Los valores en Uruguay: entre la persistencia y el cambio. Estudio Mundial de Valores

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Los valores en Uruguay:

entre la persistencia y el cambio

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Los valores en Uruguay:

entre la persistencia y el cambio

Estudio Mundial de Valores

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INDICE

ÍNDICE

Prólogo oPP Prólogo DuCsa

Prólogo EquIPos CoNsultorEs MEtoDologÍa y EquIPo DE trabajo INtroDuCCIóN sÍNtEsIs DE rEsultaDos FElICIDaD orgullo NaCIoNal CoNFIaNza tolEraNCIa ValorEs DE géNEro El trabajo

aCtItuDEs haCIa la PobrEza ValorEs DE autorIDaD DEMoCraCIa y PolÍtICa

los ValorEs uruguayos: ENtrE la PErsIstENCIa y El CaMbIo rEFErENCIas bIblIográFICas 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 5 7 8 9 10 11 14 17 25 30 35 42 53 61 66 71 81 82

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la oficina de Planeamiento y Presupuesto en cumplimiento con sus cometidos constitucionales y legales procura perfeccio-nar y profundizar la responsabilidad en la planificación a mediano y largo plazo.

En tal sentido, resulta sustantivo conocer la realidad del país desde los aspectos estructurales de la economía y las posibles tendencias, los desafíos fundamentales en políticas sociales y las variables internacionales que nos afectan.

Pero conocer el valor que los uruguayos y uruguayas le dan a distintos aspectos de la vida en común también constituye una herramienta de enorme ayuda para el conocimiento de nuestra propia sociedad. y como consecuencia, resulta fundamental para poder asignar mejores recorridos para lograr los objetivos planteados.

El estudio refleja características de hondo anclaje y señala también fuertes movimientos de cambios en los valores de los uruguayos. Conocer es fundamental para transformar.

Por esto creemos que este trabajo será de mucha utilidad.

Pablo álvarez Coordinador general

oficina de Planeamiento y Presupuesto

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En un mundo globalizado que cambia día a día, uruguay asume paulatinamente nuevos valores, nuevas tendencias y nuevos desafíos.

somos actores de esta nueva historia del país, que se escribe con el esfuerzo y trabajo de todos los uruguayos.

DuCsa nació en el año 2001 en uruguay y, desde entonces, ha forjado un negocio sustentable a largo plazo que aporta a la estrategia de desarrollo productivo del país.

Nuestra empresa es responsable de una red de más de 300 puntos de venta, entre estaciones de servicio, distribuidores de lubricantes y de supergas en todo el país y cuenta con un ecosistema de negocios que emplea a más de 5.000 personas y agrupa a más de 500 unidades productivas, desde emprendimientos familiares a grandes empresas, tanto en importantes ciudades como el uruguay profundo.

Forjamos un negocio basado en valores de honestidad y ética, construyendo la confianza en nuestro trabajo en base al res-peto y con un equipo de colaboradores con ánimo emprendedor, que nos mueve a seguir creando valor.

Contamos con una red de socios de negocio responsable, comprometida y con actitud emprendedora a operar siempre con seguridad y respeto por el medio ambiente, tal como espera de nosotros la ciudadanía.

junto a esta red y junto a todos los uruguayos que, desde el comienzo han elegido nuestros servicios, es que con orgullo, afirmamos que el nuestro es un modelo de negocios que se rige por las mejores prácticas, especialmente en el manejo del crédito; la productividad de los activos; la mejora continua de costos unitarios; el ambiente de control adecuado; la rentabili-dad creciente y sustentable en el largo plazo.

Conocemos a los uruguayos y sus valores y por ello, decidimos aportar a este trabajo, que analiza valores y comportamientos. Consideramos que los resultados que se desprenden del estudio son de gran relevancia y contribuirán a seguir creciendo.

Daniel Porrini Director Ejecutivo DuCsa

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las sociedades cambian. y uruguay no es la excepción. Incluso al ritmo lento y parsimonioso que caracteriza a los uruguayos, hay cosas en nuestra sociedad que ya no son como antes. algunas cosas se modifican en sentidos que pueden considerarse positivos, otras cambian en dirección contraria.

Muchos de estos cambios son visibles en la cotidianeidad, en la calle, en los medios de comunicación, en los debates políti-cos, en las familias, en los lugares de trabajo. Están ahí, en la superficie de lo que vemos y experimentamos. y sin embargo, el hecho de que sean tan visibles no significa que se los entienda bien. Muchos de estos cambios generan a veces sorpresa y desconcierto. Con frecuencia los ciudadanos (o incluso analistas, o líderes de opinión) no logran aprehender la verdadera magnitud de los cambios, ni entender sus causas, ni sus posibles consecuencias.

Esto puede parecer extraño en un mundo en el que la información abunda. En uruguay el Estado proporciona información confiable en tiempos adecuados; también existe una prensa mayoritariamente independiente que puede difundir y discutir esta información sin mayores restricciones. Por tanto, el público tiene acceso a una cantidad razonablemente buena de infor-mación sobre cómo están las cosas en términos “objetivos”.

El punto es que, para entender estos cambios en su totalidad (su magnitud, sus causas, sus implicancias) no es suficiente la información “objetiva”: también es necesario entender cómo los individuos viven estos cambios, lo que se puede denominar la dimensión “subjetiva”.

Esta está compuesta por los sentimientos y pensamientos de la población, por sus valores y sus creencias. No es posible comprender cómo y por qué la realidad se transforma, y qué implicancias tienen estos cambios, sin conocer lo que la gente piensa y siente respecto a las cosas que ocurren.

sobre estos temas, sin embargo, la información es mucho menos abundante. y quizás por esto, hay cosas que cuesta en-tender en su totalidad. Falta enen-tender la perspectiva humana.

En este documento se presenta un acercamiento a la comprensión de la dimensión subjetiva de los cambios en el uruguay, a partir de los datos del Estudio Mundial de Valores (EMV). Este es el principal estudio de opinión pública de escala comparada, que aspira a analizar el cambio de valores de las sociedades a lo largo de la historia. Fue ideado y llevado adelante desde la década del ’70 por el politólogo norteamericano ronald Inglehart de la universidad de Michigan. se realiza mundialmente en lapsos de aproximadamente 5 años.

Este estudio, que Equipos Consultores realiza en uruguay desde 1996, pudo concretarse en 2011 gracias al apoyo de la oPP (oficina de Planeamiento y Presupuesto), y de la empresa DuCsa.

los resultados ven la luz pública algo más tarde de lo deseado, pero igualmente constituyen un aporte valioso para entender las cosas que están pasando. Es destacable que los datos que se presentan corresponden a la última medición en uruguay (2011) que forma parte de la “ola 6” del EMV. Esta ola cubre del año 2010 al 2014 y contiene la medición de 57 países de todo el mundo. los cambios identificados y analizados en este informe responden a grandes tendencias de largo plazo de la sociedad uruguaya, a verdaderas transformaciones de fondo, más que a factores estrictamente coyunturales.

la aspiración es que esta información y análisis, elaborados con el espíritu de que sea accesible para cualquier público, pue-dan ser fuente de debate, de crítica, de intercambio; que en definitiva contribuya a entender mejor la sociedad en que vivimos.

Ignacio zuasnabar

Director de opinión Pública Equipos Consultores

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M e t o d o l o g í a

El Estudio Mundial de Valores se desarrolló a partir de una encuesta de opinión pública realizada por Equipos Consultores en noviembre de 2011. la encuesta fue realizada en forma presencial, en los domicilios de los en-trevistados.

El universo de estudio fue la totalidad de la población mayor de 18 años residente en hogares particulares de todo el territorio nacional, tanto de zonas urbanas como rurales.

se utilizó una muestra de 1.000 entrevistados, seleccionados a partir de una muestra probabilística de hogares, y utilizando cuotas de sexo y edad para la selección final del entrevistado.

la muestra fue polietápica, estratificada por tamaño de localidad, con asignación proporcional de casos en fun-ción del tamaño poblacional. se realizaron encuestas en 32 localidades y en 6 zonas rurales de todo el territorio nacional.

El margen de error máximo esperado para una muestra probabilística de este tamaño es de 3,09%, para una distribución de p y q = 0,5 (para los resultados totales de la muestra; para las aperturas por sub-categorías, el margen de error es más amplio).

todos los datos presentados son elaboración propia de Equipos Consultores a partir del Estudio Mundial de Va-lores, salvo en los que se indica una fuente específica.

e q u i p o d e t r a b a j o

la dirección general del proyecto, y la coordinación del informe, estuvo a cargo del lic. Ignacio zuasnabar, Direc-tor del área de opinión Pública de Equipos ConsulDirec-tores.

además, a lo largo del proceso de investigación, participó un amplio grupo de personas del staff de Equipos Consultores o externos que, con diferentes intensidades, contribuyeron a este resultado final. Del área de opinión Pública de Equipos tuvieron un rol muy relevante Inés Fynn, Eva Pernin y Fernanda souza. además de ellas, participaron de distintas formas y en distintas etapas María julia acosta, luciana bonilla, Patricia Catz, Federico Irazábal, soledad Magnone, ariel Nion, Ernesto Pampin, santiago Peyrou y Claudia rafaniello. a todos ellos, el agradecimiento por sus aportes y compromiso. también a los encuestadores, coordinadores, supervisores y di-rección del trabajo de campo, en general olvidados en este tipo de informes. sin su aporte anónimo en el terreno, en el contacto directo con el ciudadano, nada de esto sería posible.

