Equívocos y precisiones sobre los conceptos de fenómeno y fenomenología

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soutvocos

Y PRECISIONES SOBRE LOS CONCEPTOS DE FEN6MENO Y FENOMENOLOGlA"

ANTONIO ZIRI6N

FACULTAD DE FILOSOFiA y LETRAS UNIVERSIDAD NACIONAL AUT6NOMA DE MEXICO

EI lenguaje, como todos sabemos, es un modo de expresi6n de-masiado tosco, dede-masiado imperfecto, demasiado insuficiente. Su-pongo que todos 10 hemos experimentado en algun momento de . nuestras vidas: no es infrecuente que las palabras falten, 0 fallen,

o sobren, 0 nos traicionen. Que de todas maneras el lenguaje sea

algo hermoso, y que de todas manEfras 10 amemos, como "hom-bres de letras" que somos -y si no no estarfamos aqui hablando y escuchando-, no quita que, particularmente como instrumento . para la investigaci6n cientffica y filos6fica rigurosa, el lenguaje sea

excesivamente ineficaz.

El mas mfnimo contacto con la literatura filos6fica, de cualquier genero y rango, basta para percibir la abundancia de los equivocos, de los desplazamientos ilegitimos de sentido, de las confusiones con-ceptuales, en una palabra, de los malentendidos de indole puramente lingiHstica y hasta termino16gica. Si estamos concientes de ello, y si a la vez estamos concientes de la necesidad en que de todos modos nos hallamos de emplear ellenguaje en la investigaci6n filos6fica, y si, ademas, no consideramos que esta sea merarnente un juego lite-rario, 0una aventura de la imaginaci6n, 0,como quiza creta Borges,

un capitulo de la literatura fantastica, podremos seguramente em-pezar a darnos cuenta de la inmensa responsabilidad que entrafia la utilizaci6n del lenguaje en filosofia.

Voy a confesar que ami, personalmente, esta responsabilidad me resulta abrumadora, y que he accedido a utilizar el lenguaje filosofica y publicamente solo porque creo poder contribuir un poco a despejar algunos equfvocos lingiiisticos que nos abruman mas a todos que aquella responsabilidad a mi. Mi intervenci6n versa sobre

un pequefio fragmento de lenguaje filosofico. Esto me ha parecido

.. Este texto fue presentado, abreviado, en el IV Congreso Nacional de Filo-soffa, que tuvo lugar del 23 al 27 de nov. de 1987 en Toluca, Edo. de Mex.

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mas urgente que la proposici6n de alguna tesis sobre algun contenido filos6fico. Creo -pero esto es una opini6n 0 impresi6npersonal que no pide su adhesi6n- que hay en nuestra cultura demasiados contenidos como para atreverse a afiadirle mas; que mas bien nos haria falta a todos un poco de silencio, un poco de asimilaci6n y • compenetraci6n lenta y pacifica. Mi unica finalidad es facilitar en alguna medida esa asimilaci6n, as! que no debe esperarse de 10 que sigue ninguna novedad. '

Como base para la clarificaci6n (clarificaci6n que aquf s610puede ser superficial) de losterminoa "fen6meno" y, "fenomenologia" torno los conceptos que les asoci6 Edmund Husserl. Simplemente, este me parece un buen punta de partida. No quiero sostener que sus conceptos de fen6meno y de fenomenologfa sean los mas adecuados. Es mas, si alguna tesis me interesa sostener, es la de que cualquier .concepto que se vincule a un termino puede ser adecuado en algun contexto, siempre y cuando se tenga claridad sobre ese concepto, sobre su vinculaci6n con el termino usado y sobre su idoneidad en el contexto en que se utiliza. Dicho de otro modo: cualquier

significado que se Ie de a un termino puede ser bueno, con tal que se sepa, en un momento dado, que ese es el significado que se le da a ese termino en ese contexto particular; con tal que no se confunda ese significado con otro, 0 se sustituya 0 se suplante por otro.

Los terminos "fen6meno" y "fenomenologfa" han recibido en este siglo varios significados muy distintos. Esta variedad es casi natural y en sf misma no es mala. Lo malo es que, en muchos casos, ni los mismos autores que han empleado esos terminos se han preocupado por aclarar el sentido en que los emplean, ni por aclarar la relaci6n entre 8U sentido y otros sentidos de los mismos terminos. Tampoco

,10 hacen -salvo excepciones-e- los difusores de las doctrinas de esos autores; mucho menos 10 hacen los profesores, y ya no hablemos de los pobres estudiantes. EI result ado es que, por "fen6meno" y por "fenomenologfa", cada quien entiende hoy en dia 10que quiere y, en consecuencia, nadie entiende a los demas.

La multiplicaci6n de los se'ntidos, que es normal, ha desernbo-cado en este caso en una confusi6n generalizada 0, cuando bien nos va, en una comprensi6n vaga, superficial, inadecuada. No incluyo aqui, desde luego, a los autores mismos, a los fil6sofos originales, a quienes diffcilmente podrlarnos acusar de estar terminol6gicamente confundidos y que tienen la autoridad suficiente para emplear los terminos con los sentidos que mejor les convengan para expresar sus ideas. No me refiero a ellos, aunque ellos sean en gran medida res-ponsables de la confusion; me refiero

a:

nosotros, los estudiantes y

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profesores de filosoffa, que cuando mucho seremos fil6sofos en cier-nes. Es entre nosotros donde la confusi6n impera y donde conviene atacarla,

Segiin 10dicho, el metodo que seguire para atacarla no sera. el de fijar un sentido unico y presuntamente correcto, y luego desechar los que no se apeguen a esa definici6n. Me parece que es mucho mas util separar, simplemente, los diferentes conceptos que se encuentran mezclados, entremezclados, a veces fundidos y a veces confundidos. Sigo asf el camino del mismo Husserl, en cuyas obras se encuentran algunas de est as separaciones conceptuales. En el capitulo VI de la "Investigaci6n Quinta" de sus Investigaciones l6gicas, por ejem-plo, Husser! separa, distingue, trece conceptos vinculados, vulgar 0

filos6ficamente, al termino "representaci6n". Con que ahora poda-mos descubrir y distinguir cuatro 0 cinco conceptos de "fen6meno" y de "fenomenologia", habremos despejado al menos los equivocos mas comunes y alcanzado una precision conceptual que sirva como punta de partida para la aclaraci6n definitiva que aqul, desde luego, no podemos hacer.

