el porcentaje no mejoró. De otra parte, si bien es cierto para el año 2010 las localidades de Santa Fe con 14.7%, Usme con 13.3%, San Cristóbal con 15.2% y Ciudad Bolívar con 13.8% son la que tienen un índice más alto de desnutrición crónica, presentan una mejoría contra el rango nacional con una diferencia menor que en el año 2006, con un rango entre 0,1% hasta un 2 % mejorando la diferencia con el porcentaje nacional. Adicionalmente las 2 localidades que subieron su porcentaje están por debajo del nivel nacional así como del nivel Distrital.
Al tenor del anterior análisis, es posible identificar una disminución en la desnutrición crónica en Bogotá para el periodo comprendido entre los años 2006 y 2010, en las localidades más vulnerables al compararlo con el nivel nacional, pero es claro que el nivel nacional disminuyo un17.5 % mientras Bogotá solo pudo caer 14,5%.
Después de identificar su avance, con el fin de determinar el éxito o fracaso del BSH, segmentaré la población infantil entre 0 - 12, 12 - 24, 24 -60, 60-120 meses, y en 3 grupos denominados de control, de tratamiento1 y de tratamiento 2. Lo anterior me permitirá definir si la exposición al programa de la población con desnutrición crónica en la PI es efectiva.
En el grupo de control (año 2005)se relaciona el índice de niños con desnutrición crónica en Bogotá que nunca tuvieron acceso al programa BSH, por cuanto no había sido implementado.
Por su parte el grupo de tratamiento 1 (año 2007) identifica el índice de niños con desnutrición crónica que han tenido una exposición de dos años en el programa.
Finalmente el grupo de tratamiento 2 (año 2011) identifica el índice de niños con desnutrición crónica que han tenido una exposición de seis años en el programa.
El cuadro 3 se observarán los índices de desnutrición por grupos de edades para determinar el progreso o retroceso de la desnutrición crónica según el tiempo de exposición de los niños al programa.
Índice de desnutrición crónica por grupos de edad en la ciudad de Bogotá D.C. Cuadro 3
Grupos de Edad Grupo de control (2005) T1 (2007) T2 (2011)
Menores de 12 meses 8,12% 7,9%
12 a 24 meses 20,33% 20,2% 17,9%
25 a 60 meses 15,5% 13,2% 13,56%
60 a 120 meses 13,49% 13,2% 7,1%
Total 13,35% 12,6% 7%
Fuente Secretaria Distrital de salud
1ra encuesta demografía y salud de Bogotá
Para obtener datos comparables y desarrollar la evaluación de una manera efectiva, hallaré la diferencia entre el grupo de control y los grupos de tratamiento 1 y 2, el resultado de esta
operación nos proporcionara 2 valores descriptivos muy importantes, a saber, el signo de la operación y la magnitud de la misma. El signo negativo nos dirá que los índices disminuyeron y la magnitud del valor nos explicará en que cantidad vario.
En los índices descritos por el cuadro 4 se observarán porcentajes por grupos de edades para determinar el progreso o retroceso de la desnutrición crónica según el tiempo de exposición de los niños al programa.
Cuadro 4
Diferencia entre los índices de desnutrición crónica por Grupos de edad, entre el grupo de control y los grupos de tratamiento 1 y 2
Tiempo de exposición al programa T1-GC T1-T2 T2-GC 12 a 24 meses -0,13 -2,3 -2,43
25 a 60 meses -2,3 0,36 -1,94
5 años y mas -0,29 -6,1 -6,39
Cálculos propios
A partir de la información descrita en el cuadro es posible concluir:
Para las edades de 12 – 24 meses, podemos observar una disminución del 0,13 % en la desnutrición crónica en los niños que han estado expuestos a BSH durante 2 años. Esta leve disminución puede ocasionarse por la dificultad en la incorporación del programa.
