La comprensión de la vida y obra de Francisco José de Caldas en el Siglo XX - de la erudición a la crítica (1912-2007)
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(2) Agradecimientos - Ante todo a Dios por su infinito amor ya que gracias a Él he logrado mis metas y objetivos. - Al Departamento de Historia por la oportunidad que me ha brindado para llevar a cabo el presente trabajo. - A mi director de tesis Sergio M ejía, por sus instrucciones y por sus valiosas contribuciones a este trabajo. - Agradezco a M auricio Nieto mi profesor de Historia de la Ciencia, porque en su clase me motivó a hacer un trabajo sobre uno de los científicos más importantes del siglo XIX. Y a Hugo Fazio, mi profesor de Seminario de M onografía de Grado, y mis compañeros de clase por sus continuos consejos y correcciones. - Al profesor José Antonio Amaya, por su interés y preocupación durante el proceso de elaboración de esta monografía. - A mis amigos y consejeros por su ánimo e incentivo en los momentos más difíciles de mi carrera. - Agradezco especialmente a mis padres y a toda mi familia, por su paciencia y por su apoyo incondicional..
(3) TABLA DE CONTENIDO. In t ro du cción , p.1 Ca pítul o 1 . La fa se e ru di t a – Cole cción y divulgación del conocimiento tradicional sobre Caldas, p.7 A. Compilación y edición de las Obras de Caldas y las Cartas de Caldas por Eduardo Posada, miembro fundador de la academia colombiana de la historia, p.7 B. Reedición de la biografía de Caldas por Lino de Pombo (1941) y del Semanario (1942), p.8 C. Una nueva biografía de Caldas: Alfredo Bateman y su Francisco José de Caldas – El hombre y el sabio, de 1954, p.9. D. Reedición de la Biografía cultural del sabio Caldas de Hermann Schumacher en 1969, p.12 E. Nuevas Obras Completas y nuevas Cartas de Caldas, p.13 Ca pítul o 2 . Es tu di os críti cos (1984-2007), p.16 A. Renán Silva contra la Ilustración según Marcos González Pérez – “Mucho ruido y pocas nueces”, p.16 B. Gonzalo Hernández de Alba y el Caldas patriota en “El sabio de la independencia”, de 1984, p.18 C. Caldas en su contexto cultural – La élite de Popayán a finales del siglo XVIII según Jorge Eliécer Quintero Esquivel, p.19 D. Divulgación de Caldas y su obra en España con el concurso de una historiadora francesa: Jeanne Chenu y su obra Francisco José de Caldas – Un peregrino de las ciencias, p.20 E. Caldas botánico – Santiago Díaz Piedrahita y “ Francisco José de Caldas y la botánica”, p.21 F. John Wilton Appel y el primer texto en inglés sobre la vida y obra de Caldas, p.22 G. Las facetas de Caldas en la obra colectiva Francisco José de Caldas y Tenorio (1768-1816), p.23 H. Una Nueva aproximación a Francisco José de Caldas, según Santiago Díaz Piedrahita, p.25 I.. El principio de la hipsometría y el intercambio científico entre América y Europa – Jorge Arias de Greiff y su “ Caldas y Humboldt – Transferencia de saberes y prácticas a Europa”, p.26. J.. El determinismo geográfico en el análisis ilustrado del Nuevo Reino – Caldas en Fronteras imaginadas de Alfonso Múnera (2005), p.28. K. Orden Natural y Orden Social: Un estudio de Mauricio Nieto sobre el Semanario de Caldas, p.29 L. La Obra Cartográfica de Francisco José de Caldas, por Mauricio Nieto, con contribuciones de Jorge Arias de Greiff y Santiago Díaz Piedrahita, p.31 M. ¿Ciencia racista en Caldas? – Los “ Seres, cuerpos y espíritus del clima” de Julio Arias, p.33 N. Contribución a los estudios historiográficos sobre Caldas: La tesis de maestría de Carlos Manuel Jiménez Aguilar sobre la construcción del héroe durante el siglo XIX, p.35 Co nclusio nes, p.38 Bi blio g ra fía , p.3 9.
(4) Introducción La tradición escrita reciente sobre Francisco José de Caldas, 1912-2007. La vida y obra de Francisco José de Caldas se cuentan entre los principales puntos de referencia para comprender la Ilustración en el Nuevo Reino de Granada. Sus contribuciones a la botánica, la astronomía y la geografía se destacan dentro de ese movimiento de interpretación del país que precedió y acompañó a su nacimiento como república. Como científico y también como republicano se ha comprendido a Caldas durante los últimos dos siglos en la historiografía colombiana, y también por parte de autores extranjeros.. Con todo, y a pesar del lugar preponderante de Caldas en la historiografía y la cultura colombianas, no se ha consolidado aún el estudio sobre el origen y la evolución de la comprensión de su vida y obra. Apenas sí se ha hecho un primer acercamiento sobre la tradición escrita sobre Caldas, concentrado en la tradición sobre él acumulada en el siglo XIX y puesta al 1 servicio de un discurso nacional liderado por las élites republicanas. Este trabajo fue realizado. por Carlos M anuel Jiménez Aguilar en la maestría de historia de la Universidad Nacional y cubre la tradición escrita sobre Caldas entre 1816 y 1905.. M i trabajo sigue al de Jiménez y consiste en un estudio de la tradición escrita sobre Caldas desde la compilación hecha por Eduardo Posada de las Obras de Caldas, publicada en 1912, hasta las interpretaciones historiográficas relacionadas con su vida y obras producidas hasta el 2007. M i propósito es escribir la historia de cómo se ha comprendido a Caldas en los últimos noventa y cinco años, mas no me propongo discutir todas y cada una de las referencias escritas sobre Caldas. En lugar de ello se han seleccionado y estudiado las más significativas en la evolución de esta tradición culta. Así pues, en mi memoria de grado estudio serialmente las obras más significativas sobre Francisco José de Caldas durante el siglo XX y principios del XXI. Intentaré 1. JIMENEZ AGUILAR, Carlos Manuel, La construcción del héroe – Francisco José de Caldas: utilización política de una memoria científica, tesis de Maestría inédita, dirigida por José Antonio Amaya, Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de Historia, Bogotá, 2007..
(5) demostrar que entre 1912 y 1978 una serie continua de estudiosos colombianos logró coleccionar, re-editar y publicar una rica base de erudición sobre Caldas, tanto heredada del siglo XIX como producida a lo largo de ese periodo, y que en 1984 se abrió un periodo nuevo en la tradición escrita sobre Caldas en el que los materiales reunidos hasta entonces hicieron posible la aparición y el desarrollo, que continúa hoy, de los estudios críticos sobre su vida y obra. Por lo anterior, esta monografía está dividida en dos capítulos: el primero cubre el periodo 1912 – 1978 y el segundo el periodo 1984 – 2007 (el hiato 1978 – 1984 se explica porque no he seleccionado para mi análisis ninguna obra significativa producida durante él).. Debe tenerse en cuenta que lo escrito sobre Caldas entre 1912 y 2007 incluye diversos tipos de textos concebidos en diversos formatos, tales como poesía, manuales escolares, piezas literarias, obras históricas y artículos académicos. A ello deben sumarse contribuciones y colecciones iconográficas y museográficas. Sin embargo, en este trabajo me concentraré únicamente en las obras de carácter académico. Aquí cabe hacer una distinción. En general puede decirse que los trabajos correspondientes a la primera parte de mi periodo son el resultado de investigadores independientes, no adscritos a universidades sino, frecuentemente, a academias de historia (principalmente la nacional). Es el caso de investigadores como Eduardo Posada, Guillermo Hernández de Alba y Jorge Arias de Greiff. A partir de la década de 1980 la producción más significativa sobre Caldas ocurre en los departamentos universitarios de historia que fueron fundados en su mayor parte en la década anterior.. En el primer capítulo espero encontrar una marcada continuidad entre el legado del siglo XIX y la producción del periodo correspondiente a este capítulo. Esto ayudaría a explicar la persistencia de interpretaciones viejas sobre Caldas en la educación escolar y la cultura histórica popular. La diferencia clave entre el siglo XIX y la primera mitad del XX es la intensidad del esfuerzo erudito, de colección y reedición, que reemplaza la intención anterior de construir en la figura de Caldas un modelo republicano y un héroe de las ciencias. Esto no se abandona, sino que se enriquece con un esfuerzo continuado de erudición que sienta las bases para el periodo siguiente, en el que son posibles los estudios críticos sobre Caldas, que estudio en el segundo capítulo..
