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EL COLEGIO DE LA FRONTERA SUR

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EL COLEGIO DE LA FRONTERA SUR

Diversidad de chinches (Hemiptera: Heteroptera) en

bosques secundarios de Pino-Encino en Chiapas, México

TESIS

presentada como requisito parcial para optar al grado de Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural

Por

León Felipe De La Mora Estrada

(2)

"El crecimiento en la conciencia no depende de la voluntad del intelecto, o de sus posibilidades, sino en la intensidad del impulso interno". - Proverbio de un templo egipcio

Libro egipcio de los muertos.

Dedico esta tesis a mis padres Carlos Manuel De La Mora Zerpa y María de las Mercedes Estrada Gómez y a mis Hermanos Odín y Mercedes, por su cariño, apoyo incondicional, sus consejos e inspiración para lograr todo aquello que me

propongo. Por enseñarme que no importa la forma en la que se viva, el éxito y la felicidad no se obtienen por los logros académicos, por el trabajo o por el

reconocimiento de otros, estos se obtienen por decisiones que a lo largo de nuestra vida nos indican un camino individual, que finalmente nos incita a seguir y

regresar al núcleo para sentirnos aliviados.

A mi sobrina Morgana, por despertar en mí un sentimiento de ternura, inocencia, sorpresa, aprecio por las cosas sencillas y por todo lo que falta por aprender. A la memoria de mi abuela Mercedes, por inculcar en mí valores y educación únicos, por estar siempre presente en mis recuerdos.

"Pero yo no quiero estar entre la gente loca", comentó Alice. "Oh no puedes evitar eso", dijo el Gato: "Aquí todos estamos locos, yo estoy loco, tú estás loca". "¿Cómo sabes que estoy loca? " dijo Alice. "Debes estarlo", dijo el Gato, "O no habrías venido aquí". - Lewis Carroll

(3)

Agradecimientos

Agradezco a mi tutora Dra. Lorena Ruíz Montoya, por confiar desde un inició en mí como estudiante y aceptar el reto de formarme y llevar a cabo esta propuesta de investigación, por la paciencia y apoyo a lo largo de este proceso y a A CONACYT por la beca otorgada con convenio (296160 / 288302).

A mis asesores: Dr. Alejandro Morón Ríos, Dr. Neptalí Ramírez Marcial, y M en C. María Cristina Mayorga Martínez, primero por el gusto de conocerlos, la confianza y las pláticas con cada uno, por todos los aportes académicos tanto para esta investigación como en las aulas de clase, por los consejos y el apoyo durante esta etapa.

Al Dr. Thomas J. Henrry, por su amabilidad, hospitalidad y apoyo durante la estancia en el Museo de Historia Natural Smithsoniano y por brindarme las herramientas necesarias para llevar a cabo los objetivos de la visita.

A mis sinodales: Dra. Paula Lidia Enríquez Rocha, M en C. Benigno Gómez y Gómez y Dr. Eduardo Jorge Naranjo Piñera, en primer lugar por ser mis

profesores de curso, compartir su conocimiento y experiencias de campo, para llevar a cabo esta investigación y también por aceptar ser revisores de este trabajo.

Al Biol. Trinidad Alejandro Guillén Díaz y al Sr. Alfonso Luna Gómez por apoyarme con todo el trabajo en campo.

Al Dr. Harry Urad Brailovsky Alperowitz, M en C Guillermina Ortega León, y al Dr. Luis Cervantes Peredo †, que me apoyaron a lo largo del proceso de

determinación de chinches.

A todos los profesores que me aportaron nuevos conocimientos, me desenredaron telarañas y me tuvieron paciencia.

Gracias a mis amigas Mariana, Melina, Ana y Rubén por tenerme paciencia, por aguantar mis comentarios ácidos y por todo el tiempo que han compartido, por querer compartir más allá del tiempo en clases, por compartir experiencias de viaje, su espacio y cariño.

Gracias a Kena por brindarme su amistad y confianza en los buenos y malos momentos y por ser una muy buena amiga.

Agradezco inmensamente a Daniela, Lulú, Guada, Pavel, Wences, Eli, Vanessa, Ashanti, Tlaloc, Isabel, Tulio, Chinos, Laila y Lissy por compartir sus experiencias, tiempo, amistad, por los momentos de diversión, estrés y por qué la amistad perdure.

(4)

Índice

Capitulo I. Introducción ... 1

Capitulo II. Antecedentes ... 3

2.1 Problema de investigación ... 4

2.2 Justificación ... 4

2.3 Objetivo general ... 5

2.4 Objetivos particulares ... 5

2.5 Hipótesis ... 5

Capitulo III. Analisis espacial de Hemípteros en San Cristóbal de las Casas. ... 6

Artículo: Diversidad de chinches (Hemiptera: Heteroptera) en bosques secundarios de Pino-Encino en Chiapas, México. ... 6

Introducción ... 10

Materiales y método ... 13

Área de estudio. ... 13

Diseño de muestreo. ... 15

Disturbio. ... 16

Riqueza de plantas y cobertura arbórea. ... 17

Análisis de la diversidad local. ... 17

Análisis de la diversidad β. ... 18

Distribución de tamaños corporales y grupos tróficos. ... 19

Resultados ... 20

Descripción ambiental de los sitios. ... 20

Diversidad local de heterópteros. ... 21

Ajuste de la diversidad por “Rarefacción”. ... 23

Diversidad β: Semejanza. ... 23

Diversidad β: Disimilitud. ... 24

Diversidad de tamaños corporales. ... 26

Diversidad de grupos tróficos. ... 27

Discusión ... 28

Diversidad α, β. ... 28

Gremios tróficos. ... 32

Diversidad de tamaños. ... 34

(5)

Literatura citada ... 36

Cuadros ... 51

Pies de figura ... 54

Figuras ... 56

Anexos del artículo ... 59

Anexo 1. Especies de heterópteros colectados en los tres sitios de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. ... 59

Capitulo IV. Análisis temporal de Hemípteros en San Cristóbal de las Casas ... 64

4.1 Introducción ... 64

4.2 Materiales y método ... 65

4.2.1 Uso y origen de los sitios de estudio ... 65

4.2.2 Metodología para el análisis entre temporadas de colecta ... 67

4.3 Resultados ... 68

4.3.1 Curvas de rarefacción extrapolación entre temporadas ... 68

4.3.2 Curvas de rango abundancia entre temporadas ... 72

4.3.3 Diversidad de Heteroptera entre temporadas ... 76

4.4 Discusión ... 77

4.5 Literatura Citada ... 78

Capítulo V. Conclusiones ... 80

Literatura citada ... 82

Aspectos éticos de la investigación ... 84

Anexos ... 85

Anexo 1. Normas Editoriales de la revista: Revista Mexicana de Biodiversidad ... 85

Anexo 2. Licencia de colecta científica o con propósitos de enseñanza en materia de Vida Silvestre Modalidad B: Por Proyecto. Registrado con el oficio Núm: SGPA/DGVS/12891/13. ... 96

(6)

Capitulo I. Introducción

Los ecosistemas forestales, en las regiones templadas y en zonas tropicales,

albergan la mayor proporción de la biodiversidad mundial (Carnus, et al. 2006).

Como resultado del cambio global, la tala, y la conversión de bosques en tierras

de cultivo para la producción de biocombustibles, los hábitats forestales prístinos

disminuyen rápidamente. Según el informe de 2005 de la Organización para la

Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO), aproximadamente se

pierden 7,3 millones de hectáreas de bosques a nivel mundial cada año, sólo el 30

% de la superficie aún conserva bosques naturales o plantados (FAO, 2005). Es de gran importancia conocer la dinámica de las comunidades de algunos animales para conocer el estado de los bosques remanentes. El estudio de los patrones en la diversidad de los insectos, es ideal para dar explicación a los cambios en los ecosistemas. Este grupo es el más diverso del reino animal y tiene diferentes funciones ecológicas bien conocidas, que contribuyen de manera importante al mantenimiento de la diversidad y el funcionamiento de la mayoría de los

ecosistemas terrestres (Erwin, 1982; Kim, 1993; Didham, et al. 1996).

Entre ellos se encuentran numerosas plagas forestales, así como eficaces

depredadores capaces de realizar un control biológico adecuado (Reeve, 1997).

Existen muy pocos estudios en los que se comparan directamente a las

comunidades de heterópteros debido a la limitada disponibilidad y accesibilidad de

bosques comparables entre sí. En este estudio se destaca la importancia de

parámetros ambientales, la diversidad de plantas, la temporada, y la variabilidad

espacial sobre la diversidad de heterópteros en tres bosques de pino-encino en

(7)

San Cristóbal de las Casas Chiapas. También se hizo hincapié en que, estos

bosques han sido poco explorados.

