THE LIBRARY OF THE UNIVERSITY OF NORTH CAROLINA. IN MEMORY OF NORVA PROCTOR McKNIGHT PRESENTED TO THE LIBRARY BY THE FAMILY

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(1)
(2)

THE

LIBRARY OF

THE

UNIVERSITY OF

NORTH

CAROLINA

IN

MEMORY

OF

NORVA PROCTOR

McKNIGHT

1880-1944 PRESENTED

TO

THELIBRARY

BY THEFAMILY

^

(3)

ry¥--->^'w

This

BOOK

may

be keptout

TWO

WEEI

ONLY.

and is subject to a fine of FI\

CENTS

a day thereafter. It is

DUE

on

ti

(4)

Digitizedbythe InternetArchive

in

2010

withfundingfrom

Universityof North Carolinaat

Chapel

Hill

(5)

a

00003 552523

ABOGADO

%

CALLE MAYOR,

81

(6)
(7)

BLANCO

Y

NEGRO

REVISTA

ILUSTRADA

REVISTA

EN

DOS

ACTOS,

EN VERSO

Y

PROSA

ORIGINAL DE

Antonio López

Monis y

Ramón

Peña,

HÚJSIOADEL MAESTRO

RAFAEL

MILLAN

KSTRENADA EN EL TEATRO

ODEÓN

:-::-: :-::-:EL3DEABRILDE1920:-:;-::-::-:

MADRID

lUPRBMTADBLOt HIJOSDKU. 9. HKRNÁNDIÍZ

Libertad, i6duplicado, bajo.

(8)
(9)

REPARTO

PBR80NAJBS

ACTORES

PROLOGO

LaSeñoritadelcoche Srti. Puchol(L.)

CUADRO

PRIMERO

Jesús Sr. Peña. Hl Ingeniero » Ullverrl . O'Anuncio » Couto.

Un

Cajetero > Romero .

Un

Vendedor deperiódicos » Gallud.

UnaChurrera Srta.Aréjula.

CUADRO

SFrjUNDO

LabellaChubesky Srta, Pinedo

.

Segunda Sra.Alcacer.

Milagritos Srta.Selles. UnGolfo >. Aréjula. Jesús Sr. Pefla. El Ingeniero » UHverri .

Un

Guardia > Coato. Godojredo i Ozorcs. Fernandito > Gandía. Segundo > Romero. El Observador... > Valbuena . ElPiloto » Córdoba.

AmbulantedeCorreos > Sena.

CUADRO

TERCERO

Jesús Sr. Pefla.

El Ingeniero > Uliverrl

.

DonLuis t Córdoba

.

ElJefedeTalleres > Couto.

UnOrdenanza > Sarda.

(Srta.Puchol(L.)

Bañistas > Molina

.

(10)

PBRSONAJBS

ACTORES

El CompañeroPupila Sr. Ozores.

ElCiego delas Vistillas > Valbuena

.

El Loco Dios > Gandía.

El Tachuela > Sena.

ElExpósito » 5f''"er<). íSrta.Puchol(L.)

ElFado ] Sr. Peña

( 8 Segundastiples.

Elprimer ActordelEspañol.. Sr. Gulllot.

TAM

. 4 \Srta.Puchol(L.)

LosMotoristas j gj Peña.

Un

Moro » Montlchelvo. El Ministro de Abastecimientos > Ozores.

DESFILE

DE LA

VICTORIA

MariscalJofre.. Srta.Puchol(L.

)

ídemFoch > Pinedo.

/ » Puchol (M.)

^

. .. ^ ) > Molina.

Coroneles aliados \ ^

Vllar.

( >. Aréjula.

ACTO

SEGUNDO.-CUADRO

PRIMERO

Colonia dela Tierruca Srta.Molina .

ídemRoyalFlorida » Pucho (

M

. ) ^ V » Puchol(L.) Peca-cura j gr. Peña. (Srta.Pinedo. \ » Velasco. Las Polveras ] « Selles.

/ > Gandía. ^

> Aréjula.

Jesús Sr. Pefla.

El Ingeniero » Ullverrl.

Don

Luis » Córdoba. „ ^ , _ . \ > Ozores.

JabonesSales dela loja j ^ Ullverrl.

CUADRO

SEGUNDO

Rosalía Srta.Puchol (M.)

DoñaJuana Sra. Alcacer.

Pepilla Srta.Aréjula.

Pepe... Sr. Gulllot.

Un

Capataz » Sena.

(11)

PERSONAJES

ACTORES

CUADRO TERCERO

CMrka Srta. Vilar.

Napoleón Sr. Peña. ^^rat , Ozores. i^annes » Romero. BernadotU , Scna. ^«** > Gaillot. ^'^ » Couto. ^í^r^i'í': » Gandía. UnOficial » Córdoba,

Un

Ordenanza > Valbuena

CUADRO CUARTO

/Srta. Puchol(L.)

^

I > García. Caruaturas ^ > Calcinar!. / » Gutiérrez. _ V > Pozuelo. I^on Luis Sr. Córdoba.

Jejeditalleres > Couto.

CUADRO QUINTO

(12)
(13)

rr~-^^^?*v<^

ACTO

PRIMERO

Despuésdel preludio se levintacitclunde boca yapareceuna

decoración, enla quesereproduce laprimitiva portadadel

Blanco y Segro. Ln cochecito tirado por una mariposa blancayuncaballito del diablo nc(;ro, (¡iiiado por una

se-flofltayllevando enla partedeatr.is un lacayo negro. En

unextremo de la portaia un almanaque con la fecha si-guiente: «Domingo9 mayo». Este telón estará construido

detalmanera que parezca todoélpintado; peroenel mo-mentooportuno,los blcliltosquetirandelcochemueven las alas y figuran tirar deél,avanzandoel cochecon sus

ocu-pante*hastaprimer término,encuyomomentolafigurade

laicflorlta*>zanimay se dirigeal público. La música

con-tinúadespuésdelpreludio y subraya cuantodicelaactriz,

queesiosiguiente:

Sen.

Señorasy señores:

un milagro patente

liccho porel pintor y losautores, hacequeante tu vista nic presente

y misplanesfantásticos tecuente.

Al hablarles realizoun ^ran(leseo,

y lo agradezco conel almaentera

porque toda mujer se desespera

si nosaca la lengua de paseo

hablandopor loscodos

y

desembucha

sus secretos todos y sededica un ratoal chismorreo. jSon

muchos

años yadeestarpintada

(14)

-^ 2

y

sin decirles estaboca esmía!

¡Conlo

que

elchismorreoa

me

agradaI

De

todoeltiempo

que

vivícallada

me

voy

a desquitaren estedía. Claro es

que

al primergesto

que

a

me

déa entender

que

lesmolesto

me

quedo

más

callada

que una mona,

dejo deserpersona,

vuelvo aser

un

dibujo,

me

retiro

y no

hablo

más aunque

me

den un

tiro»

¿Cuento

con

tuindulgencia?

Pues

empiezo;

ysi al final

me

dais

una palmada

y

no

me

hacéissufrir

ningún

tropiezo,

tú habrássidogentil con casi

nada

y yo

reconocida

y

encantada.

Blanco

y

Negro

a laprensaha ennoblecido

y un

puesto ha conseguido

delos

más

eminentes;

elautor

que

lo siga paso a paso

nunca puede

parar enelfracaso,

porquetiene bastanteselementos

para que,

aunque

seáis

muy

exigentes,

salgáis deaquí contentos:

'

tiene versos, películasy cuentos,

modas, un entremés, actualidades,

páginas en color, curiosidades..

.

todo fino,elegante, de

buen

gusto;

pueden

verlo lospollos calaveras, las niñastobilleras,

la

jamona

jovial, el

hombre

adusto..

.

En

vezde verel

número

en.la casa quizá aburrido, y siempre solitario,

vasaver

cómo

aquí en el escenario

el Blanco

y

Nsgro

ante tu vista pasa

entiplesy enactoresencarnado.

Sial hacerlo el autorse ha equivocado y tú lo ponesverde,

seráseñal de

que

encarnado pierde.

(15)

modesta

oatrevida,

vulgar, feliz, genial,

como

ellasea^ esinfundir elsoplo delavida

a esta revista mágica

y

alada

escritasólo para ser leída

y que

túvas a ver representada

.

Y

no

tedigo más: siesdetu agrado

cuanto aquí vasa ver enesta noche,

séque vasaaplaudir entusiasmado; sila obra sóloes digna de

una

grita,

piensa

que

en estecoche

pideindulgencia

una

mujerbonita

que sólo adora entí,

que

darte gusto

estoda suambición ysudeseo.

Muéstrate tií indulgenteantes

que

justa

y no

me

hagas

un

feo.

