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J. Baro F. Ramos J. A. Caminas - y J. C. Núñez

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(1)

J.

Baro

F. Ramos

J.

A. Caminas

-

(2)

LAS PESQUERIAS DE

/

BIVALVOS

DE

LA

REGION

SURMEDITERRÁNEA

ESPAÑOLA

J. Baro

F. Ramos

J.

A. Camiñas

y

J.

C. Núñez

INSTITUTO ESPAÑOL DE OCEANOGRAFÍA

Centro Oceanográfico de Máiaga Puerto Pesquero, s/n 29640 Fuengirola (Málaga)

Original entregado en marzo de 1992

INFORMES TÉCNICOS

INSTITUTO ESPAÑOL DE OCEANOGRAFÍA Número 129 Madrid 1992

(3)

La correspondencia debe dirigirse a:

INSTITUTO ESPAÑOL DE OCEANOGRAFÍA

Avda. de Brasil, 31 28020 Madrid, España

Tel.: (91) 597 08 64

Fax: (91) 597 47 70

La responsabilidad por las opiniones emitidas en esta publicación corresponde exclusivamente al autor.

MINISTERIO DE AGRICULTURA, PESCA Y ALIMENTACION

SECRETAR[A GENERAL TÉCNICA Centro de Publicaciones

Pareo de la Infanta Isabel. I 28014 Madrid

O Ministerio de Agricultura. Pesca y Alimentación 1992 Depeisito Legal: M. 13.50 1 - 1985

15SN: 0212-1565 NIPO: 25 1-92447-9 Imprime: Neograiir. S. L

(4)

INDICE 1.- INTRODUCCION 2.- METODOLOGIA 3.- ASPECTOS DESCRIPTIVOS 3.1.- El área de estudio 3.1.1.- Características hidrográficas 3.1.2.- Características fisiográficas 3.2.- Las embarcaciones 3.3.- Los artes 3.4.- Las especies 4.- LA FLOTA

i

5.- CAPTURAS

1 5.1.- Capturas por puertos

5.2.- Capturas por especies

6.- CAPTURAS POR UNIDAD DE ESFUERZO (CPUE)

7.- DISTRIBUCION DE FRECUENCIAS DE TALLAS DE LA CAPTURA

7.1.- Coquina

7.2.- Chirla

7.3.- Almeja chocha

8.- ECUACIONES TALLA-PESO

9.- CARTOGRAFIADO Y RENDIMIENTO DE LOS BANCOS NATURALES

10.- DISCUSION

11.- AGRADECIMIENTOS

12.- REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

ANEXO: CARTOGRAFIADO DE LOS BANCOS NATURALES DE LAS PRINCIPALES ESPECIES

(5)

RESUMEN

En el presente trabajo se describen las pesquerías de moluscos bivalvos en la región surmediterránea española, detallándose aspectos sobre las embarcaciones, los artes y las especies objetivo.

Se analiza la evolución de la flota, de los desembarcos y los rendimientos en los Últimos años. Además se incluyen relaciones talla-peso para las principales especies, así como las distribuciones de frecuencias de tallas de las capturas.

El procesamiento de una abundante información sobre las áreas de pesca ha permitido el cartografiado de los principales bancos naturales, así como la obtención de los rendimientos observados en cada uno de ellos.

Finalmente, son discutidas las relaciones de las especies con su medio y las posibles causas que han conducido al actual grado de

explotación de estos recursos.

In this paper we discuss the bivalve mollusc fisheries in the spanish South Mediterranean Region, describing severa1 aspects related to fishing boats, gears as well as target species.

Fleet evolution, catches, and yield in the last few years are analyzed. Furthermore, size-weight relationship and size frequency distribution o£ the catch for the main species are included in the discussion.

Based on a great amount of fishing grounds data, it has been possible to develope a thematic mapping o£ the main natural bivalves banks and its yield.

Finally, relationship between species and submarine environment are analysed, discussing the possible causes involved in the actual exploitation rate of this resources.

(6)

1. INTRODUCCION

La actividad extractiva de moluscos bivalvos con artes de rastros (dragas) u otros utensilios es una actividad pesquera artesanal de larga tradición en la región surmediterránea española, aunque ha sido en los últimos 25 años en los que ha alcanzado un mayor auge, convirtiéndose en una de las principales actividades pesqueras en ciertos puntos del litoral.

La tradición marisquera en la región data de muy antiguo. Sirva de ejemplo que QUIROS ( 1 9 2 3 ) comentaba cómo en los años 2 0

en la provincia de Málaga eran capturadas hasta once especies de bivalvos, así como doce de gasterópodos, de las que algunas eran comercializadas, o que en la provincia de Almería en los años 40

se estimaba en más de doscientas las embarcaciones que temporalmente se dedicaban a la captura de chirla, dando empleo a más de ochocientas personas (GUITIAN, 1948). No es de extrañar, por tanto, que en una zona con tal riqueza de recursos, y en la que además existe una fuerte demanda de los mismos, se haya visto no sólo mantenida sino aumentada tal actividad, habiéndose convertido en parte importante del conjunto de las pesquerías artesanales de la región.

Este significativo desarrollo de las pesquerías de bivalvos se ha visto potenciado por muchos factores.

En primer lugar, la implantación de motores en los sistemas de tracción y propulsión ha permitido alcanzar mayores rendimientos, facilitar la accesibilidad a bancos de bivalvos que antes no eran explotados y aumentar la diversidad de especies capturadas.

Además, la actividad marisquera ha servido para paliar los bajos rendimientos que se dan en ciertas épocas del año con el uso de otros artes tradicionales, permitiendo mejorar la economía del sector artesanal. En muchas ocasiones ha pasado de ser una actividad complementaria al empleo de artes de enmalle y anzuelo a ser la principal, sobre todo por la buena acogida de mercado de los productos extraídos, la cual se ha ido incrementando paralelamente al desarrollo del turismo en la zona.

Cuando hablamos de actividad marisquera hemos considerado exclusivamente la dedicada a la extracción de moluscos bivalvos, aunque esta acepción generalmente suele ser más amplia, incluyendo también a los gasterópodos. No obstante, la importancia relativa de las especies de este último grupo, comparada con la de bivalvos, es mínima, tanto por el volumen de capturas que se obtienen como por el número de especies que se

(7)

comercializan, las cuales prácticamente se restrinaen a dos:

Phyllonotus trunculus L

,

1758) y Bolinus brandarisd(l., 1758).

Además, las técnicas y metodos de pesca usados difieren bastante

de los de bivalvos (CAMIÑAS et al.; 1987).

Todas estas razones nos han llevado a no incluirlas en el presente trabajo, ya que el tratamiento de los datos difiere lo suficiente como para alterar la uniformidad del mismo.

El fin último perseguido con la publicación del presente estudio es aportar nuevos conocimientos sobre unas pesquerías a las que quizás no se les ha prestado la suficiente atención, máxime en un momento en el que una actividad intensa y deficientemente, regulada ha provocado un progresivo empobrecimiento de tan importantes recursos.

La información utilizada para la realización de este trabajo ha sido obtenida de dos fuentes principales:

a) Datos recogidos durante la realización del Proyecto de Colaboración IEO/CEE titulado "Las Pesquerías Locales de la Región Surmediterránea Española (Entre Pta. Europa y Cabo de Gata)", en sus tres partes y durante el período 1986-1990

(CAMIÑAS et al., 1987, 1989 y 1990a).

b) Datos procedentes de las Cofradías de Pescadores.

De la primera fuente se ha obtenido la información necesaria para todos aquellos aspectos que describen la pesquería: artes, embarcaciones y especies. Además, también se han obtenido datos sobre la composición cualitativa y cuantitativa de las capturas, los esfuerzos de pesca y los períodos de actuación y movimientos de la flota, así como los necesarios para los muestreos biológicos y la realización de la cartografía de los recursos.

Las series de capturas, en algunos casos las de esfuerzo, y los listados de flota han sido obtenidos de las Cofradías de Pescadores.

