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Vitrales: una mirada crítica a la vida sociocultural espirituana

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Academic year: 2020

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(1)Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas Facultad de Humanidades Carrera de Periodismo. Tesis de Diploma Vitrales: una mirada crítica a la vida sociocultural espirituana Autora: Lisandra Gómez Guerra Tutor: DrC. Ramón Luis Herrera Curso 2007-2008.

(2) Pensamiento.

(3) “Criticar, no es morder, ni tenacear, ni clavar en la áspera picota, no es consagrarse impíamente a escudriñar con miradas avaras en la obra bella los lunares y manchas que la afean; es señalar con noble intento el lunar negro, y desvanecer con mano piadosa la sombra que oscurece la obra bella". José Martí.

(4) Dedicatoria.

(5) A mis padres por todo. A Omy por el apoyo. A todos los que creyeron que podía realizar este proyecto..

(6) Agradecimientos.

(7) A mis padres por confiar en mi capacidad. A Ramón Luis por la dedicación a pesar de sus responsabilidades. A Mónica, Rafael, Neiky y Linnet por la guía desde la distancia. A Omy por los consejos. Al colectivo del periódico Escambray por toda la ayuda y en especial a su director Juan Antonio Borrego. A María Rosa, Gonzalo y Marisel por el acceso a la tecnología. A Jenny y Yeneily por recibir a esta guajira en La Habana. A Montos y Niurka Chaviano por el diseño. A Carín por el oportuno regalo. A Pentón por la impresión final. A los primos Tino y Conchita por facilitarme el trabajo. A los trabajadores de la Sociedad Cultural “José Martí” por las largas impresiones. A Dania, José y Nelson por su ayuda desinteresada. A Lisandra Marene por acompañarme en las largas horas de “travesuras” en la biblioteca. A todos los que de una forma u otra ayudaron a que este pequeño proyecto viera la luz..

(8) Resumen.

(9) El estudio de la crítica como elemento consustancial al periodismo ha sido poco abordado. Esa exigüidad de análisis impone la reflexión. La presente Tesis de Grado determina las características de la crítica periodística con un enfoque sociocultural en los reportajes de las páginas 4 y 5 del suplemento cultural Vitrales, de Sancti Spíritus, entre los años 2004 y 2007. La investigación consta de cuatro capítulos. En el teórico se resumen los criterios de los especialistas sobre los términos: cultura, sociología de la cultura, la crítica y su presencia en el periodismo. Mientras tanto en el referencial se exponen los principales postulados de la política cultural de Cuba, cómo ha sido utilizada la crítica en los medios de comunicación de la Isla y la historia de Vitrales. Desde la perspectiva cualitativa, el análisis de contenido permite conocer las diferentes particularidades de la crítica periodística con un enfoque sociocultural en los reportajes, unido a la observación participante, la revisión bibliográfica, los criterios del grupo de discusión y las entrevistas a los miembros del Consejo Editorial y a las estudiosas sobre la relación crítica- periodismo. De forma general, se determinó que los periodistas presentan juicios contundentes sobre los fenómenos y procesos de la cultura después de las cuidadosas investigaciones en los reportajes de las páginas centrales del suplemento cultural Vitrales. Los defectos y virtudes de los fenómenos y procesos planteados aparecen con un espíritu reflexivo para orientar y educar al público lector en todos los trabajos periodísticos. Mas, los reporteros pueden aumentar la dimensión crítica de los temas tratados, porque las pesquisas realizadas en cada material permiten realizar el ejercicio del criterio con mayor profundidad..

(10) Abstract.

(11) The study of critics as a journalism element has not been much approached. This lack of analysis imposes a necessary reflection. The current thesis determines the characteristics of journalistic critics with a sociocultural approach from the repotings that appear on pages 4 and 5 from Vitrales cultural supplement between the years 2004 and 2007. This research work consists of four chapters. In the theoretical one specialist’s criteria on the terminologies: culture, culture sociology, critics and its presence in journalism are summarized. In the mean time, the principal postulates on Cuban cultural policy are staded in the referential as well as how critics in the Cuban media has been used and the history of Vitrales. From a qualitative perspective, the analysis of content allowed to know the different subcategories of journalistic critics with a sociocultural approach in the reportings together with the participant observation, the bibliographic review, the criteria of the discussion group, and the interviews to the editorial board and to the researchers about critics- journalism relationship. After the researching, departing from the triangulation of the study of the reports from the central pages on Vitrales supplement, it was determined that journalists pocess strong judgements of culture processes and phenomena. The handicaps and virtues of the phenomena and processes are shown, having them a reflexive spirit to orient and educate people. What is more, reporters can increase the opinions on the treated themes because the inquiries carried out in each material allow to do a deeper exercise of criteriom..

(12) Índice.

(13) Introducción ………………………………………………………………………………... Capítulo I. La cultura y la crítica. En busca de algunos conceptos fundamentales La cultura ………………………………………………………………...... La teoría culturológica francesa …………………………………………... Los estudios culturales ……………………………………………………. El paradigma cultural latinoamericano ……………………………............ La mediación cultural de Jesús Martín Barbero …………………………... La teoría sociocultural de Néstor García Canclini ……………………....... Sociología de la cultura …………………………………………………… La crítica …………………………………………………………………... La crítica en el periodismo ………………………………………………... La crítica en el periodismo cultural ……………………………………….. La crítica de ayer y de hoy en el periodismo cultural de Cuba ……….. Capítulo II. La política cultural cubana ……………………………………………....... La crítica en los medios de comunicación …………………………........... La cultura y la prensa en Sancti Spíritus ………………………………...... Vitrales, suplemento cultural del periódico Escambray …………………... Capítulo III. Herramientas metodológicas para una indagación en la crítica periodística con un perfil sociocultural ………………………………… Métodos y técnicas ………………………………………………………... Conceptualización y operacionalización ………………………………….. El universo y la muestra …………………………………………………... Capítulo IV. Realidades de la crítica periodística con un enfoque sociocultural en Vitrales …………………………………………………………………… Selección de los temas …………………………………………………….. Las fuentes ………………………………………………………………… La observación ……………………………………………………………. Interpretación de los hechos ………………………………………………. Expresión de los aspectos positivos y negativos ………………………….. Expresión de criterios ……………………………………………………... Expresión de posibles soluciones …………………………………………. Consideraciones finales …………………………………………………… Conclusiones ……………………………………………………………………………...... Recomendaciones ………………………………………………………………………...... Bibliografía ………………………………………………………………………................ Anexos. 6 12 12 15 17 18 18 19 23 25 27 32 36 36 37 39 41 51 51 53 56 59 61 63 66 67 70 71 74 77 80 83 85.

(14) Introducción.

