Bienestar emocional y mental:
Una propuesta curricular para la Educación Normal
Brenda Lizeth Villarreal Córdova [email protected]
Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado de Sonora
“Profr. Jesús Manuel Bustamante Mungarro
Ana Carolina Murrieta Salazar [email protected]
Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado de Sonora
“Profr. Jesús Manuel Bustamante Mungarro
Nadia Paola Trujillo Rodríguez [email protected]
Escuela Normal Superior de Hermosillo
Línea temática: Modelos Educativos de Formación Inicial Docente
Resumen
Esta investigación aborda los procesos de enseñanza y aprendizaje, y los retos que enfrenta, específicamente relacionados al bienestar emocional y mental de docentes y alumnos. Se basa en la opinión de normalistas mexicanos que en el año 2019 tomaron una capacitación en Mejores Prácticas sobre Inclusión Educativa en la República de Irlanda, constituida en el estudio de cinco componentes claves para potenciar una educación inclusiva. El objetivo de este reporte parcial de investigación es conocer qué componente tuvo mayor incidencia en su formación como docentes.
La información fue recabada bajo un enfoque cualitativo mediante la aplicación de entrevistas.
La muestra es compuesta por 20 individuos de ambos sexos, con edades entre 20 y 30 años, de diferentes licenciaturas en educación, procedentes de diversas escuelas normales del país. Los hallazgos obtenidos indican que el componente “Garantizar el bienestar emocional y mental de los estudiantes en las escuelas” representa la base para una educación de calidad, de acuerdo a las percepciones de los entrevistados. Con ello, surge la propuesta de encaminar acciones dentro de las escuelas normales, que permitan a los docentes desarrollar habilidades para favorecer su bienestar emocional y mental, y por ende, ser capaces de promoverlas en los estudiantes.
Palabras clave: Educación normal, formación inicial, práctica, inclusión educativa, bienestar.
Planteamiento del problema
Hoy en día, la sociedad mexicana enfrenta la necesidad de construir un México más libre, justo y próspero, dentro de un mundo cada vez más interconectado, complejo y desafiante. En ese contexto, la Educación Básica brinda la oportunidad de sentar las bases para que cada mexicana y mexicano, alcancen su máximo potencial mediante el desarrollo de habilidades y competencias.
La Educación pública, Básica y Media Superior, además de ser laica y gratuita, debe ser de calidad e incluyente. Esto significa no sólo que el Estado debe garantizar el acceso a la escuela a todos los niños, niñas y jóvenes, independientemente de su entorno socioeconómico, origen étnico o género, sino que la educación que reciban debe promover aprendizajes y conocimientos significativos, relevantes y útiles para la vida (Secretaría de Educación Pública, 2016).
El Artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que el sistema educativo debe desarrollar armónicamente, todas las facultades del ser humano y fomentar en él, a la vez, el amor a la Patria, el respeto a los derechos humanos y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia (Secretaría de Gobernación, 2014). Para hacer realidad estos principios, es fundamental plantear qué mexicanos se quiere formar y tener claridad sobre los resultados que se espera del sistema educativo, además de considerar el perfil de quienes harán de la educación una realidad.
En consecuencia, la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE) atiende a esta imperiosa necesidad de incrementar los niveles de calidad y equidad de la educación y asume el reto de formar docentes capaces de responder a las demandas y requerimientos que le planteen la educación básica en los tres niveles que la integran. Lo anterior considerando que los docentes en formación y en servicio se enfrentan diariamente a diferentes y nuevos retos, y dificultades que requieren preparación, innovación y actualización constante.
Por ende, la Secretaría de Educación Pública, a través de la DGESPE, ha actualizado la malla curricular para la formación inicial de los futuros profesores en Educación Básica en los Planes de Estudio 2018, orientados por el enfoque basado en el desarrollo de competencias y una metodología centrada en el aprendizaje. El proceso de actualización de los Planes de Estudio se organizó en cuatro fases: Valoración de los Planes de Estudio 2012; Revisión del contexto y de la práctica profesional del docente; Revisión del perfil de egreso y replanteamiento de las competencias genéricas y profesionales; y, Ajuste y desarrollo de la estructura curricular (SEP, 2018).
