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Explicaciones a la ausencia de empatía y culpa en psicópatas

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Academic year: 2020

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(1)Universidad de los Andes Facult ad de Cien cias Soci ales Dep art ament o de Psicología. EXPLICACIONES A LA AUSENCIA DE EM PAT ÍA Y CULPA EN PSICÓPAT AS. T rabajo de grado p ara op t ar al t ít ulo de PSICÓLOGA. Crist ina M orales Sáenz. Bajo la d irec ción de M aría Crist ina Vil le gas de Posada Ph.D Bogot á, D.C., M ay o 16 de 2007.

(2) ii. Las abajo firmantes Directora y Lectora aprueban la tesis presentada por:. Cristina M orales Sáenz. M aría Crist ina Vill e gas de Posada DIRECT ORA. M aría Clara Arboleda LECT ORA. Karen Rip oll COORDINADOR DE T RABAJO DE GRADO.

(3) iii. T abla de Cont enido. Resumen…………………………………………………….………………..…………...v Ant ecedent es, Problema y M ét odo……………………………………...………………...1 Concep t os Básicos sobre Psicop at ía y Emoción………………...…..…….……………...6 Personalidad y T rast ornos de Personalidad……………………………………….7 Psicop at ía y T rast orno de Personalidad Ant isocial……………………………….8 Emocion es………………………………………………………………………..13 Emocion es M orales………………………………………………………16 La emp at ía………………………………………………………………..17 La culp a…………………………………………………………………..18 T res Hip ót esis p ara exp licar l a Ausencia d e Culp a y Emp at ía en Psicóp at as…………...22 Hip ót esis del déficit en l a resp uest a emocional….………....................................23 Hip ót esis del déficit en l a modul ación d e la r esp uest a…………………..………31 Hip ót esis de la desvincul ación moral……………..……………………………..37 Discusión y Conclusiones……...………………………………………………………...46 Referenc ias Bibl io gráfi cas.................................................................................................55.

(4) iv. List a de T ablas T abla 1. M ecanismos de Desvincula ción M oral…………………………………. 37.

(5) v. Resumen La ausencia de emociones morales, particularmente de culpa y empatía, se erige como una de las características más importantes dentro de la definición de psicopatía. Sin embargo, no se encuentra hasta el momento una explicación clara y suficiente que aclare las causas, las consecuencias y las implicaciones del déficit emocional en éstos sujetos. El propósito de esta investigación fue el de encontrar en la literatura posibles explicaciones a la ausencia de culpa y empatía en psicópatas y así se encontraron tres hipótesis con diferente capacidad explicativa: la hipótesis del déficit en el procesamiento emocional, la hipótesis del déficit en la modulación de la respuesta y la hipótesis de la desvinculación moral. Se concluye que la hipótesis del déficit en el procesamiento emocional es la que mayor capacidad explicativa tiene, a pesar de que en algunos aspectos la hipótesis del déficit en la modulación de la respuesta da luces sobre la explicación a la ausencia de culpa y empatía en psicópatas. Por su parte, la hipótesis de la desvinculación moral, a pesar de que plantea una buena explicación teórica, no tiene aún apoyo empírico que permita postularla como una explicación al problema de esta monografía..

(6) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas. 1. EXPLICACIONES A LA AUSENCIA DE EM PATÍA Y CULPA EN PSICÓPATAS. Antecedentes, Problema y M étodo. Nuestra realidad social no ha sido ajena al tema de la psicopatía y para probarlo no hace falta más que recordar el caso del lamentablemente celebre Luis Alfredo Garavito, violador y asesino de más de 180 niños colombianos. El 28 de octubre de 1998, Garavito, un hombre de 41 años de edad, confesó ante la Fiscalía de Armenia, haber asesinado a 142 niños entre los 6 y los 14 años aproximadamente, en trece departamentos del país y en Ecuador, durante los últimos siete años. Posteriormente el sindicado reconoció que el número de asesinatos ascendía a aproximadamente doscientos y a pesar de que dio señas claras sobre la ubicación de los cadáveres, muchos de éstos nunca fueron encontrados. El Estado colombiano ha judicializado hasta la fecha 172 casos en contra de Garavito por los delitos de homicidio y acceso carnal violento, de los cuales, 138 han tenido como resultado un fallo condenatorio. Garavito afirma que cometió todos sus delitos en estado de embriaguez y llevado por una fuerza interna que no podía controlar, además afirma que su comportamiento era producto de todos los maltratos que había sufrido en su infancia por parte de sus allegados. Sin embargo, en el proceso se evidencia que cometía los asesinatos con pleno conocimiento de la ilegalidad de su conducta y motivado por el placer que le producía violar y matar a sus víctimas, razón por la cual, expertos involucrados y conocedores del proceso, coinciden en considerar a Garavito, sin que haya lugar a la duda, como un psicópata. El 13 de Noviembre de 1999 Garavito fue condenado por el Juez 5° Penal del Circuito de Tunja a 52 años de cárcel por el delito de homicidio agravado y acceso carnal violento contra.

(7) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas. 2. el menor Ronald Delgado. A pesar de lo anterior y del hecho de que de sumar las penas de todos sus delitos sumaría más de 1.858 años de cárcel, en la actualidad, por rebajas en la pena por solicitud de sentencia anticipada y estudio y trabajo, la pena de Garavito se reduce a 22 años, de los cuales ya ha cumplido 8. Teniendo en cuenta que una vez cumplidas las tres quintas partes de la condena el preso pude solicitar la libertad condicional, se tiene que Garavito podría estar libre, a pesar de la gravedad de sus delitos y de la peligrosidad, que sin lugar a dudas, detenta para la sociedad por su condición, dentro de aproximadamente 7 años.. La historia narrada, que es sólo un ejemplo de múltiples casos celebres de psicopatía en Colombia y en el mundo, deja abiertos muchos interrogantes sobre los cuales se preguntan no sólo las personas del común sino también estudiosos de diferentes ramas del conocimiento. Entre las preguntas que surgen al estudiar un caso como este están las siguientes: ¿Existe una clara comprensión de la psicopatía que permita adecuar el tratamiento tanto legal como psicológico a las necesidades de este tipo de delincuentes?, ¿Qué tipo de déficits psicológicos acompañan a este trastorno y cómo pueden explicarse?, ¿Cómo podría explicarse la ausencia de emociones en estos sujetos a la hora de cometer tan aterradores delitos? De acuerdo con lo anterior y teniendo en cuenta que el tema de la psicopatía, específicamente en cuanto a los delincuentes psicópatas se refiere, ha crecido en importancia en los últimos tiempos en el país y sin embargo, el fenómeno desde el punto de vista legal y psicológico no está del todo claro, un motivo que justifica la realización de esta monografía es el de integrar el conocimiento sobre uno de los aspectos psicológicos más importantes de la psicopatía para así contribuir a la comprensión de esta patología..

