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El Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social y su adaptación al EEES

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Academic year: 2020

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“EL DERECHO DEL TRABAJO Y DE LA

SEGURIDAD SOCIAL Y SU ADAPTACIÓN AL

EEES”

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“EL DERECHO DEL TRABAJO Y DE LA SEGURIDAD SOCIAL Y SU

ADAPTACIÓN AL EEES”

INTRODUCCIÓN

I. LA APLICACIÓN DE ALGUNOS MÉTODOS AFINES AL EEES EN LA ASIGNATURA “DERECHO SANCIONADOR DEL TRABAJO”

1.- Descripción de la asignatura y del alumnado 2. Técnicas de aprendizaje aplicadas en la asignatura 3. Evaluación y Resultados

4. Conclusiones

II. PROPUESTA DE EVALUACIÓN ALTERNATIVA

1.- Descripción contextual y aspectos esenciales de la experiencia realizada 2.- Instrumentos de evaluación utilizados

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INTRODUCCIÓN

La adaptación al EEES nos ha llevado a tratar de aplicar todo lo que ello conlleva al Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social; rama del Derecho en la que se centra nuestra docencia y que se materializa, al menos en la UCA, en muy diferentes y diversas Titulaciones y asignaturas. Concretamente pretendemos poner de relieve nuestra experiencia en diversas Ttitulaciones: la asignatura “Derecho Sancionador del Trabajo” en la Licenciatura en Ciencias del Trabajo; la asignatura “Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social”, en la Diplomatura en Gestión y Administración Pública; y la asignatura: “Regulación de las Relaciones Laborales y Obligaciones de Seguridad Social”, en la Diplomatura de Turismo. Nuestra experiencia ha supuesto, en la primera de ellas, tratar de aplicar en los temas que integran el programa, las diferentes técnicas de aprendizaje que la adaptación al EEES nos ofrece y ello con el fin de identificar tanto los logros como las carencias en un afán de mejorar la calidad de la docencia y sobre todo en aras de lograr un mejor aprendizaje del alumnado. En la segunda experiencia, se ha pretendido introducir fórmulas alternativas de evaluación, tales como la evaluación formativa, compartida y colaborativa que parten del aprendizaje basado en el diálogo, como contrapunto a las tradicionales formas de evaluar. Y ello, a pesar de que no todo son ventajas, pues, encontramos también dificultades prácticas a la hora de introducir estas fórmulas de evaluación continúa en nuestra disciplina jurídico-laboral. Con la presente comunicación pretendemos poner en común nuestras experiencias tanto en uno como en otro caso, a fin de dar a conocer las diferentes posibilidades y dificultades que todo este proceso de adaptación al EEES conlleva en el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social.

Nuestro deseo de que la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior lleve aparejado una mejora en el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos, ha motivado, entre otras cosas, ser miembro de diversos grupos de formación así como asistir a diversos cursos para aprender nuevas formas de impartir y enseñar nuestra materia, el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Hemos ido formándonos sobre el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje cooperativo, fórmulas de evaluación alternativas, etc. complementando todo ello con la aplicación de las nuevas tecnologías. Fundamentales destacamos nuestra asistencia y participación las “II Jornadas Internacionales de innovación universitaria. Métodos afines al EEES”, celebradas los días 14 y 15 de septiembre en la Universidad Europea de Madrid de 2006, que además de contribuir a nuestra formación como docentes, despertaron en nosotras no sólo el interés por poner en práctica nuevas técnicas y métodos docentes sino también el de participar nuevamente en estas “III Jornadas Universitarias de innovación universitaria”, esta vez, con una participación más activa, a través de esta comunicación.

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I. LA APLICACIÓN DE ALGUNOS MÉTODOS AFINES AL EEES EN LA ASIGNATURA “DERECHO SANCIONADOR DEL TRABAJO”

1.- Descripción de la asignatura y del alumnado

La asignatura elegida para la aplicación de nuevas técnicas avanzadas para la adaptación al EEES ha sido, durante el curso 2006/2007, una asignatura del segundo ciclo de la Licenciatura en Ciencias del Trabajo, impartida por el Departamento de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, en la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Cádiz. Concretamente “Derecho Sancionador del Trabajo”. Asignatura que si bien aun no está integrada en experiencia piloto alguna que permita su adaptación a creditaje ECTS, hemos optado por intentar dicha adaptación al menos en cuanto al sistema de clases y trabajo del alumnado al EEES.

Antes de entrar de lleno en el estudio de las técnicas aplicadas, quisiéramos poner de manifiesto dos aspectos que nos parecen cruciales como punto de partida. En primer lugar, una somera descripción de la asignatura a la que nos referimos y en segundo lugar, una descripción de los alumnos destinatarios de la misma.

