Peter Anders: Sin goles no ganamos el partido

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Peter Anders: Sin goles no ganamos el partido

Con un incremento de 7,6% respecto a este año, el Ejecutivo presentó ante el Poder Legislativo el Presupuesto General de la República para el 2022, el cual asciende a S/ 197.002 millones.

Siempre es positivo un aumento del presupuesto, pues supone mayores recursos, no solo para un mejor funcionamiento de la administración pública, sino también porque –se supone– se destinarán a mejorar los servicios que se brinda a los ciudadanos.

Por ello, lo más importante es el nivel de ejecución que se tenga, pues de nada sirve tener más recursos si no se tiene capacidad de gasto oportuna, eficiente y de calidad. Cuando esto ocurre, a fin de año todo el dinero que “sobra” –porque no se gastó en lo que se debía– termina devolviéndose al fisco.

Peter Anders: Voto de confianza

Peter Anders: Urgencias y prioridades

Peter Anders: Primer poder

Es saludable que se haya fijado cinco prioridades en el

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presupuesto 2022: salud y atención a la emergencia; educación;

fortalecimiento de la competitividad agraria; alivio a la pobreza y protección social; y promoción del empleo y productividad.

Hay que destacar que los mayores incrementos de recursos se destinan a los sectores educación y salud, considerando las graves consecuencias de la COVID 19.

La emergencia sanitaria y la crisis económica que siguieron a la pandemia exigen medidas urgentes para enfrentarlas, y esperemos que con este presupuesto –que representa el 27,4%

del Producto Bruto Interno (PBI)– se pueda comenzar a resolver las graves carencias que el Perú tiene en salud y educación.

Luego del crecimiento económico registrado durante 30 años, resulta cuestionable el enorme déficit de camas de cuidados intensivos y hospitalarias, de oxígeno o respiradores como el registrado a la llegada de la enfermedad a nuestro país.

O haber hecho una entrega tardía de tablets a los escolares, en muchos casos defectuosas, sin servicios de internet y hasta de electricidad, lo que ha provocado que muchos niños y jóvenes pierdan la posibilidad de estudiar.

En el presupuesto 2022, el sector educación ocupa el primer lugar con el 18,2% de los recursos asignados, por lo que no solo se trata ahora de cumplir con pagar a los profesores, sino de ampliar la infraestructura educativa, mejorar su calidad y buscar que llegue a todos.

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Cabe, sin embargo, expresar dudas respecto a las bases reales sobre las cuales se ha elaborado este presupuesto. El Ministerio de Economía y Finanzas proyecta un crecimiento del P B I p a r a e l 2 0 2 2 d e 4 , 8 % , m i e n t r a s q u e e n e l M a r c o Macroeconómico Multianual se estima un incremento del consumo privado de 4,4% y de la inversión privada de 5,5%.

Para este año, se espera un PBI de 10,5%, pero ello solo es un rebote estadístico luego de haber caído en el 2019 en más de 11,12%.

El Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) considera que una tasa de crecimiento más realista para el 2022 es una de 3,1%, tomando en cuenta el retroceso de los términos de intercambio, un gasto de capital que representa el 23,8% del presupuesto 2022 –cuando históricamente llega al 26%– y una inversión privada creciendo este año 20%, pero con la coyuntura actual de incertidumbre crecería 2,3% el próximo año.

La salida de capitales de US$ 7.885 millones del sector no financiero durante el segundo trimestre del presente año es una clara señal de que las expectativas son desfavorables y afectarán una mayor performance de la inversión durante el 2022.

Una incertidumbre política como la que vivimos afecta la confianza empresarial, lo que repercute en la inversión, cuya posible retracción afecta la generación empleo y, por ende, el consumo. Y si este último se contrae, nuestra economía no

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crecería como espera el MEF.

Consideramos que el Gobierno está a tiempo de corregir su rumbo. Es el momento preciso, cuando suena la alarma por la rebaja de la calificación crediticia de nuestro país por parte de la calificadora Moody’s.

El presidente Pedro Castillo deberá tomar decisiones que muestren el rumbo que tomará su administración, sobre todo en materia económica, donde la incertidumbre, las dudas, los vacíos y los silencios conducen inevitablemente al deterioro del crecimiento.

El Perú necesita hoy más que nunca de la reactivación económica y, por eso, es saludable que el Poder Ejecutivo haya anunciado que priorizará el Plan Nacional de infraestructura, porque así se contribuirá no solo con una mayor dinamización de nuestra economía, sino también con la necesidad de alcanzar mayores tasas de crecimiento. Pero hacen falta medidas concretas en favor de la inversión privada.