En la primera fase, se diseñó y aplicó la Encuesta para el Diagnóstico de los Programas de Estudio de Educación Normal Plan 2012 para recuperar la opinión de los docentes sobre el funcionamiento e impacto del Plan de Estudios en las Escuelas Normales. En la segunda fase se analizaron diferentes marcos teóricos relacionados con las posiciones y tendencias sociológicas, filosóficas, epistemológicas, psicopedagógicas, profesionales e institucionales de la formación docente. Hubo un acercamiento a las Escuelas Normales del país para escuchar a sus principales actores, se recopilaron las opiniones y expectativas acerca de la formación docente y de la educación normal, se analizaron los resultados obtenidos por los egresados de las Escuelas Normales en el Concurso de Oposición para el Ingreso a la Educación Básica y se prestó atención a las Directrices para Mejorar la Formación Inicial de los Docentes de Educación Básica del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).
En la tercera fase, se integró un grupo de trabajo en el que participaron docentes de todas las Escuelas Normales del país con experiencia en la aplicación del Plan de Estudios vigente. Se analizaron las competencias genéricas y profesionales y se contrastaron con el Perfil, Parámetros e Indicadores para Docentes y Técnicos Docentes (PPI) establecidos por el CNSPD. En la última fase, se actualizaron y replantearon los cursos de la malla curricular de acuerdo con el perfil de egreso considerando los propósitos, enfoques y contenidos del plan y programas de estudio de educación básica, derivados del Modelo Educativo.
Uno de los principales desafíos del magisterio en la actualidad es promover prácticas docentes que susciten espacios adecuados para impulsar una educación inclusiva. En consecuencia, algunos cursos que se han incorporado a los Planes de estudios 2018 para la formación inicial docente relacionados a esta necesidad se describen a continuación. Por una parte, en los Planes de estudio de las Licenciaturas en Educación Preescolar, Primaria, Preescolar y Primaria con Enfoque Intercultural Bilingüe se han agregado los cursos Educación Socioemocional, Estrategias para el desarrollo socioemocional, y Educación inclusiva. En cambio, en los Planes de estudio de las Licenciaturas de Educación Física, Enseñanza y Aprendizaje en Telesecundaria, Enseñanza y Aprendizaje de Biología, Español, Física, Formación Ética y Ciudadana, Geografía, Historia, Inglés, Matemáticas y Química en Secundaria, se han adherido los cursos Desarrollo socioemocional y aprendizaje, y Educación inclusiva.
Los cursos mencionados tienen mantienen estrecha relación entre sí, puesto que buscan desarrollar en los estudiantes normalistas competencias socioemocionales desde sí mismo, y promueven la adquisición de estrategias socioemocionales que permitan crear ambientes de aprendizaje inclusivos para el sano desarrollo socioemocional de sus estudiantes. El objetivo es que los futuros docentes puedan aplicar tales competencias en su vida cotidiana y en su práctica docente.
Aunado a esto, el gobierno federal y la Secretaría de Educación Pública trabajan de manera conjunta para asegurar una formación ejemplar a los futuros docentes. Como parte de esta labor, continuamente ofrecen programas de capacitación dentro y fuera del país para potenciar el desarrollo integral del magisterio. Uno de ellos fue el Programa de Capacitación en Mejores Prácticas sobre Inclusión Educativa, llevado a cabo en la ciudad de Limerick, República de Irlanda, del 19 de agosto al 06 de septiembre del 2019 en el Mary Immaculate College. Gracias a dicho programa, 100 estudiantes normalistas tuvieron la oportunidad de formarse en una de las temáticas emergentes de la sociedad y el ámbito educativo, como lo es la educación inclusiva.
La capacitación consistió en el estudio basado en cinco componentes de aprendizaje respecto a la temática abordada, cada uno de ellos con dos o tres temas relacionados entre sí, que en conjunto plantean una pauta para el fortalecimiento de la educación inclusiva. Por lo anterior, se considera fundamental conocer las percepciones de una muestra parcial de los participantes beneficiados de este proyecto, acerca de qué componente de la capacitación tuvo mayor impacto en su formación como docente.
Marco teórico
La Educación Normal representa un espacio para el aprendizaje inicial de la profesión docente.
Su misión es, ofrecer un servicio educativo para la formación de profesionales de la educación básica con calidad y competencias requeridas, para lograr en la niñez y juventud los principios de la educación pública mexicana y contribuir al desarrollo social del país (Dirección de Educación Normal, 2014). Por ende, se ha vuelto uno de los principales centros de formación inicial docente en México.
