• No se han encontrado resultados

Programa de intervención para la promoción de hábitos saludables en el ámbito escolar

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Programa de intervención para la promoción de hábitos saludables en el ámbito escolar"

Copied!
116
0
0

Texto completo

(1)

60

TRABAJO FIN DE GRADO EN PRIMARIA

MENCIÓN EN EDUCACIÓN FÍSICA

PROGRAMA DE INTERVENCIÓN

PARA LA PROMOCIÓN DE

HÁBITOS SALUDABLES EN EL

ÁMBITO ESCOLAR

Autora: Irene Martín Hidalgo

Tutor: Juan Carlos Manrique Arribas

Curso académico: 2015/2016

(2)

1

(3)

2

RESUMEN

Esta propuesta de intervención educativa nace de la importancia que tiene promocionar los hábitos saludables entre la población escolar, para así desarrollar un estilo de vida activo desde edades tempranas con el fin de frenar aquellos factores de riesgo que pueden incidir en la salud y que pueden agravarse de manera progresiva en el futuro.

Para poder dar forma al programa, a lo largo de este documento ha sido necesario cuestionarnos cuáles son las principales preocupaciones que muestra la sociedad frente a los hábitos saludables, apoyándonos para ello en el análisis de diversas campañas gubernamentales en respuesta al problema. Seguidamente se sostiene la importancia de incorporar los hábitos saludables en la escuela, centrándonos tanto en la alimentación como en la actividad física como factores determinantes, siendo analizado así mismo el papel del docente como agente promotor de todo el proceso. Fruto de todas nuestras indagaciones se muestra, finalmente, el diseño de la propuesta de intervención que ha sido aplicada en un grupo de escolares en un centro educativo de la ciudad de Segovia. Los análisis de los resultados obtenidos tras su puesta en práctica que figuran en las últimas líneas de nuestro programa de intervención dan fe de su fiabilidad, quedando demostrada la posibilidad de promocionar los hábitos saludables entre la población escolar.

PALABRAS CLAVE

(4)

3 ABSTRACT

This educative intervention proposal comes from the importance of promoting healthy habits among the school population, developing an active lifestyle from early ages in order to limit those risk factors that can affect health and which can deteriorate it progressive in the future.

To shape the program, throughout this document has been necessary to question us what are the main concerns that society shows related to healthy habits, relying for this on the analysis of various governmental campaigns in response to the problem. Then, we held the importance of incorporating healthy habits at school, focusing in both nutrition and physical activity as determinants factors, and we also analyze the teacher's role as a promoter of all the process. The result of all our investigations finally shows the design of the proposed intervention, which has been applied to a group of pupils from a school in the city of Segovia. The analysis of the results obtained after the implementation which is shown in the last lines attest to its reliability, proving the possibility of promoting healthy habits among the school population.

KEYWORDS

(5)

4

ÍNDICE

1. INTRODUCCIÓN ... 6

2. OBJETIVOS ... 7

3. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA ... 8

4. ANTECEDENTES Y FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA ... 9

4.1. Inquietudes sobre los hábitos saludables en la sociedad actual ... 9

4.2. Principales campañas propuestas por el Ministerio de Sanidad y Consumo ………..10

4.2.1. Estrategia NAOS ...10

4.2.2. Estudio ALADINO ...11

4.2.3. Programa PERSEO ...12

4.2.4. Programa THAO-SALUD Infantil ...12

4.2.5. Otros ...13

4.3. Evolución histórica en relación a la salud y a los hábitos saludables ...14

4.4. La alimentación y la actividad física como factores determinantes en la adquisición de hábitos saludables ...18

4.5. La actividad física y la alimentación en la escuela. Cómo y por qué incorporar hábitos saludables en la escuela ...20

4.5.1. Beneficios de una alimentación y de una actividad física saludable ¿Los conocen los más jóvenes? ...22

4.5.2. Papel del docente como agente promotor de una actividad física y alimentación sana en el aula ...25

5. METODOLOGÍA ... 27

6. DISEÑO DE LA PROPUESTA DE INTERVENCIÓN ... 29

6.1. Justificación ...30

6.2. Contextualización del alumnado ...30

6.3. Objetivos, contenidos, criterios de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables ...31

6.4. Competencias básicas ...33

6.5. Temporalización ...34

6.6. Estructura general de las sesiones ...36

6.7. Recursos ...37

6.8. Atención a la diversidad ...39

6.9. Evaluación ...41

7. EXPOSICIÓN DE LOS RESULTADOS ... 42

8. ALCANCE DEL TRABAJO Y LÍNEAS ABIERTAS DE FUTURO ... 53

9. LISTADO DE REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ... 55

(6)

5

ÍNDICE DE FIGURAS

Figura 1: binomio salud/enfermedad………..……….... p. 14

Figura 2: Esquema del modelo Laframbroise (1973)……….… p. 15

Figura 3: lista de condicionantes de los cuatro factores según el modelo Laframbroise (1973)………...……. p. 16

Figura 4: clasificación de los diferentes tipos de salud según Becerro (1989)... p. 16

Figura 5: aportaciones al enfoque curricular de la Educación Física……… p. 21

Figura 6: Clasificación de los estilos de enseñanza según Delgado Noguera (1992)………..………..p. 27

ÍNDICE DE TABLAS

Tabla 1. Listado de objetivos, contenidos, criterios de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables……… p. 31

Tabla 2. Temporalización del programa de intervención………...………..…... p. 35

Tabla 3. Análisis del currículum………...…p. 60

Tabla 4. Hoja de registro individual para el profesor………p. 73

Tabla 5. Hoja de registro individual para el alumno (autoevaluación)…………...p. 73

Tabla 6. Hoja de registro individual para el profesor……….p. 74

Tabla 7. Ficha de autoevaluación………...………...……….…….p. 75

Tabla 8. Ficha de co-evaluación………...……….……p. 76

Tabla 9. Ficha de evaluación………p. 76

(7)

6

1.

INTRODUCCIÓN

La salud se presenta hoy en día como un fenómeno de creciente importancia y repercusión social. Estamos asistiendo a múltiples cambios comportamentales y actitudinales en los diferentes ámbitos de nuestra vida, pues los puestos de trabajo evolucionan hacia otros más mecanizados, el tiempo libre es destinado a un ocio de carácter sedentario e incluso, llegamos a mantener hábitos nocivos para nuestra salud (alcohol, tabaco, etc.). Frente a este estilo de vida inapropiado, todos aquellos que abogamos por otro más activo y saludable demandamos la necesidad de plantear programas de intervención que desarrollen la inclusión de hábitos saludables entre la población con el fin de frenar esta situación.

Un primer paso para poder alcanzar este fin es tener en cuenta la relación existente entre la alimentación, la actividad física y el crecimiento y desarrollo de los niños como eje sobre el cual gire el estilo de vida saludable, para así poder programar una intervención adecuada en el aula y ofrecer una educación de calidad en relación a este tema.

Por este motivo, una de las principales instituciones que debe ser responsable de la promoción de hábitos saludables es la educativa, pues son los maestros quienes establecen un contacto continuo con el niño durante los primeros años de su vida. Con razón advierte Rodríguez (2006, p. 45) que “[…] será responsabilidad de la escuela generar hábitos saludables que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los escolares en un futuro”. Por lo tanto, en sus manos se encuentra la oportunidad de educar para la salud utilizando como herramienta educativa sus amplios conocimientos y sus actitudes o comportamientos, que servirán de modelo para los discentes.

(8)

7

2.

OBJETIVOS

La meta que se pretende alcanzar con el presente Trabajo Fin de Grado es la de concienciar al alumnado de Educación Primaria acerca de la importancia que tiene asimilar unos hábitos saludables tanto físicos como nutricionales utilizando para ello el estilo de vida activo y así controlar nuestra salud, con el fin de paliar la incorrecta alimentación y el sedentarismo que hoy en día sufren nuestros escolares, aumentando de este modo la esperanza y calidad de vida.