(15) El periodismo se ha vinculado con la cultura desde sus inicios. Los reporteros han utilizado la crítica para analizar los procesos culturales. Sin embargo, el ejercicio del criterio no aparece con frecuencia en los medios de comunicación. En muchas ocasiones, se manifiesta comprometido con las grandes transnacionales, que dominan de modo creciente la llamada industria cultural. La definición del término cultura se relacionó con el ser humano desde sus orígenes. Con el paso del tiempo sufrió diversas transformaciones, de acuerdo con el momento histórico. Ha sido abordado desde diferentes disciplinas y posturas ideológicas. No fue hasta el surgimiento de la teoría social que se asumió, finalmente, como una de las categorías sociológicas y filosóficas de mayor significación. Los análisis culturales se realizan desde las instituciones donde el hombre juega un papel protagónico en la actualidad. Resulta una premisa para la sociología de la cultura investigar desde el contexto sociohistórico de una situación determinada hasta las características de la realidad social expresada en la apropiación y representación del mundo. Muchos investigadores han analizado la evolución de la cultura a lo largo de la historia de la humanidad. Para cualquier estudio sobre comunicación es muy importante tener en cuenta los postulados de los latinoamericanos Jesús Martín Barbero y Néstor García Canclini, seguidores de teóricos de la semiótica, la filosofía del marxista italiano Antonio Gramsci, de las ideas de Edgar Morin, del sociólogo francés Pierre Bourdieu, para comprender la relación comunicación- cultura desde una integración disciplinaria, cualitativa. El tiempo ha demostrado, desde una rica diversidad de ángulos disciplinarios, que las realidades de la comunicación y la cultura son campos fuertemente entrelazados. Ahora, en tiempos del siglo XXI, en la sociedad de la comunicación- información la interrelación se acentúa hasta llegar a confundirse y convertirse en una misma práctica de vida cotidiana..

(16) La crítica permite analizar los procesos culturales. Pone de manifiesto las relaciones cultura- sociedad, la hegemonía del mercado y los mecanismos de alienación- dominación en la conflictiva realidad contemporánea. Además puede ofrecer las posibles soluciones de los problemas del patrimonio cultural de cualquier pueblo. De ese modo posibilita la formación de juicios a los públicos. Los orígenes de la crítica no están vinculados con los medios de comunicación. Aunque es una de las herramientas más eficaces para dar a conocer los problemas, mayormente, que afectan a los sistemas sociales, políticos y económicos. De forma general, la crítica como elemento consustancial al periodismo ayuda a la comunicación con el público, la difusión, enseñanza y educación de cualquier tema. Su puesta en práctica exige la presencia definitiva en todos los medios de prensa. Muchos investigadores consideran a la crítica en el periodismo cultural, exclusivamente, en aquellas secciones especializadas en el análisis de obras artísticas. Mas, su presencia posibilita al periodista analizar y enjuiciar los hechos en los géneros y utilizar los recursos lingüísticos, desde figuras retóricas hasta juegos de palabras. Desgraciadamente, la actualidad caracterizada por las nuevas tecnologías de la comunicación presenta una crítica superficial. Los medios, en ocasiones, publican juicios imprecisos que no contribuyen a la solución de problemas que duermen sobre el tapete y siguen gozando de impunidad. En Cuba se pretende anular esa realidad desde 1959. Los dirigentes cubanos asumieron una política cultural dirigida a todo el pueblo desde el triunfo de la Revolución. Para lograrlo fundaron varias instituciones y organismos encargados de mantener las tradiciones culturales y promover la creación de los artistas. La prensa escrita se destaca como el medio ideal para el ejercicio de la crítica por la permanencia del mensaje. Permite un análisis exhaustivo. Facilita la labor educadora del examen colectivo de juicios..

(17) Los principales líderes de Cuba han llamado a una toma de conciencia de los problemas, donde la crítica debe ser la principal arma para erradicarlos en los últimos tiempos. El suplemento cultural Vitrales, de Sancti Spíritus, publica reportajes sobre temas polémicos en las páginas 4 y 5 desde el año 2002. Muchos de los criterios expresados en los trabajos periodísticos han sido tomados en cuenta por las instituciones aludidas en ellos para rectificar sus errores. Los medios de prensa en Sancti Spíritus poseen una rica tradición en enfrentar con la palabra precisa los problemas relacionados con la cultura y la sociedad. Por lo tanto, la importancia de la crítica para la sociedad incentivó a realizar la investigación. Por la calidad de los reportajes de las páginas centrales se eligió como la unidad de análisis. Sobre el auge de la prensa provincial desde los años 80 del pasado siglo no abundan los estudios. El primero de ellos trató acerca del ejercicio de la crítica pero en el tema económico en el periódico Escambray. El presente proyecto científico toma como objeto de estudio al suplemento cultural para analizar las características de la crítica periodística con un enfoque sociocultural en las páginas 4 y 5 entre los años 2004 y 2007. Anteriormente se habían realizado pesquisas relacionadas con: cómo Vitrales reflejaba el quehacer cultural espirituano entre 1987 y 1990 y dos análisis bibliométricos desde los inicios hasta 1994. El estudio actual sigue un diseño cualitativo, de tipo descriptivo con el problema de investigación: ¿Qué características tiene la crítica periodística con un enfoque sociocultural en los reportajes de las páginas 4 y 5 del suplemento cultural Vitrales entre los años 2004 y 2007? Los objetivos son: General: - Determinar las características de la crítica periodística con un enfoque sociocultural en los reportajes de las páginas 4 y 5 del suplemento cultural Vitrales entre los años 2004 y 2007..

(18) Específicos: - Determinar los elementos que caracterizan la crítica periodística. - Identificar los elementos que caracterizan la crítica periodística con un enfoque sociocultural en los reportajes de las páginas 4 y 5 del suplemento cultural Vitrales entre los años 2004 y 2007. - Determinar si las temáticas abordadas se corresponden con el perfil editorial del suplemento cultural Vitrales. Con el título de Vitrales: una mirada crítica a la vida sociocultural espirituana y para responder al problema de estudio y emitir resultados sobre la base de la rigurosidad científica, se estructuró la investigación en cuatro capítulos. El primero: “La cultura y la crítica periodística. En busca de algunos conceptos fundamentales”, permite conocer las opiniones manejadas por diversos teóricos sobre el tópico a partir de una sistematización bibliográfica. Enfoques similares y divergentes sobre los términos cultura, la crítica y su relación con el periodismo posibilitaron encauzar la tesis. En el segundo capítulo: “La crítica de ayer y de hoy en el periodismo cultural de Cuba”, se aborda la política cultural del país, la presencia de la crítica en los medios de comunicación en la Isla y la historia del mejor suplemento cultural durante dos años consecutivos en los Festivales Nacionales de la Prensa Escrita, Vitrales. El tercero: “Herramientas metodológicas para una indagación en la crítica periodística de perfil sociocultural”, define la perspectiva a seguir, el diseño asumido, las técnicas y los métodos utilizados. Además conceptualiza y operacionaliza la crítica periodística con un enfoque sociocultural..

(19) En: “Realidades de la crítica periodística con un enfoque sociocultural en Vitrales”, cuarto capítulo se recogen las ideas resultantes de las pesquisas. Se abordan con detenimiento todas las subcategorías tomadas en cuenta para realizar el análisis de contenido. Por último aparecen las conclusiones y recomendaciones de la Tesis de Grado. No se presentaron problemas para llevar a cabo la investigación porque los 11 reportajes analizados están en el Archivo del periódico provincial Escambray. Eso demuestra el carácter viable del estudio con un costo mínimo de recursos. La presente Tesis de Grado le proporciona al Consejo Editorial del suplemento cultural un análisis de la crítica periodística con un enfoque sociocultural en los reportajes de sus páginas centrales, sustentado en argumentos teóricos, así como los datos más importantes de la historia de Vitrales. Podrán concebirse productos comunicativos de mejor factura, que serán agradecidos, ante todo, por los lectores al tomarse en cuenta las reflexiones. Además se refieren conceptualizaciones actualizadas por teóricos importantes en el tema. El presente estudio puede convertirse en brújula para revisar cómo anda y qué se necesita hacer para mejorar el ejercicio tan complejo e importante de la crítica..

