CAMILA
LAUREANI
Nuestros
conocimientos acercade la
historia de Isla de
Pascua
datan
desde
elmomento en que el almiranteJacob
Roggeveen,
holandés,
descubrió
la isla
eldía
5 de
abrilde
1722,
que coincidió conla
Pascua de Resurrección. Por
este motivoél la bautizó
con el nombrede
"Paas"(=
Pas
cua),
quetodavíase usa1.
En
realidad,
él iba
enbusca de
unaisla,
conocida como"Tierra
de
Davis",
perode
ella notenemos
noticias seguras;
así como esde dudar
quela
isla
avistada porEduardo
Davis,
el aventureroinglés,
en el año1686,
pueda serla
mismaIsla de Pascua.
Roggeveen
llegó
ala isla
al mandode
tres
barcos:
el"Arend",
el"Africaansche
Galey"y
el"Thienhoven",
y
permanecióen ella alrededorde
una semana.De
esta estadía
nosquedanlos
relatosdel
mismoRoggeveen
y de
unode
susacompañantes,
el alemánCari Friedrich Behrens.
Relataremos y
analizaremos algunasde
sus observacio nes que nos parecen especialmentedignas de
atención: -Los
nativos utilizaban el
fuego
sindificultad
para en cenderlo:"
. observamos que emergía
humo de di
versoslugares,
porlo
cual se puedellegar
razonable mente ala
conclusiónde
quedicha
isla,
apesarde
pa recer arenosay
árida,
estáhabitada
porgente"
(Rog
geveen)2
-La
población al contacto conlos
navegantes,
sede
muestra sumisay
dócil. No
guarda rencorporlos dis
parosy
las
muertesde
susparientesa causade
ellos:. más
de
treintamosquetesdispararon
y
los
indios,
alestar totalmentesorprendidosy
asustados poresto,
escaparon,
dejando
tras
de
síde diez
adoce
muertos,
ademásde los
heridos"(Roggeveen).
-"
Nos dirigimos
a tierray
el almiranteRoggeveen
me encomendó el mandode
un pequeñodestacamen
to; los indígenas
se colocaron en tal cantidadfrente
a nosotros quefue inevitable
emplearla fuerza
para poder
avanzary
explorarla
isla;
como algunosde
ellos osarontocar
las
armasfue
necesariodispararles
y
va riosfueron
muertos,
lanzando
gritosy
lamentos.
To
dos,
hombres
y
mujeres marcharonfrente
a nosotrosllevando
ramasde
palmerasy
unabandera
rojay blan
ca.Desgraciadamente
elfuego
que sehabía hecho
contraellos,
causóla
muertede
algunos,
siendo unode
ellosaquel que primerohabía
venido a nosotros;esto nos causólástima.
.(Behrens)3
-Conocían
y
practicaban eltatuajecon artemuy
refinado: ".
.Los
isleños
andaban casidesnudos,
el cuerpolo
adornaban con singularesy
artísticos tatuajesuniformes;
los
pájaros eran el motivo principal enlos
tra-1Laposición de la isla registrada por Roggeveenesde 27°4'
latitud Sury 265°42'
longitud Este deTenerife (=a
110°45'
Oeste
de Londres.2J. Roggeveen: "The Journal of Jacob
Roggeveen",
Oxford,
Ed.
A.Sharp,
1970. La traducción al español se debealacortesíade laseñoraSusanaPollak R.3De Behrens,
Cari Friedrich: "Histoire de I' expédi-tion de troisvaisseaux envoyés parla Compagnie
desIn-des orientales des Provinces Unies aux terres
australes"
La
Haye, 1739,
2
vols.zadosque ocultaban
bajo
una capa o mantode
cortezade árbol
teñido
de
rojoy
amarillo..(Behrens).
—Conocían
el modo
de
procurarsetela
para sus vesti mentastrabajando
la
cortezade
arbustos(el
mahuteprincipalmente), decorándola
condibujos
en colores vegetalesy minerales;
este sistema es ampliamente utilizado
enOceanía:
". .
La
ropa quelos
cubría erade
plantas silvestres comunes cosidasde
tres
a cuatrode
espesor,
pero ordenadasy
limpias,
cuyo material(co
mo esllamado
enlas Indias
Occidentales),
es un cierto tipode
pita4; además,
la
tierra
de
la isla
(como
pudi mos observar endiversos
lugares),
era rojay
amarillenta.
Luego de
mezclar esta tierraconagua,
ellos sumer gían ahí sus ropasy
luego las dejaban
secar;
lo
quesedemuestra fácilmente
yaquela
tinturase salealtocarla
prenda, y
este color queda enlos dedos.
.(Rogge
veen).—
Los
nativos eran generosos
igualmente
que rateros: ofrecieronhigos,
nueces,
cañade
azúcar,
raícesy
galli nas.En
cambio, trataron
enlo
posible,
de
quedarse conlo
que podían
de
las
prendasde los tripulantes,
sobre todo de
sus sombreros:".
. .Esta
gente mostró esta
vez su gran avidez portodo
lo
que veíany
erantan
audaces que tomaronlos
sombrerosde
los
marineros...
de
modo quesedebía
poner especialcuidado para vigilartodo muy
bien.
. .Trajeron
grancantidadde
caña de
azúcar, aves, camotes;
peroles dimos
a entender por mediode
signosque no queríamosnada,
exceptolas
aves, queeran unas60,
y
30
racimosde plátanos,
porlos
cuales pagamos ampliamente con unlino
a rayas,
conlo
que parecíanmuy
complacidosy
satisfe chos"(Roggeveen).
—
Sus
casas eranbastante
precarias: " .Nos
pareció que cadafamilia
poseía una propiedadindependiente;
sus chozastenían unalongitud de 50
a60
piesy
una anchurade
6
a8
pies5;estaban armadasconuna gran cantidadde
varasde
maderay
cubiertasde
unatierra
arcillosa ode hojas de
palmeras..(Behrens).
".