Husser! le llam6

a

su fenomenologfa "ciencia de fen6menos". EI sentido de "fen6meno" que tenia presente era simplemente el de vi-vencia. Toda vivencia, es decir, todo suceso 0 acto de conciencia

de un yo, es fen6meno. No hay en ella ninguna complicaci6n: son ejemplos de fenomenos las percepciones, los recuerdos, las fantasias, los deseos, los sentimientos, en fin, cualquier suceso de conciencia, cualquier acontecimiento 0acto perteneciente a la corriente de

con-ciencia de un sujeto.

No se tiene en cuenta aqui, todavia, si las vivencias son in-tencionales 0 no-intencionales, es decir, si se refieren a un objeto

(como la percepci6n 0 el deseo) 0 no se refieren a un objeto (como

las sensaciones). La distinci6n entre vivencias intencionales y no-intencionales es en Husser! fundamental. Aunque el mismo afirma que "fen6meno" designa a "toda clase de vivencias" , su propio uso del termino no es completamente uniforme y hay razones para pen-sar que no le habrfa llamado "fen6meno" a una mera vivencia no-intencional. En efecto, aunque deja abierta la posibilidad de que las vivencias no-intencionales existan separadas de vivencias inten-cionales, el s610 se ocupa de su estudio cuando forman parte de vivencias intencionales (como cuando, por ejemplo, las sensaciones forman parte de percepciones). La preeminencia de las vivencias in-tencionales es evidente: Husser! llega a decir que no le llamarfarnos conciente a un ser que careciera de estas vivencias; ellas traen con-sigo10propio de la conciencia: la referencia a objetos. Sin embargo,

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cabe advertir que la crltica de Husserl al concepto de fen6meno ps{quico de su maestro Brentano consistia en sefialar que este con-cepto dejaba fuera precisamente a las vivencias no-intencionales. Brentano definfa los "fen6menos psfquicos" por la intencionalidad: 10 que carece de ella, 10 que en SI mismo no posee la referencia a un objeto, es fen6meno f{sico. Esto hace, segun Husserl, que las sen-saciones, por ejemplo, queden consideradas inadecuadamente como fenomenos ffsicos, pues carecen de intencionalidad. Pero son, sin embargo, vivencias, autenticos fen6menos pstquicos.

Por otro lado, tambien hay que tomar en cuenta que, en la psi-cologfa anterior a HusserI, solfa llamarse "fenomeno" precisamente a los contenidos de sensaci6n de las vivencias, por ejemplo, a la sensacion de rojo vivida al ver un objeto rojo. Pero en este caso, como Husserl advierte, no se distinguia siempre con rigor entre la sensacion {la sensaci6n de rojo en nuestro ejemplo), que es un con-tenido vivido, una vivencia, aunque no-intencional, y la propiedad correlativa del objeto (en nuestro ejemplo, el rojo del objeto, el rojo sentido), propiedad que no forma parte integrante de la vivencia. ASl pues, se tenfan en realidad dos conceptos distintos de fen6meno confundidos en uno solo. (Esta confusion sigue vigente, por cierto, en muchos autores contemporaneos que se enredan con la famosa noci6n de los sense data.)

En relaci6n con elconcepto husser liano de fen6meno, es quiza mas problematica la siguiente cuesti6n: ;,Debe llamarse "fen6meno" a toda vivencia intencional 0 s610 a las que Husserlllam6 intuitillas?

Toda vivencia intencional se refiere a un objeto, mienta un ob-jeto, pero s610 las vivencias intuitivas tienen el objeto dado, s610 en ellas el objeto aparece en sentido estricto. La reina de las intui-ciones es, claro esta, la percepci6n: en ella el objeto no solo esta. dado, sino que esta. dado en persona, el mismo. Pero tambien el recuerdo, la fantasia; la imaginaci6n, son intuiciones: tambien en ellas aparecen objetos, aunque no 10 hagan en persona. Las viven-cias no-intuitivas, las meramente significativas, el mero pensar, el pensar simbolico, el pensar "vado", no tienen el objeto dado: aun-que se refieren a un objeto, no 10 "poseen": en ellas el objeto esta mentado, pero no aparece. Y si 10 que debe determinar el sentido de una expresi6n es su etimologfa, deberfan excluirse estas viven-cias "oscuras" 0, mejor dicho, "ciegas", del sentido de "fen6meno", que derive de la palabra que los griegos usa ban para nombrar la luz. "Fen6meno" es etimologicamente lo que es visible, lo que apa-rece. Solo en las intuiciones aparece algo (en sentido estricto), por 10 tanto solo las intuiciones sedan fenomenos. " Pero aqui surge una nueva ambigiiedad: 10 que aparece, 10 que es visible en una

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vivencia intuitiva, es el objeto iniuido, no la misma vivencia intui-tiva. l.No seria entonces mejor Hamar "fenomeno" al objeto intuido y no a la intuicion? Husserl reconoce, en efecto, que este es el sentido primitivo de "fenomeno": el objeto intuido (el aparente, es decir, el que aparece). Pero no es, pese a ello, el sentido que el adopta. Y sin embargo, aunque no 10adopta, si 10toma como base para su propio concepto. Partiendo del concepto de "fenomeno" como objeto intuido, y considerando que "toda clase de vivencias (... ) puede convertirse en objeto de intuiciones reflejas, internas, llamanse 'fenornenos' todas las vivencias de la unidad de vivencias de un yo".l Esta, desde luego, puede parecer una [ustlficacion bas-tante extrafia, Pero en todo caso queda claro que para Husserl no se Haman "fenomenos" solamente las vivencias intuitivas, ni tampoco solamente las intencionales, sino "toda clase de vivencias", Lo que justifica el nombre es que tambien ellas (no solo los objetos) pue-den aparecer, ser visibles, ser objetos intuidos, y no el hecho de que en ellas aparezcan los objetos. El concepto primitivo de fen6meno sigue, pues, en cierto modo vigente, lncrustado, por decirlo asi, en el concepto "oficial" husserliano establecido en las Investigaciones 16gicas. E independientemente de las investigaciones de Husserl, se encuentra todavia vigente el concepto de fenorneno como "vi-vencia intuit iva" 0 "intuicion", al lado de su concepto correlative

