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Hector Gamboa Libro El Poder de La Pnl

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Academic year: 2021

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Ilustraciones Artísticas y Diseño de Portada : Jesus Irvin Herrera Aquino Diseño Editorial: Gemma Leticia Flores Osorio

Fotografía: Guillermo Herrera Perera

Compilación de textos: Alejandra Durán Espinosa Revisión y corrección de estilo: Mario Cruz López Impreso en México por: Digital Print 2016 © Zetali Editores, 2016

Oaxaca de Juárez,Oaxaca – México www.zetaliuniverse.com

Primera edición: Febrero 2016 I.S.B.N.: 978-607-00-8389-1

Queda prohibida cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación de esta obra sin contar con autorización de los titulares de la propiedad intelectual.

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Con profundo amor y agradecimiento para:

Estela y Héctor

Mis progenitores y cocreadores de esta obra.

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El ÉXITO, es un estilo de vida; siendo, haciendo

y teniendo, lo que tú realmente amas.

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EXORDIO

Cientos de miles de millones de neuronas unidas por medio de sinapsis, constituyen una maquinaria de más de mil billones de conexiones que nos permite, con perfecta sincronía, percibir y construir nuestros recuerdos; así como conocer, aprender, decidir y actuar.

La Programación Neurolingüística, es el resultado de las apasionantes investigaciones de los últimos tiempos que nos muestran el sutil, maravilloso y divino mundo de nuestros sentidos. Esta visión ha venido a revolucionar diferentes conceptos acerca de la genética, la biología molecular, la medicina ortodoxa, la inteligencia emocional, de la psicología y psiquiatría en general.

Mi amigo Héctor Gamboa ha dedicado más de quince años de su fructífero trabajo, a la búsqueda de cómo ayudar a sus semejantes; por ello, tener en nuestras manos El Poder de la Transformación. Estrategias para el Éxito con PNL, es una magnífica oportunidad para incursionar en aspectos profundos de nuestro existir, porque nos da acierto al empezar,

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dirección al progresar y perfección al terminar, logrando con ello, el autoconocimiento, la autoconsciencia y la libertad personal.

De la mano y sabiduría de Héctor Gamboa, dispongámonos a explorar el mundo maravilloso de la PNL, con la expectativa de remodelar y reconfigurar nuestro existir a corto plazo y de forma permanente, concibiendo la felicidad como un trayecto, no un destino, deslizándonos por los senderos que nos conducirán a la comprensión de que sí se puede convertir al éxito, en un estilo de vida.

Dr. Mario Hernández Flores México D.F. Era actual

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“Me ha parecido muy importante el punto de vista transpersonal que se refleja en cada una de las técnicas que Héctor propone, especialmente en las inducciones terapéuticas. También están muy claras las prácticas que propone en el libro, con lo cual demuestra un excelente conocimiento de la PNL y sus técnicas.”

Gustavo Bertolotto Introductor de la PNL en España Director del Instituto Potencial Humano.España. www.institutopotencialhumano.com

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"El Poder de la Transformación. Estrategias para el Éxito con PNL, obra escrita por mi amigo Héctor Gamboa, en realidad está diseñada para ese fin; a diferencia de otros libros muy teóricos, el contenido es comprensible y práctico, aplicando los postulados de la Programación Neurolingüística y trascendiendo en cada línea, la humanidad del autor."

Dr. Federico Villacis NLP Trainer Quito, Ecuador.

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"Coincidí con Héctor en una formación en PNL Transpersonal en la que participamos juntos. En sus intervenciones, rápidamente se mostró como un profundo conocedor de las técnicas de aplicación; sus debates, bien argumentados, eran de interés general. Para mí fue enriquecedor compartir con él la experiencia.

Son muchos los libros y autores que han escrito sobre PNL; desde su invención en los años setenta y en la actualidad, las librerías cuentan con diversos textos, incluso dedicados a la aplicación específica en áreas profesionales determinadas. Ahora están al alcance de la mano en cualquier librería. Sin embargo, la obra sobre PNL que nos propone Héctor Gamboa en su libro EL Poder de la Transformación. Estrategias para el Éxito con PNL, me sorprende por su lenguaje sencillo y accesible, con ejemplos cotidianos y con ejercicios de aplicación añadidos y guiados.

Su lectura es agradable, que se hace amena y sencilla, no exenta del rigor necesario que la dota además, para ser un texto de consulta, y no sólo de lectura."

Francisco Yuste Pausa Coach Senior por la Asociación Española de Coaching

Especialista en Inteligencia Emocional Madrid España.

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"Desde España, le doy la bienvenida a El Poder de la Transformación. Estrategias para el éxito con PNL; libro que, estoy totalmente seguro, ayudará a toda persona interesada en mejorar su calidad de vida, poniendo a su alcance herramientas poderosas, capaces de conectarnos con el inmenso poder que duerme en nuestro interior.

Gracias, Héctor, por ofrecer otro ladrillo más en la posibilidad de dirigir nuestras vidas. ¡Si realmente quieres cambiar, lee este libro!"

Matías Morales Cid Director del Instituto Europeo de Psicología Transpersonal. Madrid España.

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RECONOCIMIENTOS Y

AGRADECIMIENTOS

Mi profundo reconocimiento y agradecimiento, principalmente a John Grinder y Richard Bandler, mis maestros y cocreadores de

este maravilloso modelo para el Desarrollo Humano; incansables aprendices y exploradores de infinitas posibilidades. Extraordinarios modeladores que se adelantaron a su tiempo, estructurando una forma diferente e innovadora de concebir el cambio.

A mis facilitadores: Edmundo Velasco, Luz María Ibarra y Gabriel Guerrero quienes, en el inicio de esta aventura, dirigieron y acompañaron magistralmente este proceso de aprendizaje y de evolución.

A mi maestro de Hipnosis y creador del Diamante ericksoniano, por su profundo conocimiento y espontaneidad, Jeffrey K. Zeig, también discípulo de Milton Erickson.

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y guardianes en éste “Viaje”. Hacedores de la Programación

Neurolingüística de Tercera Generación.

Mi admiración a Gustavo Bertolotto, mi mentor e introductor de la PNL en España, visionario y creador de la Programación Neurolingüística Transpersonal.

Un agradecimiento de corazón a Daniel Taroppio, mi maestro de Coaching Transpersonal y creador del modelo para el Desarrollo Humano: Interacciones

primordiales.

Mi reconocimiento a los “abuelitos” de la Programación Neurolingüística, desde “Los grandes iniciados”, hasta la PNL de Tercera Generación; desde Sócrates con la “Mayéutica, hasta Gregory Bateson, Miller, Galanter, Pribram; Perls, Satir, Connirae & Andreas y al maestro Milton Erickson.

A mis compañeros de banca, a través de estos quince años de aventura, en las diversas experiencias de aprendizaje.

Mi profundo agradecimiento a Ale Durán, Irvin Herrera, Daysi Méndez, Jazmín Ramírez, Verónica Soto, Elizabeth Yescas, Carlos Ortiz, Pepe Naranjo, Luis Antonio Velasco, Ismael Rodríguez, Moisés González, Cecilia Martínez, Libia Cabrera, Grecia Gamboa, Inés J. López, Héctor Miguel Velasco, Iris García, Mario Cruz y Teresita Ramos; compañeros de ruta, colaboradores y Alma del Instituto de Neuroingeniería Humana.

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PREFACIO

Envuelto en el concierto del viento; abrigado por el matizado verde esperanza que proyectan las delicadas hojas de la platanera; sintiendo

los tibios rayos del sol al refractarse con el rocío que escarcha a la hierba y afelpa los arbustos, emitiendo tonalidades tan sutiles como hechizantes que, luego de penetrar por entre las rendijas de las ramas de los cafetos, terminan formando figuras luminosas que bailan acompasadamente sobre un piso alfombrado por la hojarasca humedecida; me conmuevo al contacto con este extraordinario poema que, de forma peculiar, irradia la naturaleza. Oteo por entre las ramas; fascinado, me sorprendo al ver en la infinitud del cielo, cómo las nubes, en un auténtico juego inocente, emulan a la ensortijada y rubia cabellera del sol que se desmadeja, continuando su danza a mi lado, en tanto sigo inmerso, extasiado, en esta mágica contemplación. Son nubes traviesas jugueteando y entrelazando sus cuerpos, para terminar formando nuevas y abigarradas figuras que adornan el firmamento.

