• No se han encontrado resultados

Consorcio de Universidades Mexicanas Universidad Juárez Autónoma de Tabasco

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2022

Share "Consorcio de Universidades Mexicanas Universidad Juárez Autónoma de Tabasco"

Copied!
9
0
0

Texto completo

(1)

1

CUMEX Agustín Reyes Ponce Título:

Globalización, crisis económica y pobreza. Entorno condicionante del desarrollo de las Mipymes en México. Las finanzas públicas como

instrumento de solución.

Autor: Dr. José Félix García Rodríguez Profesor Investigador. División Académica de Ciencias Económico Administrativas Universidad Juárez Autónoma de Tabasco 019933541345 Teléfono particular 019931091186 Teléfono celular Email: jfgr55@hotmail.com

Coautor: Dr. Oscar Priego Hernández Profesor Investigador. División Académica de Ciencias Económico Administrativas Universidad Juárez Autónoma de Tabasco 019931433064 Email: priegooscarh@hotmail.com

Villahermosa, Tabasco. Septiembre 30 de 2010

(2)

2 Resumen

En el contexto actual de globalización, vivimos en un mundo de contrastes. Por un lado, algunos países y unos pocos habitantes de de ellos gozan de una opulencia inimaginable hace apenas cien años. El contraste es visible no solo en los ámbitos económico, social y cultural, sino también en materia de ciencia y tecnología, cuyos avances sin precedentes impulsan y multiplican la riqueza y opulencia de quienes las poseen. A la par, la mayoría de la población vive en un mundo de notable y contrastante pobreza, miseria y carencias. Así, en tanto algunos países del mundo poseen y consumen más de los alimentos y la riqueza necesaria para la subsistencia humana, en la mayoría de los países persisten la pobreza, hambrunas, enfermedades y muchas necesidades básicas insatisfechas, problemas del desarrollo que se han visto acentuados de manera sustantiva con la reciente crisis económica global.

Respecto a las consecuencias directas de la crisis económica mundial en nuestras economías, se tendría que hablar de caídas en los mercados de capitales y de materias primas; restricciones crediticias; inestabilidad cambiaria; estancamiento económico;

desempleo y pobreza. De esta manera, la economía mexicana, la segunda de América Latina, para el año 2009 registró una caída del 6.5% en el Producto Interno Bruto, lo que constituye el mayor retroceso económico desde la gran depresión de 1929, siendo los sectores de la industria y servicios los más afectados, con una caída de 7.3% y 6.6%

respectivamente. No es necesario decir que ambos sectores económicos son las principales fuentes generadoras de empleo en México, lo que se tradujo en una tasa de desempleo cercana al 6%. De la misma manera, la remesas de connacionales en el extranjero observaron una drástica caída cercana al 18%. Esta crisis económica trajo como consecuencia el agravamiento del problema de la pobreza y desigualdad en nuestro país, ante lo cual es urgente instrumentar y aplicar lo más rápidamente posible, políticas públicas efectivas para la reactivación económica y la generación de empleos centradas en programas de fomento a la creación y permanencia de micro pequeñas y medianas empresas. Para ello, las finanzas públicas constituyen un valioso instrumento de aplicación.

Marco Teórico. Globalización, crisis económica y pobreza en México

Con la llegada de un nuevo milenio, el uso de la palabra globalización se ha vuelto algo común en todo el mundo, y es quizá el fenómeno más importante de nuestra época. Es también un tema polémico, motivo de múltiples debates acerca de sus beneficios y perjuicios en la vida del hombre. Muchas podrían ser las definiciones que podrían darse al término globalización. Sin embargo en todas ellas está implícita la libertad para un mayor flujo de bienes, ideas, servicios y personas que se haya producido en el mundo. Así, según John Micklethwait y Adríán Wooldridge, la globalización no solo concierne a la economía y los negocios; también atañe a la cultura y a los pueblos.1

(3)

3 evite contemplarlo en su conjunto. Así por ejemplo, los economistas se esfuerzan únicamente por analizar el libre movimiento de capitales, dejando de lado las consecuencias sociales y culturales provocadas por las crisis económicas asociadas a la desregulación financiera. Es justamente la globalización económica y el libre movimiento de capitales la causa de las crisis globales, lo cual pone en duda un futuro de bienestar y prosperidad para la población mundial. Al respecto, Harold James, dice que la historia económica demuestra que las crisis sistémicas son inherentes a la economía global, ya que existe una falla estructural del sistema mismo, dada la creciente volatilidad y desregulación de los movimientos de capital, lo que determina en última instancia un sistema financiero inestable proclive a crisis económicas desestabilizadoras del desarrollo económico y social.2

En el contexto anterior, actualmente los países del mundo, tanto capitalistas como socialistas, pobres o ricos, transitan y en contadas excepciones están saliendo de la profunda crisis económica iniciada en 2008, misma que es considerada después de la Gran depresión de 1929, como el más severo proceso recesivo mundial de naturaleza sistémica, y cuyas consecuencias sociales y económicas aún no tocan fondo, afectando directamente a todos los ámbitos y sectores de la sociedad contemporánea, pero en mayor medida a las clases sociales más pobres y desprotegidas.

