Colisión de aves contra ventanas en Costa Rica: conociendo el problema a partir de datos de museos, ciencia ciudadana y el aporte de biólogos

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Texto completo

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Rose Marie Menacho-Odio

Programa de Manejo en Recursos Naturales.

Universidad Estatal a Distancia y Asociación Ornitológica de Costa Rica, Costa Rica Rmenacho@uned.ac.cr

Resumen

El presente estudio consistió en el registro de especies de aves que han presentado colisiones contra ventanas o puertas de vidrio en Costa Rica. Los datos se obtuvieron a partir de una revisión de especímenes del Museo Nacional de Costa Rica y del Museo de Zoología de la Universidad de Costa Rica, además, datos de colectas realizadas por biólogos y de información enviada por científicos ciudadanos del grupo de redes sociales de la Asociación Ornitológica de Costa Rica. Como resultado se compiló un listado de 131 especies de aves que han presentado colisiones contra ventanas en Costa Rica. Entre ellas se encuentran aves con poblaciones reducidas como el pájaro campana

Procnias tricarunculatus (n=4) y el loro cabecipardo Pyrilia haematoti. También se encontró que individuos de especies con poblaciones decrecientes como la de los jilgueros Myadestes melanops

y el quetzal Pharomachrus mocinno (n=1) han presentado colisiones contra ventanas. Entre las 74 especies residentes encontradas, se hallaron especies típicas de bosques tropicales, como el jacamar, tucanes, carpinteros y trepatroncos. Algunas de las familias con mayor número de especies que presentan colisiones es la de los colibríes (Trochilidae), zorzales, (Turdidae) y saltarines (Pipridae). Por otra parte, se encontró a 24 especies migratorias y a ocho especies residentes con algún grado de endemismo. Los resultados son preliminares, ya que la forma de obtener los datos implica un sesgo pues algunos lugares de Costa Rica, como Monteverde, la Estación La Selva de Sarapiquí, y San Vito de Coto Brus, son favorecidos por la presencia de biólogos o naturalistas en zonas que facilitan mayor cantidad de información que otras zonas del país.

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Introducción

La colisión de aves contra ventanas es una amenaza para las aves del mundo. Cada año millones de aves mueren al golpear puertas y ventanas de cristal mientras vuelan. En Estados Unidos se calcula que entre 100 y 1000 millones de aves mueren cada año al colisionar contra ventanas (Klem 1990, Loss et al. 2014). Las aves no son capaces de ver el vidrio y la mayoría de las colisiones son fatales, por lo que tampoco pueden aprender de la experiencia. Por otra parte, las personas no se percatan del gran número de muertes, pues usualmente los cuerpos de las aves quedan escondidos entre la vegetación o son devorados por animales como gatos (Klem 2006).

El vidrio presenta dos cualidades que están involucradas en la amenaza de colisiones aves-ventanas: la reflectividad y la transparencia. La primera hace que los vidrios actúen como espejos. Cuando existen árboles alrededor de los edificios, las aves volarán hacia las ventanas en su intento por alcanzar la vegetación reflejada en el cristal. La transparencia es la otra cualidad importante. Si hábitat apropiado para las aves es visible al otro lado del vidrio o si hay dos vidrios colocados, uno frente al otro, existen posibilidades de que las aves choquen contra ellos.

La edad, sexo y estatus reproductivo de las aves, parecen tener poca influencia en su vulnerabilidad. Tampoco parecen ser relevantes la época del año y las condiciones del tiempo.

El mejor predictor de las colisiones parece ser la densidad de aves cercanas al vidrio, si bien atrayentes como vegetación y alimento pueden influir en dicha densidad (Klem 2010).

A pesar de la enorme evidencia de que las colisiones de aves contra ventanas son una amenaza seria para estos animales en todo el mundo, esta situación es desconocida por la mayoría de las personas. De hecho, Klem (2006) estimó que unas miles de millones de aves mueren cada año, entonces ¿por qué las personas no están preocupadas o intentan solucionar el problema?