(20) Capítulo I.

(21) “Criticar no es censurar, sino ejercitar el criterio” (Martí, s.f., citado en Valdés, 2002, p.102). Capítulo I. La cultura y la crítica periodística. En busca de algunos conceptos fundamentales La cultura Muchos investigadores han desechado la idea de definir la palabra cultura. En cambio otros han expresado las más diversas opiniones. Por lo tanto, no existen criterios inequívocos al respecto. Su estudio es imprescindible porque posibilita la comprensión de cualquier contexto histórico. El origen etimológico de la palabra cultura proviene del latín cultūra que significa cultivo, crianza. La esencia de su definición ha cambiado con el transcurso de la historia. Se analiza desde diferentes disciplinas y posturas ideológicas. Primeramente, se asumió como la designación de un proceso: “la cultura (cultivo) de granos o cría y alimentación de animales y por extensión la cultura (cultivo activo) de la menta humana” (Williams, 2004a, p.37). La literatura consultada tiene en cuenta dos posturas básicas: una concepción proveniente de la Ilustración, generalmente aplicada para designar a un grupo de personas dueños del “saber” y el “buen gusto”. Y otra línea que se ocupa de la cultura desde una perspectiva más abarcadora, proveniente de la antropología, la sociología y la semiótica. Esas visiones eran herederas de dos concepciones confrontadas a finales del siglo XVIII: la francesa y la alemana. La primera trataba la cultura como “civilización”. La consideraba compleja, multifacética, cosmopolita y materialista. Sus manifestaciones debían resistir las tradiciones culturales, la superstición, los prejuicios irracionales, etc. Los alemanes, por el contrario, hacían referencia a los valores espirituales, a las artes y a las manualidades creadas por el genio individual (Navarro, 2004)..

(22) La cultura se asoció con la religión, el arte, la familia y la vida personal, como algo distinto o activamente opuesto a la civilización o sociedad con los movimientos románticos. “Significaba entonces la secularización a la vez que la liberalización de las formas metafísicas primitivas” (Williams, 2004a, p.41). Sus medios y los procesos eran distintivamente humanos y se caracterizaron como subjetivos. En la época de la Revolución Industrial se consideró la cultura como un concepto social, específicamente antropológico y sociológico. Aunque el sentido del proceso “interior” y las “artes” continúo evidente e importante. Con la disposición de las sociedades y de las mentes humanas, era probablemente el origen efectivo del sentido social general de la cultura (Williams, 2004a). La antropología clásica planteó las características de la vida social. Partió de dos dimensiones permanentes: sociedad y cultura. De acuerdo con cada región se priorizaba el objeto de estudio. Por ejemplo, la antropología social inglesa privilegiaba la dimensión de la sociedad y el culturalismo norteamericano asumía el análisis de la cultura como herencia social (Neufeld, 2004). Las ingentes transformaciones en los sistemas políticos y económicos aparecidas después de la Segunda Guerra Mundial provocaron una mirada diferente en los objetivos de la antropología como ciencia social. Prevaleció la idea de que la cultura estaba en continuo cambio. En la tradición marxista la cultura tomó como base las ideas de Antonio Gramsci (18911937) y su definición de hegemonía para que la cultura de la clase dominante apareciera como cultura universal1. Esa denominación fue asumida por posteriores investigadores: “La hegemonía no es otra cosa que el modo mediante el que los grupos y las formaciones sociales que dominan una sociedad la guían, gracias a la compensación entre fuerza y persuasión, que se obtiene gracias al ejercicio de un liderazgo intelectual y moral. Es así como la cultura popular emerge 1. “La cultura universal es una cultura de clases, expresión de los valores de la clase dominante o útiles para. ella” (Neufeld, s.f., citada en Basail y Álvarez, 2004, p.28)..

(23) como lugar de enfrentamiento entre las fuerzas de resistencia de los grupos subordinados y las fuerzas de inclusión de los grupos dominadores” (Gramsci, s.f., citado en Alonso y Saladrigas, 2006, p.97). Varios autores plantearon las más diversas opiniones sobre la cultura con el desarrollo de la antropología. Edward Tylor (1832- 1917), considerado el antropólogo más completo por todos los investigadores de esa disciplina la definió como el complejo que toma el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho y todas las capacidades adquiridas por el hombre en cuanto miembro de la sociedad. Clyde Kluckhohn (1905- 1960), uno de los antropólogos más destacados en las primeras décadas del siglo XX marcó pautas al asumir el término cultura como el legado social que el individuo adquiere de su grupo. Además la consideró el modo total de vida de un pueblo, una serie de orientaciones estandarizadas frente a problemas reiterados, una manera de pensar, sentir y creer, un mecanismo de regulación normativo de la conducta (Geertz, 2004). La cultura fue vista como una de las categorías sociológicas y filosóficas de mayor significación que porta en sí la unidad dialéctica de lo social- universal y lo socialespecífico de la realidad histórica en el proceso de su desarrollo con la teoría social (Guadarrama y Pereliguin, 1990). Según la antropología, la cultura debe incluir: todo lo relacionado con los bienes materiales y simbólicos, instituciones, costumbres, hábitos, leyes y poder. Sin olvidar que algunos sectores son hegemónicos y otros se subordinan a los bienes económicos y culturales de una organización social cualquiera. El término cultura se relacionó con el de industria a partir del siglo XX. Los investigadores de la Escuela de Frankfurt teorizaron de forma más acabada sobre la gran transformación cultural debido a la acción de los medios de comunicación, donde la cultura adquiría un carácter industrial. Esos estudiosos centraron sus labores en la crítica mordaz al sistema imperante en la pasada centuria. Vieron en la comunicación masiva uno de los poderosos recursos del capitalismo para dominar al hombre..

(24) Uno de los aportes más significativos de esas investigaciones fue el concepto de industria cultural para explicar el cambio en los procesos de transmisión de la cultura, caracterizado por el principio de mercantilización. Así denunciaron los intereses capitalistas de intentar homogeneizar a los hombres. Los procesos culturales han sido analizados desde diferentes aristas. Se comenzaron a desarrollar enfoques sobre cómo debía ser abordada la cultura a partir de la segunda mitad del pasado siglo. La teoría culturológica francesa y los llamados estudios culturales británicos tomaron la vanguardia de las nuevas aristas en las pesquisas. Además se convirtieron en paradigmas de posteriores investigadores como Jesús Martín Barbero (1937- ) y Néstor García Canclini (1939- ). La teoría culturológica francesa La característica principal de esa teoría es estudiar la cultura de masas, enfatizando en los elementos antropológicos más importantes. Además analiza la relación que existe en ella entre el consumidor y el objeto de consumo. Pretende definir la nueva forma de cultura de la sociedad contemporánea. Edgar Morin (1921- ), uno de los autores más destacado en la teoría culturológica francesa en su libro El espíritu del tiempo, de 1962, realiza una interesante contribución a la comprensión de la cultura de masas de la época. Según el investigador, ella se basa en un sistema de culturas constituyéndose en un conjunto de símbolos, imágenes, mitos, valores referidos tanto a la vida práctica como a lo imaginario colectivo. Ese investigador asume a la cultura de masas como un conjunto de cultura, civilización e historia. La aborda dentro del contexto general del movimiento cultural, social y político de su época. El objetivo de Morin es elaborar una sociología de la cultura contemporánea. Para ello propone una fenomenología sistemática apoyada por una investigación empírica..

