• No se han encontrado resultados

La formación del catequista en el inter-aprendizaje de niños con discapacidad educativa en la Arquidiócesis de Quito

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "La formación del catequista en el inter-aprendizaje de niños con discapacidad educativa en la Arquidiócesis de Quito"

Copied!
148
0
0

Texto completo

(1)

i

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA EQUINOCCIAL

DIRECCIÓN GENERAL DE POSGRADOS

MAESTRÍA EN EDUCACIÓN Y DESARROLLO SOCIAL

La formación del catequista en el inter-aprendizaje de niños con discapacidad auditiva en la Arquidiócesis de Quito.

Trabajo de Grado presentado como requisito parcial para optar el

Grado de Magister en Educación y Desarrollo Social

Autora

Castañeda Naranjo Patricia Alexandra

Director

Ing. Rodrigo Gallegos

(2)

ii

CERTIFICACIÓN DEL ESTUDIANTE DE AUTORÍA DEL TRABAJO

Yo, Patricia Alexandra Castañeda Naranjo declaro bajo juramento que el trabajo aquí descrito es de mi autoría, que no ha sido presentado para ningún grado o calificación profesional.

Además; y, que de acuerdo a la Ley de propiedad intelectual, el presente Trabajo de Investigación pertenecen todos los derechos a la Universidad Tecnológica Equinoccial, por su Reglamento y por la normatividad institucional vigente.

(Firma)

(3)

iii

INFORME DE APROBACIÓN DEL DIRECTOR DEL TRABAJO DE GRADO APROBACIÓN DEL DIRECTOR

En mi calidad de Director del Trabajo de Grado presentado por la señora Patricia Alexandra Castañeda Naranjo, previo a la obtención del Grado de Magister en Educación y Desarrollo Social, considero que dicho Trabajo reúne los requisitos y disposiciones emitidas por la Universidad Tecnológica Equinoccial por medio de la Dirección General de Posgrado para ser sometido a la evaluación por parte del Tribunal examinador que se designe.

En la Ciudad de ……….., a los ……….. del mes de …………. de ……..

(Firma)

__________________________________

Ing. Rodrigo Gallegos

(4)

iv

RESUMEN

Se estudió sobre la importancia de la formación de los catequistas para niños con discapacidad auditiva. El investigación es de tipo explicativa. Se realizó una investigación documental en fuentes secundarias que incluyó un análisis de los principios legales incluidos en la Constitución Ecuatoriana y diferentes estamentos que garantizan la inclusión de personas con discapacidad en la educación regular. Enfocado al ámbito eclesial, se analizó la importancia de presentar a la Iglesia y en especial a los catequistas como misioneros al servicio de los más débiles a semejanza de Cristo. En la investigación de campo, se analizaron datos de encuestas aplicadas a los catequistas de la Zona Urbana de Quito y se encontró que: la formación del catequista debe ser sistemática y permanente; que el método usado en la catequesis debe ser adaptado a las necesidades educativas de cada grupo y para esto la formación metodológica del catequista es fundamental. Esto significa que el contenido y el método de la catequesis no están separados, que la palabra de Dios, no se da en estado puro, sino siempre encarnada en una historia y en una cultura y por lo tanto deben ser adaptados a las necesidades propias de una comunidad.

Los resultados de la investigación confirman la necesidad de un proceso formativo de catequistas, para dar atención a las personas con cualquier tipo de discapacidad.

(5)

v

Este proyecto, con el que se finalizó el trabajo de investigación, es complementario a la formación regular que ofrece la C.E.E.

(6)

vi

TABLA DE CONTENIDO

CAPÍTULO I --- 1

1. EL PROBLEMA --- 1

1.1. Planteamiento Del Problema --- 1

1.2. Formulación Del Problema --- 2

1.3. Sistematización Del Problema --- 2

1.4. Objetivos --- 3

1.4.1. General --- 3

1.4.2. Específicos --- 3

1.5. Justificación --- 3

1.6. Alcance, Producto Y Beneficios --- 6

1.6.1. Alcance --- 6

1.6.2. Producto --- 6

(7)

vii

CAPÍTULO II --- 8

2. MARCOS DE REFERENCIA --- 8

2.1. Marco De Referencia --- 8

2.1.1. Documento de Puebla --- 8

2.1.2. Documento de Santo Domingo --- 9

2.1.3. Concilio Vaticano II --- 9

2.1.4. Documento de Medellín --- 9

2.1.5. Desarrollo del Diccionario Oficial de Lengua de Señas Ecuatoriana --- 10

2.2. Marco Teórico --- 11

2.2.1. La Educación especial --- 11

Definición --- 11

El profesor de educación especial --- 12

2.2.2. El ministerio del Catequista --- 14

Misión evangelizadora del catecismo --- 15

Orígenes Del Catecismo --- 17

Naturaleza y Finalidad de la catequesis --- 18

Características de una catequesis sistémica --- 18

La importancia de los niños y de los jóvenes --- 19

Funciones del catequista --- 20

La Formación Del Catequista --- 21

Importancia de la Formación --- 23

(8)

viii

Adaptación de la catequesis para situaciones especiales --- 29

Metodología --- 30

La catequesis especial --- 33

2.3. Marco Conceptual --- 35

2.3.1. Descripción del trastorno --- 35

¿Qué es la audición? --- 35

¿Qué es una deficiencia auditiva? --- 36

Tipos de pérdida auditiva --- 36

Etiología (causas) y Epidemiología --- 39

Evaluación de la pérdida auditiva --- 41

2.3.2. ¿Qué es catequesis? --- 42

2.4. Marco Legal para la educación especial --- 44

2.4.1. De la Constitución Política del Ecuador --- 44

2.4.2. Ley Orgánica de Educación --- 47

2.4.3. Ley sobre Discapacidades del Ecuador --- 48

2.4.4. Reglamento de Educación Especial --- 49

2.4.5. Normas y Declaraciones Internacionales --- 53

2.4.6. Derecho de las personas con discapacidad --- 54

2.4.7. Derechos de los Sordos --- 56

2.5. Marco temporal-espacial --- 58

La Arquidiócesis de Quito --- 58

Constante transformación de la catequesis --- 58

(9)

ix

CAPÍTULO III --- 61

3. MARCO METODOLÓGICO --- 61

Nivel de la Investigación --- 61

3.1. Diseño de la investigación --- 61

3.2. Tipo de Investigación --- 61

3.3. Método de investigación --- 61

3.4. Población y Muestra --- 62

3.4.1. Población --- 62

3.4.2. Muestra --- 62

3.5. Operacionalización de variables --- 63

3.6. Técnicas e instrumentos de recolección de información --- 65

3.6.1. Encuesta --- 65

3.6.2. Fuentes de datos --- 65

Fuentes primarias --- 65

Fuentes secundarias --- 66

3.6.3. Guía de la Encuesta --- 66

3.7. Técnicas de procesamiento y Análisis de los Datos--- 69

CAPÍTULO IV --- 70

4. ANÁLISIS, INTERPRETACIÓN Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS --- 70

4.1. Análisis de resultados --- 70

4.1.1. Preguntsas generales --- 70

4.1.2. Preguntas complejas --- 75

4.1.3. Preguntas sensibles --- 84

(10)

x

4.2. Discusión de los resultados --- 92

CAPÍTULO V --- 95

5. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES --- 95

5.1. Conclusiones --- 95

5.2. Recomendaciones --- 97

CAPÍTULO VI --- 98

6. PROYECTO DE CAPACITACIÓN PARA CATEQUISTAS DE NIÑOS CON --- 98

DISCAPACIDAD AUDITIVA --- 98

6.1. Presentación --- 98

6.2. Objetivos de la Propuesta --- 99

6.2.1. Objetivo general: --- 99

6.2.2. Objetivos específicos: --- 99

6.3. Justificación --- 99

6.4. Fundamentación Teórica de la Propuesta --- 100

6.4.1. Modelo constructivista y participativo --- 101

6.4.2. Didáctica y técnicas metodológicas --- 102

6.5. Descripción de la Propuesta --- 103

6.5.1. Estructural --- 103

Organización De Los Contenidos --- 103

Diagrama De Organización De Contenidos --- 108

Unidades temáticas --- 109

Cronograma De Unidades --- 115

(11)

xi

Perfil De Entrada Del Catequista --- 118

Perfil De Salida Del Catequista Especializado En Niños Con Discapacidad Auditiva --- 120

