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Política pública laboral y perspectiva de género en el Distrito Federal

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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA l\-fETROPOLITANA

UNIDAD ALCAPOTZALCO

DIVISiÓN DE CIENCIAS SOCIALES Y lIUMANIDAOfi:S

AREA O~~ CONCENTRACiÓN: SOClOWGíA POLÍTICA

ASESOR: OSCAR CUELLAR

POLíTICA PÚBLICA LABORAl. Y PERSPECTIVA DE GÉNERO EN EL DISTRITO FEDERAL

TRABAJO TERMINAL PARA OBTENER LA LICENCIATURA El"l SOCIOLOGíA QUE PRF..sENT A : MIJÑOZ RAMíR.~Z PEDRO ANTONIO

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INDIO;

INTRODUCCiÓN

CAPíTULO I . ANTECEDENTES HISTORICOS

CAPíTULO JJ • LAS TRABAJADORAS

CAPÍnJLO 1II • UNA PROPIEDAD SOCIAL LlBERADA POTENCIACIÓN DE SU FUNCIÓN SEXUAL Y DETERiORO PROGRESIVO DE SU FUNCIÓN REPRODlJC'IlVA CONCLUSIONES BIBUOGRAFÍA

ANEXOS

2 Páginll 3 Página 5 Página 41 Página 58 Página 66 Página 71 Página 77

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INTRODUCCION

Fenómenos como el hostigaITÚento sexual en el trabajo y los llamados despidos por embarazos, han cobrado especial inten:s para sindicatos, gobiernos, empresarios, partidos políticos, y grupos feministas, quienes coinciden en que tajes fenómenos son producto de relaciones desiguales entre hombres y mujeres, constituyen una problemática específica de las trabajadoras y por ello, necesariamente se pueden resolver a partir de una perspectiva de genero, que ha sido incorporada por el gobierno mexicano (desde 1995), de forma gradual, a sus politicas públicas y programas, en razón de sus compromisos comerciales con otros gobiernos (ver apartado 1 J).

La politica pública laboral en el D,F., plantea la mencionada problemática con cierto distanciamiento de las clásicas reivindicaciones de la población trabajadora, de tal manera que esta sostenga como una serie de demandas genéricas (contra el hostigamiento sexual en el trabajo y a favor de Jos derechos reproductivos) y no de clase.

¿ Por que la política pública laboral desarticula las demandas de género a las de clase?

La politica pública laboral está utilizando parte del conocimientos y saberes de una vertiente del feminismo llamado liberal como discurso oficial para conformar un modelo neocorporativo de relaciones laborales y sindica/es asegurando la implantación de una nueva normatividad laboral que dé formalidad jurídica a una nueva cultura laboral , donde la participación de las trabajadoras es fundamental económica, politica, social y culturalmente

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Los cambios de valores .Y de estructura rel¡u;ional no se modificarían, al contrario se enfatizarían aun

mas

en las prácticas colectivas. En ese sentido, la politica pública laboral, sentaria las bases de legitimación para que las trabajadoras se constitu~eran ~n sujetos de obligaciones bajo la tutela del estado, suponiendo con ello una liberación del ámbito doméstico, que se evidencia como el reforzamiento " de una política sexual que funciona corno mecanismo de control y regulación de la sexualidad para definir lo. espacios, las conductas y las reladones entre los individuos" (ver EIsa Muñiz. apartado 2.2 ).

Uno de los objetivos del presente trabajo, consiste en presentar un esbozo del escenario que se está conformando en cuanto a la problemática mencionada anteriormente y algunos de los actores que participan en él

Un segundo objetivo consiste en dejar claro que los significados y prácticas de la población trabajadora no van a ser erradicados sino contenidos por la regulación laboral, a medida que está se constituya en un hecho. En tal sentido se aborda el análisis de la problemática y se concluye que las regulaciones pretendidas se focal izan a la prevención de rnfennedades de transmisión sexual y embarazos no deseados (prevenir un problema de salud pública ), disminuir las tasas de natalidad (un problema demognifico). Después de 25 aftos de políticas

de control natal, México dejó de ser el país con 12 nacimientos por minuto, p:ua registrar 4 en la actualidad - CONAPO ) y evitar la pérdida de horas trabajo pMa \as empresas reteniendo a una mano de obra muy barata .

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l.-ANTECEDENTES HISTÓRICOS RECIENTES.

1.1 POLÍTICA PÚBLICA LABORAL

La política pública laboral a.ctual para el Distrito Federal incluye dentro de sus estrategias de acción. la defensa de los derechos reproductivos y la lucha contra la violencia serual, principalmente el hostigamiento sexual.

La maternidad resulta de gran importancia. Existe incumplimiento con respecto a lo que formalmente queda establecido dentro la Ley Federal del Trabajo como garantia de protección a la maternidad, ya que, se ha observado en los centros de trabajo una práctica recurrente de despidos injustificados que se han denominado despidos por embarazo dado el estado de gravidez de las trabajadoras al ser despedidas o .. invitadas .. a renunciar de la empresa

Por tal razón la Subdirección de Mujeres y Menores en el Trabajo de la Dirección General del Trabajo y Previsión Social, haciendo énfasis en la carencia de mecanismos regulatorios de las relaciones entre la patronal y las trabajadoras que son madres, propone además elaborar U1I Código Laboral y un Código Procesal de trabajo de forma separada, además de

la creación de tribunales especializados para la procuración de justicia laboral dentro del Poder Judicial, que garantice la protección a la maternidad ..

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La

Subdirección de Mujeres y Menores en el Trabajo, reconoce Que tanto los despidos por embarazo como las pruebas de ingravidez son practicas laborales discriminatorias no prohibitivas o contempladas por la Ley Federal del Trabajo ( LFT); sin embargo, se insertan en un marco regulatorio más amplio: el de los derechos humanos y desde luego, el propio derecho mexicano.

De ahí que la referencia obligada para reconocer a tales practicas como discriminatorias y en consecuencia atentatoria contra las trabajadoras sea el artículo 4°. Constitucional Que a la letra dice "Los derechos reproductivos se refieren a la bllertad que deben tener todas las personas para decidir libre y responsablemente el número y espaciamiento de sus hijos, y disponer de la información, la educación, y los medios para ello".

Por otra parte, la política pública laboral en materia de seguridad e higiene en el trabajo, promovida por la Dirección General del Trabajo y Previsión Social, la Subdirección de Mujeres)' Menores en el Trabajo, la Dirección Local de Inspección en el Trabajo (D1LT), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Sistema de CIAMS (~MUJER), y recientemente las UA VI 'S (Unidad de Atención a la Violencia Intra familiar), busca incorporar d delito de hostigamiento sexual como riesgo de trabajo por el ambiente hostil que genera, al Reglamento Federal de Seguridad, Higiene y Medio Ambiente de Trabajo. Una vez fundamentado en la norma se constituiría en la base legal para establecer reglamentos al interior de los centros de trabajo, inclusión de cláusulas en los contratos colectivos de trabajo y en los códigos de conducta que permitan tomar medidas de

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prevención y sanción contra el hostigador. Es decir, códigos éticos o de conducta como los que existen en empresas canadienses o estadounidenses.

A la par, la Procuraduria de la Defensa del Trabajo del Distrito Federal, conjuntamente con la Dirección General del Trabajo y Previsión Social, se divide para crear la Subprocuraduria de Atención a Mujeres. La finalidad que esta persigue se centra en la necesidad de reconocer en primer lugar, la existencia de una problemática específica de las trabajadoras, señalando que el hostigamiento sexual en el trabajo y los despidos por embarazo, son fenómenos y/o prácticas recurrentes en nuestra sociedad, derivados de las diferencias geoencas entre hombres y mujeres.