(fen6meno como objeto intuido), que hemos reconocido como pri-mitivo. En particular, se Haman cormmrnente "fenomenos ezternos"

los objetos de la intuiciones "externas". As], conforrne a este modo de hablar, que es ciertamente peligroso, los fen6menos en el sentido "oficial" husserliano se llarnarfan "fen6menos internee",

En la Introduccion de la obra Ideas relatives a una fenomeno-log!a pura y una filosof(a fenomenol6gica, cuando Husserl presenta su fenomenologfa como "ciencia de 'fen6menos'", afirrna que ella tambien se refiere a los fenornenos de que se ocupan otras ciencias ya conocidas: a los fen6menos psfquicos de que se ocupa la psico-logla, a los fen6menos fisicos de que se ocupa la ciencia natural, a los fen6menos hist6ricos de que habla la historia, a los fen6menos culturales de las ciencias de la cultura, etcetera; en suma, a los fen6menos, dice Husserl, "en todas las significaciones posibles". 2

Esta declaraci6n, aunque literalmente correcta, no podia menos que sernbrar de nuevo Ia semilla de una confusion con la que todavfa car-gamos. Es estrictamente cierto que la fenomenologia se refiere a los fen6menos en todos los sentidos con que la palabra puede usarse;

1 InlJetligacionet lOgical, Apendice: "Percepci6n externa e interna. Fen6rnenos ffsicos y pstquicos". Rev. de Occidente, 2a. ed. (1967), Torno II, p. 563.

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pero esto se debe a que la fenomenologfa estudia "toda clase de vivencias" (los /en6menos en sentido husserliano riguroso u "ofi-cial") y el analisis de las vivencias debe referirse necesariamente a los objetos a los que las vivencias se refieren. No es posible, por ejemplo, analizar la percepci6n de'cosas espaciales sin aludir a las . cosas espaciales, que son el objeto de ese tipo de ·percepci6n. EI objeto de una vivencia Ie pertenece esencialmente a esa vivencia, aunque no como una parte real suya, no como ingrediente 'suyo, sino justamente como su objeto, como el objeto al cual ella se re-fiere. Asf pues, todo objeto, toda realidad 0 ideaiidad, toda clase de objetividad, todo /en6meno en este amplfsimo sentido, entra en el campo de la fenomenologia como objeto de alguna de las clases de vivencias que la fenomenologfa estudia, como objeto de algun tipo de/en6menos en sentido husserliano estricto. Pero la declaraci6n da pie para creer, en primer lugar, que para la fenomenologfa todo es fen6meno, y en segundo lugar, que todos los fen6menos, en este sen-tido amplfsimo, tienen para la fenomenologia una naturaleza 0 una realidad subjetiva -cuando de 10 que se trata en la fenomenologfa es de entender precisamente cual es el sentido que tiene toda especie de objetos u objetividades. Aunque este sentido s610puede ser acla-rado remitiendose a las vivencias subjetivas en las que ese sentido , se conforrna y para las cuales ese sentido rige, no cabe confundir 10

que para una vivencia es objeto suyo con esa misma vivencia . . La confusi6n que aquella declaraci6n de Ideas pudo acarrear rio se remedia suficientemente en la aclaraci6n que Husserl introduce en seguida: tras las palabras citadas ("la fenomenologfa se refiere a to-dos estos fen6menos en todas las significaciones posibles") se afiade: "pero en unaactitud totalmente distinta, que modifica en determi-nada forma todos los sentidos del termino fen6meno con que nos encontramos en las ciencias que nos son familiares desde antiguo. 8610 en cuanto modificado de estasuerte, entra el fen6meno en la esfera fenomenol6gica" .3 La "actitud totalmente distinta" a la que se refiere Husserl es la denominada "actitud trascendental" 0 "feno-menoI6gica", cuya adopci6n constituye el metoda especificamente fenomeno16gico de la "reducci6n" 0 "epoje" "fenomenoI6gica" 0

"trascendental" 0 "fenomenoI6gico-trascendental". La dificultad para comprender en su justa sentido este metodo y la actitud inte-lectual que traeconsigo, desemboca naturalmente en la dificultad para entender el nuevo sentido 0 los nuevos sentidos de "fen6meno" que ese metodo y esa actitud implican. Partiendo de aquel senti do amplfslmo (realmente universal) delterrnino, y haciendo a un lado por el momento el sentido que habfamos llarnado "oficial"

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liano, el nuevo senti do puede entenderse como sigue: es "fen6meno" todo objeto, toda objetividad, pero s610 en tanto que es consider ado como "objeto" de una vivencia 0 un tipo de vivencia, y tal como es "objeto" para esa vivencia 0 tipo de vivencia, es decir, sin referencia alguna a su existencia real, a su efectiva situaci6n onto16gica 0 me-tafisica. Esta ultima omisi6n constituye la "modificaci6n" a la que alude Husserl. Un "fen6meno hist6rico", por ejemplo, se "modifica" yentra asf modificado en el campo de la fenomenologia, cuando su realidad hist6rica efectiva deja de interesarnos y nos ocupamos de el s610 como objeto de un tipo peculiar de vivencia. Si ahora recor-damos el sentido "oficial" (fen6meno como toda clase de vivencias) y 10 sometemos a esa misma modificaci6n, nos las habremos con otro nuevo sentido de "fen6meno": seran fen6menos las vivencias "trascendentalmente reducidas", es decir, las vivencias (toda clase de vivencias) despojadas de la propiedad de hallarse realmente en el mundo, de ser efectivamente vivencias de hombres 0 animales, de ser vivencias palquicas, naturales, "mundanas". S610 de estos nuevos "fen6menos" se ocupa la fenomenologia: las vivencias "tras-cendentalmente reducidas" y sus correlatos: los "objetos" "modi-ficados" {es decir, tambien ellos "trascendentalmente reducidos"). Para tener claridad, mantendremos el calificativo de "oficial" para el nuevo concepto de "fen6meno" como "vivencia (toda clase de vivencias) trascendentalmente reducida"; y consideraremos el otro nuevo concepto de "fen6meno" que la "reducci6n trascendental" implica ("fen6meno" como todo objeto "modificado" 0 "trascen-dentalmente reducido") como una concesi6n de Husserl al sentido mas cormin del termino.