Existe una falta de información acerca de qué especies de aves son afectadas por colisiones contra ventanas y dónde mueren en Costa Rica. La ciencia ciudadana, que consiste en involucrar a voluntarios en las investigaciones, ha crecido en las últimas décadas (Dickinson et al. 2010) y, para el problema de colisiones aves-ventanas, puede servir para recopilar información acerca de qué especies están muriendo.

En Costa Rica, no existen estudios que describan la incidencia ni la magnitud del problema de colisión aves-ventanas. El objetivo de este artículo es dar a conocer algunas de las especies que han colisionado contra ventanas en Costa Rica, y describir algunas tendencias de acuerdo al estatus residente o migratorio y familia a la que pertenecen.

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Métodos Área de Estudio

Costa Rica cuenta con una extensión de 51,100 km2. Para este país se reportan 910 especies de aves (Obando-Calderón et al. 2014), muchas de las cuales sobreviven en áreas protegidas públicas y privadas que ocupan cerca de un 29% del territorio.

Metodología

Con el fin de obtener información acerca de qué especies de aves están muriendo por golpear contra ventanas de vidrio en Costa Rica recurrí a las siguientes fuentes:

a. Internet (Grupo de la red social Facebook, manejado por la Asociación Ornitológica de Costa Rica). Se solicitó a la Junta Directiva de la AOCR permiso para colocar mensajes periódicamente en su grupo de Facebook durante el segundo semestre del 2013 (el número de miembros es de alrededor 14,000 personas). Solicité a las personas el enviar fotos de aves, vivas o muertas, que hubieran sufrido una colisión. De igual forma, pedí la foto de la ventana o puerta de vidrio contra la cual pudieron haber golpeado, la ubicación y fecha de la colisión. Solicité se me enviara la información por correo electrónico, pero también acepté fotografías enviadas a través del grupo de Facebook. Únicamente acepté reportes en que se incluyeran las fotos de las aves, muertas o atontadas.

b. Colecta de biólogos. Entre los años 2013 y 2014, recibí información de biólogos o naturalistas que, por iniciativa propia, habían guardado congelados los cuerpos de aves que

habían golpeado contra ventanas de edificios donde vivían o trabajaban.

c. Base de datos del Museo Nacional de Costa Rica y del Museo de Zoología de la Universidad de Costa Rica. Entre los meses de setiembre 2014 y febrero 2015, se solicitó al personal de ambos museos el colaborar con información sobre aves que habían colisionado contra ventanas. Tanto el Museo Nacional de Costa Rica como el Museo de Zoología de la Universidad de Costa Rica facilitaron sus bases de datos de esqueletos y pieles y se tomaron datos de la especie, lugar en que se colectó, fecha y persona que colectó al ave. En todos los casos, se tomó nota de las especies cuya etiqueta especificara que había muerto al chocar contra una ventana o cuando el curador(a) del museo indicara que había recibido un ave muerta por esa causa.

Resultados

a. Internet. Del 28 de agosto del 2013 a febrero del 2015 obtuve reportes de un total de 138 individuos correspondientes a 82 especies y distribuidos en 23 familias. La especie con mayor número de individuos reportados fue Catharus ustulatus (n=8), seguida por tres especies con la misma cantidad de individuos: Turdus grayi

(n=4), Corapipo altera (n=4) y Oreothlypis peregrina (n=4). Los reportes provienen de las siete provincias del país, tanto de zonas urbanas como San Pedro, Moravia, Tibás, Curridabat y San José centro, así como de áreas rurales tales como Chilamate en Sarapiquí de Limón, Aguas Claras de Upala, Nandayure y Nicoya de Guanacaste y Monteverde Puntarenas. Algunos de los registros también provienen de áreas