. .Sus
casas o chozas noteníanningún adornoy,
se gún nuestroscálculos,
tenían unlargo de
50 pies,
una profundidadde 15
piesy
unaalturade 9
pies6...sus paredes
(como
vimos según el marco de' una nuevaconstrucción),
son primeroestacas,
las
queestán unidas
y
fijadas
ala
tierraenforma
vertical.A éstas
estánligados
largos
trozosde
madera,
los
que yollamo listo
nes, de
4
a5
de
altoy
luego
el marcode la
construc ción aparece.Las
aberturas,quesonovaladas,
estánre-4La palabra
"piet",
empleada en latraducción inglés no se hapodido traducirenforma
satisfactoria.Es
proba ble que Roggeveen se refiera al "mahute"(Broussonetia
Papyrifera)
o a una planta más común, conocidacon el nombre españolde "pita". En losucesivo se seguirá usan do el nombre de "mahute"en los
lugares
en que aparece mencionadalapalabra"piet"
s
Calculando
elpies en centímetros30,5,
estas medidas corresponden más o menos respectivamente a15.25
m.ó
18,30ya 1,83m.ó
2,44.llenas
y
cerradas con un cierto tipode
ramassecas o pastolargo,
los
que ellos colocaban uno sobre otrohasta
que quedabagrueso, y
lo
ataban alas
maderasde
adentro con cordeles
(los
que ellos sabenhacer muy
bien
y
hábilmente de
una cierta plantallamada "mahu
te"
y
no se ven en menosfrente
anuestrasdelgadas
cuerdas, de
modo que estántan
bien
resguardadosdel
vientoy de la lluvia
como aquellos que viven enlas
ca sasde
paja enHolanda. Estas
chozas sólotienen unaentrada,
la
cual estanbaja
que para entrarhay
queha
cerlo a gatas.Su
parte superior es redonda comobóve
da
oarco;
eltecho
también tieneestaforma. Todo
el amoblado que vimosdesde
elfrente.
. . consistía en esterillas,
las
cualesse usaban comoalfombra,
y
unagrar piedra.Muchas de
estas piedras estaban allí para ser usadas como almohadas.. .y
parafinalizar,
sobre estaschozas,
sólo nos quedadecir
que vimos no másde
7
u8
chozasdesde
ellugar de desembarco. De
esto se puede llegar
ala
conclusión quelos indios hacen
usocomún
de
lo
queposeen,
ya que eltamaño y
reducido númerode
chozas revela que muchosviveny
duermen
juntos
en una solade
ellas..(Roggeveen).
—
La
siembra
y
el cultivo se realizaban en camposmuy
bien
cuidadosy
parcelados: "Todo
estaba plantado,
sembradoy cultivado;
los
campos estaban cuidado samente separadosy
susdeslindes
parecen trazadosalienza"
(Behrens).
El
capitánBouman
en sus anotacionesdice
quelos is
leños
tenían
cultivos claramentedivididos
en cuadrados
por mediode
surcos,
queteníanunos pocos coco terosbajos
y
que usaban una pequeña piedra negray
filuda (evidentemente
obsidiana) para cortarlos
pláta nosde
las
ramas7".
. . nosólo nola
encontramosarenosa (=
Isla de
Pascua),
sino porelcontrario,
notable mentefértil:
producíaplátanos,
camotes,
cañade
azú carde
especialespesor, y
muchos otrostipos
de
productos.
Sin
embargo,
estabadesprovista de
grandesár
boles y
ganado,exceptode
aves;de
modoqueestatierra,
debido
a su ricoterreno y
buen
climapodría ser transformada en un paraísoterrenal sifuera
adecuada mente cultivaday
trabajada, lo
que enla
actualidad sehace
soto enla
medidaen quelos
habitantes
necesitan para el sustentode
la
vida.. .El
que nosotros.. .haya
mos originariamente consideradodicha Isla
de
Pascua
comoarenosa,
esdebido
ala
siguienterazón:tomamos como arena el marchitopasto,
heno
u otravegetación chamuscaday
quemada,
porque su asolada apariencia sólo podíadar la impresión de
singularpobrezay
aridez.
.(Roggeveen).
-
La
población era numerosa:
Behrens
calculala
cantidad de 4.000
a6.500
personas,
entrelas
cualesmuy
escasas eran
las
mujeres,
peromuy
coquetasy
poco re catadas.Roggeveen
no menciona números a esterespecto,
pero anota:"
. .
Los habitantes.
. . se nos acer caban en grandescantidades. . .También
cabedestacar
que no vimos más
de
dos
o tresmujeresde edad,
quellevaban
unas prendasde
vestirdesde
las
caderashasta
bajo
las
rodillasy
otra alrededorde los hombros
perode
tal modo quela
pielde
su pecho estabadesnuda;
perolas
mujeresjóvenes
y
las hijas
no semostraban,
de
modo que se pensaba quelos
celoshabrían
inducido
alos hombres
a esconderlas en otra parte alejadade la
isla.
.—
Las
efigiesde
los
"moai",
alo largo de la
costafueron
atribuidas a representacionesde dioses
y
su materialfue
confundido con unaamalgama: " . . observamosqueencendían
fogatas frente
a estatuasde
piedra particularmente altas,
y
luego,
sentados sobre sustobillos
con
la
cabezainclinada,
juntaban las
palmasde las
ma nosy
las
movíanhacia
arribay
hacia
abajo.Estas
esta tuasde
piedra nos causaron gran asombroalprincipio porque no podíamos comprender como era posible que estagente,
que noteníagrandestrozosde
madera parahacer
máquinas,
comotampoco
disponían de
fuertes
cuerdas,
habían
sidocapaces,
sinembargo,
de
erigirtales estatuas,
queteníantreinta
pies8de
altoy
eran gruesas en proporción.
Pero
este asombro cesó con eldescubrimiento,
graciasahaber
sacado un trozode
piedra,
que estas estatuas jstabanformadas de
arcilla
otierra
grasosay
que sehabía introducido
pequeños
guijarrosdentro
de
ellas,
los
que,
alponerlosmuy
juntos
y
en ordendaban la
aparienciade
unserhuma
no.Luego
se vio que se extendía más abajode los
hombros
undébil
relieve oproyección,
lo
que perfilaba los
brazos,
ya que todaslas
estatuas parecían mostrar
que estabanadornadas conunalarga
prendadesde
el cuellohasta
la
plantadel
pie.En la
cabezatenían
una canastaen
la
que se encontraban apiladaspiedras pintadasde
colorblanco".
