Interrelación entre las principales variables de la organización familiar y la fecundidad

Texto completo

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INTERRELACION ENTRE LAS PRINCIPALES VARIABLES DE LA ORGANIZACION FAMILIAR

Y LA FECUNDIDAD

MANUEL RIBEIRO FERREIRA

FACULTAD DE TRABAJO

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE

SOCIAL

(5)

StHUHMA KA l a

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F O N D O

UNIVERSITARIO

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INDICE

PREFACIO 5

>4<?/?>4£>£*C///7£"yy/r¿7S 8

/ . - PRIMERA PARTE 11

1.1.- Introducción 11

1.2.- Objetivos 18

Referencias bibliográficas 20

/ / . - SEGUNDA PARTE. MARCO TEORICO 22

2.1.- Hacia la elaboración de un modelo de interpretadón de Ja relación entre Ja organización familiar y Ja

fecundidad. i 22

2.1.1.- Referencia a algunos modelos de

interpreta-ción de la fecundidad 22

2.1.2.- El modelo rector de nuestra investigación 30

2.2.- Descripción de las relaciones entre las variables del modelo

2.2.1.- Las variables intermedias relacionadas con la fecundidad

2.2.1.1.- Edad de inicio de uniones sexuales 38

2.2.1.2.- Duración de Ja unión 42

2.2.1.3.- Utilización de la anticoncepción 44

2.2.1.4.- Conocimiento de métodos anticoncep-tivos

(6)

dos variables claves para explicar el

descen-so de la fecundidad 50

2.2.2.1.- Consideraciones generales sobre la relación entre el trabajo de Ja

mu-jer y la emancipación femenina. 50

2.2.2.2.- Trabajo de la mujer y fecundidad 54

2.2.2.3.- Emancipación femenina y fecundidad 62

2.2.2.3.1.- El concepto de

emancipa-ción de la mujer 62

2.2.2.3.2.- Actitudes emancipatorias

de la mujer y fecundidad 71

2.2.3.- Las variables de la interacción conyugal y de la estructura familiar y su relación con la

fe-cundidad 74

2.2.3.1.- La comunicación conyugal ....75

2.2.3.2.- La Satisfacción de la mujer en el

ma-trimonio 80

2.2.3.3.- La autoridad en la familia 85

2.2.3.4.- La Composición familiar 94

Referencias bibliográficas 101

I I I . - TERCERA PARTE. METODOLOGIA 115

3.1.- Aspectos metodológicos generales 115

3.1.1.- Diseño del instrumento 115

3.1.2.- Selección y adiestramiento de entrevistadores 116

3.1.3.- Levantamiento de los datos 118

3.1.4.- Codificación, captura y procesamiento de datos 119

3.2.- Selección de la muestra 120

3.3.- Las variables y sus indicadores 124

3.3.1.- La variable dependiente: la fecundidad 124

(7)

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sb n

3.3.2.1.- Edad de inicio de la unión 126

3.3.2.2.- Duración de la unión 127

3.3.2.3.- Conocimiento y uso de métodos

anticon-ceptivos 128

3.3.3.- Las variables de la interacción conyugal y de Ja

estructura familiar 129

3.3.3.1.- La comunicadón conyugal 129

3.3.3.2.- La satisfacción de la mujer 132

3.3.3.3.- La autoridad en la familia 136

3.3.3.4.- La composición familiar 138

3.3.4.- El trabajo femenino y ¡a emancipación de la mujer...l40

3.3.4.1.- El trabajo de la mujer 140

3.3.4.2.- Actitudes emancipatorias de la mujer 145

3.3.4.3.- Reparto de tareas domésticas 151

Referencias bibliográficas 155

IV.- CUARTA PARTE. ANALISIS DE LOS DATOS 157

4.1.- Perfil sociodemogr&fico de la población estudiada 157

4.2.- Las variables intermedias y la fecundidad 161

4.2.1.- Edad a la primera unión marital 161

4.2.2.- Duración de 1a unión 163

4.2.3.- Conocimiento y utilización de la anticoncepción 164

4.3.- El trabajo de la mujer, las actitudes emancipatorias y la

fecundidad 168

4.3.1.- El trabajo de la mujer 168

4.3.2.- Actitudes emancipatorias de la mujer 184

4.3.3.- Reparto de tareas domésticas 194

(8)

fa-. fa-. fa-. rfa-.i'lau ft\ ac o 1 oïflL o^tf-» . . n à l n u A ab fiôlr-aauQ. n o o l i n t a o b o i è a afc oau \ o l n s ì a i o o n ù t )

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i a i H a » n&'imi a i s n H q aV a baba - . 1 . 1 . nfcïnu a\ ab n M o a i u f l -.S..S.. . .nîiioqaoftooilrxa ai ab R & i o a V i i i i u v ûinaltiûooncfj - . ai { a a i i o 1 aq i ociaron a a u u î i J o a aai .lat uw ai ab o t a d a s 3

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. . . . ."ero t i í é ^ o b v-Bf-iai ab ûiifcaa'îi - .ï .-i

n ò ì o o e i a m i ai ab \ a i u J o u i i a a ai ab aa\da\v

miliar y la fecundidad 196

4.4.1.- La comunicación conyugal 196

4.4.2.- La satisfacción conyugal de la mujer 206

4.4.3.- La composición familiar 215

4.4.4.- La autoridad en la familia 224

Referencias bibliogràficas 227

V.- QUINTA PARTE. CONCLUSIONES 229

BIBLIOGRAFIA 231

INDICE DE CUADROS 255

INDICE DE ESQUEMAS 262

ANEXO 1. CEDULA-ENTREVISTA 263

ANEXO 11. INSTRUCTIVO PARA LA ENTREVISTADORA 280

ANEXO I I I . INSTRUCTIVO DE CODIFICACION 283

ANEXO IV. PROGRAMA BASICO PARA EL PROCESAMIENTO DE

(9)

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al ib Va%uyt\oo n6looa\fciJan ad

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P R E F A C I O

Hace algunos años, nuestro maestro y amigo Luis Leñero, escribía

en el prblogo a su ya clásica Investígacibn de la Familia en México:

"Un pueblo que no investiga y, por lo tanto, que no planifica su

futuro, es un pueblo que vive en el deterninismo de sus

condiciona-mientos rutinarios. Un pueblo que no quiere aprender a conocer la

realidad, explicándola con la verdad de su constatación objetiva, es

igual a un hombre ignorante que no busca tomar consciencia de si

mismo, ni de su misibn en el mundo".

El conocimiento que se obtiene mediante la investígación resulta

escencial para la ardua tarea del desarro 1 lo. La investí gaci bn nos

permite conocer, entender y explicar la fenomenología concreta de

nuestra realidad, para incidir sobre ella planificándola, adecuándola

a nuestras particulares necesidades de desarrollo económico y social.

Este principio ha sido reconocido en México desde hace varios

años, por lo que se han puesto en marcha diversos programas y se han

creado instituciones cuyos objetivos consisten en propiciar, alentar y

apoyar a la investí gaci bn científica y tecnológica. Por desgracia,

dadas ¡as peculi ares condiciones de nuestro estadio de desarro 11 o, y

tomando en cuenta el impacto que ha provocado la severa crisis

econó-mica por la que atraviesa actualmente nuestro país, no ha sido posible

(10)

ald-.ioaa ,oial\ai alud \ oiJaa&® o i i a a u n .acíla aortu%\* aoatt

•.ool*4tt na V ab ndto&fcliaaval as'iaálo ax a Va na us a o l V t n a l q on aup *oinai o l iqc» ,x a%tíaavni on aup oldau<\ - a n a l o l b u a o aua ato ¡aaainl&iaiab Va na a v i v aup oldauQ wu ¿a

,o-al laooctoo a latonaiqa aia'iuf on aup o l d a u q n> . a o l i a n ' i í u i &oJna\» aa , a v i l a n d o n M o . anoo ua ab oabiav al noo a\auakoilc\xa ,bab\;&ai \a ab a i o n a l o a n o o ia»<ii aosud on »ur. ainaion^Y aidwoA tu a \ u^l

.*obnu« l a na ua ab in ,oaaY«

a s l u a a i nfcU a^Yiaavnl al ainaVoaii ana11 do aa aup o S n a l r . - a n o o Ir,

aon n<S\oa%iiaavn\ ad . o l l o i i a a a b l a b a a i a i aubia al a i a q l a l o n a o a a ab a l a i o n o o al^olonaaoneX al i a o t l a * a x "\abnaina , i a o o n o o attmiaq alobnáuoaaa *ftlo..r*áo\\lnal<\ al . a a-\óoa t b l o n i a ,bab\vf,ai aiiaaun

. ' a i o o a x oolwónooa o l l o i i a a a b ab aababi>aoat\ aa~. Uuo\Sia<\ a a i i a a u n a

a o i i f t v aoatl abaab ooi*.4í\ na obloonooa-\ o b l a ati o l ^ l o n l i q aiaB

nart ^a x tMk»iV*n<\ a o a i a v l b artoi» * na o i aauq nat\ aa aup o l ,aVfta

X a a í n a l a ,t&lolt\oi«\ na n ' i i a l a n o o aovl1a\do a o y m a a n o l o u l U a n i ob¿s»no « a t o a i ^ a a b -itfli .aol^AlonoaJ x a o i M J n a ' i o «iMoa%Ua«vci\ al a aavoqa i ^oVVoiifiaab ab o'ibaíaa oiSaaun ab aanololbrtoo s a i a l l u o a ^ aal aabab - f c n o o a . a l a l i a aia^aa al obaoovoic\ art aup Q$aac\»l l a ainauo na obnawo^ a l d l a o q o b l a on ta l a ^ o i i a a u n ainamlauloa a a a l v a i i a aup al iocv aolta

. o b l t n a a a l a a na aabablaaoan aal Piñatería aal a i a í u p l a In V . i é u a

La escasez de recursos impone serias 1 i mitaciones para cumplir con

esta importantísima labor.