(8) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas. 3. Se ha escogido en particular el tema de la ausencia de emociones morales en los psicópatas, porque después de haberse elaborado una monografía sobre el tratamiento jurídico penal de los delincuentes psicópatas (M orales, 2006), se encontró que la ausencia de culpa y empatía en estos sujetos, cuya explicación teórica es insuficiente hasta el momento, puede dar cuenta de gran parte de su conducta y en esa medida puede ayudar a aclarar el panorama a quienes se encargan de su tratamiento tanto en el campo de la salud mental como en el campo legal y judicial. De acuerdo con lo expuesto, este trabajo será relevante no sólo para los psicólogos interesados en la psicología anormal y de las emociones, sino también para profesionales interesados en el perfil de diferentes tipos de delincuentes. Por ejemplo, legisladores y miembros de la rama judicial del poder público podrían sacar provecho de esta monografía ya que al conocer características propias de estos sujetos podrían tener más herramientas para determinar las leyes que deben cobijarlos y la forma en que deberían ser juzgados.. El objetivo de esta monografía es entonces el de encontrar posibles explicaciones a la ausencia de emociones de empatía y culpa en psicópatas, y de acuerdo con éste, el problema que se trabajará es el siguiente: ¿Cómo puede explicarse la ausencia de las emociones morales de empatía y culpa en sujetos diagnosticados con psicopatía?. Para solucionar el problema planteado y cumplir con el objetivo de este trabajo, se realizó una búsqueda bibliográfica que se dividió en dos partes. En primer lugar, se recopiló información sobre los temas generales de la monografía, esto es, sobre psicopatía, trastorno de personalidad antisocial, psicología de las emociones, emociones morales (empatía y culpa específicamente) y.

(9) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas. 4. déficit emocional en psicópatas. Una vez analizada esa información se concluyó que eran principalmente tres las hipótesis con capacidad para resolver el problema que plantea la monografía: la hipótesis del déficit en el procesamiento emocional, la hipótesis del déficit en la modulación de la respuesta y la hipótesis de la desvinculación moral. En segundo lugar, se procedió a buscar información que apoyara las tres hipótesis mencionadas, de manera que se concentraron los esfuerzos en encontrar investigaciones tanto empíricas como teóricas que las sustentaran. Eso con el objeto de determinar la capacidad explicativa de cada una y de compararlas entre sí para establecer cuál o cuáles explican de mejor forma la ausencia de empatía y culpa en psicópatas. Para las dos etapas de la búsqueda de información bibliográfica se utilizaron tres fuentes diferentes: - Bibliotecas de la ciudad, principalmente en la biblioteca de la Universidad de los Andes y adicionalmente en otras bibliotecas universitarias y públicas; - Investigación en las bases de datos a las cuales tiene acceso la Universidad de los Andes, principalmente en Psyc-Articles, Psyc-Info y en EBSCO, para obtener artículos tanto empíricos como teóricos publicados en revistas científicas. La base de datos HINARI no fue utilizada por la dificultad que presenta para realizar una búsqueda completa de los artículos que contienen sus revistas; - Investigación complementaria a través de servidores de búsqueda en Internet. En la búsqueda de textos en bibliotecas, la selección de la literatura se realizó en virtud de la temática. Es decir, se seleccionaron textos relacionados con la explicación de los temas señalados..

(10) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas. 5. En cuanto a las bases de datos, se realizaron diferentes búsquedas en las que se cruzaron diferentes conceptos relevantes (psicopatía, trastorno de personalidad antisocial, emociones morales, culpa, empatía, déficit emocional, modulación de la respuesta y desvinculación moral.). La gran mayoría de artículos utilizados son escritos en inglés. Estos se seleccionaron teniendo en cuenta su disponibilidad, su relación con el tema y el año de su publicación (últimos 25 años). Para el análisis de la información recopilada en esta monografía se asume una perspectiva neutral en la cual se busca, como ya mencionó, identificar y describir las teorías que podrían explicar el fenómeno de ausencia de emociones o déficit emocional en psicópatas y agrupar las investigaciones relacionadas entre sí, con el objeto de poder explicar las categorías de análisis principales que son la ausencia de empatía y la ausencia de culpa en psicópatas. Para lograr lo anterior, en primer lugar, se realizó una lectura exhaustiva por temas de los textos y artículos seleccionados con el objeto de tener claras las categorías de análisis y las teorías existentes. En segundo lugar, se realizó una integración de las diferentes temáticas para vincular las teorías o hipótesis que explican el déficit emocional en general y en psicópatas con las emociones morales de culpa y empatía. Al tener claras las principales teorías con capacidad para explicar la ausencia de culpa y empatía en psicópatas, se realizó una comparación entre éstas con el objeto de determinar la capacidad explicativa de cada una para las dos categorías de análisis y posteriormente se extrajeron conclusiones sobre su utilidad para resolver el problema..

(11) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas. 6. Conceptos Básicos sobre Psicopatía y Emoción. El concepto de psicopatía ha sido de interés tanto para la medicina como para la psicología, la sociología, la filosofía y el derecho entre otras áreas desde finales del siglo XIX cuando se empezó a hablar en Europa y en Estados Unidos de “manía sin delirio” o de “insanidad moral" para caracterizar a un tipo específico de delincuente agresivo e irresponsable propenso a violar las reglas de la sociedad sin consideración alguna. El término “psicopatía” fue acuñado por Koch en Alemania hacia 1890, momento a partir del cual el estudio de esta psicopatología empezó a desarrollarse desde múltiples perspectivas, sin embargo, fue sólo con la obra de Cleckley en 1941 cuando empezó a crearse un consenso a nivel mundial sobre lo que esta patología significaba (Herpetz y Sass, 2000). Hoy en día y gracias principalmente a los aportes de Cleckley y de Robert Hare la psicopatía se concibe, en términos muy generales, como un trastorno de la personalidad que se caracteriza por exhibir un patrón de conducta impulsivo, antisocial y agresivo, una respuesta emocional superficial y generalmente caracterizada por ausencia de emociones morales y un establecimiento limitado y confuso de relaciones interpersonales. La anterior descripción hace evidente la relación de la psicopatía con el Trastorno de Personalidad Antisocial (TAP), sin embargo, como se verá, la primera puede ser considerada como una variante extrema de la segunda, en donde el déficit emocional es un aspecto central y particular de la definición. Al ser las dificultades emocionales de los psicópatas un aspecto tan importante para su caracterización, ha sido un tema central en la investigación psicológica el de la explicación de ese déficit, lo cual se hace evidente al revisar la cantidad de artículos que han sido publicados al.

(12) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas. 7. respecto, en donde a pesar de que se encuentran explicaciones psicosociales predomina la explicación psicofisiológica del déficit emocional. Ahora bien, las gran mayoría de las investigaciones sólo mencionan la valencia (positiva o negativa) de las emociones que estudian, pero en muy pocos casos se hace una relación explícita del déficit de emociones concretas. Por ser la ausencia de culpa y de empatía esenciales en la caracterización de la psicopatía, y por no encontrarse hasta el momento una explicación clara sobre su ausencia en estos sujetos, durante la realización de este trabajo se buscará relacionar las investigaciones sobre emociones morales, en particular sobre culpa y empatía, con las que estudian el déficit emocional en psicópatas, para así cumplir con el objetivo de dar posibles explicaciones a la ausencia de emociones de empatía y culpa en psicópatas. Debe en todo caso recordarse, que a pesar de que la ausencia de empatía y culpa son fundamentales para la comprensión de la psicopatía, la ausencia o limitación de otras emociones como el miedo, la ansiedad y el amor, son también claves esenciales para entender esta patología y merecen por parte de los estudiosos en este tema de mayor atención en futuras investigaciones.. Personalidad y Trastornos de Personalidad Para lograr una comprensión completa de la psicopatía es necesario tener claros conceptos relacionados con la personalidad y sus posibles trastornos. La personalidad podría ser entendida, a partir de lo que el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (revisión 4ª ed., American Psychiatric Association, 2000) asume como trastornos de la personalidad, como “un patrón de rasgos profundamente incorporado y que muestra claramente rasgos cognitivos, afectivos y conductuales que persisten por largos periodos de tiempo” (M illon y Everly, 1994, p.18). Es importante considerar que a pesar de que.

