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Combinación de cardiopatías congénitas en un canino adulto joven

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Academic year: 2020

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Facultad de Ciencias Veterinarias

-UNCPBA-

Combinación de cardiopatías congénitas en un

canino adulto joven

Hassan Mohamed, Melina; Nasello, Walter; Cavilla, Verónica

Mayo, 2018

(2)

Combinación de cardiopatías congénitas en un canino adulto

joven

Tesina de la Orientación: Sanidad Animal, presentada como parte de los

requisitos para optar al grado de Veterinario del estudiante: Hassan Mohamed,

Melina.

Tutor: Med. Vet. Nasello, Walter

Director: Dra. Cavilla, Verónica

(3)

Resumen

Las cardiopatías congénitas en los caninos son consideradas las alteraciones cardíacas más comunes en cachorros. Sin embargo, un alto porcentaje son diagnosticadas cuando el paciente es adulto. Su diagnóstico temprano sigue siendo un desafío para el veterinario. Esto podría deberse en parte a la falta del apropiado uso de la auscultación y la ausencia de evaluaciones cardiovasculares preventivas desde los primeros meses de vida. El objetivo de este trabajo es describir el camino diagnóstico llevado a cabo en un canino adulto joven con estenosis pulmonar y subaórtica, resaltando la importancia de la auscultación en la aproximación diagnostica de las cardiopatías congénitas y el papel transcendental de la ecocardiografía doppler para su diagnóstico definitivo. Para ello, se describe un caso de cardiopatías congénitas combinadas, en un Golden Retriever de 2 ½ años, que ingresa al hospital por intolerancia al ejercicio e historias de síncope y presenta un soplo sistólico en base cardíaca grado VI/VI. A través de la realización de los métodos complementarios pertinentes, se arriba al diagnóstico de estenosis pulmonar y subaórtica permitiendo establecer un tratamiento y pronóstico apropiado. A partir de los hallazgos reportados en esta tesina podemos concluir que ante la existencia de un soplo cardiaco en un paciente adulto joven, el profesional actuante debe considerar dentro de los posibles diagnósticos a las cardiopatías congénitas. De este modo, debemos hacer hincapie en acciones de medicina preventiva, como lo es la evaluación cardiológica completa desde las primeras consultas, para el diagnóstico temprano de estas cardiopatías. Finalmente, es necesario destacar la importancia de la ecocardiografia doppler a la hora de emitir el diagnostico definitivo y el pronóstico para estas patologías ya que la implementación de un tratamiento médico y/o quirúrgico apropiado dependerá de la severidad de cada caso.

(4)

Índice

Pág.

Introducción 1

Revisión metodológica de la literatura más relevante 2

Definición y etiopatogenia 2

Reseña y signos clínicos 3

Métodos complementarios 5

Diagnósticos diferenciales 9

Tratamiento 10

Pronóstico 13

Descripción del caso clínico 14

Discusión 21

Conclusión 23

(5)

1

Introducción

Las cardiopatías congénitas en caninos representan la enfermedad cardíaca

más frecuente en cachorros, siendo su incidencia aproximadamente del orden

del ocho por mil cachorros nacidos vivos (cada 1.000 cachorros nacidos vivos,

8 presentan cardiopatías congénitas), semejante a la incidencia en medicina

humana. Se trata de defectos que se originan durante la gestación, se

presentan con mayor incidencia en animales de raza pura y, en algunos casos,

son hereditarios (Ferencz et al., 1985; Mucha, 2017).

La mayoría de las cardiopatías congénitas cursan con soplo audible en

cachorros, pudiendo o no presentarse otros signos asociados (Nelson y Couto,

2010). Por este motivo, la auscultación cardíaca a edad temprana es una

herramienta fundamental para la aproximación al diagnóstico de estas

alteraciones en sus etapas iniciales.

El conducto arterioso persistente (CAP), la estenosis subaórtica (ESA) y la

estenosis pulmonar (EP) son las alteraciones cardíacas congénitas que se

presentan con mayor frecuencia en caninos (Kittleson y Kienle, 2000; Belerian

et al., 2001).

La predisposición racial en muchas ocasiones contribuye en el reconocimiento

de las malformaciones congénitas. Así, el CAP suele presentarse en razas de

pequeño o gran porte como los Caniches, Malteses, Pastor alemán y Collies.

Por otro lado, la EP es más corriente en las razas caninas de pequeño tamaño,

como el Beagle, Bulldog inglés y los Terriers. Mientras que, la ESA suele ser

más habitual en razas caninas de gran tamaño como el Terranova, el Golden

Retriever, el Rottweiler y el Pastor Alemán (Nelson y Couto, 2010).

