Revista para padres y madres
2007
Servicio de prevención de drogodependencias
11
ofía, una niña de 5 años, está en el restaurante con sus padres y su hermano mayor. Se niega a tomar la sopa de pescado que le han pedido. Cierra la boca, baja la cabeza y cruza los brazos. Quiere macarrones. Sus aitas le riñen e insisten en que coma porque “no va a haber otra cosa”. Finalmente deciden pedir macarrones. Sofía sonríe y cambia de actitud.
Éste es un ejemplo representativo de los comportamientos que denominamos “rabietas”. Nos referimos a aquellos
com-portamientos (llantos, gritos, tirarse al suelo, encerrarse, enfurruñarse, quejarse, etc.) que aparecen cuando no se satisface alguna de las demandas del niño/a y que buscan “salirse con la suya”, obtener aquello que no han obtenido de otro modo.
Afortunadamente, existen procedi-mientos educativos válidos para un número amplio de ocasiones en las que aparezcan las rabietas. Debemos saber que “tratar” las pataletas no consiste ni en castigar las rabietas ni en castigar al niño/a. Podemos proporcionar explicaciones, razones y con-sejos, pero debemos saber que durante el episodio de la rabieta no funcionarán. ¿Por qué? Pues porque en ese momento el niño/a no es capaz ni de escuchar, ni de pensar, ni de razonar.
Sugerencias y técnicas para aplicar:
• Debemos permanecer en calma, no deben apreciar que nos alteramos. • Tener muy claro el plan de trabajo: qué
voy a hacer, cómo y por qué.
• Debemos dar claramente otra alterna-tiva para conseguir lo que quiere (pedirlo
por favor, pedir menos, esperar a que terminemos de hablar...).
• Prestar atención y recompensar los comportamientos que sí son correctos. • Si se acerca a la manera de pedir o de hacer que pretendemos, actuemos con flexibilidad, no queramos que nos lo pida textualmente o que lo haga per-fecto.
• Constancia: la rabieta no debe tener éxito nunca (o casi nunca).
• Que todas las demás personas de re-ferencia hagan lo mismo: pareja, abue-los, abuelas, profesorado, cuidado-res/as.
• Después de que pase la rabieta, debe-mos actuar con naturalidad, como si no hubiera pasado nada. Tampoco de-bemos hablar del tema de la rabieta. • Si al no atender la rabieta el niño o niña
inicia comportamientos muy incorrectos o peligrosos que no son la rabieta, debemos corregirlos como haríamos en cualquier otra situación, pues ya no estamos ante una rabieta, sino ante agresiones, falta de respeto, insultos, peligros, etc que no debemos consentir. • Si por circunstancias hay que atenderle en plena rabieta, procuraremos hacerlo de una manera prudente y neutra, sin exceso de efusividad, porque actuaría como un reforzador de la rabieta. Tengamos claro que no atender una rabieta no significa rechazar al niño o niña afecti-vamente. Consiste en retirar la atención ante la rabieta y prestar atención ante un comportamiento más adecuado. Debemos tener cuidado en no confundir una “rabieta” con una necesidad real de ser atendido/a. Por último, si consideramos que no vamos a ser capaces de mantenernos firmes en el tratamiento de la rabieta, es mejor que no intentemos poner en práctica las recomendaciones anteriores. De otro modo, le estamos enseñando a ser más resistente con sus rabietas.
Tratar las pataletas no
consiste ni en castigar
las rabietas ni en castigar
al niño/a.
RABIETAS
Revista para padres y madres
n esta ocasión y aprovechando que acabamos de celebrar el 8 de marzo, día Internacional de la Mujer, vamos a hacer una pequeña re-flexión sobre lo que todavía viene suce-diendo en nuestra sociedad con respecto a la transmisión de roles.