En tales circunstancias, las discipli ñas que más han sufrido las

consecuencias han sido las de las áreas de ciencias sociales. Esto no

es de extrañar, primero porque nuestro estilo de desarro 1 lo ha estado

caracterizado por una tendencia eminentemente tecnocrática; y segundo,

porque las condiciones de desempleo, de falta de productividad, de

de-pendencia tecnológica y de una inequitativa distribución de la riqueza

asi lo han exigido. Aunque estos aspectos "prioritarios" del

desarro-llo son sumamente importantes, no debemos olvidar que no son menos

fundamentales aquellos relacionados con la evolución integral del ser

humano, asi como las relaciones que éste establece en la sociedad.

Porque al final de cuentas, ¿de qué nos servirla todo el progreso que

hemos logrado o que podemos alcanzar si no es para el beneficio de los

hombres que componen la sociedad?, ¿para qué desarro 1 lar las ciencias

si éstas no permiten un clima de mayor justicia y equidad?, ¿cuál

sería el objeto del progreso si este no proporcionara a los individuos

y a las naciones las condiciones necesarias para la autorrealización y

la büsqueda de felicidad?

Afortunadamente, no obstante las enormes 1imi taciones a las que

hemos hecho alusión, una pequeña parte de los recursos son destinados

a la investígació n en ciencias sociales, prueba de lo cual es el

es-tudio que aquí presentamos, el que ha sido realizado gracias a! apoyo

financiero del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), y

(11)

noo a l l e a n o a i a q a % n o \ o a i \ « l l aalaaa ancwml a o a i u o a i ab xaaaoaa aá . l o d a i a a l a * ^ n a i i o ^ m l aJaa

aal o b l i q u a naA a t a aup a a n i l c \ l o a l b aal . a a l o n a i a r u o i l o aala3 n i on osar. . a a l a i o o a a a t o n a l o ab aaai& aal ab aal o b l a nart a a l o n - u o 9 * n o o o b a i a a art o l l o n x a a a b ab o l l ) * « oiSaav<n aupio<\ ona«ùi<\ ,-vaftaiixa ab aa «obnu^aa x * J ton-y) ainaasInanima alonabnai anu 'voci obas-i-. Joa*va - a b 9b j übiv'iiouboaq ab a 3 W i ab . o a l q saab ab a a n o l o l b n o o <.al ^upioq

a*a jpi i ab n f c i o u ü i i i a l b av 1 3 a i i u p a n l ano ab x alonabna^ - o i i a a a b l a b " a o l i a i H o l n q " a o i o a q a a a o i a a auonuK .oblfclua nad o l \aa

aonaa noa on aup - l a b l v l o aoaadab on . a a i n a i i o ^ m l a3na®fc«ua noa o l l %aa lab lav&aint n d l o u l o v a al noo a o b a n o i o a l a a a o l l a u p a aalfcina»ahnu\

.baba l o n a al na a o a l d a l ^ a a l a 4 auf» t a n o i o e I ^ a aal oaoo l a a ,ona«utl aup 0a*T|0"iq la o b o i a l i i v i a a aon èup ab'- ,aainouo *b lanl\ l a aupxo^ a o l al. o l o l \ a n a ä la a*\aq aa on l a • &*.naol& ws-?.aboq au? o oba ^ol aalona'to aal l o n a a a b feup aia<\:» ,1b .balooa al nancqaaa aup aaidctort

\&uoi» «Ibablupa x a l o l i a u l , i o x a » ab aal l o nu n a i l a i a q on aa3íí$ l a l o u b l v l b n l aol a a i a n o i o i c ^ o ^ on eJaa l a oaa-\%o-v<\ l a b osando l a &li9a v n ò l o a s l l a a n c i u a al aiac\ a a l i a a a o a n aano'toibnoo aal aanoioan aal a x

S b a b l o i l s t ab abaupadd al

aup aal a aanoloa3 l a i l aaanona a a l a i n a i óo on »ainaaa'oanui*io\K a o b a n l i a a b c\oa iQVtUQai mcl 9b aftaupsq anu , n ò l a u l a ocloart

- a a la sa lauo o l ab adaun<\ . a a l a l o o a a a l o n a l o na nbloa^lS^.avnl al a oyoG& l a a é l o a r j o b a s / t l a a i o b l a art aup l a ,ao»aJnaaaic\ lupa aup o l b u ì X tCTt^MKfè1* a\%olonoaT x alonalt) ab lanoloftV\ o t a * no-j \ab o i a l o n a n W

ai ab aanaula x aonJaaaa ab o^lupa l a b aia&iauina n ö l o a q l o t i i e < \ al noo

Facultad de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Nuevo Lebn.

La obtención de los datos que han servido de base para el

presen-te trabajo es el fruto de un gran esfuerzo realizado por un equipo de

más de 50 personas, así como la colaboración desinteresada de poco más

de 2,000 mujeres que nos permitieron entrar a sus hogares y nos

pro-porcionaron la información requerida sobre sus formas de sentir, de

pensar y de actuar, contribuyendo de esta manera a alcanzar un mayor

conocimiento de la familia mexicana.

Queremos agregar que tenemos consciencia de las ¡imitaciones

inherentes a la naturaleza de una obra como la que aquí desarrol1 amos.

La complejidad misma del tema, y la importancia que tiene, hacen

prácticamente imposible elaborar un análisis exhaustivo y final sobre

sus implicaciones. Pero a pesar de todo, estamos convencidos que

nuestra investigación será de mucha utilidad para todos aquellos que

de una u otra forma están interesados en el estudio y la promoción

de la familia como institución, asi como para los que destinan sus

esfuerzos a la planeación e implementación de políticas fami1iares y

demográficas, en vistas de alcanzar un mayor desarrolIo de las

perso-nas y de la sociedad.

MANUEL RIBEIRO FERREIRA

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o uA ab anondiuK b a b i a i a ^ tnü al ab l a l o o S otadaiT ab b a i l u o a A

-naaav\ l a a^aq aaad ab q M m i s * nart aup aoSab ao\ ab n d l a n a l d o ad ab oq'tupa nu a b a i l l a a i o s i a u l a a nai^ nu ab o5ui\ \a aa o ^ a d a i l a5 afcai ooo<\ ab ab&aaiainiaab n ó ' i o a i o d a l o o al amos I s a »aanoaiaq ab aim

aon x i^ia^oA aua 5. l a t i n a n o i a l * \ « i a q acá rup aaia\,ua OQQ ab

at . i l i n a a ab a a i o t aua a i d o a a b ' n a u p a i nb'iofi.violnl n o i a n o l o i o q iQvam nu i 6 : r - o a a , n^í» aJaa at obnavuc ii3n<*Q < i* anaq

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aanotoaViti. I aal ab a i o n a l o a n o o aowanaS aup ia%ai%a aoaaaauk .aomt i o n a a a b lupa aup al oaoo ando artu ab ar.alaiuian al , aa5na\adn\ naoad .ana'ii aup aionaiaoq&Y al v lab aaatn babt\.alqtia~ ad a i d o a lar.W v 0';l3auaA*a a \ a l l t a a nu a a i a ú a l a • l á l a o q a l al

aup aobYonavnoo aoaaiaa , o b o i ab \aaaq a oia*\ . a a n u l o a o l l q a l ua aup i o l l a u p a aoboi a i a q b a b l l l s u ariou* ab i i a a n d i o a ^ l J a a v n l a i r un nfciocacnq al x o l b i i a a l a na a o t a a a i a i n \ nfcla* at.-.o\ a i i o u artu ab au~. a a n U a a b *up aol aia<\ o a c o laa ,n&'iouHj . i c¡«ioo a l l \ * a \ al ab X a a a a i \ l a a \ a a o i i l l o q ab n f e l o a i n a s a l q » ! a ní> oaanalo a l a aoiiauHaa -oaiac^ aal ab o l l o i i a a a b iQ\a® nu laanaola ab aJiitv na «aaoWfei^ov'-Ó

.baba'tooa al ab san

k s m s r a ^ © a m i a szmpM

nfca i ovaulA ,vaiiair\oH

AGRADECIMIENTOS

El proceso de elaboración de este trabajo ha sido largo, y durante

su ejecución han sido mó1 tiples los aportes que tengo que reconocer y

agradecer y que, a riesgo de omitir alguno de ellos quiero hacer patentes.

En primer lugar, mi más profundo agradecimiento al Consejo Nacional

de Ciencia y Tecnología (CONACYT), ya que gracias a esta institución que

tuvo fe en nuestro proyecto, obtuvimos los recursos financieros necesarios

para llevarlo a buen término. También es preciso reconocer a las

autori-dades de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Nuevo

León, particularmente a su Directora la Lic. Rosa María Cárdenas González

y al jefe del Departamento de Investigación, Lic. Josefina García García,

por todo el apoyo que nos brindaron a lo largo del estudio.

En segundo lugar, debo dar reconocimiento al esfuerzo realizado por

mis compañeras de trabajo, ¡a Lic. Emma Adame Uelsh y la Lic. Bertha

Rodríguez Ruelas, por su entusiasta participación y su valiosa

experien-cia, particularmente en la etapa de recolección y manejo de la

informa-ción.