Dada la integración económica y comercial del mundo en el contexto de la gobalización, la crisis financiera iniciada en Estados Unidos a mediados del 2007, rápidamente se transmitió a la economía real, trayendo consigo la actual crisis económica y social global, afectando sobre todo a las economías más vulnerables, y acentuando las profundas desigualdades económicas y sociales entre los países, las regiones y sus habitantes. La euforia especulativa previa al estallido de la crisis, sustentada en políticas ortodoxas de desregulación en el ámbito financiero aplicadas por quienes se suponía debían de vigilar la estabilidad económica global, y para quienes el lema era más mercado y menos Estado en todos los ámbitos de la economía, trajo consigo las prácticas especulativas más arriesgadas, ignorándose así los hechos económicos pasados. Por ejemplo, ya Minsky había escrito sobre el tema, cuando decía que en tiempos de prosperidad se desarrolla una euforia especulativa mientras aumenta el volumen del crédito, hasta que los beneficios producidos no pueden pagarlo, momento en que los impagos producen la crisis y el resultado final es una contracción del préstamo, y por consiguiente la recesión económica.

Por otra parte, muchos han sido los intentos y los fracasos en el mundo en torno a la solución del problema de la pobreza. De acuerdo con Amartya Sen,3 la superación de estos problemas mundiales ha constituido una parte fundamental de las investigaciones económicas contemporáneas acerca del desarrollo y sus determinantes. Sin embargo, las propuestas teóricas han fallado al no tomar en cuenta la importancia de las libertades y capacidades (oportunidades sociales, políticas y económicas) de las personas, así como la complementariedad necesaria entre la acción individual y las instituciones sociales.

Específicamente, las soluciones deben partir del reconocimiento de una necesaria sinergia

(4)

4 entre los ámbitos público y privado, a efectos de brindar a la población las oportunidades sociales necesarias para poder recibir servicios de educación y asistencia sanitaria, bienes primarios que se constituyen en capacidades básicas para los individuos, para lo cual es evidente la necesaria intervención del Estado. En síntesis, en este enfoque de la pobreza se destaca la necesidad de aumentar y garantizar las libertades fundamentales y las capacidades básicas de los individuos en tanto agentes activos de cambio, y no meros receptores pasivos de prestaciones.

De esta manera, el proceso de desarrollo deberías ser considerado dentro de las políticas públicas como un proceso de expansión de las libertades y capacidades de los individuos de la sociedad, y no simplemente a partir de las visiones reduccionistas actuales que lo identifican con el simple crecimiento del producto nacional bruto, con el aumento de las rentas personales, con la industrialización, con los avances tecnológicos o con la modernización social. Por supuesto, todos estos procesos son medios importantes, pero también hay que considerar en la solución del problema otros determinantes fundamentales para el desarrollo y la superación de la pobreza como son los servicios de educación y salud, capacidades básicas del individuo que junto con el ingreso disponible constituyen los elementos determinantes del desarrollo humano. En el contexto actual de crisis económica, pobreza, desigualdad social y estancamiento del desarrollo humano en México, es urgente retomar el papel proactivo del estado nacional para la reactivación económica y social, para lo cual tiene en sus manos un valioso instrumento económico como lo son las finanzas públicas. Con ellas, es factible el establecimiento de políticas públicas tendientes a la creación y sustentabilidad de micro, pequeñas y medianas empresas generadoras de empleos e ingresos familiares.