En las siguientes líneas nos disponemos a formular los objetivos didácticos de esta propuesta de intervención docente, que se identifican con los siguientes:

 Proporcionar al alumnado los conocimientos necesarios que les permitan reflexionar de manera crítica sobre los beneficios que aportan la actividad física y una adecuada alimentación sobre la salud.

 Sensibilizar sobre los trastornos provocados por una mala alimentación y por el sedentarismo así como el impacto negativo que estas actuaciones tienen sobre la salud y sobre nuestra esperanza de vida.

 Promover, aplicar y reforzar hábitos saludables en la población infantil mediante una formación centrada en proyectos y dinámicas que fomenten el estilo de vida activo.

 Analizar y evaluar el proyecto planteado para comprobar su validez o fiabilidad. Por último y desde nuestra perspectiva personal, quisiéramos dejar plasmados los objetivos que pretendemos alcanzar una vez haya implementado dicho programa de intervención:

 Modificar las conductas perjudiciales para la salud del alumnado y promover la realización de actividad física y los hábitos alimenticios con el fin de que perduren en el tiempo.

(9)

8

3.

JUSTIFICACIÓN DEL TEMA

Mantener constante la atención sobre nuestra salud debe ser prioritario para nosotros, independientemente de la etapa en la que nos encontremos en nuestra vida. Sin embargo, resulta paradójico el fenómeno social observable hoy en día, en la que la adquisición de hábitos nocivos para la salud, la mala alimentación y la ausencia de actividad física constituyen un serio motivo de preocupación para nuestra salud física y mental.

Por este motivo, consideramos que los hábitos saludables deben constituir la base sobre la que se sustente la promoción de la salud en la población infantil y adulta. Resulta indispensable proponer medidas que vayan destinadas a cambiar de forma drástica la situación en la que nos encontramos y no hay mejor manera de hacerlo que desde el ámbito escolar. Los centros educativos, en colaboración con las diferentes instituciones educativas y gubernamentales, tienen el cometido de sensibilizar tanto a educadores como a padres con el fin de participar de manera colaborativa en el fomento de actitudes saludables para los escolares, con el propósito de que la actividad física y la alimentación adecuada sean claves en el correcto desarrollo de éstos.

(10)

9

4.

ANTECEDENTES Y FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

ANTECEDENTES

4.1. Inquietudes sobre los hábitos saludables en la sociedad actual

En los últimos años se ha podido entrever la creciente alarma social sobre el tema que aquí nos ocupa, la salud entre la población escolar, pues son cada vez más los estudios y las investigaciones que pretenden arrojar una mayor cantidad de información útil a la población. De este modo, los responsables de la salud pública tendrán la posibilidad de reflexionar así sobre las causas que han podido determinar esta situación y plantear posibles conductas y hábitos que puedan contribuir al fomento de estilos de vida saludables.

A juicio de Costa y López (2008, p. 36), la falta de una dieta equilibrada y llevar un estilo de vida sedentario tiene como resultado la aparición de diversas patologías cardiovasculares como la diabetes, la obesidad o la hipertensión. Todas ellas son muy preocupantes, pues constituyen un grave problema de salud que va a afectar en la calidad de vida de los estudiantes por los efectos que pueden presentar a medio plazo. Unido a esto podemos citar a Devís (2001, p. 271), quien añade la creencia de que aquellos jóvenes desinteresados por llevar unos hábitos saludables correctos podrían terminar manifestando graves problemas de salud en su edad adulta.

Como reflejo de estas preocupaciones, todas las medidas destinadas a promover la actividad física y una correcta alimentación como hábitos saludables deben ser una prioridad social y, en este sentido, la escuela debe atender a todo ello. En definitiva, lo que se pretende es involucrar a las instituciones gubernamentales en colaboración con los centros educativos y el resto de los agentes sociales, pues solo de este modo podremos sumergirnos en el proyecto común de educar para la salud a nuestros alumnos.

(11)

10

Se ha de crear un círculo dentro del ámbito educativo que transmita valores y actitudes

saludables de gran repercusión e interés a la sociedad, a la vez que se dote de recursos

de intervención que alimenten las necesidades de una sociedad interesada por las

cuestiones de la salud. Este hecho justifica en gran medida la relevancia y funcionalidad

de una Educación Física escolar.

Aunque no solo el maestro de Educación Física debe ser el responsable de educar en una serie de valores y actitudes que favorezcan la aparición de hábitos saludables entre los escolares, encontramos muy acertada la afirmación, ya que desde este área la oportunidad que tenemos para mostrar los beneficios de una vida activa y saludable es mayor que en el resto de materias. Así lo demuestran Clemente, Abarca-Sos, Zaragoza y Aibar (2016, p. 174), quienes apoyándose en los datos extraídos del informe de la Comisión Europea de 2013, “hasta un 80% de niños y niñas en edad escolar únicamente participan en actividades físicas en la escuela”, por lo que defienden el gran peso que adquiere la Educación Física para el desarrollo de hábitos saludables.

4.2. Principales campañas propuestas por el Ministerio de Sanidad y Consumo

Frente al debate en torno a qué puede catalogarse como hábitos saludables, tanto físicos como nutricionales, afloran una serie de campañas, dirigidas por el Ministerio de Sanidad y Consumo, con el objetivo de adoptar medidas dirigidas a mejorar la calidad de vida y, por consiguiente, la salud de la población. En las siguientes líneas nos disponemos a realizar una breve síntesis de ellas para así poder fundamentar nuestro Trabajo Fin de Grado.

4.2.1. Estrategia NAOS

(12)

11

saludables tanto físicos como nutricionales, además de proponer diferentes intervenciones enfocadas a la consecución de estilos de vida más saludables y activos.

Pero sin duda, lo más destacable de esta campaña es el gran avance observado con respecto a la manera de mostrar a la sociedad, y más concretamente a los escolares, una serie de recomendaciones sobre la actividad física, así como sobre el consumo de alimentos, ambas íntimamente relacionadas. Se muestra así una pirámide de doble entrada para recomendarnos consumir unos productos alimenticios de manera diaria y adquirir el hábito de realizar unas actividades físicas diarias, es decir, se asocia la alimentación equilibrada con la práctica de actividad física.

Ilustración 1: pirámide NAOS.

Fuente: http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/nutricion/subseccion/piramide_NAOS.shtml

4.2.2. Estudio ALADINO

(13)

12

La metodología seguida por los investigadores que encabezaron dicho estudio fue llevada a cabo mediante el uso de cuestionarios y encuestas dirigidas tanto a los escolares como a las familias, además de una medición antropométrica que incluía el peso corporal, la talla, la medición de la cintura y de la cadera. Tal y como figura en los resultados y conclusiones del estudio, las posibles causas de los trastornos alimenticios en la población infantil se debieron a que no se desayuna diariamente, no se descansa lo suficiente, se ve la televisión más de dos horas diarias, entre otras, e incluso se constató en muchos caso el bajo nivel educativo de los padres y las madres.

En este aspecto es muy importante remarcar la influencia que tienen tanto las familias como los maestros sobre los alumnos. Es decir, cómo transmitimos, cómo nos mostramos ante ellos puede influir muy positivamente o muy negativamente sobre los actos que ellos realicen. Por ello, es fundamental ser un buen modelo para ellos, ya que si queremos inculcarles los hábitos saludables debemos empezar por nosotros mismos y ser unos buenos referentes educativos.