Cuando se diagnostica una cardiopatía congénita, es más frecuente que esta

se presente de forma aislada. La existencia conjunta de más de un defecto

congénito en un mismo paciente es posible, aunque en menor proporción. En

este sentido, Olivera et al. (2011) reportaron la presentación de diversas combinaciones de defectos congénitos siendo la EP y ESA la observada con

(6)

2 incluyendo la evaluación por ecocardiografía doppler resulta esencial para la

correcta caracterización de los defectos congénitos.

El objetivo de este trabajo es describir el camino diagnóstico llevado a cabo en

un canino adulto joven con estenosis pulmonar y subaórtica, resaltando la

importancia de la auscultación en la aproximación al diagnóstico de las

cardiopatías congénitas y de la ecocardiografía doppler en su caracterización y

estadificación.

Revisión metódica de la literatura más relevante

A los fines del objetivo planteado en el presente trabajo, se realizará a

continuación una breve descripción de dos de las cardiopatías congénitas más

frecuentes en caninos: la estenosis subaórtica (ESA) y pulmonar (EP).

Estenosis subaórtica y pulmonar: Definiciones y etiopatogenia

La estenosis aórtica (EA) puede definirse como una obstrucción ubicada en

cualquier punto del tracto de salida del ventrículo izquierdo, siendo la estenosis

subaórtica (ESA), la forma de presentación más frecuente en caninos (Tachika

Ohara, 2005). La ESA es producida por un anillo fibroso o fibromuscular que se

encuentra por debajo de la válvula. Se ha demostrado que en la raza

Terranova, esta cardiopatía congénita es hereditaria como un rasgo

autosómico dominante. No se descarta una base hereditaria de la ESA en otras

razas afectadas con frecuencia (Kittleson y Kienle, 2000).

La estenosis pulmonar (EP) consiste en un estrechamiento que puede estar

ubicado en cualquier punto del tracto de salida del ventrículo derecho hacia la

arteria pulmonar. La EP puede ser valvular, subvalvular o supravalvular, siendo

lo más usual en perros la presentación a nivel valvular (Belerenianet al., 2001). En la raza Beagle y Pomerania se ha reportado que se trata de un defecto

heredable y podría ocurrir lo mismo en otras que habitualmente presentan esta

cardiopatía (Kittleson y Kienle, 2000).

Tanto en la ESA como en la EP, el estrechamiento a nivel del tracto de salida

(7)

3 presión sistólica ventricular. Como consecuencia, se origina una hipertrofia

concéntrica en dichas cámaras, que suele ser proporcional a la gravedad de la

obstrucción (Tachika Ohara, 2005). Una hipertrofia ventricular masiva puede

reducir el volumen ventricular al final de la diástole y aumentar la rigidez de los

ventrículos, disminuyendo su capacidad para llenarse adecuadamente. Estas

alteraciones limitan el volumen de latido, contribuyendo así, a la caída del gasto

cardíaco (Kittleson y Kienle, 2000). Distalmente a la obstrucción el flujo se

vuelve turbulento y de alta velocidad, originando un soplo eyectivo sistólico y la

dilatación post-estenótica de la arteria principal (Ettinger, 1997).

La elevada presión sistólica en el ventrículo izquierdo puede conducir a

procesos congestivos que se propagan hacia el atrio izquierdo y la vasculatura

pulmonar, originando signos de insuficiencia cardíaca congestiva izquierda. La

ESA a su vez puede estar asociada a displasia mitral, lo cual acentúa estos

signos (Ettinger, 1997).

Por otro lado, la EP en caninos puede ir acompañada de defectos leves,

subclínicos, de la válvula tricúspide, o bien, asociarse a una displasia tricúspide

de mayor gravedad con regurgitación (Kittleson y Kienle, 2000)

Reseña y signos clínicos

La predisposición racial, el sexo y los signos clínicos contribuyen en la

aproximación al diagnóstico del o los defectos congénitos que presenta el

paciente (Kittleson y Kienle, 2000; Oliveira et al., 2011).

La ESA suele presentarse más comúnmente en razas caninas de gran tamaño

como el Boxer, Pastor Alemán, Dogo de Burdeos, Terranova, Rottweiler y

Golden Retriever y se ha descripto una predisposición mayor en machos que

en hembras (Oliveira et al., 2011).

Los perros con ESA pueden ser asintomáticos o bien presentar antecedentes

de fatiga, intolerancia al ejercicio y/o accesos sincopales. La muerte súbita sin

(8)

4 La ESA puede no detectarse al nacimiento y tener un carácter progresivo

durante los primeros meses de vida (Belerenian et al., 2001). Es por ello, que se sugiere, principalmente en razas predispuestas como el terranova, no

descartar su existencia hasta al menos el año de edad (Kittleson y Kienle,

2000).

Los hallazgos característicos durante la exploración física en un paciente con

ESA son la auscultación de un soplo eyectivo sistólico en base cardíaca, el cual

puede irradiarse hacia las arterias carótidas. Dada la naturaleza progresiva de

la ESA, la intensidad del soplo puede aumentar durante el desarrollo del

paciente. Además, los pacientes pueden presentar pulsos femorales débiles y

de aparición lenta sobre todo en los casos de obstrucción grave. Los signos de

insuficiencia cardíaca congestiva izquierda también pueden aparecer en caso

de regurgitación mitral concurrente (Kittleson y Kienle, 2000; Nelson y Couto,

2010).