Como sabéis, además del 8 de Mar-zo, también se celebra el 25 de noviembre el día Contra la Violencia de Género. ¿No sería mejor que de una vez por todas se solucionaran estos problemas en vez de dedicarnos días a las mujeres? No es nuestra tarea, desde esta revista, empe-zar a investigar e intentar solucionar la violencia de género o las discriminaciones que se dan en el mundo laboral y político. Tampoco vamos a indagar en la situación realmente precaria en la que viven las mujeres en otros países. Pero la educa-ción es una de nuestras áreas de trabajo y por ello queremos hacer con vosotros, los padres y madres, una reflexión acerca de la transmisión de roles.
Responsabilidad en la educación de nuestros hijos e hijas
Vamos a tomar como ejemplo a una pa-reja de hoy en día; una papa-reja de unos 40 años con dos niños pequeños y en la que ambos trabajan fuera de casa. Seguro que conocemos muchas familias como ésta. Realicemos una pequeña reflexión sobre su día a día: a pesar de que los dos trabajan fuera de casa las mismas horas, ¿quién de los dos emplea más horas en realizar las labores del hogar, el padre o la madre? ¿Quién se ocupa en mayor medida de la educación de sus hijos? ¿Quién acude a hablar con el profesorado? ¿Quién de ellos les compra la ropa o les lleva a la consulta del médico? ¿Es el padre o la madre la que les ayuda a hacer
los deberes? Siempre hay excepciones, por supuesto, pero la mayor parte de las veces es la madre la que se ocupa de esas tareas.
Tareas del hogar
Hoy en día hay muchas parejas que tienen en cuenta los aspectos de género a la hora de educar a sus hijos e hijas: les enseñan a realizar las tareas de casa de la misma manera, sin hacer distinciones entre los hijos y las hijas. Esto está muy bien, pero no es suficiente. ¿Qué modelo
transmiten los padres y madres? A pesar de enseñar a los hijos e hijas que deben hacer por igual las tareas de casa, debe-mos predicar con el ejemplo. ¿De qué sirve decirles todo eso si después ven que el padre no hace nada en casa? ¿Qué mensaje les transmitimos de esta mane-ra? Aprenderán que esas tareas son cosa de mujeres y las harán porque se les obliga o porque tienen que “ayudar” a ama. Así, no interiorizarán que las tareas de casa son un asunto de toda la familia,
TRANSMISIÓN
DE ROLES DE GENERO
E
Servicio de prevencion de drogodependencias
en las que todos y todas debemos parti-cipar, y que cuando lo hacemos no es para ayudar a ama (porque no es trabajo de ella), sino que estamos ayudándonos a nosotros mismos y a toda la familia.
Lenguaje
Otro aspecto a tener en cuenta es el lenguaje. Deberíamos hacer una reflexión sobre cómo hablamos en casa de las mujeres, qué oyen nuestros hijos e hijas, cómo hablamos los adultos entre nosotros delante de los niños y niñas. Por ejemplo: “mi marido me ayuda un montón en casa, siempre me limpia los baños” (¿te los limpia a ti?).
Transmisión de valores
No existen cosas que las chicas no puedan hacer sólo por el hecho de ser chicas. Los niños y niñas deben educarse en las mis-mas oportunidades, enseñarles que entre ellos y ellas no hay diferencias (excepto las físicas).
Sexualidad
Es muy importante cómo se trata la sexua-lidad en la familia. Cuando hablamos con nuestros hijos e hijas sobre sexualidad
consciente o inconscientemente les trans-mitimos ideas erróneas. Por ejemplo, cuando la hija pregunta por el pene de su hermano se le explica que es algo que tiene su hermano pero que no tiene ella. Los niños tienen su órgano sexual dife-rente al que tienen las niñas. No significa que ella no tenga órgano sexual sino que es diferente al de su hermano.
Se debe educar sobre cómo vivir la sexualidad, las chicas como chicas y los chicos como chicos, pero sin hacer dife-rencias por género. Por ejemplo, a los padres y madres no les suele preocupar en exceso si el hijo empieza a tener rela-ciones sexuales, porque es chico, le faci-litamos preservativos y ya está, mientras que con la hija se suelen tener más repa-ros. Los padres hablan con los hijos varo-nes sobre la masturbación y las poluciovaro-nes nocturnas y las madres con las hijas sobre la regla y el embarazo. ¿No sería más adecuado que ambos hablaran sobre to-dos los temas con los hijos y las hijas, hablar con los hijos sobre sus relaciones, cómo tratar a las chicas en las relaciones sexuales, la importancia del respeto en
las relaciones, etc.?