6.5.2. Funcional --- 121

Asignación De Responsabilidades Al Equipo De Formadores --- 121

6.6. Factibilidad de la Propuesta --- 122

6.6.1. Recursos Materiales --- 122

6.6.2. Recursos Financieros --- 123

6.6.3. Talentos Humanos --- 124

Asignación De Responsabilidades Al Equipo De Formadores --- 124

6.7. Evaluación de la Propuesta --- 125

BIBLIOGRAFÍA --- 127

(12)

xii

Índice de tablas

# Tabla Nombre Pg.

TABLA 1.1 Tiempo de experiencia en catequesis --- 70 TABLA 1.2 Parroquias en las que ha servido como

catequista

--- 72

TABLA 1.3 Educación regular --- 73

TABLA 1.4 Experiencia en los niveles de preparación para sacramentos

--- 74

TABLA 1.5 Niveles de Formación como catequista según la C.E.E.

--- 76

TABLA 2.1 Niños en el catecismo --- 78

TABLA 2.2 Catequistas y niños con discapacidad auditiva

--- 80

TABLA 2.3 Experiencia en la catequesis con niños con discapacidad auditiva

--- 81

TABLA 2.4 Estado de ánimo de con niños con discapacidad auditiva en la catequesis

--- 82

TABLA 3.1 Influencia de la formación de catequesis en el inter-aprendizaje de niños con D.A.

--- 84

TABLA 3.2.1 Ejes principales para la formación de catequesis de niños con D.A.

--- 85

TABLA 3.2.2 Tópicos complementarios. --- 87 TABLA 3.3 Motivaciones para la formación. --- 88 TABLA 3.4 Predisposición a servir en catequesis

inclusiva.

(13)

xiii

Índice de Gráficos

# GRÁFICO Nombre Pg.

GRÁFICO 1.1 Tiempo de experiencia en catequesis --- 71 GRÁFICO 1.2 Parroquias en las que ha servido como

catequista

--- 72

GRÁFICO 1.3 Educación regular --- 73

GRÁFICO 1.4 Experiencia en los niveles de preparación para sacramentos

--- 74

GRÁFICO 1.5 Niveles de Formación como catequista según la C.E.E.

--- 76

GRÁFICO 2.1 Niños en el catecismo --- 78

GRÁFICO 2.2 Catequistas y niños con discapacidad auditiva

--- 80

GRÁFICO 2.3 Experiencia en la catequesis con niños con discapacidad auditiva

--- 81

GRÁFICO 2.4 Estado de ánimo de con niños con discapacidad auditiva en la catequesis

--- 83

GRÁFICO 3.1 Influencia de la formación de catequesis en el inter-aprendizaje de niños con D.A.

--- 84

GRÁFICO 3.2.1 Ejes principales para la formación de catequesis de niños con D.A.

--- 86

GRÁFICO 3.2.2 Tópicos complementarios. --- 87 GRÁFICO 3.3 Motivaciones para la formación. --- 88 GRÁFICO 3.4 Predisposición a servir en catequesis

inclusiva.

(14)

1

CAPÍTULO I 1. EL PROBLEMA 1.1. Planteamiento Del Problema

El Estado Ecuatoriano garantiza a través de la Constitución la educación de todos los habitantes sin discriminación alguna, incluyendo respaldo legal y social de la educación especial a favor de las personas con algún tipo de discapacidad.

En cada institución, los maestros de educación especial, deben responsabilizarse por brindar ayudas pedagógicas que respondan a las diversas necesidades educativas ajustadas a cada individuo, no solo del grupo de educandos con algún tipo de discapacidad, sino todos los educandos que formen parte de un proceso educativo.

En lo concerniente a educación formal varios son los avances, pero la formación integral de niños con discapacidad auditiva, debe ser en orden a principios y valores religiosos que fomenten en ellos una vida espiritual completa. De ahí el deseo de investigar sobre la influencia del perfil del catequista en el inter-aprendizaje de niños con discapacidad auditiva y la propuesta de generar un programa de formación de catequistas para niños con este tipo de discapacidad.

La catequesis, entendida como el conjunto de esfuerzos realizados por la iglesia para hacer discípulos (para ayudar a los hombres a creer que Jesús es el Hijo de Dios, para que, mediante la fe, ellos tengan la vida en su nombre, para educarlos e instruirlos en esta vida y construir así el Cuerpo de Cristo) es una tarea primordial que Cristo resucitado dio a los Apóstoles así lo expresa el evangelio según San Mateo (28, 19s…) hacer discípulos de todas las gentes, enseñándoles a observar todo lo que yo os he mandado. Dicho de otra forma, les confiaba la misión de anunciar a los hombres lo que ellos mismos habían oído, visto y palpado.

(15)

2

fe? ¿Qué hay con tantos niños que al tener discapacidad auditiva no encuentran en la iglesia la inclusión promulgada por la Constitución?

Y así rondan por mi cabeza palabras dichas por Cristo, “lo que hagas por uno de éstos, los más pequeños, por mi lo hacéis”; una convicción firme y reflexiva lleva a una acción valiente y segura; pero también es inútil abandonar el estudio serio y sistemático del mensaje de Cristo, en nombre solamente de una experiencia vivencial personal.

No puedo obviar mi experiencia personal pues en la parroquia en a la cual Dios, como esposos, nos ha llevado al catecismo, nunca he visto niños con discapacidad auditiva participar activamente la vida de la parroquia. Juan Pablo II nos decía: “La catequesis especial se propone dar al hermano especial la alegría de vivir de Dios…” Por lo tanto, los niños, jóvenes y adultos con discapacidad auditiva son también sujetos del amor de Dios y merecen, por parte de los catequistas, todos los esfuerzos de amor y servicio que hemos experimentado en nuestras vidas.

1.2. Formulación Del Problema

¿Cómo influirá la formación del catequista en el inter-aprendizaje de niños con discapacidad auditiva en la Arquidiócesis de Quito?

1.3. Sistematización Del Problema

¿Cuál es la formación actual del catequista de niños en la Arquidiócesis de Quito?

¿Cuán necesario será determinar el perfil del catequista para mejorar el inter-aprendizaje de niños con discapacidad auditiva en la Arquidiócesis de Quito?

(16)

3

¿Qué indicadores estructurales deberá tener el programa de formación de catequistas para niños con discapacidad auditiva en la Arquidiócesis de Quito?

¿Cómo será el proceso de implementación del programa de formación de catequistas para niños con discapacidad auditiva en la Arquidiócesis de Quito?

1.4. Objetivos 1.4.1. General

Analizar el perfil del catequista y la influencia en el inter-aprendizaje de niños con discapacidad auditiva en la Arquidiócesis de Quito.

1.4.2. Específicos

- Identificar el perfil actual de los catequistas de niños en la Arquidiócesis de Quito.

- Determinar la necesidad de contar con el perfil del catequista para mejorar el inter-aprendizaje de niños con discapacidad auditiva en la Arquidiócesis de Quito.

- Establecer la factibilidad de implementar un programa de formación de catequistas para niños con discapacidad auditiva en la Arquidiócesis de Quito.

- Diseñar un programa de formación de catequistas para niños con discapacidad auditiva en la Arquidiócesis de Quito.

1.5. Justificación

(17)

4

llevamos el nombre de cristianos, trabajemos para el fortalecimiento y difusión de las verdades de fe.