(Roggeveen).
De
este relatohay
quenotar muchosdatos inexactos y
contradicciones.Por
ejemplo: no es cierto que alos isle
ños les faltaran
cuerdas para el transportede
los
"moai";
el mismo
Roggeveen
sehabía
admiradode las
quetenían enlas
chozas para amarrarlos
palosde
las
estructuras.En
cuantoalmaterialde
que estánhechos los
moai, él
se equi vocatotalmente,
siendoéste
de
roca volcánica con com posiciónde
cenizasy
"lapilli",
soldados a grandestempe
raturasen
las
explosiones volcánicas.Por lo
que se refiere alos
"canastos"en
la
cabezade los
moai,
setrata
de los
"pukao" ("sombreros"o
"moños")
entobavolcánicaque -según antiguatradición-sellenaban,
encima,
controzos
de los
blancos
corales que se encuentran cercade la
isla,
o—según Agüera9— contenían en una pequeña concavidad en
la
partesuperior,
huesos de
muertos.También Behrens
se refiere alas
estatuas: " . .Algu
nos millares
de isleños
sedirigieron
a eseparaje,
encendie ronfuego
alos
piesde
susídolos,
con elfin de
implorar
su protección. .Vimos
que sehabían
arrodillado,
con elrostro
hacia
el sol nacientey
quehabían
encendido variosfuegos,
que,
alparecer,
estabandestinados
ahacer
sacrifi-7"JournalofJacob
Roggeveen",
op.cit.,p. 103.&Correspondena9,1 5m.
9"The
Voyage
ofCaptain DonFelipe
Gonzále2 . . . to EasterIsland, 1770-1",
ed. B.G. Corney.Cambridge, 1908,
págs. 100-102. Por loque se refiere alos bloques detoba volcánica roja, puestos sobrela
cabezade
los moai,algu nos autores los llaman "ha'u"=
sombreros,mientras que
la
palabraantigua"pukao",
queadoptamos,setraducege neralmente en "moño"cios matutinos en
honor de
sudios.
. .Sus
estatuas,
confeccionadas
de
piedra,
se asemejabana unorejón,
la
cabe za estaba adornada con una coronay
estaban puestas sobre
unabase de
piedra,
esdecir,
los
"ahu"que eran san
tuarios
destinados
a recibirlos
muertos. . .Nos
sorprendió
quelos
nativoshubieran
solucionado elproblema que representala
erecciónde
aquellosdescomunales
monolitos,
pues no teníanmaderasresistentes,
gruesas,
ni cordeles
o cuerdas para realizarlas
complicadas maniobras quedemanda
el trasladode
un objeto tan pesado.A
nuestrallegada
se encontrabanintactas 244
estatuas,
que se en contrabande
piey
contorneabanla
isla,
sin considerarlas
dispersas
que sumaban alrededorde
600 figuras. Algunos
de los indígenas
servía ajosídolos
con másfrecuencia
y
con mayorhumildad,
porlo
cual estimamos que setrataba
de
sacerdotes, especialmente envistade
que observamos en ellosdiversas
insignias
y
su cabeza estaba rapaday
lle
vabanbonete
de
plumasblancas
y
negras. ."Acerca del largo inusitado de las
orejasde los
moai esinteresante
observar queBehrens
usala
misma palabra "orejón"que usaban
los
españoles refiriéndose alos incas
peruanos.De los
"ahu",
yadesde
el primer momento está clara sufunción de
monumento sepulcralque viene confirmada enlos
relatasde
los
posteriores visitantes.En
cuanto ala hipótesis de
un cultohacia los
moaicomo
dioses,
oalsolnaciente,
esésta la única
vezquesefor
mula,
puesto quelos
navegantes quesiguieron no anota ron nada parecido.
-Del
aspectofísico de los
nativosRoggeveen dice: ".
. .Estos hombres
tienenbien
proporcionadosmiembros,
de buena
y
fuerte
musculatura;
son en general altosde
estatura, y
su color natural no es negrosino másbien
pálido oamarillento,
comolo
vimos en muchosjóve
nes,
ya sea porque nohabían
pintado sus cuerposde
colorazul-oscuro,
o ya sea porque ellos al serde
un rangomayor,
no estaban sujetos altrabajo
del
cultivode la
tierra.
.y
Behrens
a este respectoagrega:".
. . generalmentetienen colormoreno,
másomenos comolos españoles,
pero entre ellos se encuentran algunos más oscurosy
también otros enteramenteblancos"
Esto
coincide conlo
quesabemos acercade la
costumbre de blanquear la
pielde
los jóvenes de los dos
sexos,
encerrándolos en cavernas por unlargo
períodode
tiempo.
De lo
que también sededuce la importancia
que sele
atribuía altener pielblanca.
Y
siguiendo el relatode Roggeveen:
"el cabello
y
la barba de la
mayoría eracorto,
pero otroslo
llevaban
largo
y
les
caía porla
espalda olo
enrollaban otorcían
sobrela
cabeza enforma de
moño ala
manerade
los
chinas enBatavia.
. .Las
mujeres están pintadas con un rojo en cendido que es másfuerte
que el que nosotros conoce mos.No
pudimosaveriguarcómo estosisleños
prepa ran uncolortan
bello"Las
costumbresde los
pascuenses parecieronbastante
libres
de
prejuicios respecto ala
moral:".
. .nos mostra ron sus mujeresy
nosdieron
aentender que podríamosdisponer
de
ellasy llevar
algunasa nuestrosbarcos"
(Beh
rens),
En
cuanto ala
saludde
los
isleños,
engeneraleramuy
buena.
Roggeveen
anota:".
. . estolo
observamos cuandocon sus
dientes
abrían una nuez grandey
dura,
cuya cas cara era más gruesay
firme
quelos
cuescosde
nuestros duraznos"-
Una
parte
muy importante del
relatode Roggeveen
está
dedicada
ala descripción de las
orejasde los
pas cuenses:".