Las descripciones de artes y embarcaciones han sido realizadas

gracias a la ejecución de numerosas encuestas entre los

(8)

caracteres (medibles y no medibles) que definen los artes.

Durante la segunda y tercera parte del proyecto de colaboración anteriormente mencionado, contamos con una red de información y muestreo repartida por la región de estudio que suministró una

abundantísima información.

El método seguido para la obtención de los datos fue la encuesta. Para el buen desarrollo de esta labor es requisito indispensable planificar de forma correcta dicha encuesta, la cual se puede concretar, siguiendo las indicaciones de CADDY b

BAZIGOS (1985), en los siguientes apartados:

a) Arnbito específico: encuestas dirigidas a un mayor conocimiento de las pesquerías artesanales y, más concretamente, de los recursos sobre los que éstas actúan.

b) Base primaria de datos, constituida por la información del primer año de proyecto, relativa a los aspectos descriptivos de las pesquerías.

c) Cobertura geográfica de la encuesta: la Región Surmediterránea española.

d) Jerarquía de las unidades de muestreo (estratificación):

-

Región Surmediterránea española.

-

Areas seleccionadas: divididas en función de su extensión y homogeneidad.

-

Principales puntos de desembarco.

-

Unidades pesqueras (embarcaciones tipo): chalanas, botes y motoras.

-

Artes utilizados: tipos de rastros.

-

Especies capturadas por las unidades pesqueras o de producción.

e) Información: codificada para artes, especies, caladeros y lugares de desembarco.

(9)

-

Formularios referentes a:

Flota: censo, actividad y características generales

(caladeros, artes/barco, épocas de pesca, horarios,

especies objetivo/arte).

Artes: características, caladeros y especies principales. Especies: capturas, tallas y descartes.

Cartografía de las zonas: áreas y caladeros. Listado de embarcaciones: oficiales y propios.

g) Método de recolección de datos, encuestas en los lugares de desembarco de las capturas:

-

Realización de muestreos.

-

Entrevistas personales.

-

Mediciones objetivas.

La cumplimentación de estos apartados constituye la base del marco de muestreo.

La estrategia de muestreo se desarrolló a tres niveles: uno, el de la ejecución de encuestas, otro, el de la realización de

muestreos de campo y, por último, el de muestreos de

laboratorio.

Los muestreos de campo se efectuaron tanto en los propios puntos de desembarco (playas y puertos) como a través de embarques. La

frecuencia de muestreo fue durante los años 1989 y 1990 muy

elevada, obteniéndose un número muy considerable de datos,

aunque en ambos quedó circunscrita a los 7 y 8 primeros meses

del año, respectivamente.

La labor realizada en cada punto de desembarco contemplaba tanto aspectos cualitativos como cuantitativos.

Para los primeros se realizaba una determinación de las especies

capturadas en cada una de las localidades de estudio. Se

diferenciaron las capturas en especies aprovechadas por el pescador, que son las que van a reportar un beneficio económico, y especies descartadas, aquéllas que no sufren el proceso de comercialización.

(10)

En lo que respecta al muestre0 cuantitativo, se tomaron los

pesos de las capturas por especie (comercializadas y

descartadas), se efectuaron muestreos de tallas, considerando el

eje anteroposterior medido al rnm, y se anotaron las

características del rastro utilizado.

Los embarques periódicos tenían como fin la recogida de datos "in situ" para corroborar los aportados por los pescadores y los

obtenidos en tierra, relativos a la localización de los

diferentes caladeros por especies objetivo y tipos de rastros y los referentes a esfuerzo de pesca.

Para los muestreos de laboratorio se efectuaron durante 1990

compras de lotes de ejemplares. El fin perseguido es la obtención de ecuaciones talla-peso, ajustándose las curvas a un

modelo potencial del tipo y = ax

*

exp b.

El cartografiado de caladeros se ha realizado gracias a la información procedente de los formularios empleados en las numerosísimas encuestas realizadas. Esto ha permitido extraer la información fiable y eliminar aquella que parecía dudosa, gracias a la repetición del dato de posicionamiento, por lo que el cartografiado es el resultado de la reiteración de diferentes y numerosas informaciones sobre el mismo punto.

Además, se ha usado información adicional tal como la

sedimentología de los fondos y los rangos batimétricos de actuación de la flota. Como las profundidades máximas a las que

faena la flota son de baja cota, no más de 50 m, y en la región

de estudio la plataforma es muy estrecha, a la hora de plasmar en cartas de reducido tamaño la situación de los bancos nos

encontramos con el problema de que las isobatas entre O y 50 m

aparecían muy juntas, por lo que el solapamiento de los bancos de las diferentes especies era muy grande, quedando en un espacio muy reducido.

No obstante, hemos creído de utilidad el realizarlo de esta

manera, puesto que gráficamente es fácil determinar la

localización de cada banco respecto a puntos de referencia en la línea de costa, ya que se encuentran muy próximos a ella, pudiendo además incluir mayor información.

Con el fin de evitar estos solapamientos y obtener una mejor visión de conjunto hemos proyectado sobre los mapas las isobatas

de una manera artificial. Así, las coordenadas representadas 1

sólo son válidas para la línea de costa y no para tales isobatas ni para la situación de los bancos.

(11)

En cada uno de los capítulos que figuran a continuación se comentan también algunos aspectos metodológicos más concretos de cada caso.

3. ASPECTOS DESCRIPTIVOS

3.1 El área de estudio

El área de estudio se halla delimitada entre Pta. Europa (36O 01' N 05O 20' W ) y el cabo de Gata (36O 42' N 2" 10' W), estando comprendida en su totalidad en el mar de ~lborán (Región surmediterránea española) (fig. 1).

3.1.1 Características hidrográficas

La posición geográfica del mar de Alborán le confiere numerosas

peculiaridades desde el punto de vista hidrológico. La

existencia de un flujo de entrada de agua superficial atlántica

al Mediterráneo occidental y un movimiento de salida hacia el

oeste de agua mediterránea en profundidad hacen que se forme una zona de "mezcla", de espesor variable, intermedia entre ambas capas (CANO, 1978).

Estas masas de agua no sólo sufren desplazamientos horizontales, sino que presentan también otros verticales, lo que, unido a procesos estacionales de evaporación, calentamiento, influencia de los vientos, etc., produce una serie de condiciones que dan al mar de Alborán unas particularidades especiales.

En las capas superiores se forman zonas de convergencia

(anticiclones), donde se acumulan aguas ligeras y zonas de

divergencia (ciclones) que originan afloramientos de aguas

profundas, más densas y ricas en nutrientes (upwellings), que,

al ascender hasta la zona fótica, fertilizan las capas

superficiales.

Se acumula agua atlántica en el centro de dos remolinos anticiclónicos mientras que, cercana a la costa, es notable la influencia mediterránea por la existencia de dos remolinos

ciclónicos que hacen aflorar agua profunda mediterránea

(fig. 2). Estos remolinos ciclónicos, que pueden incrementarse

dependiendo de la época del año, son lugares idóneos para la

existencia de afloramientos (fig. 3) (CANO, 1977, 1978; GIL,

(12)

El agua del Atlántico que penetra a través del estrecho de Gibraltar contiene unos 36 gramos de sales por litro y es considerablemente menos salada que la del Mediterráneo. Durante el verano sufre una fuerte evaporación y un aumento de la temperatura. En invierno el agua se enfría, aumenta de densidad

y se hunde en profundidad, donde adquiere las características del agua mediterránea (temperaturas de 13.5" y salinidad de 38.4 por mil), saliendo por el estrecho de Gibraltar. Esta circulación permite compensar las pérdidas debidas a la intensa evaporación.

El flujo en sentido W (de salida) se extiende por niveles profundos del Atlántico reconociéndose hasta en el g.olfo de Vizcaya. De esta manera, el flujo de salida es muy semejante al de entrada, habiendo una renovación de toda el agua del Mediterráneo en un período aproximado de dos siglos.