(6) En este trabajo me referiré frecuentemente a las obras sobre Caldas producidas en el siglo XIX. No las discutiré propiamente, cosa que ha hecho Jiménez A guilar en la citada tesis, pero sí recurriré a ellas. Los escritos sobre la vida y obra de Caldas se acumulan desde 1801 y se enriquecen durante todo el siglo. Ellos constituyen sin duda la base de nuestro conocimiento sobre la vida y la obra de Caldas. Es pertinente, entonces, recordar el valor que han tenido en la preparación de este trabajo los epistolarios de José Celestino M utis, Alexander von Humboldt, la reedición del Semanario del Nuevo Reyno de Granada a cargo de Joaquín Acosta, la biografía clásica de Caldas escrita por Lino de Pombo y la biografía más extensa publicada en alemán por Hermann Schumacher en 1884.. 2. Se ha realizado una selección bibliográfica de las obras más significativas producidas sobre Caldas entre 1912 y 2007. Cada uno de estos trabajos será analizado con atención a su contenido y a su significado en la tradición sobre el tema; es decir, en cuanto a la contribución que hace a la comprensión de la vida, la obra y el rol de Caldas en su tiempo. Dispondré mis resultados en un análisis serial en el que daré cuenta de la evolución de la investigación sobre la vida y la obra de Caldas. Con mi memoria de grado aspiro a hacer una contribución preliminar a la historiografía sobre Caldas en el siglo XX y principios del XXI, que a su vez podrá ser útil para los estudiosos de la Ilustración Neogranadina y, por supuesto, para el estudio continuado de la vida y la obra de Francisco José de Caldas.. 2. Una de las primeras referencias que se en cuentran con resp ecto a la vida y obra de Caldas se encuentra en una carta de Alexander von Humboldt a José Celestino Mutis, escrita en Popayán el 10 de noviembre de 1801; ver HUMBOLDT, Alexander von, Briefe aus Ameri ka, 1799-1804, Berlín, Akademie Verlage, 1993, p.155; ACOSTA, Joaquín (editor), Semanario de la Nueva Granada, París, Librería Castellana de Laserre, 1849; POMBO, Lino de, “Sobre la vida, carácter y servicios p atrióticos de Fran cisco José d e Caldas”, en el seman ario La Siesta, volumen 1, número 5 (19 de Agosto de 1852), número 6 (26 de Agosto), número 7 (l2 de Septiembre), número 8 (9 de septiembre), número 9 (18 de septiembre), número 10 (25 de septiembre), número 11 (2 de octubre) y número 12 (11 de octubre), Bogotá, Imprent a de Francisco Torres Amaya por Carlos López, 1852; SCHUMACHER, Hermann A, Südamerikanische Studien. Drei Lebens und Kultur Bilder, Mutis, Caldas, Codazzi, 1760-1860, Berlín, Ernst Siegfri ed Mittler & sohn, 1884, 559 páginas, 23 centímetros..
(7) Así pues, los objetivos de mi trabajo son, en primer lugar, comprender la evolución de la interpretación sobre Caldas a partir de una selección justificada de la bibliografía sobre él las producciones académicas, profesionales (de historia) desde 1912. hasta el presente.. Específicamente, aspiro a construir una serie analítica de las obras sobre Caldas producidas en el periodo, para lo cual es necesario comprender el valor de cada contribución, seguir la evolución de la tradición sobre Caldas, detectar los principales cambios en los temas, énfasis y conclusiones en esa tradición y discutir su evolución general en mis conclusiones finales. Como lo dije antes, mi trabajo se divide en dos capítulos, el primero dedicado a la que llamo la fase erudita, y el segundo a la fase de estudios críticos sobre Caldas.. Discusión sobre el Estado del Arte Los precedentes de este trabajo incluyen las discusiones preliminares y balances historiográficos incluidos por historiadores recientes que han dedicado obras a Caldas, su obra y a temas afines como la Ilustración Neogranadina. Esto incluye las contribuciones de Alfredo Báteman, M auricio Nieto, José Antonio Amaya, Renán Silva, Jorge Eliécer Quintero Esquivel, Jorge Arias de Greiff y Santiago Díaz Piedrahita, entre otros autores. El precedente inmediato de este trabajo es la tesis de M aestría en Historia en la Universidad Nacional de Colombia, escrita por Carlos M anuel Jiménez Aguilar y dirigida por José Antonio Amaya, titulada La construcción del héroe – 3 Francisco José de Caldas: utilización política de una memoria científica. Como ya lo dije, en. ella se estudia la tradición escrita sobre Caldas acumulada durante el siglo XIX.. En La construcción del héroe se resalta la continuidad en la conservación y utilización de la memoria de Francisco José de Caldas a partir de su muerte en octubre de 1816. Este estudio parcial de la tradición escrita sobre el payanés consiste, al igual que mi trabajo, en el estudio de los principales textos – a juicio de Jiménez Aguilar – que fueron escritos durante el siglo XIX y en los que se contribuyó a la construcción de la memoria de Caldas como un valor republicano. Es decir, de aquellos textos que han sido escritos “con el fin de legitimar un proceso de 3. JIMENEZ AGUILAR, Carlos Manuel, La construcción del héroe: Francisco Jos é d e Caldas: utilización política de una memoria científica, tesis de Maestría inédita, Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de Historia, Bogotá, 2007, 174 páginas. En lo sucesivo citada como La construcción del héroe..
(8) construcción de nación, utilizado por las élites como una estrategia de representación y autorepresentación sociocultural”. 4. Por ello Jiménez Aguilar presta especial atención al primer biógrafo de Caldas, Lino de Pombo, cuyo escrito Sobre la vida, carácter y servicios patrióticos de Francisco José de Caldas fue 5 publicado en 1852. Jiménez también discute otras obras clásicas sobre Caldas y compilaciones. de sus obras producidas en el siglo XIX, como la reedición del Semanario del Nuevo Reyno de Granada, ordenada por Joaquín Acosta y publicada en 1849 en París 6; y trabajos de otros intelectuales significativos del siglo XIX que se interesaron por Caldas, como Sergio Arboleda y José M aría Vergara y Vergara. El objetivo de Jiménez es determinar cómo se puede sustentar un proceso de construcción de nación con recurso a la vida y obra de un hombre representativo. Al respecto, escribe Jiménez:. “ La memoria de Francisco José de Caldas, fue una construcción donde se movilizaron a lo largo del siglo XIX un conjunto de estrategias narrativas, pictóricas y conmemorativas que se concretaron en ensayos y artículos, semblanzas biográficas e iconográficas, publicaciones de manuscritos autógrafos e inéditos y reedición de sus obras. La exhumación de los restos mortales de Caldas, depositados tras su fusilamiento en la iglesia de la Veracruz en Bogotá en 1816 y trasladados a la catedral de Popayán en 1905, fija el límite superior de este estudio; no sin olvidar la instalación en 1910, el día de la celebración del centenario de la independencia nacional, de una estatua en bronce, obra del escultor francés Charles Raoul Verlet, ubicada en la plaza mayor de Popayán.”7. El periodo de la tesis de Jiménez se extiende entre 1816 y 1905, desde el fusilamiento de Caldas hasta la exhumación y transporte a Popayán de sus restos durante el gobierno de Rafael Reyes. M i trabajo hace el relevo del de Jiménez a partir de este punto, y en él discuto las publicaciones. 4. Ibíd., p.12 POMBO, Lino de, op. cit. 6 ACOSTA, Joaquín (editor), Semanario de la Nueva Granada. op. cit. Nótese que en esta edición Acosta cambió el título de la publicación seriada de Caldas adecu ándolo a un lenguaje republicano. 7 Ibíd., p.4 5.