(25) El objeto de la cultura de masas está relacionado con su carácter de producto industrial y a su ritmo de consumo. Por lo tanto, primeramente se configura la contradicción entre las exigencias productivo-técnicas de estandarización y la naturaleza individualizada e innovadora del consumo cultural. El estar destinada la cultura de masas a un consumo masivo exige buscar un denominador común, de una calidad media para un público universal. Por lo tanto, se definen dos términos: sincretismo2 y homogeneización3. De esa forma se llega a unificar lo real y lo imaginario, la información y la ficción. Se eliminan las barreras entre ambos. Mientras las transformaciones sociales aumenten las “necesidades privadas, afectivas, imaginarias y materiales”4, mayor es su difusión en los medias. Sólo así se afianzará ese sistema de valores entre los públicos. Para Edgar Morin la cultura de masas encuentra su terreno ideal “donde el desarrollo industrial y técnico crea nuevas condiciones de vida que disgregan las precedentes culturas y hacen aparecer nuevas necesidades individuales” (Morin, 1962, citado en Wolf, 2005, p.60). La concepción de cultura de masas aportada por la teoría culturológica francesa incorpora nuevas características de ese fenómeno para su época. Edgar Morin resume sus ideas al definir la cultura como: “no es más que la totalización de procesos de diferentes estadios, de diferentes niveles, que todos adquieren en efecto cada vez más un sentido muy subjetivo, e incluso estético, e imaginario” (Morin, s.f., citado en Bisbal, s.f., s.p.).. 2. “Todo producto de la cultura busca satisfacer los más variados gustos e intereses para obtener el consumo. máximo” (Alonso y Saladrigas, 2006, p. 87). 3. “Es el proceso de reducción de toda esa diversidad a un sistema de pautas fácilmente asimilables por todo el. público” (Ibídem). 4. Edgar Morin asume como necesidades privadas, afectivas la felicidad, el amor. Considera las necesidades. imaginarias como aventura, libertad y las materiales como bienestar..

(26) Los estudios culturales Gran Bretaña es la cuna de esa corriente en la segunda mitad de los años 50. Sus antecedentes provienen de la tradición británica que analiza las formas culturales, la jerarquización, la influencia educativa a partir del análisis textual, de la investigación de sentido y de los valores morales de la literatura. Se institucionalizan los estudios culturales en 1964 al crearse el Center for Contemporary Cultural Studies de la Universidad de Birmingham5 como el principal lugar para realizar estudios doctorales sobre “…las formas, las prácticas y las instituciones culturales y sus relaciones con la sociedad y el cambio social” (Mattelart, A., y Mattelart, M., s.f., citado en Vidal, 2006, p.57). De forma general, los nuevos estudios centran sus objetivos en los medios de comunicación y sus públicos en los marcos de prácticas sociales y culturales más amplias. Los estudios culturales aportan una nueva definición al término de cultura de esa época. La consideran como parte de un orden social global. Pero fundamentan la producción y la práctica cultural en elementos esenciales del propio orden. Además, asumen que mediante ella como sistema significante, el orden social se comunica, se reproduce, se experimenta y se investiga (Vidal, 2006). Esa forma de concebir a la cultura entraña una concepción democratizadora y socializadora por lo que ha sido criticada. A partir de ese momento, se redefine como una forma propia de un proceso social general. Así queda unida la cultura a la historia e interrelaciona orgánicamente a los conceptos de comunicación y de cultura. Esa definición se determinó con el transcurso de los años y ha posibilitado mejorar la noción real de los estudios culturales.. 5. Richard Hoggart (1918- ), Raymond Williams (1921- 1988) y Edward Thompson (1924-1993) fueron los. padres fundadores del centro y como línea central trabajaban con un concepto humanista y tradicional de cultura (Castro, 2006)..

(27) El paradigma cultural latinoamericano Basa sus teorías en los estudios culturales ingleses y de la sociología de la cultura francesa. También se inspira en otros desarrollos teóricos como la semiótica, la filosofía del marxista italiano Antonio Gramsci, entre otros. Resulta imprescindible analizar las teorías de Jesús Martín Barbero y Néstor García Canclini, principales exponentes en los estudios culturales de Latinoamérica para la presente investigación. La mediación cultural de Jesús Martín Barbero Para Jesús Martín Barbero significa lo mismo hablar de comunicación que dialogar sobre prácticas sociales. Por lo tanto, comienza a reestructurar la definición de comunicación planteada hasta ese momento. Sólo sus inquietudes se resuelven al cambiar la noción de comunicación por cultura para pensar en los procesos de socialización6. A partir de ese postulado abandona la idea de entender los procesos de la comunicación desde las disciplinas para hacerlo desde los problemas y las operaciones de intercambio social. “Esto es, desde las matrices de identidad y los conflictos que articula la cultura” (Martín, 1991, citado en Medina, 2005, p.19). Jesús Martín Barbero propone dos desplazamientos necesarios en los estudios comunicológicos: de los medios a las mediaciones y de la comunicación a la cultura. Considera las mediaciones como: “los lugares de los que provienen las contradicciones que delimitan y configuran la materialidad social y la expresividad cultural de los medios” (Martín, 1987, citado en Alonso y Saladrigas, 2006, p.97). Además donde convergen los procesos económicos y los simbólicos, lo macro y lo microsocial, lo popular y lo masivo, la producción y el consumo. Su propuesta se centra en asumir la relación existente entre los 6. “Los procesos a través de los cuales una sociedad se reproduce, esto es, sus sistemas de conocimiento, sus. códigos de percepción, sus códigos de valoración y de percepción simbólica de la realidad” (Martín, s.f., citado en Medina, 2005, p.18)..

(28) procesos de comunicación y de cultura, sostenida en la estructura comunicativa de la cultura. La cultura y la comunicación son asumidas de igual forma, como un proceso de intercambio simbólico y producción de significados con un carácter asimétrico7. Martín Barbero basa sus criterios en la definición de hegemonía de Antonio Gramsci, al igual que Raymond Williams. Para analizar las ideas de Manuel Martín Barbero se necesita seguir una serie de postulados. Primeramente, la naturaleza negociada y transaccional de toda comunicación, la cual es concebida como apropiación, experimentación de la competencia cultural de la gente y socialización de la experiencia creativa. Para él comunicar equivale a: “…hacer posible que unos hombres reconozcan a otros hombres, y ello en doble sentido: les reconozcan el derecho a vivir y pensar diferentemente, y se reconozcan como hombres en esa diferencia. Eso es lo que significa y lo que implica pensar la comunicación desde la cultura” (Martín, 1987, citado en Alonso y Saladrigas, 2006, p.98). La teoría sociocultural de Néstor García Canclini Las investigaciones de Néstor García Canclini tienen como objetivo la cultura, a la que considera como un proceso de producción realizado por el hombre. Entiende la comunicación y la cultura, no desde las hegemonías “sino desde el rejuego, las complicidades y las resistencias de las clases subalternas” (Medina, 2005, citado en Vidal, 2006, p.88).. 7. Porque se produce entre actores que no están en el mismo lugar, no sólo de poder, sino culturales y de. competencias (Alonso y Saladrigas, 2006)..