Y

ahí llevasporgentily generoso,

con misgracias, un besocariñoso.

(Obscuro,fuerteenlaorquestaysehacela)

Mutación.

(EnelIntermedio delprólogoa estecuadrolaorquestaInlciat

unnocturno,sehacelamutaciónyaparecelabuhardilla efi

quthabitaJesús.Eséstauna habitación

muy

reducida,con

eltechoenforma abuhardilladayenéluntragaluzde

criS'-tale»que hadeserpracticableenelmomento oportuno. Ai

foro,ventanal grande, pordonde sevenlostejadosdeMa*

drid a vista de pájaro; en primer término izquierda una puerta,yentre éstayelventanalunsofá

muy

deteriorado

y

dossillasdeenea;comotapizhabrá delante de estos

mue-blesdosHeraldosextendidosypegadosuno a otro. En Is partedeladerechauncatre

muy

vjejo,enelqueestádormi'

do Jesús y soñandoenaltavoz. Es de noche.

A

poco de

aparecerelcuadrosevenporel\entanal del foro iniciarse losprimerostltitesdelaaur ray se oyen campanas de \w torredelaiglesia vecina,llamandoalosñeles alasprimera» misasmatinales.)

CAF.

(Pregonandodentro.) jCaféee calienteeel

CHURR.

(Pregonando dentro.) [La churreraaa, calen^

titooosl

(La orquesta vaterminando enun planísimo y Sf:

(16)

4

Jes. Vuestra Majestá honra

mucho

a este

hu-mildesúdito,aeste

modesto

inventor de

losparaguasvoladores.(Suena lacampanade

laiglesia)

Bueno

está

que

en

mi honor

seechenal vuelo esas

campanas y

me

re-cibaelpueblo entusiasmao

y

que echen...

CAF,

(Dentro.) ¡Caféee!

Jes,

Y

que

echen..

.

Cap.

(Dentro.) {CaféeeI

Jes.

y

que echen los vecinos la casa por la

ventana,

que

al fin

mi

invento esde gran

utilidaz: preservadela lluvia

y

hacevolar

como

si

uno

fuerael ave..

.

Veno.

(Dentro.)

¡EM

5

C. ..!

Jes.

¿Que

estuve acertao?

¿Que

eltrunfo

coro-nó

misesfuerzos?

Achaquémoslo

ala Pro-videncia;

que

aveceslosgrandescelebros,

como

el mío, conciben proyeíos

que

en

teoría son sublimes yluego, enla prática,

salen. .

Churr.

(Dentro.) ¡Churrooos! ¡La churreraaal Jes. Vuestra Majestaz, en pago,

me

ha otorgao

la

mano

de esta linda princesa,

y

ya ca-saos

venimos

cíe laiglesia..

.

-Churr. (Dentro.) iCalentitooos!

Jes.

a

darlasgracias.. .

D'ANN.

(Llamandodesdedentro.) ¡Jesús!

Jes. Gracias...

D'ANN.

(Tocando conlosnudillosenlapuerta.)Pero,

Je-sús, ¿entoavíaestásen lacama? Jes. (Despertando.)

¿Quién

va?

D'Ann.

Soy

yo,

hombre.

Abre, pelmazo,

que

te

traigo eldesayuno.

Jes. Perdona,

hombre, que

estaba

como

un

ce-porro. (Seincorporaysefrota lasmanosIndican» doqueestámuerto defrío.)¿Ydices

que

traes

el desayuno?

D'Ann.

Fetén; traigodos chuletas.

(17)

5

D'ANN.

Son

dehuerta.

Jes. |Ah, ya!

Oye,

D'Annuncio,¿traeslas pieleá-puestas?

D'Ann.

Ya

locreo; ¿noves

que

tengo

que

empe^

zar

mi

misión dentro de media hora?

Jes.

Pues

entonces empuja,

que

la puerta

no

está

más que

encajada, y

me

dejarás eí ranglán pa abrigarme, o

no

me

levanto.

D'Ann.

(Entrandovestidoconuntrajedefrachechode pie--les,porqueeste person.ije figuraser elanuncio de

unapeletería. Elsombrerode copa está hecho de

lamismapielblanca; llevabigote y barba de algo-dónen rama, y enlaespaldaelanuncio delacas^

que representa.)

Y

que hoy

son de purísimo» armiño.

JES. Pasa,

D'Annuncio.

D'Ann.

Bueno,

ya estoyen el interior de tu cá-'

mará.

Jes.

De

mi

cámarafrigorífera, porque hace urf

fríoaquídentro..

.

D'Ann.

Hombre, no

tanto.

JES.

¿Que

no?

¿Tú

teacuerdasdela

noche

qu^

me

convidaron a cenar el Repollo y el

Tartaja enla tascadeLuterio?

D'Ann.

¿No

me

he de acordar, si te traje a castf con

una

merluza...?

Jes. Puestresdíasconservéaquí aquella

mer-luza;

conque

fíjatesi la cámaraserá frigo-rífera.

D'Ann.

(Quitándoselalevitaofrac,y dándoselo.)

Bueno^

toma

y empiezaavestirte

.

Jes. ¡Caray,

qué

prisa! Pero, ¿qué horaes?

D'Ann.

En

mi conómetro

de la torre de Santa Cruzlas

ocho y

veinte;

conque

levántate

que

yo

tengoprisaporquea las

nueve

em-piezo

mi

trabajoenla Puerta del Sol.

(Je-sús,conel fracpuesto,empiezaa vestirsede

espal-dasal público,sentado en lacabeceradel catre. ^

(18)

qu<=-—

6

darte prisapa

no

perder

hoy

la venta de

Blanco

y

Ne^ro

.

JES. ¡Perosiya debe estaren!a callel

D'Ann.

¡Ca, hombre!

Hoy

sale

más

tarde porque

han

querido cogerel suceso de esta

ma-ñana.

JES.

Oye,

tú, ¿qué ha pasao?

¿Ha

vuelto a

po-nerlavalla Vitórica?

P'ANN.

¿y tú eres perodista?

estás atontao.

^Pero

no

sabesque

hoy

salen porvez

pri-mera

losaeroolanos

«Handley

Page»

que

harán elviaje diarioMadrid-Escorial-

Avi-la Segovia y

que

llevancorrespondencia y

pasajeros?

Jes

. ¡Calla, puesesverdá!

Ya no

me

acordaba

.

Dicen

que

por 25 leandras pues dar

un

paseo

y que

llevan restaurantey tó.

P'ANN.

No

te

han

engañan;

y

detrás vaotro

aero-plano con losbaúlesde los viajeros.

JES

Oye,

oye, ¿ydices

que

se llaman...?

D'Ann.

Elquelleva laspersonas,

«Handley-Page»

.

JES

¿Y el

que

lleva losbaúles?

P'ANN.

Equi-paje.

Ya deben

haber salió;de

modo

que

si tedas prisa

aún

los

veremos

sobre Madrid.

Jes

. (DandoaD'Annunclosu fracy poniéndose

unavieja

yrota chaqueta)

Toma

tufelpudo y vete;

yo

no

quiero verlosaeroplanos.

Me

recorda-rían las penas

que

llevo pasas por ver

construido

mi

invento y se

me

pondría

negroel día.

P'ANN.

Pero, ¿entoavía siguespensando...? JES. (Muy entonado.)

¿En mi

paraguasvolador?

íSí!

Mi

sueño,

mi

gloria;

cuando

tu

me

despertastesoñaba

yo con

ello.

P'ANN.

Pero, oye, ¿noserá eso

una

quimera detu

mente

acalorada?

Jes.

No,

D' Anuncio, no; lo tengo aquí (Seflala

(19)

aquí.-—

7

D'ANN.

¿El paraguas?

Jes.

figúratesielinventoespocho: elvuelo individual.

D'Ann.

Oye,

¿y

cómo

eseso?

Jes. Pues que en vezdevolaren un armatoste

deesos, cogeselparaguasde

mi

invención

y

tevas tranquilo a lacalle.

¿Que

quiés volar? Abresel paraguas, loenganchas al aparato que tengoaquí(Señalandolafrente); pero

que

tú llevaríasaquí(Leseftala la da-tura),

y

volas.

D'Ann.

(Intrigado.) ¿Pero el

motor

se lleva en el estómago?

JES, Sí.

D'Ann.

¿y el escapedegases,

dónde?

Jes.

En

un

tubo que va a parar a la

es-palda.

D'Ann

.

¿Y

sealcanza

mucha

velocidad?

Jes.

Según

el

tamaño

delparaguas.

¿Que

quiés correrpoco?

Hay

paraguas pequeñitos

que

hacen treinticinco kilómetros a la hora.

¿Que

quiéscorrer

mucho

porquetiés

una

necesidaz?

Hay

paraguas mayores.

