Educación para las Mujeres Rurales
y la Construcción de Paz
Colombia
Patricia Jaramillo
Red de Educación Popular
Entre Mujeres de América Latina y el Caribe
• Situación de la región américa latina y el ataque a la educación
• La implementación de los Acuerdos de Paz
• El reto educativo en el campo es mucho más grande, debe incluir el cuidado como referente de género
• Nuestra región presenta una de las realidades más vergonzosas
• Incumplimiento sistemático de los compromisos
internaciones para garantizar el ejercicio del derecho a la educación.
• El balance que presenta la UNESCO avances en
el cumplimiento de las metas de “Educación para todos” EPT, adoptadas en el año 2000 en Dakar, son para Asia y Africa donde se ha
centrado la inversión de la cooperación
• Las mujeres constituyen las dos terceras partes
de las personas analfabetas del mundo
• Discriminación sexual para el acceso al conocimiento en los niveles de educación media y
superior,
• Hay un techo de cristal que afecta a las mujeres profesionales en el acceso a cargos de
relevancia en el mundo académico y en otros campos
La inclusión de la mujer en el desarrollo
para el sector rural, contrariamente ha
profundizado su condición de
subordinación, porque no ha
posibilitado el mejoramiento de sus
condiciones de vida.
Ha generado que su participación en las
labores de producción y reproducción
sean invisibilizadas y, para el caso
colombiano, las mujeres continúan
siendo las principales víctimas del
conflicto armado y del modelo de
desarrollo rural
(PNUD, 2011, pág. 133).• Esta descalificación es promovida por los sectores más conservadores de la política y de las Iglesias, que desde una posición patriarcal ataca a los derechos humanos de las
mujeres y de las personas LGTBI
• Destacar la importancia del enfoque de género en la lucha contra el patriarcado,
reforzando el rol de la educación para promover la igualdad y la superación de las discriminaciones.
• Es urgente garantizar la educación laica en todos los países de la región
• Observamos con preocupación el
ascenso de posiciones conservadoras y fundamentalistas que refuerzan la violencia e incitan el odio a la
dignidad humana
• la descalificación de la perspectiva de
género, a partir de un perverso intento de instalar la idea de una supuesta “ideología de género.
• La transversalidad del enfoque de género exige que también en la educación se tomen en cuenta y se incorporen las necesidades, aspiraciones y propuestas de las mujeres
desde la diversidad que las constituye
• Avanzar en visiones y propuestas de una educación que contribuyan a la transformación
de la vida, de las relaciones, de la cultura y de las condiciones socio-económicas que impiden el pleno desarrollo de las personas, el ejercicio de sus derechos y la ciudadanía plena.
• El desarme de la guerrilla de las FARC, ha traído
expectativas,
• sobre la incorporación de este grupo armado a
la sociedad civil, o
• cómo se van a reparar las víctimas,
• También sobre el cambio de imaginarios violentos
por aperturas hacia el diálogo,
• por la construcción conjunta desde la
diferencia,
• la inclusión y la pluralidad que caracteriza la
población rural colombiana, no solamente campesina, sino también, étnica,
• La brecha entre campo y ciudad es abismal:
o mientras que la tasa de permanencia en el
sistema educativo es del 82% en las zonas urbanas, en las rurales es del 48%.
o sólo un 32 % de los hombres y un 36% de las
mujeres entre 18 y 24 años en zonas rurales han terminado el bachillerato o educación superior
o En las zonas urbanas, el 63 % de los hombres y
el 72 % de las mujeres han terminado el bachillerato o la educación superior.
• La brecha histórica entre campo y ciudad, ubican a la población campesina, en
situación de inferioridad, sumado a la situación de pobreza e injusticia social que
enfrentan por causa del modelo de desarrollo que excluye a las y los campesinos de las políticas públicas para mejorar su calidad de vida.
Algunas propuestas que se adelantan
1. Reconocimiento de la educación no formal:
Es necesario que el Ministerio de Educación valide los procesos de educación no formal, liderados desde y por las mismas comunidades para dar respuesta a las necesidades económicas, políticas, sociales y culturales que enfrentan.
Las mujeres de manera particular, han
potenciado su capacidad organizativa y sus liderazgos a través de la participación en escuelas que contribuyen a su autonomía
económica y a la reafirmación de su identidad cultural y el empoderamiento político
2. Dar cumplimiento al artículo 11 de la Ley 1257 de 2008 que delega al Ministerio de
Educación, la responsabilidad de desarrollar programas e iniciativas que contribuyan a la erradicación de las violencias contra las mujeres.
Tomar medidas para hacer frente a la situación de desescolarización de las víctimas y el seguimiento a las instituciones educativas para que incorporen procesos de formación con perspectiva de género; tal como lo reafirma el eje número cinco del Conpes Social 161.
3. Una educación libre de sexismo es condición necesaria para la construcción de una sociedad menos violenta y más justa.
Aunar esfuerzos para dar respuesta a la división sexual del trabajo que no garantiza condiciones plenas para la participación de las mujeres en el escenario educativo: De acuerdo a la última Encuesta Nacional de Uso del Tiempo, las mujeres dedican en
promedio 7 horas a labores de cuidado doméstico no remunerado, frente a las 2.9 que invierten los hombres.
4. Garantizar a las mujeres capacitación y
formación en el manejo seguro de las Tecnologías de la Información y la Comunicación-TIC, y su uso para el empoderamiento político y económico
5. Capacitar y sensibilizar a docentes en la
perspectiva de género, para que cuenten con herramientas apropiadas frente a las violencias de género y para transformar discursos,
imaginarios y prácticas que sustentan, normalizan y justifican las violencias y discriminaciones que viven las mujeres por su condición de género.
6. Incluir en la Mesa Nacional Ampliada de Educación Rural, y el Pacto Nacional por la Educación Rural, el enfoque de género, en aras de proponer y adoptar medidas que enfrenten las discriminaciones, barreras y violencias que
evidencian las mujeres en zonas rurales.
7. Promover acciones que garanticen una educación a lo largo de toda la vida,
para las mujeres rurales.
8. Enfrentar la situación de analfabetismo que
viven las mujeres rurales: En Colombia, la tasa media de analfabetismo es de 5.7%, en el ámbito rural alcanza a más del 14%. Muchas mujeres rurales, aún no saben leer ni escribir, lo que las sitúa en condiciones de desventaja y trabajo en el campo en condiciones laborales equitativas.
9. Garantizar el acceso a una educación sexual, laica y científica que enfatice la autonomía de las mujeres sobre sus cuerpos, y les brinde información que facilite la toma de decisiones responsables y a