1
INTRODUCCIÓN A LA CRIMINOLOGÍA
TEMA 1. LA CRIMINOLOGÍA COMO CIENCIA EMPÍRICA E INTERDISCIPLINARIA
Concepto de Criminología.
Consideraciones Preliminares:
La disciplina como tal se considera fundada por Cesar Lombroso, quien publica en 1876 El hombre delincuente. Sin embargo, Lombroso utilizó la expresión Antropología Criminal.
Posteriormente, Enrique Ferri, discípulo de Lombroso habló de Sociología Criminal, pero es finalmente Rafael Garófalo quien utiliza y divulga el nuevo vocablo Criminología como ciencia del delito.
Pérez Pinzón: “Es el estudio del origen y desarrollo de la criminalidad con fines de política criminal”. Bernaldo de Quirós: “Es la ciencia que estudia el delincuente”.
Mauricio Parmelee: “La criminología no es una ciencia fundamental, sino el producto híbrido de otras varias”.
Tavira y López: “Es la ciencia que se encarga del estudio del delito como conducta humana y social, de investigar las causas de la delincuencia,
de la prevención del delito y del tratamiento del delincuente”. La Criminología como Ciencia.
A pesar de su cuestionamiento, no cabe duda que la Criminología es una disciplina en expansión. Cada vez es mayor el número de investigaciones criminológicas que se realizan para conocer los diversos factores relacionados con la delincuencia, para averiguar los efectos que tienen los sistemas de control y para evaluar los programas de prevención y tratamiento de la conducta delictiva. Paralelamente los estudios universitarios de Criminología están adquiriendo mayor reconocimiento social y un superior rango académico.
Entidad Científica de la Criminología: La Criminología como ciencia aspira el logro de 4 niveles de conocimiento:
1.
Nivel Descriptivo: pretende detallar las condiciones en que se producen los comportamientos delictivos y las reacciones sociales frente aellos.
2.
Nivel Explicativo: ordena lógicamente los hallazgos que describen la aparición de los fenómenos delincuencia y reacción social y arbitraexplicaciones o teorías que vinculan entre sí los conocimientos obtenidos.
3.
Nivel Predictivo: Pormenoriza bajo qué circunstancias se favorecerá o se dificultará el comportamiento delictivo.4.
Nivel Aplicado: interviene sobre los factores relacionados con la delincuencia con la pretensión de reducir los comportamientos delictivos enla sociedad.
2
La Criminología posee un objeto de estudio propio que es diferente de los objetos de otras ciencias sociales y jurídicas, es autónoma tanto en el objeto como en sus pretensiones como en su método. Compartir ciertos conceptos e instrumentos con otras ciencias afines no menoscaba la entidad científica de la Criminología, antes bien la corrobora. La Criminología intenta responder, a través de la investigación empírica, a preguntas acerca de qué factores sociales o individuales influyen sobre el comportamiento delictivo, qué personas se hallan en mayor riesgo de delinquir o de ser víctimas del delito, cómo evolucionan las carreras delictivas juveniles, qué papel juegan los medios de comunicación social en la amplificación artificial del fenómeno delictivo, cómo influyen los sistemas de control en la perpetuación de la conducta delictiva o cómo puede prevenirse más eficazmente la delincuencia. Relaciones de la Criminología con Otras Ciencias.
A. Criminales:
a) La Criminología frente a la Criminalística:
La Criminalística es hija de la Medicina Forense, es el arte de la pesquisa.
“Es una ciencia penal natural que mediante la aplicación de sus conocimientos, metodología y tecnología al estudio de las evidencias materiales (indicios), descubre y verifica científicamente la existencia de un hecho presuntamente delictuoso y al o a los presuntos responsables aportando las pruebas a los órganos que procuran y administran justicia”.
La Criminalística describe el cómo, el cuándo, el dónde, el con qué y el para qué de un crimen, en aras de identificar y descubrir al presunto criminal, así como poder explicar y reconstruir el crimen. Por lo tanto, la tarea principal de la Criminalística estriba en la lucha directa contra el crimen, tanto a nivel estrictamente represivo, mediante el esclarecimiento de los delitos, la convicción y entrega del autor y la consecución y aseguramiento de medios de prueba fidedignos para un procedimiento judicial regular.
En consecuencia, si bien el delito y en cierta forma el delincuente son objetos comunes tanto de la Criminología como de la Criminalística, lo cierto es que los analizan desde puntos de vista eminentemente diferentes, y no deben confundirse los criminólogos con los criminalistas.
b) La Criminología frente al Derecho Penal:
Desde épocas pasadas se tiene la costumbre de trazar un estrecho vínculo entre Criminología y Derecho Penal. No obstante,
“El derecho penal es aquella parte del ordenamiento jurídico que determina las características de la acción delictuosa y le impone penas o medidas de seguridad”.
La Criminología se ubica como una ciencia causal-explicativa al paso que el Derecho Penal se define como una ciencia de carácter normativo, de lo cual se colige que sus indudable e innumerables interrelaciones no implican confusión alguna, toda vez que su respectivo contenido intrínseco continuará teniendo plena autonomía. En efecto, si bien ambas ciencias se ocupan del hombre en el orden social y de la justicia penal, y aceptando que ambas tiene como objeto común lo que jurídicamente se considere como punible, no obstante, el Derecho Penal tiene por objeto las normas jurídicas de naturaleza punitiva que están vigentes en un lugar y tiempo determinados, en tanto que el objeto de la Criminología lo constituye el estudio de las conductas antisociales, estén o no contempladas por la ley, con miras al desentrañamiento de su origen primario. De allí entonces que se deba admitir que aun cuando el Derecho Penal y la Criminología aparecen en principio como dos disciplinas orientadas al mismo fin, lo cierto es que lo hacen con medios diversos: el Derecho Penal a partir del estudio de las normas jurídico-penales, y la Criminología a partir del conocimiento de la realidad. Al tiempo que la Criminología se ocupa de averiguar el por qué de la criminalidad y de las leyes penales que la crean normativamente, el Derecho Penal se ocupa de la conducta ilícita sólo en cuanto ella se encuentra descrita en la ley penal; por lo que se concluye que se trata de dos ciencias autónomas e independientes por completo, lo que en momento alguno significa que ellas sean opuestas o separadas, sino que resultan más bien asociadas y complementarias.
3
c) La Criminología frente a la Medicina Forense o Legal:La Medicina Forense es una disciplina de aplicación de conocimientos científicos, de índole fundamentalmente médica, para la resolución de problemas biológicos humanos que están en relación con el derecho. Viene a ser una especialidad de la medicina que engloba toda actividad médica relacionada con el poder judicial. La medicina forense se encarga de la investigación penal en sus aspectos médicos, de la valoración legal de los lesionados físicos y de los enfermos mentales e incapaces, y del asesoramiento a jueces, tribunales y fiscales en cuestiones médicas. Como puede notarse el objeto de esta ciencia y el de la Criminología son totalmente diferentes.
d) La Criminología frente a la Policiología:
Es común la confusión entre Criminalística y Policiología o Policía Técnica; como también lo es entre Criminología y Criminalística, de allí la importancia de conocer las diferencias entre unas y otras ciencias y saber deslindar sus conceptos y objetos. La Policiología como disciplina autónoma no es exactamente una ciencia, aunque si requiere de técnica, puesto que más que de principios y análisis científicos, consta de reglas prácticas encaminadas a la adecuada realización de las funciones propias de la Policía, tales como la persecución y aprehensión de los delincuentes. Queda claro entonces que la policiología no sólo es diferente de la Criminalística sino también de la Criminología, pero es necesario acotar que cuando se le agrega el vocablo técnica o científica a la común policía, ésta incluirá dentro de sus funciones y objetivos no sólo la persecución y aprehensión de los delincuentes, sino también la aplicación de la Criminalística como ciencia en la lucha contra el crimen.
B.