(13) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas. 8. existen ciertos rasgos que se exhiben desde el momento del nacimiento, gran parte de la personalidad está determinada por el ambiente al cual se somete al niño durante su desarrollo, de manera que debe considerarse que la personalidad tiene un fundamento tanto biogenético como psicosocial. Es importante a la hora de definir los trastornos en la personalidad tener en cuenta que al hablarse de personalidad normal no se está hablando de una categoría absoluta delimitada estadísticamente sino que se está hablando de patrones de rasgos flexibles, adaptativos y constructivos que generan en el individuo bienestar y capacidad de desempeño satisfactorio en su ambiente. Así, de acuerdo con lo anterior, se considera que existen anormalidades en la personalidad o trastornos de la misma cuando tales ras gos “son inflexibles y desadaptativos, y ocasionan ya sea un impedimento funcional significativo o una angustia subjetiva” (D SM IVTR, p. 686). A diferencia de la mayoría de los trastornos mentales, que suelen tener cursos agudos, es decir que suelen mejorar en un tiempo breve, los trastornos de la personalidad que afectan a entre el 10 y el 13 por ciento de la población en Estados Unidos (Barlow y Durand, 2001)1, son crónicos, es decir suelen continuar durante toda la vida de la persona y generalmente son resistentes a la terapia.. Psicopatía y Trastorno de Personalidad Antisocial (TPA) El Trastorno de Personalidad Antisocial (TPA) ha sido definido por el DSM IV-R a partir de una serie de conductas observables como “un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás” que se debe manifestar en al menos tres de los siguientes ítems:. 1. A pesar de que existen estudios sobre prevalencia de trastornos mentales en Colombia, ninguno de estos incluye datos precisos sobre la prevalencia de trastornos de personalidad en el país (Posada, 2003 y Torres, 2000).

(14) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas. 9. 1. Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención; 2. Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer; 3. Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro; 4. Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones; 5. Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás; 6. Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas y 7. Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros. Como puede verse, tal descripción del trastorno, dada su amplitud y la exigencia de únicamente tres conductas de las mencionadas para verificarse, cobija a una población demasiado amplia, con diferentes posibilidades de diagnóstico que además, encuentra una altísima representación en las comunidades carcelarias 2 y en general en la población de sujetos habituados a delinquir. Por ejemplo, un estudio sobre la prevalencia del TPA en sujetos condenados por homicidio en la ciudad de Pereira, demostró que el 50% de la muestra cumple con los requisitos para diagnosticar TPA (Echeverri, 2002). En vista de lo anterior, el psiquiatra canadiense Robert Hare, ha impulsado, desde la década de los setenta, el estudio de la psicopatía como una variante extrema del trastorno de personalidad antisocial, lo cual implica que aunque todos los psicópatas tienen TAP, no todas las personas con TAP son psicópatas (Hare, 1996; Hart y Hare, 1997).. 2. Hasta el 30% de la población encarcel ada según el DSM IV-R, p.704.

(15) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 10. A pesar de que ha sido Hare quien ha hecho las mayores contribuciones en el desarrollo de la psicopatía, debe reconocerse que todos sus hallazgos se fundamentan en el trabajo realizados por Hervey Cleckley, específicamente en su libro “The Mask of Sanity: An Attempt to Clarify Some Issues About the So-Called Psychopathic Personality” publicado en 1941. En esa publicación Cleckley hace una muy completa caracterización de la psicopatía a partir de la cual Hare desarrolla en 1980 la Psychopathic Checklist (PCL). Cleckley (1941) describe a los psicópatas como personas que tras una apariencia completamente normal (“máscara convincente de sanidad”), es decir tras una fachada de inteligencia normal y en ocasiones sobresaliente, esconden un trastorno afectivo grave que se caracteriza por una imposibilidad para experimentar emociones en general. Esa ausencia de experiencia emocional, en particular en contextos sociales, lleva al psicópata a actuar de manera cruel, egoísta, irresponsable e impulsiva. Así mismo, por la incapacidad que tienen para sentir emociones como empatía, culpa, vergüenza o amor, su conducta se caracteriza por estar motivada única y exclusivamente por sus intereses personales sin reparar en los de los otros, de manera que continuamente engañan, manipulan, agreden y explotan a los otros para cumplir con sus deseos y gratificarse personalmente. Según Cleckley, los psicópatas sufren de una condición denominada “demencia semántica”, que se caracteriza por una incapacidad para procesar el significado emocional del lenguaje, lo cual tiene como consecuencia el hecho de que a pesar de que son capaces de reconocer el significado literal de las emociones, no son capaces de experimentarlo. Johns y Quay (1962) han ejemplificado esa condición diciendo que los psicópatas “conocen las palabras pero no la música”. A partir de la caracterización que hizo Cleckley en las diferentes ediciones de su obra sobre la personalidad psicopática y en vista de que la comunidad psiquiátrica internacional aún.

(16) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 11. no incluye a la psicopatía como una psicopatología diferente al TPA. Hare desarrolló la PCL en la cual se encuentran no sólo conductas típicas observables en los psicópatas, como sucede con el TPA del D SM IV-R, sino también una serie de rasgos de personalidad que permiten un diagnóstico más estricto y restrictivo. Aunque se han desarrollado otros instrumentos para la medición de la psicopatía como por ejemplo el Levenson Self-report Psychopathy Scale, el Psychopathic Personality Inventory y el Youth Psychopathic Traits Inventory, entre otros (Viding, 2004), en la actualidad el diagnóstico de psicopatía se realiza principalmente con la versión revisada del PCL (PCL-R) y sus variaciones: PCL: Screening Version (PCL:SV) y PCL: Youth Version (PCL:YV). Según el PCL-R, que describe tanto características interpersonales y afectivas como de conducta y estilo de vida, una persona psicópata es aquella que se caracteriza por presentar una “conducta. interpersonal. ostentosa,. arrogante,. cruel,. superficial. y. manipuladora;. emocionalmente, de mal genio, incapaz de formar lazos afectivos con otros, carente de empatía, culpa o remordimiento; y comportamentalmente, irresponsable, impulsivo y propenso a violar las expectativas sociales y legales” (Hart y Hare, 1997, p. 22). A pesar de que el PCL-R mide cuatro categorías (afecto, relaciones interpersonales, estilo de vida y conducta), estudios factoriales (Harper, Hare y Hakistan, 1989) han demostrado que en realidad el instrumento está compuesto por dos factores. Por un lado, el factor 1 (F1) denominado Indiferencia Emocional 3, agrupa los rasgos emocionales e interpersonales (como por ejemplo superficialidad afectiva, grandiosidad, mentiras, manipulación y ausencia de culpa y empatía), por el otro, el factor 2 (F2) denominado Comportamiento Antisocial, congrega las conductas impulsivas y agresivas y el estilo de vida antisocial (por ejemplo problemas de conducta, delincuencia, agresión, tendencia al aburrimiento e irresponsabilidad). 3. Emotional Detachment.