(29) Para él es necesario comprender el porqué de las diferencias de las sociedades, los dispositivos de exclusión que distinguen lo culto de lo popular y ambos de lo masivo. “Pero también cómo y por qué esas categorías fracasan una y otra vez o se realizan atípicamente en la apropiación atropellada de culturas diversas o en la comunicación paródica del sincretismo del tango, la samba y el sainete” (García, s.f., citado en Portal y Recio, s.f., p.23). En la concepción cultural de García Canclini permanece una idea rectora: la hibridación. Según él no existe nada puro. Sin dudas, resulta imposible separar lo tradicional de lo moderno, lo culto y lo masivo de lo popular. Todo eso es: “un cruzamiento, una interpenetración de objetos y sistemas simbólicos” (García, 1982, citado en Medina, 2005, p.32). Eso significa que no deben vincularse las clases sociales con los estratos culturales. Además, el imperialismo cultural no puede definirse como la trasnacionalización de los procesos culturales. García Canclini toma dos líneas: los estudios del consumo cultural y los estudios sobre las culturas populares para analizar la cultura en esas nuevas condiciones. Utiliza términos economicistas como la palabra consumo, sin importarle cuánto puede confundir. Eso ha sido objeto de innumerables críticas. Como Néstor García Canclini piensa la cultura como producción asume por lógica, todos los pasos del proceso, desde la producción, la circulación y finalmente el consumo. “Es otra manera de decir que el análisis de una cultura (…) debe ocuparse del proceso de producción y circulación social de los objetos y de los significados que los diferentes receptores le atribuyen” (García, 1982, citado en Medina, 2005, p.33)..

(30) El investigador latinoamericano asume toda creación cultural como un espacio de impugnación,. resistencia. de. colaboración y de elaboración simbólica de las. contradicciones, de transacción8 y convivencia entre las fuerzas, inconciliables en la realidad. “Como un espacio en el que los consumidores mezclan las estrategias de quienes fabrican y comercian los bienes con las tácticas necesarias para adaptarlos a la dinámica de la vida cotidiana” (Medina, 2005, p.35). García Canclini considera la sociedad formada por varios campos: económicos, políticos, cultural, etc., al igual que Pierre Bourdieu (1930- 2002) en sus estudios. Específicamente, el relacionado con la cultura estaría caracterizado por las relaciones entre productores, propietarios, creadores, artistas, críticos, públicos y todos los sectores involucrados a la producción. Esa idea lo lleva a suponer que cualquier obra artística posee una lectura abierta y que sus significados no son arbitrarios. Y por ello, analiza los pactos de lectura los cuales “reducen la arbitrariedad de las interpretaciones, los desencuentros de las ofertas y la recepción” (García, 1990, citado en Medina, 2005, p.36). En todo tipo de sociedad y momento dado eso puede ser mediado por las características y relaciones del campo cultural. Néstor García Canclini, a diferencia de Jesús Martín Barbero, estudia todas las formas de interacción entre lo popular y lo masivo, dejando a un lado el sector culto. Las culturas híbridas tienen como objetivo la interacción y mezcla entre los tres tipos de cultura9, según su enfoque.. 8. Néstor García Canclini considera la transacción como un mecanismo constante en la formación de los. productos culturales y artísticos que se produce entre los consumidores movimientos de asimilación, rechazo, negociación y refuncionalización de lo que los emisores proponen (Medina, 2005). 9. Canclini investiga la interacción de las culturas populares con la llamada alta cultura, con lo masivo y con la. masificación de lo culto (Medina, 2005)..

(31) De forma general, las propuestas de Néstor García Canclini se consideran muy importantes para comprender los disímiles fenómenos: comunicación, cultura y sociedad en la actualidad. La definición de cultura ha variado con el transcurso del tiempo. Pero, de forma general, mantiene puntos de contacto con las primeras ideas planteadas. En el libro Lo universal y lo específico en la cultura de Pablo Guadarrama y Nikolai Pereleguin (1990) se analizan las posibles causas de la evolución del término: “A causa del proceso de internacionalización creciente de la vida social, el concepto de cultura no sólo se amplía en su contenido e incluye cada vez más nuevos elementos que antes eran considerados exclusivos de algunos pueblos, por lo que se enriquece, sino que se le reconocen nuevas determinaciones que lo complementan en mayor medida” (Guadarrama y Pereliguin, 1990, p.105). Manuel Martín (s.f.) considera la cultura como un instrumento y un fin en sí mismo, un conocimiento y una creación y debe ponerse siempre en práctica. Sin embargo, las investigadoras Rayza Portal y Milena Recio en su libro Lecturas sobre comunicación en la comunidad plantean: “la cultura es organización del yo interior por el cual se llega a comprender el valor histórico que uno tiene, su función en la vida, sus derechos y sus deberes…” (Portal y Recio, s.f., p.22). No se debe atribuir de manera casual a la cultura los acontecimientos sociales, modos de conducta e instituciones. En ella convergen todos esos fenómenos. Para entender la cultura de un pueblo se necesita buscar en sus raíces; sin obviar para lograrlo, las relaciones políticas, sociales y económicas donde los hombres son los protagonistas. Los orígenes de una u otra definición no interesan. Lo importante es que los hombres en colectivo, con sus variadas prácticas, recrearán y transformarán el término cultura en los diferentes contextos históricos. El sociólogo mexicano Jorge González asegura: “mediante la cultura ordenamos y estructuramos nuestro presente, a partir del sitio que ocupamos en las redes de las relaciones sociales” (González, 1991, citado en Villa, 1998, s.p.)..

(32) Al tomar en cuenta la relación entre periodismo- cultura, es necesario hacer un alto en la sociología de la cultura porque sus estudios se ocupan de: las instituciones sociales, económicas de la cultura y la definición de sus productos. Sociología de la cultura Muchas de las prácticas cotidianas realizadas por el hombre en todas las esferas de la vida constituyen hechos socioculturales. Hablar, educar, estudiar, en fin, relacionarse con nuestros semejantes a través de lenguajes en diversos niveles verbales y corporales, significa cultura. Los orígenes de la sociología de la cultura se encuentran en los estudios clásicos de la sociología, específicamente, en los análisis sobre las formas simbólicas que expresan la constitución del hombre y de la sociedad moderna. La sociedad y la cultura sufrieron grandes cambios debido a las transformaciones políticas y económicas durante el pasado siglo XX. La sociología comenzó a realizar investigaciones más profundas en el campo cultural a partir de ese momento. Los estudios de cultura relacionados con comunicación, medios o los análisis culturales poseen un carácter transdisciplinario. La contextualización de los análisis culturales es muy importante porque permite una mayor comprensión del hombre y de la sociocultura contemporánea (Basail y Álvarez, 2004). En relación con las instituciones modernas de comunicación se han realizado varios estudios. Entre los más destacados investigadores dentro de una perspectiva explícitamente sociológica están Lasswell (1902- 1978), Lazarsfeld (1901- 1976) y Merton (1910- 2003) en el año 1948. En cambio, otros como White (1900- 1975) en 1947, los realizaron combinando el análisis institucional con algo de historia. Estos últimos plantearon importantes aspectos sobre la naturaleza de la investigación sociológica (Williams, 2004b)..