No Criminales:a) La Criminología frente a la Sociología:
Como se ha apuntado, la Criminología estudia al delincuente no sólo como ser individual sino como ser social, además se ocupa también de la reacción social ante los hechos delictivos, por lo que indudablemente la Criminología se sirve de la Sociología para alcanzar sus fines, y emplea, en muchos casos sus mismos métodos de estudio. No obstante, la Sociología como ciencia autónoma se diferencia de la Criminología en tanto que su objeto es mucho más amplio que el comportamiento desviado o la reacción social ante él, la Sociología es la “ciencia que estudia el desarrollo, la estructura y la función de la sociedad. Los sociólogos analizan las formas en que las estructuras sociales, las instituciones (clase, familia, comunidad y poder) y los problemas de índole social (delito) influyen en la sociedad. En este último aspecto, se ha agregado a la denominación clásica de sociología, el vocablo criminal, entendiéndose que la parte de la sociología aplicada al tema del delito y del delincuente se llama Sociología Criminal.
La Criminología por su parte tampoco se limita sólo al aspecto social del delincuente, también atiende a sus características individuales, de allí que su objeto de estudio sea diferente que el de la Sociología Criminal, por lo que ambas ciencias son autónomas e independientes, aunque complementarias.
b) La Criminología frente a la Psicología:
La Psicología como ciencia es el “estudio científico de la conducta y la experiencia, de cómo los seres humanos y los animales sienten, piensan, aprenden y conocen para adaptarse al medio que les rodea”. Los estudios sobre psicología han permitido crear teorías que ayudan a conocer y explicar el comportamiento de los seres humanos y en alguna ocasión incluso a predecir sus acciones futuras, pudiendo intervenir sobre ellas. Históricamente, esta ciencia se ha dividido en varias áreas de estudio; dedicada por ejemplo a explicar los mecanismos psíquicos en la conducta delictiva, la psicología sería criminal. El objeto entonces de la Psicología Criminal es la comprensión del delito, es decir, el descubrimiento de la motivación psicológica del mismo, a esto se circunscribe el tema de estudio en la psicología, y justo allí la diferencia con la Criminología, cuyo objeto de estudio es, como se ha visto, mucho más amplio que el de la Psicología Criminal.
4
c) La Criminología frente a la Estadística Descriptiva:La estadística descriptiva analiza, estudia y describe a la totalidad de individuos de una población. Su finalidad es obtener información, analizarla, elaborarla y simplificarla lo necesario para que pueda ser interpretada cómoda y rápidamente y, por tanto, pueda utilizarse eficazmente para el fin que se desee. Siendo la Estadística una rama de las matemáticas, parece tener pocas coincidencias con la Criminología; no obstante, esta ciencia ha jugado un papel fundamental en el estudio y análisis de los datos de interés criminológico, constituye, de hecho, un instrumento o método para el estudio de la Criminología, aunque cada ciencia mantiene su autonomía. La Estadística, empleada de esta manera es una ciencia auxiliar de la Criminología.
Bibliografía recomendada:
MOLINA ARRUBLA, C. Introducción a la Criminología.
5
INTRODUCCIÓN A LA CRIMINOLOGÍA
TEMA 2. ORIGEN Y DESARROLLO DE LA CRIMINOLOGÍA
Antecedentes:
A. La Escuela Clásica:
También denominada Escuela Clásica del Derecho Penal, Tradicionalista o Jurídica, surge a mitad del siglo XIX, y constituye el fundamento de los modernos sistemas jurídico-penales aplicados en todo el mundo.
a) Representantes: La denominación se debe a Enrico Ferri quien quiso con ella referirse a lo viejo y vetusto; sistematiza el acervo teórico
elaborado por Cesar Beccaria, Filangieri, Rossi, Carmignani y Carrara entre otros.
b) Fundamento: Todos los hombres eran libres, iguales y racionales, por lo que podían actuar responsablemente como individuos. Para
esta Escuela no había diferencia entre el criminal y el no criminal, lo que los distinguía era el delito como tal; por lo tanto el centro de atención de los análisis teóricos de la Escuela Clásica no está en el autor sino en el acto o delito.
c) Postulados:
El delitodelito es un concepto jurídico, una violación del derecho o infracción de la ley, no es un hecho sino un ente jurídico abstracto.
El delincuente delincuente es un hombre normal dotado de las mismas capacidades y oportunidades que los demás hombres, y no puede ser
responsable sino cuando se compruebe su capacidad de determinación, es decir, todos los seres humanos tienen, por principio, las capacidades suficientes para decidir sobre sus actos, incluidos los delictivos. En esta escuela el delincuente fue completamente descuidado dado que la atención se fijo exclusivamente en el delito.
La responsabilidad penalresponsabilidad penal se fundamenta en el libre albedrío y la imputabilidad moral, que no es más que la facultad de
autodeterminación frente al bien y el mal; en consecuencia al tener el hombre esa libertad de elección, al inclinarse por la segunda, debe por ello ser castigado. Quedaban excluidos de responsabilidad todos aquellos individuos que por cualquier circunstancia estuvieren privados de la razón o no tuviesen la integridad de sus facultades o discernimiento acerca de la trascendencia de sus actos (enajenados mentales, anómalos psíquicos, sordomudos, niños, etc.)
La penapena tenía un fin de restablecimiento, no buscaba reparar el daño material del delito sino restaurar la tranquilidad a los
ciudadanos que por razón del delito pierden la sensación de seguridad y sienten el peligro del mal ejemplo. La pena es un medio jurídico de restablecimiento del orden público alterado por el delito, y tiene el carácter de un mal equivalente al que el delincuente ha causado (retribución de la pena), de manera equitativa.
d) Críticas:
Positivas Positivas- Ennobleció la finalidad de la pena y explicó filosóficamente la razón de ser del derecho de castigar. - Fijó los límites del Estado para el ejercicio de la potestad de castigar.
6
- Combatió la barbarie de las penas y los abusos de la administración de justicia.
Negativas Negativas
- El estudio estrictamente jurídico del delito, apartándolo completamente de la sociología y olvidando que antes que un ente jurídico
es un acto humano, una realidad y no una simple abstracción.
- Esta escuela no se detuvo en el examen de los factores individuales y sociales de la criminalidad; tampoco en las medidas
preventivas de la misma, aspectos estos necesarios en una lucha abierta contra el crimen.
En síntesis la Escuela Clásica poca atención prestó al fenómeno de la criminalidad, y sus estudios se dirigieron principalmente al concepto de delito, a la responsabilidad, a la pena y a la tutela jurídica de los ciudadanos. Lo que importa es el delito, no cuenta la persona del delincuente
B. La Escuela Positiva:
También llamada Enfoque o Antropológico, nace como una reacción contra el clasicismo ante la evidente ineficacia del sistema penal hasta entonces vigente en la disminución de la criminalidad. Puede decirse que la Escuela Positiva esta caracterizada por unos principios enteramente opuestos a los que distinguían a la Escuela Clásica.
a) Representantes: Encuentra su base en la doctrina de Auguste Comte, en el plano biológico en las teorías evolucionistas de Charles
Darwin, pero fueron sus representantes Cesare Lombroso (El Médico), Enrico Ferri (El Sociólogo) y Rafael Garófalo (El Jurista).
b) Fundamento: Para esta Escuela la tarea de la Criminología se contrae a la explicación causal del comportamiento criminal, investiga al
hombre delincuente para saber por qué delinque, los fenómenos que hacen posible ese comportamiento anormal, encontrando que ellos eran de tres categorías: individuales (orgánicos y síquicos), físicos (ambiente telúrico) y sociales (familiares, políticos y económicos), y aconsejando segregar al delincuente para someterlo a un tratamiento penológico rehabilitador.
c) Postulados:
El delito es un fenómeno natural y social que hace su aparición por factores antropológicos (herencia, edad, sexo, enfermedad,delito etc.), físicos (clima, geografía, estaciones, etc.), y sociales (familia, condiciones económicas y culturales, situación política, etc.).
