> Por eso, "el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece

Texto completo

(1)

Jn 15,1-11

Nota: Jesús continúa el discurso de despedida que inició en el v. 13,31, durante la cena y antes de su pasión. En este breve texto el verbo permanecer se repite 10 veces; pues nuestra permanencia en él es el requisito “sine qua non” para que él pueda reinar.

Historia: Durante la cena y antes de su pasión, Jesús, en un largo discurso, se despide de los suyos y les recuerda lo esencial de su mensaje.

Lugar: Ver la sala amplia, en un segundo piso, en donde se habían reunido para comer la cena pascual.

Gracia: Pedir la gracia de permanecer siempre en él. Pedir conocimiento interno de Je- sús, que por mí se ha hecho hombre, para que más lo ame y lo siga.

1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador.

 Jesús inicia una nueva enseñanza en su discurso de despedida usando una imagen campesina conocida: la de un viñedo

 Era muy corriente en los campos de Palestina ver viñas, pues en la zona se da la uva con facilidad

 El Antiguo Testamento usa la imagen de la viña para referirse a Israel y para mostrarnos la desilusión que Dios siente por su pueblo

 Is 5,1-2.7: "Voy a cantar a mi amigo la canción de su amor por su viña. Una viña tenía mi amigo en un fértil otero. La cavó y despe- dregó, y la plantó de cepa exquisita. Edificó una torre en medio de ella, y además excavó en ella un lagar. Y esperó que diese uvas, pero dio agraces... Pues bien, viña de YHWH... es la Casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantío exquisito. Esperaba de ellos justicia, y hay iniquidad; honradez, y hay alaridos"

 Jr 2,21: “Yo te había plantado de la cepa selecta, toda entera de si- miente legítima. Pues ¿cómo te has mudado en sarmiento de vid bas- tarda?”

 Dios ha hecho todo lo posible por beneficiar al pueblo de su corazón;

pero, en lugar de agradecerle, éste sólo ha dado malos frutos

 Ahora, Jesús usa esta misma imagen para referirse a su Iglesia, al nuevo pueblo de Dios

 En su parábola, Jesús es la vid: "Yo soy la vid verdadera"

> "Y mi Padre es el viñador; el dueño del viñedo

 Más adelante (v. 5) Jesús nos dirá que nosotros (el nuevo pueblo de Dios, su Iglesia) somos los sarmientos o ramas de la vid

 A diferencia del pueblo de Israel, Dios espera que su nuevo pueblo dé buen fruto

(2)

 Ahora Jesús nos va a enseñar que el requisito indispensable que ga- rantiza que daremos buen fruto es que permanezcamos en él

 A pesar de las tentaciones (que nos distraen) y de las dificultades de la vida (que nos impiden), tenemos que buscar permanecer en él 2 Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta; y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. 3 Ustedes están ya limpios gracias a la Palabra que les he anunciado.

 En primer lugar, Jesús nos describe lo que hace su Padre (el viñador) con nosotros, para que demos fruto

 Pues el discípulo de Jesús está llamado a dar buen fruto

> Dar fruto es vivir haciendo la voluntad de Dios: amar, ayudar, ser- vir, perdonar...

> Dar fruto es nuestra misión, nuestra tarea; para esto seguimos a Jesús

 Y Dios padre va usar todas sus habilidades de jardinero para prepa- rarnos para dar fruto

 El viñador (el Padre) abona y riega la vid, pero su mayor esfuerzo lo pone en el cuidado de los sarmientos

 El sarmiento es la rama de la parra de donde brotan las hojas y los racimos

> Del sarmiento penden los frutos de la vid (los racimos de uva)

 Jesús, más adelante, nos comparará con los sarmientos:

> "Yo soy la vid; ustedes los sarmientos" (v. 5)

 El problema es que no todos los sarmientos que están prendidos de la vid dan fruto

 Hay sarmientos que están cargados de fruto y otros que no dan fruto

 Los que no dan fruto no sirven; en cambio, los que dan fruto hay que cuidarlos

 Como el viñador vela para que la vid sea productiva, hace dos cosas:

 1. Cortar: "Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta"; lo des- prende de la planta

> El sarmiento que no da fruto vive de la vid, desviando nutrientes inútilmente

> El viñador los corta, para que los sarmientos que sí dan fruto se beneficien

 2. Limpiar (podar): "Y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto"

(3)

> El viñador limpia (saca) los sarmientos de hojas y tallos inútiles para concentrar la fuerza de la planta en los frutos

> Es decir, poda los sarmientos para lograr una mayor fecundidad

 "Ustedes están ya limpios gracias a la Palabra que les he anunciado"

 Jesús termina esta frase dirigiéndose a sus discípulos: “Ustedes…”

 También Dios nos van podando para que demos más fruto a través de la meditación de su Palabra y las dificultades de la vida

> Ya estamos listos; limpios y podados para dar buen fruto

> Nos ha podado por medio de su palabra; ahora, “dar frutos” de- pende de nosotros

4 Permanezcan en mí, como yo en ustedes. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco us- tedes si no permanecen en mí.