. .Conviene
saber que alos
habitantes
de la
isla les
estiranlos lóbulos de las
orejasdesde
sujuven
tud,
y
les
cortanla
parteinterna de
ellasde
modo quela
parteinterna
máspequeña,
redonday
blanca,
seain
sertada através
del
orificiodel lóbulo de la
orejay
lue
go estirada
confuerza desde
adelantehasta la
parte máslarga,
abajo,
lo
que sella esta abertura.. .Cuando
estosindios
tienenalgo quehacer
y
los
aros-pendientes
antesmencionados10pueden ser molestos al
nadar,
ellos selos
sacany
estiran el agujerodel
lóbulo
sobre elborde de la
oreja,
lo
queles da
una apariencia extraña
y
cómica..
-Una última
observación porlo
que se refiere alos bo
tes
usados porlos
isleños;
ellos son pocosy
malos.El
capitánBouman
endos anotaciones,
unadel 7
de
abrily
la
otradel 8 de
abril,
dice: ".
. . su pequeñabalsa
estaba
hecha de
pequeños trozosde
madera unidos por ciertaplanta,
que sefijaba desde dentro
condos
trozosde
madera. .y
".
. .algunosde
los habitantes
vinie ron en pequeñosbotes y
otros nadando con montonesde junquillos.
. .".Una
vez convencidosde
quela
tierradescubierta
no correspondía ala "isla baja
y
arenosa"que
buscaban,
tras
la indicación de
Davis,
Roggeveen
y
sus acompañantesde
cidieron emprenderla
navegaciónhacia
eloeste,lo
que se efectuóelviernes10 de
abrilde
1722.
Posteriormente
a estavisita,
otros navegantesbuscaron
sinéxito la
isla;
entre ellosfiguran
el comodoroByron,
padredel
famoso
poetainglés,
el condede
Bougainville
y
Carteret;
a estoshay
queagregarM. de
Surville,
elcual,
en1769,
al mandodel
barco
francés
"Saint
Jean
Baptiste",
declaró haber
visitadounaisla desconocida
a unos600 km.
de la
costa chilena.Es
evidente queesaisla
podía
ser másbien Juan
Fernandez
y
noIsla de
Pascua,
quedista
unos3.768
km. de Chile.
Sin
duda,
aún sin conocerlos
relatosde los
primerosnavegantes,
tuvo quedifundirse
la
noticiadel descubrimiento de
unaisla
en plenoOcéano Pacífico
delante de las
costas meridionalesde América
y
esto preocupó,
por razonesestratégicas,alVirrey
del
Perú.
Este,
enla
personade
Manuel Smat y
Junyent,
confió el encargode
un reconocimientode
la
zona centraldel
Pacífico
a sucapitán
Felipe González
de
Haedo,
quezarpódel
Callao
en1770,
en el"San
Lorenzo"acompañado por elcapitán
Antonio do Monte
en el"Santa Rosalía". El
encontróIsla
de
Pascua
y
la
sitúa enlos
27° 6'
de latitud Sur
y
enlos
264° 36'de
longitud
de
Tenerife,
con algunadiferencia,
porlo
tanto, de
la
posición registradaporRoggeveen.
Los barcos llegaron
eldía
15 de
noviembrede
1770.
Un
grupode
hombres,
acompañados pordos
sacerdotes,
desembarcó
paratomarposesiónde la isla
quefue llamada
"San
Carlos"en
honor
alrey
de
España,
Carlos III. Los
lOUnas conchas planas que seinsertaban en los lóbu loshoradados.
nativos
firmaron,
a sumanera,
undocumento
atalrespecto, dibujando
en el papelextrañasfiguras de
pájaros.Se
hizo
una procesióny
durante la
ceremonia selevantaron
tres
cruces enlas
respectivas pequeñas colinasdel
Poike;
durante la
estadíatambién setrazó
el primer mapade la
isla
por obrade Agüera
y que,
junto
aotrasinformacio
nes,
fue
enviado en el mesde
enerode 1771
alVirrey.
Es
te seinteresó
atalpunto que ordenó otrasdos
visitas:la
del
mismo mesde
enerode
1771,
y
la de
fines de
1772,
en que se completó el mapade
Agüera
y
seaprovechóla
ocasión para esbozar un primer vocabulariodel idioma
pascuénse.
Entre las
noticias quelos
españoles nosdejaron
de
suvisita1'
,algunas son
muy
interesantes:
-Se habla de
una escritura propiade los
pascuensesdo
cumentada por un papel oficial.
-
La
expedición viobosques
de
toromiroenla
costa norte.
se supone que
los
nativos no sontodos
los
que se ven ya que muchos regalos enviados por elVirrey
desapa
recen rápidamente: es razonable pensar que
las
caver nas subterráneas ya están utilizadascomorefugioy
es condrijo.Las
mujeres que aparecen sonmuy
pocasy
muy acogedoras,
igual
quedurante
la
visitade
Rogge
veen.-
Los
nativos no están acostumbrados al uso
de
armas:habiéndosele
obsequiado,
a unode
ellos,
un arco conflecha,
él
selo
cualga al cuello como un adorno.Después de
esta expedición tenían que pasar casi100
añosparaque
los
peruanos volvieranainteresarse
porIsla
de Pascua.
En
el año1774,
el11 de
marzo,
llega
ala isla
unode
ios
grandes exploradoresde
la
historia:
James Cook
con tresbarcos.
Saldrá de
ella eldía
16 de
marzo.El
tiene
co nocimientode
estatierra
a travésde los
relatosde Rogge
veeny
Behrens;
su estadíaesmuy
importante
porquehizo
Dibujo de
W.
Hodges,
de la edición francesa deCook. París,
1774.No
estáde acuerdo conlarealidad;debióserhecha dememoria.Se
confirmaelcarácter apacibley
alegrede los
nativos,
asícomo sudeseo de
apropiarsede
lo
ajeno.Por lo
quese refiere al aspectofísico,
Gonzáles
señalaque estaban
"groseramente pintados,
pero sin embargo,
parecían más europeos queamericanos".Su
estatu rallamó la
atenciónporser más altade lo
usual: se midieron
dos
hombres
que resultaron altos m.2,17
y
2,13. El
cabello tambiénllamó la
atención por no sersolamente negro sino también castaño o rojizo: " . . pelo
lacio,
buenos
ojos, muy
ágiles";
".