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Estimulado por la alucinación de este estado de trance, puedo ver cómo aquellas figuras, a su tiempo, se tocan entre sí para desvanecerse o formar nuevas figuras que igualmente, se integran a una embriagante y voluptuosa danza; reluciendo entre la bruma y culminando en un espectro iluminado, como celebrando el milagro de la vida que es el aquí y el ahora.

Me estremezco ante la mágica experiencia de Ser y estar en este espacio, en donde la mixtura de agradables emociones, me asocia con imágenes y sensaciones que refieren escenas y vivencias colgadas en la línea del

tiempo. Algunas, lúcidas y nítidamente presentes – evidencia espontánea de lo que fue y sigue siendo la esencia de mis raíces; fuente de recursos, también de aprendizajes constantes a través del devenir de la historia—. Otras, dispersas, anidadas en sombras y tonalidades que se transforman al diluirse en cascada de recuerdos; resonando sutil y armoniosamente a veces, y en ocasiones, ruidosas al caer estrepitosamente, generando al mismo tiempo, un sinfín de emociones que al igual que las nubes, se tocan y se desvanecen para luego integrarse a una nueva danza; desenlace y consecuencia; resultado del proceso evolutivo que cada ser humano experimenta, consciente de ello o no, en la ruta que ha elegido.

Sumergido en el éxtasis de estas emociones, efecto de las acciones concomitantes de fenómenos que refieren procesos internos de mi ser y el hechizante entorno que tengo enfrente, me hacen comprender que, coincidir en este instante, es la evidencia de la sincronicidad que nos permite aprender, crecer y cambiar como sentido auténtico de este encuentro; asumiendo –como lo aprendí de mi

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maestro de vida Richard Bach—que todos los acontecimientos

que llegan a nuestra vida, están ahí porque son importantes para nuestro desarrollo.

Compartir contigo ahora esta plataforma de posibilidades, de respuestas e interrogantes que nos acercan al autoconocimiento y a la autoconciencia, presupone que tu y yo estamos inmersos, sorprendidos y asombrados con la expectativa de que algo importante y beneficioso sucederá, tan luego incursionemos en los maravillosos campos que te ofrezco con El Poder de

la Transformación, asumiendo complacido y pleno las

Estrategias para el Éxito con PNL. Al final de esta aventura, podrás verte, sentirte y escucharte, satisfecho de haber tomado la excelente decisión de ir de la mano conmigo en esta maravillosa travesía.

Ahora, tengo la oportunidad de contemplar en retrospectiva, los diversos eventos y acontecimientos que me acercaron a lo que en la actualidad es mi pasión; tengo además, la posibilidad de detenerme en ese momento crucial -- por ser detonador de procesos vivificantes en mi-- en el cual, sorprendido y asombrado, leía la cuarta de forros del libro: "De sapos a príncipes", una de las primeras metáforas que anunciaban el gran impacto y trascendencia de la Programación Neurolingüística.

Desempolvando algunos libros en el desván, me encontré con este tesoro de los años setenta en donde, Grinder y Bandler, vislumbraban y sentaban las bases de lo que hoy es la tecnología y el modelo para el Desarrollo Humano de más alto impacto.

En ese momento, no podía dimensionar del todo la trascendencia de las palabras de Barry Stevens, importante

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propulsora del movimiento del Potencial Humano, quien nos recuerda no tratar de empujar el río, porque solo fluye.

Barry Stevens, escribe:

_"¡Qué aburrido es irse de una creencia limitante a otra. Que alegría leer a Bandler y a Grinder, que no creen en nadie y sin embargo usan de todo! _ La PNL calza las botas de siete leguas y lleva la terapia o el crecimiento personal muy lejos, mucho más lejos que cualquier otra noción previa."

De inmediato vinieron a mi mente nuevas imágenes, sonidos y sensaciones; con ello, la maravillosa posibilidad de haber encontrado una respuesta satisfactoria a un sinfín de interrogantes planteadas previamente, en la búsqueda de opciones prácticas y estratégicas, ante la expectativa de sustentar un auténtico proceso evolutivo.

En la cuarta de forros del libro que comento, podrás leer también, el testimonio del imprescindible Gregory Bateson:

"Jonh Grinder y Richard Bandler han hecho algo semejante a aquello que mis colegas y yo intentamos hace quince años. La tarea era fácil de definir: crear los comienzos de una base teórica adecuada para describir la integración humana."

Y finalmente, encontrarás la opinión del eminente terapeuta gestáltico: John Stevens.

"Lo que se está llamando PNL, representa un enorme salto cuántico en nuestra comprensión de la conducta humana y de la comunicación. Hace que la mayor parte de las terapias parezcan obsoletas."

Como a ti, estas líneas me parecieron extraordinariamente reveladoras; abrieron un nuevo abanico de posibilidades, mostrando una luz al otro

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extremo del túnel; integrando una gama de infinitas opciones. Después de algunos años, de esta magnífica exploración, es gratificante para mi compartir contigo una visión integradora de lo que ahora concibo como un modelo que va más allá de etiquetas, discursos, “verdades absolutas” y mitos; más allá de diagnósticos, conjeturas académicas y “métodos científicos”.

La PNL, parte de premisas –aunque llanas y simples— altamente contundentes. Lejos de cualquier dogma y visión ortodoxa, nos permite concebir el cambio como una experiencia auténticamente generativa.

Desde una visión ecléctica y holística, es importante recordarnos constantemente que “el mapa no es el territorio”; que todos los días vamos tejiendo esas sutilezas en los misteriosos senderos de nuestra estructura interna. En cada pensamiento propiciado por ese torrencial de imágenes, sonidos y sensaciones que impredeciblemente se reactivan, al mismo tiempo que son alimentados por esos estímulos externos que constantemente están conformando la experiencia subjetiva, esa pauta que cotidianamente está definiendo y propulsando nuestra proyección, convirtiéndonos en víctimas de las circunstancias o en auténticos agentes de cambio.

Así, la PNL ha venido a revolucionar prácticamente, todos los campos del quehacer humano; proponiéndonos una actitud y una filosofía de vida; desplegando infinitamente los recursos internos; dinamizando el proceso evolutivo espontánea y estratégicamente, hacia la Libertad Personal.

Esta aventura comienza en la década de los setenta, cuando Grinder y Bandler modelan y estudian a tres de los

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terapeutas más importantes de su época: Fritz Perls de La

Terapia Gestalt, Virginia Satir, de La Psicología Sistémica y Milton Erickson de La Hipnoterapia Ericksoniana.

A través del tiempo, podemos distinguir tres fases o generaciones, como lo explica Robert Dilts:

La “primera generación” de PNL se centró en los niveles de comportamiento y capacidades. El modelo, en la “segunda generación”, se fue ampliando hacia el nivel de la experiencia y el cambio de las Creencias y Valores, y hoy, en lo que se conoce como "tercera generación", hacia los niveles de Identidad y Espiritualidad. Incorporando principios de auto-organización, arquetipos y lo que se conoce como una Posición Perceptual, el nosotros, el “campo”.

El mismo Robert Dilts, concibe la nueva PNL, de esta manera:

“Podríamos pensar en una oruga que sale del capullo y se convierte en mariposa. Hay tres etapas diferentes, el huevo, el capullo y la mariposa, aunque es el mismo ser. La mariposa volando es para mí la Tercera Generación de PNL. La primera Generación era especialmente acerca de la mente cognitiva, la “mente de la cabeza”, las estrategias cognitivas; la segunda fue acerca de la conexión de esa mente con la mente somática a través de las creencias y la sintaxis somática. La Tercera Generación se refiere a: La relación con el mundo a través del “campo”. Y donde están involucrados los niveles más altos: La identidad y la trascendencia”.