 En segundo lugar, Jesús nos enseña que lo que debemos hacer (noso- tros, los sarmientos), a fin de dar fruto, es "permanecer" en él; siempre, en todo momento

 En esta nueva enseñanza Jesús nos recuerda que la tarea del sarmiento es dar fruto

 Pero para ello es necesario que se mantenga unido a la vid

 Nos recuerda que el sarmiento depende de su tronco (vid)

 El sarmiento no tiene vida propia; debe estar unido al tronco, de donde se nutre, para que se mantenga vivo y sea fecundo

> Y es la savia de la vid la que lo nutre y lo mantiene vivo

 Por tanto, el sarmiento no puede sobrevivir sin la vid; su unión es in- separable

> Por eso, "el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no per- manece en la vid"

 En consecuencia, si Jesús es la vid y nosotros las ramas...

 Para que nos mantengamos vivos y demos fruto, necesariamente te- nemos que estar unidos a él

> Por eso, dice Jesús: "Permanezcan en mí, como yo en ustedes"

> Finalmente la opción es nuestra (es lo que nos toca hacer), pues él ya ha puesto su parte: siempre permanece en nosotros

 Permanecer en él es estar con él

 Es caminar con él por la vida tomados de su mano... y no soltarnos

 Permanecer en él es el requisito "sine qua non" para caminar el ca- mino de Jesús

> "Tampoco ustedes (podrán dar fruto) si no permanecen en mí"

(4)

> Pues sólo nuestra unión íntima con Dios nos hace fecundos

 Esta unión la hacemos posible con la oración asidua, la meditación constante de su palabra, los sacramentos… y las obras que de esto se derivan

> Así evitaremos terminar como el pueblo de Israel, que se alejó de Dios y quedó infecundo

5 Yo soy la vid; ustedes los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto; porque separados de mí no pueden hacer nada.

 Jesús declara abiertamente la relación existente (viva e inseparable) con sus discípulos

 Jesús se llama a sí mismo la vid: “Yo soy la vid”; se pone en su lugar

> La vid es el tronco por donde corre la savia que nutre y da vida

> Y la savia que nos transmite Jesús es él mismo, es el Espíritu, es amor, alegría, fe…

 Y a nosotros nos llama sarmientos

> Los sarmientos son su Iglesia, el nuevo pueblo de Dios, sus discí- pulos...

> Somos nosotros; somos todos los que queremos seguirlo

> Jesús cuida de sus sarmientos para que vivan y den fruto

 Las palabras: "Yo soy... ustedes (son)", refleja esa relación entre Je- sús y nosotros

> Somos suyos; dependemos de él

 Luego, así como los sarmientos dependen de la vid, nosotros depende- mos de Jesús

 Por tanto, para vivir y dar fruto debemos nutrirnos de él

> Por eso, "el que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto"

 Debemos abandonarnos plenamente al hacer de Dios

> Confiar totalmente en él; que él haga en nosotros como le parezca mejor

> Pues él, por su misericordia, es quien nos mantiene con vida

 "Porque separados de mí no pueden hacer nada"

 Ésta es la conclusión de lo dicho

 Los sarmientos nada pueden producir si no están unidos a la vid

 De igual forma, nada bueno y duradero podemos hacer si no vivimos unidos a Jesús

 Por tanto, es necesario buscar y ejercitar todos los medios que nos man- tengan unidos a Dios

(5)

 Como por ejemplo: la oración, la meditación de su palabra, el exami- narse la conciencia, la participación en la Eucaristía y demás sacra- mentos, la preocupación por los más necesitados, el ejercicio de la caridad, la generosidad, el perdón...

6 Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. 7 Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo con- seguirán.

 Estos dos versos tratan de las consecuencias que se derivan del perma- necer o no en el Señor

 1) Si no permanecemos en él…

 La consecuencia es que estaremos perdidos; sólo seremos buenos para nada

> Seremos arrojados fuera y... moriremos

 La imagen que usa Jesús es la del sarmiento:

> El sarmiento, al no recibir los nutrientes de la vid por haberse se- parado de ella, "se seca"... y entonces es separado de la vid y arrojado fuera

> Así también nosotros; si no permanecemos unidos a él, seremos

"arrojado fuera, como el sarmiento" seco y sin vida

 El sarmiento seco no sirve sino para leña

> "Los recogen, los echan al fuego y arden"... desaparecen; dejan de existir

> Así también, sin Jesús nosotros nos secaremos y terminaremos de leña

 2) Si permanecemos en él…

 Esta segunda opción tiene, a su vez, dos condiciones

 La primera condición es, evidentemente, permanecer en él

> Pues es la condición necesaria para vivir y ser felices

> Es la alternativa cristiana: "Si permanecen en mí…"