4.2.3. Programa PERSEO

El programa PERSEO (Programa Piloto Escolar de Referencia para la Salud y el Ejercicio, contra la Obesidad) fue implantado en el año 2007 por el Ministerio de Sanidad y Consumo, el Ministerio de Educación, Política Social y Deporte, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición y el Centro de Investigación y Documentación Educativa. Constituye una guía que recoge todo tipo de orientaciones necesarias para contribuir a conseguir una escuela activa y saludable. Al igual que en la campaña anterior, surge de la necesidad de adoptar hábitos de vida saludables y por ende, erradicar el sedentarismo y otros malos hábitos desde las primeras edades.

Dicho programa, tal y como se deduce de su nombre, es específico para los centros escolares. Éste ofrece diversas estrategias e intervenciones con la finalidad de ser divulgadas y puestas en práctica para así impulsar el estilo de vida saludable en las escuelas, promoviendo la actividad física y la correcta alimentación, siempre desde la implicación de toda la comunidad educativa.

4.2.4. Programa THAO-SALUD Infantil

(14)

13

saludables. Por lo tanto, se interesa por la salud de los niños y las niñas que se encuentran dentro de las etapas de Infantil y Primaria, puesto que es preciso intervenir en la salud desde edades tempranas debido a que la obesidad es una de las patologías más difíciles de combatir.

El funcionamiento de dicha campaña consiste en parcelar diferentes temáticas, todas ellas enfocadas en la alimentación saludable y en la práctica de actividad física denominadas “temporadas”. Cada una se encuentra organizada con una temporalización determinada, actuando sobre un número concreto de alumnos y alumnas de diferentes municipios.

Una vez llevadas a la práctica dichas acciones, con el objetivo de transformar el comportamiento físico y nutricional del niño, se va produciendo un seguimiento del alumno o de la alumna en particular de cada centro con el fin de elaborar una evaluación en la cual se recojan los datos obtenidos de dicha campaña y se determine el índice de obesidad y sobrepeso infantil en cada territorio municipal.

4.2.5. Otros

Fundación dieta mediterránea

Hemos considerado oportuno conceder un espacio a la Fundación Dieta Mediterránea, constituida en 1996 por la Asociación para el Desarrollo de la Dieta Mediterránea, es una plataforma que pretende impulsar todos aquellos productos saludables que se incluyen en dicha dieta, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población española.

(15)

14

Mediterránea como uno de los elementos de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

4.3. Evolución histórica en relación a la salud y a los hábitos saludables

Para poder dar comienzo a este nuevo epígrafe que se presenta a continuación es preciso dejar plasmado qué se entiende por el término Salud. En sus orígenes, este concepto era tradicionalmente conocido como “la ausencia de enfermedad”. Es decir, solo existía un binomio salud/enfermedad en el que se movía el estado físico de las personas, pero no admitía al individuo como un ser global compuesto por aspectos biológicos, psicológicos y sociales, por lo que este concepto “fue criticado y calificado de reduccionista y dualista por separar los problemas somáticos del psiquismo” (Ortega, 2013, p.17).

Figura 1: binomio salud/enfermedad

Fuente: Junta de Extremadura, Consejería de Sanidad y Consumo

Posteriormente, la línea divisoria que separaba el concepto de salud y el de enfermedad fue descubriéndose gracias a los avances científicos y, de este modo, entró en este contexto la definición que fue establecida por la Organización Mundial para la Salud (O.M.S), la cual fue inicialmente aceptada y reconocida por todos. Esta calificaba a dicho término como “el completo estado de bienestar físico, psíquico y social” (O.M.S., 1960).

(16)

15

reconoce al individuo como un ser individualizado al que le afectan las características específicas de su entorno:

[La salud] es la profunda armonía del individuo consigo mismo y con los demás, la

capacidad de un individuo de ajustar de manera permanente sus reacciones y

comportamientos a las condiciones del mundo exterior, de acostumbrarse al esfuerzo, es

decir de superarse continuamente.

En relación a esta definición surgen matices del modelo Laframbroise (1973), desarrollado por Marc Lalonde en 1984, que describió el nivel de salud que un individuo poseía en relación a cuatro factores determinantes, como se contempla en la figura 2.

Figura 2: Esquema del modelo Laframbroise (1973)

Fuente: elaboración propia basado en el modelo Laframbroise (1973)

(17)

16

Figura 3: lista de condicionantes de los cuatro factores según el modelo Laframbroise (1973)

Fuente: elaboración propia basado en el modelo Laframbroise (1973)

Un pensamiento mucho más avanzado del término de salud es el que recoge en su obra Rodríguez (2006, p. 41), en la que figura la clasificación de los diferentes tipos de salud considerados por Becerro (1989):

Figura 4: clasificación de los diferentes tipos de salud según Becerro (1989)

Fuente: elaboración propia basada Becerro (1989)

(18)

17

ambientales, culturales o socioeconómicos; y a los que el ser humano debe adaptarse continuamente.

Una vez analizada la reconstrucción a la que se ha encontrado sometido el término de salud se puede afirmar que existe una estrecha correlación con aquello que se entiende por hábitos saludables. De acuerdo con Sánchez Bañuelos (2004, p. 15), las sociedades han avanzado de tal manera que se han transformado los estilos de vida, pues ha habido un gran salto tanto en el sector laboral como en el ocio y el tiempo libre. La automatización y mecanización del trabajo, los comportamientos negativos (consumo de tabaco, alcohol, alimentos insanos) y la informatización de los pasatiempos (juegos pasivos, videojuegos, televisión o Internet) que presentan profundos rasgos sedentarios, han hecho de nuestra sociedad una más sedentaria. Esta idea constituye una extensión de lo propuesto en Blasco (1994, p. 19). Dicho autor llama la atención acerca de que debemos “erradicar los estilos de vida sedentarios que constituyen uno de los principales factores de riesgo para la salud en las sociedades occidentales”.

Este planteamiento también es recogido en la investigación de Casimiro (1999, p. 4), al reconocer los cambios sufridos por nuestra sociedad debido a los grandes avances tecnológicos, que han facilitado muchas actividades manuales llevadas a cabo tradicionalmente por el ser humano, pero que su suplantación ha derivado en un profundo abandono de la salud y un mayor acercamiento al sedentarismo. Añade a esta premisa la existencia de otros condicionantes tales como el incremento de la contaminación ambiental, provocado por la industria y los vehículos, así como la existencia de menos zonas verdes donde realizar actividad física.

Además de la falta de actividad física, que conduce al sedentarismo, podemos encontrar el cambio significativo que ha afectado a la alimentación, sustituyendo la comida tradicional por dietas de gran riqueza calórica. Montero (2008) extrae la idea de Fraser (1991), quien asegura que debido a la incorporación de la mujer al mundo laboral, la industrialización, la imitación de otros patrones alimentarios, la adopción de la comida rápida, etc., nos alejamos cada vez más de una nutrición sana y equilibrada, como es nuestra propia dieta mediterránea.

(19)

18

alteraciones en la salud y una asimilación de comportamientos que se alejan enormemente de lo que se consideran hábitos saludables. Por todo ello, desde nuestro ámbito de la Educación Física, se debe intervenir con carácter preventivo y así poder mostrar tanto a las familias como a los escolares la importancia que tienen los hábitos saludables tanto físicos como nutricionales para su correcto desarrollo integral.

4.4. La alimentación y la actividad física como factores

determinantes en la adquisición de hábitos saludables

Los principales factores que determinan un estilo de vida contraproducente para la salud son los hábitos de alimentación incorrectos y el sedentarismo. A lo largo de este Trabajo de Fin de Grado se está haciendo hincapié en la importancia que tiene para la infancia y la adolescencia la adquisición de hábitos saludables, debido a que en estas etapas el individuo se encuentra en un continuo devenir de cambios y transformaciones de todo tipo.