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El Estudio Mundial de Valores parte de una teoría que trata de explicar cómo se produce el cambio social a nivel mundial a lo largo de la historia. su principal hipótesis es que los cambios en los sistemas de creencias de masas (valores) tienen consecuencias sociales, políticas y económicas importantes (Inglehart et al., 2004 y 2010). No se presupone un determinismo cultural o económico, mas constata que en el devenir de las sociedades los procesos de cambio en estos tres niveles (económico, político y cultural) están asociados.

la investigación empírica de la Encuesta Mundial de Valores se lleva adelante desde la década de los ’70, lidera-da por ronald Inglehart de la universilidera-dad de Michigan, quien nuclea un equipo de investigadores de más de 80 países del mundo.

Inglehart sostiene que como consecuencia de la industrialización, las sociedades pasarían de estructuras y valo-res tradicionales característicos de la era preindustrial a otros modernos y luego (más recientemente) a otros pos-modernos, aunque no se supone que este proceso sea lineal y represente un camino inevitable para las distintas sociedades (Inglehart et al., 2004 y 2010).

El pasaje de valores modernos a posmodernos, implica la pérdida de relevancia de valores materialistas y de su-pervivencia. En la modernidad, el crecimiento económico es el principal objetivo social, seguido por la búsqueda del logro económico individual.

Pero dado un punto de desarrollo determinado, mayores niveles económicos dejan de reportar satisfacción a los individuos, que se vuelcan hacia valores de otra índole, que Inglehart denomina posmaterialistas (ej.: mayor valoración del medio ambiente, del bienestar individual, de la calidad de vida y la autorrealización).

Específicamente, este proceso de cambio de valores se refleja en dos dimensiones básicas: un desprendimiento de valores tradicionales y pasaje a valores seculares / racionales, y un movimiento desde valores materialistas a valores de auto-expresión.

a partir del posicionamiento de los países en estas dos dimensiones básicas, Inglehart construye el Mapa Cul-tural. Este Mapa muestra cómo las respuestas de los individuos en todo el planeta a preguntas referentes a sus valores, tienen estructuras comunes vinculadas con sus orígenes culturales y su historia. así, las respuestas de los latinoamericanos, de los anglo-sajones, de la Europa católica, o de los ortodoxos - por ejemplo -, tienden a parecerse entre sí.

El análisis que se realiza en este trabajo para el caso uruguayo parte de este enfoque general y se apoya funda-mentalmente en las dos dimensiones señaladas.

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M a pa C u lt u r a l d e Va l o r e s

-2,0 -1,5

-1,5

-1,0

Survival vs. Self-Expression Values -1,0 -0,5 -0,5 -0,0 -0,5 -1,0 -1,5 -2,0 -2,5 -0,0 -0,5 -1,5 -1,5 -2,0 -2,5 -2,5 -2,0

Traditional vs. Secular-Rational Values

Países con mayoría musulmana en itálica

Catholic Europe Latin America English Speaking Protestant Europe Confucian Baltic Orthodox South Asia African - Islamic Lithuania Estonia Latvia Taiwan China S. Korea Belarus Bulgaria Ukraine Russia Moldova Albania Azerbaijan Tunisia Iraq Morocco Palestine Yemen Jordan Armenia Kyrgyzstan Algeria Kosovo Malaysia TurkeyPakistan Mali Indonesia Kazakhstan Lebanon Bahrain Montengro Hungary Slovakia Croatia Greece Spain Austria France Andorra Australia New Zealand Great Britain United States Canada Ireland N. Ireland Switzerland Iceland Denmark Netherlands Finland Japan

Hong Kong Norway Sweden Germany Luxembourg Belgium Slovenia Czech Rep. Portugal Macedonia Vietnam Thailand Cyprus Ethiopia Chile Uruguay India Argentina Poland Brazil Peru Malta Phillipines Guatemala Trinidad Ecuador Colombia Mexico Rwanda Burkina Faso Zimbabwe Nigeria Ghana Qatar Zambia South Africa Serbia Bosnia Romania Georgia WVS6, 2015 Fuente: www.worldvaluessurvey.org

uruguay se ubica aproximadamente en el centro del Mapa Cultural: dentro de una zona compartida con el resto de los países latinoamericanos, pero en un extremo de la misma.

Por ejemplo, es el país latinoamericano más cercano a los países de la Europa Católica (elemento constante en todas las ediciones del EMV), y a algunos países anglo-sajones como Irlanda del Norte. Curiosamente, en esta medición 2011 aparece India en una posición también cercana. Dentro del continente, argentina y Chile son los países culturalmente más similares al uruguay en las dimensiones que define el mapa.

¿Qué significa que Uruguay esté en esa posición?

En primer lugar, refleja persistencia de la estructura de valores de fondo. En las tres olas en que se ha realizado el estudio en el país, uruguay se ha ubicado en “coordenadas” relativamente parecidas. Esto no es extraño. Por el contrario, los valores de una sociedad tienden a ser relativamente estables (o, mejor dicho, a moverse muy gra-dualmente), salvo excepciones. En estos 15 años, aunque uruguay atravesó coyunturas políticas y económicas muy diferentes, la matriz de fondo de nuestra posición cultural se mantiene.

¿Cuál es esa matriz de fondo?

En el eje de valores de supervivencia / autoexpresión (eje horizontal), uruguay se encuentra algo más orientado hacia la auto-expresión que el promedio mundial. Este es un rasgo característico de toda la cultura latinoameri-cana. se trata de sociedades relativamente abiertas, orientadas a la calidad de vida y la realización personal. En general, son sociedades con mayor tolerancia social que los países más orientados a la supervivencia.

En cambio en el otro eje, que divide a las sociedades tradicionales de las seculares-racionales, uruguay es dife-rente al resto de las del continente. Persistentemente, en las tres ediciones del estudio, uruguay se ha diferen-ciado del resto de los países latinoamericanos por ser una sociedad menos tradicional, y más secular. una de las

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claves para este posicionamiento tiene que ver con la esfera religiosa: nuestro país se caracteriza por tener bajos niveles de religiosidad desde principios del siglo pasado, elemento al que contribuyó la temprana separación del Estado de la Iglesia.

Por tanto, hay algunos elementos que dotan a uruguay de una cultura con ciertos rasgos típicos bien definidos, que son relativamente persistentes y que explican que, en los 15 años que transcurrieron entre la primera medi-ción y la última, la posimedi-ción general del país en el Mapa tenga una importante estabilidad.

sin embargo, esto no significa que todos los valores de la sociedad uruguaya están estáticos. Por el contrario, como se verá a lo largo del informe, esta estabilidad del posicionamiento global también se explica, a veces, por fuertes cambios en algunas áreas valóricas (que se mueven en sentidos opuestos y a veces hasta contradicto-rios).

la persistencia y el cambio, entonces, son los grandes conceptos que definen la matriz de valores de los uru-guayos en estos 15 años. aquellas áreas en las que nuestros valores permanecieron estables, así como aquellas en que cambiaron (y el sentido en que lo hicieron), definen nuestra trayectoria cultural en este período histórico.

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F e l i C i d a d

• la mayoría de los uruguayos manifiesta que es feliz. un tercio de la población (34%) se declara directamente “muy feliz”, y 52% adicional “bastante feliz”. la proporción de población con mayor felicidad ha aumentado en los últimos años de manera notoria: de 21% en 1996 a 34% en 2011.

• la mejora de la felicidad de los uruguayos en estos 15 años ha estado relativamente “bien distribuida”: se re-gistra en todos los segmentos de la sociedad. De cualquier forma los jóvenes y las personas de clases medias, son los que han tenido aumentos más importantes.

• la felicidad subjetiva se vincula con la condición económica del hogar, pero no la explica totalmente. En los hogares que están muy satisfechos con su situación económica la felicidad es casi absoluta (94%). Entre los hogares menos satisfechos la felicidad es menor (65%), pero igualmente la proporción es alta: dos de cada tres de estos individuos se declaran felices más allá de su condición económica.