Tanto la elaboración de códigos de conducta al interior de los centros de trabajo, como la creación de una Procuraduria Local para la defensa de la mujer trabajadora, especializado en la problemática de género (en este caso la Subprocuraduría de Atención a Mujeres que surge a partir de mayo del 2000 durante el gobierno de Rosario Robles ), son el resultado de las propuestas de política pública que incluyó el Seminario Internacional Sobre Hostigamiento Sexual en el trabajo # y que obedecen a los acuerdos internacionales en materia laboral que el gobierno mexicano tiene con Canadá y Estados Unidos principalmente.

El primer problema al que se enfrenta la política pública laboral actual es el de la inexistencia de los despidos por embarazo jurídicamente. Habría que definir en consecuellCÍa qué es y

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bajo qué condiciones se presenta. Segundo, el reconocimiento expreso tanto de la patronal,

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las propias trabajadoras, los sindicatos y en general los actores que de alguna u otra manera se vieran involucrados. En este sentido el interés político que tiene para el gobierno mexicano la problemática especíñca de las mujeres no es gratuito debido a que de los 97.4 millones de personas en el país, la mayoría pertenece al sexo femenino ,51.3% son mujeres y 48.7% hombres. El 50% de la población es menor de 22 años, lo que significa que la otra parte se encuentra en edad reproductiva y en demanda de empleos.

Además, de 1990 a la fecha los hogares con mujeres jefas de familia van ga..'Wtdo terreno ya que se incrementaron al 20.6% cuando en aquella época era 17.3%.Con respecto a las estadísticas del suicidio, contrario a lo que se pudiera suponer, son las mujeres las que,en su mayoría, han optado por el camino del suicidio en México: Tan sólo en intentos de quitarse la vida, en 1990 se registraron 144 casos en total (61 de hombres y 83 de mujeres)Para 1999 las estadisticas se dispararon a 417 reportes (158 hombres contra 259 mujeres), que incluso aumentaron a partir de la crisis económica de 1995 . I

Para el presidente Vicente Fox la equidad de género es un indicador del desarrollo de un país y por eUo se crea el Instituto Nacional de.la Mujer , inaugurándolo en una fecha signiñcativa el 8 de marzo del 2001, Dia Internacional de la Mujer. Nombrando como presidenta de dicho Instituto a Patricia Espinosa Torres, quien destacó que al apoyar el movimiento femenil no solamente se está considerando a las mujeres, sino también a todos los grupos desprotegidos del país, incluso como una deferencia a los mismus hombres en

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busca de la igualdad de derechos y de oportunidades en todos los sentidos( los ingresos globales de las mujeres son 35% menores a la de los hombres).

El primer mandatario califica como una practica infame el despido o la Ilo-contratación de las mujeres embarazadas y advierte que la solicitud de certificado de ingravidez en el régimen laboral por ningún motivo debera solicitarse en las dependenC:2s de gobierno y resalta que la Constitución y la LFT establecen los mismos derechos para hombres y

mujeres, "pero en muchos lugares encuentran pretextos para violarla y pollen en juego todo tipo de mañas para no cumplir sus disposiciones" (Meza, Laura. " Todo el peso de la ley a quien despida mujeres embarazadas",Ovaciones:2001;6)

Si a todo lo anterior agregamos la escasa o nula flexibilidad de los horarios de trabajo (en ocasiones hay que rolar tumos), insuficiencia o inexistencia de gua~erias , lo que imposibilita a las mujeres el ocupar cargos de mayor responsabilidad o de decisión, ademils de que las obligaciones del hogar carecen C:e una remuneración, las mujeres todavia tienen un largo camino por recorrer.

1.2- FEMINISMO A LA MEXICANA

El feminismo es un movimiento social que ha surgido en diferentes coyunturas históricas del desarrollo del capitalismo, por lo general, en momentos de crisis soci:ú volvió a resurgir hacia mediados de la década de 1960 en los paises occidentales avanzados y se extendió a los paises latinoamericanos. Como movimiento social reivindica la condicion humana de la

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mUJer, igual Y diferente a la del varón. Igual, en tanto que como mujeres y varones nos corresponde el goce de los mismos derechos humanos: a la vida, a la libertad de expresión, del pensamiento, de reunión, de circulación, al trabajo, a la educación, etc. Diferente, en tanto la mujer es la gesta y pare el fruto de la concepción humana.

Las demandas de género del feminismo, son sin duda resultado de una lucha que se ha ido universalizando a medida que se reconoce un modelo de relaciones humanas que excluyen a las mujeres y limita su campo de acción laboral. Cabe destacar que si bien, la construcción cultural de géneros y su asignación detenninada a partir de caracteristicas del orden biológico, específicamente genital, afectan a uno y otro sexo, son las mujeres quienes en su condición femenina, han explorado y descrito las formas y fines que los patrones culturales establecen a la hora de la interacción social.

El movimiento de mujeres o feminista es diverso, ha elaborado tres líneas de reflexión principales:

El feminismo liberal, históricamente reivindicó y organizó a las mUjeres en tomo a la cuestión de género: el trabajo doméstico, la educación de los niños como actividad exclusiva de las mujeres, el consumismo, la violencia pública y privada y los abusos en el ámbito laboral. Este feminismo en los setentas, llevó a algunas mujeres a ocupar cargos de dirección y toma de decisiones, la legalización del aborto y a eliminar las discriminaciones legales y administrativas contra las mujeres. Feminismo refonnista o feminismo burgués, es otra forma de llamar al feminismo liberal, porque considera que las transfonnaciones globales de

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una sociedad deben realizarse por medio de reformas graduales aparejadas a la realidad existente (Ver Ritzer, \993: 388-39\).

El feminismo radical desarrolló líneas de investigación y reflexión con respecto a la mujer y lo femenino desde el propio punto de vista de las mujeres: Lo.~ temas de debate, análisis, movilización, y acción eran: el aborto, la matemidad, el lesbianismo, (a violencia, la pomografia, la prostitución. Este feminismo es una escisión de los movimientos y grupos de izquierda como el feminismo socialista.

El feminismo socialista reivindica un enfoque teórico, las principales Iúpótesis del marxismo que explican, por qué existen burgueses y proletarios, por qué unos detentan d poder y las mayorías están sometidas y explotadas, pero no dicen por qué la subordinación de la mujer al varón en todas las clases sociales y en la sociedad en su conjunto._ Los temas más desarrollados por este feminismo son el trabajo doméstico, la participación femenina en la economia y el empleo femenino, y lo más importante, los procesos de reproducción de las desigualdades sociales, lo cual llevó a estas feministas a establecer alianzas con los hombres.

Nos interesa rescatar la postura del feminismo reformista porque la incorporación de la perspectiva de género para elaborar políticas públicas en la Ciudad de México, parte de la desventaja social (de género) de las mujeres para acceder a una política social bajo el

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En este apartado veremos que las demandas de género del movimiento feminista (sin ser un movimiento masivo) a panir de la década de los ochenta en México, constituyen la materia prima de la política pública laboral actual, para describir la problemática de las trabajadoras referida a su salud laboral, y la limitación de la normatividad y leyes derivadas de la misma, y su incumplimiento. Observaremos además que, las coordenadas género-clase fraccionan la lucha de las mujeres, al quedar subordinadas las demandas de clase a las de género en la IV Conferencia Mundial de la Mujer celebrada en 1995.