Después de 6 años de vigencia del programa, el índice de desnutrición crónica en los niños para las edades de 12 – 24 meses, disminuyó en un 2,3%, respecto del mismo índice 4 años atrás. Esto puede explicarse por 2 razones. La primera, el aumento en la experiencia en el funcionamiento de programa, y la segunda, al momento del destete se presenta la ayuda alimentaria.
Después de 6 años de vigencia del programa, el índice de desnutrición crónica en los niños para las edades de 12 – 24 meses, disminuyó en un 2,43%, respecto del mismo índice al inicio del programa. La razón de este avance, logrado en gran
medida después del 2007, puede explicarse en las dificultades que tienen los programas para su implementación expresadas en falta de experiencia.
Continuando con las edades 24 - 60 meses, logré apreciar una disminución del 2,3% en la desnutrición crónica en los niños que han estado expuestos a BSH durante 2 años. Esta reducción en el índice es la mayor para dicha exposición, lo cual nos indica que para los primeros 2 años de exposición al programa los niños de estas edades fueron los de mayor éxito.
Luego pude observar que la exposición al programa por 6 años tiene un retroceso en el índice de desnutrición crónica en los menores de 24 – 60 meses de edad respecto al grupo con solo 2 años en el programa, es decir 4 años más de exposición al programa no han mejorado su estado nutricional, esto se puede explicar por la edad de transición por la que pasa el niño, porque no tiene la edad suficiente para entrar al colegio donde se brinda principalmente el programa y los diferentes tipos de cuidadores durante este periodo.
Después pudé observar para las edades de 24-60 meses existió un avance en la desnutrición crónica del 1,94%, pero el mayor avance se realizó en los primeros 2 años de exposición, esto indica que este grupo de edad fue susceptible al inicio del programa con una mejoría notable, pero hay que realizar un cambio en el enfoque del programa para esta edad, para volver a la reducción del indicador.
Para las edades de 60 – 120 meses logré ver una leve mejoría de la desnutrición crónica en un 0,29% para los niños expuestos al programa por 2 años. Esto se puede explicar porque solo los niños mayores de 3 años en el momento inicial alcanzaron a llegar al grupo de tratamiento 1, sin poder capturar el efecto total de BSH.
Prosiguiendo con los niños expuestos al programa por 6 años se presenta la mayor disminución de la desnutrición crónica con respecto al grupo a los niños expuestos al programa por 2 años, esto indica que los niños que han estado expuesto a BSH desde el inicio de su vida al programa han podido disminuir el índice de manera significativa.
Para finalizar observamos que para las edades de 60 – 120 meses la exposición al programa es un éxito presentando la mayor disminución en la desnutrición crónica, esto se explica en que la mayor disminución en el índice se dio al aumentar el
tiempo de permanencia en el programa, y a que los niños pudieron estar en el programa desde el inicio de su vida lo que indica que entre más temprana la intervención en los menores mejor son sus tasas de retorno en el tiempo.
Siguiendo con el estado nutricional ahora evaluaré la desnutrición aguda, es importante aclarar que los datos expuestos en el cuadro 5 presentan un cambio en la metodología partir del 2009 en la de medición y generan un sesgo importante a la hora de presentar los resultados. Sin embargo analizaremos los datos de este cuadro con mucha precaución en sus alcances. Cabe resaltar que el cambio en la metodología se hace en busca de poder comparar los datos con los con los niveles internacionales y nacionales
Como se muestra en el cuadro 5 se han separado los índices por las localidades de Bogotá para cada uno de los años, tomando el 2006 como base para el estudio. Podemos anotar que para el análisis de la desnutrición aguda en Bogotá observaremos las localidades de mayor vulnerabilidad a este flagelo, para el año inicial de análisis las que presentan los índices más altos fueron Chapinero, Rafael Uribe y Fontibón. Cabe resaltar que para el año del cambio en la medición de los datos 14 de las 20 localidades habían mejorado su índice en desnutrición crónica continuando únicamente con un índice elevado y persistente la localidad de Rafael Uribe.