D'Ann.

¡Chico,

qué

invento!

Lo que no

me

expli-co espa

que

sirveelparaguas.

Jes. El paraguasesparacaídas

.

D'Ann.

Para caídasmejor sería

una

chichonera. Jes.

No

tepitorrees, D'Annuncio.

D'Ann

. Bueno, puesahítequedas,quea

mi

se

me

hacetarde. ¡Ah!

Me

llevaré

una

chuletay por el

camino

desayunaré. Ahí

queda

la tuya;y

no

ladejesenfriar.

Jes. Gracias, D'Annuncio; con esto pasaréel

día.

No

tecreas

que

a

me

asusta el

no

tenerqué

comer

pa llevar a cabo

mi

in-vento

Yo

tengo

un

rastro y lohe de

se-guir.

Ya

ves,

don

CristóbalColón,

que

en paz descanse,

no

tenía

qué

comer cuando

(20)

8

constante, se embarcó, siguió su rastro,

y

porel rastrollegó a lasAméricas.

D'Ann.

Vaya, adiósy

no

tardes. (Mutis.)

Jes. Adiós,

D'Annuncio.

(Pausa,ydice

apesadum-brado:)

Tampoco

éste

me

comprende. Nadie

me

quiécomprender; pero

no

me

importa.

Día llegaráen

que yo

trunfe,

y

el

nombre

de Jesús Piñuelasea venerao.

(Enestemomentoatacalaorquestafuerteyseabre con gran estrépitoel tragaluz del techo,cayendo

los cristales hechos añicos. Por el huecocaeal

escenarlouna gran bola que figura serdeacero, comodeunmetrode diámetro. Esta bola vasujeta,

pormediodeuna cuerdaInvisibleparaelpúblico^

alescotillón,pordondesaleelIngeniero, paraque

hagaelefectode que sale del Interiordelabola»

queseabre paradarlepaso.)

Música

.

Jes. (Asustado.) ¡Redíez!

¿Qué

esesto?

¿Se

hunde

eltejao?

¿Seré

yo

víctimade

un

atentao? jMi señora madre,

qué

susto

me

ha dao!

¿Habrá habido

un

terremoto

o

un

devastador ciclón,

oserá ésta lagran bola de

Gobernación?

¡Qué

sensación!

Yo

voy

aver.. .

(Seva acercando conmiedoy apareceelIngeniero.)

ING.

No

semoleste, amigo,

yo

se lo explicaré.

Jes. ¡Rebalón!

INO. ¡Chitón, chitón!

No

grite usted, pollito,

y

ponga

lasordina.

(21)

dela

madre

Celestina.

ING. Si

me

escucha ustéa mí,

prontole podréexplicar

por qué

me

he colado aquí

sin avisar.

JES.

Puede

usté hablar.

iNG.

Soy

Ingeniero del

«Handley Page»

que

vuelaahora sobre Madrid,

y

esta pelota

que

esde

mi

invención quise probarla parademostrar

que estando en vuelo,sinexposición^

a la

madre

tierrase

puede

bajar.

Jes. ¿y

cómo

puede

ser?

iNG. Dejándolecaer.

Jes.

Hace

faltacorazón

pameterse en el balón. iNG. Pues

no

lepasa a ustednada

nial salir nia lallegada. Jes. i

Hoy

lascienciasadelantan

que

es

una

barbaridaz!

INQ.

Se

inventan cosasqueespantan;

ly lo

que

se inventará!

JES. (Aparte.)

No

lehablodel paraguas volador

porque

me

da en la nez

que

este señor»

siguiendoel proceder que ahorase estila»

en

un

decir Jesús

me

lo fusila .

Ing.

Pues aún

tengootro invento

que

ha detraer grancola

.

Jes. Cuénteloustez.

iNG.

¿Lo

cuento?

¡Oído!

Jes. ¡Venga bola!

I

Ing.

Me

están haciendo en los talleresdel

Ferrol...

Jes. ¡Ferrol

(22)

10

-y

lo destino,

como

soy

buen

español,

a meter dentroa

Romanones

paconservarlo enalcohol. Jes. iEscolosall

ING. ¡Piramidal!

LOS

DOS.

No

he visto

yo

en

mi

vida

una

cosa igual,

unacosa igual

.

iNG.

Me

están haciendounasalforjas

o

un

morral.

JES. ¡Morral!

INQ.

Donde

me

quepan

bastantes provisiones, pues

me

parece

una

cosa elemental

.

Jes.

En

lasprimeraselecciones

va ustéa salirconcejal. Escolosal..

.

Hablado.

Bueno,

mi

querido aerolito, creo

que

si-quieraporlosdesperfectos

que mi

techum-bre hasufrido, tengo derechoa

que

ustez

me

explique..

.

iNG.

Con mucho

gusto,amigo.

Como

usted

no

ignorará,

hoy

se ha inauguradolanueva

línea aérea

Madrid-Escorial-Avila-Sego-via. La gran revista Blanco

y Negro

pro-metió retrasarsutirada paraofreceral

pú-blico fotografías del

momento

sensacional

del

embarque

de viajeros, corresponden-cia, etc.

Y

yo, Ingeniero de la

Compañía

explotadoradelos«Handley-Page»,ofrecí

que

diez minutos después de la salida

bajarlaatierrasin aterrizarelaparato para

(23)

tomarun autoyvolveraocuparmi puesto

en el «Page»alallegada de éstea Avila;

siendo asilos primeroslectores delBlanco

V

Negro

los

mismos

fotografiados en el

aeroplanogigante.

Jes, ¿y

cómo

va ustez a llegar antes en auto

que en aeroplano si

no

hay comparación

enla velocidaz?

ING. Calma, pollo, que todo enel

mundo

tiene

su explicación. Losviajes deesta líneade

aviones

no

sonsólocomerciales, también

son recreativosy van pasajerosquelo

ha-cen porsentir la emoción, el vértigo de

las alturas

y

contemplar soberbios paisa-jes. Porestarazón el aparatoa su salida tienecincuenta minutos de paseo por

en-cima de Madrid, luego aterrizaen El

Es-corial y da media hora a los pasajeros para... loquequieran; después, en

Sego-via,se repite laoperación,y

cuando

lle-guen

a Avila, yo, que habrésalido en

un

«Packar» 90caballosque hace 135

kiló-metrosa la hora, ya estaré esperándoles

conel Blanco

y

Negro

prometido.

Jes. ¡Maravilloso! Pero, entonces,

no

tié ustez

tiempo que perder.

iNG.

No

hay gran prisa;

me

sobrará.

Jes. Oiga ustez, yla pelota esaen

que

ustezha descendió,

¿cómo

es?

iNG.

.No

esuna pelota,son tres,y todas,

como

la queves,tienen sus agujeros parala fácil respiración. Esta primera esde lámina de

acero, la segundaesdecaucho yse

apoya

enésta por

medio

de espirales metálicas

muy

sensibles, y en la tercera,

que

es de

goma,

vametido el individuo y lleva en derredor 200 pelotitas pequeñas,

que

son

un

amortiguador admirable.

(24)

es-—

12

tar

yo

aquí

me

pilla debajo del tragaluz,

i

qué

pasa?

ING.

Que

te

hago

polvo; pero esohasido una

equivocación delosencargadosde soltar

labola desdeel aparato.

Jes. (Inconscientemente.) |Tóeso estaba resuelto con

mi

paraguas!

iNG. ¡Eh!

¿Qué

dices?

Jes, No... ná... (Aparte.)

No

me

pueo

callar.

(Alto.)I

Que

yo

tengo

un

paraguas!

iNG.

¡Qué

chisme

más

molesto! Prefieroel

im-permeable.

Jes.

No

eseso, compañero.

iNG.

¡Cómo

companero!

Jes. Sí;

yo

también soy inventor

y no

tengo

quien

me

proteja.

Mi

paraguas volador

estállamao a hacer la revolución desde

arriba,desdelasnubes,

donde

pronto que-daría escrito

mi

nombre:¡Jesús Piñuela! iNG. ¿Y esoestodo?

Pues

no

teapures,

compa-ñeroPiñuela; vente conmigo; te invito a

acompañarme

enel auto;luego

regresare-mos

enel «Page>,

y

despuéstepresentaré

alDirector de

mi

Compañía.

Yo

te i

es-pondo

de

que

como

tuproyectoseaviable,

éllo

manda

construir.

Jes. ¡Miabuela! ^Pero es chipén eso

que

me

dice?

iNG.

lo verás.

Jes. Pues

vamos

donde

ustez quiera; ustez

manda

en

mi

endeviduo

.

iNG.

Bueno;

laboíase

queda

aquíy ya pasarán

a recogerla.