• aumenta la proporción de uruguayos que manifiesta sentirse muy libre de elegir y controlar su vida de 29% en 1996 a 41% en 2011 factor que, según la teoría, está fuertemente asociado con la sensación de felicidad. • Vivir en pareja, y tener un buen estado de salud, son otras de las condiciones que se relacionan con la felici-dad subjetiva. Entre los casados y quienes viven en concubinato la felicifelici-dad es un poco mayor que entre los solteros, y bastante mayor que entre viudos, divorciados o separados. la relación con la salud es todavía más fuerte: la mayoría (52%) de los que sienten que su salud es muy buena declara ser “muy feliz”, más del doble de lo que se encuentra entre quienes sienten que su salud es mala o muy mala (23%).

o r g u l l o N a C i o N a l

• la mayoría de los uruguayos (92%) se siente orgullosa de serlo, y este es un rasgo relativamente estable. Pero la intensidad de este orgullo ha caído en los últimos años: quienes se manifiestan “muy orgullosos” disminu-yeron de 73% a 50% entre 2006 y 2011.

• El orgullo nacional es menor entre los jóvenes que entre las personas de más edad. Esto no parece ser un efecto exclusivamente del ciclo de vida: los jóvenes de hoy muestran menos orgullo que los jóvenes de algu-nos años atrás. Esto podría estar asociado a que los mayores aún sienten orgullo por una sociedad pasada que vivieron aunque fuera parcialmente (la “suiza de américa”), referencia más distante para los jóvenes. aun-que, por otra parte, el fenómeno es relativamente global: en buena parte del mundo desarrollado se observan tendencias similares de menor orgullo nacional entre la juventud.

C o N F i a N z a i N t e r p e r s o N a l

• también ha disminuido en uruguay la confianza interpersonal. En 2011 solo uno de cada siete uruguayos (14%) afirma que “se puede confiar en la mayoría de las personas”: la amplia mayoría (77%), por el contrario, afirma que “no se puede ser tan confiado”. la desconfianza parece ser una característica de la cultura latinoa-mericana, pero en uruguay se ha acentuado en los últimos años.

• De cualquier forma, se mantienen niveles muy altos de confianza en “la familia” (95%), y bastante altos en “los vecinos” (69%) y en “gente que conoce” (67%). En estos planos puede afirmarse que existe una matriz importante de capital social, y condiciones razonablemente buenas para el asociacionismo. la desconfianza está depositada mayormente en personas desconocidas.

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• El aumento de la desconfianza está vinculado a la percepción de inseguridad. Entre los que se sienten “muy seguros” en su barrio, la confianza en el tercero desconocido es tres veces mayor que entre los que no se sienten “nada seguros”.

t o l e r a N C i a

• la mayoría de los uruguayos (82%) afirma que la tolerancia y el respeto por los demás es una de las cualida-des más importantes a enseñar a los niños, lo que coloca al uruguay como uno de los países del mundo con mayor importancia atribuida a este valor.

• En indicadores de tolerancia más concretos, por ejemplo en la aceptación o rechazo de grupos con ciertas ca-racterísticas como vecinos (indicador clásico de tolerancia), uruguay muestra resultados ambiguos: un avance hacia mayor tolerancia hacia ciertos grupos (homosexuales, personas con sIDa, inmigrantes, personas de otra raza y de otra religión), y movimiento hacia menor tolerancia hacia otros (drogadictos y alcohólicos). • En materia de tolerancia se destaca, por su magnitud y sus implicancias, el fuerte cambio de la sociedad

uruguaya hacia la aceptación de la homosexualidad. En 1996 casi la mitad de la población (45%) consideraba que la homosexualidad no se justificaba “nunca”. hoy esta proporción se ha reducido al 18%. uruguay es el cuarto país en el mundo con mayor aceptación de la homosexualidad.

Va l o r e s d e g é N e r o

• En cuanto al rol de la mujer en el mundo laboral, en uruguay existen consensos amplios en dos temas: dos de cada tres (66%) están de acuerdo con la idea de que “tener trabajo es la mejor manera para que una mujer sea una persona independiente”, y una proporción similar (67%) rechaza la idea de que “si hay escasez de trabajos los hombres deben tener más derecho al trabajo que las mujeres”. sin embargo, en este último punto, llama la atención la persistencia (incluso creciente entre 2006 y 2011), de una cuarta parte que continúa afirmando que el hombre debe tener más derecho al acceso al trabajo que la mujer en contextos de escasez laboral. • la sociedad uruguaya se orienta de forma contundente a la igualdad de género en el acceso a la educación

superior: el 86% discrepa con la idea de que “la educación universitaria es más importante para un hombre que para una mujer”. El grupo que afirma lo contrario (visión más tradicional) es muy minoritario (10%). • la visión sobre los roles de la mujer vinculados a la maternidad es otro aspecto en el que la sociedad uruguaya

está cambiando fuertemente. la idea de que “una mujer necesita tener niños para realizarse” era mayorita-riamente aceptada en 1996 (55% la compartía), y hoy esta postura es minoritaria (38%), más allá de que en el último quinquenio no ha habido cambios significativos. En la misma línea, hay un aumento significativo (de 65% a 82%) de la aprobación de la decisión de una mujer que desea ser madre soltera.

• En términos de violencia de género, la amplia mayoría de los entrevistados (89%) afirma que “nunca se jus-tifica” que un hombre le pegue a una mujer. Esto coloca a uruguay como uno de los países del mundo con menor legitimación social de esta conducta. Estos datos son contrastantes con los elevados índices de morta-lidad por violencia doméstica que se registran en los últimos años en nuestro país. Pero muestran que, aunque la violencia ocurre, no es un comportamiento legitimado socialmente.

• la idea de que “los hombres son mejores líderes políticos que las mujeres” es apoyada por apenas 8% de los uruguayos, y resistida por la mayoría (83%). sin embargo, en el plano de los hechos la representación de género ha tenido modestos avances en el último proceso electoral, e incluso con retrocesos en el plano sub-nacional, lo que muestra que aún hay mucho camino por recorrer.

t r a b a j o

• Dos de cada tres uruguayos (64%) afirman que el trabajo es “muy importante” en su vida. la importancia asignada al trabajo no es tan alta como la que se asigna a la familia (89%). se encuentra en un nivel interme-dio, similar a la importancia de los amigos o el tiempo libre, y muy por encima de ámbitos como la religión y la política. En la comparación internacional uruguay no se destaca por su excesiva valoración hacia el trabajo, pero tampoco por lo contrario: se ubica cercano al promedio global.

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• la idea de que “el trabajo duro por lo general trae consigo una vida mejor” es compartida por el 36%, pero un grupo similar (34%) opina por el contrario que “el éxito depende más de la suerte y de los contactos”. • El tipo de trabajo que realizan los uruguayos es bastante heterogéneo, pero con cierto predominio de tareas

más bien manuales (55%) y más bien rutinarias (56%). a pesar de esto, la mayoría (59%) afirma que desem-peña sus tareas con autonomía.

• un “buen ingreso” y un “trabajo seguro” son los aspectos más importantes para buscar trabajo en el uruguay, en forma constante en las últimas décadas. En 1996 y en 2011 el énfasis en el ingreso es algo mayor que en el salario, pero en 2006 (medición post-crisis económica) estos resultados aparecían invertidos.

a C t i t u d e s h a C i a l a p o b r e z a

• las visiones sobre la pobreza se han transformado fuertemente en uruguay en las últimas décadas. En 1996 la amplia mayoría de la población (77%) compartía la idea de que las personas en situación de pobreza “son pobres porque la sociedad los trata injustamente”. Esta visión se redujo parcialmente en 2006, y en 2011 ya se transforma en una postura minoritaria (compartida por apenas el 34%). la mayoría relativa opina, por el contrario, que los pobres “son pobres por flojos y falta de voluntad” (43%).

• El cambio en las creencias sobre las causas de la pobreza se vincula al cambio en otras percepciones sobre el contexto. a diferencia de algunas décadas atrás, se visualiza que el gobierno está tomando las acciones adecuadas para combatir la pobreza (43%), y que escapar de la pobreza efectivamente “es posible” (60%). En este contexto, parte de la responsabilidad por la permanencia en situaciones de pobreza se traslada hacia los propios pobres y su actitud. Esta creencia, llevada a un extremo, puede ser conducente a la estigmatización y la intolerancia social hacia la pobreza.

Va l o r e s d e a u t o r i d a d

• los uruguayos se inclinan más hacia la autoridad que en el pasado. Dos de cada tres (66%) opinan que sería bueno que en el futuro hubiera un “mayor respeto a la autoridad”, y 52% considera que la “obediencia” es una de las cinco cualidades principales para enseñarle a un niño. En ambas dimensiones ha habido aumentos notorios entre 1996 y 2006, y nuevamente entre 2006 y 2011.

