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Las Humedades y los procesos patológicos que se originan en las edificaciones del Centro Histórico de la ciudad de Trinidad

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Academic year: 2020

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(3) Lo sabio es la meta del alma humana y a medida que se avanza en sus conocimientos va alejando a su vez el horizonte de lo desconocido. HERÁCLITO.

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(5) A mis padres y a mi hermano, por su apoyo incondicional en todo momento. A mi novia, que con paciencia ha sabido apoyarme y amarme. A mis grandes amigos Jorge Duménigo del Castillo y Pedro Nolasco Ruiz. A Chemita, por su cariño y amor..

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(7) A mi familia, especialmente a mis padres y a mi hermano por su apoyo, sacrificio y dedicación. A mis tutores Fernando Sánchez y Duznel Zerquera, por guiar mis pasos durante la investigación. A mi novia y amigos. A mi tía Dulce..

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(9) Las humedades, en sus diferentes familias o tipologías, clasifican como una de las principales causas de las lesiones en las construcciones. Éstas generan procesos patológicos de gran importancia por los daños que ocasionan a los elementos componentes de las edificaciones. El Centro Histórico de Trinidad no está ajeno a este proceso. El insuficiente tratamiento del origen y características de las lesiones causadas por las humedades que impiden eliminar las verdaderas causas que desencadenan los procesos patológicos asociados a ellas, constituye el problema planteado para la presente investigación. El trabajo de diploma, en la primera etapa, realiza un estudio de las tipologías de humedades en el Centro Histórico de la ciudad de Trinidad, para investigar el comportamiento de una manzana como una unidad, a partir de conocer características generales, tipológicas, tecnológicas y presencia o no de humedad en cada una de las edificaciones que la componen. En la segunda etapa de la investigación, se identifican y evalúan las lesiones asociadas a las familias de humedades en un conjunto de unidades constructivas, también se determinan sus posibles causas. Se presenta una propuesta de sofware en una versión β, desarrollado en plataforma Web (WebApp) y con el uso de tecnologias libres (GPL), dicho sofware se convertirá en la herramienta de los especialistas del tema en el área de estudio.. I.

(10) The humidity in different families or types, classified as a major cause of injuries in construction. These generate pathological processes of great importance for the damage caused to the components of buildings. The Historic Center of Trinidad is no stranger to this process. The inadequate treatment of the origin and characteristics of injuries caused by moisture that prevent eliminate the root causes that trigger pathological processes associated with them, is the problem for this investigation. The diploma work in the first stage makes a study of the types of humidity in the Historic Center of the city of Trinidad, to investigate the behaviour of a block as a unit from known general features, typological, technological and presence or absence of moisture in each of the buildings that comprise it. In the second stage of research, identify and evaluate associated injuries to the families of moisture in a set of construction units, also determine the possible causes of these injuries. A proposal on a version of software that was developed in β Web platform (WebApp) and the use of free technologies (GPL), this software will become the tool of subject specialists in the study area.. II.

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(12) Introducción Capítulo 1 1.1 1.1.1. Las humedades en las edificaciones. Bases teóricas. Generalidades sobre las humedades en las edificaciones Propiedades y características del agua como agente agresor en la edificación 1.1.2 Comportamiento hídrico de la edificación. Mecanismo de intercambio de humedad 1.1.3 Materiales constructivos. Características principales en Trinidad 1.2 Tipologías de las humedades 1.3 Patologías y estudios patológicos, una necesidad 1.3.1 Lesiones y sus causas 1.3.1.1 Lesiones 1.3.2 Causas de los procesos patológicos 1.3.2.1 Causas directas 1.3.2.2 Causas indirectas 1.3.3 Causas de las humedades 1.4 Estudios previos de procesos patológicos en el Centro Histórico Urbano de Trinidad 1.5 Procedimiento para el estudio 1.5.1 Ficha técnica utilizada para el estudio Conclusiones parciales Capítulo 2 Estudio de las tipologías de humedades en el Centro Histórico de la ciudad de Trinidad 2.1 Trinidad. Caso de estudio 2.1.1 Caracterización general 2.1.2 Características generales del Centro Histórico urbano de Trinidad 2.1.3 Características generales de la muestra objeto de estudio 2.1.3.1 Caracterización general de cada una de las manzanas 2.2 Procedimiento para el estudio de las tipologías de humedades en el Centro Histórico de Trinidad 2.2.1 Planteamiento de la metodología específica para el estudio de las humedades 2.2.2 Ficha técnica para realizar el levantamiento en las manzanas. 1 7 7 7 9 11 13 18 20 20 24 25 26 27 28 31 31 32. 34 34 34 36 40 42 48 49 50.

(13) 2.3 2.3.1 2.3.1.1 2.3.1.2 2.3.2 2.3.2.1 2.3.3 2.3.3.1 2.3.4 2.3.4.1 2.3.4.2 2.3.5 2.3.5.1 2.3.5.2 2.3.5.3 2.4. Diagnóstico general de las unidades constructivas por manzanas Datos generales Localización e identificación Funcionalidad Nivel de conservación Integridad Rasgos tipológicos Forma urbana Características tecnológicas Técnicas constructivas Materiales o soluciones constructivas por elementos Proceso patológico. Humedad Presencia de humedad Tipos de humedad en exterior Tipos de humedad en interior Resultados de la aplicación de Prueba de hipótesis de la Estadística no Paramétrica Conclusiones parciales. 51 51 51 53 55 55 57 57 58 58 60 64 65 66 67 68 73. Procesos patológicos asociados a las familias de humedades. 74. Planteamiento de la metodología específica para el estudio de los procesos patológicos 3.2 Ficha técnica para realizar el levantamiento en las unidades constructivas 3.3 Análisis de los resultados del levantamiento patológico asociado a las familias de humedades 3.3.1 Lesiones originadas por familias de humedades en el exterior 3.3.2 Lesiones originadas por familias de humedades en el interior 3.3.3 Posibles causas que provocan las lesiones por familias de humedades 3.3.4 Levantamiento planimétrico y fotográfico 3.4 Resultados de la aplicación de Prueba de Hipótesis de la Estadística no Paramétrica 3.5 Propuesta de software desarrollado Conclusiones parciales. 74. Capítulo 3 3.1. Conclusiones generales Recomendaciones Bibliografía. 77 78 78 83 91 99 99 101 101. 103 105 106.

(14) Tabla 1.. Principales acciones que afectan el fondo inmobiliario en la ciudad de Trinidad. 30. Tabla 2.. Relación de variables y parámetros. 50. Tabla 3.. Resumen de unidades constructivas por manzanas. 51. Tabla 4.. Resumen de las épocas de construcción de las unidades constructivas por zonas. 52. Tabla 5.. Funcionalidad. Resumen del uso original. 53. Tabla 6.. Funcionalidad. Resumen del uso actual. 54. Tabla 7.. Funcionalidad. Resumen de cambio de uso. 54. Tabla 8.. Resumen de integridad. 55. Tabla 9.. Resumen de la forma urbana. 57. Tabla 10.. Resumen de técnicas constructivas. 58. Tabla 11.. Resumen de materiales o soluciones constructivas en muros. 60. Tabla 12.. Resumen de materiales o soluciones constructivas en terminaciones exteriores e interiores. 61. Tabla 13.. Resumen de materiales o soluciones constructivas en cubiertas. 63. Tabla 14.. Resumen de la presencia de humedad. 65. Tabla 15.. Resumen de las familias de humedades en exterior. 66. Tabla 16.. Resumen de las familias de humedades en interior. 67. Tabla 17.. Integridad. Grado de conservación. Existencia de humedad. 68. Tabla 18.. Integridad. Grado de transformación. Existencia de humedad. 69. Tabla 19.. Integridad. Existencia de humedad. 70. Tabla 20.. Tabla de contingencia. Tipos de humedad y zonas de protección. 71. Tabla 21.. Tabla de contingencia. Tipos de humedad y grado de conservación. 72.

