Colección «EL POZO DE SIQUEM»
265
William A. Barry,
SJ
Buscad
mi rostro
La oración como relación personal
en la Escritura
Editorial SAL TERRAE
Título del original en inglés:
Seek my Face.
Prayer as Personal Relationship in Scripture
© 1989 and 2009 by
The Society of Jesus of New England Publicado por
Loyola Press (Chicago) www.loyolapress.com
Traducción:
Ramón Alfonso Díez Aragón
Imprimatur:
Vicente Jiménez Zamora Obispo de Santander
19-11-2009
© 2010 by Editorial Sal Terrae Polígono de Raos, Parcela 14-I 39600 Maliaño (Cantabria) Tfno.: 942 369 198 / Fax: 942 369 201 [email protected] / www.salterrae.es Diseño de cubierta: María Pérez–Aguilera [email protected] Reservados todos los derechos.
Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada o transmitida, total o parcialmente,
por cualquier medio o procedimiento técnico sin permiso expreso del editor.
Impreso en España. Printed in Spain
ISBN: 978-84-293-1867-8 Depósito Legal: Impresión y encuadernación: Artes Gráficas J. Martínez, S.L.
A mis buenos amigos
Marika Geoghegan
y Joseph E. McCormick,
SJ,
recientemente fallecido,
con amor y gratitud.
Índice
Prólogo a la segunda edición . . . . 9
1. Nuestra ambivalencia hacia Dios . . . 13
2. Sentirse aceptado: la experiencia fundamental . . . 21
3. Crecer en transparencia . . . 30
4. Oír a Dios . . . 37
5. Revelar nuestras necesidades . . . 45
6. Desahogar el corazón . . . 55
7. Sentimientos de indignación y venganza . . . 62
8. Sobre la revelación del pecado . . . 70
9. El perdón del pecado . . . 78
10. Expresar la gratitud . . . 86
11. Escribir nuestro propio salmo de acción de gracias 94 12. Llegar a conocer a Jesús . . . 100
13. ¿Cómo es Jesús? . . . 109
14. ¿Qué valora Jesús? . . . 119
15. Conclusión . . . 128
Bibliografía citada . . . 131
Para seguir leyendo . . . 133
Prólogo a la segunda edición
E
STElibro sobre la oración es una continuación de Godand You: Prayer as a Personal Relationship [Dios y tú: la
oración como una relación personal], publicado en 1987. Como el primero, también el presente escrito está basado en la experiencia, la mía y la de otras muchas personas que me han hablado de su experiencia de Dios. Como el primero, también este se basa en la tradición ignaciana, que usa la Escritura imaginativamente para ayudar a las personas a encontrar a Dios. En esta obra me inspiro en varios episodios y personajes bíblicos para ilustrar dife-rentes maneras de desarrollar una relación íntima con Dios, con Jesús, el Hijo de Dios, y con el Espíritu Santo de Dios –una relación semejante a una amistad–. Espero que estas páginas ayuden a los lectores a profundizar más en la relación que constituye el fundamento de nuestra existencia en este mundo, y doy las gracias a Loyola Press por reimprimir esta segunda edición, ligeramente revisada.
10 BUSCAD MI ROSTRO
Si bien la Escritura constituye la base sobre la que trabajo, he de admitir que no soy un experto en estudios bíblicos. He tratado de ser fiel a los textos, pero se podría decir que mi método es más de eis-égesis que de ex-ége-sis; esto es, leo en el texto sentidos que no estaban en la in-tención de los autores. Semejante método tiene una hono-rable tradición en la historia del cristianismo y del judaís-mo. Un ejemplo es la manera en que el Cantar de los Can-tares ha sido usado para describir nuestra relación con Dios. Otro ejemplo es el modo en que Ignacio de Loyola invita a los ejercitantes a contemplar los evangelios en los
Ejercicios Espirituales. Los lectores que busquen una
exé-gesis bíblica precisa para entender los pasajes pueden leer obras como el Comentario Bíblico San Jerónimo o co-mentarios sobre los diferentes libros bíblicos.
Dedico este libro a Marika Geoghegan y a Joseph E. McCormick, SJ, recientemente fallecido, porque ambos
han sido amigos míos durante muchos años y han leído mis manuscritos con mucho esmero, prestando atención a los detalles y animándome. Ambos me han ayudado es-pecialmente con esta obra. «Gracias» es una palabra de-masiado pobre para expresar todo lo que les debo.
También quiero dar las gracias a los siguientes miem-bros de mi comunidad en el momento en que se publicó la primera edición (algunos de ellos ya no son jesuitas), que leyeron todo el libro o la mayor parte de él en el mo-mento en que lo escribí, y me ayudaron y dieron muchos ánimos: Robert Araujo, SJ, James L. Burke (†), SJ, Gerald
PRÓLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN 11
Calhoun, Gregory Chisholm, SJ, William Finneran (†), SJ,
Thomas Ford (†), SJ, Robert Gilroy, SJ, James Kane (†),
Thomas Landy, Daniel Merrigan, Thomas Murphy, SJ,
William Spokesield, SJ, Michael Coth y George Williams, SJ. Una vez más, Philomena Serrin, misionera médica de
María, ha leído el manuscrito atentamente y con su entu-siasmo ha acrecentado mi confianza en el valor de esta obra. Quiero expresar mi agradecimiento a mis anterio-res provinciales: Edward M. O’Flaherty, SJ, Robert E.
Manning (†), SJ, y Robert J. Levens, SJ, y al actual: Thomas
J. Regan, SJ, por encomendarme la misión de escribir y
por su confianza en mí. Por último, doy las gracias a to-das las personas que me han confiado sus experiencias de Dios. Si este libro es útil para otros, se debe, por vo-luntad de Dios, a las personas que han ampliado mi comprensión de los caminos de Dios. Si los lectores en-cuentran ayuda en estas páginas, les ruego que ofrezcan una oración por todas las personas que me ayudaron a escribirlas y, naturalmente, por mí.