Desde la nutrición de las madres durante la gestación hasta la alimentación del niño durante los primeros años de vida, una dieta sana, completa y equilibrada debe ser el pilar indispensable sobre el que se sustente un correcto desarrollo físico, psíquico y social en los niños y niñas. Por lo tanto, una alimentación inadecuada va a influir de manera notable en los patrones de crecimiento y desarrollo del niño, el cual, posiblemente, irá arrastrando serios problemas durante la adolescencia así como durante la vida adulta. Rigolfas, Padró y Cervera (2010) están de acuerdo con esta perspectiva, al sugerir que una correcta alimentación resulta beneficiosa para la salud y, precisamente, es la etapa escolar el momento idóneo para la adquisición de hábitos alimentarios saludables. La escuela se presenta como el espacio ideal para ofrecer al alumnado los conocimientos necesarios sobre alimentación y nutrición y una eficaz promotora de la salud, desde donde poder establecer programas de intervención encaminados a mejorar la alimentación de los discentes.

(20)

19

hace necesaria crear una conciencia crítica entre el alumnado. Por un lado, todos ellos constituyen modelos a reproducir por los niños y niñas que comienzan a interesarse por su imagen, por lo que los mensajes que les lanza la sociedad les conducen a producir un cambio en su cuerpo o a realizar conductas erróneas que pueden influir, a corto y a largo plazo, en contra de su salud.

Por otro, aunque para los niños la actividad física puede presentarse en múltiples momentos de su vida diaria, tales como en juegos y deportes, desplazamientos, actividades recreativas o incluso la propia Educación Física; sin embargo, las investigaciones actuales han manifestado su preocupación ante el estilo de vida que han optado por seguir nuestros alumnos y alumnas, en el que, el sedentario invade gran parte de su tiempo. Devís (2001, p. 271) subraya esta idea mediante la aportación de los numerosos estudios españoles que “muestran la existencia de importantes índices de inactividad física. Esa limitada participación tiene consecuencias negativas para el estado de salud de la gente joven”. Talaván (2015) demuestra, mediante el uso datos estadísticos, que existe un 26,1% de niños y niñas, de entre 6 y 10 años, que presentan sobrepeso, así como un 19,4% de niños y niñas que sufren de obesidad.

Del mismo modo que ocurre con la alimentación, el propósito de este epígrafe es el de demostrar la evidencia existente en la actualidad a favor del papel beneficioso de la actividad física como hábito saludable. De esta manera, llevamos adelante un razonamiento similar a la tesis de Blasco, quien ya en 1994 sostuvo que la actividad física es favorable “en diferentes ámbitos de la salud como son el funcionamiento del sistema cardiovascular, la obesidad, y la disminución o el enlentecimiento de los procesos degenerativos en la Tercera Edad” (1994, p. 41), entre otras patologías. De modo análogo, afirmamos que la actividad física también puede considerarse saludable frente a los “trastornos psicológicos (…) que incluyen la ansiedad, el estrés y la depresión” e incluso “la adicción a sustancias (alcohol, tabaco)” (Blasco 1994, p. 43).

(21)

20

4.5. La actividad física y la alimentación en la escuela. Cómo y por qué incorporar hábitos saludables en la escuela

El comportamiento de la población escolar frente a los momentos de ocio y tiempo libre se ha transformado de manera radical, como ya se ha comentado anteriormente, por la revolución tecnológica y las nuevas tecnologías, propiciando la aparición del sedentarismo. Por otro lado, nuestro país tiene la fortuna de contar con la dieta tradicional mediterránea, un modelo basado en el consumo elevado de frutas, verduras, legumbres, cereales, pescado, y aceite de oliva. Sin embargo, la sociedad está cambiando su conducta alimentaria hacia patrones menos saludables, incluyendo en su dieta el consumo de comida hipercalórica.

Con razón sostiene Casimiro (1999), citado en Rodríguez (2006, p. 49), que el centro educativo es el ámbito propicio en el cual poder desarrollar diferentes políticas y programas que vayan encaminados a la promoción de hábitos saludables, argumentando los siguientes motivos:

 Acoge a la casi totalidad de la población infantil durante bastantes años, en el momento de la vida que es más fácil asimilar hábitos, actitudes y conocimientos, ya que la modificación de conductas es mucho más compleja en el adulto.

 Los profesores son profesionales especializados en educar, sabiendo fomentar estilos de vida saludables.

 Es un “derecho” del alumno, ya que la sociedad le va a exigir constantemente que decida o escoja entre diferentes opciones, y la escuela debería haberle orientado al respecto sobre lo que es positivo y negativo para su salud, para que la persona escoja voluntariamente, pero con conocimiento de causa.

(22)

21

Figura 5: aportaciones al enfoque curricular de la Educación Física

Fuente: elaboración propia basado en Devís y Peiró (1991)

Asimismo, si realizamos un análisis de los bloques de contenido que se incluyen en el currículo de Educación Física en la ORDEN EDU/519/2014, de 17 de junio, por la que se establece el currículo y se regula la implantación, evaluación y desarrollo de la educación primaria en la Comunidad de Castilla y León, se puede apreciar cómo se han incorporado todos aquellos contenidos relativos a la salud y a los hábitos saludables en dicha área de conocimiento.

Como se puede observar, tras el análisis del currículo de Educación Física que figura en el Anexo I, aparece un bloque de contenidos que se encuentra íntimamente relacionado con la salud. Se trata del bloque 6, denominado “Actividad física y salud”. En dicho bloque aparecen una serie de contenidos que favorecen la consecución de una vida saludable a través de la promoción de hábitos alimentarios y posturales, así como de una actividad física equilibrada y adecuada a cada individuo. Como viene recogido en el currículo, los contenidos a trabajar favorecen la promoción del bienestar en el alumnado siempre y cuando se trabajen de manera conjunta con otros bloques de Educación Física y otras áreas.

(23)

22

bloques sobre los que se estructura el área de Educación Física se encuentran vinculados hacia una conducta saludable por parte del alumnado. Para reforzar este planteamiento citamos a López Pastor, Pérez, Manrique y Monjas (2016, p. 183), los cuales reconocen que “el nuevo currículo de EF en Primaria (RD 126/2014) está impregnado de contenidos relacionados con la salud (biológica, social y psicológica) […], se pretende así hacer consciente al alumnado de las consecuencias de la vida sedentaria”.

4.5.1. Beneficios de una alimentación y de una actividad física saludable ¿Los conocen los más jóvenes?

Llegados a este punto, es preciso dejar plasmado en el presente trabajo cuáles son, exactamente, las virtudes que una alimentación adecuada y una actividad física poseen para nuestro bienestar físico y mental. De este modo podremos averiguar si la población escolar se encuentra al corriente de los beneficios que supone llevar un estilo de vida saludable.

“La familia, el medio escolar, los medios de comunicación, sus coetáneos y los líderes de opinión moldean las preferencias y el modelo alimentario de preferencia para nuestros jóvenes” (Aranceta, 2013, p. 10). Efectivamente, el entorno que rodea al niño será el propulsor de unas actitudes u otras frente a los hábitos alimenticios. La familia es la base sobre la que el niño debe ir configurando su hábito, pero el centro educativo adquiere en este sentido un papel complementario. La escuela es imprescindible a la hora de educar a los alumnos tanto en conocimientos como en actitudes que faciliten su adherencia hacia los hábitos saludables.

Sin embargo, a pesar de los múltiples avances en materia de alimentación, ésta es una asignatura pendiente de desarrollar en el ámbito educativo, ya que sigue siendo elevado el porcentaje de escolares que presentan sobrepeso. Por ello, nos posicionamos de acuerdo con las palabras de Contreras (2006, p. 9), quien afirma que “la sociedad actual reclama un espacio en la escuela de cara a configurar en los alumnos estilos de vida saludables que conformen una mayor calidad de vida futura […]”.