.Todos
andan
desnudos
con sólotaparrabos: se pintan condis
tintas
pinturas queda
elterreno;
quede
nohacer
estoy
andarvestidos serían como europeos".Comprueban
la
calidad pétreade las
estatuasmegaliti-cas golpeándolascon un azadón
hasta hacer
saltarchis pas.Se
observadescuido
enlas
plantacionesy
falta de ár
boles.
Los
pascuenses se calculan entre300
y
unmillar;
pero1908.
iVol. XIII de la "The Hakluyt
Society",
Cambridge,
una serie
de
averiguaciones que nosdejó
en su obra"Viaje
enel
Hemisferio Austral
y
alrededordel mundo,
hecho
enlas
navesdel
Rey,
la
"Aventura"y
la
"Resolución" en
1772, 1773,
1774
y
1775"12. A
esta obra seagregaronlos
relatosdel
capitánTobías
Furneaux,
de los
científicos alemanesReinhold
y
J.
Georg
Forster
y
los interesantes
dibujos
y
grabadosde William Hodges. El
relatode Cook
muchas veces estáintegrado
porlos datos
proporcionadospor su
hijo,
quelo
acompañó enla
expedición.Por
estarazón
la
narración pasade la
primeraatercera
personafre
cuentemente,
enforma
sorpresiva.Las
noticias que nosda Cook
sonmuy
importantes:
todavía
la isla
se puede considerar apenasdescubierta,
porque
los barcos
quehabían
llegado
eranmuy
escasosy
la
estadíade
ellosbastante
corta.Poco
habían
podidocambiar
la
viday
las
costumbresde los isleños
y,
porlo
tanto,
las
numerosaspáginas queCook
les
dedica
tienenel•^Traducción
enfrancés
por J.B.Suard,
vol. II. París Hotel deThon,
1778. También: "The Journals
ofCaptainJames
Cook",
ed. J. C.Beaglehole,
vol.I, Cambridge,
1955,
yla
traducción castellana de los "Diarios"hecha por
Santiago
de Alvarado vol. IV.valor
de
unimportante
testimonio.
Además Cook
es un observador atento eimparcial
que nodeja lugar
a elucubraciones
fantásticas
y,
susopiniones,
aunlas
quese pueden demostrar
equivocadas,
partende bases
razonablesy
atendibles.Es
indispensable,
porlo
tanto,
presentar una síntesisde
sus observaciones con algunas referenciastex tualesparatener
presenteslos
elementos esenciales obser vados porél y
sutripulación.
-
La
posiciónde
la isla
esfijada
en27°,
5',
30"de latitud
Sur
y
109°,46',20"
de longitud Oeste de Greenwich.
-
La
poblaciónde la isla
resultadesde
un principiode
origen claramente
polinésico,
ya sea por su aspectofí
sico como porsuidioma,
suscostumbresy
las
caracte rísticasde
sus adornosy
utensilios: " .Después de
algunas palabras que ellospronunciaron,
concluimos que sulengua
era undialecto
tahitiano.. .Eran de
unaestatura
mediana,
pero un pocodelgados;
sus rasgos re cordabanlos de
los tahitianos,
pero eran menos agradables;
. . .tenían tatuajes
comolos
naturalesde
las is
las de la
Sociedad,
de
las islas de los Amigos y de Nue
va
Zelandia,
perolas
figuras
cubrían perfectamente sus cuerposdesnudos.
. .En
generalla
gentede
estaisla
esde
una razadébil;
yo nohe
visto unhombre de 6
pies(m.
1.80)
y
estosisleños
estánmuy
lejos de
ser gigantes,
comolo
asegura unode los
autoresdel
viajede
Roggeveen. Ellos
son vivacesy activos,
de
unafisono
mía agradabley de
modalesqueno sondesagradables:
tienen amistady
hospitalidad hacia los
extranjeros;
pero al mismo tiempo sontandados
al robo comolos
habitantes de las islas de la
Sociedad.
Los hombres
están cubiertos,
de los
pieshasta la
cabeza,
de figuras
ca sitodasparecidas;
solamenteles dan
unadirección dis
tinta
siguiendolos
caprichosde
suimaginación. Las
mujeres están pocotatuadas:
ellas se pintande
rojoy
de blanco
comolos hombres. El
primer color se sacadel tamarindo;
pero no séde
qué está compuesto el segundo.Ellos
se vistende
una piezade
tela
pespuntada de 6
pies por4 de largo
(m.
1,80
x1,20)
ode
unaestera;
una segunda pieza enrollada alrededorde
sus ríñones,
y
unatercera
sobre sushombros,
forman
un vestuario completo.Pero la
mayoríade los hombres
están,
de
algúnmodo,
desnudos:
nollevan
sino unta parrabo entre sus piernas: cada extremidadde
esteta parrabo se amarra a un cordel o cinturón que está sobre
sus ríñones.Su
tela estáhecha
conla
cortezade
una planta como aquellade las Islas de la
Sociedad;
pero,
como ellos tienenpoca,
encontramosgrandeman
da de
la
(tela)
de Tahiti
asícomode
cualquier especiede
paños olienzo.
.En
general sus cabellos son negros:
las
mujereslos llevan largos
y
aveceslevantados
encimade la
cabeza;
los hombres los
cortan así como susbarbas.
.Adornan
susfrentes
con una cinta redonda decorada de
plumas;
se cubren con un gorrode
paja,
parecido alos
que seven enEscocia.
. .; no re cuerdohaberles
visto otros adornos. .No he
vistoningún utensilio
de
casa,
sino un pequeño númerode
calabaceras. . .Notamos
algunas armasy
en particular unos palosdelgados
provistos,
enla
punta,
de
un peda zode
lava
negray vidriosa, y
envuelta concuidado en un pequeño pedazode
tela. . .He
visto un solohom
bre
quetenía
unahacha de
batalla
similar alas
de los
zelandeses,
pero mucho más corta: a cadalado había
esculpidauna cabezay
un pedacitode
obsidiana...in
dicaba los
ojos . . .No-hemos
visto ningún entreteni miento entre ellosy
ni siquiera un soloinstrumento
musical".Los isleños
estántan
acostumbrados a usarla
piedrapara sus
trabajos
que ni siquierales llaman la
atenciónlos
utensiliosde
metal ofrecidos porios
visitantes.—
El largo de los lóbulos de las
orejas
de ios
pascuenses esmotivode
mucha admiración porpartede
Cook;
sinembargo,
él
nolo
relaciona con ningún otro puebloco nocido enPolinesia,
a pesarde
tener
la
costumbrede
recordar,
en cuanto seaposible,
similitudes conlas
otrasislas
visitadas:de lo
que podemosdeducir
que esa era una particularidadbastante
especialde Isla de
Pascua:
". .