El delincuente es para esta Escuela el protagonista de la justicia penal y, en general, de la ciencia criminal. En contraposición adelincuente la Escuela Clásica que consideraba que todos los hombres (delincuentes y no delincuentes) eran normales, la Escuela Positiva considera al delincuente como un ser anormal, bien congénita o adquiridamente; de hecho elaboraron una clasificación de los delincuentes distinguiendo entre delincuentes natos, locos morales, delincuentes ocasionales, pasionales y habituales.1
En cuanto a la responsabilidad penal, Ferri negó la existencia del libre albedrío propia de la Escuela Clásica, y la sustituyó porresponsabilidad penal la tesis del determinismo, según la cual el hombre no puede evadirse de las leyes universales de causalidad que lo llevan a delinquir, queriendo con ello expresar que estando el hombre constituido en determinada forma por la biología y por su medio social, no podía voluntariamente resistir sus instintos criminógenos siendo arrastrado inevitablemente a sus acciones. En consecuencia la responsabilidad penal se justifica sólo por el hecho de vivir en sociedad, se convierte en responsabilidad social puesto que nadie puede impunemente vulnerar el derecho ajeno, ni aún los enfermos o anormales (menores, locos, etc.), éstos deben ser sancionados también con medidas de seguridad, pero sus condiciones especiales nunca podrían excluir la responsabilidad de sus actos, con base en la protección de la sociedad.
1 La categoría del delincuente nato fue estructurada por Lombroso a partir de los estudios por él efectuados en el cadáver del bandido Vilella en 1870, encontrando que el mismo presentaba
7
La penapena por su parte, constituía en esta Escuela un instrumento de defensa social, una herramienta para su protección y no un
castigo o retribución como en la Escuela Clásica.
d) Críticas:
PositivasPositivas
- El haber abandonado el examen abstracto de la ley penal para enfocar su interés en el hombre delincuente.
- La lucha por implantar los manicomios criminales y las Medidas de Seguridad eventualmente imponibles a los inimputables. - El principal mérito de esta Escuela fue crear una ciencia inédita hasta entonces, que con una visual causal-explicativa se
preocupase por el fenómeno criminalidad.
NegativasNegativas
- La noción de Criminal Nato de Lombroso niega la necesaria readaptación del sujeto y conduce a un determinismo antropológico
incompatible con la y la transformación del ser humano, reflejando una ideología discriminatoria de alcances nocivos y exagerando la tesis determinista hasta situarla en el puro fatalismo.
- La negación rotunda de la voluntad humana deja al hombre a merced de las necesidades externas y lo incapacita para modificar
el mundo y transformarse.
C. La Escuela Clínica:
a) Representantes: Edmund Mezger, Benigno Di Tulio y Enrico Altavilla.
b) Fundamento: La Criminología Clínica tiene por objeto, por analogía con la Clínica Médica, formular una opinión sobre un delincuente,
conteniendo esta opinión un diagnóstico, un pronóstico y, eventualmente, un tratamiento. Ejemplos de enfoques clínicos son las orientaciones biológica y sociológica, esbozadas en el tema Intentos de explicación de la criminalidad.
c) Postulados:
La Criminología Clínica intenta explicar el delito teniendo como punto de partida al criminal y no desde el punto de vista social, nidelito siquiera desde el sociológico-biológico, sino única y exclusivamente desde el criminal.
Parte de la anormalidad del delincuentedelincuente, y desde su orientación clínica lo investiga y lo trata como a un enfermo.
Siendo su orientación la misma de la medicina, la Criminología Clínica no se pronunció claramente acerca de la responsabilidadresponsabilidad penal y la pena
penal y la pena, pues su finalidad primordial es la observación, interpretación y tratamiento del criminal. d) Críticas:
NegativasNegativas
- La Criminología Clínica no tuvo muy buena acogida, y se cuestionó fuertemente su método clínico, en cuanto es insuficiente para
construir la Criminología como ciencia autónoma y completa.
- Fue reciamente criticada especialmente por su enfoque individualista, por su estrechez con las ciencias médicas, por sus análisis
particularizados, y por empeñarse fundamentalmente en el estudio de las causas.
D. La Escuela Sociológica:
a) Representantes: Durkheim, Merton, Cloward, Sutherland.
b) Fundamento: Sintetízanse aquí las principales hipótesis de trabajo que quieren explicar el origen de la criminalidad con base en el
análisis global de la sociedad. Es el enfoque colectivo, de conjunto, de las “causas” del delito; en otras palabras, el observador trata de establecer, en la masa social, qué produce la desviación. Más concretamente, se pone de relieve el papel explicativo que la desorganización y la falta de integración social tienen sobre la aparición de la conducta delictiva.
8
c) Postulados: La Escuela sociológica intenta explicar el delitodelito como producto del desorden, la desorganización o desajuste social.
Con respecto al delincuente, adicionalmente a las razones hereditarias, mentales, físicas y psicológicas, añade, por ejemplo, lasdelincuente condiciones familiares deterioradas, los malos amigos, los intereses insatisfechos, severidad educativa y falta de armonía en la célula social primaria; en resumen, aprecia el medio ambiente como determinante del desarrollo individual.
Muestra una marcada tendencia a detectar el origen del crimen en una numerosa y amplia variedad de factores influyentes. Por ello no se puede hablar de un factor del delito, porque, además es necesario correlacionar los enfoques sociológicos y psicológicos.
d) Críticas:
PositivasPositivas
- Sin duda este enfoque significa un avance en la explicación de la criminalidad, no solo porque ubica el origen de esta en la propia
estructura sociocultural o en los mecanismos de poder, sino porque supera la concepción meramente jurídica del delito, pues antes se estimaba que el crimen era un problema puramente legal, al paso que ahora se llega a la estructura para decir que, de una u otra forma, la sociedad engendra o ayuda a desenvolver la desviación.
- El pensamiento sociológico supera aquellas concepciones que hicieron -y aún hacen- carrera, como las del criminal nato o tipo
criminal, la tendencia o predisposición delictiva, la clasificación de los criminales, la anormalidad del delito y del delincuente, etc. Nacimiento y Desarrollo de la Criminología hasta nuestros días, con especial referencia a América Latina:
América Latina y su Criminología (Extracto)
Rosa del Olmo.
Debe partirse del hecho de que la Criminología como ciencia no es un producto latinoamericano sino una creación europea.
¿Cómo y por qué surge la Criminología en el Continente Europeo?
El avance de la ciencia en general a lo largo del siglo XIX y su creciente prestigio eran innegables: “si la ciencia lo demostraba, tenía que ser cierto”. De esta forma, comenzó a usarse la ciencia para el estudio del hombre y de la sociedad, que debido a los cambios producidos por el modo de producción capitalista comenzaba a entrar en crisis (incremento de la pobreza y la delincuencia, temores de guerra, etc., etc.). Se hacía necesario que la ciencia controlara a la sociedad y mantuviera el orden. Nacen así la antropología, la medicina mental, la sociología como intentos de explicación de la sociedad de aquel momento.
Se impuso entonces la Antropología Criminal con la Escuela Positivista Italiana, adoptando el método de observación experimental para establecer los orígenes del delito en el delincuente.
El desarrollo del capitalismo a lo largo del siglo XIX demostró en la práctica que generaba crisis económica y lucha de clases. Para los empresarios lo fundamental era la acumulación de capital a como diera lugar; se incrementó por lo tanto, la explotación de la mano de obra y cuando era posible se le
9
sustituía por la máquina, creando grandes poblaciones de desempleados. En el campo social se incrementó la pobreza, las epidemias, la delincuencia y toda una serie de problemas que amenazaba la propia existencia del capitalismo.
Como todas las ciencias para aquel momento, la antropología centraba sus estudios en el hombre; ante todo se debía distraer la atención de lo social y dirigirla a la esfera de lo personal y lo psicológico, protegiendo así los intereses de la clase dominante. “Había que buscar explicaciones de los
fenómenos sociales que ni siquiera aludiesen a la existencia de clases sociales y a la explotación”.
Creóse entonces la figura del ser biológicamente inferior, que no eran sólo los delincuentes, sino en general los pobres. Por su puesto que esa inferioridad no era culpa de ellos, por lo que se justificó la intervención del Estado quien podía encerrarlos o aislarlos.