(13)

a i n a i u b x ,os-val o b l a ad o^adar* a i a a ab afeloa\odala ab oaaoov\ 11 Taoonooai aup :%nai aup ¿ a i i o ^ a aol %&'<\t$lts«t o b l a nad nbiouoa' . a a i n a i a a iaoad c \ a l u p a o l l a ab c>nu%la a l i l a o ab o ^ a a i a a ,au^ x i s a

l a n o l o a * o\ av.no3 l a o i n a l r a l o a b a i ^ a obnu^oici Im ,ia%ul i a « l v \ n i aup n f c l o u i l i a n l a j a a a aa\oai% aup ax . » ^ o l o n o a T x alón - o t i a a a o a n aoitrtonftitW ao-^uoaa i o l ftoalvuído , o i o a v o \ q o . i a a u n na s - l a o i u a aal a *vaoonooa\ o a l o i i q aa nfcldaal «onlmi&J naud a o l ^ a v a l l ovaulA ab amon&iufc bab\a\avlaVJ al ab laloofc otada-it b a i l u o a l a l ab

aanabife^ aliaM aaoft . o í d a l &-\oioa \<1 ua a aJrva«naluolJ . a t o i a o a l o i a £ a n l i a a o l . . o í d , n d l o a % l i a a v n l ab oinaaa)\&c\aG l a b a\a

.<Abuiaa lab o ^ i a l o l a fioiabn'.id aoa aup oxoci& la o b

•\o<\ o b a s l l a a i o**\au\aa l a o i a a l » L o o n o o a \ ^ab odab ,*\a%ul obnu^aa n i » d i i a & . o í d al x dalaM anabk ata»! . o í d al ,olada\J 9b aaiaftac^ao -ciatta^ya a a o l l a v ua v n f c l o a q l o l i iac\ a t a a l a u í n a ua io<\ ,»alau?.

xau-l s . o xau-l n i axau-l ab o^anam : n & xau-l o o a xau-l o o a i *b a a r i a -.1 ns arnaa . .' r xau-l t i a q

d i a d a s . U l . o l d al ab n & l o a i o d a l o o al o n a l « l a * aanolona^ o\ xa-iaoan a l

i

Mendoza Cárdenas y de ¡a Lie. Laura González García, quienes cooperaron

activamente en la etapa de procesamiento electrónico de la información. No

quiero olvidar la valiosa asesoría del Lic. Romeo Madrigal Hiño josa, quien

nos orientó en el diseño y selección de la muestra; sus comentarios y

consejos constituyeron un apoyo invaluable.

Es justo recordar también la gran ayuda que nos ofrecieron los

estudiantes del servicio social, asi como las supervisoras, encuestadoras

y los capturistas. Su participación responsable y profesional garantizó la

calidad de la información recabada. Finalmente quiero agradecer a la

señora Ana María Aldaco Rodríguez y a la señora Eva Elizabeth Ibarra

Figueroa por el empeño que pusieron en el trabajo secretarial que dió

forma final a este informe.

A todas estas personas ofrezco mi más sincero reconocimiento por su

gran esfuerzo y entusiasmo, ya que ellas han hecho posible la presente

publicación.

MANUEL R1BEIR0 FERRE IRA

(14)

noi*aaqooo aanelup ,Gloia*> s.alk2.no»i amad . o l d aV ab y aanabi&ì as.obnatt

oto •Hblownotnl al ab oolnfciSoaVa o i n a l a a a a o o i q ab aqaìa al na a i n a a a v l i o a

nal -.»ç ,t.a< • on IH \ a l l i b a * o*«o% . o l d \ab a l i o a a a a a s o l i a%» al \ablwi-. o i a l u p

V aoliainafroo aus \aiJsau« &l ab nôtooaVos y oftaalb Va na ô i n a l i o aon

.altiatil&vnl oyoqa r i n o i a v u i l i a n o o ao\.a?.noo

aoV n o i a l o a i t o son auç abuya nai& aV n%ld*a* l a t i o i \ aiau a l

aaiot^ia1 joña . a a i o a l v i a q u s aa. oaoo Isa . \ alooa o l / • w a s lab a**natbuisa

t.% '.t. \ : "ìB": •••-% \ anolaa\o-i : olòaanoqaai io ^ l o l J i r ^ .a u -lao aoV y

aV l a o a b ß i ^ a o i a l u p a i n a » V a n l l .ßb&daoai n b l o a a i o t n l aV ab babl .ao

aiiadV A M t t l V l avi aioftaa aV a y sau* U b o * ooabVk a l i anK aioftaa

ò l b aup Valifciaioaa o\a<4a-\i Va na noaal¿uq auç oftaqaa Va l o q aoiau^l"^

.aaio\nl aiaa a Vanii aaio^

va o j n a i a l o o n o o a i o i s o n l a afe» l a o o x a i \ o aanoaiaq aaiaa sabcv k

a i n a s a i q aV a l d l a o q oAoacV nad aaVla auç» ay .oaaalauina y o*iau\aa nai^

(15)

/ . - PRIMERA PARTE.

1.1.- INTRODUCCION.

En el transcurso de los últimos años, numerosos especialistas de Jas ciencias humanas se han preocupado por Jo que se ha dado en JJamar el

nproblema" del crecimiento de la población. Aunque la cuestión de la

población no es reciente, en nuestros días parece haber tomado una enver-gadura de carácter universal (1).

No existe duda alguna sobre el hecho de que los problemas

demo-gráficos han acompañado a la especie humana durante toda su historia. Ya Platón se refiere a ellos en su libro VI sobre la República. Pero la

verdad es que hasta hace muy poco tiempo las guerras, ¡as epidemias y las hambrunas diezmaban a la población del globo, impidiendo que el ritmo de crecimiento fuera muy acelerado. En la actual i dad, la mortalidad se ha reducido consiaerablemente en ¡a mayor parte de nuestro mundo, debido a muJtiples factores, entre los cuales destaca particularmente el avance de la ciencia médica. Aunque existen grandes diferencias regionales y so-ciales, que han hecho que el abatimiento de la mortalidad no sea homogéneo para todos los países y para ¡os diferentes sectores de ¡a población, lo cierto es que el ritmo de crecimiento se ha intensificado enormemente y la

población mundial no ha dejado de crecer a una velocidad vertiginosa, sobre todo durante ¡a segunda mitad de este sigJo ( 2 ) .

(16)

todo después de la publicación en 1978 de la primera edición del Ensayo sobre la Población de Thomas Robert Malthus (4).

Este debate se ha convertido en uno de los aspectos más sobre-salientes de ¡as investigaciones demográficas y socio 1bgicas, y ha susci-tado la pub¡icacibn de centenas de textos, ya sea para prevenirnos del "peligro de la explosión demográfica", como el célebre reporte del club de Roma en 1972 (5), o bien para inducirnos a no caer en la "trampa de los falsos problemas"(6).

De esta manera, algunos cientifieos afirman que la tierra cuenta con un potencial de recursos bastante grande que puede permitir y asegurar la producción de bienes y servicios para satisfacer las necesidades de una población en constante crecimiento; el verdadero problema reside en la distribución y explotación de los recursos y en las des igualdades del orden social. Por otro lado, otro grupo de investígadores considera que nuestro planeta y sus posibi1idades de desarro 1 lo no podrán soportar durante mucho tiempo la tasa de expansión demográfica actual (cerca de 2% al año) (7), ¡a que hace que se duplique la pobladbn en un periodo de 37 años.

Como quiera que sea, esta cuestión no ha dejado de inquietar a los investí gadores, aón a aquellos que no aceptan las tesis dramáticas de los efectos nefastos de ta "Bomba Poblacional" (8). El hecho es que aunque se tenga el convencimiento de que los grandes males sociales no tienen su origen en el crecimiento de la población, la verdad es que éste se ha convertido en un obstáculo para el desarrol1 o. Creemos que ni el

subdesa-r subdesa-r o l l o , ni la pobsubdesa-reza, ni el hambsubdesa-re existen posubdesa-rque la población csubdesa-rezca rápidamente; sin embargo, estamos convencidos que en una situación de c r i s i s , de desarrollo desigual, de escasez de recursos y tecnologías, el esfuerzo relativo que un gobierno tiene que hacer para enfrentar las demandas de una población en constante aumento es desproporciona! a su capacidad real de atender dichas necesidades.