(9) más importantes sobre Caldas, así como publicaciones y reediciones de obras suyas durante el siglo XX y hasta hoy.. Metodología y Fuentes En esta investigación se tendrán en cuenta los escritos más significativos sobre Francisco José de Caldas en los últimos noventa y cinco años. La selección de estos textos la he hecho yo misma luego de un año pasado en la consulta de la principal bibliografía sobre Caldas. M e he inclinado por los textos académicamente más sólidos y me he propuesto construir una serie de interpretaciones de Caldas y de contribuciones significativas a nuestro conocimiento de su vida, su obra y su tiempo. He excluido trabajos de divulgación (excepto cuando ella sea particularmente significativa) y otros que sólo repiten las ideas contenidas en los trabajos más novedosos sobre Caldas. La consulta del pool general de textos sobre Caldas y de los seleccionados para el análisis se hizo en las bibliotecas de la Universidad de los Andes, Luis Ángel Arango (Sección Raros y M anuscritos) y Nacional (Sala Daniel Samper). He consultado las primeras ediciones de estas obras y sólo he utilizado segundas ediciones cuando ellas son históricamente significativas (como es el caso de la reedición del Semanario en 1849).. Luego de hecha la mencionada selección, mi trabajo ha consistido en la ordenación serial (cronológica) de estas obras, su distribución en dos periodos (correspondientes a dos capítulos) y el tratamiento de cada obra en una sección de su capítulo correspondiente. Este tratamiento ha consistido en una breve descripción de su contenido, su referencia bibliográfica completa y su comentario histórico en el que ubico cada título en su lugar en la tradición escrita sobre Caldas. Finalmente, he analizado la evolución de esta tradición en las conclusiones parciales de cada capítulo y en una conclusión general..
(10) Capítulo 1 La fase erudita – Reedición, colección y divulgación del conocimiento Tradicional sobre Caldas y de sus escritos. En el presente capítulo se discute una serie de obras sobre Caldas, y reediciones de sus trabajos y cartas, que cubre el periodo de 1912 hasta 1978, desde la compilación y publicación de las Obras de Caldas, a cargo del erudito Eduardo Posada, hasta la publicación de las Cartas de Caldas por 8 la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Esta etapa de la historiografía sobre. Caldas se caracteriza por las renovadas empresas de compilación, edición, reedición y divulgación de escritos de Caldas y sobre Caldas. Esta es una fase erudita en la comprensión del personaje que hará posibles los estudios críticos sobre él y su obra que discutiré en el segundo capítulo.. A. Compilación y edición de las Obras de Caldas y las Cartas de Caldas por Eduardo Posada, miembro fundador de la Academia Colombiana de la Historia, 1912 – 1917 Las Obras de Caldas fueron compiladas e introducidas por Eduardo Posada, miembro fundador de la Academia Colombiana de Historia. La publicación de 1912, en el volumen 9 de la Biblioteca de Historia Nacional, consta de 596 páginas y una introducción de 27 páginas. Posada continuó sus trabajos eruditos y en 1917 publicó unas Cartas de Caldas (que no deben confundirse con la mencionada publicación de 1978), y que figuraron como el volumen 15 de la 9 misma Biblioteca Nacional de Historia. Este volumen consta de 512 páginas y una introducción. de 16, también firmada por Eduardo Posada. 10. 8. FERNÁNDEZ, Álvaro; SORIANO, Andrés; BATEMAN, Alfredo; y ARIAS DE GREIFF, Jorge, Cartas de Caldas, Bogotá, Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, COLCIENCIAS, 1978, 425 páginas. 9 POSADA, Eduardo (compilador), Obras de Caldas, Bogotá, Imprenta Nacional, 1912 (XVII, 596 páginas, 23 cm.) 10 POSADA, Eduardo (compilador), Cartas de Caldas, Bogotá, Imprenta Nacional, 1917 (XVI, 512 páginas, 23 cm.).
(11) Eduardo Posada fue el primer historiador que se dedicó a la compilación de las obras completas de Caldas, en el seno de la Academia Colombiana de la Historia y en respuesta a una iniciativa expresada por el presidente José Vicente Concha en 1906. La publicación de 1912 fue, pues, el fruto de siete años de trabajo.. 11. No sobra aclarar que la reedición del Semanario del Nuevo Reyno. de Granada realizada por Joaquín Acosta en 1849 en realidad incluía obras de múltiples autores, entre ellos Caldas, y que éste actuó allí principalmente como editor. Con sus Obras de Caldas, Posada puso en circulación obras inéditas de Caldas y reunió las que ya habían sido publicadas en diversos medios, desde el Papel Periódico de Santafé de Bogotá. Así pues, la compilación de Posada – aún no completa – no tiene precedentes. Lo mismo puede decirse de la compilación de Cartas de Caldas, publicada en 1917. Con ellas, Posada contribuyó también a la documentación y erudición sobre la. vida de Caldas, pues sus cartas han jugado un papel determinante en la posterior comprensión de la biografía del payanés. Estas dos empresas eruditas serán retomadas en las décadas de 1960 y 1970 por dos de las instituciones científicas más importantes del país: la Universidad Nacional y la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. En su primera versión, ellas fueron obras logradas bajo el manto institucional de la recién fundada Academia Colombiana de Historia.. B. Reedición de la biografía de Caldas por Lino de Pombo en 1941 y del Semanario del Nuevo Reino de Granada en 1942 En 1941, los editores de la Biblioteca del M aestro reeditaron la biografía de Caldas escrita por Lino de Pombo y originalmente publicada en 1852.. 12. Es notable que los editores hayan optado. por reimprimir la biografía breve de Pombo antes que la más extensa y exhaustiva escrita por Hermann Schumacher una generación después, y publicada en alemán 1884. Una de las razones de esta decisión fue sin duda que la obra de Schumacher aún no había sido traducida al español.. Justo después de la biografía escrita por Pombo, será reeditado el Semanario del Nuevo Reino de 13 Granada en la Biblioteca Popular de Cultura Colombiana , a cargo del M inisterio de Educación.. Por entonces, estaba al frente del ministerio el escritor, historiador, americanista y editor Germán. 11. Fuente: http//www.villegaseditores.com/loslibros/9589138101/ (consultada el 27 de octubre de 2008) POMBO, Lino, Sobre la vida, carácter y s ervicios patrióticos de Francisco José de Caldas, segunda edición en Varios Autores, Estudios Varios, Bogotá, Biblioteca del Maestro, Imprenta nacional, 1941, 113 páginas, 16 cm. 13 CALDAS, Francisco José de, Semanario del Nuevo Reino de Granada, Bogotá, Biblioteca popular de Cultura colombiana, tres volúmenes, Editorial Minerva, 1942, 19cm. 12.
(12) Arciniegas, quien durante los dos años en el cargo realizó una intensa labor de edición y divulgación de obras colombianas 14. Esta edición del Semanario fue tomada de la que realizó Joaquín Acosta en 1849. El primer volumen contiene una introducción escrita por Gustavo Otero M uñoz, entre páginas 5 y 13, en la cual resalta de manera convencional el trabajo realizado por Caldas en el Semanario y hace referencia a los principales colaboradores de la revista científica, entre los que Otero destaca a Jorge Tadeo Lozano, M iguel Cabal y José Ignacio de Pombo.. De esta tercera edición del Semanario es importante resaltar su intención divulgativa. Ella no consiste en una edición crítica, las anotaciones son mínimas y el comentario se reduce a la breve introducción de Otero M uñoz. Esta fue la intención de la colección planeada y producida por Germán Arciniegas como ministro de educación del segundo gobierno de Alfonso López 15 Pumarejo. En este sentido, con los 130 títulos publicados , la Biblioteca Popular de Cultura. Colombiana estuvo a tono con la promoción de la cultura y la educación populares en el marco de la Reforma Educativa de 1936 y de los sucesivos planes de gobierno de la llamada República Liberal (1930-1945).. 16. C. Una nueva biografía de Caldas: Alfredo Bateman y su Francisco José de Caldas – El hombre y el sabio, de 1954. En el año de 1954 se publicó el trabajo de Alfredo Báteman, titulado Francisco José de Caldas, 17 el hombre y el sabio. En esta nueva biografía el autor pudo beneficiarse de los trabajos eruditos. de Eduardo Posada, y por esta razón el trabajo de Báteman logra ir más allá de las publicaciones clásicas de Pombo y Schumacher. Al respecto fue particularmente útil el epistolario de Caldas publicado por Posada en 1917.. 14. Al respecto ver LOPEZ DOM INGUEZ, Luis Horacio, “ Arciniegas, Periodista y editor”, en Revista Credencial Historia, número 131 (noviembre, 2000), Bogotá 15 LOPEZ DOMINGUEZ, Luis Horacio, “ Arciniegas, Periodista y editor” en: Revista Creden cial Historia, Bogotá, N. 131, Noviembre de 2000. p.11. 16 Al respecto ver: SILVA, Renán, República liberal, intelectuales y cultura popular, Medellín, La Carreta Editores, 2005. 17. BATEM AN, Alfredo, Francisco José de Caldas: el hombre y el sabio; su vida, su obra, M anizales, Imprenta Departamento de Caldas, 1954, 402 páginas, 24 cm..