Después del cambio, en el 2009, las localidades con mayor vulnerabilidad eran Barrios Unidos, Teusaquillo y Santa fe. Además, se observa que 9 de las 20 localidades de Bogotá están por debajo del promedio Distrital.
CUADRO 5
LOCALIDAD 2006 2007 2008 2009 2010
USAQUEN 4,32 5,1 4,4 0,4 1,20
CHAPINERO 7,12 3,2 3,6 1,2 2,20
SANTA FE 4,12 6,8 4,2 1,8 1,10
SAN CRISTOBAL 6,08 6,5 6,7 1 1,70
USME 5,73 6,4 4,8 0,9 1,40
TUNJUELITO 3,87 3,6 3,6 1,2 0,70
BOSA 6,27 5,4 5,2 1,1 1,10
KENNEDY 5,65 4,6 4 1,4 1,80
FONTIBON 8,99 7,7 4,6 0,8 1,10
ENGATIVA 4,98 5,4 5,5 1,2 0,90
SUBA 4,62 4,9 3,9 0,7 0,80
BARRIOS UNIDOS 2,53 2,3 1,7 2,1 0,20
TEUSQUILLO 2,32 2,6 2,9 1,5 1,40
LOS MARTIRES 4,04 7,9 4,1 0,4 0,60
ANTONIO NARIÑO 5,12 6 6,2 0,2 2,20
PUENTA ARANDA 5,48 2,8 3,6 1,4 1,60
LA CANDELARIA 2,39 4,9 7,4 0,4 0,40
RAFAEL URIBE 7 7,3 6,5 0,9 1,00
CIUDAD BOLIVAR 5,77 5,6 4,2 0,6 0,50
SUMAPAZ 4,28 8,1 3,8 0 2,60
BOGOTA 5,3 5,3 4,8 1 1,10
Datos: Secretaria distrital de salud de Bogotá
Adicionalmente, es relevante mencionar que para el 2010 el promedio nacional de desnutrición aguda se situó en el 1 %10, cifra que es inferior al promedio distrital que se ubicó en 1,1%. En este contexto, cobra relevancia mencionar que las localidades de Sumapaz, Chapinero y Antonio Nariño fueron las que reportaron el peor índice de desnutrición aguda para Bogotá, superando en más del doble el índice nacional.
Para finalizar aparece que la única localidad que permaneció con los índices elevados y vulnerable bajo las 2 metodologías durante todo el periodo fue Chapinero.
Ahora bien, continuando con la evaluación de BSH se realizará el mismo ejercicio planteado para desnutrición crónica en el análisis de los datos correspondientes a la desnutrición aguda. Es importante no perder de vista, como ya se mencionó, el sesgo que genera el cambio de metodología en la medición.
En tal sentido, se realizará el mismo ejercicio presentado anteriormente, donde segmentaremos la población infantil entre 0 - 12, 12 - 24, 24 - 60, 60 - 120 meses, y en 3 grupos denominados de control, de tratamiento 1 y de tratamiento 2. Esto, nos permitirá definir si la exposición al programa de BSH de la población con desnutrición aguda en la PI es efectiva.
En el grupo de control (año 2005) se relaciona el índice de niños con desnutrición aguda en Bogotá que nunca tuvieron acceso al programa BSH, por cuanto no había sido implementado. Por su parte, el grupo de tratamiento 1 (año 2007) identifica el índice de niños con desnutrición aguda que han tenido una exposición de dos años en el programa. Finalmente, el grupo de tratamiento 2 (año 2011) identifica el índice de niños con desnutrición crónica que han tenido una exposición de seis años en el programa.
En el cuadro 6 se observan los índices de desnutrición aguda por grupos de edades para determinar el progreso o retroceso de la desnutrición aguda según el tiempo de exposición de los niños al programa.