33 subsectores de la economía aún no alcanzan niveles pre pandemia

En el primer semestre del 2021, el PBI peruano creció 20,9%

interanual, aunque esta mejora no ha sido suficiente para

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alcanzar los niveles de producción del 2019 (pre pandemia) dado que, respecto a similar periodo, el PBI cayó 0,1%.

A nivel de sectores, cinco superaron sus niveles pre pandemia, se trata de construcción; pesca; manufactura; agropecuario; y electricidad, gas y agua, que juntos representan el 32,8% del PBI. Entretanto, minería e hidrocarburos, comercio y servicios, que concentran el 67,2% del PBI, aún no lo superan.

Por ello, el IEDEP identificó, al primer semestre 2021, los subsectores que se recuperaron y los que no, respecto a su nivel de producción previo a la pandemia. A partir de información del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) se analizaron 65 subsectores clasificados en primarios (6), fabriles (44), de comercio (3) y de servicios (12), para los que se expresan entre paréntesis las variaciones porcentuales que comparan el 2021 versus el 2019.

La principal conclusión es que son 59 subsectores los que crecieron respecto a 2020, pero solo 32 superaron sus niveles pre pandemia.

Subsectores primarios

Son tres los subsectores que lograron superar sus niveles pre pandemia, principalmente los que fueron considerados esenciales desde el inicio de la pandemia: agrícola (+4,3%), pese a retroceder respecto de 2020; y pecuario (+0,3%);

impulsados por la producción de leche fresca, carne de vacuno,

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carne de porcino y huevos.

Asimismo, en el sector pesca destaca el subsector consumo humano indirecto (+36,5%), en el cual se capturaron cerca de 2,9 millones de toneladas de anchovetas para la preparación de harina y aceite de pescado. Mientras que el consumo humano directo (-8,9%) no se recupera a pesar de la fuerte expansión alcanzada en el 2020.

Por el contrario, en el sector minería e hidrocarburos, la menor de producción de los lotes petroleros no permite recuperar los niveles de producción ni siquiera del 2020, afectando al subsector hidrocarburos (-15,4%). A pesar de la recuperación minera en 2020, aún no ha sido suficiente para el subsector minería metálica (-6%).

Subsectores fabriles

Son 23 subsectores los que recuperaron sus niveles pre pandemia. En la manufactura primaria mejoraron los subsectores productos primarios de metales preciosos y no ferrosos (+10,6%) y procesamiento y conservación de pescados, crustáceos y moluscos (+26%).

De otro lado, aún no recuperan sus niveles previos a la crisis los subsectores procesamiento y conservación de carne (-0,9%) y elaboración de azúcar (-5,4%).

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Respecto a la manufactura no primaria, en el grupo alimentos y bebidas la recuperación del consumo privado llevó a que la mayoría de subsectores recuperaron sus niveles pre pandemia:

procesamiento y conservación de frutas y vegetales (+10,9%), elaboración de aceites y grasas de origen vegetal y animal (+12,9%), elaboración de productos lácteos (+2,6%), elaboración de productos de molinería (+11,2%), elaboración de productos de panadería (+44,8%) y elaboración de cacao, chocolate y productos de confitería (+13,2%).

También alcanzaron una performance positiva la elaboración de productos farináceos (+1,2%), elaboración de otros productos alimenticios (+4,2%), destilación, rectificación y mezcla de bebidas alcohólicas (+38,9%) y la elaboración de vinos (+82,1%).

Aún afectados están la elaboración de almidones y subproductos (-55,7%), elaboración de alimentos para animales (-3%), elaboración de bebidas malteadas y de malta (-19,7%) y elaboración de bebidas no alcohólicas (-5,3%).

La fuerte recesión contrajo la demanda de productos textiles, cuero y calzado, siendo reemplazado por producción importada, provocando una recuperación minoritaria en sus subsectores:

preparación e hilaturas de fibras textiles (+7,4%), acabado de productos textiles (+8%) y artículos confecciones con textiles excepto prendas de vestir (+11%).

Los subsectores que aún siguen por debajo de sus niveles 2019 son tejedura de productos textiles (-12.4%), tejidos y tela de puntos (-8%), cuerdas, cordeles, bramantes y redes (-3,4%).

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Entre otros subsectores más afectados se encuestran: otros textiles (-14,2%), prendas de vestir excepto prendas de peletería (-26,1%), prendas de tejido, punto y ganchillo (-32,2%), cueros y productos conexos (-39,4%), curtido y adobo de cueros, adobo y teñido de pieles (-34,8%), maletas, bolsos y artículos de talabartería y guarnicionería (-65,3%) y calzado (-27%).