Para 1980 en México, después de haberse desmembrado las instancias frentistas: Coalición de Mujeres y Frente Nacional de Liberación de la Mujer, se gesta una reunión masiva y nacional con una composición netamente popular que recupera el discurso reflexivo del feminismo.

El Primer Encuentro Nacional de Mujeres realizado en el Distrito federal en noviembre de ese año duró tres dias y a él asistieron quinientas mujeres comprometidas con sus barrios, sindicatos, comunidades rurales, organizaciones independientes del estado, afiliadas a la izquierda. Como respuesta a la crisis económica de los setenta y ante los estragos de la década negra que comenzó en 1982, se construyeron grandes frentes populares.

El encuentro rompió con la tradición política de la izquierda mexicana, ya que incluyó los conflictos de género en la vida cotidiana como espacios de la lucha política, mismos que habian estado incluidos en el terreno de la lucha de clases. Se abordaron temas como la

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familia, sexualidad, doble jornada y participación política de la mujer_ El movimiento tomó vigor nuevamente dunmte la segunda mitad de los ochentas_

A pesar de la diversidad de problemas expuestos, la reunión permitió la creación de lazos de identidad general y sectorial que delinearon los ejes de discusión, análisis y organización sobre los que se apoyaría el naciente movimientos: "la opresión vivida en el mundo privado, donde la condición de madres y amas de casa "homogeneizaba" al conjunto" (Espinoza; 1993: 12) y las relaciones asimétricas de género.

"Si en los años setenta, núcleos reducidos de una clase media ilustrada imbuidos de un espiritu casi terapéutico sensibilizaron a la sociedad al incorporar la vida privada al ámbito de la política; en la primera mitad de los ochenta, militantes de movimientos de "clase" participaron masivamente en la construcción de un feminismo popular e intentaron incorporar la problemática de género a la lucha general de los explotados. Aún cuando la "lucha de clases" comenzó a adquirir una dimensión de género y el feminismo se eruiqueció con una dimensión socio-política concreta que no tuvo en los setenta, los procesos no fueron complementarios sino cargados de contradicciones: la composición social, la problematica de género-clase, los puntos de partida y la perspectiva política de las feministas y de las mujeres de sectores populares mostraron contenidos y enfoques distintos que se tradujeron también en desencuentros y ritmos de desarrollo diferentes" (Idern).

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Por ejemplo: mujeres de sectores populares tenian la idea de que las feministas no estaban comprometidas en la búsqueda de una sociedad para todos, ya que anteponian sus intereses de la relación con sus organizaciones de clase y ponian en segundo pllll\o SU5 alianzas de

género. Muchos compañeros de vida, de trabajo o de lucha e incluso muj.:res, se opusieron a la lucha de género

La corriente popular del movimiento feminista se desenvolvió en medio de una tensa relación entre su conciencia de clase y su conciencia de género: ante las organizaciones populares las mujeres aparecieron como feministas; pero frente a las fernirust'lS su origen de clase las excluía. El problema durante la segunda mitad de los ochenta era ~incular la lucha de los oprimidos y la lucha de género.

A raíz del terremoto de 1985 la sociedad mexicana comenzó a construir nuevas vias y formas de participación Sal.: a la luz las condiciones de trabajo y explotación a que fueron sujetas las costureras hasta entonces; se crea el sindicato" 19 de Septiembre", ello obligó a integrar bajo un rolo proceso la resolución de los problemas de las costureras tanto al nivel de la esfera genérica, como de la esfera laboral; poruendo de marufiesto que al femirusmo se le pueden dar distintos significados, pero que al asumirlo como cuestionador de las relaciones de poder y opresión obliga a reconocer su carácter democrático y su potencial critico constructivo.

La agudización de la crisis y la disminución de subsidios fortalecen la lucha rei~indicativa del género, las mujeres camp.:sinas exigen al Estado, apoyo para impulsar proyectos

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productivos, unidades agrícolas de la mujer, molinos de nixtamal, explotaciones avicolas. Las mujeres pobres de la ciudad participan en proyectos de salud comunitaria y de nutrición; las maestras se manifiestan como trabajadoras, denuncian el charrismo sindical; se crea la Red Contra la Violencia y por los Derechos de la Mujer, la lucha contra la violencia es uno de los ejes unificadores del movimiento; para 1990 se presenta ante la Cámara de Diputados, el proyecto elaborado por las feministas de 1979 (Convención sobre las formas de discriminación contra la mujer-ONU); se constituye el frente por la Maternidad Libre y Voluntaria.

La vertiente popular del movimiento ha suavizado su postlll1l hacia las demandas de género; el saldo político e ideológico de las mujeres de sectores populares, es mucho más amplio; han creado espacios para la reflexión de las cuestiones de género; buscan nueyas formas de acción y participación a raíz de la coyuntura de 1985 y 1988 (elecciones), mientras que la sociedad comienza un proceso de politización diversa.

Antes y después de las elecciones presidenciales, las mujeres comenzaron a manifestarse como ciudadanas, surge el Frente de Mujeres en Lucha por la Democracia (integrado por feministas, intelectuales, profesionistas y mujeres de organizaciones democráticas) que deciden negociar con el poder político las demandas del movimiento.

Se formó también la Coordinadora Benita Galeana que definió tres ejes de lucha. democracia. contra la violencia hacia las mujeres y por el derecho a la vida; en 1990 se forma la Coordinadora Feminista del Distrito Federal, que pretende desde una postura de

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género, contribuir a la transición a la democracia (grosso modo la transición consiste en pasar de un régimen autoritario a otro que no lo es, y tiene dos valores fundamentales en su discurso: tolerancia y pluralidad). A partir del 88 el eje del movimiento es el debate sobre el feminismo y democracia relativo a políticas públicas.

La posición actual del movimiento feminista en Mé1Óco está vinculado a los acuerdos de la IV Conferencia Mundial de la Mujer en Beijing China que reunió a más de 30000 mujeres de todo el mundo. Donde cuatro fueron los acuerdos básicos:

l. - Tomar medidas y acciones concretas para romper todas las barreras discriminatorias y que garanticen el acceso a la educación y a la capacitación, asegwando la igualdad de oportunidades para la entrada y el ascenso en todas las esferas de la vida productiva de los países.

2.- Respeto a los derechos laborales conquistados, sobre todo ante la intemacionalización del capital

3 - El reconocimiento cualitativo y cuantitativo del trabajo doméstico y no remunerado de las mujeres

4.- Legislar y diseñar politicas públicas que aseguren una distribución equitativa de las responsabilidades familiares, asi como evitar cualquier discriminación por las funciones reproductivas.

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Así, observamos que las demandas de género tales como: igualdad de oportunidades en distintos planos, respeto a los derechos laborales (la legislación laboral mexicana sólo protege a la maternidad siempre y cuando e,osta una relación laboral), la valorización del trabajo doméstico (incluido el trabajo a domicilio). los derechos reproductivos (derecho constitucional)y la posibilidad de las responsabilidades companidas (este punto se refiere a los permisos o licencias por paternidad Que se Quieren contemplar en la legislación laboral, a partir de lo Que se conoce como nueva cultura laboral); constituyen el fundamento de la política pública laboral en materia de demandas de género_

Más adelante veremos Que efectivamente se requiere erradicar la discriminación laboral a través de la política pública laboral pero no precisamente para mejora de la población trabajadora; al contrario, se busca homologar e! capital humano como mero factor de producción. Las politicas y las prácticas comerciales internacionales juegan un pape! definitivo

1.3 PERSPECTIVA DE GÉNERO, POLÍTICAS Y PRÁCTICAS COMERCIALES INTERNACIONALES!

I Ver arucu10s de Guadalupe Lópcz }' Sona Kumar _ "la perspecti\ 11 de género en las polilicas y prácticas

comerciales entre la Unión Europea y América latina". Sara Román "El caso del Tratado de Libre Comercio en America del Norte (NAFT Aj". Ambos articulos quedan resumidos pan¡ dar forma al apartado.

especificamente el de Sara Román.