Cuadro 6
Desnutrición Aguda por Grupos de edad
Grupos de Edad 2005 2007 2011
MENORES DE UNA AÑO 5,35% 5,3%
12 a 24 meses 7,1% 7,2% 1%
25 a 60 meses 5,18% 4% 1%
5 años y mas 3,27% 3% 0,6%
Total 5,34% 4,8% 0,8%
Secretaria de salud de Bogotá
Para obtener datos comparables y desarrollar la evaluación de una manera efectiva, realizaremos la misma diferencia que hicimos para los índices de desnutrición crónica incluyendo también el total para Bogotá. Teniendo siempre presente que los resultados dependerán del signo negativo, como indicador de que los índices disminuyeron y la magnitud del valor nos explicará en que cantidad varió.
En los índices descritos por el cuadro 7 se observarán porcentajes por grupos de edades para determinar el progreso o retroceso de la desnutrición aguda según el tiempo de exposición de los niños al programa.
Cuadro 7
Diferencia entre los índices de desnutrición aguda por Grupos de edad, entre el grupo de control y los grupos de tratamiento 1 y 2
Tiempo de exposición al programa T1-GC T1-T2 T2-GC
12 a 24 meses 0,1 -6,2 -6,1
25 a 60 meses -1,18 -3 -4,18
60 a 120 meses -0,27 -2,4 -2,67
Total Bogotá -0.54 -4 -4,54
Cálculos propios
Para las edades de 12 –24 meses podemos observar un aumento del 0,1% para los niños expuestos 2 años al programa. Esto se puede explicar en la dificultad del programa en implementarse.
Después podemos observar que en las edades de 12 – 24 meses hay una disminución en el índice de desnutrición aguda en un 6,1% en la exposición al programa por 6 años respecto a una duración en el programa de 2 años. Teniendo cuidado con el sesgo presentado podemos decir que el signo es negativo y que el índice se mueve de la manera esperada buscando reducir la desnutrición aguda para esta edad.
Continuando con el análisis para las edades de 12-24 meses podemos observar que el índice tiene un signo negativo indicando una disminución en la desnutrición aguda. Solo podemos observar que el índice cayó 6,2% más que el promedio para Bogotá que se ubicó 4, indicando una mejoría con respecto al distrito.
Después podemos apreciar para las edades de 24 – 60 meses que la exposición al programa por 2 años fue exitosa, con la mayor disminución de 1,18% para esta permanencia en el programa y también estuvo por encima del promedio del distrito. Siendo esta edad la que presentó el mayor avance para los niños expuestos a 2 años al programa.
Siguiendo con el análisis una exposición al programa de 6 años nos muestra un signo negativo y una caída del índice del 3% en referencia con el grupo de 2 años de exposición. Esto nos muestra que el índice de desnutrición aguda mejoró con una mayor permanencia en el programa pero fue menor que el promedio distrital que se ubicó en 4.
Terminando con las edades de 24 – 60 meses los niños expuestos 6 años al programa tuvieron una mejoría en el índice del 4,18%, muy parecida a la del distrito que se situó en 4,54%.
Para las edades de 60 – 120 meses los niños con una exposición al programa de 2 años mejoran el índice de desnutrición aguda, esto con una proporción muy inferior a la del distrito.
De igual forma los menores en las edades de 60 – 120 meses tuvieron un comportamiento similar con cuatro años más de exposición al programa con respecto a la de 2 años. Este índice también estuvo por debajo del promedio distrital.
Para concluir la exposición al programa por 6 años también tuvo un signo negativo lo cual indica una disminución del parámetro aunque fue inferior al de Bogotá. Es importante resaltar que esta edad es la de menor índice en todos los periodos de tiempo, por tal motivo se hace más difícil disminuirla.
Para el caso de la desnutrición aguda es difícil sacar conclusiones definitivas debido al cambio en la metodología. De una parte, podemos ver que el avance entre el grupo de control y de tratamiento 1 no disminuyó para los menores de12 – 24 meses. Por el contrario, para el resto del análisis el signo del cambio siempre fue negativo, lo que refleja una disminución en las tasas de desnutrición aguda sin poder saber realmente su efecto en el tiempo.