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Revo-ovaana Vab n61olba aiaai'vq al ab na nfcloaoVVduq aV ab afcuqaab o b o i .1M íurtUatt iiadoSV aawodf ab r^loaVdo^ aV andoí

- a a & a a o l o a q a a aoV ab onu na o b t i i a v n o o ad_ aa aSadab -V aua art y y aaol^Ai^oaab a t n o i o a ^ t i m a v n t a; i Va i a o n i i n a # a m a i a q aaa ay ,aoiv.ai ab aanainao ab n¿ i o b o í Vd ab duVo Vab a i i o q a i aidaVfeo Va oaoo a- l\kA^ot*ab nkV.c qxa aV

a iV ab ac^aaií1' a na l a a o on e a o n i i o u b n l a i a q naVd o _

. i " sana

nao asnsv o a i i a l i aV aup n a a i i l a a o o W l i n a l o aonu'iVa c i a r 46» aiaa aü

aV \aiu^aaa y abauq aup abn^i^ aínaJaad aoaii, ab Valonaioq nu anu ab fcababisaoan aaV a a o a \ a i i a s aia<\ a o l o i v i a a y aac.ald n ó l o o u b o i q al na a b l a a i aual"joiq o i a b a b i a v Va \o5nai(aioato a i n a i a n o o na n b i o a l d o a Vab aabab\fcu%>Va b aaV na y a o a i u o a i aoV ab n b l o B 3 o l q * a y n b i o u d l t i a i b aup anabianoo a a i o b a ^ V i a a v n i ab 01S0 .obaV 0110 . l a i o o a rtabio A a i i o q o a r.feiboq on oVVoiiaaab ab a a b a b l V i d l a o q eua y aianaVq o n a a u n

s b a o i a o * Vauioa aol\4 v^oaab ndlanaqxa ab b b e ; a\ oqaaVS o oua a i n a i u b ab o b o l i ^ q nu na ndioaVdoq aV aupiVqub as aup aoañ aup al ^ofta Va .aofia

e o ; a ta^aiupnV ab abatato art on n&iiaauo aiaa ,aaa aup a i a i u p oao"^

¿oV ab a a o i í k a a i b a'iaa) aaV n a i q a o a on aup aoVVaupa a nfea .aaioba^liaavnV aupnua aup aa odoad VI " l a n o i o a l d o S adao^* a\ ab a o i s a l a n ao5oa\a u » nana'ii on a a l a t o o a a a l a * aaonav^ aoV aup ab o i n a i a l o n a v n o o la a^nai a«4 e>a aup aa bat av aV ,nMoaVdoq aV ab o i n a i m l o a i o \a na n a ^ i i o

-aaav Va in aup aoaaaiO . o W c i i B a a b Va aiaq¿ oVuoMado nu na o b i i v^vnoo a o - a i o nVioaVdoq al aupioq n a t a i x a aidaad a in aV in , o V \ o i i ab n d i o a u i l a anu na aup aobionavnoo a o a a J , c p f 4 « a n i a ainawabiq&i

Va .aftl%oloft&a) y a o a i u o a a ab sa-s.oaa ab ,lau%laab o l l o i i f i a a b ab ,"- ' i a l i o shV laina-vtna A-iaq -\aoad aup a n a l i on-valdo* nu aup o v l i a V a i os*vau\aa ua a V a n o l o i o q o i q a a b t a oinaaua a l n a l a n o o na nbioaVdoq anu ab aabnaaab

.aababVaa^an tartoib labnaia ab l a a i b a b l o a q a o

-ovaft aV aup a o l b oivajoCJ . a l a q 0132 *un ab oaBí< Va aaobné

ib a a i n a U iq aV ob

ab o*\^iVa<

lución hizo del "Nuevo Estadon, el principal agente de transformación

social. Se distribuyeron tierras de cultivo, se efectuaron obras de infraestructura, se hizo una reforma agraria y se permitió el nacimiento de nuevas fuerzas productivas. Sin embargo -dice-, en la actual i dad, a pesar de todo lo que se ha logrado, millares de campesinos viven en medio de una gran miseria y muchos millones m&s no tienen otro recurso que el de emigrar a los Estados Unidos como trabajadores temporales. El crecimiento demográfico, una circunstancia que no fue considerada por los primeros gobiernos revolucionarios, explica parda 1 mente el actual desequi1ibrio; además, las tierras cultivables no son suficientes, y por otra parte las

industrias y los centros de producción no han podido aumentar con la rapidez necesaria para absorver a tal cantidad de personas, condenándolas de esta manera al sub-empleo (9).

Dentro de este contexto, el análisis demográfico nos llama la

aten-ción sobre dos fenómenos fundamentales: mortalidad y natalidad. Nuestro país logró, durante la época postrevolucionaria, un descenso s i g n i f i c a t i

-vo en las tasas de mortalidad al tratar de extender los beneficios so-ciales a los sectores marginados de la pobladón. A pesar de que abn queda mucho camino por recorrer, podemos observar en el cuadro I como la

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nbloa&io'ianatJ ab aina%a la<*lonlac\ la , " o b £ i a l ovauVT lab o i l d n&toul at> aBido n o a a u i o a l a ae , o v l i l u o ab aaiiaVS n o n a y u d l - i i a l b a£ . l a l o o a o i n a l a l o a a .a ¿ D U - v ^ a-a y. a i ^ a i ^ a Faia\aa ami aa ^ i t J i o u i i B ^ a i W i a « b a b l l a u i o a al na , - a o l b - o ^ i a d a a .aa^ - i o u b o i q aa*\au\ aayaun ab olbam na naylv a o n l a a n « a o ab a a i a l l l t * , o b a i \ t l ad aa aup o\ o b o i ab i a a a ^ ab l a ' jp o a a u o a i o i i a n a n a l i on aftm a a n o l l i a aodoua y a l i a a l m naa% ana a t o i n a l a l o a i o 11 . a a l a i o q a a i aaaobal.adaii oaao aoblnli a o b a i a l a o l a i a i % l * a acna«l-v<\ a o l \oq a b a i a b l a n o o au\ on aup aion&ianuoi 10 anu ,ool\fev&aiaab

;Q\idU'tupa ab l a u i o a l a a j n a a l a l o - x s q aollc^xa l a n o l o t l o v i a i aon-\aldo$ aal aiiac^ a i i o l o q \ , a a i n a l o l \ u a noa oa a a l d a v l i l u o a a i a a l ) a a l ,*Awaba &l noo laitv^aua oblboc\ nad on nbtoouboio. ab a o a i n a o aol \ a a l i ) ubnl a a l o t m t o a b n o o ,aanoa\ac\ ab bab'iinao l a ) a l a v i o a d a a i a q Bliaaaoan -aabl^ai oal<\aa-dua l a aianaa aiaa ab

- n a i a al a a a l l aon ool\ka%oaab a l a l l k n a la < o ) * a j n o o a i a a ab o a j n a d i nlaauVl . b a b l l a i a n y b a b l l & i i o » t aa l ai naaabmA aonarbnat aob a v i o * nfelo - l i a o l M n % i a oanaoaab nu , a l i a n o l o u l o y a i - i a o q aoo<\% al a i n a i u o » b i ^ o l a\at\ - o s a o l o . \ a n a d aol l a b n a H a ab n a i a i i l a b a b l l a i i t » ab aazai aal na oy abaup núa aup ab ia-:%q k . n d l o a l d o q al ab a o b a n l ^ i a a a a i o i o a a a o l a a a l a l o

- a i n o » al o a o o l o i b a u o la na lay-iaado aoaaboq viaaiooa-i -\oq o n l a a o odoua

ab o b o \ i a q l a na a a i n a i l d a d l i a io<\ ab « i a a a a o U a f c i b o^uba-v aa b a b l l BI ,obo\ia<\ o a a l a a i s a n i .SSfcl-OSfei na 11® io<\ t . S ovoa na? a efcBt-SfcM •aainaildad l i a "loq S . U b Í . U ab o l o a na3 A y y n l a a l b b a b l l ai an

CUADRO I

EVOLUCION DE LA NATALIDAD Y DE LA MORTALIDAD DE LA POBLACION DE MEXICO 1B95-197B

PERIODO MORTALIDAD NATALIDAD

1B95-ÍB99 34.4 47.3 1900-1904 33.4 46.5 1905-1909 3B.9 46.0 1910-1914 46¿> (X) 43.B 1915-1919 4B.3 (X) 40.6 19B0-19B4 BB.4 453 1925-19£9 B6.7 443 1930-1934 £5.6 44.6 1935-1939 B3.3 43.5 1940-1944 BB.O 44.6 1945-1949 17.0 4 5 ¿O 1950-1954 15.1 45.1 1955-1959 1B.B 4 4.9 19ÓO-1964 ÍO.4 44.4 1965-1969 9.B 44.3

197O-197B 93 43.9

Fuente: Ribeira, M.r L7 Instruction de le Femme et la Feconditá en

Mexigue Tesis de Doctorada, Univ. Laval, Ca-ñada, 1 98a.

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La diferencia creciente entre estos dos indicadores, produjo rítaos variables de crecimiento demográfico, que llegaron al 3.5% anual en 1973, 30% superior al promedio de América Latina (10). Si bien es verdad que en la última década hemos observado un abatimiento significativo de la nata-lidad, la realidad es que el ritmo de crecimiento demográfico actual aón es cercano al 2% anual, es decir, similar al promedio mundial, con lo que podemos esperar que el número de habitantes de México sobrepase de cerca

los 100 millones de habitantes para el año 2000.

En estas condiciones las posibi1idades de desarro 1 lo económico, de autonomía e independencia económica y tecnológica y los objetivos de desarro 11 o compartido se obstaculizan. Por no citar más que un ejemplo, recordemos que el gobierno federal acordaba a la educación el 13.7% de su presupuesto en 1958, y que esta proporción pasó a 38.7% en 1975 (11). Si cerca del 40% del presupuesto debía aplicarse a un solo renglón de la economía, otros deberían ser descuidados. Así el incremento de los servi-cios de salud no ha sido suficiente para hacerlos extensivos a todos los sectores de la población. Además, no hemos sido capaces de proporcionar

los servicios básicos a una gran parte de las regiones del pais: carecemos de una adecuada infraestructura de obras de irrigación, muchos poblados no cuentan con obras de drenaje, alcantari1 lado, luz eléctrica, agua potable, etc. El Estado enfrenta la peor crisis económica de la historia

contem-poránea de nuestro país, el déficit del gobierno es impresionante, y México cuenta con una de las deudas externas más grandes del mundo, que de acuerdo al Banco de México, sobrepasa los 100,000 millones de dólares.