Debido a la especificidad de los hospederos (Erwin, 1982; Stork, 1988) y las

preferencias de hábitat, se puede esperar una mayor diversidad de especies de

chinches en bosques con niveles mayores de complejidad. Sin embargo se ha

demostrado que la diversidad de árboles afecta positivamente la riqueza de

especies de artrópodos (Vehviläinen, et al. 2008). Por otra parte, el análisis de

comunidades a través de escalas espacio-temporales aumenta la probabilidad de

que estos estudios sean ecológicamente relevantes (Huston, 1999). En particular,

para los heterópteros que llevan a cabo interacciones entre plantas individuales ya

que muchas de sus especies son gregarias. Para analizar estas comunidades se puede utilizar la diversidad α basada en la muestra como una fotografía de esta comunidad en un momento dado. Incluso las plantas cercanas entre sí (<1 km)

pueden variar significativamente en la composición de especies (Gering, et al.,

2003). La composición de las comunidades a escalas espacio-temporales es de

gran valor para la conservación de la biodiversidad y la gestión de los bosques,

mediante la localización de especies únicas a ciertas escalas para su posterior

preservación (Summerville, et al., 2003).

(8)

Capitulo II. Antecedentes

Los bosques de montaña en Los Altos de Chiapas, han recibido intensos disturbios humanos a lo largo de varios siglos. Hasta hace cuatro décadas se mantenía la agricultura con técnicas de roza y quema (en sistema de milpa) llevado a la práctica por mayas y mestizos. Recientemente grandes áreas de bosque templado han sido fragmentadas o permanentemente abiertas para el manejo extensivo de ganado, así como uso intensivo selectivo de maderas, extracción de leña y establecimiento de plantaciones cafetaleras. Como resultado, los fragmentos de bosque primarios persisten entremezclados con bosque secundario de pino (Ramírez-Marcial, et al., 2001).

Se conoce poco el cómo la comunidad de insectos se ha modificado debido a esta transformación de los bosques. Las comunidades de estafilínidos en hábitats abiertos se caracterizan por presentar organismos de cuerpo pequeño altamente abundantes, por lo cual el tamaño del cuerpo y la abundancia en estafilínidos son predictores confiables de la vulnerabilidad a la fragmentación del hábitat: las especies de mayor tamaño pueden ser más susceptibles a disturbios antropogénicos (Caballero, et al., 2009).

En este estudio se utilizó a los hemípteros-heterópteros como grupo indicador, ya que es un grupo que contiene especies depredadoras y fitófagas, generalmente son muy abundantes y la taxonomía de algunas familias está resuelta (Cavanzón-Medrano, 2011).

Hasta el momento se conocen 85,000 especies de hemípteros en el mundo, de las cuales 5,609 se encuentran en México y 219 taxones en Chiapas (Llorente y Ocegueda, 2008). Se han desarrollado varios estudios de inventarios taxonómicos,

(9)

pero ninguno ha propuesto cómo se relaciona la diversidad de hemípteros con los diferentes niveles de disturbio en bosques de montaña. Los estudios de inventarios taxonómicos de Hemiptera - Heteroptera en México indican un gran avance dentro de la actualización taxonómica del grupo (Mayorga, 2002, 2006; Cervantes y Brailovsky, 2004; Ortega y Thomas, 2004; Morrone y Márquez, 2008)

2.1 Problema de investigación

La diversidad de los heterópteros en México se conoce a través de los estudios taxonómicos pero muy poco desde el punto de vista ecológico, tampoco se puede conocer si existe alguna relación entre el grado de disturbio y la diversidad, por lo cual el presente estudio buscó responder a la siguiente pregunta

:

¿Cuál es la diversidad, la composición de los grupos tróficos y el tamaño corporal de Heteroptera en bosques que difieren en su condición de composición, estructura, y cobertura como resultado de disturbios antropogénicos y ubicación altitudinal?

2.2 Justificación

El análisis de la diversidad, la composición de los grupos tróficos y el tamaño corporal de Heteroptera relacionados con parámetros ambientales como la altitud, la cobertura arbórea y el disturbio, complementan un vacío de información sobre su ecología y contribuye al entendimiento de las posibles determinantes ecológicas que intervienen en la conformación de la estructura y composición de comunidades de insectos a nivel regional.

(10)

2.3 Objetivo general

Estimar la diversidad de heterópteros y evaluar su posible relación con variables ambientales en tres áreas de bosque de montaña en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

2.4 Objetivos particulares

o Describir la estructura vegetal de tres áreas de bosque secundario de pino-encino de San Cristóbal de Las Casas (El Cerrito de San Cristóbal, Parque El Encuentro y Reserva Ecológica Cerro Huitepec).

o Determinar la diversidad de heterópteros en tres áreas de bosque secundario de pino-encino y describir cómo los parámetros ambientales se relacionan con las comunidades encontradas.

2.5 Hipótesis

La diversidad de heterópteros en áreas de bosque secundario de pino-encino, varía de acuerdo con las condiciones de uso históricas y actuales de El Cerrito de San Cristóbal, Parque El Encuentro y la Reserva Ecológica Cerro Huitepec y los gradientes de altitud, cobertura arbórea y disturbio.

(11)

Capitulo III. Analisis espacial de Hemípteros en San Cristóbal de las Casas.

Artículo: Diversidad de chinches (Hemiptera: Heteroptera) en bosques secundarios

de Pino-Encino en Chiapas, México.1

1 Manuscrito enviado a la revista Mexicana de Biodiversidad

Ver normas editoriales (Anexo 1)

6

(12)

De: Fernando Álvarez Noguera <[email protected]> Fecha: 13 de junio de 2015, 16:58

Asunto: [RMB] Envío recibido

Para: "Dra. Lorena Ruiz-Montoya" <[email protected]> Dra. Lorena Ruiz-Montoya:

Gracias por enviarnos su manuscrito "Diversidad de chinches (Hemiptera: Heteroptera) en bosques secundarios de pino-encino en Chiapas, México" a Revista Mexicana de Biodiversidad. Gracias al sistema de gestión de revistas online que usamos podrá seguir su progreso a través del proceso editorial identificándose en el sitio web de la revista:

URL del manuscrito:

http://www.journals.unam.mx/index.php/bio/author/submission/50277 Nombre de usuaria/o: lorena875

Si tiene cualquier pregunta no dude en contactar con nosotros/as. Gracias por tener en cuenta esta revista para difundir su trabajo.

Fernando Álvarez Noguera

Revista Mexicana de Biodiversidad

________________________________________________________________________ Revista Mexicana de Biodiversidad

http://www.journals.unam.mx/index.php/bio

(13)

De la Mora-Estrada, et al. Heterópteros de Chiapas, México.

Diversidad de chinches (Hemiptera: Heteroptera) en bosques secundarios de 1

Pino-Encino en Chiapas, México 2

3

Diversity of True bugs (Hemiptera: Heteroptera) in secondary pine-oak 4

forests of Chiapas, México. 5

6

León Felipe De La Mora-Estrada1, Lorena Ruíz-Montoya1*, Neptalí

Ramírez-7

Marcial1, Alejandro Morón-Ríos2, María Cristina Mayorga-Martínez3

8 9

1Departamento de Conservación de la Biodiversidad, El Colegio de la Frontera

10

Sur. Carretera Panamericana y Periférico Sur s/n, Barrio de María Auxiliadora, 11

29290 San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. 12

13

2Departamento de Conservación de la Biodiversidad, El Colegio de la Frontera

14

Sur. Av. Rancho Polígono 2-A, Col. Ciudad Industrial, Lerma Campeche, 15

Campeche, CP 24500. 16

17

3Departamento de Zoología, Instituto de Biología, UNAM. Tercer Circuito s/n,

18

Ciudad Universitaria, Copilco, Coyoacán. C.P. 04510, México D.F. 19

Title running: True bugs in Pine-Oak forest of Chiapas 20

21

*[email protected] 22

23

Resumen. Los bosques de pino-encino de Chiapas han sido expuestos durante

24

siglos a un régimen de disturbio humano de baja magnitud, pero con alta

25

frecuencia, que ha dejado paisajes forestales fragmentados. Se sabe poco acerca

26

de cómo las comunidades de insectos cambian en función de las condiciones

27

ambientales de los bosques, que se diferencian en los niveles de perturbación y

28

ambientales. En este estudio se analizó la comunidad de heterópteros de tres

29

bosques secundarios de pino-encino con diferente régimen de disturbio. Se

30

observó una mayor riqueza de especies y abundancia en el bosque con el nivel

31

intermedio de disturbio (Encuentro), la menor riqueza se registro en el bosque con

32

el nivel más bajo de disturbio (Huitepec). La altitud afectó la diversidad de

33

heterópteros particularmente en el bosques con el menor disturbio (Huitepec),

34

mientras que la cobertura del dosel y el disturbio influyeron en la abundancia de

35

(14)

tamaños y grupos tróficos. Se hace hincapié en la importancia de estas áreas para

36

la conservación de la diversidad Heteroptera en paisajes antropogénicos.