(15) Tabla 22.. Tabla de contingencia. Tipos de humedad y grado de transformación. 72. Tabla 23.. Integridad de las unidades constructivas por manzanas. 75. Tabla 24.. Relación de variables y parámetros. 78. Resumen de lesiones originadas por familias de humedades en exterior Resumen de lesiones originadas por familias de humedades en exterior. Zona B. 79. Tabla 27.. Lesiones originadas por familias de humedades. Zona B. 81. Tabla 28.. Lesiones originadas por familias de humedades en interior. 83. Tabla 29.. Lesiones originadas por familias de humedades en interior. Zona B. 84. Tabla 30.. Lesiones originadas por familias de humedades en interior. Humedad Capilar. Zona B Lesiones originadas por familias de humedades en interior. Humedad de cubierta. Zona B. 85. Tabla 32.. Lesiones originadas por familias de humedades en interior. Zona C. 89. Tabla 33.. Lesiones originadas por familias de humedades en interior. Humedad Capilar. Zona C Resumen de posibles causas de la presencia de humedad por capilaridad (exterior e interior) Resumen de posibles causas de la presencia de humedad de cubierta (interior) Resumen de posibles causas de la presencia de humedad de filtración en cubierta (exterior) Resumen de posibles causas de la presencia de humedad de filtración en muros de cierre (exterior). 90. Tabla 38.. Tabla de contingencia Zonas de protección – familias de humedades. 99. Tabla 39.. Tabla de contingencia Integridad – Categoría de evaluación de los daños causados por humedades. 100. Tabla 25. Tabla 26.. Tabla 31.. Tabla 34. Tabla 35. Tabla 36. Tabla 37.. 80. 87. 92 94 96 97.

(16) Figura 1.. Esquema del proceso patológico. 19. Figura 2.. Esquema para el estudio de las patologías. 20. Figura 3.. Ubicación de Trinidad en el mapa de Cuba. 35. Figura 4.. Plano territorial de Trinidad. 36. Figura 5.. Unidades constructivas. Zona A. 43. Figura 6.. Unidades constructivas. Zona B. 45. Figura 7.. Unidades constructivas. Zona C. 47. Figura 8.. Épocas de construcción de las unidades constructivas por zonas. 53. Figura 9.. Resumen de integridad. 56. Figura 10.. Resumen de forma urbana. 58. Figura 11.. Resumen de técnicas constructivas. 59. Figura 12.. Resumen de materiales o soluciones constructivas en muros. 61. Figura 13.. Resumen de materiales o soluciones constructivas en terminaciones exteriores e interiores. 62. Figura 14.. Resumen de materiales o soluciones constructivas en cubiertas. 64. Figura 15.. Resumen de la presencia de humedad. 65. Figura 16.. Resumen de las familias de humedades en exterior. 67. Figura 17.. Resumen de las familias de humedades en interior. 68. Figura 18.. Integridad. Grado de conservación. Existencia de humedad. 69. Figura 19.. Integridad. Grado de transformación. Existencia de humedad. 70. Figura 20.. Integridad. Existencia de humedad. 71. Figura 21.. Procedimiento para el estudio de los procesos patológicos. 75. Figura 22.. Diagrama de Pareto de primer orden. 79. Figura 23.. Diagrama de Pareto de segundo orden. Zona B. 80.

(17) Figura 24.. Diagrama de Pareto de tercer orden. Zona B. 82. Figura 25.. Diagrama de Pareto de primer orden. 84. Figura 26.. Diagrama de Pareto de segundo orden. Zona B. 85. Figura 27.. Diagrama de Pareto de tercer orden, Humedad capilar. Zona B. 86. Figura 28.. Diagrama de Pareto de tercer orden. Humedad de cubierta. Zona B. 88. Figura 29.. Diagrama de Pareto de segundo orden. Zona C. 89. Figura 30.. Diagrama de Pareto de tercer orden. Humedad capilar. Zona C. 90. Figura 31.. Resumen de posibles causas de la presencia de humedad por capilaridad (exterior e interior). 93. Figura 32.. Resumen de posibles causas de la humedad de cubierta (interior). 95. Figura 33.. Resumen de posibles causas de la presencia de humedad de filtración en cubierta (exterior) Resumen de posibles causas de la presencia de humedad de filtración en muros de cierre (exterior). 96. Figura 34.. 98.

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(19) El estudio de las lesiones o enfermedades de las construcciones, es un campo amplio y extenso, donde queda mucho por decir e investigar. Para atacar un problema constructivo se debe primeramente diagnosticar, o sea, conocer el proceso, el origen, las causas, la evolución, los síntomas y su estado actual. Este conjunto de aspectos se agrupan. de un modo secuencial, denominándose. proceso patológico. En él se distinguen tres partes bien diferenciadas: el origen, la evolución y el resultado final, de manera tal que para el estudio (su diagnóstico) se debe recorrer dicha secuencia de un modo inverso, o sea, se comienza por observar el resultado final, la lesión o el síntoma, y posteriormente, se sigue la evolución de la misma, hasta llegar a su origen, la causa (Monjo, 1999) De esta forma, estudiar los procesos patológicos, implica tener como punto de partida la lesión (manifestación observable de un problema constructivo en un edificio; síntoma o efecto de todo proceso patológico) y como objetivo final la causa, tratando siempre de conocer el origen de la enfermedad para atacar el mal desde el principio. En este aspecto radica la importancia que posee la determinación de las mismas. Muchas de las publicaciones sobre el tema se dan como conocidas, pero en realidad casi nunca dos casos con sintomatología similares poseen las mismas causas. También puede suceder que una causa de lugar a varias lesiones o que varias de ellas den lugar a una lesión. Por tal motivo, las generalizaciones en este campo deben ser bien analizadas antes de hacerse (Pérez Echazabal, 2001) Cualquier proceso patológico no se resuelve hasta que no se interrumpa su origen, siendo uno de los puntos cardinales en toda actuación. Muchos fracasos se deben a no atacar la causa, limitándose a resolver el síntoma (la lesión), por lo que el problema sigue latente y la sintomatología vuelve a aparecer (Pérez Echazabal, 2001) Dentro de los procesos patológicos que pueden afectar a un edificio, un aspecto importante es el relacionado con las humedades, entendidas éstas como la existencia no deseada en los materiales o en los elementos constructivos de un contenido de agua superior al correspondiente al de equilibrio hídrico con su entorno. Las 1.

(20) humedades no sólo inciden en las condiciones de salubridad y confort de los edificios, sino que pueden llegar a afectar las condiciones de servicio. Por otra parte, el agua interviene en otros procesos patológicos que pueden afectar la durabilidad de los materiales y de las estructuras y elementos constructivos (corrosión, disgregación, pudrición, etc.) (Piñeiro, Gutiérrez, Ansejo, 2010) El conocimiento de la humedad, como lesión, se hace imprescindible para los técnicos y especialistas de la conservación ya que éstos juegan un papel activo al poner al servicio el saber de las distintas ciencias en aras del rescate del patrimonio. El estudio de las lesiones y los fenómenos a ellas asociados, sus síntomas y manifestaciones más comunes, los daños y deterioros que le vienen aparejados y el universo de posibles soluciones, es un paso importante en los estudios previos. La industria, por su parte, debe lograr productos y sustancias que den respuesta a las necesidades, tratando siempre de estudiar las limitaciones e idoneidad con los materiales que se encuentran en las obras (Pérez Echazabal, 2001) La necesidad de lograr un grado de confort, según las exigencias actuales, demanda cada vez más el conocimiento científico de la humedad. Numerosos son los estudios estadísticos que demuestran que esta lesión tiene la supremacía en el conjunto de deterioros y defectos que se ponen de manifiesto en las construcciones. Los resultados de estudios realizados por varios institutos de investigaciones del mundo demuestran lo planteado. El comportamiento de este tipo de lesión no se puede generalizar, pues son diversos los factores que motivan su aparición. Por lo que cada región del mundo y cada país en particular, necesitan del estudio de su especificidad. Un estudio realizado por el Departamento de Medio Ambiente de la Building Establishment (UK), sobre las lesiones que se producen en las edificaciones, arrojó como resultado que la humedad ocupa el 38% del total de lesiones encontradas, subdividiéndose ésta en humedades de condensación (44%), capilaridad ascendente (33%), infiltración (19%) y otras (4%). Aunque estos resultados no se pueden extrapolar a las condiciones de Cuba, donde las humedades de condensación jamás llegarían a un 44%, reafirman la necesidad de conocer con profundidad los daños que provocan en los materiales y elementos en que aparecen (Pérez Echazabal, 2001). 2.