Esta actividad catequética debe ejercerse en circunstancias favorables de tiempo y lugar, además procurar en todo momento que todos, niños, jóvenes, adultos, la reciban sin discriminación indistintamente de su nivel social y condición física.

La Iglesia asume como tarea primordial la misión de educar y enseñar, con sus mejores recursos, hombres y energías, sin escatimar esfuerzos ni recursos, y no solo como un mero impulso y calculo humano sino más bien como una actitud de fe que caracteriza a la vez a la iglesia y a cada miembro de ella, pues tenemos la responsabilidad y el deber primordial en la promoción, orientación y coordinación de la catequesis.

Todos tenemos tareas específicas en la formación de la conciencia del creyente, formación importante para la vida de la iglesia y para la vida de la sociedad misma. Pero, la catequesis tiene que renovarse continuamente, actualizarse en métodos, en la búsqueda de un lenguaje adaptado, en el empleo de nuevos medios de comunicación y socialización de tan importante mensaje.

Todo aquel que se ha adherido a Cristo por la fe, se esfuerza por consolidar esta fe recibida y esto le mueve a vivir en la comunión con aquellas que han dado el mismo paso o lo están iniciando.

La iglesia, asumiendo la importancia del mensaje a difundir, ha precisado que la catequesis sea impartida con las siguientes características:

- Debe ser una enseñanza sistemática, no improvisada, siguiendo un programa que le permita llegar a un fin preciso;

(18)

5

- Una enseñanza, no obstante, bastante completa, que no se detenga en el primer anuncio del misterio cristiano, cual lo tenemos en el kerigma;

- Una iniciación cristiana integral, abierta a todas las esferas de la vida cristiana.

Enmarcada pues en estas palabras pronunciadas en el discurso de clausura de la IV Asamblea general del Sínodo, por el Papa Pablo VI, es en donde encuentro la principal razón para, desde mi experiencia como catequistas, determinar el perfil del catequista para niños con discapacidad auditiva y proponer un programa de formación de catequistas para niños con necesidades especiales de educación.

Uno de los más grandes peligros en la vida es dejar todo a la improvisación. En pastoral y en nuestra práctica catequística este problema se refleja en la falta de planificación que conduce a la rutina y al cansancio.

La vida de hoy exige proyectación y planificación, y la catequesis al ser una acción educativa necesita programarse, planificarse, organizarse y evaluarse, sin negar o prescindir de la importancia a la acción del Espíritu Santo. Lo que se busco es ordenar procesos, identificar necesidades, delimitar objetivos de modo que la acción catequística, siempre con el impulso del Espíritu Santo, sea más eficaz, articulada y organizada.

Con la elaboración de un proyecto de formación de catequistas para niños con discapacidad auditiva, pretendo orientarlos en la programación y proyectación de la catequesis, logrando una efectiva coordinación en los dos siguientes aspectos:

Uno al interior de la catequesis misma, entre las diversas formas de catequesis dirigidas a las diferentes edades y ambientes sociales.

(19)

6

universitarios, habitantes de la calle, emigrantes, enfermos, tóxico-dependientes, prisioneros, etc.); el contexto religioso, el contexto sociocultural y el entorno en el que se desarrolla la catequesis.

Todo proyecto de investigación cuenta con una justificación. En este caso es importante que este trabajo tenga claro a qué tipo de necesidades (en este caso educativas y catequísticas) se quiere responder de cara a mejorar la acción.

Por necesidad educativa o catequística entendemos que es la distancia que existe entre el ser y el deber ser de nuestra acción catequística. El ser de nuestra acción viene determinado por el análisis de la situación; y el deber ser lo determinan los documentos del magisterio de la Iglesia, en los que se nos explica el significado y la finalidad de la catequesis. También es posible encontrar el deber ser en los planes de pastoral de la diócesis y de la parroquia.

Al comparar el ser de nuestra acción con el deber ser de la misma determinan las necesidades a las que debemos responder de modo que la distancia entre uno y otro se acorte cada vez más.

1.6. Alcance, Producto Y Beneficios

1.6.1. Alcance

La investigación será realizada en las parroquias del Distrito Metropolitano de Quito, en la Arquidiócesis de Quito durante el año 2010.

1.6.2. Producto

(20)

7

Ecuatoriana, puede ser difundido a nivel nacional como un aporte a la formación integral de los niños.

1.6.3. Beneficios

(21)

8

CAPÍTULO II

2. MARCOS DE REFERENCIA 2.1. Marco De Referencia

Las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano y del Caribe han sido celebradas en: Río de Janeiro en 1955, Medellín, Colombia en 1968, Puebla, México en 1979, Santo Domingo, República Dominicana en 1992 y Aparecida, Brasil en 2007.

Los documentos productos de estos encuentros presentan el análisis de la realidad Latinoamericana y las líneas pastorales a seguir en el futuro por la Iglesia. Entre varios temas se trata de la formación catequética desde el Magisterio de la Iglesia.

2.1.1. Documento de Puebla

La formación catequética debe mantener un orden temático: la fidelidad a Dios, a la Iglesia, al hombre, de tal manera que sea integradora en el conocimiento, la celebración y la confesión de la fe. Así los expresan los siguientes artículos citados en el documento de Puebla.

El documento de Puebla (III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, 1979, artículo 994) expresa que:

- La fidelidad a Dios se expresa en la catequesis como fidelidad a la palabra dada en Jesucristo. El catequista no se predica a sí mismo sino a Jesucristo… La fidelidad al hombre latinoamericano exige de la catequesis que penetre, asuma y purifique los valores de su cultura. Por lo tanto que se empeñe en el uso y adaptación del lenguaje catequístico.

(22)

9

iglesia que debe hacerlo en unión con los Obispos y con la misión de ellos recibirla…(III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, 1979, art. 995)

2.1.2. Documento de Santo Domingo

En este documento la Iglesia Latinoamericana da importancia en el anuncio de la catequesis, invitando a todos a hacer un esfuerzo grande para que ella no sea superficial, sino que llegue a concienciar y transformar su conducta y su vida cristiana.

El documento de Santo Domingo (1992, art. 41 pg. 75) expresa que: Todo esto nos obliga a insistir en la importancia del primer anuncio (Kerygma) y en la catequesis. Damos gracias a Dios por los esfuerzos de tantos y tantas catequistas que cumplen su servicio u con sacrificio, sellado a veces con sus vidas.

2.1.3. Concilio Vaticano II

En Ad Gentes Divinitus, Actividad Misionera, la Iglesia a través de sus Obispos pide una formación académica, moral, cristiana y ética de los catequistas a través de escuelas Diocesanas, donde se impartan clases de Biblia, Liturgia, método catequético y pastoral.

De la misma manera, se encuentra en el Decreto Christus Dominus, sobre la formación de las catequesis. En esta se recomienda de manera especial a los Señores Obispos la preparación debida para realizar este trabajo que solicita la Iglesia a los Laicos; pidiendo se les permita conocer la Doctrina de la Iglesia, las leyes psicológicas y pedagógicas.

2.1.4. Documento de Medellín

En las líneas pastorales el Documento de Medellín (1968, pg.109) nos dice:

(23)

10

2.1.5. Desarrollo del Diccionario Oficial de Lengua de Señas Ecuatoriana El Consejo Nacional de Discapacidades del Ecuador (Anónimo, 2012), en Ecuador, el 13,2 % de personas tiene algún tipo de discapacidad y aproximadamente 213.000 personas tiene algún tipo de discapacidad auditiva y más de 20.000 personas sordas en todo el país están registradas en las estadísticas oficiales.

