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El Viejo Solar

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Academic year: 2023

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(1)

VICENTE ALMELA

---

ELUIEJO ULAR

COMEDIA

en dos actos yen prosa, original

, j'

..

(2)

EL VIEJO SOLAR

(3)

Esta obra es propiedad de su autor,y nadie po- drá, sin su permiso,reímprínnrla

ni representarlaen Españani en los paisescon los cuales se hayan cele- brado, ó se celebren en adelante,

tratados ínternaeío, nales de propLos comisionadosEl autor.seiedadreserva eliter arial dere cho. de traduccIón.

y representantes

de la Sociedadde AutoreaEspoiiote«

son los encargados exclusIvamente de conceder ó negar el permiso de represen tacI ón y del cobro delos derechosde propíedad.l

Droits de representatíon, de trad uctíon et de repro, ductIon réserv éepoartous les pays,y comp rIslasne- doté,la Norvége la Hollande.

Queda hecho el deposito

que marca 19ley.

(4)

E L V IEJOSOLAR

COMEDIA

en d os actos y en p rosa

ORIGINALDE

VI CENTE A LMELA M ENGOT

Estrenada en el TEATRO CERVA~TES de Madridi el 1.0 deDiciembre de 1.913

--- *----

MADRllJ

a. VlIILASOQ, UIPllB80B.IlAa'}U~8 Dl! 8ANTA A..A,11DUP."

Teléfono número óól

leca

(5)

~ mi 1)ermano Manuel,

1/; eeute.

(6)

REPARTO

PERSONAJES DORITA.•••.••.••....

.••.•.••

ROSA ••••••••••••••••

.••••••

PILA.R•.•••.•••••.•..•••..•••

GENOVEVA'.• • • : •••.. ..:'•.•~",.'.

MARíA••••••••••••

••••.••••••

EL CONDE DE. ESPAÑA...

JUAN ••..•••....•••••••••.••.

IRIGOYEN ••;

TUDELA.• • •:.•• • . . . • • • • • ... • . •. RAMÓN .••••..••••.• •••••.•.•

PEPITO •••..•...•.•..••.•..••

ANTONIO •.••.•••••.•.•••••.•

ARTURO.•• • •• . . . • • •••..... • • • FRANCISCO

.

ACTORES

SRA. ROCA.

SRTA. ASTORT.

SRA. SA,NTAULARIA.

.' ' .. Srsró•. .•

SRTA. JIlIrÉNFZ LAVELL.

SR. Srsró-Raso.

MESEGUER.

LA RIVA.

):IARCHAKTE.

MOLINERO.

PALMA.' MIQUEL.

ESTEVE.

LABRA.

La acción en Madrid.-Epoca.

actual

(7)

A ero PRIMERO

sato ncíto elegante.Balcón al loro ydos puertas lat erale s

ESCENA l'RIMERA

El CONDEDE ESPAÑA Y DOROTEA Luego JORGE TUDELA

Conde

Dorita

Conde

Dorita

Conde

Dorita

Conde

Dorita

Conde

Dorita

Conde

(Enel sillón,'p ri mer término derech a . A su lado está sen tada Dorotea cuyas blancas man os acaricia.) ¡QUé hermosootoñotenemo s,hija mía!El sollle- ga hasta las almas. Yosiento comonun ca la alegría de vivir.A pesar de mis años,y de estereuma(Seña la n do las piernas.) que es mi torm ento.

Un poquitode paciencia, papá..

Ya la tengo.

Realmentehaceundía precioso.Hoy vamos

a

tener mucha" visitas.

Seguramente.¿Túsabes adóndeha ido Rosa?

Salió despuésde comer en compañia de Le- desma.A pedir dine roparael Asilo.

Ledesma y Rosa hacen buenas migas.

Ya lo creo. Para cobrar contribuciones se pintariansolos.Son tan insinuantes...

Tan cobistas.Hacen bien.Con laamenaza'ó la adulación se conquistan las voluntades.

No.obstante , el proyecto del Asilo es una idea generosa .

Generosay necesaria. Paralos pobreshacen

(8)

.Tud.

Dorita Tud.

Dorita Tud.

Conde Tud.

Conde Tud.

Conde Tud.

Conde Tud.

Conde

Tud.

Conde

Tud.

Dorita Conde Tud.

- 8 ..-

falta Asilos,que suelen ser mejores cuando los costea la caridad privada.

(Por la lateral Izquierda.) Exacto, Conde.¿Cómo está usted,Dorita?

Bien, ¿y usted, Tudela? ¿Cómotan caro de ver?

Estoy escribiendo

un libro sobre Socied a- des de Socorros mutuos.

Usted escribe muy bien y resultarámuyin- teresante.

Ya veremos.

Perdoneque no me haya levantado.

No faltaba más.

TengoDichoso reuma.las piernasHay quco moe ecsi fuharlo ferandeuera,corcho .mi queridoConde.

1Ya, á mis anos!Libr os como ese que usted escribe hacenfalta, querido Tudela, Eso creo yo. Es necesario pensar en cosas prácticas. Precisam

ente cuan do en tré, me par ecióque hablaban ustedes de nuestrapo- breteria.

Justo. De eso hablábamo

Est ab austed en lo firme.s.Los espa ñoles lo pedim os todo de limos na , porque hem os perdido lavirtud conquista dora y el alien - to de la fortaleza.

No. Tudela. Estamos en un peri ododetran- .tura y de riqumoral.problLa raza sesición y de dem anumestroa ntiene fuertesca nso.eza;enes uneYal fondoa cse ya ldre mos dues tión dun problvigorosa . Ele ce éemaul-l...

Me da usted la razón, porque ya estamos intervenidos económicament

e por los ex- tranjeros y el mal seagrava de día en día. ' Tod osearreglar a. Yo nopierdola esperan- za y á pesar de nuestrosdefect osdigo siem - precon orgulloque soy español.

Yyo.

Porque ustedes loson de veras.

Yotros también .Que pícaros y hampones loshubo siempre en nuestra patria, porque la pobreza

viene de muyatrás.

Esta tarde, sin ir más lejos, he contempla- do uno de esosespect áculosque indignan.

(9)

Conde Tud.

Conde Tud.

Conde Tud.

Conde

Tud.

Conde Tud.

Franc.

Conde Tud.

Conde

- 9 -

Hombre, que indignan...¿Qué ha sido ello?

Estuve en el Congreso, donde presencié una sesión con chin chinpatrióticoy march a de Cádiz. Se ha discutido un proyecto de re- constitución de nuestro poder naval. ¡Qué discursos! Soflama por aq ui, soflama por allá, que Lepanto , que el Gran Capitán...

Eso es hablarde la mar.

Tratándose de una escuadra, nada más na- tural.

¿Una escuadra? ¿quiere usted.decirme para qué queremos cuatro barquitos?

Por algo se empieza.

Esos son un puñado de millones tirados ai agua.

Al reves. El mundo es de los fuertes,amigo Tudela, Para resistir el bandidaje interna- cional hay que tener un gran ejércitoy 111la gran marina. Es usted el horn bre más'esc ép- tiéoque conozco.

Se equivoca usted.Digo la verdad, tal como yo la entiendo.Por eso me retiré de la po- litica. Y como soy un hombre de acción, que busca la peleay la provoca, he pensado hacerme agricultor, traslada rmi resid encia á las extensas posesion e"que tengo en San Julian, para cultivar centenares de hectá- reas improductivasy dar de comer á milla- res de hombres sin pan, que ahora em igran á tierras lejanas.

Bien pensado está eso. Me deja usted con la boca abierta. Nuncanos hablóusted de se- mejanteproyecto.

y les ruego que me guarden el secreto.

ESCENA II

D,ICHOS , FRANCISCO Y luego JUAN

(P or lateral izquierda.)El señor Pacheco.

Quepase. (Sale F'raneíseo por la latera l ízqu te rda.]

¿Conoce usted á ese muchacho,Tudela?

No sé quién es.

Un joven de mucho mérito. Es hijo de una

(10)

Juan Conde Juan Dorita Juan Conde Juan lud.