(21) Para analizar el problema de la humedad en las edificaciones, se hace necesario comprender en primer orden, los mecanismos por los cuales el agua tiende a penetrar y moverse en los materiales. No existen recetas previas a la hora de diagnosticar una patología producida por el agua en las edificaciones (García Morales, 1999) Juan José de Julián Muelas y Fernando Sánchez (2008), sostienen que Trinidad tiene una alta humedad relativa durante todo el año, así como abundantes precipitaciones. Esto, unido a los cambios de temperatura y a las características de los suelos, convierten a las humedades y sus diferentes tipologías. en el principal factor. desencadenante -tanto directa como indirectamente- de lesiones en las edificaciones. Fenómenos como el de la higroscopicidad y la capilaridad están muy presentes en el fondo inmobiliario de la ciudad y en casi todos los elementos componentes, favorecidos por las condiciones ambientales y las características de los materiales, por lo que las humedades en muros, cubiertas, manifestaciones de eflorescencias, así como la vida animal (xilófagos) y vegetal (líquenes, algas, hongos y plantas superiores) son muy comunes ¨Una de las primeras manifestaciones de deterioro que se observa al recorrer las calles de la ciudad son las manchas de humedad en los parámentos exteriores como resultado de la ascensión de la humedad, desde suelos proclives a la saturación y a través de fábricas muy conductoras. La capilaridad se manifiesta a partir de zócalos con alta concentración de humedad y sales eflorecidas. Con el tiempo, las diferentes acciones que se conjugan – físicas, mecánicas, ambientales- llegan a destruir el revestimiento y la propia fábrica, pues la erosión del mortero entre las juntas provocará el desmoronamiento y descomposición de la misma¨ (de Julian Muelas et al, 2008, p 123.) Otro elemento muy importante es la cubierta, para el caso del centro histórico de Trinidad en su mayoría de madera y tejas o cubiertas planas con soluciones de viga losa o viga - tabla, cuando se afecta por alguna causa esta cubierta, comienza la entrada de agua y el deterioro de la estructura de madera que ponen en peligro la estabilidad y habitabilidad del inmueble (de Julian Muelas et al, 2008). 3.

(22) ¨Las dos principales acciones a que está sometido el fondo inmobiliario de la ciudad de Trinidad son las humedades, en sus diferentes tipologías y niveles, y los insectos xilófagos. Estas constituyen las causas de la mayor cantidad de procesos patológicos que generan las lesiones más importantes. No obstante, también se debe reconocer que la combinación de factores ambientales y meteorológicos, que actúan muy solidariamente en su agresión a la edificación, como son: el viento, la humedad ambiental, la temperatura y sus cambios; la fuerte radiación solar y el aerosol marino, como los principales, someten a los materiales a una fuerte meteorización que los hace muy vulnerables a las dos primeras acciones y los daña grandemente. Aunque es una causa subjetiva, la no aplicación de una conservación como es debido, y en particular el mantenimiento sistemático, se convierten en causas indirectas muy importantes en éste y en cualquier otro fondo habitacional¨ (Muelas et al, 2008, p, 132.) Constituye una tarea de primer orden la conservación del patrimonio edificado en Trinidad, realizarla con criterios científicos sería de gran ayuda por los costos que supone. Problemática Las humedades, en sus diferentes familias o tipologías, clasifican como una de las principales causas de las lesiones en las construcciones y edificaciones en particular. La variedad de esas familias, los diferentes orígenes que pueden tener, lo difícil que muchas veces se torna el deslindar las causas que desencadenan los procesos patológicos debidos a las humedades, así como los numerosos y graves deterioros que causan en los elementos componentes de las edificaciones, hacen que el estudio de las mismas sea imprescindible para las intervenciones de conservación y rehabilitación en el patrimonio edificado, y más aún si ese patrimonio, como es el caso de la ciudad de Trinidad y el Valle de los Ingenios, es Patrimonio de la Humanidad desde 1988.. Problema de investigación Muchas de las intervenciones que se realizan para la conservación y rehabilitación de las edificaciones del Centro Histórico de la ciudad de Trinidad, tratan de manera. 4.

(23) insuficiente el origen y características de las lesiones causadas por las humedades, lo que impide eliminar las verdaderas causas que desencadenan esos procesos patológicos. Objeto de investigación El objeto de investigación son las edificaciones del Centro Histórico de la ciudad de Trinidad en las que se manifiesten procesos patológicos debidos a las humedades. Campo de acción Los procesos patológicos debidos a la acción de la humedad. Objetivo general Definir las tipologías de humedades que se manifiestan en las edificaciones del Centro Histórico de la ciudad de Trinidad y los procesos patológicos a ellas asociados.. Objetivos específicos Construir el marco teórico derivado del estudio de la literatura internacional y nacional, que sirva de referencia para explicar el fenómeno objeto de estudio. Definir y caracterizar las tipologías de humedades que se presentan en la muestra seleccionada. Evaluar las lesiones provocadas por familias de humedades y sus posibles causas en la muestra seleccionada. Hipótesis Si se desarrolla un procedimiento que posibilite el estudio de de los procesos patológicos asociados a las humedades en edificaciones del Centro Histórico urbano de Trinidad, se podrá clasificar, caracterizar y determinar las causas más comunes, así como las principales lesiones que se manifiestan, para ofrecer resultados que permitan evaluar la situación actual de estas construcciones y conseguir una adecuada y eficiente labor de conservación. Aportes Aporte práctico. 5.

(24) Estudio de los procesos patológicos asociados a las humedades en edificaciones del Centro Histórico urbano de Trinidad. Aporte metodológico Se precisa un sistema de trabajo por fases que unifica todas las variables que intervienen en el proceso patológico, y además el reajuste y la inserción de aspectos nuevos a la ficha seleccionada para el estudio. Significación Social El estudio profundo de las lesiones asociadas a las humedades en edificaciones del centro histórico de Trinidad, permitirá la realización de correctas intervenciones y trabajos de conservación en los inmuebles, mejorando la durabilidad y el confort de los mismos y por lo tanto de sus usuarios. Novedad Es primera vez que se realiza un estudio como este para el Centro Histórico, aplicando una metodología e instrumentos que garantizan resultados científicos que pueden contribuir a las tareas de salvaguarda del patrimonio. Se presenta una propuesta de sofware en una versión β, desarrollado en plataforma Web (WebApp) y con el uso de tecnologías libres (GPL), dicho sofware se convertirá en la herramienta de los especialistas del tema en el área de estudio.. 6.

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(26) La comprensión de la necesidad de los estudios patológicos a la hora de enfrentar labores de rehabilitación en edificicaciones es la idea básica de este capítulo. Se abordan conceptos generales acerca de las humedades en las edificaciones, así como su clasificación, las lesiones que producen y sus posibles causas. Se analizan los antecedentes de estudios similares en Trinidad y el procedimiento que se seguirá para la investigación.. 1.1 Generalidades sobre las humedades en las edificaciones 1.1.1 Propiedades y características del agua como agente agresor de la edificación La imprescindible presencia del agua ha posibilitado la existencia de la vida tanto animal como vegetal en el planeta. No obstante conocer sus propiedades, características, comportamiento y su acción deteriorante es cada día un imperativo de primer orden para la construcción. Los peligrosos problemas causados por las humedades en las construcciones son tratados en investigaciones realizadas por Gayoso y Rivera (2004), ambos especialistas del Centro Técnico para el Desarrollo de los Materiales de Construcción, plantean que el agua es un elemento indispensable en los procesos constructivos. Su controlada inclusión garantiza una mayor facilidad de conformación y colocación de mezclas de hormigones y morteros gracias a su propiedad lubricante; su presencia directa o indirecta, favorece la calidad, la funcionalidad y estética de las construcciones. No obstante, ciertas propiedades presentes en su naturaleza química, la convierten paradójicamente en el peor enemigo de la conservación y durabilidad de las edificaciones como resultado de su negativo accionar en el exterior-interior de las tradicionales envolventes. La Dra. Arq. Lucrecia Pérez Echazabal (2001, p. 6) describe las principales propiedades del agua como sustancia química:. 7.