Por eso el surgimiento de la Criminología como ciencia adquiere sentido en ese momento. Sus formulaciones sobre la inferioridad física y moral del delincuente contribuían a reforzar la ideología dominante y a justificar las desigualdades de una sociedad que proclamaba ser fundamentalmente igualitaria.
¿Cómo y por qué surge la Criminología en América Latina?
“Problemas nacidos en países con un elevado desarrollo tecnológico industrial, se asumen como temas artificiales en países con menor desarrollo socioeconómico”
Los países latinoamericanos sentían la necesidad de encontrar en Europa y en Estados Unidos la solución a sus problemas locales, especialmente por su actitud de subordinación y su comportamiento mimético. Las palabras de Lombroso, Ferri y Garófalo eran sagradas para los latinoamericanos y había que asimilarlas sin reparar en que la historia de Italia y por lo tanto de su delincuencia, era muy distinta a la nuestra.
La adopción de las ideologías europeas tuvo que deformarse para hacerse racional dentro del contexto latinoamericano. Ese positivismo, por supuesto se deformó y surgió una versión latinoamericana.
Primeras Importaciones:
En América Latina, ciertamente, habían problemas delictivos que venían siendo reprimidos en una forma muy precaria desde la época colonial; por eso la preocupación inicial estuvo dirigida al campo penitenciario, y en virtud de esto se fomentó la creación de casas correccionales y prisiones similares a las europeas y a las norteamericanas.
Vemos pues como América Latina no se preocupó por crear soluciones nuevas a nuestra criminalidad, sino por adoptar las posibles soluciones de otros países. “Las prisiones se imponían como medio de rehabilitación del delincuente”; pero lo que nuestros compatriotas no tomaron en cuenta fue que para esa época en que comenzó la imitación de la Criminología Europea y Norteamericana (1860), la penitenciaría ya había fracasado como medio de “rehabilitación institucional” en los Estados Unidos.
Entre nosotros se hablaba de la prisión como un lugar ideal de reforma, cuando en la práctica estadounidense el fin de la prisión ya había demostrado su fracaso, y se deformaba hacia lugares de custodia y depósitos de seres humanos; por supuesto con fines segregatorios.
10
En estrecha relación con las inquietudes penitenciarias surge la preocupación por la elaboración de los códigos penales en la misma época en toda América Latina. Curiosamente, a pesar de estarse viviendo para aquel entonces la independencia de estas naciones respecto de España, esa independencia no llegó al campo jurídico, pues los Códigos Penales resultaron ser copias casi textuales del Código Penal Español. Una vez más nuestras soluciones eran reflejo de la cultura jurídica europea y no de la latinoamericana.
Véanse pues las contradicciones y deformaciones de nuestras sociedades dependientes: se mezcla la “ciencia jurídica” europea con la “técnica de
tratamiento” norteamericana, pero adaptándolas y deformándolas para hacerlas racionales dentro del contexto latinoamericano.
La Antropología Criminal: respuesta científica a los problemas locales
Como la antropología criminal enfatizaba diferencias físicas y mentales entre los delincuentes y no delincuentes, tuvo inmediatamente total acogida. Correspondía con el racismo que se difundía en América Latina a fines de siglo para justificar las limitaciones de esos países. Las clases dominantes se estaban dando cuenta de la creciente brecha entre el rendimiento económico de sus países y el de los Estado Unidos y la Europa occidental, pero consideraban que era inevitable a causa de la composición racial de la población de América Latina.
Esa diferencia racial en Estados Unidos y Europa se dirigía principalmente a los individuos que no descendían de raza blanca, curiosamente, en América Latina según esta tendencia positivista-racial, la parte patológica sería la mayoría de la población, dada la mezcolanza de razas. No obstante, se aplicó el racismo a los negros, a los indios y a los asiáticos, y como estos representaban la mano de obra, se comenzó a fomentar la inmigración europea para borrar las deficiencias raciales y sustituir la mano de obra.
La práctica demostró sin embargo muy pronto, que ésa no era la solución al problema delictivo latinoamericano. También los blancos comenzaban a delinquir, eran anarquistas. En consecuencia se abandonó el criterio racial y comenzó a castigarse en virtud del criterio de “peligrosidad y psicopatía” para contrarrestar el clima de agitación que estos sujetos fomentaban y que podía perturbar al capitalismo. Psicópata y delincuente se volvieron sinónimos en América Latina.
Ahora a los indios, negros y chinos se les añadía los blancos revolucionarios (opositores religiosos, huelguistas, agitadores anarquistas, etc.), que fueron en realidad “presos políticos”, aunque no se especificase así.
OJO A partir de ese hecho comienza a vislumbrarse que la criminalidad, y concretamente la definición que de ella hace el Estado, tiene estrecha
vinculación con las relaciones de clases de una sociedad determinada. Tendencias Actuales de la Criminología:
Bien podría decirse que el mundo criminológico contemporáneo se debate entre la necesidad de suprimir o reducir el sistema penal y la necesidad de mantenerlo y hasta de ampliarlo. Es decir, en contra de lo que sucedía hace unos años, la criminología de hoy se orienta, en uno u otro sentido, hacia el sistema penal. Pudiera resumirse entonces que las tendencias actuales de la criminología son:
1. Tendencias que deslegitiman o rechazan el sistema penal: que incluyen “Nueva Criminología”, Perspectiva Abolicionista, Derecho Penal Mínimo y Derecho Penal de Garantías.
11
2. Tendencias que legitiman el derecho penal: que incluyen Criminología Clínica, “Nuevo Realismo”, Protección de los intereses difusos Teoría de la Prevención General Positiva, Derecho Penal del Enemigo.
La Nueva Criminología o Criminología Crítica es el nombre con el que se conoce el amplio movimiento de izquierda que se ha caracterizado
por romper con la criminología tradicional o positivista, es decir, con aquella que se sustenta en el delincuente entendido como persona diversa, en el contenido patológico del delito y en el paradigma etiológico.
Dentro del término caben muchas opiniones, corrientes, teorías, etc. Que no siempre coinciden, pero que sí se identifican y convergen en el radical desconocimiento de los postulados clásicos. Es un conjunto de iniciativas político-culturales, una pluralidad de ideas cimentadas en lo político que refutan la teoría y práctica de la criminología tradicional.
a) Antecedentes: Los orígenes inmediatos de la nueva criminología tienen que ver más que todo con la crisis de la criminología
tradicional y, en especial, con la puesta en duda del alcance de la ley. El nacimiento de la criminología crítica está vinculado entonces a las siguientes razones fundamentales:
1. El surgimiento de la contracultura de la droga con todas sus contradicciones, fenómeno que hace reflexionar sobre la noción que el estado tiene de quién es delincuente y la manera como es definido y sancionado.
2. Los movimientos de protesta política y concretamente la actuación ilegal y arbitraria de la policía para reprimirlos.
3. El asesinato de personas destacadas, como el del líder de color Malcom X y de los Kennedy. Se piensa, entonces, en delitos de mayor envergadura cometidos desde las altas esferas de poder y por poderosas organizaciones ocultas, lo que lleva a la incredulidad ciudadana, pues ésta percibe que la justicia se dirige sólo contra los chivos expiatorios.
4. Los movimientos de protesta dentro de las cárceles (San Quintín, Attica, Soledad), los disturbios en los barrios negros de las grandes ciudades norteamericanas y, naturalmente, el racismo.
5. El escándalo Watergate (o asunto Richard Nixon), que estremeció los cimientos del ficticio consenso, hace perder crédito en la justicia penal, reduce la creencia en la dicotomía delincuentes- no delincuentes y muestra la descomposición del poder político. 6. También son antecedentes la política norteamericana desplegada por la C.I.A. y algunas transnacionales contra el presidente Salvador Allende en Chile; la toma de conciencia de que los delitos de los poderosos son más graves que los convencionales; los movimientos hippies; las revueltas estudiantiles y la antipsiquiatría.
b) Principales Corrientes:
1. Los trabajos del profesor Edwin Sutherland sobre la asociación diferencial y el delito de cuello blanco, que quiebran el mito del delincuente pobre, mísero, enfermo biológicamente, para comenzar a referir la criminalidad también a los poderosos y a las personas jurídicas o corporaciones.