(13) Es importante resaltar que el manuscrito de Báteman fue ganador de un concurso abierto por el Departamento de Caldas, según decreto 645 del 10 de septiembre de 1953, y que luego fue publicado por la Imprenta Departamental de Caldas con ocasión de la conmemoración del cincuentenario de la creación de ese departamento.. El libro de Alfredo Báteman tiene una extensión de 402 páginas que incluyen una introducción, un preámbulo de en el que se discuten los antecedentes científicos inmediatos de la obra del payanés (las expediciones científicas de la última parte del siglo XVIII, la Expedición Botánica y el encuentro de Caldas con Humboldt y Bonpland). El cuerpo principal del texto se divide en ochenta y ocho secciones dedicadas a la biografía de Francisco José de Caldas, con recurso a algunas de sus obras que le sirven a Báteman para documentar momentos de su vida. La obra no tiene ilustraciones e incluye al final contiene un apéndice bibliográfico bastante útil sobre lo que se ha publicado desde la muerte Caldas, con atención a diversos géneros como poesías, monumentos y todo aquello que ha contribuido construir su memoria.. En particular, Báteman se interesa en descifrar en qué consistió la recurrentemente mencionada sabiduría de Caldas (“el sabio Caldas) y por esta razón la obra se concentra en sus actividades científicas. Escribe Báteman en su introducción: “ Varias biografías de Caldas se han escrito a lo largo del siglo pasado y del presente, pero ellas han pecado, a nuestro juicio, de falta de presentación de este ilustre personaje desde el punto de vista científico, limitándose mas bien a la narración de su agitada e interesante vida.”18. Al respecto es importante hacer una observación. La tradición sobre Caldas acumulada en el siglo XIX, si bien elaboró sobre el Caldas patriota, siempre hizo énfasis en el Caldas científico, Este es el caso de las contribuciones esenciales, las de Pombo, Acosta y Schumacher. Con su reedición del Semanario, por ejemplo, Joaquín Acosta aspiraba a colaborar con el progreso de las ciencias en Nueva Granada y hacer justicia a aquellos “hombres distinguidos que honraron su patria. 18. BATEMAN, Alfredo, Francisco José de Caldas, el hombre y el sabio, Manizales, Imprenta Dep artament al de Caldas, 1954, p.5.
(14) consagrándole sus tareas”.19 En consecuencia con lo anterior, Lino de Pombo, tres años después, publicará en el semanario bogotano La Siesta 20 su biografía de Caldas, titulada Sobre la vida, carácter y servicios patrióticos de Francisco José de Caldas, a la que ya me he referido. La biografía de Caldas fue publicada en la primera página de la mayoría de los números de La Siesta que componen la edición serial. Es importante recordar que Pombo fue discípulo de Caldas en el área de matemáticas, y que esta primera biografía del payanés está orientada eminentemente hacia la faceta científica del personaje. Pombo, por cierto, era una de las pocas personas que tenía acceso al Observatorio Astronómico y que compartía las vigilias de Caldas de cara a las estrellas.. Dicho lo anterior, Báteman destaca las destrezas de Caldas al construir él mismo sus propios instrumentos, cosa que figura prominentemente en la biografía escrita por Pombo. Luego Báteman se concentra en tratar, una por una, las facetas científicas de Caldas, tales como la de botánico y geógrafo, sin excluir un tratamiento de su carrera política. En la tercera parte del libro, el autor se dedica a estudiar las manifestaciones sobre Caldas luego de su muerte, con lo que se lograba en 1954 una primera aproximación historiográfica a Caldas. Báteman considera realizaciones tan plurales como el grabado realizado por Antonio Rodríguez y publicado en el 21 Papel Periódico Ilustrado ; las poesías sobre Caldas escritas por Rafael Pombo; y una revisión. general de iconografía y los monumentos dedicados a Caldas.. Báteman retoma la tradición decimonónica de mencionar las diferentes facetas de Caldas, pero restringe estos comentarios a la introducción de su libro. En cuanto a su cuerpo principal, él está construido por medio del seguimiento detallado y cronológico de las sucesivas investigaciones científicas de Caldas, que Báteman sigue en la serie cronológica de sus publicaciones y trabajos inéditos. Esto es posible porque el nuevo biógrafo de Caldas puede ahora servirse de la obra erudita publicada en 1912 por Eduardo Posada. Con el volumen de las Obras, y también con el de las Cartas (1917), Báteman documenta la vida y obra de Caldas y las narra cronológicamente. 19. CALDAS, Francisco José de, Semanario de la Nueva Granada, París, Librería Castellana de Laserre, 1849, p.V La Siesta circuló desde el 20 de julio de 1852 y llegó a trece números en noviembre de es e año, cuando su publicación se suspendió. 21 URDANETA, Alberto, Papel Periódico Ilustrado, número 1, año 1, edición facsimilar, Cali, Carvajal, 1975, 5 volúmenes 20.
(15) Por último, Bateman marca un hito nuevo en la historiografía sobre Caldas – y en la tradición de compilación y edición de sus obras – al tratar en un mismo volumen, sin ninguna separación analítica ni formal, la vida y la obra del payanés. Además, Bateman se propuso – y lo logró – construir una biografía general en la que se disponen y comentan todas las etapas de la vida de Caldas. En 1954, pues, ha surgido un nuevo erudito en nuestro tema, quien ha podido contar con las reediciones de la biblioteca sobre el payanés acumulada en el siglo XIX y con compilaciones eruditas agregadas en el siglo XX, desde las primeras publicaciones de Eduardo Posada.. D. Reedición de la Biografía cultural del sabio Caldas de Hermann S chumacher (1969) La biografía que publicó Hermann Schumacher en alemán en 1884 fue traducida y reeditada en 1969 por Gerardo Paz Otero, un médico forense, psiquiatra y miembro de la Academia de Historia del Cauca. El nombre original de la biografía es Südamerikanische Studien – Drei 22 Lebens und Kultur Bilder, Mutis, Caldas, Codazzi, 1760-1860 , obra de quien fuera embajador. de Alemania en los Estados Unidos de Colombia. La publicación de 1884, pues, incluye tres biografías, una de las cuales es la de Caldas.. La reedición a cargo de Paz Otero fue publicada bajo el nombre de Biografía Cultural del sabio Caldas, y en ella se aspira a seguir puntualmente el contenido del original. Posteriormente será reeditada dos veces, en 1976 y 1986. La del año de 1976 es reeditada por Editora Guadalupe23 y la del año de 1986 es una reedición en conmemoración de los doscientos años de la Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada.. 24. En esta última edición tomó interés personal el. presidente de la república, Belisario Betancourt, y una nueva traducción fue encargada al. 22. SCHUMACHER, Hermann A, Südamerikanische Studien – Drei Lebens und Kultur Bilder, Mutis, Caldas, Codazzi, 1760-1860, Berlín, Ernst Siegfried Mittler & Sohn, 1884, 559 páginas, 23 cm. 23 SCHUMACHER, Hermann A, Biografía Cultural del sabio Caldas, traducción de Gerardo Paz Otero, Bogotá, Editorial Guadalupe, 1976, 192 páginas, 19 cm 24 SCHUMACHER, Hermann A, Caldas, un forjador de la Cultura, traducción de Ernesto Guhl, Empresa Colombiana de Petróleos – Instituto Caro y Cuervo, 1986, 225 páginas con ilustraciones, 23 cm..