Lo
que más nosimpresionó fue
el grosorde
sus orejas.Los dos
sexostienen
unosmuy
grandes
agujeros,
o másbien
hendiduras,
en susorejas;
fre
cuentemente
de
casi3
pulgadasde largo
(cm.
7,6):
ellos repliegan algunas vecesla
parteinferior
en estahendidura y
entonces sediría
que una partede la
oreja estácortada.Los
principalespendientes son plumonesblancos,
plumasy
anillos compuestosde
una materia elástica enrollada como el resortede
unreloj; y
llenan
con ella elinterior del
agujero.Yo
pensé que era paradar
mayor extensión ala
hendidura"
-La
población pareceríamuy
escasa: unos700 habitan
tes.
El
númerode las
mujeres que sehan
vistoes,
sinembargo,
alrededorde
30.
Muy
pocos sonlos
niños.Cook
cree,
porlo tanto,
quebuena
partedel
pueblopueda estar escondido:
".
. .Los habitantes de
estaisla
no parecen ser másde
600 ó 700. No
hay
más que po cas mujeres entreellos,
obien
ellos noles
permitieron mostrarsedurante
nuestra permanencia. . .Fuimos
recibidos,
aldesembarcar,
por200
nativosreunidos,
entre
los
que conté no másde 14
ó 15
mujeresy
muy
pocos niños.. .Volvimos
a observar quela
cantidadde
mujeres no era
de
ninguna manera proporcionada ala
de los
hombres"-
El
aspecto
de la isla
esfundamentalmente
el mismo que conocemoshoy
día:
árido,
pedregoso,
falto de
ve getación: " . .La
isla
estanestéril,
que no se encuentran
en ella másde
20
especiesdiferentes de plantas; y
la
mayor partede
ellas.no crecerían sin cultivo.El
es pacio que ocupanlas
plantaciones es poco considerable
encomparación conlo
que restade baldío. Por
fin,
el sueloes pedregosoy
entodas
partes quemado por elsol"
—
El
agua es
muy
escasa perolos
nativos están acostumbrados
abeber
enlos
pozosde
fortuna;
además utili zan eljugo de las
cañasde
azúcar.Cook
nohabla.de
las lagunas de los
volcanes,
pues evidentemente nolle
garon averlas:
".
. .Los
barcos
necesitan aguay
allí nose encuentraen absoluto.
Fue imposible beber la
que allí tomamosporlo
salada queera;
ella sehabía
filtra
do
a travésde
una playapedregosa en un pozode
piedra. Los
nativoshan
construido este pozo por esta razón,
un poco al surde la
playaarenosa,
quetantas
ve ceshe
mancionado;
elagua,
entreflujo y
reflujo,
pene-tra
hasta
allíjunto
conla
marea.. .Nada
que anuncia ra aguadulce. La
que ellosles
ofrecieron era realmentesucia, y
sinembargo,
esa gentela bebe
mucho, tanta
fuerza
tiene
la
necesidady la
costumbre;
. .le diji
mos que
teníamos
una gransed;
aunqueél fuese
viejo,
se puso a correr
hacia
una vasta plantaciónde
cañasde
azúcar
de donde
nostrajo
sobre su espalda una cargade
las
mejoresy
másllenas de jugo. Después de haber
recompensado sus
buenos
oficios,
nos pusimos achupar ese
jugo
que eraextremadamenterefrescante"
-Los
cultivos,
a pesarde
nosertan
bien
cuidados comoal
tiempo
de
la
visitade
Roggeveen,
sinembargo,
lla
man
la
atención,
porque parecendemostrar
ciertasabiduría
enla disposición y
protecciónde
las
plantas:Sus
plantaciones,
dispuestas
agradablemente enlínea
recta,
no están cerradas por ningúncerco;
en efecto,
puesto que notienen arbustos,
no podrían rodearlas
sino conpiedras;
. . . producecamotes,
ñames,
taro,
llantén,
cañade
azúcar: estasfrutas
sonbastante bue
nasy
sobretodo
los
camotes,
los
mejores quejamás
haya
comido;
también tienencalabaceras,
pero entanpequeño número que nada era más preciado en su opi
nión que
la
cascarade
una nuezde
coco.. .Los
arbustosque atrajeron nuestra atención
fueron
unamuy
pequeña plantación
de
morera cuyotallo tiene
de dos
acuatro pies
de
altura(cm.
61
-m.1,22)
y de la
que elloshacen
aquí sustelas, igual
que enTahiti. Este
arbusto
está plantado enhileras
en mediode
rocasmuy
grandes
donde las
lluvias
concentran un pocode
tierra
El
país,
cubiertode
cenizasvolcánicas,
estababal
dío
todoalrededorde
nosotros,
a pesarde
que muchosvestigios atestiguaran una antigua cultura..
•■-En
cuanto a carney
pescados: " . .Se
ve entre ellos avesdomesticadas
como gallosy gallinas,
pequeños pero
de buen
sabor;
unosratonesqueellos parecen comer. . .
Apenas
se encuentran algunos pájarosde
tierra
y
los de
mar son en pequeño número. . .La
costa no parece en absoluto abundarenpeces;
porlo
menos nosotros no
hemos
pescadounosolo,
ni con el anzueloni con
la
cañay
hemos
vistomuy
poco entrelos
nativos.. .".
—
Las
piraguas que se
han
vistosonsólo3 ó
4,
hechas
de
pequeños
trozos
de
madera,
amarrados con cordeles.No
sehace
menciónde los barquitos
de
junquillo
alos
quese refiere el capitán
Bou
man en el relatode Rogge
veen:
".
. .No he
notadomásque3 ó 4
piraguas entoda la
isla;
eranmuy
malasy
construidasde
muchostrozos de madera,
tenidosjuntos
por mediode
un pe queño cordaje.Tienen
alrededorde 18 ó 20
piesde
largo
(m.