Respecto del primer aspecto, indicar que la asignatura Derecho Sancionador del Trabajo es una Asignatura de seis créditos LRU, cuatro de ellos teóricos y dos prácticos; impartida los jueves y viernes, en horario de tarde, en una sesión de dos horas cada día. Opción esta fija en nuestra Licenciatura ya que, es línea a seguir con el fin de evitar solapamiento entre las asignaturas troncales y obligatorias y optativas, que estas últimas se impartan sólo estos dos días de la semana y sólo en horario de tarde, al igual que las otras dos, a fin de facilitar la asistencia a clase del alumnado. El ser un segundo ciclo al que acceden titulados, en la mayoría de los casos ejerciendo una actividad profesional, ha determinado esa opción al entenderla como mejor forma de permitir y facilitar esa compatibilidad.

La asignatura es una asignatura eminentemente jurídica en la que se estudian y analizan las distintas vías de reacción del Ordenamiento Jurídico frente a los posibles incumplimientos de la normativa laboral, entendida esta última en sentido amplio. A tal efecto el programa se estructura en tres grandes bloques: El poder disciplinario del empresario, la potestad sancionadora de la Administración y la tutela penal. Sin perjuicio de los objetivos formativos de cada uno de los temas que componen el programa, el objetivo final de la asignatura no es otro que conseguir que el alumno/a sea capaz de conocer, analizar e identificar, desde un punto de vista teórico y práctico, las distintas vías de reacción del Ordenamiento jurídico frente a los incumplimientos en materia laboral. El programa consta de un total de ocho temas, siete de ellos agrupados en estos tres bloques; identificando cada uno de ellos esas vías de reacción a las que nos hemos referido y precedidos de un tema de carácter general.

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El eminente carácter jurídico de la asignatura requiere un anterior bagaje y formación de esa índole que haya permitido al alumnado adquirir no sólo los conocimientos básicos tanto en el lenguaje jurídico como más específicamente del Derecho del Trabajo sino también adquirir las competencias necesarias en lo que al manejo de las fuentes del Derecho del Trabajo, doctrina y jurisprudencia se refiere. Bagaje que como veremos, suele ser en muchas ocasiones, una carencia del alumnado y ello, entre otras por las razones que a continuación se señalan.

El alumnado destinatario de la asignatura- en el curso 06/07 unos treinta y seis alumnos matriculados- si bien es cierto que, numéricamente es un grupo idóneo para la aplicación de las técnicas que pretendíamos, ha sido otro el principal inconveniente para ello. Como se ha indicado, la asignatura lo es de un segundo ciclo; lo que determina un grupo habitualmente heterogéneo de alumnos en lo que se refiere al origen de su titulación de acceso. A este segundo ciclo se permite acceder desde las siguientes titulaciones: Diplomatura en Relaciones Laborales; Diplomatura en Trabajo Social; Diplomatura en gestión y administración pública; Diplomatura en empresariales; Diplomatura en Turismo; Diplomatura en educación social; Licenciatura en Derecho; Licenciatura en administración y Dirección de empresas; Licenciatura en Humanidades; Licenciatura en Economía; Licenciatura en Psicología ; Licenciatura en Sociología y Licenciatura en Ciencias Políticas y de la administración. Señalar que si bien en los primeros años de impartir la asignatura el alumnado mayoritariamente provenía de la Diplomatura en Relaciones Laborales y de la Licenciatura en Administración y dirección de empresas, la tónica se ha equilibrado en los últimos cursos con otras titulaciones, de tal modo que sólo la mitad provienen de esas dos titulaciones, siendo la otra mitad pertenecientes a la titulación de turismo, trabajo social, humanidades y psicología, mayoritariamente.

El primer obstáculo con el que nos encontramos a la hora de impartir la asignatura proviene de esta heterogeneidad. Bien es cierto que este obstáculo se salva con algunas de las técnicas aplicadas, como veremos, si bien acentúa la dificultad de la puesta en práctica de otras. Como regla general, hemos de afirmar que en una asignatura tan jurídica como la que nos ocupa son más las dificultades que las posibles ventajas ya que esa carencia, que como hemos señalado es cada vez más general por el origen de los alumnos que se matriculan de la misma, ralentiza en gran medida el proceso de aprendizaje y enseñanza.

A continuación trataremos de explicar brevemente el régimen de explicación a seguir en algunos de estos temas y que han supuesto la puesta en práctica de algunas nuevas formas de aprendizaje.

2. Técnicas de aprendizaje aplicadas en la asignatura

• La técnica del puzzle

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esta forma, causó perplejidad en los alumnos/as. Sin embargo también hemos de decir que el resultado fue muy satisfactorio.