• Este aumento es particularmente llamativo cuando se constata que se produce también (y en algunos casos con particular intensidad) entre los jóvenes. En 1996 una proporción importante de los jóvenes (41%) no manifestaba orientación alguna hacia la autoridad o la obediencia. Entre los jóvenes de 2011 la proporción sin orientación a la autoridad se redujo al 18%. Por el contrario, los jóvenes orientados completamente a la autoridad y la obediencia se duplicaron: crecieron de 15% a 32% en el mismo período.

d e M o C r a C i a y p o l í t i C a

• los uruguayos valoran fuertemente la democracia: 90% considera que es “importante” o “absolutamente importante” vivir en un país democrático. además, la amplia mayoría (72%) percibe que efectivamente vive en una democracia plena. En ambos indicadores uruguay se destaca en el mundo: se encuentra en la 4ª y 2ª posición respectivamente en el ranking global.

• tanto el apego a la democracia como la convicción de que nuestro país es democrático, tienen un vínculo directo con el nivel socio-económico de las personas. a medida que se desciende en la escala social la democracia se valora menos (y también se cree menos que nuestro país es gobernado bajo parámetros de-mocráticos). los resultados no son para escándalo, ya que incluso entre los sectores bajos las percepciones democráticas podrían considerarse altas en comparación con otros países. sin embargo sí muestran alguna grieta en datos que globalmente lucen extraordinariamente sólidos.

• uruguay también destaca a nivel internacional por la integridad de sus procesos electorales. El público perci-be, en términos generales, que las elecciones son de buena calidad: 80% cree que los votos se cuentan de manera justa, 69% confía en las autoridades electorales, la mayoría (75%) sostiene que los votantes no son amenazados, y 66% que no son sobornados. En todos estos indicadores los resultados para uruguay son de los mejores del mundo.

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la felicidad es una idea presente desde el comienzo de los tiempos. hay quienes consideran que es el estado necesario a alcanzar- un ideal-, mientras otros sostienen su carácter excepcional y efímero. De todos modos la felicidad se asocia a un sentimiento positivo y, más allá del alcance del concepto o su duración, podría decirse que los seres humanos prefieren sentirse felices que infelices.

El Estudio Mundial de Valores muestra que los uruguayos manifiestan sentirse más felices que quince años atrás. las sumatorias indican niveles positivos de felicidad similares para las tres mediciones del EMV: 80% para 1996; y 86% en 2006 y 2011. sin embargo, al descomponer los términos positivos y negativos, se encuentran algunas diferencias significativas.

En 1996, ese 80% se compuso por 21% que afirmaron sentirse “muy felices”, y un 59% que dijo estar “bastante feliz”, mientras que los “muy felices” fueron un 30% en 2006, y aumentaron a 34% en 2011.

g r á F i C o 1 . F e l i C i d a d d e l o s u r u g u ay o s : 1 9 9 6 , 2 0 0 6 y 2 0 1 1 En general, Ud. diría que es…

1996 2006 2011 2%1% 2% 2% 11% 12% 18% 52% 56% 59% 34% 30% 21% Muy feliz Bastante feliz No muy feliz Nada feliz No sabe

además de que la proporción de personas muy felices y bastante felices constituya la mayor parte de la pobla-ción, desde una perspectiva comparada se observa que uruguay se encuentra por encima del promedio en el ranking mundial. No obstante, considerando únicamente la región (en los países que se realizó el EMV), se ubica entre los tres últimos países – por encima de Perú y Chile, pero por debajo de México, Ecuador, brasil y argentina.

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g r á F i C o 2 . F e l i C i d a d ( 2 0 1 0 - 2 0 1 4 ) En general, Ud. diría que es…

Qatar Uzbekistan Malaysia Kyrgyzstan Sweden Mexico Ecuador Thailand Singapore Poland Australia New Zealand Netherlands Brazil Kuwait Colombia Rwanda Taiwan United States Philippines Hong Kong Kazakhstan Trinidad and Tobago Libya Japan Argentina Spain Uruguay Jordan Nigeria Pakistan Chile China Germany Turkey Promedio Slovenia Armenia Cyprus India Ghana Azerbaijan Tunisia Zimbabwe Morocco Lebanon Taiwan United States Philippines Hong Kong Kazakhstan Trinidad and Tobago Libya Japan Argentina Spain Uruguay Jordan Nigeria Pakistan Chile China Germany Turkey Promedio Slovenia Armenia Cyprus India Ghana Azerbaijan Tunisia Zimbabwe Morocco Lebanon Estonia South Africa Peru Algeria Palestine Russia Bahrain Yemen Romania Ukraine Iraq Belarus Egypt 0 25 50 75 100 South Korea Muy feliz Bastante feliz

En definitiva, el incremento en quince años de la proporción de uruguayos que manifiestan sentirse muy felices resulta significativo y permite plantear dos principales interrogantes. Por un lado, si estos niveles de felicidad han aumentado por igual para todos los uruguayos, y por otro lado, cuáles son los principales factores que podrían vincularse a la felicidad en uruguay.

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Para estudiar la homogeneidad o heterogeneidad del incremento se analiza el indicador de felicidad extrema (quienes manifiestan sentirse “muy felices”) a través de cuatro principales variables socio-demográficas: edad, sexo, región y nivel socio-económico.

tal como muestran los gráficos 3, en todos los segmentos sociales se observa un incremento en la proporción de “muy felices” en los últimos años. Es decir, si se considera la totalidad del período, desde la primera ola del estudio en 1996 hasta la última en 2011, todos los segmentos de nuestra sociedad han aumentado sus niveles de felicidad. El crecimiento de la “felicidad colectiva” ha estado, entonces, bastante bien repartido.

g r á F i C o s 3 . F e l i C i d a d ( M u y F e l i z ) d e l o s u r u g u ay o s s e g ú N s e g M e N t o s d e l a p o b l a C i ó N

En general, Ud. diría que es…

Es relevante apreciar cómo el incremento de la felicidad se produce en todos los estratos socio-económicos si se consideran los quince años que abarca el EMV en uruguay. Pero donde ha habido un mayor aumento del nivel de felicidad en la sociedad uruguaya es en los estratos medios.

El otro elemento a destacar de la distribución de la felicidad tiene que ver con la edad. los jóvenes de hoy son más felices que los adultos. Pero no se trata solo de un efecto de “ciclo de vida”: los jóvenes de hoy son más felices que los jóvenes de 1996.

Estos jóvenes, que han sido socializados casi enteramente bajo contextos de una prosperidad económica inédita (aunque quizá no solo por esto), son hoy el segmento que reporta mayores niveles de felicidad absoluta.

Edad 1996 2006 2011 43% 32% 31% 32% 29%30% 21% 21% 20% 24% 17% 29% 32% 34%35% Hasta 29 años De 30 a 49 años 50 años y más Sexo 1996 2006 2011 Hombre Mujer Región 1996 2006 2011 Montevideo Interior Nivel socio-económico 1996 2006 2011 Bajo Medio Alto 16% 19% 28% 29% 28% 28% 37% 36% 36% 26% 33% 34% 35% 19% 23%

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¿Cuáles son los factores que se vinculan con la felicidad en uruguay? sin entrar en campos discutibles, y evitan-do cualquier análisis que pudiera parecerse a una “receta de la felicidad”, sí es posible recurrir a la teoría y a la información empírica para establecer algunas asociaciones.

Inglehart et. al. (2008) plantean un modelo de desarrollo humano donde la determinante principal del bienestar subjetivo1 es el grado en que las personas se sientan libres en una sociedad (es decir, que sientan y tengan condiciones para desarrollar con libertad sus preferencias en diferentes ámbitos de la vida). Esta sensación de libertad se vincula con tres grandes dimensiones: el desarrollo económico de la sociedad, la democratización y el incremento en los niveles de tolerancia a la diversidad. El modelo de desarrollo humano conducente al bienestar subjetivo, de acuerdo al trabajo de Inglehart, se resume de esta manera:

M o d e l o d e d e s a r r o l l o h u M a N o :

Aumento en

sensación de libertad Aumento en bienestar subjetivo

Desarrollo Económico

Democratización

Sociedad Tolerante

a partir del análisis de datos de muchos países del mundo relevados durante décadas, Inglehart llega a establecer relaciones potentes entre estas dimensiones y reglas bastante generalizables.

Por ejemplo: en países subdesarrollados, el desarrollo económico de una sociedad conduce a mayores niveles de felicidad. Eso puede estar ocurriendo en uruguay. Pero esto no funciona para siempre: una vez que el de-sarrollo económico llega a un punto en que son satisfechas las necesidades básicas de la amplia mayoría de la población, los individuos comienzan a orientarse hacia otro tipo de necesidades. así, surge la orientación hacia valores post-materialistas y de autoexpresión: la calidad de vida, la libertad de expresión, la participación. De esta manera, los autores muestran la existencia de una relación curvilínea entre el desarrollo económico y la felicidad: a medida que las sociedades avanzan en su grado de desarrollo los niveles de felicidad aumentan; pero llega un punto donde mayor desarrollo económico ya no reporta mayores niveles de felicidad, y esta empieza a depender de otros factores2.