A esta circulación general se asocian fenómenos más localizados de reciclado de elementos nutritivos, indispensables para el desarrollo de los organismos vivos que forman parte del plancton.

Con respecto a la masa de agua correspondiente a la franja costera, ésta sufre una evolución marcadamente estacional, condicionada por la distribución de masas de agua y circulación general del mar de Alborán, produciéndose dos períodos sucesivos, uno en invierno de mezcla y otro en verano de estratificación de las capas de agua. (GIL, 1988).

Tanto la temperatura como la salinidad de las aguas superficiales sufren oscilaciones dependiendo fundamentalmente de la mayor o menor insolación y de la existencia de vientos que pueden enfriar las capas superficiales de agua (GIL, 1985, a, b,

c, d).

Por todo lo visto anteriormente parece claro que, pese a encontrarnos en un área de pequeña extensión, existen marcadas variaciones estacionales en la hidrología de la zona, lo que sin duda influye notablemente en la dinámica de las poblaciones que en ella se asientan.

3.1.2 Características fisiográficas

La costa de la zona está formada por las estribaciones de las Cordilleras Béticas que, prolongándose bajo el mar, generan una plataforma continental caracterizada por su poca amplitud (anchura media: 5-10 Km), con fondos rocosos y surcada de

(13)

numerosos cañones submarinos; la cobertera sedimentaria está poco desarrollada, debido fundamentalmente a que el aporte de terrígenos es pobre e irregular por el carácter torrencial de los ríos y ramblas que desembocan en el área.

A lo largo de la plataforma se alterna el predominio de las arenas y los fangos, ocupando las primeras las áreas interna y media de la plataforma, siendo generalmente de calibrajes finos

(REY y MEDIALDEA, 1989). El tramo de plataforma de la provincia de Almería puede considerarse diferente, con una sedimentación de tipo mixto, terrígeno-carbonatada, correspondiente al modelo tropical o de I1clima cálido". Está provista de una débil cobertera de sedimentos groseros (gravas y arenas gruesas), excepto en el golfo de Almería, donde se desarrolla una importante acumulación de fangos (ZAMARREÑO et al., 1983).

3.2 Las embarcaciones

Para la pesc'a de bivalvos se utilizan fundamentalmente 3 tipos de embarcaciones: botes, chalanas y motoras (CAMIÑAS et al., 1987).

Los botes (fig. 4) adquieren diferentes formas aunque todos tienen el casco redondeado (de pantoque curvo) y presentan quilla. La forma de la popa es muy variable, siendo generalmente redondeada, aunque en algunos casos puede ser recta (de espejo). Equipan tanto motores fuera borda como intra borda.

Se construyen generalmente de madera, aunque en el sector más oriental de la provincia de Almería los podemos encontrar construidos de fibra. La eslora oscila entre los 5 y 7 m y tienen entre 2 y 2.5 m de manga. Su TRB oscila entre 1 y 1.5. No tienen cubierta, aunque pueden poseer pequeñas bodegas

(mamparos), situadas tanto a proa como a popa, donde se guardan los utensilios de pesca.

Estas embarcaciones no son las más típicas del litoral, habiéndose agrupado en este tipo a diferentes formas, algunas heredadas de antiguas embarcaciones como el desaparecido bote sardina1 y otras importadas de otros litorales que han sufrido modificaciones locales.

Las chalanas (fig. 5), también denominadas pateras, son las embarcaciones más artesanales de la región, ya que su construcción no presenta grandes dificultades. Se pueden encontrar numerosos puntos en el litoral que actúan a modo de

(14)

pequeños astilleros, pero que no dejan de ser rudimentarias carpinterías donde los propios pescadores construyen sus chalanas. Esto hace que la variedad.de formas existentes sea muy grande y que sean las embarcaciones más frecuentes, estando muy representadbis en la provincia de Málaga (fig. 6).

Son las características principales de las chalanas el presentar un casco de fondo plano (de pantoque recto) y el tener la popa recta (de espejo). No presentan quilla, aunque, a diferencia de las chalanas atlánticas, existe un grueso madero que recorre el eje central y otros dos laterales (carenotes) queprotegen la carena y facilitan las labores de varado de las embarcaciones en las playas.

Como comentamos anteriormente, la variedad de formas es muy grande, así las más pequeñas pueden tener mamparos e incluso una semicubierta corrida que los pescadores denominan corredores. Esto hace que las dimensiones sean muy variables, oscilando entre 4 y 7 m de eslora y entre 1.4 a 2 m de manga. Estos barcos siempre equipan motor fuera borda con potencias que van desde los 3 hasta los 45 CV.

Bajo la denominación de motoras (fig. 7) agrupamos a todas las embarcaciones que presentan un motor interno, cubierta, bodega y

pueden tener una pequeña cabina. Son embarcaciones polivalentes preparadas para múltiples usos entre los que se encuentra el de faenar con los rastros. Así, tanto el "palangrero de Estepona" como el llenmallero de la costa malagueña" citados por ARBEX (1987) en su obra "Pesqueros españoles", responden perfectamente a tipos de motoras que faenan usualmente al marisco, siendo además el tipo de embarcación más utilizado para tal actividad (fig. 8). El casco es redondeado y en muchos casos recuerda al de los arrastreros de la zona. Los motores por lo general son potentes (10-90 CV), ya que necesitan arrastrar los aparejos de pesca.

Su eslora oscila entre los 6 y 8 m y la manga entre los 2 y 3 m. Su TRB es siempre superior a 2. Además son las Únicas embarcaciones artesanales que llevan algún tipo de equipamiento técnico (radios, sondas), aunque generalmente escaso.

Para realizar la faena suelen incorporar a proa un pescante o cornamusa por donde hacen pasar los cabos a los que van unidos por un extremo los rastros, estando el otro fijado a la embarcación.

En el puerto de Roquetas de Mar existe un tipo particular de motoras que difieren de las anteriores por estar construidas

(15)

total o parcialmente en fibra de vidrio, y no en madera como ocurre con las ya descritas, y por tener la popa recta. Tienen

entre 7 y 9 m de eslora y entre 3 y 3.5 m de manga. Equipan

motores con potencias que varían desde los 40 hasta los 90 CV y

algunos medios técnicos de comunicación y navegación. Son

también polivalentes, siendo uno de sus usos temporales el de la captura de bivalvos. Estas embarcaciones constituyen la flota artesanal más moderna del litoral surmediterráneo.

3 . 3 L o s artes

El uso de diversos instrumentos de pesca para la captura de bivalvos data de antaño. Los rastros que se usan hoy en día son de hecho herederos de aquellos otros utilizados antiguamente, aunque las formas actuales de pesca han hecho que adquieran ciertas peculiaridades para adaptarlos a las embarcaciones y materiales con los que se faena.

De hecho el faenar con rastros desde embarcaciones es una práctica relativamente reciente. SAÑEZ REGUART (1791) incluye

en el término I1rastroV1 todo tipo de instrumento que remueva el

terreno, destacando la utilidad para capturar mariscos. La

mayoría de los instrumentos descritos no se usan dentro del

agua, sino sobre la arena de la playa aprovechando las

bajamares. Sólo un rastro muy parecido a los actuales era usado dentro del agua y sólo en un caso desde embarcaciones (el angazo para ostras).

RODRIGUEZ SANTAMARIA (1923) ya describe rastros parecidos a los

actuales, que denomina almejeros y coquineros, así como

embarcaciones con instrumentos que sirven para arrastrar las artes y que son el verdadero punto de partida de las formas actuales de pesca.

Los rastros actualmente utilizados (CAMIÑAS et al., 1987) constan de un armazón de hierro formado por un arco y una plancha metálica, el peine, que soporta los dientes, en número y longitud variables. De este semicírculo parten, por un lado, un pie de gallo formado por 3 barras de hierro que rematan en una argolla donde va el cabo y, por el otro, un saco o bolsa de red donde se acumula la captura (fig. 9).