La formación inicial docente comprende un proceso por el cual, quienes se incorporan al magisterio desarrollan un conjunto de habilidades, actitudes y valores para acompañar a otros en su aprendizaje. Susana y Aimaretti (2016) sostienen que:
Los profesores que egresan de los institutos de formación docente, deberían desarrollar durante su formación inicial, de manera óptima, las competencias que los identifiquen como idóneos para ejercer el rol y también asumir un compromiso personal de formación profesional continua. De esta manera el sistema educativo podría garantizar la profesionalidad de los formadores de los estudiantes que sucesivamente ingresen al mismo (p. 183).
Concluida la formación inicial, se espera que los educadores realicen una práctica docente oportuna y eficaz, en congruencia a las características contextuales y grupales de los educandos.
Dicha práctica, se refiere al “conjunto de acciones, operaciones y mediaciones, saberes, sentires, creencias y poderes, que se desarrollan en el aula con un sentido educativo… es portadora de
teoría intencionada, reflexiva y racional que opera con sentido y conocimiento de causa”
(Vergara, 2015, p 687).
Dentro de la práctica, uno de los retos actuales del profesorado es promover una educación inclusiva, misma que hace referencia a una actitud, un valor, una forma de vida. No un resultado sino un proceso de transformación profunda, no un recetario sino un enfoque diferente para intentar resolver las dificultades que se presentan en las escuelas, no un modelo para reproducir sino como una propuesta en continua construcción (Echeita, 2006). De ahí que represente un desafío para el profesorado.
Aunado a esto, es conveniente describir los cinco componentes abordados durante el Programa de Capacitación en Mejores Prácticas sobre Inclusión Educativa. El primero de ellos, Garantizar el bienestar emocional y mental de los estudiantes en las escuelas, pone énfasis en la importancia de buscar el bienestar integral de los estudiantes y reconoce el bienestar como uno de los pilares de la inclusión educativa. Tynan y Nohilly (2018), describen el bienestar en la educación como un estado de mente y ser que empodera a todos los miembros de la comunidad escolar a participar completamente con él, y crear oportunidades para el crecimiento mediante todos los aspectos de la vida escolar, incluyendo la calidad de enseñanza y aprendizaje.
El segundo componente, Crear un ambiente de aprendizaje positivo en las escuelas, fundamenta sus bases en la práctica reflexiva relacionada a la identidad del docente, y profundiza en diversas estrategias para el trabajo dentro del aula. En ocasiones es difícil para los profesores llevar a cabo su labor por falta de interés o motivación en los estudiantes, por lo que frecuentemente deberá replantear su enfoque, cambiando quizás su método de enseñanza con la finalidad de incluir a todos los estudiantes. Vásquez (2010), describe las estrategias como el producto de una actividad constructiva, creativa y experiencial por parte del profesor, pensadas antes de la práctica real de la enseñanza y de acuerdo con las circunstancias y momentos de acción estas pueden ser dinámicas y flexibles.
El tercer componente, Enfoques pedagógicos eficaces basados en la investigación para optimizar los resultados de aprendizaje, sostiene que la pedagogía está conformada por más que solo la forma de enseñar. Así, la pedagogía es definida por la filosofía, las creencias, los valores de la educación y las teorías mencionadas anteriormente. En consecuencia, tal componente muestra un panorama más amplio en cuanto a cómo emplear estrategias funcionales con base en las teorías de aprendizaje propuestas por diversos autores, para obtener mejores resultados.
Desarrollar un ambiente escolar inclusivo es el cuarto de los componentes, y contextualiza la educación inclusiva desde diversos documentos que la regulan a nivel internacional, para identificar aspectos o áreas de oportunidad a nivel local. Hace hincapié en la responsabilidad de
profesores y autoridades educativas para brindar la atención y educación que cada alumno requiere, con el propósito de hacer a todos partícipes de la acción educativa. De acuerdo con las políticas respecto a la inclusión educativa en la República de Irlanda, MacGiolla (2004) sostiene que un niño con necesidades educativas especiales deberá ser educado en un ambiente inclusivo con niños que no tengan estas necesidades. De ahí la importancia de que los profesores se encuentren capacitados para desarrollar dicha práctica inclusiva en las aulas.
El último componente es, La ciencia del aprendizaje y la evaluación, el cual aborda temas como pruebas de evaluación internacional, metodologías de evaluación dentro del aula, estrategias para generar en los alumnos habilidades de autoevaluación y la importancia de la retroalimentación.