La semejanza que este concepto de fen6meno (como objeto "tras-cendentalmente reducido") tiene indudablemente con el concepto kantiano de fen6meno, ha provocado tambien algunas confusiones. La semejanza es obvia: en ambos casos el fen6meno se concibe como algo objetivo, no subjetivo, y sin embargo en alguna forma deter-minado 0 constituido subjetivarnente; 0 bien: algo objetivo, pero que s610 es objetivo para una: subjetividad. Naturalmente, cuando la definici6n se queda en esto, la noci6n de fen6meno representa un modelo de ambigiiedad. Es cierto que la noci6n de fen6meno navega por 10 cormin en esas aguas intermedias, entre 10 subjetivo y 10 objetivo. Asf que mientras no se haya hecho luz sobre esa oscura y accidentada zona intermedia, no tendremos un concepto de fen6meno claro y util. La fenomenologfa de Husserl se proponfa, entre otras cosas, ofrecer esa iluminacion, Esta solo se obtiene, pen-saba Husserl, eliminando el absurdo concepto kantiano de la cosa en s(. Mientras este concepto siga teniendo validez, se seguira

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pen-sando que detras de los fenomenos en sentido kantiano (es decir, detras de los objetos de la experiencia, en ultima instancia, detras de todas las cosas naturales y de la naturaleza en su conjunto) se encuentra la autentica realidad no contaminada por ninguna subje-tividad, la realidad en S1 misma, no determinada (como este mundo fenomenico] porIas formas y las categorfas subjetivas, Se seguira pensando, ademas, que este mundo tiene una realidad u objetividad ficticia, meramente subjetiva; que es, justamente, un mere mundo aparente 0 "fenomenico"j que es, como queria Schopenhauer, "mi

representaci6n". Frente a esto, Husser! sostiene que no hay mas rea-lidad que Ia que constituye el objeto de nuestras vivencias cuando percibimos, experimentamos, pensarnos, juzgamos, teorizamos, in-ferimos cientificamente, etcetera, y tarnbien cuando recordamos, deseamos, anhelamos, amamos y odiamos. A esta puede llamarsele, si se quiere, realidad fenornenica, ya porque se Ie llame fen6meno a todo objeto, ya porque se afirme que todo objeto es objeto de una vivencia, de un fenomeno; pero en ese caso tendra que aceptarse que detras de esa "realidad fenomenica" no hay ya una "realidad real" 0 mas "real", sino que ella es la unica que podemos concebir.

Antes de seguir adelante, enumerate los diferentes conceptos de

fen6meno que hemos encontrado:

1. Fen6meno como viuencia, como suceso 0 acto de conciencia de

un yo. Este es el primer sentido husserliano "oficial". Toda clase de vivencias son fen6meno en este sentido.

2. Fen6meno como vivencia intencional (de acuerdo con una po-sible interpretaci6n 0especificaci6n del sentido (1)).

3. Fen6meno como cierta clase de vivencias no-intencionales, a

saber, las eensaciones. : '

4. Fen6meno como propiedad sensible, esto es, como el correlato objetivo de aquellas sensaciones.

5. Fen6meno en el sentido de los [enomenos pstquicos de Bren-tano. Este, en realidad, coincide con el sentido (~).

6. Fen6meno en el sentido de losfenomenos f{sicos deBrentano. Este concepto estaba determinado por la ausencia de la inten-cion alidad y unicamente por ella. Resultaba asi un concepto excesivamente ambiguo, pues comprendfa tanto vivencias no-intencionales como toda clase de correlatos objetivos de viven-cias, entre enos principalmente los mencionados en (4).

7. Fen6meno como vivencia intuitiva 0 intuici6n (segun otra es-pecificaci6n posible del sentido (1». Este sentido esta

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expre-samente mencionado en Husserl.4 Debo aclarar que no he to-rnado en cuenta otro concepto de fen6meno que tambien men-ciona Husser! y que resulta una particularizaci6n del concepto de fen6meno como intuici6n: fen6meno como la mera represen-taci6n funcional de una intuici6n. Esta resulta de prescindir del caracter "cualitativo" de la intuicion, es decir, del hecho de tener 0 no al objeto de la vivencia por existente.f

8. Fen6meno como objeto intuido. Este es el correlate objetivo de (7) y constituye el "sentido primitive" del termino.

9. Fen6meno como objeto, en general. . Este es el que hemos lla-mado sentido amplfsimo 0 universal del termino. Es en efecto

una ampliaci6n de (8), aunque normal mente coincide con el (pues diflcilmente se le Hamada "fen6meno" al objeto de una vivencia intencional no-intuitiva). En este sentido se habla de fen6menos fisicos, qufmicos, meteorologicos, historicos, cultu-rales, etcetera. Es comun incluir en este concepto una nota de dinamismo. Son fen6menos los "procesos", los "sucesos", los "desarroHos", y no las meras "cosas". Los fen6menos sedan, pues, "hechos" mas que "cosas".

