I ENCUENTRO INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN Espacios de investigación y divulgación.
29, 30 y 31 de octubre de 2014
NEES - Facultad de Ciencias Humanas – UNCPBA Tandil – Argentina
III.4. Representaciones sociales, subjetividades y educación
El sentido del tiempo estudiantil en la trama académica
Montañez, Silvia Susana Universidad Nacional de San Juan
2
Preliminares
La investigación en proceso“El sentido de ser alumno universitario en la UNSJ: una construcción desde la academia”, es continuación de un estudio concluido sobre la
Integración de los estudiantes universitarios. Meta-análisis y propuestas innovadoras”1 que permitió, como inducción, visualizar originales pistas sobre el tópico “rendimiento académico” y los trazas que tejen la trama que lo sostiene.
El avance del estudio permitió, como inducción, visualizar originales pistas sobre el tópico “rendimiento académico”. Entre ellas, el sentido del tiempo estudiantil, la trama de temporalidades que atraviesan a los sujetos alumnos. El tejido temporal que nutre el espacio universitario emerge con cierta fuerza –directa o indirectamente- en la mayoría de las investigaciones, lo que impone profundizar las consideraciones sobre temporalidades que involucran al proceso educativo a nivel universitario.
Estanislao Antelo señala que "el acto de educar es una conjugación de los tiempos, del pasado, del presente y del futuro”.
Siendo el tiempo una construcción socio-histórica, el aporte teórico de Norbert Elías permite advertir que “con la palabra “tiempo” nos remitimos a la puesta en relación de posiciones y periodos de dos o más procesos factuales, que se mueven continuamente. Los acontecimientos en curso son perceptibles, pero la relación entre ellos constituye una elaboración de percepciones que hacen hombres con ciertos conocimientos2. Además,
“…en el estadio presente del desarrollo, el tiempo se ha convertido en símbolo de un amplio entramado de relaciones, donde se entreveran los procesos de niveles diversos: el individual, el social, el natural inhumano3.
Progresivas generaciones se han ocupado y preocupado del uso, manejo y disfrute del tiempo. Particularmente, las posturas posmodernas ponen una especial atención al tema; una característica relevante de la misma, es la inmediatez, los plazos cortos, el sentido de ausencia de futuro. Algunas posiciones ubican a las instituciones escolarizadas con una estructuración del tiempo propio de la modernidad: lineal, ordenado y progresivo, frente a sujetos posmodernidad viviendo en una trama rizomada, caótica o azarosa. Cómo conciliar dichos “tiempos”?
En sucesivas investigaciones, desde 1992, sobre las prácticas académicas de los estudiantes, se ha trabajado con entrevistas en profundidad y es recién en el año 2008
1 Proyectos de Innovación, Convocatoria 2011 (Res. 131/11/CS y aprobado por Resolución 610-R-2012) 2 Elias, Norbert Sobre el tiempo. Fondo de Cultura Económica. México. 2000. p.20
3 cuando los estudiantes expresan “que me tengan paciencia” (más tiempo para alcanzar los aprendizajes???). Intentar aproximarse a la comprensión de tal ruego proyecta multiplicidad de opciones (tal vez sean todas juntas!!!). Se trataría de la infantilización de las generaciones actuales (según postulados psicológicos)? Se trata, tal vez, de conocimientos previos más débiles lo que insumiría más tiempo para aprender en la universidad? Tal vez el esfuerzo (que se confunde con sacrificio) o la necesidad de actitudes de mayor dedicación de energía personal y temporal no es asumida como acto vital para la generaciones actuales. Dónde centran los intereses los nuevos estudiantes, aun habiendo elegido serlo?
Las investigaciones que participan del recorte empírico en el presente meta-análisis, dilucidan algunas cuestiones para seguir reflexionando.
Consideraciones sobre “el(los) tiempo(s), desde las investigaciones (los investigadores)
Las investigaciones de la última década hacían referencia al tiempo de manera supletoria: tiempo disponible para estudiar, relacionado a si trabajaba o no (como factores exógenos a la institución universitaria), tiempos de cursado (como factores exógenos a la institución universitaria), por ejemplo. Desde ellas, comienzan a “verse” algunas demandas institucionales como los tiempos que necesitan algunas carreras por los estilos de trabajo.