Por otro lado, La EP es más corriente en las razas caninas de pequeño

tamaño: Schnauzer miniatura, Beagle, Bulldog, Terriers, Boxer y Cocker

Spaniel. Ambos sexos pueden verse afectados, aunque en el bulldog inglés se

ha observado una predominancia en machos (Kittleson y Kienle, 2000).

Muchos perros con EP son asintomáticos en el momento de su diagnóstico. El

paciente puede tener antecedentes de intolerancia al esfuerzo físico o accesos

sincopales (Nelson y Couto, 2010). En la exploración física lo más destacable

es la presencia de un soplo sistólico eyectivo que se ausculta mejor en la base

cardíaca del lado izquierdo e irradia al hemitórax craneal derecho (Kittleson y

Kienle, 2000).

Los signos de insuficiencia cardíaca congestiva derecha son raros en los

pacientes con EP aislada, pero suelen observarse en aquellos que padecen

(9)

5

Métodos complementarios

Los métodos complementarios que contribuyen, en mayor o menor medida, al

diagnóstico de cardiopatías congénitas son el electrocardiograma, la

radiografía y la ecocardiografía (bidimensional y Doppler).

Electrocardiograma

En estas cardiopatías, la información que brinda el electrocardiograma es

variable. Puede ser normal, presentar ciertas características sugestivas de

agrandamientos camerales o bien detectar la existencia de arritmias,

generalmente de origen ventricular. Así, en un paciente con ESA, pueden

existir cambios sugestivos de agrandamiento del ventrículo izquierdo como

aumento de la amplitud de la onda R. El eje eléctrico medio por lo general es normal, aunque a veces se observa una desviación hacia la izquierda. Además,

en algunos animales con ESA grave, el segmento ST puede estar infra o supradesnivelado, sugiriendo hipoxia miocárdica. En los perros con EP puede

presentarse un patrón de agrandamiento del ventrículo derecho (ondas S

profundas), bloqueos de la rama fascicular derecha y, a veces, un patrón de

agrandamiento atrial derecho (P pulmonar) generalmente secundario a una displasia tricuspídea concurrente. (Kittleson y Kienle, 2000; Belerenian et al., 2001).

Radiografía

Las radiografías torácicas permiten apoyar el diagnóstico de ESA y EP. En la

ESA, las radiografías pueden ser normales ya que el agrandamiento del

ventrículo izquierdo se observa en casos muy afectados. Es común que se

observe en una incidencia DV el mediastino engrosado por la dilatación

post-estenótica de la aorta y, en la incidencia latero-lateral (LL), la pérdida de la

cintura craneal de la silueta cardíaca por la misma causa. Si hay

agrandamiento del atrio izquierdo, se debería sospechar de una displasia mitral

asociada (Belerenian et al., 2001). En un paciente con EP, como consecuencia de la hipertrofia ventricular derecha, el corazón puede mostrarse como una “D invertida” en la proyección dorsoventral (DV) o ventrodorsal (VD). Una comba

(10)

6 identifica mejor en la posición horaria de la 1 en las incidencias DV o VD

(Nelson y Couto, 2010).

Ecocardiografía

La ecocardiografía es el método más sensible para diagnosticar cardiopatías.

Podemos definir a la ecocardiografía como el estudio ecográfico o

ultrasonográfico del corazón, en donde un transductor emite ondas de sonido

de alta frecuencia (en un rango entre 2 y 10 MHz), y una vez que estas

atraviesan el tejido cardiaco vuelven hacia el transductor y lo transforman en

una imagen visible en una pantalla .Existen tres modalidades ecocardiográficas

(modo M, modo B y Doppler) que son utilizadas para el diagnóstico de

cardiopatías, para su estadificación, la elección terapéutica más apropiada y

para evaluar la respuesta al tratamiento implementado (Mucha, 2017).

o Ecocardiografía Modo M:

Se caracteriza por representar la imagen de los ecos en forma de movimiento

de barrido. Esta técnica permite la correcta medición de las dimensiones de

cámaras cardiacas, espesor de las paredes y movimientos valvulares. Con esta

modalidad podemos determinar las medidas de la cámara ventricular derecha,

septum interventricular, cámara ventricular izquierda y pared libre del ventrículo

izquierdo, tanto en sístole como en diástole, lo mismo que la relación entre

aorta y aurícula izquierda. Índices de la capacidad del rendimiento cardiaco,

como la fracción de acortamiento son obtenidos con este modo, este índice

relaciona los diámetros internos del ventrículo izquierdo en sístole y diástole y

da una idea de la capacidad contráctil cardiaca (Belerenian, 2001).