10. Fen6meno como vioenci« trascendentalmente reducida, 0 sea, sometida a la reducci6n fenomenol6gica. Husserl las llama tambien vivencias trascendentales 0fen6menos "puros". Salvo

por la aplicaci6n de la "reducci6n", este concepto coincide exactamente con (1). Pero esa aplicaci6n esen muchos respec-tos decisiva: los fen6menos en el sentido (1) quedan asignados a la psicologfa, mientras que la fenomenologia toma como su objeto a estos fen6menos en el sentido (10). Puesto que la

misma reduccion se aplica sobre toda clase de vivencias, pue-den tambien modificarse en este respecto los sentidos (2) y (7),

e incluso, acaso, el (3).

11. Fen6meno como objeto, en general, pero "trascendentalmente reducido". Resulta del senti do (9) tras la aplicaci6n de la reducci6n fenomenologica, y es el correlato objetivo de (10).

\Naturalmente, cabe la especificaci6n de (11) refiriendo la apli-caci6n de la reducci6n s610 a los fen6menos en el sentido de

(8).

12. De pasada mencionamos el concepto de fen6meno como fen6-meno "eztemo", Este concepto es una especificaci6n de (8) (es decir, aludiendo s610 a las "intuiciones externas").

Op. cil. en nota 1, p, 561.

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Facilmente puede forjarse el concepto paralelo de fen6meno interno, que serfa el correlato objetivo de las "intuiciones in-ternas". Este no es

mas

que el concepto (1) en un lenguaje mas peligroso.

Finalmente, fen6meno en el sentido kantiano, concepto que, segun dijimos, es semejante a (11). Los "fen6menos" de Kant se oponeri a la cos a en sf; los de Husserl (l1),aun trata.ndose de "objetos intencionales", no tienen tras ellos otra realidad.

No debe confundir que a los fen6menos en los sentidos (11) y (9) se les lIame objeto intencionaL Esto no significa que a elIos se pueda opener un objeto en s{0 un objeto "real". Independientemente de las precisiones que habrfa que hacer respecto de ~adiferencia entre (11) y (9), podemos aqui decir, acerca de ambos, 10siguiente: los objetos o cosas "reales" son una clase de objetos intencionales; otra clase son .por ejemplo los objetos de la fantasia. El adjetivo "intencional" s610pretende desechar los presuntos objetos que por principio no son accesibles a ninguna vivencia posible, que por principio nopueden ser objetos para un sujeto, y estos son las cosas en s{ en sentido

kantiano.

Resulta dWcll encontrar enla literatura filos6fica otro concepto ' de fen6meno que no pueda equivaler a alguno de esos doce o ca-torce sentidos 0 que no constituya una especificaci6n 0 un refina-miento de alguno de ellos. Pensemos, por ejemplo, en el concepto de fen6meno de Heidegger. Siendo el sentido vulgar de fen6meno "10 que se muestra", 0 sea, "10 que aparece", Heidegger introduce el concepto "fenomenoI6gico" de fen6meno como aquello que justo regularmente "no se muestra" y que la fenomenologfa tiene por mision mostrar. Esto que regularmente "no se muestra" es el ser,

mientras que 10 otro, 10 que sf se muestra regularmente, es el ente.

Natural y comunmente nos dirigimos y nos ocupamos con 10 que es, con el ente, y no con el ser de este ente; pero en la fenomeno-logfa, donde abandon amos la dimensi6n 6ntica (del ente), nos las habemos con el ser: .entramos en la dimensi6n onto16gica. Como quiera que se le mire, esta noci6n de fen6meno resulta una espe-cificaci6n del concepto de fen6meno como objeto de una vivencia intencional (9), por

mas

extraordinaria 0 excepcional que se piense que sea esta vivencia. Si Heidegger piensa en la posibilidad de una intuici6n del ser (e indudablemente piensa en ella, fundandose en el concepto husserliano de intuici6n categorial), entonces su concepto entra en el concepto de fen6meno como "objeto de una intuici6n" (8). La supuesta ocultaci6n del ser y el trabajo fenomenol6gico que implica mostrarlo, no desvirtuan, me parece, la noci6n de fen6meno

13.

(11)

como "10 que se muestra, 10 que aparece, 10 visible". Si el ser no tuviera la posibilidad de mostrarse, Heidegger no lehabrfa llamado

"fen6meno" ni en sentido "fenomenologico".

Con el mismo concepto de fenomeno -como "10 que se mues-tra", "10patente", "10que aparece" (0 sea, nuestro concepto (8))-Eduardo Nicol ha rechazado la no cion de la ocultacion del ser, que el no considera exclusivamente heideggeriana, sinopropia de toda la tradicion metaffsica desde Parmenides. Frente a ella, sostiene que el ser es fen6meno y "esencialmente" fenomeno. Esta afirmacion cons-tituye tarnbien una especificaci6n del concepto de fen6meno como "objeto intuido", y, por cierto, la misma especificaci6n que se da en Heidegger. La discusi6n, en realidad, no versa sobre el concepto de fen6meno ni sobre la posibilidad de aplicarlo a ese peculiar objeto llamado "ser", sino solamente sobre la regularidad

°

la excepcio-nalidad del acto en que el ser se convierte en fen6meno, en objeto patente.

Otra especificaci6n del mismo concepto de fen6meno como "ob-jeto intuido" (8), mas problernatica que la anterior, ocurre en el uso comun del termino para significar "apariencia" 0 "mera apa-riencia". La apariencia se contrapone usualmente al objeto mismo o incluso, mas confusamente, Ii. la cosa en sf. La distincion entre un objeto y sus apariencias, 0 sea, las apariencias que nos presenta cuando 10 vemos desde uno u otro punto de vista, a una u otra distancia, bajo tal 0 cual iluminaci6n, es una distinci6n legitima.

Como nunca podemos ver mas que desde un punto de vista deter-minado, a cierta distancia, etcetera, resulta que to do 10 que expe-rimentamos sensiblemente 10 expeexpe-rimentamos mediante apariencias -y cabe aplicarle a estas, si se quiere, el nombre de fen6meno. Pero 10que mediante las apariencias aparece es el objeto mismo y no, en vez de el, sus apariencias. Pero si esto es 10 que se piensa, es decir, si se piensa que nunca vemos el objeto, sino siempre s610 sus apa-riencias, el objeto queda convertido en una inaccesible cosa en sf.