Claro está que una reducción de la fecundidad no sería suficiente para aliviar todos estos problemas, ya que su causal i dad es compleja en extremo, pero dicha reducción contribuirla grandemente al bajar Jas pre-siones sobre las exigencias que el crecimiento poblacional impone para la satisfacción de demandas básicas de servicios.

(20)

a o a i ¿ i atubo^q d v v o b f i & l t n l aob a o i a a a i i n 9 e s n a i o a ^ o a i o n a i a > ad na \aufa l a no^a^all aup , o o l i ^ ^ o a a b o)n© L a l o a i o ab a a l d a . la* na aup b a b i a v «a na'ió 12. aniSad aolVsaK ab o l b a a o i q l a i o " aaqua ¡ROÍ - a i a n al ab o v l i a o U l n ^ l a o i n a l a l S a d a nu o b a v i a a d o aoaad aoto&b a a l i l t i a nfea l a u i o a oollfen^oaab o i n a l a l o a i o ab q r . í I i ta aup aa b a b l l a a \ al ,b ,bl aup oV nao « l a l b n u * o l b a a o a q Va c a l í a l a « i l o a b aa ,launa í . .a o n a o i a o aa £ . .a-;- ib a-fev.\a oa o o l * W 9b sainas .dad a o\t V .-i =¡.Jt» -4 \aqca .oaabc

.OOOS. ofta \a a\aq aaSnaildart ab a a n o l l l a 001 aol

ab «oola&nooa o l l o i i a a a b ab a a b & b l l l d l a o q aat a a n o l o l b n o o a a i a a n i

ab a o v l i a V d o a o l x aol%ólonoaJ x aolaAnooa alonabnaqabnl a a l a o n o i u a ,olqma\,a nu aup a4» naj'io on 10^ . n a a l l u o a J a d o aa ob'il'vaqaoo o l l o n a a a b ua ab .£.1 l a ndloaouba a l a a d a b i o o a l a i a b 9 l o n i a l d o ^ a aup aoaauaooai

, m > na .Vi a óaaq nd-.ovoqoiq aiaa aup x na o i a a u q u a a i q al ab n d l y \ a i o l o a nu a a a i a o l l q a atdab oJaauqueotq Vab ao*\ao - I v a a a a o l ab oinawair.ril la lafr .aobabluoaab aaa h a l - a ab a o i i o , t * i o n o o a ¿ o l a c b o i a aov ana$*a ao\*\aoad a i a q a i n a l o l l u a o b l a aA on b u l a a *'o a o l o a a n o l o l o q o i q ab aaoaqao o b l a aoaacl on ,afe»ab* .r.fcloa doa al ab a a a o i o a a

a o a a o a i a o *. a l a q l a b a a n o l ^ a i aal ab a i i a q na\* anu a r-ooia&d a o l o l v a a a a o l • on a o b a l d o q aodou® , n 6 l o a % l i i l ab a&tdo 9b a i u i o u i í a a a \ni abauoaba anu ab

i d a i o q au>a , a o l i i o é l a s o l , o b a l l l i a i n a o l a ,a\.ana-kb ab a a i d o noo nainauo

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a i ^ a l o l X u a al-.aa on bablb^uoa\ al ab milooubaa anu aup &iaa o a a H

na e i a l q a o c aa b a b l l a a u a o ua aup ax , a a a a l d o i q a o l a a a o b o l i a l v \ l a ataq -a-\q aal ia\.ad l a ainaaabnai% a l i l u d l i i n o o nMoouba-v artolb o i a q . o a a a i x a al a-\aq anoqal l a n o l o & l d o q o l n a l a l o a i o l a aup a a l o n a ^ U a aal a i d o a aanola

. a o l o l v í i a a a& aaolaád ¿abnaaab ab aa

- o t o a l a i ainaaa®lin\ tSaa bablbnuoa\ ab onaa5»na\ l a ,a*taq a i i o i or.

n5>ioaaTalq al ab o v l a u l o * a c q o a o l a n£q6oaa aup aaaa^doiq t o i i o noo oban a a n o l o a l o o a a a a j - i a l o o b a i i a o a nad aon a a n o l o a ^ D a a v n l aanu%lK .aoU-dnooa

Ei

entre la fecundidad y algunas variables socio-económicas: las mujeres de sectores rurales que completaron su período de reproducción tienen un promedio 5.7 hijos, mientras que sus correlativas de sectores urbanos

tienen 4 . 4 . De acuerdo al nivel de instrucción, la encuesta de fecundidad de la ciudad de México en 1964 nos mostraba que las mujeres sin instruc-ción tenían 4.4 hijos en promedio, contra 3.2 entre las que hablan termi-nado la primaria, 2.1 entre las que contaban con estudios de secundaria y 1.5 entre las que poseían una instrucción superior. Además otras investi-gaciones nos muestran que las mujeres que trabajan fuera del hogar tienen un promedio de 2.4 hijos en comparación con los 3.7 de las que no trabajan fuera de casa (12).

Algunos autores se han circunscrito más bien al contexto de la fami-l i a . Dentro de esta fami-línea, podemos decir que fami-la fecundidad se refami-laciona con problemas de conflicto, de organización y de planificación familiar (en relación con las metas fami1iares, la repartición de tareas, la

orga-nización de ciclos de vida f a m i l i a r , la interacción, la dinámica conyugal y parental, la disposición de recursos familiares, etc.). Puede

rela-cionarse también con diversas variables de tipo psicosocial, como los niveles de satisfacción, las perturbaciones de los hijos no deseados y rechazados, el maltrato a menores, etc. De hecho, en los últimos años se ha insistido cada vez más en considerar a la familia como unidad básica en el análisis de la fecundidad. Esto responde a dos principios

fundamen-tales: por un lado, que ésta variable debe conceptúa 1 izarse como un hecho

• . ¥

social y no como un fenómeno derivado de acciones individuales; por otro lado, que se reconoce que la fecundidad es un fenómeno que se produce dentro del ámbito familiar (13).

Lo anterior dió lugar a la inclusión del tema de la familia en la Conferencia Internacional de Población que se celebró en México en 1984, para cuyos preparativos se reunieron un año antes en Nueva Dehli un grupo de expertos con el objeto de evaluar los aspectos fundamentales de la interrelación de estas variables.

(21)

-ab a a i a t u a aaV -.aaolafcnooa-olooa a a l d a l u nu n a n a l i ftólooubov\a'\ ab o b o í i a q u?. r o n

aouadtu a a i o i o a a ab a a ^ l i a l a n o o aua aup bablbnuoaA ab aiaauona aV , n 6 l o o u i i a n l ab

- o u i i a n l n í a aaial.ua aav aup a d a i i a o a aon - I m i a i naldad aup aaV a i i n a SL.tt a i i n o o ,o v aliabnuoaa ab a o l b u i a a noo r i d a i n o o aup ;

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ab ^ . t aoV noo ní>l lamoiq

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A aa a a i o J u a aonu^\K anlV ai a* ab oiinaCV i o l V I n o o ab aaaaVdoia a a i a a aaV noo nóioaVq lai aolv ab a o . o

o a l a i aa b a b i o n u o a i a. aup H o a b aot^aboq laa't n f c l o a o l W n a l q ab \ n&loa^lna^ao ab o al , a a s i a : ab n d l o l i i a q a i a\ « a a i a i l l ,\noo ao:a&nlb a\ , n í i l o o f c i a i n l a\ , i a l l l

»a abaul . U o i a ,aaaaiVlaa\ a o a i u o a i ab n ó l o l a o q a l b a\ . l a ! oaoo < V a l o o a o o U q a q l i ab a a l d a U a v a a a i a v l b noo nfcltea» .obaaaab on a o f i d a o l ab a a n o l o a d i u i i a q aa\ . n b l o o a l a l i t a ab iofta aomlllfc a o l na ,odoan ad . o i a ,aaionara a o i a i i l a a Va ,a*

i l a i d bablnu 0*^00 a l 1 1 r a l aV a t a i a b l a n o o na aéa abao o b . labnui a o t q l o n l i q aob a abnoqaat o i a l .bablbnuoa\ aV ab a l a »ñ nu oao'i a a i a s i \ a u i q a o n o o adab a v d a l i a v aup , jbal nu \ot ¡ \aaVaublvlbnl a a n o i o o a ab o b a v l i a b ttaafcí\a\ nu aaoo on ioiq aa aup onaafcna\ nu aa bablbnuoa\ al aup a o o n o o a i aa au^

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rta a i l l a a l al ab aaai Vab i-olav. Vonl v a >1 na o o h W na feidaVao aup nfcloaVdo5* «

nu 11 avauW na aalna oftt nu n o i a nu« ab aaVainaaabnu\ a o i o a q a a aoV \auVava ab

l i a i n e , oa ni a l o n a '

i ai 1

eran: el valor de los hijos como mano de obra y como sostén económico para los padres cuando estos llegan a la vejez; la mortal i dad i n f a n t i l ; la edad a la primera unión marital; la viudez y el celibato; la infecundidad por

lactancia y la desnutrición; la abstinencia sexual posterior al parto; el papel y situación de la mujer, y la estructura familiar (14).

