el paternalismo autoritario de los misioneros, pero lo suaviza diciendo que "es obvio que ningún programa podía ser dema-siadc tolerante, porque hubiera d e s t r u i d el propósito y debili-tado el esfuerzo por subsistir el paganismo por el cristianismo". E l problema, dice Gibson es el del papel razonable de u n a ins-titución religiosa en u n a sociedad. M u c h o depende de l a con-cepción que cada quien tiene de ese papel.
Finalmente, la bibliografía y l a documentación del autor son impresionantes! Charles Gibson no sólo presenta u n catálogo completo de fuentes coloniales, incluyendo las últimas investiga-ciones, sino que también informa a sus lectores de las tendencias y escuelas de investigación histórica, como por ejemplo, el tra-bajo de Bancroft y Bolton sobre las fronteras. U n o extraña sola-mente citas de Curtís A . Wilgus ( H i s t o r y a n d H i s t o r i a n s ) , las guías de la Híspanle A m e r i c a n H i s t o r i c a l R e v i e w , y un folleto del propio autor ( T h e C o l o n i a l P e r i o d in L a t i n A m e r i c a ) de la
A m e r i c a n H i s t o r i c a l A s s o c i a t i o n .
Francis J . M U N C H
Silvio Z A V A L A : L o s e s c l a v o s i n d i o s e n N u e v a España, México, edición de E l Colegio Nacional, 1968, XII, 460, 4 láms.
. L a historia de N u e v a España, y en general del mundo ibe-roamericano, son campo abierto para el estudio de procesos de contacto y cambio cultural en extremo interesantes Especial-mente verdadero es esto respecto de las dos zonas que se h a n llamado "nucleares", en las que en los tiempos indígenas habían florecido germinas civilizaciones: Mesoamérica y el área andi-na. E n ambas zonas de alta cultura vinieron a injertarse de manera más profunda, después del choque de l a conquista, las instituciones v las formas de vida y pensamiento del mundo mediterráneo en su versión hispánica. Imposible sería intentar comprender l a realidad de las modernas naciones que hoy exis-ten en esas antiguas áreas sin haber antes analizado y valorado lo que significó el encuentro en ellas de pueblos tan distintos, con las transformaciones subsiguientes en todos los órdenes, a partir de lo étnico, lo social, lo económico, lo jurídico, lo re-ligioso, etcétera. E n otras palabras, para acercarse, tanto a l a luz de l a historia universal, como en su particular contexto, al ser iberoamericano del período colonial y también al de l a época independiente, es condición s i n e q u a n o n ahondar en el trasplante de las instituciones y en l a complejidad de l a acul-turación hispano-indígena.
Pienso que, precisamente en función de estas ideas, se ha desarrollado, durante más de treinta y cinco años, l a obra del doctor Silvio Zavala. Por eso, teniendo presente este marco conceptual, es como me parece que debe ser juzgada. E n 1933 publicó su tesis doctoral, presentada en l a Universidad de M a d r i d , bajo el título de L o s i n t e r e s e s p a r t i c u l a r e s e n la c o n q u i s
-t a d e l a N u e v a España. E n ella, además de destacar, como rasgo de especial interés, lo mucho que de "iniciativa privada" h u b o en l a conquista, relacionaba ya dicho tema con lo que había de constituir l a materia de las investigaciones que se proponía llevar a cabo. Versarían éstas sobre el estudio his-tórico-jurídico de las instituciones que los españoles traslada-ron a las Indias, con todas las consecuencias que ello tuvo en l a transformación, aspectos positivos y negativos, de l a realidad cultural del Nuevo M u n d o y más en especial de Nueva E s -paña. E l ofrecimiento original de Silvio Zavala, gracias a su ejemplar laboriosidad, se h a ido convirtiendo en fructuoso he-cho a l paso de los años. Y cabe añadir que, como maestro, ha encaminado además a no pocos jóvenes investigadores qué se dedican a tareas m u y afines a las suyas.