La primera ventaja de la aplicación de esta técnica es que ha servido para un primer acercamiento y conocimiento entre los alumnos/as de tal modo que esas carencias que vienen motivadas, como hemos dicho, por esa diferente formación jurídica fue inmediatamente detectada entre los compañeros y de igual modo surgió la colaboración entre los mismos con el fin de que los conocimientos de unos se han puesto a disposición de los otros.

Concluidas las dos sesiones de dos horas cada una, dedicada al estudio de este tema, se les facilitó a los alumnos/as un cuestionario al respecto. Debe señalarse que el resultado de los mismos ha puesto de manifiesto que los conocimientos se retuvieron y los conceptos quedaron claros; poniendo en duda que los resultados hubieran sido los mismo después de una lección magistral en la que nos tememos muchos de los alumnos/as se hubieran perdido sin ser capaces de preguntar al profesor en mitad de una clase, lo que sin embargo sí han hecho sin cesar durante las sesiones de trabajo. Principalmente esto ha sucedido con aquellos alumnos/as en los que esa formación jurídica referida no existía; la cercanía a sus compañeros y a la profesora ha llevado al alumnado a preguntar cuestiones tan básicas en nuestra materia como saber qué es jurisprudencia o a qué nos referimos con el término doctrina. He aquí un ejemplo de una técnica que sí ha permitido salvar en cierta medida la carencia jurídica de origen.

• Aprendizaje basado en problemas

En el tema 2 del programa, dedicado a estudiar y analizar el poder disciplinario del empresario, se ha intentado poner en práctica un supuesto de aprendizaje basado en problemas. Se facilitó al alumnado un supuesto práctico así como un Convenio Colectivo base para el trabajo del supuesto. En dicho supuesto el alumnado se enfrentaba a casos reales de trabajadores sancionados disciplinariamente por el empresario a través de los cuales se pretendía que fueran capaces de identificar el ejercicio de ese poder, su procedencia o improcedencia así como las actuaciones pertinentes del lado de ambas partes de la relación laboral. Con el fin de facilitar el trabajo, se señalaron las cuestiones y conceptos que los alumnos/as debían extraer del mismo; de modo que una vez concluido el supuesto hubieran sido capaces de aprender todo lo que hubiera sido el contenido teórico del tema. Por ello, como resulta evidente, el tema teórico no se facilitó a los alumnos sino posteriormente a la entrega del supuesto. Cinco han sido las sesiones presenciales necesarias para realizar este trabajo. Sesiones en las que se alternaron sesiones grupales e individuales. Las primeras con la finalidad de permitir al alumnado un intercambio de opiniones con sus compañeros y con la finalidad de seguir labrando la adquisición de esa formación jurídica a la que nos venimos refiriendo. Hemos de decir que la aplicación de esta técnica ha sido excesivamente gravosa para los alumnos en sus inicios: sin saber qué se le pedía, qué fuentes utilizar y a ello se tuvieron que dedicar las primeras sesiones. Sin embargo, tras el trabajo en la totalidad de las sesiones es cierto que los alumnos lograron identificar fácilmente y resolver otros supuestos similares planteados; habiendo adquirido con gran claridad los conceptos que se pretendían aprehendieran a través del supuesto.

• Exposición oral, rúbrica y coevaluación

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que junto a algunas lecciones magistrales explicativas de los aspectos más teóricos y algunas lecturas doctrinales llevadas a cabo por los alumnos/as acompañadas de remisión de dudas a través del foro, se han intercalado dos actividades sobre las que nos gustaría detenernos:

a) Un trabajo en grupos reducidos (dos/tres alumnos) sobre las infracciones administrativas en el orden social asignadas por la profesora. Trabajo que ha sido expuesto oralmente a los compañeros de curso en clase. Debe señalarse que:

* Cada grupo tenía conocimiento de que cualquiera de ellos podía exponer oralmente el trabajo y que ello lo decidiría la profesora el día de la exposición, todo ello en aras de evitar la típica fragmentación del trabajo y el “cortar y pegar” de cada día. Si bien hemos de decir que no estamos muy convencidas de un resultado satisfactorio en este aspecto; ya que en la exposición oral de algunos grupos fue palpable que una parte del mismo había sido más trabajado y estudiado por el que exponía, y del resto había memorizado un resumen. Es por tanto este un aspecto al que tendremos que buscar nuevas soluciones o alternativas.

* El alumnado contaba con una rúbrica para preparar esa exposición oral en la que se señalaban como criterios para valorar: Estructura, contenido, recursos audiovisuales, destrezas verbales y duración de la exposición. El nivel de calidad resultante podría ser según esos criterios: bueno, regular o mal.