En uruguay, durante el ciclo de crecimiento económico, se ha insistido con la idea del nacimiento de un “nuevo uruguayo”, que tiene una fuerte base en la satisfacción de necesidades de tipo material, asociadas al alcance de ciertos bienes de consumo. ¿Este tipo de “logros” vinculados a la prosperidad económica podrían asociarse con la manifestación de un sentimiento mayor de felicidad entre los uruguayos?

la información del Estudio Mundial de Valores para uruguay, muestra que efectivamente estos aspectos están relacionados: cuanto mayor es la satisfacción de una persona con la situación económica de su hogar, mayores son los niveles de felicidad auto-reportada.

1 bienestar subjetivo no es exactamente lo mismo que felicidad, pero son elementos fuertemente relacionados.

2 la felicidad entra, así, en un proceso de “rendimientos marginales decrecientes” respecto a la situación económica. Como lo escuché decir a César aguiar más de una vez: en un contexto de pobreza, el primer pantalón vaquero que alguien se compra le reporta niveles elevadísimos de felicidad, y un impacto notorio en su calidad de vida; el segundo continúa reportando una diferencia (“si no, ¿qué hace cuando pone a lavar el primero?”, decía César), el tercero probablemente bastante menos que los otros, y a partir de un número x de pantalones vaqueros, tener uno más ya no representa mejora alguna en el bienestar subjetivo.

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ta b l a 1 . F e l i C i d a d , s e g ú N s at i s Fa C C i ó N e C o N ó M i C a d e l h o g a r ( 2 0 1 1 ) En general, Ud. diría que es…

Satisfacción económica del hogar Muy felíz Bastante felíz No muy felíz Nada felíz Total

totalmente insatisfecho 21 44 24 11 100

Insatisfecho 23 49 23 6 100

Neutro 30 55 14 2 100

satisfecho 34 57 9 1 100

totalmente satisfecho 49 45 5 5 100

Esta relación se visualiza con claridad en las categorías extremas: entre los que tienen una “muy alta” satisfacción con la situación económica, el 49% se declara feliz o muy feliz, mientras que entre los que tienen una satisfacción económica “muy baja” la felicidad disminuye al 21%. Entonces, a medida que se desciende en la escala de satis-facción, también desciende el porcentaje de individuos con mayores niveles de felicidad.

En definitiva, la situación económica de los hogares guarda una relación importante con la manifestación de feli-cidad de los uruguayos.

sin embargo, también puede decirse que la felicidad no depende solo de la situación económica. De hecho, como también se aprecia en la tabla, muchos de los individuos que tienen “muy baja” satisfacción económica reportan igualmente niveles elevados de felicidad (de hecho, la mayoría de ese grupo se declara feliz). Por tanto, la vieja idea de que “el dinero no hace la felicidad” (al menos no por sí solo) también parece tener sustento: hay grandes contingentes de uruguayos que aún estando muy insatisfechos con su bienestar económico, encuentran formas de transcurrir su vida con felicidad.

En lo que respecta a la democratización, Inglehart et al (2008) explican que los ciudadanos pertenecientes a

sociedades democráticas tienden a ser más felices que aquellos que viven bajo regímenes autoritarios.

Cuando se analiza la información a nivel individual, no se encuentra una relación fuerte entre la percepción de si el país es democrático o no, y los niveles de felicidad declarada.

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ta b l a 2 . F e l i C i d a d s e g ú N q u é ta N d e M o C r át i C a M e N t e e s tá s i e N d o g o -b e r N a d o e l pa í s ( 2 0 1 1 )

En general, ud. diría que es… Qué tan democrático es el gobierno en

Uruguay Muy felíz Bastante felíz No muy felíz Nada felíz Total

Nada democrático 27 43 27 3 100

Poco democrático 37 44 16 2 100

algo democrático 38 51 9 2 100

Democrático 32 51 15 2 100

Completamente democrático 34 56 8 2 100

Esto, sin embargo, no quiere decir que la democratización no se vincule con la felicidad en uruguay a nivel agre-gado. Como se verá más adelante (Capítulo 12), uruguay cuenta con niveles de democracia muy elevados y se ubica entre los países más democráticos no solo de américa latina, sino también del mundo. El hecho de vivir en un contexto altamente democrático, explica Inglehart, implica un mayor sentimiento de libertad en los ciudadanos y como consecuencia altos niveles de felicidad; y esto puede suceder en un nivel inconsciente de los individuos. aunque un uruguayo sienta que su país no está siendo gobernado democráticamente, igualmente recibe los beneficios de vivir en una sociedad democrática. y esto, de acuerdo a Inglehart, incide en su felicidad subjetiva. El tercer factor que Inglehart destaca en su modelo de desarrollo humano es una sociedad tolerante. Esto no se

produce necesariamente porque las personas tolerantes sean más felices, sino porque sociedades con normas y sanciones sociales intolerantes pueden restringir la libertad de sus ciudadanos. Por el contrario, un ambiente más tolerante ofrece a las personas mayor libertad y ello influye en la felicidad.

Pero ¿uruguay es una sociedad más tolerante que hace 15 años? Este es un elemento polémico. Claramente la idea de una sociedad más tolerante que en el pasado no es la predominante en algunos análisis. Pero, como se verá en el capítulo 7, en algunas dimensiones de la vida social uruguay sí es una sociedad mucho más tolerante que en el pasado. En otras, claramente no. Pero las cosas en las que la sociedad es más tolerante, pueden tener incidencia en el aumento de la felicidad colectiva. Por ejemplo, y como adelanto de lo que se trabajará más ade-lante, la sociedad uruguaya es mucho más tolerante que en el pasado con la homosexualidad. y esta dimensión, de acuerdo a los trabajos de Inglehart, es una de las que mejor correlaciona con la felicidad subjetiva.

Entonces, considerando el modelo de desarrollo de Inglehart (2008) es esperable un incremento en la sensación de libertad de los uruguayos, dado por el desarrollo económico, el contexto democrático y un aumento en la tolerancia social.

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g r á F i C o 4 . s e N s a C i ó N d e l i b e r ta d d e e l e C C i ó N y C o N t r o l s o b r e s u V i d a , u r u g u ay ( 1 9 9 6 - 2 0 1 1 )

Algunas personas sienten que tienen libertad de elegir y control total sobre sus vidas y otras personas sienten que lo que hacen no tiene ningún efecto sobre lo que les sucede. Por favor indíquenos en la escala ¿Cuánta libertad de elegir y de control siente usted que tiene sobre la forma en que le resulta su vida?

1996 2006 2011 4% 3% 3% 3% 2% 3% 5% 3% 10% 17% 16% 26% 30% 39% 29% 41% 37% 29% Mucha (9 -10) Bastante (7 - 8) Neutro (5 - 6) Poca (3 - 4) Nada (1 - 2) NSNC

Efectivamente, tal como el gráfico 4 refleja, en los quince años que van desde la primera medición del EMV a la última, la proporción de uruguayos que manifiesta sentirse muy libre de elegir y controlar su vida ha aumentado 12 puntos. Por lo tanto, esta tendencia ofrece sustento para el modelo de desarrollo planteado por Inglehart para comprender el aumento en los niveles de felicidad entre los uruguayos.

además de estos factores estructurales que inciden en los niveles de felicidad de la sociedad en su conjunto, Marita Carballo (2015) plantea otras variables que conciernen a la individualidad de los ciudadanos, que guardan relación con la felicidad. la autora pone sobre la mesa de análisis la conocida frase que intenta dar la clave del éxito: “salud, Dinero y amor”.

Como se ha descripto anteriormente, la satisfacción económica del hogar tiene un vínculo directo con la felicidad de los uruguayos. sin embargo, no se han observado las otras dos variables de la famosa frase: amor y salud. si bien en los últimos años se han experimentado variados cambios en lo que respecta a la estructura familiar y de pareja, Carballo demuestra que, a nivel mundial, “vivir en pareja es una de las principales fuentes de felicidad” (Carballo, 2015: 123). y uruguay no escapa a la situación mundial.

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ta b l a 3 . F e l i C i d a d s e g ú N e s ta d o C i V i l ( 2 0 1 1 ) En general, Ud. diría que es…

Estado civil Muy feliz Bastante feliz No muy feliz Nada feliz NsNc Total

Casado/a 39 52 8 1 1 100 Concubino/a 35 52 11 2 0 100 Divorciado/a 26 56 14 3 1 100 separado/a 31 39 27 4 0 100 Viudo/a 24 51 17 8 0 100 soltero/a 33 54 10 2 1 100

Como es posible observar en la tabla 3, los mayores niveles de felicidad se encuentran entre los casados y concubinos, mientras que los más bajos entre los divorciados y viudos. En definitiva, quienes comparten su vida con otra persona resultan ser más felices que quienes alguna vez tuvieron pareja y luego, sea cual sea el motivo, dejaron de tenerla.