Jes. Lacustión es

que

la puerta

no

tié llave...; pero

no

le hace, aquí

no

vienenvesitas..

.

Es

decir;

hoy

¿acuántos estamos?

iNG.

A

2.

Jes. Pues antesdelasdoce vendráelcasero.

(25)

13

-Jes. Pero

no

le extrañará encontrarse con

una

bola porquetos losmeses le suelto una.

Conque,

¿vamos?(Coge unos Heraldos yse los

lia alcuello, amodode bufanda.)

ING. Pero,¿quéte

pones

al cuello?

JES.

Como

hacefríoy

no

tengo bufanda...

no

me

negará ustez

que

esto

me

hace papel

.

iNG. ¡Ja! ¡ja!. .Vamos, Edison.

Jes

Vamos,

niño... dela bola. (Eiingeniero ha

hechomutisyJesús vienealprimer término ydice

con entonacióndramática:)

Llamé

al cielocon dolor,

y

contestación espero;

pero encontré

un

ingeniero

paelparaguasvolador.

Ya

la idea

me

consuela

decruzarel aire, osado;

ysi

una

vezterminado

mi

paraguas porfinvuela,

será

mi nombre

sagrado.

¡Mi nombre! ¡Jesús Piñuela!

Música

y

muiación.

(Alhacerselamutación aparece en escena un aeroplano

gi-gantecHandley-Page»que ocupa todoelescenario. Elavión

serácorpóreoyde dimensionesa propósito para queen el practicableque vadetráspuedantomarasientolos

persona-jes,y ha de tenerun pequeño movimiento de oscilación comosifueravolando.Lahélicefuncionasin ruido,y debajo

del aparatoestá abierto elescotillónpara poderfigurarque

una persona caedelaparatoalespacio.Eltelóndeforo será

panorámico y funcionaráen los momentos oportunos por

medio de dosrodilloslaterales.Enloscostadosdel avióivy

cenletra

muy

claraseleerán los siguientesletreros:

PROHIBIDO

APEARSE EN

MARCHA

SE

PROHIBE

ESCUPIR

FUERA DEL

APARATO

EL

IMPORTE DEL

BILLETE

SE

PAGARA

VOLANDO

(26)

_- 14

En el departamento de primera clase,que es a lavez res-taurant,habráenlostabiques y coincidiendo conlaalturade

laoreja del viajerosentado,unaparatotelefónico.Elcordón conlabocinalodescolgarán a su tiempolospersonajesque lohayandeutilizar Todosloshilosdeestosaparatos

con-vergenenlacabina del Jefe derutaquelleva alavistael

cuadro de distribución. En la cabinadelIngenierohabrá

otro teléfono.AI aparecerelcuadro,laorquestafuerte.)

Hablado.

CHOUB.

GODOF.

Jes.

Segdo.

Segda.

Etelv.

GODOF.

Fern.

Etelv

.

GODOF.

Segda.

Segdo,

Segda.

Segdo.

Segda.

Segdo.

Segda.

(Enlacámara deprimera.) Mira, Gódofredo, mira

qué

bonito.

(En primera también.)

Ya

me

fíjo...Oye, ^aque-llo son toros? Pues si

que

son toros.

(Queriendollamarleslaatención.) ¡Uy!... |Uyl

(Mirandola faena desdelacabinanúmero5.) Sí,

desdeaquísetorea

muy

bien.

(En la cabina de segunda clase.) Fíjate,

Se-gunda

.

(En segunda clase también.) Calla,

que

paece

que

estoy marea.

(Enprimera.) ¡Ay!, mira, Fernando, mirael

cimborriodelEscorial; asómate poraquí.

(Se echa, al asomarse,encima de Gódofredo yle tiraelsombrero.)

(Sujetándoselo.) iCaray!

(También enprimera.)

¿Qué

dices, Etelvina? El cimborrio,mira elcimborrio.

Cuidado, joven,

que

por

poco

me

tira

ustez el cimborrio; digo, el sombrero. ¡Vlira, mira elMonasterio,

Segundo.

Pus no

es tangrande. Segunda.

Es que

no

cuentas

con

la altura.

¡Hay

que

ver!

Oye, Segundo.

¿C^ué quiés,

Segunda?

Miá que

si levantara la cabeza Felipe

se-gundo.

.

.

Se

daría enlatapa.

(27)

-

15

Segdo.

En

la deloa sesos; ydéjateya de insinua-cionesmacabras.

No

perdamos

detalle,

que

estoseve sólo

una

vez.

J.

RUTA.

(Desdesu cabina,hablando porteléfono.) lOído, Correos! Preparado para dejar caerla

co-rrespondenciadel Escorial.

AMBUL.

(Desdesucabinaalteléfono.)|ListoI

Observ.

(Desdesucabinaalteléfono.)¡Descenderhasta

loscincuentametros!

Jes. (AlIngeniero.)

¿Qué

hacen ahora?

INQ. (Que estácon Jesúsenlacabinanúmero5.)

De-jar caerla correspondencia depositada en

Avila para elEscorial enuna pelotade

mi

invención. Jes. jAhl

Muy

bien.

ChoUB.

Fíjate,

Godo;

la gente del Escorial nos

estámirando. Fíjate

cómo

agitanlos

pa-ñuelos.

J.

RUTA.

(Al teléfono:)¿ListO?

AmBUL.

(Al teléfono.) Listo.

Observ.

(Que va mirando con los gemelos hacia tierra.)

¡Venga bola! (ElAmbulantedeja caerunabola,

quedesaparece por el escotillón abierto.Todosse

asomana verlacaer.)

SEGDA.

Mira...

Segdo.

Mira..

.

Godof.

a

ver

dónde

cae.. .

Choub.

Será

muy

difícil

mandar

la pelota

donde

uno

quiera.

Observ.

(Fijándoseencantadoen la coupletlsta.)

No

hay

cuidado; ladejaremos enel sitio.

Jes. ¡Caray!

Ha

caído entre elpúblico

que

nos

mira

.

SegDA.

¡Cómo

searremolinan!

Choub.

¡Ayl, le ha

dado

auna mujer enlacabeza.

Godof.

Poralgo decía ése

que

ladejaríaenelsitio.

Segda.

¡Caramba!

qué

velocidad llevamos.

¿No

oyen

ustés

cómo

silba elaire?

(28)

16

esel públicodelEscorial.

¡Como

que

he-mos

descalabradoa

una

mujer! (Se pone ai

teléfono.) IJefe, Jefe!

J. RUTA. (Al teléfono.)

Mándeme.

ING. ¿Pero

que

haceese observador?

J.

RUTA.

(Viendo al observadorque está mirando conlos gemelos a laChoubesky.) Puesestá observan-do. (Elguardiade servido saca su carnety hace apuntaciones.)

iNG. Estáobservando

muy

mala conducta.

En

cuanto aterricemos y

vayamos

a entregar

la recaudación,

daremos

parte.

J.

RUTA.

(Maycontento.)

Y

lo

demás

nosloguardamos. iNG.

¿Qué

dice usted,

hombre?

Daremos

parte

dela impericia delObservador. J.

RUTA.

Me

alegro,porque le tengo hincha. Jes.

Bueno, no

hay

que

incomodarse,

amigo

.

iNG. Es que, por culpa del Observador, ahora

tendremos

una

reclamación.

Jes.

y

hablando de otra cosa:

¿cómo

no

le

dieron los

números

de Blanco

y

Negro?

iNG. Lesfuéimposible hacer latirada;

una

pe-queña

avería retrasa la tirada hasta las

cinco de la tarde; pero

cuando

aterrice-mos

vendrás conmigo, y en el suntuoso

palacio dt

A

B C

seremoslosprimerosen verel

número

deestasemana.

Jes. Pues ya locreo

que

loacompañaré.

GUARD.

(Ensu cabina.) SeñorIngeniero,ya he

toma-do

nota del accidentehabido enla mollera de esainfeliz escorialana para notificarlo a missuperiores.

iNG,

Hombre, yo

creo

que no

será para tanto la cosa.

GUARD.

¡Ahí

Yo

cumplo

con

mi

deber y con

mi

obligación

.

Jes. Pues

me

parece

que

seexcedeusté,porque en todo caso, ya se quejará la

(29)

17

-Seqda.

GUAR.

ING.

GUAR.

iNG.

GUAR.

iNG. Jes. iNG.

GUAR.

Segdo.

Jes.

Segda.

Jes.

Segda.

Choub

Golfo.

Fer. Etel. iNG.

GUAR.

Segda.

GUAR.

iNG.

GUAR.

Jng.

¿Que

si sequejará?

¡Menudo

golpe ha

re-cibidol

Yo

no

admito lecciones.

Pues

yo puedo

dárselas. ¿Usteza mi?¡Miau!