Para finalizar el análisis del estado nutricional en el programa BSH evaluaremos la desnutrición global11 para ciudad de Bogotá con la información contenida en el cuadro 8.
Desnutrición Global menores de 7 años CUADRO 8
LOCALIDAD 2006 2007 2008 2009 2010
USAQUEN 10,3 8,8 8,6 8,4 8,5
CHAPINERO 9,3 9,2 9,6 9,2 8,7
SANTA FE 15,2 11,1 10,5 12 9,6
SAN CRISTOBAL 14,3 15 10,9 11,5 10,3
USME 11,9 10,1 9,7 10,3 8,9
TUNJUELITO 7,8 7,5 8,2 9,4 8,9
BOSA 10 8,7 8,2 8,8 7,9
KENNEDY 8,5 8 7,4 7,3 7
FONTIBON 7,2 7,7 7 8,2 7,1
ENGATIVA 9,1 8,4 8 7,7 6,9
SUBA 9,7 7,6 8,5 8,4 7,3
BARRIOS UNIDOS 8,8 7,1 8,6 6,5 8,5
TEUSQUILLO 4 3,7 7,4 8,7 8,2
LOS MARTIRES 12,7 10,8 8,4 9,1 8,4
ANTONIO NARIÑO 9,9 9,1 7,5 9,7 8,7
PUENTA ARANDA 5,4 5,8 7,4 7,2 6,2
LA CANDELARIAA 10,2 9 8,9 11,6 8,7
RAFAEL URIBE 10,6 9,4 8,8 10,4 9,3
CIUDAD BOLIVAR 12,1 10,6 10 9,6 9,5
SUMAPAZ 10,2 7,5 8,6 8,3 7,1
BOGOTA 9,6 8,8 8,8 9 8,2
Fuente secretaria distrital de Bogotá
Como se observa en el cuadro 8 se han separado las localidades de Bogotá para los años 2006 al 2010.En el año 2006, 19 de las 20 localidades están por encima del promedio nacional, que se situó en 4,9% según la OMS12. Las localidades de Santa fe 15.2%, San Cristóbal 14.3%, los Mártires 12.7% y Ciudad Bolívar 12.1% son las de mayor índice en desnutrición global. Además, 18 de estas localidades están en un rango entre 7,2% y 10.3%
11
La desnutrición global relaciona el peso con la edad. Tomado de www.unicef.org.co
muy alejadas del mencionado promedio nacional. De hecho, el promedio distrital de 9.6% es casi del doble del promedio nacional.
Ahora bien, si se comparan las cifras en el periodo entre 2006 y 2010, época en la cual estuvo en funcionamiento el programa BSH podemos ver los avances en materia de desnutrición global cuando observamos que al final del periodo el promedio nacional fue del 3.4% y el de Bogotá fue de 8.2 %. Específicamente, por localidades la desnutrición global disminuyó en 17 de las 20 localidades, aunque Teusaquillo y Puente Aranda aumentaron no sobrepasaron el promedio distrital solo Tunjuelito llegó a estar por encima de este con 8.9%. Por otra parte, para el año 2010 las localidades de Santa fe 10.3%, San Cristóbal 9.6% y Ciudad Bolívar 9.5% reportaron los peores índices de desnutrición global, sin embargo, el rango de diferencia con el promedio nacional cayó drásticamente situándose entre 6.1% a 6.9 %.
Para concluir el análisis anterior, es posible ver como entre el 2006 y el 2010 caen el promedio nacional en 1,5% y el distrital en 1,4%, proporcionalmente igual, es decir, a nivel Bogotá el programa no parece tener ningún avance significativo en materia de desnutrición global, pero al revisar las localidades la implementación del programa parecería tener una mayor paridad por la rápida caída de los índices con mayor diferencia.