5,49—m.6,10)...son
muy
estrechasy tie
nenbalancines;
no parecen ser capacesde llevar
másde
4
personas, y
asíno son apropiadas paralas
navegaciones
distantes.
.Parece,
por el Telatodel
viajede Ro
ggeveen,
que sus piraguas no son mejoreshoy
día
que en sutiempo; la falta
de materiales, y
node
ingenio,
parece ser
la
razón porque ellos nohan
hecho
progresos en este arte".
-
Los
nativos no
dejan
entrar alos
visitantes en algunasde
sus construcciones a pesarde
haberlos
convidado aentrar en sus chozas.
El hecho
es puesto en evidenciapor el mismo
Cook
queformula la hipótesis de
que setrata
de
entradashacia
cavernas subterráneas:".
. .Vi
ven en cabanasmuy
miserablesy
bajas,
compuestas
por palos plantados en
tierra
a8
ó 6
piesde
distancia
(m.
2,44— m.1,83)
unosde
otros,
curvados enlo
alto,
reunidos en
la
cumbre,
formando
una especiede
arcogótico.
Los
máslargos
se colocan al medioy los
máscortos a cada
lado y
a menordistancia. La
construcción es así más elevada
y
más ancha al medioy
másba
ja
y
más estrechahacia
cada extremidad.A
estos palosellos atan otros
horizontalmente,
y todo
esto estácubierto
porhojas
de
cañade
azúcar.La
puerta estan
baja
y
tan estrecha que unhombre
puede apenas entrar
arrastrándosesobre sus manos.La
choza más grande
quehe
vistotenía60
piesde largo
(m.
18,30),
8
ó 9
de
alto(m.
2,44-2,74)
almedio, y
3 ó 4
(m.
0,91-1,22)
a cada punta.Hay
especiesde
casas abovedadasen piedra
y
construidas en partebajo
tierra;
pero yono
he
estado nuncaen unade
ellas. . .Además
de
las
cabanas,
observamos muchos montonesde
piedrasfor
mando pequeños
montículos;
unode los
costadosde
éstos,
completamenteperpenuicular, tiene
un agujero que vabajo tierra;
. . . quizásellos comunican con ca vernasnaturales,
semejantes alas
que se encuentranentre
las
corrientesde lava de los
paísesvolcánicos.. .Nosotros habríamos
estadomuy felices de determinar
si nuestra conjetura teníaalgún
fundamento,
perolos
nativos
jamás
quisieronpermitirnos entrar allí".—
Cook
observa muchos"ahu";
esdecir los
queél llama
"plataformas",
con sus moai.Algunas de las
estatuas ya estáncaídas;
muchas otras estánlevantadas
y
consus sombreros rojos
("pukao")
puestos encimade la
cabeza.
Le
cabela duda de
quienhabrá levantado
tan
complejos monumentos.Cook
observa tambiénla falta
de
interés
religioso enlos
nativosy
la despreocupación
totalde
ellos conrespecto
alos
monumentos que ya están en ruina.Le llama la
atención
la discrepancia
que existe entre el estadode
pobreza
y
de
relajaciónde los
nativosy
los
restos que quedan
comotestimonio
de
unaépoca y de
una culturaflore
ciente.
Sin
embargo suhipótesis
de
uncataclismonatural(erupciones
volcánicas)
no se sostieneala luz
de
los
actuales
conocimientosgeológicos:".
. .Un
gran númerode
columnas
negras enhileras
alo largo de la
costaimpactaban
nuestros ojos portodaspartes: muchas estaban
levantadas
sobre plataformasy
en ellas pudimosdivisar
algo que separecía a una cabeza
y
ahombros humanos
enla
parte superior;
pero enla
partebaja
parecía una rocatosca
y
sinforma. A
menudo contábamosdos,
cuatro o cinco en unmismo grupo. . .
En
el costadoEste,
cercadel
mar,
ellosencontraron
tres
plataformas o másbien
las
ruinasde
manipostería.
Había
habido,
sobre cada unade
ellas,
cuatro grandes
estatuas;
treshabían
caído,
la
caídahabía
quebrado o mutilado a
dos,
de
manera que no quedabamás que una
de
piey
unasegundatendida,
pero entera.El
señorWales
midió estaúltima
y
la
encontróde
15
piesde
largo
(m. 4,57)
de
seis piesde
ancho(m.
1,83)
encimade
los
hombros.
Cada
estatuallevaba
sobre su cabeza unagran piedra
cilindrica, de
colorrojo,
perfectamenteredonda:
unade
esaspiedras,
que,sinembargo,
no erala
másgrande, tenía
52
pulgadasde
alto(m. 1,32)
y 66 de diá
metro
(m.
1,67). La
parte superiorde
algunoscilindros estaba
incompleta,
perola
mayoría estaban enteros. . .Ha
cia el extremo oriental
de la
isla
. . .notaron. . . que estaba llena de
estatuasgigantescas. . .algunaspuestasen grupos sobre plataformas
de
manipostería,
otrassolas,
hundi
das
enla
tierra
a poca profundidad: engeneral,
estasúlti
mas son muchomásgrandes que
las
otras. . .También
estoy
ignorante
sobre sureligión;
yo creo quelas
estatuas gigantescas. . . no son consideradas como
ídolos
en el espí ritude
los
actualesisleños
aunqueesto puedahaber
sido a!tiempo
de
la
estadíade
Roggeveen;
porlo
menos yo nonoténada que
lleve
a pensarlo.Al
contrario,
creo que soncementerios,
destinados
a ciertasclasesy
aciertasfamilias
.
la dimensión depende
en partede
la
naturalezadel
te
rreno,
puesto que ellas (=las "plataformas")
están gene ralmente situadas alborde
de
la
playafrente
al mar. .Ellas
estáncontruidas,
ai menosenla
parteexterna,
conpiedras
talladas muy anchas,
y la
manode
obra no esinfe
rior a aquella
de la
máslinda
obrade
mampostería quetengamos en
Inglaterra;
ellos no emplean ningúntipo
de
cemento;sin
embargo,
las junturas
sonmuy
cerradasy
las
piedras están encajadas
las
unasenlas
otrasde
un modomuy
diestro. Los lados
no sonperpendiculares;
seinclinan
un poco
hacia
la
parteinterna
comolos
parapetos que selevantan
enEuropa;
pero.. . nohan
podido
preservares-tos
curiosos monumentosde
los
estragosdel
tiempo quedevora
todo.