Ecocardiografía Modo B:

También conocida como bidimensional o ecocardiografía en tiempo real.

Permite la obtención de una imagen plana del corazón, determinando las

estructuras anatómicas cardiacas y sus relaciones. Con este modo se puede

realizar una mejor evaluación del lado derecho cardiaco en relación al Modo M

(11)

7

o Ecocardiografía Doppler:

Permite una evaluación no invasiva del tiempo, dirección y características del

flujo sanguíneo dentro del corazón y de los grandes vasos.

El Doppler continuo proporciona información sobre flujos anormales (en

velocidad o dirección). Su ventaja es permitir captar flujos de cualquier

velocidad, pero no se puede diferenciar un objetivo individual. El Doppler

pulsado, en cambio, nos permite la medición de la velocidad del flujo sanguíneo

en una región específica del corazón. El Doppler a color utiliza una escala de

colores para representar la dirección y la intensidad del flujo (Belerenian, 2001).

En pacientes con ESA leve o moderada, la ecocardiografía bidimensional y en

modo M no suelen revelar ninguna alteración. La hipertrofia del ventrículo

izquierdo sólo es evidente en animales con afección moderada a grave. En

estos casos, la ecocardiografía en modo M pone de manifiesto un aumento del

grosor de la pared libre del ventrículo izquierdo y el septo interventricular

durante la sístole (hipertrofia concéntrica) y la fracción de acortamiento del

ventrículo izquierdo suele ser normal (Kittleson y Kienle, 2000).

Una cresta discreta de tejido por debajo de la válvula aórtica es evidente en

muchos pacientes con enfermedad moderada a grave. También puede

reconocerse la dilatación de la aorta ascendente y el agrandamiento atrial

izquierdo (Nelson y Couto, 2010).

La turbulencia sistólica que se origina por debajo de la válvula aórtica con

extensión dentro de la aorta, así como también las altas velocidades de

eyección sistólica, pueden identificarse empleando ecocardiografía Doppler. El

Doppler continuo nos permite determinar la velocidad aortica máxima, cuyos

valores serán transformados en un gradiente de presión (Nelson y Couto,

2010).

El gradiente de presión y la velocidad del flujo sanguíneo son utilizados para

(12)

8 Valores estimados de gravedad en la ESA

Estenosis leve

Gradiente de presión < 50 mmHg

Estenosis moderada

Gradiente de presión > 50 pero < 80 mmHg

Estenosis grave

Gradiente de presión > 80 mmHg

Existe mayor controversia con respecto a cuál es la velocidad de flujo normal;

se estima que una velocidad mayor a 2,5 m/seg confirma la estenosis,

velocidades entre 2 y 2,5 m/seg no pueden ser determinantes y las inferiores a

2 m/seg son normales (Kittleson y Kienle, 2000, Belerenian et al., 2001).

En la EP, la hipertrofia concéntrica del ventrículo derecho puede detectarse

utilizando ecocardiografía en modo B o M. El modo M brinda la posibilidad de

detectar el movimiento paradójico o plano del septo interventricular, lo que

sugeriría un aumento de la presión sistólica intraventricular. El tabique

interventricular a menudo aparece aplanado, ya que la elevada presión en el

ventrículo derecho lo empuja hacia la izquierda (Kittleson y Kienle, 2000).

Por lo regular, se puede observar una válvula pulmonar engrosada, asimétrica

o deformada; si bien el canal de salida puede ser estrecho y difícil de visualizar

con precisión. En la mayoría de los casos puede visualizarse la dilatación

post-estenótica de la arteria pulmonar principal, que es más evidente en la

proyección paraesternal derecha del eje corto. No obstante, la ausencia de

estas características no permite descartar el diagnóstico. Además, puede

identificarse el agrandamiento atrial derecho cuando existe displasia

(13)

9 Los resultados de la evaluación Doppler, junto a los hallazgos anatómicos,

pueden brindar una estimación de la magnitud lesional. Con el Doppler color y

pulsado puede identificarse la localización de la estenosis y con el Doppler

continuo se puede determinar la velocidad máxima del flujo sanguíneo y así

semicuantificar la gravedad de la estenosis (Belerenian et al., 2001).

Valores estimados de gravedad en la EP

Estenosis leve

Velocidad < 3,5 m/s o gradiente de presión de < 40 a 50 mmHg

Estenosis moderada

Velocidad entre 3,5 - 4,5 m/s o gradiente de presión entre > 50 y < 80 mmHg

Estenosis grave

Velocidad > 4,5 m/s o gradiente de presión > 80 mmHg

Diagnósticos diferenciales

Ante la presencia de un soplo cardíaco en un cachorro o en un paciente adulto

joven debemos considerar a la EP y la ESA dentro de los posibles diagnósticos

y, diferenciarlas de otras cardiopatías congénitas que suelen presentarse con

relativa frecuencia en caninos como: el ductus arterioso persistente (DAP), la

comunicación interventricular (CIV) y la tetralogía de fallot, entre otras.