(Indignado.)¡Y

me

maya...IEstábien.

¿Qué

número

tieneusted?

El

número

IGO.

(AJesús.)¿Tienes

un

papel? ¿Para qué?

Para apuntarel

número

deesteguardia y

darcuentadesu conductagrosera.

Bueno;

la custión

queda

en elairey yala ventilaremos abajo.

ventila queaquíarriba. . .

(Quesehaasomado yhavistoalgolfoqueva

su-bido eneltrendeaterrizaje.)¡Seña Segunda!

¿Qué

eslo

que

llevamos colgando abajo?

Jesús,

no

digas burras.

Que

hablo en serio, jcaramba!

Miren

UStés. (Todosseasoman.)

¡Ay! Puesesverdá.

¡Un

chiquillo!

¡Aver!

jAver!

¡Qué

barbaridad!

¡Qué

atrevido! (Todasestas fraseslasdicencasi

simultáneamente.)

' (Alguardia.)

En

eso debía usted fijarse, guardia, y

no

encosas

que

no son de su incumbencia.

(Que seguía escribiendo en su carnet.)

¿Qué

pasa?

Que

tenemos

un

chiquillo.

Salú pa criarlo.

Si es

un

golfillo de los que sujetaban el aparato,

que

va

montado

en eltren. (Mirandoatodoslados)

¿En

quétren?

En

el trende aterrizaje, debajo de usted; mírelo.

(30)

18

GUAR.

(Asomándose.)¡Caramba!, pues esverdá. ¡A

ver,tú, golfo, abajo enseguida! ¡A tierra

inmediatamente!

SeüDA.

No

hagas caso,

muchacho.

(Ai guardia.)

Pero, oigausté, berzotas,

¿cómo

se va a tirarcon estaaltura?

GUAR.

Esverdá; perola costumbre. .

ING. (AI teléfono.)

¡Que

echen la escala!

GUAR.

Mu

bien;

yo

bajo, lo cojo

y

a la

plata-forma, detenido, pa entregarlo a la lle-gada.

CHOUB.

¡Pero

qué

malas tripas tieneesteguardia!

GODOF. Con

esastripasse

comprende

que lehaigan

dao

e!

número que

ostenta.

GUAR.

(Descendiendo porla escala,quehabrá bajado

du-rante estasúltimas frases. Quiere coger al gofo,

peronoalcanza.) jVamos!

Ven

paacá,golfo.

Golfo.

(Desdeeltrende aterrizaje, donde estaba agaza-pado.) Señor deguardia,

no

me

haga usté ná, que

yo

estoyaquí sinquerer.

GUAR.

Menos

hablary vente paarriba conmigo.

Golfo.

Pues cójameusté, quea

me

da

mucho

miedo

moverme.

. ¡Miusté quesi nos

ca-yéramos...! ¡Y ahora que

pasamos

sobre roca pelada.'..! ¡Será

una

angustiasentirse

enelaire...! (Alguardiasele ponen los pelos

de punta )|Yluego

un

golpe seco! ¡Brrr!

¡Qué

miedo!

GUAR.

Bueno,tú

no

describas, ¡caray!,

y

acér-cate,

que

te

voy

a coger.

Jes. (Que comotodos lospersonajes está asomado

si-guiendo con interésy emociónlaescenadela

cap-tura.)¡Cuidado, guardia!

SegDA.

¡Agárrate bien,

muchacho!

Choub.

¡Ayl

¡Qué

emocionantees esto!

Etel. ¡Ay! ¡Misnerviossaltan...!¡Fernandomío,

yo no puedo

veresto! (Gritando con estriden-cia.)¡Ay!

¡Que

sevana caer! (Dandoungrito

(31)

es-—

19

panto entodos.) i¡Ay!! (Sedesmayaen brazos áe

Fernando. El guardia y el golfo,alsentirelgrlto^ seagarran desesperadamentecomopueden.)

(Caray! ¡Rediez! lEh!

¿Qué

pasa? (Todasestas voces son también

si-multáneas.)

Mi

esposa,quese ha sincopado. ¡Cualquiera

no

sesincopal

Pues por poco nos

caemos

¡Como

esa

señorase sincope otravez

me

lallevo ala Comisaría!(Enestemomentoha cogidoalgolfo.^

|Ea! jYa te cogi! ¡Hala pa arriba! (Le quiere darun pescozón.)

¡A mí no

me

pegue usté! (Hace un brusca

movimientopara esquivar el golpe ysesepara de

él. El guardia, al faltarle el punto de apoyo deí golfo,C£'ealespaciodandoungrito.)

¡Rediez!

(Dando ungrito aterrados.) ¡I

Ay

1

!

¿Qué

hasido?

¿Qué

ha pasado?

(Aquienseleoyecomosifuerahablandodurante su caída, dicedesdeelfoso:) ¡Daré parteI

¡Pero, serácabezotaI

(Llorando.; Pobre hombre; lo he mataos pero ha sío sinquerer.

Ya

lo

hemos

visto;súbeteporesaescalera,

chaval,y

no

tengas miedo.

(Que noha dejado de mirarhaciaabajo conlos ge*^ melos.) Señores, ¡milagro!

No

se ha

hecha

nada.

Ha

caído alagua. ¿Al agua.í'

Sí;enelembalse delapresadeSantillana.

Lo

que son las casualidades

Un

guardia

encima de una presa.

¡Ole!

Que

no

seha

hecho

ná,

que

no

se

(32)

20

Jes. Mirarlo;ya saleaflote,

manoteando.

Todos.

¿Y qué

hace?

Jes.

Lo que

tos los guardias: nada.

GODOF.

¡Gachó,

qué

suerte de

hombre!

Choub.

No

se ha hecho nada;

yo

estoy

conten-tísima.

Jes. Señores;estohay queremojarlo.

Inq.

No

hay inconveniente;

yo

convido.(Al te-léfono.)

A

ver, restaurant;sácateunas

bote-llasdela Viuda y

que beban

losprimeros

pasajeros del

«Handley

Page».

Todos.

lOlé, ole!

Seqdo.

¡Viva el

rumbo!

Jes.

Pa

completar esteratito, que nos cantela

bella

Choubesky

lacancióndel «Handley-Page».

Todos.

¡Sí, sí,

que

la cante!

ING. Oye, Jesús. ^Por

qué

la llaman labella

Choubesky?

Jes.

Porque

es la cupletera

que

más

calientaa

lospúblicos. (Suenan los taponazos del cham-pagneysirven loscamareros.)

OODOF.

(Levantando lacopa.) Señores,a lasalud del

desaparecido guardia

y

pasado por agua,

número

100.

Jes. (Levantandosu copa.)

Brindemos

asu

memoria

y más

en él

no

pensemos.

Todos.

(Con las copas en alto.) Brindemos. (Todos

beben.)

Choub.

Pues ea, señores, allá va la canción del «Handley-Page».

Jes. ¡Chico!, díleal cochero

que

tome

lo

que

quiera.

Música

.

Choub.

Tra catra... tracatrá

tra catrá, escolosal

mi

aparato,

(33)

21

-Bueno,

bonitoy barato;

tra catrá.

Todos.

Tracatrá tracatrátracatrá, escolosalsu aparato;

bueno, bonitoy barato;

traca traca tracatrá.

Choub. Mi

aparato desdeayer

lodedico alalquiler

ya

sus órdenesestá.

Su

gran

motor

se destaca y atruena

como

una

traca... traca traca traca trá.

Todos.

Traca traca traca trá.

Choub.

Alquílemeelaparato,

aunque

sea por

un

rato

muy

cortito,

muy

cortito;

que

yo

enelaire

me

encargo

de que resulte

más

largo,

más

larguito,

más

larguito.

lAy

qué

Page, qué Page, qué Page

tengopara

mi

morena!

¡Ay

qué

Page,

qué

Page,

qué

Pageí

El dejarlo

me

da pena.

Todos.

jAy

qué

Pagé,

qué

Page,

qué

Page...I (La jalean con las palmas mientras ella baila ef

tango.)

Hablado.

Todos

lOlél iVivatu madre! lEsoes bailar!

J. RUTA.(Al teléfono.) Oiga, caballero.

GODOF.

(Descolgando el aparato y escuchandolo que\^

dicen.)

¿Qué

pasa?

J.

RUTA.

Me

haceustedelfavordedecira sus

com-pañeros de cabinaque

no

se

pongan todo^

a

un

lado porque el aparato sufre..

.

OODOF.

¿Y

puede

ocurriralgo?

(Enestemomentoseoyeuntruenocercano,eltelér^

(34)

22

ceraedandolasensación de que unatormenta ha sorprendido al aeroplano.La orquestaempiezaa oirsemuypiano.)

Todos.

(Alarmados.)

¿Eh?