Coeducación
Los padres y madres debemos preocu-parnos por cómo se abordan estos temas en el centro escolar. En el caso de que el centro no trabaje de manera adecuada los temas de género, deberían mostrar la preocupación por el tema al tutor/a o a la dirección del centro.
Para terminar, decir que para conse-guir cambios en la sociedad debemos empezar a hacer pequeños cambios en nuestras casas. Es absurdo exigir a los gobiernos que cambien las leyes y nor-mativas si en nuestras casas, nuestros jóvenes, es decir, las nuevas generaciones que van a crear las sociedades del futuro, aprenden comportamientos diferentes en función del sexo; si los padres y ma-dres, aunque sea a nivel inconsciente y con buena voluntad, les transmiten acti-tudes sexistas.
Tomemos consciencia todos y todas, sobre todo los padres y madres, y a lo mejor llegará un día en el que no tenga-mos que celebrar ningún día a favor de la mujer en el calendario.
LIBRO RECOMENDADO
Nire aita etxekoandrea da,
eta zer?
Autores:
Silvia Ugido y Mikel Valverde.
Editorial:
Elkarlanean. Argitaletxe elkartuak.
Precio: 6
€
Edad recomendada:
ita, Luis me ha pegado cuando estaba jugando en el parque y ayer también!... Pues espabila y pégale tú más fuerte, ya verás cómo no te vuelve a tocar!...”
Cuántas veces habremos escuchado conversaciones de este tipo entre un padre o una madre y sus hijos.
Los niños/as aprenden constante-mente de sus padres y madres, no sólo de lo que éstos les dicen, sino, sobre todo, de lo que ven en ellos, como actúan, cómo responden ante los problemas, etc.
La vida en familia
Las relaciones entre los miembros de la familia determinan valores, actitudes, modos de ser, que el niño/a va asimilando desde que nace. La vida en familia es un eficaz medio educativo al que se debe dedicar tiempo y esfuerzo. Los padres y madres tienen una gran influencia en el comportamiento de sus hijos e hijas. Existen familias donde hay un clima fami-liar positivo y constructivo, que facilita el desarrollo adecuado del niño/a, pero tam-bién existen otras familias, donde no se viven correctamente las relaciones entre iguales, lo que hace que el niño/a no adquiera de sus familiares un modelo de conducta ajustado.
La educación en valores
La educación en valores (respeto, convi-vencia, tolerancia…) se transmite sobre todo por imitación, de ahí la importancia de educar a los hijos/as a través del ejem-plo para desarrollar una educación óptima. La educación en valores no sólo debe impartirse en la escuela, los padres y las madres también pueden educar en la paz (haciendo referencia al ejemplo de Luis) y esto se consigue educando de forma pacífica. Los niños/as deben aprender cómo reaccionar ante un conflicto y el respeto, donde primero se observa, es entre los padres y madres.
Según un último estudio realizado por la FAD en el año 2004, “Los padres y las madres ante la educación de sus hijos pequeños” en el que se recoge qué piensan los padres y madres de niños/as pequeños sobre su situación, se concluye
que las familias comparten la idea de que la educación familiar es la que resulta esencial para sus hijos/as y los valores familiares son los que prioritariamente se deben defender.
Sin embargo, esta convicción parece no tener demasiado éxito en la vida real, alegando que la sociedad actual elimina las buenas intenciones. Una cosa es lo que marca el modelo ideal de educación, lo que “debe ser” y otra la realidad que viene impuesta por las exigencias sociales del día a día.
Hábitos saludables
Sabemos que ser padre, madre o familiar de niños/as pequeños no es una tarea fácil, sin embargo existen unos mínimos que todos debieran tener presente en la educación de sus menores (no etiquetar, no insultar, no ridiculizar, ser coherentes
con lo que decimos y lo que hacemos). Si queremos fomentar, por ejemplo, há-bitos saludables en nuestros hijos/as; ¡no les inflemos a bollos!