(33) Los investigadores más contemporáneos de la sociología de la cultura han decidido tomar la línea del sociólogo francés Pierre Bourdieu. Los estudios de ese autor posibilitan entender cómo la cultura se vuelve fundamental para comprender las relaciones y las diferencias sociales. El autor francés afirma que durante el pasado siglo XX se estructuró un sistema cultural y educativo donde los mecanismos de diferenciación de clases y subclases sociales se convirtieron en dominación colectiva. Lo más importante para inscribirse en cualquier clase social es la educación escolar y cultural de cada individuo (Bourdieu, 1991, citado en Muñoz, s.f.). Él analiza las partes constitutivas de la vida social a través de la teoría de los campos10. La vitalidad de la sociología de la cultura de masas radica tanto en el incremento de sus áreas de estudio como en la variedad de sus líneas de investigación. Se ocupa de los procesos sociales de toda producción cultural. Se interesa por las instituciones, las relaciones sociales de sus medios específicos de producción y de los procesos de reproducción cultural y social. Puede considerarse la nueva sociología como una convergencia y hasta cierto punto como la transformación de dos tendencias bien definidas: una dentro del pensamiento social general y, más adelante, específicamente de la sociología y la otra dentro de la historia y el análisis cultural. Se requiere analizar el fenómeno de la crítica luego del recorrido por las diferentes teorías relacionadas con la cultura y su relación con la sociedad. El ejercicio del criterio ha estado siempre estrechamente vinculado con los procesos culturales.. 10. “Los campos se presentan como espacios estructurados de posiciones cuyas propiedades dependen de la. posición en los espacios y pueden analizarse en forma independiente” (Bourdieu, 1991, citado en Villa, 2000, s.p.)..

(34) La crítica El origen etimológico de la palabra crítica proviene del término en latín critĭcus que significa juzgar, opinar. Los investigadores no logran determinar la fecha exacta de su surgimiento. La crítica es el examen y juicio de alguien o algo. Sugiere un modo de expresión de la opinión pública cuando se relaciona con los medios de comunicación. Su misión consiste en poner de manifiesto los defectos y virtudes de la vida económica, social, política, cultural y productiva. En los trabajos de las más diversas orientaciones teóricas se insiste en que la crítica debe informar, orientar, educar, ser ponderada, justa, analítica y sintética. Además necesita tener un espíritu reflexivo, de tono respetuoso, ecuánime y, por último, de un estilo preciso, ágil y claro. Otros autores abogan porque precisa utilizar un lenguaje agradable al lector. Charles Baudelaire (1821- 1867) en el ensayo ¿Para qué la crítica? de 1846 afirma: “la mejor crítica es la que resulta entretenida y poética; no esa otra fría y algebraica que, bajo pretexto de explicarlo todo, no tiene ni odio ni amor” (Baudelaire, 1846, citado en Fernández, 2007, s.p.). Los postulados del poeta aseguran que una crítica rígida, falta de afabilidad no posibilita el entendimiento. Evelio Tellería (1986) en su libro Diccionario periodístico considera que debe haber un conocimiento de la materia y de la obra detrás de una buena crítica. El autor necesita ofrecer todos los elementos de lo analizado mediante la palabra precisa. El crítico, Juan Marinello (1898- 1977) reafirma esa línea al expresar: “No se concibe en momento alguno, pero mucho menos en el que ahora vivimos, un crítico que no esté a nivel de la información y la cultura general” (Marinello, s.f., citado en Betanzos, 2005, s.p.)..

(35) Además de acercarse a la realidad, el crítico debe estudiar para luego orientar al público. Primero necesita realizar un análisis profundo de lo que enjuicia, determinar sus características y situarlo en su contorno social (Portuondo, 1966). Él tiene un compromiso moral y una responsabilidad individual y social. Algunos críticos convierten los textos en monólogos. En ocasiones aprovechan el espacio como un auténtico ejercicio de narcisismo. Rufo Caballero (s.f., citado en Caraballoso, 2007) asume que la eficacia de la crítica está en sugerir sin imponer, decir sin abrumar, crear un texto agradable tanto por su escritura como por el análisis propuesto. De forma general, la crítica permite juzgar cualquier hecho, fenómeno o situación. El autor puede valorar las diferentes aristas de lo analizado después de realizar una cuidadosa investigación para orientar y educar a los públicos. Siempre se deben manifestar los aspectos positivos y negativos del asunto. Existen muchas opiniones relacionadas con la crítica y el periodismo. Algunos teóricos la consideran un género periodístico11. Otros la asumen como la forma de analizar los hechos, fenómenos o situaciones y que puede manifestarse en los géneros, según la bibliografía más actualizada sobre el tema. Su estudio se torna premisa esencial para desarrollar los objetivos de esta investigación.. 11. En relación con el surgimiento de los géneros periodísticos existen dos influencias: una latina y otra. anglosajona. A la primera corresponderían géneros caracterizados por la opinión y a la segunda, que parte de una separación, al menos en teoría, de ambos conceptos, la noticia (también en el origen del periodismo europeo, y no otra cosa ofrecían las gacetas del siglo XVII) y luego los géneros interpretativos, que aparecieron en los Estados Unidos en el siglo XIX (Díaz, 2000). Gargurevich (s.f., 13) los define como las “formas que busca el periodista para expresarse”..

(36) La crítica en el periodismo La crítica estuvo presente en los inicios de la prensa escrita. En Francia, por ejemplo, aparecieron contundentes juicios contra las diversas capas de la burguesía en los periódicos luego de la Revolución Francesa. No sólo se publicaron mediante los almanaques o caricaturas, sino también en los trabajos periodísticos (Gómez y Mompart, s.f., citado en Vizcarra, 2001). El periodismo se manifestó en términos de exaltada crítica contra el sistema colonial en América Hispana entre 1810 y 1812. Además realizó una persuasiva propaganda favorable a la independencia de los estados soberanos del territorio, conjuntamente con los primeros brotes independentistas. Finalizada la Primera Guerra Mundial, comenzó la expansión de la prensa activada por nuevas particularidades como la fotografía y avalada por la publicidad. Además de todas las motivaciones lucrativas de esas publicaciones salieron a la luz también, trabajos críticos, caracterizados por una conciencia más lúcida y vasta y cuestionando el orden social. Según la Doctora en Ciencias de la Información, Silvia Vizcarra (2001) las relaciones de dependencia imperial de la época provocaron el surgimiento de la denominada corriente crítica de la comunicación social, planteada en términos de contrainformación y contracultura12: “Originada a partir de un movimiento estético-vital que se manifestó también en la moda y la música, dicha contracultura logró plasmarse fuertemente en países occidentales más desarrollados, proliferando un gran número de experiencias periodísticas e influyendo en medios informativos ya establecidos” (Vizcarra, 2001, s.p.).. 12. Theodore Roszak (1933- ), Doctor en Filosofía define la contracultura como “el conjunto de personas,. ideologías y actitudes -políticamente de izquierdas y tecnológicamente conservadoras-, que integraban en aquella época una alternativa cultural opuesta al progreso tecnocrático y al dominio del sistema yanqui” (Roszack, s.f., citado en Vizcarra, 2001, s.p.)..