3ng. Señores,nos

hemos

metido en una

zona

tormentosa; cada

uno

a su puesto y

que

cierren las ventanillas. (Alteléfono

) IJefe! jJefel

Recomiende

cuidadoalObservador.

J. RUTA.(Al teléfono.)

¡Mucho

cuidado, Observador!

OBSERV

Ya

estoy atento (Llamando a otro teléfono.)

Oído, Piloto:

ICuatroa la derecha

ascen-diendo!

EtéLV.

iAyl ¿Pero qué pasa?

Choub.

¿Qué

es esto?

Fern.

(AEtelvina.)

No

te asustes,

mi

vida,

GODOF.

(Sacandounamanoyextendiéndola.)jYallueve!

SEQDA.

¡Pues ya escampa!

Jes. ¡Mecachis, si

yo

tuviera acaba o mi pa-raguas...!

SEGDA.

Pues hombre, cierra laventanilla.

Jes.

Hablo

de

un

inventomío, señora. INQ.

¡Que

cierrenlasventanastodosl

OBSERV.

(Al teléfono.)¡Mil metros!

,J.

RUTA. Ya

estamosa mil metros.

OBSERV.

No

importa; mil más.

Segda.

¡Ay,Segundo,

qué

miedo!

.Seqdo. ¿Loves?Si

yo no

queríasubir... ¡Malrayo!

(Enestemomentocaeunrayo sobreelaeroplano.)

Todos.

¡Ayl ¡Fuego! iFuego! (El rayo ha prendido fuegoalaparato yéste seiluminacomosiestuviera

ardiendo; en todoslospersonajes seretrata el

pá-nicodequeestán poseídos.)

ÍNQ. (A descender rápidamente!

OBSERV.

Descender planeando.

Jes. ¡Cualquierase

pone

ahora a planearnadal

Segda.

¡Protégeme,Jesúsmío, Jesúsde

mi

alma! Jes.

¿Qué

quiéusté, señora?

SEGDO.

Pero

cómo,

¿tú

y

Jesús...? ¡Ah, canallas!

(35)

Seqda.

Segundo,

que

erauna invocación

Unos.

iSocorro!

Otros.

iVamos

a morirl

(En todoslospersonajesseproduce una gran

con-fusión, los relámpagos ylalluvianohancesado.

Ahora arrecia la tormenta,se oyenlosgritosde todosdominandolaorquesta,que ha llegadoa un fortlsimo,ycaeeltelónde boca para hacerla)

Mutación

.

Lagalería de máquinas dt

A

B

C. El telón deforo estará

construidodetalmaneraque todalaparte del centropueda subirse,quedandodetrásespacio suficiente para loscuadros

sucesivos.Alempezarel cuadroel foro está echado, y en

élseverá con gran perspectiva el salónde máquinas, sin que nada haga sospechar al público las transformaciones quesehaode operareneldecorado.

(Aparecen en escenadonLuis yelJefedetalleres.)

Hablado.

Luis. (Dandoórdenesal Jefedetalleres.) Pues, nada,

si hay quetirarcien mil

números

más, que

pongan

otrasdiez bovinas y

que

no

paren

lasmáquinas.

Hay

que

procurarquela

sa-lida del

número no

se retrase.

Que

echen

a andarotrasdos rotativas.¿Tenéis ya la

fotografía del incendio del «Handley-Page»?

Jefe. Sí,señor;afortunadamente,la cosa

no

tuvo

la importancia

que

se creyóen un

princi-pio, y ha podido el aparato elevarsede

nuevo

y continuar su viaje.

Luis. Esnecesarioque

cuando

aterricen en

Se-govia encuentren el

número

completo.

Jefe. El casoes

que

hay tantas cosas

prepara-das para este

número

que habrá

que

qui-taralgunas o

aumentar

el

número

de

(36)

24

LUIS

Pues

seaumentan, hijilo;todo porel

pú-blico y porel créditodel periódico.Mira^

lo mejor

que

puedeshacer es traerme

una

prueba de las fotografíasy de Iqs

origi-nales,y

yo

te diré

cómo

has de confeccio-nar lasplanas.

Jefe.

En

seguidaestoy aquícon ellas. (Mutis.)

Luis.

Con

la aparicióndeeste

número

vamos

a

llegar a

una

perfección jamás soñada por

las revistas ilustradas del

mundo

Orden.

(Saliendo.)

D.

Luis,

que

lo llaman a usté alteléfono.

Luis.

¿No

ha dicho quiénes?

Orden.

La Cabrales, esa tiple de la Zarzuela. Dice quetiene

que

hablar

con

usté

preci-samente.

Luis.

No me

digasmás; esa lo

que

quiere es

que

la haga

un

bombo.

Y

no voy

a tener

más

remedio, porque ¿quién se resiste a

esa

monada?

Vamos

a ver

qué

dice la

Ca-brales. (Mutis.)

Orden,

i

Vaya una

suerte

que

tienen estos perio-distas! (Hace mutis también y aparecen por una

lateral elIngeniero yJesús,en cuyorostro se

ad-viertelahuella del susto pasado y la admiración

queleproduceellugarenquepenetra. Instintiva-mentese quitalagorra yse santigua.)

Jes.

iQue yo

no

me

monto

otra vez, ea!

Que

ese susto delfuegoa

mí no

se

me

quita

en

una

semana, y además,eso dela

altu-ra a

me

davértigo, ysi

me

subo otra

vez al aeroplano tengo pa

mí que

me

caigodecabeza.

Y

con aquella chula

que

me

tocóal lao.

que

seconoce

que

se

emo-cionaba también yse trincaba a mí

como

un

náufrago.

ING,

¿Y

poreso teacobardas?

Jes.

Como

que después de

haberme

librao del

(37)

cabe-—

25

zacon losvaivenes la pierdo deun

esta-cazo que

me

da el chulo aquél que iba

con Segunda,

que

ca vez

que

laveía

aga-rra a mi

me

echaba unas miras

como

pa

pulverizarme.

Y

la verdá, haber inventao

elparaguasvolador, estarllamaoa ser

un

genio y

matarme

antes de haber escalao

la altura, precisamente por subir

muy

alto,ijua, jua! Mira

qué

risa

más

falsa. ING. Pero, ¿quédices, Jesús?

Jes

Que

yoestoyllamaoa ser

un

genio;

como

fué

un

genio Colón,

como

fué

un

genia

Peral,

como

fué

un

genioSuez.

iNG.

¿Un

genioSué?Será Eugenio.

Jes. Es

que yo

me

refieroa

mi

compañero, a Suez,al inventordel Canal-

A

ver si es

que

usté secree

que yo no

estoy

docu-mentao

enGeografía.

iNG

Ya

veo

que

eres

un

chico

muy

listo.

Jes.

y

de

una

imaginación

que

tumba, y de

una

elocuencia que arrebata,

y

de

una

fuerza descriptiva

que

atontolina.

iNG

(Alábate, pavo!

Jes. Ni

pavo

nipollo;

y

si usté

no

me

cree,

ahora

mismo

me

comprometo

a hacerle

una

prueba,

que

sino se

queda

usté

con

la boca

más

abierta

que un

buzón

de

co-rreos,soy capaz de subirme otra vez al

aeroplano

y

tirarmedesdeallísinel

para-guas.

INQ.

¿Qué

prueba?

Jes.

¿No

va elaparato a

emprender

otra vez la

marcha

dentro de

un

momento, y

no

lleva los

números

del Blanco

y

Negro

pa quelospasajeros se entretengan por el

camino?

iNG. Si; pero

no

veo. .

.

Jes. Puesva ustéa ver. Si se

queda

usté aquí

(38)

26

vaya,yo le cuentoa usté

un

número

de

Blanco

y

Negro

y a usté le va a parecer

que

love

y que

lo lee; mejor entoavía: ustéva acreerse

que

lovive porquelova ustéa vertó con figuras, con colores,

con

luces,

con

música... iVamos,

un

sueño de lasmil ypicodenoches. ¿Le hace

mi

proposición?

ING.

Hombre,

tiene gracia.

Y

quiero

conven-cerme

de si tu imaginación es tan rica

como

dices.

Jes. iMillonaria!

iNG.

Pues

empiezaaleermeelBlanco

y

Negro.

Jes. (Figurandoquepregonael númeroen la calle.)

¡Blanco

y

Negrooo!

Revistailustradaaa...

(Figurandoquellamaalvendedor y que le com«

praun número) ¡Niño!

Dame

el Blanco

y

Ne^ro

dehoy.

¿Na más que

cuarenta cén-timos?