Impregnado de entusiasmo, rebosante de emociones empoderantes y proactivas, comprendí que era importante plasmar en algún lugar, todos los recursos que a lo largo de mis años de experiencia he aprendido y acopiado fundamentalmente, gracias a la interacción cotidiana con quienes coincido en esta apasionante aventura; quienes

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han experimentado lo extraordinario e increíble que resulta alcanzar la transformación, cuando se cuenta con las herramientas convenientes y adecuadas a fin de pasar a la Acción, junto con el Cómo.

En este libro, te comparto estrategias y herramientas prácticas que en algún momento te serán útiles, en otros momentos quizás no, pero estarán ahí, para disponer de ellos cuando así lo juzgues conveniente. Al concluir la lectura, estarás habilitado para dirigir tus acciones y expectativas, convirtiendo paulatinamente estas técnicas, en procesos espontáneos que a su vez, te ayudarán a modelar un nuevo estilo de vida basado en la Autoconciencia y la Libertad Personal.

Referirme a la acción y al cómo, es una de las premisas que sustenta esta obra, en la que te presento las bondades, la eficacia y la espontaneidad de la Programación Neurolingüística; llevándote de la mano por cada una de las pautas que conforman este maravilloso modelo; desde los niveles neurológicos del cambio, hasta las presuposiciones, deteniéndonos curiosamente, en las minucias del lenguaje, en los recovecos de nuestro

diálogo interno, en la reveladora experiencia de encontrar el poder de las preguntas; asombrándote al decidir cómo transitar el puente del temor al amor. Explorarás también, eso que sucede dentro de ti, aprendiendo a rediseñar cada imagen, sonido y sensación; direccionando toda esa experiencia hacia el logro de tus expectativas. El asombro será aún mayor, cuando te des cuenta que puedes desplegar todos los recursos que llevas dentro y que te definen como un ser único e irrepetible; tomarás conciencia del Poder que tienen las Creencias y con ello, aprenderás a instalar las que sean propicias para

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tu proceso evolutivo. Encontrarás que el contenido de este libro, te acercará a la insustituible posibilidad de romper paradigmas limitantes, asumiendo que todas las

conductas, de conformidad con el contexto en el que se manifiestan, están respaldadas por intenciones positivas y que finalmente, todas las personas tomamos las mejores

opciones de conductas que tenemos en el momento.

Con el discurrir de la lectura te sorprenderás, mientras meditas, internándote por ese espeso y vivificante bosque que te conducirá a lo más sublime de tu esencia.

Me parece verte, sentirte y escucharte, en el momento mismo en el que te asocias con las diversas historias insertadas en cada capítulo; historias como la de Lucía, de Arturo, Adriana o de Lorena; clarificando, comprendiendo y respondiendo a las interrogantes e incertidumbres que quizá, por algún tiempo, habían venido distrayendo tu atención. En tanto que la historia de Frida y Juan Carlos, te permitirán verte en retrospectiva, redefiniendo y reencuadrando algunos pasajes de tu experiencia personal.

En sección aparte, encontrarás algunos ejercicios terapéuticos, fáciles de integrar a tu abanico de herramientas; sin embargo, es conveniente advertirte, que esos ejercicios generalmente, requerirán de dos participantes: Un operador y un explorador; en donde el operador es el que lee o aplica el ejercicio y el explorador, el beneficiario de la aplicación. En dicha interacción, te sugiero rotar estos papeles.

Añado a la advertencia anterior, que la redacción de los ejercicios sugeridos, rompen con los esquemas convencionales de los signos de puntuación, porque están

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concebidos para ser leídos con un lenguaje hipnótico. Finalmente, te doy la bienvenida a esta extraordinaria aventura por las distintas sendas del Poder de la

Transformación. Estrategias para el Éxito con PNL.

Villa Alta Oax. México, Diciembre de 2015 Héctor Gamboa Herrera

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CAPÍTULO I

G

enerando

C

ambios

P

ermanentes

y

a

C

orto

P

lazo

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La interrogante de cómo generar cambios, ha sido una constante búsqueda a través de los tiempos; encontrar la posibilidad de realizarlos de manera

contundente y significativa, es la oportunidad que nos brinda la PNL.

Algo que caracteriza a este modelo para el Desarrollo Humano es el cómo; es decir, que a diferencia de otras herramientas, ésta se caracteriza por brindarnos las técnicas y procedimientos para generar esos cambios que en la vida de toda persona son imprescindibles. Son ténicas y procedimientos muy sencillos de llevar a cabo, considerando algunos elementos básicos de esta tecnología.

Es importante considerar que los cambios realmente significativos, se dan cuando hacemos ajustes a nivel de nuestro Sistema de Creencias, Identidad y, preponderantemente, en la esfera nuestra Espiritualidad.

Cuando hablo de cambios, como resultado de ajustes en el Sistema de Creencias, Identidad y Espiritualidad, afirmo que son transformaciones increíblemente evolutivas y profundas, directamente relacionadas con

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nuestra naturaleza más esencial. Quiere decir que si parto desde mi espiritualidad, desde mi identidad, desde la generación de un cambio de creencias o de un ajuste de

creencias, puedo realmente hablar de una modificación de comportamiento; de una nueva forma para impactar en mi entorno. De esta manera, podemos definir los elementos que nos permiten clarificar y distinguir en qué nivel se anidan las limitantes y cómo éstas, desarmonizan nuestra proyección.

Sería importante entonces, detenernos unos momentos para revisar cómo es que estos Niveles Neurológicos –que son una propuesta innovadora de la PNL— nos permiten tener una estructura muy bien definida y un panorama claro respecto al nivel en el que se está gestando el cambio en nuestra naturaleza.

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Nivel del ENTORNO: Es ese ambiente, lugar, espacio en donde interactuamos con los demás, en diferentes contextos y desde diferentes roles, considerando las circunstancias que están presentes en cada momento.

Nivel de CONDUCTAS: Son las formas específicas de cómo estamos impactando e influyendo en nuestro entorno; esto lo hacemos a través de acciones cotidianas; de conductas y comportamientos conscientes o inconscientes.

Nivel de las HABILIDADES: Para que puedas explorar tus conductas, es importante que revises las habilidades que has aprendido, consciente o inconscientemente y que, a través del tiempo, han venido determinando en ti, la proyección de conductas y comportamientos.

Si definimos que una habilidad es la capacidad que

desarrollas para hacer efectivamente algo, también es importante asumir que esas habilidades tienen que ver con aspectos positivos o negativos; de esta manera, es oportuno recordar que los seres humanos nos proyectamos a partir de estrategias mentales que están compuestas de imágenes,

sonidos y sensaciones. Son estos elementos, las raíces de nuestras habilidades que, entre tanto más ensayemos, más arraigadas están a nivel inconsciente, traduciéndose en conductas al momento de impactar en el entorno.

Hace algunos días explicaba y compartía estos conceptos con los estudiantes del Diplomado en PNL; curiosamente, allí surgieron las preguntas:

¿En qué cree esa persona que persuade hábilmente a los demás?

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¿Qué lo propulsa a asumir y creer que puede persuadir efectivamente a los demás?

¿Por qué persuade?

Espontáneamente y de facto, estábamos situados en el nivel neurológico de las CREENCIAS. La plataforma que determina directamente nuestras habilidades y que son los pensamientos que tenemos acerca de nosotros mismos, de los demás y de las circunstancias.