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protegidas como el Refugio de Vida Silvestre de Golfito, Parque Nacional (PN) Carara, PN Tapantí, PN Arenal y PN Manuel Antonio. Cuarenta y dos de los registros obtenidos por los voluntarios corresponden a aves migratorias y 94 de ellos corresponden a especies residentes, para dos reportes no se cuenta con información, pues no fueron identificados a nivel de especie. Ochenta y siete (63%) de los individuos murieron poco después del choque y 51 (37%) se marcharon vivos. Un registro extraordinario fue el de un pájaro campana

Procnias tricarunculatus, que colisionó contra el edificio de la Biblioteca de Ciencias de la Salud, en el Campus Universitario de la Universidad

de Costa Rica, en San Pedro, Montes de Oca. Este reporte fue realizado por Cristian Castillo Salazar y Pablo Muñoz, el 2 de diciembre del 2014. El pájaro campana murió y fue entregado al Museo de Zoología de la Universidad de Costa Rica.

El mayor número de individuos reportados pertenece a la familia Trochilidae, seguida por la familia Pipridae, Columbidae y Parulidae (Figura 1).

b. Información de colecciones de biólogos y naturalistas. Obtuve información de Frank Joyce, biólogo de Monteverde, quien, junto con su familia, colectó cuerpos de aves que

Figura 1. Número de individuos reportados (vivos y muertos) después de colisión contra ventanas en Costa Rica. Agosto 2013 – Febrero 2015.

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hubieran golpeado contra ventanas de la zona de Monteverde, entre setiembre del 2008 y setiembre del 2013. De su parte, obtuve información de 50 individuos pertenecientes a 22 especies. Por otro lado obtuve información por parte de Michel Montoya, quien congeló aves colectadas en un edificio localizado cerca de Plaza del Sol, en Curridabat, estas aves fueron recolectadas entre noviembre del 2002 y abril del 2005, seis individuos en total. De las especies identificadas en Monteverde, la especie más abundante fue el Catharus ustulatus (n=8), seguido del tucancillo verde Aulacorhynchos prasinus (n= 6).

c. Revisión de especímenes del Museo Nacional de Costa Rica y del Museo de Zoología de la Universidad de Costa Rica.

En el Museo de Zoología de la Universidad de Costa Rica se encuentran 34 especímenes, pertenecientes a 27 especies y en cuya etiqueta se indica la causa de muerte por golpe contra ventana. Algunos hallazgos interesantes son un tucancillo verde colectado por Gary Stiles, el 24 de diciembre de 1978, en Monteverde. Igualmente interesante es el hallazgo de una cotinga blanca Carpodectes nitidus, que golpeó contra un edificio en la Estación Biológica La Selva en el año 1993. En el Museo Nacional de Costa Rica obtuve información de 82 individuos (54 especies) que habían muerto por colisionar contra ventanas. Resultó especialmente interesante encontrar que cuatro de los cinco especímenes de Procnias tricarunculatus habían muerto por colisión contra ventanas y dos de ellos presentaban anillos. Por otra parte, del registro de 82 individuos que habrían golpeado, obtenido a partir de la base de datos del Museo

Nacional de Costa Rica, cinco (6%) provenían del Observatorio Arenal en San Carlos, siete (8.5%) de la Reserva Biológica Bosque La Paz en Toro Amarillo, 14 (17%) provenían de Monteverde, 14 (17%) de San Vito de Coto Brus y 19 (23%) de la Estación La Selva en Sarapiquí. Por lo tanto un 71.5% de las aves de este registro provenían únicamente de cinco lugares de Costa Rica.

Especies endémicas. Las siguientes son especies con endemismo y que han sufrido colisiones contra ventanas: paloma-perdiz costarriqueña Zentrygon costaricensis, paloma perdiz pechicanela Zentrygon chiriquensis, Colibrí estrellita gorgimorada Calliphlox bryantae, esmeralda coliblanca Elvira chionura, carpintero alirrufo Piculus simplex, pájaro campana Procnias tricarunculatus, saltarín cuellinaranja Manacus aurantiacus y el jilguero

Myadestes melanops.

Discusión

Se agrupó en un solo cuadro los resultados obtenidos en los cuatro métodos, llegando a un número de 131 especies que han sufrido colisión contra ventanas en Costa Rica.