Según la modalidad de arrastre usada podemos diferenciar dos tipos de rastros:

1) Rastros de mano: como su nombre indica, en este caso la fuerza de tracción o arrastre no es mecánica, usándolo un

(16)

mariscador a pie a bajas cotas de profundidad. Estos rastros no llevan pie de gallo, estando fijados al armazón un largo mango de madera y una correa que va atada a la cintura del hombre para facilitar la kracción. El arrastre lo realiza el pescador caminando hacia atrás dentro del agua. Esta modalidad era la más usada antiguamente (RODRIGUEZ SANTAMARIA, 1923), estando en la actualidad totalmente en desuso, aunque aún pueden observarse en algunos puntos del litoral malacitano a algunos pescadores practicándola.

Al tener que faenar a muy bajas cotas de profundidad, la captura consiste en casi el 100% de una Única especie: la coquina

(Donax trunculus).

2) Rastros desde embarcación: dentro de este apartado podemos diferenciar dos tipos diferentes:

a) Rastros de molinete: esta modalidad de rastro es la que ha dado lugar a las formas actuales. Se largan entre 2 y 3 rastros por embarcación, generalmente una chalana, que se recogen mediante un artilugio de madera, denominado molinete y situado en la proa de la embarcación, que actúa a modo de torno y que se hace girar mediante el esfuerzo del pescador con la ayuda de sus manos y piernas.

Esta modalidad, al igual que ocurría con la anterior, prácticamente ha desaparecido, siendo su presencia en las costas de la región surmediterránea casi anecdótica.

b) Rastros mecanizados: dentro de esta denominación se incluyen todos los rastros cuyo manejo se realiza desde una embarcación con ayuda de un motor, ya sean arrastrados o remolcados como si de redes de arrastre se tratara.

La descripción de cada rastro es la siguiente: I

l

a) Rastros de molinete:

El mecanismo más interesante es el del molinete, con el cual se facilita el arrastre de los artes (fig. 10). Este es un cilindro de madera que se fija a dos argollas ("galápagos") en la embarcación y que está atravesado por unas barras de madera que sirven para mover el cilindro, ya sea con los pies o con las manos. A este cilindro va unido un cabo que se va enrollando progresivamente en él; el otro extremo del cabo va unido al gavilán (ancla muy pesada de dientes muy anchos

(17)

que se hunde profundamente en la arena). La tracción hace

recoger cuerda del gavilán, con lo c ~ a l la embarcación se

aproxima a él y los artes van siendo arrastrados por el fondo durante un período aproximado de 15 minutos.

b) Rastros mecanizados

i) Arrastrados

Estos artes son arrastrados por un mecanismo similar al anterior pero la fuerza de tracción se ejerce con pequeños motores, bien mecánicos o hidráulicos. Dependiendo de la fuerza del motor una embarcación puede arrastrar de 2 a 6 rastros de un mismo tipo.

Existen tres tipos de artes arrastrados que presentan

pequeñas diferencias entre ellos y que persiguen diferentes especies objetivo (fig. 9).

Estos tres tipos son: los dedicados a la pesca de navaja (Ensis spp.), los dedicados a la concha fina (Callista chione), a la almeja chocha o rubia (Venerupis rhomboides) y al almejón (Venus verrucosa) y los dedicados a la pesca de chirla (Chamelea qallina) y coquina (Donax trunculus).

De ellos, los de navaja sólo se han utilizado esporádicamente y actualmente no se encuentran.

Dentro de esta modalidad existen otros rastros muy diferentes a los anteriores y cuyo uso está limitado a la provincia de Almería, donde se utilizan para pescar chirlas y coquinas. Son los denominados " j aulas".

Están formados por una estructura de hierro de forma

ortoédrica más ancha por la boca que por el saco final y están rodeadas por una malla metálica de 11 mm de lado. También poseen un peine con dientes. Tienen dos argollas, a ambos lados de la boca, donde se enganchan los cabos que van al torno que los arrastra (fig. 11).

ii) Remolcados

Estos rastros, a diferencia de los anteriores, no son arrastrados mecánica o manualmente sino que son remolcados

(18)

igual que una red de arrastre. Se usan para capturar la

peregrina o vieira (Pecten maximus).

!

l

Los rastros de peregrina difieren un poco de la estructura general de los anteriores puesto que son mucho más anchos y altos y el marco donde la red va enganchada es cuadrado y no redondo. Muchos de estos rastros no llevan dientes puesto que la especie objetivo no se entierra profundamente sino que se mantiene sobre el fondo o a poca distancia debajo d e . él

(fig. 12).

En este caso, una embarcación sólo remolca un rastro de este tipo en una operación de pesca.

En la siguiente tabla aparecen, en centímetros, las medidas más usuales de las diferentes partes de la estructura de cada uno de los rastros descritos.

- - - - - -- -- - -- -- -

R-1 R-2 R-3 R-4 Jaulas

Altura de la boca 54 55-80 37-50 60-70 27-42

Anchura de la boca 64 75-95 33-80 190-320 79-81

Anchura del peine 5 4.5-8 4-7 8-12 9-10

Número de dientes 11 16-23 15-25 31-44 35-50

Longitud del diente 30-34 16-40 5-12 8-9 10

Anchura del diente 1.5-3 1.3-2.5 1-1.2

-

Tabla 1.- Medidas de la estructura de los diferentes rastros:

R-1: navaja; R-2: concha fina, chocha y almejón;

R-3: chirla y coquina y R-4: vieira.

3.4 Las especies

Son muchas las especies de bivalvos que se encuentran en la región surmediterránea; de ellas, una gran parte tienen o han tenido gran interés comercial.

La flota artesanal del sector captura de modo habitual hasta 15

(19)

comercializadas. Estas son: Acanthocardia tuberculata (Linnaeus, 1758), Callista chione (L., 1758), Chamelea qallina

(L.

,

1758), Donax trunculus (L., 17581, Pecten maximus (L.,

1758), Venerupis rhomboides (Pennant, 1777) y Venus verrucosa

(L., 1758) (CAMIÑAS et al., 1989 y 1990 b)

Además de las especies reseñadas, otras dos han sido

esporádicamente explotadas durante el último decenio: Ostrea

edulis (L., 1758) y Ensis siliqua (L., 1758).

Los nombres vernáculos dados a estas especies pueden variar de unos lugares a otros, lo que, en ocasiones, aumenta la confusión sobre el número de especies explotadas y la producción real de

cada una de ellas. En la tabla 11 están relacionadas las

especies así como el nombre adoptado en los principales puntos de desembarco de la región.

No todas las especies han sido o son comercializadas con la misma intensidad, dependiendo ésta de muchos factores que

analizaremos más adelante. Según CAMIÑAS et al. (1990 a),

atendiendo a criterios que relacionan la importancia económica y el volumen de capturas desembarcadas, son cuatro las especies

principales en la región: C. qallina, C. chione, V.

rhomboides y D. trunculus, ya que por sí solas constituyero~ durante el período analizado, más del 38% de las capturas totales para toda la flota artesanal (incluyendo peces y cefalópodos) y más del 90% de la captura total de bivalvos.

Otra especie, A. tuberculata,. que ha sido intensamente

explotada hasta el año 1989, ha dejado de capturarse debido a la aparición, en los primeros meses de ese año, de una "marea roja" que mantuvo en suspenso la captura de bivalvos hasta el mes de abril, permaneciendo la prohibición de la captura de corrucos hasta la actualidad.

Una especie muy importante para el sector occidental de la

región fue la vieira (P. maximus). No obstante, una

explotación abusiva sobre los bancos de esta especie hizo que prácticamente se extinguieran a partir de 1987, siendo una modalidad de pesca prácticamente inexistente en la actualidad,

realizándose sólo capturas esporádicas por embarcaciones

dedicadas a otras especies.

Por último, tanto el ostión como la navaja han sido sólo explotadas durante un período de tiempo muy limitado y por una parte muy concreta de la flota. En el caso del ostión, la mala calidad de las capturas hizo que los pescadores desestimaran su

(20)

el volumen de capturas no fue demasiado importante.