37 38

Palabras clave: Disturbio antropogénico, Ecología de insectos, Fragmentación,

39

Grupos funcionales, Interacción planta-insecto, Miridae, San Cristóbal de Las

40

Casas.

41 42

Abstract. Pine-oak forests of Chiapas have been exposed for centuries to a low

43

magnitude but high frequency of human disturbance regime, resulting in a

44

fragmented forest landscapes. Little is known on how communities of insects could

45

change along different environmental conditions under forest which differ in their

46

disturbance condition. In this study, we used the diversity of Heteroptera as an

47

indicator group in three secondary forests with different disturbance regime. 48

Greater species richness and abundance in the forest with the intermediate level of

49

disturbance (Encuentro) was observed, the lowest species richness was osbseved

50

in the fores with the lowest level of disturbance (Huitepec). The altitude affected

51

the diversity of Heteroptera particularly in the forest with the least disturbance

52

(Huitepec), while canopy cover and disturbance influenced the abundance of sizes

53

and trophic groups. It emphasizes the importance of these areas for the

54

conservation of heteropterous diversity in anthropogenic landscapes.

55 56

Key words: Anthropogenic disturbance, Fragmentation, Insect ecology, Insect-plant

57

interaction, Miridae, San Cristóbal de Las Casas, Trophic guilds.

58

(15)

Introducción 59

Los disturbios naturales en los bosques crean y mantienen una 60

estructura heterogénea de la vegetación y son un elemento clave para la 61

promoción de redes de interacción grandes y complejas, por lo que niveles 62

intermedios de disturbio suelen estar asociados a incrementos en la riqueza de 63

especies (Pearson, 2010). Los disturbios humanos de intensidad moderada se 64

consideran importantes en la regeneración de la estructura y composición florística 65

en bosques de montaña Neotropicales (Breedlove, 1981; Ramírez-Marcial et al., 66

2001; Cayuela et al., 2006a). Sin embargo, cuando ocurren distintos disturbios 67

antropogénicos simultáneos y frecuentes, aunque sean de baja intensidad (la 68

extracción de madera y leña, incendios forestales, pastoreo y compactación de 69

suelo por el pisoteo del ganado) los atributos estructurales y la capacidad de 70

regeneración de las comunidades vegetales se ven fuertemente afectados 71

(Ramírez-Marcial et al., 2001). Uno de los efectos más claros del disturbio es la 72

alteración de la producción de biomasa de un ecosistema en función de la escala 73

espacial y temporal en el que ocurre (Pickett et al., 1989). De manera que un 74

disturbio, de origen natural o humano, contribuye a la conformación de los 75

patrones de distribución de la diversidad biológica (Cayuela et al., 2006b). Por ello, 76

la frecuencia y tipo de disturbio, así como la historia de uso de las áreas en 77

estudio son factores que deben considerarse en los análisis de los patrones 78

geográficos de la diversidad biológica. 79

Los bosques de montaña en Los Altos de Chiapas han estado 80

sometidos a un régimen de disturbio de baja intensidad y magnitud, pero con alta 81

(16)

frecuencia en su recurrencia, lo cual ha configurado a lo largo de varios siglos un 82

paisaje fragmentado con pocos remanentes de bosques primarios rodeados de 83

bosques secundarios y otras unidades de producción como campos agrícolas, 84

pastizales y numerosos asentamientos humanos (González-Espinosa et al., 2006; 85

Figueroa-Jáuregui et al., 2011). 86

En estos escenarios de cambios de la composición y estructura de la 87

vegetación, derivados del disturbio y fragmentación de los bosques, aún no se 88

conoce bien cómo se estructuran las comunidades de insectos debido a los 89

cambios en las condiciones climáticas a nivel de sitio (diversidad local). En este 90

estudio se utilizó a los heterópteros (Hemiptera: Heteroptera) como grupo focal de 91

análisis; el cual se compone de especies granívoras, fitófagas, zoófagas y 92

zoofitófagas tanto generalistas como especialistas; que son muy abundantes en 93

bosques de montaña y su reconocimiento taxonómico es relativamente preciso 94

(Zurbrügg y Frank, 2006; Cavanzón-Medrano, 2011). También se sabe que tanto 95

las ninfas como los individuos adultos de este grupo, viven en el mismo hábitat y 96

son sumamente sensibles a los cambios ambientales; adicionalmente la riqueza 97

de heterópteros se puede correlacionar con la riqueza total de artrópodos en áreas 98

abiertas (Zurbrügg y Frank, 2006). Hasta el momento se conocen 99

aproximadamente 85,000 especies de hemípteros en el mundo, de las cuales 100

5,609 se encuentran en México y 219 en Chiapas (Gochi, 1995; Llorente et al., 101

1996,; Llorente y Morrone, 2002; Mayorga, 2000;Trejo, 2002; Sánchez, 2003; 102

Cervantes y Brailovsky, 2004; Ortega y Thomas, 2004; Mayorga y Peredo, 2006; 103

Llorente y Ocegueda, 2008; Morrone y Márquez, 2008). 104

(17)

La distribución, abundancia y riqueza de heterópteros es susceptible a 105

la variación ambiental y a los cambios en la disponibilidad de recursos de un área 106

determinada (Andrew y Hughes, 2005). Los heterópteros herbívoros se alimentan 107

de casi cualquier estructura vegetal (hojas, tallos, flores, semillas, frutos y raíces) 108

ya sea en un hospedero específico (especialistas) o diversos hospederos 109

(generalistas) (Lavelle et al., 1994). Las familias con especies depredadoras como 110

Reduviidae, Phymatidae, Pentatomidae, Miridae y Lygaeidae, se alimentan de la 111

hemolinfa de insectos adultos, larvas y huevecillos. Otras especies de la familia 112

Aradidae se alimentan de hongos y micelio. Sin embargo, independientemente de 113

su tipo de alimentación, la mayor parte de heterópteros generalmente se 114

encuentra estrechamente asociada a las plantas (Schuh y Slater, 1995). Los 115

cambios en la diversidad de heterópteros por disturbios antropogénicos y las 116

determinantes ecológicas de su diversidad en los bosques de montaña 117

particularmente en Chiapas, aún no se ha estudiado. Obtener esta información 118

para los bosques de montaña, es de gran interés debido a su importancia como 119

región de alta diversidad biológica (Gonzales-Espinosa et al., 2005). 120

El presente estudio busca responder la siguiente pregunta

:

¿Cuál es la 121

diversidad, la composición de los grupos tróficos y el tamaño corporal de 122

Heteroptera en bosques que difieren en su condición de composición, estructura, y 123

cobertura como resultado de disturbios antropogénicos y su variación altitudinal? 124

Los elementos de análisis de la pregunta cubren un vacío de información sobre la 125

ecología de los heterópteros y contribuye al entendimiento de las posibles 126

determinantes ecológicas que intervienen en la conformación de la estructura y 127

(18)

composición de comunidades de insectos a nivel regional. Para responder la 128

pregunta se realizó un análisis comparativo de la diversidad de heterópteros en 129

tres bosques secundarios que difieren en su origen, historia de uso y en su 130

condición de cobertura del dosel. 131

Materiales y método 132

Área de estudio. Los tres bosques secundarios se ubican dentro del municipio de 133

San Cristóbal de Las Casas, en la región central de Chiapas. El primer sitio, El 134

Cerrito de San Cristóbal (Cerrito) se localiza en el centro de la ciudad de San 135