(17) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 12. Con respecto a los dos factores del PCL puede decirse que a pesar de que la presencia de ambos es indispensable para diagnosticar psicopatía, varios autores, incluyendo a Hare, coinciden al afirmar que F1, al abordar ras gos internos de personalidad y evaluar el déficit emocional de los sujetos (que en últimas es el problema psicológico más evidente en la psicopatía), es más significativo que F2 dentro del instrumento, no sólo por tener un mejor índice de predicción de psicopatía sino también porque permite hacer una clara diferenciación entre ésta y el TAP (Harpur, Hare y Hakistan 1989; Chico y Tous, 2003). En función de los puntajes independientes en los dos factores se puede hacer una categorización de los psicópatas en primarios y secundarios, siendo los primeros aquellos que presentan un alto puntaje en F1 y por consiguiente son más crueles e insensibles por tener un déficit emocional mayor, y los segundos los que presentan puntajes similares y dentro del promedio en los dos factores (Hare, 1980; Patrick, Cuthbert y Lang, 1994). Una puntuación baja en F1 con una alta o promedio en F2 significaría un simple TAP sin psicopatía, así que en ese orden de ideas, podría concluirse que F1 es el factor determinante en el diagnóstico de la psicopatía. Al ser el tema de las emociones y en particular el de su déficit tan importante dentro del estudio de la psicopatía, a continuación se realizarán algunas consideraciones sobre el tema de las emociones en general, sobre las emociones morales y sobre la empatía y la culpa en particular, para luego, teniendo claro esto, pasar a explicar el déficit emocional específicamente en relación con la culpa y la empatía en psicópatas..

(18) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 13. Emociones Cómo sucede con la mayoría de conceptos y procesos en psicología, las definiciones dependen de la corriente y del enfoque al cual se pertenezca, de manera que sobre un mismo concepto podrán ofrecerse tantas definiciones como escuelas de pensamiento existan. Sin embargo, en la mayoría de los casos puede elaborarse una definición amplia que abarque los aspectos sobre los cuales existe algún tipo de consenso o al menos puede hacerse una descripción de los elementos que son típicamente observados como propios del concepto. En el caso de las emociones, es posible afirmar que al referirse a una emoción se está hablando de una predisposición motivacional que lleva a la acción como respuesta a un estímulo interno o externo. Esa predisposición, que puede tener bases genéticas o adquiridas, genera siempre una respuesta de carácter fisiológico, cognitivo y conductual (Carlson y Hatfield, 1992). Es importante además mencionar que las emociones están sujetas a procesos orgánicos del cuerpo, lo cual implica que por ser espontáneas, involuntarias y reflejas, son difíciles, aunque no imposibles, de auto-regular (Blasi, 1999). Cada uno de los componentes de la definición merece un comentario: Predisposición motivacional: Se habla de predisposición porque las emociones siempre impulsan al sujeto hacia la acción sin que en todos los casos ésta se lleve a cabo. La acción hacia la que predispone la emoción es generalmente de carácter adaptativo y dependiendo del tipo de estímulo y del contexto puede implicar el acercamiento al estímulo o la evitación del mismo. Estímulos internos o externos: La predisposición a la acción es desencadenada por la percepción de un estímulo significativo para el sujeto. El estímulo puede provenir de eventos externos al sujeto, como por ejemplo de la percepción de peligro o de alimentos disponibles, o de eventos internos, como por ejemplo de la acción de hormonas o neurotransmisores..

(19) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 14. Respuesta fisiológica, cognitiva y conductual: Como respuesta al estímulo significativo percibido, en el organismo se generan cambios principalmente en tres niveles. Fisiológicamente se activa el sistema autónomo que facilita las respuestas de los diferentes órganos y sistemas del cuerpo, cognitivamente se presentan cambios en el estado mental e ideas relacionadas con el estímulo y su importancia para el sujeto y conductualmente, se evidencian cambios tanto en la posición del cuerpo como en las expresiones faciales. Es importante anotar que emoción y sentimiento, a pesar de ser conceptos relacionados, no son sinónimos, pues al hablarse de sentimiento se está hablando de la experiencia subjetiva que genera la emoción, es decir, de la interpretación de la emoción que cada sujeto hace en su contexto (Scherer, 2000). En síntesis, las emociones son un proceso psicológico fundamental en la medida en que inciden en el comportamiento, es decir, dado su carácter motivacional, tienen el poder de generar, dirigir y mantener el comportamiento por las diferentes respuestas que generan (Blasi, 1999).. En el funcionamiento de las emociones y su regulación están involucrados el sistema hormonal, el sistema nervioso autónomo y el sistema nervioso central, pero es en éste último en donde se lleva a cabo la mayor parte de funcionamiento y de la regulación emocional. Diferentes estructuras y circuitos cerebrales de diversos niveles de complejidad están implicados en lo anterior, sin embargo, son especialmente importantes para las emociones la corteza frontal (CF), específicamente su región orbito-frontal (COF), la amígdala, el sistema límbico y las conexiones que estos tienen con otras estructuras..

(20) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 15. Entre las anteriores, la amígdala ha sido considerada como la “central” de procesamiento emocional. La amígdala es una estructura ubicada en los lóbulos temporales, que recibe toda la información sensorial proveniente de la corteza sensorial, de la corteza asociativa y del tálamo, y que la proyecta hacia las regiones del cerebro encargadas de la expresión emocional, de la memoria y de la toma de decisiones. La amígdala es especialmente sensible a los estímulos de contenido emocional, específicamente a aquellos con carga negativa, lo cual lleva a que además de ser un importante núcleo de procesamiento emocional, esta estructura sea fundamental para el aprendizaje emocional, es decir para los procesos de adquisición de respuestas emocionales condicionadas, mediante las cuales los sujetos aprenden a evitar estímulos aversivos que han sido asociados con consecuencias negativas (Carlson, 1996; Adolphs y Damasio, 2000). Al estudiar sujetos con lesiones en la amígdala se ha evidenciado en éstos respuestas anormales frente a estímulos emocionales y sociales que se traducen en dificultades para identificar su significado afectivo, conductas de aproximación peligrosa a estímulos aversivos y docilidad y placidez patológica, entre otras (Adolphs y Damasio, 2000). Así como en la amígdala, daños en la COF, considerada como el área de control emocional y de inhibición de conductas socialmente inaceptables, implican dificultades en la expresión emocional y en la comprensión de la expresión de la emoción en otros (Adolphs y Damasio, 2000). Así mismo, se ha detectado en presencia de estas lesiones, una alta tendencia hacia la agresión y la impulsividad (Davidson, Putnam y Larson, 2000). Por último, es importante resaltar con respecto al funcionamiento neuropsicológico de las emociones, el predominio del hemisferio cerebral derecho sobre el izquierdo en el procesamiento de información emocional en humanos (Day y Wong, 1996). Este predominio ha sido comprobado al estudiar déficits emocionales en sujetos con lesiones temporales y parietales.

(21) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 16. derechas y con neuroimágenes que señalan una mayor actividad en este hemisferio cuando se realizan tareas de contenido emocional.. No todas las emociones son iguales ni tienen igual significado en el campo de las interacciones sociales. Es así como por ejemplo puede hablarse de emociones con valencia positiva (felicidad, tranquilidad, etc.) o negativas (miedo, ansiedad, etc.), de emociones funcionales o disfuncionales y de emociones con mayor o menor poder de activación, entre otras distinciones. Para efectos de este trabajo es importante mencionar la discriminación que se hace entre emociones básicas y emociones de segundo orden, dentro de las cuales se ubican las emociones morales. Al hablar de emociones básicas se está haciendo referencia a aquellas emociones que se consideran universalmente presentes en los seres humanos y de manera similar en animales, que han sido seleccionadas a lo largo de la evolución, son biológicamente primitivas y constituyen la base del funcionamiento emocional (Feldman, 2006). A pesar de que no existe acuerdo sobre cuáles son específicamente éstas emociones, en las diferentes clasificaciones suelen aparecer, por ejemplo, la rabia, la felicidad, la tristeza y el miedo. Por su parte, las emociones compuestas o de segundo orden, son consideradas como emociones más evolucionadas y complejas que pueden ser combinaciones de emociones primarias y que generalmente requieren de un nivel de desarrollo emocional más avanzado (Vangelisti y Sprague, 1997).. Emociones Morales Las emociones morales, dentro de las cuales se encuentran por ejemplo la empatía, la culpa, la vergüenza y la compasión, son aquellas emociones de carácter más evolucionado que.