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El interés de incorporar la perspectiva de género a las políticas de comercio, surge de las diversas oportunidades que tienen las mujeres y los hombres de beneficiarse de las mismas y de prevenir los efectos negativos que puedan generar.

En México a partir de la crisis de 1982, se acabaron las políticas proteccionistas y se iniciaron politicas de ajuste estructural insertadas dentro de la economia ¡nternacional. El ajuste estructural consistió en reducir el rol económico del Estado Mellicano y abrir el

mercado hacia el exterior con resultados negativos para la mayoria de la población. Este proceso de apertura Uevo a nuestro país a ocupar el primer lugar al nivel mundial, con nueve tratados comerciales, siendo dos de los más importantes, el TLC, que inició en 1994 y el Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación entre México y la Unión Europea, que entró en vigor el primero de julio del 2000.

Durante la Cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre las Mujeres, (Pekín 1995), el gobierno mexicano se comprometió a incorporar la perspectiva de género en todas sus políticas y programas, lo cual se ha considerado para firmar los acuerdos comerciales;. mismos que no contemplan las necesidades distintas de mujeres y hombres._

Existen también los acuerdos de Cooperación Ambiental y Cooperación Laboral Que se firmaron el 14 de septiembre de ) 993, al igual Que el TLC, entrarian en vigor el primero de enero de 1994. El Acuerdo sobre Cooperación Laboral seria un instrumento Que complementaria al TLC, a través de mejorar las condiciones laborales y niveles de vida de los tres países participantes, resaltando la importancia debida a las leyes laborales.

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Los principios laborales que cada país se compromete a promover de acuerdo con sus leyes nacionales son: libertad de asociación, derecho a huelga, derecho de negociación colectiva, prohibición de trabajos forados, eliminación de discriminación laboral, igual paga para hombres y mujeres, restricciones al trabajo de niños y jóvenes, prevención de accidentes y enfermedades de trabajo, compensación en casos de accidentes y enfermedades de trabajo, y protección a trabajadores migratorios.

Los objetivos a alcanzar son: mejorar las condiciones de trabajo y niveles de .'¡da, apoyar los objetivos generales del TLC y motivar la aplicación efectiva de las leyes laborales en los tres países.

Entre las obligaciones que tiene cada país, se incluyen acciones gubernamentales para reforzar la acción y cumplimiento efectivo de su derecho laboral, como son: la creación de comités mixtos, el suministro de servicios de mediación. conciliación oJ arbitraje, y el

respectivo cumplimiento del proceso en un tiempo razonable.

Los ministros de trabajo de los tres paises (Canadá. Estados Unidos y ~él(Íco) conforman el Consejo Ministerial encargado de supervisar la aplicación del Acuerdo, mismo que deberá promover actividades de cooperación en las áreas de seguridad e higiene en el trabajo, trabajo de menores, trabajadores migratorios, prestaciones laborales, e igualdad entre hombres y mujeres en la esfera laboral.

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Los principales sindicatos de Canadá y Estados Unidos tienen una preocupación con respecto a las repercusiones del TLC en el área laboral y al nivel social, asi lo manifiesta la Reunión Trinacional Desafiando el Libre Comercio en las Américas, convocada por el Congreso Laboral Canadiense (1996) donde se elaboraron respuestas comunes, y los temas primordiales fueron: los derechos laborales y la cláusula "carta social", Que presentó la Organización Regional Interamericana de Trabajadores (ORIT).

Para abril de 1997 se llevó a cabo un foro nominado Comité Sindical de Desarrollo Internacional (LIDC) sobre derechos laborales. El comité está integrado por vanos sindicatos Canadienses, donde se destaca la postura del Congreso Laboral Canadiense para apoyar la campaña de la Confederación Internacional de Sindicatos Libres para incluir una cláusula social; de igual forma, que en todos los tratados comerciales se incluyeran siete normas centrales de la Organización Internacional del Trabajo (OID, confiriendosele una participación más activa.

Los siete convenios centrales son: 29 y lOS, que se refieren a la abolición del trabajo forzado; 87 y 98, sobre derechos de asociación y negociación colectiva; 100 Y 1 11, sobre igualdad de remuneración entre trabajadoras y trabajadores y la discriminación en el empleo; 138, concerniente al trabajo infantil.

Un ejemplo claro sobre discriminación referido a los derechos labora/es y reproductivos de las trabajadoras mexicanas, fue el caso presentado por Human Right Watch en 1997 ante el

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secretariado de la OAN 2(06cina Adrnirústrativa Nacional) en Estados Unidos; la practica de exámenes de ingravidez que realizan las maquiladoras de exportación en el norte de México y el despido por embarazo.

La OAN de Estados Unidos pidió infonnación a través de un cuestionario a la Secretaría del Trabajo y a la OAN en México, sobre la recomendación en el sector privado. La respuesta fue que la Ley Federal del Trabajo (LIT) mexicana no contiene disposiciones relacionadas con los examenes de no embarazo por considerar que son prácticas casi inexistentes al igual que los despidos por embarazo.

Además de que la legislación laboral mexicana vigila los derechos de las partes que integran una relación de trabajo y no así los asuntos de discriminación previos a la contratación, con lo cual el gobierno justifica la discriminación laboral. Así mismo, el gobierno mexicano considera, dada la ~escasa frecuencia" de estos eventos, que la recomendación abarca sólo los derechos humanos y no los laborales porque las mujeres en estado de gestación y

período de lactancia quedan protegidas por la LIT.

: Para el logro de los objetivos del Acuerdo sobre Cooperación Laboral se crea una Comisi6n Laboral que consta de un Consejo ministerial, un Sccretanado Coordinador y cada una de las partes creará su propia Oficina Nacional Adrnmistrativa (ONAl. La ONA servirá como punlO de contacto para las ouas partes y el enlace nacional con el Secretariado, facilitará el suministro de mformación a otras partes sobre derecho y prácticas nacionales laborales; actuarán como destinatarios de la correspondencia que el pUblICO emie a la ComiSión y llevarán a cabo C'.a1uacioncs prccliminarcs y promoverán el intercambio dC información pertinente para este aC\lerdo. Sara Román "El caso del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFrA)

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Los discurws políticos y gobiernos han incluido la cuestión de la mujer a fin de legitimar las bases de los sistemas poüticos de "consenso" porque existen acuerdos y converuos internacionales como los finnados con la Organización Internacional del Trabajo.

Después de la IV conferencia Mundial de la Mujer, el gobierno mexIcano diseñó el Programa Nacional de la Mujer" Alianza para la igualdad" 1995-2000 mismo que recoge los acuerdos de la conferencia. Aunque ya desde la década de los años ochenta, el Plan Nacional de Desarrollo 1983-1989, estableció la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Más lejos todavia, la Convención sobre las Formas de Discñrninación Contra la Mujer de la ONU, en 1979, señalaba que la discriminación hacia las mujeres dificulta su participación en las distintas esferas que conforman la vida social.