(27) Cambia de estado con variaciones de temperatura muy fáciles de lograr, lo cual la ubica en una posición fuera de la lógica, esperable para su peso molecular. Aumenta de volumen al pasar de líquido a sólido, disminuyendo su densidad, pudiendo flotar sobre ella misma en estado líquido y actuar como aislante térmico. Por su carácter polar e iónico en ocasiones, hace que pueda ser catalogada como un compuesto básico (hidróxidos), ácido (radical de los hidrógenos) y neutro (en forma general), lo que permite calificarla de gran penetrabilidad, disolvente de metales y materiales pétreos, así como vehículo de gases y líquidos. Esta propiedad fundamentalmente es la que le da el carácter de disolvente universal. Ayudada por la tensión superficial el agua puede mojar grandes superficies y trasladarse hasta lugares insospechados. Modifica su viscosidad, disuelve sales a determinada presión y temperatura, transportándola y depositándola en lugares con condiciones diferentes. Resumiendo su acción, el agua, como el elemento más abundante de la tierra, que puede encontrarse en los tres estados: sólido, líquido y gaseoso, tiene gran poder de penetración, elevado poder disolvente, gran mojabilidad, capacidad de transportar otras sustancias y es eficaz colaboradora de otros agentes naturales y biológicos (Pérez Echazabal, 2001) El autor Ortega define muy bien lo peligrosas que son las humedades para las construcciones, al decir “En forma de humedad, el agua se encuentra en todos los elementos y materiales constructivos. Esta presencia impone variaciones en las características físicas de los materiales y alteraciones dimensionales que pueden llegar a producir las ruinas de los mismos”. (Ortega, 1994, p.22.). 8.

(28) 1.1.2 Comportamiento hídrico de la edificación. Mecanismos de intercambio de humedad La Dra. Arq. Soledad García Morales cuando se refiere al “Comportamiento Hídrico de los Edificios de Construcción tradicional, y de sus materiales” (1999, p. 20), alega que el agua se puede presentar de diversas maneras: “En el terreno, en forma de agua con carga (nivel freático, corriente de aguas dispersas, bolsas, etc.), o de agua sin presión (estrato capilar, agua de imbibición o de evaporación, etc.)”. “En superficie: agua de escorrentía de lluvia o de salpiqueo”. “En forma de precipitaciones (por agua – viento, nieve, etc.), que afectan a la envolvente externa del edificio”. “En forma de vapor, tanto del aire como de otras fuentes artificiales que lo producen en el interior (usos diversos, producción humana, evaporación desde el terreno, etc.)”. El agua penetra y se mueve en los materiales principalmente por causa de los siguientes mecanismos (García Morales, 1999): Adsorción de vapor: un material seco contiene siempre una cierta cantidad de agua y esta cantidad no es fija: depende de un equilibrio que se establece entre él y el aire que lo rodea. La superficie interna de los poros se recubre de moléculas de vapor de agua, por efecto de la atracción existente entre ellas y las moléculas del material. La cantidad de agua que llega a contener así un material depende, entre otros factores, de la humedad relativa ambiental, de la temperatura, de la estructura porosa, etc. Para unas condiciones dadas de temperatura y humedad ambiental, la máxima cantidad de agua adsorbida se denomina humedad de equilibrio, y este valor representa un umbral de contenido de humedad normal para un determinado material. Cualquier contenido que supere dicho valor estará indicando la existencia de un foco de humedad (sea en forma de vapor, sea en forma líquida), y, por lo tanto, una patología. La humedad de equilibrio de un material puede verse modificada por la presencia de sales higroscópicas en sus. 9.

(29) poros. Éstas son sustancias con gran capacidad de adsorción que modifican el comportamiento hídrico de un elemento constructivo, haciéndolo ávido de agua (en forma vapor o líquida). Para la mampostería el valor de humedad de equilibrio está entre 4 – 6 %. Difusión de vapor: es el transporte de vapor a través de un elemento poroso, que separa dos ambientes con distintas presiones de vapor. Se produce un flujo de vapor de agua en función de la permeabilidad del material, del espesor de este, y del gradiente de presiones a uno y otro lado. Evaporación: el agua abandona los materiales principalmente por evaporación, denominándose así el cambio de estado por el que el agua, a temperatura ambiente, pasa de líquido a vapor. El agua evapora siempre en superficie, debido a la diferencia de presiones de vapor que existe entre una primera lámina de aire en contacto con el líquido (lámina saturada de vapor), y la masa de aire más alejada, que tiene menor grado de saturación. De esta forma, las moléculas de vapor saltan desde la superficie al aire, y se difunden por él, hacia zonas menos saturadas, siendo remplazadas por nuevas moléculas del líquido. El agua no evapora solo en la superficie exterior del cuerpo, sino en su interior. Por esta razón los fenómenos asociados a la evaporación pueden producirse en el interior de la masa del cuerpo. Convección: el aire es una mezcla de gas, de la que forma parte el vapor. Se denomina convección al transporte de moléculas de vapor de agua en el aire en movimiento (ventilación), y éste es el modo natural de evacuación de humedad de los locales, y el más eficaz. Así, la ventilación de las construcciones es un elemento a tener en cuenta al estudiar el comportamiento higrotérmico del edificio y sus materiales. El grado de humedad del aire exterior, y la producción de vapor interna en el edificio, determinarán el caudal de aire de renovación necesario para asegurar el correcto equilibrio producción – eliminación. Absorción del agua en forma líquida: se produce la absorción cuando el agua penetra en el material por efecto de cierta presión positiva (puede ser su propio peso, en caso de embolsamiento, o efecto de la presión hidráulica, o incluso efecto de la fuerza del par agua – viento en el caso de la lluvia que bate un cerramiento).. 10.

(30) Succión capilar: este mecanismo determina la penetración y movimiento de agua líquida en un material poroso, no por efecto de la presión que el agua ejerza, sino debido a la atracción entre el agua y el material, que fuerza a aquella a recubrir la red porosa del cuerpo. Se puede explicar la penetración del agua por capilaridad diciendo que, debido a la atracción superficial entre el sólido y ella, al agua le compensa energéticamente extenderse por la red porosa antes que permanecer como gota. Se pueden definir varias zonas en un muro sometido a succión capilar ascendente: la zona saturada (en la que los poros del material están completamente llenos de agua); la zona mojada (que contiene fundamentalmente agua líquida en los poros, pero también agua vapor y aire); y la zona húmeda, por la que circula sólo agua vapor, difundiéndose así al exterior, el reconocimiento de estas zonas es la base que permite la detección de focos en el diagnóstico de humedades de capilaridad.. 1.1.3 Materiales constructivos. Características principales en Trinidad Los materiales constructivos pueden ser clasificados según su origen en: Materiales pétreos naturales (piedras de todo tipo) Materiales pétreos artificiales (piedra artificial, cerámicas, vidrios) Materiales aglomerantes (cales y cementos) y aglomerados (hormigones) Materiales metálicos (hierro, acero) Materiales orgánicos (madera, corcho) Materiales plásticos. En Trinidad, las posibilidades que brindaban los materiales al alcance de los maestros de obras determinó en gran medida la expresión formal y espacial de la vivienda en el siglo XVIII, sobre este particular se ha afirmado que el embarro fue el material constructivo más utilizado en las casas de este siglo (García Santana, Angelbello, Echenagusía 1996). 11.

(31) Casi en su totalidad, las viviendas construidas en el siglo XVIII, que han llegado a nuestros días, son de mampostería y tejas. Los vanos siempre se definían y reforzaban con cantería, maderos o ladrillos (García, et al, 1996) Las primeras fábricas de mampostería que se construyeron en Trinidad fueron del tipo denominado “Mezcla Real”, que eran muros de grandes espesores –más de 60 cm-, en las que una argamasa de cal y arena de río unía mampuestos, ripios de piedra, restos de cerámica y hasta sillares, conformando una mampostería ordinaria muy singular, la que se reforzaba vertical y horizontalmente con rafas y verdugadas de ladrillos de barro cocidos. Capas de esa propia “Mezcla Real” (cal y arena) conformarán el revestimiento que se pudiera denominar resano, y posteriormente una capa más fina de enlucido de cal como acabado final. Se podían encontrar también fábricas en que las primeras hiladas eran de ladrillos de barro cocido y después se continuaban erigiendo con mampostería. Esta variante tenía el objetivo de reforzar esas primeras hiladas y disminuir la acción de la humedad sobre el paramento (de Julian Muelas, Sánchez, 2008) “Prat Puig opina que la concepción del sistema constructivo estaba orientada a facilitar la cubierta adoptada por la obra. Por ello, los muros se disponían en series paralelas, cuya anchura y profundidad quedaba determinada por el tipo de techo. La techumbre de la primera crujía consistía en el llamado techo de armadura, que se apoya en el muro frontero, el medianero y los laterales. La segunda crujía se cubre con colgadizos o techo de un sola vertiente. En caso de existir martillos, éstos se techaban con colgadizos” (García, et al, 1996, p. 75) En el siglo XIX la vivienda perfecciona considerablemente los elementos constituyentes del muro. Un mayor dominio en la fabricación de la cerámica permitió una mejor obra de fábrica, dada en el menor del espesor de los muros. El uso de la cal aparece con más frecuencia en los morteros, los cuales a su vez, adquieren mayor resistencia al utilizar arenas de mejor calidad. En las techumbres se mantienen las estructuras de armaduras. Un cambio importante a fines del siglo XVIII – principios del siglo XIX, radica en utilizar los techos planos de. 12.