(22) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 17. ayudan a distinguir factores morales en circunstancias específicas, promueven la acción moral e inhiben el comportamiento inmoral (Eisenberg, 2000). Así, este tipo de emociones suele estar relacionado con comportamientos positivos que favorecen a la comunidad en general o a otro sujeto en particular y no sólo al agente que las experimenta (Haidt, 2003). En la categoría de emociones morales se han distinguido principalmente dos tipos: por un lado las emociones auto-evaluativas, que son aquellas con las cuales el sujeto se evalúa a sí mismo según principios morales que ha interiorizado, y por otro lado las emociones prosociales, como la empatía y la simpatía (Rodríguez, 2003). Lewis (1995) considera que para poder sentir el primer tipo de emociones morales, es necesario que el sujeto tenga noción de su self, tenga una serie de principios y normas interiorizados y capacidad para evaluarse según esas normas y principios que ha hecho propios. La empatía y la culpa son dos emociones de ese tipo. La primera es considerada una emoción moral prosocial y la segunda una emoción moral de carácter autoevaulativo, y aunque su naturaleza es diferente, varios autores han encontrado que se relacionan tanto a nivel teórico como empírico (Leith y Baumeister, 1998). Tanto la empatía como la culpa son valoradas como emociones morales de gran importancia, ya que hay evidencia de que su existencia es crítica para el desarrollo de la motivación y el comportamiento moral y para la evitación de conductas antisociales y agresivas (Tangney, 1990).. La empatía La empatía puede ser definida como una respuesta emocional evocada por el estado emocional de otra persona (M iller y Eisenberg, 1988). Esa respuesta emocional para ser considerada como empática debe replicar el estado emocional de la persona de la cual se deriva.

(23) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 18. (Tangney, 1991; Duan y Hill, 1996), de manera que para sentir empatía, una persona debe ser capaz tanto de interpretar el estado emocional de otra como de experimentar ese estado emocional como si fuera propio, lo que en últimas quiere decir que la empatía es un constructo de carácter emocional a la vez que cognitivo (Cohen y Stayer, 1996). Davis (1983 en Leith y Baumeister, 1998) menciona que la empatía puede estar compuesta por dos factores cognitivos y dos emocionales. Los dos primeros serían la capacidad para imaginarse que se es el otro y la capacidad de tomar perspectiva; los otros dos serían la preocupación empática, es decir, el interés por los sentimientos del otro, y la angustia personal, es decir, la ansiedad que se genera al ver al otro sufrir. Es importante mencionar que la empatía se diferencia de la simpatía en que la primera implica la réplica idéntica del estado emocional del otro, mientras que la simpatía implica una comprensión más profunda del estado emocional del otro y además no envuelve una réplica idéntica de la emoción del otro sino que más bien genera sentimientos de malestar, tristeza o angustia por el otro (M iller y Eisenberg, 1988; Eisenberg, 2000, Villegas, 2007). En múltiples estudios se ha encontrado que la empatía tiene una correlación negativa con la agresividad, con conductas antisociales y con historiales de abuso, mientras que por el contrario, tiene una correlación positiva con conductas prosociales, con el comportamiento socialmente competente y con bajos niveles de agresividad (M iller y Eisenberg, 1988; Tangney, 1991; Cohen y Strayer, 1996; Leith y Baumeister, 1998; Eisenberg, 2000).. La culpa y la vergüenza La culpa, a diferencia de la empatía, es una emoción moral de carácter negativo, es decir desagradable para quien la experimenta, que se genera a partir de una evaluación que hace el.

(24) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 19. sujeto de una conducta específica que generalmente está relacionada con haber causado un daño o malestar a alguien o a algo (Baumeister, Stillwell y Heatherton, 1994; Tangney, 1991), en otras palabras, es considerada como una emoción que se experimenta al atribuirse responsabilidad por la violación de una norma moral que puede haber causado un daño. Generalmente, al sentir culpa, la persona tiende a activar conductas para reparar del daño causado. La posibilidad de sentir culpa está íntimamente asociada con la interiorización de estándares morales, más específicamente con la necesidad de ser congruente con los principios que han sido apropiados por la persona, es decir, con la necesidad de actuar según el deber. De acuerdo con lo anterior, la capacidad de sentir culpa surge con la interiorización de principios y la intensidad de la misma con la fuerza con que tales principios han sido interiorizados (Villegas, 2007). Debe tenerse en cuenta que por tratarse de una emoción que supone la interiorización de principios morales es claro que la posibilidad de sentir culpa es el resultado de un proceso de maduración en el niño en el cual se requiere tanto de una habilidad para diferenciar el yo como de la capacidad para auto-evaluarse. Así, un individuo con una baja capacidad de autoevaluación tendrá una baja propensión hacia la culpa (Rodríguez, 2003; Correa, 2005). Hoffman (1982/1984 en Tangney, 1990/1991, en Baumeister, Stillwell y Heatherton 1994 y en Eisenberg, 2000) sostiene que la culpa y la empatía están altamente relacionadas no sólo por ser ambas emociones morales, sino por considerar que de alguna manera la culpa tiene su origen en la empatía en la medida en que la primera se origina gracias a la capacidad del sujeto de identificar y en alguna medida experimentar el estado emocional que ha causado en otro. Esta posición ha sido acogida por gran número de autores. El sentimiento de culpa tiende a asociarse con el de vergüenza y de hecho, quienes primero teorizaron sobre la culpa únicamente distinguieron entre el carácter público de la.

(25) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 20. vergüenza y el carácter privado de la culpa, asimilándolas en sus demás componentes (Ausbel, 1955; Benedict, 1946 y Freud, 1896/1953 en Tangney, 1990). Sin embargo, en la actualidad, aunque siguen estando relacionadas, la culpa y la vergüenza son tratadas como dos emociones diferentes en la medida en que el papel del self y las atribuciones que hacen quienes las experimentan son diferentes. A diferencia de la culpa, la vergüenza es una emoción más fuerte y dolorosa que se genera cuando la persona hace una evaluación negativa global de si misma después de haber llevado a cabo una acción inconsistente con sus principios.. Por tratarse de una evaluación. global en la que la identidad completa del sujeto se encuentra involucrada, la vergüenza genera cambios en el autoconcepto y sentimientos de depreciación y minusvalía. A causa de esos sentimientos, la persona tiende entonces a huir, aislarse y esconderse (Lewis 1997; Tangney 1990/1991/1996; M cGraw, 1987). Todas las personas eventualmente pueden sentir culpa o vergüenza, sin embargo, varios estudios han confirmado que por lo general las personas son más propensas a sentir la una o la otra. Quienes son más propensos a sentir vergüenza, han sido caracterizados como sujetos que tienden a reaccionar con cargas altas de agresividad y ataques de rabia irracionales que hacen sus respuestas desproporcionadas y bajas en empatía. Por el contrario, los propensos a la culpa tienen bajos niveles de rabia, tendencia a aceptar su responsabilidad y habilidad para empatizar con otros (Tangney, 1996; Leith y Baumeister, 1998). Un último aspecto de gran relevancia para esta monografía con respecto a la culpa y a la vergüenza es que Lewis (1995) ha considerado que la tendencia a sentir predominantemente la una o la otra está directamente relacionada con los ras gos de personalidad de los sujetos y específicamente con sus estilos de atribución. Así, quienes tienden a hacer atribuciones.