Francesca Gargallo, auto reconocida como feminista reformista independiente, señala que "Sin la eliminación de la discriminación contra las mujeres en las esferas de la vida económica y social es dificil plantear la defensa de los derechos de las mujeres en el trabajo porque la discriminación atañe todos los ámbitos de la vida laboral y empaña la visón de qué son la salud laboral, un salario digno, la estabilidad en el empleo, las prestaciones familiares, la seguridad social., el acceso a la profesionalización y el derecho a organizarse de las mujeres. No obstante, si asumimos que el derecho al trabajo es un derecho inalienable de todo ser humano, la discriminación se convierte en un crimen de esa humanidad" (Gargallo;20004).

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Desde el discurw de los derechos humanos se plantea crear un marco jurídico-laboral internacional que erradique las distintas formas de discriminación hacia las mujeres que han realizado un gran esfuerzo para poder abrir camino en una sociedad tradicionalmente "machista" .

1.4 MERCADO LABORAL ACTUAL Y MUJERES.

La entrada de nuestro país a la modernidad requirió la incorporación rnasiv~ de la población a las tareas económicas iniciadas a partir de la década de los cuarenta; con ello el planteamiento de que la participación de las mujeres era vital para el desarrollo de nuestra sociedad toda vez que significaba una mano de obra barata, considerada poco calificada, y sin representación sindical.

La modernidad aprovechó estas ventajas y es especialmente durante el periodo 1982-1994 que se manifiesta de forma más clara por las denuncias de la doble jamada, los bajos salarios, y la segregación ocupacional. El déficit ocupacional, la pérdida de ¡¡oder adquisitivo de los salarios, el nuevo federalismo y la privatización de los sistemas de seguridad han dado forma a la política laboral desde entonces, reafirmándola en la presente administración.

El Plan Nacional de Desarrollo 1983-1989, estableció la igualdad de oportunidades, obligaciones y derechos entre mujeres y hombres, la integración del sector femenino en los procesos económicos, educativos, políticos, culturales y sociales A la par se instituyó la

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Comisión Nacional de la Mujer como instrumento para promover los mecanismos del Programa Nacional de Acción para la Integración de la Mujer en el Desarrol.io.

Según Maria Teresa Esquive! Hernández, en su artículo Mujer y Modernización: análisis estadístico, cuya infonn&CÍón recopilada proviene principalmente de documentos elaborados por el CONAPO, y de los Censos de Población y Vtviends. menciona que a partir de 1940, se manifiesta un punto de inflexión en las tendencias demográficas y un proceso de industrialización a gran escala. Así mismo, la inserción de la mujer a las actividades económicas ha crecido de fonna constante; señala la autOI1l Gue para 1940, el 2.2% de da población total es población económicamente activa femenilJa, 'Y para 1985, la PEA femenina constituye el 29% de la PEA total. Por otro lado, datos más recientes (Encuesta Nacional de Empleo de 1996 en el Distrito Federal durante d tri.!nestre abril-junio), señala que del total de la PEA (3,778,737) más del 32% constituye la PEA femenina.

Para el 2000 se incrementó al 38% (CONAPO), esto quiere decir que en los últimos cuatro años la incorporación de las mujeres al mercado laboral ha sido mucho más mll>iva; mientras que los doce años abarcados por las administraciones de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari, arrojaron un millón 417 empleos, frente a una demanda de 1.2 millones de empleos anuales; el desempleo y el subempleo aumentó en más de catorce millones de personas; destrucción de empleos fonnales y aumento del empleo precario en maquiladoras

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y franquicias; e incremento de la fuerza de trabajo campesina que migra hacia los Estados Unidos.3

El articulo de Esquivel también arroja los siguientes datos: una gran proporción de mujeres se incorporan al mercado laboral a edades tempranas, lo que permite suponer, según la autora, que esta incorporación se hace en actividades insuficientemente remuneradas debido a una menor calificación producto de un bajo nivel de instrucción fonnal a estas edades (Ver Esquivel; 198994).

Al hablar de tasas de actividad femenina, es indispensable considerar las condiciones económicas, políticas, culturales y sociales, que posibilitan la incorporación de la mujer al mercado laboral. Para el caso mexicano, el trabajo de las mujeres de estratos bajos es para sobrevivir, existan o no hijos. Cuando hay hijos, se les llega a ver como una garantia que las protege en caso de viudez y abandono confiriéndole a la maternidad un valor de legitimidad, seguridad y satisfacción personal.

Al nivel económico, social, político y demográfico, las transformaciones sufridas a partir de 1940, posibilitaron cambios en la org~zación de la PEA por sector: para 1960 de cada cien mujeres económicamente activas, treinta y tres se ubicaron en el sector primario, trece en el secundario y 53 en el terciario; para 1980 de cada cien mujeres encontrarnos doce en el sector primario, treinta y tres en el secundario, otras tantas en el terciario y treinta y siete en

, Ma.. Oncga (1996) -Situación actual del mo\imiento obrero mexicano" en Memoria del ,-".,gundo coloquio sobre Estado y mO\imientos sociales. UAM-1. pp.80

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actividades insuficientemente especificadas (CONAPO 1985 (b), pJ7 citado en Esquivel; 1989:95).

El proceso de modernización modificó las actitudes con relación al trabajo de la mujer y al tamaño de la familia, lo que facilita su inserción al mercado de trabajo; es importante señalar que el sector terciario absorbe proporción significativa de la PEA femenina, la cual se ha incrementado paulatinamente sobre todo en las

ciudades

como el Distrito Federal, concentrando buena parte de ésta en la burocracia, los bancos, tiendas de autoservicio, y el empleo doméstico.

La población migrante femenina a las ciudades como la de México, es la que se incorpora básicamente a actividades de servicios y comercios; esto es, su mayor concentración ha sido en subsectores menos dinámicos y actividades comerciales y de servicios de bajo nivel de productividad

"En la Ciudad de México, el grupo Atabal supone la existencia de un ejército laboral femenino dificil de medir por su inserción en un ámbito privado ampliado: entre 800 mil Y tres millones de mujeres que de planta o por dia laboran en la limpieza, cocina, cuidado de niños y ancianos en domicilios particulares, sin contar con garantías de contratación, seguridad social, establecimiento de la jornada de trabajo de ocho horas y pago de un salario mínimo profesional" (Gargallo,20002).

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La mujer empresaria en México es muy reducida e incluso tiende a disminuir de manera significativa (para 1980 era de un 13%, para 1990 bajó a 1.19%). (Ver Zabludovsky; 1993:54).

Pese a lo anterior, Judith Yanini Flores, presidenta nacional de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias, señala que las instituciones financieras se están inclinando hacia las mujeres para concederles préstamos, ya que tienen una mayor garantía de pago. También expresa que no se puede hablar de un avance de las mujeres dentro de las grandes empresas en los puestos directivos o de decisión, aunque si hay presencia en mandos medios, principalmente en la industria de la transformación. De acuerdo con los datos de la asociación que dirige, actualmente la población femenina es dirigeme del 38% de las empresas micro, el 19% de las pequeñas y el 14% de las medianas, por lo tanto la participación de las mujeres es mayor en los sectores de servicio y comercio. (AMME" Confirman solidez femenil en el manejo empresarial". Ovaciones, 200 1 , 2)

Lourdes Benería y Martha Roldán en su libro Las encrucijadas de clase y género, abordan el trabajo industrial a domicilio como el eslabón último de una cadena de subcontratación, que utiliza primordialmente mano de obra femenina para abaratar sus costos de producción; recuperan la unidad doméstica como unidad de análisis, buscan en la aproximación a la realidad concreta, una perspectiva de análisis integral que Considere la:¡ distin~ dimensiones que definen a la mujer en su condición de clase y de género, superando visiones reduccionistas que subsumen la condición de género en la de clase (como el marxismo tradicional)

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Las

autoras se ocupan de establecer a partir del análisis histórico la acción reciproca de la clase y del género, desde donde se plantean como cuestiones base de su estudio, el por qué, bajo qué condiciones y Con qué consecuencias es incorporada la mujer a la actividad remunerada: Algunas tareas y empleos se sexualizan de acuerdo a ra~gos de género construidos socialmente, permitiendo asignar categorías laborales por género (al mismo tiempo se observan fenómenos como el de la feminización y masculinización del servicio) y al mismo tiempo, cómo el dominio de la mujer sobre sus ingresos la pone en condiciones de renegociar las relaciones al interior de la familia.