(32) madera, conocidos como: de viga y tabla, y de losa por tabla, formando los entrepisos, terrazas y azoteas. Fenómenos como el de la higroscopicidad y la capilaridad están muy presentes en el fondo inmobiliario de la ciudad y en casi todos los elementos componentes, favorecidos por las condiciones ambientales y las características de los materiales (de Julian Muelas et al, 2008). 1.2 Tipologías de las humedades El Dr. Arq. Juan Monjo Carrió en el artículo “La Patología y estudios patológicos” define la humedad como la aparición incontrolada de un porcentaje de humedad superior al deseado en un material o elemento constructivo cualquiera, que supondrá una variación de las características físicas del material o elemento en cuestión. Establece cinco tipos de humedades, en función de su causa, todas de carácter físico: Humedad de obra: “Cuando su origen es la humedad aportada durante el proceso de ejecución, que no se ha dejado secar hasta que el material alcance su humedad de equilibrio sino que, por el contrario, se le aplica un acabado superficial que, actuando de barrera, ha dificultado su evaporación” (Monjo, 1999, p.108) Humedad capilar: “Cuando el agua proviene del suelo o de una plataforma horizontal cualquiera y asciende por la estructura porosa de los elementos verticales hasta alturas, a veces, insospechadas” (Monjo, 1999, p.109) Humedad de filtración: “La que llega desde el exterior y penetra al interior del edificio a través de su cerramiento de fachadas o cubierta, bien por la masa del mismo, a través de sus poros, bien aprovechando aberturas en el cerramiento, tanto grietas y fisuras mecánicas como juntas constructivas o de dilatación, como juntas practicables de ventanas. Implica, a veces, la existencia de una presión hidrostática al otro lado del cerramiento (piscinas, jardineras, lluvia con viento, etc.) o simplemente la succión o coeficiente de absorción propio del material” (Monjo, 1999, p.109) Humedad de condensación: “La producida en los cerramientos como consecuencia de condensarse el vapor de agua que está en contacto o en el interior de los 13.

(33) mismos, en su recorrido desde los ambientes con mayor presión de vapor (normalmente los interiores) hacia los de presión de vapor más bajos (los exteriores). Podemos, a veces, distinguir tres subtipos, según la situación de la condensación: a. Condensación superficial interior, cuando se produce sobre la cara interior del cerramiento. b. Condensación intersticial, cuando ocurre en el interior de la masa del cerramiento o entre dos de sus distintas capas. c. Condensación higroscópica, cuando se produce dentro de la estructura porosa del material por contener sales higroscópicas que facilitan la condensación del vapor de agua ambiente.” (Monjo, 1999, p.109-110) Humedad accidental: “Que engloba todas aquellas producidas por roturas de conducciones, que provocan focos puntuales de humedad que aparecen más o menos cerca de su origen” (Monjo, 1999, p.110) Otro punto de vista acerca de la clasificación de las humedades es el de La Dra. Arq. Lucrecia Pérez Echazabal, en el libro “La Humedad en las Construcciones” (2001), las clasifica en cuatro grandes familias (Anexo 1): Humedad de obra y de los materiales: Es el agua que proviene de la propia obra y de los materiales, las edificaciones llamadas tradicionales o realizadas en el lugar el volumen de agua es mucho mayor, ya que éste tipo exige gran cantidad para la elaboración de mezclas utilizadas. Los tiempos de secado en las obras varían y están en dependencia de las condicionales climáticas, el tipo de obra y el material empleado. En esta familia de humedad es significativo tener en cuenta la higroscopicidad, intercambio de vapor de agua entre el objeto y el medio que le rodea. Esa transferencia que existe entre el ambiente y el objeto, hace que su humedad se modifique al variar la humedad relativa del aire que lo envuelve. La higroscopicidad permite clasificar los materiales en dos tipos, los llamados higroscópicos, dentro de los que se encuentran los hormigones, ladrillos, las piedras calizas blandas, etc.; y los no higroscópicos como pueden ser mármoles, 14.

(34) granitos, etc. Esta propiedad es muy importante tenerla en cuenta a la hora de seleccionar los materiales, pues son muchos los que los responsabilizan con los problemas que se presentan en las obras, sin pensar que no existen materiales malos sino mal empleados (Pérez Echazabal, 2001) Humedades por absorción: “En este tipo de humedad el agua pasa a través de los intersticios microscópicos, ayudada por la tensión superficial, tiene su origen en un foco húmedo, su extensión y trayectoria guarda una relación estrecha con el fenómeno físico de la capilaridad, las características de la estructura porosa del material y de la facilidad del secado desde el interior. Se puede agrupar en humedad por absorción lateral, descendente y ascendente, tomando como criterio de clasificación la dirección predominante que sigue el agua y la ubicación del foco húmedo (Anexo 2). En todas es necesario que exista una red capilar y un foco húmedo, pudiendo ayudar en la penetración otros agentes como pueden ser el viento, grietas o fisuras previas en el material, entre otros” (Pérez Echazabal, 2001, p.33) Las superficies verticales son las más afectadas, siendo la porosidad del material el factor condicionante fundamental de la absorción en general. El agua procedente del terreno asciende por el muro en contacto con el suelo gracias a la acción de la capilaridad, igualmente descenderá por ellos la procedente de filtraciones de las cubiertas y terrazas. La tercera y última vía de acceso del agua a dichas superficies es la lateral, en donde al igual que en las dos anteriores, la estructura porosa del material sigue cumpliendo su papel absorbente, favoreciendo la absorción del agua que es cedida por la humedad atmosférica o la procedente de la lluvia (Pérez Echazabal, 2001) Humedad por filtración: La filtración al igual que la humedad por absorción son las más frecuentes en países como Cuba, en donde el factor de las precipitaciones es de gran importancia debido a la gran frecuencia y abundancia con que se producen. La cubierta posee la supremacía, ocupando la fachada, un segundo plano, esto se puede comprobar con los estudios que se han desarrollado en el país, uno de ellos y el más importante, es el realizado por el Dr. Arq. Fernando Sánchez,. 15.

(35) en su tesis de doctorado, en el que se constata que más de la tercera parte de los problemas de las filtraciones están dados por defectos en la fase de diseño de la impermeabilización (Pérez Echazabal, 2001) Humedad por condensación: se produce al alcanzar el aire la temperatura de rocío, generalmente sobre las superficies más frías, depositándose pequeñas gotas de agua en éstas, las cuales se agrupan formando núcleos húmedos. Este fenómeno no sólo se produce en la superficie del elemento, sino también en los intersticios del material. Posee una estrecha relación con la temperatura y la ventilación, presentándose con gran frecuencia. Los factores que son necesarios para que se produzca son: la existencia de fuentes generadoras de vapor, las cuales son variadas, sobre todo en la vivienda, ejemplo de ellas lo constituye la cocción de alimentos, secado y lavado de ropas; el vapor expulsado por el hombre, el cual está en dependencia de la actividad que esté desarrollando. También son necesarios los llamados puentes térmicos o zonas de condensación, estos son puntos débiles térmicamente, los cuales poseen una temperatura inferior a la del resto del paramento, sólo así se producirá la condensación en el elemento o sea, si dicha temperatura es inferior al llamado punto de rocío. Los puntos donde suele presentarse son: en los encuentros entre techo y pared, carpintería y pared, columna y pared, esquinas, salientes con baja resistencia térmica, vidrio de la carpintería, etc. Este tipo de humedad es poco frecuente, en países con clima cálido como Cuba. (Pérez Echazabal, 2001) “La bibliografía relacionada con este tema posee, de manera general, un criterio bastante unificado acerca de los tipos de humedad que pueden incidir en la edificación, aunque existen algunas diferencias entre ellos, pero no de carácter sustancial. Un ejemplo de estas clasificaciones es la ofrecida en el libro "Patología de las Fachadas Urbanas", donde se agrupan en humedad de obra, por filtración, por absorción y por condensación; un caso similar realiza Ortega Andrade, el cual las divide en condensación, de obra y de los materiales, ascendente, exterior y accidental. Juan de Cusa por su parte, en su libro "Reparación de Lesiones en Edificios" ofrece otra muy. 16.