(16) geógrafo Ernesto Guhl, y financiada por el M inisterio de Obras Públicas. Esta última edición estuvo a cargo del Instituto Caro y Cuervo y fue realizada en la Imprenta Patriótica. A diferencia de lo que el primer traductor prometió en su introducción, un comentario frecuente sobre la edición de 1969 de la obra de Schumacher, realizada por Gerardo Paz Otero, es que es una “edición incompleta, muy parcial que está agotada y es muy deficiente”. 25 Las ediciones siguientes restituyeron el texto completo, en la tercera se mejoró la traducción y desde entonces la biografía más extensa de Caldas escrita en el siglo XIX circula con profusión entre los lectores y estudiosos colombianos.. E. Nuevas Obras Completas y nuevas Cartas de Francisco José de Caldas. En el año de 1966, con ocasión del sesquicentenario de la muerte de Caldas, fue publicada una 26 nueva compilación de las Obras de Caldas , esta vez gracias a los oficios de la Universidad. Nacional de Colombia. El ejemplar de las Obras comienza con una síntesis biográfica elaborada por Alfredo Báteman, a la que siguen 41 títulos del payanés. La publicación de 1966 no agrega títulos a la hecha por Eduardo Posada, y en su lugar se agrega un aparato crítico de notas al pié de página, en el que se establecen los medios de publicación y anotaciones sobre el contexto de escritura de las obras inéditas compendiadas. En este aparato crítico es notable la presencia constante de alusiones a los trabajos precedentes de Eduardo Posada.. La nueva edición de 1978 de las Cartas de Caldas es un complemento a las Obras, y estuvo a cargo de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.27 Esta publicación fue auspiciada por el Fondo Colombiano de Investigaciones Científicas y Proyectos Especiales Francisco José de Caldas, por COLCIENCIAS y por la misma Academia Colombiana de Ciencias Exactas, 25. Ibíd, p.II FERNÁNDEZ, Álvaro; SORIANO, Andrés; BATEMAN, Alfredo; y ARIAS DE GREIFF, Jorge, Obras completas de Francis co José de Caldas, Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, Imprenta Nacional, 1966, 531 páginas. 27 FERNÁNDEZ, Álvaro; SORIANO, Andrés; BATEMAN, Alfredo; y ARIAS DE GREIFF, Jorge, Cartas de Caldas, Bogotá, Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, COLCIENCIAS, 1978, 425 páginas. 26.
(17) Físicas y Naturales, la cual procura presentar un complemento a la publicación de 1917 de Eduardo Posada, con las cartas de Caldas organizadas en estricto orden cronológico.. Alfredo Báteman y Santiago Díaz Piedrahita – respectivamente presidente y vicepresidente de la Academia – fueron quienes tomaron a su cargo la labor de compilación y edición de las Cartas de Caldas, para la que los designó una comisión conformada por el botánico Álvaro Fernández y el científico e historiador Andrés Soriano Lleras. En esta edición de las Cartas de Caldas, se afirma que se edita la totalidad de las cartas conocidas del granadino 28, colección que alcanza el número de 195 cartas e incluye las que él dirigió a José Celestino M utis, su mejor amigo Santiago Arroyo, y su esposa M aría M anuela Barahona. Con todo, el eje central del epistolario es la labor científica, como lo afirman los editores:. “ Se han hecho comentarios a las cartas para coordinarlas, especialmente en el aspecto científico, no solamente entre sí sino con los trabajos que escribió Caldas, haciendo las correspondientes citas.”29. Esta segunda colección de cartas (y última hasta ahora) comienza con una pieza fechada el 11 de agosto de 1788 – carta que dirige Caldas para su presentación al Colegio M ayor de Nuestra Señora del Rosario – y termina con una enviada a Pascual Enrile y Alcedo dos días antes de su fusilamiento en la Plaza de la Veracruz el 29 de octubre de 1816. De este epistolario es muy interesante resaltar que sólo contiene correspondencia activa, y que no contiene las respuestas a esas cartas (correspondencia pasiva). La publicación de Posada en 1917, por su parte, sí incluye una considerable colección de correspondencia pasiva.. 28 29. Ibíd., p.5 Ibíd., p.6.
(18) Conclusión En 1978 se cierra, pues el ciclo erudito en la compresión de Caldas durante el siglo XX, que había comenzado con los trabajos de Eduardo Posada. Es importante recalcar que la recolección de materiales inéditos de y sobre Caldas continúa hoy, como puede verse en la colección de mapas descubiertos por M auricio Nieto en España y publicados en 2007 (tema que se discute en el siguiente capítulo). Sin embargo, un quiebre se operará luego de la publicación de 1978 de las Cartas de Caldas, momento a partir del cual la erudición no será el objetivo principal en las publicaciones sobre Caldas, su obra y su tiempo.. Esta fase erudita logra dos cosas. Por una parte, reúne, reedita y pone en circulación las obras más importantes sobre Caldas y su obra producidas en el s iglo XIX. Por otra parte, se acumula en ella un nuevo caudal de materiales inéditos que no circularon en el siglo XIX y que desde 1912 se hacen accesibles para los lectores colombianos y extranjeros. Durante el periodo 1912 – 1978 no se logran avances radicales en la interpretación de la vida, la obra y el papel jugado por Caldas en su tiempo. Probablemente la obra más importante en este sentido sea la de Alfredo Báteman, Francisco José de Caldas, el hombre y el sabio. En lugar de ello, se movilizan considerables esfuerzos de erudición que preparan el camino para los estudios críticos sobre Caldas que comenzarán en la década de 1980. Estos no habrían sido posibles sin los trabajos de eruditos como Posada, Báteman y Gerardo Paz Otero..
(19) Capítulo 2 Estudios críticos sobre Francisco José de Caldas y su obra, 1984 – 2007 Presentación En este capítulo me concentro en el estudio de los últimos veintitrés años de la historiografía sobre Caldas y su obra, publicada entre 1984 y 2007. En esta última fase las obras seleccionadas tienen algo en común: todas ellas son trabajos de historia crítica. Es decir, se plantea un problema histórico relativo a Caldas o su obra y se le trata con el rigor de la historiografía universitaria contemporánea. Siguen produciéndose obras eruditas en las que se recogen títulos, trabajos o episodios que aún eran desconocidos sobre Caldas, mas en este periodo la norma es plantear problemas históricos y resolverlos. Este abanico creciente de estudios críticos sobre Caldas fue posible gracias a la erudición recogida en la fase precedente que discutí en el primer capítulo. Empiezo mi discusión con una reseña escrita por Renán Silva y la cierro con la tesis historiográfica de Carlos M anuel Jiménez Aguilar, precedente directo de mi propio trabajo y la cual aspiro a complementar.. A. La reseña critica de Renán Silva al libro de Marcos González Pérez sobre la Ilustración en el Nuevo Reino – “Mucho ruido y pocas nueces” M arcos González Pérez, historiador y profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Distrital de Francisco José de Caldas, publicó en 1984 un libro titulado Francisco José de Caldas y la Ilustración en la Nueva Granada30, en el que hace una “reflexión sobre una época y unos individuos que son parte esencial en la génesis y desarrollo de la nación colombiana.” 31 Por esta razón el autor hace énfasis en la obra de Francisco José de Caldas para comprender el periodo denominado como la Ilustración y, con ello a la España y la Nueva Granada de finales de siglo XVIII y comienzos de siglo XIX.. 30. GONZALEZ PEREZ, Marcos, Francisco José de Caldas y la ilustración en la nueva Granada, Bogotá, Ediciones Tercer Mundo, 1985 (segunda edición), 210 páginas, 21 centímetros. 31 Ibíd., p.15.