En el DAP el paciente generalmente presentará un soplo continuo (sistólico y

diastólico) conocido como soplo en maquinaria, mayormente audible en la

región axilar del tórax craneal izquierdo, generalmente acompañado de frémito.

En casos avanzados, se observa signos de ICC. El pulso puede ser

hipercinético y en los casos de DAP reverso podrá presentarse cianosis

diferencial. Por otro lado, en la CIV el paciente presentará un soplo sistólico de

mayor intensidad en el borde esternal derecho. Si el defecto a nivel del tabique

(14)

10 de grandes defectos, el motivo de consulta puede variar presentando desde

intolerancia al ejercicio, debilidad o signos de insuficiencia cardíaca congestiva

izquierda. Finalmente, un paciente con tetralogía de fallot puede o no presentar

soplo, pero si se ausculta, el más usual es el de la estenosis pulmonar en la

base cardíaca izquierda. En caso de presentarse cianosis, esta es de

distribución simétrica en todo el cuerpo y empeora con el ejercicio (Belerenian

et al., 2001).

Por lo mencionado anteriormente, el examen clínico aporta información

sumamente valiosa en la aproximación al diagnóstico de las cardiopatías

congénitas. Asimismo, los datos aportados por el electrocardiograma y la

radiografía de tórax contribuyen en muchos casos a orientar el diagnóstico.

Sumado a ello y sin lugar a dudas, la ecocardiografía bidimensional se ha

convertido en uno de los métodos complementarios de elección, permitiendo

avanzar enormemente en la diagnosis de estas enfermedades. Sin embargo, el

diagnóstico definitivo y la estadificación de las mismas son posibles con el uso

de la ecocardiografía doppler.

Tratamiento

Tanto para la EP como para la ESA pueden utilizarse tratamientos médicos y/o

quirúrgicos. La elección del tratamiento más apropiado dependerá de la

severidad de la obstrucción, de la presentación clínica y de la relación

riesgo/beneficio para cada paciente en particular (Kittleson y Kienle, 2000).

Estenosis Pulmonar

La opción terapéutica (médica y/o quirúrgico) dependerá del grado de

severidad de la EP.

Tratamiento quirúrgico:

En animales con estenosis pulmonar grave, con gradientes de presión

(15)

11 utilización de técnicas invasivas orientadas a disminuir la obstrucción del flujo

de salida ventricular.

Dentro de las opciones quirúrgicas se incluyen la dilatación con catéter balón,

la valvulotomía abierta por exploración directa y la dilatación cerrada vía

tranventricular o transpulmonar, entre otras (Kittleson y Kienle, 2000). En

cuanto a la dilatación con catéter balón en los casos de EP, se ha demostrado

que el procedimiento provoca la reducción del gradiente en un 46% de los

animales y la mejoría clínica se mantiene en un 80% de los casos. En la

actualidad, se están desarrollando válvulas cardíacas autoexpandibles para ser

colocadas por cateterismo. Debido a la naturaleza variable de la EP en

caninos, la diferenciación de los distintos tipos de estenosis es de suma

importancia en la elección del tratamiento quirúrgico. En este sentido, un

procedimiento quirúrgico que está dando resultados esperanzadores, en casos

de EP asociada a hipertrofia infundibular es la técnica de distensión valvular

transventricular asociada a las microinyecciones de alcohol en la pared libre del

ventrículo derecho y en el septum interventricular, en

la región del tracto de salida del VD. Se ha demostrado la existencia de una

disminución del nivel de hipertrofia miocárdica y una mejoría diastólica en la

evaluación por ecografía doppler en el seguimiento luego de la aplicación de

estas inyecciones (Belerenian, 2010).

Tratamiento farmacológico:

El tratamiento médico no tiene mucha utilidad a menos que se presenten

signos de congestión asociados al desarrollo de insuficiencia cardíaca derecha

(Kittleson y Kienle, 2000).

En general se recomienda la restricción de la actividad física, sobre todo para

los pacientes con estenosis moderada a severa. El uso de un β-bloqueante

puede ser de utilidad en casos de EP severa, donde los gradientes de presión

son altos y la hipertrofia infundibular ventricular derecha es prominente

(16)

12 En casos de pacientes asintomáticos con estenosis leve suelen tener una vida

normal y no se recomienda la cirugía ni el tratamiento médico. Finalmente, los

pacientes con estenosis moderada, pueden tener una vida normal, pero tienen

un pronóstico más incierto a largo plazo por lo que el tratamiento médico y/o

quirúrgico en estos casos dependerá de la presentación clínica evitando

intervenciones que pongan en riesgo la vida del paciente (Kittleson y Kienle,

2000).

Estenosis Subaórtica

El tratamiento en casos de ESA está dirigido a prevenir la muerte súbita, a

reducir la intolerancia al ejercicio o los episodios de síncope (Kittleson y Kienle,

2000).