En este contexto, uno de los problemas más debatidos dentro del ámbito de la economía, la política, la filosofía y la ética es la pobreza. Teóricamente, ésta puede asumirse tanto desde el punto de vista económico como ético y filosófico. Desde la perspectiva económica, y de acuerdo a la Comisión de las Comunidades Europeas, en su documento: Reporte de las acciones específicas comunitarias sobre los programas para combatir la pobreza, “pobres son aquellas personas, familias y grupos de personas cuyos recursos (materiales, culturales y sociales) son tan limitados que los obligan a estar excluidos de un forma de vida mínimamente aceptable en los Estados en los que viven.” Por otra parte, el enfoque ético y filosófico de la pobreza está presente en las diversas corrientes de filosofía política que se ocupan de los aspectos propios de justicia distributiva, entre los que sobresalen los trabajos de John Rawls, y más contemporáneamente, las importantes aportaciones de Amartya Sen.4 Es éste último, a través de sus investigaciones acerca de la pobreza desde la perspectiva del bienestar social, quien más ha contribuido a la acción concreta de los países del mundo contra la pobreza, mediante la instrumentación de políticas públicas que consideran el problema desde una perspectiva holística.

(5)

5 Es precisamente en el campo de las políticas públicas para el combate a la pobreza, donde persiste el debate actual acerca del medio más adecuado para su medición. Así, por una parte podemos encontrar metodologías consideradas como tradicionales tales como el Índice de Calidad de Vida, Necesidades Básicas Insatisfechas, Porcentaje de Pobres, las cuales de acuerdo a Sen, constituyen métodos directos. Por otro lado, están la medición de la Línea de Pobreza y la estimación del Ingreso Percápita, considerados ambos como métodos indirectos, ya que su cálculo parte del ingreso monetario proveniente de la fuerza de trabajo disponible para la satisfacción de sus necesidades fundamentales. Justamente, el trabajo desarrollado por Sen acerca de la pobreza se ubica entre éstos últimos, aunque se diferencia sustancialmente de éstos por el énfasis puesto en el aspecto de las necesidades fundamentales para la vida, enfocando particularmente su análisis a los segmentos pobres de la población. Por esta razones, el trabajo de Sen tiene un alto contenido social y de justicia redistributiva. Para él, la pobreza debe concebirse como la privación de capacidades básicas y no meramente como la falta de ingresos, que es el criterio habitual con el que suele ser identificada.

En su concepción teórica de la pobreza, ubicada dentro de la corriente económica del bienestar, Sen integra el pensamiento económico con el filosófico, logrando así una concepción holística del problema, más acorde con la realidad contextual de nuestras economías. Igualmente, esta perspectiva se destaca por su contenido humanístico, toda vez que en el centro de sus preocupaciones están los individuos, considerados como personas que poseen libertades que deben interactuar, unas como un fin en sí mismo (realizaciones:

metas, deseos, logros personales) y otras como un medio (capacidades básicas: herramientas naturales y acceso a los bienes que facilitan la obtención de realizaciones). Puesto que las capacidades guardan estrecha relación con las posibilidades de acceso a bienes y servicios, hecho que la mayoría de las veces depende del ingreso familiar, Sen enfoca su análisis a los más pobres, puesto que son ellos quienes no logran desarrollar plenamente sus capacidades debido a sus limitaciones en el ingreso, no obstante tener definidas sus realizaciones. De esta manera, la desigualdad de ingresos conlleva a una desigualdad de capacidades, agravando así las condiciones de bienestar de los más pobres.5 Producto de estos planteamientos teóricos de Sen acerca de la pobreza, surge el índice de pobreza, el cual considera el bienestar de los individuos y sus ingresos. Asimismo, sus investigaciones constituyen el punto de partida de los estudios acerca del desarrollo humano en el mundo.

En México, la institución responsable de la medición y combate a la pobreza es la Secretaría de Desarrollo Social, misma que a través de la Ley General de Desarrollo Social conduce las acciones institucionales y sociales correspondientes. En ésta se previene que para efectos de medición de la pobreza, una de las variables que se debe utilizar es el ingreso corriente total. Por otra parte, la efectividad de las políticas públicas en materia de bienestar es monitoreada a través del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), el cual para efectos de estimación de la pobreza de ingresos utiliza la

(6)

6 metodología de línea de pobreza, práctica internacional más común para su medición. De acuerdo con esta metodología, existen tres niveles de pobreza:

1. Pobreza alimentaria: Incapacidad para obtener una canasta básica alimentaria, aun si se hiciera uso de todo el ingreso disponible en el hogar para comprar sólo los bienes de dicha canasta.

2. Pobreza de capacidades: Insuficiencia del ingreso disponible para adquirir el valor de la canasta alimentaria y efectuar los gastos necesarios en salud y en educación, aun dedicando el ingreso total de los hogares nada más para estos fines.

