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A IGLESIA DE SANTA MARÍA –declarada MonumentoHistórico-Artístico en 1982– es un edificio en el que se funde el recuerdo de la herencia prerromá-nica, tan presente en la comarca berciana, con las nuevas directrices románicas que se desarrollan en torno a la ruta jacobea. Gómez Moreno fue el primero en adscribir esta construcción al siglo XI y tras él otros admitieron dicha
data basándose en la pervivencia de elementos de tradi-ción mozárabe, especialmente los arcos de herradura. Con-cepción Cosmen rechaza una cronología tan temprana y propone la segunda mitad de la duodécima centuria como datación más certera en base a la aparición de las primeras referencias documentales sobre el templo (1151).
Se trata de una sencilla construcción levantada en muros de mampostería y sillarejo de pizarra y cuarcita con refuer-zos de sillería en la portada norte y en los contrafuertes. La fábrica románica esta formada por una sola nave de dos tra-mos rematada en un ábside semicircular con tramo recto presbiterial. A la estructura original se añadió en 1681 la sacristía, un año después la espadaña sobre el hastial occi-dental y más tarde, en el siglo XIX, el pórtico.
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353A poco más de un kilómetro al sur de Ponferrada y tras cruzar el río Boeza, se llega a este pequeño pueblo berciano ubicado en las laderas del monte Pajariel. El templo se halla en la cima de un altozano al que se llega por un empinado camino asfaltado que discurre entre viñedos y huertos. Desde lo alto se divisa una espléndida panorámica de toda esta comarca que aúna un indudable valor histórico-monumental con un agradecido paisaje de frondosa vegetación.
Durante la Edad Media el lugar era conocido como Vizbayo nombre, que según Gómez-Moreno, recibe el valle en el que se asienta y que parece derivar de Vidubagio, denomina-ción con la que figura en los documentos más antiguos. Las noticias más tempranas datan del siglo Xy proceden de las donaciones hechas a los monasterios de Santiago de Peñalba
y San Pedro de Montes. El término de Vizbayo se mantuvo a lo largo del siglo XIy a partir
mediados del siglo XIIaparecen las primeras citas a su iglesia de Santa María. El 5 de mayo
de 1151 Ferro Petriz vendía al sacerdote Vermudo unas viñas in villa que vocitant Vezvayo, sub-tus monte Pasarello, aula sancte Maria Virginis, y el 4 de octubre del mismo año el propio Ver-mudo daba al monasterio de San Pedro de Montes esa misma heredad (sub signo sante Marie in villa vocabulo Ved vagio). En 1240 Pedro Ovarii vendió al citado cenobio varias fincas entre las que se hallaba una viña en Vizbayo in vico nuncupatur Otero. Años más tarde, en 1255, María Pelayz y sus hijos vendieron al mismo cenobio otros viñedos que tenían “en Otero so la campana de santa Maria de Vezvayo”.
Iglesia de Santa María de Vizbayo
OTERO DE PONFERRADA
Exterior
056. Otero de Ponferrada 21/2/08 17:30 Página 353
Planta
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355Fachada meridional Sección transversal
En el lado norte se observa un cambio brusco en la ali-neación del paramento a la altura de la portada abierta en ese lado. Este desajuste, también perceptible en la planta, se ha puesto en relación con un posible derrumbe de parte del muro y su posterior reconstrucción en 1875 aprove-chando los viejos materiales.
En el exterior, el hemiciclo absidal se decora con una imposta de billetes, bolas y dos piñas. Verticalmente se articula en tres paños por medio de dos contrafuertes pris-máticos que llegan hasta la cornisa. En cada paño se abre un vano, destacando por su singularidad el central. Éste consta de un arco de herradura poco pronunciado que alberga a su vez un ajimez formado por arquillos, también de herradura, separados por una gruesa pero corta colum-na provista de ucolum-na basa decorada con sogueado y un capi-tel muy tosco con frutos en las esquinas. En los laterales se abren sencillas saeteras con derrame interno.
Coronando los muros de la iglesia se dispone una cor-nisa con perfil de bisel soportada por canecillos en su mayor parte de nacela, excepto tres figurados: una cabeza zoomorfa, otra humana y un ser deforme con rasgos simies-cos en actitud obscena.
Al interior se accede por una sencilla puerta ubicada en el lado meridional formada por un vano adintelado enmar-cado por un simple arco de medio punto. En el muro norte de la nave, tras cruzar el cementerio, se conserva otra por-tada románica, actualmente cegada. Ésta se abre entre dos pilastras dando lugar a un cuerpo saliente coronado por un sencillo tejaroz de pizarra. Consta de un vano adintelado
con tímpano sin decorar, dos arcos de rosca lisa separados por una moldura de billetes y guardapolvo biselado. Apo-yan sobre una línea de imposta decorada igualmente con billetes. Los salmeres del arco presentan una ligera curva-tura que hace que su trazado parezca ultrasemicircular, detalle que se hace más patente en el interior.
Dentro del templo, los muros de la nave están reforza-dos en su parte inferior por un banco corrido de piedra y se rematan en altura con una imposta lisa de la cual arranca la bóveda de cañón que, al menos en el tramo presbiterial, está reconstruida en cañizo. Esta cubierta debió sustituir a la pri-mitiva de cantería que por su mayor peso produjo proble-mas de estabilidad en el muro norte, lo que propició la reforma de 1875. Las obras también pudieron afectar al arco triunfal que aparece imperfectamente doblado y ajustado a las pilastras que lo soportan. El arco fajón de la nave se construyó en 1707, según señala Cosmen Alonso.
El hemiciclo absidal se cubre con una bóveda de cuar-to de esfera ligeramente peraltada sobre imposta biselada flanqueada en sus extremos por dos toscos canecillos deco-rados con cabezas de animales, de idéntica factura a los del alero exterior. Esta parte parece haber sufrido también alguna modificación pues existe actualmente un pequeño desajuste en la unión con la bóveda del presbiterio. A media altura del muro corre una imposta en la que alter-nan bolas y billetes, y bajo ella dos credencias formadas por arcos de herradura de distinta luz y peralte.
El trazado de estos arcos, lo mismo que el de la portada septentrional y la ventana del ábside, así como el fragmento
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357Portada septentrional
de un canecillo de forma discoidal decorado con radios que está recogido en la sacristía, son indicios de un evi-dente arcaismo que hay que relacionar con el eco de un legado artístico prerrománico. En este sentido hay que pensar que en una zona como ésta, en la que tan arraigada estaba la herencia artística prerrománica (Santiago de Pe-ñalba, San Pedro de Montes y Santo Tomás de las Ollas), debió de ser relativamente frecuente la fusión de elemen-tos inspirados en dicha tradición con las nuevas formas constructivas románicas. Topamos así con ejemplos iner-ciales como éste en los que se hace patente la intervención de canteros locales que desarrollaron su trabajo profunda-mente mediatizados por fórmulas ancestrales. Pensamos por lo tanto que la iglesia de Santa María de Vizbayo pudo muy bien construirse en la primera mitad del siglo XII,
antes de 1151 en que aparece la primera referencia docu-mental de la misma.
Texto: PLHH - Planos: DMG - Fotos: JNG
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