(24)

23

“un estado de bienestar que va a sentar las bases de una larga supervivencia y de una buena calidad de vida en las sucesivas edades del individuo, lo que puede permitir la prevención o retraso de enfermedades que se manifestarán en la edad adulta” (Aranceta, 2013, p. 24).

Otro de los beneficios de llevar una dieta saludable es el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Gracias a ella aportaremos al organismo los nutrientes necesarios para conferir la energía que nuestro cuerpo nos exige y así llevar a cabo nuestras tareas cotidianas. Asimismo, una alimentación saludable previene o reduce el riesgo de padecer patologías cardiovasculares, diabetes, sobrepeso, obesidad, etc.

Para terminar este apartado, comentar que para que los niños y las niñas consigan alcanzar una alimentación saludable es necesario el establecimiento de unos hábitos que sean correctamente asimilados y llevados a la práctica tales como: hidratarse bebiendo las cantidades de agua recomendadas por las campañas alimentarias anteriormente plasmadas, animarles a que coman alimentos variados en cinco comidas diarias ofreciéndoles un amplio abanico de productos sanos o propiciar durante las comidas un ambiente agradable así como el establecimiento de horarios y normas en la mesa, entre otros.

Una vez conocemos la importancia que tiene la influencia del entorno sobre el niño, si el niño se mueve en un ambiente familiar, cuyos hábitos alimenticios son los ideales, éste imitará los mismos de manera automática y natural. Sin embargo, si los hábitos que observa son contraproducentes, por ejemplo si existe un abuso de productos ricos en grasas en sustitución a las frutas y verduras, será más complicado que en un futuro el niño se alimente conforme a una dieta sana y equilibrada.

(25)

24

Este hecho es respaldado por López Pastor, Pérez, Manrique y Monjas (2016, p. 183), los cuales resumen los efectos beneficiosos que se obtienen de una actividad física regular, apoyándose de igual manera en el Programa PERSEO (2007):

La actividad física ayuda a reducir la grasa corporal, reduce los niveles de triglicéridos,

reduce la presión sanguínea, mejora la fuerza y la resistencia muscular, posee efectos

positivos sobre los síntomas de ansiedad y depresión, sobre el autoconcepto físico, la

concentración, la memoria, el comportamiento en clase, las relaciones con los

compañeros y, algunos datos sugieren, un incremento relativo del rendimiento académico.

En el programa PERSEO se comenta que para que la actividad física repercuta en nosotros de manera saludable, debe ser realizada de manera moderada y adaptada al individuo. Es decir, conociendo a priori las capacidades y limitaciones del alumno debemos tener en cuenta los siguientes criterios: que sea moderada, controlada, equilibrada y adaptada en todo momento a las características propias de cada individuo. Desde esta perspectiva, Sánchez Bañuelos (2004, p. 45) sostiene que la actividad física “también puede tener como contrapartida una serie de efectos negativos, sobre todo cuando es realizada de forma inadecuada”. Puede haber riesgo de sufrir lesiones de tipo músculo-esqueléticas y, si se realiza en condiciones muy extremas, se puede padecer la denominada muerte súbita, aunque este caso no es muy representativo entre la población infantil. Del mismo modo, puede ocurrir que el escolar, en cualquier momento de su vida, se involucre de manera excesiva en la práctica de actividad física pudiendo convertirse en una obsesión por la imagen corporal, aspecto ideológico que es imperante en nuestros días, debido al modelo ideal de hombre y mujer y los cánones de belleza.

En el caso de la actividad física, conviene segregar en compartimentos estancos los beneficios que posee como hábito saludable desde la vertiente fisiológica, psicológica y social, tal y como propone Sánchez Bañuelos (2004):

Vertiente fisiológica: mediante la práctica adecuada de actividad física se puede

(26)

25

Vertiente psicológica: esta viene asociada al estado de ánimo o estado de bienestar/satisfacción que se puede denominar como salud psicológica. En este sentido la realización de actividad física reduce el estrés, la ansiedad y la depresión y proporciona una distracción pudiendo evadir los problemas o los pensamientos desagradables.

Vertiente social: Asimismo, la autoestima y la autoconfianza se van

construyendo en el alumnado debido al sentimiento de capacidad y de autosuficiencia por el hecho de ser capaz de practicarla. Esta es una conclusión que respalda de una manera muy consistente Aranceta (2013, p. 100), quien reconoce la oportunidad del niño para establecer relaciones e interacciones sociales con los demás favoreciendo la autoconfianza, la autoestima y la integración. Por este motivo, las dinámicas, los juegos y los deportes, tanto en el área de Educación Física como en los momentos de recreo, “forman parte de un proceso de socialización que puede complementarse con la participación en los programas de deporte escolar o la práctica de otras actividades en centros cívicos o deportivos en horario extraescolar y fines de semana”.

No debemos olvidar que la actividad física posee un efecto preventivo y rehabilitador. Según Blasco (1994), se pueden reducir los efectos de padecer enfermedades cardiovasculares y coronarias e incluso mejorar la salud tras haber sido sometido a una operación quirúrgica, por lo tanto, son múltiples y de muy diversa índole los beneficios que muestra la realización de actividad física.

4.5.2. Papel del docente como agente promotor de una actividad física y alimentación sana en el aula

(27)

26

El maestro debe asumir su responsabilidad educativa, ya que su cometido es el de formar ciudadanos de manera integral y desarrollar todas sus potencialidades, por lo que resulta evidente que una parte de dicho proceso educativo va dirigida a la adquisición de hábitos saludables. La actitud del docente debe ser motivadora, actuando con cariño a su profesión y a su alumnado, propiciando un clima participativo y favoreciendo el establecimiento de relaciones socioafectivas con el resto de compañeros, con el propio maestro y con el entorno que le rodea.

Generelo, Zaragoza y Julián (2014, p. 32) sugieren que las estrategias aplicadas para mejorar la salud deberían

estar fundamentadas en las investigaciones y pruebas científicas disponibles; usar el

conocimiento y evidencias existentes sobre factores determinantes de la actividad física;

ser integrales e incorporar políticas y actividades que aborden el conjunto de las causas

principales de las enfermedades no transmisibles (i.e. inactividad física); ser

multisectoriales, adoptar una perspectiva a largo plazo que abarque a todos los sectores de

la sociedad; e incluir siempre actividades de seguimiento y evaluación.

Partiendo de esta premisa, el docente debe, además, plantear experiencias que resulten atractivas y gratificantes, generando un refuerzo positivo en el alumno hacia la asimilación de los beneficios que reportan los hábitos saludables tanto físicos como nutricionales para su calidad de vida. Podemos ampliarlo con una idea similar de Generelo, Zaragoza y Julián (2014, p. 48), quienes llaman la atención acerca del modelo trans-contextual de la motivación, que muestra la importancia que tiene la Educación Física para influir en los discentes de forma motivacional con el fin de que adopten los hábitos saludables no solo durante las clases sino también fuera del ámbito escolar”. Es decir, las dinámicas programadas deben generar la autonomía suficiente en el alumnado para que sea él mismo quien establezca el ritmo de aprendizaje según sus propias características en el contexto extraescolar.

(28)

27

promover hábitos de salud”. En definitiva, si la implicación del maestro en el aula favorece la adquisición de hábitos saludables de los escolares, hará posible que se fortalezcan en el alumnado el interés por acoger un estilo de vida saludable. Por lo tanto, el modelado del que habla Pérez Pueyo (2013) es un instrumento necesario para que el alumnado reproduzca las conductas saludables que quizás de otro modo no pueda asimilar. Por todo ello, queda demostrado que la Educación Física, como promotora de salud, se revaloriza en el ámbito educativo pues su contribución es determinante en la creación de hábitos saludables entre los discentes.

5.