Conde Juan

Conde Dor it a Juan Cor.de Juan Conde Tud• . Conde Tud.

Juan' Tud.

Juan Tud.

Juan Tud.

- 10;-

fMadridam iliae

a

x tremeña ,doctorarsebien aen medicina, comprencomodada. Vino

a

- dió quelaslum breras no eran tan resplan- decientescomo.sedecía y decidió quedarse en la villa y corte, dispuesto á conquistarse UDa posiciónsocial. A la mitad del camino, supadrele dejó sin dinero,porque dió pá- buloá las hablillas del pueb lo que supo- níaná nuest ro Juan Pachec o haciendo el vago por aquí.No se arred rópor eEOelhom- bre.Trab ajó con energía y...

(Por la tera l izqUierd a .) Buenastardes.

Hola, amigo mío.

.;.Higueusted bien, Dorita?

Muy bien, Juan. ¿'i usted, cómo se encuen- tra de su catarro?

Un poco mejor; gracia!".

Le presdela,elenseñorto

a

Pnuest roach eco.amigo don Jorge Tu- Tengo un gran honor. .

El hono res mío, señor Pacheco. . Siéntese,Juan . ¿Cómo van esas oposiciones?

Bien. Muy contento. El otro día al terminar el cuarto ejercicio, los compañeros me ova- cionaron.

La enhorabuena.

Entonces ¿el triunfoes seguro?

Qué sé yo. Dentro de un rato lo sabremos.

Esta tarde falla el Tribunal.

¿Tan pronto?

Sí; esta tarde. .

Uno de los vocales ya sabe quecondicionalmente. fS suyo in-

¿Quién es?

Mi primo, el doctor Castellano.Un voto por lo menos es seguro.

¿A qué otros señores tiene usted en el Tri bunal?

PuesCuenteáSerrano, Domínguez, Pedrosa...usted tam bien con ese.

Con Ped rosa.

Sí. Me debe la senaduría. Voy á darle una tarjeta para él.

No sé cómo agradecérselo...

De ningún modo. Ahora, como estoy reti- radode la política, sólo hago el bien por

(11)

Dorita Juan Dorita Conda Juan

Dorita Tud Juan Tud.:

Conde

Tud.

Juan

Dorita Juan

Con de

- .11; -.

amor al-bien.(T:udela saca'10ca r tera yescribecon; lápiz en unatarjeta.)

¿Y de su familia? • "

Nada. Siguen llamándo me vagoy sin que-:

rer oir hablar demí. , IParece mentifal ¡Qué obcecaciónl

¿Le contes taron á la carta que usted les es-

cribió el otro día? . .1

No. señor. Mipadre no rectificará; estoyse-; .guro. Se hapropuesto sitiarmepor hambre.

Sin prop onér rnelo.ih edefraudado sus ambi- ciones, porque él hubiera deseado verme ejerciendo la carrera por allá , realizando' curas milagrosas y embrutecido en el am- biente estrecho de nuest ra capital provin.: ciana. Yo no puedo vivir allí. Me ahogo.

Parece broma,p-ro los últi m os-m eses que. pasé en elpueb loenfermé deictericia.

.La vida de puebloP,3horrible. .

Tome usted,joven.(Le entregala tarjeta .)

Muchas gracias. .

No se preocupe. ¿Hablaban ustedes de la vida de provincias y decían que era horri- ble? Lo es la de Madrid ... La mayoría delos pueblos de Españaparecen aduares.

O decirla gorda ó nodecirla.

Que no exagero, Conde. ¿No es verdad, Pa- checo?

Sí, señor; desgraciadamente es verdad .To- davía existen muchos prejuicios que deste- rrar. La vida privada no se respeta y todo el mundo se cree con derecho á pedirnos cuenta exacta de nuestrasacciones.

Ha hecho usted bien quedán dose en Ma -

drid. .

No lo sé. Tropiezo con muchasdificultades. Nunca creí que hubiese de caminar por unasenda de flores... Sin embargo, tampe- ca sospech é que fuera siempre de espinas.

¿Esun pecado aspirar á conquistarse una posición socialpor medio del propio y hon- rado esfuerzo? .

No desm aye usted, hombre; voluntad, ten- ga ust ed voluntad. A mal tiempo buena . cara .¡Qué jovencitos estos! ¡Se asustan de todo!

(12)

üorlta Juan

Tud.

Juan

Tud.'

Juan JuanTud.

Tud.

Juan

Tud.

Juan

Conde

Tud.

Juan

Tud.

Conde

.... 12"-'- '

Detrás de unos tiempos

malo!', vienen otros buenos.

Voluntad'no me falta. . Vamosá ver: me inspira

usted simpatía y .deseo interesarme, en EU porvenir. Desde

"luego tiene usted buenas condiciones. Falta

. conocer si sabe usted

sacar partido de ellas.

.i:3egmamente no. :Permítarne

que le haga,algunas preguntas, .game usted, amigocon rudeza, porqueyoEOYmuy franco. Dí- Pacheco: ¿sabe usted adular?

No señor.

Malo.¿Y mentir?

Tampoco.

Peor. ¿Estudia usted mucho?' Bastante.

Muchísimo peor. Por ese camino

no se va á ninguna parte, créame

usted á mí. Se ld dice :un hombre practico

y que conoce la sacie! dad en que vive. Cierreusted los libros.'Ya estudió usted demasisdo.Si algún oía llega usted

a

Directorgeneraló

a Ministro, ya es- tudiarán otros por usted.Dedíquese á intrí- gar, á llamar geniosá las medianías,á meno tir afectos y á prometer

sin ánimo de cum- plir. De lo contrariose le comerán las mos- cas. Las recomendaci

ones lo pueden todo.

Quizá tenga usted razón:Pero yo no podría hacer lo que usted me aconseja. Siento una repugnancia

instintiva por la adulación, la mentira y el servilismo.

Si algún dia em- please estas armas,

me creería muerto, otro yo distinto.

La sinceridad

ante todo.

En la sociedaden que vivimoseso son me- tafísicas, amigos

míos. Yo no le estoyexpli- cando á usted preceptos

de moral, Pacheco;

le doy una útil lección de vida práctica.Los políticos sólo ayudan

á los que necesitan, ó á los que temen. No lo olvide.

}{;s muy desagradable.

Pero necesario.

Así está el mundo.

(13)

Rosa

Tud.

Pepo' Conde Pepo Rosa Pepo Doritá Tud.

Pepo Rosa

Tud. Rosa

Conde Rosa Tud.

Rosa

-. 11;.. .

ESCENAIII

DICHOS, ROSA YPEPITO

(Ent ra n do'po r la later:¡ Izquíerda con Pepito Ledcs-

roa)Tanto bueno por nuestra 'casa, Tudela de mis pecados, Gracias á Dios que se le ve

á usted el pelo. ¡

Lo'm ismo digo yo, Rosa, porque me estoy quedando calvo á la carrera. ¿Qué cuenta

usted, autor dramático? .

Nada de'particular, señor Tudela.

¿H abéis sacado mucho dinero?

Regular anda la cosa.

Tenía vehementesdeseos de verle, Tudela, He de darleun sablazo.

El señor Tudela tiene un gran corazón y rÍo se hará de'rogar.

Tía, tú te has propuesto acabarcon nuestras amistades.

Si suprimen los adjetivos medejo sab lear. , Perdoneusted, Tudela. Es la fuerza de la costumbre.

Se trata de~poca can tidad, amigo Tudela, No se asuste usted. Cinco pesetas mensua- les. ¿Esmucho? Dentro de un mesinaugu- raréel Asilo y necesito llegar á lasdo"mil.

Tengo ya ochocientas. No pueden ustedes imaginarse los disgustosque cuesta hacerel bien. Y luegono se loagradecen áuna.

Cuente ustedcon mi duro.

Apúntalo, Pepito.(pe pit o escri be en un libr o de notas.)Gracias,Tudela , No esperaba menos de usted.¡Me estoy llevand o cada desen - gañol ,

Es que tu duro coincide con el nu evo im.

puesto de inquilinato.