Además, alude a una de las tareas más complicadas para los profesores, la forma adecuada de brindar retroalimentación sin desalentar a sus estudiantes. Al respecto, Perrenoud (como se citó en Hargreaves, 2011), establece que la retroalimentación dada a los estudiantes en clase es como las botellas tiradas al océano, nadie puede estar seguro de que el mensaje que contiene algún día encontrará a su receptor.
Metodología
El enfoque seleccionado para abordar el tema de estudio es de corte cualitativo, puesto que pretende reconstruir la realidad tal como la experimentan sus actores y se fundamenta en una perspectiva interpretativa para encontrar sentido a los hechos ocurridos con base en los significados que las personas les conceden (Hernández, Fernández & Baptista, 2006). Así, se llevaron a cabo cuestionarios de manera electrónica, el propósito de recabar información específica, a través de la herramienta digital Google cuestionarios. Al tratarse de un reporte parcial de investigación, se presentan las opiniones de los participantes respecto a una sola pregunta de dicho instrumento: ¿Qué componente tuvo mayor impacto en tu formación, y por qué?
El grupo de sujetos que ha hecho posible la investigación comprende una muestra teóricamente dirigida, considerando que los participantes comparten ciertas características en relación al tema de estudio abordado (McMillan & Schumacher, 2005), como lo es haber tomado la capacitación en mejores prácticas sobre inclusión educativa en la República de Irlanda. De esta forma, se compone por un total de 20 docentes normalistas, de los cuales 17 son mujeres y tres hombres con edades entre 20 y 30 años de edad, 14 de ellos egresados en el año 2019 y seis estudiantes de octavo semestre en 2020. Las entidades federativas de procedencia de los participantes son Jalisco, Durango, Ciudad de México, Chiapas, Baja California Sur, Michoacán, Coahuila, Sonora, Aguascalientes y Puebla.
Las escuelas normales implicadas son: Benemérita y Centenaria Escuela Normal de Jalisco,
Escuela Normal para Educadoras de Guadalajara, Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado de Durango, Escuela Normal Rural J. Guadalupe Aguilera, Escuela Normal Superior de México, Escuela Nacional para Maestras de Jardines de Niños, Escuela Normal de Licenciatura en Educación Preescolar Rosaura Zapata Cano, Benemérita Escuela Normal Urbana Profr.
Domingo Carballo Félix, Escuela Normal para Educadoras Profr. Serafín Contreras Manzo, Escuela normal de educación preescolar del estado de Coahuila, Escuela Normal Superior de Hermosillo, Escuela Normal Estatal de Especialización, Escuela Normal Superior, Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado de Sonora Profr. Jesús Manuel Bustamante Mungarro, Centro Regional de Educación Normal de Aguascalientes y Benemérito Instituto Normal del Estado Gral. Juan Crisóstomo Bonilla.
El análisis de la información recabada incorpora un proceso analítico de categorización selectiva para codificar las percepciones de los participantes, debido a que permite obtener una categoría central de las concepciones contrastadas (San Martín, 2014). Los datos fueron segmentados y comparados en el software Atlas.ti hasta generar códigos a partir de ellos, y posteriormente categorías, teniendo como resultado la creación de esquemas para la comprensión de los resultados.
Resultados
A continuación se expresan de manera gráfica los datos más relevantes del tema y se describen las concepciones respecto al componente de la capacitación de mayor impacto en su formación.
Se presentan algunas ideas textuales de los participantes a la luz de diversas concepciones teóricas para dar sustento a la investigación.
Los hallazgos obtenidos demuestran que la mayoría de los participantes destacan como componente de mayor impacto en su formación docente “Garantizar el bienestar emocional y mental de los estudiantes en las escuelas” (ver Figura 1). Mientras que otros docentes consideran como más importante “Crear un ambiente de aprendizaje positivo en las escuelas” y uno más
“Enfoques pedagógicos eficaces basados en la investigación para optimizar los resultados de aprendizaje”.
Figura 1. Componente de mayor impacto en formación docente.
Fuente: elaboración propia.