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***

En las pasadas vacaciones de Semana Santa; absorto por la transparencia de ese maravilloso e increíble mar del pacifico mexicano, observaba al mismo tiempo a un osado turista que deliberada y espontáneamente se alejaba de la playa nadando, mar adentro, con un ritmo pausado y a la vez seguro de sí mismo; disfrutando la tibieza, el movimiento lento y armónico de las olas, llegando hasta el cordón de seguridad, donde se supone es límite permisible para nadar; descansando brevemente mientras jugueteaba con las olas y observando la playa como preparándose a regresar.

Efectivamente, ese trayecto lo hizo en repetidas ocasiones durante la mañana. De forma inesperada tuve la oportunidad de coincidir con él, ocasión que aproveché para preguntarle:

¿Qué crees acerca de ti, que te da la seguridad, la autoconfianza para nadar tantos metros en repetidas ocasiones?

Como era de esperarse, hasta ese momento no había sido consciente de que a tal habilidad le precedía un sistema de creencias. Por el momento, no pudo poner en palabras algo que para él era ordinario y cotidiano; nadar era una actividad que disfrutaba desde niño lo cual, estaba sustentado en la creencia firme:

¡Nadar es saludable y lo sé hacer muy bien… para mí, es natural nadar y lo disfruto! ...

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permanentemente seguimos instalando y ajustando creencias que determinan nuestra calidad de vida y la naturaleza de nuestras habilidades.

Por sobre esas creencias, encontramos el nivel de la

IDENTIDAD; ese complejo de rasgos, características y peculiaridades que determinan la proyección y alcances del individuo. Estamos hablando de varios elementos que tienen que ver con las creencias y, esa IDENTIDAD, no es más que eso que asumes SER; es decir, lo que determinas después de poner la expresión yo soy. Quizá lo refieras de manera directa en un lenguaje objetivo, o quizá lo estés refiriendo desde una perspectiva metafórica. Esta parte es muy interesante porque, con toda seguridad, en algún momento, tú te has concebido como una metáfora; es decir, has buscado un significado de tu persona, de tu naturaleza, de tus características muy particulares. Quizá has establecido esa comparación con algún elemento de la naturaleza y hayas dicho: Yo soy como el agua, yo soy como

la tierra, yo soy como los árboles; en fin, has podido adoptar alguna identidad, considerando una analogía que de alguna manera te haya permitido tener mayor claridad acerca de cuál es tu identidad.

Finalmente, tenemos un nivel de orden superior: la

ESPIRITUALIDAD. La Espiritualidad, no es más que esa capacidad de concebirte dentro de un contexto más allá; es decir, la Espiritualidad es esa concepción acerca de ti mismo, como parte importante de un universo; teniendo la concepción de que estás conectado a una entidad superior.

La Espiritualidad responde, por supuesto, a esa visión que tienes acerca de ti, asociado con algo deseable; con algo increíblemente trascendente; algo extraordinariamente

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maravilloso e ideal y que de alguna forma, supera tus expectativas acerca de lo que tú has pretendido lograr; lo que has pretendido ser y esa trascendencia que está implícita en tus proyectos y en todo lo relacionado con las características que te identifican.

El cambio entonces, a la luz de la PNL, adquiere un sentido sumamente objetivo, un sentido sustancial. Ahora mismo te estás dando cuenta que, de manera imprescindible, a partir de esta experiencia de aprendizaje, no es posible hablar solamente de un cambio a nivel conductual pues, para generar un cambio de conducta, es importante ser consciente de todo lo que le precede; enfocando la atención en hacer ajustes en los niveles superiores.

Podríamos hablar de un ejemplo proactivo: si proyectas espontáneamente la conducta especifica de

sonreír afablemente, esa sonrisa influye en tu entorno, de manera tal que propicia emociones positivas; esto quiere decir que esa conducta específica de sonreír, está respaldada por una habilidad, la habilidad de

comunicarte espontánea y asertivamente con los demás,

creando afabilidad, carisma y respuestas deseables de tus interlocutores. Aquí tenemos una relación muy clara de cómo una HABILIDAD está determinando una conducta específica, en este caso, sonreír. Siguiendo con este ejemplo de la conducta de sonreír, iremos más allá. Esta conducta que está respaldada por una habilidad de hacerlo espontánea y auténticamente, está precedida por el valor de la amabilidad y, por supuesto, este valor está directamente relacionado con algunas creencias:

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Creer firmemente que eres un agente de cambio.

Creer convincentemente que estás aquí y ahora, para influir positivamente

Creer que estás aquí, para mejorar tu calidad de vida y la de los demás.

Estas creencias respaldan la conducta específica de

sonreír. Ahora, esas creencias, también están respaldadas por el concepto que tienes acerca de ti; es la concepción que tienes acerca de ti, el cómo te concibes, el cómo te defines y qué es lo que estás poniendo después de decir: YO SOY. Es muy posible que esa IDENTIDAD sea:

“Yo soy bendecido(a) por la vida y trasciendo todos los días, a través de mis acciones.”

Esta IDENTIDAD respalda ciertas creencias; las creencias, a su vez, sustentan las habilidades y éstas, detonan en conductas específicas; sobre todo en la conducta específica que hemos estado revisando desde hace un momento: sonreír.

Así, en consecuencia, podemos intuir que la IDENTIDAD está precedida por una riqueza espiritual que nos propulsa a vivir y concebirnos como parte primordial de un universo. Al partir de esta premisa sin límites, sin convencionalismos, sin prejuicios, sin mayores evaluaciones acerca de lo que está pasando; es cuando tenemos la posibilidad de proyectarnos plenamente, siguiendo esa ruta de trascendencia.

El nivel de la ESPIRITUALIDAD, nos define como agentes de cambio y nos convierte en ese puente que las demás personas requieren.

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Ahora, estoy seguro que cuentas con una nueva concepción acerca de lo que es generar un cambio. En ese sentido, la PNL nos brinda estrategias; nos ofrece procesos; nos aporta formas y estructuras de cómo hacer de ese cambio, una experiencia continua de mejoramiento; una vivencia constante de evolución; una experiencia continua de estar en movimiento, de estar en esa dinámica que te habilita para discernir ese pensamiento crítico ante lo que sucede en tu entorno. Así, el cambio es factible gracias a que nos habilita para ser conscientes y saber en qué nivel es importante enfocar la atención para de ahí, desencadenar una proyección o un conjunto de conductas que tengan mejores posibilidades y mayores expectativas de lograr ese impacto; de lograr ese resultado o de alcanzar esa meta propuesta. De tal manera que, cuando desarrollas una alineación entre tus creencias, habilidades y comportamientos, irremediablemente estás ante la maravillosa posibilidad de generar cambios realmente significativos.

***

Lucía había tomado recientemente, la decisión de explorar esos síntomas que por las últimas semanas le venían generando desarmonía, insomnio y relaciones escabrosas con su ENTORNO; la relación de codependencia con Fernando y el exceso de trabajo, estaban generando estragos en su salud. LOS COMPORTAMIENTOS Y CONDUCTAS se habían tornado, en los últimos días, insoportables hasta para ella misma; la mirada, el gesto y su tono de voz, derivaban en irritabilidad y contraposición con los demás. Lo cotidiano de su proyección había generado una estrategia mental muy ensayada; esas imágenes, sonidos

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y sensaciones que ponía en su estructura interna, eran la evidencia de sus HABILIDADES que inconscientemente, propulsaban estos comportamientos. Quizá parezca paradójico o contradictorio hablar de una habilidad, cuando el resultado de esta habilidad es inconveniente; sin embargo, desarrollamos habilidades tanto para conductas proactivas, como para conductas reactivas y limitantes.

Entre otras CREENCIAS que estaban respaldando las habilidades y conductas de Lucía, eran:

¡YO “tengo” que controlar a los demás! ¡“No puedo” confiar en la gente! ¡“Nadie” se burla de mí!

Estas Creencias estaban respaldadas por aquello que por mucho tiempo, había pensado acerca de sí misma:

¡Yo soy insensible! ¡Yo soy autosuficiente! ¡Yo soy mejor que los demás!