3. Evaluación estado de salud
La salud en la PI es el reflejo de una alimentación consistente y saludable, por tal motivo la incidencia así como los casos de mortalidad causado por enfermedades comúnmente asociados a una mala alimentación son pertinentes para la evaluación. Por consiguiente, describiré la presencia de la Infección Respiratoria Aguda (IRA) en niños beneficiarios del programa BSH, utilizando esta variable determinaré la relación entre las tasas de incidencia y la mortalidad para esta enfermedad.
Para caracterizar esta variable utilizaré el cuadro 9, donde se observa el número de casos reportados y la mortalidad por causa de la IRA para los menores entre 0 -.12 y 12 – 60
meses. Igualmente, en el cuadro 9se aprecia que en el periodo entre 2005 y 2011 los casos de incidencia en la IRA tuvieron un aumento significativo, esto puede obedecer por ejemplo a que se tuvo un mayor grado de acceso y correlativo reporte al sistema de salud. Sin embargo, como eso no es objeto de debate en este trabajo basta con señalar que el aumento en los casos registrados no influyó en una mayor mortalidad, lo cual puede explicarse en una condición más apta de los niños para enfrentar este tipo de enfermedades por una mejor alimentación, así como por una mayor cobertura en vacunación.
MORTALIDAD Y CASOS REGISTRADOS IRA para menores de 5 años Cuadro 9
Año
Número de casos Mortalidad
MENOR 1 AÑO ENTRE 1 Y 5 AÑOS MENOR 1 AÑO ENTRE 1 Y 5 AÑOS
2005 349 108 130 66
2007 529 135 85 24
2011 782 211 79 5
Secretaria de salud distrital de Bogotá DANE
Por último, con la información del cuadro 9 construiré una razón entre la mortalidad y los casos reportados de IRA, la cual denominaré MOCARE. Esta medirá el efecto que tiene el mejoramiento del estado nutricional de los niños en la menor mortalidad aún frente al aumento en los casos.
Construida esta variable realizaré un ejercicio similar al del estado nutricional, segmentaré la población infantil en dos edades 0 – 12 y 12 – 60 meses, y en 3 grupos denominados de control, de tratamiento 1 y de tratamiento 2. Lo anterior, nos permitirá definir si la exposición al programa de la población ha disminuido la incidencia en el índice de MOCARE para la PI.
En el grupo de control (año 2005), se relaciona el índice de MOCARE en Bogotá que nunca tuvo acceso al programa BSH, por cuanto no había sido implementado. Por su parte, el grupo de tratamiento 1 (año 2007), identifica el índice MOCARE que ha tenido una exposición de dos años en el programa. Finalmente, el grupo de tratamiento 2 (año 2011), comprende el índice MOCARE que ha tenido una exposición de seis años en el programa.
En el cuadro 10 se consolidará la información descrita con los índices de MOCARE, por grupos de edades. Adicionalmente, utilizaré la diferencia por grupos de exposición para determinar el progreso o retroceso en la mortalidad por casos reportados según el tiempo de exposición de los niños al programa.
Incidencia en MOCARE Cuadro 10
Control índice
Control vs
T1 T1 vs T2
Control vs T2 Menor a 1 año 37,2 -21,1
Entre 1 y 5 años 66,1 -48,3 Tratamiento 1
Menor a 1 año 16,1 -6
Entre 1 y 5 años 17,8 -15,4
Tratamiento 2
Menor a 1 año 10,1 -27,1
Entre 1 y 5 años 2,4 -63,7
Cálculos propios
Para obtener datos comparables y desarrollar la evaluación de una manera efectiva, usaré la misma diferencia en los índices de MOCARE por cada grupo de exposición. Teniendo siempre presente que los resultados dependerán del signo y de la magnitud del valor.
Empezando el análisis en la edades de 0 – 12 meses, con dos años de exposición al programa se hace un gran avance en el índice MOCARE. Este cambio se puede expresar como el impacto inicial fuerte del programa por el acceso de todos los niños y madres a BSH.
Después se evidencia para la misma exposición pero para las edades de 12 – 60 meses el cambio más importante con una disminución del 48% en el MOCARE. Dicha caída puede explicarse por la mejoría en el estado nutricional de los niños y su mejor condición para enfrentar esta enfermedad.