Especie Nombres vernáculos

Acanthocardia tuberculata: corruco o curruco (toda la región).

Callista chione: concha fina (toda la región);

cebollera (La Línea de la Concepción).

Chamelea qallina: chirla (toda la región); almeja (Málaga);

almeja fina (Motril y Almuñécar).

Donax trunculus: coquina (toda la región).

Ensis siliqua minor (Chenu, 1843): navaja (La ~ í n e a de la Concepción y Estepona).

Ostrea edulis: ostión (Fuengirola).

Pecten maximus: peregrina, pelegrina o vieira (toda la región).

Venerupis rhomboides: almeja chocha (toda la región); almeja (Estepona).

Venus verrucosa: almejón (La Línea de la concepción, Estepona y Marbella);

bolo (Fuengirola).

Tabla 11.- Nombres vernáculos dados a las especies explotadas en diferentes localidades de la'región (subrayados los utilizados en el texto).

Como integrante típico de las pesquerías artesanales, la flota marisquera ha sufrido numerosos cambios en los Últimos años, tanto en lo referente al número de embarcaciones como a las características técnicas de éstas.

Uno de los puertos más importantes, Estepona, puede servir de ejemplo para ver cual ha sido la evolución en los últimos años de la flota y sus principales características. En la figura 13

(21)

está representada la evolución del número de barcos, de la potencia media (HP, expresada en caballos de vapor) y del tonelaje de registro bruto medio (TRB), para el período 1979-1989, en este puerto.

Como podemos observar, el número de embarcaciones aumenta progresivamente hasta 1987, año en el que alcanza su máximo para descender a continuación. El comportamiento del TRB medio y de

la potencia media es similar con un ligero descenso entre los años 1980 y 1985, precisamente en los que el aumento del número de barcos empieza a hacerse más patente. Este hecho queda justificado plenamente por la incorporación a una pesquería en expansión de unidades más pequeñas que tradicionalmente eran usadas para otros tipos de pesca. Posteriormente, cuando los rendimientos comienzan a descender, estas embarcaciones bien dejan de pescar o bien vuelven a sus ocupaciones anteriores, como lo demuestra el hecho de que los valores de TRB medio y potencia media aumenten progresivamente.

Para el conjunto de puertos y puntos de varado la evolución en el número de barcos y de la potencia media, para el período 1987-89, se corresponde perfectamente con lo observado en el puerto de Estepona. No ocurre así con el TRB medio, que es claramente descendente, lo que sin duda muestra el abandono progresivo de las embarcaciones mayores de las operaciones de marisqueo (fig. 14). Parece lógico que sean los barcos de mayor tonelaje los que hayan cambiado de actividad, debido a su mayor coste de mantenimiento y la mayor versatilidad para obtener mejores rentabilidades dedicándose temporalmente a otro tipo de pesquería, en un momento en el que los rendimientos obtenidos empiezan a mostrar loi primeros síntomas de la crisis actual.

Comparativamente, las flotas de los distintos lugares de desembarco, aunque muy diferentes en el número de efectivos, muestran características técnicas bastante homogéneas, excepto la que tiene su base en el puerto de Roquetas que, como se comentó en el apartado 3.2, es netamente diferente, y la flota de Estepona, que posee también valores medios ligeramente superiores a la del resto (tabla 111).

(22)

FLOTA MARISQUERA. 1 9 8 9 LA LINEA ESTEPONA MARBELLA FUENGIROLA MALAGA CALETA ROQUETAS ADRA TRBt 1 8 7 . 9 2 1 9 6 . 4 7 1 8 . 7 2 88.74 52.50 68.15 85.85 28.30 - HPt 1236.06 2268.55 208 1.479 7 1 4 . 5 0 767.39 8 7 0 . 9 1 284.3 TRBm 2.32 3.33 2.34 2 . 6 1 2.10 2.35 5.05 2.83 - - HPm 1 5 . 2 6 38.45 2 6 43.50 28.58 26.46 51.23 28.43 t = Total m = Medio N = Número de embarcaciones

TRB = Tonelaje de registro bruto

HP = Caballos de vapor

Tabla 111.- Valores totales y medios del tonelaje de

registro bruto y las potencias instaladas en las embarcaciones que conforman la flota de rastro de la Región Surmediterránea.

5 . CAPTURAS

La repartición de las capturas por la región no es ni mucho

menos uniforme. Un análisis somero de los datos arroja como

primera conclusión que existen dos zonas netamente

diferenciadas, tanto por los valores de las descargas efectuadas

como por la diversidad de especies que componen esos

desembarcas.

De ese modo podemos dividir el área en dos sectores: uno

occidental, desde Pta. Europa hasta Caleta de Vélez, y otro oriental, desde este último punto hasta el cabo de Gata.

(23)

El sector occidental es indudablemente el de mayor riqueza tanto en número de especies como en volumen de capturas. En el sector oriental la pesquería ha estado tradicionalmente dedicada de modo casi exclusivo a una sola especie, la chirla, de la que se encuentran bancos muy productivos.

Tampoco todos los puertos, o puntos de desembarco, tienen la misma importancia dentro de cada sector. Al ser la pesquería de

bivalvos una modalidad de pesca artesanal conlleva que,

generalmente, las áreas de pesca sean próximas a los puertos base de las embarcaciones, debido a la limitada capacidad de desplazamiento de éstas, por lo que un análisis de las descargas efectuadas en estos puntos es indicativo de la capacidad productiva de los bancos de las zonas limítrofes y su evolución en el tiempo.

5.1 Capturas por puertos

LA LINEA DE LA CONCEPCION

A pesar de no contar con puerto pesquero, La Línea es uno de los puntos más importantes del litoral para la pesca de bivalvos, como lo indican su numerosa flota marisquera y el alto valor de las capturas, que en el caso del corruco y la concha fina son

las más altas de la región. Alcanzan también descargas

importantes las otras especies que se capturan en la zona: coquina, chirla, chocha y almejón.

La evolución reciente de la producción, así como su composición por especies, puede verse en la figura 15, en la que se comparan los decembarcos globales en dos periodos de tiempo diferentes:

1981-83 y 1987-90. La producción parece aumentar de forma

progresiva en el tiempo desde los inicios de los 80 hasta 1988

(pese a la falta de datos en el período 1984-1986). Es de

destacar el alto porcentaje que representan las capturas de corruco, que hasta 1988 suponen más del 50% de la captura global.

En los dos Últimos años hay un descenso alarmante de las

capturas. En primer lugar hay que comentar que en 1989 se

producen dos fenómenos que afectan de modo drástico a la pesquería de bivalvos, sobre todo en la zona occidental del

área. Por un lado, tanto durante los primeros meses del año

como en los últimos, se produjeron violentísimos temporales que azotaron la región impidiendo las faenas normales de pesca de la

flota. Por otra parte, en febrero de ese año, se detecta la

presencia de una "marea roja", concretamente de la especie Gymnodinium catenatum, que condujo a las autoridades autonómicas

(24)

de la Junta de Andalucía al cierre de los caladeros de las

provincias de Cádiz (Mediterráneo) y Málaga entre los meses de

febrero y abril (ambos inclusive), con la imposibilidad de

capturar ninguna especie. Esta prohibición se ha mantenido

firme para la captura de corruco desde la fecha anterior hasta la actualidad.

Por lo tanto, el descenso observado en el total capturado durante 1989 es fácilmente explicable, tónica que además se

repetirá para el resto de los puertos. Durante 1990 la

producción se recupera algo aunque, como puede observarse en la gráfica, no llega a alcanzar los valores de 1988.

Además, la composición específica de las capturas arroja otros datos interesantes. La proporción de especies capturadas varía notablemente durante el período analizado, pasando de ser una pesquería multiespecífica, a principios de los 80, a ser en 1990

casi mono-específica y dedicada a la concha fina.