Los días de las exposiciones se facilitó a los alumnos/as una plantilla de coevaluación a sus compañeros en las que tendrían que valorar cada uno de esos criterios.

Asimismo una vez concluidas las exposiciones, se pasó un cuestionario individual a fin de valorar los conocimientos del alumnado adquiridos durante dichas exposiciones y sobre una materia que ellos no habían profundizado.

Respecto de la coevaluación, hemos de decir que los alumnos/as realizaron una perfecta labor de evaluación, eliminando sólo un caso en el que la alumna optó por calificar con 10 a todos sus compañeros; lo que obviamente comparada con otras calificaciones hacía deducir la falta de objetividad de la misma. Asimismo la evaluación realizada por la profesora respecto de cada una de las exposiciones era coincidente en la mayoría de los casos con la realizada por el alumnado lo que demuestra igualmente el interés mostrado por los mismos así como su objetividad en la apreciación de los aspectos a valorar. Respecto del cuestionario, sus resultados no fueron tan satisfactorios. Las preguntas integrantes del mismo eran cuestiones sencillas que en la exposición oral no sólo eran claras sino también muy repetidas y a las que sin embargo el alumnado no fue capaz, en la mayoría de los casos, de resolver correctamente. Ello dejaba entrever que aún es difícil entre los propios compañeros de curso captar la atención de los restantes oyentes y respecto de los oyentes asimilar quizás conceptos que en algunos supuestos le venían de lejos.

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través de la anterior actividad si bien se habían conocido no se habían fijado, a lo que sí ha ayudado esta última actividad. Nos atrevemos a señalar que la obligatoriedad de entregar esta actividad, ha llevado al alumnado a tener que realizar una labor de repaso de las notas tomadas en la exposición de sus compañeros, lectura de manuales y otras fuentes con el fin de solventar correcta y satisfactoriamente la misma, con lo que aquellas lagunas que tanto su trabajo como el de sus compañeros/as hubieran dejado han sido salvadas a través de este trabajo individual.

• Tutoría presencial

Por último, el tema 8 comprende el estudio de la parte penal de la materia, centrada en el análisis de los Delitos contra los derechos de los trabajadores. Si bien en el programa inicial, estaba previsto la aplicación de la técnica del puzzle, al igual que en el tema 1, para el aprendizaje de este tema. La necesidad de haber tenido que ampliar el número de sesiones en alguno de los temas anteriores, principalmente en el aprendizaje basado en problemas, nos llevó a optar por la explicación del mismo en dos lecciones magistrales de dos horas cada una y abrir unas sesiones de tutoría presencial, una vez concluido el cuatrimestre y con antelación al examen final. Nuestra sorpresa fue la ausencia total de asistencia de alumnado a esas sesiones. Quizás en lugar de haber dejado a libre voluntad de los mismos su asistencia, la obligatoriedad de una cita previa fijada por la profesora hubiera permitido conocer tanto las dificultades como los logros en lo que al conocimiento y carencias de esta materia se refiere por parte de los alumnos/as.

3. Evaluación y Resultados

Una vez explicadas las técnicas aplicadas en este curso, nos parece interesante hacer una breve alusión al sistema de evaluación utilizado. A estos efectos se ha distinguido entre una calificación de parte práctica y una nota de la parte teórica:

En cuanto a la calificación de la parte práctica, la asistencia al 80% de las clases del cuatrimestre y la superación de al menos el 80% de las actividades planteadas ha permitido al alumnado superar la parte práctica de la asignatura (representando 1/3 del total) así como conseguir un punto adicional en la parte teórica. Aquellos alumnos/as que no hayan podido acogerse a este régimen, deberán realizar un supuesto práctico recopilador de lo realizado durante el cuatrimestre el día de la convocatoria oficial. La parte teórica se complementa con la realización de cuatro preguntas teóricas el día del examen en convocatoria oficial (2/3 del total).

Respecto del seguimiento del alumnado y su evaluación hemos de decir que de los 36 alumnos/as matriculados/as, 20 se acogieron a este sistema desde el inicio del curso. Dos de ellos abandonaron por incompatibilidad profesional en diciembre. Por tanto son 18 alumnos los que han concluido la totalidad de las actividades prácticas y presenciales. De estos, sólo 16 han concurrido a examen (debiendo señalar que los otros dos cuentan con la superación de la parte práctica y puntuación adicional hasta la convocatoria de diciembre). Tres alumnos/as de los que no se acogieron en sus inicios al sistema presencial han realizado el examen final completo (habiendo aprobado dos de ellos). De los 16 alumnos, sólo uno no ha superado la parte teórica.