Continuando con el análisis, al comparar la diferencia de exposición al programa de 2 y 6 años para los niños de 0 – 12 meses de edad, en el índice MOCAREse reporta también un mejoría pero solo del 6%. Esto se explica por el efecto inicial de ingreso
a BSH, es decir, ya se cubría en su totalidad a este grupo de edad y su mayor exposición solo representó un avance moderado.
Después para las edades de 12- 60 meses, comparando la diferencia de exposición de 2 y de 6 años al programa logré constatar un gran avance en el índice. Lo cual se puede explicar porque los niños mayores de 3 años no accedieron al programa desde su nacimiento, mientras que los del otro grupo están en BSH desde el inicio de su vida, logrando mejorar su estado de salud por un mayor número de años en el programa.
Continuando con los niños de 0 -12 meses con 6 años de exposición al programa los datos demuestran un éxito para el índice MOCARE, debido a que la introducción del programa mejoró significativamente el índice y luego se evidencian reducciones menores en el mismo.
Por último, podemos ver que para las edades de 12 – 60 meses el índice cayó de manera muy rápida tanto en el inicio del programa por su implementación, como a partir de una mayor exposición de los menores al BSH.
En virtud de lo expuesto, se puede concluir que el programa BSH ha tenido desde su implementaciónrepercusiones positivas en la salud de los niños, pues ha contribuido a reducir las tasas de mortalidad por IRA, en especial, para quienes han tenido un mayor tiempo de exposición al programa.
De otra parte, resulta relevante mencionar la Enfermedad Diarreica Aguda (EDA) como última variable explicativa a tratar para evidenciar el mejoramiento del estado de salud en los menores de 5 años, durante el periodo2004 a 2011 en Bogotá.
Para el año 2004 se reportaron 3213 muertes por esta causa en menores de 5 años, en el año2007 la cifra se redujo significativamente a 714 muertes en todo Bogotá. Esto indica que desde el inicio de BSH el número de muertes cayó en cerca del 80 %. Y para el 2011se
13
Secretaria distrital de salud
reportaron solo315,así que la reducción de la mortalidad de esta variable casi a cero me hace prescindir de su uso bien sea porque se pueda atribuir a un éxito concreto de BSH o a un esfuerzo multidisciplinario que no es del caso profundizar.
Del análisis presentado, se pueden anticipar conclusiones alentadoras sobre el estado de salud de la PI debido a una alta disminución en la mortalidad por causas asociadas a la desnutrición infantil.
4. Presupuesto
Para esta variable utilizaré el presupuesto de BSH y sus cambios porcentuales a valores constantes entre 2006 y el 2010, y los compararé contra los cambios porcentuales dela desnutrición crónica y global16,con el propósito de determinarsi el aumento o disminución en el presupuesto ha tenido efectos en las variables descritas.
Gráfico 1
Secretaria distrital de Salud Plan Operativo Anual de Inversiones
En el grafico 1 podemos observar que el presupuesto aumenta 3 años seguidos desde 2006 hasta 2009 y cae en el 2010, sin que esto refleje un efecto directo en el comportamiento de
15Ibídem
16De esta comparaciónexcluí la desnutrición aguda por el cambio en la metodología de medición.
-20,00% -10,00% 0,00% 10,00% 20,00% 30,00% 40,00%
2007 2008 2009 2010
Cambio en elpresupuesto
Cambio desnutrición Crónica Cambio desnutricio global
las variables, no parece existir ninguna evidencia que cambios en el presupuesto estén provocando cambios significativos en las variables de desnutrición.
VI. Conclusiones
En el presente documento se presenta los efectos del programa BSH sobre las 4 variables más relevantes en el desarrollo de los menores. Estas variables fueron educación, nutrición, salud y presupuesto.