Yono medesanimo por eso.

Haceusted bien.La gente anda mal dedi,

nero,Rosa. , ' .

J\oes eso.Es que prefieren dar la limosna por la calle par a presumir de caritativos.

Conozcobien el corazón humano. ¡Me llevo cad asofoqui na !

(14)

·Pep.

Conde Rosa Juan

Conde

Juan Dorita Conde

Juan Tud.

Juan Rósa Pepo Juan üortta Conde

Juan

Dorita . Conde Rosa

Conde

Tud.

Rosa

Conde

-,,-1(- Nos llevamos.

No tequej~s,

Roea, p(?[quetuyaes laculpa.

¿Quién té mete á tien-semejantestrotes?

.B;lam or álosdesgraciados y nadamás,her-

mano. ' . .

Perdonen

ustedes,

pero yo ten,goque ir ~ SanCarlos.;

¿Ya esla hora? ' 81,falta poco. Buenasuerte.

Que venga-á decirnos

el resultado.

_Vendré. Mápdeme

cuanto quiera.Tendrémucho gus - .to en servirle Y no olvidemis consejos.

. Su bondad

pan; mi especialmente

. Adiós;

doña Rosa; adiós, Pepito. Adiós.;

Mi felicitación-anticipada

. Tu triunfo está descontado.

Me lo hadicho

un opositor, Ahora veremos.. ' . . Adiós, Juan.

Que le esp eramos. .Hasta luego.

(Juan salelateralizq uie rda .)

ESCEN A IV

DICHOS

menos JUAN

Tia,estás muy áspera con ese muchacho.

No merece tudesvío,Rosa. Es I1n fatuo;

un tonto. Figúrese, Tudela , queel.otro día se atrevió á decir que mi Asilo no servía para nada; que la pobreza no se con)bate

con la limosna,'sino con el trabajo.¿

Y tiene razón.Sólo á lo. sinválidos y enfer.

mos se les debe asilar.

Opino lo mismo, Rosa. Hay que acab ar con. lospobres mediante el trabajo.

_ O ustedes

han perdidoeljuicio, ó lo he pero dido yo. ¿Que la limosna es mala? Bueno, no demos limosna.¿,Qué seria de losmiles de pobres

que hay en Madrid? ¿Q uién les .Ayer decíadaria de comeun periódicr? o, yo no sé si será

(15)

- :ló'o-,

verdad; quede los'ven tici'nco'pobresrecogi- dos enlas puertas de las 'iglesias de no sé qué distrito,trece eran propi etarios. ¿Te en,-

teras, Rosa? .

Rosa Esos son infu ndios de los periód icos,'que mienten más quela Gaceta.' Noquie ro dis- cu tir. Conste 'lile mi Asilo es unafunda- ción human itaria; Voy á poner en limpio

misnotas.

Pepo ¿Menecesitausted, Rosa?'

Rosa No,gracias. ¿Cuento con su duro,Tudela?

Tud. Si,seño ra. . ' .

Rosa Eltal Pacbeco sí quees un camastrón. Que sevaya á su pueb loáculti var las fincasde

EUpadre.Este afán dequererque todos los muc hachossea nseñ oritos, nos llevaráá la ruina. Ahí leduele.Esto y en'lo firme. A mí que no me digan. Grac ias, Tudela. Cuento consu duro.(Saleporlalate ra l'izquierda ,)

ESCENA V ,)

Tud.

Dorita Conde

Pepo

Tud.

Pepo Tud.

Pepo

ElCON DE , DORITA,TUDELA y PE P ITO

Se va enfadad a.

No lo crea usted; cua ndo se enfada es otra cosa.

Sí, arr uga'las cejas, ventea con la nariz, ccntrae el hocico y echa la cabezahacia atrás. Un a monada.

Pero le pasa pronto.Susindignacion es 80n una tempestad en un vaso de agua, Esta suscripción á domicilioque realizam os en- favor de los pobresle cost ará un año de vida . Porque la toma en serio .Yo, encam- bio, me div ierto mucho, 'estudiando tipos paramis comedias.

(,Estrenausted muchas este año? . Lasqueme dejen .

¿Cuántasha en tregado usteden losteatr os?

Ninguna;peroestrenaré cinco ó seis,ya lo verán ustedes.:\-lire usted , Tudela.Yo-reco- rro losteat rosdiar iamente. A las diez de la noche salgode casa y

a

las once estoy de regreso. Diezminutosen elque más,me en-

(16)

Túd.

Pepo

Tud.

Conda Pepo Dorita Pepo Tud.

Dori t a Tud.

Conde Pepo

Conde Tud.

Ram. Conóe Ram.

Pilar Dori t a Pila r Dor.ta Pilar

: - 16 -

tero de los chismes, doy coba a los empre·

sarios y fuera. En

el teatro, como en todo, vale más llegar á tiempoque rondar un año.

Buen procedimiento.

Así estrené

cinco obras la temporad a últí- ma.A cada empresario

le doy lo suyo . Y el procedimiento

esinfalible.

Está bien eso.

Ustedno conoceaún á Pepito. Esun guaj a de primer orden.

Que tengo un poco de experiencia y nada más'

Es un hombrefeliz Pepito.

Procuroserlo.

¿Yá la oficina vausted mucho ?

~i renuncióel ca rgo...

No sabía.

Pepito esciencia. un potentado yun hombredecon- Si, señor; le dejé el puest o áotro muchacho que lo necesita ra masque yo, a otro que se encuentrecorno meencontraba yo hacediez años, cua ndo vine del puebl o. La mayor .¡op¡el hDichosos deppartor venirosiciónorri ble se delosquó por infiuestinos!jue ldo fióvenesun míseroespañen cia sojo! ya se lo ganendeolesstinola mente.nodtel Esie nen mastado ,por

No bayespañol que no pretenda uno.

ESCENA VI

DlC~OS, PI L AR YRA~IÓK

(Entracon Pilar,tarareandolaMar sellesaen voz baja.)

Ta,ta, chin, ta, ta,ch in ,chin,chino Quérevolucionario vienes,Ramoncito.

Son síntomas de los tiempos.

Muy buenas tardes, señores.

(A Dorita.} Estás preciosa.

Tú sí que estás guapa.

Chica, acabo de reirme

lo que no tienesidea .

¿Si? Cuén tame.

Verás. Figúrate queá nuestra prima Asun- ción yá mí nos h

acía el amor el mismo po-

(17)

Dorita Pilar

Dorita Pilar

Dorita Pilar

Dorita

Pilar Dorita Pilar

,- 17 ....

Hito. Pepe Gónzález, el hermano de Isi J rq.

Túle debes conocer . ,

¿Uno alto, de bigoterubi o, que anda á em-

pujones? ,' i/ ,

~l mismo,Elotro día Asunción vino á ver- me y me lo contó. Convinimosenburlarnos de él.Es mucho desahogo hacer á db ~ mu- jeresel amor al mismo tiempo. ' '

¿Pero, y tu novio? , '

Minovio no sabe nada:verás. El poll ito le escribió á Asunción pidiéndola unaentre- vista y Asunción-Ie contestóque esta tard e álas cinco'iríaála Casa de fieras. Efectiva - mente.A las cinco en puntoya estaba nues- . tro hom br e junto á la jaula de los leones.

Al verm e en t ra r se qued ó helado. Debí hacerl e el efecto de un apan t era escapada de su jaula. Me saludó porcom pro miso, sin sospechar nada.Yo entonces le dije ,quefiel á mi palabraacudía ála cita que mehabía dado.-¿Que yo le he dado una cita?-me dijo en el colmo del estupor.Naturalmente;

contesté yo muy tranqui la . Aquí tiene us- ted la carta. Y le díla que él había escrito á Asunción. Al verse cogido, se fué volado, rojo como un tomate.Iba tan ligero queme pareció una jirafa vestida-de chaquet gris.

¡No tienesidea de loque mehe reído!

Ellance es particular,pero comprometido.

Si tu novio se entera...