Algunas ideas puntuales de los entrevistados respecto a las razones que consideran hacen del componente “Garantizar el bienestar emocional y mental de los estudiantes en las escuelas” la unidad de análisis de mayor densidad, se refieren a que el bienestar es indispensable en la educación, puesto que promueve en los estudiantes la cobertura de las necesidades básicas, y su ausencia representa fallas en el sistema educativo y en la sociedad. Al respecto, uno de los participantes destaca el impacto del componente:
Me di cuenta que el Wellbeing es indispensable para que las personas puedan y quieran hacer un buen trabajo, el Wellbeing lo es todo para la educación de otra manera el sujeto no aprenderá y es impactante porque si pensamos en el Wellbeing de México, definitivamente entendemos porque nuestro sistema educativo y muchas otras cosas fallan (N19).
Ante esto, conviene señalar que de acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (2017), uno de los logros que los alumnos han de alcanzar al egreso de la Educación obligatoria es que como individuo:
Asume responsabilidad sobre su bienestar y el de los otros y lo expresa al cuidarse
a sí mismo y los demás. Aplica estrategias para procurar su bienestar en el corto, mediano y largo plazo. Analiza los recursos que le permiten transformar retos en oportunidades. Comprende el concepto de proyecto de vida para el diseño de planes personales (p.27).
Efectivamente, se busca el desarrollo de habilidades trascendentales para lograr que los jóvenes construyan un proyecto de vida y sean resilientes, conscientes del bienestar propio y de otros, pero no se profundiza en cuanto a la manera de desarrollar este tipo de competencias desde el nivel Preescolar. Esto puede deberse a que las acciones propuestas se relacionan a otros aspectos formativos y no son orientadas al desarrollo del bienestar emocional y mental.
Por otra parte, los entrevistados revelan que la trascendencia del componente reside en que promueve una educación integral, impulsa el desarrollo holístico del ser humano, y toma en cuenta sentimientos, cuidado y bienestar del alumnado. En consecuencia, algunos participantes señalan:
Hablaba precisamente de una educación integral, que necesita de necesidades básicas cubiertas, un desarrollo holístico del ser (N01).
La educación no es solamente educar, también es necesario cuidar de nuestros estudiantes y de su bienestar (N02).
Realmente eran pocas las actividades en las que tomaba en cuenta el bienestar de los alumnos dentro del aula y con estas actividades me di cuenta que es fundamental el tomar en cuenta el cómo se siente el alumno para en seguida realizar las diferentes actividades del día (N12).
Al respecto, El Consejo Nacional de Currículo y Evaluación de la República de Irlanda (2017) sostiene que es fundamental que las escuelas adviertan el desarrollo del bienestar más allá de una condición, que lo entiendan como un proceso, un viaje de toda la vida. Así mismo, expresa que los centros educativos tienen un papel central para apoyar y promover el aprendizaje de los estudiantes sobre el bienestar y para el bienestar, a través de áreas específicas del plan de estudios y diversas iniciativas que se organizan para desarrollar la conciencia, el conocimiento y las habilidades sobre el bienestar, y brindando experiencias respetuosas y afectuosas en la vida escolar, incluidas todas las interacciones cotidianas, tanto dentro como fuera del aula.
Aunado a esto, algunos docentes consideran que la significación de este componente para su formación radica en el impacto positivo que puede tener dentro del aula. De esta manera, expresan que el bienestar es la base del desarrollo y aprendizaje, y más aún de la inclusión en educación, puesto que genera la armonía necesaria para aprender, incrementa la motivación
intrínseca de los estudiantes y promueve un aprendizaje más autónomo y significativo en ellos.
Sobre el tema, tres participantes expresan:
No había notado el impacto que tiene en el aula y mucho menos sabía cómo aplicarlo con mis alumnos (N10).
Creo que es de suma importancia que los niños se encuentren en plena armonía para poder aprender… Cuando el estudiante se siente atendido, escuchado, importante, su motivación intrínseca aumenta y por ende su aprendizaje tiende a ser más autónomo y significativo (N07).
El Wellbeing da pauta a poder desarrollar todos los demás aspectos relacionados con la escuela y con la inclusión (N14).
Ante esto, Tynan y Nohilly (2018) expresan que el desarrollo del bienestar emocional y mental de los alumnos como una prioridad de los docentes, puesto que, si los niños se sienten seguros emocionalmente en las escuelas, toman riesgos en su aprendizaje, disfrutan los retos y adquieren la confianza para pedir ayuda a los demás. En consecuencia, tal desarrollo incide significativamente en los logros de aprendizaje.