La situación de las personas sordas es compleja, pues en el Ecuador se vulneran sus derechos. El presente Gobierno está desarrollando planes y programas para promover la inclusión de los grupos minoritarios, sin embargo, aún falta mucho por hacer. En el país no contaba con un diccionario “oficial” de lengua de señas, que sirva como una herramienta importante de comunicación lo que creaba confusión y hacía difícil la comprensión, enseñanza y aprendizaje de nuestro lenguaje. El uso del diccionario mejorará sin duda, el conocimiento, la educación y la habilidad para comunicarse de la comunidad sorda, pues permitirá que las personas sordas se incorporen con más frecuencia en los programas regulares de educación tanto primaria, secundaria como educación superior; pues un número limitado de personas sordas tienen acceso a un título universitario debido a las deficiencias de su educación y dificultades en la comunicación.

El Diccionario Oficial de Lengua de Señas Ecuatoriana, realizado con base en una investigación seria de equipo técnico calificado (lingüistas, lexicógrafos y un comité nacional de lengua de señas), es una compilación de la lengua de señas y de sus particularidades en las diferentes provincias del Ecuador.

(24)

11

educación y expandirá el conocimiento de la comunidad sorda en diferentes áreas.

Adicionalmente, el proyecto contempla la producción de otros materiales que acompañarán este propósito como son: guía para padres, guía para intérpretes y material de enseñanza de lengua de señas para profesores.

Previa a esta publicación, en el año1987, la Sociedad de Sordos Adultos “Fray Luis Ponce de León” (actualmente Asociación de Personas Sordas de Pichincha) publicó el libro-diccionario Lenguaje de Señas: Guía Básica Sobre una Comunicación Especial Tomo I, que contiene temas como pronombres (personales, interrogativos), preposiciones, días de la semana, meses del año, adverbios de tiempo, saludos, la familia, colores, verbos, adjetivos, la escuela, lugares, etc. Esta publicación es posible ser descargada en la página web de la asociación.

2.2. Marco Teórico

2.2.1. La Educación especial Definición

Molina Gómez (1986) define a la educación especial como la intervención práctica que se apoye teórica y científicamente en la pedagogía terapéutica.

(25)

12

El profesor de educación especial

López (1996, pág. 166) afirma que: La Educación Especial merece seriedad, pues el protagonista lo necesita. El educador especial carga sobre sí una labor difícil, por lo que su formación es de radical importancia. Y aunque en la catequesis para niños especiales se han realizado válidos avances, no existe una coordinación de todos los esfuerzos para determinar con precisión la forma y el contenido que debe incluir una formación, que sea a la vez teórico (profundizando en el conocimiento de Cristo) y práctica (vivencial) que permita al catequista cumplir con su misión.

El profesional de la educación especial y su formación para atender a las necesidades pedagógicas de los niños es de vital importancia. En primer lugar se debe considerar que una evaluación del currículo de Educación Especial, debe ser precedida de un cambio en el currículo del docente, para lo cual debe estar inmerso en un constante proceso formativo, amparado en el Artículo 349 del Régimen del Buen Vivir (Capítulo Primero, Inclusión y Equidad, Sección Primera, Educación). Este avance legal significativo tiene como base estudios hechos por Landsheere y algunos otros autores sensibilizados por problemas similares, los cuales llegan a puntos concordantes, entre ellos:

a) La formación del profesor de Educación Especial debe ser universitaria; tanto teórica como práctica. Y esta formación debe incluir una profunda orientación a la investigación seria y planificada, es decir, poseer un alto nivel científico.

b) Todos los profesores deben lo reciben una formación básica en Educación Especia; más el profesional que dedica su valor en este ámbito debe tener una formación especializada en los distintos tipos de deficiencia y saber cuál es la metodología más adecuada para cada una.

(26)

13

En cuanto a la formación teórica, se deben considerar ciencias como:

- Antropología cultural y ética

- Psicología diferencia: orientan sobre problemas humanos fundamentales.

- Psicología dinámica y psicopatología, para entender la estructura de la personalidad y las principales manifestaciones psicopatológicas.

- Psicomotricidad, para comprender el desarrollo normal y patológico unido al desarrollo global del hombre.

- Sociología de la educación, para entender el trabajo del educador en la sociedad actual.

- Formación pedagógica, para intentar comprender el hecho educativo en general y dentro de él en la Educación Especial.

Desde lo práctico:

- Saber diseñar programas diferenciales.

- Técnicas y métodos especiales de educación.

- Técnicas de relajación, de expresión corporal y plástica.

- Talleres relacionados con situaciones reales que viven los niños en su vida cotidiana.

- Tener la voluntad de intervenir didácticamente.

Desde el punto de vista humano, en cuanto a cualidades y facultades:

(27)

14

- Capacidad de valoración y adaptación al ritmo lento de aprendizaje. - Dotes de intuición.

- Alegre y capaz de mantener la clase alegre.

- Capaz de despertar en el niño la afectividad y la confianza. - Capaz de trabajar en equipo.

- Dotes para relacionarse con los padres y familiares del niño con discapacidad.

2.2.2. El ministerio del Catequista El catecismo se fundamenta en:

a) Inicia en la fe: presenta una síntesis de la fe en forma de anuncio bíblico. Su finalidad es el anuncio salvífico de Dios, que, sale al encuentro de toda persona en la situación socio cultural en que se encuentre.

b) Instruye en la fe: la función didáctica del catecismo es enseñar y aprender, a través de compendios, sobre la fe y la moral.

c) Es regla de fe: al ser un libro del Magisterio Eclesial, presenta la doctrina común y universal o doctrina católica para determinados períodos.

d) Señala putas para encarnar esa fe en la vida cristiana, es decir, se convierte en el libro de la vida de la fe.

El catecismo es fruto de la colaboración de todo el Episcopado de la Iglesia Católica, gestado a través de una amplia consulta a los Obispos de las Conferencias Episcopales y Sinodales, Institutos y Facultades de Teología y Catequesis.

(28)

15

transmisión de la fe eclesial. El centro de la catequesis es Cristo, crucificado, resucitado, salvador y liberador.

Misión evangelizadora del catecismo

El catecismo es un itinerario que invita a los cristianos a clarificar y profundizar su fe. Como diría Juan Pablo II (1992): un instrumento cualificado y autorizado, que los pastores de la Iglesia han querido, como auxilio válido para el cumplimiento de la misión, recibida de Cristo, de anunciar y testimoniar la Buena Nueva a todos los hombres.

Yugcha (1993, pg.53-60) cita a la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Diccionario Nacional de Catequesis (2000) para detallar los cuatro pilares articulan la catequesis:

- La profesión de la fe bautismal (símbolo) - Los sacramentos de la fe

- La vida de fe (los mandamientos)

- La oración del creyente (Padre Nuestro)

En la Primera Epístola a los Corintios (9,16), se expresa: Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de gloria; es más bien un deber que me incumbe, ¡Ay de mí si no predico el Evangelio!

Jesucristo como el primer evangelizador nos presenta un mensaje totalmente nuevo y fortalecido, que parte de su experiencia personal del amor de Dios y del proyecto de vida que tiene para cada uno de nosotros.

(29)

16

en signos intermediarios sino que envía a Jesús, el Cristo, palabra de Dios encarnada, convirtiéndose así en el primer catequista.

Jesús, al anunciar la Buena Nueva, repara en la importancia de enseñar, interpretar, orientar al pueblo para que acoja con más claridad el Reino y, por su iniciativa, reúne en torno a sí a aquellos a los que comunicaba el don de la palabra, para que, sintiendo una pequeña comunidad evangelizadora anunciara el mensaje.

Para Jesús, perfecto conocedor del corazón del hombre, es importante que sus seguidores y futuros catequistas tengan las siguientes cualidades:

a) Vocación: lo que cuenta no es la formación intelectual de sus discípulos sino la respuesta inmediata y la entrega incondicional a la llamada de Jesús.

b) Adhesión personal: seguir a Jesús es imitar su conducta.

c) Destino y dignidad: el discípulo está llamado a compartir el destino de su Maestro: llevar su cruz, en el evangelio según San Mateo (19, 28) se anuncia: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame; beber su cáliz, como lo expresa el evangelio según San Marcos (10, 38) ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que voy a ser bautizado?; recibir del Él el Reino, “Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos...

d) Actitud de escucha: dispuestos a escuchar la palabra de su maestro y de dejarse transformar por ella, para comenzar a construir una fraternidad permanente.