Para finalizar, después de expuesto lo anterior, surgiría la pregunta del millón: ¿qué pueden decir los padres y madres a sus hijos/as para infundirles valores tales como justicia, comprensión, gene-rosidad, empatía, solidaridad, respeto, tolerancia…? Con una sencilla frase muy manida sería suficiente, “no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicie-sen a ti” o “haz a los demás lo que te gustaría que te hiciesen a ti”. Es más efectivo que el niño/a reflexione sobre la situación en la que se ve inmerso: ¿te gustaría que a ti te hiciesen eso?, ¿cómo te sentirías?, ¿cómo reaccionarías?, que decirle “no debes pegar a Luis ”, “no debes reírte de Juan por ser gordito”, etc.
¡CARIÑO…
SI TE PEGAN, PEGA!
Gurasoentzako aldizkaria
2007
Drogamenpekotasunei aurre hartzeko zerbitzua
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neritz 5 urteko neskatiltxo bat da. Bere familiarekin jatetetxe batera joan dira bazkaltzera. Bere gurasoek arrain zopa eskatu dute bazkaltzeko. Eneritz ez dago ados , makarroiak nahi ditu . Ahoa itxi egiten du, burua makurtu eta besoak gurutzatzen ditu. Gurasoek errieta egiten diote, ez dela besterik egongo esanez. Azkenean, Eneritzek makarroiak lortzen ditu eta bere jarrera aldatzen du.
Umearen eskaerak asetzen ez ditugu-nean bertan agertzen diren jokaerak
“kasketaldiak” deitzen ditugu, esate ba-terako, negarrak, oihuak, lurrera botatzea, kexatzea, muturtzea eta abar.
Zorionez, kasketak agertzen diren mo-mentuetarako eraginkorrak diren heziketa-bideak badaude. Kasketaldiei buruz zeozer egiteak ez du esan nahi umea edo kaske-taldia zigortu behar dugunik. Azalpenak, arrazoiak eta aholkuak eman ahal diezaio-kegu baina, kasketaldiaren momentuan, honek ez du inolako eraginik edukiko. Zer-gatik? momentu horretan umeak ezin due-lako entzun, pentsatu eta arrazoitu.
Martxan ipintzeko teknikak eta aholkuak:
• Lasai mantendu behar gara.
• Lan plangintza oso argi eduki behar dogu: zer egingo dugu, zelan eta zerga-tik.
• Nahi duena lortzeko, beste alternatiba bat eskaini behar diogu mesedez eska-tu, gutxiago eskaeska-tu, berba egiten amai-tzen dugun arte itxaron...
• Adi egon eta zuzenak diren jokaerak bakarrik saritu.
• Gauzak, guk nahi ditugun moduan es-katzen edo egiten ahalegintzen dela ikusten badugu, malgutasunez jokatu behar dugu, ezin dugu itxaron dena borobil eta zehatz egitea.
• Konstanteak izan behar gara: kasketal-diak ez du arrakastarik eduki behar inoiz (edo ia inoiz).
• Erreferenteak diren pertsonak berdin jokatu behar dute, hau da, bikotekideek, aitita-amamek, irakasleek, hezitzaileek... Kasketaldia pasa eta gero, naturalta-sunez jokatu behar dugu, ezer gertatu izan ez balitz bezala. Kasketaldiari buruz ere ez dugu berbarik egin behar. • Kasketaldiari kasurik ez egiteagatik,
umea modu oso desegokian edo arris-kutsuan portatzen hasten bada, portae-ra hau zuzendu egin beharko dugu, kasu honetan ez gaudelako kasketaldi baten aurrean, onartu ezin diren eraso, errespetu falta eta irainen aurrean baino. • Kasketaldiaren momentuan, arrazoiren bategatik kasu egin behar badiogu, neurriz egin beharko dugu, adeitasun lar barik, osterantzean, kasketaldia in-dartu egingo dugu.