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- Las calificaciones obtenidas en el conjunto de actividades que comprenden la parte práctica y la puntuación adicional de la teoría han sido sumamente satisfactorias; demostrando un importante trabajo por el alumnado en el día a día.

- Ello contrasta con el resultado de la prueba teórica, en la que una gran parte del alumnado ha obtenido una calificación más baja que en la parte práctica; poniendo de manifiesto unos conocimientos mucho más vagos y poco precisos que los realizados en la parte práctica. Sobre todo carencias de precisión jurídica a la hora de expresarse por escrito; algo tan necesario en una materia como esta. Una materia como el Derecho del Trabajo requiere una terminología jurídica que el alumno/a debe conocer y ser capaz de manejar. Por tanto, en cursos posteriores deberán a nuestro juicio realizarse actividades que fomenten esta habilidad, aunque ello suponga la realización de pequeños ejercicios escritos individuales realizados por el alumno y su corrección individual con el profesor.

4. Conclusiones

La aplicación de estas técnicas y su relación con el alumnado y profesor, nos ha permitido extraer las siguientes conclusiones:

Como aspectos positivos podemos señalar:

a) El trabajo continuo del alumnado y su acercamiento a la materia a través de distintas actividades mejoran el aprendizaje y la clarificación de la misma

b) La interrelación alumnado-profesor ha hecho que exista un importante canal de comunicación entre unos y otros; permitiendo al profesor seguir los pasos de cada uno en su aprendizaje y poder atender a sus situaciones particulares

c) El alumnado ha valorado unánimemente muy positivamente, a través de cuestionario anónimo realizado al final del cuatrimestre, la nueva forma de impartir la asignatura

Si bien junto a ello también hemos de destacar algunos aspectos negativos:

a) Decepción en la parte teórica, como se ha indicado por la carencia jurídica del alumnado en lo que se refiere a expresión escrita

b) Las actividades en grupo e individuales con material de apoyo quizás solapan las carencias individuales que después se manifiestan en el examen individual c) ¿Puede pensar el alumno que con la realización de las actividades a lo largo del

cuatrimestre tiene adquiridos los conocimientos suficientes para realizar el examen teórico y por tanto reduce las horas de estudio?, lo que parece podemos afirmar tras la lectura y valoración de los exámenes teóricos.

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del alumno se refiere. Por tanto en nuestra mano queda intentar perfeccionar lo imperfecto y para ello seguimos trabajando.

II. PROPUESTA DE EVALUACIÓN ALTERNATIVA

1.- Descripción contextual y aspectos esenciales de la experiencia realizada

Como ya anticipamos en la introducción, esta experiencia trae causa en las aportaciones y experiencias que recibimos en uno de los talleres organizados dentro de las “II Jornadas Internacionales de Innovación Universitaria. Métodos afines al Espacio Europeo de Educación Superior”. Concretamente, me refiero al taller de “Evaluaciones Alternativas en la docencia Universitaria”, que, sin duda, ha servido como referente en esta primera experiencia de evaluación dialogada en la disciplina de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social.

En este segundo cuatrimestre hemos puesto en práctica un modelo alternativo de evaluación en dos asignaturas: de un lado, “Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social”, asignatura obligatoria de 4 créditos ECTS (3 teóricos y 1.5 prácticos), de 2º curso de de la Diplomatura en Gestión y Administración Pública, y por otro lado, en la asignatura: “Regulación de las Relaciones Laborales y Obligaciones de Seguridad Social”, Optativa de 4 créditos ECTS teóricos en la Diplomatura de Turismo, que cuenta con un número de matriculados de 20 alumnos. Ambas Titulaciones se insertan dentro de experiencias piloto en la adaptación al EEES. Esta propuesta va dirigida a aquellos alumnos que voluntariamente quieran acogerse al mismo, respetando siempre la convocatoria oficial que mantendría el tradicional examen. Presupuesto imprescindible para implantar cualquier modalidad de evaluación alternativa es contar con un grupo reducido de alumnos que permita una intercomunicación y conocimiento recíprocos, así como, poder asumir dentro de unos ciertos parámetros de razonabilidad, el volumen de trabajo que supone la corrección de ejercicios, prácticas, y trabajos que este modelo conlleva, y con la prontitud necesaria que requiere una evaluación continua. Y ello, como alternativa al clásico modelo en el que, por qué no reconocerlo, nos limitábamos a transmitir conocimientos durante el curso sin llevar a cabo ninguna valoración del proceso de aprendizaje, asimilación y seguimiento de lo transmitido, dejando esta tarea para la convocatoria oficial, donde se llevaba a cabo “chequeo” de los conocimientos adquiridos durante el curso a través de un examen escrito teórico y/o práctico. Bien es verdad que ese modelo tradicional ha ido poco a poco cambiando, y prácticamente todos hemos ido introduciendo de forma más o menos “tímida” otras alternativas de evaluación mucho más positivas. De hecho, eso es lo que hemos tratado de hacer con esta experiencia, intentar mejorar nuestros sistemas de aprendizaje y de evaluación.