La IDENTIDAD que venía alimentando desde tiempo atrás, la había mantenido aislada, sola y sin vínculos afectivos auténticos, que le permitieran percibirse parte importante en los entornos en donde había convivido e interactuado. La falta de conciencia y el ego, no le permitían hacer contacto con esa parte amorosa y trascendente de sí misma; la percepción vana, superficial acerca del sentido de su vida en esta breve experiencia humana, la mantenían encerrada en ese cúmulo de percepciones limitantes e inconvenientes.

La indiferencia y la incapacidad de reconciliarse con la vida y con los demás, la mantenían lejos de visualizarse merecedora de concebirse en un mundo afable, confiable, amoroso y transparente.

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Durante las primeras dos sesiones de coaching, aprendió a cambiar sus expresiones. Al principio insistía en decir lo que ya no quería, se refería constantemente a eso que la lastimaba y, por tanto, era extremadamente indeseable, repulsivo, adverso y desgastante.

_ ¿Si eso es lo que no quieres, que es lo que si quieres? Esta breve y simple pregunta, significó el principio de su toma de conciencia; ese primer despertar hacia una percepción más proactiva de sí misma. Empezó a ser más consciente de lo que realmente deseaba; sus palabras eran la expresión viva de sus intenciones positivas:

_ Yo quiero tener salud, yo deseo que me quieran. Yo anhelo ser feliz.

Intuyendo en aquella respuesta un paso evolutivo importante hacia su autoconsciencia, procedí a desafiarla.

_ Lucía, ¿y con qué cuentas en este momento, para lograr lo que tú realmente deseas?

La respuesta no verbal fue muy elocuente; pude ver la transparencia en su semblante, la seguridad en el brillo de su mirada y la convicción dibujada en todo su gesto. Así, congruente con esa actitud, respondió:

_ Cuento con el deseo ferviente de ser mejor y la disponibilidad para dejarme guiar por ti.

Indudablemente, esta respuesta confirmaba mi intuición: ¡Lucía había dado un paso enorme en su proceso evolutivo! Motivado por su enorme y significativo progreso, espontánea y estratégicamente le fui preguntando:

_ ¿Qué efectos tendrá en ti, el lograr lo que tú realmente deseas?

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_ ¿Cómo te vas a ver, cómo te vas a escuchar y como te vas a sentir, una vez que lo hayas logrado?

_ ¿Cómo es ese mundo deseable, que tú te mereces? _ ¿De qué manera esto, te hará trascender?

Estas preguntas resonaron en sus oídos; además, vibraban en cada músculo y en cada articulación; en cada poro de su piel; en cada sistema, en cada órgano; en cada tejido y en cada célula de su cuerpo.

Después de dos meses de arduo y comprometido trabajo en cada una de sus sesiones, Lucía mostraba un semblante fresco, relajado, lúcido y amoroso. Había aprendido, en su última sesión, a hacer contacto con su ESTADO PROFUNDO; conectándose automáticamente con su ESPIRITUALIDAD. La relación que tenía con la vida, era reconfortante y plena. Esa nueva percepción acerca de sí misma, le permitía concebirse en su IDENTIDAD como un rio de agua cristalina que fluye sobre una cama de arena, al mismo tiempo que canta al acariciar las piedras, y besar el tallo de las plantas que en sus veras crecen.

Esta autoconcepción la llevó, durante los próximos meses, a desarrollar nuevas HABILIDADES de comunicación; aprendiendo a sonreír más a menudo, a expresarse de manera condescendiente y asertiva (CONDUCTAS) e impactando positivamente en su ENTORNO; convirtiéndose en una auténtica agente de cambio.

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ESTRATEGIA 1

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l

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n

eurolóGiCos

1. Ahora te pido que coloques en el piso, seis papeles (anclaje espacial). A cada uno de ellos le pondrás el nombre de los Niveles Neurológicos:

Entorno, Conductas, Capacidades, Creencias, Identidad, Espiritualidad.

2. En seguida, te sugiero que definas un contexto en el que desees trabajar la alineación de los Niveles Neurológicos; por ejemplo, podría ser el contexto familiar,

laboral, tu rol de pareja, etc.

3. Una vez que lo hayas definido, colócate encima del ENTORNO mientras cierras los ojos en una inhalación profunda preguntándote: ¿Cuándo, Dónde y con Quién

estoy? ¿Qué espacios físicos comparto? ¿Con quién los comparto? ¿Dónde los comparto?

Tómate el tiempo que consideres adecuado mientras te ves, te escuchas y te sientes en ese espacio, en ese tiempo, con esa persona o esas personas. Permítete asociarte plenamente con estas imágenes, sonidos y sensaciones.

4. Ahora, en una inhalación profunda, da un paso atrás colocándote sobre el espacio CONDUCTAS, mientras te preguntas: ¿Qué es lo que yo hago y cómo me comporto en este

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esas personas? Entre tanto haces contacto con esas acciones, eres consciente de los efectos que tienen en ese entorno.

5. En seguida, da otro paso atrás, asociándote con el espacio CAPACIDADES, al mismo tiempo que respondes a las preguntas: ¿Qué capacidades tengo? ¿Qué habilidades

estoy proyectando? ¿Qué capacidades están determinando mis comportamientos en esos espacios, momentos y con las personas que están ahí? Regálate unos instantes para darte cuenta.

6. Considerando la inhalación profunda, permítete otro paso hacia atrás; ahora es importante que te coloques, con los dos pies sobre las CREENCIAS, y responde a las preguntas: ¿En qué creo? ¿Cuáles son mis convicciones

por las cuales he adquirido estas habilidades y por las que me comporto de estas maneras, impactando en mi entorno? ¿Por qué son esas, mis capacidades y mis comportamientos, en esos momentos y en ese ambiente? Tómate unos instantes para reconocer estas creencias.

7. Después de haber tomado conciencia de las creencias que te propulsan y determinan tus habilidades, conductas y comportamientos, ahora te sugiero que des otro paso hacia atrás. Estás ahora en el espacio IDENTIDAD. Responde con una metáfora a la siguiente pregunta ¿YO SOY COMO...? (ejemplo: Yo soy como un árbol).

En los próximos instantes asóciate con esta identidad que has determinado, mientras te ves, te escuchas y te sientes inmerso en estas imágenes, sonidos y sensaciones.

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8. Nuevamente te pido que des otro paso hacia atrás. Estás ahora en el espacio ESPIRITUALIDAD; recordando cuáles son tus valores prioritarios. Piensa, visualiza, escucha y siente, cómo sería tu mundo deseable de aquí a diez años, con esos valores principales en tu vida.

Es como si un genio te preguntara ¿cuáles son tus tres deseos? Respondiéndote sin prejuicios, creativa y espontáneamente. Tómate tu tiempo para sentirlo, para escuchar qué sonido tiene, qué te dices a ti mismo, a fin de visualizarlo con todos los detalles posibles.

9. Ahora que has llegado a este espacio privilegiado, permítete conectarte plenamente con estas imágenes, sonidos y sensaciones; mientras eres consciente de las emociones y del estado físico-energético que prevalece. Ahora, en una inhalación profunda, al mismo tiempo que haces un fuerte chasquido y das un toque al piso con tu pierna derecha, reafirmas e intensificas este estado deseable. (Anclaje auditivo y kinestésico).

10. Preservando esta fisiología y experiencia interna de bienestar, da un paso al frente colocándote nuevamente sobre la IDENTIDAD. Allí, pregúntate con esos deseos, con esos valores nuevos, con esas ganas,

¿cuál es mi MISIÓN en la vida para conseguir ese mundo que he imaginado? Haz también una metáfora de cómo te sientes ahora, como en el punto 7, sabiendo que ahora tienes una misión acorde a unos valores personales.

