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La marca es uno de los principales
activos de las empresas; sin
embargo, tarda muy poco en ser
copiada y en venderse de forma
ilegal. Por ello, muchos empresarios
recurren a los servicios de
detectives privados para demostrar
el fraude producido en el mercado
de las marcas, patentes, propiedad
industrial o intelectual. De hecho,
el número de investigaciones ha
aumentado un 30%.
José María Alonso López, director
operativo de Zenit Detectives
el derecho
de marca y
patente
L
os delitos contra la propiedad indus-trial e intelectual y la lucha contra las falsificaciones de marca no son un problema nuevo. Son muchos los ejemplos en diversos sectores en los que se ha decomisado mercancía fraudulenta. El delito contra la marca también se produce cuando se crean establecimientos similares a los existentes o cuando una empresa comercializa como propios los mensajes de su competencia. Los usurpadores de marcas, patentes, ideas y, en definitiva, del resultado del esfuerzo y de capital intelectual de una organización, no discriminan entre sus víctimas. Compañías de todos los tamaños y sectores pueden ser presa69|
En cualquier caso, la recomendación es tomar precauciones ante las primeras señales. De esta forma será más fácil minimizar las consecuencias que supone no actuar a tiempo, como serían: ¢la pérdida de prestigio de la marca
¢el drástico descenso en las ventas
¢la reducción de la competitividad en el mer-cado
Lo mejor, un ejemplo
Como comentaba, el fraude contra la marca no siempre está relacionado con la falsificación de productos. Pero qué mejor forma de ilustrar el artículo que con un ejemplo real.
Internet es un medio predilecto para los estafadores. Por eso es importante que las empresas se mantengan atentas ante la oferta de determinados mercadi-llos “virtuales”.
de fraudes e incluso de delitos. Normalmente se habla de falsificaciones de marcas exclusivas o de productos de gran éxito; la carne de cañón son las de moda, relojes o alta perfumería.
Según los últimos datos de los que disponemos, las investigaciones en defensa del derecho de marca, patente y propiedad intelectual han aumentado un 30%. Las relacionadas con redes de falsificaciones de productos se han incrementado hasta un 80%, en muchos casos provocadas por el crecimiento de grupos organizados procedentes del exterior.
¿Qué hacer cuando se detecta un posible fraude? En función de cada circunstancia se puede acudir a las fuerzas de seguridad del Estado o a las agen-cias de detectives privados. Todo dependerá de la sospecha y de si hay indicios de delito o de estafa.
Se trata de una pequeña cadena de restau-rantes, cuyos responsables solicitaron nuestros servicios cuando uno de los socios decidió sepa-rarse del negocio y abrir tres establecimientos. Para ello utilizó el mismo nombre comercial, la imagen corporativa y el logotipo. Por si fuera poco, estos locales estaban ubicados cerca de los del exsocio.
En esta ocasión, el caso estaba bastante claro desde sus inicios, pero en otros es ne-cesario realizar una investigación más amplia que localice de dónde procede la estafa y si se vulnera la marca.
La investigación en la cadena de restaurantes consistió en determinar la existencia de plagio y los actos de competencia desleal durante los cinco días que visitamos cada uno de los tres restaurantes. Las visitas se hicieron en diferentes franjas con la ayuda de distintos detectives.
Grabamos imágenes con cámara oculta tanto desde el exterior, donde recogimos el logotipo y la ubicación, como desde dentro del local. Comprobamos que el contenido de la carta, la decoración del restaurante, el método del trabajo y los uniformes de los empleados eran simila-res a los de nuestro cliente. No faltaba detalle: la vajilla y la presentación de los platos eran también iguales. Lo único en lo que variaba era en los precios, ligeramente más baratos que los del exsocio.
Una vez finalizada la observación, enviamos al contratante un informe que posteriormente ratificó el juez con una sentencia favorable a nuestro cliente. Esta decisión obligó al antiguo socio a cerrar los tres restaurantes y a indemnizar económicamente a la compañía objeto del plagio. A través de la contratación de los servicios de los detectives privados, la empresa que ha sido víctima de la copia de su identidad corporativa conoce quién falsifica su marca, cómo lo realiza y cuáles son los mecanismos de distribución y venta de la mercancía.
El detective debe demostrar, a través de pruebas, cómo y quién está llevando a cabo el fraude. Si este es constitutivo de delito, entonces se pondrá en conocimiento de los cuerpos de seguridad del Estado.
Internet, un filón para
los estafadores
En este mundo donde la tecnología forma parte de nuestra vida, tanto para bien como para mal, observamos un nicho incipiente para el fraude contra la marca: internet.
Internet facilita determinadas conductas fraudulentas y delictivas contra la propiedad industrial e intelectual. El consumidor desconoce si se lleva un producto falsificado o plagiado, algo que, unido a la facilidad de compra —mayor que en la calle— y a la discreción con que se adquiere, hacen de la Red un medio predilecto para los estafadores, cuyo origen no siempre es fácil de detectar y sus modus operandi están en continua evolución.
En internet se comercializan copias de cual-quier tipo de artículos como camisetas, zapate-ría deportiva, ropa interior, accesorios, joyezapate-ría, electrónica, informática e incluso medicamentos.
El escenario actual de crisis económica ha hecho que los consumidores vean en internet un medio para conseguir con facilidad los productos directamente desde su casa o de sus dispositivos móviles, sin desplazamientos a los comercios tradicionales y, en muchos casos, con precios menores que en los establecimientos “oficiales”. Existe, además, cierto movimiento entre los consumidores, que se afanan por encontrar el precio más económico. Este es el campo abonado para las falsificaciones. Por eso es importante que las compañías se mantengan alerta ante la oferta disponible en determinados mercadillos “virtuales”.