Parece evidente, viendo la evolución de la composición

específica de la captura, que los bancos de las otras especies más interesantes (coquina, chirla y chocha) se van agotando progresivamente, lo que sin duda explica el descenso observado en las capturas.

ESTEPONA

Este puerto, junto al anterior, forman el núcleo más importante de toda la región surmediterránea. Su importante flota explota, o ha explotado, bancos de casi todas las especies comerciales, cubriendo un amplio área de pesca faenando en bancos explotados también por las flotas de puntos limítrofes (Marbella, La

Línea). La serie histórica de capturas (1978-1990) que se

muestra en la figura 16 es la más larga que ha podido ser recuperada para el conjunto de puertos de la región. Por estas razones el análisis de los datos de Estepona es de gran interés ya que son significativos de la evolución reciente de las pesquerías de bivalvos para el área occidental.

Como se puede observar, la serie no muestra ninguna tendencia clara al aumento o al descenso de la producción global, incluso no considerando las capturas de corruco, sino que muestra numerosos altibajos. Es interesante destacar que los descensos en las capturas de corruco no parecen hacer aumentar las capturas del resto de las especies, como podría esperarse por un

aumento del esfuerzo dirigido a ellas. Esta situación se

acentúa más si tenemos en cuenta que el volumen desembarcado de corruco responde más a razones de mercado que a una situación

(25)

real del estado de explotación de los bancos.

Los años de máxima producción, 1983, 1986 y 1987 se deben fundamentalmente a aumentos en las capturas de corruco. No obstante, la composición específica del resto de las capturas no es, ni mucho menos, parecida. Así, en el año 1983 sólo eran explotadas tres especies (chocha, corruco y vieira). En 1986 fueron seis las especies sobre las que se basó la producción total, las tres anteriores más chirla, concha fina y almejón, aunque el grueso de las capturas correspondió a la chocha y el corruco. Durante 1987 también fueron seis las especies desembarcadas, pero excluyendo de la relación anterior la concha fina e incluyendo la coquina, y siendo también las especies más exploradas las mismas que durante 1986.

Resumiendo, si bien los desembarcos de especies de bivalvos (excepto el corruco) fluctúan entre las 100 y 200 tl

,

la composición de estas capturas ha variado notablemente a lo largo de estos últimos años, pasando de ser una pesquería dedicada a dos especies en 1978 hasta siete en 1988.

Esta situación parece responder, evidentemente, a un intento de mantener la producción total y, por lo tanto, el beneficio a un cierto nivel. Parece claro que el progresivo empobrecimiento de los bancos de algunas especies hace dirigir el esfuerzo de pesca hacia otros, ya que un aumento de la diversidad de especies en la captura se correlaciona con una cierta disminución de la producción global (siempre excluyendo el corruco), existiendo sustituciones en el tiempo de unas especies objetivo por otras. Baste como dato el que en los años 1979 y 1984, que fueron los dos únicos en los que la producción del resto de especies superó las 200 t

,

más del 80% de las capturas correspondieron a una sóla especie, la almeja chocha, y el 20% restante a concha fina y vieira, mientras que en 1989, con unas descargas sensiblemente inferiores, el 50% de la producción corresponde a concha fina y el 50% restante a cinco especies diferentes.

MARBELLA

El puerto de Marbella no es demasiado importante en el contexto general del sector occidental, puesto que cuenta con una pequeña flota dedicada al marisqueo. Sin embargo, las capturas que se registran son mayores que las que podrían esperarse. Esto es debido a que embarcaciones con base en el vecino puerto de Estepona desembarcan ocasionalmente en él.

La evolución de las capturas (fig. 17) sigue la misma tendencia al descenso que la observada para el anterior.

(26)

La composición específica de la captura, durante el período analizado (1985-1990, sin datos en 1986), muestra también la misma tendencia, es decir, un aumento de la presencia de concha fina y una disminución progresiva en las descargas de almeja chocha. Además, la chirla, que durante 1985 supuso el 25% de la captura, deja de capturarse a partir de 1987.

FUENGIROLA

Por su flota y el volumen de descargas registrado, Fuengirola es el tercer puerto en importancia del sector occidental.

El descenso progresivo de las capturas, excepto del corruco, desde el año 1985 (fig. 18) es el más acusado de todos los puertos vistos hasta ahora, lo que ha sumido al sector en una profunda crisis que actualmente tiene prácticamente paralizada a

la flota y con un futuro bastante incierto.

La variación en la composición de las capturas es también la más

acusada. Así, puede observarse como la pesquería de vieira

constituía a mediados de los 80 la actividad principal del

puerto. Los bancos de esta especie fueron intensamente

explotados, desapareciendo de modo significativo de las capturas a partir de 1988. Un caso similar ocurrió con otro recurso importante, el almejón, que también deja de capturarse en ese

mismo año. A partir de este año comenzó la crisis de este

sector, puesto que, aunque la ausencia de vieira trató de suplirse con la explotación de los bancos de otras especies (principalmente chocha, corruco y concha fina), las capturas no

fueron óptimas. La crisis se agudizó a partir de 1989 con la

prohibición de la captura de corruco por las razones ya expuestas, no llegando en la actualidad las capturas a superar

ni siquiera las 75 t

,

cuando en su mejor época fueron de casi

700 t

.

MALAGA

El puerto de Málaga posee una pequeña flota dedicada a la pesca de marisco y que, además, alterna frecuentemente esta actividad con otro tipo de pescas artesanales (enmalles y anzuelos). Las capturas son poco relevantes y la mayoría de ellas se deben a embarcaciones que tienen sus lugares de varado en el puerto de Benalmádena o en el vecino pueblo de Benajarafe.

Los datos que han podido ser recolectados sólo corresponden al

período 1988-1990 (fig. 19). La evolución de las capturas

(27)

de las mismas responde también a las mismas pautas observadas: práctica desaparición de la chirla y la chocha y sostenimiento de la pesquería debido fundamentalmente a la concha fina.

La distribución de los bancos de chocha parecen tener su límite

oriental en este punto, ya que las capturas descienden

rápidamente hacia Caleta de Vélez, no registrándose en el resto de la región.

CALETA DE VELEZ

Cuenta con una importante flota, absorbiendo además generalmente los desembarcos de la flota que tiene su varadero en las playas

de Benajarafe. Tradicionalmente la flota de este puerto ha

estado dedicada a la captura de coquina y chirla, aunque los rendimientos en los dos últimos años (fig. 20) han sido muy pobres, constituyendo, de nuevo, el mayor porcentaje de la captura la concha fina. Este hecho tiene, al igual que ocurría con Fuengirola, sumida a la flota en una profunda crisis de difícil solución.

Esta población no posee puerto pesquero aunque sí una destacada flota artesanal de la que parte se ha dedicado temporalmente al

marisqueo. Actualmente esta actividad ha desaparecido debido,

probablemente, a la relativa pobreza y estabilidad de los bancos que explotaba.

Las capturas descendieron rápidamente desde el año 1987 al 1989, no registrándose actualmente ninguna actividad (fig. 21).

Este punto parece ser el límite oriental de la distribución de los bancos de corruco.

ADRA

Este importante puerto pesquero registra una escasa actividad marisquera, como indican los bajos valores de desembarcos

(fig. 22). Fundamentalmente es la chirla la especie objetivo y

sólo merece la pena destacar la aparición durante 1990 de capturas de concha fina, especie que no había sido explotada hasta ese momento.

(28)

ROQUETAS DE MAR

Este puerto es quizás uno de los más claros exponentes de lo que es la actual pesca artesanal en la región surmediterránea. Cuenta con una importante y moderna flota que, por sus peculiares características, se diferencia de forma notable de la del resto de la región. Las embarcaciones son polivalentes, alternando el uso de artes de enmalle y anzuelo con el marisqueo. También las artes utilizadas (jaulas) son completamente diferentes de las del resto de los puertos analizados, asemejándose más a las usadas en las regiones levantina y tramontana.