Sin embargo, esto puede no ser tan cierto ya que las contribuciones financieras de las mujeres al gasto familiar, aún cuando sean permanentes o temporales, ha menudo se consideran como una ayuda temporal y accidental de la que paradójicamente no se puede prescindir; se conserva asi, la idea del hombre como proveedor.

En sintesis, las autoras señalan que hay una estructura productiva industrial en la Ciudad de Mexico muy verticaJizada y dividida en diversos niveles de subcontrata.ción que utiliza reales o supuestas habilidades sexualizadas como femeninas y la condición de género de la mujer en el interior de la unidad doméstica para abatir costos de producción, lo que conlleva para las mujeres uí ocupadas a una situación de sobreexplotación.

María de la Luz Macias señala por su parte, el predominio de una ideología neoliberal conservadora, que oculta la realidad de la mujer, ya que no se habla del trabajo doméstico no redituado, del trabajo a destajo o de la situación de las mujeres en la fabrica, es decir, de

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las exigencias de la doble jornada El caso del trabajo industrial a domicilio. representa para muchas mujeres la capacidad de desempeñar la doble jornada sin que les resulte conflictivo el cuidado de la familia_

La participación de las mujeres en la industria manufacturenl, es un fenómeno que responde en gran parte a la dinámica del propio sector industrial, que bajo ciertas ccnd'.ci'Jnes utiliza a la fuerza de trabajo femenina a salarios bajos_ La participación de hombres y mujeres en distintas industrias manufactureras pone de manifiesto cierta flexibilización de

la

división del trabajo, ya que la participación de las mujeres en la maquila es evidente.

Por otra parte, el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 sostiene la necesidad de reformar la Ley federal del trabajo toda vez que representa un obstáculo para el crecimiento económico. La propuesta de reforma fue elaborada por los abogados patronales Carlos De Buen y Néstor de Buen Lozano, quienes dieron forma juridica a las propuestas del sector empresarial apoyado por el gobierno de Ernesto Zedilla.

Así, los elementos diferenciados por género como la doble jornada, los salario$ inferiores, la asignación de ocupaciones con un ba;o prestigio dentro de la jerarquía ocupacional, las pocas oportunidades de capacitación, el hostigamiento sexual y los derecho~ reproductivos, contribuyen a que las trabajadoras sean consideradas bajo una óptica difurente, pero abarcando al mismo tiempo la población trabajadora en su conjunto

La segregación laboral u ocupacional de las mujeres es por rama de actividll1, oficios y categonas ocupacionales, los hombres continuan con un mayor abanico de opciones en el

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mercado laboral Y mejores salarios aún cuando las mujeres presenten mayores niveles de instrucción fonnat

En noviembre del 2000, el Consejo Nacional de Población (CONAPO), reveló que durante la presente década. será urgente crear un millón 200 mil nuevos empleos productivos, los cuaJes deberán ir a la par del crecimiento poblacional Los mayores incrementos se registrarán entre las mujeres y la población de edades avanzadas. La PEA también experimentará un ascenso más rápido de las mujeres trabajadoras que el de los hombres, con una tasa media anual de crecimiento segmentado femenino del 1.8%; la mascu1ina del 1,3% entre 19995 Y 2040.

1.5 PERSPECTIVA DE GÉNERO Y ORGANIZACiÓN SINDICAL.

Con la imposición de la política laboral orientada por el principio de productividad, la flexibilidad y el sexismo, se presenta la crisis de las figuras juridicas de dominación, de las dirigencias sindicales y de las instituciones de la clase trabajadora generándose una crisis de representación laboral, sindical y politica; donde las trabajadoras juegan un papel fundamental.

A partir de 1982 la organización y las luchas de las trabajadoras se insertaron en el marco del movimiento sindical democrático manifestando unidad pese a las diferentes orientaciones políticas de las trabajadoras. En este contexto las trabajadoras defienden su empleo,

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demandan aumentos salariales, respeto a los cornratos colectivos de trabajo y democracia sindical.

Su postura frente a la política gubernamental se advierte en las movilizaciones generales de diversos sectores laborales estatales como son: el universitario, el magisterial, del IMSS, ISSSTE, SSA, telefonista, electricista, SARH y Metro, entre otros; participaciÓll en diversos proyectos del sindicalismo independiente y del movimiento de masas.

A partir delll Enruentro Nacional de Mujeres Trabajadoras llevado a cabo en Oaxtepec, del 20 al 22 de octubre de 1995, donde participaron trabajadoras afiliadas en su mayoria al Congreso del Trabajo, así como trabajadoras de sindicatos y corrientes sindicales democráticas agrupadas en la Intersindical Primero de Mayo; las demandas de género ocuparon un lugar fundamental en los distintos foros convocados por las trabajadoras que asistieron al segundo encuentro.

El II Encuentro fue convocado por las telefonistas, electricistas, universitarias de la UNAM, del Colegio de Bachilleres, las académicas de la Universidad de Sonora, las bancarias de los sindicatos de Serfin, Nacional Financiera, Banca Unión, Banca Confia, Banamex, el Frente Auténtico del Trabajo, la Alianza de Tranviarios de MéXico, las trabajadoras del Instituto Mexicano del Petróleo, la COR, y las Federaciones Nacionales de Sindicatos Bancarios (FENASlB), de trabajadoras al servicio del Estado (FSTSE), y de Sindicatos de empresas de bienes y servicios (FESEBES) También las organizaciones no gubernamentales invitaban a la reunión como son: MAS, el GEM, la ATABAL, el CA TOA, Y el CIMAC, entre otros.

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Más de 500 trabajadoras asistieron al encuentro, provenientes de 19 estados de la República, integrantes de 89 organizaciones sindicales y organizaciones no gubernamentales. que concluyeron lo siguiente:

"Avanzar en la elaboración de propuestas (. .. ) que desde una perspectiva de género promuevan mejores condiciones de vida y de trabajo para las mujeres mexicanas, en aras de contribuir a la creación de políticas públicas más justas para ellas" (Salís de Alba; 1996:41).

A partir de este objetivo los acuerdos y las demandas en materia de politica laboral fueron los siguientes:

Incrementar la participación de mujeres dentro del empleo formal; seguridad garantizada en el empleo; promover la capacitación; que la jornada de ocho horas este garantizada y no se paralice; integrar al salario base los incentivos de productividad para impactar las prestaciones de jubilación, pensión y retiro; en los procesos de reubicación respetar las categorías y salarios.

Que los servicios de la seguridad social abarquen a las tJi¡bajadoras del sector informal, en las agroindustrias, los servicios personales (trabajadoras domésticas), las comerciantes ambulantes y las trabajadoras del sexo. La integración del SAR a los institutos de seguridad social y no a las instituciones bancarias; prohibir cualquier criterio de discriminación en el

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proceso de selección de personal y para la pennanencia en el empleo, así como los actos de hostigamiento sexual.