Los pacientes con ESA leve o moderada no suelen requerir tratamiento a

menos que desarrollen signos clínicos. Contrariamente, aquellos pacientes con

ESA severa o moderada y sintomáticos se indica el tratamiento médico y/o

quirúrgico (Kittleson y Kienle, 2000; Eason et al., 2014).

Tratamiento quirúrgico

Entre las opciones quirúrgicas se menciona a la dilatación con catéter balón y

la implementación de válvulas cardíacas autoexpandibles colocadas por

cateterismo. En cuanto a la valvuloplastía con balón en casos de ESA, no

parece mejorar la expectativa de vida, aunque se puede lograr la reducción

inmediata del gradiente en los animales en que el procedimiento es

satisfactorio. Al igual que en los casos de EP, se está implementando en

animales con ESA la inyección de alcohol en el rodete subendocárdico septal.

La reducción de la hipertrofia muscular produce una mejoría durante la diástole,

observable con ecocardiografía doppler durante el seguimiento postquirúrgico

(Belerenian, 2010).

La cirugía suele sugerirse en casos de ESA grave o en pacientes sintomáticos

(17)

13 Contrariamente, si el gradiente de presión es moderado (de 50 a 75 mmHg) y el canino es adulto y asintomático, se debe monitorear cada 6 meses como

mínimo. Finalmente, si se trata de un paciente adulto con ESA leve, no se

recomienda la cirugía (Belerenian et al., 2001; Belerenian, 2010).

Tratamiento farmacológico:

Los fármacos β-bloqueantes se utilizan para reducir la demanda miocárdica de

oxígeno y aumentar la perfusión coronaria, dado que disminuyen la

contractilidad y la frecuencia cardíaca. También son de utilidad como

antiarrítmicos, si hay arritmias ventriculares o evidencia de cambios isquémicos

en el ECG (Belerenian et al., 2001). Sin embargo, resultados de estudios recientes sugieren que no existirían diferencias significativas en los tiempos de supervivencia entre pacientes con ESA grave tratados con β-bloqueantes o un

placebo (Eason et al., 2014).

Pronóstico

El pronóstico para ambas cardiopatías es variable y va a depender del alcance

del proceso estenosante. Aquellos pacientes con EP o ESA leve a moderada,

asintomáticos, suelen tener una vida normal. Sin embargo, perros con

estenosis moderada y, sobre todo sintomáticos, suelen tener un pronóstico más

incierto a largo plazo (Kittleson y Kienle, 2000). Los pacientes con estenosis

graves y gradientes de presión > 80 mmHg tienen un pronóstico reservado a malo, dado que presentan un mayor riesgo de muerte (Eason et al., 2014).

La muerte súbita o el comienzo de insuficiencia cardíaca congestiva son

habituales y, en este último caso, empeoran el cuadro. El pronóstico es

considerablemente más sombrío en los pacientes que también padecen de

regurgitación a nivel de las válvulas auriculoventriculares y, la presencia de

arritmias es un factor complicante (Nelson y Couto, 2010). Finalmente, en

pacientes con ESA, la probabilidad de desarrollar una endocarditis infecciosa

(18)

14

Descripción del caso clínico

Datos demográficos

El caso clínico se presentó en la ciudad de Tandil, provincia de Buenos Aires,

el día 1 de abril del 2017 en el hospital veterinario SANAVIS.

Reseña del animal

NOMBRE: Palmito

ESPECIE: canino

RAZA: Golden Retriever

SEXO: macho

EDAD: 2 ½ años

PESO: 38,750 kg

COLOR DEL MANTO: dorado

Motivo de consulta

Se trata de un paciente derivado por una colega para consulta cardiológica

debido a que presenta episodios de síncope. Los propietarios comentaron que

los desmayos se relacionan con momentos de excitación y que lo notan más

agitado a la hora de realizar el paseo.

Antecedentes relevantes: La veterinaria de cabecera que deriva el caso,

informa que cuando Palmito tenía 1 año le realizó un electrocardiograma en el

cual observó arritmias atriales y ventriculares y, a partir de esto, indicó

tratamiento con digoxina y amiodarona. Al iniciar dicho tratamiento los síncopes

desaparecieron y los propietarios al notarlo mejor deciden retirar la medicación

por su cuenta. Luego de unos meses el paciente recurre a la consulta con la

colega nuevamente por sincopes. Posteriormente a la evaluación del paciente,

la colega indica reanudar el tratamiento y les sugiere realizar una consulta

(19)

15 Evaluación clínica

Inspección general: paciente en buen estado general. Condición corporal 4/5.

Inspección particular: la temperatura se encontraba dentro del rango normal: 38,5ºC. Presentaba mucosas gingivales y conjuntivales de color rosado y

tiempo de llenado capilar de un segundo. La frecuencia respiratoria se

encontraba dentro de los parámetros normales.