(30)

17

La catequesis está abierta igualmente al dinamismo misionero. Si hace bien, los cristianos tendrán interés en dar testimonio de su fe, de transmitirla a sus hijos, de hacerla conocer a otros, de servir de todos modos a la comunidad humana.

Orígenes Del Catecismo

La Iglesia asume desde sus orígenes esta tarea, no por imposición o apropiación de tal o cual doctrina sino por una verdadera elección. Por eso es bien llamada, como lo afirma el Papa Juan XXIII (1961) Iglesia de Cristo Madre y Maestra. La iglesia es Madre porque engendra nuevos hijos por el Bautismo y aumenta la familia de Dios; es educadora porque hace que sus hijos crezcan en gracia aumentando su “sensus fidei” por la enseñanza de la verdadera fe.

La catequesis está íntimamente ligada a la vida de la Iglesia, en el sentido de que es la fuente interior de crecimiento de la Iglesia según los designios de Dios.

Todo bautizado la catequesis es un deber y un derecho irrenunciable. Por el Bautismo somos insertados en la Madre Iglesia y esta debe procurar nuestra enseñanza y crecimiento en la fe y por la fe. Claro está que la tarea se ve afectada muchas veces por distintas circunstancias sobre todo de orden político e ideológico.

Para realizar esta tarea encomendada por Jesucristo es indispensable que los miembros elegidos para la evangelización estén en comunión permanente con la Iglesia, así lo anuncia el evangelio según San Juan (15,6), Yo soy la vid y vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada.

Esta comunión implica también misión, tan estrechamente vinculadas “Aquel quien ha recibido a Cristo en su vida no puede permanecer estático, por el mismo hecho de haber sido injertado en la vida eclesial, por Cristo en el Bautismo se hace partícipe de una misión evangelizadora que no acaba nunca.

(31)

18

Naturaleza y Finalidad de la catequesis

Esta comunión implica también misión, tan estrechamente vinculadas “Aquel quien ha recibido a Cristo en su vida no puede permanecer estático, por el mismo hecho de haber sido injertado en la vida eclesial, por Cristo en el Bautismo se hace partícipe de una misión evangelizadora que no acaba nunca.

Características de una catequesis sistémica

El Papa Juan Pablo II (1979, pg.25-34) cita al Papa Pablo VI dice: en su discurso de clausura de la IV Asamblea general del Sínodo, se felicitaba al advertir que todos han señalado la gran necesidad de una catequesis orgánica y bien ordenada, ya que esa reflexión vital sobre el misterio mismo de Cristo es lo que principalmente distingue a la Catequesis de todas las demás formas de presentar la Palabra de Dios.

Así pues las características de esta enseñanza, acordadas por la Iglesia son:

- Sistemática, siguiendo un programa que le permita llegar a un fin preciso;

- Elemental, que no pretenda abordar las cuestiones disputadas ni convertirse en investigación teológica o exégesis científica;

- Completa, que no se detenga en el primer anuncio del misterio cristiano;

- Integral, abierta a todas las esferas de la vida cristiana.

(32)

19

La importancia de los niños y de los jóvenes

El Papa Juan Pablo II (1979, pg.50-61) dice: En algunos países, sobare todo los del Tercer Mundo, más de la mitad de la población está por debajo de los veinticinco o treinta años. Ello significa que millones y millones de niños y de jóvenes se preparan para su futuro de adulto. Y pese a que nuestros jóvenes viven en medio de una cultura de muerte, ellos son los que construirán la civilización del mañana.

Muchas son las preguntas sobre cómo debe responder la pastoral ante este grupo y es de esta manera como la catequesis debe tomar un enfoque diferente considerando las etapas de la vida.

Párvulos

Un momento destacado se presenta cuando el niño pequeño recibe de sus padres y de su entorno familiar más cercano, una sencilla revelación del Padre celeste, bueno y providente, al cual aprende a dirigir su corazón. El niño aprenderá breves oraciones para iniciar un diálogo cariñoso con Dios, para preparar el camino a la escucha de la Palabra que vendrá después de algunos años.

Niños

(33)

20

Adolescentes

En la etapa de la pubertad y la adolescencia, inicia el descubrimiento de sí mismo y de su mundo interior; es el momento en el que se presentan varios sentimientos y sensaciones encontradas, y la búsqueda angustiosa o a veces frustrante, de la verdad. La catequesis no puede ignorar estos aspectos en un período tan delicado de la vida.

La revelación de Jesucristo como amigo, guía y modelo; de su mensaje orientador y esperanzador a preguntas fundamentales; y del Plan de amor salvífico, podría construir una base auténtica de educación en la fe proveyendo al adolescente una luz incomparable a los sufrimientos propios de su edad y a los que se causa por descubrir el mundo.

Jóvenes

Con la juventud llegan las primeras decisiones, en algunos casos ayudados por su familia y amigos, pero en otros (en la gran mayoría) solos consigo mismo y con su conciencia moral, deben enfrentar su destino.

La catequesis cobra entonces una importancia considerable, pues es el momento oportuno para presentar, entender y aceptar el evangelio como la única forma de dar sentido a su vida.

Su objetivo es preparar al joven para los grandes compromisos cristianos de la vida adulta.

La catequesis se convierte así en una escuela permanente de la fe e ilumina la ruta del niño, del adolescente y del joven.

Funciones del catequista

(34)

21

enseñanzas dispuestas por la Iglesia, el evangelio de San Juan (7, 16) dice: Mi doctrina no es mía sino del que me ha enviado.

No se trata de imponer o impartir verdades abstractas sino de descubrir la pedagogía de la vida de Cristo que es un continuo enseñar, de ahí el título que en las Escrituras se le asigna, Maestro, como un gesto de admiración, respeto y ternura.

La transmisión de la fe (catequesis) es tan antigua como la misma Iglesia, nace de la transmisión oral de las enseñanzas que Dios confirma con la venida de su Hijo.

Juan Pablo II (1979, pg. 17) en la Catechesi Tradendae recoge lo siguiente: Cristo escoge a quienes han de ser sus testigos, sus transmisores, sus mensajeros, los portadores de su Palabra. Estos mismos Apóstoles asocian a su tarea la de enseñar a otros discípulos. Los evangelios y las cartas o Epístolas son el producto vivo y tangible de esta enseñanza; es así como al evangelio de San Mateo se lo conoce como el Evangelio del Catequista; o al de San Marcos el Evangelio del Catecúmeno.

La Formación Del Catequista

La formación Catequística dentro del proceso catequético, deber ser enriquecedora, concreta e insertada en la experiencia vivencial, tanto de los catequistas como de los destinatarios.

El servicio de la catequesis, es el centro de la misión de la Iglesia. Es en ella, donde los llamados a ser sal y fermento de la tierra hacen su contribución cristiana que ayuda a transformarnos a todos nosotros.

(35)

22

materializado, multifacético e interconectado. De ahí la urgencia de una formación sólida y adecuada de los catequistas de todos los niveles de la Iglesia.

El Directorio General de Catequesis (2000, pg. 49) expresa: La formación de los catequistas en las profundas riquezas de la fe es una tarea primordial de la catequesis y la formación es uno de los elementos esenciales que permite a la catequesis expresar su vitalidad y ser eficaz.

El servicio de la catequesis en la Iglesia es uno de los ministerios laicales cuya raíz y fundamento está en los Sacramentos del Bautismo y la Confirmación, por los cuales son partícipes en la misión salvadora de la Iglesia y aunque sea una acción regularmente llevada por el sacerdote y los/as religiosos, son los laicos los que en la gran mayoría llevan a cabo esta misión.