En el siglo XXI se incrementan, para la investigación educativa, los análisis sobre trayectorias, que conjugan tiempos y espacios desde otro lugar.
4 lectivos académicos y años calendarios que transita un alumno en el espacio definido por el plan de estudios de la carrera en que está inscripto” 4.
Teniendo en cuenta los objetivos de otra investigación5 consiste en develar los
factores que condicionan el acceso y la permanencia de los estudiantes que ingresan a las carreras de grado de Ciencias Experimentales y Tecnológicas de la Facultad de Filosofía Humanidades y Artes, advirtiéndose que las principales dificultades tienen que ver con: el tiempo y la organización curricular; el estudiante y la administración del tiempo en la universidad, entre otras significaciones.
Un estudio realizado en la Facultad de Cs. Sociales, que trabajó sobre las representaciones de éxito y fracaso6 que los alumnos detentan en el transcurso de su carrera
universitaria, mostró que, dentro de la categoría de alumnos con alto rendimiento académico (8 o más de promedio) las reprobaciones, las interrupciones o situaciones similares, eran consideradas por los estudiantes como fracaso porque poseen la meta clara de recibirse pronto para ingresar al campo laboral. En cambio, en los alumnos pertenecientes a grupos de rendimiento medio y bajo (7 o menos de promedio) no se visualizan las mismas situaciones como fracaso, conciben su paso por la carrera universitaria como paralelo a vivenciar otras actividades (artísticas, recreativas, etc), los ejes vitales no están concentrados en su carrera universitaria y en tanto tal, no se siente el retraso como fracaso.
El(los) tiempo(s) institucional(es)
La densidad de la trama que teje la temporalidad en el complejo sistema de relaciones institucionales “sostiene” de múltiples estilos a cada uno de los sujetos participantes, puede ser un recurso, un obstáculo, una potencialidad, una ambigüedad u otras circunstancias. Lo que no puede es, dejar de “intervenir” en las temporalidades de los sujetos alumnos.
4 Investigación: “Que si…. que no….éste camino elijo yo. un estudio de trayectorias estudiantiles
universitarias.”. Dir. Silvia Montañez/Mabel Guevara. 2011-2013.
5 Investigación: “Una mirada crítica a las venturas y desventuras del ingreso universitario y su permanencia
en 1º año”. Dir. Estela Medina 2008-2010
6 Investigación: “Atribuciones causales del éxito y del fracaso académico en alumnos de la facultad de
5 La visibilidad del tema como problema en la educación universitaria, emerge desde las últimas décadas del siglo XX y, con mayor firmeza, con los sistemas de acreditación en el Siglo XXI. Las estadísticas históricas son inciertas pero, podría preguntarse si las generaciones del siglo xx, aún los de primera generación de universitarios fracasaban en la misma proporción? Si bien el ingreso de los niveles medios bajos era escaso, en las generaciones que ingresaron en los años 70 a la UNSJ se contaban estudiantes de medio tiempo (estudiaban y trabajaban). Por qué hoy parece ser un problema el ser primera generación universitaria?
Importantes trabajos expuestos por investigadoras de la Universidad de Buenos Aires, presentan una perspectiva notable sobre la institución estudiantil de la universidad pública, retomando una de las tesis de Dubet, que se refiere a la relación entre socialización y subjetivación. El autor sostiene que: “…la creencia en una continuidad entre socialización y subjetivación ya no resulta tan evidente” y que “la cadena de socialización se invirtió” en el sentido de que la misma se dirige a sujetos a quienes considera ya presentes y que “será deber de la institución reconocerlos” (2006:86). Esto habría conducido a un proceso de desplazamiento al individuo que se vincula también con la pérdida de la capacidad mediadora de la institución y con el pasaje de una cultura de símbolos a una cultura de signos que implica estar “bajo la égida de la ambivalencia” (2006:66) (…) Por otra parte, podríamos plantear también que más que la producción de una categoría homogénea de “estudiantes”, la universidad se ve enfrentada cotidianamente a un proceso de reconocimiento de sujetos preexistentes, que a su vez configuran identidades ligadas a otros ámbitos institucionales o a la propia sociabilidad de pares. Ese sujeto “estudiante universitario” que la U. pretende fabricar, se va produciendo en lugares diversos y de modos heterogéneos” 7.