METODOLOGÍA

Toda propuesta docente debe partir de una planificación rigurosa para poder alcanzar la finalidad planteada y para ello se deben establecer las metodologías adecuadas en cada momento de dicho proceso. Hemos sido partidarios de utilizar un compendio de metodologías dentro de nuestro programa de intervención en lugar de centrarnos en una única, pues cada actividad planteada será diferente a las demás y, por lo tanto, va a determinar la metodología con la que se trabajará. En definitiva, no existe un método universal válido para cualquier momento y contexto, sino que debemos saber combinar las metodologías y los estilos de enseñanza para una situación determinada.

Para facilitar la aplicación de una u otra metodología a lo largo de la propuesta docente, Delgado Noguera (1992) propone una clasificación de los estilos de enseñanza para la Educación Física, la cual se muestra en la figura 2:

Figura 6. Clasificación de los estilos de enseñanza según Delgado Noguera (1992)

(29)

28

Dicho esto, si dirigimos nuestra mirada a lo establecido en el currículo oficial sobre las metodologías, la ORDEN EDU/519/2014, de 17 de junio de Castilla y León, el artículo 12 dedicado a los principios pedagógicos nos recuerda que “la metodología didáctica será fundamentalmente comunicativa, activa y participativa, y dirigida al logro de los objetivos” (p. 44188). En definitiva, es recomendable establecer una metodología que parta de la diversidad del alumnado y que se encuentre orientada a favorecer la organización del conocimiento y a realizar un tratamiento integrador de contenidos, en nuestro caso, tanto físicos como nutricionales con el fin de aplicarlo en la vida real en forma de hábitos saludables.

La metodologías que más se amoldan a esta manera de proceder son la metodologías eminentemente activas y participativas, cuyo rasgo identificativo es el aprendizaje cooperativo para que el alumnado sea capaz de resolver las tareas de manera conjunta, apoyándose unos en otros para conocer las estrategias que han empleado el resto y vivenciar así el aprendizaje para que pueda ser aplicado en situaciones reales similares.

Empero, en este epígrafe quisiéramos hacer mención a los modelos pedagógicos en Educación Física según la propuesta de Julián y Peiró (2015, p. 7-10). Estos autores nos muestran los distintos modelos que se pueden incluir en la práctica docente, pues favorecen aprendizajes que perduran en el tiempo, ayudan en la toma de decisiones y optimizan el diálogo y el bienestar de todos los agentes educativos debido a que se alejan de los enfoques predominantes los cuales se enfocan en “el dominio de unos contenidos curriculares (…), que suelen repetirse todos los cursos”.

(30)

29

Para ello, estos autores ofrecen en su artículo las claves necesarias con las que conducir la práctica docente bajo este modelo pedagógico:

 Plantear estrategias didácticas que fomenten la autonomía de los participantes. Se aconseja comenzar con metodologías más directivas para después introducir otras que favorezcan la implicación del escolar.

 Acentuar ambientes agradables y positivos para el alumnado con el objetivo de provocar experiencias placenteras en lugar de aquéllas frustrantes.

 Proponer dinámicas que supongan un desafío para el estudiante y que se adecúen a los diferentes ritmos dentro del proceso de aprendizaje de aquéllos.  Aplicar este modelo pedagógico mediante el empleo de contenidos curriculares

de Educación Física o contenidos propios de la salud.

 Evaluar a través de estándares de aprendizaje específicos a través de los cuales el docente y el alumnado puedan controlar en todo momento dónde se encuentran.

Como se puede observar, existen múltiples aplicaciones metodológicas que van a marcar el desarrollo del programa de intervención que este documento viene mostrando, por lo que se irá estableciendo una metodología u otra en función de cuál sea el propósito que queramos lograr en cada momento del programa.

6.

DISEÑO DE LA PROPUESTA DE INTERVENCIÓN

(31)

30

6.1. Justificación

El presente programa de intervención está diseñado en base a dos intereses claramente definidos. El primero de ellos es concienciar a la población escolar sobre los beneficios que aporta para la salud la inclusión de hábitos saludables en su vida diaria y el segundo es promocionar la adquisición de este estilo de vida activo y saludable mediante la puesta en práctica de diferentes dinámicas que vayan dirigidas a consolidarlo y a que, de este modo, perduren en el tiempo.

Si bien es cierto que los contenidos sobre hábitos saludables deben comenzar a ser presentados desde las primeras edades, se ha considerado el rango de edad comprendido entre los 8-10 años como el momento ideal para consolidar todos los saberes relacionados con este tema que han ido adquiriendo años atrás para que en esta etapa se asimilen por completo. Por ello, nuestro programa de intervención está destinados al curso de 4º de Primaria, donde se afianzarán las nociones básicas sobre una alimentación y dieta equilibrada así como una práctica de actividad física continuada para mantener y mejorar un estilo de vida activo y sano. El compendio de todos estos saberes les servirá para conectarlos con otros contenidos trabajados en otras áreas de conocimiento y así poder ir construyendo su propio aprendizaje.

6.2. Contextualización del alumnado

Nuestro programa de intervención va dirigido al alumnado perteneciente a 4º de Educación Primaria escolarizado en el colegio Diego de Colmenares, el cual está comprendido entre los nueve y once años de edad, pues, actualmente, contamos con una alumna repetidora, hecho que tuvo lugar en la Etapa de Educación Infantil. Como ya se ha mencionado anteriormente, el nivel educativo en el que nos encontramos, al igual que el resto, consta de una línea. En relación a esto, el grupo de 4º se compone de 23 alumnos, siendo un total de 12 alumnas y 11 alumnos.

(32)

31

en ciertas ocasiones ante el resto de alumnos así como con los maestros que le imparten docencia, pero no es algo alarmante.

No obstante, en el aula está escolarizado un niño que sufre de sobrepeso y que, visiblemente, le cuesta seguir el ritmo de las sesiones propias de la Educación Física. Por otro lado, encontramos a un niño que ha sido diagnosticado con diabetes y presenta posibles signos de malnutrición, que podían ser debidos a su enfermedad aunque no lo sabemos con certeza.

6.3. Objetivos, contenidos, criterios de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables

Para poder comenzar con el planteamiento de la propuesta de intervención docente, se establecen en la tabla 1 los contenidos, criterios de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables que van a determinar dicha propuesta. Para ello he extraído aquellos contenidos específicos del cuarto curso de Educación Primaria que figuran en la ORDEN EDU/519/2014, de 17 de junio de Castilla y León que giran en torno a todo aquello que pretendemos trabajar, así como los criterios de evaluación y los estándares de aprendizaje evaluables que nos van a orientar en el proceso de valoración de esta propuesta de enseñanza - aprendizaje.

Tabla 1. Listado de objetivos, contenidos, criterios de evaluación y estándares de

aprendizaje evaluables

OBJETIVOS (extraídos de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.) Conocer qué sabe el alumnado sobre hábitos saludables y las conductas que desarrollan en su vida cotidiana en relación a esta temática.

Sensibilizar e informar sobre los trastornos provocados por una mala alimentación y por el sedentarismo, así como valorar el impacto negativo que estas actuaciones tienen sobre la salud y sobre nuestra esperanza de vida.

Modificar las conductas perjudiciales para la salud del alumnado y promover la realización de actividad física y los hábitos alimenticios saludables con el fin de que perduren en el tiempo.

(33)

32

comidas, calidad/cantidad de los alimentos ingeridos, etc.) y las repercusiones en el organismo de una dieta equilibrada.

Adquirir los conocimientos necesarios que les permitan reflexionar de manera crítica sobre la importancia que tiene para nuestra salud realizar actividad física y alimentarse correctamente utilizando la pirámide NAOS.

Valorar la actividad física para el mantenimiento y la mejora de la salud.

CONTENIDOS (extraídos de la ORDEN EDU/519/2014, de 17 de junio de Castilla y León).