11. Ahora, te sugiero que des otro paso hacia delante para que te ubiques de nuevo en las CREENCIAS, tomando la VISIÓN del mundo deseable y todo lo que allí

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has experimentado; tu MISIÓN en ese mundo, recogiendo todo lo que has visto junto con la nueva metáfora. Piensa qué nuevas creencias será importante integrar, para llevar este nuevo proyecto adelante.

12. Entre tanto eres consciente de las nuevas CREENCIAS que has integrado, en una inhalación profunda, da otro paso hacia delante, conectándote ahora con CAPACIDADES. Mientras te preguntas: ¿Qué nuevas

capacidades son importantes para lograr lo que realmente deseo? ¿Qué habilidades serán imprescindibles aprender para satisfacer plenamente mis expectativas? Tómate unos instantes para ver, sentir y escuchar esa experiencia interna que te conecta con estas nuevas capacidades.

13. Ahora, con todos estos recursos, da otro paso al frente asociándote con CONDUCTAS. Siendo consciente de los nuevos comportamientos que será conveniente que aprendas y que integres para esa relación congruente con las habilidades, creencias y la identidad definidas previamente.

14. Finalmente, ubícate nuevamente en el espacio de ENTORNO, explorando cómo es tu impacto en ese tiempo, ese lugar y con esas personas. Visualizando también qué otros posibles entornos aparecen en frente de ti, como nuevas alternativas. Disfrutando de este estado deseable, poco a poco, a tu ritmo, en una inhalación profunda, abres tus ojos.

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CAPÍTULO II

e

mPoderándote

desde

t

u

d

iáloGo

i

nterno

Hay una voz dentro de ti, que puede

propulsarte a lograr lo que

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¿EN DÓNDE COMIENZA NUESTRO LENGUAJE? Un tema apasionante de la Programación Neurolingüística, es el que se relaciona con su objeto de estudio –o uno de sus objetos de estudio-

El Lenguaje.

Hablar del lenguaje, es referirse a ese elemento que curiosamente, genera en nuestra estructura interna, representaciones a nivel de imágenes, sonidos y sensaciones.

Nuestro lenguaje y nuestra comunicación en general, está precedida por la comunicación intrapersonal; es decir, por el Diálogo Interno. Eso que permanentemente te estás diciendo; esa vocecita que está presente en la mayoría de las veces de manera automática e inconsciente. Esto significa que no siempre te das cuenta de la naturaleza y características de ese monólogo, mucho menos, te das cuenta de los efectos que tiene en tu proyección, en tu autoestima y, sobre todo, en tus resultados.

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***

Eduardo era el típico chico asediado por las miradas, expresiones de halagos y coqueteos de sus compañeras; solía fácilmente llamar la atención por lo atractivo que era físicamente; atributos que en él, parecían ser una desventaja, más que algo conveniente. La timidez y esa personalidad aislada, introvertida, reservada, lo llevaban a permanecer en muchas ocasiones, solitario; apartado del resto del grupo. Durante el primer año del bachillerato, esa actitud fue recurrente; causando ciertos estragos en su autoestima y personalidad; ya que, pese a la simpatía que despertaba, la percepción que tenía de sí mismo y las creencias que prevalecían acerca de su persona, no le permitían tomar acción ante la posibilidad de establecer una relación con alguna de las chicas que lo pretendían. Al ingresar a segundo año, se integró a su grupo una nueva compañera; Karen, que así se llamaba, tenía la característica de propiciar suspiros en sus compañeros. La novedad y lo repentino de su llegada, fue significativa y se vio acrecentada en la comunidad estudiantil dado el impacto de su belleza física, su espontaneidad, simpatía y carisma, que especialmente en Eduardo hacían que entrara en un estado de trance en donde todo lo demás, pasaba a un segundo plano; experimentando esa sensación de flotar generándole la impresión de que el tiempo se distorsionaba al simplemente verla pasar.

Karen, sin duda, era el alma de las reuniones y quien tomaba el liderazgo del grupo; Eduardo, a su vez, ansiaba estar ahí; deseaba ser uno de esos compañeros que tenían el privilegio de sonreír y bromear con ella; solo que había algo que lo detenía, en cada intento.

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¡Si tuviera la capacidad de sonreírle, sin ponerme nervioso!

¡Maldición!

¿Por qué nunca he tenido la seguridad para hablarle? Este fue el DIÁLOGO INTERNO que por mucho tiempo, prevaleció en Eduardo; generándole distracciones, frustraciones y malestar. Una de las prioridades y algo que lo caracterizaba, era la obsesiva preocupación de obtener buenas calificaciones. Su tendencia a funcionar cognitivamente lo llevaban automáticamente a descuidar sus relaciones interpersonales, disociándolo de la realidad.

La convivencia, con motivo de la celebración del día de “La Samaritana”, lo entusiasmó tanto que, por primera vez, realmente se dispuso a tomar acción.

_ ¡Ahora sí! Esta tarde sí me voy a acercar; la miraré y le diré: ¿Quieres bailar conmigo?

Este solo pensamiento lo llenó de terror. Inmediatamente recreó la escena en donde él se acercaba, mientras Karen, desprejuiciada y espontáneamente convivía con los demás; se vio, escuchó y sintió inmerso en la vergonzosa posibilidad de que lo ignorara.

Naturalmente, como nunca lo había hecho, ese día sí se arregló; se vistió con ese atuendo que había reservado para una ocasión incierta; se perfumó y valientemente, se dirigió a la fiesta. Al salir de su casa, el ánimo y el entusiasmo lo motivaron a caminar decidido a consumar su conquista.

Pasaban por su mente imágenes, sonidos y sensaciones de diversas escenas triviales que por supuesto, solamente estaban en su imaginación. Repetidamente se acomodaba

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sus cabellos y trataba de mirarse, como queriendo revisar hasta el último detalle de su imagen; entre tanto, aparecía sorpresivamente la imagen de Karen, al mismo tiempo que su ritmo respiratorio y cardiaco se aceleraban.

Acercarse cada vez más al lugar de la fiesta, incrementaba considerablemente su ansiedad mientras escuchaba el retumbo de su DIÁLOGO INTERNO que nuevamente lo acosaba, lo desgastaba, lo limitaba e inducía a ese estado de inhabilitación, de incertidumbre y caos.

“¿En verdad, crees que te va a hacer caso?”—Su Diálogo Interno se hacía cada vez más intenso.

“¡Mírate!” “¡Estás nervioso!”, “¡tú jamás podrás mostrarte seguro ante ella!" "¡Ni siquiera sabes bailar!" "¡Cada vez que quieres hablar, tartamudeas!"

El sitio estaba lleno de ese humo y aroma peculiar que se propicia por lo pequeño y encerrado del lugar; a pesar de la poca visibilidad que había, pudo percibir al otro extremo de la pista, a la “chispa de la fiesta”; a la estrella deslumbrante que irremediablemente, atrapaba la atención de todos. ¡Ahí estaba Karen! Ese estímulo visual le provocó, simultáneamente, sudoración, estremecimiento y taquicardia. Alcanzó a ocupar una de las mesas más alejadas de la pista; pidió una cerveza y, al tiempo de tener la cerveza entre su mano, otra vez el DIÁLOGO INTERNO:

“¡Cuando me termine esta cerveza, entonces sí voy a bailar con ella!”

Era obvio que se había puesto una trampa; entre tanto tomaba su cerveza, el grado de stress aumentaba, ya que inconscientemente, había instalado una presuposición que automáticamente lo atrapó en una

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situación limitante.

Cuando se terminó la cerveza, naturalmente estaba más indispuesto que al principio.

“¡Cuando se termine esta canción que está sonando, entonces sí iré a bailar con Karen!”

Su Diálogo Interno continuaba tenaz y persistentemente: “Pero… ¿qué tal si cuando me pare, al dirigirme hacia ella me tropiece con ese cable que está a media pista?”

“¿Qué tal que choque con el mesero… o… cuando esté enfrente de ella, me ignore y salga a bailar con otro?”

...

El Diálogo Interno de Eduardo, como te habrás dado cuenta, lo llevó al más rotundo fracaso.