(20) El libro está dividido en siete capítulos, titulados “Los orígenes”, “Europa y la Ilustración”, “España y la Ilustración”, “La expedición Botánica”, “El Semanario del Nuevo Reino de Granada”, “La independencia”, y “El fin”. A ellos se agrega un apéndice que contiene transcripciones de cartas (en su gran mayoría escritas por José Celestino M utis), un anexo sobre la biblioteca de Caldas, y tres cartas dirigidas por el payanés a Camilo Torres, una de ellas dirigida a Pascual Enrile, quien dio la orden del fusilamiento de Caldas.. En respuesta a esta publicación de González Pérez, el entonces joven historiador Renán Silva, 32 quien ya se perfilaba como un estudioso de la Ilustración Neogranadina , titulada “M ucho ruido. y pocas nueces”. 33 El título escogido por Silva lo dice todo. En su reseña, se refiere al trabajo de González como una más entre muchas publicaciones recientes sobre los ilustrados en las que no se agrega nada nuevo al tema ni en términos de análisis ni de erudición. Silva, sin embargo, hace una salvedad, y da crédito a González por el tratamiento que da en el quinto capítulo de su libro al hasta entonces poco discutido “Discurso sobre la educación” de Caldas (originalmente publicado en el Semanario del Nuevo Reyno de Granada).. Se observa en esta reseña crítica de Silva la conformación de una nueva generación de estudiosos sobre la Ilustración Neogranadina, y sobre Caldas en particular. Estos nuevos estudiosos, entre los cuales Renán Silva será un pionero, no están ya satisfechos con recalentados ni repeticiones retóricas. En los años siguientes, Silva se consolidará como uno de los principales estudiosos críticos colombianos del movimiento ilustrado neogranadino, en el que se inscribe Caldas.. 32. De 1984 dat a la contribución bibliográfica de Silva a los estudios sobre la Ilustración Neogranadina: SILVA, Renán José, Contribución a una bibliografía especializada de la Real Expedición Botánica en el Nuevo Reino de Granada, Bogotá, Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1984, 88 páginas, 24 cm 33 SILVA, Renán, “ Mucho Ruido y pocas nueces”, en Boletín Cultural y Bibliográfico, volumen 23, número 6 (1986), Bogotá, pp.109-111.
(21) B. Gonzalo Hernández de Alba y el Caldas político-patriota en “El sabio de la independencia”, de 1984. Gonzalo Hernández de Alba, un licenciado en filosofía y letras, publicó en el mismo año de 1984 un artículo titulado “El sabio de la Independencia” 34, en el cual presenta a Caldas como uno de los principales organizadores del mitin político que se llevó a cabo el 20 de julio de 1810 y que desembocó en el primer movimiento de independencia en la capital del Nuevo Reino de Granada.. 35. El artículo de Hernández comienza con una frase que resume su tesis: “El grito fue el. 20 de Julio, pero la revolución venía de atrás y Caldas estaba en ella”.. Es decir, Hernández dedica su artículo a dejar en claro el papel central de Caldas en el movimiento y, al mismo tiempo, a resaltar la importancia de esta faceta en la vida del científico payanés. Hernández documenta la participación de Caldas en los eventos sucedidos la víspera del grito. Con recurso a una carta autógrafa de Caldas, Hernández demuestra que fue en el Observatorio Astronómico (“la segunda casa” de Caldas, según sus contemporáneos) el lugar en el cual se planearon los sucesos del día siguiente y que serían el fósforo que prendió la mecha para que comenzara a gestarse un movimiento independentista en la Nueva Granada.. Es de resaltar el hecho de que Hernández de Alba se apoyó extensamente en la biografía tradicional de Caldas publicada en 1852 por Lino de Pombo, en lugar de utilizar contribuciones biográficas más recientes como la de Hermann Schumacher ni la contemporánea de M arcos González Pérez. Lo que esto significa es que Hernández de Alba estaba enriqueciendo en 1984 la totalidad de la tradición sobre Caldas, pues ni Pombo (1852) ni Schumacher (1884) desarrollaron el tema de la participación activa y central de Caldas en el movimiento del 20 de Julio de 1810. Así pues, en 1984, con “El sabio de la Independencia”, Gonzalo Hernández de Alba contribuye la consideración de una faceta de Caldas que no había sido heredada de la tradición sobre el tema. 34. HERNÁNDEZ DE ALBA, Gonzalo, “ El sabio de la independenci a”, en Correo de los Andes, número 28 (septiembre – octubre, 1984), Bogotá, pp. 65-67. 35 Ibíd., p.67.
(22) por el siglo XIX ni había sido rescatada en la fase erudita de estudios sobre el payanés estudiada en el capítulo anterior.. C. Caldas en su contexto cultural inmediato – La élite de Popayán a finales del siglo XVIII según Jorge Eliécer Quintero Esquivel (1988) En su libro Filosofía, ciencias útiles y educación 36, el profesor de la Universidad del Cauca Jorge Eliécer Quintero Esquivel, se propuso comprender el proceso de construcción de las élites caucanas en la última parte del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX. El escrito está dividido en cinco capítulos que son los siguientes: “Popayán, Núcleo de una élite regional”, “La herencia contra-reformista”, “La inversión de la teología dogmática”, “El romanticismo liberal” y “El camino hacia la Regeneración”. Quintero se propuso, en particular,. “comprender los rasgos. conceptuales que definen la cultura de las élites regionales y analizar las corrientes de pensamiento filosófico, científico y político de las cuales han sido subsidiarias”.. 37. En este orden de ideas Quintero Esquivel utiliza la biblioteca de Caldas como una fuente para estudiar la sociedad caucana de su tiempo, e inclusive para documentar con ella el progreso en su seno de las ideas de la independencia. Quintero también se concentra en Félix Restrepo como el principal educador de los ilustrados caucanos, y en particular de Caldas. De manera hábil, el autor se sirve de la biblioteca del alumno para estudiar las hoy perdidas lecciones del maestro. Así pues, por medio de Caldas – y gracias a la riqueza de la documentación disponible sobre él – este historiador aspira a ir más allá del propio personaje: no sólo Félix Restrepo hace parte de sus objetivos, sino el Colegio M ayor de San Francisco de Popayán y, aún más, la élite ilustrada caucana (y también antioqueña) que se formó en él. Con Quintero, en suma, ya no se estudia a Caldas por Caldas ni como objeto de reverencia, sino que se busca comprender a grupos y procesos sociales e históricos.. 36. QUINTERO ESQUIVEL, Jorge Eliécer, Filosofía, ciencias útiles y educa ción: la cultura de las élites d el cauca, en los siglos XVIII y XIX, Bogotá, Ministerio de Cultura, 1988, 128 hojas, 28 centímetros. 37 Ibid., “ Introducción”.
(23) D. Divulgación de Caldas y su obra en España con el concurso de una historiadora francesa: Jeanne Chenu y su obra Francisco José de Caldas, un peregrino de las ciencias El libro escrito por la historiadora francesa Jeanne Chenu, Francisco José de Caldas, un peregrino de las ciencias38, publicado en 1992, no es más que una selección de obras y cartas de Caldas, anotadas e introducidas con un ensayo de 49 páginas. Ni las notas ni la introducción son novedosas en términos de erudición, y tampoco significan un avance en la investigación. La obra fue publicada en la colección Crónicas de América de la editorial Historia 16, que no tuvo otro propósito que el de divulgar aspectos de la historia de América en España. La autora lo da a entender en su introducción:. “Esta introducción a la selección de las obras y las cartas de Francisco José de Caldas no presentará una biografía completa del sabio criollo. Su objeto es sólo seguirle en su recorrido intelectual a través de la lectura de sus principales ensayos y de su abundante 39 correspondencia, situándole en su ambiente sociocultural.”. En su introducción, Chenu anuncia que contrastará la vida y obra de Caldas, y para hacerlo se vale de dos publicaciones de la Universidad Nacional de Colombia (a las que me referí en el capítulo anterior): las Obras completas de Francisco José de Caldas, de 1966, y las Cartas de Caldas, de 1978. Chenu no contribuye ninguna entrada a estas publicaciones, ni, en general, a la bibliografía sobre Caldas. He decidido incluir su libro en este capítulo porque su verdadero significado fue el de presentar a Caldas ante los lectores españoles y, particularmente, el haberlo hecho con recurso a las obras eruditas más recientes y cuidadosas. Es decir, el libro de Chenu sirvió como un abrebocas, no solo para los lectores generales de España, sino para sus historiadores y estudiosos de la Ilustración, tema que por entonces tuvo un gran auge en la academia española.. 38 39. CHENU, Jeanne, Francisco José de Caldas, un peregrino de las ciencias, Madrid, Historia 16, 1992, 357 páginas Ibid., p.9.