Cristóbal de Las Casas; comprende una superficie aproximada de 18 ha, con una 136

ligera variación de altitud de 2128 a 2190 metros sobre el nivel del mar (msnm), su 137

ubicación se localiza entre los 16° 43' 54.72" y 16° 44' 08.38" de latitud norte y 138

entre los 92° 38' 52 59" y 92° 38' 24.52" de longitud oeste. El clima es templado y 139

húmedo con abundantes lluvias en verano. La temperatura media anual es de 140

15.1°C y la precipitación anual es de 1170 mm. El bosque del Cerrito de San 141

Cristóbal es inducido a partir de la forestación de una cantera desde hace medio 142

siglo. Las especies dominantes son Pinus pseudostrobus, Eucalyptus spp., 143

Cupressus lusitanica, y desde el año 2012 se encuentra en proceso de 144

enriquecimiento florístico con árboles propios de los bosques de pino-encino de la 145

región (Ruiz-Montoya et al., 2014; Ruiz-Montoya y Ramírez Marcial, 2014). Es un 146

área abierta al público y no dispone de ningún plan de manejo o de conservación. 147

El segundo sitio, el Parque Ecológico El Encuentro (Encuentro), 148

comprende un área aproximada de 144 ha, se ubica entre los 16° 44' 14.99" y 16° 149

(19)

43' 32.73" de latitud norte y los 92° 36' 24.87" y 92° 36' 3.12" de longitud oeste 150

(Ayuntamiento Municipal SCLC y CONAGUA, 2010). La altitud varía entre 2180 y 151

2420 msnm y la precipitación media anual es de 1200 a 1500 mm, se caracteriza 152

por tener un suelo moderadamente profundo compuesto de rendzinas y luvisoles 153

derivados de rocas calcáreas. En El Encuentro se encuentran principalmente 154

bosques secundarios con especies dominantes como Pinus pseudostrobus, Pinus 155

tecunumanii, Quercus segoviensis, Quercus crispipilis, y Quercus rugosa. En este 156

sitio hay señales de disturbio recientes por extracción de madera, leña y algunas 157

áreas de extracción de materiales pétreos. Debido a que es un área abierta al 158

público, hay numerosos senderos, áreas abiertas y semiabiertas para realizar 159

actividades recreativas. 160

El tercer sitio, la Reserva Ecológica Cerro Huitepec (RECH), fue creada 161

en 1987 y es administrada por Pronatura, A.C. El área protegida incluye 136 ha 162

ubicadas en las laderas E y NE del Cerro Huitepec, a 6 km del extremo oeste de la 163

ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Se localiza entre las coordenadas 164

16° 42' 36'’ y 16° 52' 12'’ de latitud norte y 92° 31' 48'’ y 93° 47' 24'’ de longitud 165

oeste (Ramírez-Marcial et al., 1998; Arriaga et al., 2000). La altitud varía entre 166

2230 y 2750 msnm, la temperatura media anual es de 15°C y la precipitación 167

media anual es de 1300 mm. Se considera una región prioritaria para la 168

conservación por la existencia de poblaciones de especies endémicas de distintos 169

taxa tanto vegetales como animales. El tipo de vegetación predominante consiste 170

en bosque de encino (Ramírez-Marcial et al., 1998; Arriaga et al., 2000; Naranjo y 171

Espinoza, 2001). En el pasado ocurrió la extracción de leña y madera, así como 172

(20)

pastoreo de ovejas, actividades que se suspendieron definitivamente a partir del 173

año 1985, cuando se decretó la reserva y actualmente hay acceso para el público, 174

pero restringido para algunos sectores de la reserva. 175

176

Diseño de muestreo. El muestreo en El Cerrito, Encuentro y Huitepec se realizó en 177

un lapso de nueve meses con cuatro periodos de muestreo (noviembre 2013; 178

febrero, mayo y agosto del 2014), lo que incluyó un periodo de secas (noviembre - 179

febrero) y otro de lluvias (mayo - agosto). 180

En cada sitio se trazaron seis transectos de 400 a 600 m de longitud, 181

con un arreglo que va de este a oeste y una distancia de 130 a 200 m entre cada 182

uno. Dentro de cada transecto se ubicaron tres parcelas circulares de 707 m2,

183

teniendo así 18 parcelas con un total de 12,726 m2 por bosque. Los heterópteros

184

se colectaron con redes entomológicas de golpeo sobre herbáceas y arbustos en 185

tres lapsos de diez minutos por parcela. Los heterópteros capturados se retiraron 186

de la redes con pinzas (número 5) y aspiradores (Leather, 2005; Márquez-Luna, 187

2005; Lorea, 2004; Schauff, 2001). Los especímenes colectados se conservaron 188

en frascos de vidrio con alcohol etílico al 70 % y se trasladaron al Instituto de 189

Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (IB-UNAM). Cada 190

ejemplar se montó en alfileres entomológicos bajo los estándares de la Colección 191

Nacional de Insectos (CNIN) del IB-UNAM. Los organismos fueron identificados a 192

nivel de género y especie con apoyo de claves taxonómicas (Van Duzze, 1916; Mc 193

Atee, 1919; Brailovsky y Zurbia, 1979; Slater y Baranowski, 1990; Stonedahl et al., 194

1992; Thomas, 1992; Packauskas, 1994; Schuh y Slater, 1995; Froeschner, 1996; 195

(21)

Froeschner, 2001; Bierle et al., 2002; Shaefer, 2004; Brailovsky et al., 2007; 196

Hernández y Thomas, 2010; Fiuza-Ferreira y Thomas, 2011). Algunas 197

determinaciones se confirmaron mediante la comparación con ejemplares 198

depositados en la Colección Nacional de Insectos (CNIN IB-UNAM). 199

Los organismos de la familia Miridae fueron determinados en el Museo 200

Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano (Washington, D.C., E.U.A.) 201

con apoyo del Dr. Thomas J. Henry. Los organismos que no fueron identificados a 202

nivel de especie fueron clasificados como morfo-especies, cuyo mínimo de 203

determinación fue la tribu. Las morfo-especies se reconocieron con base en 204

diferencias morfológicas en la cabeza, tórax, segmentos abdominales, artejos, 205

pigóforo, parámeros, así como en la coloración, presencia o ausencia de espinas, 206

tubérculos y sedas. Para fines del análisis de la riqueza y diversidad, cada morfo-207

especie se consideró una especie distinta. 208

209

Disturbio. En cada parcela de bosque se determinó el disturbio como presencia 210

ausencia de extracción de madera, leña con la presencia de tocones, árboles con 211

ramas cortadas y secreción de resina, remanentes de cenizas o material 212

carbonizado y presencia de ramoneo de ganado bovino u ovino (Ramírez-Marcial 213

et al., 1998). Las variables de disturbio (extracción de madera, leña, basura, 214

incendios y extracción de suelo) se manejaron de forma categórica (presencia = 1, 215

ausencia = 0) para cada parcela de muestreo. Se construyó un índice de disturbio 216

humano IDiH = ∏ [f (di) +1], donde f es la frecuencia de di los diferentes tipos de

217

disturbio (d) (extracción de madera, extracción de leña, ramoneo, basura 218

(22)

inorgánica, extracción de suelo e incendios) en el parcela i. Cada tipo de disturbio 219

no es excluyente por lo que la probabilidad de disturbio en el sitio es igual al 220

producto de la frecuencia de los distintos disturbios en el sitio. La frecuencia del 221

disturbio d es el cociente del número de parcelas que presentaron este disturbio 222

entre el total de parcelas. 223

224

Riqueza de plantas y cobertura arbórea. La riqueza de plantas de cada bosque se 225

obtuvo mediante varios recorridos por toda el área de muestreo de heterópteros, 226

en donde se tomaron muestras botánicas de todas las plantas observadas. Los 227

ejemplares fueron determinados por el Sr. Miguel Martínez Ico del Herbario de 228

ECOSUR (ECO-SC-H). Esta información sirvió para obtener una descripción 229

general de la estructura de la vegetación de los bosques y de la composición de 230

hospederos potenciales para los heterópteros (Cuadro 1). 231

En cada parcela se determinó la cobertura del dosel mediante (tres 232

lecturas por parcela) con un densiómetro convexo (Forestry suppliers, Model C) y 233

la altitud se registró con un GPS (Garmin 12XL). 234

235

Análisis de la diversidad local. Para caracterizar la diversidad de especies de 236

heterópteros de cada bosque se utilizaron curvas de rarefacción/extrapolación 237

basadas en los tres primeros números de Hill: La riqueza de especies (Q0), el

238

exponente de entropía de Shannon (Diversidad de Shannon, especies típicas 239

ponderadas por la abundancia) (Q1) y el inverso del índice de concentración de

240

Simpson (Diversidad de Simpson, especies dominantes) (Q2). Las curvas

241

(23)

representan la acumulación de especies con relación al número de individuos 242

colectados, con un intervalo de confianza construido mediante un “bootstrap”. 243