En tu vida existen seguramente, experiencias de éxito que le precedieron… ¡No me cabe duda! Un Diálogo Interno con una esencia y estrategia diferente a la desarrollada en Eduardo. De esto, podemos concluir que el Diálogo Interno se constituye, bien en nuestras pesadillas, antesala del fracaso y la escasez, o bien te abre una brecha que luego se convierte en una carretera y finalmente, en una autopista por donde tus habilidades y recursos, fluyen torrencialmente para coronarte con el éxito y la abundancia.

El Diálogo Interno entonces, puede ser de naturaleza limitante que te conduce por abruptas pendientes y te lleva finalmente, al desastre y al fracaso; o de carácter proactivo, que te impulse hacia adelante; hacia tu plena realización. Y es que éste, empieza a instalarse en algún circuito cerebral que al paso del tiempo, te lleva al

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precipicio o te conduce a la autopista. Eso dependerá de la naturaleza de tu Diálogo Interno.

El Diálogo Interno llega a ser tan repetitivo como ordinario, que se convierte en un estilo de vida; en una forma cotidiana de cómo te estás comunicando contigo mismo.

Un objetivo de este tema es, que seas consciente de cómo es tu Dialogo Interno; en el entendido de que mientras más propulsivo y empoderante sea; mientras más efectivo, reconfortante y estratégico sea, mejor será tu estado anímico y tu proyección.

Si partimos de la premisa de que elementalmente, a nivel cerebral somos energía; que simultáneamente cada pensamiento se corresponde con un flujo eléctrico y con ello, propicia un cúmulo de emociones, entonces estamos ante la posibilidad de explicarnos cómo nuestros

pensamientos y emociones están determinando nuestra salud física, tal como lo comenta mi primer maestro de PNL, el doctor Edmundo Velasco: “los pensamientos y las emociones,

determinan nuestra salud física”

¿Cuál es el fundamento de esta aseveración? El fundamento, es el siguiente principio:

Nuestra mente inconsciente, no diferencia entre lo real y lo imaginario.

Es decir, que para nuestra mente inconsciente, es lo mismo estar realizando una acción, que recordarla; de tal manera que cada vez que recreas una vivencia que tiene la connotación de ser limitante, para tu mente inconsciente es como si realmente estuviera sucediendo pues, ese Diálogo

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neurotransmisores que, al anidarse en nuestras células, generan ese impacto nocivo y desarmónico, propiciando finalmente las enfermedades.

Una práctica recurrente en el ejercicio de la psicoterapia con PNL es precisamente, modificar el Diálogo Interno para crear emociones proactivas y con ello, generar los neurotransmisores saludables que fortalezcan nuestro organismo. Es recurrente que el Diálogo Interno se presente como el síntoma de un Estado Emocional limitante, lo cual nos induce a pensamientos desgastantes y devastadores.

La posibilidad de modificar el diálogo interno, inicia con darnos cuenta de cómo es; cuáles son sus características y cómo es que esa vocecita, está generando una experiencia interna (VAK) que nos dificulta o límita en nuestro deseo de comunicarnos y proyectarnos asertiva y favorablemente. A partir de este acto de consciencia entonces, estamos preparados para diseñar nuestra estrategia.

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ESTRATEGIA 2

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iseñando un

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nterno

P

roaCtivo

1. Es importante que detectes, o seas consciente, de algunas expresiones que recurrentemente ensayes, ya sea en tu Dialogo Interno, o ya sea que lo verbalices.

Estas frases pueden empezar así:

¡No puedo! ¡Me es imposible! ¡Me cuesta trabajo!

Toma en cuenta que estas limitantes pueden estar en cualquier contexto de tu vida. Lo realmente importante, es que consideres esta pauta didáctica para que en lo posterior, puedas conformar las estructuras lingüísticas que sean convenientes para cada aspecto o rol.

2. Una vez que hayas definido una expresión con esas características limitantes y además la plasmes por escrito, en otro renglón escribe las siguientes palabras:

YO SOY…

Es importante que recuerdes que todo lo que pones después de la expresión YO SOY… define tu identidad; además, como lo enseña Michel Domit en su libro: SER,

HACER Y TENER, la esfera del SER es la más trascendente, más allá de las acciones (hacer) y de las posesiones (tener).

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con YO SOY, te reafirmas, te autoaceptas y te empoderas, reconociéndote y tomando conciencia de lo que realmente significas.

3. En seguida, una vez que hayas escrito YO SOY. te sugiero que escribas un elemento empoderante, como lo es un adverbio terminado con el sufijo MENTE.

Ejemplo:

Increíblemente. Maravillosamente. Extraordinariamente etc.

Estas palabras con la terminación mente, tienen la característica de generar un estado físico y energético deseable y efectivo.

Ahora, vas a integrar la IDENTIDAD, por ejemplo:

seguro, capaz, amoroso, creativo, confiable, feliz, afectivo, expresivo, asertivo, cariñoso, inteligente, afable, empático, respetuoso, responsable, comprometido, audaz, osado, etc.

4. El doctor Edmundo Velasco nos comparte la sugerencia y recomendación de integrar, una vez que hemos definido la identidad, la expresión: "Y, AHORA MISMO.", esta expresión es imprescindible dentro de nuestra estrategia, ya que nos ubica en el presente; en seguida de la expresión "Y, AHORA MISMO...", es conveniente agregar una acción dinámica, utilizando un gerundio. Aquí puede concluir la expresión o también, puedes enriquecerla con otro gerundio más y terminar con otra palabra empoderante.

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Considerando estas indicaciones en la construcción de nuestra estructura lingüística, podría quedar así:

YO SOY (identidad)

INCREIBLEMENTE (adverbio empoderante) SEGURO (identidad)

Y, AHORA MISMO, (reafirma el presente)

ME ESTOY COMUNICANDO (presente continuo) EFECTIVAMENTE (adverbio empoderante)

CON LOS DEMÁS Y LO ESTOY DISFRUTANDO (presente continuo)

ENORMEMENTE (adverbio empoderante)

Nuestra estructura lingüística recomendable, entonces, queda así:

YO SOY INCREIBLEMENTE SEGURO Y, AHORA MISMO,

ME ESTOY COMUNICANDO CON LOS DEMÁS EFECTIVAMENTE Y

LO ESTOY DISFRUTANDO ENORMEMENTE.

A partir de este ejemplo, puedes diseñar las estructuras lingüísticas que consideres importantes para propulsar tu Diálogo Interno; consecuentemente, tu proyección en los diferentes entornos en donde influyes cotidianamente.

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CAPÍTULO III

l

os

a

tributos

del

l

enGuaje

Nuestro lenguaje determina nuestra

experiencia interna y con ello, la

proyección integral de nuestro ser;

definiendo nuestra calidad de vida.

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Alguna vez te has preguntado ¿Cómo sería tu calidad de vida si tuvieras las estrategias adecuadas para comunicarte contigo mismo y con los demás, de

manera poderosa y asertiva?

Frecuentemente en mis entrenamientos, suelo recordarles a mis asistentes lo siguiente:

La calidad de nuestra vida, está determinada por la calidad de nuestra comunicación.

Esa comunicación tiene que ver, desde luego, con nuestro Diálogo Interno y con las estructuras lingüísticas que ocupamos, propiciando simultáneamente Estados

Internos y respuestas o reacciones de nuestro entorno. La PNL estudia precisamente, cómo se da esta relación entre nuestro Lenguaje y los Estados Internos que propicia.

En ese sentido el Lenguaje, tiene rasgos y características fundamentales que denominamos: ATRIBUTOS DEL LENGUAJE y son los siguientes:

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El lenguaje propicia imágenes, sonidos y sensaciones.

Si menciono la palabra: MANZANA, automáticamente propicio en ti determinadas escenas; quizá recuerdes esa fruta preferida de tu infancia; probablemente a otra persona, la lleve al Génesis y la ponga en contacto con esa historia bíblica (por si no lo recuerdas, me refiero a la manzana que “dicen que” se comió Eva… ¿ya?)