L a bibliografía personal de Silvio Zavala, en l a que se recogen sus contribuciones al esclarecimiento de las raíces c u l -turales de México y otros países americanos durante el período colonial, incluye ya no pocos títulos de requerida lectura y consulta. L a sola enumeración de algunos de ellos muestra su fecunda perseverancia en este terreno de l a investigación his-tórica. C o m o no es m i intención dar aquí u n elenco bibliográ-fico completo, sólo menciono algunos de sus libros y ensayos que me parecen más importantes: L a s i n s t i t u c i o n e s jurídicas
e n la c o n q u i s t a d e América (1935), L a e n c o m i e n d a i n d i a n a (1935), L a utopía d e Tomás M o r o e n la N u e v a España (1937),
F u e n t e s p a r a la h i s t o r i a d e l t r a b a j o e n N u e v a España, 8 Vols. (1939-1946), S e r v i d u m b r e n a t u r a l y l i b e r t a d c r i s t i a n a , según
l o s t r a t a d i s t a s españoles d e l o s s i g l o s x v i y x v i i (1947), L a f i
-losofía política e n la c o n q u i s t a d e América (1947), E s t u d i o s
i n d i a n o s (1948), L a s d o c t r i n a s d e P a l a c i o s R u b i o s y Matías d e
P a z a n t e la c o n q u i s t a d e América (1951), L o s e s c l a v o s i n d i o s
d e N u e v a España (1951), I n s t i t u c i o n e s indígenas e n la c o l o
-n i a (1954), A s p e c t o s económicos y s o c i a l e s d e la colonización
e n América (1955), L a política c o l o n i a l española (1958), L a
colonización d e l N u e v o M u n d o p o r l o s e u r o p e o s (1960), L o s
h a b i t a n t e s indígenas e n e l período c o l o n i a l d e l a h i s t o r i a d e América (1961), L a a m a l g a m a d e l a minería d e la N u e v a Es¬
A la larga serie de estos y otros trabajos, que también po-drían mencionarse, en su gran mayoría en torno al asunto de l a implantación de las instituciones occidentales en el ámbito americano, se h a n venido a sumar los más recientes libros de Silvio Z a v a l a : L o s e s c l a v o s i n d i o s e n N u e v a España (1968) y
E l m u n d o a m e r i c a n o e n l a época c o l o n i a l , aparecido hace me-nos tiempo todavía. M i propósito es comentar aquí brevemen-te el primero de ellos; y quiero repetir que, a l fijarme direc-tamente en él, como es justo, lo hago en función del ya enun-ciado marco de ideas e intereses históricos de su autor!
Bastante claro es el plan que adopta en este libro. E n breve introducción comienza por esbozar l a problemática jurídica e histórica en relación con los esclavos nativos en N u e v a España. Tres grandes capítulos y otros tantos apéndices integran luego el cuerpo de l a obra. S u intención es analizar en ellos lo que fue la esclavitud indígena en l a primera m i t a d del siglo xvi, las ulteriores disposiciones que, a partir de las Leyes Nuevas normaron la liberación de los esclavos y finalmente l a gama dé formas que llegó a revestir el cautiverio de indios en las fron-teras hasta l a época inmediatamente anterior a l movimiento de independencia. Los tres apéndices incluyen documentación particularmente interesante, l a que se refiere al Códice de T e -péxic de l a Seda y dos resoluciones sobre cautivos en Nuevo México a fines del siglo x v n .
Señalado el plan de la obra, veamos con algún detenimien-to cómo lo desarrolla Zavala y cuáles son sus aportaciones más significativas. E n l a introducción, como ya se dijo, enuncia éste sumariamente los criterios que presiden su estudio. Fue
un hecho que los colonos españoles y los mismos
conquistadores comenzaron a hacer y a adquirir esclavos indios en l a N u e v a España, como lo habían practicado ya antes en las A n t i -llas. Dos eran los procedimientos para esclavizar: " e l cautive-rio de los vencidos en l a guerra y el rescate de los reducidos
a servidumbre por los propios indios. E n el primer caso, la
esclavitud se imponía a gentes que antes de l a venida de los españoles podían haber sido libres- en el segundo se
prolonga-ba la servidumbre antigua, sustituyendo sus rasaos por los c H derecho europeo" Obviamente en este rápido enunciado de Z a v a l a viene a proponerse el meollo d e l a ^ próllemática en torno del asunto S i s i m p o n í a T e s d a v f c u d a Quiere a n S de la conquista eran o pudieron L b e r I5o libreT cab a pen! sar en téLnos dd d e r e X efe la ¿ ^ e n f c ^ S & T d e div'ersas manera^ de infustida en esa f o S de esclavSar L a r sos serian p o r f í o l o s alegSm y las S e n e s v cottíao^denís