Estos mismos números se obtuvieron considerando la cobertura del muestreo, lo 244

cual es la riqueza esperada en un esfuerzo de muestreo (número de individuos) 245

relativizado a la riqueza encontrada en todos los sitios, donde valores cercanos a 246

1 indican un muestreo completo (Chao et al., 2014). 247

Para cada sitio se hicieron curvas de rango-abundancia considerando la 248

abundancia relativa de cada especie (número de individuos en un área), lo que 249

aporta información relativa a la distribución de las especies sin pérdida de detalle 250

de cada una de las abundancias y se muestra de manera explícita (Rocchini y 251

Neteler, 2012). 252

253

Análisis de la diversidad β. Se realizó el Análisis de Correspondencia Canónico 254

(ACC) para evidenciar las diferencias entre comunidades de heterópteros por la 255

condición de disturbio, cobertura arbórea y la altitud (Ter-Braak y Verdonschot, 256

1995). El ACC es un método estadístico multivariado que supone que la 257

abundancia y riqueza de especies es uní-modal con respecto a combinaciones 258

lineales de variables ambientales, las cuales ordena a la riqueza en un gradiente 259

por su grado de correlación con la variación en la diversidad de especies (Ter-260

Braak, 2014). Los efectos significativos de las variables ambientales (bosque, 261

altitud, cobertura, y disturbio) se ponderan mediante la correlación de los score de 262

cada variable con respecto a los de la riqueza de especies. La diferencia en la 263

riqueza por sitio se analizó mediante un ANOVA sobre una matriz de distancias 264

(24)

sobre 500 permutaciones. Posteriormente se realizó una comparación múltiple de 265

las medias (Tukey HSD) con 95% de confianza (Oksanen et al 2015). Para estos 266

análisis los datos las especies y su abundancia se agruparon por transecto para 267

evitar el ruido estadístico debido a valores de cero registrados en algunas parcelas 268

de muestreo. De este modo la N por sitio fue 18. 269

Se usaron los índices de Sorensen, Morisita, y Morisita-Horn como 270

medidas de entropía entre sitios; los cuales se basan en el número efectivo de 271

especies (número de especies en la muestra (Q0), especies típicas (Q1) y especies

272

dominantes (Q2), respectivamente (Jost, 2006), así como medidas de diversidad β

273

que nos indican el número hipotético de comunidades a partir del conjunto de 274

datos disponibles (Jost et al., 2011). La diversidad β toma valores entre 1.0 y 2.0; 275

β = 1 indica una sola comunidad, valores de β > 1 indica comunidades distintas y 276

la diferencia de 1-β puede interpretarse como la proporción de especies que son 277

“volátiles” o en recambio constante (Jost et al., 2011). 278

Todos los análisis estadísticos de diversidad, tamaños y grupos tróficos 279

se realizaron en el programa R x64 v.3.0.0 con las rutinas BiodiversityR, MASS y 280

Vegan (Kindt, 2015; Ripley et al., 2015; Oksanen et al., 2015). Los análisis de 281

rarefacción/extrapolación se realizaron en la plataforma online iNEXT (Chao y 282

Jost, 2012; Colwell et al., 2012; Hsieh et al., 2013; Chao et al. 2014). 283

284

Distribución de tamaños corporales y grupos tróficos. Para las especies más 285

abundantes, se tomaron aleatoriamente cinco individuos de cada especie y se 286

midió la longitud del cuerpo (de la cabeza al último segmento abdominal) con un 287

(25)

microscopio esteroscópico (ZEIZZ, STEMI SV8) y se obtuvo un promedio de su 288

tamaño corporal. Posteriormente los organismos se distribuyeron en cinco 289

categorías de tamaño de acuerdo con Caballero et al., (2009): Categoría I, son 290

heterópteros cuya longitud del cuerpo fue ≤ 3.0 mm; Categoría II, su tamaño osciló 291

entre 3.1 y 4.5 mm; Categoría III, corresponde a organismos que midieron entre 292

4.6 y 7.0 mm; Categoría IV, corresponde a organismos entre 7.1 y 11 mm; y 293

Categoría V, heterópteros ≥ 11 mm. 294

La estructura trófica de Heteroptera se obtuvo mediante la consulta 295

bibliográfica de los hábitos alimenticios de los géneros y las especies obtenidas 296

(Slater y Baranowski, 1990; Thomas, 1992; Stonedahl et al., 1992; Packauskas, 297

1994; Schuh y Slater, 1995; Froeschner, 1996; Fauvel, 1999; Froeschner, 2001; 298

Bierle et al., 2002; Shaefer, 2004; Brailovsky et al., 2007; Hernández y Thomas, 299

2010; Fiuza-Ferreira y Thomas, 2011). La diferencia en la distribución de 300

categorías de tamaños de heterópteros entre bosques se analizó con la prueba de 301

Kruskal-Wallis, y CCA para probar si las diferencias entre las categorías de 302

tamaño de los heterópteros y los grupos tróficos difieren entre si y se relacionan 303

con los parámetros medioambientales medidos (altitud, cobertura del dosel, y 304

disturbios) para todos los CCA se realizaron ANOVA y pruebas de Tukey HSD. 305

Resultados 306

Descripción ambiental de los sitios. El disturbio (IDiH), medido simultáneamente 307

por la presencia de extracción de leña, tala, extracción de suelo, presencia de 308

basura inorgánica, ramoneo y fuego; fue de mayor magnitud en El Cerrito, seguido 309

(26)

en forma descendente por El Encuentro y el Huitepec (Cuadro 1). La menor altitud, 310

cobertura y riqueza de plantas se registró en Cerrito y la mayor en el Huitepec 311

(Cuadro 1). La tendencia de la riqueza de heterópteros fue mayor en El Encuentro 312

la menor en el Huitepec (Cuadro 1). 313

314

Diversidad local de heterópteros. Se colectaron en total 2238 individuos, 315

distribuidos en 19 familias (Cuadro 2), 78 géneros, 134 especies y morfo-especies 316

(Anexo 1). 317

Con base en los números de Hill (Q0, Q1, Q2), la riqueza en El Cerrito

318

fue de Q0 = 78 (Figura 1a). La extrapolación de colecta a 1910 individuos, estima

319

un total de 102 especies. Se obtuvieron 21 especies típicas (Q1) (Figura 1 b) y 11

320

especies dominantes (Q2) (Figura 1c). El análisis de cobertura mostró que el

321

esfuerzo de muestreo alcanzó 96.64% de la riqueza total heterópteros registrada. 322

Las especies más frecuentes en El Cerrito fueron de la familia Miridae. 323

La especie más abundante fue Macrolophus sp. 1, y en menor medida le siguen 324

Proba sp. 2, Tupiocoris sp. (Figura 1d), Pycnoderes sp., Dysdercus mimulus 325

Hussey, 1929. Las especies más escasas en El Cerrito fueron Homaemus sp., 326

Kleidocerys virescens Fabricius, 1794 y Villasitocoris incospicuus Herrich-Schäffer 327

1842, pertenecientes a las familias Escutelleridae, Lygaeidae y Coreidae. 328

En El Encuentro se colectaron 704 individuos pertenecientes a 20 329

familias (Cuadro 2) y 83 especies. Destaca Miridae con 326 individuos 330

pertenecientes a 26 especies y Reduviidae con 92 individuos en seis especies. El 331

número de Hill Q0 indica una riqueza de 83 especies para El Encuentro (Figura

332

(27)

1a). La extrapolación muestra que si se duplica el número de individuos 333

colectados a 1410 se incrementa la riqueza de 83 a 108 (Figura 1a). En El 334

Encuentro hubo 36 especies típicas (Q1) (Figura 1b). El número de especies

335

dominantes para este sitio fue de Q2 = 22 (Figura 1c). El esfuerzo de muestreo

336

realizado corresponde 96% de la riqueza total registrada. 337

Las especies más abundantes y frecuentes fueron Pselliopus karleane 338

Hussey, 1954, de la familia Reduviidae, la segunda especie más abundante fue 339

Macrolophus sp.1 de la familia Miridae, así como Proba sp. (Figura 1e), Tupiocoris 340

sp., Euschistus chiapus Rolston, 1974, Neortholomus sp., y Darmistus subvitattus 341

Stål, 1859. Las especies más escasas en El Encuentro fueron Galupha sp., Orius 342

sp. y Largus fumosus Stehlik, pertenecientes a las familias Thyreocoridae, 343

Anthocoridae y Largidae. 344

En el Huitepec se colectaron 568 individuos pertenecientes a 12 345

familias (Cuadro 2) y 62 especies. La familia Miridae fue la más abundante, con 346