Reconocimiento y valoración de los efectos beneficiosos de la actividad física en la salud e identificación de las prácticas poco saludables. Mejora de la condición física orientada a la salud y al desarrollo corporal.

Dietas sana y equilibrada. Malos hábitos alimentarios. Sustancias perjudiciales para la salud.

Valoración de la actividad física para el mantenimiento y la mejora de la salud.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN (extraídos de la ORDEN EDU/519/2014, de 17 de junio de Castilla y León).

Explica la influencia de su condición física en su vida diaria y en su salud.

Tomar conciencia de la relación entre alimentación y actividad física (horarios de comidas, calidad/cantidad de los alimentos ingeridos, etc.) y las repercusiones en el organismo de una dieta equilibrada.

Reconocer los efectos del ejercicio físico, la higiene, la alimentación y los hábitos posturales sobre la salud y el bienestar, manifestando una actitud responsable hacia uno mismo.

Describir los efectos negativos del sedentarismo, de una dieta desequilibrada y del consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias.

Tener interés por mejorar las capacidades físicas.

(34)

33

Muestra una mejora global con respecto a su nivel de partida de las capacidades físicas orientadas a la salud.

Identifica su frecuencia cardiaca y respiratoria, en distintas intensidades de esfuerzo. Incorpora en sus rutinas el cuidado del cuerpo.

Relaciona los principales hábitos de alimentación con la actividad física (horarios de comidas, calidad/cantidad de los alimentos ingeridos, etc.).

Identifica los efectos beneficiosos del ejercicio físico para la salud.

Describe los efectos negativos del sedentarismo, de una dieta desequilibrada y del consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias.

6.4. Competencias básicas

Además de todo lo anterior se exponen a continuación las competencias básicas propias de la ORDEN EDU/519/2014, de 17 de junio de Castilla y León a las que se pretende contribuir en su desarrollo a través de la puesta en práctica de la Unidad Didáctica:

1. Competencia en comunicación lingüística: desarrollaremos esta habilidad en el alumnado en todo momento, pues deberán utilizar la intercomunicación para compartir con el resto de compañeros en cada actividad propuesta, ya sea de manera oral como escrita.

2. Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología: con dicha competencia aludimos a las destrezas que utilizarán para resolver todas aquellas situaciones que requieran del razonamiento matemático, científico y tecnológico.

3. Competencia digital: contribuiremos al desarrollo de la competencia en aquellas actividades en las cuales se haga uso de las nuevas tecnologías para adquirir, analizar, originar e intercambiar información.

(35)

34

5. Competencias sociales y cívicas: gran cantidad de las actividades programadas en la Unidad Didáctica son cooperativas por lo que ayudarán a establecer relaciones socio-afectivas con sus compañeros que fomentarán, a su vez la comprensión de actuar de manera democrática en la sociedad.

6. Competencia para el sentido de iniciativa y espíritu emprendedor: a lo largo de la propuesta docente figuran diferentes actuaciones en las cuales serán necesarias la creatividad y la planificación por parte del alumnado, tomando ellos mismos la iniciativa para poner en práctica sus ideas y así convertirlas en actos.

7. Competencia para la conciencia y expresiones culturales: expresarse a través de su cuerpo para escenificar diferentes ideas y conceptos será determinante en el área de Educación Física y más concretamente en la Unidad Didáctica diseñada, por lo que también se contribuye al desarrollo de esta última competencia.

Como se puede observar, la propuesta docente diseñada contribuye al desarrollo de todas las competencias básicas planteadas por la LOMCE ya sea directamente o de manera transversal.

6.5. Temporalización

Con el objetivo de organizar y distribuir las sesiones de la propuesta didáctica dentro del calendario escolar debemos programar su desarrollo en función del número de meses o de semanas que queramos que ésta dure para secuenciarlas de manera coherente.

El momento de su puesta en práctica tendrá lugar durante los meses de abril y mayo, pues las dos últimas semanas de abril coinciden con el Plan de Consumo de fruta y verdura en las escuelas y hemos considerado oportuno su vinculación. La duración prevista para trabajar dicha propuesta docente es de cinco semanas: en las dos primeras semanas se llevarán a cabo actividades de información y sensibilización sobre el tema en cuestión y las siguientes semanas contendrán sesiones de desarrollo de los contenidos en los que se plantearán actividades de afianzamiento de todo lo trabajado a lo largo de nuestro programa de intervención.

(36)

35

Tabla 2. Temporalización del programa de intervención

HÁBITOS SALUDABLES TANTO FÍSICOS COMO NUTRICIONALES ÁREA O MATERIA: EDUCACIÓN FÍSICA

SESIONES FECHAS TÍTULO EJES

SESIÓN 1 12/4/2016 Emprendemos el camino hacia los hábitos saludables

Conocer desde dónde partimos, qué conocemos y cómo nos comportamos ante los hábitos saludables. SESIÓN 2 14/4/2016 Investigamos sobre

los hábitos saludables y los perjudiciales

para la salud

Comprensión de qué y cuáles son los hábitos saludables.

Sensibilización sobre el impacto negativo sobre la salud que suponen los trastornos provocados por una mala alimentación y por el sedentarismo.

SESIÓN 3 19/4/2016

SESIÓN 4 21/4/2016

SESIÓN 5 26/4/2016 Somos lo que comemos

Aplicación de los contenidos relacionados con la alimentación sana y equilibrada con el fin de que perduren en el tiempo. SESIÓN 6 28/4/2016

SESIÓN 7 3/5/2016

SESIÓN 8 5/5/2016 Actividad física y dieta sana para toda

la semana

Consolidación y puesta en práctica de los hábitos saludables de la actividad física, modificando las posibles conductas perjudiciales que posea el alumnado con el fin de que perduren en el tiempo.

(37)

36

A pesar de la importancia de llevar una organización del tiempo que nos llevará desarrollar esta propuesta didáctica, así como el momento en el cual será trabajada dentro del calendario escolar, dicha previsión se encontrará sujeta a diferentes contratiempos que puedan surgir (bajas laborales, actividades culturales no programadas con antelación, etc.) por lo que será algo que deberemos tener en cuenta.

6.6. Estructura general de las sesiones

Para Viciana, Salinas y Lozano (2006, p. 10), la sesión consiste en “la unidad mínima de programación que estructura y organiza el currículo, y precisa de un marco de referencia para, conjuntamente a otras sesiones, cobrar un sentido en los aprendizajes de los alumnos”. Es decir, las actividades y dinámicas que se proponen en una propuesta docente deben tener un planteamiento estructurado y encaminado a cubrir los objetivos que se proponen conseguir a lo largo de toda la programación diseñada, pues lo que se pretende es acercarnos a los intereses, motivaciones y necesidades de los discentes para que realmente el aprendizaje sea significativo y perdure en el tiempo. Por ello, en el siguiente apartado nos disponemos a mostrar un modelo general de las sesiones que conforman el presente planteamiento didáctico, todas ellas encaminadas a desarrollar integralmente las potencialidades del alumno que se encuentran marcadas en el currículo.

Esta propuesta docente, por lo tanto, va dirigida al segundo ciclo de Educación Primaria, concretamente al cuarto curso, aunque podemos aplicarla también a cualquier ciclo de dicha etapa, estableciendo algunas modificaciones para que se adecúen a las características de cada alumnado. Creemos interesante esta propuesta debido a la relevancia que tiene para el desarrollo integral del alumno, independientemente de la edad que tenga, el aprendizaje de los hábitos saludables.

(38)

37

En las siguientes líneas nos disponemos a mostrar la estructura general que sigue cada sesión, aunque cada una de ellas se diferencia del resto en relación a los objetivos que se pretenden conseguir y a las actividades y dinámicas que se plantean, entre otros aspectos. Del mismo modo, en cada sesión se recogen los materiales específicos que serán utilizados para su correcto desarrollo y quedarán reflejados los instrumentos de evaluación y la técnica propios para la recogida de datos.