de l a Corona española en materia, desde muchos puntos de Vista, en extremo espinosa. Precisamente en el primer capítulo de su libro se ocupará Zavala en consignar y analizar las ac-titudes de los conquistadores y colonizadores que trataban de justificar l a esclavitud de los indios, a l igual que las airadas denuncias, sobre todo de algunos frailes y también m u y par-ticularmente de miembros de l a segunda audiencia. E l otro procedimiento para hacer esclavos, o sea aquél que pretendía prolongar l a servidumbre que había existido entre los mismos naturales, sustituyendo sus rasgos prehispánicos por los del de-recho europeo, iba a ser también objeto de acalorados debates. E n ellos, como en el caso de l a esclavitud como botín de gue-r gue-r a , estuvo pgue-recisamente en juego el tema del tgue-rasplante de criterios e instituciones de origen occidental al contexto r a d i -calmente distinto del m u n d o indígena. Además, como lo se-ñala el autor, los alegatos en el terreno de las ideas jurídicas y más aun en el de l a justicia cristiana, como en el caso de fray Bartolomé, eran en el fondo u n a lucha en la que partici-paban poderosos intereses creados. Quienes tenían no solamen-te indios encomendados, sino también esclavos, sossolamen-tenían que, manteniendo ese estado de cosas, podría pacificarse l a tierra, lograrse l a explotación de l a misma, en las minas, los m o l i -nos, los obrajes, los ingenios, las estancias de ganado y l a agri-cultura. Y para atraer a l m o n a r c a a su propia actitud insis-tían en que, de suprimirse l a esclavitud, sería imposible que l a C o r o n a obtuviera provecho alguno de las Indias y que incluso éstas llegarían a perderse en definitiva. N o veían, o no querían ver, quienes así argumentaban que lo que en verdad podía so-brevenir, caso de prevalecer el criterio esclavista, sería l a des-aparición del elemento humano indígena. " C o m o l a esclavitud contribuyó a l a destrucción de los nativos de Canarias y A n tillas —asienta con razón Z a v a l a — l a misma suerte pudo h a -ber corrido la población i n d i a en N u e v a España, lo que hubiera alterado por completo l a fisonomía social de este país". T a l es en resumen lo más importante de l a problemática alrededor del tema de l a esclavitud indígena como con plena conciencia la s e s e n t a Zavala en su breve introducción al presente libro. Pasando ya a l capítulo i n i c i a l : " L a esclavitud en l a p r i -mera mitad del siglo x v i " . Antes que nada debe destacarse que e n él, y en todo el libro, acude siempre el autor a las mejores fuentes de información, documentos muchas veces inéditos, y otras obras publicadas que analiza y valora críticamente. M a n -tiene en suma el doctor Zavala el criterio adoptado por él desde sus primeros trabajos: si se h a de hacer investigación
digna de ese nombre, es necesario valerse de testimonios de p r i -merísima m a n o , estudiados adecuadamente en función del con-texto cultural del cual proceden.
E l tema de l a esclavitud indígena en N u e v a España hasta mediados del x v i se ilumina precisamente gracias al análisis de documentación relativamente abundante. E n pocas palabras puede afirmarse que esas décadas iniciales se caracterizan por l a presencia de actitudes y disposiciones a veces violentamente opuestas entre sí y también en ocasiones ambivalentes. E n u n principio, manteniendo los criterios que habían prevalecido en las islas, los conquistadores tuvieron por descontado que podía y convenía hacer esclavos. U n a instrucción de l a Corona a Hernán Cortés, de fecha 26 de junio de 1523, había venido además a reforzar esa postura. E n virtud de ella se aceptaba que, si los indios se mantenían en rebeldía, podían ser esclavizados. S i n embargo, con cierta ambivalencia señalaba l a C o -r o n a que había que evita-r abusos ya que muchos españoles se sentirían inclinados a provocar a los indios para someterlos a servidumbre bajo pretexto de guerra justa. N o obstante estas últimas consideraciones, el afán de tener mano de obra gratuit a gratuitrajo como consecuencia l a imposición del caugratuitiverio a m u l -titud de naturales que además eran luego herrados. E n extremo interesante es l a información que reúne Z a v a l a acerca de lo que entonces sucedió. E n particular son de mencionarse los datos que ofrece a propósito de Ñuño de Guzmán en l a gober-nación de Pánuco. Inaudito fue el tráfico de esclavos que se estableció con destino a las Antillas. E l esclavo indio llegó a valer menos que u n a bestia: " l a tasa oficial señalaba quince indios a cambio de u n caballo o u n a yegua". Este solo punto, y otros muchos que consigna Zavala en este capítulo, parecen y a algo más que razón suficiente de las airadas denuncias, en modo alguno fantasía, que llegaría a presentar fray Bartolo-mé de las Casas.