Aves residentes. Existe poca información acerca del impacto de la colisión de aves contra ventanas en los bosques tropicales. Una razón es que algunos de los estudios realizados en Mesoamérica, como el Agudelo-Álvarez (2006), fueron realizados en campus universitarios. Por tanto, resulta interesante encontrar especies que habitan en áreas boscosas, tales como los saltarines, tucanes, trepatroncos, barbudos, jacamares, hormigueritos y carpinteros presentando muertes por colisión contra ventanas. La existencia de edificaciones con

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grandes ventanas dentro de áreas boscosas, puede explicar este fenómeno; y en un país donde el turismo tiene gran relevancia, es frecuente encontrar este tipo de estructuras dentro o cerca del bosque.

Aves migratorias. Loss et al. (2014) señalan que entre las especies migratorias, existen algunas que muestran una elevada vulnerabilidad al sufrir, con frecuencia, colisiones contra ventanas, entre estas se encuentran Mniotilta varia, Passerina ciris e Hylocichla mustelina.

Resulta relevante que se haya detectado la muerte de individuos de estas especies también en Costa Rica, pues esto es señal de que en la migración por Centroamérica la colisión contra ventanas también está representando una amenaza para estas aves migratorias. El colibrí garganta de rubí Archilochus colubris

fue reportado en sitios tanto urbanos como rurales, por ejemplo, Monteverde, Alajuela y Hatillo. Por otra parte, el cuclillo piquigualdo

Coccyzus americanus y el cuclillo de antifaz

Coccyzus erythrophtalmicus, fueron reportados en zonas urbanas. Es importante denotar que

las aves migratorias pierden la vida por causa de colisión contra ventanas en zonas tanto urbanas como rurales de Costa Rica.

Grupos taxonómicos. De acuerdo a Loss et al. (2014), la vulnerabilidad de ciertos grupos como colibríes y reinitas, es alta. En este estudio también se encontró esta tendencia, pues los colibríes se encuentran entre los grupos con un mayor número de colisiones. En uno de los pocos estudios realizados sobre el tema en Costa Rica, Graham (1997) mencionaba la posibilidad de que colibríes estuvieran siendo amenazados por este problema. La presencia de comederos y plantas con flores cerca de los ventanales podría favorecer la ocurrencia de colisiones dentro del grupo de colibríes, sin embargo, es algo importante de estudiar con más profundidad. Otras especies con vulnerabilidad detectada alta en EEUU no aparecen en la lista compilada en este estudio, por ejemplo martines pescadores.

Muy pocos estudios se han realizado en Costa Rica para determinar la vulnerabilidad de especies como los tucanes, quetzales y pájaros campana, por lo que más investigación es necesaria al respecto.

Klem (2014) señala que los zorzales del género Catharus e Hylocichla pueden ser engañados por las ventanas, pues tienen hábitos de atravesar la densa vegetación a través de pasadizos. Por otra parte, llama la atención de que, a pesar de su abundancia, especies como la paloma de castilla Columba livia y el zanate Quiscalus mexicanus, no se encuentren reportadas por haber sufrido colisiones. Esto se puede explicar por el comportamiento de volar a perchas cercanas a superficies de vidrio, por

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lo que podrían aprender a reconocer el vidrio tras chocar suavemente contra el mismo (Klem 2014).

Se ha señalado que la colisión contra ventanas ocurre dondequiera que coincidan ventanas con aves (Klem 2014), por lo cual, es de gran relevancia realizar estudios donde existan edificios con gran cantidad de ventanas en áreas con presencia de especies de aves vulnerables, como podrían ser sitios de importancia turística, como Monteverde, San Gerardo de Dota y Arenal.