2. El interaccionismo, al centrar la desviación no en cualidades personales sino en definiciones sociales.
3. La sociología del conflicto social, que señala el primer paso del proceso de criminalización, es decir, el poder de definición, y que hace hincapié en el permanente choque social producto de la relación gobernante-gobernado.
4. La teoría del etiquetamiento o de la rotulación, que señala el trasfondo político de la conducta desviada entendida como definición social, y que ahonda sobre el proceso de criminalización para demostrar la selectividad que hace y reproduce el sistema penal.
c) Características Generales:
- Reconocimiento de la permanente lucha de clases, en contra de la consideración de la sociedad como pacífica, producto del pacto social, y de la ley como “neutral” no obstante la existencia de grupos heterogéneos.
12
- Crítica del orden legal (derecho penal, ciencia penal, justicia penal), del sistema capitalista y de la criminología tradicional- Estudio de crímenes no codificados, por ejemplo, sexismo, racismo, cuello blanco, etnocidio y guerrerismo (mantenimiento o gestación de colisiones bélicas como “sistema social” con el ánimo de retornar a la esclavitud, ahondando miseria y pobreza).
- Estudio absolutamente sociopolítico de la criminalidad y, por tanto, rechazo de las concepciones puramente biológicas, psicológicas, antropológicas y sociológicas.
- Búsqueda del origen de la criminalidad en el poder político (creador, aplicador y ejecutor de la ley penal), que se vale del control social formal e informal.
d) Postulados:
- La criminalidad no es una cualidad ontológica de determinados comportamientos y de ciertos individuos, sino un status asignado a unas personas por quienes tienen en sus manos el proceso de criminalización. El poder político, entonces, define, rotula y ejecuta la delincuencia.
- El análisis de la desviación y de la criminalidad debe ser incrustado en el estudio de la estructura general de la sociedad y sus contradicciones políticas, económicas y culturales. La criminalidad, pues, no se da ni se explica aisladamente.
- El derecho penal no protege por igual todos los bienes y no es igual para todos los ciudadanos. La criminalidad, así, es un status producto de la selectividad. Por ello el derecho penal no ofrece una alternativa al conflicto social sino que, al contrario, tiende a encubrirlo.
- Su comportamiento primario es la abolición de las desigualdades sociales; el problema del crimen puede ser solucionado si se eliminan la explotación económica y la opresión política de clase.
- Quiere aliviar en todos los sentidos la presión ejercida por el sistema penal sobre las clases subalternas y busca abrir mayores espacios de aceptación social de la desviación. Para lo primero, impónese la contracción o reducción máxima del sistema, y para lo segundo la ampliación de un concepto de libertad que incluya la tolerancia hacia lo diverso.
- Busca despertar la criminología sacándola de la atención que presta sólo a la criminalidad de los pobres, al carácter patológico de la conducta desviada por razones biológicas, psicológicas; y quiere también suprimir la separación o distinción que se hace entre el estudio de la criminalidad y el estudio del funcionamiento del estado y la ideología de la clase dominante.
- La criminología, en vez de ocuparse de las causa del delito, debe concentrarse en el examen del proceso de criminalización esto es, en el estudio del por qué del cómo ciertas personas son consideradas como delincuentes en tanto que otras no sufren esas calificaciones. Es el cambio de paradigma respecto del objeto de la ciencia: del etiológico al del control social (formal e informal).
- Su actual y máxima aspiración es la sustitución, parcial o total, del sistema penal por medidas que más adecuada y humanamente consulten los intereses de los grupos sociales mayoritarios y al mismo tiempo respeten plenamente el derecho a la diversidad.
e) Denominaciones y vertientes:
Siguiendo los mismos soportes, han sido presentados en la literatura criminológica algunos submovimientos que han recibido diversas denominaciones, entre ellas:
- Economía Política del Crimen
- Criminología de los Derechos Humanos - Criminología del Movimiento Obrero - Criminología Radical
- Enfoque Sociopolítico - Politología del Delito
13
f) Críticas:
PositivasPositivas
- Es incuestionable el enorme paso dado por la nueva criminología o criminología crítica. Ha demostrado que en la mayoría de los
casos el delito es una construcción política referida principalmente a la clase desprotegida, en procura de la defensa de la clase poderosa.
- Ha puesto de manifiesto que el aparato estatal frecuentemente se vale del derecho sencillamente para rechazar a las mayorías
desvalidas.
- Ha descorrido el manto que cubría la verdadera razón de ser de la ley, o sea la protección de intereses egoístas, mezquinos y
minoritarios. El hecho de desmitificar, de desenmascarar, de mostrar las finalidades ocultas de la ley, ya es suficiente para justificar su plena vigencia.
NegativasNegativas
- Omite de manera conciente la posibilidad de explicar ciertas conductas originadas en deficiencias básicamente individuales. - Cree que todo proceso de criminalización necesariamente se orienta a perjudicar a las mayorías y beneficiar a las minorías.
Bibliografía recomendada:
PÉREZ PINZÓN, A. Curso de Criminología
14
INTRODUCCIÓN A LA CRIMINOLOGÍA
TEMA 3. OBJETO DE LA CRIMINOLOGÍA (I): EL DELITO
Problemas Conceptuales
En el plano sustancial el delito ha de entenderse como un hecho que, en sí mismo o por su forma, lesiona intereses fundamentales de la sociedad, intereses que se considera básicos para la existencia, conservación y desarrollo del conglomerado social. Diferentes autores se han preocupado por ofrecer una concepción del delito, cada uno, desde luego, desde sus propias orientaciones bien al margen del ordenamiento positivo, bien de conformidad a tal ordenamiento.
Concepto Jurídico-Penal de Delito
Para Carrara el delito “es la infracción de la ley del Estado, promulgada para proteger la seguridad de los ciudadanos, y que resulta de un acto externo del hombre, positivo o negativo, moralmente imputable y socialmente dañoso”.
Pero indiscutiblemente, la más clásica de las definiciones de delito desde su concepción jurídica es la siguiente: “el delito es una acción típica, antijurídica y culpable, sancionada con una pena”.
Concepto Criminológico de Delito
Conocido es que la Criminología como ciencia esta representada por muchas y variadas tendencias, por lo que la concepción del delito desde el punto de vista criminológico tampoco ha sido unitaria. En este sentido, son bastantes las definiciones que respecto a este punto se han dado en el plano criminológico, unas orientadas por el positivismo que entiende al delito como un fenómeno originado por deficiencias físicas y/o mentales del delincuente, pasando por el enfoque sociológico que estudia al delito como un fenómeno netamente social, hasta las concepciones político-criminales que entienden al delito como una creación político-social de las clases dominantes. Desde uno u otro enfoque, el delito en criminología es tratado en una forma causal-explicativa; de allí la diferencia con la concepción jurídica del delito.
Delito Natural
El delito natural es una creación de Garófalo, quien lo definió como sigue: “Delito natural […] es […] la violación de los sentimientos altruistas fundamentales de piedad y de probidad en la medida media en que se encuentran en la comunidad, por medio de acciones nocivas a la colectividad”. Este concepto tiene su fundamento en el hecho de que delito significa mal y mal es contrario a bien, inmoral es contrario a moral; no obstante su concepto fue duramente criticado porque el bien y el mal se convierten en conceptos relativos según los tiempos y los lugares; y relativo también aparece, por lo tanto, el concepto de delito, que así se escapa a toda determinación científica y a toda clasificación jurídica.
15
Comportamiento Desviado
Por conducta desviada se puede entender:
1. Aquella que se aparta de las normas jurídicas o sociales, por exceso o por defecto, cuantitativa o cualitativamente. Su base es la falta de aproximación a las mayorías o el alejamiento de ellas.