(26) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 21. específicas sobre sus conductas son propensos a sentir emociones como la culpa y el orgullo, mientras que quienes tienden a hacer atribuciones globales sobre los hechos, son más propensos a sentir emociones como la vergüenza y el orgullo desmesurado, emociones que dadas sus características implican para el sujeto la necesidad constante de ajustar sus nociones de éxito y fracaso a las situaciones específicas para librarse de la emoción devastadora de vergüenza o para conseguir la emoción de orgullo desmesurado..

(27) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 22. Tres Hipótesis para explicar la Ausencia de Culpa y Empatía en Psicópatas. Como se vio arriba, la definición de psicopatía tiene como uno de sus componentes principales el déficit emocional, por el cual se puede entender, ya teniendo claro el concepto de emoción, una dificultad en la interpretación de los estímulos emocionales y en consecuencia una dificultad en la disposición para actuar adaptativamente según las claves que proveen esos estímulos. Lo anterior, al ser llevado a la práctica, explica diferentes características de los psicópatas como por ejemplo su incapacidad para aprender de la experiencia, su forma de actuar egoísta, cruel e irresponsable, su dificultad para mantener relaciones interpersonales saludables y la incapacidad para sentir emociones como por ejemplo la culpa y la empatía. La ausencia de tales emociones y en general las diferentes características de los psicópatas, han sido explicadas predominantemente según la hipótesis de un déficit en el procesamiento emocional, sin embargo, existen otras corrientes que explican la aparente ausencia de emociones en psicópatas y otras características de su personalidad. Estas son la hipótesis de la modulación de la respuesta, que explica de una manera diferente las dificultades emocionales de los psicópatas, y la hipótesis de la desvinculación moral, que a pesar de que no trata específicamente sobre las emociones en los psicópatas, se propone aquí como una alternativa. Estas tres hipótesis han sido desarrolladas con el objeto de explicar dificultades emocionales en general, no solo para el caso de los psicópatas sino también para población normal, y no tocan explícitamente el tema de la ausencia de empatía y culpa. Sin embargo, a continuación se hará un esfuerzo por aplicar las conclusiones a las que con éstas se puede llegar para explicar la ausencia de empatía y de culpa en los psicópatas..

(28) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 23. Hipótesis del Déficit en el Procesamiento Emocional A comienzos de la década de los noventa, el psicólogo estadounidense Christopher Patrick abordó el estudio del papel que tienen las emociones, medidas a través del comportamiento y de indicadores psicofisiológicos, sobre algunos trastornos psiquiátricos. En particular, se interesó por estudiar el papel que jugaban las emociones en la psicopatía, el comportamiento antisocial, el abuso de sustancias y el miedo patológico (Patrick, 2006). En cuanto a las emociones en la psicopatía, con Patrick y sus colegas se inicio una línea de investigación encaminada a probar que los psicópatas tienen serias dificultades para discriminar estímulos. emocionales. La mayoría de estás investigaciones, cuyos objetivos y. conclusiones se presentarán a continuación, tienen en común el interés por extraer conclusiones a partir de la medición de procesos neurofisiológicos subyacentes al procesamiento emocional. En 1993 Patrick, Bradley y Lang, partiendo de estudios en los que se evidenciaba una relación lineal entre el reflejo de sobresalto y la valencia negativa de un estímulo presentado (entre más aversivo el estímulo mayor el reflejo de sobresalto) en sujetos normales, realizaron un estudio en el que buscaban mostrar que en psicópatas, especialmente en aquellos con baja puntuación en el factor 1 (Indiferencia emocional) no se presentaría tal relación lineal probándose así la existencia de una dificultad en el procesamiento emocional de estos sujetos. Adicionalmente, en este estudio, los investigadores buscaban confirmar la dificultad de los psicópatas para diferenciar entre estímulos neutros y aversivos. Las pruebas, consistieron en la presentación de imágenes positivas, neutrales y aversivas y en la medición simultánea del reflejo de sobresalto. Se encontró que en efecto los psicópatas, especialmente los que tenían puntajes altos en F1, mostraban un patrón disminuido en el reflejo de sobresalto con respecto a no psicópatas frente a estímulos visuales aversivos en comparación.

(29) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 24. con los neutros. Esto demuestra un déficit en la respuesta frente a estímulos emocionales aversivos y una dificultad para discriminar estímulos afectivos negativos frente a neutros, situación que puede traducirse en una incapacidad para evitar o interrumpir situaciones que generan castigo o dolor. Para los autores, lo anterior, además de probar el déficit emocional en los psicópatas, es evidencia que comprueba la teoría de la demencia semántica propuesta por Cleckley, en la medida en que estos sujetos hicieron reportes emocionales normales pero tuvieron problemas en el reconocimiento de los estímulos emocionales. Levenston, Patrick, Bradley y Lang (2000) replicaron la investigación de 1993 ampliando las subcategorías de estímulos aversivos y placenteros y comparando de nuevo los resultados de los psicópatas con sujetos no psicópatas. En esta investigación, se buscaba adicionalmente examinar la relación entre los procesos de atención y emoción. Los resultados permitieron concluir nuevamente que existe un déficit en la discriminación de estímulos afectivos; así mismo, se encontró que la ausencia de reflejo de sobresalto frente a estímulos aversivos implica una disfunción en los estados de disponibilidad frente a la acción cuando éstos se presentan, es decir, una dificultad en la disposición para actuar adaptativamente frente a estímulos aversivos. Por otro lado, los investigadores no encontraron diferencia en las expresiones faciales de psicópatas y no psicópatas al observar estímulos aversivos a pesar de encontrar diferencias fisiológicas, lo cual comprueba la existencia de la teoría de Cleckley de la “máscara convincente de sanidad” en los psicópatas. Las investigaciones mencionadas habían trabajado únicamente con muestras de hombres psicópatas, pero teniendo en cuenta que esta condición también se presenta en mujeres, Sutton, Vitale y Newman (2002) se propusieron replicar los experimentos de reflejo de sobresalto con.

(30) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 25. una muestra de mujeres psicópatas esperando llegar a las mismas conclusiones alcanzadas en los estudios con hombres. En efecto, encontraron que el patrón anormal en el reflejo de sobresalto ocurre por igual en hombres y mujeres psicópatas. Encontraron también que la anormalidad es mayor en sujetos con niveles bajos de ansiedad. Patrick, Cuthbert y Lang (1994) sometieron a prueba la hipótesis que postulaba que la psicopatía implicaba un déficit en la creación de imágenes afectivas, lo que generaría una dificultad en la asociación entre la memoria semántica y los elementos de la respuesta. Esto, en otras palabras significaba que los psicópatas no memorizan imágenes aversivas que al evocarse deben inhibir ciertas respuestas. Los investigadores concluyeron en este caso que frente a imágenes emocionales de carácter negativo, especialmente frente a imágenes que representaban situaciones de miedo, los psicópatas presentaban una menor respuesta fisiológica, explicable posiblemente por la deficiencia en la creación de imágenes afectivas que regularmente son asociadas con memorias que activan la emoción. Ese compromiso en el procesamiento de estímulos aversivos impide en los psicópatas, especialmente en aquellos con alta puntuación en F1, la activación de respuestas de evitación o de interrupción frente a estímulos negativos. La mayoría de las investigaciones realizadas hasta el momento se habían concentrado en el estudio del déficit de procesamiento de estímulos aversivos en psicópatas y lo habían hecho principalmente a través de la presentación de imágenes con contenido afectivo. Tratando de ir un paso más allá, Verona, Patrick, Curtin, Bradley y Lang (2004) extendieron la investigación al estudio de la reacción de los psicópatas tanto frente a estímulos aversivos como frente a positivos o placenteros y adicionalmente se propusieron hacerlo mediante la utilización de estímulos auditivos con contenido afectivo en vez de hacerlo con imágenes..