Las presiones de los modelos de evaluación de la calidad educativa impuestos desde las políticas nacionales configuran una atención primordial en los parámetros cuantitativos de ingreso-egresos volviendo, intensamente, la mirada hacia la responsabilidad de la institución universitaria, cuya lógica de organización compone una exclusiva cultura.
7 Carli, Sandra. “Visiones sobre la Universidad Pública en las narrativas estudiantiles. La experiencia
6 Componentes de la cultura institucional son las normas, organización y, centralmente, los docentes que están en interrelación directa con los alumnos. Los tiempos institucionales que involucran a los estudiantes están regulados desde normativas generales y específicas para el cursado y, también, desde las apreciaciones de los docentes sobre el manejo de los tiempos por los estudiantes. Las culturas institucionales vigentes en los espacios escolarizados existentes estructuran los "modelos de ser alumno". Precisamente, las normativas que reglan los cursados (Reglamento Académico) marcan los límites teóricos en que deberían desarrollarse los tiempos universitarios para los alumnos. Las referencias sobre las mismas se han explicitado en apartado especial.
El amplio espectro de investigaciones que han trabajado el tema del rendimiento académico de los alumnos de la UNSJ señala, entre los obstáculos que actúan sobre los tiempos estudiantiles, la organización curricular de cada carrera y los regímenes de cursado. Así, el régimen cuatrimestral —que se impuso casi generalmente durante la implementación de los planes de estudio en 1992— ha sido repetidas veces criticado por el escaso tiempo disponible para cursar puesto que, en realidad, se trata de menos de tres meses de cursado efectivo. Este en un tópico que requiere análisis particular puesto que ha sido planteado desde los docentes y también desde la preocupación de los alumnos que también lo posicionan como impedimento para progresar en sus carreras. Esto, en relación con la extensión del programa propuesto por los docentes”8.
Una de las investigaciones que le ha dedicado al tiempo una consideración especial9, informa que “ … los docentes opinan que, en general, los estudiantes dedican
muy poco tiempo a estudiar…(…) el tiempo que dedican a estudiar es mínimo por la dificultad en lograr autonomía y por la escasa conciencia de la necesidad de dedicar el tiempo necesario para lograr los aprendizajes…. Para los estudiantes universitarios, tomar conciencia no sólo de la organización institucional del tiempo (régimen de cursado, cuatrimestre,…) sino también de cuánto tiempo les demanda estudiar determinados temas, representa un aspecto muy importante para poder regular sus procesos y no postergar ilusoriamente la tarea de estudio. (…) También sería conveniente revisar la organización curricular por cuatrimestre debido a que los alumnos remarcan esta situación como una dificultad para avanzar en la carrera en el plazo
8 Investigación: “Mirando la universidad, desde las prácticas docentes y la formación de los alumnos”
.UNSJ. 2008-2010
9 Investigación: “Una mirada crítica a las venturas y desventuras del ingreso universitario y su permanencia
7 establecido” (…) El tiempo aparece como un factor clave, no sólo en el proceso de aprender el oficio de estudiante universitario, sino también en los procesos de aprender y de enseñar en este nivel. Para responder a las demandas institucionales el estudiante universitario necesita saber administrar los tiempos”10.
Del mismo modo que en el estudio citado anteriormente, el tema del cursado cuatrimestral también acuerda en la necesidad de “revisar el sistema de correlatividades, ya que expresan que, sibien en algunas materias son necesarias, no sucede lo mismo con otras. (…) Es conveniente revisar el criterio de las correlatividades11.
En la frágil línea que tensiona entre los tiempos personales y los institucionales se impulsan, desplazan y construyen las circunstancias en que se va construyendo la identidad/subjetividad de los estudiantes.