2. Desviación respecto de las normas que se refieren a la posición social. La pertenencia a cierto estado (status) implica un determinado comportamiento (rol). Desviación significa entonces, falta de armonía entre status y rol.
3. Conducta desviada como comportamiento así definido por los otros. El que una acción u omisión sea divergente, depende de aquello que los demás piensan de ella. Así, la desviación es un problema de descripción hecha por las mayorías.
En general se afirma que la desviación puede ser predicable de:
Individuos que se diferencian de los modelos físicos, fisiológicos o intelectuales predominantes, como los enanos o gigantes, los deformes, y los débiles mentales.
Personas que infringen reglas religiosas o ideológicas mayoritarias y que rechazan la ortodoxia, como los apóstatas, los herejes, los traidores, etc.
Sujetos que vulneran las normas jurídicas, como homicidas, estafadores, etc.
Individuos cuyo comportamiento no corresponde a la definición cultural de salud mental, por ejemplo, los psicóticos, neuróticos y psicópatas.
Personas que rechazan los valores culturales dominantes: bohemios, suicidas, toxicómanos. Comportamientos Limítrofes con el Delito:
Con esta calificación han querido explicarse ciertas conductas que sin ser técnicamente delitos (por no estar típicamente configurados dentro de la ley penal), no obstante son consideradas “irregulares” o “desviadas”, conforme a las consideraciones arriba transcritas. Con una definición tan ambigua, obviamente puede hacerse un gran catálogo de tales conductas, desde el homosexualismo, el fundamentalismo religioso y la prostitución hasta el vagabundaje y todas las formas de toxicomanías.
Básicamente, comprende cualquier tipo de comportamiento que se aleja de las normas generalmente aceptadas en una sociedad y por ello son consideradas situaciones peligrosas que inclinan con mayor facilidad hacia el delito. De allí la denominación “limítrofe”, pues existe una línea fronteriza muy delgada entre este tipo de conductas y las conductas criminales.
En algunos países junto al sistema de penas retributivas establecidas para los delitos, se prevé otro conjunto de medidas que no tiene que ver con la represión del hecho delictivo cometido ni con la culpabilidad del sujeto, sino que miran fundamentalmente a la prevención de nuevos delitos y a la readaptación de los sujetos aplicándose sobre la base de determinadas características personales que hacen pensar en una inclinación particular al delito o en la tendencia más marcada hacia la comisión de tales hechos, características que algunos denominan peligrosidad criminal.
16
Analizaremos a continuación los casos más importantes:
El Alcoholismo: El consumo excesivo de alcohol es una de las causas más frecuentes de transgresiones sociales como violaciones y riñas,
práctica de sexo sin medios de protección, abandono familiar y laboral. Se vincula mundialmente con el 50 % de las muertes ocurridas en accidentes de tránsito y el 30 % de los homicidios y arrestos policiales. Reduce de 10 a 15 años la expectativa de vida y determina el 30 % de las admisiones psiquiátricas y el 8 % de los ingresos por psicosis. También se ha responsabilizado con casi la mitad de los condenados por faltas y delitos tan graves como asesinatos. En este medio se relaciona con la tercera parte de los hechos delictivos y violentos y entre el 20 y el 25 % de las muertes por accidentes.
Muchos autores han estudiado la dinámica familiar en el hogar de procedencia del alcohólico y señalan su coincidencia con la llamada "crisis familiares no transitorias" (divorcio, enfermedades crónicas o muerte en uno o ambos padres, hostilidad excesiva, violencia doméstica, pérdida de la estimación hacia el bebedor, descuido de los hijos, situaciones judiciales, actos deshonrosos, malas relaciones interpersonales, entre otras). Razones suficientes pues, para que este comportamiento sea considerado un problema social muy cercano al delito, y estudiado como tal por la criminología.
La Drogadicción: La drogadicción causa problemas físicos, psicológicos, sociales y financieros. La dependencia, psíquica o física, producida
por las drogas puede llegar a ser muy fuerte, esclavizando la voluntad y desplazando otras necesidades básicas, como comer o dormir. La necesidad de droga es más fuerte. La persona pierde todo concepto de moralidad y hace cosas que, de no estar bajo el influjo de la droga, no haría, como mentir, robar, prostituirse e incluso matar. La droga se convierte en el centro de la vida del drogadicto, llegando a afectarla en todos los aspectos: trabajo, relaciones familiares e interpersonales, estudios, etc.
El fenómeno de la drogadicción no es exclusivo de un grupo o estrato social, económico o cultural determinado, es un problema que afecta a toda la sociedad en su conjunto. El drogadicto puede verse involucrado en agresiones o conflictos, de allí su peligrosidad para la sociedad, puesto que bajo la influencia de la droga se pueden llegar a cometer numerosos crímenes, esta es la razón para que la criminología se preocupe por el estudio de este fenómeno, aun cuando no es considerado propiamente un delito, sino más bien, una enfermedad.
OJO En relación al problema de la drogadicción y su tratamiento como medida de prevención de la criminalidad, resultan sumamente interesantes y novedosas las consideraciones de Gazir Sued, en su trabajo “El Problema de lo Criminal: más allá de las drogas” anexas a la presente Guía.
La Prostitución: OJO Leer “La Prostitución Claves Básicas para Reflexionar sobre un Problema”. Apramp, anexo a la presente.
El Vagabundaje: Es necesario tener en cuenta que la sociedad siempre reaccionará frente a las contravenciones y frente a todas las
conductas que se señalen como dañosas para el grupo. Las respuestas sociales ante la delincuencia son múltiples. La Política Criminal vigente, respecto al estado actual del problema contravencional, pretende ser democrática y respetuosa del hombre, pero que representa una clara contradicción entre lo que propone a nivel teórico, y lo que lleva a cabo en la práctica. Contradicción que motiva casi la construcción de un modelo de política propia de un Estado terapéutico y no de un Estado Democrático. Esto es, en pocas palabras, un Estado que busca la "curación" de las enfermedades sociales por intermedio de la sanción, reminiscencia positivista que aún no hemos podido eludir en el planteamiento de muchas leyes contravencionales, como la que pretende regular y resolver el problema de la vagancia.
17
En todos los países, incluido el nuestro, la crisis económica arremete duramente contra los sectores más carenciados de la sociedad, haciendo cada vez más difíciles las posibilidades de que estos grupos surjan dentro del contexto social.
Como corolario a lo anterior, en las líneas siguientes se trae un extracto del trabajo de Martha Pinilla de Caviedes, presentado en el foro sobre mendicidad infantil organizado por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en septiembre de 2.004, en representación de la Corporación Educativa Mayor del Desarrollo Simón Bolívar, denominado “PERCEPCIONES DE LA MENDICIDAD”
“RESUMEN
Gran parte de la población que acompaña el crecimiento de las ciudades, es excluida de la estructura laboral y no logra satisfacer sus necesidades básicas; Para muchos de ellos pedir es humillarse ante los demás y realizan actividades en la calle como el cuidado de carros, limpieza de vidrios de los mismos, hacen malabares, etc. Son éstas formas de mendicidad? Martha Pinilla reflexiona sobre el tema y sus manifestaciones en la ciudad de Barranquilla tomando en cuenta las diferentes percepciones del concepto a través de la historia.
(….Omissis….)
Los datos de la miseria en nuestras ciudades asustan, más de la mitad de la población del país está clasificada como pobre; el desplazamiento forzoso, el desempleo, la droga y la crisis económica han provocado en los últimos años un crecimiento de la mendicidad siendo ahora los protagonistas más importantes, aunque no los únicos, los niños.
En las principales ciudades vemos por la calle una cantidad alarmante de personas en situación de indigencia que acuden al llamado rebusque y a la mendicidad para poder vivir, ora llamados basuriegos, ora recicladores y ora desechables, oprobioso e infame nombre dado para justificar asesinatos que siempre quedan impunes, pues sucede como dice Rubén Blades en una interesante canción que retrata nuestras ciudades: “Todo el mundo sabe, nadie dice nada”. Son las nuevas leyes contra el vagabundaje; Lo máximo que ocurre es una pequeña reseña en los medios de comunicación, que da cuenta del nefasto calificativo de “limpieza social”.