El esquema que vamos a seguir para desarrollar de manera progresiva cada actividad propuesta se corresponde con aquella que ha sido aceptada por muchos docentes e investigadores, como es aquella que se divide en tres partes o momentos:

Puesta en acción o momento de activación: enfocadas a preparar el cuerpo ante una actividad más intensa y con el fin de evitar futuras lesiones durante el desarrollo de la sesión.

Parte principal: que es el momento en el que se desarrolla el tema central de la sesión. En función de la sesión en la que se nos encontremos, el tema puede ser diverso (Acrosport, correr a ritmo, etc.).

Vuelta a la calma o parte final: con juegos que favorezcan la relajación y que

sirvan de transición para la asamblea final. Asimismo, y como sugiere López Pastor (2001, p. 85), nos parece fundamental que exista un momento de asamblea en el cual se verbalice junto con el alumnado el desarrollo de cada sesión y las vivencias que ha habido a lo largo de ellas.

6.7. Recursos

Los recursos que nos permitirán llevar a cabo nuestro programa de intervención sobre los hábitos saludables, tanto físicos como nutricionales, estarán vinculados tanto al espacio y las instalaciones deportivas en los cuales se van a desarrollar, como también los recursos materiales y humanos y los propios juegos y actividades puestos a disposición de los alumnos en cada sesión.

Espacio

(39)

38

polideportivas y los pabellones van a condicionar todas las actividades que se lleven a cabo en cada sesión. En nuestro caso, los espacios que vamos a utilizar serán:

• Pista polideportiva y gimnasio del centro educativo Diego de Colmenares. • Pabellón Emperador Teodosio.

• Aula multiusos del centro educativo Diego de Colmenares.

Recursos materiales

En relación a los recursos materiales que vamos a utilizar para el desarrollo efectivo de cada sesión, nos vamos a referir especialmente al material deportivo, que según Trujillo (2010, p. 5)

lo componen todos aquellos utensilios, móviles o elementos que se utilizan en las

sesiones de Educación física para la realización de las actividades y como vehículo para

conseguir que el alumnado alcance los objetivos didácticos propuestos a través de los

contenidos.

Resulta muy complicado establecer una clasificación de los materiales que se van a utilizar para cada sesión, pues pueden variar en función de aquellos de los que dispongan las instalaciones. Por lo tanto, y a grandes rasgos, los materiales serían: pañuelos, balones, picas, aros, conos o chinos, cuerdas, bancos suecos, espalderas, colchonetas, etc. Por su parte, también utilizaremos materiales audiovisuales, tales como ordenadores y pantallas digitales, así como otros de papelería: folios, cartulinas, lápices y rotuladores, entre otros.

(40)

39

Recursos humanos

Los recursos humanos de los que disponemos para la elaboración y puesta en práctica de las sesiones, además de la autora de la propuesta como maestra principal son:

• El alumnado de cuarto curso de Educación Primaria.

• El tutor del Trabajo de Fin de Grado, el maestro de Educación Física del colegio y el maestro tutor del grupo de cuarto curso de Educación Primaria.

• Las familias de los alumnos y alumnas.

6.8. Atención a la diversidad

Con el fin de dar respuesta a las necesidades educativas especiales que presenta el alumnado al que va dirigida nuestra propuesta, es necesario indicar cuáles son dichas necesidades para así poder adecuar las sesiones a sus características específicas. Una vez hecho esto, será más sencillo y eficaz plantear diferentes estrategias para dar respuesta a las necesidades desde una perspectiva inclusiva y no segregadora, pues lo que queremos conseguir como maestros es la participación de todos los alumnos y aumentarles su autoestima.

Comenzamos con el alumno que presenta un problema de movilidad temporal debido a la rotura de su muñeca derecha. Como reconocen Gómez, Royo y Serrano (2012), los niños y niñas que presentan discapacidades de movilidad reducida necesitan de una adecuación de las actividades diarias tanto a su condición de niños como a la dificultad motora que poseen. Estos mismos autores definen la discapacidad motora como:

Aquella que abarca todas las alteraciones o deficiencias orgánicas del aparato motor o de

su funcionamiento que alteran el sistema óseo, articulaciones, nervios y/o músculos. Las

personas afectadas por ellas presentan una clara desventaja en su aparato locomotor,

determinada por limitaciones posturales, de desplazamiento, coordinación y

manipulación, pudiendo integrar dos o más de éstas (p.323).

(41)

40

que el alumno presente una limitación motora temporal, no significa que deba permanecer ajeno a las dinámicas propuestas.

Por otro lado, contamos con un alumno que padece diabetes y en ocasiones sufre malestares producidos por las bajadas de tensión, entre otros síntomas. Sin embargo, y a pesar de su corta edad, por sí solo ha desarrollado la capacidad de automedicarse a través de un sistema sencillo que consta de un brazalete y un dispositivo, el cual, al entrar en contacto con el brazalete se facilita y regula los niveles de glucosa en sangre. Por nuestra parte, si notamos que el niño sufre cansancios repentinos o pequeños desvanecimientos, estaremos con él en todo momento y si es necesario llamaremos a sus familiares, pero en todo momento adaptamos las actividades a sus características. Afortunadamente, el alumno ha respondido bien en cada sesión, por lo que no ha sido necesario actuar para adecuar las actividades a su enfermedad.

Día a día se hace notable la presencia de alumnado de procedencia extranjera en nuestras aulas. En este caso, contamos con un alumno de procedencia extranjera (Polonia), aunque conoce perfectamente nuestro idioma y nuestras costumbres. Como el conocimiento de la lengua es suficiente, el alumno en cuestión tiene la capacidad para establecer las estrategias comunicativas necesarias, permitiéndole configurar relaciones sociales con el resto de compañeros. Si, por el contrario, pudiésemos encontrar en el aula alumnos que desconocen totalmente el idioma, aquel que sí posee las destrezas necesarias para interactuar con el resto nos podría servir como apoyo para favorecer la integración de aquél en el grupo a través de la “tutoría entre iguales” o de la “ayuda mutua” que, como recoge Gómez, Royo y Serrano (2012), “un compañero más competente puede ayudar a otro con más dificultades” (p.207). Por lo tanto, servirnos de este alumno y de otros que se encuentren como referencia dentro del grupo puede ser una de las mejores medidas de atención a la diversidad para poder incluir al alumnado extranjero en el grupo.

Figure

Ilustración 1: pirámide NAOS.
Figura 1: binomio salud/enfermedad
Figura 2: Esquema del modelo  Laframbroise (1973)  Fuente: elaboración propia basado en el  modelo Laframbroise (1973)
Figura 3: lista de condicionantes de los cuatro factores según el modelo Laframbroise (1973)   Fuente: elaboración propia basado en el modelo Laframbroise (1973)
+7

Referencias

Documento similar

In medicinal products containing more than one manufactured item (e.g., contraceptive having different strengths and fixed dose combination as part of the same medicinal

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

This section provides guidance with examples on encoding medicinal product packaging information, together with the relationship between Pack Size, Package Item (container)

Package Item (Container) Type : Vial (100000073563) Quantity Operator: equal to (100000000049) Package Item (Container) Quantity : 1 Material : Glass type I (200000003204)

No había pasado un día desde mi solemne entrada cuando, para que el recuerdo me sirviera de advertencia, alguien se encargó de decirme que sobre aquellas losas habían rodado

Ciaurriz quien, durante su primer arlo de estancia en Loyola 40 , catalogó sus fondos siguiendo la división previa a la que nos hemos referido; y si esta labor fue de

La Ley 20/2021 señala con carácter imperativo los procesos de selección. Para los procesos de estabilización del art. 2 opta directamente por el concurso-oposición y por determinar