En lo que respecta a la salud, Carballo explica que “la salud física y psicológica es otra de las variables clave en el cóctel de la felicidad…” (Carballo, 2015:120).

ta b l a 4 . F e l i C i d a d s e g ú N a u t o - p e r C e p C i ó N d e l e s ta d o d e s a l u d ( 2 0 1 1 ) En general, Ud. diría que es…

Estado de salud Muy feliz Bastante feliz No muy feliz Nada feliz NsNc Total

Muy buena 52 44 4 0 0 100

buena 30 58 10 1 0 100

Mala 23 44 27 6 1 100

Muy mala 23 52 13 13 0 100

una vez más, en uruguay se observa la misma tendencia que a nivel mundial: quienes manifiestan gozar de una buena salud resultan ser más felices que quienes cuentan con mala salud.

a modo de síntesis podría afirmarse que efectivamente los uruguayos manifiestan sentirse más felices en 2011 que quince años atrás. y este incremento se ha producido, más allá de matices, en todos los segmentos de nues-tra sociedad. El modelo de desarrollo humano (Inglehart, 2008) ofrece sustento para argumentar que durante los últimos años en uruguay los elementos estructurales han propiciado un contexto de mayor sensación de libertad, que favorece al incremento de la felicidad: hubo un aumento notorio del Desarrollo Económico, se mantuvieron estables (en niveles muy altos) los indicadores de Democratización, y hubo evolución en algunos indicadores importantes de tolerancia social (aunque también involución en otros).

otros factores, de índole individual también guardan relación con la felicidad: aquellos uruguayos que comparten su vida con una pareja y aquellos que gozan de buena salud manifiestan niveles de felicidad mayores que el resto de la población.

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¿Estamos los uruguayos orgullosos de nuestro país y de nuestra nacionalidad?

Cuando se pregunta a los uruguayos directamente sobre el tema, una enorme mayoría (92%) afirma que está orgullosa de serlo aunque, paralelamente, la intensidad de este orgullo parece haber disminuido en la última me-dición del EMV.

la proporción total de orgullosos ha permanecido constante en los 15 años que abarca el EMV: si se suman los “muy” y “algo” orgullosos de ser uruguayos el registro es de 92% en las tres mediciones del estudio. sin embargo, si se pone el foco específicamente en los “muy” orgullosos, la evolución es muy diferente: en el último quinquenio ha disminuido en 23% la expresión de orgullo extremo, y aumentado en la misma proporción un orgullo algo más moderado. Por eso, se puede decir que aunque no se modificó el orgullo agregado, sí cambió su intensidad. g r á F i C o 5 . o r g u l l o N a C i o N a l ( 1 9 9 6 - 2 0 1 1 )

¿Qué tan orgulloso está Ud. de ser uruguayo?

1996 2006 2011 1% 1% 3% 3% 1% 2% 5% 3% 3% 42% 19% 20% 51% 74% 72% Muy orgulloso Algo orgulloso No muy orgulloso Nada orgulloso No sabe

además, cuando se compara a nuestro país con el mundo, uruguay no se ubica en este asunto en un lugar des-tacado sino, por el contrario, algo debajo del promedio global. En nuestro país siempre se señala a los argentinos como ciudadanos muy orgullosos de sí mismos, pero sin embargo en el EMV el orgullo nacional de los argentinos es similar al nuestro (y de hecho está algo por debajo). otros países que son referentes culturales fuertes para nuestro país (como España, o Estados unidos), también se ubican en registros promedio. Dentro de los países latinoamericanos son Ecuador (3ero en el ranking global), México y Colombia los de mayor orgullo nacional, mien-tras que brasil ocupa el último lugar de la región.

(25)

g r á F i C o 6 . o r g u l l o N a C i o N a l ( 2 0 1 0 - 2 0 1 4 ) ¿Qué tan orgulloso está Ud. de ser…?

Qatar Ghana Ecuador Uzbekistan Trinidad and Tobago Philippines Jordan Mexico Yemen Thailand Rwanda Colombia Pakistan Libya Zimbabwe Kuwait Turkey Azerbaijan Armenia Australia India Morocco Palestine Malaysia Egypt New Zealand Peru Kazakhstan South Africa Poland Algeria Promedio Tunisia United States Spain Kyrgyzstan Uruguay Iraq Chile Slovenia Argentina Singapore Cyprus Romania Sweden Lebanon Brazil Belarus Russia Morocco Palestine Malaysia Egypt New Zealand Peru Kazakhstan South Africa Poland Algeria Promedio Tunisia United States Spain Kyrgyzstan Uruguay Iraq Chile Slovenia Argentina Singapore Cyprus Romania Sweden Lebanon Brazil Belarus Russia Ukraine Japan Germany South Korea China Hong Kong Bahrain Estonia Netherlands Taiwan 0% 25% 50% 75% 100% Muy orgulloso Algo orgulloso No muy orgulloso Nada orgulloso NS/NC/NA Nigeria

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Dado este cambio en el indicador de orgullo nacional del EMV en uruguay cabe preguntarse: ¿cuáles son los factores que están por detrás del orgullo nacional, y qué elementos pueden haber producido este cierto desen-canto?

El orgullo nacional puede definirse como “el afecto positivo que los individuos sienten respecto a su país” (smith y Kim, 2006:1). los elementos que explican el orgullo nacional son muy diferentes en distintos países. Por lo ge-neral está vinculado a atributos o destrezas positivas, es decir, características de los individuos o sociedades que generan un sentimiento de satisfacción o que permiten un destaque con respecto al resto.

En uruguay se carece de estudios sistemáticos que expliquen las fuentes del orgullo nacional. Pero innegable-mente, uno de los puntos presentes en materia de logros o aptitudes positivos tiene que ver con el deporte, y en particular con el fútbol. los uruguayos, en general, siempre han asociado el orgullo nacional con los eventos deportivos. “Maracaná” representa un hito importante de la historia del país: es la imagen del país ante el mundo. Es la recreación de la historia del pequeño que vence al gigante, el triunfo ante una adversidad, basado en el con-vencimiento, y contra todos los pronósticos. Pero desde ese entonces, al igual que en los aspectos económicos, uruguay vivió un proceso de retroceso y declive, que lo radió de los principales eventos relacionados con el fútbol, tanto a nivel continental como mundial.

luego de sucesivos fracasos, la Copa Mundial de fútbol del año 2010 cambió el curso de los acontecimientos, ya que uruguay logró alcanzar el cuarto puesto, en una actuación que no estuvo exenta del carácter épico que tanto hace exaltar los sentimientos de orgullo. las calles se llenaron de gente y de banderas uruguayas como nunca en décadas, y los festejos convocaban multitudes conforme la selección avanzaba en cada etapa. El cuarto lugar, incluso, no fue vivido como un fracaso, sino que significó un extenso y multitudinario recibimiento a los jugadores: marcó una etapa de revalorización de la selección celeste, que se acentuó con el logro de la Copa américa en 2011.

sin embargo, el Estudio Mundial de Valores muestra que no se produjo en este período un aumento, sino una estabilidad del orgullo nacional agregado e incluso una disminución de su intensidad.

¿Cómo es posible, entonces, que a medida que el país progresa en el campo futbolístico, siendo que el fútbol es motivo de orgullo y pasión en uruguay, las personas disminuyan la intensidad de expresión de ese sentimiento? he aquí dos respuestas posibles: la primera indicaría que la asociación entre éxitos futbolísticos y orgullo nacional no está vinculada, o al menos no tan fuertemente como suponemos. Esto cuestiona algunas de nuestras creen-cias sobre el tema, pero es una hipótesis plausible. un estudio comparado de smith y jarkko (1998) sobre orgullo nacional mostraba que la dimensión deportiva no era de las que correlacionaba mejor con el orgullo total, salvo en los países soviéticos.

Por otro lado, puede ser que el plano deportivo sí influya, pero que paralelamente estén emergiendo otros fac-tores que operan en sentido contrario. Esto llevaría la búsqueda a características de nuestra sociedad que no representen motivos de orgullo para los uruguayos y que hayan aumentado su incidencia en el último tiempo. Durante buena parte de la historia, la creencia de que uruguay es un país pequeño pero tranquilo, educado y con buena calidad de vida en términos comparados hizo carne en el imaginario popular. la auto-calificación de uruguay como la “suiza de américa”, vigente durante buena parte del siglo XX alimentó también esa sensación de diferencia, que a su vez generaba un sentimiento de orgullo nacional.

sin embargo, desde hace ya tiempo, esa estructura e idiosincrasia cuasi europea, que distinguió a uruguay del resto de la región, viene mostrando algunas fisuras. los acontecimientos derivados a partir de la crisis que afectara a uruguay a principios de los 2000 amplificaron esa visión del deterioro y lo ubicaron en una perspectiva similar a otros países de la región. otros fenómenos, como el incremento de la inseguridad y la delincuencia, o el deterioro de la calidad educativa, también pueden hacer mella en la sensación de orgullo.