Nuestras caritativas abuelas con sus tartaritas llenas de centavos hace mucho tiempo que desaparecieron del panorama, las casas de las ciudades, las edificaciones, conjuntos residenciales y hasta las iglesias se enrejaron por el “miedo ambiente”, como llamó alguna vez un sarcástico arquitecto a nuestro actual ambiente ciudadano. Pero no se entienda mal. Con lo anterior solo se trata de registrar un hecho, un desventurado hecho, porque sé que algunos objetarán que es gente peligrosa y que en este tiempo no se puede ser tan ingenuo para dejar las casas abiertas expuestas al robo y otros dirán que se exponen a la continua interrupción de la siesta y de la tranquilidad hogareña. Todo ello es cierto, lo que merece preguntarse es: ¿Dónde están las políticas de justicia social que permita dar tranquilidad a unos y a otros?
Pero lo que más llama la atención es el fenómeno de los niños de la calle, que insólitamente se ha convertido en cotidianidad y que los ciudadanos miramos en el mejor de los casos con impotencia, compasión o indiferencia, cuando no con desprecio, cólera o repulsión, hacia los mismos niños.
18
Es frecuente la forma de explotación en la cual, un adulto, supuestamente la madre está con los niños, uno o varios menores de 5 años y hasta de meses en los semáforos o sitios concurridos, para despertar la sensibilidad de la gente y lograr limosna.
Otros venden dulces en los buses o en las calles, otros mayorcitos y adolescentes limpian vidrios o cuidan carros (esto último es más de adultos) y ahora está propagándose rápidamente la explotación a través del malabarismo.
No deja de haber opiniones encontradas sobre si dar o no dar a estos niños o si se trata de trabajo y no de mendicidad. Algunos opinan que no hay que dar a los niños porque eso sería apoyar la explotación y favorecer para que ella aumente. Otros consideran que al menos algunas de estas formas como la venta de caramelos, la limpieza de vidrios o el malabarismo son aunque humildes, formas de trabajo y como tal hay que permitirlo porque con ello se ayuda a conseguir el sustento de la familia.
Si tenemos en cuenta la definición dada al principio según la cual la mendicidad se caracteriza por la solicitud de un favor realizado en forma humillante, en este punto hay que considerar que hay una cierta ambigüedad en la actitud de los niños y adolescentes. Por una parte muchos lo defienden como su trabajo y generalmente oímos de ellos, en los buses, en su perorata preliminar, que “prefieren ofrecer los caramelos antes de pedir limosna o de robar”, pero al tiempo lo ofrecen con la mentalidad de recibir la ayuda y así lo manifiestan cuando no se les compra; dicen, “cómprelo o téngalo, para que me ayude”. O sea, es una actitud doble o ambivalente si la compra no resulta acuden al favor y la limosna. Por otro lado, la gran mayoría de los que compran o permiten la limpieza de vidrios no necesitan de este servicio y su verdadera intención al aceptar el servicio es ayudar o colaborar; muchas veces dan la moneda sin recibir nada a cambio.
La discusión sobre si es mendicidad o trabajo es válida porque aceptarlo como tal puede influir a la hora de elaborar propuestas sociales para la solución del problema.
Por otra parte, sea cual sea la consideración que se tenga de este problema, debe quedar claro, que hay que atenderlo desde un criterio de justicia social y no de caridad, lo cual no significa que las Instituciones de beneficencia o de carácter filantrópico dejen de lado su ejemplar misión.
Una propuesta seria de contribuir en la solución del problema debe contener dos partes: Una legislativa y otra preventiva – educativa.
(…Omissis…)
Debe planificarse un trabajo mancomunado entre entidades del estado que tienen esta misión, como Bienestar Familiar, Defensoría del pueblo, Comisarías de Familia, etc.; Universidades a través de extensión universitaria o de algunas
19
beneficencia o filantrópicas como CARITAS; para realizar proyectos en la familia o en la comunidad de prevención de la droga y el maltrato infantil, así como proyectos para estimular la solidaridad comunal, Proyectos formación en valores y otros. Además ejecución de proyectos para el aprendizaje de algunos oficios”.
En Venezuela, durante un buen tiempo se acogió este criterio de peligrosidad, a través de la Ley de Vagos y Maleantes, que establecía un procedimiento orientado al tratamiento jurídico de los sujetos peligrosos, o sea de sujetos cuya conducta no constituye delito ni falta expresamente prevista.
En otras palabras, "se castigaba al hombre por lo que era y no por lo que hacía", violando así el derecho a la libertad y a la seguridad personales.
Afortunadamente, este tratamiento hacia las conductas peligrosas ha sido aparentemente superado, pues luego de muchas y variadas denuncias, finalmente nuestro Tribunal Supremo de Justicia en celebre sentencia de fecha 14/10/1997, declaró la inconstitucionalidad de la Ley, y como consecuencia de ello, se suprimió de nuestro ordenamiento jurídico. Sin embargo, no pocas malas experiencias quedaron a su paso; en tal sentido, véase el informe de Amnistía Internacional elaborado en nuestro país durante la vigencia de la referida Ley. (OJO ver “ Amnistía
Internacional. VENEZUELA. La ley sobre Vagos y Maleantes: Supresión de la disidencia y castigo de los indigentes” [Resumen])
anexo a la presente.
El Homosexualismo: La homosexualidad ha sido tratada desde diversos puntos de vista. Perspectivas clínicas de la homosexualidad se enfrentan a posturas sociológicas, y éstas a su vez a las visiones religiosas. La homosexualidad en el mundo occidental, ha sido una conducta señalada negativamente debido a las consideraciones de orden moral que se hacen en torno a ella. Por otra parte, los valores morales representan por sí solos, elementos culturales que identifican históricamente un conglomerado social, y que se traducen a su vez en otros elementos culturales de distinta naturaleza, cual es el caso del control social.
La homosexualidad ha sido vista y tratada en forma muy diferente de una cultura a otra y de una época a otra. La percepción actual que domina gran parte del mundo occidental está fuertemente influenciada por los principios de la religión cristiana impuestos por la iglesia católica, afianzados a partir de la edad media, expandidos por toda Europa y transferidos a los territorios americanos a través de los procesos colonizadores. En esta perspectiva, la homosexualidad ha sido fuertemente perseguida, negada, rechaza y castigada, por considerarse una conducta antinatural, pecaminosa, un atentado contra los principios de la moral cristiana, que prevé la sexualidad sólo entre un hombre y una mujer con fines de procreación.
La atención (o desatención) de la policía a la violencia en la pareja homosexual puede ilustrar la percepción con la cual trabajan los funcionarios (en este caso policiales) frente a un problema propio de la vida privada de las personas cuando éstas son homosexuales. Hidalgo (2003) señala como los propios homosexuales han asimilado el rechazo de las agencias de control social formal, desconfían de ellas y prefieren soportar humillaciones o vejámenes antes de acudir a denunciar un delito en su contra, a solicitar ayuda o asistencia de algún tipo. Al ser encuestados acerca de su actitud frente a la policía y los tribunales penales, los homosexuales, tanto venezolanos como norteamericanos, respondieron no tener confianza alguna en estas instituciones, en caso de ser víctimas de una agresión por parte de su pareja del mismo sexo, por temor a ser discriminados o humillados, lo cual vendría a convertirse en una forma indirecta de penalización, o, en todo caso, a aumentar el sufrimiento en relación con la agresión ya vivida. Los homosexuales afirman en el mencionado trabajo que prefieren callar y soportar las
20
agresiones de las cuales son víctimas, acudir a amigos (especialmente otros homosexuales) antes que acudir a la policía o, incluso, a sus familiares.
La burla, la humillación, la discriminación, y en el mejor de los casos, la desatención, son las conductas desplegadas, según los homosexuales, por aquellos funcionarios que están al frente de dependencias como estaciones de policía y tribunales penales, encargadas de asistir a cualquier ciudadano que es víctima de un delito (Hidalgo, 2003).