¡Qué

baratoes esto pa tantas

co-sas

como

trae! (Figuraque abreel periódico y

empiezaa leerlo.) Blanco

y

Negro

en

San

Sebastián.Nuestras

más

bellas artistas ala hora del baño. (Desaparecen Jesúsyel

Inge-niero, selevantaelforoyaparecen tres tiples en

trajede baño. El decoradorepresentalaplayade

SanSebastián.)

Música

.

Lastres

Después

del

baño

reconstituyente

que

nuestros cuerpos refresca y tonifica,

baños

desol

tomamos

tranquilamente

que

nos

pone morenas

¡Y

cómo

pica!

Aunque

nos rnire la gente,

PRIM.

¿(^ué

más

da?

Seq.

¿(¿uémásda?

Ter.

¿(Quemas

da?

(39)

27

-todo elpúblicodirá:

esasformas que nos lucen

PRIM.

Sonverdá.

SEO.

Son

verdá.

Ter

.

Son

verdá.

LASTRES

Mireusté,mireusté, caballero,

qué

cintura, qué piernay

qué

pie

y qué

cuerpo

me

abraza el bañero.

PRIM.

Fíjese.

Seg,

Fíjese.

Ter.

Fíjese.

Lastres Cuando

en busca degrata frescura

alaorilla llegamos del mar,

contemplando mi

rarahermosura hastaelagua nosviene abesar.

PRIM. (Suspirando) ¡Ay!

SEG.

¡Ay!

Ter.

¡Ay!

Lastres ¡Qué

placer!

¡Ayl

yo

me

siento desfallecer.

PRIM.

jAy!

(40)

-

28

-TER. ¡Ay!

Lasthfs ¡Qué

emoción!

Que

inc falta ¡a respiración.

Cuando

el

mar

estáun pocoagitado y hay peligroen meterse en el mar, yo procurotenera mi lado

un

amigo

que sepa nadar.

Hl

me

sueleceñir lacintura resistiendoel furioso vaivén, y yo

nado

al sentirme segura; yel

muy

tonto, pues... ¡nada también!

Pri.M. ¡Ay!

SEO. ¡Ay!

TEk. ¡Ay!

Lastres

jAy, que placer!

|Ay! yo

me

siento desfallecer. PRl.M. ¡Ay!

Shq.

¡Ay!

Tkr.

¡Ay!

Lastres

¡Ay, qué emoción!

Que me

falta la respiración.

Pkim. Ya nos

hemos

refrescado.

Seo. Ya nos

hemos

saleado.

TER. Ya nos

hemos

retratado.

Lastres

Terminónuestra misión.

(Hcscolf^ando las cap.isycubriéndose con ellas.)

Con

esta afelpada capa nuestra hermosura se tapa.

Ya la náyade se escapa;

se acabó la exhibición.

(Lastreshacenmutisconla música, mientras !ot curiososlas 5t^ttcncon m^^quinasygemelos,y cae elforillo.)

Hablado. Luis.

¿Qué

tal?íissugestiva, (Ch?

Jefe.

Como

que yo ná

más

que de verlas

(41)

Luis. Jefe. Luis. Jefe. Pupila

Todos.

Pupila.

Todos.

PUPIL/..

Y

eso que estabas en la playa. (Mirando

otra/otografla.)Oye, ¿qué es esto?

|Si la está usté mirandüal revés!

Ya

me

parecía a mí un ciempiés.

Mírela usté asi y verá

cómo

lo

com-prende.

(El forilloes unacasa i.i,<nca. i.nelcentro de la

decoración unamesacon untapete y sillas a los

doslados,ydetrásdela mcsriunilllónque ocupa

el dudadano Pupila,que es el Presidente dela

reunióno mitinquesesupone quese está celebran-do. Todaslas sillasestánocupadas porlos asisten-tesalmitin,que son tipospobres y mal vesUdos,

entrelocuales están HlCiego de las Vistillas, El Jeremías, El Tachuela,El

Loo

Dios y El Exp'ósl-to. I.acampanilla de quesesirve El l'uplla para

encauzarladiscusión es unaespecie de cencerro,

queestáagitando violentamenteeaelmomentode empezarlaescena, mientras todos gritan y

voci-feran.)

{Orden! ¡Orden! ¡A callar se ha dicho!

(Después de unratocallan todos.)

iQuc

aquí no

estatnosenel Congreso'

Os

decía que el sindicalismoes la linicü salida que

tene-mos

todas lasclases humildes dela

socie-dadsi queremos mejorar nuestra

condi-ción; y para exponer.sestadoctrina oshe reunidoa vosotros, los que vivís

implo-randola caridad pública.¿Queréisque la

limosna no pueda ser

menor

de veinte

céiimos-(Con granentusiasmo.) ¡Sí! jSí!

¿Queréis queelsocorrosea obligatorio-jSi! ¡SI! ¡Viva el

compañero

Pupila.'

Dejad los entusiasmos para ti

momento

de obrar. ^Queréis quenoos persiganlos guardias, que el Gobierno os constituya

(42)

30

caridados

den

acada

uno un

par de

chu-letas?

Todos.

(Conmuchomásentusiasmo.)íSí! ¡Sí!

Pupila.

Pues

venid con nosotrosa la sindicación

y a la federación de pobresinternacional,

Jerem.

Con

estetío

vamos

a

donde

noslleve.

Tachue.

¿Estáistosconformes?

Todos.

iSíl ¡Sí!

Ciego. ¡Eh!

Poco

a poco.

L. Dios. ¿Quiéneseseqve

no

seadhiere?

EXPÓS.

ElCiego de lasVistillas.

Pupila. Diga ustedlo quele parezcamal de este

proyecto.

Si

no

esque

me

parezcamal; es

que

yo, porlo

mismo

que

soy ciego, tengo

que

andarcon

mucho

ojo.

Pues eso

queremos

tos: irconPupila.

Y

yo

quiero que

me

seexplique

qué

quié

decireso dela federación.

Pupila. Pues, hombre, es

muy

sencillo

Todos

éstos lo sabrán seguramente. Federación

es... ¡pues

no

lo sé!

EXPÓS.

Federación quié decircompenetraciónu solidaridaz de unos gremios con otros aquíy enel e-^ctranjero.

Tachue. ¿Que

a

un

peón

de albañil lo echan de

una obra porqueelpatrónse

pué

arreglar

con

un peón

menos, o porquele ha fal-tao al respetoy sale el

peón

bailando?

Puestoscon el

peón

y no hay

que

darle

vueltas: a lahuelga general.

L. Dios,

y

al díasiguiente

no

sehace pan.

EXPÓS.

Ni

trabajan los teatros.

Tachue.

Ni

andan

los trenes.

Jerem.

Ni nosotros

pedimos

limosna

Ciego,

¿y

el día

que

nosotros

pidamos

pa

ayuda

de

un

panecillo y nosdig^

un

transeúnte

con malos

modos: ¡Que

Diosle socorra!?

Pupila. Pueshasta Dios en huelga;

y

al día

si-ClEGO.

Jerem.

Ciego.

(43)

31

guíentede eseexabruptose cierran hasta

,

lasjoyeríasde la rué de Lafayette. ¿Es-' taisacordes?

Todos.

Acordes.

Ciego.

Pero que acordesdel tó.

Pupila. Pues a redactar el Reglamento,a discutir

las bases y a firmar la adhesión.

Ahora

que

como

estamos de prestaoeneste

lo-cal, para lassucesivasreunionesos

ofrez-co el de mi propiedad que

yo

tengo en

la Cuesta de

San

Vicente,y, si os parece,

pondremos

una

cantidad

mínima

como

cuota deentrada, para evitar que se

va-yan

a colar hastalos goifos.

¿Os

parece?

Ciego. Pero,¿qué cuesta?

Jerem.

Cuesta de

San

Vicente,

¿no

lohas oído?

EXPÓS.

{Vivael

compañero

Pupila!

Todos.

(Congran entusiasmo.) iVival

(Caeelforillocubriendo el mitin.)

Luis.

¿Qué

te parece?

Jefe.

Hombre

a

no

me

parece nada,

por-que no

quieroquedar mal ni con el

com-pañero Pupilani con sus adversarios.

Luis.

IBonita teoría! Por pensar todos en

Es-paña igual que tú, estamos acosados por

unos

y

agobiados porotros.

Jefe. Es

que

yo..

.

Luis.

No

discutamos ahora de cuestiones

so-ciales. Nosotros a cumplirnuestrodeber

de informadores y

nada

más. La

actuali-dad

teatral: La Puchol y

Peña

enla

ope-retaestrenada anoche. Jefe.

No

sési habrá hueco.

Luis.

Un

hueco sehaceencualquierparte.

Música.

(Aparecen elFadista,la Fadistayochosegundas

tiples,todoscontípicostrajesportugueses.La

(44)
(45)

-

33

Ella.