Pero es importante observar que est a no es siquiera la doctrina kan-tiana. Los fen6menos de Kant son, por ejemplo, los arboles, y no las apariencias de los Arboles ni mucho menos las "meras apariencias" de arboles. Pues "meras apariencias", de arboles 0 de cualquier otra cosa, las hay sin duda. Tambien a ellas se les ha llamado "fen6meno", con 10 cualla palabra toma el sentido de "apariencia", de "aparente", pero "aparente" no en el sentido de 10 que apcrece,

sino de 10 que parece ser y no es.

En este punto es donde se advierte la peligrosidad de esas aguas intermedias entre 10 subjetivo y 10 objetivo. No yeo otra forma de salir bien Iibrado de elIas que un estudio fenomenol6gico: es decir,

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un estudio de la subjetividad, de las vivencias, de los fen6menos en el sentido de Husserl. La relaci6n entre 10 subjetivo y 10 objetivo s610 puede describirse y aclararse describiendo la subjetividad, que es donde la objetividad aparece y donde cabe hablar de fen6menos en cualquier sentido. En un mundo sin sujetos nada apareceria: serfa un mundo sin fen6menos (a menos que nos quedemos con el concepto mas vulgar de fen6meno (9), que permite hablar de "fen6menos" independientes de un sujeto). El vinculo entre el

apa-- recer y lo que aparece, que es la sede de todas las ambigiiedades del termino "fen6meno", s610 puede aclararse desde el aperecer, no desde lo que aparece. Si pensamos adernas que para un sujeto carece de sentido una objetividad, un objeto, que no pueda ser objeto de una vivencia suya, y si pensamos que un analisis descriptivo de los divers os tip os de vivencias incluye necesariamente el analisis de los divers os tipos de objetos u objetividades, nos hallaremos ya dentro del concepto de fenomenologfa en el sentido de Husserl. Esta es la ciencia de los fen6menos, de las vivencias de conciencia de un yo, realizada con el prop6sito de lograr una determinacion del sentido de toda objetividad posible, de toda acci6n y toda practice posibles.

La fenomenologta era, pues, para Husserl, una eiencia. Sin em-bargo, ya antes de Husserl, y tambien en Husserl, pero sobre todo despues de Husserl, encontramos que .el termino designa otra cosa u otro par de cosas: no una ciencia, sino un metodo 0, mas am-pliamente, una actitud intelectual, una manera de proceder en el conocimiento 0 el estudio del objeto respectivo. De acuerdo con el concepto de fenomeno como lo que aparece, lo que se da, lo que se e:z:perimenta reaLmente, y teniendo presente el concepto opuesto de

lo que no se da, 10 que se postula 0 se infiere 0 se construye, se

desarrollo. el concepto de una discipLina fenomeno16gica 0, mas va-gamente, de una [enomenoloqia, como una disciplina que se atiene justamente a 10 dado y no a 10 supuesto, a 10 que se experimenta realmente y no a lo ique se infiere 0 se postula hipoteticarnente, etcetera. Una disciplina fenomeno16gica es -y est a definici6n es en el fondo, como dice Heidegger, tauto16gica- una disciplina des-criptiva, no explicative ni prescriptiva; una disciplina positive y no especulativa. Una disciplina puede ser toda ella fenomeno16gica si su objeto de estudio s6lo admite este tratamiento, 0puede contener

una parte fenomenologica: la parte que, dentro de esa disclplina, se encarga de la mera descripci6n, previa a la explicacion, previa a la teorfa propiamente dicha, En este sentido, se puede hablar y se ha hablado de una ffsica fenomenol6gica, de una biologia fe-nomenol6gica, de una fenomenologia de la religion 0 "historia

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fe-nomeno16gica. de las religiones", e incluso, como veremos, de una. meta.fisica. u ontologfa fenomeno16gica.

Para. poner un solo ejemplo: el punta de vista. 0 el modo de ver o la. a.ctitud fenomenologica dentro de la. psicopatologia. 0 la. psico-tera.pia., prescribe la. considera.ci6n de un sindrome 0 de un esta.do des de el punta de vista. del paciente, el analisis de 10 que el pa.-ciente rea.lmente experimenta. y rea.lmente vive, tratando de fijar el sentido que para. el tiene su esta.do, la. significa.ci6n vita.l de su en-fermeda.d. La. consideracion ca.usa.l, etiologica, explica.tiva., no tiene cabida en el ma.rco fenomenol6gico. La determina.ci6n de las a.ltera-ciones fisio16gicas que pudieron ha.ber provoca.do el sfndrome 0 que son concomitantes a. el, por ejemplo, puede ser una. meta. cientff'ica y terapeuticamente a.decuada., pero no es ya. fenomenologia.: no se remite a. 10 que se experimenta., se da 0 se vive.

Este es, me pa.rece, el sentido mas popular y usual del terrnlno "fenomenologia" 0 "fenomenoI6gico". Na.turalmente, mientras mas a.mplio es el cfrculo de vigencia. de un concepto, menos preciso re-sulta el concepto. Ya. contiene cierta imprecisi6n el ejemplo que hemos puesto: lno tiene que guia.rse tambien 180investigacion