Esa memoria hacia un pasado mejor debiera entonces mostrar alguna diferencia entre el sentimiento de orgullo experimentado por los mayores con respecto a los más jóvenes, ya que unos pudieron vivir las épocas en las que uruguay era una referencia en diversos indicadores sociales, y por lo tanto, motivo de orgullo para sus ciu-dadanos.

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ta b l a 5 . s e N t i M i e N t o d e o r g u l l o N a C i o N a l p o r t r a M o s d e e d a d ( 2 0 1 1 ) ¿Qué tan orgulloso está Ud. de ser uruguayo?

Tramos de edad Muy

orgulloso Algo orgulloso No muy orgulloso Nada orgullos NsNc Total 18-29 49 49 5 3 0 100 30-39 48 44 6 2 0 100 40-49 49 42 6 3 1 100 50-59 49 46 4 1 0 100 60-69 59 35 6 0 1 100 70 y más 55 41 4 0 1 100

El EMV aporta evidencia que sustenta la hipótesis planteada: los sentimientos de orgullo más intenso (“Muy or-gulloso”) son diferentes entre la población más adulta con respecto al resto de la población: alcanzan su máximo entre aquellos que tienen 60 años y más; es decir, entre quienes han vivido las “épocas de oro” en uruguay. Por otra parte, esta relación positiva entre orgullo nacional y edad no es patrimonio exclusivo del uruguay sino, por el contrario, una tendencia global. De acuerdo a smith y jarkko (1998), los jóvenes a escala global presentan menores niveles de orgullo nacional. Esto no parece ser meramente un efecto de “ciclo de vida” (es decir, que las personas aumentan el orgullo nacional a medida que envejecen) sino una característica permanente de estas nuevas generaciones. Esto puede deberse, según los autores, al hecho de ser generaciones socializadas en un contexto de globalización, en el que las identidades nacionales se encuentran más diluidas que en el pasado. otra característica global que presenta el orgullo nacional es que, por lo general, se presenta con mayor inten-sidad en las personas de menor educación que en las más educadas. los datos del EMV para uruguay efec-tivamente confirman esta asociación. un 44% de los uruguayos más educados (educación terciaria) se sienten “muy orgullosos” de su país, mientras que entre los menos educados (educación primaria) la proporción es mayor (51%), al igual que entre los de educación secundaria.

ta b l a 6 . s e N t i M i e N t o d e o r g u l l o N a C i o N a l p o r N i V e l e d u C at i V o ( 2 0 1 1 ) ¿Qué tan orgulloso está Ud. de ser uruguayo?

Nivel educativo Muy

orgulloso Algo orgulloso No muy orgulloso Nada orgulloso NsNc Total Primaria 51 42 5 1 1 100 secundaria 52 41 5 1 1 100 terciaria 44 46 6 3 1 100

Como reflexión final, parece existir en el sentir social una cierta paradoja. Por un lado, la sociedad ha avanzado en distintas dimensiones de forma conducente a niveles mayores de felicidad para sus ciudadanos, como se vio en el capítulo anterior. Pero, al mismo tiempo, algunos de estos ciudadanos disminuyen su orgullo de vivir en esta sociedad.

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son felices, y la mayoría están también orgullosos de ser uruguayos. Pero para algunos segmentos sí existe la pa-radoja. hay grupos con sentimientos y sensibilidades que se han movido en sentido contrario en estos 15 años. sin embargo, la paradoja es quizá solo aparente. la manifestación de felicidad depende de cómo nos sentimos individualmente, y el orgullo nacional de cómo vemos a los demás, al colectivo.

los uruguayos parecemos sentirnos mejor que antes (más felices) pero, cuando nos vemos al espejo como sociedad, hay cosas que nos gustan menos que hace algunos años. Este es, quizá, un buen resumen del sentir nacional en este momento histórico.

(29)

6. Confianza

En las formas de vida sociales, la confianza entre los individuos es un factor clave para alcanzar la estabilidad que permite un nivel de convivencia deseable. a diario las personas basan la mayor parte de sus relaciones en la confianza respecto a los demás. la vida cotidiana está plagada de intercambios entre las personas, está llena de transacciones y acuerdos de todo tipo, desde los más sencillos en el seno familiar, hasta complejos intercambios económicos y políticos. En sociedades donde la confianza está extendida estos intercambios son fáciles de rea-lizar, porque la premisa básica es que el otro cumplirá lo prometido, o lo que se espera de él.

Por el contrario, una sociedad en la que predomina la desconfianza es una sociedad que funciona con problemas, una sociedad en la que el vínculo entre los individuos está obstruido por este obstáculo cultural invisible. Cuando la desconfianza está extendida, los acuerdos e intercambios, aun los más sencillos, se vuelven complejos. los individuos tienen que destinar una gran cantidad de tiempo (y dinero) a buscar formas de garantizar o controlar que el otro cumpla lo acordado. la vida social se llena de ineficiencias.

No es de extrañar, por tanto, que exista un fuerte vínculo entre la confianza interpersonal y el crecimiento econó-mico. Es decir: los niveles de confianza en una sociedad tienen valor no solo por sí mismos, sino que impactan so-bre otras esferas de la vida social, como por ejemplo la económica. En tal sentido, desde los trabajos de Putnam (1993) en adelante, se ha demostrado un fuerte vínculo entre capital social (concepto fuertemente vinculado a la confianza interpersonal) y desarrollo económico, que es especialmente intenso en los países subdesarrollados. Entonces, dado el crecimiento económico que uruguay ha experimentado en los últimos años, cabe preguntarse ¿somos los uruguayos más confiados que antes?

a pesar de vivir en una sociedad estable y bastante homogénea, los uruguayos no expresan en primera instancia grandes dosis de confianza en el prójimo. ante la pregunta: “En términos generales, ¿diría usted que se puede confiar en la mayoría de las personas o que no se puede ser tan confiado al tratar con la gente?”, las últimas mediciones del EMV muestran guarismos relativamente bajos, y además decrecientes, en el nivel de confianza de los respondientes.

(30)

g r á F i C o 7 . C o N F i a N z a i N t e r p e r s o N a l e N u r u g u ay ( 1 9 9 6 - 2 0 1 1 )

En términos generales, ¿diría usted que se puede confiar en la mayoría de las personas o que es necesario ser muy cuidadoso al tratar con la gente?

10% 14% 2% 77% 61% 76% 14% 25% 22%

Se puede con ar en la mayoría de las personas No se puede ser tan con ado

No sabe

1996 2006 2011

Como se puede observar en el gráfico 7, en 1996 y 2006 aproximadamente uno de cada cuatro encuestados res-pondía que se puede confiar en la mayoría de las personas, mientras que en 2011 solo uno de cada siete (14%) se manifestó en igual sentido. la mayoría sostiene en cambio que “no se puede ser tan confiado”.

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g r á F i C o 8 . C o N F i a N z a i N t e r p e r s o N a l ( 2 0 1 0 - 2 0 1 4 )

En términos generales, ¿diría usted que se puede confiar en la mayoría de las personas o que es necesario ser muy cuidadoso al tratar con la gente?

Netherlands China Sweden New Zealand Australia Hong Kong Germany Estonia Yemen Kazakhstan Singapore Kyrgyzstan Japan United States Bahrain Belarus Thailand India Taiwan Iraq Kuwait Russia South Korea Promedio South Africa Ukraine Poland Pakistan Egypt Qatar Slovenia Argentina Spain Algeria Rwanda Palestine Tunisia Nigeria Azerbaijan Uzbekistan Uruguay Jordan Mexico Chile Morocco Promedio South Africa Ukraine Poland Pakistan Egypt Qatar Slovenia Argentina Spain Algeria Rwanda Palestine Tunisia Nigeria Azerbaijan Uzbekistan Uruguay Jordan Mexico Chile Morocco Turkey Armenia Libya Lebanon Malaysia Peru Zimbabwe Romania Cyprus Ecuador Brazil Ghana Colombia Trinidad and Tobago Philippines

0% 25% 50% 75% 100%

Se puede confiar en la mayoría de las personas No se puede ser tan confiado

(32)

De cualquier forma, si se consideran únicamente los países de la región, uruguay es de los países con mayor con-fianza interpersonal entre sus habitantes; el primero es argentina con 19%. Es destacable que todos los países de américa latina y el Caribe que participaron del EMV en la última ola tienen niveles de confianza interpersonal muy bajos, menores que el promedio mundial. Nuestro continente es predominantemente poco confiado; quizá nuestra cultura latinoamericana incluye dosis relativamente estructurales de desconfianza, mayor que en otras regiones culturales del planeta.

ahora bien, el indicador utilizado es genérico, y refiere a una categoría abstracta: “la mayoría de las personas”. Considerando que las relaciones humanas son vividas con diferente intensidad dependiendo de la proximidad que se tenga con la contraparte, resulta relevante considerar diferentes tipos de relaciones para evaluar la con-fianza interpersonal.