439 individuos pertenecientes a 33 especies. El valor de Q0 para Huitepec fue de

347

62 (Figura 1a). Si se incrementa el número de individuos colectados a 1100 se 348

espera una riqueza de 62 a 87 especies (Figura 1a). El valor de Q1 para las

349

especies típicas en Huitepec fue 20 (Figura 1b), y el número de especies 350

dominantes para este sitio fue 12 (Figura 1c). El esfuerzo de muestreo tuvo 94% 351

de cobertura. 352

La composición de especies abundantes en Huitepec fueron: Paraproba 353

fasciata Distant 1884, como lo más abundantes, seguida por Paraproba mexicana 354

Barros de Carvalho 1987, y Falconia poetica Distant 1884 (Figura 1f). Otras 355

(28)

especies con abundancias intermedias fueron Monalocoris sp., Annona bimaculata 356

Distant 1884. Las especies más escasas en Huitepec, fueron Macrolophus sp. 2, 357

Proba sp. 3 y la Morforespecie 17 (tribu Tingini) pertenecientes a las familias 358

Miridae y Tingidae respectivamente. 359

360

Ajuste de la diversidad por “Rarefacción”. Al considerar la localidad con el número 361

menor de individuos colectados, Huitepec, la riqueza de heterópteros (Q0) fue de

362

64 para El Cerrito y Huitepec y 80 para El Encuentro (Figura 1a). Los valores de 363

Q1 disminuyeron una unidad, de 21 a 20 para El Cerrito; de 36 a 35 en El

364

Encuentro y para el Huitepec no se modificaron (Figura 1b). Igualmente, los 365

valores de Q2 no cambiaron (Figura 1c).

366 367

Diversidad β: Semejanza. Los índices de Sorensen, Morisita y Morisita-Horn se 368

presentan de forma porcentual, estos índices se basan en riqueza efectiva (Q0),

369

especies típicas (Q1) y dominantes (Q2). Asimismo, se obtuvieron valores de β

370

considerando estos tres estimadores de la riqueza de especies. El Cerrito y El 371

Encuentro, tuvieron 37% de similitud (índice de Sorensen) y se obtuvo una β = 372

1.46 con base en la riqueza efectiva. Los valores de β para especies típicas (Q1)

373

indican que entre El Cerrito y El Encuentro se comparte 65% (índicie de similitud 374

de Morisita) con una β = 1.21, 60% de similitud de especies dominantes (índice de 375

Morisita-Horn) y una β = 1.25 (Figura 2). 376

El Cerrito y el Huitepec, con base en la riqueza efectiva, tienen seis 377

especies compartidas, 28% de semejanza y una β = 1.56. La similitud 378

(29)

considerando especies típicas es de 25% de con un valor de β = 1.60. En cuanto a 379

especies dominantes tuvieron una similitud de 39% y una β = 1.44. 380

El Encuentro y Huitepec comparten 14 especies, lo que equivale a 36% de 381

semejanza de especies efectivas, y una β = 1.47. Entre estos bosques se 382

comparte 20% de especies típicas y 37% de especies dominantes, con una 383

β=1.67 para especies típicas y β=1.46 con base en las especies dominantes. 384

Los tres sitios comparten 25 especies con un 33% de semejanza y se 385

obtuvo una β = 1.81, lo que indica que la presencia de dos comunidades de 386

heterópteros. La similitud con base en especies típicas entre todos los bosques 387

fue 38% de especies tipicas, con β=1.67 para típicas. La similitud considerando 388

especies dominantes es 44% y una β = 1.46 (Figura 2). 389

390

Diversidad β: Disimilitud. Se observaron diferencias significativas en la riqueza de 391

especies de heterópteros en los tres bosques (Fg.l., 2/17 = 5.16, P = 0.008), estas 392

diferencias se observaron entre El Cerrito y El Encuentro (P = 0.031), El Cerrito y 393

Huitepec (P = 0.01), pero no entre El Encuentro y Huitepec (P = 0.92). 394

El análisis de componentes canónicos mostró una relación altamente 395

significativa entre la diversidad y el conjunto de las variables explicativas (altitud, 396

cobertura y disturbio; Fg.l., 5/17 = 1.74, P = 0.002). Los dos primeros componentes 397

canónicos reunieron significativamente el 3.42 % de la variación de la abundancia 398

ponderada de las especies, y 61 % de la variación de la distribución de las 399

especies con respecto a las variables ambientales (CCA1, Fg.l.,1/17 = 3.30, P = 400

0.001; CCA2, Fg.l.,1/17 = 2.08, P = 0.006). La altitud se correlaciona positivamente y 401

(30)

significativamente con el primer componente canónico (CCA1) (Fg.l.,1/17 = 2.76, P = 402

0.001) y negativamente con el segundo (CCA2); la cobertura arbórea se relacionó 403

de la misma manera con CCA1 y CCA2, pero en menor intensidad que se expresa 404

por longitud de la línea terminada en flecha en la Figura 3a. El disturbio se 405

relaciona de forma negativa con el primer eje (CCA1) (Figura 3a). 406

Las especies que están cerca de la línea del gradiente de cada variable 407

ambiental son las que tienen una mayor correlación con esta variable (se indican 408

con el símbolo + en la Figura 3a). Las Morfo-especies 6, 8, 13 (Tribu Mirini), 409

Podisus maculiventris subsp. 2 y Podisus sagitta Fabricius 1794, se relacionan 410

notablemente con la Altitud y sólo se registraron en el Huitepec con un solo 411

individuo. La Morfo-especie 4 (Tribu Hyalodini) y Colimacoris sp. 2, también se 412

relacionan con la Altitud y se encontraron en el Huitepec y El Encuentro. A. 413

bimaculata, Arhyssus parvicornis Signoret 1859, y Podisus maculiventris subsp. 1 414

se relacionan con la altitud y se encontraron en los tres sitios. El disturbio y la 415

cobertura no tuvieron una relación significativa con los dos ejes del CCA (disturbio: 416

F1, 17 = 1.18, P = 0.356; cobertura: F1, 17 = 1.24, P = 0.320), sin embargo se puede

417

identificar que Ozophora sp., Nabis sp. y Phytocoris sp. 3, se relacionan 418

positivamente con la cobertura, en tanto que Stenodema vicinum Provancher 419

1872, Froeschneria sp., Phytocoris sp. 1, Orius sp. 1 Rinacloa mysteriosus Schuh 420

and Schwartz 1985, y Sinea diadema Fabricius 1776, se encuentran en mayor 421

medida asociados a disturbios antropogénicos. 422

423

(31)

Diversidad de tamaños corporales. Todas las clases de tamaño de los organismos 424

estuvieron presentes en los tres sitios, aunque no estuvieron en la misma 425

proporción. El número de especies que constituyó cada uno de las clases de 426

tamaños fue variable entre sitios (Cuadro 3). La distribución de las clases de 427

tamaño fue significativamente diferente entre sitios (Kruskal-Wallis, H 4, 90 = 34.55,

428

P < 0.0001). 429

La clase de tamaño más abundante en todos los sitios fue el grupo II 430

(tamaño 3.1 y 4.5 mm), cuya abundancia destaca claramente con respecto a las 431

otras clases en El Cerrito y en el Huitepec (Cuadro 3). En todos los sitios se 432

observó, (excluyendo al tamaño más pequeño grupo I (≤ 3.0 mm)), una 433

disminución paulatina de la abundancia conforme se incrementa el tamaño de los 434

heterópteros en todos los sitios, sin embargo el cambio es más pronunciado en El 435

Cerrito (Cuadro 3). 436

El CCA realizado para este conjunto de datos mostró una alta 437

correlación de bosque, cobertura altitud y disturbio con la variación en el tamaño 438

corporal (F5, 12 = 3.17, P = 0.003). Los primeros dos componentes canónicos

439

reunieron 3.61 % de la variación de las abundancias ponderadas de las categorías 440

de tamaño, y 91% en la distribución de las categorías de tamaño asociadas a las 441

variables ambientales (CCA1: F1, 17 = 11.90, P = 0.001; CCA2: F1, 17 = 3.73, P =

442

0.030). Este análisis reveló diferencias significativas en el tamaño del cuerpo de 443

heterópteros entre los bosques (F2, 12 = 5.93, P = 0.001) (Figura 3b), donde El

444

Encuentro tiene un mayor número de especies grandes (categoría V), El Cerrito y 445

Huitepec tienen especies de tamaños pequeños (categorías I, II, y III). Las otras 446

(32)

categorías de tamaño no se relacionaron con ningún parámetro ambiental (Figura 447

3b). 448

449

Diversidad de grupos tróficos. Se reconocieron cuatro grupos tróficos de 450

heterópteros: fitófagos, zoófagos, granívoros y zoofitófagos. El grupo más 451

abundante en todos los sitios fue el de los fitófagos (Cuadro 3). En El Cerrito se 452

registraron 50 especies fitófagas, 46 en El Encuentro y 38 en el Huitepec. 453

Excluyendo a los fitófagos se observa un patrón de abundancia similar en los 454

zoófagos, granívoros y zoofitófagos en El Encuentro y Huitepec, lo que contrasta 455

con la distribución heterogénea de la abundancia de los grupos tróficos en El 456

Cerrito (Cuadro 3). Hubo diferencias significativas en la distribución de la 457

abundancia de los grupos tróficos entre sitios (H 3, 72 = 31.01, P < 0.0001). El CCA

458

realizado para los grupos tróficos fue significativo CCA (F5, 12 = 8.46, P = 0.001).