Intentar abordar las tensiones entre los tiempos personales y los institucionales podría abrir cuestiones divergentes para interpelar la problemática de la retención universitaria.
El(los) tiempo(s) estudiantil(es)
En la investigación extensiva a todos los alumnos de la Universidad Nacional de San Juan, realizada a mediados de la décadas del 9012, se señalaba que los jóvenes
universitarios consideraban múltiples dificultades en sus estudios, que “parece ser una atadura de la que sólo se liberarán cuando se reciban”. No obstante lo cual, “la mayoría demora este tiempo de estudiante”.
Profundizando en el tema, el mismo estudio expone que: “Cada disciplina, desde la organización académica de la carrera, construye modalidades temporales que caracterizan, al menos en parte, el estilo disciplinar. Se percibe diferencias en los estilos disciplinares, eso a lo que llamamos "tribus", que se manifiesta en la forma de hablar, en las actitudes corporales, en la forma de vestir, en el uso del lenguaje, entre otras. Incluso, en carreras tradicionalmente masculinas, como Ingeniería, la disciplina parece haberse impuesto sobre las especificidades de género, desde lo que podría pensarse como un mecanismo de inclusión, donde el género, para sobrevivir, debe renunciar a ciertas características.
10 Investigación: “Una mirada crítica a las venturas y desventuras del ingreso universitario y su
permanencia en 1º año”. Op.cit.
11 Investigación: “Una mirada crítica a las venturas y desventuras del ingreso universitario y su
permanencia en 1º año”. Op.cit.
8 Estas modalidades temporales van construyendo ritmos que configuran una percepción del tiempo según carreras, que permite a los estudiantes reconocerse al interior de cada una y diferenciarse respecto de los otros. Es el tiempo que se construye diferencialmente desde cada disciplina, uno de los aspectos importantes en el que se constituye la identidad estudiantil.”13
La ritualización de los modos de estar en la universidad, trabajados en otra investigación14 en la que concurren la institución, los docentes y los alumnos, contribuye a
construir modos particulares de “jugar” el juego académico, captando las “reglas” y actuando en consecuencia. “Sobre tales experiencias las manifestaciones de los alumnos se resumen en que estudiar en la universidad es una práctica que implica esfuerzo de su parte, ya sea en las horas de estudio, en la atención a las clases, en la búsqueda de información. Recapitulando: los estudiantes necesitan de sus docentes instrucción acompañada de la capacidad de despertar el interés individual y colectivo hacia la construcción de conocimientos; el buen trato y la paciencia”.
Paciencia es una palabra muy interesante. Concede apariencia de ambigüedad y, también, de ambivalencia, por cuanto significa tanto tolerancia, resignación, como perseverancia. Implica, en cualquiera de los casos, cierta cuota de calma y lentitud.
Esta inesperada huella que emerge en la investigación conmina, necesariamente, caso de la categoría “trayectoria”. Categoría que atraviesa varias de las investigaciones que se realizan en la Universidad Nacional de San Juan desde la Convocatoria 2007.
Consideradas varias de las trayectorias de los estudiantes entrevistados, amen de los matices diferenciales que las disciplinas y las diversas situaciones socioeconómicas marcan, también, los estudiantes al narrar los sucesos que afectan los cursados o exámenes, van desarrollando cómo los deseos personales matizan las vivencias sobre su situación educativa; el retraso, las salidas y entradas al sistema son sentidas como tramo de sus crecimientos personales. Cierto sentimiento de frustración o fracaso puede manifestarse, sólo eventualmente. En relación con ello, explicaba un profesor en el Encuentro”Políticas de integración de estudiantes universitarios. Explorando nuevas respuestas”: “…, están los alumnos que dicen…. y que hay mucho de cierto,…pero no me pidan que deje y me ponga a estudiar y la cultura del pre viernes, pre jueves, muy complicado. El otro día veía en facebook una frase que me causó gracia “lo bueno del
13 Investigación: “Ser alumno universitario hoy”- Op. cit.
14 Investigación: “Mirando la universidad, desde las prácticas docentes y la formación de los alumnos”.
9 lunes es que ya queda tres días menos o tres días para el pre viernes, pre jueves ¡qué sé yo!”