Se reirá mucho, como yo. Además, mi no- vio y yo nos llevamos muy,bien.Carla uno hace lo que le da la gana. A vecesnospasa- mos dosó tres díassinverno s.Medicen que es un juerguista, un mujeriego... Pued eque sea verdad. Ya sentará la cabeza cuando se • case. Yole quiero , noobsta nte,con todami alma,porquetiene muchísimo salero y pa- tinamuybien y montaá caba llo admir abl e- mente, y porque me gus ta,[ea l , Si después de casad o se enmienda, todo irá .bien; porque si no...

En eso confío.Si sig uiera haciendo la -mis- ma VIda me separaríade él en el acto.

Eso se dicefácilmente,Pilar.

Yo loharía como lo digo.

(18)

Ram.

'üorlta Pilar Ram.

.üoríta Conde Ram.

Conde Ram. Conde Ram.

Conde Tud.

.Ram.

Tud.

• .Rarn.

Tud.

Ram.

- 18 - De secretillos,¿eh?

No, hablam osde...

De cosassin imp or tan cia.

Dameun abrazo,Dorita, Eres elvivo retra to de miherma na, que en paz descam e. ¡Sila pobre resucitara y te viera ta n hermosa!

Tío, porDios.

Oye,Ramón.¿Cómo van las obrasde la ca- lIe de Lista?

¿,No sabes? Paralizadas. . Por la lluvia.

Por la huelga. Hace una semana

que los obreros se declararonen huelga.

¿Pedian aumento de salario? .

E80hubiera sido una causajusta ,hastacier- to punto,porque les pago bien. El motivoes capazde indignará un san to. El sá bado úl- timofué Gutiérrez,mi administrador, ávi- sitarla casa. En un despacho LuisXV,pre- cioso, acabado

de hacer, notó que un obrero habla tenido la comodidad

de calentarse el alm uerzo en la chimenea.Se enfádó como es natural, Llamó al maestro de obras, averi.

guaron quién era el autor y lo pusieron en la calle. Aquel

día no pasó nada. Peto alsi- guiente, porsolidaridad con elobrerodespe dido, losrestantes se declararon

en huelga.

¡Qué cosas pasan.l Perdóneme

usted, Ramón . He creído oir... no sési seréindiscreto.

No,hombre.

En este casoconcreto, tiene ust ed razón. Es un abuso Pero en la maycría de los casos tienen razón los obreros. La solidaridad es su arma de defen sa.

Pues conellosóloconsigue nque se paralice todo.He de participar á ust edes'que elca- pital emigra. Yo mismo tengo la mayor parte demi fortuna empleada en valores ex tranjeros.

Con el debido respeto le diré que esa'con - ducta me pa recepoco patriótica.

.poga.nde como pu¿E l patrngaar eá perderlel diniotismed e.eroo?quABuen cualquierameenoteni me hgo.Capara qued aa cocstadoualalgasradae defien

me

mu.choex-.-

(19)

Ant.

trigo Conde

Irig.

Conde Irig.

Conde

trigo Conde trigo Pepo

Irig.

Conde

irig.

Conde

-'19 -

ESCENA VII

DICHOS, ANTONIO é IR: GOY EN

(Lat eral izquierda.) Buena tertulia nos espera, Irigoye n.

Tengan mny buenastardeslos señores.

Hola, An toñ it o. Muy bien venido,señor Iri- goyen. ¿Dónde se mete? Viene usted muy

POCOpor estacasa.

Porno molestar, señor.

¿Cómo molestar? Esta casa es suya y en ella será usted siem pre muy bien recib ido.

Tenía quever á mi señora doña Rosa, su her mana ,y por eso meatreví...

Cállese usted ó me enfado.Le voy á presen- tal'

a

usted

a

dos ex celentes amigos míos:

don JorgeTudel a...

Señor...

Don José Ledesm a.

Muy señor mío...

Le con ocía

a

ustedde oídas, señor Irigo- yen.Sé queesustedun luchadorvictorioso que ha conq uistado en América una gran fort una.

Cua trocuartos,señor.

No. Una gran fortuna. Irigoyen nació de unafamilia modesta,allá en Oñate. A los quince añossefué al Paraguay.Primero tra- bajó comoaprendiz en una tiend a;por su laboriosidad y honradez llegó

a

serel jefe delacasa .Con los ahorrillos hechosseunió

a

otro paisano y explotóel negociodelmate.

Cuando aumentó el capital comerció por cuenta propia. ¿~oes así?

Así es, señor Conde. [Cuántasfatiga s y su- doreshe pasado!

Más tarde; de negocioen negocio,llegó

a

ser uno de los más aca udalados propiet ariosde la República.Yaquílo tienenusted es ah ora en Madrid viviendocomo un príncipe.

[Je!¡Cómo un príncipel Si tu viera salud . Estoy enfermo,señor Conde.Tengoun ca- tarro crónico que me consume las fuerzas.

(20)

Tud . Ant.

Dorlta Irig.

Pep., Irig.

Pilar Irig.

Conde Ant.

ATud.nt.

Tud.

Conde rudo

Ant.

Tud.

- 2 0-

Aho ra quetengo cuan to soñaba para gozar de la vida, es probable que'mefalte loprin cipal: la vida.

Tien eusted muy buen aspecto. Eso son escrú pulos, Irigoyen.

Si parece un hom bre muy sano.

¡Ojalá! En fin, sea lo queDios quiera .¿Y mi señora doña Rosa?

Está en su despacho.'¿Quiere usted verla?

Lo estoy desea ndo,

Yo les acompaño.Haceuna semanaqueno veo

a

latia.

Vuelvo enseguida.(Salenlaternl

.der ech a Pe pIto, Pilar, Irig oyen yRa món.)

ESCENA VlII

DORITA, el CONDE,'rUDELA y ANT ONIO

¿Dónde pasaste ayer la tar je,Antoñito?

Enlostoros.¡Ha sido una gran corrida! Le ha n dado una or eja á Machaquiioy otra á Past or.

¡Quévergüen za:

¿Cóm o? ¿T am bién tieneusted elmal gusto de ser enemigo de los toros?

¿El mal gusto dice usted? Repito que es una vergüenz a. Coge usted el periódicoy toreros en la primera planay en laseg un da yen la tercera. Columnasy mas colu m nas relatandolas proezas del Taleguilla Chico y de toda esa patulea de tore ros.iY a los sabios que loszurzan!

Yo yano vayala plazaporqueest oyhecho un carcam al;pero

a

milascorr idas de toros me han parecido siempre unafiesta boni ta. Ami mepar ecebárbara, mi querido Con- de, y no cens uro lafiesta en si, sino el ex - clusivismo de la gen te.Está bienqueseha.

ble de toros:pero muy malque sólo se ha- ble de toros.

Sornes un pais de escépticos.

Lo que somos es un pueblo triste, mitad porherenciay mitad por faltaderecursos.

y como somos triste s,senos come la envio

(21)

Conde Tud.

Conde

Tud.

Conde

Tud.

Conde

Ant.

Dori ta

Ant.

Dorita

Ant.

Dorita

Ant.

Dorita

Ant.

Dorita

- 21 -

dia, queesel dolor ruin que 'engendra el bie naje no.

Vam os á mi desp ach o, Tudela. Poseoun có-' dicemagnífico que.deseoenseñ arl e.

¿y loten ía ust ed tancallado?

Sí,amigo mío.(En tono eonñdencíal. jNosagra- decer án que les dej emo s un ratito solos,

[ror Dor it a y An to nio.) ,

Es verda d. El amor tiene sus exigencias .

¿No hay peligro?

.¡Qu iá! So n muy buenos chicos. Además,en ese espejo que tengo colocado en mi despa- cho se reflejacuanto pasa en esta habita- ción.

Oiga,Conde.Por si acaso yopondríaun tao pizen.el esp ejo.

(J ovia l.) ¿Un tapiz?Tiene grac ia. ¿Para qué?

El resp eto es elmejor guardián delos ena - morad os. No sea usted malicioso, son bue - nos chicos.(Salenla te ra l izquierda.)