Como puede verse, son muchos los aspectos vinculados directa o indirectamente con la familia y que se relacionan con Ja fecundidad, algunos para expli car Ja, otros más bien como consecuencia de el Ja. Sea como fuere, lamentablemente el estado actual de la investígación en este sentido deja todavía mucho que desear; es muy poco lo que sabemos en realidad sobre la familia mexicana y sobre la manera en que las

caracte-rísticas fami1iares influyen sobre la modificación del comportamiento reproductivo. Ante la amplia gama de variables susceptibles de ser

in-cluidas en un proyecto de investí gación, nos inclinamos por aceptar la sugerencia de Luis Leñero (15), quien insiste sobre la importancia de los aspectos de organizadón, composición, estructura, dinámica e interacción familiar. Una investigad ón que nos proporcione información pertinente en este sentido, contribuiría en forma invaluable en la elaboración de

polí-ticas de población y de programas adecuados de planificación familiar. No debemos olvidar que a pesar de que los programas de planificación familiar en México han sufrido un aumento espectacular durante la tltima década, de acuerdo a la política demográfica actual y a la f i l o s o f í a implícita de los programas mismos, estos deben responder no solo a las necesidades de la sociedad global impuestas por un proyecto nacional de desarrolo, sino también y fundamenta 1 mente, a las necesidades de los individuos y de sus familias, dentro del marco de respeto al derecho i nalienable de autodeter-minación individual. Como dice Pedro Ramos, la idea que generalmente se

(22)

oq babibnuoa\nl al ; o ì a d l l a o l a x sabulv al ; l a ) I n a * nfclnu a n a a l i q al b a \ o ) i a q l a i o l \ a ì a o q lauxaa a l o n a r . U a d a a\ vnfcioliìunaa'o B\ 6 l o n a ì o a l

. ( M i aalllma\ a i u ) o u i ) a a BI X «tatua al ab nfrÌoauila \ laqaq

> a ~ o a i l b s o b a l u o n l v a o ) o a q a a ao\ aoclou» n - a ,aaiav aoauq oao^> ,tablV^uoa\ al noo n6n s l o a l a i aa aup \ f i i »a* a\ noo a)na3>£ioan ¡f\i

. a l l a ab alonauoaanoo o a o o n a l d aà» ao\)e , a l \ a o l l q * a a i a q aonu^ls i ì s a na n b l o a f c D a a y n l e l ab l a u ) o a o b a i a a l a a i n a a a l d a i n a a a l ,aiauA oaoa

va acmadaa aup o l o o o q xuo aa ; aaaab aup otloua a l v a b o ) o b D n a a •aíoatao aal aup na Bianan aV a i d o a x anaolxaa a i l i a a \ B\ a i d o a b a b l ' a a i

o i n a l a a i i o q a o o l a b n à i o a o l M b o a al a i d o a naxulXni a a i a ; l l ® a \ aao i - a l i - il \aa ab a a l d l i q a o a u a a a l d a l i a s j ab a l l q a a al aSnK .om D o u b o i q a n al i f . i q a o a i o q a o a a n l l o n l aon « n M o a ^ D a a v n l ab o ) o a x o . q nu na a a b l u l o aol ab alona)-\aqal al atdoa a ) a l a n l nalup oiaftad a l u d ab aionaia%ua n ó l o o a i a ) n \ a aolmÀnlb , a n u ) o u i l a a ,n&loiaoqaoo « n ó l o a ^ l n a v i o ab aoioaqa« « a a i n a n l i i a q nAloaa-voXnl a n o l o n o q o i q aon aup n 6 l o a % U a a v n l anli . l a i l l a a ì - I l o c ab n ò l o a i o d a l a al na a l d a u l a v n l a» i o \ na a l i l u d i i ) n o o , o b l i n a a a ) a a

. l a l l l a a t n ò l o a o l \ t n a l u ab aobauoaba a a a a i ^ o i q ab x n i l o a doq ab aaoir. \ a l l l o a \ n ò l o a o l U n a l q ab aa»ai%onq a o l aup ab -vaaaq a aup \ a b l v l o aoaadao ab ,abaoèb affilili) al a i n a i u b \a\uoa)oaqaa o i n a t u a nu o b l i \ u * nari oolxèK na a o l ab a i l o H q a l a ì l o a o l l l al a x l a u ) o a aon&%%oaab B o U l l o q al a obiauo« al ab aabablaaoan aat a o l o a on l a b n o q a a i nadab a o ) a a . a o a a l a aaaaiya-w o n l a ,oloi*vaaab ab l a n o l o a n o ) o a \ o i q nu l o q a a ) a a u q » l l a d o l ^ b a b u o o s 2 ab h a o u b l v l b n l a o l ab aabablaaoan aa\ a , a ) n a « a)naaabnu\ x n^idaai --.aà^boiua ab a l d a n a l l a n l orioaiab l a o i a q a a i ab ooiam lab ' i n a l i *aa'i l i»t aa a ì n a a l a i a n a ^ aup aabl al ,aoaaSl o i b a ^ a o l b oaoO . l a u b l v l b n l n d l o a n l i ua aup aanalq aa a u p i o q a'oaoovlupa aa \ a l l l » & \ n t » l o a o H l n a i q al ab analH

na ainaVl laoart a i a q nfeloaldoq al ab o ) n a l a l o a \ o la i a ) l « l l aa a) a a 60ln< - I v i a t ,nMoaouba «aonalvlv , a o ) n a a i l a ab aJnaloaao abnaaab al a oau)u\

. 0 1 ) 0 aa a a l l l o a l n d l o a a n a l q al ab osil)a\,oo l a b a b l l a a i nl>> . o ) a taoli

anoqo^a aa aup o l -.aool^ft ^o»av> aaaaldo-iq - ì a v l o a a i o l o a na) anoqotq aa al r.a aol la a i a a a i a v l n a o n a o l a aidaort l a a navjuxbaoo aa a ) n a»la) n a a a b n u a l d a a n a a a l b n l aoad aa .o)?-a l a i ' j o l aia<\ A d l K < o v l ) u l o v a oanaoaa u*

profundizar en el conocimiento de la familia por una parte y del com-portamiento reproductivo por ¡a otra, y en la interrelacibn que se da entre ambos fenómenos. Esto constituye, en resumen, el sentido y el objetivo del presente estudio.

1.2. - OBJETIVOS.

El objetivo central de nuestra investigación consiste en elaborar un análisis que haga referencia a un marco global de explicacibn entre las principales variables psicosociales y estructural es de la familia, las aspiraciones en cuanto al tamaño ideal familiar y Ja fecundidad real de

Jas parejas en dos municipios deJ àrea metropolitana de Monterrey, (San Nicolás de Jos Garza y Guadal upe). Pretendemos asi, desarrollar un modelo rector que nos permita situar el peso relativo que tienen diferentes aspectos de la interacción conyugal y de la estructura familiar en la explicación del comportamiento reproductivo humano.

Por otra parte, tomando en cuenta que se hace necesario aprovechar y eficientar al máximo los recursos disponibles, y en virtud de que uno de

los aspectos primordiales de la tarea universitaria consiste en la proyec-ción del conocimiento en los procesos educativos y de formaproyec-ción profesio-nal, hemos decidido incluir otros cuatro objetivos, no menos importantes que el anteriormente expuesto :

1).- El estudio deberá proporcionar elementos de apoyo para la instru-mentación de las prácticas de campo de los estudiantes de la

Facul-tad de Trabajo Social, enfocando su servicio dentro de un marco de referencia conceptual, sistematizado y fundamentado en la realidad regional.

(23)

•acó l a b < a i i a q anu l o q ftlliaal al 9b o i n a l a l o o n o o .a na i to aup al na y , a i i o al \oc\ o v \ ^ o u b o i q a i o ia v o b l í n a t Va «naauaai na . a y u i l i a n o o o i a 3 .aonamAnaX a o

.Ibnul

• o i o u ' a a a i n a a a i ^ l a b

nu *iaio<Sala na a i a l a n o « 6 l o a * l í t a v n l aiJaaun ab l a i J n a o oviia\,éo VI aal a i l n a n ó l o a o l v q x a ab l a d o l ^ o o i a a nu a a l o f l a i a l a i aup a i a i l & a a l ,al'vlaat aV ab a V a i u i o u i l s a y a s V a i o o a o o l a q a a l o a i i a v aaVaq.onl ab Vaai b a b i b n u o a l tV y i a l l l a a \ VaabV ofcarcaJ Va o i n a u o na ' s a n c l o a i l q c . v a a i a l aW ab anal 1 l o q a n i a a aai& Vafc a o l ^ i o l n u ® aob na a a b a t í a a o l a b e s nu i a l V o i i a a a b , t a a aoaaunaSai^ .'aqulabauí) y aaia'o aoV ab a&loo a a l n a i a M o nacíais auo o v l i a V a i oaaq Va t a u i l a ailmnaq aon aup

al na -\al Vinal a i u i o u t i a a aV ab y \a*uynoo n f e i o o a i a l n l aV ab aoJoaq: .ontaurt c r v l i a u b o i q a i oinaiaaiicvciaoo l a b n b i o a o i l q "

y larioavoiqa o l i a a a o a n aoart aa aup ainauo na obnaaoi . a J i a q a i ) o 10\ ab aup ab b u i i l v na y %aa d l n o q a l b aoaiuoa\ iO oaixfe® V¿ t a l nal o i

- o a y o i q al na a r a l a n o o a i n a H a i a v l n u aa\aJ al ab a a l a l >*ic.&liq aoloaqac-. a< -o'ita\Q"i<\ fi&loaaio^ ab y a o v l i a o u b a a o a a o o i a a o l na o i n a l a l o o n o o l a b nó

-.aína i io<\e'. aon-j» on « a o v l i a n d o o i i ^ u o a o i i o i l u l o n t o b l b l o a b tomad •.otaauqxa a l n a a i o l i a i n a Va a'

i - i a n l aV a i a q oyoqa ab ioinaraava l a r o l o i o a * feiadab I b u i a a j a l ai ab a na b u i i a a o l o< av.. aaolioVwy ial .0 n t o .in-a- c o i un nu ab o i i n a b o l o l v i a t ua o* naoo\na , . oV.adaV\ ab bi babl" aai al ns ->baina»abnu\ y ov . U a s i a l ' . . a u i o a o r rjo a t o n a i a V

.lanol%<

nu l a o a l ó a ^ a a i l t t n i e q fe-ariab nfeioa^liae ni aV «or.aail oa>ai» ab b a J l u o s l a l a o n q al ab ool^b>abaa amalaia Vab o i i n a b o l u o n

Di

Trabajo Social, entre la investigación empírica y el proceso de enseñanza-aprendizaje, al involucrar a los alumnos en algunas de las etapas del estudio.