La formación catequística es una necesidad debido a que permite la solidez de conocimientos, la unicidad de criterios, y la adopción de una metodología adecuada y acorde con la pedagogía de Cristo para la comunicación del mensaje de manera real, concreta y precisa.

La concepción de la formación puede ser definida de la siguiente manera:

- La Formación Catequística es un proceso que abarca todas las dimensiones de la vida; de hecho, forma parte del proyecto de toda la vida de la comunidad cristiana en su seguimiento a Jesús. No obstante, hay que tener claro que seguir a Jesús requiere de una elección de vida.

- Por este motivo la formación debe tener un contexto humano y por ello la Iglesia local (parroquial) debe asumir la responsabilidad de la misma. Esta responsabilidad asegura la pastoral adecuada de los catequistas y promueve la adecuada atención espiritual y personal de cada uno de ellos.

(36)

23

alimentados por los sacramentos, la oración y la práctica de la caridad y asistidos por múltiples vías de formación permanente en la fe, intentan realizar el deseo de Cristo: “Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto”; es esta la llamada a la plenitud de la perfección dirigida a todos los bautizados.

El Santo Padre nos recuerda que “el centro de la catequesis encontramos esencialmente una Persona, la de Jesús de Nazareth. Siguiendo a Jesús a lo largo del camino, el Espíritu Santo sigue abriéndonos su presencia y nos forma suavemente para reflejar y gozar con plenitud de la imagen de Dios por la que hemos sido creados. Los esfuerzos de la catequesis deben reflejar siempre la relación que tenemos con Jesús.

Importancia de la Formación

El Directorio Nacional de Catequsis (2000, pg. 52), dice: unos de los retos para la Catequesis es la formación de los catequistas, se debe considerar como tarea prioritaria, la preparación y formación de catequistas dotados de una profunda fe.

Debido a lo delicado de la acción catequística, el catequista no debe proceder en su labor de manera improvisada. Requiere de una formación y del apoyo permanente, sistemático, progresivo, pedagógico, doctrinal, espiritual, que les permita iluminar todas las dimensiones de la vida de los catequizandos.

El Magisterio de la Iglesia reclama continuamente y con convicción, la necesidad de la preparación del catequista, porque cualquier actividad apostólica “que no se apoye en personas verdaderamente formadas, está condenada al fracaso”.

Cabe señalar que el Magisterio de la Iglesia recomienda para el catequista una formación global y otra específica:

- Global, que abarque todas las dimensiones de su personalidad.

(37)

24

Todo esto lo confirmó el Papa Juan Pablo II en la Audiencia General (1989): Cuidar con especial solicitud de la calidad, significa, pues, procurar con preferencia una formación básica adecuada y una actualización constante. Se trata de una labor fundamental para asegurar a la misión de la Iglesia, personal calificado, programas completos y estructuras adecuadas, abrazando todas las dimensiones de la formación, de la humana a la espiritual, doctrinal, apostólica y profesional.

Por lo tanto, se trata de una formación exigente para el interesado y comprometedora para los que deben cooperar en su realización.

La importancia de la formación catequística radica entonces en las repercusiones que se ven en el proceso catequético, pues un catequista formado adecuadamente, estará en la capacidad de comunicar el Mensaje primero, contextualizándolo a la vida cotidiana de sus destinatarios para de alguna manera dar respuesta sus necesidades mediante la iluminación con la palabra de Dios. Para responder a las necesidades, el catequista formado puede aplicar metodologías apropiadas de acuerdo a la edad y a los intereses propios de sus destinatarios; la metodología catequética es muy importantes, por lo tanto los catequistas deben saberla emplear, pues este recurso permite la diferenciación entre la educación tradicional# (poner esto al pie de la página Me refiero a Educación tradicional a la que recibimos en la escuela y colegio; aquella que nos provee de conocimientos teórico-éticos que guiarán nuestro accionar profesional) y la educación en la fe.

(38)

25

Los catequistas deben estar conscientes que cualquier actividad pastoral que no cuente para su realización con personas verdaderamente formadas y preparadas, pone en peligro su calidad. Los instrumentos de trabajo catequísticos pierden eficacia si no son utilizados por catequistas bien formados. Dado el papel de “educadores en la fe”, deben motivarse fuertemente a ser, al mismo tiempo: maestros, educadores y testigos, ya que la catequesis “cumple, al mismo tiempo, tareas de iniciación, de educación y de instrucción” (DGC)

Pedagogía en la formación cristiana de los catequistas

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana a través del Directorio Nacional de la Catequesis (2000, pg. 44) expresa que: La catequesis deberá hacer conocer de manera documental y con espíritu abierto al diálogo, el patrimonio objetivo del cristianismo según la interpretación auténtica e integral de la Iglesia Católica.

La evangelización verdadera es el anuncio de la doctrina, vida y promesa del Reino. En este sentido la formación cristiana de los catequistas debe estar enmarcada en la Pedagogía Divina, es decir, la pedagogía de Dios, la pedagogía de Jesucristo y la pedagogía de la Iglesia.

Pedagogía de Dios

A través de os tiempos, Dios ha utilizado el método verbal para dar a conocer su mensaje al pueblo escogido. Desde Moisés hasta nuestros tiempos se ha realizado de esta forma. Los cristianos fueron transmitiendo las enseñanzas de Jesús, no a través de papel, sino a través de la palabra, gracias a las memorias que los apóstoles y discípulos pudieron tener de su experiencia con Él.

(39)

26

La Sagrada Escritura nos presenta a Dios como Padre Misericordioso, siempre con el fin de librarnos de los pecados y de alejarnos de los vínculos de mal, atrayéndonos con lazos de amor.

En la época de Moisés, Dios escucha a su pueblo porque conoce su realidad: “He visto la opresión de mi pueblo en Egipto”; de la misma manera lo defiende y lucha a favor haciéndose presente en los acontecimientos a través de signos. Es un Dios que entra en la vida del ser humano para invitarlo a transformarse.

Dios usa palabras de esperanza, que animan y estimular, esta es la pedagogía del amor, que es capaz de levantar al ser humano y devolverle la dignidad de persona y darle la salvación.

Su palabra es portadora de vida, esperanza y siempre tiene una respuesta amorosa a pesar de la infidelidad de su pueblo. La Pedagogía de Él es ser paciente frente al ritmo del pueblo, no lo abandona, está con ellos, se pone a favor de la vida, prefiere el bien de los demás. Insertar cita Hermana Villacis…

Pedagogía De Jesús

En la catequesis se trata de enseñar como Jesús lo hizo, para vivir como Jesús vivió.

Por el infinito amor que tuvo Dios al hombre envía a su Hijo amado- Jesucristo, y es en Él en quien se manifiesta una pedagogía especial:

- Preferencialmente brinda acogida al más pobre, al niño, al enfermo, a la mujer y al pecador. Los ama de una manera particular, llevándolos a encontrarse con la verdad en su propia realidad.

- El anuncio del Reino de Dios lo hizo con verdad y divulgando la misericordia del Padre.

(40)

27

- En Él encontramos la perfección, esa coherencia entre la vida y la fe, manifestando en su misión la acogida del Padre a quien sigue y busca el Reino de Dios.

- Su enseñanza la hace a través de: enseñanzas, que pretendía la conversión para el Reino; sermones, que son enseñanzas sistemáticas y ordenadas; parábolas, usando lenguaje figurativo y simbólico, las extrae de la realidad y así llega hasta el que menos comprende; citas y referencias bíblicas, haciendo alusiones al Antiguo Testamento; plegarias y oraciones, exclamaciones; milagros, de naturaleza, curaciones, resurrección; bienaventuranzas; mandatos y determinaciones, que norman a sus seguidores; diálogos, que son conversaciones coloquiales con personas concretas; promesas, que son alientos y signos de esperanza que estimulan; silencios, actitudes humiles y serenas de Jesús; preguntas, interrogatorios, interpelaciones, sugerencias; gestos, signos hechos con intención, actitudes, rasgos. Otras formas de catequesis de Jesús son las apariciones, profecías, anuncios, encuentros, etc.