(24) E. Caldas botánico – S antiago Díaz Piedrahita y “Francisco José de Caldas y la botánica” En el artículo publicado por el botánico e historiador Santiago Díaz Piedrahita, “Francisco José de Caldas y la botánica” 40, se documentan las actividades botánicas de Caldas. Díaz se concentra en los viajes del payanés con Alexander von Humboldt y Aimé Bonpland; en sus trabajos para la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada; y la obra que aspiraba a publicar (bajo el título de Flora Quitoensis) sobre las quinas del sur de lo que hoy es Colombia. Díaz Piedrahita hace esfuerzos para presentar a Caldas como un botánico formado en el seno de una tradición científica, a diferencia de, por ejemplo, Lino de Pombo y Hermann Schumacher, quienes en el siglo XIX construyeron la imagen de un genio solitario en su tiempo. Escribe Díaz:. “ No obstante, sus conocimientos estaban acordes con lo estilado en la época, según tres factores determinantes cono son el momento histórico en el cual le correspondió vivir, las ideas filosóficas imperantes en el medio en el cual hubo de desenvolverse y los avances tecnológicos propios de su tiempo.”41. Díaz, pues, no se interesa únicamente en Caldas, ni mucho menos en hacer de su figura un objeto patrimonial de la república o un héroe de las ciencias, sino que utiliza sus logros para comprender mejor un periodo en la historia de la cultura colombiana. En particular, su trabajo hace parte de la forma establecida de hacer historia en el siglo XX, que es la de una disciplina atenta a grupos sociales y procesos colectivos, y que ya no cree en los genios solitarios ni los héroes opuestos a su tiempo. No es posible que surja un genio de la ciencia – y tampoco un mártir de la patria – en la soledad de los románticos. Caldas fue fruto de su tiempo y de sus circunstancias, sostenía Santiago Díaz Piedrahita en 1992.. 40. Díaz Piedrahita, Santiago, “ Francisco José de Caldas y la botáni ca”, en Revista de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, volumen XVIII, número 70 (Mayo 1992), Bogotá., pp.369-381. 41 Ibíd., p.370.
(25) F. John Wilton Appel y el primer texto en inglés sobre la vida y obra de Caldas El libro de John Wilton Appel, titulado Francisco José de Caldas, A Scientist at Work in Nueva Granada fue publicado por la American Philosophical Society.42 Fue el primer texto publicado en inglés sobre la vida y obra de Caldas y contiene cuatro capítulos cuyo tema es la historia de la ciencia en la época y lugar en que se desempeñó Caldas. Esos capítulos son: “A scientist in search of community”, “With the botanical expedition, 1802-1806”, “At home in the observatory, 1806-1810” y “Lost in the revolutionary maelstrom, 1810-1816”. El libro incluye también un epílogo y tres apéndices, dos de ellos trascripciones completas de obras significativas de Caldas (“M emoria sobre la nivelación de las plantas que se cultivan en la vecindad del Ecuador” y “Ensayo de una memoria sobre un nuevo método de medir la altura de las montañas por medio del termómetro y del agua hirviendo”). El libro también está ilustrado con mapas y figuras.. Al igual que Chenu, Appel se sirve de las obras de referencia más modernas, a saber las Obras de Caldas, publicadas por la Universidad Nacional de Colombia en 1966, y las Cartas de Caldas publicadas por la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en 1978. Por otra parte, a diferencia del libro de la francesa, el de Appel no es una mera presentación de Caldas ante los lectores anglosajones. Su libro contribuye una moderna interpretación general de Caldas en tanto que científico y del tiempo y lugar en que se desempeñó como tal. Según el autor, Caldas a diferencia de sus contemporáneos en la Expedición Botánica, no tenía interés en tomar parte de los acontecimientos políticos que gestaban. Afirma Appel:. “ Los intereses de Caldas estaban en la ciencia y no en la política, como era el caso de muchos de sus compañeros en la Expedición Botánica. Caldas sabía que la ciencia europea era la medida con la que su trabajo sería evaluado. Él habría insistido en enviar estudiantes a Europa y en competir con los europeos allí donde fuera posible. En pocas palabras, Caldas fue un científico alrededor del cual toda una comunidad de ciencia pudo haberse conformado.”43. 42. APPEL, John Wilton, Francisco José de Caldas: A Scientist at work in Nueva Granada, Philadelphia, American Philosophical Society, 1994. 43 Ibíd., p.124 (mi traducción).
(26) Es difícil aceptar la afirmación de Appel en el sentido de que Caldas no estaba interesado en la política. Estudios posteriores, informados en otras nociones sobre el papel social de la ciencia, mostrarán más tarde cómo ésta es indisociable de la política. En otro nivel, es claro que Caldas participó activa y voluntariamente en los sucesos políticos desde julio de 1810. En cuanto a la relación de Caldas con Europa, no hay duda de que las ciencias que cultivó (principalmente la geografía y la cartografía) tenían su modelo en Europa. Pero Appel descarta de plano la pertenencia de Caldas en una comunidad, no de geógrafos, sino de hombres ilustrados. Puede decirse que Appel presentó a Caldas ante una audiencia anglosajona en términos aceptables y comprensibles para esa audiencia, y que serán estudiosos colombianos quienes discutirán con más detalle las relaciones de un científico periférico con Europa.. G. Las facetas de Caldas en la obra colectiva Francisco José de Caldas y Thenorio El libro Francisco Joseph de Caldas y Thenorio (1768-1816), publicado en 1994 44, contiene artículos de Jorge Arias de Greiff, Daniel Herrera Restrepo, Jeanne Chenu, Regino M artínez Chavanz, Víctor Albis, Santiago Díaz Piedrahita, Luis Alfonso Palau Castaño, Luis Carlos Arboleda y Camilo Riaño. Lo más significativo de esta obra de gran formato (35 x 25 cm.) y ricamente ilustrada, es que está dedicada a explorar las múltiples facetas de actividad en que se desempeñó Caldas, y que para hacerlo se reunieron justamente especialistas de múltiples disciplinas. El libro cuenta también con ilustraciones, un árbol genealógico de la Familia Caldas Thenorio, y en la parte final, un resumen de los artículos contenidos en dicho libro.. El libro comienza con una breve y sencilla introducción a cargo de la editora Rosario M olinos, en la que se anuncian las facetas reconocidas de Caldas: meteorólogo, botánico, antropo-geógrafo, militar y político. Seguido a ello, Jorge Arias de Greiff, comienza con una genealogía de Caldas a partir de la certificación de hidalguía en su artículo titulado “Francisco Joseph de Caldas y Thenorio”; el filósofo Daniel Herrera Restrepo estudia la influencia que tuvo la educación impartida por Félix de Restrepo a Caldas en su artículo “José Félix de Restrepo, maestro de 44. Varios autores, Francisco Joseph de Caldas y Thenorio (1768-1816), Bogotá, Molinos Velásquez Editores, 1994, 158 páginas, 32 centímetros..