La especie objetivo de los mariscadores es, sin lugar a dudas, la chirla, siendo la especie que ha sido explotada de forma tradicional. Las capturas, al contrario de lo visto hasta ahora, han aumentado espectacularmente durante el último bienio (fig. 23). Esto ha sido debido en primer lugar a la intensa explotación de un productivo banco de chirlas situado en las inmediaciones del puerto deportivo de Almerimar. Este banco no era tradicionalmente explotado, ya que se encuentra algo alejado del puerto pesquero de Roquetas, centrándose las operaciones de pesca en los bancos cercanos a la población de Aguadulce. La construcción del nuevo puerto deportivo de Almerimar ha permitido que muchas pequeñas embarcaciones lo hayan convertido en punto fijo de atraque.

Otro factor que ha hecho incrementar el volumen de capturas es la explotación a partir de 1990 de bancos de concha fina. al igual que ocurría en Adra, este recurso no había sido explotado con anterioridad, registrándose además durante ese año los índices de captura media más altos de la región (CAMIÑAS et al.,

1990).

Probablemente la intensificación del esfuerzo en esta zona pueda responder también a los bajos desembarcos realizados en el sector occidental de un recurso tan apreciado en el mercado como es la chirla.

ALMERI A

A pesar de no contar con apenas una flota marisquera, los datos registrados por el FROM de los desembarcos de chirla en Almería muestran un incremento progresivo en los últimos años (fig. 24).

No obstante, estos desembarcos no responden evidentemente a la flota local, ya que su actividad actual es muy pequeña y se limita a pocas embarcaciones que, además, descargan y venden sus capturas en varaderos de la provincia (El Alquian y cabo de

(29)

Gata) y no en el propio puerto, no llegando a suponer ni siquiera un 3% del total desembarcado en la región (CAMIÑAS et al., 1990).

Así, los valores de captura que quedan registrados para el puerto de Almería son debidos a descargas efectuadas de chirla procedente de bancos foráneos (principalmente de Levante e

Italia) y que se comercializan en segunda venta. Estas razones

nos hacen desestimar estos datos, puesto que no responden a la situación del sector en la región de estudio, por lo que no los consideraremos de aquí en adelante.

En conjunto, el primer aspecto destacable de la visión general dada al área es que en el sector más occidental de la región es donde las pesquerías de bivalvos están más desarrolladas y tienen una mayor importancia. Entre los cuatro primeros puertos

analizados, La Línea, Estepona, Marbella y Fuengirola, durante

el período 1987-1989, ambos años inclusives, se registraron el

85% de los desembarcos de bivalvos en la región y sólo el

descenso observado en el año 1990 en estos puertos, y el aumento de los desembarcos de chirla en el puerto de Roquetas de Mar, hacen que en ese año el total de capturas suponga sólo el 70%.

De este modo la evolución de las capturas en el sector occidental muestra en síntesis cual es la tendencia reciente de

estas pesquerías (fig. 25). Así, podemos observar como ha

habido un descenso muy acusado en los desembarcos, producido fundamentalmente por la imposibilidad de extraer corruco, pero que también se hace patente en los valores referentes al resto de especies, que han descendido en un 35% desde el año 1987.

Esta situación explica sobradamente la crisis actual que vive el

sector y que, por las referencias recogidas durante el

transcurso del año 1991, parece ser que aún se está acentuando más.

Un análisis detallado por especies refleja mejor el estado actual de cada recurso así como la evolución que ha seguido durante los últimos años.

5.2 Capturas por especies

Coquina

La coquina es una especie que no presenta unas capturas muy

(30)

venta hace que sea muy apreciada y que un número importante de embarcaciones dedique gran parte del tiempo a su exslotación.

Las capturas de esta especie han descendido de forma importante en el último cuatrienio, aun más de lo observado en el gráfico de la figura 26 si tenemos en cuenta que para el período 1987-88 no poseemos datos de los desembarcos en Caleta de Vélez, que, como se puede comprobar durante el siguiente bienio, suponen alrededor del 50%.

Este descenso se debe fundamentalmente a los bajos valores observados durante los dos últimos años en La Línea, donde parece que el banco se agota rápidamente.

Chirla

La evolución de las capturas de chirla muestra una pauta diferente a la de la casi mayoría de las especies, ya que es claramente al alza. Sin embargo, esta evolución no es uniforme a lo largo de toda la región. Así, la tendencia al incremento de las capturas viene motivada por la intensa explotación que tiene lugar en los últimos años en el área oriental, como ya comentamos al describir el puerto de Roquetas, mientras que en el sector occidental (hasta Caleta de Vélez) podemos ver que la serie de capturas se comporta de forma similar a la del resto de las especies, es decir, a la baja (fig. 27).

La composición de los puertos principales de desembarco muestra claramente esta tendencia, siendo interesante destacar como esta proporción es altamente variable de unos años a otros, sucediendo a años de relativa abundancia otros de producciones muy pequeñas o incluso nulas. Las posibles causas de esta situación serán analizadas más adelante.

Concha fina

Esta especie, junto a la chirla en el sector oriental, es la única que ha incrementado el volumen de sus desembarcos en los últimos años (fig. 28). Constituye, además, el mayor porcentaje actual de capturas para la mayoría de los puertos occidentales, siendo casi el sostén de la pesquería habida cuenta del descenso que han experimentado el resto de las especies. Sin embargo, la intensa explotación a la que esta especie está siendo sometida actualmente puede acarrear una pronta disminución de los rendimientos. Puede servir como ejemplo el descenso que se observa en las capturas de La Línea, después de años de elevada producción, o el caso de Estepona,

(31)

donde era capturada en el período 1979-82 y no vuelve a aparecer de modo significativo en las capturas hasta el año 1988

(fig. 16).

Alme j a chocha

La chocha ha sido, junto a la concha fina, la base de la pesquería en los Últimos años. Para los puertos donde ambas se capturan conjuntamente se puede observar como parece haber una sustitución en el tiempo de la presencia en las capturas de una especie por la otra (figs. 15, 16, 17 y 18), siendo el balance actual totalmente favorable para la concha fina.

En conjunto esta especie presenta, en cuanto al volumen desembarcado, un cuadro claramente descendente, no alcanzando en la actualidad ni siquiera el 258 de lo que se capturaba en 1987 (fig. 29). El descenso en algunos puertos ha sido muy drástico, lo que indica que los bancos están casi agotados (caso de La Línea) o seriamente dañados (caso de Estepona, Marbella o Fuengirola).

El problema de agotamiento de los bancos de esta especie repercute de forma directa en la mayor parte de la flota, que es la dedicada a las especies con distribución batimétrica más profunda y que además se encuentran más enterradas en el sustrato, que son, junto con ésta, la concha fina y el corruco. Si a la prohibición de la pesca del corruco le añadimos los bajos rendimientos que se obtienen para esta especie, que es de gran interés económico, se explica fácilmente la crisis.de este sector pesquero.

Corruco

Como se comentó anteriormente, el corruco es la especie que ha supuesto los más altos rendimientos, así como los mayores val.ores de desembarco, de toda la región.

A pesar de no contar con un elevado precio de primera venta, las grandes capturas y la fuerte demanda de las fábricas conserveras (prácticamente el 100% es destinado a conserva), siempre han hecho interesante esta especie para la pesquería. Por otro lado, esta situación ha convertido al corruco en un recurso alternativo a otras especies objetivo con diferentes épocas de veda, así como una disminución del esfuerzo dirigido a otras especies cuando estas épocas coincidían. Este hecho repercutía en un descanso y mejor mantenimiento de las poblaciones del resto de las especies.

(32)

El análisis de la evolución de las capturas de corruco (fig. 30)

se hace pues difícil, ya que es complicado establecer si un descenso en los niveles de desembarco es producido por la existencia de una menor densidad de individuos o simplemente responde a cuestiones de mercado.

Puede observarse como no parecen existir tendencias claras de aumento o descenso de las capturas, a lo largo del tiempo, si analizamos la serie por puertos más larga que poseemos, que es la de Estepona (fig. 16).