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red es planificar y desarrollar sistemas de evaluación formativa adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior en el marco de la incorporación al crédito europeo. Estos procesos afectan directamente a la propia formación del profesorado implicado, que supone un cambio no sólo de mentalidad docente sino también en la aplicación metodológica que se lleva a cabo.

De entrada, hemos intentado romper con algunos tópicos, pues se trata de establecer una clara diferenciación entre lo que es el “proceso de evaluación”, y de otro lado, la “calificación”, siendo ésta una puntual tarea burocrática, administrativa. Ciertamente, en un momento concreto ambas tareas se dan la mano pero son cosas bien distintas. Hemos aprendido que evaluar es otra cosa, de hecho, algunos trabajos, conductas, actitudes de los alumnos,… son tomadas en cuenta para evaluar sin tener que calificarlas. Y por ello, también hay que destacar que en esta propuesta alternativa de evaluación la asistencia a clase es presupuesto necesario pero sin que por ello se convierta en dato que cuantitativamente tenga reflejo en la calificación, esto es, la asistencia a clase no se puntúa por sí misma es condición imprescindible para seguir el régimen presencial que proponemos.

Este modelo parte del aprendizaje basado en el diálogo, como la forma más útil de aprendizaje, ya que no somos meros transmisores de datos. A nuestro juicio, el encuentro cara a cara no sólo es más “fresco”, espontáneo y natural sino que permite otras percepciones que se nos escapan cuando simplemente leemos lo que otros han escrito. Esta trascendencia del diálogo también debe plasmarse en la evaluación. Así es, el diálogo también juega un papel crucial en la llamada calificación compartida en la que profesor y alumno dialogan y finalmente fijan la calificación de forma conjunta, de forma responsable. Esto tiene su apoyo en la evaluación democrática, en la que se produce un intercambio de información alumno/profesor, participación, cogestión del currículo, y ello, con unos condicionantes previos, como son, relaciones de comunicación, respeto, y por supuesto, diálogo. Ello, puede venir precedido de una autoevaluación, que también contribuye al aprendizaje, y/o una coevaluación entre alumnos, de forma individual o colectiva. Por ahora, nosotros hemos optado por poner en práctica sólo la primera de ellas, la autoevaluación. Valga como mero apunte añadir que esta trascendencia del diálogo se hace patente de manera especial en nuestra rama del Derecho, pues en él contamos con una singular y exclusiva fuente del Derecho, como es la negociación colectiva, en la que el diálogo se convierte en presupuesto mismo de su existencia.

En coherencia con lo anterior queremos destacar que no somos partidarias de una enseñanza íntegramente virtualizada, más bien, consideramos que hay que utilizar estas herramientas con prudencia, pues, aún cuando nadie duda de su tremenda utilidad, a nuestro juicio, siempre han de utilizarse como complemento de la docencia presencial.

Para llevara a cabo esta experiencia hemos tenido en cuenta los siguientes criterios de calidad educativa, que aprendimos en el taller de Evaluación Alternativa que mencionamos al principio, y que a la vez se han convertido en parámetros de actuación.

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cuenta factores como: nº alumnos, capacidad de trabajo,... para evitar que ello suponga una sobrecarga de trabajo para el profesor. Por otro lado, la evaluación tiene que ser objetiva, formativa, continua y ética.

a) Objetiva y rigurosa porque no puede ser “a ojo”, por ello, los criterios de calificación han sido públicos, claros y conocidos desde el principio de curso. b) Formativa, porque va dirigida a mejorar el aprendizaje del alumnado la actuación docente y los procesos de Enseñanza/Aprendizaje, y no meramente a calificar.

c) Continua, porque se prolonga durante todo el proceso de enseñanza/aprendizaje. d) Ética, porque la calificación no puede ser utilizada como una herramienta de control, poder o venganza sobre el alumnado.

No obstante, entendemos que el cambio debe ser gradual, de ahí que hayamos creído conveniente admitir, al menos transitoriamente, un modelo mixto o intermedio dirigido a quienes no asisten regularmente por razones diversas, esto es, aquellos alumnos que por razones profesionales o personales no pueden asistir con regularidad y que por tanto vienen y hacen los trabajos que pueden. Ellos tendrán que ir al examen final y se les exige una nota mínima, a lo que se le añadirá lo que hayan trabajado durante el curso. Admitir esta especie de “puente” entre el tradicional examen y la evaluación continua responde a las razones ya apuntadas, esto es, la conveniencia de llevar a cabo un cambio gradual. Y ello hasta que progresivamente y en función del grado de aceptación y resultados del modelo de evaluación continua, pueda suprimirse esa otra vía intermedia.