ESCE NA IX

DO R I T.~ y ANTONIO

¿Qué tienes?

lJlstaba deseando hablar á solas con tigo.

y va ~

¿Q'iJé' ha sido de tiestos días?

Lo de siempre.

He de participarte que me desagrada mu - cho tu con d ucta .

Dora mía. ¿No sabes queteamo?

Déja t e de palabras . A mí no me engañas con fras es hechas. Tu conducta me enoj a.

Tres días sin pa recer por aquí. ¿Has estado enfe rmo? No;nohas estado enfermo. por- que yo lohubie rasabido .

No est uveenferm o.

Ent on ces hemos corrido una bacanal. Melo sédemem ori a de otras veces. Todo un día sin dormi r, ódos.Despu és, veinticuatro ho- ras en la cama. Y á mí que me parla un rayo... Pueshasde saber qne,ómodificastu vida,órompe mosnuestrasrelaciones. Estoy

(22)

-Ant.

Dorlta

Ant.üorlta

Gen.

Dorita

GenArt.. Ant.

Gen.Art.

Dorita

Art.Ant.

Gen.

Ant.

Dorita

Gen.Art.

- 2 2-

decid id a . Si eso es ah ora,¿quéserí adespués decesad os?

Ahora es cuandopuede tene r alguna justi-' fica ci ón, Reflexi on a, bie n mío. ¿No como prendes que son cosas de la edad? Comp ro.' misas. Se em pe ña n los amigos y uno es déb il...

Pu esse acabaro n los am igos

y

las debilida- des,Si pers iste s en tu dese nfreno no vuelo vas más por aquí.Ysi vuelves te recibirá.

mi padre . A mi no me ver ásmás.

Pie nsa, Dorita, que...

Lo he pens ado bien. A míno me pones tu en ridículo. Yo asp iro á casarme con un hombre que mequi eray no con un se ñori- to á la moda. Ya lo sabes,

ESCE NA X menos, GEN OVE V AyART URO

(Ent ra n do con Artu ro por In lateralIaquierda.j Hola , pa rej ita, ¿Cómoestái s?Pienso quellegamos ino por tunamente.

No lo creas. Yanos lo tenemosdicho todo.

¿Quécuentas, Arturo?

Lo que diga." Dorita.

¿ y tu madre,Está mejor, GenovAntonio?eva . .Muchas gracias. Y tú, bizarro teniente, ¿qué dices?

l o que túdiga!', Antoni o.

El bizarro teniente parte mañana para la guerra. Vieneá despedirse.

¡Tan jove n!

lEstásani m oso?

Y'1lo creo ,

no am bicionootra cosa.

Ira á. cumplir con su deber, á. sacrificars e por la patria, sies preciso.Comosu padre , come. suabuelo., Muchaslágrim as me cues- ta, pero es preciso.

Es un deber sagrado. Un gran sac ri ficio.

Yolo cump locon aleg ría.

Y yo telo consiento con dolor. No tengo á

(23)

Oorita

Ant.

- 23 -

nadie más que á tien el mundo.Y site per- diera..•

¡Quién piensaen eso!

¡Bah! Volverá tri un fador, con la laureada. en el pecho.

ESCE NA XI

DICHOS. el CONDE,TUDELA,IRIGOYEN,PEPITO y RAMÓN

Conde Gen. ;' Conde

Art.

Conde

Art.

Conde Pepo

Ir ig.

Dorít a Irig.

Ram.. Tud.

¡~am:

Tud.

Ram.

Tud.

Ram.

Tud.

Ham.

Tud.

.Ram.

(Entrandocon'1udelapor la lateralizquierda.)Geno- veva de mivida:¿Comoestas?

Bien.¿Y tú, patria rca?

Ya lo ves. Renqueando como de costumbre.

¿Y el pollo?

Bien.

¿Tienes muchas novias?

Algunas.

Hom bre, algunas.¡Erestremendo! (Confiden.

cialmeute) Atus años yo también tenía al-

gunas. .

(Entra por la lateral der echa con Irígoyen yRamón . ADorlta.~Es un hombreextraordinario. Un corazón de oro. Se ha inscripto en la list a del Asilo con mil pesetas al mes.

El hambre es muy negra, señor. [Muy ne- gralDebemos pensar en los que sufren, en los desgraciados.Mientras existan centena- res de seres sin COU1er, no tenemos derecho a ser ricos.Porque lo que nos sobra á nos- otros les hace falta álos demás.

Es usted un santo.

iPobre de mí!

¿Dóndeva usted ahora, Tudela?

No tengo rumbo fijo.

¿De veras? . El Evangelio.

¿Quip.re usted venircon migo?

¿Adónde? . Al Salón Matritense.

¿Es un cine?

Sí,hay una morena, la Bella Sultana, que quita elhipo.

¿Guapa, eh?

Ve'10 mejor.

(24)

DORITA, GENOVEVA, CONnF.,'ARTURO ydespués JUAN

Tud. . Ram.

Tud.

Ram.

Conde

Tud.

Bam.,:

Conde

.Irig.·

Conde Irig.

Conde Irig.. CPepoonde Pepo

An t.

Conde C

Ant.

onde

Ant.

Ant. Art.

Dorita

Ant.

Conde C

Art.

onde Gen.

Art.

- 24 -

·¿y trabaja ahora?

(Consulta ndo el reloj. ) Sí, dentro dediez min u- tos.En lasección de las siete. Abajo tengo

·él automóviL Andando,pues. . En mar cha. (AlCoud

e. ) Hasta luego, tú; lue- go vend répor Pilar.

¿Dónde vas?

Vamos alsalón...

·marnos á una comiAlsalón de conferensió ncies.... Ten emosque su-

Id con Dibur ro. os. ¡Ahl Y no bagais mucho el

e

Tudela y don Ramón

se despiden delos demás)

Si no me manda nada elseñ or Cond e...·

;.Peroseva usted ya?

Prest o, señor. Es ya tardepara mí. La hu- medad me hace mucho daño .

Que venga usted pronto.

.De su parteRecuerdosHasta mañanCon el. mayorá María. a,placer, señCo.nde. or.

(Salen lateral izquierda Tudela, Ramón, Iri go yen y pepito. )

Yo también me voy.

¡{ecuerdos á tu madre, Antonio.

Los agradecAdiós. erá mucho. Hastamañana.

A seguir bien, Genov eva. Un buen viajey muchasuerte, Arturo.

Gracias,Antonio.

e

DepA IJoenderita.)de tu con¿H echas las paces?ducta.

Entonces hechas. (Antonio sale lateral Izquierd a.)

ESCENA XII

¿A qué hora sale eltren?

Mañana á las diez.

Bajaremos á la estacióná despedirte . Muchas gracias.

¿Para qué molestarse?

(25)

Dorita

Gen.

Conde

Juan

Conde

Dorit a

Gen.

Art.

Dor ita

Conde

Juan

Conde

Juan Dor ita

Conde

Dor ita Juan

Dorit a

Conde

Juan

- 2 5 -

No falta ba más.Con muchísimo gusto. Ya' lo sabes, Genov eva .

Sois muy buenos para mí. Vamosá salu dar á Rosa. ~ledespi d o ya devosotros.

(Entra Juanlateral izquierda .)

Os aco mpañaremos.

¿Iban ustedes ásalir?

¿lJ:s nsted , Jua o? Perdona, Gen oveva. Nos quedamos. Lodicho: hasta mañana.

Hnsta mañana. Adiós.

Est as muy gua pa.

Tú sí que estáshecho un buen mozo, Artu- ro.(Salen latera l derechaGenoveva y ArtuO.)

ESCENA XIII

neRITA , elCON D E y JUAN

Buen as noti cias, ¿eh?

No señ or,ad vers as.

¿Adver~as?

~í; be sido derrotado.

¿ Usted? ¿Pero es posible?

Nunca lo crey era.

Ni yo tamp oco. Porque no lo pensé nunca.

Así es. Al oir el fallo del tribunal sen t í esta tarde la impresió n más honda de mi vid a.