3).- También este estudio cumple metas de capacitación y adiestramiento para la investigación con aquellos maestros que se han integrado al equipo en calidad de auxi1iares y asociados.

4).- Finalmente, se pretende formar un banco de información con los datos obtenidos en la encuesta, el cual seré accesible a ¡os profe-sores y a los alumnos, con el f i n de proporcionar apoyos a la práctica docente y a la formación de recursos humanos, tanto desde el punto de vista de los métodos de investigación, como dentro de las áreas de organización familiar y de políticas de población. Existirá la posibi1idad de que los estudiantes que deseen hacer sus

(24)

t i a a v n l al a i i n a , l a i o o 2 o Radali j l o v n l l a ^X^lbnaïqa-asnaïvaarva

. o i b u ì a a lab aaqaia ¿ a l

o i n i la'úift y n ò l o a i l o & q a o ab aaiatt» alq®uo l a o b a i r a i n 1 nart aa aup a o i i a a a a a o l l a u o a noo • .aobcAooaa y s a l a l i xua

a o l n¡"»o n d l o a a i o X n l ab oonad nu iaa\o'\ a b n a i a i q a a . a i n a a l a n l l ^r>\ a a l d l a a o o a â'iaa lauo .a .aiar»uona al na a o b i i a i d o a o i a b

al a aoxoqa l a n o l o i o q o i q ab nl\ la noo ,aonaula e o i a \ a a i o a obaafc o l n a s .«onaaud aoa-iuoai ab nVioaaioX al a v a î n a o o b a o l i o K i q ab c i i n a b o t a a , n ò i o a % i i a a v n i ao a o b o i ' i » aol ab a i a i * ab o i n u q l a

.n&ioal dcx\ ab a a o i i i l o q ab x l a i l i œ a1! n b l o a s l n a v i o ab aaa'.fe aa<

ua naoad siaaaab aup a a i i i a i b u i a a a o l aup ,b b a b i l l d i a o a aï tainaWr. - v, . o aa&ai i a " a i S ataq aldino<\alb n ò l o a © i o \ n i al n a o l l l î u , - i ai - a n s í a. obav&icoq la na a o i t i o a n i aonauls, a o l a i c q «afeaiabK . a a i a j i o & u . a v n i ainau\ anu fciV- j ' i i a n o o oonad a i s a a i l l a a l na b a b l l a i o l a n a1 a a s a i ' a on i a a o aup a o n a t a b i a n o o i a o b o i a i d o a a o i a b

. a n a o l x a a a l l i a a l al a i d o a a l d a l i n o o x o b a s i i a a a i a i íb o aftoia la x a o i i i q a a nbioa%'

ab tanti m a na aonauia a o i a i r i o i

o i b u i a a a i a a nfcidaaT n t i O a % l i a a v n i al fti«\

L I l 1 . .

, •au u6 .; i \ 63 t\íi ÜM lU>)ï

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

(1) Vialatoux, J., Le Peuplement Humain. T.I., Les Editions Ouvrières, Paris, 1957, p. 17.

(2) Varios Autores, Le Problème de la Population, Ed. Le Centurion, Paris, pp. 13-14.

(3) Hugon, P., Démographie, Ed. Dalloz, Paris, 1971.

(4) Malthus, Thomas Robert, Essai sur le Principe de la Population en tant qu'il Influe sur le Progrès Futur de la Société, Insti tute National d'études Démographiques, Lovaina, 1980.

(5) Meadows, D.H. Et. Al., The Limits of Growth, Universe Books, N. Y., 1972.

(6) Sauvy, Alfred, "Le Faux Problème de la Population Mondiale" en: Population Julio-Sep. 1949. Puede verse también: Fuccaraccio, A., P.I. Singer, et Al, Imperialismo £ Control de la Población, Ed. Periferia, Buenos Aires, 1973. También: Aubner Gallo, J . I . , El Mito de la Explosión Demogràfica, J. Almendro, Ed., Buenos Aires, 1968.

(7) Alba, Francisco, La. población de México: Evolución Di lemas, El Colegio de México, México, 1977.

(8) Título de una obra de Paul E. Ehrlich, Publicada en 1971 por Bal Ian-tine Books, N. Y.

(9) Paz, Octavio, E¿ Laberinto de l_a Soledad, Ed. Fondo de Cultura Eco-nómica, México, 1970, pp. 158-159.

(10) Carril lo Flores, Antonio, Diálogos sobre Población. El colegio de México, México, 1974, P.4

(25)

. . s x a l i v u C a n o i i l b l aad .nlaouH namalqua^ ad , A ,*.uo3alaVJ A l .c\ .^efcl

.noliulna'O ad . b l « n o ü a l u c ^ l al ab -i;. . a a i o i u k a o l i a V .fcl-fcl .qq ,alta<\

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na r o l 3 6vuqQ°i a a o a g l o n i i S m a • .a ¿ a l aaaotV? a u i l s a n l • fr*Viuoc p. - ab g u i o ! aa.aoV^ al ny i aul\n\

11*ur-.Ofcfel .anlavod .aauplriqavjoaad a a b r n V b lanclialA

, .X .'A «aÁooa atiav'inV) .divoiT) \o ai l a l d atVT , . l k .11 .tt.d ,avobaatt

•.na " a l a l b n o f t no l i a l uqoa, al ab a w a l d o t ^ v.ua"3. ad" «baa'tlk

, .k , o l o o 6 i a o o u l -.n^ldaai aaiav abau^ . . i a £ - o l W ; V no 11 a'.uoo^

. b l .nfeloaldu^ al ab l o i i n o O n^ orna 11 a l i a g a ! , l k ) a .1 o : Itt 11 t * V A , o l l a o landuk « f S l l , a a i l k aonauft . a l i a M i a ^

.tdfeL ,aaV;k aonau£ , . b l ,o-\bnaalk A 1 ndlaolav-l ab

11 . a a a a l I d n f r l o u l o v l •• o o l x W ab n t l o a l d o q ad . o o a l o n a v l , a d l k ,ool*4H ab o l % a l o 3

- n a l l a f t i o q l^ttl na a b a o l l d u ^ , d o l l i r t l .1 ua^ a. a i d o anu ab o l u i l T .X M ,a*oo& a n l i

- o o l t/iuJluT) ab o b n o l . b l ,bt>oalo<^ a) ab o i n l i a d a d 11 » o l v a i o d .qq , 0 ^ 1 ,ool*%K .aola&n

al o t % * l o o 11 .nfeloaldo^ a i ó o a aoya\ fe id %ovnoink , a a i o l n o l l l t i a O

¿ M I ,ool*é¥l . o o U é t t

na a v l i a o u b l b a b l a u ^ l a a d ad11 ,xau\l*vbo% v A X ,nk«suí>

.fc A to o i l M . a o v : : aoubl ¿ o l b u i a l ab o i i n a ' j lab aialvaSl

(12) Cabrera, Gustavo, "Situación y Perspectivas Demográficas de México En Carrillo F., A. (Coord), Diálogos sobre Poblacibn, op. c i t . , p.

131.

(13) Ordorica, Manuel, "Recomendaciones del Grupo de Expertos Sobre la Fecundidad y la Familia" en: Reunibn Nacional Sobre Fecundidad Familia, CONAPO, México, 1984, p. 23.

(14) lbidem, p.p. 21-23.

(15) Leñero, Luis, El_ Fenómeno Familiar en México, 1MES, México, 1983.

(26)

/ / . - SEGUNDA PARTE. MARCO TEORICO.

2.1.- HACIA LA ELABORACION DE UN MODELO DE INTERPRETACION DE LA RELACION ENTRE LA ORGANIZACION FAMILIAR Y LA FECUNDIDAD.

2.1.1.- REFERENCIA A ALGUNOS MODELOS DE EXPLICACION DE LA FECUNDI-DAD.

Según Carleton (1), entre las teorías consagradas al estudio de los

fenómenos poblacionales, los investígadores han utilizado principalmente dos tipos de enfoques generales para estudiar la fecundidad humana.

