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LECCIÓN
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Cuestiones Básicas
Dios y el enigma del sufrimiento humano
“Lo que les voy a comunicar es muy serio y doloroso; deseo que lo tomen con valor”, dijo el médico a la pareja, “las pruebas especiales del laboratorio confirman nuestras sospechas: Luis... usted tiene SIDA”. Un frío de muerte recorrió todo el cuerpo de Luis y Martha al oír la terrible noticia. Las palabras del médico terminaron con semanas de inquietud y espera, para dar paso a meses de angustiosa lucha contra la enfermedad que iba minando lenta pero seguramente las fuerzas de Luis. Él había sido siempre un esposo fiel, cariñoso y responsable. Había adquirido la enfermedad con instrumentos contaminados en un laboratorio clínico. La familia tuvo que arrostrar el prejuicio de quienes se retiraban horrorizados al saber que Luis estaba enfermo de SIDA. Después de año y medio de incontables horas de angustia, dolor y temores, Luis murió dejando a Martha y dos pequeños en la orfandad. Aun después de la muerte de su esposo, Martha continuó su lucha con la incertidumbre de saber si ella o sus hijos quedaron afectados por el virus. Muchas veces Martha se preguntaba: ¿Por qué tuvo que ser mi esposo el que muriera de SIDA? ¿Por qué tendré que pasar por todo esto?
El sufrimiento humano ha preocupado a muchos pensadores y filósofos a lo largo de la historia. Muchos han tratado de resolver este enigma por medio de la filosofía. Otros tratan de resolverlo negando la existencia de Dios. Otros se concretan a encoger los hombros y decir que este es un asunto que no vale la pena considerar por que no tiene solución. El propósito de esta serie de temas es considerar lo que la Palabra de Dios dice en torno al problema del sufrimiento,
y a la solución divina para el mismo.
EL CARÁCTER Y GOBIERNO DE DIOS
Antes de entrar en el estudio de este apasionante tema, es necesario que establezcamos ciertos aspectos que van a servirnos como base para entender lo que dice la Escritura acerca de este asunto.
El Drama de la Redención
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El carácter de Dios
El primer aspecto a considerar es acerca de Dios y su carácter. La Biblia nos enseña que Dios es amor (1 Juan 4:8), y que todo lo que hace “es perfecto, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; es justo y recto” (Deut. 32:4). Todo lo que Dios creó era “bueno en gran manera” (Gén. 1:31). Además el apóstol Santiago afirma que “toda buena dádiva, y todo don perfecto desciende” de Dios (Sant. 1:17) y que Dios “no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie” (Sant. 1:13). Por lo tanto, los pensamientos de Dios “son de paz, y no de mal” (Jer. 29:11). Sólo cosas buenas se pueden esperar de Dios y “sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Rom. 8:28). Sin embargo, esta verdad ha sido cuestionada por muchos que dicen: Si sólo el bien se puede esperar de Dios, ¿cómo puede un Dios que es todo amor, permitir que los seres humanos sufran dolor, miseria y muerte?
La soberanía de Dios
Esto hace necesario entender otro aspecto acerca de Dios: su soberanía. Dios como soberano dirige el universo. Todas las cosas existen y subsisten por su poder (Col. 1:16-17). También él es soberano aquí en la tierra. El profeta Daniel afirmó que “él quita reyes, y pone reyes” (Dan. 2:21). Además San Pablo nos dice que “no hay autoridades sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas” (Rom. 13:1).
Tal vez usted responda con otra pregunta: si Dios es soberano, ¿por qué entonces existen la injusticia, y el pecado? ¿Por qué Dios no termina con toda la maldad? Para contestar a esta pregunta, es necesario entender otro aspecto: la libertad o el libre albedrío.
¿Qué quiero decir con esto? Dios, quien tiene una ley santa, justa, y buena (Rom. 7:12), desea que todos los seres inteligentes le rindan un servicio que nace del amor, la comprensión y el aprecio de su propio carácter. No halla placer en una obediencia forzada, por eso ha dado una prerrogativa a sus criaturas inteligentes: la libertad de elección o libre albedrío (en la siguiente lección se considerará mas detalladamente este tema). Por seres inteligentes, se puede entender a toda criatura creada por Dios, dotada de voluntad, sentimientos y personalidad, ya sean ángeles, seres de otros mundos o seres humanos.