Respetar la integridad y decisión personal de la mujer que como último recurso decida abortar, ampliando los servicios de salud pública para su atención; la creación de más guarderias cerca de los lugares de trabajo y con horarios acordes al de las trabajadoras; mantener las prestaciones pactadas en los contratos colectivos de trabajo.

Crear las condiciones necesarias para establecer un sistema público ( democrático) que beneficie' a los y las trabajadoras y a la sociedad, ya que el actual obliga a realizar lo que se conoce como doble jornada, cubriéndose trabajo no remunerado (labores domésticas, cuidados f.uniliares a niños, ancianos y enfennos) que afecta cada vez más a las trabajadoras.

Entre las demandas de género más importantes están: la prevención y eliminación del hostigamiento sexual en el trabajo y aún dentro de las organizaciones sindicales; una justa y equitativa retribución de ingresos; una real protección a la maternidad "alorando su importancia biológica y socialmente.

Para alcanzar sus objetivos, las trabajadoras participantes en el 1I Encuentro Nacional de Mujeres Trabajadoras asumieron diversas posiciones políticas que se centraron en dos planos: el primero concerniente a la conveniencia o no de impulsar la reforma o legislación laboral en tomo a fa nueva cultura laboral, presentándose dos posturas en los sindicatos, una que sostiene que deben participar en la cultura laboral y otra que la rechaza.

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El segundo plano se refiere a las fonnas de negociación y lucha_ Por una parte, la propuesta de impulsar las políticas deseables por la via institucional, léase instanc¡as especiales del aparato estatal y las reformas a la legislación_ Por otra, quienes colwocaban a la movilización de masas para difundir los acuerdos del encuentro a través de marchas, plantones y medios de comunicación_

Para 1997 se concretiza el apoyo hacia la construcción de una nueva cult:ura laboral basada en la teolia de la existencia de una problemática laboral específica de las mlJj!!re'l_ Las líderes sindicales conformaron una red para consolidar su organización llamada Red de Mujeres Sindicalistas, misma que ha contado desde sus inicios con el apoyo del Sindicato de Trabajadores de la lndustria Automotriz de Canadá (CA W) Y del Co->ngreso laboral Canadiense (elC) en materia de liderazgo sindical.

La red es un conjunto de trabajadoras asalariadas del sector gubernamenta~ paraestatal y privado. Entre los objetivos oficiales de la red se encuentran: el fortalecimiento de los sindicatos con el trabajo de las mujeres; luchar para que en la política sindie<J quede incluida Ula problemática laboral de las mujeres"; realizar propuestas a los sindicatos para que en las negociaciones oontractuales se rompa con la segregación laboral hacia la~ mujeres.

En suma, es el llamado movimiento sindical democrático quien a través del discurso de las

\ . demandas de género prorno~1das por 1'1 feminismo reformista, va dando famlll a la nueva

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cultura

laboral Y oon ello a la política pública laboral que busca crear un marco jurídico dentro de los planteamientos y requerimientos al nivel internacional de las empresas.

La Red de Mujeres Sindicalistas es un ejemplo claro de los acuerdos entre Canadá, Estados Unidos y México encaminados a conformar un sindicalismo internacional calificado como democrático, o lo que en palabras de Néstor De Buen sería la solidaridad internacional de los sindicatos democráticos.

No sabemos por el momento hasta qué punto la red sostiene una vinculación con la Subprocuraduria de Atención a Mujeres, pero parece que hasta el momento se articula al nivel del intercambio de información.

).6 LA MUJER Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS.

El escenario político mexicano esta inmerso dentro de la cultura politica a tra\'és de la cual se pretende generar la reivindicación de ciertas actitudes y valores: el respeto a la institucionalidad. el valor a la paz, el valor de la tolerancia política y el respeto a la

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diversidad social. De tal forma que los partidos políticos siendo una de las principales modalidades organizativas en el ámbito político, juegan un papel importante de representación y mediación de las demandas ciudadanas.

Si consideramos que al menos la mitad de la población está integrada por mujeres, las demandas de género femenino se vuelven fundamentales para las organizaciones políticas. Asi lo vimos en la incorporación de las mismas a las plataformas más recientes de los partidos políticos. A fin de ganar consenso entre la totalidad de la población ciudadana y espacios de poder, las mujeres sin duda, representan un mercado electoral suficientemente amplio para la oferta de los partidos.

Ya para los aftos noventa, según Nelson y Johnson, los asuntos de mayor relevancia de las activistas feministas norteamericanas serian los derechos reproductivos y la igualdad salarial de las mujeres. Las iniciativas políticas feministas, requerirían para su desarrollo de tres tácticas de particular importancia: Las coaliciones, las redes intergubemamentales y los experimentos politicos locales (como es el caso de la Subprocuraduria de Atención a Mujeres) y estatales.

En México, los partidos políticos acotan principalmente la problemática especifica de la mujer al alrededor de los derechos reproductivos. Especialmente el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRO) definen algunas líneas de acción referidas a la función social de la reproducción para el caso de las trabajadoras. Con respecto a la violencia sexual hacia las mujeres, sólo las priistas abordan el tema.

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---Aunque la maternidad para el PRI requiere una serie de acciones encaminadas a satisfucer las demandas de las trabajadoras: un programa social de guarderias para los hijos (as) de las trabajadonl;S que implique el apoyo del gobierno en cuanto a capacitación y supervisión técnica;, la constitución de casas de cuidado diario en las distintas

wnas

donde las mujeres dejan a sus hijos (AS) mientras laboran, principalmente en el campo y las zonas populares de las ciudades; también la fonnación de cocinas comunales

La estrategia del PRI se focaliza a una población de mujeres del

campo

Y WIl8S populares,

es decir, a un sector eminentemente marginado a fin de promover su participación productiva.

Los presupuestos federales, subsidios para programas específicos destinados hacia sector del grupo de mujeres; la capacitación laboral, el otorgamiento de becas, el apoyo de instituciones bancarias y financieras para los proyectos productivos de las mujeres, y la vigilancia en los centros de trabajo para proteger los derechos de las mujeres, son propuestas hechas por el PRI que se extienden a la política pública laboral actual, como es el caso de los códigos de conducta dentro de las empresas.

Por su parte el PRO propone corno uno de los objetivos de su gobierno en el Distrito Federal, resaltar la idea de la importancia de la función social de la maternidad, es decir, "que ambos progenitores se responsabilicen de la crianza de los hijos y el Estado concretice

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verdaderamente la atención a la nii\ez desde que

está

en el vientre de la madre y en todos los ámbitos de desarrollo de los niños" (Platafonna electoral 94-00 PRO)_

Desde luego esta propuesta resulta inalcanzable bajo UD contexto donde se concibe a las

mujere.¡ como encargadas de la reproducción y crianza de los hijos, y el Estado comienza a desatender aspectos tan fundamentales como la educación y la salud_

Pero este DO es el único aspecto que se interpone en la consecución del objetivo propuesto

por el PRO_ Se ai\ade a ello la necesidad de trabajo de ambos cónyuges ya que los bajos salarios, la pérdida de poder adquisitivo de los mismos,

el

desempleo, el ~ubempleo y la posible refunna fiscal que "esta a discusión" actualmente; dan al traste con las expectativas de millones de individuos que penosamente verán limitadas sus aspiraciones_

Garantizar fonna1mente y al nivel de las prácticas las mismas oportunidades de empleo para hombres y mujeres, el acceso a los servicios de salud y atención médica. principalmente al derecho a una buena atención gratuita para el embarazo, el parto y

el

posparto; garantizar el derecho a las mujere.¡

a

decidir libre y voluntariamente como lo señala el PRD con respecto al trabajo; aún ruando existieran los mecanismos para su consecución, no garantizan las mismas oportunidades de tiempo, espacio y calidad para los hijos y la pareja_

El PRO pretende impulsar un Plan para la Igualdad y Derechos Plenos para las Mujeres Mexicanas que junto con las reformas legales, promueva una "nueva cultura democrática"

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que persigue la "dignificación de la mujer", sobre todo en lo que respecta a derechos reproductivos.