(36) simple en la cual pone en primer lugar la ascendente, la descendente, la condensación y la lateral, un último caso es la dada por el Arq. Xavier Casanovas, de Cataluña, en su conferencia impartida en Agosto de 1995 en La Habana, en el Centro Nacional de Conservación, Restauración y Museología, en ella plantea la capilaridad, condensación, filtración y accidental, de obra e higroscópicas. Como se aprecia no hay criterios contraproducentes, pero es bueno señalar que en algunos casos se dividen sin un elemento unificador” (Pérez Echazabal, 2001, p.17) El Dr. Arq. Fernando Sánchez, en la Asignatura Humedades de la Construcción y en estudios sobre la temática, hace una clasificación de las humedades que no difiere de las expresadas por los investigadores citados con anterioridad en cuanto a los conceptos generales. Éste tiene en cuenta las humedades de. construcción,. condensación, accidentales, de capilaridad, de cubierta e incluye, la humedad de fachada por considerarla de gran importancia y peculiaridad para el caso o contexto de Cuba. En la clasificación, también están presentes las humedades en acero, hormigón y madera, que no se tomarán para la presente investigación, pues el autor considera que por las características constructivas de las edificaciones en el Centro Histórico Urbano de Trinidad no son necesarias. El Dr. Arq. Juan Monjo Carrió en el artículo “Humedades en fachada. Filtración y condensación” (1999) plantea que las fachadas son un elemento fundamental de la envolvente del edificio, que actúa como barrera protectora de las inclemencias atmosféricas, por lo que sufre, como una de las agresiones físicas más importantes, la lluvia. Esta acción provoca un intento de filtración del agua que produce humedades de filtración como lesión más frecuente. También con diferentes orígenes y grado de acción actúan sobre este elemento constructivo las humedades de microcapilaridad, humedades de capilaridad, humedades de condensación y humedades accidentales. Luego de analizar los criterios de clasificación de las humedades proporcionados por varios especialistas se tomará en la presente investigación la abordada por Sánchez, por considerarla la más abarcadora ya que relaciona el fenómeno con el elemento constructivo, sintetiza otras clasificaciones dadas por investigadores de la temática y se. 17.

(37) ajusta a las características de las edificaciones objeto de estudio. La misma cataloga las familias de humedades en: a. Humedades de construcción b. Humedades de condensación c. Humedades accidentales d. Humedades de capilaridad e. Humedades de cubierta f.. Humedades de fachada (filtración en cubierta, filtración en muro de cierre, capilaridad, accidental y de construcción). 1.3 Patologías y estudios patológicos, una necesidad La rehabilitación de un edificio implica la recuperación y modificación de una funcionabilidad principal (su habitabilidad), por medio de una serie de actuaciones sobre las unidades y los elementos constructivos dañados por el uso o la falta de mantenimiento o por el envejecimiento normal que experimentan. De esta forma, para la reparación y restauración de una edificación es importante la realización de un diagnóstico que permita conocer cuáles son los procesos patológicos (Monjo, 1999). El primer término a definir será el de patología constructiva. La palabra patología viene, etimológicamente, de las palabras griegas pathos (enfermedad) y logos (estudio). El diccionario de la Real Academia de la Lengua la define como: “parte de la medicina que trata del estudio de las enfermedades”. Por deducción se define la Patología Constructiva de la Edificación como la ciencia que estudia los problemas constructivos que aparecen en el edificio (o en alguna de sus unidades) después de su ejecución (Monjo, 1999) Otros conceptos de interés para la presente investigación son los emitidos por el Dr. Arq. Juan Monjó Carrió, 1999, en artículo titulado “La patología y los estudios patológicos”, donde plantea que para atacar un problema constructivo, se debe diagnosticar, es decir, conocer su proceso, su origen, sus causas, su evolución, sus síntomas y su estado actual. Este conjunto de aspectos del problema que pueden. 18.

(38) agruparse de un modo secuencial, es lo que se llama el proceso patológico en cuestión. El diagnóstico permitirá establecer, tanto la estrategia de reparación como las hipótesis de prevención. Al mismo tiempo, el hecho de que exista una secuencia temporal de dicho proceso permite distinguir tres partes bien diferenciadas: el origen, la evolución y el resultado final, de manera tal que para su estudio (su diagnóstico) se debe recorrer dicha secuencia de un modo inverso, o sea, se comienza por observar el resultado de la lesión, el síntoma y posteriormente se sigue la evolución de la misma, hasta llegar a su origen, la causa. De forma similar enfoca estos conceptos Pérez Echazabal, 2001, cuando plantea que los estudios patológicos deben tener como punto de partida la lesión y como objetivo final la causa; tratando siempre de conocer el origen de la enfermedad para atacar el mal desde el principio. En este aspecto radica la importancia que posee la determinación de las mismas. Muchas de las publicaciones sobre el tema las dan como conocidas, pero en la realidad casi nunca dos casos con sintomatología similares poseen las mismas causas, también puede suceder que una causa de lugar a varias lesiones o que varias de ellas den lugar a una lesión, es por ello que las generalizaciones en este campo deben ser bien analizadas antes de hacerse “El estudio de las patologías implica considerar un proceso que ha permitido que se generen, desarrollen y se hagan evidentes. Tal proceso es el que de ordinario sigue cualquier daño en los elementos componentes de las edificaciones y se le denomina proceso patológico o sea, que ha existido una causa u origen que ha desencadenado una anomalía en el elemento, que con el tiempo y la acción de diferentes factores se desarrolla o evoluciona, hasta que llega a manifestarse a través de síntomas o inclusive el fallo del elemento en cuestión” (Borona, Sánchez, 2005, p.3). En el esquema de la Figura 1 se sintetiza dicho proceso. Origen. Causas. Síntomas. Lesiones. Figura 1. Esquema del proceso patológico Fuente: del autor, sobre la base de lo planteado por Borona, Sánchez, 2005. 19.

(39) “Cuando se pretenden estudiar las patologías es necesario seguir el proceso inverso a su gestación, es decir, partir de la manifestación, realizar las inspecciones, ensayos y demás investigaciones que sean necesarias, hasta llegar al origen o causa de la misma” (Borona, Sánchez, 2005, p.3) En el esquema de la Figura 2 se sintetiza dicho proceso. Lesiones. Síntomas. Causas. Origen. Figura 2. Esquema para el estudio de las patologías Fuente: Fuente: del autor, sobre la base de lo planteado por Borona, Sánchez, 2005. 1.3.1 Lesiones y sus causas 1.3.1.1. Lesiones. Se denomina lesión, como concepto general, a cada una de las manifestaciones observables de un problema constructivo, o sea el síntoma o efecto final del proceso patológico. Hay muchas ocasiones en que una lesión es, a su vez, origen de otra y, normalmente, no suelen aparecer solas sino confundidas entre sí. La lesión primaria, en un proceso patológico concreto, es la que aparece en primer lugar en la secuencia temporal del mismo, mientras que será lesión secundaria en dicho proceso la que surge como consecuencia de una lesión anterior (Monjo, 1999) Para un mejor entendimiento y comprensión es conveniente realizar una clasificación de las lesiones. Existe una opinión casi generalizada entre los estudiosos del tema, donde las agrupan en: Lesiones primarias: Es el primer síntoma que aparece en el proceso patológico y que puede ser origen de otras (grietas, fisuras, humedades, etc.) Lesiones secundarias: consecuencia normalmente de la primaria y segundo efecto del proceso, pero lesión en sí misma (Pérez Echazabal, 2001) Monjo coincide con la clasificación anterior de lesiones, pero plantea que como el conjunto de lesiones constructivas que pueden aparecer en un edificio es bastante numeroso, sobre todo si se tiene en cuenta la gran diversidad de materiales y unidades constructivas que se utilizan, resulta imprescindible tratar de simplificar la tipología en 20.