2.- Instrumentos de evaluación utilizados

A continuación, nos vamos a referir a algunas de las técnicas o instrumentos de evaluación que hemos tenido en cuenta para llevar a cabo esta experiencia. Hemos tratado de elegir las más adecuadas de tal forma que haya coherencia entre las competencias buscadas, las actividades de aprendizaje y la evaluación. Ello tendrá reflejo en la calificación, que no es que sea lo más importante, pero insistimos, debe haber coherencia en el proceso de formación.

En primer lugar, hemos utilizado el Cuaderno del profesor, a modo de anecdotario de incidencias, en el que hemos recogido reflexiones sobre la propia práctica, vivencias,…Ésta ha sido una herramienta útil en el seguimiento de la asignatura.

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puntuales que han ido entregando a través del curso virtual, tales como: búsquedas jurisprudenciales, casos prácticos, trabajos relativos a negociación colectiva, cuadros comparativos sobre materias concretas, o también, pequeños trabajos monográficos sobre algún tema del programa. Conviene volver a subrayar que tanto la asistencia, la entrega de trabajos y el cumplimiento de los plazos fijados han constituido requisitos previos, pero no criterios de evaluación.

Todos las aportaciones de los alumnos que hemos comentado se han recogido o bien, en el portafolios del alumno, o bien, han quedado recogidas en el curso virtual de la asignatura.

Como ya destacamos, el diálogo resulta esencial en todo tipo de relaciones humanas. Por ello, los encuentros o tutorías han sido otros de los instrumentos esenciales que no solo han facilitado el acercamiento y conocimiento recíprocos sino que también han favorecido e impulsado el proceso de aprendizaje. En un momento dado han resultado determinantes para evitar algún abandono.

Otro instrumento de evaluación necesario son las fichas de cada alumno en la que hemos llevado a cabo el seguimiento de la evolución de cada alumno. También, aquí tienen acogida los cuestionarios de autoevaluación, útiles para el momento final en el hay que proceder a la calificación dialogada.

Además de los trabajos comentados, los alumnos han tenido que superar algunas pruebas de contenido sobre materias del programa, algunas han sido por sorpresa, y otras, avisadas, cuya superación han sido imprescindibles para aprobar la asignatura.

Finalmente, hemos llevado a cabo, algunas dinámicas para mejora de la propia práctica del profesor, a través de sondeos de opinión/valoración a lo largo del curso que contribuyen al análisis crítico. Para ello, y como sugerencia para lo sucesivo, aunque no lo hemos utilizado en esta ocasión, apuntamos la conveniencia de recurrir al “Cuaderno del Aula” en el que los alumnos se pasan un cuaderno en el que van anotando lo que piensan de la asignatura, del procedimiento, o del profesor,…, sirviendo de referente para la mejora continua y cotidiana del proceso de aprendizaje, permitiendo corregir sobre la marcha errores o prácticas que no han tenido una aceptación o utilidad práctica.

3.- Resultados y conclusiones

Para finalizar vamos a intentar resaltar aquellos aspectos tanto positivos como negativos que ha supuesto la aplicación de estas técnicas alternativas de evaluación en la disciplina de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en las dos asignaturas en las que las hemos puesto en práctica.

3.1.-Resultados a) Aspectos positivos

Con relación a los aspectos positivos de esta experiencia queremos diferenciar entre los que han apuntado los propios alumnos a través de sus opiniones puestas de manifiesto en la valoración final y anónima realizada al final de curso, y de otro lado, la propia valoración del profesor.

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* Con carácter general, han destacado el alto grado de aceptación de ésta alternativa de evaluación. La práctica totalidad de ellos ha valorado positivamente este método, coincidiendo en su incidencia favorable en el proceso de aprendizaje.

* Mayor acercamiento y comprensión de la materia ya que ha resultado más atractiva y dinámica de lo que había resultado en anteriores cursos académicos.

* Adecuación entre las actividades planteadas y los objetivos pretendidos.

* Mayores posibilidades de interacción entre profesor y alumnos, ya que el contexto y clima creado en el aula ha favorecido el diálogo y la comunicación, y ello, sin duda, ha redundado positivamente en otras competencias y habilidades relacionadas con la capacidad de expresión oral.