Experiencias en la Facultad de Ingeniería indican que el sentido de la reprobación es diferente para las generaciones de jóvenes universitarios:” ya desde los curso de ingreso se percibe cierto desinterés, o poca preocupación o cierta indiferencia frente a evaluaciones negativas” (Ing. Marcelo Bellini, en la exposición inicial del encuentro).
Algunas señales en el estudio en proceso15, indican la divergencia de miradas
entre los datos objetivos (certificados de estudio) y las percepciones de quienes vivieron esa trayectoria educativa. La sociabilidad estudiantil universitaria se configura en un espacio social complejo atravesado por las trayectorias vitales individuales. Como ejemplo valen las citas siguientes: “…mi desempeño ha sido normal. Primero ha sido un poco ineficiente por ser un pendejo que obviamente no lo tomás con tanta seriedad… me parece, a los primeros años, luego maduré, me pegué... me pegué un palo, me levanté y ahí la tomé con la seriedad que se merece, hasta tal vez te diría con más seriedad de lo que realmente se tiene que tomar”; “…yo sé que no me voy a recibir ni el año que viene o el próximo tal vez, el año que viene no, lo tengo muy claro, por el modo de vida que llevo yo y tampoco me quiero volver loco, nunca me he vuelto loco por recibirme”; “… y bueno… por ahí... como que pasa el tiempo y te distraes con otras cosas que no tienen que ver con la facultad, te atrasas un poco, como me paso a mí.”
Desde tal estudio se concluye que: “En el juego entre el tiempo calendario y el tiempo vital se visualizan tensiones en las que los estudios no siempre son prioritarios, aun cuando lo fueron al inicio de la carrera. Las trayectorias individuales no son lineales, las expectativas van cambiando y con ellas las prioridades personales e implicadas, con ellas, las académicas. Podría adelantarse la hipótesis de que las prácticas de los estudiantes universitarios pueden orientarse por: a) la economía de esfuerzo para alcanzar los requerimientos académicos mínimos para superar el paso por la institución lo más rápido posible y b) una lógica operativa (práctica) que sortea la economía de esfuerzo apropiándose de los recursos institucionales a fin de permanecer en el sistema, participando en las actividades académicas, sin alterar sus trayectorias vitales”.
15 Investigación: “Que si…. que no….éste camino elijo yo. Un estudio de trayectorias estudiantiles
10 Los jóvenes estudiantes que cursaban en la Universidad Nacional de San Juan, durante las últimas décadas del siglo XX expresaban preocupación ante las dificultades para sostener un rendimiento adecuado, advertían frustración por estar atrasados y aunque hubiesen dejado durante un tiempo prolongado, se sentían y querían seguir siendo estudiantes. Los actuales no sienten estar atrasados, las bifurcaciones, los atajos, los rodeos, las contingencias, son arbitrios de nuevos experiencias vitales, entre las cuales se incorpora el título universitario como una de las posibles metas. Aun asumiendo la heterogeneidad de sujetos y circunstancias, los retrasos o abandonos no necesariamente, están asociados a desilusión, por lo menos desde lo individual.
Este es un ariete importante de develar, en tanto, la mirada institucional sobre la problemática de la “retención” y/o el “rendimiento académico” no se condice con la mirada personal, de los estudiantes (perspectiva individual), sobre los mismos hechos. Tales revelaciones tensionan a re-pensar la preocupación institucional sobre la problemática de la “retención” y/o el “rendimiento académico”, desde otra mirada.
Los trabajos de Pierre Bourdieu en Francia desarrollan con profusión el tema de ser estudiante, el disfrute por esa instancia vital, el diletantismo con que se complacen por ese tránsito. Evidentemente se refería a estudiantes de sectores sociales acomodados. Situación bastante disímil a la que se encuentra la generalidad de los estudiantes de la Universidad Nacional de San Juan, no obstante lo cual, la mirada de los mismos parecen similares: dilatar el tiempo de sentirse estudiante. Los múltiples motivos intervinientes en la percepción de estos últimos, también, seguramente disímil podrían sustentarse en la situación socioeconómica del medio, desde un extremo, hasta particularidades personales en el otro.