El primer impulso fué de indign ación, de cóler a.Tenía necesidad de gritarlealTribu- na l: ¡lJ:se fallo es una infamia! ¿Para qué?

De sobra lo saben ellos.

¿'pero cómo se explica?..

Porque según nuestros informes, sus ejercí- cios esta ba n muy por encimade loshechos por los restantesopositores.

Desgra ciada men te no han fallado qu ienes tan car iñ osos juicios for mu la ba n de mí. El públi co que asistióálas oposicionesme con- sideraba como elvence dor. Ya lo han visto ustedes. Solohe tenido dos votos. ¡Dos! Los dos por reco men d ación. El de su prim o Castella no y eL de Pedrosa,á qu ien me re- comen dó el señor Tu dela media huraantes del fallo. ¡lJ:s paravolve rseloco!

(26)

Conde

Juan

Conde

Juan

Conde

Juan

Dorita Conde

Dorita

- 26 · :'"

Calma, Juan.¡Por Dios!No se desespereus- ted. No hay para tanto,hombre.

¿No ha de haber..? ¿Usted sabe loqueson tres añosde lucha, de privaciones,de estu- dio constante,

sin alegria,

sin afectos, solo en este Madrid, pensandoen el día de hoy, porque señalabala metade tanta ama rgura, y encontrarse<le improviso con las ilu sio- nesrotas, el.almadesgarradapor la inju sti- cia y acobardada la voluntadpor lo br utal del desengaño?

¿y quién

ha sido el victorioso?

El hijUn mucho de un catedrátiachoque tienecomáde la Fs de veinte sac ultadus -.. pen sosen la carrera y que apro b«ba siem- pre por lainfiueucia de su pap á. Sabe muy pocoo Y,sin embar

go. me havencido.¿i'\o ha dehaber motivo paradesesperar se?

No. .

¿madQué pensaránre , que me dmiefen dió sspadresiemprede mi?co¡\Ji pnt ra losobr e ataqu es de los envidio-os y delos murmu- radores y que esperaba también este día para canta r victor ia! Yaesto y vien doá t,, - dos mis detrac tores, allá en el pueblo,ce- bándose en la noti cia de mi derrota. ¡Qu é festín de alegría lesvoy á proporcionar l [Cuántas maldades comete n loshom bres!

La vida, Juan, es más tris tezaque bienes- tar. No nos ed ucan para el dolor,si no para las ilusion es. En los momentosdifícil es es cuan dose prueba el tem pl e.de las almas.

Usted tuvola gallardía de enc ararse con la sociedad. de declara rse au tóno mo, de ap re:;·

tarseá la pelea, y para mantenerse en esa actitud es necesarioque no tenga uste d un solo momento de debilidad.

Deb ernos so- brepon ern osdesde el primer instantea las amarguras y mantene ra todo trance el es- píritu sereno.

Tienerazón papa.Es usted muy joven, po- see un claro talento, cultura, y llegará á donde se propon ga. Su dolor es fácilque sólo despi ertela risa del prójimo. ¡Que en las horasde hiel son muy pocos los afectos leales!

(27)

Juan

Conde

Dorita Juan

Conde

- 27-

Yo comprendo la noble intención de uste- des. Gracias con toda mi alma. No olvidaré nunca este momento, en el que llega á mí el cariño de ustedes'como sol entre tinie- blas, Pero reconozcan que mi situación es excepcional. Porque esta injusticia da la ra- zón á mis detractores, y es doblemente des- .consoladora.

Piense usted solo en sí mismo y considere un accidente la derrota de hoy, que será el triunfo en un porvenir próximo. Todos he- mos pasado nuestra calle de amargura.A la muerte de mi padre yo heredé un título. honroso, de los más preclaros de la nobleza castellana,'Pero quedé arruinado. Peor, por- que me declaré responsable de las muchas deudas que él dejó. Hábiles administrado- res habían hecho 8U agosto. No me apuré por eso. Un día embarqué para la Argenti- ná, trabajé con fe, pasé penalidades, vencí...

A los dieciséis años regresé á España, y to- das las deudas quedaron pagadas. De nuevo estaba sin dinero, y por Sfgunda vez corrí en busca de la fortuna, y la fortuna no Re mostró esquiva á mis solicitudes. Porque la suerte, en algunas ocasiones, podrá ser hija del azar; pero en la mayoríalo es del traba- jo y del talento.

No se acobarde usted, Juan.

Es verdad. Debo empezar de nuevo, con ma- yores ímpetus y esperanzas.

Ese es el camino..En todos losórdenes de la vida se cometen infamias semejantes.

Ello es muy humano, Pacheco. Váyase aho- raádescansary mañana almorzaremos jun-, tos. Charlaremos tranquilamente.

ESCENA XIV

DICHOS, ROSA Y PILAR. Entran lateral derecha. PUar se acerca á Doríta y Rosa sigue atenta el curso de la conver sa ción

Juan Vendré. Ahora salgo tranquiló.Pero esta no- che de nuevo volverá la desesperación

a

.tor-

(28)

Pilar Dorita Conde

Juan Dorita Pilar Conde

Juan

Conde Dorita Rosa Conde' Oorita Rosa

Conde Rosa Conde

Rosa Conde Rosa

- 2 8-

Lurarme. Estoy seguro. ¡Pobre 'mad re míal

¡Cómo sufrirá al saberlo!

~ADortta en voz baja.)¿Qué ocurre?

(Abrazándolallorosa.)¡Una infamia!Que le han hecho una infamia.

Lo dicho.¡Calma,

serenidad y bast amaña- na! Si no tiene usted

seguridad en sí mis- mo, váyase al teatro y distráigase. Nadade sensiblerías. Voluntad y soberbisa, Cuando se restablezca

el equilibrio ya volverá usted

a

ser humilde si le place. Adiós, pues.

Adiós, Juan.

~iga usted bien.

(Abrazándole.)

Adiós, amigo mio. Amigo de verdad. Quizá sea la herida que acabausted de recibir el cimiento

de su felicidad. Que la ventura llega hasta nosotros por muy ocultos caminos.

Adiós. (sale¡Pobre muchacho!lateral izquierda. Pausa.)

¡Ay,Pilar de mi vida!

¿Qué tienes?

¿,Qué es e80? Lloras?

Di, papá. Me he impresionado

mucho. Va- mas, Pilar. Ven á mi cuarto. (Salen lateral izo quierda.)

Que no llores.

ESCENA XV

ROSA Y elCONDE

Déjala,Son lágrimas

de ternura que no ha cen daño.

y todo porque le han dado calabazasal ex- tremeño, de quien

siempre pensé queera un vanidoso.

No digas simplezas,

Rosa. Es todo un hom- bre, digno, trabajador

como el que más.

Muy bueno; pero sinsuerte.

¿,Sin suerte?

Tú me dirás.

Pues yo opino todolo contrario.

Porque si

(29)

Conde Rosa

- 2~ --

bienes cierto que hoy ha perdido la cáte- dra, ha ganado en cambio algo que vale más;algo que es un tesoro.

¿Qué?

¿No lo hasvisto? El corazón de Dorita, ¡Y esasi que puedeser su verdadera felicidad!

TELON

(30)

AC1~O SEGUNDO

Despa cho de Rosa, en el pala cio.d el CondedeEspaña.Puerta al'fo ro y dos laterales.

ESCEN A PRIMERA

ROSA Y PEPITO

Al le vantars eelteló n, Rosaescribe en la mesa de su despacho

Pep. (En t ran do por la lateral izquie rda.) Buen os días, Presidenta.

Rosa Celebro en el. alma que vengastan pronto.

;,H:stuvist e en el asilo ? Pep. Acabode llegar.

Rosa ~Sin novedad?

Pepo Sin novedad. Los asiladosgozan de una sa- lu d~erfec ta.Alláme dej é

a

Pach ecoqueno

descuid a un det alle para velar por la hi- gien e.