Te

aqor^

pobrecuitadino, con

tpaaom^utprii^áo,

p{)r

e^

caifiJo*este íadñicf ^

y

que

un portugdés

me

ha enseñao.

El. ¡Ay,

no

me

digas esascosas,

portuguesiña de Figueira,

porque esasfrasesamorosas

me

suenana brincadeira!

Todos.

¡Oh

la!

¡Oh

la!

Toda

mi vidaestefadiño he decantar. Tiruliruli

Tirulirulá.

Los

DOS. Para

es elfadolo mejor.

Todos.

Tiruliruli Tirulirulá.

Los

dos.

Es

estefadiño encantador. Besos, recuerdosy caricias

diceestefado del amor.

Ella. Poreso cantoestefadiño

que

un portugués

me

ha enseñao.

Todos.

Tiruliruli tirulirulá.

Los

DOS.Besos, recuerdos y caricias

diceestefado del

amor.

(Bajaelforilloyluzenprimertérmino.) Luis. otra actualidad teatral: El primer actor

delEspañol en el estrenode anoche.

(La decoraciónrepresentauna lóbrega prisión en

la que está encerradoD. Alfonso,vestidodecota

demalla.)

Alfon.

Sombras, huid;

no

atormentéis

mi

mente;

no

turbéis

mi

quietud y

mi

sosiego;

no

pongáisantemí constantemente

a la mujer por quien vivítan ciego.

No

quiero recordar de

doña

Juana

-el crimen, latraición y la falsía;

mujersin corazón,reina liviana

(46)

34

Yo, triunfanteen combates y en torneos;:

yo, vencedor de

moros

y cristianos,

conquistador de tierras

y

trofeos,

aquísujeto, igual quelosvillanos.

El

que

estápresoaquí jamás se salva;

yo

moriré porquea

mi

Rey

le plugo.

Tan

sólo esperoya

que

apunteel alba

y mi

cabeza entregaréal verdugo. Fuiste

mi

perdición, reinatirana;

pero, al morir,

me

obliga

mi

nobleza a declarar que fuiste,

doña

Juana,

una mujer quequita lacabeza.

(Caeelforo,cubriendo la figura de donAlfonso,.

quequedaenuna.actitudtrágica.)

hablado.

Jefe. ¡Vaya

un

pardeestrenitosquehabránsido!

LUIS.

Cada uno

ensugénero

han

sidodos

éxi-tosestupendos.

Jefe.

Pues

yo voy

esta

misma

noche

a vereso

del Fado, que

me

parece

que

me

va a

gustar

más

que lo otro.

Porque

a

mí que

me

den

música y alegríay

que

me

den

mujeres guapas.

LUIS. ¡Toma!, y a

mí que

me

las

den

también; mira tú éste. Ahí llevas otra fotografía

muy

interesante.

Jefe.

¿Qué

es esto?

LUIS. La vuelta al

Guadarrama.

Carreras de

motos con

side cars.

(SalenporelforoelMotorista ylaMotoristasobre

una moto; él montado en el asiento detrás del

mecánico, yellaenelside-car.) Música,

El Mot.

Ya vencimos

enesta liza.

La

Mot.

¡Hay que

ver,

hay

que

ver

qué

paliza!

(47)

35

El.

¡Hay

quever,

hay

quevei qué carrera!

Conseguiste ya

tu ilusión

mayor.

Ella.

Nadie

me

disputará

alrey del motor. El.

Ahora

nadie ve,

te

voy

adarun be...

(AlíncHnarse parabesarla,elconductor oprimela

palanca delapuesta enmarchayelruido delmotor

(48)

SO-LOS

DOS. Así enside-car

dagustoamar.

¡Ay moto, motorí!

¡Ay

moto, motora!

¡Ay, dulceamor,

serámejor

meterelacelerador!

(Evolucionan conlamotoporlaescena.)

Ella.

Yo

te encuentro desmejorado.

El. Es que locodeti

me

he prendado.

Ella.

Este trinnfo delGuadarrama..

.

El.

Va

a costarmeseis meses de cama.

Mi

ilusión será

conquistartuamor.

Ella

.

No me

miresporpiedad

que

me

da rubor. El.

Nadie

mirará...

Yo

te

doy un

abra!..

(Comoantes,vuelveasonarelmotor.)

LOS

DOS. Así en sidecar

da gusto amar.

¡Ay moto, motorí!

jAy, moto, motora!

¡Ay, dulceamor!

Será mejor

meterelacelerador,

(Conlamotodesaparecen porelforoy vuelvea

ha-cerselaluzen primer término y acaerelforillo.) 4

Hablado,

Luis. La verdad es

que

con

una

criatura así en

elsidecar

no

hay

más

remedio que

ven-cero morir.

Jefe.

Don

Luis, ¿usté se atrevería a hacer

una

carrera así?

Luis

Yo, con una mujerasí, soy capazdehacer

hasta la carreradecura. Miraqué poesía

(49)

37

(Sehaceelobscuro en primer término, yesta vez,

en lugardesubirsolamenteel forillo,sube todoel telóndeforo,ylos laterales se transforman para queladecoración ocupe todoelescenarlo.Este re-presentaunavista delaAlhambra, iluminada por

laluzdelaluna. Antes de hacerselaluz seoye

alJefedecir:)

Jefe. Las mansiones de laraza. Granada.

(Sehacela luz,losdos personajes han

desapare-cido,y ensulugarocupan la escenaMohamed y

corodemoros.)

Música.

MOHAM.

Alhambra

demis amores, perla del arteagareno, teperdieronmis mayores en favordel Nazareno; y al perder estaAlcazaba queencierra tesoros mil,

con las lágrimasse

ahogaba

contemplándote Boabdil.

Alhambra

de missueños,

qué

hermosa eres;

hechapara el disfrute

de todoslosplaceres.

Huríes delProfeta

sembraron tusjardines

derosas y amapolas,

de nardos yjazmines;

lasvírgenes bordaron

tus

muros

con encajes,

para dichayrecreo desus abencerrajes.

Encanto fuiste tú de loszegríes,

lavirgendel Profetaidolatrada,

el Paraísoazul delas huríes,

la perladeGranada.

Alhambra

moruna,

(50)

38

delarteagareno

joya peregrina; mis ojosal verte se llenan dellanto

y contus bellezas

inspiras mi canto. Joyadel arte moro,

llenade encantosmil;

entu recinto

hoy

lloro lo

mismo

que Boabdil.

(Enlaparte final del número, la decoración se

hacetransparente,viéndose una reproducción del

conocido cuadro «El suspiro del moro». Cae el

forillo para que vuelvanahablar Luis yel Jefe.)

Luis.

Con

esta otra fotografía

completamos

en

este

número

la seccióndeactualidades.

Y

es

muy

delcaso supublicación inmediata,

porque la política está hace tiempo en

España

deun

modo

que...

Jefe.

Me

parece

que

con esta fotografía

no

lle-gamos

atiempo.

(Nuevatransformación y aparecedetrás delforillo lapuertadelPalacio Real,enlaque hay un

gru-podeperiod'stas", dos alabarderos y algunos

cu-riosos.Seveuntrasto quefiguralatraseradeun

automóvil oficial.Sale de PalaciounMinistrode uniforme y reventando de satisfacción,ylos per-sonajes queliay en escenalosaludan ylorodean

felicitándolo.)

TODOS.

Salud, señor Ministro,

queseaenhorabuena.

MlNIS. Vuestrosinceroaplauso

degratitud

me

llena.

Todos.

Que

dure

muchos

años

enbiende laNación.

MlNIS. Estoy agradecido

(51)

39

PERIOD. (Sícancuartillasy lápices y rodean al Ministro

dispuestos a tomar nota de sus declaraciones.)

Esta noche darquisiéramos

un

informe en losperiódicos

con sussolucionesprácticas

enasuntoseconómicos.

MlNIS. Pues escuchen los piumiferos

con muchísimaatención,

que en loscasos

más

difíciles

tengo

yo

la solución.

Todos. Va

a ser este

hombre

nuestra salvación

porque para todo

tienesolución.

Period.

y

esta

noche

el quelealaPrensa

se

desmaya

desatisfacción.

MlNIS. ¡Atención!

I

En

donde no

hay harina todoesmohína, y

yo

hedehacerporesoque sobre harina.

Ustedesfijamente dirán conmigo,

queelcaso

no

esdifícilhabiendotrigo.

Y

teniendotrigoa

mano

a molerlo hay que aprender,

aunque

digaalgún cristiano,

queesto esya

mucho

moler.

Todos.

Estamos

deescucharle

felicesycontentos;

no

hay un mejorMinistro

para Abastecimientos. Señores,

convengamos

en queestasolución

no

se le ocurre

nunca

nial propio

Gedeón.

II

MlNls. La cuestión batallona delaspatatas

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