3. Pobreza de patrimonio: Insuficiencia del ingreso disponible para adquirir la canasta alimentaria, así como para realizar los gastos necesarios en salud, vestido, vivienda, transporte y educación, aunque la totalidad del ingreso del hogar sea utilizado exclusivamente para la adquisición de estos bienes y servicios.

De acuerdo con estos criterios de medición, y en base a la información de la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto 2008, en ese año, 50.6 millones de mexicanos eran pobres de patrimonio, es decir, no contaban con un ingreso suficiente para satisfacer sus necesidades de salud, de educación, de alimentación, de vivienda, de vestido y de transporte público, aun si dedicaran la totalidad de sus recursos económicos a ese propósito. Asimismo, 19.5 millones eran pobres alimentarios, es decir, quienes no tienen ingresos insuficientes para adquirir una canasta básica de alimentos, incluso si los destinaran exclusivamente para ese fin. De los pobres alimentarios en 2008, 7.2 millones habitaban en zonas urbanas (localidades de 15,000 o más habitantes), mientras que 12.2 millones residían en el área rural. Estas cifras adquieren relevancia cuando son contrastadas con la población total del país, misma que asciende a 107 millones de habitantes. De esta manera, el 47.4 de los mexicanos son pobres de patrimonio, y el 18.2% son pobres alimentarios.

Más allá de ello, entre 2006 y 2008 aumentó la incidencia de la pobreza de patrimonio —el porcentaje de personas pobres—, la cual pasó de 42.6% a 47.4%; a su vez, la incidencia de la pobreza alimentaria aumentó de 13.8% a 18.2%. En términos absolutos, el incremento fue de 5.9 y 5.1 millones de personas, al pasar de 44.7 a 50.6 millones de personas y de 14.4 a 19.5 millones de personas, respectivamente. Las cifras anteriores hacen evidente que la crisis económica actual se ha traducido en un fuerte incremento de la pobreza en México. Ello es evidente, pues la economía mexicana, estructuralmente atada al ciclo económico recesivo norteamericano, ha sido la economía latinoamericana más afectada por la crisis.

Las finanzas públicas modernas y su importancia económica y social como instrumento de cambio en México

Es evidente que una de las razones que explican el alto nivel de bienestar y prosperidad de que gozan los habitantes de las naciones ricas, tiene que ver con el importante papel jugado por el Estado en su calidad de promotor del desarrollo económico y social mediante la

(7)

7 instrumentación de las finanzas públicas. Éstas constituyen una disciplina relativamente joven, cuya independencia de la economía política comienza a perfilarse a partir de la Revolución Francesa. Es precisamente en el siglo XIX cuando de manera definitiva se establecen como una disciplina autónoma,6 proceso al cual contribuyó de manera definitiva la obra clásica de Wagner (1877) “Ciencia de las finanzas”, y que su evolución en el tiempo ha estado indisolublemente asociada a las transformaciones que ha experimentado el Estado en cuanto a sus funciones y responsabilidades.

Duverger7 dice que en su génesis, la antigua ciencia de la Hacienda Pública clásica estaba fuertemente influenciada por el Estado liberal del siglo XIX sustentado en las teorías clásicas de Adam Smith (1776),8 cuyas funciones centrales se constreñían estrictamente a la actividad propia del “Estado policía”, término que caracteriza la ortodoxia prevaleciente en la época en cuanto a la actividad pública se refiere, limitada básicamente al cuidado del orden; la aplicación de la justicia; la organización del ejército y a la diplomacia. Como contraparte, el libre mercado, operado por empresas privadas tendría la exclusividad del resto de las actividades económicas de un país. La concepción clásica que sustentaba esta corriente era que la libre concurrencia (léase no intervención del Estado en la actividad económica), era la mejor manera de garantizar el óptimo funcionamiento de las leyes del mercado.

En el contexto de la lógica económica clásica acerca de la actuación del Estado liberal, el propósito central de la hacienda pública, era el de hacerle llegar los medios económicos estrictamente necesarios para poder continuar con sus funciones administrativas. En este contexto, surge el concepto de equilibrio presupuestal, una situación financiera ideal en la cual los gastos públicos, además de limitados, deberían estar en estricta armonía con los ingresos captados por el Estado. Por esta razón, en dicha época la participación del Estado en la economía de los países no rebasaba el 10% de la renta nacional. No obstante, con el paso del tiempo y debido a diversos factores, fue configurándose una nueva concepción acerca del papel del Estado en la economía, hecho asociado con la autonomía de las finanzas públicas respecto de la economía política. Surgen así las políticas públicas macroeconómicas sustentadas en el gasto público propuestas Keynes, para reactivar la economía durante la época conocida como la gran Depresión de 1929, período durante el cual la participación pública en la renta nacional llegó a promediar un 30%.