Es evidente que, al menos en el caso de los especímenes de museos, existe un sesgo hacia sitios donde personas como biólogos y naturalistas pueden facilitar más datos. Por ello, existen muchos más datos para zonas como La Selva de Sarapiquí, San Vito de Coto Brus, Reserva Biológica Bosque La Paz, Alajuela, Monteverde y el Observatorio Arenal en San Carlos. Por otra parte, los datos brindados a través del grupo de Facebook de la Asociación Ornitológica de Costa Rica, provienen de una gran variedad de sitios, incluyendo zonas

urbanas como Barrio Amón, el centro de San José, pero también áreas que no están representadas en los museos, como Nandayure en Guanacaste, el Coyol de Alajuela y Siquirres de Limón. Nuevamente, esto da evidencia de que la colisión de aves contra ventanas ocurre en diversidad de sitios en Costa Rica, tanto en zonas urbanas como rurales. La ciencia ciudadana puede favorecer el número de aportes sobre este problema y además puede ser una vía para educar a las personas que tienen la posibilidad de tomar acciones para implementar métodos que disminuyen la mortalidad de aves por colisión.

Es importante que se valore el impacto que la colisión de aves contra ventanas en un país turístico como Costa Rica, tanto por razones éticas, como por la importancia que tienen las aves como atractivo turístico.

Agradecimientos

Agradezco sinceramente a todas las personas de las distintas partes de Costa Rica que dedicaron parte de su tiempo a tomar y enviar fotografías de aves que colisionaron contra ventanas. Así mismo, a don Michel Montoya, a Frank Joyce y a toda su familia, a Debra Hamilton, que recopilaron información valiosa sobre colisión de aves en Curridabat y de Monteverde. Un agradecimiento sincero a Ghisselle Alvarado, a Silvia Bolaños, a Diego Ocampo y a todo el personal del Museo Nacional de Costa Rica y del Museo de Zoología de la Universidad de Costa Rica que facilitaron esta investigación. Finalmente, un agradecimiento especial a Daniel Klem Jr. y a Edgardo Arévalo, por sus valiosas recomendaciones para la investigación.

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Referencias

Agudelo-Álvarez, L. 2006. Colisión de aves contra los ventanales del Campus de la Universidad Javeriana, Sede Bogotá, Alternativas de mitigación. Obtenido de http://www.javeriana.edu.co/ear/fac/ documents/colisionaves.pdf

Dickinson, J., B. Zuckerberg y D. Bonter. 2010. Citizen Science as an Ecological Research Tool: Challenges and Benefits. Annu. Rev. Ecol. Evol. Syst. 41: 149 - 72.

Graham, D. 1997. Spider webs and windows as potentially important sources of hummingbird mortality. Journal Field Ornithology 68 (1): 98-101.

Klem, D. 2014. Landscape, legal, and biodiversity threats that windows pose to birds: A review of an important conservation issue.

Land 3: 351-361.

Klem, D. 2010. Avian mortality at windows: the second largest human source of bird mortality on Earth. Proc. Fourth Int. Partners in Flight, 244-251.

Klem, D. 2006. Glass: a deadly conservation issue for birds. Bird Observer 34: 73 - 81. Klem, D. 1990. Bird injuries, cause of death,

and recuperation from collisions with windows. Journal of Field Ornithology 61 (1): 115-119.

Loss, S.R., T. Will, S.S. Loss y P. Marra. 2014. Bird-building collisions in the United States: Estimates of annual mortality and species vulnerability. The Condor 116 (1): 8 - 23.

Obando-Calderón, G., Chaves-Campos, J., Garrigues, R., Montoya, M., Ramirez, O. y Zook, J. 2014. Lista Oficial de Aves de Costa Rica, Actualización 2014. Zeledonia 17/2 (noviembre): 33-50.

Oviedo, S. 2014. Estudio sobre preferencias de métodos utilizados para evitar el choque de aves contra puertas y ventanas de vidrio en Costa Rica. Práctica de bachillerato.

Programa Manejo de Recursos Naturales, Universidad Estatal a Distancia, San José, Costa Rica.

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Anexo 1. Lista de especies de aves de Costa Rica que presentan evidencias de colisión contra ventanas.

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