(37) La crítica no perdió espacio en los medios de comunicación a pesar de la censura de los sistemas políticos. Ejemplo de ello fue que en la década de los 70 los jóvenes convirtieron la prensa en vocero, representante de la rebelión juvenil. Los reportajes de esa época expresaban contundentes críticas al sistema político, económico y social del periodo. La actualidad globalizada y marcada por las nuevas tecnologías de la comunicación presenta una crítica comprometida con los círculos de poder. Son pocos los medios que publican verdaderos juicios ante los diferentes hechos. Algunos autores consideran la crítica como un género periodístico. De esa forma se limita el ejercicio periodístico. Según el Diccionario periodístico si una persona conocedora de un sector específico publica en una sección fija, regularmente, enjuiciando, analizando, evaluando y opinando, entonces se admite como un género (Tellería, 1986). Por lo tanto, existen críticos de todas las manifestaciones artísticas. Julio García Luis en el libro Géneros de opinión considera la crítica una modalidad muy peculiar, que “en ocasiones se aproxima e identifica con la propia creación literaria” (García, 2001, p.26). El autor expresa características diferentes con los géneros periodísticos tradicionales13. Las opiniones que asumen la crítica periodística como un género han sido abandonadas. Actualmente se piensa en ella como una forma de analizar todos los fenómenos y procesos de la sociedad. “Cada información, comentario, reportaje, entrevista, artículo puede presentar implícita o explícitamente la crítica” (Barei, 2008, s.p.). Todos los medios de prensa tienen como principal función contribuir a la educación política, ideológica, cultural, científica, técnica, económica de la sociedad. Además de informar deben proporcionar la interpretación fundamentada de las causas y consecuencias de los hechos. El ejercicio de la crítica es idóneo en ese sentido.. 13. Se considera géneros periodísticos tradicionales: información, entrevista, reportaje, comentario, crónica,. columna, artículo y editorial..

(38) José A. Benítez (1991) se sitúa en esa línea al afirmar que la crítica periodística debe interpretar las causas y consecuencias de los hechos. Así como necesita ofrecer sus posibles soluciones de forma explícita o implícitamente. Rafael Yánez (2005), reportero y estudioso español sobre la crítica considera que el ejercicio del criterio en el periodismo posee un sentido positivo de orientación. Por lo tanto, cumple un importante papel en la educación popular a través de los géneros. La crítica como elemento consustancial al periodismo debe responder en juicios a un criterio elaborado del periodista luego de una profunda investigación. Así como, requiere resaltar los valores positivos y después, en contraste, los negativos. Los periodistas necesitan tomar la crítica como el modo natural de trabajo. Resulta imprescindible para el reportero dedicado a ejercer el criterio una gran especialización en la temática a tratar. Necesita fundamentar y probar aquello que afirma, sin caer en el dogmatismo ni en la opinión totalitaria (Media prensa, 2003). La ética14 profesional de todo periodista debe prevalecer en todos los trabajos. No puede dejarse influir por sus afectos o debilidades personales a la hora de realizar su interpretación y juicio (Barei, 2006). La argumentación es el núcleo principal de la crítica porque brinda el soporte de forma razonada a los juicios de valor que se defienden. La mayor cantidad de información patentiza los juicios asumidos en los textos.. 14. Ética periodística es la definición teórica y aplicación práctica permanente y obligatoria de normas. conductuales y de procedimiento que deben cumplir los periodistas por la responsabilidad social inherente a su labor..

(39) Los criterios de las fuentes utilizadas validan las opiniones de los reporteros. Cuando ellas ofrecen las posibles soluciones del fenómeno analizado, se logra responsabilizarlas públicamente con el asunto. Además, se demuestra la verdadera posibilidad de realización. La crítica puede aparecer en los géneros periodísticos. Aunque se deben considerar las características de cada uno. No se escribe de igual forma una información que una crónica. El género condiciona la manera de realizar la crítica. Los periodistas necesitan cumplir con las peculiaridades de ellos para lograr un buen producto comunicativo. Específicamente en la prensa escrita, por sus características, la crítica ha de ser fielmente informativa, como primera condición (Ammann, 2008). De igual forma la considera Gonzalo Martín Vivaldi: “El lector quiere saber si aquello que se critica es bueno o malo y por qué” (Martín, 1973, p.338). Por lo tanto, los periodistas pueden utilizar el ejercicio del criterio para analizar hechos, fenómenos o situaciones en el reportaje. José A. Benítez en su libro Crítica periodística considera: “… el trabajo informativo no debe limitarse a la información, sino que debe extenderse a propiciar una interpretación fundamentada de las causas y consecuencias de los hechos, contribuyendo así a la educación política, ideológica y económica...” (Benítez, 1991, 18). El reportaje es un género informativo. Pero más allá de mencionar brevemente los sucesos, estudia con profundidad el hecho y el contexto. Explica el tema, plantea opiniones y posibilita que los lectores tomen partido sobre lo tratado. Gargurevich se sitúa en esa línea al denominarlo como: “… permite explicar y conferir significación a situaciones y acontecimientos; constituye, por ello, la investigación de un tema de interés social en el que, con estructura y estilo periodístico, se proporcionan antecedentes, comparaciones y consecuencias, sobre la base de una hipótesis de trabajo y de un marco de referencia teórico previamente establecido” (Gargurevich, s.f., p.125)..

(40) La profesora de Periodismo en la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá, Elvia Tejada (s.f., citada en Patterson, 2003) sugiere que en los reportajes el periodista puede opinar y hacer observaciones desde un ámbito profesional. De igual forma lo asume Karla J. Chacón, profesora e investigadora en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma Chiapas al expresar: “es un relato extenso que incluye las observaciones personales y directas del periodista” (Chacón, 2007, s.p.). El conocimiento de causa sobre el tema a tratar prevalece en la crítica periodística. Todos los reportajes como primera condición requieren de una cuidadosa investigación. Los periodistas aplican varios métodos y técnicas para lograrlo. El trabajo con las fuentes (oficiales, informales y documentales) y la observación posibilitan obtener datos más precisos sobre el tema. Además enriquecen el contenido del material periodístico. La crítica periodística exige de la interpretación. La estructura del reportaje se caracteriza por explicar los hechos, fenómenos o situaciones. Permite utilizar los criterios de las fuentes y la de los reporteros para dar a conocer las causas y consecuencias del asunto. En él, se aplican todos los recursos del estilo15, el lenguaje es más elaborado. Los periodistas manifiestan la crítica periodística en los reportajes al juzgar las diferentes aristas del asunto analizado luego de la investigación. Interpretan las causas y consecuencias. Ofrecen las posibles soluciones del problema planteado a través de los criterios de las fuentes utilizadas y la del propio periodista. Los reporteros de esa forma y al expresar los aspectos positivos y negativos del tema logran orientar y educar a los públicos. Para las periodistas Maricel Rodríguez y Eva de la Caridad Miró (1986) el ejercicio crítico entre los periodistas es un deber político y una responsabilidad social, en cualquier circunstancia. La crítica no puede concebirse como un género más. Se limita el ejercicio periodístico con esa opinión. Los nuevos tiempos exigen su presencia en cada trabajo. El periodismo 15. La exposición, la narración, la descripción y el diálogo (Tellería, 1986)..