* Mayores posibilidades de aprobar la asignatura dado que al tratarse de evaluación continúa ésta constituía un estímulo a la superación durante el curso, pudiendo mejorar resultados negativos a través de sucesivas pruebas o ejercicios planteados; y de otro lado, la propia evaluación continua les ha obligado a llevar la asignatura al día, y aunque en algún momento ha supuesto una sobrecarga de trabajo, ello ha evitado tener que enfrentarse a una memorización apresurada para el examen de la convocatoria oficial.

De otro lado, desde el punto de vista del profesor, los aspectos positivos que podríamos añadir a los ya apuntados por los alumnos, serían los siguientes:

* Un claro incremento del aprendizaje y rendimiento académico del alumnado que ha redundado en un alto porcentaje de aprobados dentro del grupo de alumnos que han optado por este método alternativo.

* Triple valoración positiva ya que no sólo ha mejorado el aprendizaje de los alumnos, sino también el de nosotros mismos (los profesores) y el propio proceso Educación-aprendizaje que se lleva a cabo en la asignatura.

* Alta aceptación y fiabilidad de los procesos de autoevaluación del alumnado. El método de evaluación dialogada ha despertado en los alumnos, cuando menos, curiosidad e interés, bien por lo novedoso, bien por sentirse implicados en el proceso. Tengo que destacar que ha supuesto para mi una grata sorpresa el hecho de que el 100% de las notas que los alumnos inicialmente proponían en su autoevaluación ha coincidido con la que a mi juicio correspondía a cada uno de ellos, analizando su trabajo, esfuerzo y resultados de los ejercicios y pruebas llevadas a cabo durante el curso. Todo ello, no hace sino poner de manifiesto que la aplicación del método de evaluación se ha llevado a cabo de forma adecuada, y sobre todo, con responsabilidad.

* Necesidad de una constante revisión y autorreflexión sobre la asignatura, selección de contenidos y ejercicios planteados, técnicas docentes, y todo ello, en función de la propia evolución del curso. Todo ellos, sin duda, redunda favorablemente en el proceso de perfeccionamiento profesional.

* Flexibilidad del sistema que permite una adaptabilidad al grupo al que se pretende aplicar, en función de diversos factores: nº alumnos, orientación profesional a la que va dirigida la Titulación, …

b) Aspectos negativos:

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permitir que las horas de trabajo en casa del alumno esté repartida a lo largo del curso, si no de forma uniforme, al menos mínimamente coordinada.

* Otra de las críticas vertidas por los alumnos se ha dirigido contra el denso programa de una de las asignaturas en las que se ha puesto en práctica esta experiencia (Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Diplomatura de Gestión y Administración Pública). No obstante, tengo que reconocer que esta crítica no es nueva de este año, sino que se ha repetido en cursos anteriores en los que no se había introducido estas técnicas de evaluación, con lo que, ciertamente, y sin perjuicio de que sea necesaria una revisión del mismo, no constituye una crítica al método de evaluación formativa/continua/dialogada que hemos aplicado.

- Por parte del profesor:

* Hemos de reconocer que en un principio este tipo de propuestas genera cierto miedo, desconfianza e inseguridad.

* Falta de experiencia, tanto por parte del profesorado como por parte de los propios alumnos.

* Subrayaríamos de forma especial la sobrecarga de trabajo que ha supuesto, sobre todo, si no se calcula bien cada una de las actividades y documentos a realizar, y ello, no sólo para los profesores sino también para los alumnos, como ya comentamos anteriormente.

* La sustitución de las clases tradicionales por otro tipo de prácticas o alternativas docentes en las sesiones presenciales, conlleva dos efectos negativos a nuestro juicio, o bien, la obligatoriedad de reducir o seleccionar los contenidos del temario, quizás en exceso, lo que puede provocar importantes mermas en la formación jurídico-laboral, o bien, la otra alternativa que sin reducir contenido implicaría necesariamente la remisión de importantes partes del programa de la asignatura que no han podido ser abordadas en clase.

3.2.- Conclusiones

Para concluir, aunque nuestra valoración global ha sido positiva, entendemos que estamos ante un proceso gradual, y por tanto, mejorable en sucesivos años; de ahí también la admisión de regímenes semipresenciales que planteábamos al principio. Por ello, resulta recomendable no llevar a cabo cambios muy radicales sino que más bien el cambio debe plantearse como un proceso que se va enriqueciendo y mejorando con la experiencia. De nuestra corta andadura en estas prácticas hemos aprendido que resulta particularmente útil y necesario planificar lo más detalladamente posible no sólo el proyecto a desarrollar, sino también diseñar y seleccionar cada actividad de forma rigurosa, así como planificar mucho más detalladamente cada sesión de clase, previendo los posibles problemas que pueden aparecer y las respuestas que han de darse en cada momento.

Referencias

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