En cuanto a minerales no metálicos, se recuperó la producción de cemento, cal y yeso (+16,2%) y otros productos minerales no metálicos (+5,1%) debido a la recuperación de la construcción, quedando atrás la producción de vidrio y subproductos (-1,8%).

Los productos químicos, caucho y plástico tuvieron resultados mixtos y superaron sus niveles prepandemia: plásticos y caucho sintético en forma primaria (+0,6%); pesticidas y otros productos de uso agropecuario (+1%); jabones, detergentes, perfumes y preparados de tocador (+9%); y productos de plástico (+19,1%).

Los productos farmacéuticos, sustancias químicas medicinales y de productos botánicos (+20,7%) lograron la mayor expansión ante la mayor demanda para enfrentar la pandemia.

Por el contrario, sustancias químicas básicas (-0,2%), pinturas, barnices y similares (-3,1%), otros productos químicos (-5,5%) y neumáticos de caucho (-16,9%) no se recuperaron.

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Subsectores de comercio

Solo el subsector venta, mantenimiento y reparación de vehículos automotores (+3,7%) logró resultados positivos por la mayor venta de vehículos automotores, así como de sus partes, piezas y accesorios motivados por el fortalecimiento de las ventas en redes sociales, nuevos diseños y precios competitivos.

Los subsectores comercio mayorista (-0,2%) y comercio minorista (-11%) siguen rezagados por una la reactivación más pausada por las medidas de contención por la COVID-19.

Subsectores de servicios

Cinco subsectores no pararon durante la pandemia por ser consideradas actividades esenciales como la administración p ú b l i c a ( + 9 , 4 % ) , s e r v i c i o s f i n a n c i e r o s ( + 2 2 , 8 % ) , telecomunicaciones (+17,4%), electricidad (+0,9%) y agua (+1,1%).

Por el contrario, siete subsectores no logran alcanzar los niveles previos a la crisis porque se encuentran operando con restricciones como los viajes, turismo, esparcimiento.

Se trata de servicios prestados a empresas (-7,5%), transporte (-22,3%), almacenamiento y mensajería (-5,2%), alojamiento

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(-88,8%), restaurantes (-35,5%) y otros servicios de información (-22,3%), como consecuencia del letargo en la recuperación de las actividades de edición, producción, distribución y exhibición de películas cinematográficas, videos y programas de TV.

Cabe señalar que se prevé que el avance acelerado en el proceso de vacunación impulsará el sector comercio y servicios, y el precio favorable del cobre acelerará la recuperación de la minería, alcanzando la recuperación total del PBI en el primer trimestre del 2022.

Ahorros en dólares se incrementaron 21,5% a junio

A junio de este año, los depósitos de ahorro en dólares en el sistema financiero registraron un aumento de 21,5% comparado con su similar mes del 2020, así lo informó el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima.

Este incremento también se aprecia en los depósitos de ahorro en soles que alcanzó un avance de 18,3%.

De esta manera los depósitos en dólares representan el 34,3%

de los depósitos totales, con una dolarización del 40,8% en

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los depósitos a la vista, 32,3% en depósitos de ahorro y 28,6%

en depósitos a plazo.

“Al estar en un año electoral, la tendencia al alza en el tipo de cambio sumado a la posibilidad de retiro del 100% de la CTS y el retiro parcial de los fondos de las AFP, han contribuido al incremento en los ahorros sobre todo en moneda extranjera.

Por ello, se espera que el grado de dolarización de los depósitos se incremente durante los meses de julio y agosto”, manifestó el jefe del IEDEP, Óscar Chávez.

Con base en las estadísticas de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), el IEDEP también refiere que los depósitos en cuenta corriente reportaron aumentos a junio, tanto en moneda nacional como en moneda extranjera de 4,4% y 16,4% respectivamente.

No obstante, los depósitos a plazo han mostrado al sexto mes del año una caída de 9,4% en soles y de 20,3% en dólares.

Detalló que, si bien el grado de dolarización de los depósitos de ahorro y cuenta corriente aumentó a junio, dichas cifras todavía están por debajo de periodos anteriores.

“En cambio, los depósitos a plazo vienen disminuyendo ligeramente desde el año 2019”, detalló.

Precisó que sin tomar en cuenta la actual coyuntura, siempre será recomendable diversificar el ahorro, tanto en soles como

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en dólares. No obstante, anotó que, de estar en riesgo la estabilidad macroeconómica, la moneda refugio por excelencia siempre será el dólar.

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