No obstante, en el momento de producirse la prohibición de la captura y comercialización de esta especie (1989) no parece que los bancos puedan seguir manteniendo el mismo ritmo de intensa explotación. Los datos procedentes de La Línea y Estepona, que son los puertos con mayores descargas, refuerzan este comentario. Así, en La Línea (fig. 15) parece haber un aumento progresivo desde el año 1981 hasta 1987, con un .pronunciado descenso en 1988, y en Estepona (fig. 16), después de sucesivos aumentos y descensos desde 1978, se produce un fuerte incremento en 1986 y 1987 y un notable descenso también en 1988. En Fuengirola (fig. 18), con descargas significativamente menores,

la tendencia es la misma.

En resumen, parece que en el momento de producirse la prohibición los bancos empezaban a estar también seriamente dañados, como parece indicar el fuerte descenso en las capturas que se registra en 1988. No obstante, este dato debería ser corroborado por un análisis más profundo de la evolución de los índices de captura por unidad de esfuerzo, datos que, lamentablemente, no han podido ser obtenidos.

Almej Ón

El almejón o bolo es un recurso que comienza a ser explotado en el sector occidental de modo significativo a partir de 1985. La captura desde ese año, después de sufrir un ligero aumento, ha descendido de modo progresivo y en la actualidad el volumen desembarcado es muy pequeño (fig. 31).

La presencia de esta especie en la zona no es tan abundante como la de otras. Los bancos parecen agotarse rápidamente, probablemente debido a una explotación demasiado intensiva. Así, tanto en Fuengirola como en Estepona, los ciclos de producción son similares, alcanzándose muy pronto, después del inicio de la explotación, el máximo de capturas, para descender a continuación con la misma rapidez el nivel de las mismas.

(33)

Vieira

La vieira o peregrina ha sido una especie muy apreciada por los

mariscadores. Su pesquería comenzó a finales de la década de

los 70, teniendo su máximo entre los años 1983 y 1985 en los que fue tan intensamente explotada que a partir de ese momento el banco entró en declive y no se ha recuperado. Es interesante reseñar que esta modalidad tuvo su inicio en Estepona y

posteriormente en Fuengirola. El abandono de la actividad

ocurrió también en ese mismo orden y las capturas actuales corresponden casi en el 100% a desembarcos en el puerto de Estepona, por lo que podría pensarse que el Sanco antiguamente explotado se estuviera recuperando.

En la actualidad las capturas alcanzan bajos valores y

generalmente se trata de pescas ocasionales, ya que la pesquería como tal desapareció prácticamente a partir de 1988 (fig. 32).

6. CAPTüRAS POR UNIDAD DE ESFUERZO (CPUE)

El estudio del seguimiento de los desembarcos a lo largo del tiempo puede, en numerosas ocasiones, conducir a conclusiones

erróneas. Efectivamente, una especie puede ser menos capturada

no sólo debido a su menor abundancia en los caladeros sino también por otras muchas razones, entre las que se incluyen principalmente las de mercado o las de adquirir un interés secundario frente a otras que, temporalmente, arrojan mejores

rendimientos. Por ello el volumen de capturas no es un reflejo

de la abundancia si no tenemos en cuenta el esfuerzo necesario para conseguirlo.

La evolución reciente de la captura por unidad de esfuerzo (CPUE) sólo ha podido obtenerse para el puerto de Fuengirola,

habiendo considerado como unidad de esfuerzo el día de

pesca/barco/sp. Por tanto, el análisis correspondiente sólo es

una visión muy parcial de la evolución de la abundancia. No

obstante, creemos de utilidad desarrollar este aspecto

basándonos en las siguientes razones:

-

Las características técnicas de la flota de Fuengirola

responden perfectamente al tipo general de la flota del sector occidental.

-

Es una flota muy diversificada en cuanto al número de especies

(34)

-

Explota bancos sobre los que también actúan las flotas de los puertos colindantes.

-

La evolución reciente de los desembarcoc muestra las mismas

pautas que las del resto de puertos del sector occidental.

Por tanto, este puerto puede servir como ejemplo de la situación general en el sector occidental, que, como ya se comentó, es uno de los más importantes en cuanto a flota, capturas y especies explotadas.

Realmente este análisis de la CPUE no puede considerarse trasladable al resto de puertos en función de sus valores absolutos, pero sí que 9uede reflejar globalmente las tendencias de las abundancias en el sector occidental.

Una primera aproximación a la evolución de las capturas por especie muestra que éstas tienen una tendencia general a la baja, drástica en el caso de lavieira o la chirla, que dejan de capturarse durante el año 1990, o muy acusada, caso del almejón

(fig. 33).

El resto de especies muestra una evolución con sucesivos altibajos y con una ligera tendencia hacia valores menores

(fig 34). El volumen máximo desembarcado para cada especie es

muy variable, alcanzando los valores más elevados el corruco y los más menores la coquina. Naturalmente las fluctuaciones que se observan en cada uno de los casos serán más o menos importantes dependiendo de esos valores.

Globalmente vemos que la relación entre el esfuerzo dedicado a

capturar cada especie y el volumen que proporcionalmente

representa de la captura global es también muy variable. En la figura 35 podemos observar como esta relación es claramente negativa para especies como la chirla y la coquina, en las que es utilizado un esfuerzo muy grande para obtener un volumen de pesca muy pequeño, o de signo contrario para el corruco y la chocha, especies en las que la relación entre tales proporciones se decanta favorablemente hacia la captura.

En la misma figura es también posible describir el esquema de

explotación. Este esquema es claramente diferente antes y

después de la prohibición de la captura de corruco.

El primer período muestra una sustitución clara de las especies' objetivo, motivada en gran parte por las diferentes épocas de

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veda. Parece claro que la actuación temporal de la mayoría de la flota sobre una determinada especie permitía el descanso de los bancos del resto de bivalvos, actuando el corruco como especie catalizadora de esta situación, siendo el complemento ideal a la veda de otras especies.

En el segundo período el esfuerzo es dirigido de modo continuado a todas las especies, pero los rendimientos obtenidos son muy variables, desapareciendo de las capturas la chirla, que no se captura significativamente durante 1990, y siendo meramente testimonial el porcentaje de otras como el almejón, la vieira o la coquina frente a los volúmenes de concha fina y chocha. Esta situación no se corresponde de la misma manera en,el esfuerzo, en el que la proporción por especie está mucho más repartida.

La visión global de la evolución de la captura y el esfuerzo

termina de explicar esta situación (fig. 3 6 ) . El nivel de

capturas sólo aumenta de modo significativo cuando el corruco es capturado, aumentando también de modo significativo el esfuerzo. Después de la prohibición, gran parte del esfuerzo dirigido hacia el corruco es redireccionado hacia el resto de las especies, pero los resultados, a nivel de capturas, no son los esperados sino que éstas se mantienen en valores similares a los del período anterior. El mantenimiento de esta situación se hace insostenible pasados unos meses, por lo que los niveles de esfuerzo decaen rápidamente, acusándose más en aquellos períodos en los que el corruco era anteriormente capturado.

El conjunto de capturas del resto de las especies se mantiene a niveles similares a lo largo del período analizado, pero, como ya hemos visto, la composición específica de la misma varía mucho.

La CPUE para cada una de las especies refleja bien el aspecto general descrito anteriormente.

Para el corruco la serie de datos es muy pequeña como para

aventurar ninguna conclusión (fig. 3 7 ) . Los rendimientos son

muy altos incluso a altos niveles de esfuerzo, aunque parece que estos no pueden mantenerse de forma continuada durante mucho tiempo, ya que la CPUE experimenta una rápida bajada.

El caso de la vieira es similzr (fig. 3 8 ) . Parece también muy

sensible al mantenimiento continuado del esfuerzo, alcanzando la

CPUE valores altos sólo al inicio de cada período de

explotación, y con valores de esfuerzo muy pequeños, bajando

Referencias

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