En la misma tónica el PRI enfatiza la idea de que la presmcia activa de la mujer en el ámbito politico y social es condición primordial para la democracia de este fin de siglo, ya que ésta enrrenta aún diversas discriminaciones.

Alcanzar "la igualdad juridica declarada en el artículo 4° de la Constitución, impulsando las modificaciones de las leyes reglamentarias que propicien el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres la igualdad de oportunidades, propiciando una nueva cultura política de participación, que modifique aquéllas de indole tutelar o providencialista; igualdad en la distribución de los beneficios del desarrollo" (Documentos Básicos, PR1; 1997: 111-112), son los ejes fundamentales de la discusión por la igualdad de la mujer, que abanderan las mujeres priistas.

También. según el PRI, el apoyo a las mujeres víctimas de algún tipo de violencia por medio de asesoría jurídica, psicológica y médica, y la promoción de reformas al Código Penal encaminadas en ese sentido, junto con la defensa de los derechos reproductivos, son situaciones consensuadas socialmente como propias de la identidad de genero femenina, adscrítas al impulso de una cultura por la igualdad de las mujeres.

El Partido Acción Nacional (PAN) por su pane, sólo ~se declara decididamente por el respeto al derecho a la vida; en consecuencia rechaza la legalización del aborto" (plataforma

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electoral 94-00 PAN). Para ello incorpora dos ideas fundamentales de fonna explícita en los lineamientos básicos de sus planes y programas de estudio la democracia y el amor al trabajo, es decir una nueva cultura laboral.

Por otro lado, el actual presidente Vicente Fox Quesada inauguró el ocho de marzo del 2001, el Instituto Nacional de las Mujeres confirmó con ello su posición respecto a las mujeres; para

él

la participación femenina en su gobierno es indispensable, un ejemplo de ello es su gabinete que cuenta con cuatro mujeres: Xóchitl Galvéz Ruíz, encargada de la oficina paEa el desarrollo de los pueblos indigenas, Josefina Vázquez Mota al frente de la Secretaria de Desarrollo Social (gabinete de Desarrollo Humano); Maria Teresa Herrera Tello responsable de la Secretaria de la Reforma Agraria (dentro del gabinete li3ma.do gropo de orden y respeto); Leticia Navarro a cargo de la Secretaria de Turismo ( gabinete económico ), y por supuesto a su ex vocera oficial, Marta Sahagún (ahora primera dama).

Para Vicente Fox., las mujeres constituyen un nuevo factor político indispensable de un importante significado, pues está en condición de decidir no sólo el rumbo de una elección, sino el rostro total de nuestro país.

El mandatario de México considera que el desarrollo de las mujeres será el teimÓmetro para medir el gndo de progreso del país, el nivel de nuestra cultura, de nuestra democracia, la justicia y el avance de la cultura nacional. Así mismo, señala que el reto para lograr mayor equidad es el año 2006, e:l(iste ya la decisión de crear en cada dependencia ,ie gobierno un área especifica que impulse la perspectiva de género, al tiempo de puntualizar que en

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secretarias como

la

de Agricultura, Economía y otras, se han destinado más de 400 millones de pesos para fomentar proyectos en beneficio de las mujeres.

2.- LAS TRABAJADORAS

2.\ VIOLENCIA HUMANA DIFERENCIADA

En nuestra sociedad definida como democrática, el rechazo moral y la auwcvmplacencia de ésta a la violencia convergen en una situación paradoja limitante muchas v~ ... para elaborar alternativas que contribuyan a frenar por lo menos en alguna medida, la intefvención de la fuerza fisica, política, económica, cultural, moral y sexual como elemento ';oastitutivo para la consecución de algún fin especifico en perjuicio de otro (s)

A pesar de que los llamados sistemas pollticos democráticos no proclaman la .inlencia como parte constitutiva de tales sociedades llamadas tambien modernas; los proc'!so;, históricos de la humanidad han sido consecuencia de la violencia sistemática derivadA de las relaciones humanas. La violencia cotidiana llega a considerarse normal e incluso necesa:ia, cuando no, la indiferencia de los individuos la niega o se conviene en cómplice de la rnisma.

La violencia existe como fenómeno humano, es decir, la especie humana es capaz de ejercer fuerza contra si misma hasta destruirse; lo mísmo a otras especies animales y ·.(egetales. ~La violencia es específicamente humana por cuanto es una libenad (real O supuesta) que quiere

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forzar a otra ( ... ). Es equivalente al uso de una fuerza abierta u oculta, con el fin de obtener de un individuo, o de un grupo, algo que no quiere consentir libremente" (Maqueira; 1990:70).

La violencia rebasa los limites de la agresión física, representa una transgresión simbólica-económica. Para algunas organizaciones como la UNESCO, diferenciar entre los sexos al realizar investigaciones sobre la violencia, es muy importante ya que cada vez es más evidente la violencia que sufren las mujeres de todo el mundo en distintas dimensiones sostenidas o transformadas- por la politica y las estructuras de poder dominadas por los hombres.

Para la UNE

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(1981) la dominación masculina es un sistema de opreslon

y

de explotación social, politica y económica que lleva consigo las bases de la violencia oculta las más de las veces por la construcción social de los géneros.

2.2 DESIGUALDAD GENÉRICA Y ECONÓMICA

En nuestra sociedad existe una cierta permisividad (dimensión simbólica) para que los hombres ejerzan ciertas fonnas de agresión sobre las mUJeres, que quedan fuera de la consideración del mismo concepto o categoría de "agresión". Es frecuente en los casos de violencia sexual contra las mujeres que el agresor culpe a la vicúma argumentando: me provocó, soy hombre, se vistió de tal forma que .. (Maqueira, 1990: VII )

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Una aportación importante del feminismo que trata de explicar la condición de desigualdad social entre hombres y mujeres, es aquella referida a la llamada cultura patriarcal, que "ha ido tejiendo minuciosamente un denso entramado de conceptua\izaciones mediante el cual las relaciones sociales de desigualdad entre hombres y mujeres, son interpretadas como producto de caracteristicas biológicas y/o psicológicas de los seres humanos". ( Idem ). La ideologia patriarcal o en un ténnino más acabado, una cultura genérica basada en rasgos patriarcales descalificaría el pensamiento que tiene la mujel" de sí misma y del mundo que le rodea.

Maqueira advierte una fuerte jerarquización que caracteriza al sistema patriarcal y que conlleva un ejercicio constante de poder (y poderes) monopolista y oligárquico, bajo ropajes político di~·ersos. en cuanto a la cultura genérica S, se refiere, a "Un concepto histórico que

en cada sociedad parte de una división sexual del trabajo originada en las diferencias biológicas de los individuos, que supone un tipo de relaciones interpersonales donde los sujetos -hombres y mujeres- comparten una lógica del poder que welve tal relación de supremacia masculina, en asimétrica, jerarquica y dominante en todos los ámbitos de su ~;da

cotidiana; que genera y reproduce códigos de conducta basados en elaboraciones simbólicas promotoras de las representaciones de lo femenino y lo masculino; que a panir de estos códigos y representaciones se rigen las acciones de los sujetos de género, desde su ~ida

sexual hasta su participación politica, pasando por su intervención en la vida productiva".

Referencias

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