El primero de dichos enfoques centra su atención en la observadón de las desigualdades que se manifiestan en la fecundidad en relación con los distintos sectores de una población. Desde el punto de vista de esta perspectiva, es posible identificar las características que diferencian a

los sectores de la población que han sufrido modificaciones en su compor-tamiento reproductivo. Se supone que tales rasgos constituyen una rea-lidad compleja, la cual es expuesta de manera diferente a los factores determinantes. Los diferenciales son, en este sentido, las variaciones observadas en la fecundidad de los individuos de un grupo, en relación con ciertas características socio-económicas (ocupación, instrucción, ingreso, raza, lugar de residencia, r e l i g i ó n , lugar de origen, edad, estado c i v i l ,

(27)

.OOVACn ttttkV . I T ^ k l k(M»K>l<¡.

w n ^ k T a r a s m i i d a d í a o s WÍ i d k¿ . aí.v'í . o aa kd . ftkidinki m >t&\w.;w> kd ^ t v m w o i j k d í f t

l o a i n i i KA i d m r c i a u s r a i d ¿üdáciútt zmxnk k k i ^ a s r a ^ i f t -.dkü

o l b o i a a ^ t o n l i q <

Laoai^aanoo c a l i l U u nart a a i o b f

>ntioa\ a\ i a i b u ) i aa\a*;an«:

i o a v i a t d o al na n ó l o n a í a ua a i i n a o aaupolna a o ñ o l b ab o o n d i o a i a i na bablbnuoaX al na n a l a a W l r aa aa a^p oa : sa ab a i a l v ab oJnuq l a abaaCl .nfcloaldoq anu ab a a n o i o

n a l o n a n a M b aup a a o l i a l i a i o a i a o aai i a o l \ l ) n a b l a i d l a o q oqmoo ua na a a n o l o a o l M b o o a b l i \ u a nart aup nó l o a ^doq al a i anu n a y u i l l a n o o ao^aan a a l a i aup anoqua ac. . o v l J o u i o i o a \ a o l a a i n a i a V i b aianam ab aiaauqxa aa U u o al n o l o a l i a v t a l , o b i i n a a a i a a na ,noa a a l a l o n a i a M b aod o n ó l o a l a i na , o q u i ^ nu ab a o u b l i l b n l aol ab bablu\uoa\ iaa\%r k ,i;Moou-i)anl ,nd\oaauoo^ a a ¿ l » ^ n o o a - o ooa ^ a o i l a !

I v l c otk^iaa «baba . u a V i i o ab -\a¿ul « n A ^ l l a i .alona >\ :ai

Diversos estudios han sido efectuados con el objeto de encontrar una explicación psico-sociolbgica del comportamiento reproductivo humano, aunque la mayoría de ellos se sitúan dentro del campo de la demografía. Un buen número de estas investigaciones han tratado de establecer y de describir la lista de factores que son suceptibles de influenciar a la fecundidad, razbn por la cual este enfoque ha recibido el nombre de "fac-tores de la fecundidad" o "diferenciales de la fecundidadn.

Cabe decir, que aunque tales investigaciones han sido real izadas a partir de una rigurosa metodología y que emplean con frecuencia técnicas estadlsticas muy sofisticadas, lo cierto es que, en general, han sido incapaces de llegar a una explicaciún sociológica o psicosocial del fenó-meno. Desde esta óptica es posible determinar cuáles son los factores capaces de influenciar al comportamiento reproductivo humano, pero resulta d i f í c i l explicar los motivos por los cuales esta conducta se modifica. En otras palabras, podemos describir, uti1 izando este enfoque, las circuns-tancias bajo las cuales se producen cambios en la fecundidad, pero no sabríamos explicar con precisión las causas que originan tales cambios. Además, esta tendencia presenta otras debí 1idades cuando tratamos de establecer los lazos entre las dimensiones de los diferenciales de la fecundidad, por una parte, y los aspectos específicos del desarrol1 o económico y social por la otra.

(28)

aau a i i n o v n a ab o i a . c o la no a a o b a u i o a t a o b l a nart a o i b u i a a a o a i a v l ü .onawuc oNiiiauboi<\ai o i n a l n a i i o q a o o l a b a a l % á l o l a o t ~ o o l a q n d l a *

I t a i ^ o a a b al ab cqaaa \ab o i i n a b nafcila aa a o l la ab alioxatu al « ab X l a o a i d a i a a a t o b a i a i i nart a a n o i a a ^ l i a a v n i a a i s a ab oiaatm na» 41 a l a l a n a u l ' t n l ao aaldliq^aaua nos aup aaioioa*l ab H a l l a\ i l d l i o a a b

at a i d a o n . a obidlt>ai art aupo\na aiaa l auo al l o q nd^ai »bablbnuoal , * b a b l t iuoa\ ai ab a a ^ a o n a i a Lbw o * b a b l b n u a a i al ab a a i c i

a s c . o a i l . a a i o b l a nad a a t i o i o a ^ l i a ^ v n l aalas aupnua aup , i l o a b aoaO a a t l n o ^ i a l a n a u a a i t noa naalq&a auo x a l % o l o b o i a a a a o i u ^ l i anu ab i l i i a o b : a n6d , » a i a n a * ra «aup aa o i i a i a o l ,a&baol3al\oa a & o i i a l b a i a •6ftal lab l a l a o a o a l a q o a o l ^ M o l a o a n V i a a o l l q x a anu a ia%al i ab aaaaqaonl a a i o i o a l a o l noa aalfcuo l a n l a i a i a o a i d l s o q sa a a l i q b a i a a abaad .onai] a i l u a a i oia<\ ,onaaun ovi j o u b o i q a i - o i n a l a a i i o q a o o l a i a l o n a u l \ n i ab aar

r.á . a a l M b o a aa aioubnoa aiaa aalaua a o l l o q a o v l i o » a o l l a o l l q x a i l o t \ l b ' - a n u a i l o aal «aupolna a i a a o b n a s l l l i u . i l d l i o a a o aoaaboq , a a i d a . a q a a i i u on o i a q «bablbnuoat ai na a o l o a a o naauboiq aa a a l a u o aal o\.ad aalanai! . s o l d a a o a a . a i n a n i ^ i i o aup aaau-o a&l n f c l a i o a i q noo i a a l » q x a a o a a l i d a a ab a o a a i a i i obnauo a a b a b ' i l l d a b a a i i o a i n a a a i q alonabnai aiaa

al a t a a l a l o n a i a l l b a o l ab a a n o l a n a a l b aal a i i n a a o s a l a o l l a o a l d a i a V o . l o n a a a b lab a o o . t t o a q a a a o i o a q a a a o l x , a i i a q anu iGq .bablonuaaY . a i i o a l i o q l a l o o a x oolodnooa]

o b l a a u p o m a ab o q l i a i a a aup la^an acnaooa on ,ain&iedo oVl aa aup a o l ' a&o aol *up ax «bablonuoal al ab o l o u i a a l a aiaq babl l i u naí-na o q a a l i o a a l a l a x aianaí-na* a a a l a al ab a i n a a i a naí-naouboiq aa on naí-naviaad* a l s l l & n t la aup s o a l i a l a n l aupnua « n ^ l o a l d o q a l ab a a i o i o a a aol t o b o a o l a b l a u b o i q nari aa oaáo o b n a l d l i a a a b o i l % 4 a&a o b l n a i ad l a l o n a i a l l aa on t i a l l i n t ab o q l i a i a a b a b l l a a i n i ÁS^ a o l o b n á o l l q x a aup aoldae anu o i n u q 4up aiaan a i i a a u a aup a a n o l o a l a n o o ab o b o i é » nu o n l a aaoo a i i nabauq aup a a n o l a a l i a v aal a aftaqaooa o a i n a a a i q ¿ i a a a a l d a l i a v ab a l i a a i a a n i .1 a b a l a o s anv. ab C M Ü o u b M q a i o i n a l o a i i o q a o o l a na aabaviaaoo l a aun nos on a a n o i a a l a n o o a a l q a l a aal aup l a b l v l o on a i n a l n a v n o o aa oblina^

. b a b l l a a u a o ab a i n a l o l H u a adau'

es.

La otra perspectiva, según Car letón, trata de comprender la gran diversidad de cambios que se producen en la organización social y econó-mica de las sociedades, con el objeto de seleccionar aquellos que son

susceptibles de causar un impacto sobre la fecundidad. Basándose en buena medida en la observación histórica, los partidarios de este punto de vista piensan que existen ciertos elementos en los procesos de modernización, de industrialización y de urbanización, que tienen una influencia determinan-te sobre la fecundidad. Esto no implica, sin embargo, que dichos procesos se presenten siempre de manera lineal y sucesiva, ni que constituyan un solo tipo de evolución que tenga que concluir necesariamente en un sistema capitalista industrial.

Entre la gran variedad de modelos teóricos que pueden situarse dentro de esta linea, podemos mencionar el de Kingsley Davis y Judith Blake (3), el de HUI, Stycos y Back utilizando en Puerto Rico (4), el de Uestoff y Mishler (5) y el de Car letón (6). Estos modelos han permitido el desarro 1 lo de hipótesis sumamente interesantes que consideran de manera general la importancia de una serie de variables intermedias que afectan directamente la fecundidad. Estas últimas dependen a su vez de otras variables de la estructura social. Todo esto al interior de un conjunto estructurado e interrelacionado.

En su análisis, Davis y Blake proponen un grupo de variables inter-medias que entrelazan, en una secuencia causa i , a la fecundidad con los elementos fundamentales de la estructura social. El modelo que se

presen-ta en el esquema 1 ha sido elaborado a partir del de Davis y Blake, aunque incluye ciertas modificaciones propuestas por Ronald Freedman (7). Además, hemos añadido un elemento de retroacción (linea punteada), ya que conside-ramos que existe una relación dialéctica entre la fecundidad y el contexto sociocultural y socioeconómico.

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MODELO EXPLICATIVO DE LOS FACTORES QUE AFECTAN LA FECUNDIDAD (FREEDMAN).

(X) La retroacción de ¿a fecundidad es impártante en un modela macrosociaU ya que se considera que la tasa de crecimiento demográfico es fundamental para el desarrollo económico y social. Tomando en cuenta su impacto sobre la cultura global de la fecundidad, se puede suponer que cuando el crecí

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