(27) Caldas”; el matemático Víctor Albis y el físico Regino M artínez Chavanz estudian el Caldas meteorólogo en el artículo “Las investigaciones meteorológicas de Caldas”; el botánico Santiago Díaz Piedrahita repite aquí sobre Caldas botánico en un nuevo artículo titulado “Caldas y la historia natural”; Jeanne Chenu por su parte en su artículo “Del buen uso de instrumentos imperfectos: ciencia y técnica en el Virreinato de la Nueva Granada” profundiza sobre la forma en la cual la teoría y la práctica permiten el desarrollo de las ciencias en la Nueva Granada, y con ello también explicar dos líneas de investigación de Caldas: la geobotánica y la hipsometría. Consecutivamente el filósofo Luis Alfonso Palau-Castaño en su artículo “Caldas, autor de un pequeño tratado pascaliano de antropo-geografía”; El matemático y doctor en historia de la ciencia Luis Carlos Arboleda, escribe “Ciencia y nacionalismo en la Nueva Granada en los albores de la revolución de independencia; por último, El general y miembro de la academia colombiana de historia Camilo Riaño, escribe un artículo titulado “El coronel Francisco José de Caldas”. La contribución más importante de esta obra colectiva es la pluralidad de enfoques que ella contiene, pues cada autor fue dejado en libertad para construir su propia interpretación de una determinada faceta de Caldas. Los puntos de vista cambian, dependiendo del enfoque o la disciplina de cada autor. El objetivo se cumple cuando las diferentes especialidades de los autores se movilizan para documentar y analizar facetas de Caldas que ningún estudioso general (como Lino de Pombo, por ejemplo) podría tratar con la propiedad y los lenguajes especializados requeridos.. H. Una nueva aproximación a Caldas, según Santiago Díaz Piedrahita Santiago Díaz Piedrahita publicó en 1997 su libro Nueva aproximación a Francisco José de 45 Caldas” , en el que se propuso “enriquecer la biografía de Caldas con informaciones novedosas 46 y críticas, que han aparecido en los últimos años”. Díaz profundiza en la biografía de Caldas y. 45. DÍAZ-PIEDRAHITA, Santiago, Nueva aproximación a Francisco José de Caldas. Episodios de su vida y su actividad científica, Bogotá, Biblioteca de Historia Nacional, Academia Colombiana de Historia, 1997, 293 páginas. 46 Ibid., p.2.
(28) aclara que lo hace sin ánimo de agotarla, en lo que se aprecia un acercamiento nuevo a quien antes era tratado como un héroe y de quien frecuentemente se aspiraba a decirlo todo, a construir cada vez una imagen completa.. El libro se abre con una introducción en la que Díaz explica que su reencuentro con Caldas se debe a la aparición reciente de obras novedosas y críticas sobre el payanés que han hecho avanzar significativamente nuestro conocimiento de él. Siguen diez capítulos, titulados así: “La patria, los padres, el hogar y el colegio seminario”, “El Colegio M ayor del Rosario, M utis y la Expedición Botánica”, “Popayán otra vez: el tránsito de buhonero a astrónomo y naturalista”, “Consolidación de un científico con el apoyo de sus amigos”, “Del furor astronómico a ‘mi descubrimiento’”, “Humboldt, euforia y frustración: renace un viajero botánico”, “Ejecutorias de un científico polifacético”, “El matrimonio y la campaña del norte”, “De la política a la milicia y al sacrificio” y “Muerte y legado de Caldas”. Como se ve, la obra es ambiciosa y, si bien Díaz no aspira a agotar a Caldas como tema de investigación, sí se propuso contribuir con una biografía que cubre el periodo completo de su vida. El libro incluye también 12 apéndices documentales entre los que se encuentra la descripción botánica del género Caldasia, hasta entonces inédita.. Esta obra es una contribución a la obra colectiva Francisco José de Caldas y Thenorio 17681816, de 1994, en la cual Díaz había participado con un artículo sobre el Caldas botánico. Ahora, con el beneficio de las contribuciones de sus colegas (discutidos en la sección anterior) y de la demás bibliografía reciente sobre Caldas (se sirve de los libros de John Wilton Appel y Jorge Eliécer Quintero Esquivel), Díaz aspira a una biografía moderna sobre Caldas. No exhaustiva, sino moderna. Es decir, una biografía inscrita en el proceso moderno de investigación sobre un tema, en el que la aspiración no es agotarlo sino multiplicar las interpretaciones. Hoy por hoy, la biografía escrita por Santiago Díaz Piedrahita es la más moderna disponible, la que alcanza a reunir la mayor cantidad de bibliografía tradicional y reciente y la que mejor asiste a la investigación contemporánea sobre Caldas..
(29) I. El intercambio del conocimiento científico entre América y Europa y el principio de la hipsometría: Jorge Arias de Greiff y su artículo “Caldas y Humboldt: Transferencia de saberes y prácticas a Europa” El artículo de Jorge Arias de Greiff – ingeniero civil, astrónomo y miembro de la Academia Colombiana de Historia –, titulado “Caldas y Humboldt: Transferencia de saberes y prácticas a 47 Europa” , fue publicado cuando se conmemoraban los doscientos años del viaje de Alexander. von Humboldt en la Nueva Granada, que tuvo lugar en 1801. Este pretexto oportuno le sirve a Arias para reflexionar sobre el intercambio de conocimientos científicos entre representantes de dos sociedades muy diferentes, la prusiana del barón y la neogranadina (caucana, en realidad) de Caldas. Arias se concentra en el caso específico del principio de hipsometría, al que Caldas se refería en su juventud como “mi descubrimiento”. Arias explica que no fue Caldas quien hizo este descubrimiento por primera vez, lo que en sí no es una contribución novedosa (ya Schumacher había llamado la atención sobre ello en 1884 y, recientemente, en 1997, Díaz Piedrahita había dedicado un capítulo al tema (ver la sección anterior). Arias da la clave de su artículo de entrada:. “ Es frecuente escuchar y leer lo que la cultura del lugar común dice y escribe: Humboldt se apropió del descubrimiento de Caldas. No hubo tal descubrimiento, ya que la fórmula era conocida en Europa.”48. El autor utiliza una revista que, si bien no es propiamente popular, sí es un medio de divulgación, al menos entre los lectores del país no especializados en historia. Y presenta ante ellos un tema especializado, no solamente de historia, sino de ciencias naturales. Su propósito claro es el de informar a una audiencia general – más allá de la tribu de los historiadores y de los “caldasianos” – sobre un logro reciente de la investigación sobre Caldas, el científico y patriota colombiano por antonomasia. Caldas es, en efecto, un patrimonio de la cultura del lugar común en Colombia: una figura de culto y de museo, y Arias quiere educar a esa audiencia general más allá del lugar. 47. ARIAS DE GREIFF, Jorge, “Caldas y Humboldt: trans ferenci a de sab eres y prácticas a Europa”, en Revista Credencial Historia, número 134 (febrero, 2001), Bogotá, pp. 9-11 48 Ibid., p.9.
(30) común. Su conclusión, en consecuencia, no es simple: si bien el principio de la hipsometría era conocido en Europa, el método que siguió Caldas fue original y como método científico fue valioso. De hecho, Caldas sí contribuyó a la aplicación práctica del principio al formalizarlo matemáticamente de una manera más sencilla y elegante. Escribe Arias:. “Podrían [los europeos] tener fórmulas, un caos de fórmulas, de pulgadas, de escalas termométricas y de maneras de graduarlas, pero no un método para medir las montañas a partir de la presión barométrica. Esto lo aprendieron Humboldt y Europa de la América tropical: el saber potencial de una realidad concreta diferente se pone de presente cuando es estudiado y trabajado. Resultó de ello una transferencia de saberes y prácticas en el sentido no esperado.”49. Arias concluye que el viaje de Humboldt no fue simplemente el de un sabio que iluminaba las mentes de los aprendices de estos países, sino un genuino viaje de intercambio científico. Esta es una conclusión que contribuye a uno de los debates contemporáneos entre los historiadores de la ciencia y que Arias quiere zanjar, con respecto a Caldas, ante los lectores generales colombianos. De esta manera, los recientes estudios críticos sobre Caldas empiezan a hacerse accesibles más allá de los especialistas y a reemplazar en la cultura general de los colombianos las biografías tradicionales heredadas del siglo XIX, en las que se describía un héroe de la ciencia y un mártir de la patria para consumo popular.. J. El determinismo geográfico en el análisis ilustrado de la sociedad del Nuevo Reino – Caldas en la obra Fronteras imaginadas, de Alfonso Múnera (2005). Alfonso M únera, doctor en Historia de América Latina y el Caribe de la Universidad de Connecticut, en Estados Unidos, publicaba en 2005 el libro Fronteras imaginadas: la construcción 50. de las razas y de la geografía en el siglo XIX colombiano .. M únera continuaba en este trabajo el. estudio que había empezado en su tesis doctoral sobre los orígenes del discurso nacional colombiano, y sobre sus características menos aceptables. En su tesis doctoral, publicada en. 49. Ibid., p.11 MÚNERA, Alfonso, Fronteras imaginadas: la construcción de las razas y de la geografía en el siglo XIX colombiano, Bogotá, Editorial Planeta, 2005, 225 páginas, 23 centímetros. 50.
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