Para ello, se analiza el comportamiento en términos de confianza de los uruguayos en relación a diferentes niveles de cercanía con las personas. se consideran cuatro niveles: a) miembros de su familia; b) vecinos; c) personas que conoce; y d) personas que conoce por primera vez. se esperaría que las personas tuvieran mayores dosis de confianza cuanto mayor es su proximidad.

ta b l a 7 . C o N F i a N z a d e l o s u r u g u ay o s s e g ú N N i V e l e s d e p r o x i M i d a d d e r e l a C i ó N

Ahora me gustaría preguntarle cuánto confía en varios grupos de gente. ¿Me podría decir, para cada uno, si usted confía completamente en la gente de ese grupo, confía algo, confía poco o no confía nada?

Proximidad de relación Confía completamente Confía algo Confía poco No confía Total Familia 85 10 3 2 100 Vecinos 23 46 17 14 100

Personas que conoce 23 44 19 14 100

Personas que conoce por primera vez 5 23 31 41 100

la tabla confirma la hipótesis: cuanto mayor es la cercanía con la persona de referencia, los valores en la cate-goría “confía completamente” aumentan, y sucede lo inverso cuando se analiza la catecate-goría “no confía nada”. la familia encabeza la lista, con un 85% de personas que dice confiar completamente en sus parientes, y solamente un 2% que dice no confiar en absoluto en integrantes de su familia. En el otro extremo, casi la mitad de los en-cuestados afirma que no confía “nada” en personas que conoce por primera vez, superando el 70% si se le suma la otra categoría con connotación negativa (“confía poco”).

Por tanto, la confianza de los uruguayos en los demás no es homogénea. En el plano de los vínculos familiares la confianza es extraordinariamente alta. la casi totalidad de los individuos confía en su familia, y la amplia mayoría de ellos lo hace depositando una confianza extrema (“completamente”). los uruguayos, en promedio, también tienen dosis importantes de confianza en otros grupos: dos tercios confía en sus vecinos, o en personas que conocen de otros ámbitos. Esta confianza es menos absoluta que la depositada en el plano familiar: en estos otros individuos no se confía “completamente” sino que se confía “algo”, pero es confianza al fin. y, finalmente, la situación de desconfianza instalada parece abarcar fundamentalmente a las personas que no se conoce en ab-soluto. respecto a este tipo de personas, efectivamente la amplia mayoría de los uruguayos reconoce no confiar. De esta forma, el bajo indicador de confianza interpersonal de la sociedad uruguaya adquiere otra dimensión. En nuestra cultura latinoamericana los vínculos primarios, y fundamentalmente la familia, ocupa un rol muy relevante, y diferente al que se establece en otras culturas. En ese plano, la confianza de los uruguayos continúa siendo muy fuerte. y también existe confianza, aunque de menor intensidad, en el plano vecinal y de otras personas que conoce. Estos elementos son muy importantes para la construcción de capital social y asociacionismo, y la

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sociedad uruguaya parece mantener estos elementos vigentes.

De cualquier forma, los muy bajos niveles de confianza en el “tercero desconocido” llaman la atención. una posi-ble hipótesis para explicar estos altos niveles de desconfianza en personas desconocidas podría ser el crecimien-to de la inseguridad y la delincuencia en uruguay. Es decir, que una mayor sensación de inseguridad se vincule con menores niveles de confianza.

ta b l a 8 . C o N F i a N z a d e l o s u r u g u ay o s s e g ú N s e N t i M i e N t o d e s e g u r i -d a -d ( 2 0 1 1 )

En términos generales, ¿diría usted que se puede confiar en la mayoría de las personas o que es necesario ser muy cuidadoso al tratar con la gente?

Qué tan seguro se siente en su

barrio mayoría de las personasSe puede confiar en la

No se puede ser tan

confiado Total

Muy seguro 21 79 100

bastante seguro 16 84 100

Poco seguro 11 89 100

Nada seguro 7 93 100

los datos del EMV ofrecen evidencia que permite establecer una asociación entre el sentimiento de seguridad y la confianza interpersonal: cuanto más seguros se sienten los uruguayos en su barrio, mayor es la proporción que manifiesta que “Se puede confiar en la mayoría de las personas”. En sentido inverso, a menor sentimiento de seguridad, mayor es la proporción de desconfiados (93%).

De todos modos, es destacable que aún entre aquellos que manifiestan sentirse “Muy seguros” el nivel de con-fianza es muy bajo (21%).

Entonces, frente a la interrogante inicial de si los uruguayos somos más confiados que antes, la respuesta es que no. sin embargo, la confianza interpersonal en uruguay no es homogénea: depende del tipo de vínculo, y del sentimiento de inseguridad.

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7. tolerancia

Desde su génesis, uruguay ha sido un ejemplo de convivencia en la región, y uno de sus principales pilares para ello ha sido el elevado nivel de tolerancia, visible a través de la ausencia de clivajes en materia religiosa, étnica, regional, e incluso económica. la fuerte impronta de las clases medias, fortalecidas a partir de la extensión y uni-versalización de derechos por parte de un Estado siempre presente, permeó la vida social y política del uruguay. El acceso a servicios de salud, educación y protección social favoreció una elevada movilidad ascendente. otro de los aspectos que favoreció esa convivencia está basado en el carácter laico del Estado uruguayo, pero con la garantía de la libertad de cultos. De esta manera, uruguay rápidamente se transformó en un importante receptor de inmigrantes de diferentes regiones, mayormente europeas. así, encontraron refugio en el país, desde anarquistas españoles e italianos, hasta valdenses y rusos perseguidos por el zar y luego por la revolución rusa. Estos migrantes se afincaron en diferentes regiones, y se amoldaron rápidamente a la población autóctona, que era relativamente escasa y abierta a la inmigración. Paulatinamente, producto de la elevada migración de las zonas rurales a los centros urbanos y desde éstos a Montevideo, esa integración se fue haciendo cada vez más intensa y comenzaron a gestarse las primeras familias multiculturales.

Ese crisol de naciones, sumado a un ambiente carente de fricciones religiosas y étnicas, un clima de estabilidad política, y un Estado garante de derechos y servicios básicos, propició un ambiente de convivencia armónica y fuerte integración social.

sin embargo, dado que en el último tiempo se ha hecho común oír hablar de un deterioro en los niveles de con-vivencia cabe preguntarse: ¿Es la sociedad uruguaya más, o menos tolerante que antes?

la agenda mediática de los últimos tiempos pone un énfasis importante en los conflictos entre personas, en ámbitos tan diferentes como el interior de las familias, los estadios de fútbol, o las instituciones educativas. Pero, aunque ciertos niveles de intolerancia son evidentes en determinados ámbitos, algunos datos del Estudio Mundial de Valores permiten relativizar esta situación, o al menos aportar otros ángulos de análisis.

En primer lugar, ¿la tolerancia y el respeto a los demás son elementos valorados por los uruguayos? El Estudio Mundial de Valores pregunta a los uruguayos cuáles son los cinco valores más importantes a enseñar a los niños. El uruguay siempre ha tenido niveles muy altos de respuestas positivas respecto a “tolerancia y respeto” pero, además, esa proporción ha aumentado en los ha aumentado en los 15 años que abarca el EMV. (sobre todo entre 1996 y 2006). En la última medición nada menos que el 82% de los uruguayos elige “tolerancia y respeto” como una de las cinco cualidades más importantes para enseñar a los niños.

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g r á F i C o 9 . C u a l i d a d e s a a l e N ta r e N u N N i ñ o : t o l e r a N C i a y r e s p e t o a o t r a s p e r s o N a s , e N u r u g u ay ( 1 9 9 6 - 2 0 1 1 )

Ahora me gustaría que pensara sobre las cualidades que se pueden alentar en los niños en el hogar. Si tuviera que escoger, ¿Cuál considera usted que es especialmente importante de enseñar a un niño?

18% 18% 30% 82% 82% 70% Importante No mencionó 1996 2006 2011

aún más: en comparación internacional, uruguay se encuentra entre los diez primeros del mundo en cuanto a la proporción de la población que considera que la tolerancia y el respeto a otras personas son cualidades im-portantes a alentar en un niño, y es el latinoamericano donde se registra con mayor intensidad esta opción de valores. Por el contrario, argentina se encuentra en el otro extremo (tercero, comenzando de abajo, en el ranking global). En sociedades que comparten un origen cultural y que en muchas cosas son similares, esta es una de las mayores diferencias de valores entre ellas: la valoración de la tolerancia y el respeto es casi el doble en uruguay que en argentina.

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