(40) familias y en tipos. De esta manera enumera tres grandes familias en función del carácter del proceso patológico: físicas, mecánicas y químicas. Ello supondrá un dato de partida importante y una base para la diagnosis del proceso patológico. (Anexo 3) Las lesiones físicas son todas aquellas en que la problemática patológica está basada en hechos físicos tales como humedades, suciedad y erosiones. Para este estudio se toman las asociadas a la humedad (Monjo, 1999) En las lesiones mecánicas, predomina, como bien dice la palabra, el factor mecánico, en todas las situaciones patológicas, tanto en sus causas, en su evolución como en sus síntomas. Así consideramos las lesiones en las que haya movimiento, se produzcan roturas, separación entre materiales o elementos, o aquellas en las que aparezca desgaste. Éstas traen como consecuencia la aparición de deformación, grietas, fisuras, desprendimiento y erosión (Monjo, 1999). Por la naturaleza mecánica de estas lesiones, no son de interés en este estudio. “Las lesiones químicas comprenden todas aquellas con un proceso patológico de carácter químico, donde el origen suele estar en la presencia de sales, ácidos o álcalis que reaccionan químicamente para acabar produciendo algún tipo de descomposición del material lesionado que provoca, a la larga, su pérdida de integridad, afectando, por tanto, a su durabilidad” (Monjo, 1999, p.113). Entre ellas cabe destacar por la incidencia directa que tienen en las humedades, las eflorescencias y la presencia de organismos sean animales o vegetales. “Se define como eflorescencias, la cristalización en la superficie de un material de sales solubles contenidas en el mismo que son arrastradas hacia el exterior por el agua que las disuelve, agua que tiende a ir de dentro hacia fuera, donde acaba evaporándose y permite la mencionada cristalización. Esta suele ser en formas geométricas, según el tipo de cristal, recordando formas de flores, de donde le viene el nombre a la lesión” (Monjo, 1999, p.113) También en las eflorescencias, y en relación con la procedencia de las sales, el propio Monjo (1999, p.114) hace la siguiente clasificación: a. “Casos en que la sal no proviene del material sobre el que cristaliza, sino, de otros situados por detrás o adyacentes (caso corriente de eflorescencias sobre 21.

(41) revoco de sales provenientes del ladrillo que protegen, o de otras sobre los bordes del ladrillo, provenientes del mortero de la fábrica)” b. “Las llamadas criptoeflorescencias, en las que la cristalización se produce en oquedades próximas a la superficies, pero antes de llegar a estas (de ahí el nombre del griego criptos, cuevas) produciendo, a la larga el desprendimiento de la lámina de material que queda por encima y provocando, por tanto, una erosión” Entre las lesiones químicas se encuentran las originadas por organismos vivos, ya sean de tipo animal o vegetal. Éstos afectan la superficie de los materiales, bien por su simple presencia, como por el ataque del mismo, o los productos químicos que segrega, dañando la estructura física o química del material sobre el que se apoyan. En las del tipo vegetal clasifican las de porte y las microscópicas; las primeras producen un ataque mecánico por sus raíces o el propio peso, mientras que las segundas lo hacen mediante químicos más directos como los mohos que se asientan en materiales porosos, húmedos y poco ventilados, produciendo cambios de coloración, de aspectos, de olores, y en ocasiones , desprendiendo sustancias químicas que producen erosiones en los materiales pétreos. Los hongos también atacan la madera, produciendo pudriciones que no sólo varían su aspecto, sino que pueden acabar destruyendo los elementos leñosos (Monjo, 1999) Al especificar las lesiones producidas por las humedades Pérez Echazabal (2001) plantea el signo más significativo que denuncia la presencia de la humedad: el cambio de coloración que sufre el elemento o parte en donde aparece esta lesión al entrar en contacto con la superficie del agua. Estas manchas aumentan de tamaño e intensidad si la causa que las origina sigue latente. Antes de aflorar a la superficie se percibe su inminente aparición por el tacto, la superficie del elemento o parte dañada se muestra untosa, adquiriendo un brillo aterciopelado. Hay otros signos indicadores de la existencia de humedad, entre los que se encuentran el crecimiento de hongos, líquenes y vegetación, correspondiendo a un período más avanzado del deterioro. Sin lugar a dudas, las partes más afectadas son los revestimientos de muros y techos. La difusión de la humedad se origina exclusivamente por la capilaridad. El fenómeno. 22.

(42) puede alcanzar dimensiones muy relevantes, por ejemplo: en muros de edificios viejos el contenido de agua registrado en los mismos es igual e incluso superior al 30% de su volumen. Los daños más significativos que se derivan de las humedades, además de los tocantes a la salubridad del ambiente, están los originados en los muros y techos, entre los que se destacan los siguientes (Pérez Echazabal, 2001, p. 42): “Destrucción de los enlucidos y enfoscados, lo que se manifiesta en sus inicios como abombamientos y exfoliaciones, dando paso en una etapa más avanzada a la formación de desconchados y cuarteamientos”. “Desprendimientos de las partes dañadas por falta de adherencia. Fenómeno característico de los paramentos y cielos rasos con humedad”. “Disgregación superficial en los morteros,. debido a la acción de las sales. mineralizadas que contienen”. “Aparición de eflorescencias por el transporte de sales desde el interior de los elementos lesionados a su superficie”. “Corrosión de los muros y tabiques, con la aparición de hendiduras, grietas y resquebrajamiento”. “Formación de colonias de líquenes, hongos, algas y crecimiento de vegetación”. Pérez Echazabal (2001) refiere, en el caso de la eflorescencia, que su forma de manifestación varía, por ejemplo: en muros a cara vista, éstas son discontinuas y pueden aparecer en algunos ladrillos, como consecuencia de las diferentes calidades de la arcilla; por el contrario, en muros con revoques, la separación entre la zona húmeda y la aún seca está marcada a menudo por eflorescencia en forma de tiras continuas. Si las sales cristalinas se forman justo por debajo de la superficie, causan una erosión superficial conocida como criptoeflorescencia y, si el estancamiento de estas sales es muy importante como para continuar indefinidamente esta erosión, se llega al completo desmenuzamiento del ladrillo.. 23.

(43) En informe final de investigación “Tipologías y patologías de las humedades en edificaciones del Centro Histórico de la Ciudad de Santa Clara”(2002), se señala que los procesos patológicos producen diferentes tipos de lesiones agrupadas en: Descomposición: Es la modificación de la naturaleza química de los materiales (Ej.: corrosión del acero en el hormigón armado, carbonatación del hormigón, etc.). Haloclastia: Representa la degradación o fisuración de los materiales producto de la cristalización de sales contenidas en ellos. Fisuración: Es la discontinuidad del material o elemento constructivo por la disminución de su resistencia o el agotamiento de su estructura. Meteorización: Dada por la descomposición de los materiales provocada por agentes meteorológicos. Biodegradación: Degradación de los materiales producto de la acción de los seres vivos.. 1.3.2 Causas de los procesos patológicos La causa es el agente activo o pasivo, que actúa como origen del proceso patológico y desemboca en una o varias lesiones. Un proceso patológico no queda resuelto y anulado hasta que no se ha interrumpido su origen. Las distintas causas pueden agruparse en dos grandes tipos: directas e indirectas: las primeras se producen cuando constituyen el origen inmediato del proceso patológico, tales como esfuerzos mecánicos, agentes atmosféricos, contaminación, etcétera; mientras que las segundas, cuando se trata de errores, defectos de diseño y ejecución, que necesitan la conjugación de una causa directa para iniciar el proceso patológico. Éstos se pueden hallar en los detalles constructivos o en la elección de materiales, defectos en la fabricación de los mismos o en su aplicación (Monjo, 1999) Las posibles causas de un proceso patológico son variadas. Corresponde aclarar que no son únicas en cada proceso, sino que suelen aparecer varias a la vez y, en cualquier caso, siempre pueden agruparse en directas e indirectas (Monjo, 1999). Este criterio lo comparte Pérez Echazabal, 2001 (Anexo 4).. 24.