Desde varias investigaciones16 que abordaron la problemática educativa de los
jóvenes que completan el secundario en el espacio social sanjuanino, se argumenta que las perspectivas que ellos se plantean, respecto de sus estudios universitarios, rondan las siguientes opciones:
a) el título universitario es la herramienta laboral segura e inmediata (capital social y cultural)
b) el título universitario es una potencialidad incierta (capital cultural)
16 Investigación: “Construyendo el futuro desde las mutaciones del Ciclo Medio educativo”. 2006-2007 y
11 c) el título universitario es una de las posibilidades de vida (capital social y económico)
d) el título universitario es una aspiración difícil de sostener (los nadie) e) el título universitario no está en sus proyectos de vida (los nadie)
Expectativas en las que se juega, asimismo, el sentido de futuro de los jóvenes, su presente y sus posibilidades de construcción de futuro, más allá de las condiciones sociales de su pasado. En ese contexto, la carga simbólica de ser estudiante universitario en un espacio social provinciano les concede, a los jóvenes, una intensa y singular identidad. Por ello la permanencia en la institución a la vez que les impregna subjetividades, les confiere “existencia”. El presente continuo de “ser alumno de la U”. Precisando que, “ser alumno” es una categoría genérica que encubre la heterogeneidad de estilos que caracterizan a los alumnos de la Universidad Nacional de San Juan.
Inquietudes en curso
Hipotéticamente, cada uno de los jóvenes que decide ingresar a la UNSJ aspira obtener un título universitario. Anhelo que algunos concretaran y otros no. Que, para quienes lo alcanzan, les insume disímiles tiempos vitales, en tanto están inscritos en proyectos personales potencialmente diferentes. Esos tejidos de “sueños” se hacen y deshacen en cada instancia del proceso formativo, entre las dificultades que va atravesando en los distintos momentos del proceso de afiliación. Los jóvenes construyen la ilusión del título desde el momento de superar las dificultades para “hacerse miembro”. Construir el sentido de pertenencia a la institución se ensambla en el transcurso de construir identidad. Norbert Elías explica al respecto que: “podríamos decir que, en términos generales, la temporalidad irrumpe en la configuración de subjetividades en su sentido más amplio. En la época de su apogeo, el discurso de la globalización parecía garantizar un presente absoluto de consumo y de ciudadanía mundial. Las fisuras en ese discurso reinstalaron la categoría temporal bajo la forma de una incertidumbre por el futuro”17.
En las generaciones que transitaban los espacios universitarios, durante el Siglo XX, la trama del tiempo se conformaba desde un sentido del tiempo con valor
17 Dalmasso, María Teresa, Andacht, Fernando y Fatala, Norma (coord). Tiempo, espacio e identidades.
12 instrumental, relacionado con los tiempos insumidos en las prácticas (sentido práctico) que le permiten “ser” (alumno). La trama engarzaba valores de clase media, de apuesta a la educación por eso, mientras son estudiante, “son (y)”, la identidad de estudiante de la UNSJ es simbólicamente fuerteen el espacio social sanjuanino.