Kasketaldi bati ez erantzuteak ez du esan nahi umea baztertu edo urrundu egiten dugunik. Kasketaldiari ez zaio atentziorik ipini behar baina portaera egokiagoei bai. Kontu handia eduki behar dugu kasketaldi bat umearen benetako atentzio-beharrizan batekin ez nahasteko.
Azkenez, kasketaldiari aurre egiteko orduan gure burua tinko eta sendo man-tentzeko gai sentitzen ez bagara, hobeto da aurrerago eman ditugun teknikak eta aholkuak martxan ipintzen ez ahalegintzea, osterantzean umeari kasketaldiekin erresis-tentzia handiagoa edukitzen erakusten ari gara.
Kasketaldiei buruz zeozer
egiteak ez du esan nahi
umea edo kasketaldia
zi-gortu behar dugunik.
KASKETAK
Gurasoentzako aldizkaria
Orain igaro berri dugun martxoaren 8ª testuingurutzat hartu nahi izan dugu, gaur egun oraindik gure gi-zartean gertatzen denari buruz gogoeta bat egiteko. Denok jakingo duzuen mo-duan martxoaren 8an behar egiten duten andreen eguna da. Urtean zehar, badago egutegian beste egun bat ere andrentzat: azaroaren 25 a, andreekiko biolentziaren aurkako eguna.
Ez ote da hobeto izango egutegian guri eskainitako egunik ez edukitzea (baina arazo hauek behingoz konpontzea)? Ez gara gu, gure txokotxo honetatik, genero biolentzia edo lan edo politika munduan ematen diren diskriminazioak aztertzen eta konpontzen ahalegintzen hasiko, ez gara ezta gure herritik mugituko, andreen egoera benetan prekarioa den beste he-rrialde batzuetako egoera aztertuz, baina heziketa mundua gure lan esparruetako bat da eta aukera hau aprobetxatu nahi izan dugu rolen transmisioari buruz go-goeta bat egiteko zuekin, guraso zarete-nentzat.
Seme-alaben heziketaren ardura
Hartu dezagun gaur egungo bikote arrunt bat, berrogei urtetako bikote gazte bat. Bikotekide biek etxetik kanpo lan egiten dute eta seme-alaba txiki bi dituzte. Se-guruenik honelako bikote asko ezagutzen ditugu denok. Ba egin dezagun gogoeta txiki bat: nahiz eta biek etxetik kanpo lan ordu berdinak eman, zeinek ematen ditu gero ordu gehiago etxeko gauzak egiten? Amak edo aitak? Zein arduratzen da batez ere umeen heziketaz, umeen irakasleekin hitz egitera joaten, umeentzako erropak erosten, umeak medikuarengana erama-ten….? Eta horrez gain, etxeko zereginak egiten? Salbuespenak beti egoten dira noski, baina seguruenik ama da gehiene-tan zeregin honen ardura hartzen duena.
Etxeko zereginak
Bikote asko, orain gai honetaz sentsibili-zatuta daude eta semeak eta alabak hezi-tzeko orduan genero kontuak aintzakotzat hartzen dituzte: euren umeei etxeko ze-reginak egiten berdin erakusten diete eta zeregin honek ez daude neska edo mutila izatearen arabera. Hori oso ondo dago baina ez da gauza bakarra; ze eredu ema-ten dute gurasoek? Seme alabei etxeko gauzak egin behar dituztela erakutsi arren, etxean aitak ezer edo gauza gutxi egiten duela ikusten badute, ikasten ari diren mezua oso ezberdina da; zeregin horrek
andran gauzak direla ikasiko dute eta etxean, behartuta daudelako eta “amari laguntzeko” egingo dute. Arrazoi horrega-tik, ez dute barneratuko etxeko zereginak familikide guztien ardura direla, denak parte hartu behar dutela etxeko lanetan eta etxean zerbait egiten dugunean ez gaudela amari laguntzen (lan hori ez baita amarena), geure buruari eta familiari la-guntzen gaudela baino.