> Y es una alternativa libre, no impuesta: si queremos…

 La otra condición: que "mis palabras permanecen en ustedes"

> Sus palabras (enseñanzas) tienen que echar raíces en nosotros

> Tenemos que demostrar que sus palabras han calado en nosotros poniendo por obra sus enseñanzas

> Esto significa ponernos a caminar su camino; llevar a la práctica lo aprendido

 Si estas dos condiciones se cumplen, nada nos será imposible

(6)

> "Pidan lo que quieran y lo conseguirán"

> Seremos movidos por el mismo Espíritu que movió a Jesús y po- dremos hacer sus obras; incluso, obras mayores aún: “el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún” Jn 14,12

 Pues lo único que desearemos será que reine

8 La gloria de mi Padre está en que den mucho fruto, y sean mis discípulos.

 En la vida estamos llamados a buscar en todo la gloria de Dios; hacerlo todo para su mayor gloria: ad maiorem Dei gloriam (AMDG)

 Debemos hacer todo y sólo lo que sea su mayor gloria

 Jesús termina esta enseñanza insistiendo en lo que da gloria a Dios Pa- dre

 Y hay dos cosas que dan gloria al Padre:

 1) Que demos "mucho fruto"

> El fruto es el resultado de poner en práctica de las enseñanzas de Jesús

> Debemos mostrar, con nuestras obras, que hemos asimilado sus enseñanzas

 2) Y que seamos discípulos de Jesús

> Tenemos que seguirlo, pues los que siguen al Señor son los lla- mados a dar fruto

> Y es la fecundidad de los discípulos la que glorifica a Dios

 Hasta aquí, siete veces ha utilizado Jesús el verbo "permanecer" para in- vitarnos a dar fruto

 En los versos que siguen utilizará tres veces más el verbo "permane- cer"

 Pero esta vez para invitarnos a experimentar el amor de Dios 9 Como el Padre me amó, yo también los he amado a ustedes; permanez- can en mi amor.

 Ahora Jesús introduce el tema del amor

 Primero, afirma que su Padre lo ama: "El Padre me amó"

> Jesús sabe que Padre lo ama de una manera incondicional, total y absoluta

> Dios no puede amar de otra manera; pues él es amor

 Y segundo -y ésta es la extraordinaria noticia- Jesús afirma que nos ama con ese mismo amor; con ese amor infinito con que el Padre lo ama a él:

(7)

> "Como el Padre me amó, yo también los he amado a ustedes"

 Debemos vivir convencidos (honda y profundamente convencidos) que el Padre nos ama con ese amor absoluto y total con el que ama a su Hijo

 Somos amados de la misma manera que el Padre ama a Jesús

 Esto lo debemos experimentar, sentir en lo hondo del corazón…

 Y la única forma en que nosotros podemos experimentar ese amor es permaneciendo en su amor: “Permanezcan en mi amor”

 Debemos mantenernos unidos a Jesús; para no tener duda alguna de que nos ama

10 Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

11 Les he dicho esto, para que mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea col- mado.

 Para permanecer en Jesús -y, por tanto, para permanecer en su amor- hay que hacer lo que él quiere; su voluntad:

 Seguir sus consejos, guardar sus mandamientos

 Pues “Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor”

 “Como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor”

 Jesús desea que nosotros mantengamos la misma relación que él tiene con su Padre

> Una relación de unión y de dependencia total

 Esa relación es consecuencia de haber hecho la voluntad de su Pa- dre en todo

> Jesús vivió haciendo la voluntad de su Padre y cumpliendo sus deseos, aunque a veces esos deseos fueron incomprensibles y parecieron callejones sin salida (muerte)

> Lo hizo venciendo tentaciones, corriendo riesgos y aceptando in- comprensiones, rechazos y pérdidas

 El deseo de Jesús es que lo hagamos así; que confiemos en Dios y en su voluntad a ciegas

 Que hagamos lo que él quiere en toda ocasión, para que alcancemos la plena felicidad

> “Les he dicho esto, para que mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea colmado”

 Permanecer en él es lo que garantiza nuestra felicidad y lo que ga- rantiza que ésta sea plena (“su gozo sea colmado”)

> Ello supone permanecer en su amor (permanecer en Jesús)

(8)

> Y para ellos debemos hacer en todo su voluntad

 Si hacemos así, su gozo (el que él tiene) estará en nosotros y sere- mos plenamente felices

Figure

Actualización...

Referencias

Actualización...

Related subjects :