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dispositivos tecnológicos son de los más vulne-rables a la copia.
El falsificador simula el empaquetado y la apariencia exterior de un producto con la sufi-ciente similitud como para engañar al comprador. Este fraude ocasiona graves daños a la reputación de la empresa, pues la baja calidad del producto puede quedar ligada a la marca original con nefastos resultados. En cuanto al cliente, los problemas llegarán cuando el producto adqui-rido no dé los resultados esperados ni cuente con ninguna garantía, ni con un fabricante o distribuidor que responda por la mercancía.
Blindaje ante el registro
de una marca
Para una empresa, saber valorar adecuada-mente una marca comercial es fundamental, tanto para conseguir diferenciarse de la compe-tencia como para posicionarse y ganar terreno en el mercado. Esa diferenciación supone una ventaja importante para su servicio o producto. Por ello, la imagen de marca debe tenerse en cuenta desde el primer momento, con lo que lo primero que hay que hacer es registrarla. Con esta acción, la compañía blindará su marca ante futuros problemas jurídicos.
Muchos emprendedores que comienzan uti-lizando una marca no registrada y cuando se disponen a hacerlo ya lo está y en uso, cometen un delito sin saberlo. El primer paso para cual-quier nuevo empresario es, por tanto, comprobar la disponibilidad de ese nombre.
La previsión para crear y registrar una marca es esencial. Los empresarios necesitan ser cons-cientes de la importancia de realizar esta tarea de forma eficaz y conocer los pasos que seguir. Una vez registrada, las organizaciones deben permanecer atentas ante los posibles fraudes empresariales, ya que quienes intentan engañar eligen cualquier medio.
Es fundamental incidir, desde el punto de vista del vendedor y del comprador, en que exis-ten graves riesgos de encontrar a la venta una enorme y variada cantidad de productos falsos. Estos, con calidad deficiente, cuyos productores y distribuidores se aprovechan del prestigio y el esfuerzo de una firma concreta en su beneficio, engañan también al consumidor con un producto que seguramente no cumpla con sus expectativas. En los tiempos actuales, marcados por la proliferación y evolución constante de las nuevas tecnologías de la información, los creadores de
El conocimiento y la sensibilidad de los com-pradores ante el fraude en derecho de marca y propiedad intelectual deberían acrecentarse para disminuirlo. Todos podemos contribuir y de todos depende.
CONOZCA LA LEY QUE REGULA LA PROFESIÓN DEL DETECTIVE PRIVADO:
http://bit.ly/Rs7KHo Los detectives privados indagamos sobre los
canales de distribución del falsificador como una de las partes de las investigaciones que llevamos a cabo cuando una empresa solicita nuestros servicios.
Derecho de marca y patente
en el extranjero
En muchas ocasiones, los empresarios que registran la marca en su país pueden también hacerlo fuera de las fronteras. En España, la marca es el nombre empleado que se aplica a los productos o servicios, actividades o estable-cimientos que se quieren crear.
Pero ¿qué ocurre cuando el creador de la marca en España desea que sea válida en el ex-tranjero? Dado que las marcas son territoriales, es decir, solo lícitas en el país donde se registran, la protección de sus derechos fuera de España debe de pasar por su registro en los países en los que se desee y obtener así la protección de la firma. No es necesario que el empresario acuda a cada territorio para obtener el registro. Los acuerdos internacionales facilitan la solicitud de la marca simultáneamente en varios países.
Otra tarea que debe realizar el empresa-rio para registrar su marca es el estudio de los países donde quiere comercializarla. El conocimiento de los mercados nacionales es de vital importancia. Los más adecuados son aquellos donde ya se comercialicen sus pro-ductos y servicios y donde la posibilidad de ventas sea elevada.
¿Cómo sabemos cuál es el mejor momento para registrar una marca fuera de España? La respuesta la encontramos en la reserva de de-rechos por la que el dueño de la marca puede registrarla en el extranjero.
En el caso contrario, también los extranje-ros que residen habitualmente en España o que
poseen un establecimiento aquí pueden registrar una marca.
Una vez realizado el registro, el empresa-rio debe saber que tiene una validez de diez años desde el momento de la entrega de la solicitud, y que puede renovarlo de forma indefinida por periodos de otros tantos años con la ventaja de ofrecer a su titular su ex-plotación económica.
De todos depende
Por todo lo narrado concluimos que las em-presas necesitan mantenerse alerta ante cualquier tipo de acción fraudulenta que afecte a su marca, patente, propiedad industrial o intelectual. La actuación de los detectives privados ante las primeras sospechas solventa la situación de una forma rápida y dentro de la legalidad, pudiéndolo comunicar a las fuerzas de seguridad del Estado. De esta forma se evitan pérdidas que pongan en peligro la continuidad de las marcas.
También el Estado debe aportar vigilancia ante la proliferación de redes organizadas que, en muchos casos, proceden del extranjero. Nuestra misión es descubrir el fraude para que posterior-mente el caso sea investigado por la policía y las fuerzas de seguridad del Estado. Los delitos contra la propiedad intelectual e industrial son castigados por vía penal.
El conocimiento y la sensibilidad de los com-pradores ante el fraude en derecho de marca y propiedad intelectual deberían acrecentarse para disminuirlo. Todos podemos contribuir y de todos depende.¢
73| Nº 284 • Noviembre de 2012