(31) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 26. Se comprobó en esta investigación que los psicópatas presentan una menor respuesta frente a estímulos tanto negativos como positivos provenientes de diferentes fuentes sensoriales y que no tienen una buena capacidad para responder diferencialmente frente a un tipo o el otro (positivos o negativos), mientras que se nota una diferencia en la respuesta cuando se trata de estímulos neutros. De acuerdo con los autores, lo anterior implica la existencia de un déficit en el procesamiento emocional en general y no solamente la existencia de una dificultad en la identificación de afecto negativo. En la misma línea de la investigación anterior, M itchell, Richell, Leonard y Blair, (2006) comprobaron que a pesar de que en una tarea de clasificación de estímulos visuales afectivos los psicópatas pueden discriminar los estímulos positivos de los aversivos, en cuanto a la respuesta fisiológica se da un procesamiento anormal tanto en los unos como en los otros. Saliéndose un poco de la línea predominante de investigación sobre esta hipótesis, están otras investigaciones que generan evidencia y la apoyan. Tal es el caso de las investigaciones realizadas por Habel, Kühn, Salloum, Devos y Schneider (2002), Lorber (2004) y Hicks y Patrick (2006), entre otros. Habel, Kühn, Salloum, Devos y Schneider (2002) utilizaron pruebas de reconocimiento e inducción de estados de ánimo para examinar el procesamiento emocional de sujetos psicópatas. La hipótesis era que los psicópatas presentarían baja discriminación emocional (baja diferenciación entre estímulos positivos y negativos) y una baja reactividad al inducirles estados de ánimo negativos o positivos en comparación con los sujetos de control (baja modificación de su estado de ánimo al ser artificialmente provocado). Los investigadores encontraron, como otros lo habían hallado, que la discriminación emocional de los psicópatas era baja en comparación con los sujetos no psicópatas, pero, encontraron que la reactividad, por el contrario,.

(32) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 27. frente a la inducción de estados de ánimo era similar a la del grupo control, aumentando ésta a medida que se incrementaba el factor de indiferencia emocional (F1) de los sujetos, es decir, encontraron que los psicópatas tenían una mayor capacidad para modificar su estado de ánimo en respuesta al de otra persona. Los autores intuyen que eso explica la facilidad de los psicópatas para manipular a sus víctimas, ya que sin ser capaces de intuir el estado emocional de los otros no podrían en muchos casos acceder a sus víctimas. Con respecto a la manipulación, se intuye que para que esta sea posible se requiere más de estrategias cognitivas de identificación de expectativas y creencias en los otros que de una capacidad de respuesta empática frente a las emociones de las víctimas.. Queda claro a partir del cuerpo de investigaciones presentadas que en los psicópatas existe un déficit en el procesamiento de los estímulos afectivos, especialmente de los negativos. Este déficit, como se comprueba en múltiples ocasiones, les impide a los psicópatas en pruebas de laboratorio reaccionar frente a estímulos aversivos que van desde imágenes de culebras o sonidos de bebés llorando, hasta imágenes de mutilaciones, guerras y agresiones o sonidos de disparos o extremo dolor. Llevando los hallaz gos de laboratorio a situaciones de la vida real, este déficit tiene múltiples consecuencias en quienes lo padecen. En primer lugar, la incapacidad para distinguir estímulos emocionales impide el reconocimiento de emociones en otros, lo cual tiene como consecuencia dificultades en las relaciones interpersonales. En segundo lugar, esa dificultad impide el aprendizaje emocional, ya que sin la captación de estímulos aversivos se hace imposible el condicionamiento emocional que facilita el aprendizaje del castigo y la evitación pasiva. Adicionalmente el déficit emocional genera una incapacidad en estos sujetos para.

(33) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 28. motivarse moralmente, de manera que su conducta en pocas ocasiones se adapta a las normas sociales. La gran mayoría de las investigaciones citadas de alguna manera remiten el déficit emocional a daños en estructuras cerebrales, específicamente a las que constituyen lo que se ha denominado como el “cerebro social” (Soderstrom, 2003). Así, recordando el funcionamiento neurofisiológico de las emociones, lo anterior llevaría a concluir que quienes apoyan esta hipótesis sostendrían que los psicópatas podrían tener lesiones o disfunciones en estructuras como la amígdala, la corteza frontal, la corteza orbito-frontal o en las conexiones entre éstas y otras estructuras encargadas del procesamiento y de la expresión emocional. R.J.R. Blair y sus colegas, se han dedicado a estudiar entre otros temas, el origen neurobiológico de la psicopatía y sus aportes han sido de gran valor para apoyar la hipótesis del déficit en el procesamiento emocional. Blair (1995) supone que tras la psicopatía se esconde una deficiencia en el que ha denominado el “M ecanismo de inhibición de violencia” (M IV), que es un mecanismo cognitivo que al activarse en una persona mediante claves no verbales de sufrimiento provenientes de otras genera una respuesta de retirada. Para este investigador y sus colegas, la ausencia de emociones morales y las dificultades para inhibir conductas violentas en los psicópatas son indicadores claros de que en estos sujetos el M IV no funciona apropiadamente. En la medida en que no han encontrado evidencia que apoye la idea de que la psicopatía tiene como causa directa factores ambientales o de socialización, Blair (1995) ha señalado que el M IV es un sistema fisiológico interno constituido por diferentes estructuras cerebrales, que como ha llegado a concluir más adelante, son disfuncionales en los psicópatas. En ese sentido, es amplia la evidencia empírica que sustenta la dificultad de los psicópatas para procesar estímulos.

(34) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 29. relacionados con el miedo. Así, se han encontrado dificultades en: (1) el condicionamiento aversivo; (2) la generación de respuestas autonómicas ante la anticipación de amenazas; (3) el aumento del reflejo de sobresalto ante claves visuales de peligro; (4) el aprendizaje de la evitación pasiva; y (5) la reversión de la respuesta (Blair, 2006c). Blair (2006c) considera que la psicopatía tiene un fundamento genético que contribuye al desarrollo del déficit emocional y en últimas al desarrollo de diferentes características de personalidad y de conducta que se manifestarán más o menos en cada individuo dependiendo también de las condiciones socio-ambientales a las que se encuentre expuesto durante su crecimiento. En tres estudios diferentes publicados en el año 2006 Blair (2006a, 2006b y 2006c) ha presentado evidencia contundente para explicar el origen neurobiológico del déficit emocional en los psicópatas. Así, mediante estudios con pacientes con la amígdala y la corteza prefrontal lesionada y con sujetos diagnosticados con psicopatía, Blair con su equipo de investigadores ha confirmado, mediante la utilización de pruebas neuropsicológicas, la relación del déficit emocional de los psicópatas con daños o disfunciones en algunas partes del “cerebro emocional”, concretamente en la amígdala y en la corteza ventrolateral/orbitofrontal (CVLOF) y posiblemente también en el sistema de neutrotransmisión noradrenérgico. La disfunción en la amígdala dificulta en los psicópatas la asociación de un estímulo con el refuerzo o castigo que tiene como consecuencia, particularmente, en la medida en que en estos sujetos no se forman correctamente las asociaciones entre la representación de una transgresión moral (que genera daño en otro) y el sentimiento aversivo que le genera la percepción de malestar de la víctima. De acuerdo con lo anterior, al ser menos aversiva para el psicópata la percepción de malestar de las otras personas, menos aprenderá a evitar las acciones que les generan daños..