. .Las
estatuas ocupanestas plataformas queles
sirvende base:
... su ejecución estosca
peronomala;
los
rasgosde
la
caray
en particularla
narizy
el mentónno están mal trabajados: pero
las
orejas tienen unlargo
desproporcionado;
y
porlo
que se refiere alcuerpo,
ape nas se puede encontrar un parecido con aquelde
unhom
bre.
. ellassonde
unapiedragris,
la
misma,
alaspecto,
de
aquellade las
plataformas.Sin
embargo,
algunosde
nuestroscompañeros. . . que
han
observado muchasotras,
pensaban quela
piedradifiere de
todas
aquellas quehan
visto en el país
y
les
parece artificial...De
cualquierma nera quelas hayan
levantado,
ha
sido necesario untiempo
inmenso;
lo
que muestra claramentela industria y la
perseverancia
de los isleños
enelsiglo en quelas han levanta
do;
porquelos
actualeshabitantes
nohan
tenido cierta mente en esto ningunaparte,
puesto que ellosnisiquieraarreglan
los fundamentos de
aquellas que caen en ruinas.. .No
se puededeterminar
por cualesdiversos
accidentesunanación
tan
floreciente ha
podidodecaer
y
volver acaerenel estado
de
indigencia
en que se encuentrahoy
día.
. . ;la
devastación
causada porun volcánbastaría
por sisóla para reunir
todas
las
miseriassobrelos isleños
encerradosentan
pequeñoespacio"
-
Cook
no
ha
visitadolos
cráteresde los
volcanes;
tampoco
hace
referenciaala
ciudadelade
Orongo. Sin
embargo,
un grupode
sushombres ha llegado
cercadel
Rano
Raraku,
enla
parteexterior;
tambiénha
pasadopor el
Puna
Pau,
ya que mencionala
canterade
los
"pukao":
"En
un pequeñohueco,
sobrela
partemás elevada
de
la
isla,
el señorPickerfgill
encontró unos cilindros parecidosalos
que coronanlas
cabezasde las
estatuas.Estos
parecíanmás anchos que algunosde los
otros;
peroerademasiado
tarde
paradetenerse
amedirlos.
El
señorWales,
quien meha
comunicadoestos
detalles,
piensa quehay
una canterade donde
originariamente se
han
extraído esas piedrasy
que noha
sido
muy
difícil hacerlas
rodar colina abajodespués
quehabían
sidotalladas.
Esta
conjetura me parecemuy
razonabley
yo creo queesoha
sucedido así"—
Cook
se pregunta cual puede ser el nombre original
de
la
isla;
en realidadlos
queél
menciona:"Waihú",
"Teapy"
y
"Tamarek",
corresponden solamente a al gunoslugares
específicosde
ella.A
pesarde
haber
estadoCook
tanpocosdías
enIsla de
Pascua,
podemosdecir
que sus observaciones sonfunda
mentales para el conocimiento
de
suhistoria.
Después de Cook la llegada de
barcos
ala isla
sehace
siempre más
frecuente
y,
desafortunadamente,
menoscientífica
y
más peligrosa paralos
nativos.Una
última
expediciónpacífica,
confines de
estudio,
llegó
el8 de
abrilde
1786: la
guiabaJean
Francois de
Ga-laup,
condede la
Perouse,
al mandode los barcos
france
ses "Boussole"
y "Astrolabe".
El había
sido encargado en1785,
por elrey
de
Francia,
Luis
XVI,
de hacer
un viajede
exploración en elPacífico
Sur;
permaneció enIsla
de
Pascua
tan
sólo24 horas. Los barcos
atracaron enHanga
Hoonu,
que,
en surecuerdo,
después
tomó
el nombrede
bahía de La
Perouse.
El
relato que el navegantefrancés
nos
deja
esmuy interesante. En
generalél
confirmalas
ob servacionesde Cook. Sin
embargo,
a pesarde
las buenas
intenciones de La
Perouse,
su permanenciade 24
horas
nopodía permitir un reconocimiento completo
de la isla
ni averiguaciones exaustivas.Lo
queél
pudo constatarde
persona o a
través de
suacompañante,
elseñorde
Langle,
merece
las
siguientesobservaciones:—
En
ese período
de
tiempo
los
pascuenses parecenha
ber
tomado más confianza conlos
tripulantes
de
los
barcos;
sedejan
very
estoles
va aacarrearproblemas noindiferentes
durante
el sigloXIX;
su carácter vivazllama
muchola
atenciónde los
visitantes:".
. .400 ó
500
indios
nos esperaban ala
orilla: estaban sinarmas,
algunos cubiertos
de
pedazosde
génerosblancos
oamarillos;
perola
mayoríade
ellos estabandesnudos;
muchos
tenían tatuajes y
sus caras estaban pintadasde
un color
rojo;
sus gritosy
su actitud expresaban alegría;
ellos se adelantaron para ofrecernosla
manoy
fa
cilitar nuestra
bajada.
. .Su
númerohabía
aumentado;
eran alo
menos800
y
en este númerohabía
cierta mente unas1 50
mujeres;elaspectode
muchasde
esasmujeresera
agradable;
ellas ofrecían susfavores
a todos los
que quisieran regalarles algo..-
Los
pascuenses todavía tienensus armas
de
obsidianay
prácticamente rechazanla
comodidadde
los
utensilios
metálicos;
en todo caso prefieren cambiar sus alimentos o adornos por
telas tahitianas
o sombreros.".
. .Esos indios
estabansin armas: tresocuatro,
entrenúmerotan
grande,
teníanuna especiede
mazade
madera
muy
pocotemible.
Algunos
parecíantener
unali
gera autoridad sobre
los
otros..—
La Perouse
afirma
haber
entrado en algunascasas,
in
cluso en
las
casassubterráneas: sin embargo quedala
duda de
si ellas seanlas
mismas alas
que se refiereCook
en surelato: ". .