fi-sio16gica, en cierto modo, por 10 que se da, por 10 que se experi-menta rea.lmente? Pero dejemos esta. ambigiiedad, Lo que interesa. subraya.r es 180diferencia. de este concepto de fenomenologia. con el que la. entiende como ciencia.. La. "fenomenologia." entendida. como punta de vista, como modo de ver 0 proceder, nunca. fue un concepto propia. y exclusiva.mente husserliano. Pero puesto que la fenomeno-logfa de Husserl era. tambien en este sentido "fenomeno16gica.", ya. que pretendfa. ser una. ciencia. guiada por la. intuici6n directa. y no conceder va.lidez mas que 8010efectivamente visto, pudo creerse que este modo de pro ceder, esta. actitud, era. la. a.portaci6n mas ca.rac-teristica. 0 significa.tiva. de su fenomenologia. A Husserl mismo le ca.be cierta responsabilidad por esta comprensi6n de su ciencia como un metoda 0 un modo de ver. En la. declaracion ya. cita.da, afirma, en efecto, que la. fenomenologfa "se refiere a los fen6menos de que se ocupa.n otras ciencias" ya. conocidas, en genera.l, a. todo tipo de fen6menos. La concepci6n de que la. fenomenologia. es exclusiva.-mente un rnetodo, aplica.ble en todos los ambitos del conocimiento, sobre cualquier dominio de la.realidad, floreci6 ilegitimamente como un a.p6crifo lega.do husserliano. Hay asi "fenomenologias" (discipli-na.s que emplean el "metodo fenomenoI6gico") de esto y de 10 otro y de 10 de mas alla: de la religi6n, del arte, de 180percepci6n, del rela.jo, etcetera, toda.s ellas mas 0 menos desligadas del cuerpo de la. ciencia. que HusserI quiso funda.r.

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"fenome-ANTONIO ZIRI6N

nologfa" que actualmente estan en vigencia, los de Husserl no son los mas apegados al sentido etimol6gico y a Ia tradici6n. _Pero es de todos modos lamentable la confusion de sus conceptos con los de una tradici6n de fronteras vagas e indefinidas, sobre todo si est

a.

confusion afecta a t6picos centrales de su fenomenologia. Como va-gamente se da por sentado que su aportaci6n capital es el metodo fenomenol6gico, y vagamente se piensa que este metoda consiste en "ir a las cosas mismas" (10 cual es todo menos un metodo), 0 bien en descubrir esencias 0 en poner a la realidad entre parentesis, 10 que en realidad queda puesto entre parentesis, ignorado, son los autenticos metodos de la fenomenologfa 0 el autentico sentido de

estos metodos. La reducci6n fenomeno16gica, la reducci6n eidetica, el analisis intencional, pasan entonces por mer as sofisticaciones hus-serlianas y hasta .por extravagancias ajenas al sana positivismo fe-nomenol6gico.

Como hemos visto, la reducci6n. fenomeno16gica introduce una especificaci6n peculiar en el concepto "oficial" de fenomeno. Con-secuentemente, el concepto de fenomenologfa se especifica tarnbien en el de "fenomenologfa trascendental" 0 "pura". Este cambio de sentido implicado en el cambio de actitud (en la adopci6n de la actitud trascendental) es fundamental. Sin est a nueva actitud (es decir, sin el uso del metodo de la reducci6n fenomenol6gica) la feno-menologfa no es ciencia lilosolica, de tal manera que esta actitud es para Husser! la actitud propiamente filosoficar no puede hablarse de una "filosofla lenomeno16gica" si se desecha la reducci6n feno-menol6gica.La fenomenologia, sin este metodo, es s610 una nueva especie de psicologfa descriptiva eli el sentido de Brentano. Natu-ralmente, la cantidad' de nombres con que Husserl se refiere a ella~ resulta desconcertante: psicologfa descriptiva, psicologfa fenome-nol6gica, psicologfa pura, fenomenologia psicol6gica. .. Esta ciencia emplea la reducci6n eidetica y el analisis intencional; es, pues, cien-cia apri6rica (en el senti do husserliano de a priori). Y, salvo por la diferencia que representa la reducci6n fenomenol6gica, es una ciencia paralela (".proposici6n por proposici6n", dice Husserl] de-la fenomenologfa trascendental, es decir, de la ciencia que con mas derecho cabe llamar husserliana.

-A pesar de todo esto, rara vez se ve incluido el metoda de la reducci6n fenomenol6gica 0 trascendental en el concepto de [eno-menolog{Q que la filosoffa posterior a Husserl adopt6, en general, como husserliano, como herencia de su fenomenologia. Con raz6n o sin ella, este concepto tiene por 10 regular mas parentesco con el sentido tradicional del termino que con las propuestas de Husserl.

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fenomenologia aparece ya en la fenomenologia de Heidegger. En

Ser y tiempo hallarnos a la fenomenologia claramente definida como -un metodo. El nombre fenomenologia, dice, caracteriza "a la fi-losofla misma por su rnetodo". 6 Y tambien: '" Fenomenologia' ni designa el objeto de sus investigaciones, ni es un termino que ca-racterice el contenido material de este objeto. La palabra se limita a indicar c6mo mostrar y tratar lo que debe tratarse en est a den-cia".7 lEn que consiste este metodo? Heidegger afirma: "Ciencia 'de' los fenornenos qui ere decir: tal forma de aprehender sus obje-tos, que todo cuanto este a discusion sobre ellos tiene que tratarse mostrandolo directamente y demostrandolo directamente". 8 Pero para que este sentido formal y "vulgar" de fenomenologia se con-vierta en el concepto que Heidegger llama "fenomenolcglco", hay que asignarle un objeto; 10 que debe tratarse en fenomenologia es, ya 10habiamos visto, aquello que es ser. Por su objeto, segun Hei-degger, la filosofia es ontologia. Asi pues, "fenomeno en sentido fenomenologico es solo aquello que es ser ... ,,9 Como el ser, como

los fenomenos de la fenomenologfa de Heidegger, "no estan dad os inmediata y regularmente, es menester de la fenomenologfa" 10para sacarlos a la luz. Aparentemente, para Heidegger esta asignacion de un objeto a la fenomenologia no significa una "desformalizacion" del concepto: que la fenornenologia tome al ser como objeto es algo que esta ya implicado por su sentido como un "mostrar" 0 una "forma de acceder".l1 Pero este es' un punto secundario. Lo.importante es que la fenomenologfa es, ante todo, un metodo, y un metodo que no tiene mucho que ver con la reduccion fenornenologica, que era el metodo propiamente fenomenologico en Husserl.