Rosa Sehaportad omuy bien ese much ach o. Pepo y ta nto. Com oque sin él no sé dónde hu-

biéramos ido

a

parar. Su conduct a es ad mi - rabl e,no sóloco rno médico,sin o como hom- bre.No cabe mayordesi .it er és;nimay or abo negacióri. Bien debe ust ed estarle agrad e- cida.

Rosa ¡Lo que son lascosas de este mun do! Amí meera profundamente an tipá ticoy aho ra le quierocom o si fuerahijo mío.

(31)

Pepo Rosa

Pepo Rosa Pepo Rosa

Pepo

Rosa Pepo

Rosa Pepo Rosa Pepo Rosa

Pepo

Rosa Pepo Rosa

- 32 -

Un hijo no hubiera hecho más por ust ed y p()rsus pobres.

Durante la ep ide mia, el diaque yo saq u é fuerzas de flaqu eza y estuve en el Asilo, quedé adm ir ada. Hab la que verlemetido entre los enfer mos, ate nd iéndo les con solio citu dy siendoá la vezI:5U médico y su ami- go. Yosalíasque ad ay aprensiva.Au n ahora cua ndooigohabl ardetifusme sobresalto.

Af¡Bue nasortun ad am entenoven as<iya pala Virgensóel tme ha cemporal.osta do!

y bue n os milesdepeseta sá Irigoyen . Tam bié n esepobreindian o merece nuestra gratitud, He pen sado coloca rEnbus to sobre un sencillo ped estal en el jardín del Asilo.

Se volverá loco de alegría. Debe usted ha- -cerlo,Y de pasole sa

caremos unosmilesde pesetas-más.

:::'e pagará con crecesel busto.

y el pedestal. As

í corno as í no tien e más que sobrinos lejan os que le her ed en... La reca ud ación de este mes va muy bien. Ce- rraremos'el presupuest odel año-con supe- ravit.

¿QUé sueldo te par ece qUE.' le asignemosá Pacheco com o médico delAsilo?

¡No sél... Más que yocomo secretario, no creo,deb a tene r...

Esa es miopin ión.

Lepodem osdareso... tresmil pesetas... di1 go, me parece.

.

Está bien pagado. Hay que ten er prese nte que nuestros ing resos EDn pocos y muchos los gastos. Cincuen ta duretes al mes sonun boni tosueldo y más par aél que anda mal decuartos.¿Quécobra porla cáted ra deHi- gieneque explica en la Aca demi a Interna- cional?

Dos milpesetas. Bien puede darse con un canto en los pechos porqu ele hacem os un favor.

Cuesti ón resu elta. Le daremos cincuen ta duros.

l'de sus amores con Dorita, ¿sab e usted algo?

Ni una palabra.

(32)

Pepo Rosa

Pepo Rosa Pepo Rosa

Pepo

Rosa Pepo

Rosa

Irig.

Rosa trigo Pepo trigo

- 3 3 -

Me han dicho..., yo no sé si.seré indiscreto, queles han visto hablar algunas mañanas por Recoletos, en.com pa ñ ía delamies. , Es probable. Perolá cosa ca recede impor- tancia. Dorita va por los mañanas á oir misa

a

San Pascual. Esfácil que sehaya n encontrado... No creo que exist anada entre losdos.

Dorita es muyreservada.

i3í, pero con migo no gua rdasecretos .

Como sabe usted que tenía ojeriza á Pa- checo...

Ni así. Doritay su padre se lo guisa n yse lo come n todo.Queá mi meparezcabienó mal unacosa, como que pueda aprobarla Ó

cens ura rla el mundo ente ro, no influye para nada en sus deter mina ciones. Esta condi - ción esdefamilia. A independien tes nonos gan a nad ie.

y hacen ustedes muy bien. La caridad bien ente ndida empieza por uno mismo A pro- pósito. Se me olvidaba lomás importan te.

Anoche hablécon el Ministro dela Gobe r- nación enel Real.La enhorab uena, Rosa.

Acaso...

Creo que conseguirá ust ed suspropósit os.

La abnegación y la filan tropí a demostrada poruste d en la extinción dela epidemiadel Asilo merecen una recompensa oficial.Ten dráusted la Cr uzde Ben eficencia.

¡Por fin! Era mi sueñ o dorado.

ESCENA II

DICH OS é lRIGOY ENpor el foro

Tenga muy.bueno s días mi señora doña Rosa.¿Le va bien?

Deperlas. ¿Yusted?

Medi an ejo. ¿Es ta ustedbu epa, Pep ito?

Muy bie n, Irigoyen. A.susórdenes siempre.

¿,Dequé sequeja usted ,lrigoyen, sepamos?

Del pecho,amiguito. Tengo un catarr o cr,ó- nico que no me deja respirar. Soy hombre al agua.

3

(33)

eRosa trigo

Rosa trigo

Pepo

Rosa

Irig.

Pepo Rosa

'.: .

o°.;

:'Ir ig: .

\;

84 -

¡Va mos.hombrel Si tiene usted un a cara que da gus to verle.

No;:si dela cara no'me quejo, señora. Es del;pecho queno me deja sosegar por las noches ni respirar á mis

anchas durante el día. Hay veces que me ahogo...

}l~sose le pasarápron to.

No diga.Hace seis meses que me afirm an lo mism o'los doctoresy cada díaestoy-peor.

Todoson botonazos defuegoe n elpechoy en la espalday recetas.. Pamplinas. Cada día peor.

Nosea ustedpesimist a, Irigoyen, cura ráus- ted y tot al me nte. Un catarro nunca fué una enfermedad grave.Uste d se,encuen traen la plenitud de la vid a.Aun tiene usted que realizar grandes empresas y merit íeimas obras debien.

Nues tra gratitu d será ete rna , amigo mí?

.ros00 levantar ujardíustedmiento de alguna manera eficaz.ejemplar. En laphacíGmiaon e r que perpetuemosr aciasales,ane.nfaldel Asilo paraY junto al pedestamá sut ai Aspara ello.geneilo.n ppróxima Jros ida d ved estal en el centroUsted nosEs ustecolocanuestro reconociu nt a pienso pro-encim os la epide-l,fardplantarcil itó celun hombreHe pensbustoemosua ntodeldea--

¡Por Dios señora] Yo no merezco... Además, á mí me repugna la exhibición. Le ruego que desista

de su empeño. ¿QUé diría la gente al vermibusto?

Al¡HmlJ.Beflora

puede que dij era algo, pero nadie más.

Susescrúpulosson·muy natu ra les, Irigoyen, y demuestran la generosidad desu alma.

Nose hable más del asunto. Es cosa mía. Usted esun verdadero protector del Asilo y centenares de desgraciadosle deben á usted la existencia-y el'pan que comen. ¡Quién sabesi todavíatendremos que abusarde.su grandeza de corazón alguna vez!

Siempre-queustedes quieran. Cuan t o tengo ,serálos que l..parauc hanlos necessin meditadosios de fortuna.vypara ayudaLresá

(34)

Rosa Pepo

Irig.

qosa

Irig.

Pepo Irig.

Rosa

Irig.

Rosa Pepo

Dorita Irig.

Dorita Irig.

Dorita Pepo Dorita

- 35 :"-

hom bres no seremos herma nos hasta que todo no sea de todos.

¡~~susted adm irable!

_ Un sant o, Irigoyen A usted no le rezarán en losaltares ni figu rarásu nombre ·en los calen darios; pero usted deja ra de su paso por el mundo una estela de luz. Se parece usted áesos millonar ios yanqu isque cons- truyen un iversida de s y asilos...

¡Je, jet Callen ust edes, que me pongocolo- rado. Yo no soy más que un infeliz que quierevi vil' en paz y morir tranquilo.

Sepa ust ed quehem os atendidosu recomen- dació nen favorde Pach eco y que le dare- mostres mil pesetas anuales como médico delAsilo.

[Cuánto selo agra dezco á ustedes!Es una buena obra ayu da rá esemuchacho.

Noes un cargo necesario; peroá usted no podemosnegar le nada.

Repito lasgrac ias.

Venga usted mañana y le enseña re mos los planos del nuevo pabelló n que pensa mos construir, para niños, y el proy ecto de los baños. Necesito desuconsejo.