Hoy día, en todos los países del mundo, aún en los más liberales, el Estado interviene directamente en la actividad económica y social de diversas maneras, ya sea para impulsar la producción en épocas de crisis; para contener el alza de precios y el poder adquisitivo, o para redistribuir la riqueza generada. Por otro lado, cada vez más los gobiernos de los países toman conciencia de la necesidad de compensar las desigualdades generadas por el modelo económico seguido, así como de la importancia de incrementar la inversión pública orientada a la formación de capital humano, elemento fundamental para mejorar la

(8)

8 productividad económica, e impulsar las capacidades básicas para el desarrollo humano de sus países. En este contexto de las finanzas públicas, es recomendable la instrumentación de Una política pública de fomento a la creación y sustentabilidad de micro, pequeñas y medianas empresas en México, con el propósito de generar los empleos necesarios para la reactivación económica y la superación de los indicadores de pobreza y desigualdad.

Conclusiones

En el contexto actual de crisis económica y de bienestar social en México, el propósito central de las finanzas públicas como instrumento efectivo en manos del Estado para la reactivación económica y social mediante la puestas en marcha de toda una política pública de fomento a la creación y sustentabilidad de las micro, pequeñas y medianas empresas puede ser factible junto con la aplicación de diversas acciones de política pública, económica y social entre las cuales se enumeran:

3.1 Aplicación de un modelo de crecimiento económico endógeno, impulsando el mercado interno y la industria nacional;

3.1 Inversión en capital social: educación y salud como capacidades básicas para el desarrollo humano;

3.2 Reforma tributaria equitativa que grave la riqueza y la especulación financiera;

3.3. Establecimiento de políticas de estado en los sectores clave de la economía: salud, educación, ciencia y tecnología como generadores del capital humano básico para elevar la productividad del país

Finalmente, en el contexto actual de crisis neoliberal en México, donde la pobreza, la desigualdad social, el desarrollo humano, el desempleo y la inseguridad en el país constituyen rezagos inaceptables, es urgente la intervención del Estado nacional en la recactivación económica y social mediante el uso de las finanzas públicas modernas. De esta manera, es urgente superar el dogma clásico del déficit fiscal, ya que en las difíciles circunstancias actuales, resulta igual de controvertible el hecho de proponer nuevas alternativas para la reactivación económica y el bienestar social mediante el aumento de la inversión pública en cuestiones tan trascendentales para el país como lo es la inversión social en salud, educación y ciencia y tecnología, como el hecho de sacrificar las ventajas económica y sociales que ello significa para el país en su conjunto, por seguir una posición financiera ortodoxa y dogmática de equilibrio presupuestal. El rezago económico y social, la pobreza y desigualdad prevalecientes en México así lo demandan.

(9)

9

1 Micklethwait, J. y Wooldridge, A. Un Futuro perfecto. El desafío y la promesa secreta de la globalización. Editorial Océano, México.

2Harold, J. (2001). El fin de la Globalización. Lecciones de la Gran depresión. Editorial Océano, México.

3Sen, A. (2000). Desarrollo y Libertad. Editorial Planeta, México

4Dieterlen, P. (2003). La pobreza: un estudio filosófico. Universidad Nacional Autónoma de México-Fondo de Cultura Económica, México.

5Narváez, L. (2008). Interpretación del Índice de Pobreza de Amartya Sen. Universidad La Gran Colombia, Colombia.

6Flores, E. (2001). Finanzas Públicas Mexicanas. Editorial Porrúa, México

7 Duverger, M. (1960). Instituciones Financieras. Bosch, Casa Editorial, Barcelona

8 Smith, A. (2002). Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones. Fondo de Cultura Económica, México.

Referencias

Documento similar

La calidad de la actividad tutorial está íntimamente rela- cionada con el papel que asumen las autoridades respon- sables del programa, los tutores quienes están relaciona-

Las problemáticas antes citadas son apenas una pequeña muestra de la necesidad y del porqué de realizar una purificación de la calidad del agua para consumo humano, es por ello

y no económicos en un contexto de crisis económica y políticas anti-inmi- grantes, examinando la posible reorganización de la división del trabajo por sexo, la

Las asignaturas de esta área incluyen aquellas que refieren las áreas de aplicación básica de la Administración: Factor Humano, administración,

En este contexto, se elabora este documento para establecer las bases y criterios que habrán de regular las cuotas y cobros por los diversos servicios que presta la