Hizkera
Etxean zein familian erabiltzen den hizke-rari buruz ere gogoeta egin behar da; etxean andrei buruz zelan hitz egiten
ROLEN
TRANSMIZIOA
Drogamenpekotasunei aurre hartzeko zerbitzua
den,seme -alabek zer entzuten duten, gurasoek ere beraien artean zelan hitz egiten duten seme-alaben aurrean (“nire senarrak etxean asko laguntzen nau, oso fina da, komunak garbitzen ditu” zuri garbitzen dizu?)
Baloreen trasmisioa
Ez dago neska batek neska izateagatik bakarrik egin ezin duen ezer, neskak eta mutilak aukera berdinetan hezi behar dira; euren artean ez dagoela ezberdintasunik (fisikoak izan ezik noski) erakutsi behar zaie, bai neskei eta bai mutilei ere, neskak errespetatu behar dituztela.
Sexualitatea
Sexualitatea familian zelan tratatzen den ere oso garrantzitsua da. Seme alabekin sexualitateaz hitz egiterakoan, modu inkontzientean edo kontzientean, ideia okerrak transmititzen ditugu, esate bate-rako, ume txikiei sexu-organoen arteko ezberdintasunak azaltzeko orduan, alabari, nebak berak ez daukan zeozer daukala esatea, zakilagatik galdetzen duenean. Mutilek sexu-organo bat daukate, baina neskek ere beste bat daukate, mutilena-renatik ezberdina den beste bat.
Sexualitatea bizi duten moduan ere hezi egin behar dira, neskak neska mo-duan eta mutilak mutil momo-duan baina generoagatik ezberdintasunik egin barik; esate baterako, sarritan ez gaitu lar kezka-tzen mutilak sexu-hartuemanak eduki-tzeak, mutila denez, preserbatiboak eman eta kito, baina neska gehiago kontrolatzen dugu, gehiago kezkatzen gara eta alaben irteerekin eta ordutegiekin zorrotzagoak izaten gara, eta gainera sexua ahalik eta gutxien aipatzea hobeto dela pentsatzen dugu, haurdun geratu barik badaezpada. Gainera sexualitate kontuetan ema-ten dugun informazioa oso mugatuta ego-ten da, neskei “nesken” inguruko gaietaz bakarrik egiten dugu berba (hilekoa, haur-dunaldia...) eta mutilei “mutilen” gauzetaz bakarrik (preserbatiboak, masturbazinoa, gaueko poluzinoak...), eta gainera, alabekin amak eta semearekin aitak egitea berba izaten da ohikoena. Gure ustez, askoz egokiagoa da, aitak eta amak, biek, biekin egitea berba eta gai guztiak ukitzea, hau da, adibidez mutilei hilekoari eta haurdu-naldiari buruz ere berba egitea eta neskei preserbatiboetaz, masturbazinoataz... Aspektu fisiko guzti honetaz gain, euren
artean hartuemanak zelan ezarri ere azaldu behar zaie: neskakin zelan erlazionatu, mutilengana zelan urreratu, elkarrenga-nako errespetua edukitzearen garrantzia...
Hezkidetza
Gurasoek ikastetxean gai honek zelan lantzen diren jakin behar dute, ikastetxean seme-alabei genero kontuetan transmiti-tzen dituzten edukietaz arduratu behar dira, eta esparru honetan ez dela nahiko egiten pentsatzen badute, tutorekin edo zuzendariarekin berba egin behar dute.
Amaitzeko, gure etxeetan hasi behar gara aldaketa txikiak egiten gizarteak aldatu ahal izateko; alperrik gobernuari legeak eta araudiak aldatzeko eskatzea euren etxeetan gure gazteek, gure ondo-rengoek, etorkizuneko gizarteak eratuko dituztenek, sexuen arabera jarrera des-berdinak ikasten badituzte gurasoengan-dik, hau da, gurasoek jarrera sexistak transmititzen badiete nahiz eta sarritan modu inkontzientean eta borondate ona-rekin egin.