(35) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 30. La noradrenalina aparentemente contribuye también en ese proceso (Blair, 2006b, 2006c). Por su parte, daños específicos en la CVLOF impiden la selección acertada de respuestas motoras frente a estímulos afectivos (Blair, 2006a, 2006b). Estas disfunciones aisladamente no explican la psicopatía, sin embargo, al conjugarse, permiten aclarar el panorama sobre el origen del déficit emocional en los psicópatas. Bajo la perspectiva de la hipótesis del déficit en el procesamiento emocional, en los psicópatas tiene lugar un déficit a nivel general en el procesamiento emocional, lo cual implica que el procesamiento y la expresión de todas las emociones, sin discriminar su valencia o su tipo, se dificulta en esta población, eso a raíz de problemas neurobiológicos de carácter genético. De acuerdo con esto, la incapacidad de los psicópatas para sentir empatía y culpa se explicaría por las dificultades o daños en los circuitos cerebrales encargados del procesamiento emocional que, como se vio más arriba, comprometen los presupuestos básicos de éstas emociones. Para la ausencia de empatía puede decirse que en el marco del déficit en el procesamiento emocional ésta se da principalmente por la gran dificultad, que por lesiones en la amígdala, se presenta en estos sujetos para reconocer las emociones de los otros, lo cual, como se vio al hablar de empatía, es un presupuesto fundamental para que esta emoción se genere. En cuanto a la ausencia de culpa, puede decirse que está determinada por su imposibilidad para condicionarse emocionalmente (debido a daños tanto en la amígdala con la CVLOF) y así evitar situaciones que producen castigos o dolor, es decir, por la dificultad que presentan para ligar las acciones con sus consecuencias a tal punto de ser incapaces de prever que una determinada situación les generará sanciones o malestar emocional en el futuro. De la misma manera, debe recordarse que la culpa está estrechamente ligada con los estándares morales y que entre más fuertes sean éstos más alta posibilidad de sentir culpa y mayor su.

(36) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 31. intensidad (Villegas, 2007). Por lo tanto, en los psicópatas, en quienes se ha detectado una baja sensibilidad frente a cuestiones morales (Elliott y Gillett, 1992), la posibilidad de sentir culpa es mucho menor que en una persona con una motivación moral dentro de los estándares normales, precisamente por la dificultad en el condicionamiento aversivo, en la previsión de consecuencias negativas y en el aprendizaje de la evitación pasiva que fue demostrado por Blair (2006c).. Hipótesis del Déficit en la Modulación de la Respuesta Reconociendo la evidencia del déficit emocional en los psicópatas, desde la década de los ochenta se ha empezado a considerar que el comportamiento de estos sujetos, incluyendo su aspecto emocional, no se explica por una deficiencia en las estructuras cerebrales encargadas del procesamiento emocional sino más bien por una deficiencia en el proceso de atención que altera la percepción de los estímulos emocionales. La investigación sobre el déficit en la modulación de la respuesta como explicación al comportamiento de los psicópatas ha estado encabezada por el profesor Joseph P. Newman de la Universidad de Wisconsin, quien ha considerado que una explicación que considere el papel del procesamiento de la información en los psicópatas puede ofrecer una respuesta más completa y amplia para la conducta psicopática (Newman, Schmitt y Voss, 1997). A continuación se verá cómo diferentes investigaciones realizadas por miembros de su laboratorio resaltaron el hecho de que el déficit emocional de los psicópatas es de carácter situacional y específico, esto es, que ocurre únicamente en ciertas circunstancias, ya que se demostró que estos sujetos son capaces de atender y de procesar estímulos emocionales cuando ese es su objetivo principal, pero se les dificulta cuando éstos son contingentes o periféricos a la.

(37) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 32. tarea central que están realizando. Lo anterior no es otra cosa que un déficit en la modulación de la respuesta. La modulación de la respuesta ocurre en personas normales cuando se da un cambio rápido y relativamente automático, es decir, sin esfuerzo o involuntario, del foco de atención actual para evaluar otros estímulos significativos diferentes a los provenientes de la tarea que se realiza (Newman, Schmitt y Voss, 1997). En esos términos, la modulación de la respuesta permite suspender o detener la tarea dominante para acomodar los estímulos periféricos relevantes o la información que ofrece el contexto y así generar una respuesta más adaptativa. Cuando hay déficit en esta función, los sujetos son incapaces de percibir claves externas de cualquier valencia, como por ejemplo estímulos del ambiente o provenientes de otras personas, mientras se desenvuelven en otra tarea. La primera evidencia que apoya esta hipótesis surge con el estudio de Kosson y Newman (1986). Estos creían que existía alguna anomalía en el procesamiento de la información en los psicópatas que podría explicar sus ya conocidas características de personalidad y de conducta. Varios autores habían ya supuesto que los psicópatas atendían a algunas contingencias del ambiente con el costo de dejar de atender a otras, sin embargo, a la fecha no había estudios que lo comprobaran, así que los investigadores Kosson y Newman diseñaron un experimento en el que pudieran estudiar procesos de atención dividida en psicópatas. Bajo la hipótesis de que los psicópatas no podrían atender simultáneamente a dos contingencias, ni podrían cambiar de un foco de atención a otro de acuerdo con la relevancia de los estímulos como si lo harían los sujetos del grupo de control, llevaron a cabo una investigación con 72 sujetos psicópatas y no psicópatas, en la que se buscaba que los participantes empezaran a realizar una tarea y luego con la presentación de un estímulo.

(38) Ausencia de Empatía y Culpa en Psicópatas 33. periférico, es decir, con la presentación de un estímulo secundario ajeno al de la tarea central, cambiaran a una segunda tarea. Los investigadores concluyeron que los participantes psicópatas tenían la capacidad para atender a los estímulos presentados independientemente, pero que al ser presentados simultáneamente y bajo la necesidad de cambiar de un foco de atención a otro, no podían atender a uno de los estímulos, lo cual implicaba la imposibilidad de realizar una de las dos tareas planteadas. Posteriormente Newman, Schmitt y Voss (1997) partiendo de sus hallaz gos previos relacionados con la deficiencia de los psicópatas para procesar la información contextual inesperada o periférica a la tarea dominante y con la idea de que su insensibilidad al castigo es situacional y específica y no generalizada, se propusieron evaluar si el déficit en la modulación de la respuesta era específico para la evaluación de claves periféricas de castigo o si por el contrario, era más general y ocurría también en la evaluación de claves neutras. Los autores comprobaron la hipótesis de que el déficit ocurría con respecto a cualquier tipo de estímulos periféricos y no sólo con respecto a estímulos emocionales, al encontrar que el déficit en la modulación de la respuesta se daba también en a la evaluación de estímulos neutrales periféricos. Por lo anterior concluyeron que existe en los psicópatas un déficit general en el procesamiento automático de estímulos contextuales cuando están involucrados en la realización de una tarea dirigida hacia una meta específica. En la mayoría de las personas el procesamiento de estímulos emocionales ocurre de forma automática y casi sin esfuerzo y de esa manera influencia el comportamiento, sin embargo, Lorenz y Newman (2002) piensan que en los psicópatas, al ser menos automático ese procesamiento y más dependiente de un esfuerzo deliberado, las emociones tienen menor influencia en su comportamiento. De acuerdo con lo anterior y teniendo en cuenta que además la.

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