Finalmente, algunos entrevistados coinciden en la importancia de promover tal bienestar primeramente en los docentes, puesto que son ellos quienes mediante sus acciones y actitudes pueden transmitir mucho más que conocimientos al alumnado, y el desarrollo de habilidades específicas facilitará promoverlas en el alumnado. Al respecto, dos participantes destacan:
Es necesario que se reconozca que nosotros como maestras también somos humanos y tenemos nuestras fallas pero que hacemos lo mejor para darles a nuestros niños la mejor educación de calidad (N04).
Si ya sabíamos que era importante todo lo relacionado con el bienestar del alumno también como docentes debemos buscar ese bienestar (N08).
Referente a esto, Kidger, Brockman, Tilling, Campbell, Ford, Araya, King y Gunnell, (2015), realizaron una investigación y encontraron que los docentes presentan relativamente mayor riesgo en cuanto a su salud mental debido al estrés de su labor diaria y a la falta de habilidades para promover su bienestar. Conviene señalar que el bienestar mental y emocional de los educadores es un aspecto frecuentemente olvidado, sin embargo, es importante considerar que la salud mental de los docentes incide en los logros de aprendizaje de los alumnos, incluso en su desarrollo social, emocional y salud mental (Kidger et al, 2015), de ahí la importancia de formar a los educadores en tal aspecto.
En contraste, quienes destacan el componente “Crear un ambiente de aprendizaje positivo en las escuelas” como el de mayor importancia, revelan que es debido a la importancia de generar ambientes de aprendizaje positivos y contar con estrategias funcionales para el aula. Por otra parte, el motivo de uno de los entrevistados para indicar que “Enfoques pedagógicos eficaces basados en la investigación para optimizar los resultados de aprendizaje” fue el de mayor impacto en su formación, se refiere a la importancia que adquiere el conocimiento del mosaico de teorías sobre el desarrollo y aprendizaje para orientar la práctica docente.
Discusión y conclusiones
El propósito de la Educación normal es contribuir a la sociedad mexicana con la formación de profesionales de la educación básica, competentes para hacer frente a los múltiples retos que enfrenta en la actualidad. El desarrollo del programa de capacitación en Mejores Prácticas sobre Inclusión Educativa permitió que docentes normalistas identificaran con mayor claridad la forma en que su ejercicio docente puede promover espacios educativos inclusivos, y adquirieran habilidades y conocimientos con base a cinco componentes formativos. En consecuencia, habilitó también la posibilidad de ahondar en el estudio e identificación de áreas de oportunidad para mejorar la educación básica en México, e inclusive la formación inicial de los docentes.
Dados los resultados de la investigación, se ha concluido que el componente de mayor impacto en la formación de los participantes es “Garantizar el bienestar emocional y mental de los estudiantes en las escuelas”. Los docentes influyen no solamente en el nivel de aprendizaje adquirido de los alumnos, sino también en la calidad de su estabilidad emocional y mental. Por ello, es esencial que los profesores establezcan un ambiente de aprendizaje en donde todos los estudiantes sean partícipes, sientan seguridad para expresarse y se sientan parte de algo más grande. De esta manera, resulta evidente que los involucrados consideran el bienestar como un factor fundamental para un desarrollo integral tanto de alumnos como de ellos mismos.
Con base en lo anterior, se presenta la propuesta curricular “Bienestar emocional y mental para docentes” como parte del currículo optativo de la formación inicial del profesorado dentro de las escuelas normales, para todas las licenciaturas en educación durante el primer semestre. Se exhorta a las autoridades educativas pertinentes a incluir en los programas de estudio un curso referente al desarrollo de habilidades y conocimientos sobre y para el bienestar emocional y mental, con el propósito de formar a los profesionales de la educación en este aspecto, contribuir al desarrollo de habilidades que les permitan promover un desarrollo integral, y con ello reproducir tales prácticas con los estudiantes de educación básica. De tal forma, puede ser posible crear desde el comienzo una base de conocimiento de la cual se ramifique la comprensión de la importancia sobre el resto de los cursos, bajo la perspectiva de que estos dan soporte y concretan el bienestar integral de los alumnos.
No obstante, se reconoce que la investigación debe considerar la metodología del diseño curricular de la formación inicial, tomar en cuenta las necesidades de la sociedad, de la profesión, del desarrollo disciplinar y del trabajo académico. Esto representa la apertura para profundizar en el análisis del contexto y de la práctica profesional del docente, la identificación de competencias necesarias y construcción del perfil de egreso de los futuros docentes, así como, ahondar en el conocimiento sobre diseño y desarrollo de la estructura curricular en la educación normal.
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