Ahora bien, no sólo dejan de protegerse los derechos de los homosexuales por sus inclinaciones; sino que además, son en muchas ocasiones perseguidos y tratados como criminales por el solo hecho de ser como son. Al respecto, valen las consideraciones y ejemplos vistos en relación al vagabundaje y OJO Ver “Represión homosexual en el franquismo” por Arturo Arnalte, anexo a la presente.
Otras Conductas o Situaciones Peligrosas: En forma similar al vagabundaje, las sociedades deben enfrentar el problema de la niñez
abandonada, hecho harto conocido y discutido en la actualidad, que a pesar de su carácter netamente social, es visto como un caldo de cultivo para los problemas de carácter criminal, y en ocasiones tratado en esta forma y no como problema social. La situación peligrosa o de riesgo en que se encuentra la infancia abandonada ha sido la base en muchos países para la intervención estatal de carácter penal, la “doctrina de la
situación irregular” es el corolario de esta concepción errada en el tratamiento de la infancia en situación de abandono, que pretendía con
sanciones penales justificar el aislamiento o reclusión de los niños y adolescentes, aun sin cometer delitos, solo por su condición peligrosa. Afortunadamente, luego de una fuerte lucha, esta tesis ha ido superándose paulatinamente en todos los países mediante la implantación de la
“doctrina de protección integral” al niño y al adolescente.
Bibliografía utilizada:
AMNISTÍA INTERNACIONAL. VENEZUELA La Ley sobre Vagos y Maleantes: Supresión de la disidencia y castigo de los indigentes.
APRAMP. La Prostitución. Claves Básicas Para Reflexionar Sobre un Problema.
ARNALTE, A. Represión homosexual en el franquismo.
ARTEAGA SANCHEZ, A. Derecho Penal Venezolano.
BERGALLI, R. Comportamiento Delictivo II.
GAZIR SUED. El problema de lo criminal: más allá de las drogas.
HIDALGO LÓPEZ, R. Control Social Y Homosexualidad. Una Visión Desde La Perspectiva Del Control Cultural
PÉREZ PINZÓN, A. Curso de Criminología.
21
INTRODUCCIÓN A LA CRIMINOLOGÍA
TEMA 4. OBJETO DE LA CRIMINOLOGÍA (II): EL DELINCUENTE
LOS PROTOTIPOS CRIMINALES TRADICIONALES Y MODERNOS A) EXPLICACIONES BIOLÓGICAS
Pretenden describir la Criminalidad con fundamento en la conformación o constitución orgánica y morfológica del hombre. Se caracterizan por:
Análisis del Hombre que delinque como persona diversa de la normal
La búsqueda de las causas del delito en el autor
Poca trascendencia del mundo circundante
Concesión de gran importancia a la herencia Las explicaciones biológicas comprenden:
A.1. Biotipología Criminal: Toma un modelo humano (biotipo), lo estudia y generaliza conclusiones respecto de las personas que portan
características semejantes.
Kretschmer Di Tullio
El Atlético Delincuentes Ocasionales
El Leptosomo o Leptosómico Delincuentes Constitucionales o Disposicionales
El Pícnico Enfermos de Mente: locos delincuentes y criminales locos
El Atlético: Tiene un temperamento pausado y tranquilo pero en ocasiones explota, por lo que tiende a convertirse en un criminal
rudo, brutal y agresivo, orientado a la criminalidad de sangre como el homicidio y las lesiones. Es el de mayor inclinación al delito. Acepta con relativa facilidad el tratamiento penitenciario.
El Leptosomo o Leptosómico: Morfológicamente es delgado y de elevada estatura. Tiene temperamento nerviosos, rígido,
dominante y rencoroso. Tiende a la esquizofrenia y su criminalidad es de inteligencia (fraude, estafa, falsedad).No permite con facilidad el tratamiento y cae en la reincidencia.
22
El Pícnico: Físicamente es de estatura mediana, redondeado, de cuello y tronco casi unidos. Habitualmente es abierto,extrovertido, divertido, servicial, escandaloso y vulgar. Tiende a las psicosis maníaco-depresivas. Se orienta al fraude y por excepción incurre en crímenes violentos. Son menos delincuentes y admite sin dificultad el tratamiento penitenciario, es más readaptable.
Delincuentes Ocasionales: Son individuos corrientes, conformistas, incurren en el delito por circunstancias excepcionales; Ej:
pasiones.
Delincuentes Constitucionales o Disposicionales: Se hallan más predispuestos al delito debido a su estructura biospsíquica. Enfermos de Mente:
- Locos Delincuentes: delinquen ocasionalmente por un estado de enajenación mental
- Criminales Locos: los que encuentran en la demencia la ocasión para cometer delitos graves, antes que locos son delincuentes comunes y vulgares.
A.2. Genética Criminal: Relaciona las aberraciones o malformaciones cromosomáticas con la delincuencia. Comprende: Síndrome de Turner: exclusivo de las mujeres y se relaciona especialmente con el aborto.
Síndrome Triple X: se refiere a mujeres que portan más de dos cromosomas X y se vincula a comportamientos agresivos y violentos. Síndrome de Klinefelter: tiene que ver con varones que tienen un cromosoma femenino adicional y ha sido relacionado con la
peligrosidad.
Síndrome Doble YY: hombres que tienen un cromosoma Y suplementario; son agresivos y con tendencia a la criminalidad.
OJO. Leer: “LA REALIDAD CRIMINOLÓGICA: Muere el Arropiero, el mayor asesino en serie de España”.Anexo a la presente
A.3. Estudios de Gemelos:
Univitelinos, Monocigóticos, Uniovulares o Idénticos
(desarrollados en 1 solo óvulo) Bivitelinos, Dicigóticos Fraternos o Biovulares(dos óvulos fecundados)
De 13 mellizos, 10 son concordantes en criminalidad De 17 pares biovulares, sólo 2 convergen en criminalidad
CONCLUSIÓN: La herencia juega un papel preponderante entre las causas del crimen, y que si un gemelo delinque, con gran probabilidad su hermano
también lo hará, sobretodo si es univitelino.
23
- La proporción entre delincuentes condenados por delitos graves es mayor entre aquellos cuyos dos padres han sido criminales que entre aquellos que solamente han tenido a uno de los padres condenado.
- Hay correlación entre antecedentes de enfermedad mental y conducta antisocial.
- Los hijos de personas que han delinquido incurren en infracciones penales con mayor frecuencia que sus hijastros.
OJO. Leer “LA REALIDAD CRIMINOLÓGICA: Familias de músicos ¿Herencia o ambiente? (Ana Magdalena Bach, La pequeña crónica de
Ana Magdalena Bach)”, anexo a la presente.
A.5. Endocrinología Criminal: Pretende explicar la conducta criminal por el funcionamiento anormal de las glándulas de secreción interna, tales como:
La tiroides
Las suprarrenales Las glándulas sexuales La hipófisis
Se han comprobado las siguientes alteraciones en ciertos comportamientos desviados:
Hipertiroidismo e Hipersuprarrenalismo Homicidas y Delincuentes Constitucionales y Sanguinarios Disteroidismo Delincuentes Ocasionales
Dispituitarismo y Distiroidismo Ladrones, Falsarios y Estafadores
OJO. Ver Gráfico Anexo: “Representación del sistema endocrino humano (elaboración propia a partir de E. O: Wilson, 1980)”.
A.6. Caracterología Criminal: Vincula el carácter o modo de ser de la persona, su temperamento con la conducta criminal. Distingue: El nervioso Reacciona instantáneamente sin medir las consecuencias de sus actos
El colérico Fácilmente se enciende y no medita sus acciones. Se orienta a la estafa, hurtos violentos y delitos sexuales El apasionado Homicidios con premeditación
El sanguíneo Se deja llevar por el gusto corporal: comer, beber, satisfacer sus instintos. Delitos contra las personas y
sexuales