(41) cultural contribuye a la formación de conocimientos y educa sobre las características del patrimonio cultural de la sociedad. Los reporteros necesitan apropiarse de la crítica para lograrlo. La crítica en el periodismo cultural “La denominación de periodismo cultural se aplica en la actualidad a un campo extenso y heterogéneo” (Bourdieu, s.f., citado en Villa, 2000, s.p.). Tiene como objetivo la difusión de las manifestaciones culturales mediante los diferentes géneros. Iván Tubau en su libro Teoría y práctica del periodismo cultural lo define como: “... la forma de conocer y difundir los productos culturales de una sociedad a través de los medios masivos de comunicación” (Tubau, 1982, citado en Villa, 2000, s.p.). El investigador Jorge Rivera (1995, citado en Villa, 2000) en su libro El periodismo cultural asegura que dentro de ese tipo de periodismo convergen géneros y productos que abordan con propósitos creativos, críticos y reproductivos los terrenos de las artes, las corrientes del pensamiento y las ciencias humanas. La Doctora en Ciencias de la Información en la Universidad Nacional de Córdoba María José Villa considera que el periodismo cultural tiene una importancia histórica. “Hoy conserva fuertemente esa impronta aunque se agregan otros objetos culturales” (Villa, 2008, s.p.). Además el periodismo cultural está presente en la prensa especializada. Existen varias revistas y suplementos que publican trabajos relacionados con la cultura. Pueden reflejar el patrimonio cultural de una nación o tienen como objetivo abordar sólo una manifestación del arte. Según la Máster en Comunicación en la Universidad Iberoamericana de México, Fidela Navarro (2004) el periodismo cultural puede evaluarse de bueno cuando refleja lealmente las problemáticas globales de una época, satisface demandas sociales concretas e interpreta la creatividad potencial del hombre y la sociedad..

(42) La crítica como elemento consustancial al periodismo cultural juega un papel determinante en ese sentido. Los juicios van a analizar las manifestaciones del arte y su relación con la sociedad con las mismas características planteadas en el epígrafe anterior. El Doctor en Ciencias de la Información de la Universidad Europea de Madrid, José M. Peredo (s.f., citado en Silba, 2004) considera que periodísticamente todo objeto cultural es susceptible de crítica cuando está inmersa dentro de un acontecimiento actual. El nacimiento de la crítica cultural comenzó, aproximadamente, en 1896 (Barei, 2006). El primer suplemento literario de un diario neoyorquino lanzó la idea de tratar los libros recién salidos como si fueran noticias. Desde ese momento se convirtió en una rutina para la mayoría de los reporteros dedicados a resumir libros. Una crítica no es una descripción del hecho analizado para atraer al lector. Una simple descripción de lo visto o leído no cumple con las características de la crítica. Ni tampoco significa ceder la palabra al autor de la obra para oír su opinión. El periodista tiene el deber de arriesgarse y dar a conocer su particular valoración, por lo que su formación cultural deviene requisito imprescindible para poder realizarla con perspectiva histórica. La crítica literaria o artística sí se asume como género en el periodismo cultural. Los autores valoran las diferentes manifestaciones del arte a través de ella. Ese tipo de trabajo periodístico se publica en medios especializados o en secciones fijas, mayormente. Los creadores de esos materiales expresan sus propios criterios después de realizar las pesquisas. Por eso existen especialistas reconocidos como críticos de música, danza, literatura, pintura, arquitectura, etc. No obstante, la crítica como forma de analizar los hechos, fenómenos o situaciones en los géneros periodísticos ayuda a la comunicación con el público, la difusión, enseñanza y promoción de la labor cultural. Contribuye a la idea de las masas con la formación de una conciencia social adecuada a la época (Rodríguez y Miró, 1986). Para la crítica y ensayista Ana Ammann, Máster en Sociosemiótica en la Universidad Nacional de Córdoba lo que justifica el debate acerca de las perspectivas de la crítica es:.

(43) “La crítica cultural periodística, como parte de un conocimiento “especializado” que inviste de sentido las prácticas sociales, se relaciona con las condiciones sociales y políticas en las que se produce y –obviamentecon la política cultural particular del medio en el que se publica” (Ammann, 2000, s.p.). El periodista cultural se convierte en el mediador de la opinión del público. Aporta diferentes propuestas de interpretación, unido a las opiniones de las fuentes utilizadas. Los receptores elaboran sus propios juicios sobre los temas a través de él. Los reporteros deben estimular la curiosidad y la ampliación de los conocimientos de los lectores. Muchos investigadores denominan de importante e imprescindible la crítica dentro del periodismo cultural. Mas, Silvia Barei resume acertadamente su trascendencia: “se piensa entonces a sí misma como parte integrante del complejo sistema de los discursos reflexivos sobre el arte y de allí se expande y ubica su objeto en el campo de los estudios culturales” (Barei, 2006, s.p.). El periodista puede desplegar todos los recursos lingüísticos, desde figuras retóricas hasta juegos de palabras al ejercer la crítica. Mas, el conocimiento pleno del tema y los juicios precisos tienen que desbordar el texto. El lector admite la opinión del reportero como el filtro entre la realidad social y su propio ser. Lo sabe y existe un compromiso explícito en que así lo haga..

(44) Capítulo II.

(45) “… la crítica es el examen; sin que obligue a la severidad ni a la censura” (Martí, 1875, citado en Valdés, 2002, p.102). Capítulo II. La crítica de ayer y de hoy en el periodismo cultural de Cuba La política cultural cubana La definición del término cultura cambió en Cuba después del triunfo de la Revolución. A partir de ese momento, se entendió como un fenómeno social e histórico condicionado por las necesidades de las clases sociales y sus luchas e intereses a lo largo de la historia. La nueva política cultural planteó la necesidad de formar un clima altamente creador que impulsara el progreso de todas las manifestaciones culturales como aspiración legítima del pueblo y deber de los organismos políticos, estatales y de masas (Saruski y Mosquera, 1979). Al respecto Armando Hart expresó: “El arte y la literatura no se pueden desarrollar si no analizamos el fenómeno de la cultura en su contenido social y, en nuestro caso, en su raíz popular” (Hart, 1976, citado en Política Cultural de la Revolución Cubana. Documentos, 1977, p.1). Todas esas ideas surgen al compás de las nuevas transformaciones del proceso revolucionario en sus primeros años. La política cultural cubana se manifiesta en “Palabras a los intelectuales”, pronunciadas en 1961 por Fidel Castro; las conclusiones del Congreso de Educación y Cultura, en 1971; los preceptos de la Constitución de la República referidos a la cultura nacional y, muy especialmente, en las “Tesis y Resolución sobre la Cultura Artística y Literaria” del Primer Congreso del Partido (1975). De forma general, en cada uno de esos documentos se plantea una idea rectora: el arte y la cultura en Cuba tienen que ser un verdadero patrimonio del pueblo..

Referencias

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