Auscultación: a la auscultación cardíaca, se percibió un soplo sistólico en base cardíaca izquierda, grado VI/VI. La frecuencia cardíaca estaba

aumentada: 140 latidos por minuto (normal: 80-120 lpm). Durante la

auscultación torácica, los sonidos broncovesiculares estaban normales.

Palpación: Pulso femoral normal. Reflejo hepato-yugular negativo.

Ante la existencia de intolerancia al ejercicio, síncopes y la auscultación de un

soplo sistólico en base cardíaca izquierda con irradiación hacia el hemitórax

craneal derecho grado VI/VI se sospecha de la existencia de una cardiopatía

posiblemente de origen congénito considerando la edad del paciente. Teniendo

en cuenta la raza del paciente el diagnóstico presuntivo fue de ESA. Por ello,

se recomienda a la propietaria realizar los métodos complementarios

necesarios para arribar al diagnóstico definitivo.

Métodos complementarios

En primera instancia se realizó la toma de la presión arterial sistémica

utilizando un doppler vascular (Parks Medical, USA). Para ello, el paciente fue

colocado en decúbito lateral derecho y utilizando un mango child range (rango 13 cm-20 cm) en el miembro anterior izquierdo se determinó la presión arterial

sistólica en la arteria digital palmar. El valor promedio obtenido luego de cinco

(20)

16 A continuación, con el paciente en la misma posición se realizó un

electrocardiograma. Como muestra la Imagen N° 1 el ritmo es sinusal irregular

con una frecuencia cardíaca de 140 lpm. Se observa la presencia ondas P cuya

evaluación se dificulta debido a movimientos en la línea de base por temblores

musculares y jadeo del paciente durante la obtención del trazado (Imagen N°1).

Imagen N° 1: Derivada II del electrocardiograma registrado a una velocidad de 25

mm/seg y una sensibilidad de 1 cm/mv en el que se observa taquicardia sinusal.

Posteriormente, se realizó un estudio ecocardiográfico completo para confirmar

el diagnóstico y determinar la gravedad enfermedad. El ecocardiograma se

realizó con el paciente en decúbito lateral derecho e izquierdo. El estudio se

inició con la evaluación por ecocardiografía bidimensional y en modo M, en la

(21)

17 Imagen Nº 2: Ecocardiograma en modo M de eje largo obtenido desde la ventana paraesternal derecha en el que se observa hipertrofia concéntrica del ventrículo izquierdo y derecho.

Los valores obtenidos a partir de la ecocardiografía en modo M se presentan en la tabla 1:

Parámetros Valores normales para perros entre 35-40kg

Valores obtenidos

DVIs (cm) 2.55-3 cm 0,65 cm

DVId (cm) 4.11-4.75 cm 2.47 cm

SIV-s (cm) 1.57-1.80 cm 2.21 cm

SIV-d (cm) 1.03-1.22 cm 1.56 cm

PLVI-s (cm) 1.34-1.55 cm 3.13 cm

PLVI-d (cm) 0.83-0.99 cm 2.21 cm

EPSS (cm) 0.33-0.53 cm 0.26 cm

FA (%) 28-44% 73.68%

FE (%) >55% 97.09%

Ai (cm) 2.62 cm 2.65 cm

(22)

18 Tabla 1: DVIs diámetro del ventrículo izquierdo en sístole; DVId diámetro del

ventrículo izquierdo en diástole; SIV-s septum interventricular en sístole; SIV-d septum interventricular en diástole; s pared libre del ventrículo izquierdo en sístole; PLVI-d parePLVI-d libre PLVI-del ventrículo izquierPLVI-do en PLVI-diástole; EPSS PLVI-distancia PLVI-de separación PLVI-del punto E mitral al septo interventricular; FA fracción de acortamiento; FE fracción de eyección; AI atrio izquierda; Ao aorta; AI/Ao relación atrio izquierda/aorta.

Ante los hallazgos mencionados previamente, se continuó con la evaluación

ecocardiográfica de los flujos transvalvulares utilizando doppler color, pulsado y

continuo. Se presenció un flujo turbulento a nivel de la válvula aórtica con una

velocidad máxima de 3,6 m/seg (normal < 2,5 m/seg; Imagen N°3) y a través

de la válvula pulmonar con una velocidad máxima de 2,1 m/seg (normal < 1,3

m/seg; Imagen N° 4).

(23)

19 Imagen N° 4: Ecocardiograma doppler espectral continuo, corte eje corto a nivel de la

base cardíaca obtenido desde la ventana paraesternal derecha en el que se observa el trazado espectral del flujo transpulmonar, el cual presenta un incremento en la velocidad compatible con estenosis pulmonar.

En base a los hallazgos obtenidos por ecocardiografía doppler se arribó al

diagnóstico definitivo de estenosis subaórtica y pulmonar combinadas.