(44) Los problemas que atentan contra la premisa fundamental de toda edificación, la estabilidad, son abordados con mayor frecuencia en la literatura científica, mientras que otras causantes no, tal es el caso de las causas indirectas, pues se piensa muchas veces que la mayor influencia en la aparición de las lesiones la tienen la ejecución y los materiales, dejando en un segundo plano al proyecto, situación esta, que atenta con el conocimiento de las verdaderas causas (Pérez Echazabal, 2001) Las lesiones asociadas a las humedades, en lo que se refiere a las causas indirectas, suelen producirse, por error de proyecto y falta de mantenimiento. Los materiales más afectados por ella, aunque con valores muy cercanos a la distribución general, resultan ser el ladrillo a cara vista y la madera. Esto es lógico si se tiene en cuenta la porosidad y características intrínsecas de ambos materiales, los cuales modifican fácilmente su contenido de humedad (Pérez Echazabal, 2001). Una gran parte de los problemas mecánicos originados en las edificaciones son provocados por problemas latentes de humedad.. 1.3.2.1. Causas directas. Las causas directas son los agentes que ponen en marcha el proceso patológico, es decir, la acción concreta sobre la unidad constructiva o sus materiales, que inicia la degradación de los mismos y que acaba en pérdida de su integridad o de su aspecto, lo cual constituye la lesión observable como síntoma (Monjo, 1999) Las causas mecánicas engloban todas aquellas acciones que implican un esfuerzo mecánico sobre la unidad, no previsto o superior al calculado, en definitiva superior al que la unidad en concreto sea capaz de soportar. Las físicas recogen todo el conjunto de agentes atmosféricos que pueden actuar sobre el edificio principalmente en su envolvente (fachadas y cubiertas) (Monjo, 1999) Dentro de las causas físicas se encuentran la lluvia y el viento. La lluvia es causa de numerosas humedades, cuando cae sobre materiales muy porosos o de alto coeficiente de absorción, así como de ensuciamientos por lavado diferencial, en combinación con el viento, de la porosidad del material y la geometría de la fachada. El 25.

(45) viento puede, además de su actuación como agente mecánico, modificar el nivel de exposición de las fachadas, pudiendo influir en la incidencia del agua de lluvia y, por tanto, en todos aquellos procesos patológicos donde ésta produce efectos, tales como el ensuciamiento, la filtración, etcétera. (Monjo, 1999) Las causas químicas comprenden todo tipo de productos químicos y sus reacciones, ya vengan del ambiente o sean aportados por organismos vivos o por el propio uso. Así podemos mencionar en primer lugar, los contaminantes ambientales, que tienden a reaccionar con algunos componentes mineralógicos de las fachadas, sobre todo en presencia de agua, provocando erosiones químicas de muchos tipos. También las sales solubles contenidas en ladrillos, piedras y morteros de las fachadas pueden provocar, con la ayuda de la humedad, eflorescencias. La propia humedad, incluso la ambiental, puede ser el origen de distintos tipos de corrosión. Un tipo muy importante dentro de esta familia de causas son los organismos, tanto animales como vegetales, que son agentes directos de las lesiones con la misma denominación, o de algunos tipos de erosiones químicas, como consecuencia de la secreción de ácidos que atacan a algunas piedras (Monjo, 1999) En las causas previas, vale recordar que en muchas ocasiones la causa inmediata de una lesión es otra previa, de acuerdo con la clasificación que se ha establecido de lesiones primarias y secundarias. Como lesiones primarias más destacadas, generadoras de otras lesiones, se pueden mencionar las siguientes (Monjo, 1999): Las humedades que originan frecuentemente eflorescencias, erosiones físicas y químicas, corrosiones y desprendimientos. Los organismos que pueden dar origen a erosiones químicas.. 1.3.2.2. Causas indirectas. Las causas relacionadas con la etapa de proyecto engloban un conjunto de errores cometidos, tanto en la toma de decisiones respecto al material o a la técnica a emplear en el sistema constructivo, como en el diseño de los distintos elementos y unidades. 26.

(46) constructivas (su forma, sus características fisicomecánicas) y, sobre todo, de su disposición relativa (detalles de uniones y justas en general) (Monjo, 1999) En las causas de la ejecución están comprendidos todos los factores inherentes a la obra construida, en general, se trata de la falta de cumplimiento de las condiciones técnicas, o especificaciones indicadas (Monjo, 1999) Todo material o elemento constructivo debe llegar a la obra con un nivel de acabado que implica un conjunto de características mecánicas, físicas y químicas previamente definidas y necesarias para la misión constructiva que se va a encomendar en el edificio en cuestión. Al no cumplir esas características, sea por defecto de fábrica o por falsificación del suministrador, el proceso patológico puede saltar en cualquier momento (Monjo, 1999) La falta de mantenimiento sistemático y el conjunto de causas indirectas inherentes al uso del edificio, generan ensuciamiento de fachadas, fallos en las instalaciones, etcétera Para clasificar las causas del proceso patológico originado por las humedades se tomará el criterio de los especialistas Monjo y Pérez Echazabal, los cuales. las. catalogan en dos familias: directas e indirectas, teniendo en cuenta cada una de las posibles desencadenantes en cada caso.. 1.3.3 Causas de las humedades Las causas de las humedades, según García Morales, 1999, en artículo titulado “Comportamiento hídrico de los edificios de construcción tradicional y de sus materiales. Criterios Generales”, se pueden agrupar en dos apartados: Humedades debidas al deterioro de los materiales o fábricas originales. Existen muchas posibles causas englobadas en este apartado: a. El aumento de la permeabilidad de los muros. b. El deterioro de cubiertas, que da origen a las filtraciones, a veces importantes, de agua de lluvia en los edificios.. 27.

(47) c. Un problema asociado a los anteriores es el de la presencia de sales higroscópicas en los muros. El muro afectado por este hecho, resulta excesivamente sensible al agua, tanto en forma de vapor como en estado líquido. Modificaciones del edificio o de su entorno que rompen el equilibrio higrotérmico. Las modificaciones que ocurren durante la vida de un edificio, a veces pueden cambiar su comportamiento estructural, espacial, higrotérmico, etcétera, generando un nuevo sistema de equilibro diferente del original. Si al reformarse cualquier elemento no se ha tomado la precaución de analizar todos los factores anteriormente mencionados, se pueden originar incompatibilidades entre los elementos antiguos y los añadidos, por ejemplo la modificación de espacios que fueron concebidos como ventilados, y que se ciegan por diversas causas, las impermeabilizaciones inadecuadas de los muros, entre otros aspectos.. 1.4 Estudios previos de procesos patológicos en el Centro Histórico Urbano de Trinidad Para los fines de esta investigación, el autor ha considerado importante tener en cuenta otros trabajos que se han realizado sobre el Centro Histórico de Trinidad. Entre estos están: Informe final de la Investigación” Tipologías constructivas y lesiones asociadas en los prototipos representativos de las viviendas del Centro Histórico urbano de Trinidad en los siglos XVIII y XIX” (2008). En la investigación se expone que la humedad es el agente deteriorante de mayor impacto en la ciudad. En las viviendas visitadas se observan con mucha frecuencia un proceso patológico desencadenado de la siguiente manera: Los techos son inclinados, con pendientes mayores del 25%, de madera y teja criolla. Son frecuentes en estos los deslizamientos de tejas, por la circulación de vehículos, vientos u otros fenómenos, apareciendo entonces las filtraciones, que por falta de un mantenimiento inmediato, traen consigo que se pudran los elementos principales de arriostre del entramado de la cubierta como los 28.

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Tabla 1. Principales acciones que afectan el fondo inmobiliario en la ciudad de Trinidad
Tabla 4. Resumen de las épocas de construcción de las unidades constructivas por zonas  Épocas de construcción  Zona A  Zona B  Zona C  Total
Tabla 6. Funcionalidad. Resumen uso actual
Tabla 8. Resumen de Integridad  Grado de conservación  Grado de conservación  Frecuencia
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Referencias

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