Le traeré un cheque que serálomejor.

jEs ust ed admirable!

¡Qué gran deza de espír itu!

ESCENA III

DICHO SY DORITA

(De mantilla,porelforo.)Hola,Pepito.Irigoyen de mi alma...Dosdías sin verle.

Estu ve enToledo, mi prineesita.

¿Le ha gusta do?¿Le trataron á usted bien?

Megustó mucho,y las persona sá quien us- tedes me recomen daron estu vieron muy amable s conmigo.

Loqueusted merece.Oye, Pepito.¿YMaría?

Ahora tengo que irporella .

Anda, homb re,queta mbién hace díasque nola veo.

(35)

Pepo Irig.

Dorita

Irig.

Rosa Conde Irig.

Conde Rosa Conde Dorita Conde Dorita Conde

Irig.

Conde

Dorita Conde

trigo Rosa Dorita

- 3 6 -

(Consultando el reloj.) Las doce. Corro en su busca.Hasta pronto; vuelvo en seguida.

Adiós.

Hasta luego.

ESCENA IV

R03A,DORlTA y luego el CONDE

¿y Pacheco, qué esde él?

Ka tardara en venir.

(Por la lateral izquierda co u varios telegramasen 1..

mano.)Buenosdías.

Felicidades, mi amado Conde. (Irigoy en se acerca al Conde, le ofreceun bra zo y leac ompaña basta una butaca. El-Oríad o se retirapor la lateralíz- quíerda. ]

Gracia s,amigo mío.

(AlConde.)Tiene sun aspectomagnífico.

Así,así.

Magn ífico, pap á.

Hola, hija mía. ¿Cómo no has entrado á verme?

Acabo de llegar en est einstante.

Mire usted, Irigoyen. Un telegra ma del- Obispo auxi liar eleToled o, felicitá ndome en nom bre del Carde nal, del qu e ust ed ha ve- nidotan entusiasmado.

¡Qué humildad y qué unción tiene ese hom- brel

Esun verdadero pastor de alm as . También me han telegrafiado felicitándome la tia Mercedes, Fernando, los Obispos deJaca y Tortosa, nuestro primo Enrique y varios .am igos mas. De cartas hay un montón.(A

norita.) Tú me ayudaras á leerlas.

Con mucho gusto. .

Me ha escrito también Genoveva excusan- dose,la pobre.Hacemal. Si sigue así se vol- vera loca. Nosa le de casa y se pasa eldía llorando.

Fué un golpe terrible, señor, la muerte de

su hijo. .

1Era la única ilusión de su vida! Un muchacho tan bueno.

(36)

Conde

Oorita Conde

Rosa Conde Rosa

Conde Oorita Conde

Irig.

Conde Irig.

Dorita trigo Dorita Irig.

Dorita trigo

- 3 7 -

Todos lo sen tim os much o, peromurió como un valie nte derramando'con heroísmo su sangre por la patria.

¡Essu pesartan hon do!

Yo creo queesta mo sen el deberde distrae r- la, de procurarla una cristia na resignación . Rosa, ¿por qué no vasá verla? Yo no puedo porque te ngo que atender

a

las visitas.

Con milamores...

Aníma la .Túeres muy persuasiva.

Lointen ta ré. Ama la soledad com oel náu- fra go su tabla.No creo cr)l1seguirlo. Es tan gra nde su dolor...Ya veremos.¡PobreGeno-

veva! (Mu tislat~ral derecaa.)

ESCENA V

DORIT",el CON DE é IRIGOYE:-l

¿Sabes quién está en Madr id,Dorita?Te ale- graráscuandote lo diga.

¿Quién?

Tudela. Almorzará con nosot ros.Viene fan- tásti co, chiflado, con susexplotaciones agrí- colas. Ya verás.

Yo tambiéncelebroque bay a venido, ten go que hablar conél de un as unto que me in- teresa.

¿De los aceites andaluces,eh?

Ju~o. .

.Bueno, mientrasustedeshabl an denegocios

yo voy á quitarmela mantilla.

EBuna lástim a, porque estáusted muy her - mosa con ella.

Me favorece mucho.

Perdone.No la perjudica como los somb re- rosde moda.

Abajolos sombreros.

Abajo.

(Dorit ahaCemutis por la lateral derecha. )

(37)

- 38-/'

ESCENA VI

El CONDE é IRIGOYEN

Irig.

Conde

Irig.

Conde

Irig.

Conde

Irig.

Conde Irig.

¡Es un tesoro su hija, Conde!

Muy,buena. Piensa siempre con el corazón.

¿Yesos negocio!'?

Cada día mejor. La fabrica de jabones pros- perando, y los almacenes de cajas para la exportación, admirablemente.

Es ustedun hombre de acción. Yo también lo hesido. N uestro país necesita hom bres así, audaces,fuertes, emprendedores.

Yo quería retirarme.de los negocios, pero sería un cargo de conciencia permanecer inactivo. Aquí hacen falta hombres que irc- planten industrras y que cultiven la tierra.

¡Somos tan pobres, Conde!

Es exacto.'Y la riqueza sólo se conquista 'con el trabajo. El miedoálos negocios, que es la ignorancia de los mismos, mantieneá muchos de nuestros capitalistas alejados de las gran des explotaciones nacionales. Todo viene de fuera. Esta falta de confianza en nosotros mismos, puede llevarnos, á la ruina.

¡Ni siquiera hace en nosotros el egoísmolas veces delamor á la patria!

Nos domina un feroz individualismo que sólo pued ecombatirse por medio dela cul-

tura. .

y delcivismo, Conde. del verdadero patrio- tismo.

ESCENA VII

Juan Conde Juan Irig.

El DONDE,lRIGOYRN. JUAN yluego FRANCISCO

(Lateralizquierda.) Felicidades" Conde. ¿Cómo'

se pa~ael día? ' . .

Ad mirable,señor catedrático.

(A Irigoyen.)¿Y ese pecho?

Hoy se porta bien. Apenas he tosido.

(38)

Juan

Conde

Fran.

Conde

Irig.

Juan

Conde

Ir:g.

Juan Irig.

Juan trigo Juan trigo Juan Irig.

Juan Irig.

Juan

Irig.

Juan

- 3 9 -

Bravo. Así me gusta'verleá usted animoso.'

¿Y Dorita?

Ahora vendrá.. . . .

(Latera¡ izquierda.)El señor Gutiérrez Ca brero.

Que pase á mi despacho. Voy enseguida.

(Sa le Fra ucisco.) ¿Ustedes quieren tomar un vermouth?

Yo no acost umbro. Gracias. Tengo bien el estómago.

Amí me sobra apeti to. Desdelas siete de.la . mañana que estoy trajin ando.

Noinsisto. Aqu í les dejo. Uste des son de .confian za. Vay a ver

a

ese amigo.

ESCENA VIII

IRl&OYE N y JU A:-l

'Vengaacá el amigo.Teng ouna bu enanoti- cia que darle.

¿Dequé se trata?

Se trata de usted,amigo mio, por quien de verasme intereso.

Gracias,lrigoyen . Ya sabe que muysin ce- ram ente le correspondo. _

Yalo sé. Es uste d unodelospocos homb res lealesque he conoci do. .

Mis disgu stos me cuesta. Pero vamo s

a

lo

interesante; que me tiene ust ed enascuas.. He hablad o con doña Rosa.

¿Y qué? . . .

Le nombran á usted médicodel Asilo con tres mil pesetasanualesdesueldo.

Gracias de todocorazón, Irigoyen. Dad a mi sit uac ión,viene n de perlas.

Para un hombre solo,joven, de porvenir,no esun grano de anís lo queust ed gana . Inuuda blem ente, ¡Como que ya puedo ca- sar me! Todo llega en este mundo. [Todol,

¡Qué contento estoy!Y le debo

a

usted gra n parte demi alegría.

Sela deb eusted.á usted mismo.

¡Ya puedo casarme! El día que ahorr e lo necesario para comprar el material de la cllni ca.me.est ablezcoy me caso.

Referencias

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