La educación se utilizó como variable de control debido a la incapacidad que ha tenido el programa en el registro de las personas beneficiadas, consideré entonces que la deserción escolar da un parámetro en la salida de personas del programa para la PI. Debido a que las ayudas alimentarias se dan en los colegios y programas del ICBF como los hogares comunitarios pensar la salida del programa BSH como una deserción escolar parece acertado. En este contexto, concluí que el índice la deserción al programa nunca fue superior al 3.9%.
Durante el periodo comprendido entre los años 2006 a 2010, el índice nacional para la variable de desnutrición crónica disminuyó un 17.5%, mientras el promedio de Bogotá lo hizo en un 14,5 %. Esto indica que Bogotá está reduciendo los índices de desnutrición crónica de manera más lenta que el promedio nacional.
En relación con el análisis de la variable de desnutrición crónica:
o La evaluación identificó efectos positivos para la desnutrición crónica en la mayoría de los grupos de edad, mostrando una mejoría por la exposición al programa en los menores de 12 -24 meses, es decir, a más años en el programa los menores redujeron su porcentaje la desnutrición crónica.
o Para los niños de edades entre 24 a 60 meses, no obstante en un principio se notaron los efectos positivos a la exposición del programa, con el transcurrir del tiempo se presentó un retroceso. Esta situación atiende una lógica de transición de una etapa de lactancia, en donde sus padres son los encargados de exponer directamente los menores al programa, a una etapa de inserción a la vida escolar, donde los padres disminuyen su posibilidad de asegurar que los menores accedan al programa.
o Por ultimo para los menores de 60 -120 meses se observa una mejoría notable en el índice de desnutrición. Esto se puede explicar porque los niños desde el principio de su existencia reciben la ayuda alimentaria y en su desarrollo la exposición se traduce en mejores condiciones nutricionales.
En relación con el análisis de la variable de desnutrición aguda:
o No obstante no logré identificar conclusiones definitivas debido al cambio de metodología en la medición de la variable, por cuanto a nivel nacional no hay una índice comparable contra el nivel distrital, para el periodo comprendido entre los años 2006 a 2010, se destaca que la localidad de chapinero bajo las 2 metodologías siempre estuvo entre los 3 índices más altos desnutrición, por lo cual sería conveniente una revisión a la aplicación del programa para esa localidad.
o Para el grupo de edades entre 12 – 24 meses es importante resaltar que el índice aumento en un 0.1% es decir, con 2 años de exposición al programa el índice del grupo no mejoró y este análisis se realiza antes del cambio en la metodología. Así las cosas, podemos concluir que no hubo avances para el grupo, esto se puede explicar por la difícil implementación que pueden tener los programas en sus inicios.
o Para los 8 índices restantes el signo fue negativo, mostrando un cambio positivo pero difícil de medir.
La última variable del estado nutricional es la desnutrición global, la cual indica una disminución de la disparidad por localidades para el periodo comprendido entre los años 2006 a 2010. Esto debido a la caída del índice de las localidades con una mayor desnutrición global. Adicionalmente el promedio distrital y nacional mejoraron su indicador de una manera muy parecida.
Al analizar el estado de salud utilizamos 2 variables: la IRA y la EDA
o En la IRA podemos ver como los casos de incidencia para esta enfermedad han venido aumentando mientras los casos de mortalidad han caído en el mismo periodo.
o Para el grupo de edad comprendido entre 0 y 12 meses, la exposición inicial al programa tiene un importante resultado, mostrando una disminución en la MOCARE. No obstante el efecto positivo disminuye con una mayor exposición al programa. Esto se debe a que el grupo estuvo expuesto al programa 2 años, luego solo muestra una mejoría en función de la continuidad del programa.
o Para el grupo de edad comprendido entre 12 y 60 meses, la exposición al programa por 2 años muestra una disminución en el índice MOCARE, y en la permanencia en el programa. Esto indica que el BSH ha generado condiciones óptimas en el estado de salud de los niños, con motivo de unas mejores condiciones nutricionales que les permiten afrontar las enfermedades.
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