Dios decidió dar a todos los seres inteligentes la oportunidad de escoger entre el bien y el mal; sin embargo, les advirtió de las terribles consecuencias de escoger el mal. De las palabras dichas al hombre cuando fue creado, podemos deducir su trato con todos los seres inteligentes en el universo: “De todo árbol del huerto podrás comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; por que el día que de él comieres, ciertamente morirás” (Gén. 2:16, 17). Aunque nos da la libertad de elegir libremente, Dios nos anima a escoger el bien: “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días” (Deut. 30:19, 20). Al fin del tiempo, en el juicio final, Dios “traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala” (Ecl. 12:14), entonces nos juzgará por el buen o mal uso que hayamos hecho de nuestro libre albedrío.
El gobierno de Dios
En su trato con los seres inteligentes, Dios revela dos atributos básicos en su carácter: amor y santidad. El amor es el atributo divino que lo mueve a relacionarse con todos los seres
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El Carácter y Gobierno Divinos
inteligentes y a gobernar el universo sobre una base de justicia. El amor tiene dos dimensiones: el amor a Dios y el amor al prójimo (Mat. 22:36-40). Por eso es que el amor es el cumplimiento de la ley de Dios (Rom. 13:10). La santidad es una manifestación del carácter divino que demanda pureza y absoluta separación de lo malo. Desde la eternidad, Dios ha gobernado al universo sobre esta base de amor y santidad, pues la ley de Dios es un trasunto de su propio carácter que es amor y santidad, y en Dios “no hay mudanza, ni sombra de variación” (Sant. 1:17). De la misma manera, Dios requiere que todos los seres inteligentes, al relacionarnos con él, lo hagamos sobre la misma base, porque al hacerlo se promueve el bienestar y la felicidad de todo el universo.
Mientras todos los seres inteligentes reconocieron la lealtad del amor, hubo perfecta armonía en el universo de Dios. Cumplir los designios del Creador era el gozo de las huestes celestiales y de los seres inteligentes de los mundos creados. No había nota discordante que perturbara las armonías celestiales.
En conclusión, podemos decir que un Dios bueno y amante rige soberanamente el universo con leyes justas, santas y buenas para que sus hijos gocen de paz, armonía y felicidad. Pero en su anhelo de hacerlos felices, quiso compartir con esos hijos inteligentes la libertad de elección, de servirle o no, de hacer el bien o hacer el mal; sin dejar por ello de advertirles acerca de las consecuencias funestas que traería la desobediencia a sus leyes. ¿Cómo surgió pues, el pecado, el dolor, la muerte y el sufrimiento? Este es el siguiente punto a considerar.
PREGUNTAS PARA ANALIZAR Y DISCUTIR DE LA LECCIÓN 1
1. ¿Qué rasgos del carácter de Dios considera usted los más importantes y por qué? 2. ¿Si Dios sabía que el libre albedrío iba a ser mal usado, por qué decidió
dárselo a los seres inteligentes del universo?
3. ¿Qué relación tiene el libre albedrío con la soberanía divina? 4. ¿Qué relación tienen el amor y la santidad con el carácter de Dios? 5. ¿Sobre qué bases gobierna Dios a los seres inteligentes?
BOSQUEJO DE LA LECCIÓN DIOS SU CARÁCTER Y SU GOBIERNO
SU PERSONA:
Un sólo Dios = Son tres personas divinas: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.
SU CARÁCTER: Sus atributos : No-comunicables Omnipresencia (Sal. 139:7-12) Omnisciencia (1 Juan 3:20) Omnipotencia (Apoc. 19:6) Inmutabilidad (Mal. 3:6)
El Drama de la Redención
4 Eternidad (Sal. 90:1-2) Comunicables Amor (1 Juan 4:8) Bondad (Sant. 1:17) Santidad (1 Ped. 1:16) Perfección (Mat. 5:48) EL GOBIERNO DE DIOS: Dios y el universoDios creó el universo y todo lo que existe (Gén. 1:1; Heb. 1:1).
Dios y su gobierno
Dios gobierna el universo por medio de leyes:
1. Naturales (físicas, químicas, astronómicas, etc.). 2. Morales (los Diez Mandamientos).
Su voluntad se revela en sus obras de:
1. Creación. Él creó los cielos y la tierra y todo lo visible e invisible (Col. 1:16). 2. Sustentación. “Él sustenta todas las cosas con la palabra de su poder” (Heb. 1:3). 3. Predestinación . “Nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos” (Efe. 1:5). 4. Redención. Los seres humanos tenemos “redención por su sangre” (Efe. 1:7). 5. Restauración . Después de que el problema del pecado sea resuelto, Dios hará “nuevas
todas las cosas” (Apoc. 21:5).
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