Y a propósito de los debates que a lo largo de esos años tuvieron lugar, con acierto se fija Zavala en u n interesantí-simo parecer formulado por d o n Vasco de Q u i r o g a para con-tradecir lo que había manifestado u n maestro Rojas, teólogo, aue vivió en l a Española, en relación con las formas que, en derecho, podían producir l a esclavitud de los indios. E n su p a -recer, con verdadero sentido crítico, distingue don Vasco cla-ramente entre lo que se entendía por servidumbre en los tiempos prehispánicos y lo que, a luz del derecho occidental, significaba l a condición de esclavo. Este parecer de d o n Vasco, publicado ya en l a Colección d e d o c u m e n t o s inéditos r e l a t i v o s a l a s p o s e
-s u m e -s e-spañola-s d e U l t r a m a r (x, pp. 333 y siguientes), había re-cibido hasta ahora poca atención. L o que acerca de él consigna
aquí Zavala es invitación a u n estudio todavía más amplio so-bre este punto de tan gran interés.
Y prosiguiendo en e l análisis de l a información allegada en este primer capítulo, he de decir que en él se discuten otros varios aspectos, también de fundamental importancia, para l a comprensión de l a tremenda lucha de intereses que, en buena parte, caracterizó l a realidad histórica de los comienzos de l a N u e v a España. Así, por ejemplo, se ofrecen datos menos cono-cidos en relación con las formas de actuar de los integrantes de l a primera y de l a segunda Audiencias en torno a este asun-to. E l 2 de agosto de 1530 había sido expedida u n a real pro-visión en l a que se prohibía l a servidumbre de los indios aun en los casos de guerra justa. Los integrantes de l a segunda A u -diencia fueron plenamente conscientes de los problemas que esto traería consigo. V i o l e n t a fue l a reacción de los antiguos conquistadores y colonizadores e igualmente l a m u y extremada del cabildo de l a ciudad. E n este contexto se comprenden mejor las posturas de don Vasco, y del también verdadero h u m a -nista, don Sebastián Ramírez de Fuenleal, declaradamente antielclavista E n torno a esta lucha trata Z a v a l a de las excep-SonS a u f c o m i e n z a n a introducirse hasta que a l fin l a C o r o n a española d a u n paso atrás y5 en real cédula de 20 de febrero
de 1534, vuelve a permitir l a esclavitud. Por este tiempo, a u n -que se escuchan y a las denuncias de fray Bartolomé de las Casas subsisten los abusos y l a confusión en los ordenamientos, estado de cosas que no habrá de cambiar sino hasta l a p r o m u l -gación en N u e v a España de las Leyes Nuevas.
A t i n a d a conclusión ofrece aquí el autor presentando u n cuadro comparativo, en verdad elocuente, de los precios que tenían los esclavos indios, comparados con los que tenían so-bre todo los negros e igualmente las bestias de carga. A u n q u e sólo tuviéramos el primer capítulo de esta obra, podríamos decir que lo que en él aporta Zavala no deja de ser revelador.
" L a liberación de los esclavos", al menos en el terreno jurídico, p o r obra de las Leyes Nuevas, constituye l a materia del segundo capítulo de este trabajo. E l análisis que se hace de lo lúe entonces sucede, atiende no sólo a los aspectos lega-les, sino también a las circunstancias socialega-les, económicas, po-líticas y religiosas e n las que se plantea el candente problema de impedir l a esclavitud de los indios. O p o r t u n a es l a copiosa información que aduce Zavala sobre l a junta de los prelados que tuvo lugar en l a ciudad de México en 1546 y en l a que,
como es sabido, participó fray Bartolomé de las Casas. Desde este punto de vista, mucho de lo que se expone en este
capí-tulo es también aportación en el campo de los estudios
lao-sianos. Y , si en l a aplicación efectiva de las Leyes Nuevas, en modo alguno se logró su cabal cumplimiento, dadas las argu-cias y los intereses subyacentes, es posible a l menos ponderar, como lo hace el autor, los alcances de determinadas consecuenl cias positivas. Por ello son de tomarse en cuenta los testimo-nios específicos acerca del número de esclavos puestos en libertad durante esos años. Por otra parte, para el estudioso de l a historia económica de l a N u e v a España, será también de interés encontrar en este capítulo numerosas alusiones a l a do-cumentación que existe sobre las consecuencias que tuvo en l a producción y explotación de los recursos naturales l a que l l a -maríamos a l menos limitación jurídica de l a esclavitud de los nativos, lo que por supuesto no supuso restricción alguna en l a importación de los negros.