459

Los tres primeros componentes reunieron un 3 % de la variación en las 460

abundancias ponderadas de los grupos tróficos, y 92 % en la variación de la 461

distribución de los grupos tróficos relacionados con las variables ambientales, 462

CCA1 (F1, 17 = 27.26, P = 0.001), CCA2 (F1, 17 = 18.48, P = 0.001), CCA3 (F1, 17 =

463

3.6, P = 0.021). El CCA mostró diferencias significativas en los grupos tróficos 464

relacionados con los sitios (F2, 12 = 12.56, P = 0.001), con la cobertura de dosel (F1,

465

12 = 4.89, P = 0.024), y con la altitud (F2, 12 = 12.04, P = 0.001), pero con el

466

disturbio no tuvieron una relación significativa (Figura 3c). 467

(33)

Discusión 468

Diversidad α, β. Los bosques del Cerrito, Encuentro y Huitepec presentaron 469

diferencias en la estructura y composición de la vegetación, en el grado de altitud, 470

cobertura, y disturbio. La altitud se relacionó significativamente con la diversidad 471

de heterópteros, particularmente en Huitepec y Encuentro. La cobertura arbórea y 472

el disturbio no tuvieron una relación directa significativa con la diversidad de 473

heterópteros en los tres bosques. Las comunidades de heterópteros de los 474

bosques estuvo dominada por la familia Miridae, para la cual se considera que hay 475

dos especies nuevas Macrolophus sp. 1 y Morfo-especie 4 (Tribu Hyalodini). 476

Las especies de la familia Miridae constituyeron la mayor parte de la 477

comunidad de heterópteros en los tres sitios de estudio. Este resultado se debe, 478

probablemente, a que es la familia más grande de Heteroptera constituye 25% de 479

los Heterópteros a nivel mundial (Henry y Wheeler, 1988; Wheeler 2001; Henry, 480

2009). Los míridos son organismos capaces de repoblar en poco tiempo sitios 481

alterados o defaunados ya que la mayoría tiene alta capacidad de dispersión, son 482

fitófagas o depredadoras generalistas, lo que les permite explotar una amplia 483

gama de recursos e incrementar su población rápidamente (Becker, 1975, Aldritch, 484

1988); pueden reproducirse casi todo el año y con explosiones demográficas hacia 485

finales de la época lluviosa (Sedivy y Fric, 1999). Estas cualidades biológicas de lo 486

míridos contribuyó a que ciertas especies dominaran en número de individuos en 487

los bosques. Las especies de míridos raras (bajo número de individuos), por 488

ejemplo: Calocorisca sp. 3, Creontiades sp., Deraeocoris sp., Derophthalma sp., 489

Phytocoris sp. 7, Proba sp. 5, Proba sp. 6, Proba sp. 8 y Rhinacloa mysteriosus 490

(34)

Schuh and Schwartz 1985, pueden ser utilizadas como indicadoras de los cambios 491

en la diversidad de heterópteros en los bosques (Henry, 2009). 492

La baja riqueza y la mayor abundancia de heterópteros se encontró en 493

el bosque del Cerrito, el cual tuvo la menor riqueza de árboles y arbustos, la 494

menor cobertura de dosel, el mayor disturbio y el menor intervalo de altitud; este 495

patrón, menor diversidad de heterópteros en sitio con mayor disturbios, se ha 496

observado en estudios previos (Fauvel, 1999; Acosta et al., 2011; Gerlach et al., 497

2013). A pesar de que el análisis de CCA no detectó un efecto significativo del 498

disturbio y la cobertura de dosel sobre la diversidad de heterópteros, no se 499

desacarta que influyan en la determinación de la comunidad éstos, ya que podrían 500

tener un efecto conjunto con otros factores ambientales no considerados, como la 501

humedad, precipitación entre otros (Schaefer y Panizzi, 2000; Zurbrügg y Frank, 502

2006). Las familias Anthocoridae, Berytidae, y Nabidae son altamente sensibles a 503

la humedad local, a mayor humedad más individuos (Fauvel 1999). La baja 504

diversidad del Cerrito puede también deberse a que está inmerso en una zona 505

urbana, lo que reduce la probabilidad de llegada y establecimiento de especies de 506

heterópteros (Manta et al., 2002; Acosta et al., 2011). 507

La mayor diversidad de heterópteros se observó en El Encuentro, que 508

tiene una posición intermedia con respecto al Huitepec y al Cerrito en atributos 509

tales como la riqueza de árboles, arbustos, hierbas, altitud y grado de disturbio, Su 510

bosque está dominado por especies de Quercus spp, los cuales promueven la 511

presencia de una diversidad importante de artrópodos (Tovar-Sánchez y Oyama, 512

2006a, 2006b). Este sitio tuvo un número comparativamente alto de especies 513

(35)

raras de heterópteros, destacan la presencia de Phytocoris spp y Proba spp, que 514

son géneros especialistas de Quercus sp. y Pinus sp (Henry 2009). La diversidad 515

del Encuentro concuerda con la hipótesis del disturbio intermedio, la cual señala 516

que en las áreas donde hay niveles bajos a moderados de disturbio se produce la 517

máxima diversidad tanto para animales como para plantas, a la vez que se da una 518

sucesión secundaria que promueve una mayor diversidad vegetal y animal. 519

Cuando los agentes causantes de mortalidad actúan con intensidades 520

intermedias, evitan que las especies más competitivas excluyan a las demás, 521

permitiéndoles permanecer en la comunidad. Si la intensidad del disturbio fuera 522

baja las especies más competitivas no serían inhibidas; si fuera alta ninguna de 523

las especies podría compensar la gran mortalidad causada por el disturbio 524

(Connell 1978, Lubchenco 1978, Brown 1997). En bosques de montaña se ha 525

observado que la abundancia de heterópteros aumenta si el disturbio por tala, 526

extracción de leña, extracción de suelo e incendios incrementa hasta cierto punto, 527

esta tendencia se le atribuye a que en estos ambientes los recursos primarios 528

pueden fluir a niveles tróficos superiores con relativa rapidez (Lange et al., 2011). 529

El Huitepec es el sitio con el menor nivel de disturbio, prácticamente es 530

nulo. Este sitio se caracterizó por tener pocas especies típicas de heterópteros y 531

un alto número de especies dominantes (52 %). La baja riqueza y abundancia de 532

heterópteros contrasta con la alta riqueza de árboles, arbustos y hierbas; que 533

podrían indicar un sitio complejo y con alta calidad ambiental para albergar una 534

mayor diversidad (Mathieu et al., 2005). Una relación lineal entre la diversidad de 535

plantas y la diversidad de heterópteros se ha registrado cuando se trata de 536

(36)

heterópteros sésiles o especializados, que dependen totalmente de la distribución 537

de sus hospederos (Torma y Császár, 2012). Es posible que debido a la 538

complejidad y heterogeneidad ambiental del Huitepec, sea promotor de diversidad, 539

pero su registro requiere de un mayor esfuerzo de colecta. 540

La altitud se relacionó significativamente con la diversidad de 541

heterópteros, y esto fue notable para el Huitepec en donde el intervalo de altitud 542

fue el mayor. La altitud con frecuencia se asocia a la diversidad, aunque el efecto 543

no se refiere a la altitud por sí misma, sino a factores abióticos asociados a ella, 544

como la temperatura, humedad, radiación, vegetación, entre otros, que son los 545

que determinan la distribución de diversos grupos de insectos (Fauvel, 1999; 546

Zurbrügg yFrank, 2006; Balam-Ballote y León-Cortés, 2010; Ulyshen, 2011; 547

Torma y Császár, 2012). 548

Entre El Cerrito y El Encuentro hay una tasa de recambio de 0.46, un 549

valor semejante se observó entre Encuentro y Huitepec, lo que indica un proceso 550

de diferenciación de la comunidad de heterópteros. Los bosques más 551

diferenciados fueron El Cerrito y Huitepec. La composición de la vegetación puede 552

también contribuir a la diferenciación entre estas dos comunidades, en particular si 553

se considera que el Huitepec y El Encuentro forman parte de una misma cordillera 554

montañosa con una historia geológica y de sucesión ecológica de la vegetación 555

similar, mientras que el bosque del Cerrito se creo recientemente en el año de 556