- Se identifica con el Buen Pastor, recoge a las ovejas extraviadas y cuida de todas.

- En ocasiones es severo y fuerte con la maldad, la hipocresía.

- Jesús habla con autoridad, sus palabras son signo de una experiencia profunda.

(41)

28

Pedagogía De La Iglesia

La misión de la Iglesia empezó ya con Jesucristo; desde esos momentos vive su misión en comunidad visible y actúa de acuerdo a la Pedagogía del Padre y de Jesucristo, bajo la protección del Espíritu Santo.

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana, a través del Directorio Nacional de Catequesis (2000, pg. 76-77) dice sobre la catequesis:

- “Es una pedagogía que se inserta y sirve al diálogo de salvación entre Dios y la persona.

- Acepta el carácter progresivo de la revelación como también su adaptación a las diversas personas y culturas.

- Reconoce la centralidad de la persona de Jesús, Palabra de Dios encarnada. - Reconoce el valor de la experiencia comunitaria de la fe como propia del

pueblo de Dios, de la Iglesia.

- Se enlaza en la relación interpersonal y hace suyo el proceso del diálogo. - Se hace pedagogía de signos, en donde se articulan enseñanza y

experiencia.

- Encuentra su fuerza de verdad y de compromiso en el testimonio inagotable del amor divino.

(42)

29

En la catequesis no se trata de una transmisión de conocimientos sino, de la transmisión de la fe y de una manera inspiradora y animada de vivir el Evangelio.

La Pedagogía Divina Y La Catequesis

La catequesis se inspira en la pedagogía de Dios y desarrolla una síntesis que favorece la experiencia de la fe y el encuentro filial con Dios. De este modo la catequesis:

- Es una pedagogía que se inserta y sirve al diálogo de salvación entre Dios y la persona,

- Acepta el carácter progresivo de la revelación como también su adaptación a las diversas personas y culturas,

- Reconoce la centralidad de la persona de Jesús, Palabra de Dios encarnada,

- Reconoce el valor de la experiencia comunitaria de la fe, como propia del pueblo de Dios, de la Iglesia,

- Se enraíza en la relación interpersonal y hace suyo el proceso del diálogo,

- Se hace pedagogía de signos, en donde se articulan enseñanza y experiencia,

- Encuentra su fuerza de verdad y de compromiso en el testimonio inagotable del amor divino.

El Directorio Nacional de Catequesis (2000, pg.70) dice: La catequesis desarrolla al mismo tiempo una acción de educación, enseñanza y aprendizaje.

Adaptación de la catequesis para situaciones especiales

(43)

30

llegado a concluir que hoy por hoy, la labor es más ardua y fatigosa, pues los obstáculos y dificultades se hacen más presentes que nunca.

Se vuelve necesario adaptar la catequesis a la vida actual y esforzarse por delinear y comprender con la mayor precisión el rostro de la juventud actual.

Algunas categorías de jóvenes destinatarios de la catequesis, dada su situación individual, postulan también una atención especial.

Así, se presentan niños y jóvenes física o mentalmente minusválidos. Juan Pablo II (1979, pg. 50-61) expresa en la encíclica Catechesi Tradendae: Estos tienen derecho a conocer como los coetáneos el misterio de la fe. Al ser mayores las dificultades que encuentran, son más meritorios los esfuerzos de ellos y de sus educadores. Es motivo de alegría comprobar que organizaciones católicas especialmente consagradas a los jóvenes minusválidos tuvieron a bien aportar al Sínodo su experiencia en la materia, y sacaron del Sínodo el deseo renovado de afrontar mejor este importante problema.

Metodología

El método es la manera, la forma de obrar habitualmente, es a su vez un procedimiento, una técnica para llegar a un fin.

Una publicación reciente (Directorio Nacional de Catequesis, 2000, pg.80) dice: el método se puede describir como el conjunto de técnicas y procedimientos que van de acuerdo con un criterio determinado y que tienen en vista un determinado fin. Actualmente la metodología de la catequesis se ha enriquecido con los adelantos de la pedagogía general, la antropología, la historia, la psicología y la sociología; lo cual ha permitido que el método actual de la catequesis sea situacional, antropológico y concientizador.

a) Tendencias metodológicas

(44)

31

llegar a la vida; y el método inductivo, proceso de vía ascendente que partiendo de los problemas y situaciones de la vida humana los ilumina con la Palabra de Dios.

En estos dos métodos se respetan tanto el misterio de la gracia y la existencia humana, la comprensión de fe y el proceso de racionalidad. En varias parroquias se están propiciando los métodos participativos que permitan al catequizando construir el conocimiento propio de la fe y propicien el desarrollo de una inteligencia emotiva coherente con los valores evangélicos.

b) La memorización en la catequesis

El Directorio Nacional de catequesis (2000, pg.83) sostiene que se han de considerar como objeto de memoria las principales fórmulas de la fe, los textos de la Escritura, del dogma, de la liturgia y oraciones más conocidas en la tradición cristiana. Lo esencial es que los textos memorizados sean interiorizados y entendidos progresivamente en su profundidad para que sean fuente de vida cristiana personal y comunitaria.

c) Método de la catequesis

El método de catequesis es el camino de seguimiento de Jesús, que busca lograr la comunión e identificación con Cristo. Y en coherencia con la pedagogía de Dios debe manifestarse en la realidad concreta de los catequizandos, razón por lo cual el método catequístico opta por una pedagogía experiencial, participativa y transformadora.

d) Momentos del método catequístico

Varios pueden ser los métodos para lograr la experiencia catequística, pero el Ecuador ha adoptado el método del ver, juzgar, actuar, evaluar y celebrar.

(45)

32

adentrándose en las causas, descubrir los hechos o experiencias como signo y lenguaje de Dios.

Juzgar: consiste en mirar la realidad desde el proyecto de Dios (qué piensa, qué dice, cómo actúa, con qué criterios juzga, qué pide). Este es el momento central de la catequesis, ya que es aquí cuando se ilumina la vida con la Palabra y permite al catequizando cuestionarse, reflexionar, convertirse. Para juzgar se sugiere tener una actitud contemplativa y de búsqueda de la sabiduría que da sentido a las manifestaciones del Dios de la vida, escucha orante de la Palabra, capacidad de diálogo, apertura a la presencia del Espíritu Santo, conversión continua.

Actuar: es la toma de decisiones posterior a la confrontación de la vida con la Palabra. Es posibilidad de generar un encuentro personal y comprometido asumiendo decisiones transformadoras, es decir, es la coherencia entre la fe y la vida. Para actuar hay que tener confianza en Dios y abandonarse a Él, firmeza en emprender cambios transformadores de la realidad, respeto al otro y a sus ideas.

Evaluar: es la síntesis de las vivencias y los contenidos del mensaje, se sugiere la escucha atenta y reflexiva. Permitir la verbalización y la memorización individual y grupal.

Celebrar: es el momento para que actúe la gracia de Dios que anima e impulsa el proceso catequístico. Educa al grupo en la oración libre y espontánea como respuesta de amor a lo reflexionado. Se sugiere que para celebrar se viva la experiencia personal y en grupo, llegar al a Eucaristía como cumbre de toda celebración, vivir cada sacramento como meta del camino recorrido y como invitación a alimentarse personal y comunitariamente de Cristo para seguir caminando.

(46)

33

que vivimos; realizar la proclamación de la Palabra de Dios o del Magisterio de la Iglesia a través de dramatizaciones, lecturas, mímica, diapositivas, cartas, dibujos, etc.; escoger de común acuerdo el compromiso concreto evaluable y significativo del encuentro; fomentar la oración personal para lograr el encuentro profundo con Dios.

La catequesis especial

Los niños y jóvenes especiales se caracterizan porque demuestran mayor dificultad en su proceso de aprendizaje. En este marco es necesario atender a cada niño con sus problemas específicos, para permitir que cada uno acceda a la posibilidad de vivir la alegría de conocer a Dios.