Hartu dezagun kontzientzia guztiok, batez ere amek eta aitek eta agian egunen batean gure egutegian ez da emakumeen aldeko egunik ospatu beharrik egongo.
LIBRO RECOMENDADO
Nire aita etxekoandrea da,
eta zer?
Autoreak:
Silvia Ugido eta Mikel Valverde
Argitaletxea:
Elkarlanean. Argitaletxe elkartuak
Prezioa: 6
€
Adina:
ita, parkean jolasten nenbilela Luisek jo egin nau eta atzo ere bai!... ba espabila zaitez eta jo iezaiozu zuk ere, baina gogorrago, ikusiko duzu nola ez zaituen gehiago ikutuko.”
Zenbat aldiz entzun ditugu horrelako elkarrizketak guraso eta seme-alaben artean?
Haurrek gurasoengandik ikasten dute etengabe, eta ez bakarrik hauek esaten dutenagatik, batez ere ikusten dutenaga-tik: gurasoek arazoen aurrean nola eran-tzuten duten, nolako jarrera duten eta abar.
Familian
Familia arteko harremanak baloreak, jarre-rak eta izateko ejarre-rak finkatzen dituzte, jaiotze momentutik. Familia, denbora eta esfortsua eskeini behar zaion bitarteko eraginkor garrantzitsua da. Gurasoek be-raien seme-alaben portaeran eragin handia dute. Badaude giro konstruktiboa eta positiboa dituzten familiak, hauetan hau-rraren garapen egokia ematen da norma-lean. Baina badaude beste batzuk, non berdinen arteko harremanak era okerrean ematen dira eta arrazoi honegatik haurrak ezin du jarrera eredu egokirik bereganatu.
Balioen heziketa
Baloreak (errespetua, elkarbizitza, toleran-tzia…) batez ere imitapenaren bidez trans-mititzen dira, beraz, ezinbestekoa da se-me-alabak ereduaren bitartez heztea, heziketa on bat lortzeko. Heziketa era hau ez da eskolan soilik eman behar, gurasoen ardura ere da (adibidez, hasieran jarri dugun kasuan). Norberaren gurasoengan ikusten da lehedabiziz errespetua edo errespetu falta.
Haur txikien gurasoek pentsatzen dutenari buruz, FAD-ek 2004. urtean egin-dako ikerketa batean (“Los padres y las madres ante la educación de sus hijos pequeños”), familian ematen den heziketa funtsezkoa delako ustea agertzen da eta familiak transmititzen dituen baloreak lehentasunezkoak direla ere. Hala ere,
badirudi eguneroko bizitzan uste honek ez duela arrakasta handirik, gizarteak intentzio onak ezabatzen dituela argudia-tuz. Gauza bat da hezkuntza eredu idealak ezartzen duena eta beste bat, gizartearen eguneroko eskaeren errealitatea.
Ohitura osasuntzuak
Badakigu seme-alaba txikien gurasoa iza-tea ez dela zeregin erraza, hala ere badau-de beraien hezkuntzan kontutan izateko minimo batzuk: etiketak ez jartzea, irainik ez egitea, irrigarri ez uztea, esaten eta egiten dugunarekin koherenteak izatea (adibidez, ohitura osasuntsuak sustatu nahi ditugu …eta egunero goxokiak
eros-ten dizkiegu).
Bukatzeko, guztiok pentsatzeko gal-dera bat: justizia, eskuzabaltasuna, enpa-tia, solidaritatea, errespetua, tolerantzia… eta horrelako baloreak sustatzeko, zer esan behar diegu gure seme-alabei? Ba-dago esaldi edo esaera apropos bat, hots, “ez egin besteei zuri egitea gustatuko ez litzaizukena” edo “egin besteei zuri egitea gustatuko litzaizukeena”. Eragingarriagoa da haurrarengan egoerari buruz gogoeta eragitea (nola sentituko zinateke zu? edo nola erantzungo zenuke?) “ez duzu Luis jo behar” edo “ez egizu barre Juan poto-lotxoa izateagatik” esatea baino.