Además, se caracterizó la gravedad de la ESA como moderada y de la EP

como leve.

Tratamiento y evolución

En base al diagnóstico obtenido y la existencia de signos clínicos se indicó

restringir la actividad física en el paciente y comenzar el tratamiento con sotalol

(Sotacor®, Laboratorio Investi) antiarrítmico con acción β-bloqueante, a una

dosis de 0,5 mg/kg cada 12 hs. Dado que el paciente se encontraba bajo

tratamiento, previamente se indicó retirar la digoxina y amiodarona, utilizando

un retiro gradual durante 3 semanas para esta última junto a controles

electrocardiográficos con la colega que derivó el paciente.

Se sugirió control electrocardiográfico a las 48-72 h de iniciado el tratamiento

con sotalol, este fue realizado por la veterinaria de cabecera quien observó un

(24)

20 les planteó a los propietarios realizar una interconsulta con un cirujano

cardiovascular para evaluar la posibilidad de un tratamiento quirúrgico.

Actualmente, el paciente se encuentra con el tratamiento indicado y restricción

de la actividad física.

Pronóstico

Considerando que se trata de un paciente sintomático con un grado de ESA

moderado junto con una EP leve y bajo tratamiento, el pronóstico es incierto al

largo plazo. Esto obedece en parte a que el paciente no se encuentra exento

(25)

21

Discusión

En este trabajo de tesis se describe un caso de EP y ESA combinadas en un

canino adulto joven, raza Golden Retriever de 2 ½ años. Estos hallazgos

concuerdan con el trabajo realizado por Oliveira et al. (2011) y Kander et al.

(2014) en los que un alto porcentaje de pacientes con cardiopatías congénitas

fueron mayores a 2 años al momento de la presentación. Sumado a ello, estos

investigadores reportaron que la combinación de cardiopatías congénitas más

frecuentemente observada fue la EP con ESA (Oliveira et al., 2011; Kander et al., 2014). Por lo mencionado previamente, las cardiopatías congénitas permiten, en algunos casos, la sobrevida del cachorro hasta la edad adulta por

lo que deben ser consideradas en caninos adultos con soplo.

Kander et al., (2014) observaron que la combinación de EP y ESA en caninos es más frecuente en machos que en hembras. Asimismo, la EP y ESA en

forma aislada se presentan con mayor frecuencia en machos (Oliveira et al., 2011). Estos reportes concuerdan con las características del paciente

reportado en esta tesina.

Estudios realizados en Golden Retriever han reportado que la ESA es de

carácter familiar en la raza, es decir, es heredable (Stern et al., 2012). Esta consideración debe ser tenida en cuenta para informar al propietario y evitar la

reproducción en estos pacientes.

La mayoría de las cardiopatías congénitas cursan con un soplo audible. Por

ello, la auscultación minuciosa de todos los pacientes desde su primer consulta

resulta esencial en el diagnóstico temprano de cardiopatías congénitas. En el

caso particular de la ESA, dado su carácter de desarrollo progresivo, la

sonoridad del soplo puede incrementar al avanzar la edad del paciente. En este

sentido, la ESA no debe excluirse al menos hasta que el paciente alcance el

año de edad (Kittleson y Kienle, 2000; Belerenian et al., 2001). En el paciente del caso clínico reportado en esta tesina la auscultación de un soplo de alto

grado en base cardíaca representó el punto de partida para arribar al

(26)

22 La ecocardiografía bidimensional (modo B y M) representa un método no

invasivo que permite sugerir con un alto grado de sensibilidad el diagnóstico de

cardiopatías congénitas. Sin embargo, el diagnóstico definitivo y la

estadificación de las mismas requiere de la ecocardiografía doppler ya que la

misma permite estimar la gravedad del defecto y su potencial corrección

quirúrgica o tratamiento médico apropiado (Belerenian et al., 2001). Estas herramientas diagnósticas fueron utilizadas para el diagnóstico y estadificación

de EP leve y ESA severa en el canino reportado en la presente tesina. Así, se

pudo establecer un pronóstico e instaurar un tratamiento acorde al grado de

severidad del paciente.

(27)

23

Conclusión

El presente trabajo de tesis resalta la importancia que tiene el examen clínico

del paciente y, la auscultación cardíaca en particular, en el diagnóstico inicial

de cardiopatías congénitas enfatizando la importancia de promover

evaluaciones cardiovasculares preventivas completas a partir de las primeras

consultas del paciente.

Por otro lado, dado que las cardiopatías congénitas pueden permitir la

sobrevida del cachorro hasta la edad adulta, su presencia debe ser

considerada en un paciente adulto con soplo. A su vez, la co-existencia de

más de un defecto congénito es posible.

Finalmente, la presente tesina destaca el papel transcendental de la

ecocardiografía doppler, como metodología no invasiva, en la confirmación

diagnóstica y la estadificación de las cardiopatías, punto clave para definir la

(28)

24

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Referencias

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