El hoy ofrece otra posición y disposición para los jóvenes universitarios del Siglo XXI. La trama hoy pareciera engarzar valores de grupo-joven de sectores medios donde la apuesta a la educación no pareciera ser central en la construcción de identidad. La subjetividad posmoderna se construye desde las imágenes que crean un ideal del yo, el del placer perpetuo. En este sentido, la temporalidad juega desde un sentido de “intemporalidad”. Sentido que figura traspasar a varios grupos sociales, aunque por motivaciones múltiples. La inmediatez temporo-social posmoderna postula: inicialmente, “soy”, existo como persona en una instancia vital de vida (el juego por la existencia) y, ulteriormente, soy estudiante. En la existencia juvenil el estudio (estudiar) es una parte de su configuración, no cubre la totalidad de la existencia. Ranciere describe la subjetivación como “la producción a través de una serie de acciones de un cuerpo y una capacidad para la enunciación no previamente identificable dentro de un campo de la experiencia, cuya identificación es, así, parte de la reconfiguración del campo de la experiencia” (Ranciere. 1999, p.35) (….)” La subjetivación “inscribe el nombre de un sujeto como diferente de cualquier parte identificada de la comunidad”. La subjetivación es acerca del aparecer, un “hacerse presente”.18
Sobre cómo se “hacen presente” los jóvenes en la Universidad Nacional de San Juan podría, hipotéticamente, pensarse que los alumnos de este espacio social, en el siglo XXI han “tomado” caracterizaciones similares al diletantismo existencialista de los jóvenes franceses del siglo XX descriptos por Bourdieu. Marcando sin embargo, las diferencias sustantivas en términos de grupos sociales de pertenencia (clases acomodadas en Francia y sectores medios en Argentina).
Una cierta aproximación de respuesta, no constreñida, estrictamente, al tema de las temporalidades, la brinda el trabajo citado de la Universidad de Buenos Aires: “ … abrir la pregunta por la institución universitaria supone, también, explorarla como espacio de identificación atravesado por situaciones y fenómenos emergentes que exceden la inquietud de orden sociológico por la relación entre institución y sociedad o
18 Ranciere, Jacques La educación pública y la domesticación de la democracia. Miño y Dávila.2011.Bs As.
13 entre institución e individuo. Si retomamos la definición de Eduardo Remedi de la institución como lugar inestable de identificación (2004:26-27), es posible pensar que la inestabilidad actual que se menciona en los estudios diagnósticos es un elemento constitutivo de la misma y no un síntoma epocal propio del escenario global. La identificación en tanto proceso de articulación, en este caso con la institución universitaria, estaría atravesada también por la ambivalencia del lazo emocional y por la contingencia (Hall, 2003). En suma, la Universidad Pública debe ser pensada como un espacio de construcción de identidades nunca suturadas, abiertas, sujetas a una historización radica”19.
Amen de ello, la mutación de la realidad-virtualidad de la cual los actuales jóvenes han participado desde su nacimiento, le agrega nuevas complejidad a la construcción de subjetividades. “Otra característica de la subjetividad posmoderna es la virtualidad, esto es, la falta de realidad concreta. El sujeto de la realidad virtual (en definitiva no real) sigue conservando un discurso, pero ese discurso no garantiza identidad. En la comunicación digital, puedo constituirme en distintas subjetividades”20.
La virtualidad coloca al tiempo en espacios indefinidos, ambiguos, imprecisos, borrosos, ilimitados e inagotables. Tal complejidad requerirá nuevas formas de abordajes tanto para trabajar analíticamente el concepto de trayectoria en tiempos y espacios virtuales, como modos de intervenir en la tramar de las lógicas prácticas intervenidas por contingencias históricas.
Bibliografía
Carli, Sandra (2008). “Visiones sobre la Universidad Pública en las narrativas estudiantiles. La experiencia universitaria entre la desacralización y la sensibilidad”. Pág.107-129. En IICE Revista del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación. Facultad de Filosofía y Letras. UBA. N° 26. Año XVI. Miño y Dávila. 2008.
Dalmasso, María Teresa, Andacht, Fernando y Fatala, Norma (coord).(2010). Tiempo, espacio e identidades. Designis 15. La crujia. Buenos Aires. 2010.
Diaz, Ester (editora) (2004) La posciencia. El conocimiento científico en las postrimerías de la modernidad. 3ra. edic. Biblos. Buenos Aires.
19 Carli, Sandra. Op. cit. Pág. 117
20 Diaz, Ester (editora) La posciencia. El conocimiento científico en las postrimerías de la
14 Elias, Norbert (2000) Sobre el tiempo. Fondo de Cultura Económica. México. 2000. Ranciere, Jacques (20119 La educación pública y la domesticación de la democracia.