Se encontró (Moujan, 2003, citada por Programa de Catequesis de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, 2000, pg. 6, 7,8) que: La catequesis especial atendiendo las limitaciones de cada niño o joven especial, debe buscar los métodos necesarios y apropiados a fin de poder comunicarse con cada uno de ellos de la manera más eficaz posible. Para ello se utilizarán técnicas y recursos atrayentes y apropiados como expresión musical, dramatizaciones, tareas manuales, expresión gráfica y simbólica, cuentos, relatos y vivencias, a fin de que en cada encuentro se puedan transmitir valores.

Cabe recalcar que para estos casos es necesaria una pre-catequesis que permitirá al catequista conocer la situación individual de cada niño/a, para saber cómo hacer llegar el mensaje por el camino adecuado. Es importante en la pre-catequesis conocer a la persona, a la familia, a los amigos y el entorno.

El método catequístico ver, juzgar, actuar, evaluar y celebrar, permitirá al niño/a especial distinguir aspectos positivos y negativos en la vida cotidiana, pues para ellos se sugiere usar situaciones tipo y acontecimientos actuales y cercanos.

(47)

34

Conferencia Episcopal Ecuatoriana, 2000, pg. 15) que: Jesús usaba símbolos concretos para explicar aquello que no se puede ver con los ojos.

Se encontró (Ortiz, Kenia citada por Programa de Catequesis de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, 2000, pg. 21) una metodología sugerida para personas con discapacidad auditiva, que se describen a continuación:

- El niño/a y joven con discapacidad auditiva tiene una cultura inminentemente visual, por lo que debemos usar todos aquellos medios de proyecciones que pueden ayudarnos a la catequesis (diapositivas, películas, dibujos, etc.).

- El niño/a y joven con discapacidad auditiva debe ejercitar su sentido de observación, de ahí que es importantísimo el testimonio de vida de aquellos que los rodean sea en su casa, colegios, amigos, etc.

- Los gestos de respeto, adoración, alabanza, oración ate el Señor, que la persona con discapacidad auditiva observa, pueden ser una ayuda para la maduración de su fe.

- El catequista debe tomar contacto con la familia para que lo ayuden, de lo contrario quedará a medio hacer.

- Cuando se trata de aprender nuevas palabras como por ejemplo TRANSFIGURACIÓN, se coloca a lado de la palabra y en paréntesis, lo que significa.

- Nunca se debe cambiar las palabras, porque no lo ayudamos en la evolución del conocimiento de palabras nuevas, específicas en este caso sobre tremas bíblicos, que si no se conocen, es difícil lograr la comprensión de la misa o de las lecturas.

(48)

35

“dibujo síntesis”, para que tengan una visión general de todo lo contado. Cada tema que se enseñe debe ir con dibujos y láminas que expliquen el contenido de la misma. No olvidar que las personas con discapacidad auditiva aprenden más por la vista.

- Para saber cuál fue la aprehensión de lo dado, el catequista invita al catequizando a dibujar lo que entendió, o a elegir entre dos alternativas, lo enseñado. Pero si no sabe dibujar, ellos lo pueden expresar en lengua de señas, para lo cual el catequista debe saber esta lengua a menos que la persona lea los labios. Recuerde que se le debe hablar claro y directamente, que vea su cara.

2.3. Marco Conceptual

2.3.1. Descripción del trastorno

Para la adquisición del lenguaje hay un periodo de tiempo privilegiado, que son los primeros años de vida (hasta los 5 años), durante los cuales se producen avances cualitativos y cuantitativos.

El lenguaje y la audición se encuentran en una estrecha relación directa, cuando falta la audición se hace muy difícil la adquisición del lenguaje, por lo tanto, la ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE va a ser el principal problema de los niños sordos.

¿Qué es la audición?

(49)

36

¿Qué es una deficiencia auditiva?

Monfort, M. y Juárez, A. (2001, pg. 24) se expresan sobre la deficiencia auditiva así: Son alteraciones cuantitativas en la percepción de la audición. Se pueden presentar de dos formas:

- HIPOACUSIAS: disminución de la capacidad auditiva. Se debe a una pérdida auditiva total o parcial, la cual produce que haya una alteración del lenguaje más o menos grave. Es la disminución de la función sensorial auditiva, independientemente de su etiología, topografía, intensidad o momento de aparición.

- COFOSIS: pérdida total de audición. La sordera es la imposibilidad de usar el sentido del oído debido a una pérdida total de la capacidad auditiva. Así pues, una persona sorda será incapaz para escuchar. Ésta puede ser un rasgo hereditario o puede ser consecuencia de una enfermedad, traumatismo, exposición a largo plazo al ruido, o medicamentos agresivos para el nervio auditivo.

Tipos de pérdida auditiva

Es necesario, para esta clasificación es necesario recordar la diferencia entre hipoacusia (pérdida parcial de la capacidad auditiva) y la cifosis o sordera (pérdida total de la capacidad auditiva).

La hipoacusia puede clasificarse atendiendo a tres criterios:

(50)

37

Momento de adquisición Provocativa

Es aquella que ha sido adquirida antes de los tres años de edad, aunque en muchas ocasiones sería más correcto hacer esta clasificación atendiendo al nivel de desarrollo lingüístico alcanzado. Acaecida antes de que el niño haya adquirido el habla.

Postlocutiva

Esta denominación se utiliza para designar aquellas sorderas que se adquieren entre los tres y los cuatro años, o más concretamente, cuando ya se haya desarrollado el lenguaje. Posterior a la adquisición del habla.

Localización topográfica

Sordera de transmisión o conductiva

Comprende toda condición que afecte a la progresión del sonido hacia el oído interno. Puede ser causado por obstrucciones mecánicas en el oído externo o medio, pero la función neurosensorial está intacta.

Sordera neurosensorial

Cuando existen lesiones en el oído interno o en la vía auditiva nerviosa. Es un problema asociado a la estructura del oído medio o en las vías de acceso al cerebro.

Sordera mixta

Cuando existe al mismo tiempo una sordera de transmisión o conductiva y neurosensorial.

Grado de intensidad

(51)

38

Normoaudición. El umbral de audición tonal no sobrepasa los 20 dB en la gama de frecuencias conversacionales. Ésta es la intensidad que percibe un oído que no sufre ningún tipo de pérdida auditiva.

Hipoacusia leve. Este tipo de pérdida puede hacer más difícil la comunicación, especialmente en ambientes ruidosos, pero no impiden un desarrollo lingüístico normal, es decir, no produce alteraciones significativas en la adquisición y desarrollo del lenguaje. El grado de pérdida se encuentra entre los umbrales de 20 y 40 dB.

Hipoacusia media. La pérdida auditiva se sitúa entre 40 y 70 dB. El niño tendrá problemas para la adquisición del lenguaje, por lo que es necesario la adaptación de una prótesis, así como la intervención logopédica. Pero ha de tenerse en cuenta que, por norma general, podrán adquirir el lenguaje por vía auditiva.

Hipoacusia severa. La pérdida auditiva se sitúa entre 70 y 90 dB. Esta pérdida supone importantes problemas para la comunicación hablada y para la adquisición del lenguaje oral. La voz no se oye, a no ser que ésta sea emitida a intensidades muy elevadas. Las personas con este grado de sordera necesitan el apoyo de la lectura labial, y para ellas, es imprescindible el uso de audífono y el apoyo logopédico para el desarrollo del lenguaje.

Hipoacusia profunda. La pérdida auditiva supera los 90 dB. Esta pérdida provoca alteraciones importantes en el desarrollo global del niño; afecta a las funciones de alerta y orientación, a la estructuración espacio-temporal y al desarrollo intelectual y del niño. Será imprescindible el uso de audífonos o implante coclear, una enseñanza intencional y sistemática del lenguaje.

Referencias

Documento similar