1973 con árboles favorecidos por una elección de especies dirigida para forestar 557

como lo son pinos, cipreses y eucaliptos, la baja diversidad de plantas influye de 558

(37)

manera negativa en la diversidad de Heterópteros, ya que no promueve la llegada 559

de hemipteros especialistas y la diversidad se limita hacia grupos de generalistas. 560

Por otra parte, los heterópteros tienen una gran capacidad para 561

colonizar e incluso pueden ser mejores colonizadores que las especies de 562

Coleóptera (el orden más rico en especies de la clase Insecta) (Becker, 1992), 563

aspecto que contribuye a generar similitud entre los sitios. 564

565

Gremios tróficos. La alta riqueza de especies en El Encuentro coincide con la 566

observación de que también es el sitio que tuvo la mayor abundancia de los 567

distintos gremios tróficos, que en una comunidad son tan diversos como las 568

especies. Esto quizás refleja la disponibilidad de alimento, así como hábitat de las 569

especies promovidos por la vegetación (Thiollay, 1992). El gremio de los fitófagos 570

tuvo el mayor número de especies en todos los bosques, mientras que el grupo de 571

zoófagos fue el más abundante (número de individuos) en Encuentro. Los 572

zoofitófagos, pertenecientes solo a tres especies, sobresalieron en número de 573

individuos en El Cerrito. 574

Se ha observado que los herbívoros y los zoófagos de heterópteros 575

están en la misma proporción tanto en las islas (Canarias, Galápagos, 576

Mediterráneo, Madeira) como en áreas continentales (noroeste de África, 577

Península Ibérica, Continente Americano) (Becker, 1992). En los bosques 578

estudiados de Chiapas sobresale la dominancia de los fitófagos tanto en número 579

de especies como en abundancia, que se puede explicar porque el recurso para 580

los fitófagos está disponible tanto en variedad (especies) como posiblemente en 581

(38)

abundancia en los tres bosques. A su vez, lo fitófagos pueden ser una fuente 582

importante de alimento de los zoófagos. 583

Las dos especies dominantes en El Cerrito son zoofitófagas pertenecen 584

a la familia Miridae, Macrolophus sp. (Nueva especie) y Tupiocoris sp. 1. Estas 585

especies son de gran importancia en el control de poblaciones de otros insectos 586

como áfidos (Aphididae), mosquita blanca (Aleyrodidae) y larvas de Heliothis zea 587

Boddie, entre otros (Dionyssios y Dionyssios, 2000; Lykouressis, et al., 2008; 588

Pérez-Hedo y Urbaneja, 2014). Tupiocoris se encuentra distribuido a lo largo de 589

varios países del sur de América y se considera un género con amplio espectro de 590

alimentación que generalmente se encuentra en solanáceas y cucurbitáceas, ya 591

sea alimentándose de huevecillos de otros insectos (áfidos, trips, polillas y 592

mosquita blanca) o de los fluidos vegetales (López, et al., 2012; Burla, et al., 593

2014). D. mimulus se registró en los tres bosques, se considera una plaga 594

importante del algodón, y es propia de zonas tropicales a nivel mundial, y su 595

presencia en bosques como Huitepec se debe a cultivos de hortalizas aledaños a 596

la reserva (Fuseini y Kumar 1975). En El Encuentro la especie más abundante fue 597

P. karleane, que es de gran importancia debido a que depredadora voraz 598

principalmente de Tetranychus urticae Koch, 1836; la cual es una plaga importante 599

del cultivo de berenjena, calabacín, frijol, entre otros (Landeros-Flores, et al. 600

2014). E. chiapus fue otra especie de heteróptero dominante en El Encuentro, esta 601

es una especie polífaga, se alimenta de pastos, árboles y arbustos frutales 602

(McPherson y McPherson 2000) la presencia de estas especies se asocian a los 603

cultivos cercanos de San Nicolás y pequeñas hortalizas familiares.En el Huitepec 604

(39)

las especies abundantes fueron: P. fasciata, P. mexicana, A. bimaculata, F. 605

poética y Monalocoris sp 2., todas ellas son fitófagas (Wheeler 2001). 606

La altitud y la cobertura de dosel tuvieron una relación significativa con 607

el grupo de los fitófagos, la cual es claro en el Huitepec y coincide con el hecho de 608

que se colectaron pocos individuos, por ejemplo Thyanta sp., Colimacoris sp 1, F. 609

poetica, Monalocoris sp. 2, Proba sp 4, 7, 9; y Falconia Intermedia Distant 1893. 610

Este resultado sugiere que la distribución de los grupos tróficos puede estar 611

relacionado con la disponibilidad y abundancia de su recurso alimenticio principal. 612

Los zoofitófagos se relacionaron con disturbio y se encontraron 613

mayormente en El Cerrito y El Encuentro con especies como Macrolophus sp 1, sp 614

2 y Tupiocoris sp. La presencia de los granívoros y los zoófagos presentes en El 615

Encuentro no se asoció a la altitud ni a la cobertura de los bosques. 616

617

Diversidad de tamaños. Las categorías de tamaño pequeño fueron las más 618

abundantes. La distribución de tamaños entre sitios difiere significativamente. En 619

El Encuentro se observó el mayor número de individuos grandes, le sigue El 620

Cerrito y el Huitepec. El Encuentro tiene un nivel intermedio de disturbio, con 621

respecto a los otros bosques, lo que puede sugerir que la probable transferencia 622

de energía rápida que se asume sucede en áreas con cierto grado de disturbio 623

(Lange et al., 2011). En El Cerrito la categoría IV (entre 7.1 y 11 mm) se relacionó 624

con el grado de disturbio en los análisis CCA. La categoría estuvo ampliamente 625

representada por numerosos individuos de D. mimulus y D. subvittatus. 626

(40)

Se ha postulado que los insectos pequeños, como los estafilínidos, son 627

más susceptibles a los efectos de la fragmentación y perturbación (Caballero et 628

al., 2009), sin embargo, el presente estudio sugiere que los heterópteros 629

pequeños pueden persistir en ambientes perturbados y que los organismos 630

grandes disminuyen durante la sucesión ecológica de la vegetación. Es posible 631

que conforme la vegetación incrementa en diversidad el ambiente para los 632

heterópteros puede ser más heterogéneo y compleja, de modo que la búsqueda 633

del recurso (presas) puede tener un costo energético mayor con un efecto 634

negativo en su reproducción y supervivencia (Torma y Császár, 2012). Algunas 635

especies como Nabis sp.y Orius sp. son depredadoras y generalistas y se 636

encontraron en todos los bosques. 637

En conclusión, la diversidad de heterópteros fue mayor en El Encuentro, 638

le sigue El Cerrito y finalmente el Huitepec. En este último bosque, las curvas de 639

extrapolación indican que un mayor esfuerzo de muestreo puede superar la 640

riqueza de los bosques del Cerrito y Encuentro, los cuales tuvieron más disturbio 641

que el Huitepec. Todos los grupos tróficos estuvieron presentes en los tres 642

bosques, sin embargo difieren en su abundancia. Los zoófagos y granívoros 643

destacaron en El Encuentro, los zoofitófagos en El Cerrito y fitófagos en el 644

Huitepec. Todos los tamaños corporales se encontraron en los tres bosques, pero 645

igual que en los grupos tróficos los bosques difieren en la abundancia de 646

heterópteros. Las especies grandes fueron más numerosas en El Encuentro, los 647

más pequeños en el Huitepec. Sólo la altitud se correlacionó con la diversidad de 648

heterópteros y fitófagos. La altitud y la cobertura se asociaron con la diversidad de 649

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