Para Nicol, por otro lado, la fenomenologfa "no revela el ser" -como para Heidegger-, sino que "cuenta con su presencia inme-diata" 12. Pero la ciencia del ser se llama metaffsica: la fenomeno-logia es s610BU metodo -como en Heidegger. "La primera regla

de este metodo imp one la obligacion de atenerse rigurosamente y estrictamente a 10 dado." 13 En vano buscamos en la obra de Ni-col otras reglas, de modo que este resulta suficiente para Hamar

6 El,er y eltiempa, §7. FCE, 4a. ed, (1971), p. 49. 1 Loc. cit. Edici6n citada, p. 45.

8 Ibid.

9 Loc. cit. Edici6n citada, p, 47.

10 Loc. cit. Edici6n citada, p. 46.

11 Esto puede inferirse de las afirmaciones hechas en las pp. 45-6 de la edici6n citada. .

12 Metaf{,ica delaezprui6n, nueva versi6n (1974), §16. FCE, p, 118.

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"fenomenologfa" a su metoda y "fenomeno16gica" a su metafisica . . Ahora bien, 10 dado, 10 que es para Nicol, como vimos,

esencial-mente fen6meno, es eI ser. De ahf que sea el metodo fenomenologico mismo el que rechace la tesis de la ocultaci6n del ser de Heidegger y su peculiar interpretaci6n de la fenomenologfa como el metoda para manifestar 10.

Segun Nicol, no solamente Heidegger, sino tarnbien Husserl, junto con toda la tradici6n metafisica desde Parrnenides, cae en ese su-puesto anti-fenomenol6gico de la ocultaci6n del ser. Pero el ser "esta a la vista". La adopci6n de la fenomenologia abre la posibiIidad de que la filosoffa se eonvierta, por fin, en un "positivismo radical" 14,

segun los frustrados designios de Husserl. Por 10 demas, el rechazo de la reducci6n trascendental 0 fenomeno16gica aparece en Nicol como un resultado del mismo metoda fenomenol6gico: "Es el im-perativo de atenernos a la .realidad misma de las cosas el que nos impide dejar en suspenso nipor un solo momento esta realidad" .15

Revisemos, por ultimo, ciertos equfvocos mas 0 menos populares

acerca de la fenomenologia de Husserl. En relaci6n con la caracteri-zaci6n de su fenomenologfa como ciencia eidetica (como ciencia de esencias, no de hechos, no empirical, y bajo una peculiar interpre-taci6n de algunas de sus afirmaciones, se ha pensado que su feno-menologfa es la ciencia de las esencias en general 'y solamente esto. La fenomenologia serfa la ciencia encargada de deseubrir, analizar

y definir la esencia de toda cosa y cualquier cosa. Esta concepcion le asigna a la fenomenologfa un campo de estudio mucho mayor que su campo real. La fenomenologia es ciencia de las esencias de las vivencias, de los fenomenos en el sentido "oficial" , no de las esencias de toda cosa y cualquier cosa. Las esencias, aunque sean esencias de vivencias, no son ellas mismas vivencias, no son fen6menos en ese sentido (aunque 10 sean en el de "objeto de intuicion"}, como a veces tambien se cree. Pero, ademas, esta caracterizaci6n de la fenomenologia como mera ciencia de las esencias ignora tambien la modifieaci6n que trae consigo la redueci6n fenomenol6gica. Las esencias que la fenomenologfa investiga son esencias de fen6menos

"reducidos fenomenoI6gicamente", no de los fen6menos, 0 sea, de

las vivencias, dadas ernpfricamente en la naturaleza. Sin esa re-ducci6n, la fenomenologfa queda caracterizada, como dijimos, como mera psicologia deseriptiva, con 10 cual se le sustrae la singular sig-nificaci6n filos6fica que para Husserl tenia. Es tarnbien frecuente confundir ambos metodos, ambas reducciones: 13 eldetica y la feno-menologica, y llarnarle "fenomenoI6gica", indistintamente, a una 0

a C/. op. cit., § 17, p. 124.

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a otra 0 a una "mezcla" de las dos, de 10 cual resultan las mas ex-trafias concepciones (la consideracion de esencias traeria ya consigo una "suspensi6n" de "la realidad 0 la existencia, 0 bien la "epoje" fenomeno16gica acarrearia por sf misma una consideraci6n esencial), todas ellas ajenas al concepto husserliano de fenomenologfa.

Un equfvoco semejante es el que considera a la fenomenologia como un analisis de sentidos 0significaciones, e incluso de los

senti-dos 0 significaciones de las palabras, y a los "fen6menos" de que se ocupa como "sentidos 0 significaciones". A pesar de la importancia que el tema del sentido tiene dentro de la fenomenologia de HusserI, este es despues de todo s610 uno de sus temas, asi como las Iineas rectas y los triangulos son s610 uno de los temas de la geometria.16

Los sentidos son s610uno de los "contenidos" de las vivencias, pero la fenomenologfa quiere analizar todos los "contenidos" que quepa hallar en ellas.

No podemos exponer aqui con detalle las precisiones que serian necesarias para comprender tanto las razones de estas equivocacio-nes como las de nuestra oposici6n a ellas. En todo caso es facil darse cuenta de que la causa de estas, asf como de otras equivocaciones similares respecto de la definici6n de la fenomenologia, radica en Ia falta de claridad imperante acerca del concepto de fen6meno y a las ambigiiedades que abundan a su alrededor. El superficial recorrido que hemos hecho no puede, naturalmente, haber despejado todas las ambigiiedades ni haber precisado los conceptos en el grado que la investigaci6n filos6fica rigurosa exige, pero debe al menos haber-nos convencido de la necesidad de estrechar nuestra vigilancia sobre las confusiones que el lenguaje produce en ella.

16 La analogfa es de Husse~l: Introduction to the Logical lnuestiqation« {A Draft of a Preface to the Logical Inve.tigation. (1913», Eugen Fink (ed.), Translated with Introductions by Philip J. Bossert and Curtis H. Peters, Martinus Nijhoff, The Hague, 1975, pO.50.

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