L a reafirmación expresa, respecto de los naturales, de su condición de seres libres, no alcanzó a suprimir en N u e v a E s -paña, como se muestra detenidamente en el tercer capítulo de este libro, diversas maneras de cautiverio, aplicadas sobre todo a indígenas de las llamadas fronteras. S i n entrar en detalles, que alargarían en extremo esta reseña bibliográfica, diré al menos que, en las casi doscientas páginas que dedica a este asunto Zavala, tenemos u n a vez más, abundantes noticias para penetrar en esta materia. Y también aquí, como en toda l a obra, es de notarse l a concienzuda y ardua investigación lleva-d a a cabo en lleva-diversos archivos lleva-del norte lleva-del país (Monterrey, Saltillo, etc.), y otros del extranjero para reunir documenta-ción poco conocida y en extremo valiosa.
Podría decirse que en este tercero y último capítulo se re-dondea atinadamente el tema de l a esclavitud indígena, ahora y a bajo l a forma de cautiverio, a lo largo de l a vida del M é -xico colonial. Para los especialistas en esta larga etapa de nues-tra historia hay aquí rica m i n a en l a que cabe hallar testimo-nios que podrán encauzar no pocas investigaciones de carácter monográfico y complementar igualmente cualquier visión de conjunto sobre el tema de las instituciones en el período no-vohispano.
De los apéndices que se incluyen en este libro me parece digno de especial mención el que se refiere a l Códice de Tepéxic de l a Seda, conservado actualmente en el M u s e o del Indio Americano, de l a fundación Heye, en l a ciudad de N u e v a Y o r k . S u presentación, desde luego en torno a l tema de l a
es-clavitud indígena, constituye otra aportación de esta obra. Y no me resta sino desear al autor pueda proseguir en esta serie de estudios sobre el trasplante de las instituciones culturales. C o n sumo interés aguardamos l a obra que en este mismo libro nos anuncia de l a transición de las formas forzosas de trabajo a las voluntarias en el contexto histórico de las diversas clases sociales de los indígenas novohispanos.
M i g u e l L E Ó N - P O R T I L L A
U n i v e r s i d a d N a c i o n a l Autónoma d e México.
Alejandra M O R E N O T O S C A N O : Geografía económica d e
Mé-x i c o ( s i g l o Mé-x v i ), México, E l Colegio de México, 1 9 6 8 , 172 pp. (Centro de Estudios Históricos, N u e v a Serie, 2 ) .
Las R e l a c i o n e s geográficas d e 1 5 8 0 , ordenadas por F e l i -pe I I para tener un mejor conocimiento de su reino y pose-siones de U l t r a m a r y así facilitar su "buen gobierno y ennoble-cimiento", son la fuente principal de este trabajo. Prácticamente todo investigador y estudioso del siglo x v i mexicano h a utili-zado esta fuente tan r i c a ; y no es l a primera vez que se hace referencia a las R e l a c i o n e s en el estudio de l a geografía eco-nómica. Y a don Francisco del Paso y Troncóse realizó estudios v comparaciones con otra fuente no menos valiosa, l a S u m a
d e v i s i t a s de 1 5 5 0 . S i n embargo, el enfoque y método de esta obra nos d a u n a visión completa de l a geografía económica del siglo x v i en l a N u e v a España, no sólo a través de lo que la autora llama u n "corte temporal", que tiene u n carácter está-tico, sino porque ya para 1 5 8 0 se había llevado a cabo una serié de cambios estructurales de gran importancia que son indicadores de los problemas provocados por l a penetración es-pañola; además, los resultados de l a investigación muestran claramente tendencias que se proyectan a lo largo del período colonial.
U n a de las principales aportaciones concretas de esta obra es l a demostración de que u n a fuente "pre-estadística", no cuan-titativa, como las R e l a c i o n e s geográficas proporciona u n a can-tidad de datos que pueden ser estudiados a través de mé-todos de análisis como el de matriz. E n efecto, las R e l a c i o n e s tienen las siguientes ventajas: son u n a fuente "segura" desde el punto de vista de su validez, son u n a fuente extraordinaria-mente rica que ofrece al investigador abundantes datos; ade-más, se trata de encuestas geo-económicas que responden a una