Y así sucede prácticamente con todos los fonemas, palabras o expresiones y esto, se debe a que el lenguaje no es más que un mapa del suceso; un mapa de lo que está pasando. Esto me recuerda una presuposición de la PNL:

El mapa, no es el territorio

Esto significa que cada persona genera una representación interna muy particular, que tiene que ver con “su representación” y, esa representación, solo es eso, y no precisamente la realidad.

El lenguaje instala programas

Si partimos de la presuposición de que nuestra mente inconsciente no distingue la diferencia entre lo real y lo irreal, comprenderemos que a través de nuestra historia, hemos venido registrando información que a su vez, conforman programas que nos habilitan o nos deshabilitan; nos empoderan o nos limitan; nos propulsan o nos atoran; constituyendo así, la raíz de nuestra proyección.

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El lenguaje genera estados emocionales

Es curioso darnos cuenta cómo el ser humano responde automáticamente a diferentes estímulos externos y en especial, a los fonemas que sin duda alguna, representan un anclaje auditivo, propiciando inmediatamente emociones diversas.

El lenguaje influye en nuestro campo energético y en nuestra fisiología.

El poder de las palabras es un aspecto que ya nuestros antepasados, en las diferentes culturas, en diferentes latitudes y en diferentes épocas, consideraban como algo fundamental. Recuerda que las vibraciones que producen las palabras, están impactando permanentemente en nosotros y en los demás ya que, a través de ellas, liberamos energía, la cual tiene un efecto inmediato en nuestro cuerpo y en el de los demás.

De acuerdo con lo planteado, la evidencia que puedes encontrar acerca del impacto que tiene el Lenguaje en ti, es la verbalización que haces de tu Diálogo Interno ¡vamos! Cuando expresas en voz alta, aunque para ti mismo, ese Diálogo Interno que recurrentemente forma parte importante de los monólogos que están determinando tu proyección y resultados. De esta verbalización, derivan expresiones como las siguientes:

PROGRAMACIONES PROACTIVAS Tengo el control de mi vida!

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¡El entorno en donde vivo, es muy seguro! ¡Concluyo todo lo que empiezo! ¡Me considero muy hábil para el deporte! ¡La mayoría de la gente, es digna de mi confianza!

¡Puedo resolver todo tipo de situaciones! ¡Soy bien aceptado entre los demás! ¡La mayoría de las cosas que hago, las realizo

con facilidad!

PROGRAMACIONES REACTIVAS Soy torpe por naturaleza.

Tengo problemas con el dinero. Nunca puedo confiar en los demás.

No soy atractivo.

Me siento marginado en los grupos. Soy víctima de las circunstancias. Soy un desastre; estropeo todo lo que intento. Casi siempre estoy preocupado por caer enfermo.

Mi impulsividad, me domina.

Recién empezaba esta maravillosa aventura compartiendo los beneficios de la Programación Neurolingüística, frecuentemente decía que en la vida de toda persona, existen momentos mágicos; esto tenía sentido para la mayoría de los participantes quienes, a los comentarios, agregaban lo siguiente: “efectivamente,

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gradué, fue un momento mágico”; “cuando me casé, fue un momento mágico”. Era muy raro, pero sí había quien se atrevía a decirlo; en fin, mencionaban una gran cantidad de ejemplos.

Después que me certifiqué como Design Human Enginner, empecé a integrar algunos elementos de DHE (Ingeniería del Diseño Humano) a mis entrenamientos. Compartía con los asistentes la idea y la presuposición, de que la vida puede ser un encadenamiento permanente de

momentos mágicos. Naturalmente, esto llamó la atención de manera muy especial, ya que generó incertidumbres y prejuicios al respecto.

DHE es la tecnología que representa, en algún sentido, el paso evolutivo de la Programación Neurolingüística, básicamente, entre otros aspectos, se propone diseñar, construir y definir nuevas estructuras internas; nuevas estrategias mentales-emocionales dentro del individuo, generando la posibilidad de producir resultados extraordinarios.

Basado en el aprendizaje obtenido en aquella certificación, compartía esta increíble posibilidad de rediseñar nuestras representaciones mentales, partiendo de presuposiciones poderosas con el objetivo de crear nuevas percepciones de uno mismo y con ello, del entorno.

Sorpresivamente, en una de esas primeras experiencias, y después de haber aseverado que:

¡La vida puede ser un encadenamiento permanente de momentos mágicos!

…una participante, que había seguido con atención todo el desarrollo del entrenamiento, levantó la mano

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y, dibujado en su semblante un gesto de incertidumbre, vacío y confusión, comentó:

_ Todo lo que estás diciendo, me parece muy interesante y nuevo para mí, pero ¿qué me puedes decir ante lo que ahora me pasa? ¡Mi hijo, de tan solo quince años, falleció hace un mes en un accidente! Dime; ¿también ese momento que pasé, puede ser un momento mágico?

Como te puedes imaginar, la respuesta no verbal del grupo, fue muy expresiva, ya que se sorprendieron ante tan inesperada intervención.

Después del silencio que se propició, le respondí:

_ El que podamos concebir ese momento que refieres como un momento mágico o no, depende de la plataforma, de la presuposición que tomes como pauta; es decir, del significado que le asignes a ese acontecimiento, al acontecimiento de la muerte.

En el inconsciente colectivo de la mayoría de los mexicanos -y también de otros países -el fenómeno de la muerte física de un ser querido, está acompañado de ciertas experiencias y, de manera muy específica, está acompañado de ciertas reacciones que se traducen en expresiones como:

Pérdida, sufrimiento, abandono, frustración, ira, soledad, injusticia, desolación, depresión, no aceptación, reclamo,

impotencia, tristeza, llanto.

Lo anterior, es la perspectiva convencional, lo que es común, esperado y recurrente que suceda; es más, podríamos decir que estamos programados para reaccionar así. Por supuesto que desde esta plataforma, no podemos

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hablar de que éste sea un momento mágico ya que entre otros aspectos, estos fonemas generan inmediatamente EMOCIONES LIMITANTES.

¡Atención!

¿Qué pasaría si partiéramos de otra presuposición, como la siguiente?

Elementalmente, somos seres espirituales viviendo una experiencia humana, por ahora.

Lógicamente, al partir de esta otra premisa, la perspectiva ante dicho acontecimiento tiende a modificarse, generando otra experiencia interna, evidenciada en estas palabras:

TRASCENDENCIA, EVOLUCIÓN, PAZ, INFINITUD, ETERNIDAD, DESCANSO, TRANQUILIDAD, CAMBIO,

TRANSICIÓN, ACEPTACIÓN.

Te invito a que repases en silencio estas palabras, permitiéndote ser consciente de las emociones que te están generando.

¿Ya te diste cuenta que el lenguaje modifica tu experiencia interna y con ello, te genera emociones?

Como lo puedes intuir, para implementar una nueva cultura de comunicación, es imprescindible contar con nuevas formas o estrategias para dirigir el lenguaje proactivamente hacia lo que realmente quieres; en este sentido, la Programación Neurolingüística nos habilita de manera práctica y sencilla, a través del Metamodelo.

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con este mundo mágico de la comunicación, es descubrir como funcionan las estructuras lingüísticas que a diario ocupamos y la forma en que impactan, en la mayoría de las veces inconscientemente en las respuestas que generamos en nuestra cotidianeidad. Es impresionante darse cuenta cómo las emociones se traducen en un lenguaje concreto y cómo finalmente, éste define la calidad de nuestra comunicación.

Es muy posible que algunas situaciones de inhabilidad que se presentan, estén relacionadas con la forma en que te estás comunicando contigo y con los demás; es por eso que repetidamente, lo comento en diferentes foros y en diferentes experiencias de aprendizaje que definitivamente, uno es lo que comunica.

Referencias

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